México, el país de las maravillas.


México es un país que gira sobre sí mismo y cree que avanza.
Nemesio Maisterra

En México parece que van a pasar muchas cosas y al final, el tiempo se encarga de que nunca pase nada.
Germán Dehesa

En México, muchas cosas funcionan mal, pero tenemos la ventaja de que, en cuanto aparece algo que funciona bien, de inmediato nos damos a la tarea de deteriorarlo hasta que funcione mal.
Germán Dehesa

En nuestro México reina la mentira.
Francisco Zarco, periodista del siglo XIX

En México cumplir bien y alegremente con tu deber es considerado un verdadero heroísmo.
Germán Dehesa

Como ha proclamado uno de nuestros clásicos, de cuyo nombre no puedo acordarme: en México nunca pasa nada y, cuando pasa algo, tampoco pasa nada. No está de más tenerlo bien presente. Para poner las cosas en su justo lugar, digo.
Román Revueltas Retes

La más alta expresión de nuestra filosofía: el importamadrismo.
Octavio Paz

Parece que no sabemos sumar y multiplicar los esfuerzos. Pero restar y dividir nos sale de puta madre.
Guillermo del Toro, cineasta mexicano

Celebramos la derrota y rechazamos el triunfo.
Luis González de Alba

México es el país en el que siempre ganan los mismos.
Martha González Escobar, divulgadora científica de la Universidad de Guadalajara

No pueden ustedes curar el cáncer con una mayoría de votos. Necesitan un remedio.
Winston Churchill

Pobre México... tan lleno de mexicanos.
Autor desconocido

Curioso país, la premisa no es el actuar, sino el decir.
Autor desconocido

El país no aprende de sus lecciones porque se vive en la simulación.
Federico Berrueto

El rostro con máscara no es un recurso, sino el verdadero rostro del mexicano.
Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco

México nunca ha sido de los mexicanos. Es un mero patrimonio personal de politicastros canallas y egoístas.
Román Revueltas Retes

El catolicismo es una de las claves para entender el país, para bien o para mal.
Luis Petersen Farah

Un mexicano, haga lo que haga, no deja de vivir en el interior de una vecindad.
Germán Dehesa

¿Vivimos en un país de cínicos? Temo que sí.
José Cárdenas

Los españoles nos hicieron malinchistas, las guerras civiles pacifistas y la partidocracia nos ha hecho pesimistas.
Juan María Naveja Diebold

Cada vez que los de fuera nos hacen ver nuestras miserias nos sentimos profundamente agraviados por la insolente osadía del emisario: no es lo que se dice; es quién lo dice.
Román Revueltas Retes

Cuatro horas diarias de televisión y medio libro al año. ¡Adelante México!
Anuncio de Librerías Gandhi

Nuestra meta será siempre un futuro promisorio.
Fidel Velázquez

Un hombre, profundamente creyente le decía al Creador: "Señor, ¿acaso no te excediste con tus dones en este país? Le diste innúmeros recursos y un sinfín de bellezas"... El Supremo Hacedor replicó: "No, ya verás ahora la clase de gente que le voy a mandar".
Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco

Dos Méxicos, el de la gente que trabaja y quiere vivir, y el México delincuencial de la política y de la libre delincuencia organizada o desastrosa.
Armando González Escoto

Nuestra primerísima vocación es vivir en el estancamiento, aferrados a nuestros inmutables usos y costumbres. Hay más tiempo que vida, decimos resignadamente y, mira, no pasa absolutamente nada.
Román Revueltas Retes

Somos un pueblo doliente, familiar del revés y el fracaso.
Flavio Romero de Velasco

México es un país en el que no pasa nada hasta que pasa, y cuando pasa, no pasa nada.
José Pagés Llergo, periodista

México no es el país donde viven sus políticos.
Jorge Zul de la Cueva

Si todos los problemas nacionales se resolvieran con decretos y discursos reiterativos, desde hace tiempo formaríamos parte de los llamados países del primer mundo.
Flavio Romero de Velasco

Guste o no, los gringos son nuestros padres patrios así como España es nuestra madre patria.
Carlos Enrigue

La dosis de compromiso cívico es detectable en cantidades inferiores a las de egoísmo e individualismo en el ciudadano.
Denise Maerker

País inconcluso, México, paciente y sereno, esconde sin embargo la rabia de una esperanza demasiadas veces frustrada.
Carlos Fuentes en "La región más transparente"

El sueño que he soñado durante tantos sueños: que México deje a Maquiavelo y encuentre a su Ataturk.
César de Anda

Tiemblo de pensar que encontremos el gobierno que nos merecemos. ¿Ya vieron los ciudadanos que tenemos?
Ivabelle Arroyo

Pueblo de tiranos, pueblo sin ideales: ¡lástima de sangre!
Mariano Azuela en "Los de Abajo"

Éste no es el México que deseamos, pero es el único que tenemos y amamos.
Juan Rulfo

El petróleo construyó la economía mexicana, sólo para socavarla.
Daniel Yergin

La América mexicana se separó de la Corona, se desgajó en inútiles e interminables reyertas fratricidas, perdió más de la mitad de su vasto territorio, fue invadida por un príncipe extranjero y mal gobernada por una larga caterva de tiranos nacionales, hasta llegar a estos aciagos tiempos en que (...) el país aún pena y se marchita entre porfiados crímenes nunca castigados, incontables asaltos a la hacienda pública y la sensación de que hemos desaprovechado todas las oportunidades y riquezas que nos brindó Fortuna.
Jorge Volpi

Nuestro calendario está poblado de fiestas. Ciertos días, lo mismo en los lugarejos más apartados que en las grandes ciudades, el país grita, reza, come, se emborracha y mata, lo mismo en honor de la Virgen de Guadalupe que del general Zaragoza... Nuestra pobreza puede medirse por el número y suntuosidad de las fiestas populares. Los países ricos tienen pocas; no tienen tiempo ni humor. Y no son necesarias; las personas tienen otras cosas que hacer y cuando se divierten lo hacen en pequeños grupos. Las masas modernas son aglomeraciones de solitarios. El mexicano no se divierte; siempre quiere sobrepasarse, saltar el muro de la soledad que el resto del año lo incomunica. Todos están poseídos por la violencia y el frenesí.
Cada año, el 15 de septiembre a las 11 de la noche, en todas las plazas de México celebramos la Fiesta del Grito; una multitud enardecida efectivamente grita por espacio de una hora, quizá para callar mejor el resto del año.
Octavio Paz en "El Laberinto de la Soledad"

Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio.
Octavio Paz

En el PAN tenemos un lema que es: "Por una patria ordenada y generosa y por una vida mejor y más digna para todos". La gente quiere la patria generosa, pero no la patria ordenada. A la hora que pides un poquito más de esfuerzo, o simplemente pides que se cumplan las reglas, ahí sí ya no. La gente quiere la prebenda, la excepción, el beneficio, pero no está muy dispuesta a pagar el precio.
Francisco Barrio, gobernador de Chihuahua.

La razón por la que le va mejor a Estados Unidos es que una vez que alguien gana la presidencia, el pueblo y los políticos se le unen para trabajar por la nación. En cambio en México, en cuanto alguien toma el poder, todos, enemigos y antiguos amigos, se ponen en su contra. Ya es hora de que el proyecto de nación deje de ser quitar al que tiene el poder.
Porfirio Díaz

México aún no está listo para la democracia
Porfirio Díaz, en 1908

Paco Calderón - 31 de julio de 2005


Vivimos momentos de un obligatorio pesimismo -no hay manera de reconocer nada bueno en el entorno de lo cotidiano porque, como me escriben furiosos lectores, "México está de luto", "el país se está cayendo a pedazos", "todos somos Ayotzinapa", etc.- dictado, justamente, por quienes han decidido fijar el comienzo de la barbarie nacional en los sucesos de Iguala siendo que este país había vivido ya las estremecedoras atrocidades de San Fernando, Tamaulipas y Allende, Coahuila, sin que a nadie pareciera importarle demasiado (algo que no me cansaré de repetir porque siempre me parecerá absolutamente escandaloso que se perpetren masacres de emigrantes, y de mujeres y niños, en una nación que pretende ser civilizada).

Pero la evidencia del otro México está ahí también: en Yucatán no hubo un solo secuestro de 2011 a 2013 y el estado de Aguascalientes, aparte de tranquilo y seguro, tiene unas envidiables tasas de crecimiento económico, por no hablar del comportamiento civilizado de sus ciudadanos o de la limpieza de sus ciudades. Quienes habitamos lugares así no compartimos la visión tremendista de quienes afrontan la violencia y el desorden en otras entidades; es más, el mismo hecho de constatar a diario estas bondades nos imbuye un sólido sentimiento de esperanza sobre el futuro de un país que, a pesar de todos los pesares, está cambiando para bien. Y así, espero con impaciencia el día en que podamos decir, qué mejor, "todos somos Aguascalientes".

Román Revueltas Retes
(v.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 2 de enero de 2015).

En Apatzingán, ayer hubo por lo menos 2 enfrentamientos con 9 muertos y casi 50 detenidos.

¿Qué ocurrió? Que fuerzas militares fueron a desalojar a un grupo que tenía bloqueada la entrada a la presidencia municipal desde diciembre pasado. Se resistieron con armas, una persona murió y otros fueron detenidos. Cuando eran trasladados los detenidos y los vehículos decomisados los soldados fueron atacados por grupos armados: ahí se dieron la mayoría de las muertes. Los ocupantes que se presentaban como autodefensas y defensores de derechos humanos, en realidad, dice el padre "Goyo" en Apatzingán, son los integrantes del grupo criminal Los Viagras.

Vamos a ver cuánto tardan en aparecer los defensores de las víctimas de Apatzingán.

Ahí mismo en Michoacán, pero en la Ruana, en diciembre se dio el enésimo enfrentamiento entre los grupos de Hipólito Mora y Luis Antonio Torres, llamado "El Americano", parte, ambos de los grupos originales de las autodefensas.

Ya en el pasado, Mora y algunos de sus seguidores habían sido detenidos por asesinar a dos integrantes del grupo de "El Americano", pero quedaron, luego de varias semanas, de prisión en libertad porque no se encontraron pruebas de su participación, aunque no se descartó que existiera un acuerdo político para ello, precisamente en el momento en el que las autodefensas se estaban convirtiendo en fuerzas policiales locales.

No importó, los conflictos siguieron porque son muy añejos, anteriores a las autodefensas.

Mora y "El Americano", los 2, se acusan de actuar (o haber actuado) como instrumentos de grupos criminales. Quizás los 2 mienten, quizás los 2 dicen la verdad. Pero los conflictos se radicalizaron cuando en diciembre ambos quisieron colocar controles en la entrada del pueblo. Cuando la gente está armada, los conflictos se suelen dirimir a los tiros. Así sucedió y murieron 11 personas en un combate en el que se intercambiaron casi dos mil disparos. Ahí murió un hijo de Mora, que dice que fue atacado por "El Americano".

Pero los estudios periciales dicen otras cosas. Dicen que todos dispararon incluyendo Mora, su hijo y "El Americano"; que 3 de los muertos, del grupo de éste último, fueron asesinados con tiros de gracia en la cabeza por gente de Mora y que no queda en absoluto claro quién comenzó el ataque.

Dice Mora, al que no le faltan defensores en los medios, que él es un "pen..." que se entregó a las autoridades porque pensó que sería liberado ya que él era la víctima. Puede ser, pero también es victimario, y no se puede aceptar la justicia por propia mano. Ahora hay quien dice que Mora fue detenido porque en realidad le habían ofrecido ser candidato a diputado federal por un partido de la oposición. Otro disfraz para seguir disfrutando de la impunidad.

En Guerrero, los llamados familiares de los jóvenes desparecidos en Iguala se han vuelto omnipresentes.

Están el mismo día y a la misma hora en Chiapas y en el DF, en Acapulco y en Chilpancingo, toman casetas de cobro y bloquean carreteras, pero también se manifiestan en distintos lugares del país y hasta en el extranjero.

No sé, nadie sabe, cuántos familiares reales de los jóvenes participan en estos movimientos, pero deberían ser miles para cubrir tanta actividad y además deben tener una vida económica desahogada para hacerlo.

O quizás es otro disfraz y quienes se presentan como tales en su enorme mayoría no son familiares de ninguna víctima como el vocero de los propios familiares, Felipe de la Cruz, que como ya hemos dicho aquí, no tiene, para su suerte, a familiar alguno, ni lejano ni cercano, víctima de los hechos de Iguala.

Sí es el señor De la Cruz dirigente de la CETEG, cuyos integrantes son los que están reemplazando en forma constante a los familiares y haciéndose pasar por tales. Es su nuevo y mucho más cómodo disfraz.

Porque una cosa es pedir (ahora ya no piden: exigen) dinero para el movimiento magisterial disidente y otra para familiares de víctimas. No es mal negocio tampoco: como publicó ayer Excélsior, eso les genera hasta 200,000 pesos por hora en las casetas que tienen tomada, por ejemplo, en la Autopista del Sol.

También sirve el disfraz para saquear camiones de empresas que transportan desde comestibles hasta bienes de uso duradero: son detenidos y la mercancía robada "en solidaridad con Ayotzinapa".

Nadie sabe a dónde van a parar el dinero y los bienes: a los familiares reales no les toca nada de eso, pero todos esos recursos sirven para mantener un movimiento político que no tiene nada de humanista.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 7 de enero de 2015).

Policías de Cuautitlán practicaron tiro al blanco con vestigios arqueológicos de la cultura tolteca. Cuidaban la bodega donde las piezas eran resguardadas.

(V.pág.11-A del periódico El Informador del 14 de enero de 2015).

Los hizo matar Peña, pero los tiene el Ejército vivos y ocultos... No hay datos para afirmar que la masacre de Ayotzinapa la ordenó López Obrador, pero hay uno más que para inculpar a Peña Nieto: es López el beneficiario único, el mirón sonriente, el frota-manos perverso de "la noche más triste", la del 26 de septiembre pasado. A nadie ha hecho más daño que al gobierno federal, el secuestro, asesinato e incineración de 43 jóvenes novatos enviados por sus líderes estudiantiles a... a... No sabemos a qué porque la PGR sigue paralizada de terror ante su ineludible obligación de investigar quién y para qué envió más de 100 jóvenes a territorio de guerra entre narcos que se pelean el mercado del opio.

Pero el presidente Peña Nieto no habla y el procurador Murillo Karam da vueltas a la noria: no tenemos confirmación de que 17 normalistas pertenecieran al cártel Los Rojos, enemigo del ex alcalde perredista, Abarca, y su narco-esposa. Cierto. Pero sí la hay de que los narcos lo creyeron: las declaraciones de Sidronio Casarrubias y otros. ¿Los mataron por error?

Falta a la PGR detallar qué hacía un centenar de estudiantes de Ayotzinapa en Iguala: Sus dirigentes estudiantiles los habían enviado a robar 45 autobuses para llegar a la marcha del 2 de octubre en el DF. ¿Quién, PGR, los desvió a Iguala y a qué?

El gobierno de Peña Nieto y el Ejército no tienen motivo alguno para asesinar a 43 de entre un centenar que vaciaba camiones de Gansitos Marinela y cerveza.

Pero escalar demandas denuncia cómo, ante los inesperados éxitos de Peña Nieto, la vileza trepa al conflicto en el que midió bien las debilidades en el carácter del presidente Peña: su falta de tablas para afrontar crisis con prontitud y eficacia. Habla el Presidente: "Señores, a sus hijos los mataron narcos del grupo Guerreros Unidos al que es afín el prófugo alcalde del PRD en Iguala, José Luis Abarca". Punto final hace 3 meses. No estaría concediendo revisión de cuarteles.

Cuando padres de familia y pescadores a río revuelto salgan con su batea de babas de que en los cuarteles militares no encontraron hornos crematorios ni credenciales a medio chamuscar con nombres de los incinerados, ya todos sabemos la respuesta: no se habrá probado que no los hubo, nomás que el Ejército es muy listo. "Los estamos acusando de asesinos, no de pendejos...". Será la respuesta a la concesión, proguerrillera, de que el Ejército permita a civiles revisar instalaciones militares que, en el mundo entero, ni siquiera se pueden fotografiar desde afuera. Lo saben los prepotentes y soberbios reporteros de Televisa detenidos en Atenas durante los Olímpicos por hacer tomas de un cuartel griego. Menos se permiten civiles espiando debilidades en la defensa del país.

¿Y el asesinato de Gonzalo Rivas, quemado vivo por los normalistas que incendiaron a propósito la gasolinera donde trabajaba?

Luis González de Alba
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 19 de enero de 2015).

El principal enemigo de las reformas de avanzada que ha hecho el PRD en la Ciudad de México, como dice en sus spots, fue el presidente del Colegio de Abogados Católicos y litigante del cardenal Norberto Rivera, arzobispo primado de México, el doctor Armando Martínez.

A nombre de la arquidiócesis condenó y litigó hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación el rechazo de la Iglesia Católica, y suyo personal y formal, a la Ley de Sociedades de Convivencia, en 2007, promovida por Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno en ese entonces y por todo el PRD, ley que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, y como ese máximo tribunal avaló su legalidad, interpuso una solicitud de juicio político contra los ministros que desecharon el recurso de inconstitucionalidad.

Al año siguiente, encabezó las protestas y recursos legales contra lo que llamó la legalización del aborto, reforma que permite la interrupción del embarazo hasta la semana 12 de gestación y que alzó en armas a toda la Iglesia católica, llegando el caso hasta el papa Benedicto XVI y la alta jerarquía vaticana, que expresó su condena ante este atentado contra la vida.

Aquí, y en una parte romana, quien encabezó los movimientos y planteó y desarrolló la ofensiva jurídica contra esta despenalización fue, otra vez, el mismo Armando Martínez.

Ya en 2010, cuando no habían digerido, como no lo han hecho hasta ahora, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la interrupción del embarazo, se puso a la cabeza del movimiento contra la constitucionalidad de la adopción por parte de matrimonios homosexuales, también promovida por el PRD.

Estando el doctor Martínez en todo su derecho de expresar su fe y manifestar sus ideas contra estos principios y leyes promovidas por el PRD que entiendo perfectamente, ya no entiendo que el mismo doctor Martínez haya aceptado una invitación para ser candidato a diputado por el mismo PRD, al que condenó y quiso quemar en la hoguera de la Santa Inquisición.

Hasta ahí, reconozco, no doy, me supera la actitud de ambos, el PRD por invitarlo y el doctor Martínez por aceptar.

Joaquín López-Dóriga V.
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 23 de enero de 2015).

"A mí no me den, nomás pónganme donde hay": frase célebre de César Garizurieta, alias "El Tlacuache" -veracruzano compadre de don Adolfo Ruiz Cortines- que el profesor Carlos Hank González -egregio miembro del grupo Atlacomulco, al que pertenece el actual presidente de México- coronó con el sabio apotegma de que "un político pobre, es un pobre político". Ambos criterios o visiones siguen rigiendo el accionar de la mayor parte de los líderes políticos de México.

Antes de que "El Tlacuache" dijera eso, Miguel Alemán ya había institucionalizado la práctica del "diezmo" (en efectivo) en toda obra pública, lo que vino a constituirse en el paradigma priista de corrupción. En la alternancia panista esto fue sustituido por los elevados sueldos en la nómina, para que todo fuera "legal". Aquí predominó la conocida frase -también tlacuachista- de que "vivir fuera del presupuesto es vivir en el error".

El problema es cuando llega la 2a. alternancia y termina el manejo de la nómina. Ante tal situación, en los espacios que gobiernan elevaron el "diezmo" hasta 30% o 35%, con la práctica de los "moches", institucionalizada por los diputados federales del PAN para "vacunar" a los alcaldes de su propio partido. Los del PRD evitaron diezmos y moches vendiendo candidaturas al crimen organizado.

En esas estamos cuando resulta que la nueva élite política federal estaría implantando un nuevo paradigma de corrupción: ya no sería el diezmo, ni la nómina, ni los "moches", sino las "mochadas", las que con casas los contratistas entregan a quienes les favorecen con los contratos de obras. Antes nunca surgió el escándalo que un secretario del presidente también fuera beneficiario de las "mochadas" y que los diputados pidieran "moches".

El problema en todo esto es que no existe derecho al diálogo ni a la interpelación. Sesudas explicaciones dirigidas a un público que se supone está constituido por retrasados mentales nos quieren convencer -manipulando temporalidades- que no existe conflicto de intereses, cuando el problema más que jurídico es político, ético y social: el Presidente no debe mandar a su vocero institucional a declarar sobre sus actos o decisiones privadas cuando fue gobernador del Estado de México.

En todo esto existe un enorme vacío legal: el conflicto de intereses sólo existe en la Ley de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, no en la Constitución, ni está tipificado penalmente. Esto significa que para el caso del titular del ejecutivo federal eso y nada es igual a nada, puesto que como tal no tiene superior jerárquico que pueda sancionarlo. Además, sólo puede ser juzgado por delitos graves del orden común o traición a la Patria. Esto habla también de la debilidad o ausencia de Estado de Derecho.

Insisto, el problema no es jurídico. Puede ser que no haya ningún conflicto de intereses: el problema es que a todos los mexicanos no nos venden esas casas a esos precios; ni podemos ir en helicóptero oficial al funeral del hijo del fraccionador cuando muere. Tampoco ningún cliente se puede hacer compadre del hijo del que le "vendió" la casa; y luego después ése que "vendió" la casa resulta beneficiado con grandes contratos en el periodo en el que su providencial "cliente" (socio) resultó ser gobernante.

A mí que me expliquen eso, no que si existe o no conflicto de intereses.

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de enero de 2015).

Lo peor son los buitres carroñeros, como Felipe de la Cruz, que cobra como maestro sin dar clases, habla por los padres sin tener hijo muerto, y se adelanta a decidir por los padres, conmocionados, mudos por la tragedia ocurrida a sus hijos.

Para arrancar de raíz: los alumnos de nuevo ingreso a normales rurales pasan por novatadas en las que se les enseñan los principios de la "lucha social" además de raparlos: vaciar camiones de cerveza y de papitas, secuestrar autobuses para ir a una marcha, golpear al chofer que se resista a la Historia. Eso se les inculca todavía. Exige una reforma.

No eran sino muchachos pobres, flacos y chiquitos, caídos en un sistema, el de las normales rurales, donde aprenden que entre sus derechos de pobres está el pillaje menor. Pero de ahí ¿a esa muerte?

Más buitres: maestros de la Ceteg y CNTE tenían el reparto de la nómina y los enfurece ya no tenerlo, miles de licencias sindicales para grilla pagada del presupuesto para la educación, venta de plazas, negocio redondo.

Luis González de Alba
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 30 de enero de 2015).

Jorge Saavedra, embajador global de AIDS HealthCare Foundation, alertó que en Morelos existe un brote de mal de chagas que está causando decesos de animales y personas, situación que reconocieron las autoridades sanitarias locales.

El ex director de Censida señaló que "parece increíble que México, que le está dando 7,000 millones de pesos a los partidos políticos y al INE para las elecciones, no tenga recursos para erradicar el padecimiento".

(V.pág.33 del periódico Milenio Jalisco del 30 de enero de 2015).

El eterno cacique potosino Gonzalo N.Santos, hizo célebre la frase: "En política, la moral es un árbol que da moras". Por décadas, esa fue la filosofía de la política mexicana.

Si como resultado de todo este proceso que vivimos se logra construir un sistema anticorrupción robusto y moderno, se identifican los potenciales conflictos de interés y se construye la visión de que puede haber políticos honestos, entonces estaremos realizando un cambio estructural en la sociedad mexicana.

Finalmente, en la política mexicana, la moral dejaría de ser el árbol que da moras.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 5 de febrero de 2015).

Las presiones políticas extremas del caso Ayotzinapa han llegado a grado tal, que el gobierno, arrinconado, se ha visto obligado a franquear las puertas de los cuarteles a los insumidos normalistas evidentemente penetrados por radicalismos políticos y sus abogados; por el aguerrido sindicato de maestros: los movimientos sociales y guerrilleros y la policía comunitaria, lo que se traduce en una concesión exagerada a los grupos radicales, y en una humillación evidente a las fuerzas armadas. Detrás de los padres de los normalistas, entrarán a los cuarteles grupos radicales, movimientos armados, narcoguerrilleros y personajes con antecedentes delincuenciales. Abrir los cuarteles a estos grupos, es permitir que los enemigos del Estado entren por la puerta frontal a la casa del organismo defensor de las instituciones.

Ésta es una idea irracional que nunca se le ocurriría pensar a Francia o a los Estados Unidos... Lo más secreto que guardan los países es la estructura de su poder militar; pero en México, se ha autorizado un tour para que se conozcan sus bases militares... No han trascendido las reacciones que esta decisión este causando entre los generales y comandantes de tropa. Es impensable que no esté generando tensión y molestia en las filas castrenses... Por mucho menos, en el pasado los militares se han indignado... Las fuerzas armadas se han caracterizado por su institucionalidad, de la que los políticos no pueden ni deben abusar. En el mal uso de ellas, se provocó la herida incurable del 1968... No se le puede exigir al gobierno discreción; que abra sus cuarteles y que sirva de anfitrión a sus adversarios. El instituto armado, que ha sido objeto en innúmeras ocasiones de encendidos elogios a su disciplina y lealtad, ¿asimilará hoy de buen grado tal afrenta?

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 7 de febrero de 2015).

En la Ciudad de México basta observar las largas filas que desde muy temprano se forman buscando el ingreso a los juzgados de Plaza Juárez para tener claro que un número mayoritariamente de mujeres va en busca de la defensoría pública o a cumplir con la cita de la audiencia correspondiente a un juicio ya iniciado. La estadística dice que en el mayor número de los casos van tras la pretensión de lo más básico: una pensión alimenticia.

¿Por qué tiene que intervenir un juez? ¿Cuántos intentos previos hubo para buscar que voluntariamente la pareja o el padre de los hijos cumpliera con la obligación de dar alimentos? ¿Cuántas excusas existieron? ¿Cuántos intentos de evasión de la obligación vendrán durante el proceso? ¿Cuántas complicidades se generarán para encontrar subterfugios? Aunque el padre ya no es el único proveedor, con frecuencia evade esta responsabilidad elemental. Una obligación que debiera venir del fuero interno se transforma en jurídica y da lugar al movimiento de todo el aparato de administración de justicia. Cabe aclarar que el asunto no es privativo de las clases medias o bajas.

En muchos países el tema de los alimentos se deja sólo al derecho civil. En México, en algún momento, dentro de lo que antes eran las garantías individuales, donde sólo había espacio para derechos que se ejercían frente al Estado, se adicionó al Artículo 4o. constitucional un párrafo que decía: "Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral." Y en lugar de colocar las obligaciones del Estado como en todo derecho subjetivo público, continuaba diciendo: "Los ascendientes, tutores y custodios tienen el deber de preservar estos derechos." ¿Cómo sería el nivel de la incidencia para considerarlo de interés público y elevarlo a rango constitucional?

¿Qué sucede si medimos la eficacia de la Constitución a partir de este derecho y deber básico? ¿Qué responsabilidad social o comunitaria podemos esperar de una persona que no cumple con sus deberes alimentarios primordiales? ¿Podemos pedirle que actúe con responsabilidad frente al planeta o con miras a proteger a las generaciones futuras en abstracto? ¿Podemos esperar que sea buen vecino y buen ciudadano? La justicia familiar tiene mucho qué decirnos a partir de los conflictos cotidianos.

Leticia Bonifaz, profesora investigadora del CIDE
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 7 de febrero de 2015).

El programa de Transición a la Televisión Digital Terrestre de la SCT tendría entre sus listas de beneficiarios cerca de 130,000 familias que carecen de suminisro eléctrico en sus hogares.

Emanuel Ameth
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 10 de febrero de 2015).

Manuel Molano, director del Instituto Mexicano para la Competitividad, advirtió que hay entidades con resultados positivos, como Guerrero, que en el 3er. trimestre de 2014 creció 7.1%, porque el crimen organizado se ha insertado en la actividad económica.

(V.pág.18-A del periódico El Informador del 12 de febrero de 2015).

De tiempo atrás y más aún a partir del año 2001, pese a las promesas de 7% de crecimiento económico y de los 15 minutos para resolver problemas ancestrales, no entendemos por qué no crecemos lo suficiente. ¿Cómo es que otros, aparentemente con menores recursos y potencial, tienen más éxito que nosotros? Si incluso en el año y medio de éxito del actual gobierno el crecimiento fue más bien raquítico, ¿qué pasa que seguimos sin crecer lo suficiente?

Los economistas hablan de la productividad de los factores de producción o de la debilidad del mercado interno. Hablan de un sistema fiscal plagado de exenciones, que se recarga demasiado en pocas personas, o de la ausencia de competencia. Los abogados retoman la expresión de un reconocido economista, quien señala tal vez con algo de redundancia, pero con mucha precisión que las 3 prioridades de México para crecer son el estado de derecho, el estado de derecho y el estado de derecho (Zedillo dixit). A su vez, los sociólogos hablan de la insuficiencia de capital humano y de barreras a la movilidad social, mientras que los intelectuales subrayan la disparidad del ingreso o la tolerancia hacia la corrupción y la impunidad, cuando menos hasta ahora.

En realidad, qué está detrás de la falta de crecimiento y qué tan importante es cada factor que incide en ello es acaso más complejo que los temas ante la PGR. Pero como cualquier otra, mi tía Cleta no se hace bolas y dice que no se necesita ir a la universidad para tener la respuesta. "Nomás abre el periódico; ahí está todo".

Ahí está la desmesurada corrupción de quienes usan un cargo público como si fuera patrimonio propio para emplear a toda su familia, o canonjía para extorsionar a quien se pueda; ahí la constancia de que abundan los hermanos supuestamente incómodos para unos, aunque muy cómodos para otros, los Mr. Ten Percent; ahí también las historias de quienes tiempo atrás aprovechaban beneficios indebidos de un cargo público para hacerse luego de algún rancho en el país, mientras que ahora se prefiere tener depas o depósitos del otro lado de la frontera.

Ahí también el contingente de quienes se dicen a sí mismos "maestros", exigiendo el derecho a cobrar no sólo por no hacer nada sino peor aún, sacrificando el futuro del país en la persona de los estudiantes de su estado. Ahí también la incontinencia de los medios, el rechazo a la competencia, la triste y dura realidad de un país que se rehúsa a cambiar.

No hay que darle tanta vuelta a la vuelta. La ausencia de crecimiento económico es hecha en casa. Mientras el país no se decida a dar el salto hacia el futuro, seguirá amarrado a un pasado que lo lastra y aprisiona.

Marco Provencio
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 13 de febrero de 2015).

Corrupción hay en todos lados. En Suecia, en Dinamarca, en Canadá y en Finlandia. En los cuatro puntos cardinales encontraremos personas dispuestas a lucrar personalmente con lo que es de todos. Sin embargo, entre esos países que mencioné y México, las diferencias son más que visibles: allá la corrupción se paga, acá la corrupción se alienta. Allá la corrupción es repudiada, acá la corrupción es entendida -y a veces justificada-. Allá la corrupción es intolerable, acá la corrupción es percibida como sana en ciertos contextos. Allá la corrupción es denunciada y perseguida, acá la corrupción es simplemente tolerada. La cultura no nos ayuda a explicar por qué somos corruptos, ni tampoco nos ayuda a explicar por qué el mexicano corrupto se comporta honradamente en contextos distintos al propio. Tal vez, la cultura nos ayude a escudriñar por qué la corrupción se propaga y se reproduce en la cotidianeidad y en las prácticas de los mexicanos a diario, pero difícilmente a entender su mímesis institucional.

Sin embargo, dejando de lado el debate cultural, podemos decir que en materia de corrupción hay 2 tipos de países: los que castigan la corrupción y los que la toleran. Es decir, el problema de la corrupción en México es un asunto institucional, una consecuencia de nuestro muy particular entramado jurídico que provoca que la impunidad sea la norma y los privilegios de unos pocos se mantengan por encima del Estado de Derecho.

Basta meternos a revisar los periódicos para observar que la corrupción no es patrimonio del subdesarrollo, aunque su impunidad sí. En España, la "Operación Púnica" desarma una compleja red de corrupción entre alcaldes que permitía cobrar "mochadas" en materia de obra pública; en Francia, se sabe que un ex presidente financió su campaña con posible dinero en negro y con aportaciones ilegales del principal consorcio económico del país, y en Inglaterra nos hemos enterado que parlamentarios usaban prerrogativas públicas para pagar su hipoteca. ¿Cuál es la diferencia entre ellos y nosotros? Allá se paga por la corrupción, acá no.

En términos llanos, y aunado a la impunidad, la corrupción parte de un cálculo mental sobre su conveniencia para resolver algunos problemas. En México, la corrupción es más barata que cumplir la ley. Es más barato darle una "mordida" a un oficial, que ir a la recaudadora a pagar una multa; es más barato contratar un "coyote" para hacer un trámite, que seguir los pasos legalmente constituidos por los municipios; es más barato y más rentable pagar en "negro" a los trabajadores, que depositar el dinero en cuentas y pagar la seguridad social; es muy rentable para muchos diputados cobrar un porcentaje para la adjudicación de obras; es muy rentable violar los topes de campaña en las elecciones, porque después vendrá el cargo público para ser explotado como patrimonio. La corrupción le cuesta al país 1.5 billones de pesos, más de una décima parte del Producto Interno Bruto, según cálculos de la iniciativa privada en México.

Los privilegios son otra cara de la corrupción. El privilegio significa estar por encima de la ley. Representa la vulneración de uno de los cimientos mismos de la democracia: la igualdad de todos ante la ley. La percepción social es que existen personas que se pueden saltar las regulaciones y que por su dinero, su poder o influencia, se pueden situar por encima de todos. La cuna o la cuenta de cheques pesan más que las leyes.

La corrupción en nuestra historia está muy vinculada a los privilegios. Vemos la corrupción tan rampante al interior de los privilegiados partidos políticos; percibimos a un empresariado rico que corrompe las licitaciones y las asignaciones para proteger sus intereses de grupo; los sindicatos privilegiados por el gobierno acceden a prerrogativas que están por encima de los sindicatos pequeños y críticos del gobierno o de sus empresas. O incluso las asociaciones de la sociedad civil que se privilegian por ser funcionales al sistema. Y es que más que nuestra cultura, los privilegios están constituidos en nuestro origen nacional posrevolucionario. El México posterior a la Revolución es producto de una serie de pactos entre el estado y las corporaciones: apoyo político por impunidad; apoyo político por privilegios; estabilidad política por corrupción tolerada.

Enrique Toussaint
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 22 de febrero de 2015).

En medio de la euforia de 3 óscares, el "Negro" González Iñárritu dijo que deseaba que algún día tuviéramos el gobierno que merecemos. La frase coronó una noche de éxitos, las redes sociales se rindieron ante el llamado del director mexicano y difundieron la propuesta en segundos. Pero hay 2 preguntas básicas que hay que hacer antes de cualquier otra cosa: ¿es verdad que no tenemos el gobierno que merecemos? y si es así, ¿cuál es el gobierno que merecemos?

Es un lugar común decir que "los pueblos tiene el gobierno que se merecen" y en muchos sentidos es absolutamente cierto. Los que nos gobiernan no salieron de Mali, Ucrania o Suiza, son todos mexicanos como nosotros; los diputados, que tanto odiamos, son una representación variopinta, y si se quiere un poco extrema, de nosotros mismos. Son pocos los que aprendieron el cinismo, la desfachatez y la corrupción en Harvard o Yale (de que los hay los hay), la mayoría la aprendieron aquí, en la UNAM, el ITAM, la Universidad de Guadalajara, el ITESO o el Tec de Monterrey, pero sobre todo en su casa, en su barrio. Para colmo, los que nos gobiernan fueron electos por nosotros que, con nuestro voto o nuestro no voto, avalamos que ellos llegaran. De poco sirve decir "yo no voté por ellos" (aunque a decir verdad sí alivia la consciencia).

Para diferenciarnos de la clase política cínica y corrupta en lo últimos años se ha hecho una dicotomía entre los ciudadanos, buenos, puros y bien intencionados, y los políticos malos, ladrones y perversos. Si todos los ciudadanos fuéramos buenos, puros y bien intencionados no tengo duda de que hace años habríamos acabado con el mal gobierno. Pero esos ciudadanos somos los mismos que damos mordida (porque no me dejaron otro camino) que evadimos impuestos (para qué pago si se lo van a robar) transamos al vecino y violamos sistemáticamente la ley.

No es pues un asunto de si nos merecemos un mejor gobierno, todos estaremos de acuerdo en que sí (en realidad el "Negro" buscó una fórmula elegante para decir que el gobierno actual no se lo merece nadie). Pero ya metidos al tema, el problema es definir cuál es el gobierno que nos merecemos y sobre todo cómo lo construimos. Difícilmente nos vamos a poner de acuerdo en la primera pregunta. Cada quien quiere o imagina un gobierno a su imagen y semejanza, que tenga, por poner el elemento más básico, la misma tolerancia a la corrupción que uno. El gobierno que yo imagino y deseo es absolutamente intolerante con la corrupción y hasta con la impuntualidad, no es el mismo que imaginan otros ciudadanos, cuyas necesidades, cultura y visión del mundo es muy distinta y para quien la corrupción es un tema de niveles. Por eso la democracia es y seguirá siendo el menos peor de los caminos para construir un gobierno.

El gobierno que merecemos, "Negro", tenemos que construirlo nosotros, nadie más. No hay mal gobierno que dure en una sociedad activa, participativa y creativa.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de febrero de 2015).

¿De verdad merecemos un gobierno mejor, cuando hay tantos mexicanos que con sus conductas parecen empeñados en que los gobierne algo peor?

Carlos Marín
(v.primera plana del periódico Milenio Jalisco del 24 de febrero de 2015).

"Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror". Dicen que hay palabras que hieren más que una espada. Ese es el caso del mail que el Papa Francisco envió a un amigo en Buenos Aires, Gustavo Vera, preocupado por la creciente violencia del narcotráfico en Argentina. Y ese es el mensaje que ha molestado profundamente tanto al Gobierno mexicano como al argentino, que lo calificó como irrelevante y parte, el narcotráfico, de un problema global.

La reacción de la cancillería mexicana fue más dura. El secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, dijo que "más que estigmatizar a México, o a cualquier otra región de los países latinoamericanos, lo que debería buscarse son mejores enfoques, mejores espacios de diálogo y mayores espacios de reconocimientos de los esfuerzos que México y Latinoamérica hacen respecto a un tema que mucho nos preocupa y que mucho esfuerzo nos ha implicado". Agregó que el texto le generó al gobierno "tristeza y preocupación" y que incluso han enviado una nota diplomática al Vaticano. Está bien, tienen en parte razón, pero se están equivocando por partida doble.

1o.- Porque parece una sobrerreacción ante un texto del Papa enviado en un mensaje privado que no dio a conocer Francisco sino el receptor del mensaje. O sea que, aunque se hizo público, es un mensaje privado. 2o.- Y mucho más importante, porque si bien a nadie le gusta que se hable de "mexicanización", como hace una década a los colombianos no les gustaba que se hablara de "colombianización", son estereotipos que se usan porque reflejan una realidad y porque, como dice el Papa (y eso debería ser lo más preocupante del mensaje) efectivamente hay hechos relacionados con el narcotráfico que sencillamente son "cosa de terror": Iguala fue un terror, pero antes lo fueron San Fernando, Ciudad Juárez, las calles de Monterrey o Michoacán. Hoy lo siguen siendo buena parte de Guerrero, del Estado de México, de Tamaulipas, toda la Tierra Caliente. ¿No es de terror que se secuestre, se mate y se incinere a 43 jóvenes? ¿No es de terror encontrar fosas comunes con cientos de cuerpos o cuerpos desollados colgando de un puente? ¿No es de terror que tengamos varios secuestros diarios o que las extorsiones se cuenten por miles? No nos indignemos por el uso de una palabra, mejor indignémonos por la realidad.

La mexicanización, guste o no, es un término que se viene usando para describir una realidad consistente en una presencia creciente de grupos criminales, que controlan por una violencia irracional distintas regiones del país que se disputan los criminales entre sí utilizando, a su vez, los métodos más atroces. Hay paradigmas de maldad y violencia que son inocultables y que, lamentablemente, sirven para ejemplificar situaciones.

Hoy no se habla de colombianización, por la sencilla razón de que esa nación logró con un esfuerzo de años, darle la vuelta a la situación, ese es el objetivo que tenemos que tener como sociedad.

Con una diferencia notable: en Colombia se comprendió que luchar contra el narcotráfico, la violencia y la corrupción, era parte de un esfuerzo nacional donde todos tenían que participar. Y nosotros, como país, seguimos divididos y con muchos sectores que piensan que aprovechar en su beneficio los costos y beneficios que el narco, la violencia y la corrupción generan, es una estrategia política viable.

Precisamente por eso, tampoco nadie tendría que indignarse porque Alejandro González Iñárritu diga que ojalá algún día tengamos los gobiernos que nos merecemos. 1o.- Porque es un plural muy bien utilizado: muchos de nuestros gobiernos (en los 3 niveles y en los 3 poderes) son impresentables e inmerecidos, pero también porque en ocasiones premiamos con gobiernos o posiciones de poder a quienes lucran con esa "cosa de terror" de la que hablaba el Papa Francisco.

Una última reflexión: es una muy mala estrategia de respuesta mediática pelearse con 2 de los personajes más populares del México de hoy: Francisco y González Iñárritu.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de febrero de 2015).

En México somos pobres pero estamos contentos, de acuerdo con datos del INEGI y del Coneval.

De acuerdo con los datos del Coneval, más de la mitad de la población, el 54.77%, no pudo adquirir la canasta básica alimentaria con sus ingresos.

Además, del 2008 a la fecha, año con año, el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza, ha crecido.

Más allá de las variables macroeconómicas y de cualquier otra cosa, se podría suponer que con este cuadro, una parte muy importante de la gente estuviera enojada con el gobierno y con el país.

Bueno, pues otra información emitida ayer, en este caso por el INEGI, el Indicador de Bienestar Autorreportado, (lo que la gente dice de su bienestar) califica en enero de este año la satisfacción de las personas que se entrevistaron en una encuesta nacional en una calificación de 8.2 en una escala de 10. Además es el nivel más elevado desde junio de 2013, cuando comenzó esta medición.

Otro dato que es totalmente contraintuitivo es la calificación por edad. Resulta que es entre los jóvenes de 18 a 29 años donde el nivel de satisfacción con la vida es más elevado, al llegar a 8.4 puntos en una escala de 10, pese a que se supone que son los jóvenes quienes están menos satisfechos en la sociedad.

Otras mediciones, como encuestas de bienestar realizadas por el INEGI o información de la OCDE, muestran también un elevado nivel de satisfacción con su vida de los mexicanos, más elevada que la de la mayoría de los países de la OCDE.

¿Por qué hay esta aparente contradicción? ¿Será que somos masoquistas y nos gusta sufrir?

No creo que sea el caso. Más bien estos datos tienen que ver con la forma en que nos percibimos y sentimos.

Tendemos a ser más conformistas con el mundo y con las condiciones en las que nos tocó vivir. No tenemos una cultura en la que se valore suficientemente el descontento y el reclamo, trátese de un proveedor de servicios o del sistema político.

Con la crisis de credibilidad que hoy viven todos los partidos, en otros lugares del mundo quizás ya estarían en el camino de extinguirse. Aquí, nos molestamos un poco pero nos adaptamos.

Las crisis económicas que en otros países hacen caer a los gobiernos, apenas generan sacudidas menores.

Obviamente esto no quiere decir que todos seamos conformistas, pero sí el promedio de los mexicanos.

Para que el país crezca, por cierto, requerimos cambiar esta mentalidad y tener la exigencia de que es posible que el gobierno, las empresas y las personas seamos más productivos.

Pero al mismo tiempo, que también seamos exigentes respecto a la necesidad de un esquema distributivo más eficaz que no mantenga la tremenda desigualdad que reflejan datos como los del Coneval.

Mientras sigamos "pobres pero contentos", lamentablemente, habrá pocos incentivos para exigir un mejor país.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 26 de febrero de 2015).

Refundar el país desterrando un gobierno que se convirtió en "un verdadero peligro", terminar con las relaciones de explotación y convocar a un Congreso Constituyente para elaborar una nueva constitución son las propuestas que ha unificado recientemente al obispo Raúl Vera, al escritor Javier Sicilia y a sacerdote Alejandro Solalinde.

Refundar al país es una idea sugerente, muy atractiva, y hasta cierto punto urgente. Pero es una propuesta condenada al fracaso. Por lo menos en las condiciones actuales.

Para refundar un país, si es que esta posibilidad existiera, no bastaría con un nuevo Congreso Constituyente.

Tampoco sería suficiente una nueva constitución porque nada garantiza su cumplimiento. La Declaración Universal de los derechos Humanos ha sido el mayor ordenamiento ético y universal realizado hasta el momento, pero no por eso hemos logrado una mejor humanidad.

Para refundar el país, si es que se pudiera lograr, sería necesario regresar a los cimientos que le dieron origen a nuestra nación. ¿Y cuáles son esos?

Para refundar un país es necesario romper o dejar de lado gran parte de nuestra cultura e historia; implica hacer a un lado a diversas instituciones que han estado ligadas a nuestras principales tragedias, como la Iglesia Católica.

Sería necesario partir de cero, en una especie de borrón y cuenta nueva. Decidir qué permanece y qué no. Y eso, desde cualquier punto de vista, resulta imposible. ¿Quién lo va a decidir? ¿Los convocantes?

Vera, Solalinde y Sicilia coinciden en descartar la violencia como forma para refundar al país; pero esta idea confunde pues corre a contrapelo de la tesis de que el pueblo es soberano y que tiene el derecho en todo tiempo para modificar y desterrar incluso con violencia revolucionaria todo gobierno represor; justamente porque el derecho a la rebelión es un derecho humano e inalienable del ciudadano. ¿Y quién va a dar la pauta de cuándo rebelarse y cuándo no? ¿Este Congreso Constituyente?

Por eso la propuesta de refundar el país que proponen el obispo Raúl Vera, Solalinde y Sicilia no deja de ser un proyecto fantástico, fantasioso, pero que no pasa de ahí. Para empezar, una nación necesita liderazgos laicos, seculares y no religiosos y tendenciosos.

Raúl Vera señala que con la nueva Constituyente se buscará refundar al país y esta dará con el apoyo del pueblo y de "expertos", "para cuando sea concluida se instale un nuevo congreso federal". Pero, ¿quiénes son esos "expertos"? ¿Quién les da autoridad moral y política para orientar y decirle al pueblo qué es lo necesita y qué no?

Por su lado Solalinde señala, y es cierto, que existe un sistema caduco, corrupto y autista; un gobierno que no es una instancia de servicio público, sino un verdadero peligro para el pueblo, agravado por la complicidad y acción criminales. Sicilia coincide con ello y propone además que hay que revertir las reformas estructurales "hasta que el país esté en paz y haya consenso"; pues se debe reconocer la existencia de las redes de corrupción y que se sancione y castigue a implicados. Pero esto significa la existencia de jueces y sobre todo de la fuerza pública. Y en una refundación del país cómo van a explicar el papel de la policía, el ejército y el uso "legítimo" de la fuerza, ¿deben desaparecer o refundarse?

Para superar la cultura delictiva del gobierno dice Sicilia es aprovechar este momento de inflexión por el que atraviesa el país y refundar la nación; para ello hay que impulsar un nuevo Constituyente y luego la creación de un Comité de Salvación Nacional “donde la voz cantante la lleve la ciudadanía, no la partidocracia” y por eso llama a la abstención, debido a que la vía electoral ya caducó y que por lo tanto debe "reconstruirse al país sin la clase política ni los partidos"; pero como la clase gobernante no lo hará, dice, debe mantenerse la idea de un "boicot electoral" igual como se hizo en el 2012.

Pero como un boicot va contra todo proceso electoral por corrupto y pecaminoso ¿cómo se va a elegir a ese Comité de Salvación? ¿Será electo, designado por "expertos" o por inspiración divina? Y este Comité se desempeñará como titular de qué poder, ¿del poder ejecutivo, legislativo o judicial o de todos?

Y para que un "poder" constituyente logre su objetivo esencial consistente en implementar el derecho fundamental y supremo que se expresa y sistematiza normativamente en una Constitución, se requiere por modo indispensable que este poder tenga la hegemonía suficiente para imponerle a todos las voluntad que dentro de un conglomerado humano suelen actuar. Así, ¿esta Asamblea Constituyente tendrá siquiera la fuerza para que sus acuerdos se cumplan entre los que asistan?

Lo que necesitamos es una reforma radical del Estado mexicano. Y esto sólo se puede lograr desde adentro, no desde afuera. De manera que un nuevo Constituyente deberá ser un punto de llegada y no de partida.

Jaime Hernández Ortiz, profesor-investigador de la División de Estudios Jurídicos del Centro Universitario de Ciencias Sociales de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.17 del periódico Milenio Jalisco del 27 de febrero de 2015).

"La Tuta" tiene 37 hijos. O por lo menos esos le ha detectado la autoridad. 37 hijos con 8 distintas parejas.

El mismo informe, que contiene detalles sobre la vida criminal y personal del líder del cártel de Los Caballeros Templarios, señala que "La Tuta" solía enviar 15,000 pesos mensuales a cada uno de sus hijos. Y que también se encargaba de la manutención de sus parejas y ex parejas, así como de sus hermanos.

Con el objetivo, de acuerdo con el reporte, de que ninguno de ellos se inmiscuyera en el negocio de las drogas ni en la política.

Sin embargo, a decir de la acusación de la PGR, algunos de sus hijos sí tuvieron la inquietud de seguir los pasos de papá. Varios fueron detenidos en años recientes, siendo el último, Húber Gómez Patiño, quien fue capturado el 21 de junio de 2014 en Arteaga, Michoacán. Se divulgó que el joven, de 22 años de edad, amenazó con matar a los policías federales que realizaron el operativo para aprehenderlo.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de marzo de 2015).

Este año aparecieron 17 personas (o familias) en la selecta lista de Forbes:

Carlos Slim (fortuna de 77,100 mdd),
Germán Larrea (13,900 mdd),
Alberto Bailleres (10,400 mdd),
Ricardo Salinas (8,000 mdd),
Eva Gonda (6,700 mdd),
María Asunción Aramburuzabala (5,600 mdd),
Jerómimo Arango (4,300 mdd),
Antonio del Valle Ruiz (3,700 mdd),
Emilio Azcárraga Jean (3,100 mdd),
Carlos Hank Rhon (2,400 mdd),
José y Francisco José Calderón Rojas (1,800 mdd),
Roberto Hernández (1,800 mdd),
Max Michel Suberville (1,500 mdd),
Alfredo Harp Helú (1,400 mdd),
Rufino Vigil González (1,300 mdd) y
David Peñaloza Alanís (1,200 mdd).

En conjunto, esas 17 personas o familias tienen una fortuna de 148,700 millones de dólares, que equivalen a unos 2.2 billones de pesos y que representan cerca de 13% del Producto Interno Bruto del país.

Estos datos ya de por sí dan qué decir, pero dicen mucho más si vemos que la fortuna de los 17 megamillonarios del país equivalen al ingreso anual de casi 22 millones de mexicanos con ingresos mensuales de 8,500 pesos, pero la comparación asciende hasta más de 88 millones de trabajadores con apenas un sueldo mínimo.

Estas simples comparaciones indican una alta concentración de la riqueza. Pero no es algo nuevo, al contrario. La fortuna de los megamillonarios de México aumentó 4% este año comparada con 2014, y una mirada más larga nos dice que el crecimiento de la riqueza de los ricos entre los ricos es exponencial: en el año 2000, 13 mexicanos que aparecieron en Forbes (Slim entre ellos) tenían entre todos 24,900 mdd y este año ascendió a 148,700. Esto quiere decir que la fortuna de este puñado se ha quintuplicado en apenas 15 años, mientras el salario de las familias trabajadoras recorren el camino inverso: una reducción de sus ingresos.

Rubén Martín
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de marzo de 2015).
Layín

Hay veces en que yo sí no entiendo y lo peor es que se me está volviendo casi cotidiano.

Me quiero referir al alcalde de San Blas, Nayarit, Hilario Ramírez Villanueva, alias Layín, que tanta gracia hace a algunos con su cinismo disfrazado de sinceridad campirana.

1o., casi le pusieron letras de oro por su declaración de que en su 1a. gestión como alcalde de ese municipio sí había robado, pero poquito.

Y a nadie se le ocurrió investigar qué tanto había sido tantito en ese robo confesado, sino que se volvió a postular para el cargo y volvió a ganar con el argumento de que era un hombre muy popular, con mucho arraigo y muy generoso, además de poseer una enorme fortuna.

El tal Layín asumió la presidencia municipal y el sábado llamó a una fiesta con motivo de su cumpleaños número 44 en el que, avisó, mataría 50 reses, para que todos se echaran un taquito y habría 50,000 cartones de cerveza.

Y la gente fue hasta Huaristemba, su pueblo, a echarse un taquito, un cartoncito de cervezas y a celebrarle todas sus ocurrencias, incluida la de faltarle el respeto a una jovencita, que por la edad podía haber sido su hija, con la que bailaba y a la que en dos ocasiones le levantó el vestido para que enseñara su ropa interior.

El video de este atentado al respeto se viralizó en las redes y Layín fue al noticiario de Adela Micha, donde dijo que ofrecía, sin sentirla, una disculpa, que habían sido cosas del alcohol, la misma respuesta de cuando se comete un atropello y no se sabe qué decir.

Atribuir esta conducta al alcohol es un recurso de delincuentes, estaba tomado, dicen como si fuera un excluyente de responsabilidad. Y así lo hizo este personaje con perfil de hacendado por su poder económico y político en la región, donde solo falta que instaure el derecho de pernada, cuando ya se lució en el de tocada.

Y no escuché a ninguna organización de esas buenas conciencias levantar la voz contra la conducta pública de este alcalde, inaceptable, como se dejó ver.

Por cierto, lo invité a mi programa de radio y, ya en delirio, dijo que no; que él es solo para la tele, y se quedó como el can de las tortas.

Hace unos días la Global Quality Gold Elite, que dice tener sede en ¡Dubái! y ser uno de los más importantes y prestigiados símbolos de calidad, excelencia, pasión y compromiso, nombró al tal Layín como ¡alcalde del año!

Joaquín López-Dóriga V.
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 6 de marzo de 2015).

"Pemex es de las empresas más ineficientes del mundo porque no tenía autonomía operativa ni de gestión".

Alejandro Ramírez Magaña, director general de Cinépolis, señaló que hasta hace unos meses Pemex funcionaba únicamente como "un brazo de la Secretaría de Hacienda", al proveer 31% del gasto público. "Esto generó que además tuviese un sindicato muy poderoso que hacía que Pemex por cada barril de petróleo tuviera casi 5 veces más empleados que empresas privadas norteamericanas o, por ejemplo, comparando con otras empresas paraestatales como Petróleos de Venezuela, S.A. Pemex tiene por barril más del doble de emplkeados de los que tiene PDVSA. Es simplemente una métrica de ineficiencia".

(V.pág.23 del periódico Milenio Jalisco del 6 de marzo de 2015).

Formalmente en México no existe una forma de gobierno monárquico, ni el país es regido por un solo hombre, ni existe una clase aristocrática que hereda sus cargos y riquezas a costa de los contribuyentes, en grandes palacios y con cientos de sirvientes a su alrededor. Formalmente.

La realidad es otra. La realidad es que en México un gobernante puede concentrar tanto o más poder que un monarca europeo que rige lo que fue un imperio mundial, existe una clase aristocrática que hereda el poder (a veces por vínculos consanguíneos a veces por pertenecer a un grupo político), que vive en palacios con sirvientes a su poder.

Rubén Martín
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 7 de marzo de 2015).

El pasado jueves el Papa Francisco sale con que "a México el diablo lo castiga con mucha bronca porque aquí se apareció la Virgen" la madre del Salvador que derrotó al demonio; por eso el diablo "le pasó la boleta histórica a México".

Las causas de los males que aquejan a nuestro país, no están ni en el cielo, ni en el infierno; sino aquí en la tierra y son producidas por la acción u omisión de hombres comunes y corrientes que no tienen cola de animal, cuernos ni tranchete. Que algunos de ellos puedan ser como el diablo o parecerse al diablo, sólo hablaría de la magnitud de la maldad y perversidad de quienes cometen los peores crímenes y delitos en nuestro país.

Probablemente "el diablo" sea el "alias" o apodo de la corrupción; la impunidad; la ausencia de Estado de derecho, las componendas entre políticos y las atrocidades de los crímenes que realizan delincuentes endemoniados. Estos monstruos reales son los que flagelan a nuestro país, no figuras míticas de las que ni los niños creen en su existencia.

A esos auténticos demonios no se les va a someter por mandato divino o por medio de un exorcismo, sino con voluntad política para aplicar la ley y la fuerza del Estado.

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de marzo de 2015).

Imitando al hada bondadosa de la Cenicienta, surgieron los carriles exclusivos para la conducción de bicis, a veces por la izquierda, a veces por la derecha y en una misma calle, porque ya los tozudos automovilistas se habían persuadido de respetar al zigzagueante y obediente ciclista. Y en las esquinas se pintaron tapetes verdes con tamaña bicicleta, indicando que esa área era para el uso exclusivo de tal transporte, que debería ahí mismo acumularse, como en pista de carreras esperando el pistoletazo de arranque.

A estas alturas todo el trabajo de pintado, profesional, de calidad y duradero, se ha borrado, demostrando que la pintura rupestre, que aún pervive, era mejor que la utilizada en nuestra progresista urbe [tapatía]. Nadie seguramente lo ha lamentado, porque la mayoría de la gente ni supo de qué se trataba, comenzando por los propios ciclistas, que siguieron conduciendo sus vehículos por donde lo habían hecho siempre a despecho de los desteñidos carriles.

No deja de ser tentador seguir las rutas pintadas, cada una de ellas encierra su peculiar aventura, si es entre la banqueta y la línea de estacionamiento de autos, podrá probarse la resistencia de portezuelas y bicicletas en sorpresiva colisión, si es entre la línea de autos estacionados y el arroyo, la prueba será entre bicis y camioneros, ahora que si de pronto el carril ordena que te cruces justo de un lado al otro, el reto se vuelve extremo. Pero el civismo debe respetarse, si así lo marca el carril, así ha de hacerse.

Por lo pronto los peatones deben estar al alba, pues de donde menos lo esperen les puede salir un carril bicicletero, con raudo ciclista muy ufano de la suprema conquista de sus derechos. Cuídese también el sufrido usuario del transporte público, pues al subir o bajar de las flamantes unidades deberá observar si no le acecha uno de estos carriles exclusivos, o si por cuidarse de los autos va a toparse derechito con las orondas bicis.

Armando González Escoto
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 22 de marzo de 2015).

Esos provocadores, con la coartada del caso Aristegui, han vuelto a exhibir en estos días su verdadero rostro, fascistoide e intolerante. Un ejemplo es la campaña que han aderezado contra el periodista Ezra Shabot (un profesional honesto, culto, irreprochable), crítico con la posición de Carmen en MVS, por la sencilla razón de que es de origen judío. Han pasado de los tuits a las manos: la semana pasada Ezra al salir de su casa encontró pintada en la fachada un svástica. Son los defensores de la libertad y de la pureza... étnica. Y por cierto, que triste que Carmen no haya descalificado jamás a semejantes seguidores.

[¿Será que está siguiendo las enseñanzas de su guía espiritual, Andrés López O.? - pregunta el webmaster.]

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de marzo de 2015).

El fenómeno López Obrador no es de una persona, más bien, se trata de la PERSONIFICACIÓN DEL FENÓMENO de desafío a la autoridad, de rechazo a las instituciones y de propensión permanente al radicalismo.

En el fondo, el problema reside en la ausencia de mecanismos de participación que permitan consolidar a la política y la blinden, dando espacios a todos y legitimidad al conjunto. El país requiere soluciones del siglo XXI, no malas adaptaciones de una era ya superada.

Luis Rubio
(v.periódico Reforma en línea del 29 de marzo de 2015).

El partido de López Obrador cuadruplicó su intención de voto en menos de 6 meses. Curiosamente, a pesar de estar también involucrado en el caso Ayotzinapa, Morena ha sido el menos golpeado con lo sucedido el 26 de septiembre.

Enrique Toussaint
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 5 de abril de 2015).

¡Viva México, cabrones...! Es el grito de guerra del pueblo cuando está festejando, o cuando está enojado, o cuando está contento, o con algunas onzas de más en sus bebidas alcohólicas...

Pero también es el pensamiento valemadrista del mexicano expresado cotidianamente en su diario acontecer... Con ese pensamiento justificamos todo, festejamos todo y olvidamos todo... Hasta el cumplimiento de la ley.

Lo vivimos cotidianamente y en todos los niveles, basta con leer cualquier diario, escuchar cualquier radiodifusora o ver cualquier canal de tv, para enterarnos de los cientos de fraudes, robos y delitos de todo tipo cometidos por nuestra clase dominante y por supuesto, por toda la nomenclatura política, a veces parece que mientras más alto es su cargo o su responsabilidad política y social, más fraudes, delitos y anomalías cometen.

Cuando no es un gobernador es un delegado, diputado, senador o funcionario de alto nivel, el tema es que todos lo sabemos, pero como ya estamos saturados, solo alcanzamos a desahogarnos con ese grito tan nuestro: ¡Viva México cabrones! En señal de desilusión, molestia, impotencia y encanijamiento, expresión que utilizada de esta forma, significa no tenemos vergüenza, somos unos agachones, nos vale madre todo.

Carlos Albert
(v.pág.3 del suplemento "La Afición" del periódico Milenio Jalisco del 10 de abril de 2015).

Los mexicanos somos agresivos, intolerantes, individualistas, no nos tenemos confianza porque tenemos complejo de inferioridad, que algunos lo traducen en inferioridad, por tanto, poco o nada trabajamos en equipo, se nos dificultan las tareas, trabajos, deportes o acciones en conjunto y no nos tenemos nada de paciencia, queremos resolver todo rápido y bien a sabiendas de que no hay quién. Los peores enemigos de los mexicanos somos nosotros, por eso se explica que no trabajamos en equipo en todos los sectores, público, privado y social, en especial, por ello, nuestras instituciones no funcionan.

Si a lo anterior, agregamos los problemas económicos, la falta de alimentación, salud, educación, cultura, empleo y demás bases sociales sobre las cuales podamos construir una sociedad armónica que se interrelacione en conciencia del pluriverso cultural en que vivimos, entonces, nos da por resultado intolerancia más intolerancia.

José de Jesús Covarrubias Dueñas
(v.pág.17 del periódico Milenio Jalisco del 17 de abril de 2015).

La denuncia anónima está creciendo en Jalisco. De recibir 11,800 llamadas en 2013, la Coordinación de Denuncia Anónima (Línea 089), dependiente de la Fiscalía del Estado, reportó que aumentaron a 16,000 en 2014.

El problema está en que más de la mitad (9,000) fueron llamadas falsas, bromas o que no corresponden a los servicios que presta el 089.

Sobre las 2 primeras, se trata de niños o personas en estado de ebriedad, pero a todos los deben atender. Una traba adicional para reducir la recepción de estas llamadas es que los números telefónicos no pueden ser rastreados ni sancionados porque se rompe el principio de anonimato.

En el teléfono de emergencias 066, atendido por el Centro Integral de Comunicaciones (Ceinco), sólo 2 de cada 10 son verdaderas (al día recibe 1,500 reportes en promedio).

Rogelio Andrade, encargado del Ceinco, refiere que es necesario aplicar sanciones para que los ciudadanos modifiquen sus hábitos de uso de esta herramienta de auxilio, como en Ecuador, donde la línea telefónica es bloqueada por la compañía proveedora del servicio si la autoridad le reporta que se está haciendo un mal uso. En algunos estados de la Unión Americana las leyes establecen sanciones corporales, que alcanzan hasta 36 horas en prisión por esta anomalía.

(V.primera plana del periódico El Informador del 18 de abril de 2015).

La oportunidad para que un proyecto educativo realizado con talento jalisciense se exhiba a nivel internacional en la Expo Ciencia de Bélgica, en julio próximo, está en riesgo, debido a la falta de recursos económicos que requieren las 3 creadoras de la iniciativa.

Desde junio del año pasado en que Estefanía Ibarra, Horalis Mejía y Paola Valencia Torres se enteraron de que ganaron el 1er. lugar en el concurso de Código Ciencia, con su proyecto "Aventuras en Altamar", se han dado a la búsqueda de conseguir apoyos financieros, préstamos y donaciones para pagar el viaje a la expo.

Sin embargo, hasta el momento, sólo han cubierto la cuota de inscripción de 5,000 pesos por cada participante y 16,000 pesos más para su asesora, todavía les hace falta conseguir 32,000 pesos para el boleto de avión de cada una antes del 30 de abril.

Las premiadas, estudiantes de la Licenciatura en Educación Primaria de la Escuela Normal de Occidente, han tocado todas las puertas a su alcance para conseguir el recurso. Han acudió con diversas instancias de gubernamentales de los distintos niveles de gobierno, y la respuesta que han encontraron ha sido en todos los casos que no existe una partida presupuestal para apoyar este tipo de proyectos en Jalisco. También, han intentado buscar el financiamiento a través de empresas reconocidas, sin obtener éxito.

Como un último recurso, enviaron cartas al Presidente de la República y al millonario Carlos Slim, sin que hasta el momento hayan recibido una respuesta.

[¿Pero qué tal el despilfarro de miles de millones de pesos en los pinches partidos políticos para "vivir en democracia"? - pregunta el webmaster.]

(V.pág.9-A del periódico El Informador del 23 de abril de 2015).

Los mexicanos al hacer política mienten; y, también -como buenos caballeros de la política- hacen compromisos. Así pues, los compromisos se sustentan en mentiras y las mentiras se convierten en compromisos. (Ejemplo paradigmático de lo anterior es la promesa de los 10 millones de votos de Fidel Velázquez en la elección de 1988 y las mentiras del Partido Verde en la presente campaña electoral). Se ha llegado al extremo de que incluso con mentiras se hacen chantajes políticos.

Hacer de la política un simple pacto de caballeros es de reminiscencias feudales (puesto que los compromisos -como las lealtades- deben ser con la ley y las instituciones). Y, hacer de la mentira razón de ser de una actividad o de una persona es propio de tartufos, más no de políticos profesionales en un Estado democrático de derecho.

De acuerdo al destacado filósofo y psicoanalista mexicano Francisco González Pineda, mientras en otros países la mentira es un medio de defensa o agresión (Francia), en otros la verdad es compulsiva y la mentira cosa baja y detestable (Alemania), o para otros es demostración de inmoralidad o expresión de fantasía (Estados Unidos); para nosotros -con las obvias variantes regionales- es algo común, cotidiano, y aceptado socialmente: los cónyuges se engañan mediante acuerdo tácito; un médico da "mentiras piadosas"; algunos abogados o ingenieros roban o traicionan a sus clientes; el burócrata "hace como que trabaja porque el gobierno hace como que le paga"; la madre regaña a su hijo porque miente, y cuando la sirvienta le dice que la busca la vecina le contesta "¡Ay esa latosa! Dile que estoy en el baño... y tú ya me oíste niño: cuando vuelvas a mentir te pego". Siendo así, ¿qué se puede esperar del político mexicano?: la combinación de todo eso y más.

La mentira, como lenguaje corporal es impostura; como expresión verbal, demagogia. Entre políticos los compromisos son deudas de honor que se deben cumplir, aunque ello implique transgredir la ley. Así entonces el cumplimiento de los compromisos favorece la impunidad (y si no pregúntenselo a Ángel Aguirre Rivero). Y cuando la mentira prevalece sobre la verdad, todo es engaño; se alimenta la opacidad y la corrupción. Ese es el sustrato profundo de la forma de hacer política a la mexicana y esas son las raíces ocultas de la impunidad y la corrupción.

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de abril de 2015).

Hay 3 tipos de rankings. Los que nos deprimen; los que nos alegran y los que nos desconciertan. El World Happiness Report 2015 pertenece a la 3a. categoría. Ahí México aparece como el país número 14 del mundo por la felicidad de sus habitantes.

¿Es usted, compatriota mexicano, feliz, feliz, FELIZ? Quizá debería estarlo, porque México es uno de los países más felices del planeta. Se encuentra arriba de Estados Unidos, que ocupa el sitio número 15; Gran Bretaña (21) Alemania (26) y Francia (29).

Lo desconcertante del ranking de felicidad es que superamos por amplio margen a países que registran mayor desarrollo económico y que califican más alto en los rankings de desarrollo humano. Somos más felices que los habitantes de los países a los que admiramos. A los que quisiéramos parecernos. En América Latina, sólo Costa Rica califica más alto que México.

¿Cómo explicarlo? La felicidad es uno de los grandes misterios. El informe emplea encuestas de una casa reconocida, Gallup, y el trabajo de algunos de los mayores expertos sobre la felicidad. Se trata de un tema relativamente nuevo de estudio en las principales universidades del mundo. Saben que la felicidad tiene un componente subjetivo, que se expresa en las respuestas a cuestionarios. Generan un contrapeso a esa subjetividad a través de información estadística que es comparable entre diferentes países.

Entre las variables que consideran están: ingreso económico; expectativa de vida de años saludables; disponibilidad de apoyo social; generosidad de la población; percepción de corrupción y percepción de sus propias libertades personales.

No consigo aplacar mi desconcierto: los mexicanos califican muy alto en términos de felicidad, a pesar del malestar que expresan en diferentes encuestas sobre el rumbo económico; la percepción de corrupción generalizada y el impacto que la violencia ha tenido en algunas libertades, por ejemplo, de desplazamiento o movilidad.

Quizá la respuesta se encuentra en la diferencia entre la realidad y las expectativas. Los mexicanos son más felices que los franceses o los alemanes porque tienen menores expectativas, exigen menos: "No es feliz quien tiene lo que quiere, sino el que quiere lo que tiene", dice una frase de libros de autoayuda.

El informe mundial de la felicidad parte del reconocimiento de que los indicadores económicos no bastan para explicar el progreso humano. De acuerdo con John Helliwell, se trata de "llamar la atención sobre la importancia de los factores sociales: las normas y las redes que conectan a las personas". Helliwell es profesor emérito de la Universidad de Columbia Británica y uno de los autores del informe.

Las normas y redes que conectan a las personas... ahí están las claves de la felicidad mexicana. Las crisis económicas; la epidemia de violencia y la mediocridad de nuestra clase gobernante no han logrado borrar un componente indeleble de la identidad nacional: la facilidad para conectarse. El pretexto puede ser el futbol, la música, la religión, las alegrías o las tragedias. La felicidad de México está en las redes. No hablo de Twitter y Facebook. Es la familia, los amigos y mucho más.

[El webmaster atribuye este tipo de resultados a que los mexicanos asumen como un fracaso personal el no ser felices, así que engañan a los encuestadores y se engañan a sí mismos.]

Luis Miguel González
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de abril de 2015).
3 pies al dato.

(V.Paco Calderón, caricaturista, del 26 de abril de 2015).


Los mexicanos somos más felices que los estadounidenses, belgas, alemanes o franceses según el World Happiness Report. Me imagino que por eso tantos mexicanos arriesgan la vida para cruzar la frontera y ser más infelices en Estados Unidos.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Torreón en línea del 27 de abril de 2015).

Dice [Joaquín] Sabina que lo que más le duele de México es "el grado de violencia y el narco-Estado... La falta de presencia legal que sucede en muchas partes y también la falta de esperanza y los delitos electorales". Digamos que tiene una inmensa compañía compartiendo esos dolores. Y, sin embargo, el reto es qué hacer para aminorar la violencia y reforzar la ley; para aniquilar al narco-Estado y revivir la esperanza, para dejar atrás tantos de nuestros lastres. Ciertamente, buscar el aplauso fácil "del respetable", alimentando sus creencias cuando no sus prejuicios, no solo no encamina a una solución, sino la complica, al confundir quién es el verdadero enemigo.

Algo que contribuye decididamente a esa parte de México que tanto le duele a Sabina y a millones otros es la debilidad con la que nuestra sociedad, sus poetas y gurúes incluidos, rechaza la violencia desatada por el narcotráfico. O la violencia desatada por "movimientos sociales" adictos a vivir de las rentas del Estado.

Marco Provencio
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 8 de mayo de 2015).

Súbitamente, casi como una regresión, nos encontramos en una democracia acartonada, monótona y controlada. Una democracia sin información, sin emociones y sin controversia. Campañas aburridas y que sólo abonan al hastío de una parte de la población. Los debates son un síntoma de nuestra monotonía democrática. No tenemos información útil, puros puntos comunes. Hace no mucho, veíamos a Diego Fernández de Cevallos, a Ernesto Zedillo y a Cuauhtémoc Cárdenas hacer gala de una extraordinaria oratoria, una probada capacidad de contraste y cualidades para trazar proyectos de gran envergadura. ¿Qué pasó en México? ¿Por qué hoy en día nos enfrentamos a debates tan pobres en información y contraste? ¿De quién es la culpa?

La vitalidad de los debates es signo inequívoco de la fortaleza democrática. Imagine estimado lector que Bill Clinton hubiera estado presente en el debate que organizó el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco el pasado martes. E imagine por un momento que en una coyuntura de lucidez, se le hubiera ocurrido replicarle a otro candidato con aquella ilustre frase: "es la economía, estúpido". Su osadía habría sido castigada con la pérdida del turno en el mejor de los casos y la expulsión en el más probable de los escenarios. Lo que fue una frase brillante, oportuna y precisa en los Estados Unidos, aquí en México constituiría una violación a las normas de buen comportamiento en los debates políticos.

Dicho ejemplo ilustra el tipo de democracia electoral que hemos construido. Una democracia acechada por normas, celosa del contraste y paternalista en la práctica. En el fondo, que frases como las de Bill Clinton sean aplaudidas en Estados Unidos y prohibidas en debates en México, supone una forma de entender la ciudadanía y los derechos políticos. En México, tal vez con buenas intenciones en un principio, decidimos regular para favorecer la equidad. En un país atravesado por los monopolios mediático y político, nunca fue una mala idea poner barreras para evitar distorsiones electorales. Sin embargo, en el trayecto, nunca entendimos que estábamos formando un sistema electoral de menores de edad.

Unas campañas en donde se concibe al ciudadano como un menor que hay que proteger, como un niño sin capacidad de juicio. "No vaya a ser que escuchen malas palabras", "no vaya a ser que los partidos se tiren lodo", "no vaya a ser que los spots negativos enciendan las emociones erróneas". Una democracia que no ve en los ciudadanos a un actor racional, reflexivo y complejo que quiere información y que sabe detectar una campaña de contraste eficaz de las campañas de puro lodo. Tras la máscara de evitar la difamación, los partidos políticos han construido una coraza que los previene del riesgo y que les permite navegar en las elecciones con una diminuta posibilidad de equivocarse. En esta ecuación, los partidos políticos, sobre todo los que tienen más estructura y dependen menos del voto fluctuante, terminan ganando. La ciudadanía pierde bajo cualquier óptica.

Por ello, los debates son tan acartonados. Es impresionante que mientras la Constitución de Estados Unidos tiene solamente 7 artículos, el reglamento de debates del (IEPC), tiene 38 artículos que regulan desde la hora que tienen que llegar los candidatos al foro hasta pedirles que privilegien propuestas en sus intervenciones. Es ilógico que debamos construir un reglamento de tantos impedimentos para realizar un ejercicio que debería estar caracterizado por la espontaneidad y la irreverencia. Estos marcos normativos premian la monotonía, la información inútil y los puntos comunes. Así, para modificar la conducta de los actores políticos debemos trascender hacia un sistema de reglas mínimas y dejar de confortar a los candidatos y a los políticos con escenarios controlados y sin riesgo. Los políticos le tienen aversión a la incertidumbre, pero la democracia debe respirar de ella.

Un 2o. elemento que no nos permite encontrarle utilidad al debate es nuestra cultura como mexicanos. En México los ciudadanos se quejan amargamente cuando los políticos comienzan a debatir. No ven como útil el ejercicio y, rápidamente, piden que los participantes se centren en las propuestas. Es como si los mexicanos no viéramos beneficio informativo en la confrontación.

Los políticos suelen reaccionar a aquellas demandas sociales que les dan votos, si la ciudadanía no pide más debate, más confrontación y mejor contraste, hay una alta posibilidad de que nuestra democracia siga secuestrada por los monólogos y los discursos acartonados. En el mismo sentido, el debate orilla a la diferencia, y por ello empuja a los políticos a encontrar su proyecto y a defenderlo desde un punto de vista ideológico y práctico. La ausencia de debate, como un componente característico de nuestra democracia, ha provocado también que la narrativa de los políticos mexicanos sea pobre y de baja calidad.

Para ello, entender la diferencia, educar en la diferencia, es fundamental para que los ciudadanos entendamos que vivimos en un entorno plural que nos empuja a discutir. Valorar que 2 amigos mantengan su amistad a pesar de que cada que se ven discutan amargamente sobre política con posiciones encontradas. O que ver discutir a una pareja no sea motivo de mala educación para sus hijos. Es cierto, lentamente estos rasgos de nuestra cultura conservadora y autoritaria se modifican, sin embargo se siguen privilegiando valores como la obediencia en lugar del disenso; la unanimidad en lugar de la discusión; y el consenso en lugar de la diferencia. El debate no ocupará un lugar prioritario en nuestra vida democrática hasta que entendamos como ciudadanos que la diferencia es intrínseca a la democracia y que la pluralidad de ideas se resuelve mejor con argumentos que con órdenes.

Y un 3er. elemento involucra a los medios de comunicación y a los políticos. En México, ante un pasado en donde muchos medios de comunicación se convirtieron en portavoces de los gobiernos en turno, se ha interiorizado una falsa imparcialidad como rasgo del sano periodismo. Los periodistas constantemente nos creemos ese papel de juez imparcial-nada más irreal. Dice Iñaki Gabilondo que no hay "aberración más grande que la supuesta imparcialidad". Los medios de comunicación son el gran incentivo de los políticos y de los candidatos. Salir bien o mal parado en la cobertura de un medio de comunicación, es un criterio que rige el actuar de la clase política. Esto representa un poder transformacional muy importante para nuestro contexto político.

Tras las elecciones tenemos una posibilidad de oro para ir desmontando todas esas regulaciones que hacen de nuestra democracia la más cara, monótona y aburrida de América Latina. Las elecciones deben proveer información valiosa y los debates son fundamentales para ello. Hacer de los debates un ejercicio despojado de predictibilidad y de certidumbre puede ser un buen comienzo para hacer de la mexicana una democracia de adultos y no un sistema paternalista que nos trata como si los ciudadanos fuéramos niños pequeños.

Enrique Toussaint
(v.pág.7-B del periódico El Informador del 17 de mayo de 2015).

Los moralistas a ultranza impusieron (Artículo 260) en el Código Civil del Estado de Jalisco, la cláusula de que el matrimonio sólo aplica entre hombre y mujer. Dicha cláusula, en la actualidad, por inconstitucional, es insostenible. Para burlarla, basta con promover un amparo...

Precisamente para evitar un trámite innecesario a los solicitantes, la Suprema Corte de Justicia de la Nación solicitó al Congreso de Jalisco derogar el artículo de referencia. Cuestión de mero trámite, se diría; "carambola hecha", pues... Empero, como las fracciones del congreso votan "en paquete", por consigna, no por convicción, y porque están más atadas a los dogmas y mandatos de los partidos que los postulan que a las necesidades de los ciudadanos a los que dicen representar, una de esas fracciones ya decidió que, por razonable y pertinente que sea, no acatará la solicitud de la Corte... aunque la norma, en los términos en que fue planteada, ya resulte completamente nugatoria.

Eso sucede cuando los gendarmes de la moral ajena son más celosos de ella que de la propia.

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág 8-A del periódico El Informador del 20 de mayo de 2015).

El mexicano ¿es hipócrita?

"No es una norma absoluta, pues encontramos excepciones en la gente de los estados del norte y en la gente del campo (siempre y cuando se logre romper ese mutismo y esa actitud de reserva). En el trato social sucede lo mismo, no da la cara, siempre acude a alguien que hable por él. Una cosa es lo que dice y otra es lo que hace".

Así lo señalan Julian Matute y Ma.Isabel Matute R. en su libro El Perfil del Mexicano.

Lo plantean como un complejo de inferioridad, porque al no dar la cara a las personas y a los problemas, entonces es más fácil recurrir "con toda tranquilidad a mentir y a engañar a los demás, y por más confianza que se le dé siempre se mantiene reservado".

Es una manera fuerte de concluir sobre nuestro perfil, pero puede que si sea muy común que se nos facilite "decir mentiras por falta de carácter y dificultad para comprometerse con algo". Y agregan "el mexicano tiene miedo de decir lo que sien te y lo que piensa. Y en cuestiones de dinero, el temor se acrecienta".

No suficiente con la aseveración anterior, los autores arremeten "su mismo deseo de aparentar lo que no siente, para ocultarse, lo lleva a mentirse a sí mismo".

En poca palabras el complejo de inferioridad nos lleva a querernos ocultar, ante nosotros mismos y los demás, lo que realmente sentimos y pensamos. Y con tal de no revelarlo, caemos fácilmente en la mentira. Es decir en la hipocresía.

"La música mexicana en su ritmo es alegre no así su letra que es profundamente dramática y sentimental. Lo que sucede es que la música es la expresión de su psicología, lo que lleva en el fondo" indican los autores.

Es decir que proponen una vida doble, en la superficie somos alegres, con una sonrisa permanente, y en realidad estamos que nos lleva la chi...

Parece irremediable que el interior no sea congruente con el exterior, dentro de nuestra hipocresía se asoma una manifiesta falsedad.

Mostramos una cara y unos gestos, y en realidad no los sentimos. Expresamos pensamientos que en verdad no creemos. Aceptamos algo, y en el fondo no estamos convencidos. Decimos que vamos a una cita y no llegamos. Nos comprometemos a pagar y acabamos debiendo.

Tal vez no sea un complejo de inferioridad, sino más bien un trastorno de nuestra identidad. No conectamos el interior con el exterior, le tememos a expresar los sentimientos y lo que realmente pensamos.

Y si parece muy frecuente que los mexicanos ocultemos lo que verdaderamente somos y creemos, quizá hasta pena nos da mostrar la madera y el cobre del que estamos hechos.

Por eso nos es fácil mentir, ser hipócritas y hasta presumir lo que no somos ni tenemos.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 21 de mayo de 2015).

Somos más anarquistas que simpatizadores de cualquier régimen, ya sea capitalista, socialista o comunista.

Todo lo que huela a orden, imposición o control nos resulta detestable y pensamos que el mejor gobierno es el que menos se inmiscuya en nuestra vida privada y el que menos intervenga en los distintos órdenes, económico, social y político. Pensamos que el gobierno debería dedicarse exclusivamente a cuidar el orden público y la garantía de la propiedad privada.

Luis Jorge Cárdenas Díaz
(v.pág.16-A del periódico El Informador del 28 de mayo de 2015).

Se ha abusado tanto de las encuestas que un porcentaje significativo de entrevistados oculta lo que realmente piensa o cree; no contesta, prefiere no opinar y actuar en un sentido diferente a lo que se respondió en una llamada telefónica o contestó al joven que tocó a su puerta un día domingo en la mañana o que lo abordó en una plaza pública.

Un tercio aproximadamente de los encuestados asume esta actitud, porque desconfía del entrevistador y del destino de su información.

Miguel Barbosa, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República
(v.pág.6 del periódico Milenio Jalisco del 29 de mayo de 2015).

Con motivo de la jornada electoral que se espera se celebre con gran entusiasmo, nuestra epónima autoridad determinó un sobrio sistema al decretar que durante el evento y desde un día antes se prohíba la venta y consumo de todo género de bebidas alcohólicas, la verdad que en los muchas jornadas electorales a que me ha tocado asistir jamás he visto a ninguna persona ni ligeramente tomada, pero la prohibición es un signo inequívoco de que las autoridades no tienen ni la más remota idea de cómo funcionan los miembros del infelizaje, de esa manera cuando alguien se pone a beber, mucho o poco se le van a ocurrir muchas cosas, excepto ir a votar, por más que he preguntado ninguno mencionó votar como una actividad ni medianamente relacionada con el alcohol, por tanto esta veda la única razón que tiene de existir es la pública declaración del gobierno de que somos un país subdesarrollado, no hay de otra.

Prohibiciones como esta no se dan en ningún país ni ligeramente civilizado.

Significa que los extranjeros vienen a gastar sus billetes verdes en gozarla y uno de los gozos más cercanos es la ingesta de bebidas alcohólicas entre las que destaca con luz propia el Tequila, que por otro lado es motivo de grandes inversiones para que se venda y consuma y los turistas en su mayoría le entran duro y tupido; ahora imagine usted, en cualquier sitio turístico, un grupo de turistas polacos o irlandeses que el viernes hayan estado celebrando con entusiasmo alcohólico el inicio de la vacación y sobreviviendo la melopea se preparan para curársela el sábado por la mañana y recibe la noticia de que "no le pueden servir licor, porque el domingo habrá elecciones" No puedo ni imaginar la reacción del visitante, no sé cómo pueda explicarse en el mundo civilizado lo que significa una ley seca, yo creo que es causa justificada para que el turista demande al que le vendió un viaje a un país tan salvaje que no se pueda tomar una copa.

Qué vergüenza que la autoridad ataque la promoción turística con una ley seca, que los de aquí ya sabemos como solucionar con la preventa.

Carlos Enrigue
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 7 de junio de 2015).

México ya es de los países más felices del mundo. El Happy Planet Index nos arroja en la posición número 21, bien arriba de países desarrollados (pero "infelices") como el Reino Unido (posición 41), Alemania (46), España (62) o Estados Unidos, donde la infelicidad es tal que ocupa el lugar 102. Este índice lo elabora la New Economics Foundation. El país más feliz del mundo es Costa Rica. El más infeliz, Dinamarca.

Carlos Mota
(v.periódico El Financiero en línea del 8 de junio de 2015).

En unas horas más habrá tendencias y quienes se declaren ganadores y robados (en nuestro país casi nadie reconoce con honestidad, en casi nada, que perdió). De todas formas, viendo cómo se ha desarrollado la elección serán muchos los resultados cerrados, serán más aún los que terminarán impugnados, con razón o sin ella, y muchos los que terminarán siendo decididos en tribunales.

De todas formas, con las urnas cerradas en casi todo el país, se puede sacar conclusiones. La 1a. es que, pese a todo, fue mucha más la gente que decidió votar, la que quiere castigar o premiar, cambiar o conservar, por la vía del voto que aquella que apuesta a la intolerancia y la violencia. No es una noticia menor en un país donde una serie de grupos criminales enarbolando banderas políticas le han quitado a la sociedad el protagonismo mediático durante semanas.

Es verdad que hubo hechos violentos en algunos lugares de Oaxaca, de Guerrero, de Michocán y de Chiapas, también que ha habido otros incidentes aislados muy específicos en otros estados, pero en el país la gente votó en comicios que no han sido tan concurridos como era deseable pero que han tenido una participación que está, en promedio, cercana a las dos últimas elecciones intermedias, la de 2003 y la de 2009. Tlapa y Tixtla, Ocosingo y Pinotepa son parte de la realidad, pero no la que vive la mayor parte del país. Dice Fernando Savater que las democracias son un estado de cordura colectiva. Es verdad, y a pesar de todo el país sigue manteniendo la cordura.

Por cierto, en este capítulo de la violencia queda de manifiesto, una vez más, que la misma sí es enarbolada por movimientos sociales que tienen mayor o menor representatividad, pero en realidad los que la ejercen son grupos armados, que postulan una vía violenta al poder que terminan siendo delatados por sus lugares de operación, aquellos en los que la violencia sigue siendo una norma: desde Tlapa y Tixtla, tierra del ERPI, hasta Ocosingo, donde sigue mandando una fracción radical de lo que fue el EZLN.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.16-A del periódico El Informador del 8 de junio de 2015).

Las encuestas ya no son un instrumento confiable para estimar el resultado electoral. Por el bien del gremio y por un ejercicio mínimo de transparencia, los encuestadores deberían dar una explicación, porque hoy por hoy su credibilidad está por debajo de los políticos y los periodistas, y eso ya es decir.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de junio de 2015).

Lo que acontece en el DF tiene un efecto distorsionador si se quiere comprender al país, no es un buen filtro para observar lo que sucede en el resto de la República, lleva una y otra vez a sobre o sub valorar distintos fenómenos sociales.

Repito, el Distrito Federal no es México y ni siquiera se le parece, y México no puede ser comprendido solamente con la dinámica de la lucha política en la capital.

José Woldenberg
(v.periódico Mural en línea del 25 de junio de 2015).

¿En qué país del mundo es noticia que la Suprema Corte de Justicia de la Nación avale que se pueda despedir a alguien que no hace su trabajo? En México, por supuesto. Nos hemos acostumbrado de tal manera al absurdo cotidiano que no nos damos cuenta de las implicaciones que ello tiene. Los maestros festejan y exigen sus conquistas laborales; los ciudadanos festejamos que se aplique la ley.

Por qué un maestro debería tener derecho a no asistir a clases y que se le reconozcan las marchas y las protestas como día trabajado. Ahora sí que a alguien se le ocurrió exigirlo y a un político otorgarlo. Seguramente nadie sabe ya quiénes fueron el uno y el otro, pero sucedió. Una buena parte del país está gobernado así, por vicios y costumbres, es decir por un sistema donde la tolerancia al incumplimiento de la ley se convierte en ley. A alguien se le ocurrió algún día exigir que los maestros que habían ido a realizar una protesta tenían derecho a recibir salario y a partir de ese momento todas las marchas y protestas se consideraron trabajo. La Constitución y la Ley Federal del Trabajo reconocen el derecho de huelga. Pero el derecho de irse de pinta más de tres días, así sea por el más noble de los motivos, no está reconocido como derecho en ningún lado. Si los trabajadores, sean obreros o maestros, deciden ir a huelga, habiendo cumplido previamente los requisitos que ello implica, tienen derecho a exigir que se les pague los días no trabajados; pero ir a marchar en horas laborales, no.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 1o.de julio de 2015).

El Ejército, la Marina, la Policía Federal, el CISEN y 11 gobiernos estatales, han espiado masivamente a mexicanos, a través de un sistema que interviene a control remoto dispositivos móviles, copia mensajes de texto, conversaciones de Google, Yahoo, MSN y Skype, y extrae todos los datos y el historial de las computadoras, sus audios e imágenes de la webcam, que les permiten, además, grabarlos mientras trabajan. Esta es la más grande revelación que se haya dado de cómo en México los gobiernos espían a sus gobernados, y el mayor descubrimiento de cómo la vida privada en este país, es inexistente.

Las instituciones mexicanas recurrieron a una empresa italiana, creada en Milán en 2003, Hacking Team, cuyos sistemas fueron hackeados este lunes y su información distribuida abiertamente en la red. La tecnología de esta empresa, considerada internacionalmente como una violadora de las garantías individuales, cuesta aproximadamente 700,000 dólares por una instalación "media", suficiente para intervenir dispositivos móviles inteligentes a control remoto, rastrear sus movimientos a través de un GPS, o convertir su teléfono en un micrófono y una cámara sin que el usuario se entere. De acuerdo con la empresa, puede intervenir 100,000 aparatos simultáneamente, y no ser detectado por un software antivirus.

Los clientes principales de Hacking Team son las fuerzas de seguridad. De hecho, en su presentación, la empresa milanesa dice que "creemos que la lucha contra el crimen debe ser fácil: nosotros proveemos tecnología ofensiva defectiva y fácil de usar a todas las policías y comunidades de inteligencia. La tecnología debe empoderar, no entorpecer". El gobierno mexicano entró en esa racional desde la administración de Felipe Calderón, cuando el director del CISEN era Guillermo Valdés, quien pagó casi 12 millones de pesos para que espiaran a los mexicanos.

El espionaje se extendió y amplió de manera significativa en los 3 últimos años. De acuerdo con la empresa de contenidos digitales Hipertextual, México es el país que más gastó en Hacking Team de todo el mundo para espiar a sus ciudadanos. Esto habla de los recursos limitados que tienen los aparatos de inteligencia federal y estatales para llevar a cabo estas intervenciones, y la necesidad creciente de los gobiernos mexicanos para acceder a esa información.

De acuerdo con los datos filtrados al público, el CISEN, a través de la Secretaría de Gobernación, es quien más pagó a la empresa milanesa, casi 18 millones de pesos de 2010 a la fecha, con excepción de 2013, donde no contrató sus servicios. Los contratos que tenía con la Marina y la Policía Federal ya expiraron, mientras que uno más con el Ejército, financiado por Pemex por 5.5 millones de pesos pagado el 31 de marzo pasado, aún no se activa. También expiró el contrato de los gobiernos de Campeche, Puebla y Querétaro, así como de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, y el Cuerpo de Seguridad Auxiliar y Urbana del Estado de México. En la lista mantienen contratos activos los gobiernos de Baja California, Durango, Jalisco, Tamaulipas, Yucatán, la Procuraduría General de Justicia el Estado de México, la Fiscalía de Nayarit, el CISEN, y una empresa de transportes del norte del país.

Qué espiaron, a quién y por qué, exige explicaciones de las autoridades, que se escurren en la inagotable inconciencia mexicana.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 8 de julio de 2015).

[Ayotzinapa:] Se dijo que habíamos participado en ese crimen horrendo que se dio allá en Cocula, ya se demostró que no, luego, como no fue eso, dicen que nosotros los teníamos retenidos, secuestrados, no puede ser una mentira de ese tamaño, ¿para qué los teníamos? ¿Qué interés podíamos tener en eso? Esto ya tampoco fue, entonces dicen que nosotros los asesinamos y bueno, ¿dónde los enterramos? primero, ¿cómo los asesinamos?... por ahí algún profesor, no sé, de alguna universidad, dice que fueron cremados en los hornos crematorios modernos. A ver, no tenemos crematorios ni en el Hospital Central Militar... son cosas que no tienen ni el mínimo de veracidad.

[Tlatlaya:] Se dice que se ordenó abatir delincuentes, esto es un error, es un muy lamentable error, es una transcripción, de una disposición, muy lamentable. La original dice abatir homicidios perpetrados por los delincuentes en horas de oscuridad, alguien le quitó perpetrados por los delincuentes, y dijeron abatir delincuentes en horas de oscuridad y eso le cambia el contexto a todo... Yo he insistido que es importante, urgente que se lleve a cabo el juicio y si nosotros somos responsables, pues que cada quien reciba el castigo que le corresponda por cometer delitos, pero si no lo son, pues también que se diga que son inocentes.

[Víctimas y victimarios:] Pues es algo que me ha costado trabajo entender, debe haber algún asunto ahí que no es fácil... por el asunto de los nuestros en el helicóptero, no vi una esquela de nadie... Entonces aquellos que están cumpliendo con la ley y caen no merecen, pues, ni siquiera voltear a verlos y otros que están en situaciones de delincuencia y tienen lamentablemente un deceso, se convierten en mártires.

General Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 9 de julio de 2015).

¿En qué se diferencia un cliente de smartphone mexicano de uno de otro país? En la velocidad en que recambia su teléfono. Mientras en la mayoría de los mercados el tiempo promedio es de 2 años, en nuestro país bajamos la estadística a 17 meses.

"Además, son de los más exigentes que tiene la marca en el mundo: quieren lo mejor a pesar de la relación entre la inversión en un teléfono versus su sueldo", me decía José Luis de la Vega, director corporativo de mercadotecnia de Samsung Electronics México.

Tal vez esa es una de las razones por la cual somos uno de los 15 mercados más importantes para la firma coreana (y de los pocos donde tienen incluso 2 fábricas propias).

Samsung es la marca de teléfonos inteligentes más vendida de México. Según los últimos datos de The Competitive Intelligence Unit, lidera con 26.1% de la participación, seguida por LG y Apple, 15 y 14.9%, respectivamente.

Bárbara Anderson
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 10 de julio de 2015).

En este país donde, decía André Breton, el surrealismo es costumbrismo, es posible que el hombre más buscado de México y uno de los más buscados del mundo se fugue, por 2a. vez, de un penal de alta seguridad. A lo mejor los mortales comunes no entendemos lo mismo que los políticos por eso de "alta seguridad", pero el hecho de que se haya escapado ya de 2 penales distintos de estas características debería ponernos en serio a pensar que no se trata de un problema de los muros, cámaras y malos tratos, sino los boquetes enormes que abre la corrupción en este país.

Más allá de lo anecdótico, que da para mucho, lo que hay que atender son las repercusiones políticas y de seguridad que tiene este hecho. Si hubiera un poquito de vergüenza, el mínimo indispensable para el ejercicio de la política, ya estarían sobre la mesa del Presidente las renuncias de Monte Alejandro Rubido García, encargado de seguridad, y del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, más aún después de aquella declaración del Presidente a León Krause de que "sería imperdonable" que "El Chapo" se fugara de nuevo. Eso no va a suceder porque en este país, además de la renuencia a la renuncia de los funcionarios que, parafraseando a López Portillo, "defienden el hueso como un perro", la culpa en México siempre es transitiva: los presos se evaden, no es que alguien los deje salir; las puertas se abren, nadie las abre; se deslindarán responsabilidades, nadie las asume. Pero si Peña Nieto no hace cambios drásticos en la política de seguridad a partir de este hecho, será él quien cargue con toda la responsabilidad y el descrédito del gobierno. Ya no es una cuestión de amistad y grupos políticos, es un tema de sobrevivencia de la credibilidad del gobierno.

Esta mala broma sólo tiene 2 explicaciones posibles: una corrupción rampante o una ineptitud sublime.

Diego Petersen Farah
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 13 de julio de 2015).

Está probado. Si alguna duda quedara al respecto, la fuga de "el enemigo público número uno" demuestra que, en efecto, "corrupción mata inteligencia"...

Si cuando se le detuvo, hace 14 meses, en una suite de un hotel de Mazatlán, las autoridades se jactaron de que la captura se produjo "como resultado de un arduo trabajo de inteligencia" de las fuerzas de seguridad y "sin que se produjera un solo disparo", la 2a. fuga de Guzmán demostró que el poder de la delincuencia organizada que opera en el país es inconmensurable, y la fortaleza de las instituciones muy limitada; que en esa lucha están muy claramente dimensionada la capacidad de los antagonistas; que aunque para efectos del discurso se insista en que “somos más -ejem, ejem- los buenos que los malos", los hechos aportan sobradas y escandalosas evidencias de que "los malos" son más fuertes, más astutos y están mejor organizados que "los buenos".

Si en la fuga de "El Chapo" del penal de Puente Grande, en 2001, contó con la complicidad de los empleados y trabajadores del reclusorio que lo escondieron en el carrito de la ropa sucia, lo llevaron a la lavandería, lo ocultaron en el maletero de un automóvil y lo sacaron a la calle, más la de los vigilantes que fueron omisos en las obligadas revisiones, esta vez la complicidad debió comenzar con quienes le suministraron, con lujo de detalles, los planos de la cárcel del Altiplano, más la negligencia o la torpeza de incurrir en al menos un par de obvias omisiones: la 1a., al dejar el cuarto de baño que Guzmán utilizaba, en calidad de punto ciego para los sistemas de vigilancia; la 2a., al no tener un sistema capaz de detectar los trabajos que durante meses se realizaron en el subsuelo, para construir el túnel de kilómetro y medio que Guzmán utilizó para pintarles la cara a sus hipotéticos vigilantes, y, ya encarrerado, a todo el sistema que supuestamente se encarga de proteger a la sociedad de sus enemigos y de sancionar a éstos "con todo el rigor de la ley".

"El malo de la película" está de nuevo en libertad. Sería ridículo... si no fuera trágico.

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág 6-A del periódico El Informador del 13 de julio de 2015).

En el gobierno de Miguel de la Madrid se decidió acabar, consecuencia directa del secuestro y asesinato del agente de la DEA Kiki Camarena, con la Dirección Federal de Seguridad. El problema fue que cuando se acabó con esas estructuras que fueron poderosísimas, pero también útiles para el sistema, sus miembros fueron enviados a la calle y muchos se convirtieron en los más poderosos operadores del crimen organizado. Pero no terminaron de ser reemplazadas por nada equivalente. Es verdad que se creó en esos años una estructura de la que surgiría poco después el CISEN y donde se formarían muchos de los principales cuadros de seguridad que ha tenido el país. Pero el vacío, entonces, fue notable.

En el gobierno de Carlos Salinas se tuvo el mérito de consolidar el Cisen y de tratar de profesionalizar todo el sistema. Hubo éxitos notables pero también fracasos en el sector. Pero se sentaron las bases para un sistema de inteligencia profesional.

En el gobierno de Zedillo, se terminó de consolidar el CISEN, con cuadros formados en México y en el exterior, y con un servicio de inteligencia militar, durante el periodo del general Enrique Cervantes que, superando tropiezos, terminó trabajando muy eficientemente con el poder civil. Quizás en los 2 últimos años de Zedillo fue cuando se tuvo los mejores equipos, los recursos humanos más sólidos y la mejor comunicación entre fuerzas civiles y militares en este ámbito.

Asumió Vicente Fox y sus asesores le vendieron la idea de que había que acabar con el "espionaje priista", y se desarticuló todo lo que se había hecho con acierto. La inteligencia se balcanizó y desde entonces nunca se ha vuelto a concentrar: por una parte estaba el Ejército, por otra la Marina, pero también la naciente Secretaría de Seguridad Pública, donde Alejandro Gertz se encargó de desmantelar todo lo que se había construido antes; esos cuadros se fueron a la PGR, con Rafael Macedo de la Concha y encabezados por Genaro García Luna crearon la AFI, mientras que en delincuencia organizada se quedaba José Luis Santiago Vasconcelos; el Cisen, muy disminuido porque la mayoría de sus cuadros se habían ido a la AFI, quedó en Gobernación. Todos hacían inteligencia y nadie la concentraba, competían unos con otros.

El sexenio de Felipe Calderón inició con la convicción de que el desafío central era la seguridad y se formó un buen equipo con ese objetivo. Genaro García Luna se llevó a la SSP toda la estructura que se había construido en la AFI, que quedó desmantelada, y la misma siguió creciendo en torno a la Policía Federal creando grandes áreas de inteligencia operativa y una infraestructura notable que se llamó Plataforma México. Allí se concentraba la capacidad de inteligencia civil del Estado. Pero se acrecentaron las diferencias entre SSP y PGR, y entre las 2 dependencias civiles y las fuerzas militares, por discrepancias sobre cómo llevar una lucha que era cada día más compleja y costosa política y socialmente.

Cuando asumió el presidente Peña, se volvió a cambiar el esquema. Se regresó la SSP a Gobernación, y se quitaron atribuciones a la Policía Federal que se regresaron al Cisen y a la PGR; Plataforma México, que era un gran instrumento, terminó fraccionándose, lo mismo que el área de inteligencia que se había construido en torno a la Policía Federal; se redefinió la relación de inteligencia con Estados Unidos. El Cisen volvió a tener mayor peso, pero sin áreas operativas propias; buena parte de la inteligencia regresó a la PGR con un hombre de confianza del Presidente, Tomás Zerón de Lucio, en la nueva Agencia de Investigación Criminal, y luego de muchos tiras y aflojes, finalmente la Gendarmería terminó siendo un brazo más de la Policía Federal.

Son demasiados cambios en instituciones que son, y así deberían ser comprendidas, del Estado, no del gobierno en turno. Por eso, buena parte del capital humano en ese ámbito estratégico, en lugar de estar concentrado y cuidado para evitar su desgaste sexenal, terminó fagocitado por el sistema y trabajando para empresas, en México y en el extranjero. Eso no ocurre en ninguna de las grandes instituciones de seguridad e inteligencia en el mundo. Pero sí en México y por eso sucede lo que sucede.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 16 de julio de 2015).

Octavio Paz, en su célebre libro El Laberinto de la Soledad, en el capítulo sobre la "inteligencia mexicana" señala que nuestra querella interior "es semejante a la del neurótico, para quien los principios morales y las ideas abstractas no tienen más función práctica que la defensa de su intimidad, complicado sistema con el que se engaña, y engaña a los demás, acerca del verdadero significado de sus inclinaciones y la índole de sus conflictos".

Efectivamente los mexicanos parece que sufrimos de una permanente neurosis de identidad y perdemos fácilmente la conciencia de lo que somos. Igual nos sentimos por periodos, llenos de prosperidad y caemos en el dispendio, como también sufrimos de innumerables batallas político sociales y nos debatimos entre el tomar y dejar el poder.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 16 de julio de 2015).

Un país entero desprecia un penal. De hecho, varios; pero el penal al que me refiero es en un juego de balompié. Un encuentro contra una selección que, en papel, es menor que la mexicana. Pero en México los papeles cuentan una historia que no se refleja en la realidad. En este país, los papeles te platican de políticos limpios e incorruptibles, candidatos independientes que no reciben ayuda del gobierno y medios que preguntan hasta incomodar a funcionarios y entes políticos.

Eso no pasa aquí. Nos enteramos del robo de planos de penales -o cárceles, para no confundir- grandes y pequeñas. Años después de hacer reformas de ley, deciden que la estructura estatal educativa en ciertos estados contrapone lo que querían y, ahora sí, la cambian. Candidatos eternos engañan a la sociedad al ofrecer candidaturas de su partido a periodistas sin rigor que rindan su popularidad en investigaciones hechas por su equipo -que ganan 100 veces menos que ella-.

Aquí, una sobrina presidencial consigue un puesto aun antes de acabar la carrera, con un sueldo que cualquiera de sus compañeros de clase no recibirán en años.

Y, por supuesto, los lobos con piel de oveja. Hipócritas que se dicen puros pero que, día a día, les cuesta más limpiar las manchas que su actividad política aunque sus pinacates los defiendan desde la trinchera "ciudadana".

Así, uno esperaría entrar en el estadio en donde, al igual que la selección y su técnico mediocre, la afición no se dejaría domar -Peña dixit- hacia la corrupción que llegara hasta la ansiedad de llegar a una final.

Sucedió lo contrario. La noche del miércoles, el país decidió apoyar al contrario. Era lo decente. Era lo legal. Era lo que los jugadores y cuerpo técnico debían haber entendido.

Pero el dinero y los intereses del futbol eran mucho mayores en ese momento. Aun ahora. Como lo son los intereses de la política, de las líderes de taxistas, maestros y petroleros. Como lo son los intereses de los capitales golondrinos que prefieren ir a lugares donde el dinero dé más -no solo rendimiento, sino certeza-. Como lo son quienes desean que una estación universitaria sea endogámica y no transgresora.

Un país que quiere ser decente aunque sus gobernantes traten de detenerlo.

El mejor diagnóstico de una época terrible para México.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.13 del periódico Milenio Jalisco del 24 de julio de 2015).

Los mexicanos en el fondo siempre estamos esperando cosas mejores, y por eso nos hemos sentido traicionados porque cada vez que parece que tendremos proyectos novedosos por parte de los partidos tradicionales (el caso Fox y el caso Peña Nieto) terminan haciendo lo mismo, con la misma gente, y no hacen esfuerzos efectivos por combatir los grandes problemas nacionales de hambre, pobreza, corrupción, impunidad, falta de educación y marginación.

Y mi buen amigo José Rubén Romero, a quien agradezco profundamente que se dé el tiempo para leerme, atinadamente me señaló que en realidad somos un pueblo derrotista, esperando siempre que nos traicionen como en el caso de nuestra clase política, o el caso del futbol con la Selección Nacional a la que no dejamos de llamar "La Decepción Nacional", o recurrimos a aseveraciones como "jugó como nunca, y perdió como siempre...".

Y de alguna forma mi amigo José Rubén Romero tiene razón: esa es la actitud con la que afrontamos retos como las elecciones o los partidos de futbol oficiales del equipo nacional.

Y mi punto es que ese "derrotismo" y "pesimismo" son en realidad una forma de ocultar un sentir mucho más profundo que es precisamente un optimismo casi exultante. De no ser así, ¿cómo explicaríamos que seguimos acudiendo a votar y seguimos puntualmente los resultados en cada elección? ¿o cómo se explica que a pesar de que México no ha pasado del 4o. partido en las Copas del Mundo seamos mexicanos los aficionados más entusiastas que abarrotamos estadios mundialistas además de calles y bares?

La razón es que en el fondo estamos esperando siempre un resultado mejor.

Y como precisamente nos han traicionado nuestros políticos (y lo siguen haciendo), y la Selección se desmorona en los momentos cumbre, preferimos disfrazar ese optimismo profundo con un derrotismo crónico para de antemano protegernos y no salir tan lastimados con esas derrotas.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 30 de julio de 2015).

Muchas veces he afirmado que en nuestro amado país se dan casi siempre soluciones laterales, esto es, no se ataca un problema, así, si alguien tiene hambre, la solución es darle de comer, nosotros para atacar el problema al que tiene hambre le damos un radio o sea una solución lateral y dentro de éstas vamos constituyendo entidades, aparentemente útiles (veanse por mencionar algunos INE, CNDH, IFAI, con sus relativas sucursales estatales y municipales IEPC, CEDH, ITEI, entidades que desde luego no son tomadas en serio por sus pares de ninguna parte del mundo, pero que por desgracia tienen generosos estipendios presupuestales que juntos rebasan el del poder judicial, a mi juicio indispensable. No desconozco que lo electoral, derechos humanos y transparencia son temas importantes, pero su trato por estos colectivos es lateral.

Les doy otro ejemplo: nuestro país sufre una crisis de impunidad, miles de acciones ocultas o evidentes son conocidas sin que pase nada, hechos que debieran ser combatidos por la autoridad, pero supongamos que me interesa el tema y doy lata con el, la solución es que el gobierno la combata, la solución lateral es formar un instituto o comisión contra la impunidad, la que si bien no es mala, no es necesaria y así, se aprueba una entidad autónoma (la autonomía consiste en que los funcionarios se fijan a sí mismos sus estipendios) con patrimonio propio y se nombra un becario mayor que dirigirá el esperpento junto con otro grupo de beneficiados que a cambio de muy buena lana se dedican a enviar recomendaciones a las autoridades que debieron cumplir, recomendaciones que casi nunca se cumplen, si usted no me cree pregunte usted el monto de las sanciones impuestas por estas entidades y compárelas con el presupuesto que ejercen.

Carlos Enrigue
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 2 de agosto de 2015).

Nadie pudo sospechar la peculiar evolución que tendría la algazara promovida por el subcomandante Marcos, el hombre de la máscara y de la pipa en el Estado de Chiapas hace algunos años, y que lo convirtió en una estrella mediática internacional gracias al frenesí sensacionalista ávido de exotismo de los medios de comunicación. Entrenado en Cuba -más que en la práctica militar se afanó por conocer detalles de la vida del "Che" Guevara sobre el que, luego, se construiría una imagen clónica, aunque añadida de megalomanía publicitaria, algo que el sobrio revolucionario siempre repugnó. Careció de un programa de reformas, orfandad que compensaba con vagas y confusas reivindicaciones en defensa de la identidad indígena, que hicieron delirar de entusiasmo a los multiculturistas de las universidades norteamericanas y europeas. Los sucesos de Chiapas fueron deformados por los irredentes buscadores de Robins Hoods tercermundistas ávidos de romanticismo revolucionario... Con el transcurso de los años, la megalomanía del subcomandante Marcos ha quedado reducida a su justa dimensión: apoyador exhibicionista de cuenta algarada tenga lugar en cualquier parte de nuestra atormentada geografía.

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 8 de agosto de 2015).

El Premio Nobel Amin Maalouf, le decía a su hijo: "He amado los extravíos y espero que ames tú los míos. Ojalá que siempre tengas mucho tiempo disponible para las nobles tentaciones de la vida". Una de las características del islamismo es la vocación por el gozo de la inteligencia y los sentidos... Para nosotros es difícil aceptar esa inclinación del árabe, por mucho que nos regocije subrepticiamente, porque somos un pueblo doliente, familiar del revés y el fracaso... Siempre nos han recordado que la carne es uno de los enemigos del alma y la principal vocación por el pecado y sus tentaciones.

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 15 de agosto de 2015).

El Instituto Nacional de Antropología e Historia, encargado de velar por el patrimonio histórico y cultural del país, al parecer no puede ni cuidar bien su propio edificio, que por cierto es una finca histórica en el 1er. cuadro tapatío. Resulta que un área de las oficinas de la Delegación Jalisco se encuentra apuntalada. Hasta cinta de seguridad tiene para evitar que los empleados y visitantes se expongan. Y eso no es todo, en un patio al fondo del edificio tienen una pila de escombros, fierros y costales de arena húmedos y rodeados de mosquitos. ¿Así cómo? El buen juez por su casa empieza.

Allá en La Fuente
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de agosto de 2015).

La broma, el albur, el sarcasmo, la burla y desde luego los buenos y los malos chistes, son ya un estilo de vida a la mexicana.

Aniceto Aramoni, en su libro: El mexicano ¿un ser aparte? nos dice a este respecto que: "El hombre de México tiene sus propios chistes característicos, con una intención determinada, con un propósito burlón, sin duda, pero que al mismo pretende disminuir al otro, ofenderlo si detenta el poder, la fuerza, el dinero, la posición política, la dignidad derivada del talento, de la capacidad creativa, sin que se libre casi nadie de esa forma de agredir".

Para nuestro autor invitado el chiste "tiene visos agresivos, minusvalora ninguneando al objeto de la burla. Con frecuencia se refiere a cierto sector topográfico de la vida: al sexo y sus implicaciones toca otros asuntos que tienen que ver con la prevaricación, la honradez, el desinterés, la inteligencia de quienes son líderes políticos, obreros o financieros. Con gran frecuencia muestran un contenido nihilista y constantemente cínico".

Se suele utilizar como una arma político electoral en manos de expertos y canallas de banqueta.

Hacer de los defectos de los demás, algo chistoso es un deporte nacional que hoy en día es acusado de bullying. Pero que no por ello deja de practicarse.

Los cuenta chistes son de excelente manufactura y su prosapia en reuniones y eventos son muy aplaudidos. Por eso se dice que la manera mas correcta de ridiculizar a un político es meterlo en el cajón de los chistes más gustados.

Así lo afirma Aramoni: "Sin duda que en México pueden hacerse chistes de esa factura, especialmente contra políticos, sobre todo si son importantes y levantan molestia y malestar... lo más probable es hallar que se insulta de modo solapado, soez, al mandatario".

Los mecanismos emocionales del chiste cobran facturas muy saludables al hacer una autocrítica de nuestros defectos y debilidades, a la par que hacemos lo mismo con los de los demás. Todo esto para además de reírnos de ellos, darnos cuenta de lo que realmente somos. El personajes de "Pepito" es ya parte de nuestra manera jocosa de burlarnos de nosotros mismos, cuando además lo combinamos con las típicas comparaciones entre un ruso, un alemán, un gringo y desde luego un mexicano.

Entre broma y broma, la verdad se asoma. Reza un dicho popular, y sí tiene mucho de cierto. Pues los mexicanos usamos este andamiaje para decir las verdades que no nos atrevemos a decir directamente y nos gusta disfrazarlas con algo que detone una risa.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 20 de agosto de 2015).

Vivo en un país que no puede informar por qué puerta salen los pasajeros internacionales que llegan a la Terminal Uno del Aeropuerto de la Ciudad de México.

Desde hace un par de años, en la zona de espera de vuelos internacionales hay un letrero muy bien hecho que dice: Los pasajeros podrán salir indistintamente por E2 o E3. La leyenda también está en inglés. Unos 50 metros separan ambas salidas, por lo que es imposible para quienes esperan a alguien estar pendientes de las 2.

Abandonado desde hace años, el aeropuerto es botón de muestra de cómo se toman decisiones todos los días en la burocracia.

Ahí están todavía ex empleados de Mexicana en campamento. Sí, en nuestro aeropuerto hay un campamento de trabajadores para los que no se ha encontrado una solución después de la quiebra de la empresa. Mexicana cesó operaciones el 28 de agosto de 2010. ¿Cómo es que en 5 años aún hay trabajadores en campamento en los mostradores de una empresa que no existe? ¿A alguien le preocupa?

Si usted encontró a su pasajero y sorteó a los plantados de Mexicana, encontrará una maravilla de las soluciones a la mexicana. Se sube a su auto en el estacionamiento y se dirige a la salida. Ahí hay dos máquinas: una de cobro automático y otra que abre la pluma. Entre ambas hay un señor que le pide a uno su boletito, lo pone en la máquina de cobro automático, usted y él leen cuánto debe, le da el dinero, él lo pone, sale el boletito que el mismo señor pone en la otra máquina. Así el cobro "automático" en nuestro estacionamiento.

Carlos Puig
(v.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 28 de agosto de 2015).

Alberto Aziz Nassif, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, critica que la autoridad perciba un panorama próspero, y que los mexicanos no. "Yo quiero conocer ese país y vivir en ese país del que está hablando (...) Los pobres siguen siendo pobres".

(V.pág.3-A del periódico El Informador del 3 de septiembre de 2015).

El país que pintó el Presidente se parece muy poco al que reflejamos todos los días los medios. Tuve la sensación de que efectivamente vivimos 2 realidades distintas y que uno de los dos, él o yo, está fuera de la realidad. No descarto que sea yo el que perdió piso: ya hice cita con el psicólogo.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de septiembre de 2015).
Peña en el País de las Maravillas.


Una visión interesante la de Samuel Ramos, en su libro sobre El perfil del hombre y la cultura en México, al relacionar el microcosmos con el macrocosmos, pero lo importante es cuando señala: "La psicología del mexicano es resultante de las reacciones para ocultar un sentimiento de inferioridad (...) se logra falseando la representación del mundo externo, a manera de exaltar la conciencia que el mexicano tiene de su valor. Imita en su país las formas de civilización europea, para sentir que su valor es igual al del hombre europeo".

De esta manera sienta las bases para tratar de comprender un tipo social que explica el complejo mecanismo mental del mexicano y que es el "pelado" que "constituye la expresión más elemental y bien dibujada del carácter nacional".

Y lo describe así: "Es un individuo que lleva su alma al descubierto, sin que nada esconda en sus más íntimos resortes. Ostenta cínicamente ciertos impulsos elementales que otros hombres procuran disimular. Pertenece a una fauna social de categoría ínfima y representa el desecho humano de la gran ciudad. En la jerarquía económica es menos que un proletario y en la intelectual un primitivo. La vida le ha sido hostil por todos lados, y su actitud ante ella es de un negro resentimiento (...) es un ser de naturaleza explosiva al menor roce, sobre todo verbalmente, con un lenguaje grosero y agresivo. Posee un dialecto propio cuyo léxico abunda en palabras de uso corriente a las que da un sentido nuevo. Es un animal que se entrega a pantomimas de ferocidad para asustar a los demás haciéndole creer que es más fuerte y decidido... sus reacciones son un desquite ilusorio a que realmente es un cero a la izquierda... busca la riña como un excitante para elevar el tono de su 'yo' deprimido".

No cabe duda que el análisis que hace Ramos de un modo de ser muy a la mexicana, coincide con un estilo de vida que acaba convirtiéndose en una forma política de ser, por un lado, al sentirse inferior, ninguneado, de poca valía y agredido por la sociedad. Entonces construye un mundo ficticio en dónde se envalentona y aparenta que es de mucho carácter y amenaza a diestra y siniestra con desplantes de poder (que no tiene, y peor aún si logra conseguir algo), entonces exhibe su pelado lenguaje y aires de superioridad. Ramos es tajante: "Aun cuando el pelado mexicano sea completamente desgraciado, se consuela con gritar a todo el mundo que tiene 'mucho carácter'. 'Soy tu padre' puede llegar a decir. Y fácilmente se abraza del machismo para reafirmar que es el fregón, cuando en realidad es un pobre diablo".

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 3 de septiembre de 2015).

El mexicano es capaz de cualquier estrategia para conseguir que su apariencia resuelva su complejo de inferioridad. Por lo que para conocer la realidad, hay que desmontar ese ardid que llevamos.

Hay una inseguridad de base, por lo que las apariencias sólo logran crear un temor constante a ser descubierto en las debilidades y complejos que se ocultan. Además se acaba por sentir inseguro al no saber quién realmente eres, el ficticio o el real.

Dice Samuel Ramos: "Como nuestro tipo vive en falso, su posición es siempre inestable y lo obliga a vigilar constantemente su 'yo', desatendiendo la realidad".

Una excelente conclusión, acabamos por ser ensimismados y egoístas. Con tal de protegerme no me importan los demás.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 10 de septiembre de 2015).

Gerardo Esquivel Hernández, el gran experto mexicano en temas de pobreza y desigualdad, puso el dedo en la yaga cuando mostró que la inequidad en este país tiene nombre y apellido, que los cuatro más ricos, los 4 grandes capitales, pasaron de tener 4% del PIB hace una década a 9 puntos porcentuales del PIB a finales de 2014. Esto es, los últimos 10 años la lucha contra la pobreza ha dado como resultado que la riqueza esté cada vez en menos manos.

Como resultado de los gobiernos (el periodo de referencia involucra a las administraciones de Fox, Caderón y Peña Nieto) es verdaderamente vergonzoso, muestra claramente que en este país se gobierna con la élites y para las élites, que el Estado está amenazado por la violencia, es cierto, pero cooptado por los grandes capitales. En la lógica perversa de mantenimiento del poder las cúpulas políticas terminan trabajando para la concentración del capital.

No es gratuito que los 4 hombres más ricos del país tengan como base de su riqueza las concesiones del Estado: 2 están en telecomunicaciones, y 2 están en la minería.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de septiembre de 2015).

No falla: si se trata de encontrar al culpable de un suceso que conmociona a la opinión pública, la fórmula más eficaz inventada hasta ahora consiste en endosar la factura de los platos rotos, por mayoría de votos, sin molestarse en ponderar concienzudamente los elementos de juicio de que se dispone, a "El Estado".

Una salida de esa naturaleza es una especie de catarsis social. El monstruo amorfo al que se conoce como "opinión pública", en esos casos, no quiere argumentos; no quiere realmente conocer la verdad: quiere un culpable; y si el culpable es "El Estado", tanto mejor.

Sucedió, por reciclar los botones de muestra más recientes de que se dispone, en el "Caso Colosio": la versión oficial de que el autor del crimen fue Mario Aburto; de que no había un complot detrás del asesinato, y de que la persona que fue presentada a los medios, recluida en Almoloya y condenada a varios años de cárcel más tarde, era la misma que fue captada por las cámaras de televisión después del tristemente célebre mitin de "Lomas Taurinas" en Tijuana, y no un falso Aburto, fue puesta en entredicho -o, al menos, tomada con reservas- por infinidad de ciudadanos... En el "Caso Posadas", la versión oficial de que el asesinato del cardenal arzobispo de Guadalajara fue resultado de una confusión en una balacera entre narcotraficantes, y que los autores del crimen en realidad pretendían asesinar al "Chapo" Guzmán, aun cuando fue avalada por una Comisión Interdisciplinaria en la que hubo representantes del episcopado mexicano, fue sistemáticamente combatida por un grupúsculo tenazmente aferrado a la teoría del "crimen de Estado", sin otra intención aparente que la de calumniar, denostar y ganar notoriedad, y sin aportar, en apoyo de su calenturienta hipótesis, una sola prueba provista de validez jurídica.

La historia se repite. El reciente viraje del "caso Ayotzinapa", a raíz del informe de una comisión interdisciplinaria de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, desacredita la versión oficial (apoyada, supuestamente, en más de un centenar de testimonios) de los hechos: el móvil pasa a ser el secuestro de un 5o. autobús -los otros 4 serían utilizados por los 43 normalistas para viajar a México y participar en las marchas conmemorativas de la matanza de Tlatelolco, del 2 de octubre del 68- que transportaba droga, y, como corolario, la supuesta reacción -de una saña atroz, con la marca de la casa- del cártel directamente afectado.

Infelizmente, en todos esos casos, los supremos damnificados son la verdad (porque nunca se llega a conocer), y la justicia (porque no necesariamente se sanciona a los culpables).

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág 4-A del periódico El Informador del 14 de septiembre de 2015).

Una encuesta de Parametría reveló que 3 de cada 10 entrevistados saben que México se independizó de España, mientras que la mitad no sabe de que país nos emancipamos.

[¿Y los otros 2? - pregunta el webmaster.]

(V.pág.7-A del periódico El Informador del 16 de septiembre de 2015).

¿Se puede decir que el mexicano es patriota? Aún no lo sé con certeza, pero sí he observado que el mexicano posee un poder especial para darle salida a su amor a México cuando se encuentra en el extranjero y sin duda alguna el día del Grito, y en los partidos de la selección.

El problema parece ser que en la vida diaria se le escapa de su conciencia y se esfuma ante su insistente crítica e inconformidad al México de la corrupción y la ineficiencia.

Jorge Ibargüengoitia en su libro "Instrucciones para vivir en México", nos regala estas palabras: "La verdad es que mientras más enojado estoy con este país y más lejos viajo, más mexicano me siento... México no tiene peros. Hay de todo... nomás que tiene defectos. El principal de ellos es el estar poblado por mexicanos, muchos de los cuales son acomplejados, metiches, avorazados, desconsiderados e intolerantes. Ah, y muy habladores... además son quejumbrosos, y peor, están satisfechos. 'ni modo', dicen, 'así nacimos'. Lo cual es mentira".

Curiosa y devastadora manera de describir al mexicano en un análisis de la conciencia patriótica.

El mexicano está enojado consigo mismo, con sus gobernantes y con la manipulación de su historia, y esto agrega Ibargüengoitia "Pero si la historia de México que se enseña es aburrida no es por culpa de los acontecimientos, que son variados y muy interesantes, sino porque a los que la confeccionaron no les interesaba tanto presentar el pasado, como justificar el presente".

Y Octavio Paz es contundente en "El Laberinto de la Soledad" al decir: "La ideología liberal y democrática, lejos de expresar nuestra situación histórica concreta, la ocultaba. La mentira política se instaló en nuestros pueblos casi constitucionalmente. El daño moral ha sido incalculable y alcanza a zonas muy profundas de nuestro ser".

El mexicano quiere a su tierra, a sus ancestros, a su comida, a sus atardeceres, a sus playas y montañas, a los desiertos y valles. Ama sus fiestas, tradiciones y costumbres, es patriota de corazón; pero no conoce su historia ni la aprecia. No le gusta su casta política, por eso es patriota sólo la noche del Grito, en el extranjero y cuando juega México.

Guillermo Dellamary
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 17 de septiembre de 2015).

De unos años a la fecha ha sido habitual que los medios y las redes se llenen de discusiones y puñetazos (conceptuales, hasta donde sé) alrededor de los festejos del grito de Independencia, cada 15 de septiembre. Por un lado, ciertas personas molestas con la situación de violencia generalizada, corrupción imparable y crisis económica eterna en el país, defienden el eslogan "no hay nada que festejar" y llaman incluso al boicot ciudadano contra las ceremonias oficiales. Por otro se encuentran quienes, desde muchas posturas políticas, prefieren disfrutar la tradición, aplaudir la mexicanidad y festejar lo festejable (es una falacia que solamente los acarreados de las "fuerzas oscuras" asistan al grito, cuelguen banderitas o armen "noches mexicanas"). Pero la cosa no para ahí: en medio de unos y otros, y muy probablemente sin entender ninguna clase de razones, se encuentra un grupo de tamaño considerable: el de los que no conocen y/o no les importa en lo absoluto el debate. Es decir, aquellos que viven en los terrenos de la ignorancia y la indiferencia. No se vaya a creer que son un puñadito. Abundan.

Poco tranquilizador resulta, por ejemplo, que la encuestadora Parametría revele que 51% de los mexicanos (más de la mitad) afirmen no tener idea de que México se independizó de la corona española gracias al movimiento insurgente que inició en 1810 y culminó en 1821. Otro 13% (con el cual se alcanza ya un alarmante 64%) piensa que Miguel Hidalgo y los suyos se levantaron contra el dominio de Estados Unidos. Todavía un 3% más (y ya van 67%) asegura que México se liberó de algún otro país (tristemente, el estudio no desagrega ese listado: me gustaría saber si alguien piensa que nos independizamos de Suiza, Mali, Nueva Zelanda, Rusia o Ecuador). Parametría comenzó con estas encuestas anuales en 2009 y, salvo por el año 2010, en el que al parecer la propaganda del Bicentenario les despertó las memorias a algunos, cada año es lo mismo: la enorme mayoría no sabe quién le pegó a Lucas. Y, precisemos, no lo mismo: 2015, dice el estudio, ha sido el año en que menos se supieron la respuesta. Vamos para atrás.

¿Alguien necesita otro ejemplo? El embajador mexicano en el Reino Unido, Diego Gómez Pickering, encabezó la ceremonia del grito en Londres. Llevado por la emoción, el embajador agregó a don Porfirio Díaz a la letanía de héroes patrios vitoreados, junto a Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, la Corregidora, etcétera. Si de por sí los vivas a Juárez o a los Niños Héroes quedan un poco fuera de lugar en un festejo que conmemora hechos que los antecedieron en decenios, la aparición de don Porfirio, gran villano de la historiografía revolucionaria, suena ya a surrealismo.

Me pregunto si las personas que se agarran del chongo por los festejos del grito saben qué es lo que se festeja y qué personajes históricos hicieron qué cosa. Triste: me temo que en unos años vamos a terminar vitoreando a Chente Fernández o al Buki por darnos patria.

Antonio Ortuño
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 20 de septiembre de 2015).

Con contrastes de irrespetuosidad saltándose normas protocolarias en afanes protagónicos, que para algunos son de risa, tomándolo con humor, y para otros de vergüenza que nos hacen ver por qué las cosas andan... como andan.

En Londres, el embajador de México lanzó vivas haciendo acompañar a Hidalgo, Morelos, Allende, Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez, de Porfirio Díaz y Zapata...

Y para colmo del satirismo, el alcalde de Silao se llevó música de viento con recordatorios familiares cuando en su arenga, tras mencionar a Hidalgo y Costilla, exclamó con el corazón henchido de patriotismo in extremis, ¡Viva Doña Josefa Ortiz de Morelos...! El señor Domínguez, pues, bailó en otra fiesta. Cuando por otro lado, en el municipio xalapeño de Pueblo Viejo, Manuel Cuan Delgado, usó la banda presidencial, al igual que el pasado año 2 ediles, uno de Puebla y otro de Tlaxcala se agenciaron imitaciones de las presidenciales bandas. ¿Sueños guajiros?

Francisco Baruqui
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de septiembre de 2015).

Se calcula que por cada papá o mamá de un [normalista de Ayotzinapa] desaparecido, hay más de 15 acompañantes, la mayoría de los cuales ni siquiera sabían que existía una escuela normal rural en Ayotzinapa.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de septiembre de 2015).

Los mexicanos son los 2os. clientes de cruceros que más gastan a bordo en el mundo, de acuerdo con datos de Royal Caribbean. Con 120 dólares diarios por persona en promedio, los viajeros nacionales gastan sólo por debajo de los chinos, que desembolsan 230 dólares diarios.

(V.pág.30-A del periódico El Informador del 5 de octubre de 2015).

En México, los trabajadores tienen un ingreso familiar bajo, están en alto riesgo de perder su empleo en cualquier momento y trabajan más de 50 horas a la semana.

No obstante, la mayoría dice estar satisfecho ante la vida, según reveló el índice "¿Cómo va la vida? 2015", elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, presentó el informe que mide 11 factores que influyen en el bienestar y la calidad de vida en 34 países.

Los resultados para México se observan bajos en indicadores como ingresos y riqueza, horario laboral, seguridad, esperanza de vida, calidad del agua, empleos y salarios. Sin embargo, en una escala del 1 al 10, los mexicanos calificaron con un 6.68 su satisfacción ante la vida, una calificación por encima del promedio mundial que alcanzó una calificación de 6.5.

De acuerdo con el índice, un 28.8% de los ciudadanos mexicanos trabajan 50 horas o más a la semana, lo que coloca al país en el penúltimo lugar entre los países de la OCDE, sólo por encima de Turquía, donde el 40% de su población trabaja en largas jornadas laborales.

En el lado opuesto de los resultados, destacan países como Suiza y Noruega donde el porcentaje de población con largas jornadas laborales es de sólo un 0.4%.

(V.pág.15-A del periódico El Informador del 14 de octubre de 2015).

El premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz sabe que difícilmente lo tomarán en cuenta porque aseguró que la desigualdad es el resultado de políticas erróneas y la resistencia a corregirlas.

Ojalá sus ideas y propuestas fueran tomadas en cuenta, pero persiste esa resistencia en las altas esferas de los gobiernos por impulsar medidas que redunden en mejores condiciones de vida para todos, se conforman, se consuelan y se escudan en mediciones engañosas cuyos métodos se acomodan a conveniencia, así tenemos por ejemplo las cuentas alegres con las que nos despertamos el jueves: "Jalisco aprueba 10 de 12 indicadores de bienestar". Ajá ¿y la realidad cotidiana? Que dizque 1er. lugar en educación cuando las deficiencias en expresión oral y escrita y en pensamiento lógico-matemático son marcadas y comprobables plantel por plantel, alumno por alumno.

Bueno, ahí están los resultados de una encuesta de Parametría para todo el país, incluido Jalisco claro, que revela: "La mitad de los mexicanos no sabe que México se independizó de España". Por supuesto esto no es culpa de los mexicanos sino de la mala educación y de la pobreza porque desde el gobierno hay una clara resistencia a cambiar esa realidad que nos aplasta. Pero como ya salió en esos indicadores que Jalisco está muy bien, pues no hay de qué preocuparse, estas cifras e indicadores sólo sirve, como dije, para que la clase gobernante tenga a la mano justificaciones avaladas por ellos mismos, por certificadores creados o patrocinados por ellos mismos, y gritar a los 4 vientos que vivimos casi en el paraíso para no hacer nada.

El jueves también se exaltó que en México aumentó el número de pobres y que se redujo la pobreza extrema. Podría parecer una contradicción (y en realidad lo es), sin embargo, dada la complejidad de sus indicadores, una medición es para la pobreza y otra para la pobreza extrema, y luego está la pobreza alimentaria, la pobreza educativa, la de salud y la de vivienda, es decir, una por cada necesidad básica que no está cubierta. Pulverizada así la masa de personas que viven en estas condiciones, unos indicadores bajan y otros suben, pero sigue siendo más de la mitad de la población.

Si está claro y estamos de acuerdo en que la desigualdad es resultado de "políticas erróneas" y de la "resistencia a corregirlas", la solución tendría que ser sencilla, un asunto de voluntad, de conciencia, de humanidad. Sería bueno saber el porqué de la resistencia a que la "prosperidad sea compartida por todos".

Laura Castro Golarte
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de octubre de 2015).

Para el mexicano común, que se afana preguntándose quién demonios compra esas cosas que a él le resultan inaccesibles y por qué las quincenas son tan largas, hubo, en días pasados, declaraciones de un par de prominentes personajes, que, puesto que aparecieron en los periódicos, se supone que fueron noticia...

Unas, las del secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, José Ángel Gurría, en el sentido de que, de los países integrantes de ese organismo, México es el que confronta la mayor desigualdad: los trabajadores mexicanos tienen las jornadas laborales más largas, y -¡oh, grosera paradoja...!- los salarios más bajos. El mismo Gurría apuntó la pertinencia de una segunda ronda de "reformas estructurales"; si las anteriores se enfocaron a los aspectos educativo, fiscal y energético, la próxima debería orientarse a dos temas capitales: desaparecer la informalidad, y combatir a fondo la corrupción.

Otras, las de Carlos Slim. El 2o. (y ocasionalmente 1o.) hombre más rico del mundo, sugiere, al efecto de reducir los altos índices de desempleo y subempleo -al que se denomina con el eufemismo de "informalidad"- que hay en el país, reducir a 3 días (en vez de los teóricos 5 actuales), la semana laboral, por una parte; por la otra, retrasar a los 75 años la edad de la jubilación.

En la propuesta de reducir la jornada laboral para dar empleo a más personas, habría que ver si él mismo, en sus empresas, estaría dispuesto a mantener los salarios actuales... a cambio de la mitad de horas laboradas; en la de retrasar la jubilación, habría que ver en qué consistiría ésta si la esperanza de vida del mexicano promedio escasamente llega, precisamente, a los 75 años.

En cuanto a la preocupación de Gurría por desaparecer la informalidad, ¿no había sido esa una de las banderas de los gobiernos panistas?... (Con respecto a la otra -"combatir a fondo la corrupción"-, queda la esperanza de que el buen Dios, la próxima vez que cree un mundo como el nuestro, corrija esa que ha sido, sin duda, una de las imperfecciones más groseras que se le fueron... quizá por falta de experiencia).

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág 9-A del periódico El Informador del 19 de octubre de 2015).

Con comidas arreglamos problemas familiares, negocios y nos encanta festejar cualquier cosa con una buena mesa, si vamos a otra ciudad damos preferencia a lo que hay de comer. Y además recomendamos todo lo que nos gusta y hacemos de los alimentos una fiesta obligada. Por eso, en los aeropuertos son muy elevados los decomisos de comida preparada que se le desea compartir a los parientes que viven en el extranjero.

Dicen que un auténtico mexicano extraña mucho sus tortillas, frijoles, salsas y moles. En las maletas siempre hay un hueco para llevarlas.

La comida es como mantener un lazo de afecto con la madre o la familia, por eso es difícil dejarlos. Además es una satisfacción muy completa, desde el paladar y el estómago llegamos a las buenas las conversaciones.

Hay que ver los banquetes que se organizan para las fiestas familiares, desde los bautizos hasta los cumpleaños, pasando por bodas y graduaciones. Y qué decir de los días de campo y viajes por carretera, la "bolsota" de botana, "lonches" y sandwiches no puede faltar.

Un día en la playa o en un balneario, más que ir a nadar se trata más bien de comer y pasarla bien con las "chelas y botanas".

Un partido de fútbol sin qué comer, sabe desabrido, apenas si los goles o que gane tu equipo le ponen el sabor, porque hay familias que acaban por disfrutar más todo lo que "botanean" durante el partido que el mismo juego.

Muchos expertos indican que al mexicano le gusta comer fuera de su casa, aunque siempre aprecia y valora más lo que hay en ella. Sin embargo, las distancias y circunstancias laborales impiden ir a comer a casa o desayunar en ella, así que por eso hay puestos de todo.

Además hay un orden establecido, por ejemplo los puestos de jugos y frutas son temprano en la mañana, no en la noche; el menudo, el pozole, los tacos de birria, los cocteles y tostadas de todo tipo de mariscos, también son a media mañana. En cambio a ningún mexicano se le antoja cenar huevos rancheros, sólo tal vez en su casa, pues ya no hay restaurantes que los sirvan después del mediodía.

Fritangas, quesadillas, tamales y champurrados son casi a cualquier hora, aunque se prefieren en la tarde.

Guillermo Dellamary
(v.pág.9-A del periódico El Informador del 22 de octubre de 2015).

¿Sabía usted que los mexicanos más malhumorados viven en el Estado de México? ¿O que los más satisfechos con su vida familiar son los que viven en Zacatecas?

El detalle de los indicadores de bienestar subjetivo que dio a conocer el Inegi la semana pasada nos da otra perspectiva del país.

Le enumero algunos indicadores interesantes de la muy abundante estadística que el estudio generó. Las calificaciones están en una escala del 0 al 10.

  1. Lo que da más satisfacción a los mexicanos es su vida familiar (8.9) mientras que lo que proporciona menos es la falta de seguridad ciudadana (5.9).
  2. Pese a los discursos nacionalistas, nos da más satisfacción nuestro vecindario (7.8) que nuestra ciudad (7.3), y ésta que nuestro país (6.9).
  3. Los mexicanos estamos más satisfechos con nuestra vida afectiva (8.5) que con nuestro nivel de vida (7.8). La entidad que menos satisfecha está con su nivel de vida es Michoacán (7.3) y los más contentos con su vida afectiva son los que viven en Querétaro y Chihuahua (8.8).
  4. La seguridad ciudadana es el atributo que es peor calificado, pero el estado en donde la nota es más baja según sus ciudadanos es Morelos (4.6) y la entidad en la que sus ciudadanos se sienten más seguros es Yucatán (7.0).
  5. Pese a todo, los mexicanos somos optimistas y le ponemos una calificación general de 8.1 a nuestras perspectivas. Pero también hay diferencias: Nuevo León y Chihuahua son los que se ven con mejores perspectivas (8.5) y en Oaxaca es donde se ven las peores (7.5).
  6. Puede observarse con sorpresa que el estado con el mejor balance afectivo en la República es Tamaulipas (6.6) mientras que el extremo opuesto está el Estado de México (5.0).
  7. Los mexicanos no nos sentimos muy felices. A la pregunta de si nos consideramos personas felices, en una escala de cero a diez, nos ponemos una nota de 6.1. Pero aquí también hay contrastes. Varias entidades empatan en la mayor autopercepción de felicidad: Chihuahua, Nuevo León, Querétaro y Tamaulipas (6.3) mientras que los menos felices son los que viven en Michoacán y Oaxaca (5.9).
  8. Como era de esperarse, no sentimos que nuestras necesidades materiales estén cubiertas y ponemos una calificación de 5.4 a ese atributo. Nuevo León y Tamaulipas son los que menos mal se sienten al respecto (5.7) y Oaxaca y Puebla es donde peor se sienten (5.1).
  9. Pese a los chistes y las percepciones que hay, los más felices en México son los hombres casados (8.2) y las más infelices son las mujeres separadas (7.4).
  10. Por género y condición de actividad, quienes se sienten más satisfechos son los hombres dedicados a estudiar (8.5) y quienes reportan un menor nivel de satisfacción son las mujeres que no pueden trabajar por algún impedimento físico (6.9) y le siguen los hombres desempleados (7.5).

Lo interesante de esta estadística del Inegi es que permite hacer un perfil emocional detallado de los mexicanos que puede explicar muchos de nuestros comportamientos.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 26 de octubre de 2015).

La plaga de la corrupción también le pega a las palabras; el sentido de muchas se trastoca por ignorancia o estulticia; muchas otras, la gente las distorsiona artera y deliberadamente. Y no hay subespecie más abusiva, en este aparatado, que la de esos izquierdosos victimistas que, pretextando haber padecido abusos y despotismos, se llenan luego la boca de términos desorbitados y tremendísimos para reclamar su excepcional condición de sufridos.

Aquí va un ejemplo: en mis tiempos, un genocidio no era asunto de matanzas ocasionales o masacres imprevistas sino cosa mucho más seria, es decir, el "exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad", tal y como sentencia todavía el diccionario de la Real Academia Española. Y con esto no estoy intentando minimizar la estremecedora dimensión del horror ni de banalizar la barbarie de los represores (los de verdad, porque el término se aplica ya a cualquier gendarme que pretenda arrestar a un vándalo que destruye mobiliario urbano o destroza vitrinas de comercios en una manifestación) sino distinguir, meramente, que Luis González de Alba y decenas de otros estudiantes revoltosos del 68 no hubieran ido a dar con sus huesos a la cárcel de Lecumberri sino que hubieran sido, miren ustedes, "exterminados sistemática y deliberadamente" desde un primer momento por los esbirros de Díaz Ordaz. Bueno, y siendo que he tocado periféricamente el tema del vandalismo en las algaradas callejeras, resulta que ya lo acusan, al Gobierno de Ciudad de México, de "criminalizar la protesta social". Es de no creerse lo quejicas, manipuladores y mentirosos que son los provocadores, señoras y señores: si hay un país del mundo donde las autoridades son consintientes y permisivas, por no decir blandengues y cobardonas, ese es Estados Unidos (Mexicanos). Aquí, un día sí y el otro también, cualquier grupúsculo de amotinados te bloquea una autopista, te cierra calles y avenidas principalísimas -afectando a cientos de miles de ciudadanos- y no pasa absolutamente nada: nadie los dispersa, nadie los ahuyenta... Por el contrario, llevan escolta policial. ¿A esto lo califican de "criminalización" de la protesta? ¡No jodan!

Román Revueltas Retes
(v.periódico Milenio Jalisco enj línea del 27 de octubre de 2015).

Si usted compró su pan de muerto en el comercio formal tuvo que pagar el impuesto a los gorditos de 8%. Si lo adquirió en vía pública, no pagó ni éste ni ningún otro impuesto. Así busca el gobierno apoyar el comercio informal ante la competencia desleal de los formales.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Torreón en línea del 3 de noviembre de 2015).

Es asfixiante la espesa palabrería de todos los foros a que a menudo se nos convoca, y en los que se configura una Torre de Babel en la que nadie entiende a nadie. Lo que ocurre en México, es la manía de suponer que en foros multiplicados se forjará el porvenir de México, por medio de planes mágicos surgido de miles de voces, del grito unánime de este tiempo de confusión y de fatiga.

Al repasar la historia queda la sensación de que todavía los mexicanos no hemos aprendido las lecciones de la prudencia y de la sabiduría que aconsejan disentir sin reñir. Vienen a presencia de otros tiempos que dejaron experiencias amargas de maniqueísmo sin atenuantes que dividían a los hermanos en parcelas irreconciliables: los buenos y los malos, los liberales y los conservadores, los revolucionarios y los reaccionarios. Al revivir esas tormentas, aletea la lección de la disputa estéril, de los siglos perdidos, del diferimiento estéril, cuyo fruto podrido ha sido razón para rezagar a México de la modernidad política.

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de noviembre de 2015).

Es cierto, estamos en tiempo de crisis. ¿Pero cuándo no lo hemos estado? Desde que tengo uso de razón, siempre he escuchado estas palabras.

Hemos vivido de utopías y esperanzas. ¿Qué ha sido México, sino un México interino, un México en espera constante de un mesías salvador?

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 28 de noviembre de 2015).

"Las percepciones no son la realidad: cosas en las que el mundo se equivoca" es el nombre de un estudio de Ipsos MORI Social Research Institute que aplicó encuestas a los habitantes de 33 países con preguntas tan generales como la últimas noticias del país que habitan, sobre temas comunes de su contexto como la inmigración, obesidad, religión y pobreza con base en indicadores demográficos que se encuentran al alcance de todos en Internet y en las instituciones públicas.

En la encuesta de este año, México encabeza la lista de los países con mayores índices de desinformación e ignorancia sobre la realidad política. Esta es la lista completa:

1.México
2.India
3.Brasil
4.Perú
5.Nueva Zelanda
6.Colombia
7.Bélgica
8.Sudáfrica
9.Argentina
10.Italia

Las barreras de la desigualdad impactan en un público desinformado y en la toma de decisiones políticas. Desconocer nuestra realidad no sólo implica un claro desinterés, sino la incapacidad para ser empáticos con los demás y generar cambios de manera colectiva.

Asumir como únicos criterios válidos lo que dicen los líderes de opinión y la información que se publica en los medios de comunicación, lejos de fortalecer nuestro juicio respecto a los temas que más influyen en nuestra vida, nos alejan de formular una opinión propia y documentada.

(V.Cultura Colectiva del 2 de diciembre de 2015).

Los retrasos en los pagos de Pemex a sus proveedores ya tienen solución, pero con un costo que pagarán los mismos proveedores.

La petrolera ideó un esquema que implica un sistema de factoraje por el cual Nacional Financiera pagará a las empresas que le den servicios a Pemex, pero este banco institucional cobrará un interés por esa erogación que tendrá que descontarse de las facturas con retrasos de entre 120 y 180 días.

Por este esquema se cobrará un rédito TIIE de +2.25 puntos, lo que implica un interés total de entre 5 y 6%.

El esquema funcionará de la siguiente manera: Pemex subirá al portal Cadenas Productivas las facturas atrasadas, Nafinsa depositará al proveedor el dinero que se debe -con un descuento equivalente al interés- y posteriormente la petrolera nacional pagará a Nafinsa la cantidad de las facturas.

(V.periódico El Financiero en línea del 3 de diciembre de 2015).

La voz que echa de menos la historiadora Alejandra Moreno en la conversación pública de México no es "el silencio de Los Pinos", la voz del poder ejecutivo, sino la voz del Congreso.

Alejandra Moreno regresa en su texto al momento del Constituyente del 17 en que se decide, en aras de la estabilidad del régimen presidencialista, hacer irresponsable al Presidente, es decir: hacerlo injuzgable por sus fallas políticas. Ese blindaje anula la posibilidad de "corregir la política con la política". Crea un poder en su esencia intocable por los otros poderes: no lo puede llevar a juicio político el Congreso ni lo puede destituir la Corte.

El diálogo y la competencia entre poderes quedan así constitutivamente disminuidos.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 4 de diciembre de 2015).

Algunos extranjeros han observado que los mexicanos no tenemos un especial amor a la patria, considerando el profundo sentimiento que si le tenemos a la tierra y sobre todo a la Virgen de Guadalupe.

La visión más o menos extendida de lo que es la patria, acaba por considerarse vinculado al gobierno y a los políticos, a las leyes y a la compleja historia de conquistadores y dictadores que han traído toda clase de sufrimientos y desgracias.

El concepto por si mismo de patria nos debería de conducir al lugar de nacimiento, a la tierra paterna a los vínculos afectivos y culturales o históricos. Pero en vez de elegir la paternidad, el mexicano ha elegido a la maternidad, es decir a la Virgen de Guadalupe, como a la Tonantzin que nos liga a la vida ancestral, a la madre que da la vida, a la que protege, que cuida y hace milagros.

Al padre lo ve más ausente, agresivo, desinteresado, egoísta y hasta lleno de vicios y malas costumbres, aunque siempre existen muchas excepciones.

De esta manera la patria-padre, es sustituida por la madre-patria. Al padre se le puede traicionar porque el mismo me ha abandonado, ha sido duro y agresivo conmigo; a la madre no, que ha sido dulce, entregada y apoya en las dificultades.

De aquí se puede suponer que por poder y dinero se puede más fácilmente traicionar a la patria. Y a la madre no, por el afecto, el cariño y el apego a tantas bellas costumbres que nos unen en un mismo espíritu de cordialidad y amistad. Los mexicanos no traicionamos a la madre que nos nutre, que nos proporciona afecto, fiesta y alegría. Es a la queremos, a la que buscamos. Pero cuando se trata de trabajo, de satisfacer nuestras necesidades económicas, entonces no hay patria, hay que hacer casi lo que sea con tal de conseguirlo.

Si seguimos esta línea de reflexión psicosocial, podemos explicar que el mexicano por poder, trabajo y dinero es capaz de traicionar a su patria. Porque en realidad no la ama, porque no siente que le proporciona el sustento y el afecto que necesita, sino que eso proviene de la figura femenina, que ubica claramente en la propia madre, en la abuela y finalmente en la imagen de la guadalupana, que algunos dirían que se trata del icono, por excelencia del colectivo mexicano.

El mexicano varón puede ser infiel a su esposa, a su familia, pero no traidor; en cambio a la patria, parece que no la quiere, más que por sus valles y montañas, playas y ciudades, por su mariachi, tequila y exquisita cocina.

Por poder, dinero e importar ideologías extranjeras se deja de proteger a la patria. No la cuida, no la ayuda a crecer, no la respeta, no parece amarla.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 10 de diciembre de 2015).

Los expertos independientes a cargo del caso Ayotzinapa dicen que no hay imagen de satélite del incendio confesado por los sicarios presos porque hubo nubes. Resultado: No hubo incendio. Si las cámaras de un banco no captan a los ladrones porque las tapó un colibrí ¿significa que no hubo robo?

El asunto tiene importancia porque demuestra un lado oscuro, no del presidente, sino de sus gobernados: la mala fe, la disposición a la falacia que tendrá audiencia y aplausos. Hay perversidad en el pueblo bueno, hay ganas de agredir al que ganó una elección tan vigilada que es una de las más costosas del mundo. Y la pagamos todos.

En ocasiones los burlones resultan burlados, como pasó con la acometida por internet cuando Peña Nieto hizo saludo militar al paso de sus tropas, sus porque es el Comandante Supremo, guste o no, chaparro o no. Ahora resulta que los mexicanos chaparros extrañan al grandote Fox (como él predijo).

Y hablando de Fox, recordemos que el insulto más primitivo contra el presidente Calderón fue precisamente por su baja estatura. Ya en la locura, las masas furibundas le atribuyen las 120,000 víctimas que la guerra de reacomodo entre narcos trajo en su sexenio.

Y luego nos asombra que la gente buena queme vivos a jóvenes trabajadores del censo en Puebla.

El pueblo bueno es profundamente malo.

Luis González de Alba
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 11 de diciembre de 2015).

Hay quienes dicen, sobre todo extranjeros, que en México no hay cambios profundos y de largo aliento porque nos cansamos muy pronto de las diferentes causas. Nos lanzamos a las calles, ahora inundamos las redes sociales con manifestaciones de todo tipo, pero la falta de respuestas de la autoridad, una cuestión sistemática, por lo demás, va logrando que la gente se canse, se agote y termine doblando las manos.

Casi podría decir que a eso le apuestan los gobiernos, sea el federal, los estatales o los municipales en los casos que les corresponden: a que la gente se harte de la falta de respuestas sobre todo cuando su insistencia implica un gran desgaste en todas las áreas: emocional, económico, familiar... Llegará el día en que, dada la poca efectividad de sus protestas, decidan mejor regresar a sus casas, llorar a sus muertos y, además del dolor, cargar con la rabia y la impotencia por el desdén que hacia sus causas mostró el gobierno, la autoridad.

Laura Castro Golarte
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 12 de diciembre de 2015).

Los mexicanos tenemos una relación absolutamente perversa con el petróleo. Nacionalizarlo fue no sólo una buena decisión, sino que en su momento se convirtió en uno de los principales factores del desarrollo estabilizador y el principal soporte financiero del estado bienestar de los años 50 hasta los 70. En los 80 vivimos la 1a. gran crisis de los precios del petróleo y quedó en evidencia nuestra vulnerabilidad frente a eventos económicos que no podíamos controlar. Fue entonces cuando comenzamos a hablar de "despetrolizar la economía", pero al parecer no lo hicimos tan bien porque hoy nuevamente estamos sufriendo por lo mismo.

Si algo podemos reprocharles a los sexenios de Fox y Calderón fue haber despilfarrado -en compañía de todos los gobernadores y diputados de estos 12 años- los excedentes petroleros; una buena parte de estos se fueron a los estados a engrosar las nóminas hoy impagables, pero, sobre todo, y en esto van todos los partidos políticos, haber mantenido el esquema de precio fijo de la gasolina. Hace 2 años todavía discutíamos el absurdo de subsidiar la gasolina cuando en el resto del mundo se vendía al doble que en México. Esta estrategia de subsidio provocó entre otras cosas que el consumo per cápita de combustible en México fuera, según datos de 2012, 22% más que el de Alemania, 71% más que el de Italia, 103% al de Chile, 141% al de España o Francia.

Hoy estamos en la situación contraria. Mientras en todo el mundo el precio de las gasolinas baja al mismo ritmo que baja el precio del petróleo, como es obvio, en México va a aumentar. Da igual que el precio del barril de petróleo esté a 100 dólares o a 25, el precio de la gasolina en México se fija por la ineficiencia de Pemex y las necesidades de flujo del gobierno federal. La misma gasolina que Pemex refina y vende en Texas a 7 pesos el litro nosotros tendremos que pagarlo a 13.98 a partir de enero. En la práctica los mexicanos vamos a pagar un impuesto de 100% sobre la gasolina. Yo he peleado siempre por un impuesto a la gasolina, pero destinado a mejorar el transporte público y la combatir la contaminación, no para mantener a la burocracia que se aumentó irresponsablemente con los excedentes petroleros y hoy los mantenemos pagando precios ridículamente altos de las gasolinas. Si la burocracia creció cuando el petróleo estaba alto lo menos que esperaríamos es que se reduzca hoy que está bajo. Pero eso no va a pasar.

La reforma petrolera tiene entre sus objetivos hacer menos dependiente el presupuesto de la renta petrolera y liberar el precio de la gasolina en 2018, pero entre que son peras o manzanas los mexicanos estamos pagando 1,300 millones de pesos diarios por el sobreprecio en la gasolina, que de seguir así significarán 474,000 millones de pesos el próximo año.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 15 de diciembre de 2015).

Aniceto Aramoni en su libro "El mexicano ¿Un ser aparte?", nos invita a reflexionar sobre el modo de ser de nuestro nacionalismo.

El mexicano considera a los extranjeros como confiables, superiores y merecedores de nuestro mejor trato. Y tiende a ver al propio mexicano como inferior y peligroso. Claro que existen muchas excepciones, pero muy en lo general no parece apreciar lo que tiene, sino valora mucho más lo que viene de fuera, es decir el "malinchismo".

Somos originales, sin duda, y tenemos una forma de ser muy especial y nos sentimos diferentes, porque podemos gritar, a los 4 vientos, que como México no hay dos. Porque tenemos claro que somos capaces de inventar y de vivir situaciones que no acontecen en otros países similares al nuestro.

Nos sentimos "fregones" para muchas cosas, inteligentes y creativos, pero al mismo tiempo devaluamos mucho lo que somos y tenemos. Fácilmente nos podemos engañar, transar y abusar entre nosotros mismos. Y para lograrlo contamos con una "chispa" ingeniosa que nos hace sentirnos únicos y diferentes.

Sí queremos mucho a nuestro territorio y al pintoresco mosaico cultural que tenemos, como ya hemos señalado, y lo disfrutamos y recorremos con singular alegría. Pero parece que realmente tenemos un serio problema cuando nos toca defenderlo de la rapiña y la invasión ideológico-política que avasalla a nuestra autonomía.

Es de preguntarnos si somos nacionalistas, o como muchos políticos han señalado, que somos simples patrioteros. Sobre todo para la fiesta y el folclor.

Si como México no hay dos, pues deberíamos tener más compromiso con lo que somos y tenemos.

Y concluye Aramoni que no saldremos "de las condiciones paupérrimas de un país que intenta o dice desear salir de la condición de dependencia y subdesarrollo, de esclavitud o de apéndice de algún otro más poderoso, más rico y más trabajador.

Mientras no confiemos en nosotros mismos y dejemos de imitar a otras naciones, no tendremos un sano nacionalismo.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 7 de enero de 2016).

Los expertos nos dirán que es antieconómico pero yo no lo creo ya que PEMEX va a perder siempre sin importar los precios del crudo ni del producto; ahora que alguien me explique qué pasaría si dejáramos en paz nuestro petróleo en el subsuelo, y en su lugar compraran la gasolina en USA a 7 pesos el litro y la vendieran a 12, o sea con utilidad de 5 pesos por litro y de ahí pagáramos la nómina de PEMEX y nos sobraría mucha lana lo que nos sería muy útil a todos menos a los que se carrancean la lana en la paraestatal.

Donde no ha podido el tlatoani es bajar el precio de la luz, salvo en la publicidad, y es que es difícil ya que los pillos de clase mundial de la CFE son mucho más bravos que los petroleros.

En fin a cada habitante del país nos cuesta como 40,000 pesos anuales mantener al gobierno federal no se lo que a usted le parezca.

Aquí en el estado según la publicidad oficial vamos muy pero muy bien, el trabajo sobra, al grado que pronto veremos braceros gringos y chinos trabajando aquí. Lo que se vio muy bien es que para la licitación de unos carros del tren ligero se asociaron con una entidad de la ONU. A mi me parece que los políticos de la ONU simplemente pertenecen a diferente grupo lo que por sí no garantiza nada.

Como temporada de patos que es toca enfrentarnos a las multas fantasmas que junto con el refrendo se cobran y en los que hay que reconocer que el Estado salvo los cobros de vialidad sólo es cómplice de los ayuntamientos, mi recomendación es que aunque es un robo lo pague ya que justicia no va a obtener.

Hace muchos años yo pensaba reparar un auto que no tenía llantas ni motor y estuvo arrumbado en un taller por 10 años y cada que pagaba el refrendo me llegaban multas de tránsito y estacionómetros, entonces empecé a creer en los espíritus chocarreros y a aceptar con resignación el poder de las mafias cuando el pago es moderado lo que es el caso.

Carlos Enrigue
(v.pág.6-B del periódico El Informador del 10 de enero de 2016).

Lo cierto es que en todo esto hay sí, 2 héroes anónimos: los 2 policías federales que detuvieron al "Chapo" y a su jefe de sicarios Jorge Iván Gastélum, cuando intentaban huir de Los Mochis y luego de haber escapado de la casa de seguridad.

Los 2 prófugos salieron del drenaje, robaron un carro y luego otro y se dirigían hacia las afueras de la ciudad cuando 2 de los policías federales desplegados, vieron un carro conducido por una persona sucia y sin camisa, con otra persona en las mismas condiciones en el asiento trasero. Los detuvieron y fueron los primeros que se sorprendieron al ver que su detenido era "El Chapo", y pese a que por lo menos Gastélum estaba armado, los prófugos no se resistieron, quizás porque sabían que había sicarios que estaban tras ellos para rescatarlos. Los policías decidieron llevar al "Chapo" y a Gastelum al hotel Deux, resguardarse en una habitación y no hacer uso de sus radios para evitar que fueran localizados por los sicarios. Llamaron por el teléfono del cuarto a sus jefes y no les creyeron que tenían al "Chapo" en una habitación de un hotel de paso. Tuvieron que tomarse una foto con "El Chapo" y enviarla por su celular para que les creyeran y llegaran, antes que los sicarios, los miembros del equipo de élite que perseguían al capo. Esos 2 policías federales son los verdaderos héroes de toda esta operación.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 14 de enero de 2016).

Al estudiar la identidad de nuestra mexicanidad, nos hemos topado con la irreverente tendencia a no ser leales a la Patria, que en términos de la 1a. Constitución de 1824, implicaba pactar o negociar con los enemigos de México, es decir con los intereses de las otras potencias que deseaban apropiarse de nuestros bienes materiales y de nuestra libertad.

La pregunta de fondo es si los mexicanos somos leales, o propensos a ser traidores. Y todavía más a fondo, si es que somos honestos con la lealtad que decimos profesar y no caemos fácilmente en el engaño y fingimos ser lo que no somos.

Dentro de varios análisis, hemos podido observar que los mexicanos no tenemos una firme educación a la lealtad, somos frágiles a caer, fácilmente y seducidos por la riqueza, el poder y la fama, a ser propensos a pactar con fuerzas extranjeras, en contra de los intereses del pueblo y de las leyes que nos rigen.

Algunos estudiosos afirman que el mexicano ha aprendido a fingir que es un leal patriota, pero en el fondo no lo es, y que por ellos es capaz de hacer tratos, negocios, pactos y acuerdos que benefician a un grupo político, empresarial o social determinado y no a toda la Patria y a la prosperidad del pueblo.

Hay varios documentos históricos que demuestran a políticos mexicanos negociando beneficios para solo pequeños grupos o sectores, con personas de potencias extranjeras, que les otorgan más ventajas que a México.

Son tratos que se realizan bajo la mesa y con el desconocimiento del pueblo y de la prensa.

Si es valioso ser leal a la Patria, lo es también ser honestos para sostenerla con valentía.

Sería interesante investigar qué políticos, empresarios y líderes sociales, han traicionado a México y cuáles lo siguen haciendo.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 14 de enero de 2016).

No parece quedarnos claro a los mexicanos que El Chapo Guzmán ya había escapado, evadió los cercos del Ejército y la Marina en torno a la casa de Los Mochis donde se refugiaba. Y que le debemos su detención a policías federales honestos que aguantaron lo que a muchos gritones habría tentado: todo el oro del mundo, pero déjame ir. El trato era seguro: nadie había visto escapar a Guzmán Loera, nadie iba tras de él porque lo buscaban en drenajes donde ya no estaba.

Labor de inteligencia, una serie de casualidades y 4 policías federales honestos fueron necesarios para tener de nuevo al narco más buscado del mundo tras las rejas. Evadió la inspección metro a metro de la casa donde se refugiaba pues ya había bajado a los albañales por un túnel disimulado, evadió la inspección de alcantarillas abiertas por Ejército y Marina con el sencillo procedimiento de alejarse casi un kilómetro para salir. Robó un Jetta blanco. Como vemos hasta en cine, debe cambiar pronto de vehículo y bajó al conductor de un Focus rojo.

1er. paso al abismo: no lo mató. 2o.: el conductor no era yo, así que traía celular. 3o.: supo a que número reportar el robo y lo hizo de inmediato. 4o.: no cayó su reporte en un operador adormilado que anotara datos sin ganas. 5o.: lo transmitió de inmediato. 6o.: patrulleros de la Policía Federal lo avistan y detienen. 7o.: El Chapo y su lugarteniente, El Cholo, no los matan, habían dejado en el drenaje el arma AR-15 con que habrían barrido por sorpresa a los federales. 8o.: ofrecen todo el oro del mundo y los federales lo rechazan.

Este país tiene salvación: un ciudadano que no piensa como chairo izquierdoso: que reportar un robo es pérdida de tiempo o, peor, ponerse en manos de policías; telefonista que hace su trabajo bien; 2 patrullas atienden el llamado. Los policías resisten la tentación, como Cristo en el desierto, y entregan al ya evadido.

Gente buena, honesta, gente eficaz, despreciada con altanería clasista en las sangronamente llamadas redes sociales.

Luis González de Alba
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 15 de enero de 2016).

Si la coprolalia tiene que ver con los excrementos, la chapolalia se relaciona con las cañerías y vulgaridades de un delincuente naco, que se viste con camisa de seda y pantalón de mezclilla para recibir a un sujeto desaliñado con aspecto de cholo o pandillero -contactado por una mediocre actriz mexicana- para hacerle una pésima entrevista, publicitada y retrasmitida hasta la saciedad.

Lo maniqueo, simplón y contradictorio de la trama deja muy mal parado a nuestro país. Nos hace aparecer como un pueblo que no solo consume sin chistar porquerías, sino que dedica bastante tiempo (que es lo más valioso que puede existir en el universo) a discutir tarugadas, cuando existen asuntos mucho más importantes que deberían generar debate público y merecer la misma atención. La chapolalia ha provocado que hasta se desaproveche la oportunidad que el mismo acontecimiento representa para debatir acerca de las fortalezas y debilidades del Estado de Derecho en nuestro país.

¿La chapolalia en la que ha caído México es producto de mentes perversas o de la inmadurez de la sociedad? Si ya en el pasado existió la experiencia de "El Chupacabras", los náufragos y la influenza, ¿hoy la historia se repite?

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 16 de enero de 2016).

En todos lados hay políticos corruptos. Pero el problema es que en México parece que no hay consecuencias de ningún tipo para quien se burla de las leyes y del pueblo. Y no hablo sólo de consecuencias legales, sino también políticas y sociales. A pesar de haber dejado al pueblo de Coahuila endeudado y en la quiebra, Moreira llegó a dirigente nacional del PRI y en esa posición orquestó la campaña federal de 2012 en la que ganó el PRI.

Lo lamentable es que parece que da igual ser honesto o corrupto en la política. Tenemos por ahí como ejemplo a un presidente municipal impresentable que volvió a ganar las elecciones, a pesar de que dijo que "robó poquito" y a pesar también de la forma en la que le gusta humillar públicamente a las mujeres. Muchas voces se levantaron para denunciarlo. Nada ocurrió.

Tuvimos también a un subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Segob, que fue nombrado a pesar de su fama pública y su dudosa reputación y mantenido en el cargo a pesar de las protestas de la sociedad civil. Terminó acusado de varios delitos y renunció al cargo. Pero un juez lo mantiene en libertad, mientras que el fiscal que lo acusó es quien se ve perseguido políticamente, frente al silencio de los demás.

¿Qué pasa cuando algunos políticos buscan que los corruptos rindan cuentas? Tampoco mucho. Hace unos años, el procurador fiscal y el secretario de Hacienda y Crédito Público del gobierno anterior iniciaron una denuncia penal por el desvío de fondos en Coahuila. Nada importante pasó. En Texas la justicia reconoció que se trataba de recursos públicos. De lo anterior, un grupo de senadores panistas al inicio de la pasada legislatura pidieron que se devolviera el dinero a Coahuila. Nadie sabe bien qué pasó. Los senadores se quedaron solos y sólo pudieron condenarlo en el discurso. Es decir, en México ni siquiera la oposición denuncia la corrupción del partido en el gobierno.

Hay que aceptar que la sanción social tampoco es especialmente fuerte. Y en eso, todos tenemos que ver con la complicidad de la comunidad. Basta revisar las páginas de la revista más conocida de sociales de esta quincena para darse cuenta de la presencia de Humberto Moreira. Ahí está él en una foto, en una fiesta "en petit comité", según la revista. Así es, la corrupción sigue siendo invitada a las fiestas, tratando de salvar las apariencias.

Margarita Zavala
(v.periódico El Universal en línea del 18 de enero de 2016).

Una de las características del mexicano es su exacerbado patriotismo, que cae propiamente en lo que se conoce como patrioterismo. Así lo escriben Julian Matute y Ma. Isabel Matute en su libro El perfil del mexicano.

Aunque bien aclaran que se trata de un estilo educativo en el que se le fomenta lo patriótico a base de fechas festivas, "creándole en medio de su terrible complejo de inferioridad, un sentido de superioridad que no tiene base ni apoyo y que claro está se refugia en el único sostén que tiene el machismo: 'soy muy mexicano', 'como México no hay dos' y a ver si hay alguien que le diga lo contrario. Este patrioterismo no tiene base ni contenido, está en el aire y por él son capaces de cometer asesinatos o provocar enfrentamientos sangrientos", señalan los autores.

No conformes con señalar la falta de fundamente de nuestro festivo sentido de patriotismo, agregan: "Cuando el gobierno necesita obtener un voto de simpatía o distraer la atención sobre un asunto de importancia trascendente para la nación, se acude a la oratoria patriotera, se enardecen los ánimos y se exaltan las virtudes que supuestamente se nos atribuyen como nación que ha tenido un desarrollo importante, según su propia oratoria".

Parece que el ser patriota no es algo que esté fuertemente ligado a nuestras raíces históricas, sino que sólo responde a los manejos demagógicos que han hecho los gobernantes con el pueblo, a base de inducir una educación basada en héroes y fiestas nacionales. Ponderando las cualidades de los grandes luchadores que le han dado nombre a nuestra Patria.

El mexicano sí quiere a su tierra, a sus costumbres en fin a su patria; pero "Ese sentimiento de verdadero amor a México, no debe ser explotado por los políticos como un medio para sus propios fines" según lo observan nuestros invitados de hoy.

Un pueblo que no tiene bases sólidas para amar a México, que ha sido y sigue siendo manipulado por sus gobernantes, para que a base de fiestas y héroes nacionales responda a los intereses de las castas dominantes, está destinado a no madurar su identidad.

Hoy, muchos mexicanos nos damos cuenta de la falta que hace que seamos leales y congruentes con las necesidades de nuestra nación. Que exista un compromiso firme y no "sumido en una maraña de falsos valores y una confusa telaraña de complejos que le han entretejido quienes supuestamente son sus salvadores y en realidad han sido sus peores enemigos, pues han mantenidos esa situación de confusión, de falta de definición de sus propias virtudes, pues son capaces de cualquier cosa con tal de conservar el poder sobre sus conciudadanos con el fin, entre otros motivos de lucrar y vivir plácidamente" concluyen los autores.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 21 de enero de 2016).

La nueva Constitución Mexicana [de 1917] no podía ser protectora de los derechos individuales, porque su espíritu es anticapitalista y antiextranjerista... Y esto se impone en la constitución de un pueblo que no es ni anticapitalista ni antiextranjerista, por medio de una presión encaminada a forzar el Estado social... que acabará por admitir y proclamar que todo es de todos y que los extranjeros son enemigos naturales como vampiros de la nación.

Emilio Rabasa
("Contra el artículo 27 constitucional", Nexos, enero 2016).

A veces porque toca hacerlo, otras porque les parece oportuno y algunas más porque así les dan ganas, nuestras amadas autoridades voltean a ver al infelizaje para informarnos lo bien que van las cosas para el país, para el estado o para los municipios y digo que en los que dicen ir bien porque en mi corta vida nunca he visto un informe en que digan que las cosas van mal y es razonable ya que no necesariamente los malestares se derivan de acciones gubernamentales.

Nuestro admirado señor presidente, antes de salir a venderles petróleo a los árabes nos informó que tenemos una inflación muy baja, la más baja en muchos años, lo cual es bueno, que la devaluación del peso frente al dólar no nada más no nos perjudica sino que nos vuelve muy competitivos; opinión, que aunque puede ser cierta, no es compartida por el grueso de la raza pelona para los que la flotación es como si se te callera el techo encima, que bajó la gasolina aunque sea poquito y bajó la luz, lo que personalmente no he sentido.

El señor gobernador, previo a su informe luce como avance la creación de empleos, dando como "datos duros" los registros de inscripciones en el IMSS, para lo que sugiero estos debían publicarse de forma accesible ya que desde yo tengo memoria estos siempre crecen y el gobiernos anteriores se anunciaban como empleos constantes y sonantes; se anuncia una gran inversión en recursos tecnológicos, según los propios anuncios muy bien valorado internacionalmente, lo que sin duda se escucha bien, pero que resulta difícil para la raza pelona enterarse de cómo puede beneficiarse con ello.

Lo cierto es que a pesar de los esfuerzos el sistema de transporte no ha mejorado y se extraña como líneas como la 24 circulan sin placas. Algunas autoridades y ciertos periodistas, no utilizan los verbos en tiempo futuro y se anuncian proyectos como realidades. Me pregunto cuántas primeras piedras se habrán colocado en los terrenos del tiradero de Petersen, que por cierto deberán estar por cumplir años de haber sido anunciadas, pero realidades se ven pocas.

Carlos Enrigue
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 24 de enero de 2016).

Mientras hace ya tiempo que lo único que sabemos de las actividades del llamado grupo de expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en torno al caso Iguala, es el de las denuncias en sus países de origen contra algunos de sus miembros, y cuando crecen las versiones de que Emilio Álvarez Icaza, quien los designó y es su responsable, dejará la CIDH para ser candidato independiente en México (algunos dicen que a la Presidencia, otros, más probable, al gobierno de la Ciudad de México), lo cierto es que lo único que se sigue consolidando es la investigación que hizo originalmente la PGR, que tiene datos e información dura y confirmada, pruebas documentales serias, 131 consignados y 113 detenidos.

Todos los datos, incluyendo los estudios del Instituto de Innsbruck sobre los restos, todos los detenidos (ya 113, la mayoría confesos), todas las indagatorias, refuerzan la información que dio a conocer en su momento la PGR y la investigación que presentamos en la película La Noche de Iguala que tanto indignó a aquellos que siguen proclamando que "fue el Estado" (aunque algunos trabajen para él). Para ellos esclarecer lo realmente sucedido en Iguala esa noche es un veneno que los deja sin argumentos, sin los recursos que reciben del propio Estado al que inculpan, sin una base política y publicitaria y quizás hasta sin la candidatura de Álvarez Icaza.

Por eso esa verdad, enmarcada en la lucha entre 2 cárteles de la droga y la corrupción de las autoridades locales (y de la propia normal), no será jamás aceptada por esos grupos. Les va la vida en ello.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 26 de enero de 2016).

Quizá porque ha fracasado en lo que debería ser su responsabilidad principal, el gobierno ha terminado por querer hacer todo aquello que no le corresponde. El resultado es muy negativo para los ciudadanos.

La función fundamental de un gobierno, de cualquier gobierno, es dar seguridad a los gobernados. En este propósito el Estado mexicano ha enfrentado su peor fracaso. México es uno de los países más inseguros del mundo. Si bien puede haber mejorías en algunos lugares y momentos, la inseguridad es una amenaza constante para quienes no vivimos detrás de los ejércitos de guardaespaldas que hacen a los políticos olvidar lo que ocurre en el país.

Mientras el gobierno fracasa en su función fundamental, dedica una gran cantidad de tiempo, dinero y esfuerzo a protegernos a los ciudadanos. pero no de los criminales sino de nosotros mismos.

Yo nunca le echaba sal a mis alimentos. Sin embargo, desde que el gobierno prohibió que se colocaran saleros en las mesas de los restaurantes, porque los mexicanos somos tan irresponsables que podríamos ponerle sal a la comida, hago siempre un esfuerzo por pedir un salero. La rebeldía es una reacción natural ante la imposición. La semana pasada, en cambio, estuve en París y en Davos, Suiza, y fue un alivio ver que los restaurantes ahí sí tienen la buena educación de colocar un salero y un pimentero en la mesa.

El gobierno se preocupa tanto por mi salud que me cobra un impuesto especial sobre refrescos y alimentos de alto contenido calórico para convencerme de no consumirlos. Si bien no puede protegerme en las calles, me castiga por mis preferencias, y todavía tiene el descaro de decir que lo hace por mi bien. Yo no puedo tomar mis propias decisiones sobre los alimentos que quiero consumir.

Lo mismo hace con el alcohol y el tabaco. Si quiero tomarme una copita de tequila, me cobra 53 por ciento de impuesto especial y después le suma otro 16% de IVA, pero no sólo sobre el valor del tequila sino sobre el mismo impuesto que me cobró. Así, por la copita de tequila tengo que pagar 77.48% de impuesto. Con razón me cuesta más caro mi tequila en Tequila, Jalisco, que en Houston, Texas. Ah, pero el gobierno me dice que es por mi bien. Yo, como simple gobernado, no puedo tomar decisiones por mí mismo. Una de las consecuencias del impuesto tan alto, sin embargo, es que la mitad de las bebidas alcohólicas en el país se vende en el mercado negro.

Por mi propio bien el gobierno me encarcelará durante años si llevo más de 5 gramos de marihuana. La ley está hecha para pretender que si tengo más de estos 2 cigarrillos soy un narcotraficante y no un consumidor. La prohibición ha generado un mercado negro produce esa violencia que nos afecta tanto a los gobernados y que el gobierno ha sido incapaz de frenar.

Pero no nos preocupemos. Ahora el gobierno ha organizado una costosa consulta pública y dice que podría aceptar la legalización de los medicamentos con base de marihuana, como el cannabidiol. ¡Qué abiertos y generosos! Nos dejarán tomar medicina. El debate se lleva a cabo, sin embargo, bajo la influencia de un presidente que públicamente se ha opuesto a la legalización de la marihuana, no porque sea autoritario sino para proteger a los pobres idiotas que no tenemos capacidad de decidir.

Lo peor de todo es que estos moralistas convertidos en gobernantes empiezan a creer sus propias mentiras. Se les olvida que su función fundamental, esa que no han podido cumplir, es proteger a los gobernados de los daños que otros pudieran causarles, pero no protegerlos de sí mismos.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango en línea del 28 de enero de 2016).

Es difícil esperar la autocrítica de los gobernantes, pero es absurdo que se pinte una realidad de maravilla y autocomplaciente, que no corresponda con la experiencia de vida de la mayoría.

Según el texto que el gobernador mandó al Congreso del Estado, todas las dimensiones centrales del Plan Estatal de Desarrollo están en nivel óptimo, o de acuerdo a las fórmulas de los tecnócratas, en "semáforos en verde", según el tomo III del informe: Entorno y vida sustentable 105% de cumplimiento; Economía próspera e incluyente, 97%; Equidad de oportunidades, 100% de avance general; Comunidad y calidad de vida, 108% de cumplimiento; Garantía de derechos y libertad, 95%; Instituciones confiables y efectivas, 102% de avance.

Enseguida se desmenuzan 26 "temáticas sectoriales", donde se detalla el número de programas sectoriales que las componen, el porcentaje de avance y el "semáforo" de medición: verde es "óptimo", amarillo es "mejorable" y rojo es "en riesgo". Y resulta que todas, excepto una, están en verde; solamente la temática sectorial "derechos humanos" aparece en amarillo.

Es a todas luces una representación de la realidad maquillada, una realidad que no corresponde con las penurias cotidianas que vive la mayoría.

Los semáforos del informe del gobernador pretenden decir que todo marcha de maravilla en Jalisco, cuando la realidad es que para la mayoría se vuelve más difícil la subsistencia y conseguir una vida digna.

Rubén Martín
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de febrero de 2016).

La Constitución Mexicana de 1917 tenía 21,000 palabras. La constitución vigente, que se festeja hoy, tiene 50,000. Sólo durante los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, el texto magno creció 20,000 palabras, casi tanto como el texto original.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 5 de febrero de 2016).

En las altas esferas del gobierno mexicano, creo, priva la confusión.

De alguna manera esto queda en evidencia con las "estrategias" mercadotécnicas que se refieren a un México que no existe, que no es feliz, cuyo tejido social sufre graves y profundas rasgaduras. Hablan de un México de fantasía, de película cursi y falsa que no encaja, no embona con el México que vivimos y sufrimos todos los días, con injusticias, corrupción, abusos, políticos ávidos de poder y de mantener sus carreras a costa del erario público; un México en donde increíblemente se gastan miles de millones de dólares en un avión mientras millones de mexicanos no tienen casa, ni trabajo, ni comida.

Laura Castro Golarte
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 6 de febrero de 2016).

No hay tal México perfecto y feliz de los videos y canciones oficiales para la recepción del Papa Francisco, que se ha convertido para las televisoras en un asunto mediático y de un negocio más, otra forma de esquilmar a los mexicanos.

Laura Castro Golarte
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 13 de febrero de 2016).

Para mí fue sorprendente la recepción. El mal gusto, de los productores (no del pobre Papa, en los 2 sentidos: por su voluntariamente aceptada índole franciscana y por el largo y extenuante viaje), y su limitada grandilocuencia de foro de televisión. Tribunas como de Gran Premio de Fórmula 1, mariachis y bailables folclóricos, niños engalanados para festival de primaria y un coro de artistas de medio pelo. ¿No que la primera impresión es la más importante? Pensé. ¿Eso queremos decir que es México, así de reducido, así de simple la mascarada para no acercase a delinear al país complejo, plural, atravesado por problemas ingentes, por una cultura rica, compuesto por gente estupenda a pesar de que una buena parte sufra una pobreza que afrenta? No había que delinear todo esto, claro, habría bastado una ceremonia sobria, por respeto al Papa que es un hombre inteligente, enterado y sensible, y también por respeto al México que luego del fasto televisivo seguirá en las mismas, quizá con una dosis de fe inoculada, lo que al final es un asunto personal.

La metáfora perfecta de la crisis poliédrica que atravesamos llegó a su culmen cuando la esposa del presidente tomó del codo al Papa para forzarlo a conocer a sus amigas y amigos artistas. Rodearon a su Santidad mientras Peña Nieto, a la zaga, no sabía en dónde estar o qué hacer, ¿imagen familiar? En las tribunas, miles se confortaban por el efecto de sus influencias y de su esfuerzo de tantas horas: podían ver de cerca al Papa, eso bastaba, porque en ese México se trata de ser testigos y si de paso se desprende alguna bendición, ya estuvo. Bienvenido a Televisa, o a Azteca, da igual, nuestro "reality show" es fúnebre pero encantador.

Augusto Chacón
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 17 de febrero de 2016).

La decisión de los líderes de los 43 de no ir a Ciudad Juárez a la misa donde fueron invitados, porque "no tienen dinero" (pueden viajar a Europa, a Estados Unidos y a Sudamérica, pero no les alcanza para ir a Juárez), cuando estuvieron presionando de todas las formas para ser recibidos en una audiencia privada, los retrata como lo que son: dirigentes políticos oportunistas que están explotando el dolor de familias muy humildes por una agenda que de humanista no tiene nada.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 18 de febrero de 2016).

Terminó la visita de Francisco a México; visita que prendió a medias ante la soberbia, hipocresía y distancia de una clase gobernante con oídos sordos a la crítica.

Desde temprana hora del sábado, Bergoglio decidió usar cada atril para fustigar la nauseabunda actitud de la criptocracia. En Palacio Nacional, el obispo de Roma señaló la iniquidad económica que asfixia a un sector amplio de la población y advirtió la putrefacción social a partir de la misma. Los gobernadores y empresarios ahí presentes decidieron dejar de lado la palabra del representante de la Iglesia para afinar celulares y cámaras que los retrataran ante el popular personaje. El mensaje era lo de menos, la anécdota de estar en el mismo recuento que el Papa era lo importante, más aún para gobernadores y secretarios de estado que buscaban con afán la legitimidad vestida de sotana blanca.

En Catedral, Su Santidad reclamó que los obispos se sintieran príncipes no sólo de la Iglesia sino del país. El poder desde el púlpito que atrae dinero, influencias y palancas. Francisco les pidió no acordar bajo la mesa y alejarse de las carrozas de los faraones.

La contradicción se replicó en cada acto, en cada misa, en cada ciudad. Obispos con lentes Ray Ban y celulares de última generación, gobernadores con fotos colectivas de familia o asientos reservados de 1a. fila, jesuitas que presumían su reunión privada para demostrar cuál es la casa reinante en el Vaticano.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.16 del periódico Milenio Jalisco del 19 de febrero de 2016).

Se piensa que los mirreyes son ese grupo de privilegiados que vive entre Huixquilucan y Santa Fe, cuyo culmen se materializa camino a Toluca.

Pero hay otro mirreynato más profundo y de hecho más pernicioso que el anterior.

Se trata del 'mirreynato original' o 'mirreynato de las buenas costumbres', caracterizado por ser ampliamente aceptado por grandes capas de la sociedad. Es el mirreynato auténtico, no la copia chafa de los prepotentes con guaruras que hemos visto en Periscope o en Youtube. El mirreynato original pertenece a los privilegiados desde antes de la Revolución; a los heredados; al linaje.

El mirreynato original es el México de las castas; el de los ricos de apellido compuesto y las nanas con las que crecieron toda la vida. En este mirreynato prevalece la buena educación, las buenas costumbres, las buenas maneras y hasta la preocupación por la gente de servicio, a la que siempre se cuida, pero que nunca se sentará en la misma mesa.

En este mirreynato hay un valor fundamental: temor de Dios. Ese atributo nutre todo lo demás. En consecuencia, nunca hay que ser presumido, sino discreto. La buena educación se mama. Los miembros de este mirreynato ven como nacos a los del mirreynato secundario, y saben que estos últimos nunca serán como ellos, por más que se esfuercen, ni aunque conozcan al gobernante local en turno.

En el mirreynato original los patrones suben por la escalera principal, mientras que la servidumbre por la de servicio, y nadie se escandaliza.

Las adolescentes son preservadas para casarse, independientemente de que atiendan la universidad.

Todo mundo sabe que su trabajo será cuidar niños. En este mirreynato los jóvenes varones son impulsados para ir a una universidad Ivy League y, si su cociente intelectual supera las 75 unidades, heredarán.

En el mirreynato original la patrona -que suele ser miembro de una fundación para aliviar los efectos de un huracán o favorecer alguna comunidad chiapaneca- desarrolla una relación solidaria con la muchacha. Se involucra con ella, con sus hijos y sabe alguna que otra historia de su pueblo en Hidalgo o Morelos. Valora su lealtad y la premia. Ambas se ven reflejadas en la telenovela de las 6:00 de la tarde.

En ocasiones llorarán juntas. Tras cada vacación, la muchacha le traerá de su pueblo mandarinas, higos o productos locales. Se quieren.

El mirreynato original no va a cambiar porque se aprueben más leyes de transparencia, rendición de cuentas o conflicto de interés. Tampoco cambiará si gana AMLO en 2018. El mirreynato original es cultural.

Carlos Mota
(v.periódico El Financiero en línea del 24 de febrero de 2016).

La Comisión de Derechos Humanos de la ahora Ciudad de México ha integrado 3 quejas contra las autoridades de Miguel Hidalgo por usar Periscope para evidenciar a infractores y prepotentes.

Las redes sociales han resultado un arma muy poderosa para combatir abusos. Los nuevos teléfonos móviles, convertidos en centros portátiles de grabación y transmisión de y fotos y videos, son un arma de los ciudadanos frente a delincuentes y prepotentes. Desde las Ladies Polanco y Lady Profeco hasta los escoltas de Reforma, vivimos en un país de prepotencia en que unos cuantos piensan que están por encima de la ley. Las redes sociales permiten a los ciudadanos una defensa que nunca habíamos tenido.

La jefa delegacional, Xóchitl Gálvez, ha respondido a Perla Gómez, presidenta de la CNDHDF, que los funcionarios de Miguel Hidalgo tienen derecho a grabar y difundir videos tomados en la vía pública. Yo coincido. Si los prepotentes se atreven a presentar denuncias porque se les graba mientras violan la ley, que el tema lo consideren los tribunales. Pero que la Comisión de Derechos Humanos salga en su defensa no sólo sorprende sino irrita.

Limitar el derecho de hacer grabaciones en espacios públicos, especialmente para evidenciar a delincuentes o prepotentes, resulta inaceptable. Es perfectamente natural que una autoridad o un ciudadano recurran a un teléfono celular cuando alguien abusa de su poder o viola la ley. De hecho, la ciudad ha entendido que los delitos pueden reducirse cuando hay cámaras presentes y por eso ha colocado, no sólo en México sino en muchos lugares del mundo, dispositivos en lugares públicos para grabar delitos y ayudar a preservar la seguridad.

Espero que la defensa de los prepotentes por parte de la CDHDF no lleve a que se restrinja el derecho a grabar en la vía pública. Ya es bastante malo que una comisión de derechos humanos defienda a prepotentes, lo que subraya la imagen de estas instituciones como simples instrumentos de defensa de los delincuentes, pero es peor que promueva la censura. La vía pública debería ser siempre pública.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango en línea del 25 de febrero de 2016).

Los grupos de fans que salieron a las emblemáticas Columna de la Independencia (Ciudad de México) y Glorieta de la Minerva (Guadalajara) para festejar el premio entregado a Leonardo DiCaprio y a los cineastas mexicanos Alejandro González Iñárritu y Emmanuel Lubezki, dan oportunidad para comprobar que Joseph Nye tenía toda la razón cuando acuñó el concepto de "poder blando" en referencia a la exitosa colonización cultural que los Estados Unidos han llevado a cabo en todo el planeta desde que se levantaron victoriosos de la Segunda Guerra Mundial.

En 1990, este catedrático de Harvard publicó su ensayo "Bound to lead: the changing nature of american power" y desarrolló, entre otros varios conceptos, el de poder blando en oposición al poder militar que le permitió a los Estados Unidos consolidarse como la mayor potencia mundial, particularmente al cerrarse el episodio de la Guerra Fría.

Lo que Nye clasificó entonces, había sido perfectamente comprendido y pragmáticamente utilizado desde varias décadas atrás por quienes concibieron a Hollywood como la manufacturadora principal de historias para consumo y alienación de los públicos que se conformaban tras la aparición del cine, un fenómeno de penetración y poder que a un siglo de distancia, muestra su brutal eficiencia.

La industria cinematográfica produjo fortunas económicas y se convirtió en aliada importantísima de los grupos de poder en aquel país. En algunas décadas, el proyecto de transformarla también en la principal promotora del american way en todo el mundo, derribó paulatinamente las expresiones cinematográficas que aparecieron en diferentes naciones, incluida la mexicana que, no hay que olvidarlo, llegó a ser la más influyente de América Latina.

Sin que estas precisiones le resten mérito a la dirección del señor G.Iñárritu y a la fotografía de Lubezki, ¿qué cambian sus premios en el asfixiante medio local, en el que un aspirante a hacer cine enfrenta obstáculos casi invencibles?

Jorge Octavio Navarro
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 1o.de marzo de 2016).

El Código Penal Federal vigente, en su artículo 154 establece: "Al preso que se fugue no se le aplicará sanción alguna, (salvo) cuando obre de concierto con otro u otros presos y se fugue alguno de ellos o ejerciere violencia en las personas, en cuyo caso la pena aplicable será de 6 meses a 3 años de prisión". Es decir, que [Joaquín Guzmán] se haya fugado el año pasado del Altiplano sin la ayuda de ningún otro interno ni ejerciera violencia contra nadie, no representa delito alguno.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.11-A del periódico El Informador del 2 de marzo de 2016).

Por momentos pienso que no es tan mala idea eso de que los mexicanos hagamos el muro fronterizo. Imagino perfectamente el proceso: una licitación tres veces impugnada y asignada directamente a la cuarta oportunidad a OHL o su similar en turno; será un muro sin cimientos para que Chapo and sons Inc. pueda hacer túneles y los planos secretos diseñados por Homeland Security se venderán en fotocopia en Tepito; mal comience la obra será suspendida por un amparo, dictado por un juez de Tabasco o Chetumal, quien protegerá a un ciudadano de Pachuca en su derecho inalienable de ver de lejos quien alegará que el muro a cuatro metros de alto le tapa la vista. En fin, para cuando Trump termine su mandato, en el trágico caso de que sea electo, se habrán concluido 2 kilómetros de muro en Baja California, 5 en Sonora, 1 en Chihuahua y cero en Tamaulipas.

El muro de Trump no es muy distinto a los muros de los cotos; el discurso de seguridad nacional de Estados Unidos no es diferente al de la seguridad privada en la ciudad; el prejuicio racial de Trump hacia los mexicanos es el mismo de quienes cierran las calles para que por ellas circulen sólo los que son iguales a ellos.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 7 de marzo de 2016).

Entre el listado de los multimillonarios del mundo aparecen 14 mexicanos que en conjunto tienen una fortuna de 99,600 millones de dólares. Los mexicanos que aparecen en la lista de Forbes (y su negocio principal) son: Carlos Slim (comunicaciones, obras), German Larrea Mota Velasco (minería), Alberto Bailleres González (minería), Eva Gonda de Rivera (bebidas), María Asunción Aramburuzabala (bebidas, inversiones), Jerónimo Arango (comercio), Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca, minería, comercio), Antonio Del Valle Ruiz (química), Emilio Azcarraga Jean (Televisa, comunicaciones), Carlos Hank Rhon (banca), José and José Francisco Calderón Rojas (Coca Cola), Roberto Hernández Ramírez (banca), David Peñaloza Alanís (construcción) y Alfredo Harp Helú (Grupo Martí).

Rubén Martín
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2016).

El Gobierno del Estado solicitó al Congreso [de Jalisco] que le autorizara tostonear la Casa de Jalisco en Chicago. La razón es muy sencilla. El mantenimiento de esa casa nos cuesta cerca de 9 millones de pesos anuales y no produce nada. Nada es nada. Los diputados, haciendo su chamba, dicen que hay que cuidar el precio de venta, pero a estas alturas es mejor regalarla que seguir perdiendo dinero.

La Casa Jalisco en Chicago fue parte de un proyecto de contacto del Gobierno del Estado, en el sexenio pasado, con las comunidades de jaliscienses migrantes en Estados Unidos. No sé si en algún momento se pensó como un gasto que podía dar votos, lo cierto es que nunca los dio. Más bien me inclino a pensar que fue una de esas ideas que surgen en los gobiernos y se acogen con el entusiasmo característico de quien está gastando dinero ajeno. El entusiasta se fue, el gobierno terminó, llegó una nueva administración y, aún suponiendo que algo haya tenido de positivo esa brillante idea de poner una casa pagada por el gobierno para que las quinceañeras jaliscienses tuvieran donde festejarse, nadie más le dio seguimiento. Lo único que continuó fue el egreso.

Si el gasto absurdo de la casa en Chicago fuera el único dentro de los gobiernos no pasaría de una anécdota digna de platicarse en un café. Pero desgraciadamente no es excepción, sino algo bastante común. En el afán centralista del gobierno federal, por ejemplo, las compras para las dependencias en todo el país se hacen desde una oficina en algún lugar de la selva de concreto. Quien compra no pregunta, sólo compra. Si pensamos bien, hace adquisiciones de aquello que considera es benéfico para oficinas que no conoce y que por supuesto no le interesa conocer. Si pensamos mal, compra aquello que le da más comisión. El caso es que las dependencias federales tienen bodegas llenas de cosas inútiles, que nadie usa, pero que hay que resguardar como si fuera el manto de la virgen a riesgo de ser inculpado por la Secretaría de la Función Pública por descuido del patrimonio: lápices en la era digital, cartuchos de toner para impresoras inexistentes, rollos de papel para secarse las manos que no caben en las papeleras y el más surrealista de los etcéteras.

Los absurdos llegan al nivel de mandar funcionarios de Guadalajara a Morelia en avión, porque hay dinero en la partida de viáticos que urge acabarse en diciembre porque si no el siguiente año le bajan el presupuesto para viajes. Dependencias, como el Instituto del Federalismo que está integrado por un director general, 5 directores, 6 secretarias (una por director) y un chofer y no produce nada. Hace 3 años prometieron desaparecerlo, pero ahí sigue, dándole chamba a amigos de algún político encumbrado.

Somos un país que recauda poco, con estados y municipios que recaudan aún menos. Tenemos problemas de presupuesto y se requiere mucho más para que el gobierno dote de todos los servicios que requerimos. Todo eso es cierto. Por lo mismo es imperdonable que se gaste como se gasta.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de marzo de 2016).

Ser víctima se ha convertido en una forma de vida y de buena vida: siempre aparecen defensores profesionales.

Los normalistas rurales que "son antisistema" y por eso los persigue Peña Nieto, pero sus escuelas reciben presupuesto federal que incluye hospedaje y alimentación; los papis que van de Nueva York a Montreal a Ginebra a San Francisco llorando "ay, mis hijos" sin tener que sudar en la milpa ni pelear con el principal producto de Guerrero, los alacranes.

Los appos de Oaxaca que exigen la liberación de secuestradores de 2 niños menores de 8 años, descubiertos por la policía en un pozo donde comían y cagaban mientras los appos pelean por recuperar el multimillonario reparto de la nómina para educación.

Y el mejor botón de muestra: Liópez Obrador y su queja repetida 118,000 veces al día: "La mafia del poder me quiere callar", pero no se calla. Anuncia que "cuando sea presidente en 2018 venderá el avión presidencial" y se molesta porque autoridades electorales consideren que decir eso es "propaganda electoral adelantada".

Luis González de Alba
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 11 de marzo de 2016).

Un ejemplar de la revista Forum (The Magazine of Controversy), editada en Nueva York. Es de 1930. En ella, Stuart Chase (1888-1985), economista y teórico social, escribe un largo artículo (Machineless men) sobre sus viajes por México. Vale la pena citar un párrafo y considerar la época en que fue escrito: "No envidio a los gobernantes de México. Aparte de los riesgos de su vocación, se enfrentan con un problema que confundiría a Sócrates. Si permanecen mexicanos y se sostienen en su economía pueblerina, sus lumbradas de carbón, y sus utensilios de cocina de barro, dejan a sus ciudadanos en la pobreza y a su civilización material irremediablemente atrasada de todas las naciones del mundo moderno. Si tratan de competir con estas naciones, por el otro lado, si respaldan a los promotores que aún ahora se afanan alrededor del capital, sacrifican lo que queda de una noble y de tantas maneras amable cultura." Una línea de pensamiento en la que, años después, profundizaron Iván Illich y Gabriel Zaíd. Queda imaginar las alternativas de evolución social que estos autores proponían en, por ejemplo, El progreso improductivo, de Zaíd, o La convivencialidad de Illich... A la luz de las décadas transcurridas, y de los reiterados fracasos por mantener niveles de vida aceptables para gran parte de la población dentro del obediente mainstream de la -¿inevitable?- carrera del sistema consumista generalizado, vuelve la "íntima tristeza reaccionaria" al imaginar otras maneras de haber abordado una verdadera, propia y asumida modernidad que pudiera incorporar las tradiciones y los modos de vivir que fueron sistemáticamente arrasados por la supuesta ingenuidad voraz de un insensato desarrollismo que ahora muestra sus patéticos resultados. Y, en el fondo, toda la indescriptible, esencial belleza perdida: que era la bondad, la gracia, la fidelidad a un estilo abolido.

Juan Palomar Verea
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 13 de marzo de 2016).

La escasa información sobre el destino que tendrá la presa El Zapotillo ha incidido en la conducta de habitantes de Temacapulín, pues algunos ya comenzaron a construir nuevas viviendas después de haber vendido sus casas antiguas al Gobierno de Jalisco.

El propósito es claro: "Si algún día nos dicen: 'Ahora sí: sálganse', pues que nos paguen otra vez", dice Jesús Gutiérrez Espinoza, quien hace 3 meses compró un predio a una cuadra de la vivienda que vendió por la eventual desaparición de Temaca.

La nueva finca, que tendrá 2 pisos, fue costeada precisamente con el dinero que el estado, con recursos federales, le pagó al comprar la casa que antes habitaba. Con ese monto hasta adquirió 2 propiedades en Aguascalientes.

Fuentes del Gobierno del Estado consultadas aseguraron que iniciarán una investigación y, de comprobarse irregularidades, que podrían encuadrarse como delito de fraude, actuarán en consecuencia.

Jesús Gutiérrez, ex regidor de Cañadas de Obregón y primo del padre Gabriel Espinoza (vocero del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo), agrega que, como ninguna autoridad le ha solicitado abandonar el domicilio que ya le vendió al estado, continúa en él. "Aseguraron que no nos iban a sacar hasta que llegara el agua. Y dijimos: 'Pues hay que aprovechar'".

(V.primera plana del periódico El Informador del 22 de marzo de 2016).

Hemos estado más de un año dando vueltas en círculo con lo sucedido la noche de Iguala para llegar, como no podía ser de otra manera, al mismo punto de partida.

Había conflictos políticos entre la normal de Ayotzinapa y los funcionarios de Iguala porque correspondían a 2 corrientes de izquierda enfrentadas pero también porque lo primeros tenían relaciones con el cártel de los Rojos mientras las autoridades municipales eran de Guerreros Unidos. Los jóvenes de Ayotzinapa fueron secuestrados y eliminados en esa lucha entre los 2 cárteles de la misma forma que unas 600 personas en la zona, antes que ellos. Así mata el narco: secuestra, ejecuta, incinera y hace desaparecer los cuerpos. No fue el Estado. Fue el narcotráfico y sus capacidades de captación de autoridades (en este caso de quienes gobernaban el municipio y el Estado de Guerrero), contra grupos que consideraba enemigos en la lucha por el control territorial, de la zona que produce casi la mitad de toda la heroína que se consume en Estados Unidos.

El tristemente célebre grupo de expertos internacionales de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (el GIEI), que en estos días se despedirá de México, no sin escándalo (porque han confundido voluntaria y concientemente el papel de un organismo coadyuvante en una investigación con la pretensión de transformarse en un tribunal supranacional), no ha aportado absolutamente nada a la investigación. Bueno, en realidad sí ha aportado, pero a la confusión, el desconcierto y la mentira. Su peritaje, realizado por un ignoto investigador peruano, José Torero, que se limitó a estar en la escena del crimen durante 20 minutos, 6 meses después de los hechos, puso en entredicho el trabajo de cientos de peritos de la PGR y de otras instituciones públicas y privadas que establecieron con claridad cómo fue la incineración de los cuerpos. Desconoció el testimonio de los propios autores materiales que con todo detalle y sin contradicciones serias han contado cómo fue todo el proceso desde que se secuestró a los jóvenes hasta que se dispersaron sus cenizas en el río en bolsa de basura.

El objetivo era tirar la investigación de la PGR para imponer la de "fue el Estado". Por eso primero aceptaron que se realizara un 3er. peritaje internacional, del que participaron, pero cuando supieron que los expertos nacionales e internacionales no le darían la razón al peritaje de Torero, rápidamente dijeron que éste no era necesario, y después aseguraron que tenían fotos satelitales que demostraban que ese día no hubo un incendio en Cocula. El problema es que jamás las exhibieron y que los propios especialistas de la NASA aclararon que, como ese día estaba nublado, era imposible saber qué sucedía en ese lugar en superficie. Es más, se sabe que uno de los satélites que el GIEI dio como fuente de esas fotos, hace tiempo que está ya desactivado. Ahora rechazan el nuevo peritaje porque no estuvieron avisados del momento en que se daría a conocer. Pero resulta que los expertos del GIEI que tanto han presionado para que se les renueve el contrato de un millón de dólares semestrales, sí conocían los resultados pero da la casualidad que se habían ido de vacaciones... con los 3 millones de dólares que llevan cobrados por esta "investigación". Por lo pronto se irán de México, entre otras cosas, a responder a las acusaciones penales que tienen en su contra algunos de ellos en sus países de origen o para seguir trabajando para gobiernos africanos (mientras cobraba aquí) como otro de sus integrantes.

La muerte de los jóvenes de Iguala fue en el basurero de Cocula, donde fueron incinerados por los sicarios que están detenidos y confesos hace más de un año. Y la causa fue una venganza, injusta, brutal, desproporcionada, de un cártel del narcotráfico contra otro. Por cierto, aún falta indagar los nexos de toda esta historia con 2 personajes que fueron gobernadores de Guerrero.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 4 de abril de 2016).

Desde nuestros orígenes, la contradicción ha sido el signo permanente de México. La Conquista la consumaron los propios indígenas tlaxcaltecas; las condiciones que hicieron posible la independencia política fueron establecidas y alentadas por los españoles; el grito motinero del sargento Pio Marcha pidiendo un trono para Iturbide, fue oficiado nada menos que por don Valentín Gómez Farías abuelo de la Reforma, y que su "Alteza Serenísima" fue el que encabezó el 1er. intento armado para instituir el régimen republicano. Porfirio Díaz en sus rebeldías de la Noria y Tuxtepec se pronunció contra la reelección, considerando la permanencia de un mismo hombre en el poder como origen y causa de todos los males de nuestra patria. Venustiano Carranza encabezó la rebelión contra Victoriano Huerta en 1913 para reivindicar la vigencia de la Constitución de 1857, y cuando triunfó se apresuró a sustituirla por la de 1917... La no reelección sigue siendo lema oficial en el México posrevolucionario debido a la locura de un monaguillo fanatizado, y no, como pudiera suponerse, a la firmeza de las convicciones de los paladines de nuestro movimiento social, quienes en abrumadora mayoría siguieron a Álvaro Obregón en su empresa reeleccionista... Todas las anteriores contradicciones han insensibilizado al mexicano ante esta frontal oposición entre lo que se dice y lo que se hace.

Flavio Romero de Velasco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de abril de 2016).

Algunas agencias de viajes distribuyen folletos en que aleccionan a los turistas de que en Alemania, particularmente, debe tenerse mucho cuidado de no incurrir en infracciones viales, "porque las multas son caras..., y los agentes, insobornables"; en México, en cambio, según los mismos instructivos, "las multas son bajas..., y los agentes, proclives a la corrupción".

"La Mordida" -como "La Mochada" y todas sus variantes-, ya se sabe, es, en México, una práctica institucionalizada; el "¿Cómo nos arreglamos?", el punto de partida para encontrar en veredas, atajos y pasadizos secretos, las rutas para llegar felizmente a cualquier destino... lo mismo si las leyes lo permiten que si lo prohíben de manera rotunda y categórica... Episodios como las celebérrimas, peliculescas fugas de "El Chapo" Guzmán de penales dizque "de máxima seguridad", forman parte del colorido y abigarrado anecdotario mexicano que se condensa en la paráfrasis que la "Vox Populi" hizo, en su momento, de un lema de campaña política: "La corrupción somos todos".

Jaime García Elías
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 12 de abril de 2016).

Hoy, cuando el mundo camina hacia modelos sociales incluyentes y abiertos, nosotros seguimos siendo un país globero, eso sí, chistoso y querendón, muy a toda madre, simpático, dicharachero, y fiestero, pero también muy retrasado en cuestiones de orden y crecimiento social. Nos estancamos en nuestra propia risa y en nuestro sentido del humor, preferimos divertirnos con temas superfluos y vanos que darle forma y fondo a las cosas; somos terriblemente irresponsables, y me queda claro que lo correcto nos da miedo, así que preferimos ignorar un comportamiento responsable, dejando pasar el momento importante y oportuno para crecer y madurar.

Preferimos casi siempre el camino superficial y ligero del chistorete y el albur; no nos gusta que alguien nos diga lo que es mejor para nuestra sociedad, para la sociedad en la que vivimos y viven nuestros hijos y nietos, etc... mejor cerrar los ojos y seguir gritándole al portero rival, no importa que de este grito implique una agresión y deformación social o una falta de respeto y de educación... es una pena escuchar a la afición toda: niños, jovenes, adultos y viejos, gritando puuttoo en un estadio.

PD. Qué jodidos estamos.

Carlos Albert
(v.pág.3 del suplemento "La Afición" del periódico Milenio Jalisco del 15 de abril de 2016).

El programa Hoy no Circula implementado desde hace ya casi 3 décadas en la Ciudad de México, ya mostró su ineficacia hace mucho tiempo. Porque para cada mala idea de cualquier autoridad, el ingenio de la población para darle la vuelta es siempre mayor. Y el Hoy no Circula, que promovió la obligatoriedad de que todos los autos no circularan un día por semana determinado por el número final de sus placas, disminuyó la contaminación en el cortísimo plazo, pero a la larga tuvo un efecto contrario, ya que muchos vendieron un auto reciente para comprar 2 usados. No sólo se aumentó dramáticamente la cantidad de autos en circulación, sino que los vehículos que aumentaron el parque vehicular de la capital mexicana eran más viejos y por lo tanto, más contaminantes. Pero ahora las autoridades de la Ciudad de México fueron mucho más allá en su terca obstinación. Primero bajaron la velocidad máxima a niveles en algunos casos ridículos y que solo aumentan las emisiones. Luego acabaron con todas las excepciones del programa, autos que por su buen desempeño en cantidad de emisiones, tenían derecho de circular diariamente con las calcomanías 0 y 00. ¿De verdad piensan que la solución para la actual contingencia ambiental es forzar a todos los autos a parar al menos un día por semana?

El 1er. punto discutible es que la contaminación sea fruto sólo de los autos, es discutible incluso si realmente son los coches la fuente principal de la contaminación. En China, en agosto del año pasado, el gobierno obligó a los autos a parar en días alternados para bajar la contaminación que alcanzara niveles muy elevados. Pero también obligó a parar las industrias, las construcciones y otras actividades que generan polución. Fue un tema momentáneo, una emergencia. En este caso, me parece válida. El problema es cómo creer que será momentánea la decisión de parar los autos en la Ciudad de México. Para quienes se vieron obligados en 1968, a pagar un impuesto como la Tenencia, que se suponía estaba hecho solo para financiar los gastos con las Olimpiadas, pero hasta hoy tienen que desembolsar dinero para pagarla, es difícil creer que el 30 de junio se acabe esta resolución.

Aunque así fuera, cuando esto ocurra ya habrá más autos viejos en la capital nacional, porque nadie puede darse el lujo de no trabajar un día en la semana y el transporte público es malo, inseguro e ineficiente.

Sergio Oliveira
(v.pág.2-D del periódico El Informador del 16 de abril de 2016).

La constitución dice que somos una república federal, y siempre hemos vivido indisimuladamente en el centralismo; nuestro gobierno es representativo, y bien se sabe la escasa autenticidad de la representación política; antes de la peligrosa reforma al Artículo 130 Constitucional, cuando no se reconocía personalidad jurídica a las corporaciones llamadas iglesias, se les rodeó de prohibiciones ante la incapacidad para regir su vida civil porque eran fantasmas jurídicos omnipresentes. El ejido es creación intocable, y quien lo señalara como institución pre capitalista incompatible con las formas modernas de la propiedad privada, era señalado como antirrevolucionario, o cuando menos como tránsfuga... Así, mitificando todo, hombres e instituciones, seguiremos alentando en un ámbito irreal, manejando ficciones en vez de realidades, dibujando en el aire y arando en el mar.

Flavio Romero de Velasco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 30 de abril de 2016).

La recontramayoria de este país no cree prácticamente nada de los anuncios del gobierno, aunque yo considere que -si usted quiere como excepción a la regla- alguna noticia verdadera darán, pero es raro, eso que quede claro, por eso ningún país ni de éste, ni de otros planetas cercanos tiene la abrumadora cantidad de comerciales que nosotros padecemos. Si el gobierno tuviera un mínimo de credibilidad no habría tal despliegue de anuncios.

Lo que sucede es que una cosa es que no le creamos al gobierno y otra cosa es que el grupo de expertos tenga alguna credibilidad, cuando lo que dijeron fueron puras obviedades, tal vez les faltó decir que hay políticos que se roban impunemente los fondos comunes. A mi, el hecho de que vengan de la ONU o de la CIDH, me da exactamente igual, no constituyen , per se una garantía de nada, se trata, en general, de políticos de otra banda.

Carlos Enrigue
(v.pág.6-B del periódico El Informador del 1o.de mayo de 2016).

Pocos se sorprenderán si digo que el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) está destinado a fracasar. Ojo, no digo que sea inútil, pero los objetivos que se han trazado son inalcanzables, cuando la reforma parte de principios que no se ajustan a la realidad. El SNA comete los mismos errores que en el pasado se cometieron en diseños institucionales como las auditorías superiores en los estados, los institutos de transparencia, los consejos de la judicatura y hasta en las representaciones que tienen los "ciudadanos", particularmente los empresarios, en los comités de adquisiciones de los distintos niveles de gobierno. El espíritu de estas reformas es simple: el ciudadano, que es puro y casto, debe vigilar al político y al gobernante que es corrupto e inmoral. Se percibe la corrupción como un asunto de lo público, y no como lo que realmente es: un problema sistémico.

En un brillante ensayo de Anna Person, Bo Rothstein y Jan Teorell, titulado: "¿Por qué fracasan las reformas anticorrupción?", los autores concluyen que su fracaso se debe a que parten de la fe de que existe un "principal" (ciudadano) que va a supervisar y fiscalizar al agente (el funcionario). La idea es simple: entre el ciudadano y el funcionario hay un problema de asimetría de información, por lo tanto si ponemos al ciudadano a vigilar al político con la información necesaria, automáticamente denunciará la corrupción y los actos que atentan contra el interés público. Pero, ¿Qué creen? Eso no pasa. Se forman consejos por delante y por detrás, comisiones para vigilar los gastos de gobierno, y los ciudadanos que los integran callan. ¿O usted ha escuchado que un empresario, que forma parte de un comité de adquisiciones de un municipio, salga a denunciar que una licitación es en realidad una compra inducida, con bases de convocatoria totalmente amañadas? ¿O usted recuerda a algún miembro de una organización de la sociedad civil, que como parte de un comité de transparencia, haga una rueda de prensa para denunciar que los gobiernos no están luchando firmemente contra la opacidad? Yo no recuerdo a ninguno, tal vez porque no los hay.

El combate a la corrupción pasa por 3 espacios: reforma al poder judicial, combate decidido a la impunidad; entender la corrupción como un problema de acción colectiva que sólo se corregirá cuando los incentivos se alineen para premiar a los honestos y castigar a los corruptos, y, 3o., engrosar los canales de información pública, contribuyendo a crear más prensa libre y transparentando las acciones del gobierno. La corrupción se alimenta no sólo de la impunidad, sino también del clásico "si nosotros no nos corrompemos, otro más lo hará y, por lo tanto, nada cambiará". Es un problema de expectativas, yo puedo ser honesto, pero de qué sirve si los demás se corromperán. La corrupción es eficaz porque cumplir con la ley es realmente caro, hablemos de un empresario que quiere ganar un concurso público o un ciudadano que quiere evitar que se lleven su auto luego de estacionarse en doble fila. La corrupción es más rentable, al menos a corto plazo.

Hay elementos rescatables del SNA, por ejemplo la Ley 3 de 3 (que abona a la información pública y a la posibilidad de que los ciudadanos realicen escrutinio de los políticos). Sin embargo, hay otros puntos que son muy preocupantes, como el hecho de que los tribunales administrativos de los estados, nuestro TAE, sean los órganos encargados de perseguir la corrupción. Parece un chiste de mal gusto luego de las sospechas que se ciernen sobre el TAE. Sin embargo, la reforma no entiende la corrupción como un problema sistémico y social, que incluye actores públicos pero también a agentes privados. No es sólo castigar al corrupto, sino que el corruptor estará siempre ahí para vulnerar la honestidad de cualquiera con un cañonazo de dinero. Por eso, moderemos nuestras expectativas, estamos de camino hacia otra decepción.

Enrique Toussaint
(v.periódico El Informador en línea del 9 de mayo de 2016).

La historia de México en las últimas décadas es, en buena medida, la del choque entre promesas excesivas y expectativas incontrolables. Pero peor que eso han sido las oportunidades perdidas o, quizá todavía más grave, las oportunidades desperdiciadas. La combinación explica en buena medida la desconfianza predominante, la volatilidad en las percepciones y lo difícil que ha sido para los gobiernos de las últimas décadas lograr y mantener la credibilidad de la población.

Lo más impactante es el choque entre realidades y percepciones. México ha cambiado radicalmente en las últimas décadas. De una economía endeudada, introvertida y ensimismada pasamos a la globalización con una ingente capacidad creativa y productiva, convirtiéndonos en una de las potencias manufactureras del siglo XXI. En la política, pasamos de un sistema autoritario y totalmente obscuro a una democracia incipiente y con problemas, pero que elige a sus gobernantes (por distantes que sean), exhibe el abuso, la violencia y la corrupción. La combinación ciertamente no es óptima y el resultado a la fecha imperfecto porque no ha logrado su objetivo medular, el desarrollo integral, además de que ha dejado innumerables fallas, grandes diferencias de ingresos, vicios persistentes y procesos incompletos (o intocados). A pesar de ello, la realidad es infinitamente mejor a la que era hace 30 años.

El avance del país en estas décadas es innegable y la mejoría en niveles de vida, palpable (y medible) y, sin embargo, el ánimo colectivo es negativo, por no decir catastrofista. Me atrevería a decir que la explicación de estos contrastes no reside en lo que se ha hecho, sino sobre todo en las enormes oportunidades que se han desperdiciado.

El TLC es un ejemplo tanto de aciertos como de insuficiencias: la envidia del mundo entero desde que se negoció porque ha permitido multiplicar las inversiones, elevar las exportaciones, crear empleos de alta productividad y consolidar la balanza de pagos. El TLC ha logrado todo eso para México, aunque no para toda la población ni para toda la economía: gracias a la falta de estrategias idóneas para integrar a toda la economía en este círculo de éxito, el TLC, por trascendente que es, no le ha dado todo su potencial al conjunto del país. A pesar de sus enormes beneficios, el TLC sigue siendo una oportunidad desperdiciada para un gran número de mexicanos.

Fox logró lo que parecía imposible al derrotar al partido de Estado, pero tan pronto llegó a Los Pinos se durmió en sus laureles, ignoró la razón de su éxito y desperdició la oportunidad de crear una nueva plataforma política y de crecimiento económico. Fox no le hizo daño al país (un hito en sí mismo), pero no hizo suyo el momento que él mismo creó. Otro choque de promesas y expectativas.

El gobierno del presidente Peña promovió un paquete de reformas extraordinariamente ambicioso pero se atoró cuando los costos de implementación comenzaron a apilarse. Como con el TLC, las reformas, al menos algunas, irán rindiendo frutos en el tiempo, pero los pasos en falso ya tuvieron su costo: la promesa del gobierno eficaz acabó siendo solo eso, una promesa. Otro abono al choque de expectativas.

Estos 3 ejemplos ilustran nuestra forma de ser: no es que no avancemos, sino que tendemos a dar 2 pasos hacia adelante, para luego echarnos uno hacia atrás. El progreso es palpable y real, pero la percepción acaba siendo lo opuesto, sobre todo porque esos 2 pasos se sobrevenden de manera tan excesiva que jamás es posible lograr lo prometido. La población acaba midiendo lo que no se hizo en lugar de reconocer lo mucho que efectivamente se avanzó.

El TLC es el pilar y motor de la economía mexicana; sin TLC estaríamos igual que nuestros vecinos al sur del hemisferio. Fox no cambió al país, pero la derrota del PRI rompió con el monopolio del poder, separó al PRI de la presidencia y, con ello, impidió que volviera a ser posible el tipo de control y centralización que era el corazón del autoritarismo. Reformas como la de energía y, potencialmente, la educativa, son susceptibles de transformar radicalmente al país. En una palabra, el país es mucho mejor hoy que hace 30 años. Lo que no es mejor es el sistema de gobierno que tenemos, que es de donde nace ese choque de expectativas y oportunidades perdidas.

La causa de tantas oportunidades perdidas reside en la distancia, hasta hoy infranqueable, entre los políticos y la ciudadanía. Los gobernantes mexicanos -de todos los partidos- gozan de formidables protecciones que les permiten prometer el Nirvana sin jamás tener que cumplir. Todavía peor, algo exacerbado en el gobierno actual, no se sienten obligados ni siquiera a dar explicaciones de su pobre desempeño.

Un mejor arreglo político resolvería estos entuertos. Lo paradójico -inexplicable- es que nuestros gobernantes prefieran el oprobio que intentar procurar un nuevo arreglo o, al menos reconocer que lo existente no funciona.

Luis Rubio
(v.periódico Reforma en línea del 15 de mayo de 2016).

Cada vez que me siento con un empresario, con un inversionista me repiten narrativas similares. Sí, están de mal humor, pero les va muy bien. Hay mucho dinero en el país, todos están invirtiendo. Miro las torres que se construyen, miro los desarrollos, los que se dedican a la electricidad están que no pueden más de la emoción. A donde uno viaje, se ven más hoteles y carreteras en construcción, restaurantes, centros comerciales...

Y al mismo tiempo, todos los días, a toda hora, uno se topa con historias que dan una sensación de inminente colapso. El transporte público es una desgracia, las calles de los barrios no tienen luz, colonias enteras en varias ciudades que siguen sufriendo cotidianamente por el agua, la seguridad, las colas en el IMSS cada vez más largas, en las calles más ambulantes.

Empresarios ricos y entusiasmados, gobierno pobre e inútil.

Hay en todo esto una mentira: más pronto que tarde, la falta de inversión y eficacia del gobierno hará que las inversiones de los empresarios hayan sido inútiles.

No hay entusiasmo privado que resista el colapso de lo público.

Carlos Puig
(v.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 20 de mayo de 2016).

En un país donde la cultura de la donación es escasa, una campaña "de difamación y mentiras" ya ocasiona una crisis financiera al interior de la Fundación Teletón, una iniciativa que busca la rehabilitación integral de niños con algún tipo de discapacidad.

Su presidente, Fernando Landeros Verdugo, confesó que ya hay 2 centros de rehabilitación que están a punto de cerrar sus puertas, porque la gente dejó de donar tras 7 años de una campaña "de difamación que no ha demostrado nada".

"La calumnia, la difamación y la mentira, por supuesto que hace mella. Y siendo la donación tan frágil, cuando sentimos un poco de ruido, damos un paso atrás a esa idea que tenemos de aportar. Son casi siete años de muchas campañas donde nadie ha podido ni podrá aportar pruebas, pero sin duda se ha enfriado un sector de la sociedad de la que necesitamos para poder seguir adelante".

Landeros Verdugo no detalló cuáles son los 2 centros de rehabilitación en el país que podrían ser cerrados en el corto plazo, de seguir esta situación. Así, "miles de niños" estarían en riesgo de interrumpir sus tratamientos.

Además, confirmó que en el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón de Guadalajara (CRIT) sí tuvo un recorte de personal. Lo que ha ocasionado que los niños que tenían citas semanales o quincenales, ahora las fechas de consulta se hayan postergando.

El líder social siguió confiando en que las personas vayan a los CRIT para que conozcan el funcionamiento, y comprueben con sus propios ojos que no existe nada de qué avergonzarse.

"Sé que allá afuera hay mucha gente que cree en este proyecto, y es gente a la que ahora necesitamos. A los críticos les diría que vayan a conocer un centro, para eso hicimos la campaña de 'Ven, conoce y pregunta'; es la mejor respuesta que les podemos dar. No es un discurso, es una realidad: métanse hasta la cocina, caigan cuando quieran, y si algo de lo que encuentran ahí no les gusta, no donen. Pero si hay algo que les hace sentido, les pedimos su apoyo".

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 21 de mayo de 2016).

La OCDE empezó a medir desde hace varios años el bienestar subjetivo, es decir, qué tan bien o qué tan mal estamos y nos sentimos. Y uno de los propósitos, desde luego, es comparar a las 38 naciones en las que se realizó este estudio.

En contra de lo que muchos podríamos pensar, el área en la que la OCDE nos valora mejor es en nuestro 'compromiso cívico'. En esa característica, nos evaluamos con un nivel de 6.6 puntos y estamos en el 3er. lugar de los países de la OCDE, sólo detrás de Australia y Bélgica.

Ya sé lo que está pensando, que si hubiera una evaluación de quiénes son los ciudadanos que más mienten, quizás estaríamos peleando el 1er. lugar, pues es visible que a veces no nos interesamos ni por los destinos del condominio, edificio o barrio en el que vivimos, menos aún de los temas de la sociedad.

Pero en fin, eso es lo que decimos y sobre esa base nos califica la OCDE.

Uno de los 2 ámbitos en los que nos califica peor la OCDE es en la educación. Allí estamos en el último lugar. Desde luego que uno de los elementos que nos ponen en un puesto debajo de Brasil es el pobre resultado en las pruebas PISA. Mientras nuestro gran tema a dirimir en materia educativa sea el enfrentamiento con la CNTE, no hay manera de acercarnos a quien ocupa el 1er. lugar de esta clasificación, que es Finlandia.

El otro de los aspectos en los que la OCDE nos coloca en último lugar es el de comunidad. El indicador más relevante en este rubro es el porcentaje de la gente que considera que conoce a alguien en quien puede confiar cuando lo necesita. El promedio de la OCDE es de 88%, mientras que en México el porcentaje de respuestas que afirmó ese hecho es sólo de 75%, el más bajo entre los países considerados. Donde hay más sentido de comunidad es en Nueva Zelandia, país en el que 100% de los encuestados dio una respuesta favorable.

Estamos en penúltimo lugar en nuestra sensación de seguridad personal. En México, sólo 40% de la gente dice sentirse segura cuando camina sola por la noche. El promedio de los países considerados es de 68%. El único país que califica peor que nosotros en seguridad es Brasil, y el mejor de todos es Noruega.

No se puede dejar de mencionar el indicador que tiene que ver con nuestra sensación de satisfacción con la vida.

Aunque estamos a la zaga en diversos indicadores, en esta materia nos colocamos en la zona media. Hay 14 países entre los evaluados, en los que la gente está más insatisfecha con su vida que en México. El país que está en el último lugar en este indicador es Sudáfrica, mientras que el 1er. lugar corresponde nuevamente a Noruega. México está por arriba que algunos países más desarrollados como Japón e Italia, cuyos ciudadanos se manifiestan más insatisfechos con su vida que nosotros.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 1o.de junio de 2016).

Cuando hablan de resiliencia en México se refieren a nuestra capacidad para resistir, sin doblarnos, a la adversidad que nos provoca el propio ser y humano, particularmente un numeroso grupo de mexicanos que se convierten en nuestras adversidades cotidianas. Este grupo se divide entre la clase política y a quienes llamamos la "cuota de gandallas".

Definitivamente México es resiliente cuando se sobrepone a décadas de gobiernos y políticos que son malos gobernantes, pésimos administradores del bien público y un grupo de saqueadores que por medio de la corrupción vacían recurrentemente las arcas nacionales. Agrupada en partidos, esta clase ha llevado un país de enorme potencial y recursos, a situaciones de crisis en que la mitad de la población vive en condiciones de pobreza, la educación es limitada y mala, los servicios públicos de salud pésimos, y no hay seguridad ni Estado de Derecho. Resistir a eso año tras año es resiliencia pura.

Y la cuota de gandallas, que no son pocos, son quienes ante la impunidad campante perturban a los demás cuando se pasan altos, dan vueltas prohibidas, rebasan en sentido contrario, tiran basura, construyen donde no se debe, contaminan, etc. Convivir con ellos es también resiliencia pura.

De que en México somos resilientes... sí lo somos, y mucho. Pero no le veo mucho el sentido para aplaudirlo o sentirnos orgullosos.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 2 de junio de 2016).

No hemos aprendido en nuestro país el difícil oficio de discrepar sin reñir, de dialogar para acortar distancias en paz, en concordia con los pares y en inalterable trato cortés. La intransigencia, reservarla para la defensa de los principios innegociables. Para todo ello, deben resistirse las tentaciones del grito y del alarde, identificar sin riesgo de confusiones lamentables lo esencial y lo anecdótico... Los logros políticos perdurables son frutos de la prudencia y la sensatez.

Flavio Romero de Velasco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de junio de 2016).

Una crítica objetiva del ciudadano mexicano, que nos quejamos de todo, no hay ni la voluntad de análisis, pero a la hora de salir a votar no votan, también que se escuda en las redes sociales para quejarse, o que hace activismo de sillón con café pero que no se involucra.

Sandra Molina
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 19 de junio de 2016).

¿Por qué, en este país, las cosas no pueden simplemente ser lo que son? En cualquier otra parte, el desorden es el desorden y la violencia es la violencia. Y, con perdón, saquear comercios, incendiar automóviles, bloquear los accesos a una refinería donde se produce el combustible que utilizan los transportistas, secuestrar a funcionarios del Estado, asesinar a un fotógrafo que toma imágenes de disturbios, matar palos a un policía en una manifestación, quemar vivo al empleado de una estación de servicio y cerrar carreteras a la torera, todo esto es violencia, brutalidad, barbarie y salvajismo.

Pero, encima, si tamaños abusos se perpetran por un grupo corporativo con el propósito de preservar privilegios absolutamente ilegítimos -como el de dejar a los niños de la nación mexicana sin clases o traficar con las cuotas sindicales o manejar mañosamente los recursos que el Estado destina a la educación, sin ofrecer a cambio ningún beneficio a la ciudadanía- entonces esa bestialidad, la que exhiben los militantes de la CNTE y sus corporaciones afines, en momento alguno puede justificarse como una noble manifestación de la rabia popular, la ira de un pueblo que se rebela contra la tiranía de un régimen opresor, sino meramente como un chantaje, como una vil, aviesa y engañosa estrategia de desestabilización dirigida a seguir imponiendo a todos los demás los espurios intereses de una minoría.

¿Se habrán enterado, nuestros sediciosos, de que el concepto formulado por Max Weber, Das Gewaltmonopol des Staates, -o sea, el monopolio de la violencia- es un principio que define la mismísima naturaleza del Estado? No en vano se acrecienta, entre nosotros, la apreciación de que en esas comarcas sojuzgadas, precisamente, por los bárbaros, se vive la realidad de un Estado fallido. Pero, entonces, ¿qué país queremos? ¿Una nación que nunca podrá transitar a la modernidad porque se lo impedirán empecinadamente algunos grupos clientelares? ¿Un territorio donde no se pueda circular libremente? ¿Un México de algaradas, incendios, saqueos y disturbios? ¿No habrá nunca manera de proclamar, sin ser calificado de "represor" o de "despótico", que el orden público es esencial para la convivencia civilizada?

Román Revueltas Retes
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 21 de junio de 2016).

A la vista se encuentra una yuxtaposición de escenas de la vida nacional que refleja la contradicción perenne que somos: una nación con altas capacidades para crecer económicamente, atraer inversión, forjar un escalafón de ascenso profesional meritocrático, legalidad, etc.

Sin embargo, al mismo tiempo, el país incluye atributos culturales que reflejan una asignación de recursos de corte caciquil. Los maestros de Oaxaca que se oponen a la reforma educativa lo escenifican: quieren revertir el sistema de asignación de plazas por evaluación y regresar a aquel en el que son los individuos quienes deciden quién avanza y quién no. No obstante, debido a que la reforma educativa plasmó en la Constitución que esto último no puede ser así, ellos eligen un camino alternativo para 'exigir' sus 'derechos': bloqueos, manifestaciones, etc...

Los famosos 'dos Méxicos' no son uno de prosperidad y otro de rezago económico. Más bien uno tiene que ver con la asignación de recursos escasos a través de sistemas de medición transparentes; mientras otro tiene que ver con los caciques, los compadres y la asignación de dinero, plazas y recursos con base en qué tan bien le cae una persona al líder de cierto gremio.

La gran pregunta es cómo pueden resistir los 'dos Méxicos' estos momentos de tensión extrema, como el que vivimos actualmente; o, en otras palabras, ¿por qué la ingobernabilidad en Oaxaca y las pérdidas millonarias del comercio en esa región no tiran la Bolsa, no devalúan al peso y no nos quitan el grado de inversión?

La respuesta es porque va ganando el primer México: el 'México A'. Económicamente esto es muy significativo, porque implica que el patrón de ascenso hacia la prosperidad es firme. Sin embargo, el triunfo del 'México A' sobre el 'México B' no está garantizado. Hay elementos de fragilidad e inestabilidad. Por ello, más nos vale a todos defender este triunfo, si no queremos llevarnos la sorpresa de que el 'México B' pueda regresar y afianzarse.

Carlos Mota
(v.periódico El Financiero en línea del 23 de junio de 2016).

Dice la sabiduría política que, "en tiempos de paz, al enemigo se le cuida como a la niña de los ojos".

Y un ejemplo de ese principio político lo vimos cuando el gobierno federal fue el 1o. en reaccionar ante el infarto que sufrió Andrés Manuel López Obrador. Bueno, la atención del principal adversario de Peña Nieto llegó al extremo de que el gobierno federal pagó los gastos de hospitalización especial del señor López Obrador.

Y es que resulta elemental -y de sentido común- que es prioritario para todo gobernante cuidar a su principal adversario -o adversarios en general-, ya que el más afectado por un evento trágico del enemigo es el gobierno en turno.

Ricardo Alemán
(v.pág.18 del periódico Milenio Jalisco del 1o.de julio de 2016).

El viaje del presidente Peña Nieto a Canadá a la cumbre de líderes de América del Norte resultó para las redes sociales motivo de memes. La campaña en su contra es evidente, comparten fotos truqueadas, se burlan de su baja estatura, lo tachan de ignorante, de no hablar inglés, que se la pasa en viajes, de comprar el avión, de estar en contra de la educación, de la economía, la corrupción y los malos manejos. La falta de respeto, la burla, el ataque desmedido para quien gobierna México es consecuencia de un país en adolescencia que ahora puede expresarse, pero también de una campaña y las redes sociales son la mejor catarsis. Estamos en un momento político de falta de credibilidad al gobierno, de crisis económica, estamos en recesión y pendemos de un hilo. Pero no protestamos por la falta de prudencia del presidente Obama, interrumpió a Peña Nieto para contradecirlo cuando hablaba de los populistas y demagogos que ofrecen soluciones fáciles y buscan destruir lo construido, sabemos que se refería a López Obrador y seguramente a Donald Trump. Obama se ostentó como populista, se le hizo agua la boca de autoelogios, pero el término es cuestión es de interpretación. Para Obama es una cualidad de líder que trabaja por el pueblo. En español, populista es un término peyorativo, del merolico, del político en campaña que promete y no cumple. Es obvio que Obama está en campaña, en Estados Unidos se permite que abiertamente apoye al candidato de su partido. Pero la preocupación en nuestro país es la campaña de desprestigio contra el presidente y esa campaña no le hace bien a México, ahuyenta el turismo y las inversiones. Conmigo no cuenten para esa campaña de desprestigio, yo pongo mi grano de arena para levantar la autoestima de este país que tanto quiero, mal administrado y que ha sido saqueado. Los presidentes van y vienen, vámonos uniendo para hablar de lo bueno y pronto cambiará lo malo y no se trata de ignorar los problemas.

Rosa Chávez Cárdenas
(v.pág.15 "Los correos del público" del periódico Milenio Jalisco del 8 de julio de 2016).

Alguien tuvo la ociosidad de llevar la cuenta puntual de las "manifestaciones" que, por los motivos que usted quiera y mande, se realizaron durante el año 2013 en la Ciudad de México. Fueron cerca de 8,000; en promedio, más de 20 diarias. Quienes las organizan -y quizá muchos de los que participan en ellas- aducen, por una parte, que al convocar a las mismas y realizarlas, ejercen un derecho consagrado por la Constitución. Absolutamente cierto. Por la otra, sostienen que, por antipática que resulte para los miles de ciudadanos que consideran, a su vez, que su derecho al libre tránsito y a desarrollar normalmente sus actividades cotidianas se ve conculcado por "marchistas", "manifestantes" y similares, esa vía es la única de que disponen para ser atendidos por las autoridades. Algo, si se repasan los efectos de las susodichas "manifestaciones", bastante discutible habida cuenta de que el común denominador de esas expresiones de protesta es la atenta invitación de sus destinatarios -las autoridades civiles; los profesionales de la política; los mejores vendedores de promesas que la humanidad ha conocido, pues...- a "mesas de diálogo", integración de "comisiones" y confección de "agendas de negociación", que al final del cuento emulan, por sus resultados concretos, al Parto de los Montes de la vieja fabulilla.

Jaime García Elías
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 14 de julio de 2016).

Nuestra apatía, indisciplina, frialdad, egoísmo, falta de solidaridad, respeto y carencia de honestidad son algunas de las feroces debilidades que nos atrapan en nuestra cultura.

El mexicano es inestable e inseguro frente a los retos de la vida, sólo los que retoman al guerrero interior, que llevamos dentro, logran superar las dificultades y sobreponerse.

Sabemos que se trata de una lucha constante, entre el lado oscuro, impulsivo, frágil, incompetente, corrupto y egoísta.

Guillermo Dellamary
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 21 de julio de 2016).

A pesar de que en nuestro país sufrimos una clase política especialmente corrupta, altos porcentajes de pobreza y los servicios están lejos de un ideal, los mexicanos nos sentimos en el fondo bastante satisfechos y aparecemos en los primeros lugares. Curiosamente varios de los países que figuran en los primeros lugares, también ocupan las primeras posiciones pero en tasa de suicidios, lo que habla de una seria contradicción. Afortunadamente en el tema de suicidios México se encuentra bastante lejos de la parte alta de la tabla, lo que habla de cierta congruencia entre qué tan felices nos sentimos y qué tanto apreciamos la vida tal cual es.

Pero el estudio que más ha llamado la atención es uno que realizó el buscador Google que se enfocó en medir qué tan feliz es un pueblo a partir de su lenguaje, esto tomando como base las palabras utilizadas para las búsquedas en Internet, y el tipo de cuestiones a consultar. Y resulta que el país más feliz es México.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de julio de 2016).

Nuestro hoy vapuleado y cincuentón mandatario cree que las cosas van bien, que digo bien, muy bien, es más, maravilloso, nunca nos había ido tan bien, el señor presidente está muy contento porque sus barberos cercanos le dicen que esto está de rechupete que nunca nos había ido tan bien, pues él, que quiere, tiene su corazoncito y se siente muy bien que te digan que eres un fregón.

A esto hay que agregar que nuestro amado país está en primerísimo lugar de publicidad gubernamental en el mundo, tengo un amigo gachupín que desde que vino hace años se la pasa diciendo que cualquiera sabe que estás en México si toda la publicidad en los medios es del gobierno o puedes ver perros en la azotea que es lo más subdesarrollado que hay, es tanta la felicidad que si las cifras reales no coinciden con la realidad, pues que se friegue la realidad.

Pero vámonos asincerándonos, yo nunca he hablado con un presidente, pero digamos, que es un supón, que mañana nos invitara a usted o a mi -digo que es un supón porque un presidente jamás ha platicado con los miembros del infelizaje en su esplendor salvaje, eso no sucede y como dijo don Teofilito ni sucederá, pero supongamos que nos convida comer a los pinoles y ya llegamos muy bañados y sopleteados, muy saludadores, y mientras comen la máxima autoridad te suelta la pregunta:

-¿Cómo crees que vamos?- Nada más no me diga que usted le va a decir que la cosa está que la fregada, que el público está encamotado, que lo aborrecen iluminadamente por los precios de los bienes monopólicos (luz y petróleo).

Si le va decir la verdad, avíseme, porque si lo va a hacer, prefiero no estar.

Carlos Enrigue
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 24 de julio de 2016).

La Fundación Teletón, que atiende al día a 27,000 niños discapacitados, con cáncer y autismo, se encuentra en crisis, después de la campaña de "difamación y mentira que ha enfriado el corazón de un porcentaje de los mexicanos" que han dejado de aportar a esta causa en los últimos años, afirmó Fernando Landeros, presidente de la fundación.

Landeros consideró que será la sociedad la que decida, en diciembre, si quiere que el Teletón continúe.

"Estamos pasando un momento muy difícil, son casi 9 años de una campaña sistemática contra Teletón, de calumnias, de difamaciones y mentiras. Porque en estos años nadie ha podido aportar una sola prueba de esas mentiras, porque no la hay, jamás la van a encontrar, se ha acusado al Teletón de ser una especie de pantalla para evadir impuestos y de repente se ha convertido en una especie de leyenda urbana, es absolutamente falso y nadie jamás podrá aportar una prueba de algo que no es", puntualizó.

La disminución en las donaciones, dijo, provocó que en febrero se despidiera a 761 empleados, de los 3,500 con los que contaban, lo que "jamás había ocurrido en 20 años". Además, se cerraron turnos de servicio que se ofrecían en la tarde, por lo que varios niños dejaron de asistir, al no poder llevarlos sus familiares.

Explicó que a través de un tuit de 140 caracteres, "sin fundamento", se ha difamado la labor del Teletón y lo más delicado es que "está en juego la vida de los niños. Y no se puede tomar una decisión a la ligera y sobre las rodillas".

Actualmente, Fundación Teletón cuenta con 22 Centros de Rehabilitación Infantil, en los que atiende a niños con discapacidad, los cuales pagan en promedio 10 pesos por terapia y en los que se invierte anualmente un millón y medio por cada uno.

De suspenderse el servicio en alguno de los centros, los familiares han comentado que no podrán pagar los 200 o 300 pesos con un particular y los niños suspenderán sus terapias.

Además, Landeros explicó que se tiene el centro de cáncer y de autismo, en el primero hay un caso de una niña en la que se han invertido más de 6 millones de pesos para combatir su cáncer.

"Si fuera un costo comercial, sería imposible que sus familiares lo pagaran. Por ejemplo un trasplante de médula ósea no debe bajar de un millón de pesos y se convierte en la última y mejor posibilidad para un niño en un tratamiento. Esas familias del hospital de cáncer pagan 30, 90 o 180 pesos, por tratamientos. Si esos centros llegan a cerrar no tengo duda de que esos niños no van a vencer el cáncer, más bien la muerte los va a vencer a ellos", lamentó.

Landeros dijo que 64% de los pacientes que atienden tienen un ingreso familiar mensual promedio de 5,000 pesos, "se habla de una población que realmente lo necesita y que difícilmente puede pagar un tratamiento o un proceso de rehabilitación que implica 3 años en promedio".

Los CRIT que registran mayor crisis son los de Durango, Quintana Roo y Veracruz, porque, dijo, han disminuido las aportaciones de los gobiernos estatales, pese a que son autorizadas por los congresos estatales.

Al hacer un llamado para aportar al Teletón, invitó a la gente a que conozca los centros, "están abiertos todo el año, la invitación es que visiten, conozcan y decidan, con argumentos e inteligencia, si la obra funciona, está en nuestras manos lograr que siga adelante".

(V.periódico Milenio Jalisco en línea del 12 de agosto de 2016).

En forma lamentable, como señaló el gran Francisco Villa (Doroteo Arango Arámbula): el drama de nuestro país es que no hemos dominado a la serpiente; estamos divididos, nos matamos, agredimos y usamos todo tipo de pretexto para no trabajar en equipo, para no hacer proyectos comunes, usamos la ley del menor esfuerzo, no sacrificamos nada, pensamos que todo lo merecemos.

Muchos no trabajan ni dejan trabajar y quien sobresale, se le aplasta "o se le grilla", de ahí la fuga de cerebros, de trabajadores, deportistas, artistas y mucha gente que en forma lamentable, sale del país y se va con rencor, desprecio o coraje contra nuestra patria y contra nuestra gente, en muchas ocasiones, los peores enemigos de nuestros paisanos en los EUA, son los mismos mexicanos o gente de origen nuestro.

Entonces, en México, quien triunfa, es más por mérito personal y familiar que por apoyos de las instituciones o del Estado. Poco se apoya a la gente. Cuando triunfa todos queremos tomarnos la foto, cuando perdemos (casi siempre), nadie los quiere ver; la derrota es huérfana, el mejorar orador del mundo, es el triunfo.

Los resultados deportivos, son un reflejo del país, de lo que somos, de lo que hemos dejado de ser y de hacer.

José de Jesús Covarrubias Dueñas
(v.pág.16 del periódico Milenio Jalisco del 19 de agosto de 2016).

Hay algo en nuestra historia que nos propicia el impulso a nuestra subvaluación, a la exaltación de nuestros vicios y defectos y a la minimización de nuestras cualidades.

El chiste que habla de los cangrejos mexicanos depositados en una olla sin tapa, pues no hay riesgo de que escapen, ya que el que llegue arriba será jalado hacia abajo por los que no han logrado escalar, es más que un chiste, refleja una faceta indiscutible de nuestro ser.

Esta forma de ver nuestro mundo se expresa claramente en la dualidad de visiones entre los extranjeros que invierten en México y los mexicanos que no lo hacen.

Los primeros, beneficiados por la perspectiva global, ven el bosque completo y visualizan el largo plazo, y no tienen duda en apostar sus recursos en nuestro territorio.

Las inversiones automotrices, aeronáuticas, en hoteles, bancos, constructoras y muchos otros sectores, visualizan a nuestro país como tierra de oportunidades.

No ignoran la corrupción ni la falta de Estado de Derecho, tampoco son ajenos a la burocracia que hace difícil emprender, pero con todo y todo, apuestan a que la oportunidad rebasa ampliamente el riesgo.

Y en México, nos vemos desde adentro, y los problemas se nos aparecen como barreras infranqueables, al tiempo que vemos pequeñas las oportunidades.

Por eso la inversión extranjera crece y la nacional se estanca.

Sabiendo cuáles son nuestros impulsos, resulta inexplicable que desde el gobierno no haya existido una cuidadosa estrategia para crear el ímpetu, la visión y el entusiasmo que se requiere para que los empresarios inviertan.

La posibilidad existe. La experiencia lo muestra. Se han presentado ventanas de oportunidad en las que el ánimo del país ha cambiado. Y lo ha hecho por un liderazgo político capaz de generar expectativas.

Allá en 1992-93, cuando se concluía la negociación del TLC, existía ese ánimo que veía a México como un país capaz de despegar y convertirse en una nación desarrollada.

Luego, ocurrió de nuevo al probarnos que éramos capaces de procesar la alternancia política sin violencia y sin crear el caos. El ánimo se extinguió al ver que la alternancia no significaba mejor gobierno.

En 2012, cuando comenzó el proceso de reformas y los -entonces- 3 principales partidos del país, empujaron el Pacto por México, de nueva cuenta se gestó la expectativa de que finalmente nos convertíamos en un país moderno y democrático.

A la esperanza siguió el desencanto, el escepticismo y luego el enojo. La inseguridad y la corrupción se convirtieron en el eje de la agenda nacional.

Y, creo que mientras no haya una visión que vuelva a generar esperanza, venga del gobierno o de afuera, seguiremos viendo nuestro entorno lleno de porquería en lugar de reparar en los brotes, que aun en medio de ella surgen y crecen.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 25 de agosto de 2016).

Pareciera que están empeñados en ganarse el odio de todos los mexicanos. Cada vez que la gente les pide que hagan algo hacen exactamente lo contrario. Nunca había visto esta clase de políticos escupeparriiba.

Pero tampoco entiendo por qué la sociedad mexicana es tan cobarde y agachona. Y cada vez que uno de estos personajes aparece en público, nadie les reclama nada en su cara.

La Coparmex (que nunca se había pronunciado contra el gobierno), le pidió a Osorio Chong que utilizara la fuerza pública para detener a los vándalos de la CNTE y regresara el Estado de Derecho al país. Y a Chong se le arrugó el cuello y nomás les dijo que ya le estaban cansando la paciencia y los amenazó, pero no les aplicó la ley... y cuando Chong aparece en público, nadie lo abuchea.

El secretario de Educación, se puso los pantalones y les dijo a los mismos delincuentes que si no iban a dar sus clases no les iba a pagar el sueldo y los iba a correr si faltaban 3 días seguidos, como dice la Ley Federal del Trabajo. Luego los corrió, pero mas tarde, se le aflojaron los tirantes y los recontrató y sí les pagaron... y cuando Nuño aparece en público, nadie lo abuchea.

Los 5 gobernadores más ratas en la historia de México han sido denunciados por todos, hasta en EEUU y Europa saben lo que se han robado. La justicia mexicana los amenazó y dijo que los iba a investigar, pero todos sabemos que nadie les va a hacer nada... y cuando aparecen en público, nadie los abuchea.

El secretario de Hacienda ha dejado en quiebra al país en solo 3 años, nos ha puesto en la peor posición económica y jura y perjura que todo va perfecto y que ya no habrá más aumentos. Y ahora, nos aumenta la gasolina, la luz y el gas... pero cuando Videgaray aparece en público, nadie lo abuchea.

Ya Standard & Poors y Moody’s nos amenazaron con bajar la calificación del país, si nos siguen robando y gastando irresponsablemente el dinero. Y Carstens, amafiado con Videgaray en vez de reducir los gastos de la burocracia reducen la obra publica, se lo roban y aumentan los gastos de la alta burocracia, y esto lo pagan endeudando cada día más al país... pero cuando Carstens aparece en público, nadie lo abuchea.

Entonces como podemos exigir algo, si cuando estos personajes nefastos se presentan en un foro público, van a algún evento social o simplemente llegan a cualquier restaurante en sus carrazos blindados y rodeados de guaruras , los camarógrafos les sacan fotos, los meseros se desviven en atenderlos, los empresarios los abrazan de cachetito, y todo mundo voltea a verlos, algunos con admiración, pero muchos con coraje... sin embargo nadie, nadie, nadie, los abuchea.

Alberto Martínez Vara
(30 de agosto de 2016).

En 1914, en la Convención de Aguascalientes, Antonio Díaz Soto y Gama se puso contra Heródoto, Tucídides, Tito Livio, Tácito y cuantos historiadores en el mundo han sido y definió que, en México, la historia se escribe por decreto: "El papel de la Historia es denigrar al canalla y ensalzar al verdadero héroe... La historia tiene que ser un fallo justiciero que premie o castigue, que enaltezca o infame..." El señor Díaz y sus finísimas y eruditas amistades decidirían, claro, quién era cuál.

Allá por los 1930 hubo otra regocijante muestra de la libertad de pensamiento y expresión de los gobiernos "emanados": la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, que nomás de entrada decidió que "para que el arte se desenvuelva y perpetúe como expresión de nuestra época, debe cambiar su derrotero, siguiendo el que señala la realidad social". Luego luego los de la Liga, habiendo definido la esencia de la nación, se pusieron a dictaminar quién era mexicano, nacionalista, revolucionario y buena onda y quién no (y, de paso, a quién se daban los contratos del gobierno para pintar, construir, editar y cosas así).

Años después, cuando Eulalia Guzmán desenterró unos huesos en Guerrero, el gobierno dictaminó que eran los de Cuauhtémoc. En 1976 se formó una comisión de científicos serios para examinarlos. Entonces, el vocero de la ilustración y la sabiduría de la comarca, Rubén Figueroa, declaró: "Todo cae por su propio peso. Por eso esperamos que hagan pronto su trabajo y digan que aquí está Cuauhtémoc para que puedan regresar a la capital, pero con cabeza" (los expertos, ya lejos del cacique, determinaron que los restos eran de 8 personas y distintas épocas).

Esta añeja tradición nacional se conserva hoy incólume en una institución oficial llamada CONAPRED, donde los contribuyentes mexicanos mantienen a centenares de burócratas que también se dedican a definir qué se puede decir y qué no.

María Palomar
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 4 de septiembre de 2016).

Jolgorio, pachanga, relajo, festejo o lo que sea, pero hay que pasarla bien.

Para qué atormentarnos con las intrigas y los chismes, con las envidias y agresiones, con los momentos trágicos y accidentales de la vida. Vamos mejor a divertirnos, a tomarnos un trago y a comer rico, sin penas ni agobios.

Claro que los mexicanos tenemos muy malos momentos, como cualquier otro grupo humano en el planeta, pero también lo sabemos arreglar con chistes, bromas y desde luego con las carcajadas que tanto nos purifican de la basura existencial.

Salpicamos nuestro entorno con confeti, música y un buen baile que nos haga sacudir las garrapatas del malhumor y las pulgas de la amargura.

A cantar, aunque uno desentone, a reír, aunque se nos vean las amalgamas, a beber, aunque se nos pasen las copas.

Eso tenemos los mexicanos, sabemos darle la cara a la huesuda de los entuertos complicados de la vida. Nos podemos burlar de las fechorías y de las travesuras del mismísimo demonio.

Ya vienen las fiestas patrias, se nos va a olvidar todo, porque así nos gusta, hacemos de cualquier espacio una estrepitosa cantina.

Nos gusta festejar todo lo que se nos ocurre, gastamos hasta lo que no tenemos para hacer comilonas y banquetes, con tal de ver a nuestros seres queridos disfrutando "como enanos" de la vida.

Un momento de profunda alegría, mata meses de pesares y agobios.

Aquí no hay broncas, aquí no pasa nada. Hoy es el día. Es el momento para el desenfreno y el vuelo a la hilacha.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 8 de septiembre de 2016).

Un sector de la población piensa que el pasado es siempre el lugar más seguro.

El fin de semana, vivimos eso en Guadalajara, Puebla, Querétaro, Aguascalientes, Villahermosa y otras ciudades del territorio. Cientos de miles salieron a las calles sin saber a bien cuál era la causa, ya que no leyeron la iniciativa del presidente Peña y sus protestas eran, por decirlo suavemente, ignorantes o con una idea distorsionada de la realidad.

Los protestantes -algunos, llevados en camiones- tenían una vaga idea de que era la marcha. Muchos, de hecho, sabían a bien que el objetivo era disminuir derechos a un sector poblacional pese a que la propuesta fuera contraria a la Constitución, si es que sabían de ello.

Las redes sociales llevaron al extremo la discusión. Simpatizantes de la marcha exigían su derecho a la libertad de expresión. Exigían libertades para restringir otras. Presionaban para evitar que no se les criticara su opinión pese a ser contraria al bien común.

Porque, así como hay ciudadanos de 1a. y de 2a., lo mismo sucede con ciertos derechos.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.9 del periódico Milenio Jalisco del 16 de septiembre de 2016).

Del escritor Enrique Serna, novelista y ensayista mexicano, transcribo: "Hay que liberarnos de símbolos venerables y teñidos por la 'sangre generosa' de tantos supuestos héroes que dieron la vida por la patria, el himno, la tela de 3 colores, el nopal, el ave rapaz y otros colguijes".

"Sin lugar a dudas, hay otras fidelidades más altas que perder el tiempo y embrutecerse rindiendo pleitesía a los símbolos nacionales. Como educadores, neguémonos a enseñarle una sola palabra obtusa a los jóvenes por la cual deban morir".

Otro escritor señala: "Los sujetos patriotas buscan permanentemente su sentido, algo que trascienda su instinto gregario, que les sea gratificante, una unidad superior dadora de significado, como la tribu, la raza, la casta, la nación, el imperio, la secta, la religión; en fin, un tronco, un linaje, un destino común, un lugar, es decir, una patria: un sistema de egoísmo organizado por una élite para madrear al otro que no comparte ese lugar, esas creencias, esa hinchazón retórica, esa soporífera idea, esa hueca concepción ideológica nacionalista de sentimientos patrioteros. No olvidemos que el discurso oficial señala que la patria hay que sentirla, amarla, es una unidad sagrada y de esta manera hay que someternos al grito unánime de la multitud patriota aborregada".

Recordemos también que todas las patrias, como todas las madres, nos quieren pequeños, para que seamos más suyos. La diferencia es que la madre llora y acaricia; la patria detiene, castiga y golpea; la patria es también madrastra represora en cualquier caso. En su regazo hemos de hacernos pequeños y balbucientes, acríticos, pasivos, incapaces de distanciamiento o réplica; en otras palabras: patriotas.

Ante la demagogia gobiernista y todo el coro patriotero que vocea celebrando el mes de la Patria, sin querer honradamente a nuestro país, sin hacer una reflexión profunda de nuestro país, pregunto, y creo firmemente que hay muchos compatriotas que se hacen las mismas preguntas: ¿qué tenemos que celebrar?

La no independencia, la impunidad, la corrupción, la falta de empleo de millones de mexicanos; los más de 95,000 muertos en el sexenio de Calderón, los más de 28,000 desaparecidos de 2006 al 2016, la masacre constante provocada por un modelo económico explotador.

Sin duda este país es cada vez más un país sin primaveras.

Culmino esta pequeña reflexión con una cita de Antonio López de Santa Anna, presidente en varias ocasiones del México del siglo XIX: "¿Vender yo la mitad de México? ¡Por Dios! Cuándo aprenderán los mexicanitos que si este barco se hundió no fue sólo por los errores del timonel, sino por la desidia y la torpeza de los remeros".

Juan Antonio Castañeda Arellano, director de la Preparatoria 8
(v.pág.17 de La gaceta de la Universidad de Guadalajara del 19 de septiembre de 2016).

Hay muchos Méxicos en la actualidad. El del presidente Enrique Peña Nieto, que es el del futuro promisorio a lo que ha hecho su gobierno, y el de la insatisfacción con él y su gobierno de 7 de cada 10 mexicanos. Está el que avanza económicamente, según el discurso oficial, aunque el crecimiento está estancado. Y el de la violencia a la baja de acuerdo con las autoridades, aunque los delitos vayan al alza. Es el México de las percepciones permeadas por los discursos y los datos, que chocan con enorme frecuencia. Es también el de la revolución de las redes sociales y la rebelión en las calles en busca de la desestabilización.

La semana pasada se vieron las frecuencias en las que se mueve este país, cuando una marcha convocada en las redes sociales para exigir la renuncia de Peña Nieto tuvo una baja presencia en las calles, que provocó que en algunos medios afines a sus beligerantes convocantes se preguntaran por qué no hay más gente en las calles cuando están tan indignados con el presidente. Sociólogos y sicólogos no se ponen de acuerdo, menos aún los politólogos. Pero que no haya conexión aún entre la realidad de las redes sociales con la de la calle no significa que no exista una insatisfacción generalizada, que incluye segmentos de la sociedad que aún se mantienen apáticos y todavía no expresan sus frustraciones individuales en acciones colectivas concretas.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 20 de septiembre de 2016).

En nuestro afán de golpear y burlarnos de la ya golpeada imagen del presidente Peña Nieto por temas que a la larga serán vistos como meras frivolidades, como por ejemplo el plagio de la tesis o la escandalosa visita de Donald Trump, hemos dejado de ver cuestiones que sí tienen un fondo importante, y que afectan al tema fundamental en este momento que es el aumento de la deuda del gobierno federal y sus repercusiones en el muy corto plazo en la calificación de México como país, que significará sin duda caer en una espiral descendente de devaluación-inflación.

Y es que por estar atentos a tuits y memes que hablan de las pifias y desaciertos del presidente, y sobre todo de su equipo de comunicación, no hemos reparado en 2 investigaciones periodísticas publicadas en la última semana que retratan un preocupante mal uso de recursos públicos, y además alrededor de una empresa como Pemex que no sólo ha demostrado una enorme ineficiencia administrativa, sino que aparentemente está al margen de cualquier supervisión y vigilancia, convirtiéndose en una mina de oro para quienes desde el gobierno con un poco de astucia pueden enriquecerse, y hacerlo en serio.

La 1a. investigación la publicó The Huffington Post, y señala que desde la Secretaría de Hacienda, el gobierno federal tomó en secreto 240,000 millones de pesos del patrimonio de Pemex y de la CFE, empresas que es públicamente sabido están prácticamente quebradas. El dinero se retiró mediante una figura legal poco conocida, llamada Mecanismo de Retiro de Patrimonio Invertido de la Nación, que tiene la particularidad de que no requiere pasar por el congreso, que en teoría es quien debe supervisar los movimientos del dinero público.

¿A dónde fue a parar ese dinero? ¿En qué se utilizó? Es un misterio, porque la Secretaría de Hacienda hizo una aclaración, pero únicamente para señalar que el procedimiento es legal, y que es un privilegio del gobierno como administrador de un bien de la nación, en este caso empresas paraestatales.

Y la 2a. investigación la publicó El País, señalando que mientras Pemex vive prácticamente en bancarrota, la dirigencia del sindicato petrolero, encabezada por Carlos Romero Deschamps, ha tenido un incremento en el dinero que recibe directamente del gobierno federal del 18%, de tal forma que en el 2015 recibió la friolera de 358 millones de pesos. No es para el sindicato; es para la dirigencia.

Sacarle dinero, por un lado, y pagar excesos a la cúpula sindical, suena a una aberración empresarial. Pero son 2 temas que han pasado desapercibidos porque hay más interés en ver quién se burla más y mejor del presidente, o quién tiene más capacidad para insultarlo y decirle "sus verdades".

A la larga, ese deporte de la burla lo estamos pagando todos; es un distractor que deja pasar cuestiones relevantes, y además estará dejando una muy difícil posición para el sucesor, que recibirá una institución presidencial completamente abollada, y unos niveles de aceptación por los suelos, o menos.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 22 de septiembre de 2016).

Ayotzinapa no es una escuela. Es la sede de un movimiento político que busca acabar con el régimen. Para eso fue creada. Por eso subsiste. Lo paradójico es que el propio régimen la subsidia.

"Me preguntan por qué me animé a venir", dice a César Martínez del Reforma uno de los "pelones", los alumnos de 1er. ingreso de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Tixtla, Guerrero. "Pues nada más que la necesidad es lo que lo lleva a uno... querer superarse y tomar armas contra el mismo gobierno, o sea, la mejor arma que tenemos es el leer y tener esa educación, ese proceso para ser docentes".

El movimiento no empezó con el secuestro y presumible homicidio de 43 estudiantes el 26 de septiembre de 2014, hace 2 años. La escuela fue fundada en 1926, hace 90, por Rodolfo Bonilla, padre del actor y diputado constituyente Héctor Bonilla, cuyo trabajo fue continuado por Raúl Isidro Burgos, de quien la escuela derivó su nombre. Es un internado que busca combinar una enseñanza académica con instrucción práctica para jóvenes del campo.

Desde un principio la escuela tuvo un fuerte elemento político. Moisés Sáenz, impulsor de las normales rurales desde la Secretaría de Educación Pública, argumentaba que su propósito debía ser "preparar una nueva generación de maestros rurales debidamente capacitados para actuar como mentores y líderes sociales" ("El internado como familia", Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, 2006). De Ayotzinapa surgieron líderes guerrilleros como Lucio Cabañas y Genaro Vázquez. Más que una escuela, Ayotzinapa ha sido durante décadas el centro de un movimiento que quiere acabar con el capitalismo. En sus famosos murales no se rinde homenaje a Hidalgo o a Madero, sino al Che Guevara, Marx, Engels, Lenin y el subcomandante Marcos. Todos los alumnos recibieron calificaciones de 9 a 10 en 2015 pese a no haber tenido clases en un año (Excélsior, 21.9.15).

La desaparición de los 43 ha dado nueva vida al movimiento. "Nos han recalcado que por ellos estamos aquí, y es verdad -dice Julio César, el alumno de 1er. ingreso-. Si ellos no hubieran estado desaparecidos nuestra normal hubiera caído o, en su defecto, se hubiera disminuido la matrícula, como se ha venido intentando desde años atrás". Inscribirse es unirse al movimiento. Si en años anteriores la escuela tenía que hacer esfuerzos para atraer estudiantes, pese a que los alumnos reciben becas, alojamiento y alimentos, hoy cuenta con una nueva y entusiasta generación de pelones. Entrar a la escuela es un compromiso político.

La tragedia de Iguala no sólo ha subido los reclutas sino también las donaciones. Los líderes, como el abogado Vidulfo Rosales, pueden trabajar de tiempo completo para el movimiento. 7 madres de desaparecidos viven en la escuela y trabajan para la causa.

Ayotzinapa es hoy símbolo en el mundo para quienes se oponen al sistema de libertad económica. Los hechos de Iguala han sido uno de los factores del desplome de la popularidad del presidente Enrique Peña Nieto. Los líderes, apoyados por activistas internacionales, como el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), han fortalecido la tesis política de que el culpable de las desapariciones "fue el Estado". Hoy, a 2 años de Iguala, el movimiento buscará mostrar nuevamente su fuerza con una manifestación en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.

Sergio Sarmiento
(v.periódico Mural en línea del 26 de septiembre de 2016).

Por un lado tenemos grupos religiosos luchando por regresarnos a la Edad Media. Por el otro, minorías tratando de sobrevivir.

Por un lado tenemos entidades ultraconservadoras censurando espectáculos como El Circo de los Horrores en plazas como Monterrey.

Por el otro, una impresionante cantidad de talentos luchando por montar espectáculos hasta en versiones de 15 minutos.

Esto es una guerra donde todos quieren imponer sus creencias sobre las de los demás y donde, al final, todos vamos a salir perdiendo.

¿Sabe usted dónde se nota más esta inútil y desgastante situación? En industrias como la televisión.

¿Cómo le pueden hacer empresas como Televisa, Tv Azteca y Grupo Imagen para darle gusto a una nación dividida?

Si generan contenidos anticuados, nadie los ve. Si nadie los ve, no se venden.

Si no se venden, el público huye a otras plataformas y cada vez hay más gente, del negocio de la comunicación, con menos trabajo.

Si se ponen a producir contenidos audaces, las audiencias los miran, pero las asociaciones como A Favor de lo Mejor, y una larga lista de patrocinadores, los rechazan. Si las asociaciones y los patrocinadores los rechazan, no entra el dinero. Si no entra el dinero, cada vez hay más gente, del negocio de la comunicación, con menos trabajo.

En resumen: se haga lo que se haga, la televisión pierde. ¡No se vale! O nos vamos educando y respetando con nuestras similitudes y nuestras diferencias o a todos nos va a ir muy mal. Y no estoy hablando nada más de televisión. ¡Estoy hablando de México!

Álvaro Cueva
(v.pág.36 del periódico Milenio Jalisco del 7 de octubre de 2016).

México no ha comprendido esto: en Estados Unidos, el tráfico de influencias, cuando no la llana corrupción, está institucionalizada y reglamentada por el cabildeo.

Son las reglas del juego. La última vez que recuerdo que México empleó las mismas reglas de Estados Unidos, fue hace más de 20 años, cuando el gobierno utilizó los servicios de estos para impulsar la negociación del TLCAN. Pero contratar cabilderos estadounidenses en gran escala para empujar nuestros intereses, no podría suceder hoy. Si un servidor público lo sugiriera y lograra convencer al Presidente sería altamente cuestionado, acusado de corrupción y terminaría dimitiendo, en el mejor de los casos. De esto se encargarían los partidos de oposición y la prensa mexicana. Seguiremos perdiendo batallas, incluyendo la relacionada con los mexicanos indocumentados, independientemente de quién llegue, Hillary o Trump a la presidencia. Ganar batallas en Estados Unidos no se logra a través de adjetivos y descalificaciones. Aunque no esté en nuestra cultura y no nos guste, se requiere de "ayuda" de los cabildeadores.

Jacques Rogozinski
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de octubre de 2016).

¿Hay o puede haber mayor maldad que la de quitar la vida a un semejante...?

Sí. Por supuesto que sí... Por ejemplo, condenar a ese semejante (o, peor aún, a varios semejantes) a una vida -y una vida aún larga, quizá- de pesadilla.

Se suponía que se había llegado al límite en el "Caso Ayotzinapa". Independientemente de los móviles -aún turbios-, aterran los testimonios, tanto pretéritos como recientes, de los presuntos autores materiales del crimen múltiple: la frialdad con que decidieron la "ejecución", la realizaron y procedieron a la desaparición de los cadáveres. O, más cerca en el espacio y en el tiempo, los recientes "hallazgos" de 14 cadáveres cerca de la desembocadura del Río Lerma en el Lago de Chapala: varios de ellos, descuartizados. Hasta ahí, al parecer, han llegado las autoridades: a contar los muertos... y a especular sobre posibles vendettas entre grupos delincuenciales; no, en cambio, a identificar a las víctimas; ni, mucho menos, a esclarecer los móviles; ni, ¡menos aún!, a alcanzar a los criminales con el brazo -implacable, dicen- de la justicia.

El inventario de barbaridades -entendidas como expresiones de fiereza, crueldad y saña- continuó la mañana del domingo: 2 jóvenes fueron detenidos esa madrugada "por un comando armado" cuyos integrantes los agredieron físicamente y al final, antes de liberarlos, con un cuchillo les cortaron las orejas.

El siguiente capítulo de esa macabra historia continuó este lunes: 7 personas, de entre 25 y 44 años, fueron mutiladas de las manos; una de ellas falleció. Las notas refieren que, aunque las encontraron, fue imposible hacer el intento de reimplantarles las extremidades, porque la agresión había ocurrido 1 o 2 días antes... La autoridad aventura la hipótesis de que la causa pudo ser el consabido "ajuste de cuentas" entre grupos de delicuentes.

"Viven de milagro", diría cualquiera. Y probablemente sea cierto. Pero lo harán condenados a una limitación física insuperable, y a un trauma imborrable. A vivir, pues, como quedó dicho, una vida de perenne pesadilla.

No hay estadísticas al respecto, pero pudiera ser que México -con tradición prehispánica de sacrificios humanos... aunque hubiera el discutible atenuante de su carácter ritual- llevara la delantera en ese rubro.

En cualquier caso, por la razón o con el pretexto que se quiera y mande, aquí sigue habiendo motivos sobrados para reescribir -en versiones cada vez más atroces- el "México Bárbaro" que John Kenneth Turner apenas esbozó hace poco más de un siglo.

Jaime García Elías
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 19 de octubre de 2016).

Al Registro Civil de Zapopan han llegado recién nacidos cuyos padres eligieron para ellos nombres inspirados en culturas extranjeras, pero también de superhéroes, personajes de videojuegos, artistas, jugadores de futbol y hasta marcas de maquillaje. Algunos decidieron llamarlos Thor, Sakura, Logan, Ryu o Maybelline.

En el Registro Civil de Tlajomulco se han hecho recomendaciones a los ciudadanos para que elijan nombres más comunes, pero los padres se decantan por extranjeros. Incluso hay algunos que conjuntaron a una marca de bolsas y zapatos con una casa de moda, como Cloe Chanel.

En los últimos 4 años, en el Registro Civil de Guadalajara se incrementó el número de nombres raros, como Qohelet, Shaddai, Nahium, Midgard, Yehoshua, Uzziel, Ryuzaki Mael y Eidan Mctavish. Una tendencia que aumenta entre tapatíos.

Por su parte, en Tlaquepaque hay actas con nombres de autos de lujo y hasta de perfumes.

Los nombres pertenecientes a la cultura anglosajona son cada día más comunes en los registros civiles de Jalisco. El director del Registro Civil de Tlajomulco, José Luis Medina Zaragoza, afirma que son tan populares que ya no le sorprenden.

Uno de ellos es Kimberly. En el archivo del municipio se registran mezclas como Kimberly Daniela, Kimberly Guadalupe, Kimberly Naomi, Kimberly Yedith, Kimberly de Guadalupe, Kimberly Adriana, Kimberlín Alexandar, Kimberli Zamantha, Kimberli América, Kimberly Vianney, Kimberly (a secas), Kimberly Yamileth, Kimberly Liliana, Kinberly Chantal y Kimberly Nicole.

En la parte masculina destacan nombres como Dylan Emiliano, Kevin Michel Gabriel, Byron Tadeo, Bryan Jesús, Jeicob Gabriel y, con influencia francesa, Antuan Eduardo.

En Tlaquepaque, el director del Registro Civil, Francisco Morales, asegura que 2 de cada 10 padres imponen nombres como Bryan y Kimberly a sus hijos. Sin embargo, dice que algunos desconocen cómo se escriben correctamente y realizan los registros con errores. Después quieren cambiarlos, pero no pueden, ya que para hacerlo se debe realizar una rectificación ante un juez.

"Era Bryan, pero como se pronuncia 'Brayan' nosotros le pusimos así".

El director del Registro Civil de Guadalajara, Enrique Cárdenas, acentúa que la influencia extranjera en los nombres de niños y niñas es notoria y entre los más utilizados están Scarlett, Ashley, Dylan, Allison y Kevin.

En el Registro Civil de Zapopan, nombres como Melanie (y sus variantes Melani, Melanny y Melany), Alisson (pero también Alison y Allisson) y Kimberly (o Quimberly) están entre los 15 nombres femeninos más solicitados entre 2015 y hasta septiembre de 2016.

En la parte masculina destaca Dylan. Sin embargo, también hubo zapopanos que registraron a sus hijos como Bryan (también Brayan o Brian), Gregory, Matthew y Kevin.

El Código Civil de Jalisco establece que el nombre propio será impuesto por quien declare el nacimiento de una persona, respetando la voluntad de los progenitores. Además, señala que se podrá cambiar, a través de una solicitud a un juez, si causa afrenta; si hay desconocimiento o reconocimiento de la paternidad o maternidad y de la adopción, y en el caso de homonimia que cause perjuicio.

En septiembre pasado se documentó que en el Registro Civil de Nuevo León se han registrado, desde 1953, nombres como Kevin, Brayan y Britany. Sin embargo, entre 1999 y 2010 se triplicaron entre los habitantes de ese estado. Por ejemplo, en 2004 se registraron 1,038 recién nacidos con el nombre de Kevin; en 2000 lo hicieron 935 con el de Brayan, y en 2010, 175 niñas fueron nombradas Britany.

Emily Athenea Bastet tiene 4 años de edad. Su padre, Édgar Alejandro Rayo Sánchez, comenta que antes de llevarla al Registro Civil de San Andrés, en Guadalajara, el 30 de septiembre de 2012, él y su esposa decidieron que su 2a. hija tendría un nombre que comenzara con la letra e. Entonces pensaron en llamarla Emily Athenea Bastet. Con los 3 nombres buscaron mezclar diferentes significados, culturas y religiones.

De 2015 a septiembre de 2016, en Zapopan también se registraron a recién nacidos con 3 nombres. Algunos ejemplos son Andrea Sofía Regina, Ann Maysha Nayeli y Arithxa Guadalupe Solhachs. En la parte masculina, resaltan nombres como Jordan Oliver Tadeo, Ma Liu Yumo y Thor Diego Kael.

Nombres poco comunes

GuadalajaraZapopanTlaquepaqueTlajomulco
Qohelet ThorOwen JosephCloe Chanel
ShaddaiMaybellineBrandon ScottKoatzi Yunuen
NahiumSakuraAdbd MosheIzcalichpochtzintli
MidgardZidaneAnette MichelleJeicob Gabriel
YehoshuaBeckhamKraeven OsnielAntuan Eduardo
UzzielLirio de NazarethEdwin JosafatLaila Sofía Mindalay
Ryuzaki MaelQuexemmanieCumo Itzel XhadanyZhdemi Aide
Eidan MctavishRyuHarold IgnacioMike Ameli Su
Levi BaruchLoganWilliam LeonelHeather Leticia
Kendhal HessaelZlatanHannsel EmilianoKaisser Azrael
Ámbar Trixxy
Russel Darren

(V.primera plana y pág.2-A del periódico El Informador del 1o.de noviembre de 2016).


Vivimos en un país en el que las escenas dantescas son una realidad cotidiana. Recuerdo todavía el asombro de tantos cuando un grupo de delincuentes hizo rodar 5 cabezas humanas en un bar de baile erótico en Uruapan, Michoacán, en septiembre de 2006. La conmoción fue tan grande que unos meses después, el 11 de diciembre, once días después de tomar el poder, el nuevo presidente Felipe Calderón lanzó una Operación Conjunta Michoacán para devolver la paz al estado, cosa que todavía no se logra.

Espectáculos como el del table dance de Uruapan se han multiplicado a lo largo de los años.

Sergio Sarmiento
(v.periódico Mural en línea del 2 de noviembre de 2016).

Entre las muchas cosas que los constituyentes de 1857 copiaron de la Carta Magna estadounidense de 1776, quizá sin darse a la tarea de pensar 2 veces qué significaba eso, fue el federalismo más radical que terminó marcando incluso el nombre de nuestro país: Estados Unidos Mexicanos. México en el papel es una nación compuesta por estados libres, soberanos, con constituciones e instituciones propias, pero en la práctica somos un país profundamente centralista, con una presidencia y gobierno federal omnipresentes, que responden más a una lógica imperial, y un Senado de la República que en realidad responde y representa los intereses de los partidos y no de los estados.

La transición democrática del siglo XXI hizo soñar a más de algún gobernador que, ahora sí, los estados serían independientes y autónomos, y ellos virreyes de la comarca. Nació así el feuderalismo mexicano, la etapa en que los gobernadores se convirtieron en verdaderos señores feudales en sus respectivos estados con los abusos y cortes correspondientes. Duarte y Padrés son un par de pillos, pero no son ni lo únicos y quizás ni siquiera los mejores pillos.

El federalismo a la mexicana es un manojo de contradicciones. Los gobernadores quieren mandar, pero no hacerse cargo de las finanzas de sus estados. El gobierno central sigue siendo el único que manda porque es el único que realmente cobra impuestos. Los gobiernos y municipios se han concentrado en gastar, no en cobrar, y eso tiene un costo. La advertencia de la Secretaría de Hacienda de que podría tratar directamente con los municipios le quita a los gobernadores gran parte de su fuerza. No ser intermediarios entre la Secretaría de Hacienda y las participaciones federales es la muerte política para los 32 jeques-gobernadores. El principal brazo de control sobre los alcaldes es la administración del presupuesto; esa es su verdadera fuerza en el territorio y sin ella los señores feudales quedarán reducidos y maniatados en su capacidad de maniobra.

La tragedia política es que en este federalismo teórico y centralismo práctico, tan nuestro, no hay quién realmente se haga cargo del buen uso de los recurso públicos. Meter a un par, o incluso una quintilla, de gobernadores al bote será un placer que podrá satisfacer nuestro deseo, bien ganado, de venganza hacia la clase política, pero no resuelve el problema de gobierno ni del buen ejercicio del gasto, porque, otra vez, quien decide a quién hay que perseguir o exigir cuentas no son los congresos locales sino el imperio federal.

Con Duarte a salto de mata o detrás de las rejas, fugado o encarcelado, seguiremos siendo una falsa república federal en la que lo que prevalece es la cultura de la mínima responsabilidad con la máxima discrecionalidad.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de noviembre de 2016).

¡Luego nos vemos! Curiosa manera de despedirnos. A ver, ¿cuándo es eso?

Es una manera indeterminada de fijar un próximo encuentro. ¡Y lo hacemos tanto!

Pues es uno de los modos en que nos manejamos con el tiempo. ¿Quizá nos falta determinación para fijar con certeza un compromiso? No lo sé.

Así le podemos decir con toda franqueza a alguien, que de plano ya no nos interesa verlo, tal vez algún día nos volveremos a encontrar, por lo pronto se lo dejamos al destino y a la pura casualidad.

Y me pregunto: ¿Qué hay detrás de esta manera de relacionarnos?

¿La falta de sinceridad?, ¿el no poder decir que ya no te quiero ver?, ¿que no está en mi mundo de opciones quererte ver de nuevo? Por eso no fijo una nueva fecha para volvernos a encontrar.

Si bien nos vamos a volver a ver, se lo dejaremos a la casualidad, pero no desde mi voluntad y ganas de buscarte y tener un nuevo encuentro.

Parece que le tememos a ofender al otro, y le damos mejor por su lado y le decimos con una falsa y diplomática sonrisa "si claro a ver cuándo nos vemos". Pero no fijamos, agenda en mano, una futura reunión que sí se realice.

En cambio, cuando alguien nos interesa mucho, ya nos urge definir el día, la hora y el lugar, y desde luego es mutuo. Porque hay que aceptar que también si uno quiere y el otro no, pues de plano no se van a poder poner de acuerdo. Una cosa que suele suceder mucho entre nosotros.

La fuerza de la alegría y el gusto por un encuentro casual, con alguien que estimas, puede invitar a qué de nuevo lo quieras volver a ver, y por eso rápidamente se define una nueva fecha para el agasajo del reencuentro.

Los mexicanos tenemos un tiempo volátil, indefinido, igual nos da hacer esperar, que sentarnos a ver qué pasa. Andamos de prisa cuando se trata de cumplir con una cita precisa, pero también dejamos pasar horas y horas sin que nada suceda, como si el tiempo no tuviera un valor importante.

Luego, puede ser mañana o nunca. Es un futuro indefinido que se pierde en la penumbras de un extraño porvenir que tal vez nunca vuelva a suceder. O queda abierto, para que tal vez sí.

El que sí quiere verte, fija fechas exactas. El que tiene inseguridad y duda, saldrá con su carta de: "a ver cuándo".

En pocas y breves palabras, se pueden extraer los verdaderos intereses y afectos. Quien sí quiere estar contigo y a quién la verdad ya no le interesa mucho. Y si acaso lo hace, es porque tiene algún interés o conveniencia en sus manos. Pero si ni eso, es que fácilmente te descarta y manda al túnel del tiempo indefinidos, que seguramente se perderá en los cantos del olvido.

¡Por ahí, luego nos vemos!

Guillermo Dellamary
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 10 de noviembre de 2016).

El ayuntamiento tapatío aprobó el miércoles concesionar a la empresa Mega Toilet el mantenimiento de los baños en los mercados municipales. Una de las condiciones es ¡la instalación de cámaras de videovigilancia!

Ahora sí ya sabremos quién se roba el papel, quién lo tira en la taza y quién no le baja.

Allá en La Fuente
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de noviembre de 2016).

En México, el sistema político ha triunfado todo el tiempo porque siempre ha logrado todas las metas que se ha propuesto, lamentablemente entre esas metas jamás ha figurado la prosperidad de la nación, a no ser en el discurso de las incontables campañas y los interminables sexenios.

Armando González Escoto
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 13 de noviembre de 2016).

Los mexicanos huimos del conflicto. Preferimos conciliar, pactar. No nos gusta asumir el costo de tomar partido y nuestra política exterior ha sido reflejo de ello en múltiples ocasiones.

Janet de Luna
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de noviembre de 2016).

La próxima semana Gonzalo Rivas recibirá la medalla Belisario Domínguez por el valor cívico demostrado al morir intentando apagar el incendio provocado por estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en una gasolinera de Chilpancingo, ubicada junto a la Autopista del Sol. El estallido de la gasolinera, con miles de litros de combustibles en sus tanques, hubiera provocado una tragedia difícil de cuantificar.

Resultan de una mezquindad insólita los argumentos de quienes se han opuesto a ese reconocimiento. Lo hacen con un solo argumento: reconocer a Gonzalo implica "criminalizar" a los jóvenes de Ayotzinapa. Es desconcertante porque los jóvenes que incendiaron la gasolinera sí son criminales. No fue ningún accidente: como no les habían regalado en esa gasolinera combustible para incendiar carros y hacer barricadas en la Autopista del Sol, cruzaron a la de enfrente, llenaron bidones de gasolina y regresaron a la primera, donde trabajaba Gonzalo, para prenderle fuego: no es especulación, hay videos que lo muestran con claridad.

Quienes dicen defender a los normalistas de Ayotzinapa deberían ser los primeros en exigir que se hiciera justicia. En realidad tendrían que haberlo hecho hace 4 años, comenzando por denunciar ellos mismos a quienes incendiaron esa gasolinera y ocasionaron la muerte de Gonzalo. En realidad lo que hicieron fue protegerlos.

Como intentan, por todos los medios, ocultar la verdad de lo ocurrido en Iguala el 26 de septiembre del 2014, 2 años después de los hechos que acabaron con la vida de Gonzalo. Cada vez que se avanza en la investigación sobre lo sucedido esa noche en Iguala, aparecen Vidulfo Rosales, Felipe de la Cruz y Cía. a decir que se está criminalizando a los jóvenes, a las víctimas. Claro que son víctimas: nada puede justificar un crimen de esa naturaleza, pero tiene que tener una explicación, un móvil.

Y el mismo está dado por el enfrentamiento del cártel de los Guerreros Unidos y el de los Rojos con sus respectivas sociedades políticas, los primeros con las autoridades de Iguala, Cocula y otros municipios, los segundos con su presencia en Morelos, en Chilpancingo y en la propia Normal de Ayotzinapa. Por supuesto que la enorme mayoría de los jóvenes que perdieron la vida esa noche no tenían ni idea de ese vínculo: eran casi todos alumnos de 1er. ingreso, fueron sacados de la escuela para tomar autobuses en Chilpancingo y terminaron en Iguala para reventar un evento de sus rivales políticos y criminales. Fueron llevados al matadero. Esos jóvenes de 1er. ingreso no sabían a qué iban, pero sus líderes sí.

Si todo el tema Iguala se ha estancado es porque para no "criminalizar" a los jóvenes no se ha querido avanzar en la vertiente del narcotráfico y sus relaciones políticas, que no es lo que justifica (el crimen es injustificable) pero sí explica lo sucedido. Pero eso es lo que se quiere encubrir con el grito de "fue el Estado".

No se trata de criminalizar a nadie, se trata, simplemente de que no exista impunidad y cuando se critica que se le otorgue la Belisario Domínguez a Gonzalo Rivas con el argumento de la criminalización lo que se intenta es conservar una suerte de fuero para grupos que se han cansado de cometer todo tipo de delitos, desde la quema y robo de vehículos hasta asesinatos.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 16 de noviembre de 2016).

En nuestro amado país, como en muchos otros a los altos puestos públicos no se llega, ni de casualidad por competencia en un tema, a esas chambas se accede porque o eres cuate del tlatoani o de alguien cercano a él, casi nunca por conocimientos en la materia específica., si bien entiendo que las comparaciones son odiosas y que habrá, algún caso, solo por excepción en que haya llegado a estas chambas alguien con capacidad, pero serán los menos.

Así las cosas al llegar al Olimpo que significa que ya entraste a toquetear la mega ubre nacional que es el presupuesto -en realidad lo único trascendente del poder- si no me cree, simplemente observe las sumas que se han avanzado, dignos sucesores de Carranza, los gobernadores acusados de ratas recientemente- entonces urge poner a los amigos en situación de mojarse y así, se elije.

A un amigo que un día en la prepa lo sorprendió diciéndole que la leche no venía embotellada sino que principalmente la producían las vacas, lo nombrará secretario de Ganadería, que en un tiempo que fue jugoso pero ha perdido importancia en la actualidad.

A un cuate que en la adolescencia le recomendó una crema para el acné lo nombrara secretario de Salud a pesar de que su anterior chamba fue vendedor de enciclopedias porno. Hay muchos ciudadanos que sienten razonable que este secretario debía ser un médico aunque yo no entiendo el por qué ya que el secretario no va a curar a nadie, lo que se supone que haga bien es administrar bien el presupuesto; es más, de la inmensa mayoría de los llamados médicos directivos no me dejaría poner talco en los pies.

De sus amigos el más agresivo será designado como secretario de Gobernación, esperando que sepa cuales son las podridas de los demás para con este conocimiento tener controlado al personal.

Por tanto nadie debe esperar que el secretario de Educación lea, ni siquiera que sepa hacerlo, su chamba no es educar ni enseñar nada, su chamba es administrar el 2o. mayor presupuesto (ya he dicho que yo sostengo que el más grande -aunque lo oculten- es el de comunicación social). No necesita, vamos, ni siquiera saber de reforma educativa, no le toca, él que goce su beca y que luzca el palmito por si llega a candidato.

Carlos Enrigue
(v.pág.8-B del periódico El Informador del 20 de noviembre de 2016).

El más contumaz aspirante a la Presidencia de la República -va por su 4a. intentona-, Andrés Manuel López Obrador bosquejó el tipo de nación con que sueña para los mexicanos. Para todos: para los que, creyendo en su palabra y en los superpoderes que harán posible pasar de las palabras (sus palabras) a los hechos, le den su voto... e incluso para los escépticos, que no por serlo serán discriminados ni quedarán marginados de las maravillas de la tierra prometida, tanto a propios como a extraños, por el susodicho.

El proyecto ejecutivo -como dirían los técnicos- consiste en un programa de 50 puntos que, de momento, sería tan prolijo como ocioso detallar.

Se trata, de manera sumaria, de "construir en la tierra, el reino de la justicia y de la fraternidad".

En otras palabras, hacer caminar en reversa las ruedas de la historia. Pasar, a vuelo de pájaro, sobre guerras, conflictos y discordias. Regresar, de un día para otro, al Paraíso de nuestros primeros padres. Reimplantar las normas de convivencia que estuvieron vigentes en él hasta que Eva incurrió en el desacato de hacer comer a Adán el fruto prohibido del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal... Hacer realidad, en fin, los sueños de Tomás Moro, plasmados en La Utopía que se convirtió (después de La Biblia, según la blasfema gracejada de Borges) en uno de los primeros "Best Sellers" del género de la ciencia ficción.

Lo que no pudo hacer el Presidente ("de cuyo nombre...", etc.) que alertó a sus compatriotas a estar pendientes de la inminente necesidad de "administrar la riqueza"; lo que no pudo hacer el que ofreció "bienestar para tu familia"...

Jaime García Elías
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 21 de noviembre de 2016).

Chulada de austeridad. El secretario de Desarrollo Social de CdMx, que trabaja para los más pobres, regala a reporteras y columnistas bolsas de 2,000 dólares.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de noviembre de 2016).

Hasta hoy los candidatos en nuestro país han sido producto de las grillas, manejos y luchas al interior de la clase política, bastante alejada por cierto del interés popular, y que llegan ahí más por méritos al interior de sus propios partidos que por una auténtica vocación de estadistas.

Cómo debería ser entonces en nuestro país el candidato diferente que despertaría al mexicano promedio, ése que históricamente por apatía ha engrosado elección tras elección las filas del abstencionismo.

Nos gustaría imaginar a ese hipotético candidato como alguien identificado con resolver los grandes problemas nacionales, alejado de intereses personales, promotor de la aplicación del Estado de Derecho y enemigo de las prácticas corruptas.

Pero lo más probable es que sea todo lo contrario: quizás el grueso de los mexicanos se identifiquen más con alguien al estilo Trump, que se pasa por el arco del triunfo leyes y reglamentos, que no considera la dignidad humana como un valor; que quizás sea el que grafitea paredes y monumentos, que viola hasta las más mínimas normas de tránsito, que abusa en las filas de quienes pacientemente esperan, que promueve la práctica de la mordida y los caminos chuecos, y que al final del día no tiene ni la más mínima idea ni el más mínimo respeto por la palabra país. Al que le vale.

Dios nos libre el día que aparezca un candidato así porque sí sería presidente.

Pero por lo pronto no hay por qué alarmarse, ya que entre la gama de precandidatos que hoy tenemos enfrente no hay ninguno que lejanamente se acerque a ese perfil, ni Andrés Manuel López Obrador, que ya está más visto que la mayoría de los políticos y que a fin de cuentas es producto fiel de aquello que critica.

Estamos mal, pero podríamos estar mucho peor.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de noviembre de 2016).

México lleva camino de incorporarse a lo que parece ya una oleada de cambio mundial, una nueva era nacionalista, globalifóbica, antisistema, antiliberal.

El cambio mexicano se alimenta de los pobres resultados de su democracia, el pobre desempeño de su economía y de la incandescente irritación pública contra una clase política cuya corrupción corre pareja con su insensibilidad a los agravios que siembra.

La revuelta mexicana no tiene los tintes racistas, antimigratorios, de la oleada mundial. Tampoco está montada en sentimientos xenófobos, el ascenso de una derecha religiosa intolerante y activa o de una izquierda delirante, digamos castrochavista.

Los revulsivos de la oleada mexicana son la corrupción, la impunidad y el hartazgo antisistema: rechazo a los gobiernos, a los partidos, a las instituciones y sus frutos.

No aparece aún la queja del edén perdido, y la promesa de recuperarlo, como en el discurso de Trump sobre la grandeza de Estados Unidos.

Por lo pronto, la tentación mexicana solo es dar un salto fuera de las reglas del juego, probar una promesa de cambio antisistema. Hasta hoy, esa promesa se oye nada más en la voz de los candidatos independientes y en el campo de Morena, con López Obrador.

La temperatura mexicana repite en esto la mundial. Los independientes quieren poner fin a la partidocracia y López Obrador quiere acabar con la "mafia en el poder", igual que Trump quiere "drenar el pantano de Washington".

Se perfila con toques religiosos en el discurso de López Obrador, quien dice buscar para los mexicanos el "bienestar del alma", el "bien de la patria y la felicidad del pueblo", "construir aquí en la tierra el reino de la justicia y de la fraternidad".

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 25 de noviembre de 2016).

Pertenecemos a un país en donde la puntualidad se considera falta de educación. A las bodas nos citan media hora antes del inicio a sabiendas de que la iglesia estará semivacía hasta la hora de los abrazos.

Clasificar la basura nos parece una molestia que no debemos tomarnos, para eso está el gobierno, para que la recoja y la elimine. Si no pasan a recogerla la tiramos en lotes baldíos o en la calle, por eso se obstruyen los drenajes y alcantarillas.

Se perdió el hábito por la lectura, las escuelas primarias ya no enseñan civismo, no hay conciencia histórica, como nación tenemos héroes y próceres inventados. Nuestros diputados y senadores trabajan poco y están muy bien remunerados. No se descuentan de sus haberes las faltas de asistencia, como en cualquier empresa, en cambio se dan bonos por asistencia. Los boletos de avión son objeto de un trafique que se traduce en ingresos adicionales; cuando viajan lo hacen en primera clase. Las leyes son negociadas a cambio de prebendas.

Luis Jorge Cárdenas Díaz
(v.pág.22-A del periódico El Informador del 1o.de diciembre de 2016).

Negar que parte del éxito de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara viene de la potencia de Raúl Padilla sería ser ingenuo: él y Juan Sandoval son poderes que orbitan por encima de gobernadores, presidentes municipales y diputados de partido o independientes. Uno, empuja la cultura como vehículo de crecimiento. El otro, la inhibe para controlar a su grey. En cualquier caso, su presencia y poder es patente.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.13 del periódico Milenio Jalisco del 2 de diciembre de 2016).

Había un país, en el que su Presidente gozaba de muy bajos niveles de popularidad; era vilipendiado frecuentemente -unas veces con razón, otras sin razón-; cometía repetidos errores y se le consideraba casi retardado mental. Sin embargo, con el apoyo mayoritario de los tomadores de decisiones que en las encuestas también lo califican mal, realizaba cambios políticos y creaba instituciones que en decenas de años no se habían realizado. ¿Sabe cuál es ese país?: México. País surrealista por excelencia.

En nuestro país, conforme caen los niveles de aprobación a la gestión del Presidente, más se incrementan voces que dicen que eso es casi ya la ingobernabilidad absoluta. Empero, por ignorancia o mala fe, se confunde popularidad con gobernabilidad, sin que exista entre ambas una relación mutuamente determinante: se puede ser muy popular y no tener gobernabilidad (Obama); o tener bajos niveles de aceptación y altos índices de gobernabilidad (Peña Nieto).

La gobernabilidad es la capacidad de un gobernante para traducir en actos o decisiones de gobierno sus políticas, programas, o proyectos que pretenda realizar. La gobernabilidad -contrario a lo que se cree- no es absoluta (en el sentido de que se tiene o no se tiene), sino que es un continuum que va de la ingobernabilidad absoluta (que es un caos total) a la gobernabilidad ideal (casi siempre aspiración, más no realidad).

En este país surrealista, al Presidente que solo lo aprueba la cuarta parte de la población la Cámara de Diputados de la anterior legislatura le aprobó 45 de 50 iniciativas que presentó (90%); y en lo que va de la LXIII Legislatura 18 de 29 que ha presentado (62%). El 76% promedio de aprobación de sus iniciativas y el que ninguna le haya sido rechazada, contrastan con el 25% de aprobación popular a su forma de gobernar. Cuál es un mejor indicador de la gobernabilidad: ¿lo primero o lo segundo?

En este mar de confusiones en ocasiones se olvida que la mayor parte de esas iniciativas fueron reformas constitucionales y aprobadas por una mayoría calificada, en las que el ejecutivo fue iniciador; el congreso las aprueba; y luego reniega de ellas, adjudicando su autoría exclusiva al Presidente.

André Bretón, después de conocer México dijo que era inútil tratar de entenderlo desde la razón, recomendando hacerlo desde lo absurdo, por ser el "país surrealista por excelencia"; y Salvador Dalí declaró: "De ninguna manera volveré a México, un país más surrealista que mis pinturas".

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de diciembre de 2016).
Realidad virtual.

Qucho
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 8 de diciembre de 2016).


El Ayuntamiento de Tlaquepaque invirtió 999,866 pesos en un Bibliobús para acercar las actividades de fomento a la lectura en un municipio que entre 2010 y 2011 llevó solo a 200 lectores a sus 12 bibliotecas.

A 5 años de la compra, el vehículo de la marca Vautran no opera adecuadamente desde que, en octubre pasado, la actual administración lo sacó del corralón en el que se mantenía abandonado desde principios de 2015.

Durante una visita a la unidad, el profesor Marco Antonio Galván, quien participa en las actividades que ofrece el Bibliobús, aseguró que él y el chofer, José Luis Saucedo, adecuaron el interior para que la impresora no se cayera, restituyeron algunas micas que estaban dañadas e hicieron arreglos en los libreros y en la planta de luz.

Sin embargo, de las 8 computadoras que resguarda el vehículo, 2 tienen fallas en el sistema operativo y en los teclados. Además, faltan cables para conectar las lámparas; y el aire acondicionado, lleno de polvo, es insuficiente para que los estudiantes, que sólo pueden hojear libros como los de la colección Sepan Cuántos, permanezcan en su interior largo tiempo.

Durante el recorrido, Galván "descubrió" que buena parte de los cerca de 800 libros que tiene el Bibliobús son de materias como Administración, Genética, Termodinámica, Álgebra Elemental, Cálculo, Mecánica Vectorial y Contabilidad. "Ya es de otro nivel. Obviamente el niño ni siquiera lo va a entender. Yo pienso que en la anterior administración nomás los metieron para rellenar, sin tomar en cuenta si realmente se les iba a dar uso".

(V.pág.2-A del periódico El Informador del 10 de diciembre de 2016).

Para acabar de empeorar el panorama, la iniciativa de Ley General de Archivos presentada al Senado de la República es una espada de Damocles. A finales de noviembre se publicó un desplegado que han firmado miles de personas, entre ellas cientos de estudiosos de la historia, en protesta contra tal engendro, que deja en manos de una Secretaría de Gobernación con atribuciones redobladas la gestión de los repositorios ¡y hasta los criterios históricos!

Por supuesto que mientras más recientes sean los documentos, más les mortifican a los políticos; no vaya a saberse y probarse qué tan corruptos son. Pero estamos en un país cuya memoria ha sido manoseada de la forma más grosera, donde hay quienes consideran historiador a un tal Martín Moreno, donde se transforma en próceres a los cabecillas más sanguinarios (que se entremataron, pero que ahora, estatuificados, comparten créditos en el elenco revolucionario), etc. etc., y son de temer manipulaciones todavía peores. Como escribió Mauricio Merino, "de no detenerse esta operación, estaríamos en los umbrales de la creación del Ministerio de la Verdad que imaginó Orwell en 1984; habríamos cancelado una buena parte de la historia política de México".

Alfredo Ávila, uno de los académicos del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, refiere que tras la entrada en vigor de la Ley de Protección de Datos Personales incluso se les ha negado información totalmente inocua. "Nos entregan documentos testados, es decir, con manchas negras donde están los datos personales, nombres, números telefónicos; aunque se trate incluso de números de los años 30 que ya no existen", dice.

En la década del 2000 el catálogo del Archivo General de la Nación estaba disponible en línea. Quien estuviera escribiendo una tesis podía revisar las fichas, imprimirlas y llegar al AGN sabiendo exactamente qué documentos pedir. De repente, el catálogo desapareció del portal del AGN. Todo. Desde el siglo XVI hasta nuestros días. ¡Ése es espíritu de servicio, ésa es la forma de alentar el conocimiento de la historia! ¡Bravo!

María Palomar
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 11 de diciembre de 2016).

¿Por qué, contra toda la información pública y clara, se mantiene o se impone en algunos ámbitos que los jóvenes de Ayotzinapa fueron secuestrados y asesinados por el Estado, o directamente por Peña, cuando el presidente municipal de Iguala y responsable de los sicarios era un perredista que había contado con el visto bueno del propio López Obrador, cuando el gobernador era también del PRD, cuando se sabe que esa tragedia devino de un enfrentamiento entre cárteles infiltrados en ese municipio y en la propia normal de Ayotzinapa? Se sabe cómo se secuestró y porqué a los jóvenes, quiénes lo hicieron, dónde los llevaron, cómo los interrogaron, de qué forma murieron, cómo fueron incinerados y qué sucedió con sus restos. Y no son suposiciones, es información dura, comprobable, con más de cien detenidos que dieron su testimonio.

No importa. Los que manejan a los familiares o los señores del tristemente célebre grupo de expertos de la CIDH, dicen que "no creen" en la investigación oficial. Y eso es suficiente. Una revista publica un supuesto informe, de un supuesto asesor de la PGR que asegura nada más y nada menos que el Ejército mató a los jóvenes para robarse una droga que iba en un camión de pasajeros. No se molesta en revelar una sola fuente, hay que confiar en su palabra, "creer" en ella aunque la realidad muestre otra cosa, incluyendo el preguntarse porqué diablos un grupo de soldados tendría interés en matar a 43 personas para robar un alijo de heroína que se podrían haber llevado sin problema alguno.

López Obrador, infalible en esto de obviar la realidad para pedir que se crea en él, sin explicar nunca por donde pasará el camino de la salvación, dice ahora que los militares tendrían que confesar sus pecados sobre Ayotzinapa y decir qué hicieron con los jóvenes. Así, dice, aligerarán su conciencia, mientras acusa al general Cienfuegos de mentiroso.

El escritor Jorge Volpi, coautor de un libro con Denise Dresser (texto que en realidad plagiaron de un autor estadounidense, como lo demostró León Krauze en su momento), vive desde hace años del gobierno, tuvo cargos diplomáticos y en la televisión pública, acaba de dejar la dirección del Festival Cervantino, y asumió hace una semana difusión cultural de la UNAM, pero ya se está candidateando para ser el sucesor nada menos que de Rafael Tovar y de Teresa. Pero al mismo tiempo, Volpi es un entusiasta defensor de la teoría de que los jóvenes de Ayotzinapa fueron asesinados por el Estado, el mismo Estado del que vive y para el que trabaja.

Pero todo esto es posible porque la política se está alejando de la racionalidad, del conocimiento, de los datos duros porque la gente simplemente no cree en ellos.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 14 de diciembre de 2016).

Pues con el único propósito de que usted no ande con la trompa escarbando la humedad y con la cola espantándose las moscas le comunico esta actualización de realidades que nuestras amadas autoridades, con su tradicional modestia no han querido comunicar al público o cuando menos no lo han hecho de forma persistente.

¿Sabía usted que nuestro estado es el máximo aportador de recursos al producto interno del país? Digo, nada más para que se eche este trompo a la uña, usted y todos debíamos estar exultantes de felicidad por muchos conceptos y debe ser motivo de orgullo y de que los demás habitantes del país reconozcan la grandeza del estado y como consecuencia de ello sienta usted el bienestar que con ello se genera.

Lo anterior se deriva de que no sé si usted lo sepa pero somos el destino preferido de los inversionistas extranjeros que mientras los inversionistas locales mandan su lana a extranjía, los de allá están desesperados por traer sus verdes a invertir aquí, sin importar que el presidente de allá los quiera castigar fiscalmente. Imaginen ustedes lo que ganan aquí que no les importa que los castiguen con más impuestos y miren que el dinero es muy listo.

También para que se la sepan somos el gigante agroalimentario si no mundial si continental y eso es más que bueno y entre esos me da gusto que en huevos somos los primeros, aunque sin saber de economía los iletrados esperaríamos que al haber mucha producción bajaran los precios lo que no ha sucedido pero espero pronto suceda, pero caros y todo sigue siendo récord.

Y que decir en los resultados en aplicaciones tecnológicas que desde que el gober Cárdenas nos viene anunciando que seremos el Sillicon Valley del país y más ahora que en su sexto aniversario la ciudad digital ya anunció que el edificio que construiremos el año que entra (ahora sí en serio) ya hay muchos que quieren rentar, así que no tardaremos en ver la bola de extranjeros robando cerebros, como corresponde a ser la capital de la innovación. Sin negar que cuando se inaugure el complejo ya deberán estar funcionando los nuevos transportes públicos, así que masquen esa si pueden.

Y que decir del sistema adversarial (sic) (que habremos de decir que si a los políticos no les gusta y se quejan de éste, debe de ser bueno) que de pronto están soltando a muchos, el hecho es que a los policías les cargaron la cuenta y es difícil que actúen como pretenden los que planearon el sistemita; pero nada empieza perfecto y a la mejor empezamos un poco tarde pero pronto nos pondremos al día, si es que antes se ponen de acuerdo las autoridades.

Podría seguir enumerando los méritos de los logros obtenidos por el gobierno para que seamos felices, pero si a usted no le parece elogiable es porque a la mejor es por que usted es un tipo que no tiene llenadero y todo le parece poco y de eso no tiene la culpa el gobierno.

Carlos Enrigue
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 18 de diciembre de 2016).

Estuve tentado a hacer una columna con puras noticias de broma para mantener la tradición del Día de los Inocentes, pero la realidad me rebasó; me dio pavor tentar al destino, porque en este país las peores bromas pueden convertirse en realidad.

Imagínese que hoy es 28 de diciembres pero de 2015. Sí, exactamente un año atrás. Imagine que usted lee las siguientes noticias.

Tras ola de ataques contra mexicanos, Peña Nieto invita a Trump a Los Pinos. La puntada era buena. Hubiese sido la mejor noticia del día de los inocentes. Pero nada, resulta que no sólo fue real, sino que resultó peor de lo imaginado. Nadie en su sano juicio hubiese atinado, ni de broma, a decir que habría una rueda de prensa en inglés en la que el Presidente de México no entendió nada.

Golpean a la senadora Ana Gabriela Guevara, porque parece hombre. La nota como broma era buena, pero seguramente algún guardián de lo políticamente correcto la hubiese vetado, pues con temas de género no se hacen bromas y menos a alguien que es un emblema nacional, nuestra primera y última velocista.

La reforma energética da sus primeros frutos; subirá el precio de la gasolina. Esta nota también tiene lo suyo, está divertida, sin embargo un poco exagerada. Nadie la va a creer: si todo el año el Presidente y su gabinete se la pasaron diciendo que la reforma energética permitiría que bajara el precio de la luz, el gas y la gasolina.

Gana Trump; el dólar a 21. Ésta sí es de risa loca. Si el dólar está a 17, cómo creen que va a llegar a 21 en un año, eso es una devaluación de más de 20% cuando la inflación es menor a 4. Además quién en su sano juicio piensa que Donald Trump será presidente de Estados Unidos. Los gringos están locos, pero no son tan tontos como para elegir a un misógino, racista, xenófobo y carente de toda experiencia y cultura política para dirigir al país más poderoso del mundo.

Giran orden de aprensión contra Duarte; huye a Guatemala caminando. Ésa es la mejor de todas. La broma es buenísima. Imagínense que todo el peso de la Procuraduría General de la República, la Interpol y los servicios de migración están alerta ante una orden de aprensión contra el gobernador más rata de la historia reciente. El propio Presidente ha empeñado su palabra en la detención de este tipo, y el señor huye a Guatemala caminando. De antología.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 28 de diciembre de 2016).

La desmesurada vida mexicana alterna el carnaval con el apocalipisis y en ocasiones los combina. De acuerdo con el periódico Reforma, en Navidad hubo 13 ejecuciones. Poco antes, el 20 de diciembre, una explosión en el mercado de cohetes de Tultepec cobró la vida de 33 personas.

Si Europa vive bajo la angustia de posibles atentados terroristas, México vive amenazado por sus festejos. De manera casi inverosímil, el Estado de México, al que pertenece Tultepec, cuenta con un Instituto Mexiquense de Pirotecnia. Poco después de la tragedia, "autoridades competentes" (oxímoron perfecto) informaron que harán lo necesario para que se vuelvan a vender los cohetes que de manera tan arraigada pertenecen a la cultura nacional.

En 1948 el filósofo Jorge Portilla comenzó a publicar los ensayos que se reunirían de manera póstuma en 1966 bajo el título de La fenomenología del relajo. Sus reflexiones fueron decisivas para la interpretación que Octavio Paz hace de la fiesta mexicana en El laberinto de la soledad (1950). De acuerdo con Portilla, el mexicano sublima sus quebrantos a través del jolgorio donde se celebra a sí mismo. Una vez juntos, al calor del tequila y los mariachis, olvidamos el motivo cívico o religioso que nos congregó y damos rienda suelta al frenesí. Esta dinámica permite que los "colados" sean protagonistas de una actividad en la que se participa sin otras credenciales que la sed y el entusiasmo.

En un país arrasado por la desigualdad y la violencia, el relajo es una tautología: no requiere de otro pretexto para suceder que el ímpetu de que suceda. Un país sin rumbo, donde el carnaval no siempre se distingue del apocalipsis.

Juan Villoro
(v.periódico El País del 31 de diciembre de 2016).

Las primeras notas de prensa del año dieron cuenta de marchas y manifestaciones organizadas, precisamente, con la intención de patentizar la repulsa popular a la medida anticipada desde hacía varias semanas.

Se tomaba nota del tenor de consignas coreadas y de leyendas exhibidas en rótulos y pancartas por los manifestantes. "¡No al gasolinazo!" era, por supuesto, la más recurrente; la que reflejaba con más contundencia el sentir generalizado. No todas las notas, empero, consignaron el número estimado de manifestantes que participaron en una de las marchas teóricamente más representativas: la que tuvo lugar en el Paseo de la Reforma, en el corazón mismo de la Ciudad de México. La que sí lo hizo dio cuenta de que fueron "unos 200"... Ya usted dirá si, en la improbable hipótesis de que las autoridades pudieran dar marcha atrás a la decisión tomada, ostensiblemente impopular, lo harían en función de la protesta referida.

En cuanto a otras acciones promovidas por los manifestantes, no se sabe de una sola que pudiera ser eficaz. Boicotear la medida, absteniéndose de comprar gasolina durante los primeros 3 o 4 días del año, es tan necio como dejar de respirar en protesta por la contaminación del aire, o dejar de comer porque el jitomate subió de precio. Promover acciones de "resistencia civil" como dejar de pagar impuestos, por lo consiguiente: cuando, fatalmente, tengan que pagarse, habrá que hacerlo con los consiguientes recargos.

Pedir que la clase gobernante, favorecida con asignaciones económicas ofensivas para el resto de la población, se suscriba, en solidaridad con ésta, a la honradez o a la austeridad, es pedir peras al olmo. Pedir que, al menos, se corte de raíz el insultante dispendio económico que implican las campañas electorales que este mismo año se pondrán en marcha, es esperar que la clase política haga de la ética su ley suprema: imposible...

Jaime García Elías
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 2 de enero de 2017).

El Diario Oficial de la Federación venía ayer con 1,792 páginas: 14 secciones de 128 páginas cada una. Esto es en un solo día, aunque particularmente nutrido. Son tantas las reglas que supuestamente debemos conocer para vivir en México que la tarea se vuelve imposible.

Sergio Sarmiento
(v.periódico Mural en línea del 3 de enero de 2017).

El gobierno hoy ya no es tan rico, pero sigue su fiesta de heredero y encontró dinero en la gasolina porque sigue teniendo el monopolio para subir y bajar los precios (no ha entrado el mercado), pero cuidado que mañana lo va a sacar de las ventanas y pasado mañana de la cantidad de hijos que cada familia tenga y después va a cobrar impuestos a la soltería y así.

¿Y quién lo fomenta? Todos los mexicanos de izquierda y de derecha que quieren un familiar pensionado desde los 50, privilegios educativos, becas de por vida y seguridad social gratuita sin haber nunca trabajado. Son culpables quienes creen que la vida debe resolverse con dinero público, como si no vieran todos los días que ese dinero se va a las casas de Duarte, al bolsillo de los consejeros electorales, a los 3 bonos que reciben al año los ministros de la Suprema Corte, al ejército de zánganos que ayudan a los diputados locales, a los proveedores amigos que cobran 5 veces el precio de una carretera, a los lujos de las universidades públicas, a los viáticos de la clase política y a la bolsa de miles de millones de pesos que se reparten los partidos políticos con el cuento de resguardarse del mal.

¿Se han fijado que nadie ha pedido alguna medida de austeridad? Los gobernadores se llenan la boca alarmados por el precio de la gasolina pero piden más dinero público para su ineficiente gasto.

El gasolinazo de hoy no tiene nada que ver con el voto de MC ante la reforma. El gasolinazo de hoy es el ventanazo del mañana: es la muestra de que seguimos siendo una sociedad inmadura que pide un gobierno gordo que nos dé sin darnos cuenta de que para eso tenemos que dejarle que nos quite.

Ivabelle Arroyo
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de enero de 2017).

Un observador diría que está a punto de estallar una gran rebelión en nuestro país.

Pero no, lo dudamos, en México eso es muy complicado.

Y es que el México real no está en las redes sociales, por más que se envíen y reenvíen mensajes.

El México real, la mayoría de la clase media que es la más afectada con el gasolinazo, quizás se indigne pero no hará mucho más que eso. ¿Quiénes son? Creemos que son los mexicanos que vemos por ejemplo en la fila de espera de una aerolínea de bajo costo, o en una terminal de autobuses. Son personas totalmente apáticas, indiferentes, generalmente obesas, y alguien obeso es quien no tiene ni el más mínimo interés por cuidar lo más vital que es su cuerpo y su salud. ¿Alguien que no valora su propio bienestar es capaz de valorar una mejor forma de vida en el país? Imposible. Muchas veces están más ocupados en utilizar sus teléfonos celulares para chatear con los compadres, subir memes y chistes divertidos y subidos de color, y poder reproducir las canciones del Komander, o alguien equivalente. Nada más allá de eso.

Quizás esos son los cálculos de la clase política; que no pasará nada.

Seguramente los priistas ya dan por perdidas las próximas elecciones, pero sabrán reacomodarse y toda la clase política seguirá respirando tranquila: se moverán unos y otros. Estén o no en el poder los priistas seguirán recibiendo subvenciones millonarias y podrán seguir perpetuándose. Sin mayores sobresaltos.

Así es. Por eso seguimos en el país de "no pasa nada", y eso la clase política lo sabe.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 5 de enero de 2017).

El incremento en los precios de los combustibles constituye el ocaso de un discurso que alimentó a las precarias clases medias mexicanas por muchos años. El cuento iba más o menos así: ten un trabajo formal, saca un crédito para tener un auto, otro para tener tu casa, vive en los suburbios, llena tu tanque una y otra vez, pasa 2 horas en tu auto, que eso es sinónimo de éxito y estatus. Una narrativa de aversión al transporte públicos y sus incomodidades. Exitoso es quien tiene un auto propio, símbolo de la autonomía individual y del desarrollo familiar. La gasolina se convirtió en el elixir del ascenso social y los gasolinazos una afrenta a ese modo de vida. Un discurso que alimentaron los partidos de la alternancia y que hoy nos tiene encerrados en ciudades inundadas de autos y una calidad de vida paupérrima.

Enrique Toussaint Orendáin
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 8 de enero de 2017).

Cuando Miguel de la Madrid enarboló, desde la Presidencia de la República, la bandera de la "Renovación Moral de la Sociedad", nadie en su juicio creyó que el asunto fuera en serio. "Renovar la moral de una sociedad esencialmente corrupta -se dijo entonces-, más que pedir las consabidas peras al olmo es tan difícil como pretender desalinizar las aguas de todos los océanos: es imposible por definición".

Cuando se anunció que como parte de ese ejercicio gubernamental se transparentarían, primero, y se toparían, a continuación, los sueldos de los altos funcionarios gubernamentales (la llamada "burocracia de angora" de la que forman parte, de manera muy prominente, diputados y senadores), algunas voces críticas se pronunciaron porque, en vez de castigar las percepciones de los funcionarios de más alto nivel, se les incrementaran -duplicándoselas, por ejemplo-... a condición de que todos ellos garantizaran que la administración pública se significaría, en lo sucesivo, por 2 virtudes: la austeridad y la honradez, entendidas como cero tolerancia al dispendio de los fondos públicos, y disposición a realizar un combate frontal y decidido a la corrupción en cualquiera de las mil formas que ha discurrido el celebrado ingenio del mexicano.

El tiempo demostró que si algo hubo, eventualmente, en la génesis de la cacareada Renovación Moral, etc., la misma, al final de la película, quedó en faramalla (por definición, "charla artificiosa encaminada a engañar") químicamente pura. Y es que, por poner el acento en las percepciones de los altos mandos gubernamentales, vale recordar que sus mayores ingresos no proceden de sus salarios, sino de "mochadas", comisiones, ventas a sobreprecio y demás corruptelas que en esas esferas son ordinarias y sistemáticas.

En consecuencia, y considerando que, según una de las máximas del "Cuyo" Arturo Hernández -mánager de boxeadores en lo mejores años del pugilismo mexicano-, "La experiencia no es lo que a uno le pasa sino lo que uno hace con lo que le pasa", sería sensato anticipar que el rimbombante Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y Protección de la Economía Familiar, suscrito y proclamado ayer, de manera conjunta, por los sectores gubernamental, empresarial y obrero, como respuesta a los previsibles, perniciosos efectos del "gasolinazo" con que el Año Nuevo saludó a los mexicanos, está destinado a tener el mismo frustrante desenlace que en otros tiempos tuvieron los "pactos" y demás enunciados de buenas intenciones, similares a la dichosa "Renovación Moral" delamadridista.

Jaime García Elías
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 10 de enero de 2017).

El gobierno debe asumir el costo de no actuar como lo piden las emociones de la población.

Lo más redituable y fácil en el corto plazo sería envolverse en la bandera y mentarle la madre a Trump.

A la vuelta de los meses tendríamos un desastre económico -desastre de verdad y no un menor crecimiento- que bien podría justificarse, atribuyéndolo al insensato de Trump. Fácil.

Sin embargo, a veces pareciera que preferimos esa opción, que optamos por ser muy machos y si, como consecuencia de ello, nos vamos por el precipicio, optamos por el desastre, pero... 'con dignidad'.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 12 de enero de 2017).

A pesar de que el deporte de moda -madrear a Peña Nieto- está en la cúspide y que todo lo que haga el Presidente es bombardeado por la "legión de idiotas" -tenga razón o no el mandatario-, lo cierto es que la extradición de El Chapo es el mejor mensaje de que el gobierno de México está dispuesto a la negociación, al acuerdo y al pacto.

¿Y en política y diplomacia qué es negociar, acordar y pactar? Esa es la definición de las 2 disciplinas: la política y la diplomacia. En efecto, la negociación consiste en dar y recibir.

¿Cuánto vale El Chapo en los terrenos político, diplomático y, sobre todo, en el terreno económico? ¿Cuánto vale la fortuna de El Chapo?

Guzmán Loera -en un lance de espectacularidad de la revista Forbes- aparece como el ciudadano mexicano con una de las fortunas más grandes del planeta; junto con los empresarios más poderosos del orbe.

Lo cierto es que pocos saben el monto de la fortuna de El Chapo. Y tampoco se sabe dónde está: si está en una bóveda de alta seguridad, si está solo en empresas y negocios o si la existencia de miles de millones de pesos es otro mito que acompaña al narcotraficante.

Sin embargo, lo que sí se sabe es que la revista especializada calcula el dinero en manos del criminal mexicano en algo así como mil millones de dólares estadunidenses.

Ricardo Alemán
(v.pág.21 del periódico Milenio Jalisco del 20 de enero de 2017).

"Les pido a los ciudadanos que nos ayuden al mantenimiento, ya que López Mateos es un área que limpiamos a diario, pero pasamos y recogemos llantas, basura, hasta sillones de los puentes y les pedimos a los ciudadanos que al que vean tirando este tipo de artículos lo denuncien", señaló Luis Octavio Vidrio, coordinador general de Servicios Públicos Municipales de Tlajomulco.

El funcionario exhortó también a los funcionarios a hacer conciencia y evitar arrojar desechos o basura a las vialidades, porque con esto además de dañar el entorno, también provocan accidentes que pueden llegar a ser mortales.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 21 de enero de 2017).

Saqueadores de tiendas departamentales regresaron mercancía robada en actos de rapiña registrados la 1a. semana de este año, informó Andrés Bojórquez Camacho, gerente regional de Coppel.

En reunión con integrantes de la Asociación de Empresarios y Colonos del Estado de México, que preside Raúl Chaparro Romero, el gerente regional de Coppel, informó con agradecimiento y sorpresa la devolución de mercancía por parte de saqueadores y pobladores que rechazaron los actos de rapiña, registrados la primera semana de este mes, tras las protestas por el llamado "gasolinazo".

Tan sólo Coppel sufrió actos de rapiña en 69 de sus tiendas, de las cuales 22 fueron saqueadas completamente, esto fue en todo el país, en sucursales distribuidas en varias entidades; además esta cadena se vio obligada a cerrar 325 tiendas ante el temor del saqueo; con pérdidas que fluctúan en alrededor de mil millones de pesos, informó el gerente administrativo regional de estas tiendas departamentales.

"Nos dio mucho gusto que la gente que participó en los saqueos, regresara a devolver la mercancía, en lugares como Progreso de Obregón, en el estado de Hidalgo", en la zona limítrofe con el Estado de México.

"Un grupo de gente empezó a llegar, los demás los siguieron y nos dejaron la mercancía robada, como bicicletas, pantallas, electrodomésticos, casi al día siguientes de los saqueos", afirmó Andrés Bojórquez.

"Se concretaron, en silencio a devolver la mercancía, muchos de ellos incluso detuvieron a los saqueadores y les quitaban las cosas y nos las regresaban", señaló el gerente regional de Coppel.

Esta cadena de tiendas departamentales, igual que otras afectadas por saqueos registrados la 1a. semana de enero, enfrenta procedimientos penales ante Ministerio Público y jueces, por los saqueos y daño en propiedad, por los actos de rapiña que afectaron entre otros al Estado de México.

Por las devoluciones Coppel pudo recuperar unos 80 millones de pesos, "la gente regresó mercancía, lo agradecemos, eso demuestra un buen trato recíproco, por el acto de gratitud; algunos pobladores incluso detenían a los saqueadores y les quitaban la mercancía y la regresaban. Es un acto que Coppel agradece a la población, estamos juntos".

(V.periódico El Informador en línea del 29 de enero de 2017).

A la fecha, se ha alterado su articulado [de la Constitución] en 699 ocasiones, a través de 229 decretos: sólo 22 de sus 136 artículos no han sido modificados. Tantas reformas, en vez de reducir su extensión la han incrementado: En 1917 tenía 25,955 palabras y 1,001 en sus transitorios. Hoy, contiene 66,004 palabras y 53,061 en sus transitorios. Actualmente es la 2a. más extensa del mundo.

Más allá de los datos cuantitativos debemos preguntarnos ¿qué tanto se han alterado sus principios fundamentales? Por ejemplo, el sistema federal previsto por el Constituyente de 1917 en la actualidad es retórica política, más que realidad constitucional.

El exacerbado reformismo está íntimamente entrelazado con la falta de control de su órgano reformador, derivado de la mala redacción del 135 Constitucional que confunde iniciativa de reforma a la Constitución con iniciativa de ley. En nuestro país, el ejecutivo federal, un diputado, senador o legislatura local pueden presentar una iniciativa de reforma constitucional para comenzar su proceso reformador (cuando en EU se requiere de las 2 terceras partes de los integrantes de ambas cámaras, o de 2 tercios de las legislaturas locales). Aquí, basta que las 2 terceras partes de los legisladores presentes (OJO: no de sus integrantes) la aprueben; y luego que la mayoría de las legislaturas locales hagan lo propio (cuando en Estados Unidos son las 3 cuartas partes). Además, no se precisa qué tipo de mayoría se requiere en ellas para su aprobación.

Aunado a lo anterior, hemos dado por llamar al poder reformador de la Constitución, "Constituyente Permanente", de lo que deriva la equivocada idea de que por ser "Constituyente" tiene poder absoluto, ilimitado e incontrolable. Esto no puede continuar.

Existen 5 mecanismos de control constitucional: la existencia de un tribunal constitucional para revisar en forma previa o posterior una reforma a la ley fundamental; el referéndum popular para ratificar una reforma; la existencia de cláusulas de intangibilidad; el control implícito derivado de la complejidad del procedimiento (caso EU); y que ésta sea aprobada por al menos 2 legislaturas consecutivas (caso España o Panamá). En México, ninguno de ellos se presenta.

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de febrero de 2017).

Eduardo Bojórquez, de Transparencia Mexicana, dijo que hay 5,500 programas sociales, aproximadamente, y se estima que la mitad no tienen reglas de operación. Dijo que es necesario eliminar programas sociales que no funcionan o están duplicados. Participaron en las propuestas el IMCO, Transparencia Mexicana, Oxfam y el Centro Espinosa Yglesias, entre otros.

(V.pág.11-A del periódico El Informador del 8 de febrero de 2017).

Fue el 4 de octubre de 1824, cuando el Congreso Constituyente la promulga [la primera Constitución] después de 14 años de revolución.

Así hablaban nuestros primeros constituyentes: "crear un gobierno firme y liberal sin que sea peligroso: hacer tomar al pueblo mexicano el rango que le corresponde entre las naciones civilizadas y ejercer la influencia que deben darle su situacion, su nombre y sus riquezas: hacer reinar la igualdad ante la ley, la libertad sin desorden, la paz sin opresion, la justicia sin rigor, la clemencia sin debilidad: demarcar sus límites á las autoridades supremas de la nacion: combinar estas de modo que su union produzcan siempre el bien, y haga imposible el mal".

A los 3 poderes le asignaron los siguientes conceptos, nuestros primeros constituyentes: "Un poder legislativo sin precipitacion ni estravio; Un poder ejecutivo con autoridad y decoro á hacerles respetable en lo interior, y digno de toda consideracion para con los estrangeros: asegurar al poder judicial una independencia tal que jamas cause inquietudes á la inocencia ni menos preste seguridades al crimen" (La ortografía corresponde al original del documento).

Aspirar a ser una nación civilizada no ha sido fácil hasta nuestros día, al igual que hacer reinar la igualdad de todos los mexicanos ante la ley, porque lo han dejado de hacer muchos gobiernos desde entonces, como también ejercer la libertad haciendo desordenes y luchas sangrientas, sin recurrir a ese forma civilizada y legal a la que aspirábamos. Y qué decir del elocuente concepto, de que el poder judicial tenga independencia y que jamás cause inquietudes a los inocentes y que no se preste a darle seguridad al crimen. Cosa, que actualmente aún no hemos podido consagrar.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 9 de febrero de 2017).

Convendría recordar que la consigna de abatir "el abismo entre la extrema opulencia y la extrema indigencia" que ya había en México mucho antes de que 80 millones de personas "en situación de pobreza" convivieran con algunos de los hombres más ricos del mundo, fue planteada, recién consumada la Independencia del país, en "Los Sentimientos de la Nación", por Morelos... y que tanto la proclividad a la corrupción como la incapacidad para combatir a la delincuencia (impune significa "que queda sin castigo") han sido parte -y, como un milagro no ocurra, lo seguirán siendo, por los siglos de los siglos...- del ADN de las clases gobernantes que este país ha padecido.

Jaime García Elías
(v.pág.9-A del periódico El Informador del 13 de febrero de 2017).

La sociedad mexicana es mayor que el presidente en turno, que el gobierno, que los políticos y los sindicatos, que los medios, los periodistas y tantos savoranolas que emergen de todos lados, pero no es activa, sino pasiva, y quienes tienen la capacidad para organizar protestas terminan aplastando a quienes tienen deseos de participar en una acción colectiva y formar un frente común que si bien no cambiará las cosas de un día para otro, exprese que los ciudadanos no son actores de reparto en este país, sino figuras centrales de la vida pública.

Los marchistas del domingo y la mayoría silenciosa o gritona, o la que buscó el sabotaje y descalificación en las redes sociales, son espejo de la realidad nacional. En Paseo de la Reforma, se manifestaron el agua y el aceite. Los organizadores de una de las marchas pidieron que se enfocara todo a la protesta contra Trump, bajo el argumento, expuesto por Laura Elena Herrejón, de Movimiento Pro Vecino, impulsora de la marcha "Mexicanos Unidos", que el objetivo era uno, el repudio al presidente de Estados Unidos, porque la ropa sucia se lava en casa, y no podían ni debían ligarla con una condena a Peña Nieto.

En el otro extremo, María Elena Morera, de Causa Común, quien comenzó a organizar la marcha "#VibraMexico", que incorporó críticas a las políticas gubernamentales, denostó a Isabel Miranda de Wallace, de Alto al Secuestro, que caminó junto con Herrejón el domingo, al decirle que era una insensatez organizar otra marcha el mismo día a la misma hora. Las palabras se trasladaron a hechos y con hostilidad y gritos, se obligó a la señora Wallace a retirarse del Ángel de la Independencia, donde confluyeron. La intolerancia total en medio de la marcha que condenaba la intolerancia de Trump. La mezquindad patriotera y los intereses particulares, como siempre.

La cultura corporativista de los de arriba no cambia. Lo mismo se puede alegar sobre las organizaciones que no dejan de aprovechar coyunturas para desquiciar la vida cotidiana de los mexicanos para presionar a las autoridades a atender sus problemas. ¿Dónde estaba la Coordinadora Magisterial que el jueves inició en la Ciudad de México su temporada de protesta rumbo al 15 de mayo y la negociación salarial? ¿Dónde las centrales campesinas que tan bien se organizaron para protestar contra el gasolinazo? ¿Y Antorcha Campesina? ¿Y el Movimiento de los 400 Pueblos? ¿Dónde esas organizaciones que son grupos de interés con fachadas de luchadores sociales? Son todos lo mismo. Apelan a los ciudadanos para la enajenación colectiva y la manipulación de las masas que les ayuden a litigar sus temas en el ámbito al que pertenecen, las élites.

Todos unidos contra Trump, hasta que esa unión no choque con sus intereses, percepciones y convicciones.

Alrededor de 18,000 personas, según las autoridades, marcharon este domingo [en la Ciudad de México]. Para el tamaño de este país y marchas políticas con objetivos específicos, correlacionado con los altos decibeles registrados contra Trump en las redes sociales, el levantamiento de un muro principista contra el presidente estadounidense este domingo, fue un fracaso.

Las marchas y la campaña en redes sociales contra de ellas, han ratificado lo dividido de este país que no aprende de sus experiencias históricas. Hay un ruido ensordecedor en la arena pública mexicana que no se traduce en acción colectiva. Ciertamente, Donald Trump tiene en México un lechón con su manzana en el hocico, listo para comerse.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.14-A del periódico El Informador del 13 de febrero de 2017).

Lo que pudo haber unido Trump, lo terminó separando Peña Nieto. ¿Marchar contra Trump era marchar a favor de Peña Nieto? La duda quedó sembrada y se desataron los desmarques: se bajaron organizaciones empresariales, atacaron los lopezobradoristas, se abstuvo todo el que piensa que Peña no es el indicado frente al reto y hasta hubo desde la opinión pública sorprendentes estigmatizaciones por el nivel socioeconómico y el color de piel de los marchistas y convocantes.

El resultado, un fracaso.

Carlos Loreto de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de febrero de 2017).

Las marchas del fin de semana sirvieron para demostrar algo de lo que ya estábamos enterados, pero que teníamos que comprender a profundidad: los mexicanos estamos totalmente divididos.

En las marchas contra el gasolinazo el gobierno federal debía ver el tamaño de la inconformidad. En el caso de la protesta contra Donald Trump, no tiene relevancia: nadie en Washington va a preocuparse de que sean 100,000 o millones los mexicanos inconformes. El fruto de esa causa era para nosotros.

¿Qué importaba entonces? Que los habitantes de este país se encontraran en la misma sintonía: en teoría todos estamos unidos ante los ataques de la administración Trump contra México.

Pero el objetivo no se consiguió, ni va a conseguirse más adelante.

Ningún mexicano tiene por qué sentirse desilusionado si las movilizaciones no fueron gigantescas; ni tampoco está llamado a la decepción si muchos prefirieron lanzar consignas contra el presidente Peña Nieto, los rectores de las universidades y algunos líderes sociales que habían convocado.

Es que la división mexicana es más profunda que este momento, y perdurará mucho más allá de un mandato de 4 años de Trump.

¿Por qué? Primero por las evidentes diferencias entre los mexicanos. Porque no somos ni hemos sido jamás homogéneos. Una breve lectura de la historia nacional nos mostrará que no hubo causa única en la Guerra de Independencia, ni en la Revolución, ni en ningún episodio relevante en nuestros dos siglos de existencia.

Y luego están los hechos que nos dividen más hondamente: la violencia, la pobreza, la injusticia, el abuso de los poderosos, la corrupción, la impunidad.

En este país, así sean 20 los Trump que nos ataquen, no habrá unidad mientras no existan garantías que nos permitan vernos iguales, que nos dejen saber que un funcionario público no seguirá recibiendo vales para comprar gasolina y adquirir vehículos de lujo (como lo hacen los magistrados del Tribunal Electoral), mientras millones de mexicanos deben pagar una gasolina costosa porque de lo contrario, "colapsaría" el IMSS, como afirmó el presidente Peña Nieto.

En síntesis: descubrimos, quizá dolorosamente, que estamos desunidos.

Jorge Octavio Navarro
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de febrero de 2017).

Si las marchas resolvieran los problemas sociales, hace rato que este país sería la moderna versión del Paraíso.

Jaime García Elías
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 15 de febrero de 2017).

En todo el mundo los escándalos de corrupción traen de cabeza a los gobiernos, excepto en México. En Corea del Sur la presidenta Park Geun-hye renunció tras haberse dado a conocer que recibió sobornos por parte de Samsung; semanas después el presidente de esa compañía fue a la cárcel. La presidenta de Brasil, Dilma Roussef fue depuesta porque los escándalos de corrupción de Petrobras salpicaron a su gobierno. El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, renunció a la presidencia después de que el Ministerio Público de su país emitiera una orden de captura por su participación en una defraudación a las aduanas de ese país. El ex presidente del Perú, Alejandro "el Cholo" Toledo es buscado en todo el mundo luego de que la justicia de su país determinara que recibió "moches" por 20 millones de dólares de la empresa Odebrecht. Esta misma empresa, según determinaron las investigaciones, entregó 10 millones de dólares en sobornos a funcionarios del gobierno mexicano. Contrario a lo que pasa en todo el mundo, en México no se sabe ni quién los recibió ni hay una investigación formal sobre el asunto para procesar a los funcionarios corruptos.

¿Por qué, a diferencia de lo que pasa en todo el mundo, incluso en los países que suponíamos tenían democracias igual o más atrasadas que la nuestra, sí se puede procesar a un presidente por corrupción y en México no? Peña Nieto diría que es un asunto cultural, pero evidentemente esa no es la explicación. Podríamos pensar que hay una mayor tolerancia a la corrupción en México que en otros países, pero tampoco es tan evidente que en Perú, Guatemala o Brasil sea así: en las mediciones de Estados de Derecho y control de la corrupción Brasil está un poco arriba de México, y Perú y Guatemala un poco abajo, pero los 4 andamos en media tabla. Quizá la respuesta tenemos que buscarla en la tolerancia de la sociedad civil a la corrupción, en poca o nula independencia de los fiscales y el poder judicial, pero sobre todo en la complicidad de los partidos.

Cada año la Auditoría Superior de la Federación, que depende de la Cámara de Diputados, da cuenta al ministerio público de decenas de casos de probables delitos de corrupción y prácticamente no se investiga ninguno (de poco más de 700 en los últimos años se han investigado 3). Lo que hay es un pacto de impunidad entre los partidos políticos. Todos han preferido participar de la impunidad, pues si bien es cierto que la Procuraduría no investiga ni persigue los casos de corrupción, igualmente cierto es que ningún partido ha investigado o expulsado de sus filas a los funcionarios que llegaron al poder con las siglas de ellos.

Todos los partidos ladran, pero ninguno muerde. Es tiempo de que los partidos se hagan responsables de sus militantes. Dicho de otro modo, menos choro y más acción.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 20 de febrero de 2017).

Las marchas que se organizaron en todo el país el 19 de febrero pasado para demostrar unidad ante la amenaza que representa Donald Trump y de paso el enojo hacia las políticas públicas del gobierno del presidente Peña, pusieron de manifiesto que en México es muy complicado organizar un movimiento homogéneo por una causa común. Ya desde la organización las distintas ONG's y asociaciones civiles tuvieron fricciones por el objetivo de la marcha. Quedó claro que por muy loables que sean los colectivos y asociaciones civiles en nuestro país no se pueden poner de acuerdo, y sobre todo aprender a negociar en beneficio de una causa común. Los dimes, diretes y posturas de los organizadores nos recordaron las maneras de nuestra clase política: en ellos se impone la soberbia para conservar su coto de poder o protagonismo, sea mucho o sea poco, y son incapaces de ceder algo para avanzar en un fin común.

Se hubiese esperado que las complicadas condiciones del país, los grandes problemas nacionales, y la incapacidad manifiesta de nuestros gobernantes hubieran sido la pasta para amalgamar a todas esas organizaciones y corrientes. Pero no, el gran movimiento nació muerto y se autodestruyó desde su interior.

El resultado fue una muy pobre convocatoria. Las marchas no reflejaron el sentimiento de la mayoría de los mexicanos.

A pesar de tantas buenas intenciones no vemos por donde pueda surgir una iniciativa que efectivamente conjunte voluntades y por lo menos cimbre a la clase política. ¿Será que como país no servimos para eso?

Y tristemente, mientras, la clase política vive feliz de su simulación y sus complicidades, saqueando a un país que debe ser muy rico y generoso para aguantar tanto.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 23 de febrero de 2017).

En lo que va de la administración de Pablo Lemus, el Ayuntamiento de Zapopan ha recogido 2,387 toneladas de basura del canal de Atemajac. Hugo Salazar Silva, coordinador de Servicios Públicos Municipales, señaló que se trata de desechos sólidos.

"Hemos llegado a encontrar refrigeradores y hasta salas completas que a la gente se le hace sencillo ir a tirar al canal. Así de grave está el tema", indicó el funcionario.

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 27 de febrero de 2017).

En nuestro país, ser Presidente de la República es un privilegio que dura 6 años y una vergüenza de toda la vida. Ser ex presidente seguramente debe ser sumamente incómodo: algunos viven en el anonimato; otros de plano han optado por fijar su residencia fuera del país. Los más osados dan declaraciones en medios de comunicación. Sin embargo, a ninguno se le ve haciendo vida normal: parecieran delincuentes que viven de incógnito. Que se recuerde, el último ex presidente de los tiempos recientes que se podía ver caminando solo por las calles, o acompañado de su esposa, fue a Miguel de la Madrid (yo lo vi).

El problema de México con sus ex presidentes es que no existe nada que dé sustento legal a la pensión que reciben, ni al personal militar y administrativo que los apoya. Sin embargo, el problema de fondo es que el país los condena al ostracismo y no ha sabido qué hacer con sus ex presidentes: Francia aprovecha su experiencia al convertirlos en miembros vitalicios del Consejo Constitucional. ¿Por qué el Estado mexicano no aprovecha su experiencia evitando que se sirvan de ella compañías trasnacionales o universidades extranjeras?

Javier Hurtado
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de marzo de 2017).

Para las dependencias del gobierno federal todos los que vivimos allende Cuautitlán somos parte de una subespecie inferior de mexicanos. No es que a los habitantes de la Ciudad de México los traten bien, pero son más cautos con ellos porque nunca saben bien a bien con quién están tratando: siempre es probable que el interlocutor sea el pariente del pariente de un amigo de su jefe. Ejemplos abundan, desde el hecho de que los habitantes de Guadalajara no tengamos aún en nuestras manos algunos detalles de la Línea 3 del Tren Eléctrico (ningún funcionario municipal o estatal me ha sabido explicar, por ejemplo, cómo queda el diseño de la estación Zapopan) o los funcionarios de Conagua que creen que como ellos administran las aguas nacionales no deben explicar nada a nadie, hasta, el peor de los casos, los funcionarios del Instituto Nacional de Antropología e Historia que hacen y deshacen con el patrimonio del estado sin rendirle cuentas a los jaliscienses porque ellos le responden a la federación (como si nosotros no fuéramos parte de la federación).

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 6 de marzo de 2017).

Economistas de todo el país están de acuerdo en la dificultad para cuantificar la corrupción en México. Esto a pesar de que es nuestra maldición y la causa de la mayoría de nuestros males. Dado que no existen constancias ni recibos, no podemos saber exactamente a cuánto asciende el monto de lo que indebidamente va a parar a los bolsillos de los funcionarios públicos. Aproximaciones más o menos correctas apuntan que la corrupción le cuesta a México cerca de 10% del Producto Interno Bruto. Una barbaridad.

Y dada esta dificultad, cuando se trata de medir la corrupción se habla de "percepción" de la población, donde por cierto nuestra clase política está definitivamente reprobada.

Pero a la par de la corrupción "en metálico", la que entendemos se va en moches, comisiones, favores, adquisiciones, contratos, etc., corre la otra parte de la corrupción que quizás no sea tan onerosa en términos de dinero, pero que definitivamente es mucho más costosa.

Hablamos de las acciones y estrategias que siguen funcionarios para hacer que la corrupción parezca algo legal; blindar los abusos y las sustracciones del presupuesto para que difícilmente puedan ser juzgados como un robo.

Cuesta trabajo imaginar todo ese tiempo, las "horas funcionario", el talento, que se dedican a buscar esos caminos, tiempo que se paga con nuestros impuestos y que deja de aplicarse en las tareas propias del funcionario.

Ésa es la otra corrupción: el costo enorme que tiene la planeación y ejecución de las estrategias y argucias para abusar del cargo y del presupuesto público "legalmente". Son todo el tiempo y recursos que ya no se dedicaron a tareas fundamentales como combatir la pobreza, educar mejor, aplicar el Estado de Derecho, en fin.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2017).

El porcentaje de la población adulta urbana que se encuentran insatisfecha o poco satisfecha con su vida aumentó en los últimos 2 años, al pasar de 13% en enero de 2016 a 14.42% en enero de 2017, de acuerdo con los resultados más recientes de los indicadores de Bienestar Autorreportado de la población urbana que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Resultado de lo anterior, la calificación con que evalúa la población de 18 años o más su satisfacción con la vida bajó. En una escala de 0 a 10, donde 0 sería total insatisfacción y 10 total satisfacción, la nota promedio pasó de 8.2 en enero de 2015 a 8 en 2016 y 7.9 en el 1er. mes de 2017.

Por género, la calificación de la satisfacción con la vida de los hombres fue mayor que el de las mujeres, con una evaluación de 8 y 7.9, respectivamente. Sin embargo, la calificación en ambos casos reporta una baja en los últimos 2 años de 2 décimas.

En 11 de los 12 aspectos que comprende, el porcentaje de la población insatisfecha o poco satisfecha aumentó de enero de 2015 a enero de 2016.

Los dominios de satisfacción donde se registra un mayor deterioro fueron los relacionados con seguridad ciudadana, país y la satisfacción con la ciudad en la que viven.

Los rigores del frío no impiden que Noruega disfrute del calor de ser el país más feliz del mundo, según un informe de la ONU divulgado este lunes.

El país subió al tope de la tabla desde el 4o. lugar que ocupó el año pasado, señala el Informe Mundial de Felicidad 2017, que tiene el objetivo de integrar al bienestar en las estadísticas.

México se ubica en el sitio 25. Un año antes estaba en el lugar 21.

Los 4 primeros de la lista incluyen a sus vecinos nórdicos Dinamarca e Islandia, y Suiza.

"Los 4 primeros países alcanzan altas posiciones en los principales factores considerados para sustentar la felicidad: cuidados, libertad, generosidad, honestidad, salud, ingresos y buena gobernanza", explica el informe.

Entre los primeros 10 lugares del informe figuran Finlandia en el 5o. puesto, seguido de Holanda (6°), Canadá (7°), Nueva Zelanda (8°). Australia y Suecia comparten el 9o. lugar.

(V.pág.10-A del periódico El Informador del 21 de marzo de 2017).

Integrantes del cabildo de San Juan Bautista lo de Soto, en Oaxaca, extorsionaron y amenazaron de muerte a la alcaldesa Samantha Caballero Melo para que deje el cargo, por lo que le impidieron el acceso a su oficina, lo que fue constatado por magistrados electorales.

(V.pág.5-A del periódico El Informador del 26 de marzo de 2017).
Tweedle dee. Tweedle Duarte.

(V.Paco Calderón, del 29 de marzo de 2017).


Sedesol lanza una licitación en 2014 para adquirir, distribuir e instalar sistemas para la recolección y almacenamiento de agua pluvial en Zonas Prioritarias, que son los lugares con mayor déficit de infraestructura y alta marginación.

Rotoplas participa en la licitación, pero no gana. Ofrece instalación con un costo de 22,000 pesos por unidad. Se declara desierta.

Al siguiente año Sedesol hace una invitación directa a un grupo de empresas para hacer un estudio de mercado y conocer el precio para instalar 21,292 sistemas de almacenamiento de agua pluvial. Participan 4 empresas y una persona física. Dicen que un precio promedio de 53,900 pesos por unidad.

Con esta información, Sedesol hace una licitación pública nacional en 2015 para la instalación de estos equipos.

Ganan 3 empresas de manera conjunta: Grupo Daxme, S.A. de C.V, BPG Ingeniería S.A. de C.V., y Muebles y Mudanzas, S.A. de C.V.

Las empresas ofrecen el precio del estudio de mercado.

Para llevar a cabo las obras, las empresas contratan a otras 3 empresas y una persona física.

La Auditoría revisa: por ejemplo, en Durango, encuentra que de 400 sistemas que se supone habían sido entregados, solo se instalaron 102, es decir, 29.2%. El resto no se instaló.

Los que sí fueron instalados fueron adquiridos y colocados por Rotoplas, la empresa que supuestamente no tenía las capacidades en la licitación de 2014.

El costo de instalación pagado fue de 484 millones de pesos, pero se le pagaron 580 millones de pesos a los ganadores de la licitación, 96'807,000 pesos desaparecieron.

Al ir a inspeccionar a las empresas, varias ocupan el mismo domicilio en Ciudad de México. Se revisan los documentos con los que amparan que ellos hicieron la instalación y hay multiplicidad de irregularidades. Por ejemplo: supuestamente se usaron 778 vehículos para las instalaciones y trabajos, la empresa entrega los números de placas para verificar: 11 placas son de coches robados, 32 son de coches recuperados, 709 no existen. Solo 19 placas coinciden.

¿Dónde quedó la bolita?

Carlos Puig
(v.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 31 de marzo de 2017).

Decenas de países tienen estrategias para atraer migrantes calificados, y en no pocas ocasiones mano de obra no calificada, necesarios para darle oxígeno a sus economías. ¿Y México? Pues si este debate fuera en un auditorio, nuestro país no estaría sentado al fondo. Estaría afuera, viendo pasar las nubes.

La política migratoria es uno de los principales muros que tiene nuestro país para alimentar su crecimiento económico. No tenemos una política activa para atraer el talento que sustente el salto cualitativo que precisa nuestra economía. Nuestra política migratoria es estática e inflexible, incapaz de toda agilidad para atender al entorno y las condiciones cambiantes del mundo. Esa inmovilidad es exasperante, pues no hallamos las decisiones edificantes que precisamos.

En materia de política migratoria, operamos al revés que el mundo. Si bien es cierto, México tuvo aciertos significativos al recibir refugiados políticos de muchas naciones que contribuyeron grandemente, y varios de los grandes corporativos mexicanos de hoy fueron creados por los refugiados de la República española que escaparon de Franco. Así mismo, la UNAM se benefició con las aportaciones de exiliados de Sudamérica durante las dictaduras. Por ejemplo, los chilenos que se exiliaron durante la época de Pinochet. Pero no hemos preparado nuestras capacidades para atraer gente en el siglo XXI. En vez de atraer, de hecho, los rechazamos. Un inmigrante calificado o no, que llega a nuestro país debe pasar por una burocracia kafkiana para obtener un permiso de trabajo y volver a recorrer esos mismos pasillos para renovarlo.

Por décadas hemos creído que el extranjero siempre ha engañado al mexicano, asustados por un pasado histórico de expolio o robo que devino en prejuicio. Sin una visión desafiante, el país seguirá expulsando materia gris imprescindible. Nuestros jóvenes calificados optarán por quedarse en el extranjero si estudian allí, o irse al mundo si nuestras oportunidades no son techos de cristal sino de titanio. Es difícil saber qué nueva industria nos depara el futuro, o bien crearla o implementarla si no generamos las condiciones técnicas, con nuestra propia gente y con extranjeros a los que demos posibilidades de desarrollar las capacidades nacionales.

Es preciso romper el inmovilismo del prejuicio.

Jacques Rogozinski
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de abril de 2017).

Fue Santiago Creel quien acuñó para la posteridad el término "sospechosismo" para referirse a la profunda desconfianza que existe en torno a los políticos y la política en México. Un político sospecha de otro político; los periodistas sospechamos de los políticos y los políticos de los periodistas (quién sabe qué intereses tenga) y la sociedad de todos (quién sabe qué enjuague traen los políticos y los medios). Lo cierto es que eso que en un principio fue motivo de bullying contra el entonces secretario de Gobernación es, me parece, una de las más grandes contribuciones a la jerga política nacional junto con palabras como destape, cargada, maiceo, besamanos, etc. Pero, mientras que todas las arriba citadas son palabras del régimen anterior a la transición, sospechosismo es la palabra que mejor define a la política mexicana de la imperfecta era democrática.

El sospechosismo parte de que en este país todo es posible, todo es negociable y hasta la más loca de las teorías conspiratorias encontrará eco.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de abril de 2017).

Siguen cayendo personajes ligados a las autoridades de Iguala, relacionados con la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa. Ahora fue detenido uno de los operadores de Guerreros Unidos, un tipo apodado "La Medusa", de nombre Walter Alonso, encargado, entre otras tareas, de negociar los recursos del grupo criminal con el subjefe de la policía municipal de José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda. Otros "chivos expiatorios", según López Obrador, que los apoyó y avaló en su campaña del 2012. Los detenidos y juzgados por esos hechos superan ya el centenar, incluyendo los autores materiales del crimen. Pero el propio candidato de Morena se ha unido a los que aseguran que no fueron los Guerreros Unidos ni las autoridades municipales las responsables. Para ellos "fue el Estado", fue "la mafia del poder".

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 26 de abril de 2017).

Dependencias del medioambiente a nivel federal y estatal, y agrupaciones civiles han logrado extraer entre 1,400 y 3,000 kilogramos de basura y desperdicios en por lo menos 10 cenotes de Yucatán en los últimos 6 meses, con el apoyo de estudiantes de escuelas públicas.

La Semarnat, la Expedición Grosjean y la agrupación Ecología Subacuática de Yucatán realizaron tareas de limpieza y recolección de desperdicios en el cenote Xpakay. 6 buzos de dieron a la tarea de recolectar basura y cacharros.

(V.pág.9-A del periódico El Informador del 1o.de mayo de 2017).

Dice un amigo que el gran problema de este país es que creamos instituciones democráticas que luego son habitadas por autócratas. La democracia requiere ciudadanos demócratas, que sepan construir en común. El Consejo Económico y Social de Jalisco fue una gran idea, se pensó como institución ciudadana que pudiera pensar y vigilar los temas fundamentales del estado más allá del gobierno en turno. Este tipo de consejos existen en muchas democracias, sobre todo las europeas, y funcionan, porque las habitan ciudadanos demócratas que tienen enfrente gobernantes demócratas.

El parto del Cesjal fue producto de la ilusión de algunos ciudadanos y de la ambición de otros políticos que pensaron que bastaba con cumplir el requisito de tener un consejo económico de papel para acceder a recursos de la Comunidad Europea. El 1er. síntoma de que nos había nacido un monstruo devorador de presupuesto fue el corporativismo: la nueva institución de la democracia la habitaron los representantes de instituciones arcaicas más empeñadas en revivir el pasado que en construir futuro. Así, poco a poco fueron aflorando no sólo las profundas contradicciones sino la inutilidad de la institución.

Si mañana desaparece nadie, salvo los burócratas y proveedores que viven de ese presupuesto, lo va a extrañar, pues, hasta ahora, ese árbol torcido sólo ha servido para colgar el columpio de algunos políticos en edad de merecer.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de mayo de 2017).

Un candidato es cuestionado en un programa de radio. De hecho, usan las mismas preguntas que he usado desde hace 8 años. ¿Estás a favor o en contra los matrimonios universales? ¿Estás a favor o en contra de la legalización de la marihuana? ¿A favor o en contra de la adopción homoparental? ¿Su opinión sobre el aborto?

En un país tan hipócrita y doble moral como México, las respuestas pueden ser sorprendentes. Claro, el PAN dirá en todos estos casos que está en contra, va contra los principios e idea de la familia tradicional de mamá, papá y 2 hijos, son tomar en cuenta que la madre puede ser alcohólica, el padre un cornudo y los hijos misóginos y clasistas.

Pero los otros personajes son distintos, sorpresivos. Tanto, que hasta los familiares que son parte del mismo partido se contradicen. La mayor sorpresa es que la contradicción venga entre primos, uno de ellos Presidente de México.

Hace unos meses, Enrique Peña Nieto quiso dar un paso para congraciarse con la historia y legalizar en todo el país el matrimonio universal. Esto enfureció a la legión del pan de caja. Empresarios, líderes de la iglesia y activistas de derecha despertaron y tomaron calles y cánticos. La defensa por la familia tiñó de blanco calles y avenidas de ciudades donde la doble vida mantiene la pujante industria de la motelería.

La movilización no se dio solo en las calles sino que contaminó las urnas que, combinadas con el tufo contaminante de la corrupción, hicieron perder al Revolucionario Institucional en elecciones que parecían sencillas. Porque al PRI se le puede perdonar lo corrupto pero no lo moderno si eres conservador.

Ahora, la pelea por el Estado de México entra en etapa definitoria, a un mes de la elección. Los requisitos conservadores son ahora disputados por partidos de derecha, centro e izquierda.

Ahí se encuentra Alfredo Del Mazo. Hijo de gobernador, nieto de gobernador, teme no ser gobernador, la obsesión de su vida.

Por ello, Del Mazo responde, fuerte y con todo, lo que indecisos votantes quieren escuchar. No tiene caso pelear por los liberales: no alcanzan para llegar el número mágico de mayoría.

Por ello, el derecho de las familias es la llave para ganar la gubernatura. No solo para el priista, sino por supuesto para Josefina y Delfina que, en su ordinario estilo, ya había dicho que la homosexualidad era como un defecto con el que se tenía que sobrevivir.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.17 del periódico Milenio Jalisco del 5 de mayo de 2017).

No hay ningún informe oficial de la visitaduría de la PGR sobre el caso Ayotzinapa que descalifique la investigación que realizó en su momento la propia Procuraduría. El que se publicó esta semana es un borrador de una investigación que fue desechada, realizada por un funcionario que había sido separado de su cargo, y cuyas conclusiones fueron rechazadas por la propia visitaduría de la procuraduría. Lo que sucede es que aquel visitador, el que escribió el borrador, César Chávez, quiere ahora ser fiscal anticorrupción y divulgando ese material piensa que puede obtener esa prestigiosa posición.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 11 de mayo de 2017).

Si en este país usted se halla algo enterrado en el patio de su casa -ya sean puntas de obsidiana, cántaros llenos de doblones, vasijas enteras o en tepalcates y hasta petróleo-, según las leyes eso no es suyo, porque pertenece "a la nación". Supongamos que arando en el campo o echando los cimientos de un edificio alguien se encuentra (como ocurre tantas veces) restos arqueológicos (estatuillas, jícaras, joyas o lo que sea), todo conspira para que a) no se lo diga a nadie, b) si es un ignorante, las rompa o las tire, o trate de venderlas por tlaco, c) si no lo es tanto, las guarde entre los tiliches como "curiosidades" o, d) si es un vivales semiletrado, busque vendérselas a algún turista, o en e-Bay (y capaz que acaben en una subasta en el extranjero).

Porque la alternativa es que, si el que se encuentra las cosas actúa como ciudadano de un país civilizado, se va a meter en problemas (le paran la construcción, le expropian el predio, en cualquier caso lo tratan fatal, porque así es la cosa aquí). En el mejor de los casos, intervienen los que saben, y los objetos son estudiados, catalogados y expuestos al público (si por suerte pasan por las manos de alguien sabio y honrado como Otto Schöndube, y llegan a un museo que no tenga casi todo en bodega ni esté secuestrado por los burócratas del INAH como el de Guadalajara). En el peor, acaban siendo vendidos por algún político o funcionario, o como su propiedad particular, para jamás volver a ser vistos ni por "la nación" ni por nadie.

Tan bien saben todo eso los arqueólogos del INAH que muchas veces prefieren que ni se sepa ni se haga nada respecto de algún descubrimiento porque a) nunca hay recursos, b) los especialistas honestos no confían, y con razón, en sus propias instituciones, y c) sería una invitación abierta a los saqueadores de toda laya.

María Palomar
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 14 de mayo de 2017).
Te rompo tu madre.

Antonio Garci
(v.periódico El Financiero en línea del 15 de mayo de 2017).


La Encuesta 2016 del Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, en la encuesta de percepción ciudadana sobre calidad de vida lleva a una conclusión: la sociedad es "injusta, desigual, insegura y desconfiada... pero feliz", detalló anoche Augusto Chacón en la presentación de resultados. "La vida familiar es lo que más felices nos hace a escala metropolitana".

La diferencia en clases sociales marca una distinción "densa y escabrosa". 1 de cada 2 habitantes de los sectores más vulnerables respondió afirmativamente cuando se le preguntó si hubo preocupación en el último trimestre de 2016 por no llevar comida a su hogar. "En la muestra general fue 1 de cada 3".

Por eso se observan serias deficiencias en el tema de la economía: "La mitad de las y los encuestados aceptó que en el 2o. semestre de 2016 tuvieron un problema económico grave". Además, 4 de cada 10 de entre las clases bajas reconocieron problemas de salud.

La gente, concluyó Augusto Chacón, se siente satisfecha con tener trabajo, pero no con los ingresos que recibe de éste. "¿Bastará presumir la creación de empleos? Parece que no", remató.

(V.primera plana del periódico El Informador del 1o.de junio de 2017).

La liturgia electoral mexicana tiene varios capítulos claramente diferenciados. Primero son los actos anticipados de campaña. Después los destapes. A la campaña, con su avalancha de spots y descalificaciones, sigue la votación, que termina por ser lo menos importante. Continúan las protestas por el fraude, las impugnaciones, las manifestaciones y los bloqueos de calles y carreteras. El acto final es la decisión, ya no de los ciudadanos sino de los magistrados electorales. Después comienza el nuevo ciclo. En este momento nos encontramos en el capítulo del "Nos robaron".

No sorprende que los procesos electorales tengan tan poca credibilidad en nuestro país. La sociedad está convencida de que tenemos un sistema electoral con enormes vicios y poca transparencia. Las encuestas revelan que los mexicanos no creen que México sea democrático.

Yo tengo otra opinión. En lo fundamental, la elección libre de gobernantes, hemos logrado construir un sistema democrático que nos permitió pasar de un régimen de partido virtualmente único a una democracia participativa e intensa con alternancia de partidos en todos los niveles de gobierno.

Del México de 1976, cuando José López Portillo ganó la elección presidencial con el 100% de los votos (lo que significa que mi sufragio no contó), hasta el fraude sistemático de 1988, hemos vivido una gran cantidad de cambios. Las reformas electorales de los noventa fueron positivas y establecieron las bases de una democracia. La de 1996 dejó un sistema sensato y equilibrado que después se pervirtió, a mi juicio, con la reforma de 2007, la que nos dio la avalancha de spots, y la de 2013, que eliminó al IFE y creó el INE.

Recuerdo en 1998 o 1999 una conversación con Felipe González, el ex presidente socialista del gobierno español, que señalaba que los mexicanos éramos excesivamente críticos de nuestro sistema político. "Ya vivís en una democracia -me dijo-. Sólo que no os habéis enterado".

Desde 1997 no hemos tenido un régimen de partido único. El Presidente no ha contado desde entonces con mayoría absoluta en el Congreso. La izquierda ha gobernado la Ciudad de México estos 20 años. El PRI perdió por 1a. vez una elección presidencial en el 2000, a manos del entonces panista Vicente Fox, y volvió a perder en 2006, frente al también panista Felipe Calderón. Recuperó, sin embargo, la Presidencia en 2012 con Enrique Peña Nieto. Estos cambios sólo se dan en una democracia.

Para algunos, sin embargo, no ha habido una transición democrática y no puede haberla mientras la izquierda no gane una elección presidencial. El PRIAN, dicen, es la misma cosa. De hecho, la transición ni siquiera la marcaría el triunfo de cualquier partido de izquierda... porque el PRD se ha aliado a la mafia del poder.

Ninguna democracia es perfecta, pero establecer como criterio de la transición el triunfo de un partido en especial no tiene sentido. En México hay una enorme desconfianza de la clase política y tenemos reglas electorales costosas y burocráticas. Eso no significa, empero, que no tengamos una democracia.

En la fiesta de la desconfianza las descalificaciones se vuelven sorprendentes. Sólo en el folclor mexicano podemos tener a un Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila y ex presidente nacional del PRI, quejándose del fraude electoral en su contra: "Es lo más burdo que he visto en mi vida", dice Moreira. "Organicémonos todos los que fuimos asaltados por el puto tirano del gobernador y su bola de secuaces". Ese gobernador tirano es Rubén Moreira, su hermano.

Sergio Sarmiento
(v.periódico Mural en línea del 7 de junio de 2017).

En México, en el ánimo de generar certidumbre electoral, acabamos creando confusión e incertidumbre electoral.

El origen de todo estuvo en las elecciones de 1988. La famosa 'caída del sistema' condujo a que se buscara un procedimiento para ofrecer resultados oportunos de los procesos electorales que, aunque no fueran plenamente precisos, dieran tendencias y evitaran que hubieran ‘chanchuyos postelectorales’ que ‘arreglaran’ los resultados de la elección.

Así empezaron los PREP a partir de 1994. El problema con los PREP es que en muchos casos no terminaban de acopiar los datos requeridos el día de la elección, sino hasta el siguiente o los siguientes días.

Y la imagen que se daba del resultado electoral en la noche del día de la elección a veces no correspondía con el resultado final.

La razón es simple. En elecciones cerradas y en un país heterogéneo como el nuestro, los datos electorales que alimentan los PREP tienen sesgos. A temprana hora llegan las cifras de zonas urbanas, en donde se concluye más rápido el conteo de las casillas y es más fácil la comunicación, mientras que las casillas rurales se integran más tarde, lo que generalmente produce un sesgo en los resultados, que hace que difieran del resultado final.

Para evitar ese problema, a partir de 2006 en las elecciones federales y luego en las locales, se instrumentó el conteo rápido.

Este procedimiento toma una muestra amplia -construida con métodos probabilísticos justamente para evitar sesgos- de los resultados de las casillas, digamos que algo así como entre el 8 y el 10%, y sobre esa base proyecta un estimado del resultado.

Como toda estimación muestral, que se basa en probabilidades, existe el riesgo de que en elecciones cerradas no tenga la certidumbre suficiente para anticipar el resultado final.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 8 de junio de 2017).

Nuestro país tiene un sistema peculiar de contar los votos. Primero se ofrecen los conteos rápidos y el PREP, pero sus cifras no son tomadas en cuenta para el recuento final, el cual se realiza en las juntas distritales y municipales sobre la base de las actas llenadas en las casillas. Este recuento empezó ayer y no concluirá hasta el próximo domingo. En Coahuila la moneda sigue estando en el aire.

Al viejo estilo mexicano, los grupos que se disputan el triunfo han tomado las calles para presionar a la autoridad electoral. El martes 6 de junio se registraron manifestaciones en Coahuila tanto de panistas como de priistas. A esto le llaman los políticos "defender el resultado de la elección".

Montar manifestaciones callejeras, sin embargo, no es la forma de defender una elección. La mejor manera de hacerlo es cuidar que el recuento de las actas se haga de forma adecuada y que se abran los paquetes en que se necesite verificar las boletas.

En el aspecto formal, la elección de Coahuila fue más fallida que las otras que tuvieron lugar el 4 de junio. El conteo rápido y el PREP, diseñados para dar rapidez y certeza a la información sobre los resultados, han generado más bien incertidumbre.

Los políticos que participaron en la elección han agravado las cosas al declararse todos ganadores. Han pretendido dar golpes de imagen o generar presión en lugar de actuar con la prudencia de un político responsable. Los cuestionamientos al árbitro añaden desconfianza al proceso. Es curioso que mientras Felipe Calderón censuraba los cuestionamientos de López Obrador en el Edomex, su esposa Margarita Zavala protestaba en Coahuila contra los resultados de esa entidad.

Cada elección nos muestra lo mismo. Los mexicanos tenemos un costoso sistema electoral, con salvaguardas y restricciones de todo tipo, diseñado para dar confianza en las elecciones, pero cuestionado por los mismos políticos y partidos que lo diseñaron. Tenemos, lo he dicho antes, una democracia sin demócratas.

Dice Andrés Manuel que el PRI compró la mitad de sus votos en el Edomex. No sé cómo calculó la cifra; pero si el problema fue la compra de votos, ¿para qué pide la apertura de paquetes? ¿Espera, acaso, encontrar las facturas junto a las boletas?

Sergio Sarmiento
(v.periódico Mural en línea del 8 de junio de 2017).

No es la 1a. vez que se corrobora el riesgo que corren partidos inconformes con los resultados preliminares oficiales cuando insisten en que se vuelvan a contar los votos que contaron ya sus representantes y los de sus adversarios.

Hoy sorprende no tanto la confirmación del triunfo de Alfredo del Mazo en el Edomex ni que de pilón le resulten 3,509 votos más de los reportados por el PREP, como que su correligionario en Coahuila vea ratificado su triunfo en la más cuestionada elección estatal de que se tenga memoria.

Con la legislación actual y salvo prueba en contrario, quien obtiene más votos gana una elección.

Y si hubo chanchullos en el proceso electoral, deben litigarse en los tribunales ad hoc.

En Coahuila, donde entre los argumentos para anular el resultado la oposición esgrime que la chota estatal custodió los paquetes, habría que imaginar a cientos o miles de policías cambiando votos efectivos por chuecos para consumar el fraude.

Si así fue, solo con que algunos rajen y eso se demuestre se anularía la elección.

De ser cierto, los inconformes la tienen fácil...

Carlos Marín
(v.primera plana del periódico Milenio Jalisco del 9 de junio de 2017).

Dentro del caudal de información sobre los resultados de la elección del Estado de México, hay un dato que es clave. Según una encuesta de salida publicada por El Financiero el martes de esta semana, 19% de los votantes decidió su voto el mismo día de la elección. Del total de éstos, 39% lo hizo por Del Mazo y 24% por Delfina. O sea, aquél tuvo 7.41% de la votación total gracias a electores que esperaron hasta lo último para decidir, contra 4.56% de ella. Ese 2.85% de diferencia explica el resultado (el último corte de resultados de la autoridad electoral del estado daba a Del Mazo una ventaja de 2.91%...). ¿Qué pasó esa semana para que, de manera más bien contundente, 39 contra 24%, los indecisos se inclinaran por Del Mazo?

Las explicaciones serán de todo tipo, dependiendo de las preferencias o los prejuicios de cada quien. Que si los tinacos regalados por unos (en realidad por todos) o la incoherencia de quien creía tener la elección en la bolsa; que si la presión de los operadores políticos o la confirmación de los peligros de elegir a quien nunca pudo mostrar las herramientas personales necesarias para gobernar el estado más importante del país. Como no se sabe qué exactamente fue lo que les motivó, ensayemos una u otra explicación: Delcy.

Delcy Rodríguez, la "ministra del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela", decidió a 4 días de las elecciones desahogar contra nuestro país parte de la inmensa presión que debe llevar por dentro. Cómo no habría de vivir bajo una tensión interminable la encargada de explicar al mundo cómo es que Venezuela no tiene para adquirir medicinas básicas, pero sí para querer distribuir decenas de miles de fusiles automáticos en las barriadas "para defender la soberanía de Venezuela". Cómo puede un país hablar de soberanía cuando su moneda se desbarranca de 2 bolívares por dólar hace 7 años a 2,010 en la actualidad (y eso en el mercado oficial, ya que en el mercado negro el dólar cotiza hasta en 9,000 bolívares).

Pero en su comunicado de prensa del 1er. día del mes, la ministra nos recuerda ese lenguaje percudido con olor a naftalina que pensábamos existía ya solo en los museos. Sumado a sus críticas contra el presidente Peña, el canciller Videgaray y el país en su conjunto, la ministra venezolana le ha de haber facilitado la decisión a muchos de los cerca de 430,000 electores que el mero día decidieron votar por Del Mazo.

Marco Provencio
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 9 de junio de 2017).

Dichoso país este, que no dispone de un "Chapulín Colorado" siempre presto a salvarlo de sus apuros (inseguridad, violencia, pobreza, corrupción galopante...), sino 2. Con un leve inconveniente, eso sí: que los 2 insectos encarnados de que se tiene conocimiento, están enemistados entre sí.

Uno de ellos responde al nombre de Andrés Manuel López Obrador. Como es del dominio público, aunque el señor ya alguna vez ejerció funciones como solemnemente autoproclamado "presidente legítimo", por 3a. vez hará la intentona de fungir, modestamente, como Presidente Constitucional a secas. Aunque sus críticos lo toman a chunga, su discurso plantea la instauración de una "república amorosa", la "honestidad valiente" como banderas, y la guerra declarada contra "la mafia" que se ha enquistado en el poder -antes, durante y después de la llamada "transición democrática" que llegó con el nuevo siglo- desde hace más de una centuria.

El otro es Vicente Fox Quesada. En su actual papel de oráculo de los destinos del país que gobernó a partir de que hizo efectivo su propósito de "sacar al PRI de Los Pinos", y a despecho del célebre "soplamocos" que el mismo López Obrador le dedicó hace algunos años ("¡Cállate, chachalaca...!"), Fox ya decidió convertir en una cruzada su decisión de que Andrés Manuel no llegue a la silla presidencial... Lo dijo con todas sus letras: "Yo me voy a encargar, personalmente, de que ese cuate (el tal López) no llegue (...); me voy a pronunciar contra su ignorancia; denunciar su incapacidad de ideas y su falta de estrategia".

Fox, por lo que se infiere, está convencido de tener, 1, las bases ideológicas para emprender esa cruzada; 2, la estatura política necesaria para convertirse en antagonista ideológico del único (hasta ahora) virtual candidato a la Presidencia; y 3, de conservar ante la opinión pública el ascendiente que ciertamente tuvo como candidato, hace 18 años, para inclinar a favor de sus convicciones (y en contra del anhelo de Andrés Manuel, de redimir a este país) la balanza de las próximas elecciones.

En lo que los 2 émulos del Chapulín Colorado juegan sus cartas, salta a la memoria, mutatis mutandis, el epigrama que alguna mano anónima escribió al calce de la fotografía que Villa, Zapata y Felipe Ángeles se tomaron, encaramados en la silla presidencial, tras su entrada, a caballo, a Palacio Nacional: "No son trasunto fiel del Calvario / las fachas estas; / ninguno es Dimas: / los dos son Gestas".

Jaime García Elías
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 19 de junio de 2017).

El Inegi presentó un nuevo estudio denominado Módulo de Movilidad Social Intergeneracional en donde mide niveles educativos y ocupacionales de la población entre 25 y 64 años en el país.

Allí incluyó una variable inédita: la relación del color de piel -a partir de 11 tonos- con el grado de estudios y posición en el trabajo. Así lo resumió Julio Santaella, titular del organismo:

"Las personas con piel más clara son directores, jefes o profesionistas; las de piel más oscura son artesanos, operadores o de apoyo".

Ante las críticas, Santaella insiste en que eso revela la encuesta y es "la triste realidad".

Allá en La Fuente
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 19 de junio de 2017).

Con motivo de un artículo de The New York Times que acusó al gobierno nacional de espiar a periodistas y activistas, lo que yo no dudo de nuestro gobierno ni de ningún gobierno del mundo y como era de esperarse desde luego que el supuesto espía lo niega mirando a los ojos y hay que decirlo que en correspondencia que para la inmensa mayoría de los supuestos espiados su pluma de vomitar es el 1er. mandatario y si es cierto lo del espionaje peor, pero para aborrecerlo no necesitan excusas adicionales.

El espionaje es cuando menos repugnante, pero, influye mucho quién es el que lo hace, así, muchos periodistas que hoy serían supuestas victimas, han usado en algunas de sus notas estelares grabaciones y materiales obtenidos por medio de espionajes o de actos ilegales pero como ellos son tan buenos pues es el derecho del público a saber la verdad y yo creo que también está mal hecho.

Lo que me interesa es que el hecho es profundamente discriminatorio ya que hay periodistas que por su importancia, valor y otras cualidades son vigilados y otros a los que nadie los pela y eso no puede ser justo al crear diferentes castas de periodistas: los buenos, defensores de las grandes causas, paladines de la democracia y los otros, los que no merecen ser vigilados.

Me he permitido recomendar a mis amigos periodistas que los hayan vigilado o no, ellos por pura presunción de estatus digan que si han sido espiados, si es posible, que cuenten cómo fue la vigilancia o los actos de molestia, de tal manera que como tema de plática se diga lo que se cuenta de las chicas de algunos pueblos cuando decían: yo ya ¿y tú?.

El horror puede convertirse en una señal de clase y nivel social. Recuerdo hace muchos años cuando sucedían secuestros -hasta listas de secuestrables llegaron a publicarse en los diarios nacionales- y así, llegó a ser de cierta categoría que les hablaran a los ricos para advertirles y amenazarles, en una reunión social se comentaba por las señoras de los magnates a quiénes les habían hablado, qué les habían dicho. Una señora copetuda de esta plaza comentó tristemente: a nosotros no nos han hablado.

Carlos Enrigue
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 25 de junio de 2017).

Peña Nieto vive en "El país de las maravillas". Todos los días se levanta servido por cientos de colaboradores que le dicen lo bien que va todo y que, en todo caso, los negros en el arroz se deben a Trump, al populismo, al crimen organizado y a la Reina de Corazones, pero nada que él deba asumir o resarcir.

Y es que, ¿cómo puede uno estar triste si sus más cercanos han sido bien apapachados durante estos años? ¿Cómo enojarse con la vida cuando la buena fortuna le sonríe a tu primo, tu esposa, tus contratistas consentidos, tu partido, tu tío, a tus amigos gobernadores, tus secretarios? Todos en bonanza, impunes y sonrientes. Por eso, no sorprende encontrarnos con un presidente que vive en un mundo de fantasía, donde todo se encuentra en su lugar, engominado y lustroso.

Los patinazos que da Peña en los momentos en los que apaga el chicharito ayudan a compartirnos cómo es tomar el té con el Sombrerero Loco, cómo es vivir sin consecuencias, sin inseguridad y sin ley al mismo tiempo.

Pedro Kumamoto
(v.periódico El Financiero en línea del 27 de junio de 2017).

El espionaje se convirtió en un deporte nacional donde participan los agentes políticos y sociales. Que lo practiquen los gobiernos es una verdad de Perogrullo. También lo hacen las grandes empresas, que practican intervenciones telefónicas. En las campañas electorales se denuesta a rivales con grabaciones y videos realizados subrepticiamente. Hasta se dio el caso en la elección presidencial de 2012, que un medio de comunicación pequeño pagó por la intercepción telefónica en la campaña de la panista Josefina Vázquez Mota, para hacerle favor al PRI.

Inexplicable, por limitado, que todo el debate público se enfoque al gobierno federal. Esto no quiere decir que carezca de relevancia que los mexicanos sepamos quién abusó del poder al utilizar herramientas para combatir a la delincuencia y a terroristas, en personas que no eran una amenaza para la seguridad interior o la seguridad nacional del país, pero que tienen como común denominador que son una molestia regular para el gobierno federal, aunque habría que preguntarse, objetivamente, si en efecto, Pegaso sólo está en manos de dependencias federales. Si queremos aproximarnos a la verdad, convendría revisar otros casos de espionaje.

El más importante, porque es el antecedente directo e inmediato a la investigación sobre el espionaje a periodistas, abogados de derechos humanos y activistas, se publicó en febrero pasado en The New York Times, que reveló que 3 de los activistas que cabildearon el impuesto a las bebidas con un alto contenido de azúcar habían sido espiados mediante un programa desarrollado por la empresa israelita NSO Group. El espionaje revelado la semana pasada involucraba al mismo diario y a la misma empresa fabricante del software, al que en esta ocasión ya identificaron como Pegasus.

Si para el espionaje sobre 3 personas que tenían como común denominador que eran una molestia para la industria refresquera, se utilizó el Pegasus, ¿no existe la posibilidad que el software esté en manos también de quien no trabaja en el gobierno federal?

¿Por qué sólo se está enfocando la condena al espionaje ahora que se trata de periodistas, abogados de derechos humanos y activistas? La misma enjundia tendría que aplicarse al espionaje que desde principios de este siglo se ha venido realizando de manera sistemática a periodistas, abogados de derechos humanos y activistas, pero también a políticos, funcionarios públicos y empresarios, que en el pasado, lejos de ser motivo de repudio, ha sido manjar para los medios de comunicación, que sin cuestionar los orígenes de infinidad de materiales ilegalmente obtenidos que se les hace llegar, los difunden como si fuera resultado de investigaciones periodísticas.

El fin justifica los medios -la frase atribuida a Maquiavelo-, en su máxima expresión. El bien mayor es el sustento del aforismo. Sin embargo, ¿qué tantas veces ese tipo de prácticas ilegales fueron en beneficio del bien mayor? Muy pocas, en efecto. La mayor de las veces, fue para difamar, estigmatizar y, finalmente, descarrillar a políticos o dañarles su imagen. El espionaje al servicio de la propaganda. De esto no se habla, por supuesto, porque de ese ejercicio han vivido medios y políticos en los últimos años, particularmente, al servicio del poder.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 28 de junio de 2017).

La nueva sede de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Jalisco, inaugurada hace un mes con un costo de 88 millones de pesos, registró encharcamientos en varios puntos debido a la lluvia de este lunes.

De acuerdo con la versión de trabajadores, el agua pluvial se salió por los registros en varias salas.

La semana pasada, trabajadores también se quejaron de las deficiencias en el edificio que concentra demasiado calor. La autoridad prometió solucionarlo a la brevedad.

Durante su inauguración, Tomás Figueroa, titular de la Secretaría del Trabajo, destacó: "El edificio fue diseñado para que la luz natural pueda ser utilizada al máximo, por eso se consideró la orientación y edificación de las estructuras que ahora componen este espacio; durante el día no ocupamos la luz".

(V.periódico El Informador en línea del 3 de julio de 2017).

Tenemos las redes sociales que permiten que personajes como Lord Solares sean exhibidos en medio de la burla y diversión de todos los vecinos, que somos quienes vivimos en la Gran Guadalajara. Habrá quien diga que esa exhibición y burla va contra los derechos humanos, y es cierto, pero qué otra nos queda cuando el sistema de justicia mexicano por la incompetencia de sus actores deriva en que sea menos del 1% de los delitos el que se castiga.

Si los responsables de procurar e impartir justicia están fallando, y de manera grosera, en perjuicio de la población y son incapaces de arreglar lo que está mal entre ellos mismos, muy poco tienen que decir cuando alguien como Lord Solares es exhibido y humillado, y seguramente invitado a no conducir ebrio durante un muy buen tiempo.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 13 de julio de 2017).

El papelón de los fiscales de la Procuraduría General de la República, que fueron regañados en vivo por el juez, pues ni siquiera se tomaron la molestia de cuadrar las cifras, es para despedir al procurador. Ya sabemos que no va a renunciar, porque en este país nadie renuncia al hueso, pero es de pena ajena lo que sucedió en el 1er. día de juicio a Javier Duarte, el ex gobernador más conocido en este país: de los más de 400 millones que le imputaban solo aportaron pruebas por 38.

Pero, ¿cabe la posibilidad de que estas pifias estuvieran en el guion; que las equivocaciones sean intencionales para que el señor Duarte sea solo un chivo expiatorio momentáneo y no se le juzgue realmente por los delitos que cometió? En este país, lo sabemos de sobra, todo es posible. El caso está tan mal armado (la sonrisa del acusado ahora la porta el abogado) que todo apunta a que Duarte estará poco tiempo en prisión y que la señora merecedora de abundancia se quedará con todo el dinero producto de la corrupción gracias a un divorcio a tiempo y la ineptitud consciente.

Todos los actores políticos piden un castigo ejemplar en este caso; nadie pide justicia. Eso es jugar para la tribuna porque, seamos sinceros, no hay castigos ejemplares; nadie experimenta en cabeza ajena. Lo que está construyendo la clase política, desde el Presidente hasta el procurador, pasando por los flamígeros acusadores del PAN, PRD y no pocos miembros de la sociedad civil, es un circo en el que lo único importante es el aplauso del respetable.

Como todo circo malo, en el de Javidú, todo es previsible. No le cambie: ahí viene ya el pastelazo.

Diego Petersen Farah
(.pág.4-A del periódico El Informador del 19 de julio de 2017).

Las autoridades no están acusando a Duarte por todos los recursos que supuestamente desvió. No obstante, como en el caso del ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, y de la maestra Elba Esther Gordillo, sólo se necesitan 2 millones de pesos para mantenerlo en la cárcel. Los 38 millones acreditados a Duarte por la PGR, por ello mismo, son suficientes. Y con eso puede montarse el show pronosticado por el ex gobernador de Veracruz, para un público sediento de sangre.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 19 de julio de 2017).

Hechas las leyes por mano de los que esperan beneficiarse de ellas a costa de los demás, las esgrimen como si fueran absolutas, es decir, inmodificables, omnipotentes, irreversibles, "así lo marca la ley y basta". Pero en caso de que un ciudadano o todo un sector de la sociedad se querellen contra tal o cual norma, el remedio es acudir a la Suprema Corte que a su vez echará mano de cuanto recurso leguleyo disponga para sentenciar invariablemente en contra de la sociedad y a favor de la "ley", que se supone intocable.

Ahora mismo está en manos de la Suprema Corte la iniciativa de un diputado independiente bajo el título "sin voto no hay dinero" que busca poner fin al dispendio que se hace en favor de los partidos. Ya desde cuando se echaron a vuelo las campanas porque nuestro "deshache" Congreso [de Jalisco] aprobó la iniciativa, se dijo en este mismo espacio que antes de lo que se imaginaban alguien presentaría una controversia ante la Suprema, y esa controversia iría en la línea de apelar a sabrá Dios qué ley para echar abajo la propuesta. El chico malo fue el Partido Verde, que por lo demás siempre ha sido de lo menos presentable que tenemos en México a propósito de partidos; claro que no hay leyes que nos prevengan contra ese tipo de institutos políticos familiares que se enriquecen poniéndose a las órdenes del mejor postor, jugando deshonestamente su condición de minoría prostituible.

Pero eso es sólo un ejemplo entre cientos. Cuando se habló de que los altos funcionarios se bajaran en sueldo como medida de solidaridad con la crisis del gasolinazo y la devaluación, de inmediato legisladores, alcaldes y demás funcionarios se escudaron como "niños héroes" en la "legalidad" para no hacerlo. Es que la ley lo prohíbe ¿cómo ve? Pues entonces que se modifiquen todas esas leyes que a lo que vemos solamente sirven como solapa para cobijar el dispendio permanente y creciente de la casta política.

Se puede, es legal que la ciudadanía se organice y eleve una demanda de reforma de cuanta ley en México se esté usando para proteger privilegios, fueros, salarios deshonestos, crecimiento permanente de las nóminas, partidas presupuestarias para la basura electoral, etc. A ver entonces con qué salen los jueces de la Suprema Corte, a los que habría que comprender, ¿quién ganando más de 600,000 pesos mensuales va a hacer jurisprudencia en contra de quienes los pusieron en el cargo?

Armando González Escoto
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 23 de julio de 2017).

La Secretaría de Gobernación informó que durante el 1er. semestre del año sólo el 11% de las llamadas recibidas al número de emergencia nacional 911 fueron reales, mientras que el 89% improcedentes o falsas, por lo hizo un llamado a la población a hacer un uso adecuado de este número.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 25 de julio de 2017).

Doña Pacecita de mi vida y de mi amor, expresé con desacostumbrada melcocha, ¿sería usted tan amable de informarme si, de puritita casualidad, ya estará lista la ropa que le dejé a planchar el lunes?, pregunté cuando llegó el jueves y mis prendas no daban trazas de regresar a su lugar de partida.

Por esa muy nuestra costumbre de andar con mimosos rodeos verbales (que tanto nos critican españoles y argentinos) para solicitar algo, saqué mis mejores y más finos guantes para exagerar el tacto y dirigirme hacia mi habitual planchadora...

Paty Blue
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 30 de julio de 2017).

El director de la Banda Tierra Mojada, Virgilio Ruiz García, fue asesinado a balazos la madrugada de ayer por hombres armados en el exterior de un salón de fiestas, presuntamente porque el grupo se negó a complacerlos con una canción en la comunidad La Labor de Valtierra, localizada en el municipio de Salamanca, Gto..

(V.pág.14-A del periódico El Informador del 7 de agosto de 2017).

En múltiples ocasiones hemos escuchado, visto o leído cómo se inicia una obra, y cuando está a punto de ser entregada o incluso, ya entregada, empieza a ser destruida de nuevo, pues "a alguien" se le olvidó incluir determinado cableado. Ejemplos de ello se pueden observar en la calle Independencia -edificio de Ciudad Creativa Digital- están quebrando el concreto estampado, para colocar tubería y cableado. En 16 de Septiembre, entre Pedro Moreno y Juárez, un grueso muro de concreto está siendo derribado -vaya usted a saber por qué-; en el camellón de Avenida Circunvalación levantaron lo que se había construido en la administración anterior, para dejarlo casi igual -por lo menos a simple vista-; la obra en Avenida Alcalde, de Jesús García a Hospital, semanas de anunciada, cerrado el tráfico y no se percibe avance alguno, sólo por mencionar algunos ejemplos "vivos".

Se entiende que todo contrato lleva implícitas cláusulas de entrega, en cuanto a tiempos y formas, pero es un misterio -al menos para un servidor- quiénes pagan por los errores que se cometen.

Cuauhtémoc Cisneros Madrid
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 8 de agosto de 2017).

Se impone recordar que, en México, aunque las leyes obligan a someter a concurso los proyectos de obra pública, en la práctica opera el corolario de "Hecha la ley, hecha la trampa". El esquema de complicidad entre los pillos de la iniciativa privada y los que ejercen como funcionarios gubernamentales, opera a las mil maravillas: en beneficio de unos y otros... y en detrimento de las finanzas y de la obra pública: de las primeras, porque los "ajustes" que sobre la marcha deben hacerse a los presupuestos, suelen ser notoriamente superiores a los incrementos que experimentan los insumos desde que la obra se aprueba hasta que se entrega; y de los segundos, porque siempre hay maneras de abaratar los costos de cualquier producto o servicio; en detrimento, por supuesto, de la calidad.

Jaime García Elías
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 16 de agosto de 2017).

No sabemos si Lozoya es inocente, pero hasta ahora nadie -ni los periodistas que lo persiguen, ni la PGR, ni el gobierno de Brasil- ha ofrecido una sola prueba de que Emilio Lozoya recibió sobornos por parte de Odebrecht.

Queda claro que el escándalo Lozoya sigue el mismo camino que supuestas "investigaciones periodísticas" de "los mismos de siempre"; inventos que difaman con la intención de dañar la imagen de un gobierno al que han apaleado por años con fines político-electorales.

Durante la conferencia de prensa, Lozoya expuso lo absurdo que resulta la presunción de que los directivos de Odebrecht lo hayan contactado y sobornado sobre contratos de Pemex -durante la campaña presidencial de Peña Nieto-, cuando nadie sabía si en México ganaría el PRI, si nadie sabía si Lozoya sería incluido en el gabinete, si nadie sabía si llegaría a Pemex y, si nadie sabía si se licitarían los contratos que luego se dieron a Odebrecht.

Ricardo Alemán
(v.pág.20 del periódico Milenio Jalisco del 18 de agosto de 2017).

Dice un dicho popular que "como México no hay dos", y hace años era gracioso responder que no había 2, sino 10. Pero, en esta ocasión, tendremos que aceptar que nuestro país padece una suerte de excepcionalidad perversa.

Cuando vemos cómo funcionan las instituciones en la mayoría de los países de la región -con todas sus deficiencias y limitaciones-, encontramos una diferencia fundamental con nuestro país: la corrupción se castiga y se tienen elecciones sin grandes litigios. Aquí la corrupción está protegida con impunidad y no se ha logrado tener una normalidad electoral. El país cuenta con un sofisticado aparato jurídico y una institucionalidad judicial de 1er. mundo, sin embargo, sus resultados se quedan por detrás de países menos desarrollados. ¿Qué diferencia hay entre Brasil o Perú y México en el combate a la corrupción? Si nos limitamos a los resultados, el enorme contraste está en que en esos 2 países han logrado el castigo hasta los niveles más altos de la clase política y de los grupos empresariales, en cambio, aquí no pasa nada.

Con la globalización y los intercambios económicos, también llegaron las partes negras del crimen y la corrupción. Las grandes corporaciones como Odebrecht implementaron un modelo de corrupción en la región, que ha generado enormes operativos de dinero para financiar campañas, partidos y gobiernos, a cambio de obras con precios inflados. Como lo señaló el presidente de Transparencia Internacional, José Carlos Ugaz, este modelo de "gran corrupción" se compone de 3 elementos: financiamiento a campañas políticas, obtención de grandes obras de infraestructura sobrevaluadas y un sistema de sobornos para la clase política.

El combate al modelo corruptor de Odebrecht ha llevado a la cárcel a decenas de funcionarios, políticos y empresarios en varios países en toda la región, con excepción de México. Aquí es un territorio aparte. Un extenso reportaje de la revista Proceso 2128, firmado por Ignacio Rodríguez Reyna y Alejandra Xanic de Quinto Elemento Lab, puso al ex director de Pemex en la orbita del modelo por haber recibido supuestos sobornos por 10 millones de dólares desde la época de la campaña presidencial de 2012. La investigación periodística se basa en los testimonios de 3 brasileños, con altos cargos en la empresa Odebrecht, quienes han sido inculpados. Si es cierto o no, de cualquier forma, en México hay experiencias recientes que reproducen el mismo modelo de corrupción como la casa blanca de Peña Nieto o el ciclo de corrupción de la empresa OHL en el Estado de México. Estos ejemplos, cubiertos por la impunidad, no pasarán en este gobierno de las versiones que conocemos a través de los medios. Lo más probable es que suceda lo mismo con el expediente Lozoya/Odebrecht.

No sabemos si el reportaje periodístico revele datos confiables, pero el contexto lo vuelve completamente creíble. Además, ya vimos a una PGR incompetente. Por el círculo de protección e impunidad, que domina en México, quizá no lleguemos a saber por la ruta legal lo que pasó con ese dinero. Ricardo Raphael plantea la misma duda y elige documentar en su columna de EL UNIVERSAL, "Lozoya, el peor" (17/VIII/2017), la pésima gestión de este ex director de Pemex, como el gran endeudamiento y las malas decisiones de gestión que afectaron de forma grave a la empresa.

México, de acuerdo con el presidente de Transparencia Internacional, está lejos de los 2 modelos que se han implementado en la región para combatir la corrupción: el que han seguido Brasil y Perú con un sistema judicial potente y autónomo; el otro es el de Guatemala, que se auxilió de una comisión internacional de la ONU para resolver graves casos de corrupción. En el caso mexicano, la impunidad sistémica protege a los operadores de la corrupción; tenemos un sistema judicial capturado por los intereses políticos y económicos, con una clase política que llegó al poder mediante un modelo de dinero sucio, obras públicas y protección, por eso será muy complicado salir de la excepcionalidad perversa en la que estamos atrapados.

Alberto Aziz Nassif, investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
(v.periódico El Universal en línea del 22 de agosto de 2017).

Hay 2 frases que en México se repiten con muchísima frecuencia, para denotar, primero, que aquí la ley se aplica porque se aplica; y después, que -como se decía en cierto programa radiofónico- "el que la hace, la paga". La 1a. frase surge en cuanto un funcionario público de cierto nivel tiene que referirse a una denuncia más o menos grave, planteada por algún personaje u organismo de la sociedad civil razonablemente respetables, a través de los medios: "se investigará, y se llegará hasta las últimas consecuencias". La 2a. pretende cortar de tajo la posibilidad de que tal investigación aborte si detrás de ella hubiera algún "intocable" (del que pudiera decirse lo que de los espíritus chocarreros: "No existen... pero de que los hay, los hay"): "Caiga quien caiga".

Jaime García Elías
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 6 de septiembre de 2017).

La pieza llamada "Sincretismo", de Ismael Vargas, se inscribe en una estética que según José Clemente Orozco, en su autobiografía, surgió por la década de 1930 y que describe con bastante desdén: "empezó a inundarse México de petates, ollas, huaraches, danzantes de Chalma, sarapes, rebozos... el nacionalismo agudo hacía su aparición".

Los regímenes "revolucionarios" intentaron por todos los medios manipular la historia y la mentalidad del pueblo mexicano, recurriendo entre otras cosas a lo que Hobsbawm llamaría luego "tradiciones inventadas". Algunas pegaron, la mayoría no. Con el respaldo de las corporaciones del partido (como ese primor estalinista que fue la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) se impulsó una estética... digamos "pintoresca": un arte folclórico, superficial y ramplón. Los 2 "hitazos" del régimen fueron las calacas ubicuas, sobre todo bajo la forma de "la catrina", y los altares de muertos, aun en regiones donde jamás existió tal costumbre, como por ejemplo Guadalajara. Pero casi todos los demás empeños fracasaron, afortunadamente.

Esa estética del papel picado acabó encerrando a las artes del México oficial en la célebre "cortina de nopal", que de repente retoña.

María Palomar
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 10 de septiembre de 2017).
Para un diccionario

Autocrítica.- Concepto anhelosamente buscado por el pueblo, periodistas e intelectuales en las declaraciones, publicaciones e informes de los hombres públicos respecto de su actuación. Hasta ahora no ha sido encontrada y algunos autores creen que se trata de un mito o de una figura soñada por personas en estado de gracia. Lo más que se ha dado es que ante la evidencia de fracaso de la actividad gubernamental, mencionan que ya le están dando solución.

Bache.- Objeto mitológico que a diario es observado y sufrido por la totalidad de la población, pero cuando algún miembro del glorioso infelizaje accede a ese paraíso que es la ubre pública, que muchos consideran inagotable, los objetos de estudio desaparecen y desde ese día dejan, por ese solo hecho, de reconocerlos, salvo como objeto de estudio antropológico.

Últimas consecuencias.- Concepto profusamente usado por nuestras amadas autoridades cuando son encontradas en algún trafique (de preferencia de carácter delictuoso) y del que deseen, para fingir resolverlo, patearlo para delante. Por lo general se adjetiva con el fundamental "caiga quien caiga". Por lo general, también, el asunto termina el papel (o una carpeta, para estar a la moda), un papel fácilmente disoluble con el tiempo y que evitará se resuelva legalmente.

Estado de derecho.- Tema muy usado, cuando en realidad lo que se logra es un estado de desecho en que la justicia se finge; para esto se realizará una gran actividad, por ejemplo ante un presunto que haya fallecido en algún operativo, se le cargan todos o muchos de los crímenes no resueltos anteriormente. Es de decirse que casi por arte de magia sujetos anteriormente desconocidos resultan ser, ya muertos, archicriminales y objetivos prioritarios in pectore o cuando menos ignorados por el resto de la población.

Ratificación de mandato.- Tiene lugar cuando así lo exige el pueblo, que ansía volver a elegir (lo que se explica con lo divertidas que son para la raza las elecciones) y por lo general lo hacen, volviendo a votarlos. Desde luego para que el ejercicio funcione es muy conveniente, aunque haya a quienes les dé flojera, hacerse con fondos públicos y organizarse, ejecutarse, contarse y cuidar la legalidad y trasparencia por gente incondicional: siendo preferible hacerlo 500 días después de las elecciones, donde además se mantendrá la alegría de tener eventos electorales cada año y medio. En estas condiciones, aunque muchos lo consideren un acto de auto elogio, podemos esperar que la cosa salga muy bien, hasta ahora no ha fallado. Pero hay que ser precavido de cumplir todos los requisitos, porque la única vez que fracasó fue cuando un funcionario que, como todos, se sentía amado por su pueblo y encargó el ejercicio a unos terceros, que conscientes de su encargo, recogieron sus cenizas después de que se quemara en una hoguera.

Acción de gobierno.- La regla general es que casi todas las acciones de gobierno están, por la razón que usted quiera, mal hechas y las pocas que no lo están suelen ser muy caras, carísimas.

Carlos Enrigue
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 17 de septiembre de 2017).

Presumieron la ley como si una norma cambiara la realidad, pero bueno, ese es mal de todos los gobiernos en México.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de septiembre de 2017).

Una vez más el centralismo volvió a aflorar. La tragedia es igual de grande en Morelos, Puebla, Estado de México y el norte de Oaxaca, pero solo tenemos ojos para la capital. La reconstrucción en los pueblos del sur tardará, tristemente, mucho más tiempo, prolongando la tragedia. De nosotros depende que no se olvide a los olvidados de siempre.

Diego Petersen Farah
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 20 de septiembre de 2017).
México, el país de las maravillas (hasta el 2008)
México, el país de las maravillas (2009-2014)
País de mentiras
Gilipolleces orgullo nacional. México, faro de las naciones
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Fecha de última actualización: 20 de septiembre de 2017.

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