La tortuga marina, ecocidio mexicano.


Artículo 420 del Código Penal Federal:

Se impondrá pena de 1 a 9 años de prisión y por el equivalente de 300 a 3,000 días multa, a quien ilícitamente:
I. Capture, dañe o prive de la vida a algún ejemplar de tortuga o mamífero marino, o recolecte o almacene de cualquier forma sus productos o subproductos.
IV. Realice cualquier actividad con fines de tráfico, o capture, posea, transporte, acopie, introduzca al país o extraiga del mismo, algún ejemplar, sus productos o subproductos y demás recursos genéticos, de una especie de flora o fauna silvestres, terrestres o acuáticas en veda, considerada endémica, amenazada, en peligro de extinción, sujeta a protección especial, o regulada por algún tratado internacional del que México sea parte.
Se aplicará una pena adicional hasta de 3 años más de prisión y hasta mil días multa adicionales, cuando las conductas descritas en el presente artículo se realicen en o afecten un área natural protegida.


El barco Puente San Jorge estaba pescando langostinos en una nueva zona que se había abierto un poco más al norte de San Antonio Oeste, cerca de la punta norte del golfo San Matías, Argentina, a unas 45 o 60 millas de la costa. En plena labor el capitán, a poco más de 15 minutos de arrastre, ordenó levantar las redes y en ese momento parte de la tripulación observó un movimiento extraño entre la pesca, extraños a los movimientos normales que se ven habitualmente en las redes.
Uno de los integrantes de la dotación, se acercó y vio entre los langostinos a en inmenso ejemplar de Chelonia agassizii, más conocida como tortuga prieta o negra, que se debatía con un cazón prendido de su cola. Rápidamente desarmaron el aparejo de pesca y liberaron al animal, el cual se encontraba, por el estrés de la red, en un estado de casi inconsciencia. Le echaron agua salada y la tortuga volvió en sí, lo que aprovecharon para volverla al océano, al cual regresó viva y con fuerzas para salir nadando rápidamente de la cercanía del barco.
Si bien la distribución geográfica de la tortuga negra se concentra más en las costas del Pacífico, desde Canadá hasta Tierra del Fuego, como en las Islas Galápagos, Perú y golfo de California, también se las puede ver en menor medida en las costas atlánticas. No migran mucho y no les gusta alejarse de la costa.
Puede alcanzar hasta los 126 kilos. Las crías son de color café oscuros o negro, los especímenes jóvenes tienen el dorso negro, café o amarillo, a veces con rayas verde oliva. Los adultos son de un negro brillante en el dorso y, a veces, se les genera un alga que les da un color verde brillante.

(V.Noticias Ambientales del 14 de mayo de 2014).

Con 60,000 pesos al año se salva la vida de más de 33,000 tortugas marinas que eligen llegar a Jalisco para dejar sus huevos y que bajo su arena nazcan sus crías.
Todas las noches de julio y hasta diciembre llegan hembras a la costa de La Gloria, en el municipio de Tomatlán. Cada oleaje acerca más al caparazón y ya en tierra firme la tortuga termina de impulsarse con sus aletas. El macho, desde que entra al mar recién salido del nido, no vuelve a salir.
De atrás hacia adelante, la tortuga avienta arena para avanzar sin prisa. Prepara el lugar que le apetece, limpia el sitio, empareja los relieves y cava un orificio sobre el que se queda en reposo para aventar los huevos. Entonces comienza el combate.
Las tortugas son vigiladas en las noches cuando se acercan a la costa. Están alertas los ojos que las ven como negocio y las esperan para asesinarlas y quitarles carne y huevos. También están al pendiente quienes cuidan su estancia en tierra y protegerán la vida de sus crías.
Quienes colaboran en el campamento tortuguero de La Gloria, coordinado por el biólogo José Antonio Trejo Robles, vigilan que la vida de las tortugas se salve. Tienen una motocicleta con la que dan rondines para revisar la anidación y recolectar huevos. En combustible se va la mitad del presupuesto anual: 30,000 pesos.
Los otros 30,000 pesos se van en alimentación. Quien llegue a La Gloria a salvar tortugas es por voluntariado. Para poder cubrir más costa en la vigilancia y preservar más nidos es necesario un presupuesto de 90,000 pesos, explica Trejo Robles.
Los recursos del campamento llegan directamente del Centro Universitario del Sur de la Universidad de Guadalajara. No hay dinero de otras autoridades. El Ayuntamiento de Tomatlán apoya con trabajos de limpieza, acarreo de materiales y demás cooperación que puedan dar los dos funcionarios de la Dirección de Ecología.
Lo que sí genera ganancias es la muerte, a pesar de la veda total de 1990. Por cada animal, la ganancia es de 1,500 pesos, estima Marciano Basópoli, director de Ecología de Tomatlán. En La Gloria han encontrado 177 tortugas asesinadas y calculan que otras tantas fueron sacrificadas y escondidas.
Hay acción de las autoridades, pero falta más para reducir la depredación de estos animales. La Secretaría de Marina y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizan vigilancia y sanción. En lo que va del año se les ha visto 3 veces en La Gloria, pero tampoco es que hagan públicos sus operativos.
A las orillas de la costa quedan los restos de las tortugas muertas, con heridas en su cuerpo y el caparazón maltratado. Algunas quedan hasta volverse esqueleto.
Hay 19 campamentos tortugueros en Jalisco; algunos son privados y algunos otros son aprovechados para hacer mal uso de los recursos naturales.
Algunos otros carecen del permiso federal de la Dirección General de Vida Silvestre, con lo que se escapan de la revisión que se hace del manejo de los huevos y las crías, explica el biólogo.
Los huevos de la tortuga golfina, que es la especie que por lo regular visita las playas jaliscienses, tienen la apariencia de una pelota de golf. Su cascarón blando obliga a hacer una recolección con cautela. Los llevan a los nidos que tienen en el campamento, y que imitan al que crea una tortuga, y ahí nacen las crías 45 días después.
Por cada nido son 97 huevos. Bajo de la arena, la temperatura ayuda a que la cría rompa su huevo. Recién nacidas son liberadas en puños sobre la costa, como habrían salido del nido natural, para que estrenen sus aletas, sigan la pista del mar y vayan hacia él. Caminan lo que las trampas de la arena les permiten, hasta que una ola las alcanza y se las lleva.
Este año han sido liberadas 385,129 crías y se han protegido 487,506 huevos y 5,172 nidos. Los resultados no alcanzarán los de 2012, cuando se logró la cifra récord en 27 años, con 445,000 crías liberadas, 592,325 huevos conservados y 6,013 nidos protegidos. Con estas cifras Jalisco se posiciona en el 2o. lugar en conservación de tortugas en México, después de Oaxaca, explica José Antonio Trejo.
Las crías logran meterse al mar, y hasta ahí llega lo que pueden hacer por ellos los seres humanos que las protegen. Pero, por supuesto, el desarrollo de los jóvenes animales no está garantizado: sólo 3 de cada 100 llegarán a adultos.
Los casos en que se logra sancionar a quienes roban y lucran con tortugas en la Costa de Jalisco tienen que ver con que las autoridades federales los detectan en sus operativos; por parte de los ciudadanos no hay denuncias, expresa el director de Ecología de Tomatlán, Marciano Basópoli.
"Tienen miedo de que las mismas personas que se dedican a depredar a la especie les puedan hacer algo. Entonces, muchas veces es el miedo a denunciar".
Y aunque falta movilización de la ciudadanía en las denuncias, su participación sí es activa en la conservación, comenta el director. El ayuntamiento tiene campañas con estudiantes para incentivar la conciencia de la preservación.
La colaboración y preocupación de los ciudadanos van en aumento, evalúa Tomás Ortega, rector del CucSur. Se nota en los ánimos por involucrarse; por ejemplo, La Gloria ha recibido 600 visitantes este año. Aunque la conciencia va más allá, pues para el turismo el atractivo de las tortugas cambia de verlas como alimento a vivir la experiencia de su protección y liberación.

(V.pág.13-A del periódico El Informador del 18 de noviembre de 2013).

El Colegio de la Frontera Norte, "The Wilson Center" y el Senado de la República, otorgaron un reconocimiento especial al estado de Tamaulipas por el éxito logrado dentro del Plan Binacional para la "Recuperación de la Población de la Tortuga Lora".
Este es un programa de éxito en donde se unieron las partes involucradas con la especie, desde autoridades federales ambientales de los Estados Unidos y México, gobiernos estatales, municipales, ONG’s, universidades y pobladores con el objetivo de quitar del estatus de "en peligro crítico de extinción" a esta especie, dijo Humberto René Salinas Treviño.
En Tamaulipas se cuenta con infraestructura destinada al cuidado de la misma y año con año se realizan eventos para la liberación segura de estos animales.
La tortuga lora es la más emblemática de esta especie marina, por sus muy particulares características está declarada en peligro crítico de extinción y posiblemente es la tortuga marina más amenazada del mundo, ya que tiene una distribución muy restringida.
Aproximadamente el 90% de la anidación ocurre en la playa de Rancho Nuevo, Tamaulipas, y el resto de su ciclo de vida se desarrolla entre el Golfo de México y el sureste de Estados Unidos.
Pobladores y sociedad civil amplían a partir de este año los trabajos a seis campamentos que cubren desde el municipio de Tampico al de Soto la Marina en el estado de Tamaulipas y en los Estados Unidos desde el sur de la Isla del Padre.

(V.periódico Excélsior en línea del 5 de noviembre de 2013).

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente detuvo a dos mujeres en el municipio Santa María Tonameca, Oaxaca, en posesión de carne y 84 huevos de tortuga marina de la especie Golfina (Lepidochelys olivácea), la cual se encuentra en veda permanente en el estado.
En un comunicado, la dependencia federal explicó que en coordinación con elementos de la policía estatal, personal de la Profepa en esa entidad realizó un recorrido de vigilancia por el paraje conocido como "Guapinole", donde observó a las dos personas del sexo femenino con el "subproducto y producto de tortuga marina".
En este marco, los elementos policiales estatales auxiliaron en el traslado de ambas mujeres al Ministerio Público Federal en Bahía de Huatulco, donde se iniciará el procedimiento administrativo y penal en su contra por la comisión delito ambiental federal.
De acuerdo al Artículo 420 del Código Penal Federal, se impondrá pena de 1 a 9 años de prisión y por el equivalente de 300 a 3,000 días de multa, a quien ilícitamente capture, dañe o prive de la vida a algún ejemplar de tortuga o mamífero marino, o recolecte o almacene de cualquier forma sus productos o subproductos.
Ante ello, inspectores de la Profepa aseguraron los 84 huevos, carne y aletas de tortuga marina de la especie Golfina, por lo que serán resguardadas por esta instancia. La especie Lepidochelys olivácea está listada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, bajo la categoría de Peligro de Extinción.
Sin embargo, la dependencia precisó que independientemente del proceso penal que desahogarán estas personas en la Procuraduría General de la República, la Profepa iniciará el procedimiento administrativo respectivo en contra de las mismas, hasta emitirse la resolución correspondiente, precisó el texto.
Además, se aplicará una pena adicional hasta de 3 años más de prisión y hasta mil días de multa adicionales, cuando las conductas descritas en el presente artículo se realicen o afecten en un Área Natural Protegida, sentenció la Profepa.

(V.periódico Excélsior en línea del 2 de octubre de 2013).

En lo que va de la temporada, en el campamento tortuguero que maneja la Subdirección de Ecología de Puerto Vallarta, se han sembrado 621 nidos de tortugas marinas; van aproximadamente 62,000 huevos protegidos que a la fecha han liberado 3,789 crías.
Informó el titular de la dependencia, Luis Fernando Guevara, en el evento de liberación de crías de tortuga realizada en la playa del Holi, con la presencia del delegado de la SEMARNAT en Jalisco, Sergio Hernández González; el alcalde Ramón Guerrero Martínez y el rector del Centro Universitario de la Costa, Marco Antonio Cortés Guardado, entre otros.
Lamentablemente el evento fue realizado en una hora inadecuada [un horario cómodo para "las autoridades", supone el webmaster], cuando de acuerdo a algunos biólogos locales, había demasiada luz natural, de tal forma que apenas empezaron a nadar las tortuguitas en el mar, decenas de aves marinas se precipitaron para atraparlas, lo que provocó pesar entre los asistentes.

(V.pág.16 del periódico Milenio Jalisco del 6 de septiembre de 2013).

Este viernes se realizará la primera liberación oficial de crías en el Campamento Tortuguero de Nuevo Vallarta, como parte de las acciones de educación ambiental del programa de Certificación Blue Flag que ostenta la playa Nuevo Vallarta Norte, en este destino.
Dicha playa, no obstante el importante desarrollo turístico que tiene, es la que mayor número de arribos registra históricamente en la región. Algunos datos del Programa Nacional de Conservación de Tortugas Marinas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas señalan que durante 2010 se registraron 51,000 nidadas de tortuga golfina en el Pacífico mexicano, de las cuales unas 6,000 fueron en los 14 kilómetros de playas de Nuevo Vallarta.
En 2009, las estimaciones oficiales del campamento tortuguero establecido en Nuevo Vallarta, hablaban de que hasta octubre se habían recuperado cerca de 4,000 nidos y liberado a 200,000 quelonios recién nacidos.

(V.pág.16 del periódico Milenio Jalisco del 26 de julio de 2013).

En lo que va de la temporada 2012-2013 se han liberado más de 470,000 crías de tortuga golfina en la Península de Baja California y Pacífico Norte, lo que representa un incremento de 185% respecto a la temporada anterior.
En un reporte sobre el Programa Nacional de Conservación de Tortugas Marinas, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas refirió que en la Dirección Regional Península de Baja California y Pacífico Norte, los datos en la materia son positivos.
En esa zona se han protegido tortugas tipos golfina, laúd y prieta, y tan sólo en la primera de esas especies, se han conseguido logros muy positivos, expuso.
El titular de la Dirección Regional, Benito Bermúdez Almada, señaló que en la temporada actual se protegieron 5,607 nidadas, que permitió liberar 472,362 crías. Esta cifra, es 185% superior a las 165,242 crías liberadas en toda la temporada 2011-2012, anotó.
Además, en apoyo a la población de esa zona, el año pasado se invirtieron casi 1'300,000 pesos, en el Programa de Empleo Temporal, para desarrollar actividades del Programa Nacional de Conservación de Tortugas Marinas.
Como parte de esas actividades, se compraron materiales, se pagaron jornales y se cubrieron gastos de operación, en beneficio de familias de la zona, donde las mujeres tuvieron una importante participación.

(V.periódico Excélsior en línea del 9 de julio de 2013).

El "Campamento de protección a la tortuga marina", de la Preparatoria Regional de Puerto Vallarta, de la Universidad de Guadalajara, trabaja desde hace 7 años en la conservación del quelonio en la playa de Mayto, ubicada en Cabo Corrientes, Jalisco, por lo que se ha convertido en un referente en la región y uno de los mejores en su tipo.
Ahí desovan 3 de las 4 especies que pueblan las costas jaliscienses: la tortuga golfina, la negra y la laúd. La única que no arriba a esta playa es la carey.
En los más de 12 kilómetros de playa que forman parte de la localidad de Mayto, tan sólo en las primeras 5 temporadas lograron proteger a 379,924 huevos y 3,995 tortugas madre, con un promedio de 50,000 crías liberadas cada año.
Esta cantidad se suma a los más de 1,300 nidos en los corrales de incubación, que al inicio de 2013 protegieron y recolectaron. Este fue uno de los mejores ciclos de protección de la tortuga, una especie en peligro de extinción.
La protección del quelonio realizada en este campamento, impacta de manera directa al mercado negro, ya que los huevos de tortuga son cotizados y los venden de manera ilegal entre 10 y 15 pesos cada uno, mientras que un caldo de tortuga lo llegan a cotizar hasta en 2,000 pesos.
Mayo, junio y julio son los meses en que se registra el mayor número de saqueos a nidos: de cada 100 son robados entre 15 y 20.Otros huevos son víctima de la depredación de animales que habitan en la zona.
La labor que los universitarios efectúan en el campamento es de suma importancia en la conservación de esta especie, explicó el director del plantel, doctor Armando Soltero Macías.
Los estudiantes realizan la labor de patrullaje por las noches, en el momento en el que las tortugas salen del mar y se dirigen a la playa para desovar en promedio 95 huevos. También participan en la liberación de las crías después de haber sido incubadas en un corral especial, ubicado dentro del campamento, durante más de 45 días y hasta 60, dependiendo del clima. Sin embargo, sólo el 2% de esas tortugas liberadas al mar sobrevivirán y regresarán a Mayto dentro de 20 o 30 años.

Wendy Aceves Velázquez. (V.pág.3 de la sección "Regional" de La gaceta de la Universidad de Guadalajara del 1o.de julio de 2013).

En 2012 sólo el campamento tortuguero La Gloria del municipio de Tomatlán liberó 445,386 crías de tortuga marina y protegió 6,013 nidos, lo que representa un récord de rescate por parte del Programa de Conservación a la Tortuga Marina que implementa el Departamento de Estudios para el Desarrollo Sustentable de Zonas Costeras del Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara, a pesar de contar con un presupuesto no mayor a los 50,000 pesos anuales.
Los resultados considerados como exitosos, son coordinados por el investigador José Antonio Trejo Robles, quien detalló que a pesar de la falta de recursos económicos para mejorar y optimizar las acciones de conservación y protección, se ha logrado una notable disminución en la matanza, tráfico de huevos y consumo de productos de tortuga, acciones consignadas como delito federal.
"Lo poquito que tenemos lo hacemos rendir. La universidad está ofreciendo alrededor de 40, 50,000 pesos anuales", monto que se distribuye en cuatro campamentos para la protección de nidos: La Gloria, Bahía Navidad, El Coco y Hotel Blue Bay Tenacatita, que durante el transcurso de 2012 han logrado salvaguardar un total de 6,852 nidos.
Entre las principales actividades de los campamentos destaca el constante monitoreo y recorridos nocturnos que Trejo Robles realiza en compañía de investigadores, voluntarios, colaboradores comunitarios y estudiantes, en los que aseguran que las tortugas desoven satisfactoriamente sin riesgo de ser sacrificadas y/o hurtadas junto a sus nidos.
En este año se han registrado 1,171 nidos saqueados y 489 tortugas hembras sacrificadas, lo que indica constante presencia de depredadores humanos y naturales como los animales.
"Regularmente no nos damos cuenta (del momento de violación al ecosistema). A las personas que atrapan se las llevan al Ministerio Público. No es muy común, solo cuando son grandes cantidades de huevos. Son de 2 a 3 años de cárcel o multas de 150,000 pesos. Consumir, destruir, vender productor de tortuga marina es delito federal".
En comparación a las cifras de 2011, los resultados positivos se han elevado casi al doble, pues hasta el año anterior se registraron 4,250 nidos protegidos y 276,201 crías liberadas.
En cuanto a las líneas de investigación, Antonio Trejo Robles explicó el seguimiento que se da a temas como la mortalidad embrionaria, contenido estomacal para determinar el tipo de alimentación de las tortugas, estimación de proporción sexual y abundancia de huevos, seguimientos satelitales, efectos de luces en la playa y presencia de hongos en nidos de corrales de incubación.
En los últimos 3 años 15,443 nidos y 1'481,261huevos fueron protegidos. Se liberaron 1'101,114 crías.

(V.pág.3-B del periódico El Informador del 11 de diciembre de 2011).

En este año el Acuario Mazatlán ha recolectado 608 nidos de tortugas marinas, de las llamadas "caguamas".
El periodo de anidación o desove inició en el mes de junio y concluye de manera oficial en noviembre, y a la fecha se tienen más de 58,000 huevos, ya que cada nido comprende entre 100 y 120.
Los nidos fueron localizados en diferentes playas del puerto, principalmente en el área de Cerritos, que es la zona norte de Mazatlán, por lo que se espera que este año se liberen más de 40,000 crías.
El coordinador del Programa de Protección Permanente a las Tortugas Marinas, José Barrón Hernández, dio a conocer que de seguir esta tendencia de nidos recolectados se podría romper récord.
Informó que la mejor temporada fue la del año 2010 con 723 nidos y 65,941 huevos, a la fecha se tienen 608 nidos y 58,042 huevos.
Septiembre y octubre son los mejores meses para que las tortugas desoven y el tiempo de anidación de cada huevo es de 45 días, a mayor temperatura nacen hembras y viceversa, señaló.
De acuerdo a estudios realizados una o dos de cada 100 crías llegan a la edad adulta.

(V.periódico El Universal en línea del 7 de septiembre de 2012).

Miles de tortugas leatherback recién nacidas fueron aplastadas por excavadoras el fin de semana en Trinidad. Las muertes fueron resultado de los esfuerzos para redirigir el río Grande Riviere, que había erosionado la arena de una popular playa. Piero Guerrini, dueño de un hotel declaró: "La erosión necesita detenerse, pero lo que pasó no está bien".
Miembros de la Grand Riviere Environmental Organisation se pasaron un día entero tratando de salvar a las sobrevivientes, rescatando cerca de 500. "Este es el peor caso de destrucción de tortugas por humanos que he visto", dijo Sherwin Reyz, uno de los miembros.

(V.msn Now del 10 de julio de 2012).

Rescate de tortugas gopher.

He sido voluntaria para la Vero Beach Humane Society por muchos años. Como voluntaria, me avisaron que un área de 38 acres en Vero Beach se iba a construir. Desafortunadamente, esta tierra es el hogar de docenas de las tortugas gopher en peligro de extinción. Una controversial ley estatal en Florida permite a los desarrolladores hacer un pago a un programa de administración de tierras y a continuación remover la tierra sobre los nidos de las tortugas gopher condenando a las que queden dentro a una muerte lenta. Las tortugas sepultadas pueden vivir hasta 6 meses bajo tierra antes de morir de hambre y asfixia.
A los ciudadanos no se les permite mover a las tortugas gopher. La comisión de conservación Florida Fish and Wildlife cambió sus reglas, haciendo a un lado el complejo proceso de permisos requeridos para trasladar las tortugas gopher, de manera que pudiéramos rescatarlas.
Nos las arreglamos para salvar a 31 que fueron llevadas a otra reserva de 18 acres.

Laura Guttridge
(v.care2 causes & news del 6 de julio de 2012).

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente aseguró 42 huevos de tortuga marina que se vendían en un restaurante de la Colonia El Colli (Zapopan, Jalisco).
El decomiso de los huevos de tortuga se realizó en un restaurant de mariscos y aún no hay detenidos porque el Ministerio Público deberá realizar la investigación del delito. Es decir, se está integrando la averiguación previa para deslindar responsabilidades.

(V.pág.1-B del periódico El Informador del 23 de octubre de 2011).

Ecologistas y funcionarios de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente coincidieron en que la construcción de barricadas a orillas del mar para frenar la erosión y la edificación de un complejo turístico cerca de la playa afecta la orientación de las tortugas carey del Caribe -especies que se encuentran en peligro de extinción- en temporada de anidación.
Por naturaleza, las tortugas regresan al lugar donde nacieron y si todo está cambiado se pierden y buscan otro lugar con mayor riesgo para poder desovar.
Debido a ello, en los últimos 5 años en las playas de Campeche, la capital del estado, han muerto en promedio por año 40 de esos quelonios -cuyo nombre científico es Eretmochelys imbricata- que han arribado desorientados, principalmente durante la temporada de reproducción que se extiende del mes de abril a septiembre.
La muerte de esas especies coincidió con los trabajos para la construcción del complejo turístico "Playas Campeche", a un costado de Punta Xen, cerca de Champotón, donde se localiza el principal desovadero de tortugas de carey en el país, ubicado a 110 kilómetros al noroeste de Campeche.
Sin embargo, Elías Moisés Melken Macossay, inspector de recursos naturales de la Profepa en Campeche, atribuyó la muerte de los quelonios a la construcción de escolleras efectuada en las playas del estado para contener la erosión, y dijo no tener pruebas de que se deba a la desorientación por las obras del complejo turístico.
Además, el delegado de esa dependencia, Francisco Brown Gantús, minimizó el fenómeno al atribuir la muerte de las tortugas a la inconsciencia de los pescadores.
Por su parte, el responsable del Programa de Preservación de la Tortuga en el Área Natural Protegida de Flora y Fauna "Laguna de Términos", Vicente Guzmán Hernández, consideró que la basura que se acumula en litorales campechanos evita que los quelonios lleguen a desovar a los lugares tradicionales, y aseguró que los pescadores campechanos han aprendido a respetar y preservar esa especie marina. "En Campeche desde 1971 está penado, sin derecho a fianza, pescar tortugas marinas".
El complejo turístico se construye a escasos 10 metros de la orilla de la playa, en el área de reproducción del quelonio, por lo que en el estudio de impacto ambiental de la obra se prohibió utilizar maquinarias y luces después de las 18:00 horas, principalmente en temporada de arribazón, para no causar desorientación en las tortugas.
Según el presidente del consejo de vigilancia del grupo ecologista "Quelonios", Juan Manuel Díaz García, la construcción del complejo turístico denominado "Campeche Playa, Golf, Marina and Spa Resort" pone en riesgo la reproducción de por lo menos 700 tortugas de carey que por temporada llegan a depositar alrededor de 80,000 huevos, lo que hace de esta región su santuario de Punta Xen.
El ecologista consideró que el arribo y muerte de esos quelonios al malecón de la ciudad de Campeche es por la desorientación provocada por la invasión de su desovadero, ante la indiferencia de las autoridades encargadas de su protección.
Para el experto, la futura arribazón y reproducción de la especie "es incierta" porque el complejo se levanta a no más de 10 metros de la orilla de la playa.
Se trata de "construcciones elevadas que, por lógica elemental, habrán de contar con todos los servicios, sobre todo iluminación y, como se sabe, la tortuga carey arriba por la noche a las playas a depositar sus huevos porque la naturaleza así las hizo, sobra decir entonces que la luz las afecta, provoca que no arriben", reiteró Díaz García.
La tortuga de carey es una de las especies incluida desde 1996 en la "lista roja" en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que ubica a las playas de Champotón como su principal centro reproductor.
Según la UICN, la población global de esa tortuga se redujo al menos 80% en las tres últimas generaciones, es decir, en un tiempo promedio de 105 años, además de considerar probables disminuciones de reproducción en el futuro en otros santuarios que se localizan en países como Nicaragua, Panamá, Madagascar, Sri Lanka, Tailandia, Malasia, Indonesia y Filipinas.
Además de las amenazas que comparte con otras tortugas, como la pérdida de hábitat de anidación y alimentación, la polución del petróleo, la ingestión de desechos marinos y el enmarañamiento con redes pesqueras, la carey es explotada por su concha, material precioso equivalente al marfil, al cuerno de rinoceronte, al oro y a las gemas.

(V.pág.18-A del periódico El Informador del 19 de septiembre de 2011).

Las playas colimenses de Tepalcates, Cuyutlán, El Paraíso, Tecuanillo, donde se encuentran instalados "tortugarios", han empezado a registrar grandes arribos de tortugas marinas de la especie laúd, que cada año llegan a esta costa a desovar, para lo cual autoridades de la Sexta Región Naval de la Secretaría de Marina Armada de México, de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, han establecido un amplio programa de seguridad y protección de esta especie marina.
Según la responsable del Centro Ecológico de Cuyutlán, María Cruz Rivera Rodríguez, dio a conocer que ya se inició la arribazón de tortugas marinas de la especie Laúd y que hasta el momento tienen protegidos 65 nidos, de entre 90 y 120 huevos.
Rivera Cruz dijo que al igual que otras temporadas, esperan incrementar el número de nidos protegidos; esto con el apoyo de las autoridades para aumentar la vigilancia, con la finalidad de crecer el número de crías liberadas.
Recordó que la temporada anterior se liberaron más de 200,000 crías, en su mayoría de la especie laúd y en total fueron 1,600 nidos los protegidos.
"Cada vez se incrementa la protección por la eficacia en esta actividad, pues hay mayor personal y más comunicación con las autoridades para que realicen operativos de vigilancia".
Respecto a la depredación de huevos, Rivera Rodríguez dijo que este tipo de práctica por desgracia se continúa registrando en las costas colimenses, pero en lo general en todo el litoral del Pacífico mexicano, pues son 30 kilómetros de playa los que tienen protegidos y que siguen cuidando, reportando esta situación a la autoridad competente que es la Profepa "y ellos se encargan de poner las denuncias correspondientes".
Lamentó además que las personas que se dedican a la depredación de huevos de tortuga, en su mayoría lo hacen para comercializarlos, y una mínima parte para el consumo, aunque en los 2 casos es un delito federal.
Finalmente, dio a conocer que durante este periodo vacacional se están llevando a cabo talleres de educación ambiental con la finalidad de inculcarle a la gente el cuidado y protección de esta especie marina, pues considera que si los invitan a proteger las especies que están en peligro de extinción, este proyecto será más exitoso.

(V.pág.19-A del periódico El Informador del 11 de julio de 2011).

En el playón de Mismaloya, el santuario de protección de tortuga marina más grande de México, las obras de remodelación y ampliación del Hotelito Desconocido están ocasionando presiones al ecosistema que sustenta a los quelonios, daños a la economía de los pescadores y una amplia controversia, pese a estar autorizadas por las dependencias ambientales.
La nueva administración del desarrollo turístico, que preside el italiano Giuliano Gasparotto, ha negado ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente las acusaciones que han hecho en su contra tanto la Cooperativa de Producción Pesquera La Cruz de Loreto, como la propia administración del campamento de protección a la tortuga marina, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, aunque ambos denunciantes acreditan con videos y fotografías diversos daños a las dunas y las presiones ocasionadas contra el desove de tortugas marinas.
"En las últimas semanas llegaron dos tortugas laúd, pero no desovaron, pues ponen grandes lámparas sobre la playa e inhiben a los reptiles", dice un habitante de la zona.

Ampliaciones al Hotelito Desconocido.

Está trabajando en el lado de la playa con maquinaria pesada y con cuatro reflectores de alta potencia, que los tienen prendidos durante toda la noche, afectando con esto la anidación en el santuario. Las luces permitidas -quinqués, velas- podrán usarse un máximo de 4 horas después de la puesta de sol.
Al compás de este conflicto, esta temporada de anidaciones de tortugas ofrece malas cuentas: decenas de quelonios han sido sacrificados por "tortugueros" aprovechando la escasa vigilancia, además del arribo de cadáveres provenientes de altamar, para lo cual no se ofrece explicación aún.

Agustín del Castillo. (V.pág.6 del periódico Público del 28 de noviembre de 2010).

100,671 crías de tortugas marinas fueron liberadas de las costas yucatecas del 31 de octubre de 2008 al 30 de septiembre de 2009. Provienientes de 1,400 nidos que lograron ser resguardados, según la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente.

(V.pág.29 del periódico Público del 28 de noviembre de 2010).

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

Saqueo de huevos de tortuga.

(Recibidas por e-mail el 26 de octubre de 2010).

Saqueo de huevos de tortuga.

El grito en zapoteco que anuncia la venta de huevos de tortuga en el mercado "5 de Septiembre" de Juchitán se impone al concierto de voces femeninas que ofrecen otros platillos exóticos como la carne de la iguana y del armadillo.
"¡Naapa dxita biguu! (tengo huevos de tortuga)", exclama la voz que ofrece 25 piezas por 45 pesos en el mercado de Juchitán, único de Oaxaca donde la venta de este producto parece estar abierta al público sin restricción alguna, pese a que está en veda desde 1990 tras considerarse en peligro de extinción.
En Oaxaca , Colima y Guerrero la venta clandestina de este producto parece no tener fin. Autoridades locales reconocen que no se ha logrado frenar esta actividad ilegal que atenta contra la supervivencia de las tortugas y, por tanto, el equilibrio de los sistemas ecológicos.
"Si la tortuga está en veda, ¿por qué se venden los huevos en Juchitán?, ¿quién cuida las carreteras y quién cuida las playas? No hay duda. La veda no se respeta y la justicia no se aplica bien", dijo el ex agente municipal, Elodino Martínez.
En las playas de Oaxaca, del 30 de julio a la primera semana de octubre arribaron poco más de 350,000 tortugas. Cada una de ellas desova un promedio de 120 huevos. La delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Laura Aguilar, informó que han decomisado casi 19,000 huevos y consignado a 24 personas.
"La destrucción de nidos y tráfico de huevos se han reducido porque hay una vigilancia permanente en las playas de Oaxaca en coordinación con la Marina Armada de México y porque cada día la sociedad tiene más conciencia", consideró Laura Aguilar.
Empero el tema de la venta y consumo de los huevos de tortuga en Juchitán, bajo el argumento de que forma parte de la alimentación tradicional de los zapotecas, sigue siendo la asignatura pendiente de la Profepa.
En el Estado de Guerrero el saqueo de huevos y la depredación de la tortuga laud y golfina, que en temporada de lluvias arriba a las playas de la Costa Chica y Costa Grande del estado, continúa a pesar de los operativos que realizan las autoridades de Profepa y Semeren para detener este delito.
Según información de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la entidad está en los primeros lugares en el país en cuanto a este delito. Dentro del mercado negro, las crías se venden entre los 5 pesos y los 50 dólares, ha dicho en varias ocasiones el director regional de Occidente y Pacífico Centro, Alberto Elton Benhumea.
La dependencia federal investiga dos denuncias de campamentos tortugueros donde supuestamente se da un mal uso de ellos y donde persiste la comercialización clandestina de huevos y carne de la tortuga golfina.
En el litoral guerrerense operan 52 campamentos tortugueros, pero sólo 35 están con su documentación en regla, además de que algunos son operados por hoteles y restaurantes.
El delegado de Profepa comentó que el saqueo de huevo de tortugas se da más en los municipios de Marquelia, Copala, Cuajinicuilapa, en la Costa Chica del estado, por los usos y costumbres donde llegan a comercializar la docena de huevos a 5 pesos.
Sabás de la Rosa Camacho dijo que en lo que va de 2010 se han detenido a 20 personas por este delito.
Debido al arribo de la tortuga laud se colocarán retenes en la región de la Costa Chica y Costa Grande para detener a quienes se dediquen a su venta.
El funcionario dijo que en 2008 se lograron proteger un millón y medio de huevos; en 2009 un millón y este año la protección ha sido poca, aunque no especificó la cantidad, debido a que se ha habido problemas ambientales como la marea, fuerte oleaje y lluvias.
En este año, en el municipio de Petatlán, 200 tortugas fueron halladas muertas y otras 65 en el poblado de Barra Vieja, por una bacteria.
Alberto Eloy García, delegado de la Profepa en Colima, admitió que este delito persiste en esa Entidad, pero asegura que con las acciones tomadas se ha logrado la disminución de casos.
Para la bióloga colimense Carmen Machuca Jiménez, el saqueo y venta de huevos no va a acabar si la población no toma conciencia y deja de consumir este tipo de productos.

(V.pág.14-A del periódico El Informador del 18 de octubre de 2010).

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA) concluyó "de manera satisfactoria" una revisión para comprobar si la pesca de camarón en México cuenta ya con las medidas suficientes para proteger a las tortugas marinas, informó hoy la Secretaría de Agricultura mexicana.
En marzo pasado las autoridades estadounidenses prohibieron la importación del crustáceo mexicano tras concluir que las tortugas no eran debidamente protegidas en la pesca de camarón.
Las restricciones comerciales, que entraron en vigor el pasado 20 de abril, aplican solamente al camarón capturado con artes de pesca de arrastre que son recobradas con apoyo mecánico, y no a los camarones producidos en criaderos.
En las revisiones, que se hicieron del 4 al 8 de octubre en el Pacífico mexicano, participaron además representantes de la Comisión Nacional de Acuicultura y Pesca y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México.
Las autoridades no encontraron "ninguna irregularidad en el uso de los Dispositivos Excluidores de Tortugas Marinas en las labores de pesca de arrastre", aseveró la Sagarpa.
La dependencia precisó que, según lo acordado con la NOAA, a las autoridades estadounidenses les tomará "2 semanas elaborar el informe de los resultados observados".
La Sagarpa destacó que en los últimos meses con el apoyo de otras dependencias capacitó a casi 6,000 personas "entre inspectores, patrones de barco, tripulación y fabricantes, en el uso adecuado y fabricación de los DET's".
México se ha convertido en un santuario de tortugas en las últimas décadas y desde 1990 mantiene una veda total y permanente para todos los productos y subproductos de las 7 especies de quelónidos que existen en el país.
De octubre de 2009 a abril pasado las autoridades mexicanas detuvieron a 24 personas, las cuales podrían enfrentar multas de más de 200,000 dólares y penas de hasta 9 años de cárcel por el mal uso de los Dispositivos Excluidores de Tortugas.

(V.Agencia Efe del 11 de octubre de 2010).

Restos de tortuga hallados en Tomatlán.

La matanza de ejemplares de tortugas marinas ha regresado esta temporada al playón de Mismaloya, en la costa de Jalisco, la zona protegida para estos quelonios más grande de México.
La semana pasada, en tan sólo 3 días de patrullaje de voluntarios del campamento de La Gloria, de la Universidad de Guadalajara, se encontraron 35 restos de tortugas sacrificadas, según denuncia presentada ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Tras algunos años de tranquilidad, parece regresar la actividad depredadora que fue tradicional por décadas en la costa del municipio de Tomatlán, antes de 1986, año en que el gobierno mexicano protegió oficialmente las especies de tortuga que llegan a sus litorales, ante la evidencia del dramático descenso de sus poblaciones.
Los patrullajes de los integrantes del campamento y voluntarios arrojaron los siguientes resultados en tan sólo 3 días: "La noche del miércoles 8 para amanecer el 9 de septiembre, se detectaron siete tortugas marinas de la especie Lepidochelys olivacea [tortuga golfina] sacrificadas en el médano [la zona de las dunas] -cita las coordenadas precisas- [...] de estos organismos, dos fueron encontradas dentro del área denominada Cruceto...".
De la noche de jueves 9 a viernes 10 de septiembre "se encontraron otras 5 tortugas marinas de la especie Lepidochelys olivacea dentro de esta misma área, además de la tortuga comúnmente llamada prieta [Chelonia agassizzi] también sacrificada en el médano...".
El tercer reporte, y con mucho el que revela una matanza de mayores dimensiones, fue levantado la noche siguiente, para amanecer el sábado 11 de septiembre. "Fueron encontradas 22 tortugas [...] de la especie Lepidochelys olivacea, 10 [de ellas] en la zona de Cruceto". Además, se hace una observación: "de estas últimas tortugas sacrificadas se pudo constatar que sólo fue extraída la carne y la piel".
Añade: "lamentablemente esta zona de playa es considerada históricamente como una zona de sacrificios de tortuga y había disminuido [el fenómeno] en los últimos años; sin embargo, se dan casos extremos donde vemos esta acción completamente reprobable además de [lo] preocupante [que es el] que sucedan en la actualidad".
Mismaloya tiene reputación de alojar a depredadores humanos de la tortuga que no se conforman con extraer los huevos ("hueveros", les dicen) como en otras zonas del litoral, sino que matan hembras para usar la carne y la piel. El centro de esa actividad es La Cruz de Loreto, poblado de pescadores y agricultores que ha sido centro de actividad de algunos de los más reconocidos acopiadores de recursos ilegales extraídos de las tortugas marinas.
La Profepa no ha acudido aún al llamado de los defensores de la tortuga.

Agustín del Castillo. (V.pág.12 del periódico Público del 19 de septiembre de 2010).

El pueblo mexicano de La Ribera, en el estado de Baja California Sur, lucha contra las autoridades locales y los constructores de un complejo turístico de lujo bautizado "Cabo Riviera", que les bloqueará la vista al mar y restringirá el acceso a la playa, indicaron algunos pobladores.
Según Felipe García Romero, de 52 años, miembro de la Asociación en Defensa del Bien Comunitario de la Delegación de La Ribera, una organización civil con 250 socios, el complejo turístico de lujo "Cabo Riviera" busca eliminar la posibilidad de ingreso a las playas desde el pueblo, si bien las leyes mexicanas estipulan que una propiedad privada que bloquee el paso hacia la arena debe habilitar accesos públicos cada 600 metros.
Además, aseguró que los constructores están destruyendo nidos de tortuga Laud y afectando a las zonas donde se reproducen invertebrados, y cerca de las que anidan aves en migración.
Cabo Riviera es un millonario proyecto de 364 hectáreas del empresario mexicano Mariano Mariscal. Contará con un hotel, cientos de viviendas, un campo de golf de 18 hoyos y un puerto con 285 puntos de atraque.
De acuerdo con algunos pobladores, la playa antes era plana, pero cuando los constructores edificaron una serie de espigones para frenar la marea y proteger el futuro puerto, se empezó a erosionar el área, que en algunas partes se ha convertido en una pared de 2 metros, lo que imposibilita a las tortugas alcanzar las playas para desovar.

(V.Agencia Efe del 1o.de junio de 2010).

El Gobierno de México reconoció que las acciones de 3 barcos pesqueros mexicanos provocaron el embargo de Estados Unidos a las exportaciones de camarón de alta mar, pero confió en que será levantado en octubre próximo.
El comisionado nacional de Acuacultura y Pesca, Ramón Corral Avila, señaló que debido a que estos barcos tenían cerrados los Dispositivos Excluyentes de Tortugas, el Departamento de Estado retiró la certificación a las exportaciones mexicanas. 'Fue por 3 barcos con DET cerrados. Allí sí estaba probado, no teníamos defensa y allí es donde vino el problema, por 3 barcos', admitió Corral en una reunión con medios mexicanos en la Embajada de México en Washington.
"Lo que logramos fue negociar un calendario acelerado de reinspección y de potencial recertificación este año", explicó el embajador mexicano en Washington, Arturo Sarukhan.
"Si en México la industria cumple con los criterios que se han diseñado para evitar la captura accidental o incidental de tortuga, la industria mexicana estaría en posibilidades de volver a exportar y ser recertificado para la exportación al mercado estadunidense".
Corral atribuyó el incumplimiento mexicano a la falta de capacitación y de información de los pescadores mexicanos en el sentido de que temían que dejar abiertos los DET provocara la pérdida de camarones, cuando en realidad sólo afecta a 2% del producto.
"En el aspecto económico no es un monto muy grande (90 millones de dólares), pero (sí) en el aspecto de prestigio y la necesidad de que nuestro país tenga el prestigio de una pesca responsable", señaló.

(V.pág.12-B del periódico El Informador del 31 de marzo de 2010).

Cadáveres de tortugas.

El rector del Centro Universitario de la Costa Sur, Enrique Javier Solórzano Carrillo, aseguró que buscarán se amplíe la zona de protección de la tortuga marina en los 20 kilómetros que dejó fuera el Programa de Ordenamiento Ecológico Local de Tomatlán.
Ayer, expertos en el tema de anidación de tortugas se reunieron por segunda ocasión para definir una opinión consensuada sobre el polémico desarrollo que se pretende en 1,200 hectáreas de la playa de Chalacatepec.
"Seguimos avanzando en generar y construir una posición de la universidad sobre el desarrollo en la Costa Alegre. En esta ocasión (la primera reunión fue el 15 de febrero), quisimos revisar con profundidad lo que nos preocupa desde hace más de 25 años, que son las zonas de anidación y los elementos legales que tenemos a la disposición, porque el decreto presidencial (del área natural) protege 69 kilómetros y deja fuera 20 kilómetros, que incluye la playa Chalacatepec, y consideramos que deben ser parte del santuario".
El eje que analizan académicos y los rectores del CUCSur, CUCNorte y CUCBA, es revisar si los 20 kilómetros de playa pueden protegerse a través del decreto presidencial.

(V.pág.12-B del periódico El Informador del 24 de febrero de 2010).

La organización Greenpeace pidió a la Semarnat tomar en cuenta un punto de acuerdo del Senado en el que le exhorta negar la autorización de impacto ambiental para la construcción del proyecto Punta Carey, en Quintana Roo.
Al celebrar el acuerdo promovido por los senadores pevemistas Javier Orozco Gómez y Ludivina Menchaca Castellanos, la organización no gubernamental reconoció que los legisladores reconocen la importancia ecológica de Xcacel-Xcacelito.
En ese sitio se pretende la construcción y operación de un desarrollo turístico conformado por 30 departamentos, así como 104 cuartos hoteleros, un edificio de recepción, administración y una casa club, entre otras obras.
Recordo que esos sitios tienen la mayor densidad de anidación a nivel nacional de las especies de tortuga marina caguama (Caretta caretta) y blanca (Chelonia mydas), considerados como los santuarios más importantes del Caribe.
El coordinador de la Campaña de Océanos y Costas de Greenpeace, Alejandro Olivera, indicó que esa evidencia fue falseada en la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por el Fideicomiso Empresarial Punta Carey, encargado del proyecto.

(V.Notimex del 7 de noviembre de 2009).

La Policía Ministerial Estatal de Baja California Sur aprehendió a 2 sujetos en el municipio de Los Cabos, quienes tenían en su poder una tortuga golfina viva y una muerta.
El ejemplar vivo fue valorado por personal de la Profepa, que inició un procedimiento administrativo contra los presuntos ladrones, y mantuvo al reptil en resguardo temporal en un delfinario en Cabo San Lucas hasta esta tarde, cuando fue liberada en su hábitat natural.
Esta especie de tortuga se encuentra también listada en estatus de protección especial en peligro de extinción y en la que se determina la prohibición de su captura, transporte, comercialización, daños y consumo.
Las sanciones a las que se harán acreedores los detenidos van desde 50,000 días de salario mínimo, hasta 9 años de prisión.

(V.Notimex del 20 de agosto de 2009).

Una vez que su situación jurídica fue evaluada por el Ministerio Público de la Federación, el hombre que fue arrestado en posesión de 101 huevos de tortuga marina fue trasladado al Centro Penitenciario de Puente Grande, dado que incurrió en un delito contra la biodiversidad por la posesión ilegal de una especie en peligro de extinción.
Alberto Huerta Guerrero, quien fuera detenido por agentes de la Policía de Tlaquepaque en el cruce de las calles Juan Diego y Privada de las Rosas, en la colonia Guadalupana, ahora está a disposición del Juzgado Séptimo de Distrito, según lo informó ayer la Procuraduría General de la República.
El día de su arresto, se descubrió que el hombre ocultaba 101 huevos de tortuga marina en el interior de una mochila. Al ser interrogado sobre la procedencia del producto de reptil, dijo que pretendía venderlo por 10 pesos cada uno, y que los había adquirido de un sujeto conocido como "El Checho".
De ser responsable, Huerta Guerrero podría alcanzar una pena de 9 años de prisión, de acuerdo con el artículo 420 fracción IV, del Código Penal Federal.
Para evitar la proliferación de actividades ilícitas en contra de la tortuga marina y su impacto negativo en el ecosistema -dado que se trata de una especie en peligro de extinción-, la PGR pone a su disposición los teléfonos de denuncia anónima 3643-3398 y 3942-3320.
Además, en el municipio de Puerto Vallarta ha habilitado la línea 2241-445, y en el resto del territorio nacional el número 01800-0085-400, así como el correo electrónico politicacriminal@pgr.gob.mx.

(V.pág.12-B del periódico El Informador del 10 de agosto de 2009).

La Policía Ecológica del Estado de Guerrero informó que detuvo por la mañana a Gerardo López, de 15 años, y a César López, de 12, cuando se apoderaban de 180 huevos en una playa ubicada unos 150 kilómetros al sur de Acapulco.
Las autoridades dijeron que hay 2 menores bajo custodia federal en Acapulco, y podrían ser enviados a un centro de reclusión para delincuentes juveniles, dado que no tienen la edad para ser procesados.
El robo de huevos de tortuga es un problema grave en Guerrero, donde muchos restaurantes anuncian que sirven este platillo -de manera clandestina-, valorado por sus supuestos efectos afrodisiacos.
El daño a las tortugas marinas o a sus huevos puede castigarse incluso con 9 años de prisión.

(V.Associated Press del 30 de junio de 2009).

En materia de depredación humana, hay niveles. Los moradores de la costa oaxaqueña lo saben bien.
Por un lado, un juez penal, perplejo ante el caso de un ranchero acusado de robar 36,000 huevos de golfina en la playa de La Escobilla, preguntaba a los responsables del Centro Mexicano de la Tortuga cuál era el daño causado a la especie, para determinar la sanción que merecía el horrendo culpable.
En contraste, los desarrolladores turísticos de la zona instalaron, con la aprobación de la autoridad local, una amplia iluminación nocturna en las playas, sin reparar en que la luz artificial inhibe al reptil y puede influir para que no deposite su nido. Peor aún: en esas condiciones, las pequeñas tortugas que nacen pueden confundirse e ir al monte, y no al mar.
Antes se les mataba porque pensaban que eran inagotables; ahora se les protege, pero sin atacar a fondo las causas de la depredación humana, y con acciones frecuentemente cosméticas.
El biólogo Marcelino López Reyes cuestiona la prioridad de rescatar la tortuga por parte del gobierno federal, pues, en los hechos, los casos de éxito son marginales: "La producción se va para abajo, no ha habido un apoyo real en el sentido de que haya vigilancia en el mar, revisar las lanchas, qué cosas llevan; poner vigilancia de vez en cuando en las playas que se protegen: tenemos pleito con gente que se lleva los huevos, y que se puede regresar hasta con un machete, y esto es lo que se arriesga uno al no tener apoyo de los militares", refiere el experto, quien es responsable del campamento de Palmarito, patrocinado por la organización ambientalista Selva Negra.
La maestra Martha Navarrete, quien se dedica a impartir educación ambiental, ofrece una alternativa al peso de la cultura depredadora. "Es importantísimo empezar a trabajar con los niños porque hay que ir formando cuadros. Muchos de estos niños todavía viven de la depredación de la tortuga. Aquí cómo se logra la protección de un recurso, por un lado y, por otro, que la gente tenga acceso a una vida digna, con el dinero que requiere para mantenerse: ése es el reto".
La otra opción es mantener el doble rasero, que hace del huevero local un criminal y, del inversionista pudiente, un hombre bienintencionado. Mientras, la devastación se recrudece.

(V.pág.8 del periódico Público del 14 de junio de 2009).

La situación de las 5 principales especies de tortuga marina que habitan la vasta cuenca del océano Pacífico es cada día más difícil, pero, sin duda, la gigante de los mares, la tortuga laúd, es la que enfrenta los mayores riesgos.
Sus zonas de anidación están principalmente en México (Michoacán y Oaxaca) y en Costa Rica. La declinante presencia de individuos en esta zona es doblemente preocupante, pues, en el Pacífico occidental, su reproducción se colapsó años antes.
La conservación de las tortugas marinas no depende exclusivamente de la ordenación de la pesca. La disminución de algunas poblaciones ha llamado la atención a los muchos factores que afectan su supervivencia [...] Algunos de los impactos de la sobreexplotación de huevos y adultos, utilización de playas y depredación han sido tratadas por acciones amplias para mejorar la protección de tortugas andantes y sitios de anidación...
Además, factores ambientales, tales como el cambio climático, cambios de régimen [pluvial] y eventos de El Niño, afectan a las tortugas, tanto directamente -mediante efectos de las tormentas y patrones de precipitación en las playas de anidación, por ejemplo- e indirectamente, mediante cambios en productividad, la trama alimentaria y otras características del ecosistema. Sin embargo, esos efectos no pueden ser controlados, mientras que los efectos de la pesca en general pueden y deben ser mitigados.
Otra serie de aspectos que parecen incidir, como la contaminación de las zonas costeras, el enmallamiento de tortugas en plásticos y detritos, la ingestión de plástico y el impacto de pesca artesanal y de litoral. Ciertos autores opinan que las pesquerías agalleras costeras de pez espada en Chile son una de las principales causas de disminución de laúd.

(V.pág.7 del periódico Público del 14 de junio de 2009).

A partir de 1935 empezaron los grandes procesos de ocupación por comunidades humanas en la costa de Oaxaca, en su mayor parte indígenas sin tierra que enfrentaban problemas con jefes políticos -frecuentemente cruentos- en el altiplano.
La ocupación de la costa fue desordenada y sin mediar una planeación; los nuevos moradores de este mundo virginal se toparon con especies de plantas y animales distintas a las que conocían, y con un clima y un suelo en condiciones distintas, lo que explica la velocidad del daño que ocasionaron al intentar hacer las mismas actividades que en sus tierras frías.
No obstante el fracaso económico reiterado, uno de los regalos que les ofreció la naturaleza fue la gran abundancia de animales, especialmente la mansa tortuga que milenariamente llega a las playas. El fracaso en proveerse de proteínas por sus propios medios fue sustituido por esta fuente fácil de carne y huevos.
Desde 1927, el gobierno mexicano ha intentado proteger las 7 especies de tortugas marinas que llegan a las playas del país, con una prohibición federal a la captura de ejemplares o el consumo de huevo. Esta prohibición se ratificó en 1972, pero, de forma absurda, son los tiempos en que el presidente Echeverría inauguró el matadero de quelonios más famoso de la historia: el rastro de San Agustinillo, cerrado hasta 1989, y donde ahora existe el Centro Mexicano de la Tortuga.
El 29 de octubre de 1986, se emitieron decretos para las principales playas tortugueras mexicanas: Mexiquillo, Michoacán; Tierras Coloradas, Guerrero; Chacahua y Escobilla, en Oaxaca. En Jalisco quedó protegido el playón de Mismaloya, el más largo del país.
Indicadores del desastre de la tortuga laúd en Oaxaca: en 1984 hubo 1,900 nidos; en 1985 fueron el doble, 3,800; 4,700 en 1987; 1,300 en 1990, y menos de 100 en 1994, informa la Semarnat en el campamento de Escobilla.
La costa de Oaxaca es hoy uno de los sitios más codiciados de inversión turística de México, sobre todo el corredor que va de Huatulco, al oriente, a Puerto Angel y Puerto Escondido, al poniente. La pobreza de su población sigue siendo el principal problema social.
Como especies migratorias, los esfuerzos de salvación de las tortugas deben ser multinacionales. Además de la falta de alimento, está la muerte por captura incidental de los grandes barcos pesqueros. Muchos países sí están trabajando con la laúd. Aquí en México, por fortuna estamos tomando prevenciones por la captura incidental de la tortuga, pero hay países centroamericanos que no lo hacen, entonces no estás protegiendo toda la ruta, además que hay lugares donde es abierto el derecho a matar laúdes por el aceite.
Por si faltaran enemigos, también deben enfrentar a una nueva plaga, un escarabajo proveniente de la zona de la sierra que llegó con los troncos de la deforestación y se aclimató al litoral. Su presencia ha provocado mortandad de hasta 80% en los huevos de golfina, pero es controlable si se interviene en este momento para reducir al bicho.
No se diga ya de los zopilotes, que, huyendo de las zonas urbanas, donde se les persigue, van a la playa a buscar alimento fácil. Una golfina muerta en Escobilla, la meca de la especie, con los ojos devorados por esas rapaces, es el mejor monumento a un mundo que cambia a golpes, mucho más rápido de lo que la naturaleza lo ha administrado en la inmensidad de su historia terrenal.

Murió asediada por zopilotes.

La comunidad de Escobilla, que tiene como heredad la colindancia con la playa de arribazones de golfina más numerosa del planeta, ha luchado por abrirse paso entre la miseria endémica a que la condenó la veda gubernamental, luego del cierre del rastro de tortugas que el presidente Luis Echeverría construyó en los años 60, donde se sacrificaban más de mil ejemplares al día.
"Tratamos de generar proyectos alternativos, porque la verdad es que se siguen saqueando nidos; hicimos un proyecto ecoturístico que nos está empezando a dar frutos, afortunadamente, pero ha costado mucho [...] de 90 que lo empezamos, hoy nomás hay 17 socios, y tuvimos que luchar porque hasta nos quemaron el restaurante, yo creo que por celos", destaca don Sóstenes Rodríguez Reyes, secretario del comité de vigilancia de la cooperativa.
El proyecto creció: ya hay restaurante, cabañas, paseos en lancha por el estero y colaboran en el cuidado de las golfinas. "Todavía nos pegan; muchos nos provocan: ustedes cuidan tortugas, cocodrilos, iguanas, y nosotros las matamos, nos advierten".

Criadero de iguanas en Tapanalá.

(V.pág.6 del periódico Público del 7 de junio de 2009).

El experto Antonio Trejo Robles informó que más de 385,000 huevos de tortuga golfina y laud, que significan unos 4,600 nidos, fueron rescatados por los voluntarios y coordinadores del campamento La Gloria durante el periodo de protección de este animal, que inició en julio de 2008.
El encargado del Programa de Protección y Conservación de la Tortuga Marina agregó que hasta el 20 de diciembre habían sido liberadas 200,000 crías, cifra que aumentará en las próximas semanas.
"Pues aunque la época de recolección finalizó en enero, durante febrero y marzo los encargados del campamento -dependiente del Centro Universitario de la Costa Sur- continuarán soltando tortugas", dijo.
Manifestó que dichos resultados superaron los obtenidos durante la temporada 2007-2008, cuando lograron proteger 3,935 nidos; sin embargo, las cifras actuales hubieran incrementado, de haber contado por lo menos con 2 motos más."
"Este año hubo muy buena anidación, pero tuvimos que dejar en sitio 650 nidos, que representan unas 43,000 crías, pues no contábamos con motocicletas adecuadas para transportarlos, sólo tenemos una que está a 60% de su capacidad, y en la que hacemos los patrullajes y la protección".
Dijo que aunque dichos huevos fueron conservados en el sitio donde las tortugas los dejaron, estuvieron siempre monitoreados por los más de 450 voluntarios nacionales e internacionales que acudieron a la playa de Mismaloya para ayudar a proteger esta especie.
De los nidos vigilados a lo largo de 26 kilómetros de playa protegidos por ellos, sólo 5 fueron depredados por animales, mientras que en toda la costa, de 30 kilómetros de largo, fueron saqueados unos 2,300 nidos por los llamados "hueveros", a pesar de la vigilancia de personal de la Marina y la Profepa.
A causa de la precariedad de recursos para reparar o comprar nuevas cuatrimotos para patrullajes, solicitan el patrocinio de diversas empresas y grupos civiles, a fin de iniciar el 15 de julio con la temporada 2009-2010.
"Para superar la meta es necesario contar, por lo menos, con dos vehículos, de lo contrario, se podrían perder hasta 6,000 nidos", concluyó.

(V.periódico El Informador el línea del 4 de febrero de 2009).

Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Jalisco junto con elementos de la xProcuraduría General de la República, detuvieron a un restaurantero de pescados y mariscos en el municipio de Zapopan, que en su menú ofertaba huevos de tortuga marina y por lo que fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal.
El subdelegado de Recursos Naturales de la Profepa, Gustavo Bonilla Barragán, aseguró que la detención pudo darse luego de recibir esta semana una denuncia ciudadana por el comercio de huevos de tortugas en el restaurante "El Langostino Sonriente", localizado sobre la calle Copérnico en Zapopan.
Para su aprehensión, relató, se montó un operativo la tarde de ayer viernes, donde se comprobó tal ilícito, que llevó a la detención de su propietario, Ricardo Arturo Galindo Velasco.
Conforme a lo establecido en el Artículo 420 del Código Penal Federal, quienes ilícitamente capturen, dañen o priven de la vida a algún ejemplar de tortuga o mamífero marino, o recolecten o almacenen de cualquier forma sus productos o subproductos, se les impondrá pena de 1 a 9 años de prisión y una multa de 300 a 3,000 días de salario mínimo.
Todas las especies de quelonios se encuentran en veda permanente desde el 29 de mayo de 1990 y, además, clasificadas en la categoría de "en peligro de extinción" en la NOM-059-SEMARNAT-2001, puesto que su extracción irracional, destrucción de su hábitat, saqueo de nidos y ejemplares de esta especie, disminuye de manera alarmante la estructura de sus poblaciones, poniéndolas en riesgo de desaparición, "por lo que cualquier actividad que tenga como resultado su deterioro, por mínimo que sea, influye de manera directa en este proceso", advirtió.

(V.pág.3-B del periódico El Informador del 10 de enero de 2009).

El saqueo, el consumo en comunidades y la captura con redes de la tortuga son los principales factores que afectan el desarrollo y éxito de vida de la especie, sin embargo, en 2008 se logró liberar a más de 70 millones de quelonios en las costas del país.
El director regional de Occidente y Pacífico de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, Alberto Elton Benhumea, dio a conocer que en las costas mexicanas existen 100 campamentos para la protección de estos reptiles.
Los campamentos se ubican a lo largo de la costa del Pacífico, desde Coyuca de Benítez, Guerrero, hasta Marinas Nacionales, Nayarit.
Sin embargo, explicó, el cambio de uso de suelo y la presión en las costas por el desarrollo turístico afecta su cuidado y conservación, pues el saqueo aún se practica.
Elton Benhumea detalló que la Costa Grande del estado de Guerrero es la región más afectada por el saqueo, ya que éste equivale a 60% de las nidadas que se depositan de manera natural.
Después le de Jalisco y Nayarit, donde alcanza 40%, así como Colima que tiene el nivel más bajo de robo de huevo de tortuga con 25%.
A ello se suma el autoconsumo de las poblaciones originarias de cada zona, quienes por cuestiones culturales aprovechan la tortuga sin que esto, precisó, sea un riesgo para la conservación de la especie.
Sin embargo, el ilícito de comerciar la carne de tortuga o su huevo sí altera su conservación y es una práctica aún común en la zona.
Esta especie también se ve afectada por las artes de pesca paralelas al litoral, sobre todo por los barcos camaroneros, debido a que muchas tortugas se enmallan y mueren, agregó.
De igual forma, el cambio de uso de suelo por zonas hoteleras altera su hábitat, pues las luces de los hoteles generan una perturbación en la biología de la tortuga, no obstante, aclaró que sí puede haber desarrollo de turismo conservando la especie.
Para ello, la Conanp inició en los últimos años programas de protección de las especies en las comunidades de las zonas donde llegan a desovar las tortugas, destacó Alberto Elton.
El objetivo es que tengan áreas certificadas a su cargo y que se encarguen de conservar la especie, explicó, de tal forma que se convierta en una alternativa de proyecto productivo, para lo cual se les apoya con recursos con el fin de promover la sustentabilidad.
En estos programas se incluye a los hoteleros, con el fin de que apoyen en el desarrollo de corrales para preservar a los quelonios.
De esta forma, cada año llegan a las costas del Pacífico las especies de tortugas golfina, laúd, carey y la negra o verde del Pacífico.
La golfina es abundante y su número va en aumento, en el caso de la laúd se reciben pocas especies, mientras que de la carey se logró tener un incremento en la colecta de hembras en 2007.
Cada año se tienen, abundó, alrededor de 6 millones de tortugas en esta a región, de las cuales por cada 100 al menos 10 alcanzan a sobrevivir.
El objetivo para 2009, apuntó, es continuar con el desarrollo de proyectos a favor de la conservación de esta especie en la que intervenga el gobierno, sociedad civil, organizaciones civiles, iniciativa privada, centros de investigación y universidades.
Alberto Elton reconoció que durante muchos años el tema de la conservación de tortuga estuvo olvidado en México.

(V.Notimex del 31 de diciembre de 2008).

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente decomisó en Oaxaca y Jalisco más de 9,000 huevos de tortuga y puso a disposición de las autoridades penales a 5 personas que pretendían comercializar este producto.
Como parte de la vigilancia permanente que realiza la Profepa durante la presente temporada de desove de las tortugas marinas en el litoral del Océano Pacífico, inspectores de la institución impidieron que los 9,150 huevos se vendieran de manera ilegal.
En el primer caso, de acuerdo con información asentada en el acta de inspección por personal de Oaxaca en un puesto de revisión en Santa María Huamelula, elementos de la Secretaría de Marina detectaron un cargamento de 7,470 huevos.
La mercancía iba a bordo de un vehículo en 18 bolsas de nylon negro y transparente, así como en 2 costales.
El chofer que manejaba el vehículo fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la mesa investigadora en Salina Cruz, junto con el cargamento y el transporte.
Inspectores de la delegación de la Profepa en Jalisco, que realizan labores de vigilancia e inspección en más de 300 kilómetros del litoral jalisciense en las playas de Tomatlán, donde tradicionalmente se registran los mayores casos de depredación de tortugas, localizaron a 4 personas que llevaban en un vehículo con un total de 1,680 huevos de tortuga.
Los traficantes de vida silvestre fueron enviados al Ministerio Público federal en Puerto Vallarta, Jalisco, y los huevos se trasladaron a varios campamentos tortugueros donde fueron sembrados en los corrales.
En los operativos inspectores de la Profepa están apoyados por elementos de la Secretaría de Marina. Además de vigilar las playas de anidación inspeccionan que los barcos camaroneros que salen a pescar cuenten con dispositivos de exclusión de tortugas (DETs), en cumplimiento de lo establecido por la NOM-062-SEMARNAT.
La Profepa recordó que todas las tortugas marinas están protegidas por la legislación mexicana porque son animales en peligro de extinción.
Recordo que está prohibido cazar tortugas, matarlas para comer su carne y recoger sus huevos para consumo humano y quienes lo hagan, pueden ser sancionados con multas que van de 300 a 3,000 días de salario mínimo y cárcel de 1 a 9 años.

(V.Notimex del 31 de octubre de 2008).

Ante más de 3,000 personas procedentes de Jalisco, Colima, Guanajuato, Guerrero, Querétaro, Distrito Federal y de Michoacán, habitantes indígenas de este lugar, perteneciente al municipio de Aquila, Mich., liberaron este fin de semana alrededor de 220,000 crías de tortuga Golfina, producto de la segunda arribazón del quelonio a esta playa ocurrida hace 45 días.
Gilberto Reyes, presidente del grupo de 50 personas, 25 hombres y 25 mujeres, que tienen a su cargo el campamento tortuguero donde se incuba menos de 10% de todos nidos que dejan aquí miles de tortugas golfinas, dijo que sus compañeros se encontraban satisfechos por los logros que se están teniendo para preservar la especie.

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 29 de septiembre de 2008).

Manuel de Jesús Solís, funcionario de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, informó que se encontraron 59 tortugas marinas muertas en las costas cercanas al puerto de Acapulco. Al parecer los quelonios murieron atrapados en redes de pesca, aunque todavía no está claro aún qué botes pesqueros estuvieron involucrados. Solís dijo que su departamento encontró 12 tortugas muertas, y que las otras 47 las halló en las cercanías la Mesa Guerrerense para el Cuidado y Protección de la Tortuga.

(V.pág.31 del periódico Público del 27 de julio de 2008).

Integrantes de la banda Maná liberaron a 16 tortugas marinas que habían sido sustraídas del Parque Nacional Tayrona, en el Caribe colombiano. Unos traficantes habían apartado de su hábitat natural a las tortugas de la especie caretta caretta y una verde, que fueron devueltas al océano en un acto al que también asistieron el ministro de Ambiente colombiano y la Unidad Administrativa de Parques.

(V.pág.1 de la sección "¡hey!" del periódico Público del 13 de abril de 2008).

La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales advirtió que impondrá severas penas a quien capture o comercialice tortugas marinas en peligro de extinción.
De las especies que existen a nivel mundial, sólo la tortuga "Kikila" no arriba a Veracruz por ser endémica de Australia, informó el delegado estatal de la Semarnat, Manuel Molina Martínez.
"En los más de 740 kilómetros de litoral veracruzano, a donde arriban 5 especies distintas de tortugas, opera una veintena de campamentos tortugueros, cuya actividad primaria es la protección de hembras anidadoras, sus nidadas y crías. Además, en esos sitio se recolectan datos de la especie".
Una vez ubicada la tortuga, se le protege hasta que concluye la anidación y el animal regresa al mar, para evitar en lo posible ataque de depredadores. Asimismo, se colecta la nidada, y los huevos son llevados lo más rápido posible a un sitio protegido en donde son sembrados para su incubación, que dura de 45 a 55 días.
Una vez que emergen las crías, son contabilizadas y liberadas inmediatamente en el mar, explicó el funcionario.
A partir del primero de abril iniciará la temporada de anidación de 5 especies de tortugas marinas.
"La primera en arribar a nuestras costas es la Lora hace su aparición en el mes de abril y hasta principios del mes de julio; luego le sigue la Blanca que aparece a finales del mes de mayo y hasta el mes de septiembre".
La tortuga Carey hace su aparición en el mes de mayo y deja de hacerlo en julio, mientras que la Cahuama inicia su arribo en el mes de mayo y finaliza en julio.
Finalmente, la tortuga Laúd es la especie de mayor tamaño a nivel mundial y tiene la característica de que no cuenta con caparazón, pues en lugar de hueso tiene piel y se espera su arribo en el mes de mayo.
El funcionario federal recordó que mientras alcanzan la madurez reproductiva, las tortugas transitan por una amplia variedad de hábitats oceánicos y costeros, y en las diferentes etapas de desarrollo, la tasa de mortalidad es alta, debido a la alta depredación natural.
Las tortugas marinas son de crecimiento lento y madurez sexual tardía, tardando un promedio de 10 años en alcanzarla.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 31 de marzo de 2008).

La tortuga laúd, el reptil marino más grande del mundo, se desterró de la costa de Jalisco.
Desde 2004 no se han tenido registros significativos de su presencia y lo demuestran las cifras preliminares de 2008, con sólo 2 nidos recolectados, uno en la playa El Coco, en el municipio de Cihuatlán, y otro en el Playón de Mismaloya, en Tomatlán.
Antonio Trejo Robles, encargado del programa de tortuga marina del Centro Universitario de la Costa Sur, comenta que hace 4 años en Cihuatlán, se reportaron 40 nidos de laúd.
La cifra parece ínfima comparada con los números de otras tortugas como la golfina.
El tamaño de la laúd llega a ser más grande que una persona adulta, alcanzando los 2 metros por uno de ancho, y una tonelada de peso, por lo que al salir a desovar deja una enorme huella de su arrastre por la arena.
"En El Coco llegamos a ver hasta 50 anidaciones de tortuga laúd y de esas solamente se recolectaron 20 nidos", recuerda Antonio Trejo sobre aquella histórica temporada de desove de este reptil. "En el Playón de Mismaloya también hubo ese año entre 45 y 50 nidos y se recolectaron entre 15 y 20, pero ya después en 2005, 2006 y 2007 solamente hemos visto aquí en las playas 3 y 4 anidaciones".
"Cuando tenemos una laúd se le da tratamiento especial porque son ejemplares muy hermosos y en peligro de desaparecer también. A nivel mundial se tienen datos muy desalentadores de tortuga".
En la Red List, el documento más importante a nivel mundial para clasificar el riesgo de extinción de alguna especie, a la tortuga laúd se le considera un animal en "peligro crítico" de extinción.
Si bien Jalisco ha registrado la presencia de tortuga laúd en sus playas, este reptil tiene sus principales zonas de anidación en Michoacán, Guerrero y Oaxaca, donde el gobierno federal ha centrado sus esfuerzos en rescatar a la especie con campamentos que son responsabilidad de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas.
Oscar Ramírez, responsable del programa de Especies Prioritarias de la Conanp, señala que en el caso de la tortuga laúd, el pequeño repunte de nidos respecto al año pasado hay que tomarlo con suma cautela.
A pesar de la extensión de la costa de Jalisco y sus diversos santuarios de protección a la tortuga, ninguna es considerada como indicadora de las poblaciones de tortuga laúd en el Pacífico Oriental.
Las 4 playas más importantes de laúd son Mexiquillo, en Michoacán; Barra de La Cruz y Cahuitán, en Oaxaca, además de Tierra Colorada, en Guerrero.

(V.pág.6 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 27 de marzo de 2008).

El Campamento Tortuguero Playa Azul instalado por la Universidad Autónoma Metropolitana en Guerrero con el apoyo del ayuntamiento de Coyuca de Benítez obtuvo el estatus de "Campamento Indice Estatal", que concede la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas.
Dicha categoría se otorga al mejor proyecto de conservación de biodiversidad en cada entidad federativa del país que registra arribo reproductivo de tortugas marinas y por su desarrollo técnico, capacidad productiva e impacto en la comunidad.
La contribución de profesores investigadores y estudiantes de la UAM a la conservación de una especie en extinción como la tortuga marina coincidió con la declaración en 2007 como "Año de la Tortuga Marina".
En un tiempo récord de 5 meses (agosto-diciembre de 2007), el Campamento Tortuguero Playa Azul logró la incubación de más de 32,000 huevos de tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) y la liberación al mar de 14,000 crías.
El investigador del Departamento de Hidrobiología, Ricardo Campos Verduzco, señaló que a principios de enero concluyó el periodo de desove de la tortuga golfina y los trabajos de búsqueda y protección se centrarán en la tortuga laúd (Dermochelys coriacea).
Destacó que los objetivos inmediatos son realizar un registro digitalizado del frente marino y playa de incidencia para identificar el asentamiento de las zonas de mayor recurrencia de desove.
Otro propósito, dijo, es determinar los factores que inducen o restringen la confluencia de hembras reproductoras a las áreas de playa y, a mediano plazo, identificar las formas de comportamiento, temporalidad y eficiencia de avivamientos bajo diferentes esquemas operativos.
Las metas son la sistematización de datos sobre desoves en el área costera Carrizal-Playa Azul, la conformación de un banco de datos y la generación de un manual de procedimientos para hacer más eficiente la operación del campamento.

(V.Notimex del 17 de enero de 2008).

Habitantes indígenas de Ixtapilla, Mich., realizaron la última liberación del año de crías de tortuga Golfina, con lo que pusieron punto final a la actividad que realizan entre junio y diciembre de cada año. Desde hace más de 10 años arriban hasta 5,000 tortugas por hora para depositar sus huevos en esta playa del municipio de Aquila. Más de 15,000 turistas fueron testigos de la liberación de las pequeñas tortugas que nacieron hace 45 días en el campamento que los indígenas, encabezados por Jacinto Nicolás, mantienen celosamente vigilado.

(V.pág.3-A del periódico El Informador del 1o.de enero de 2008).

Ese animal supuestamente lento y torpe que parece estar peleado con la estética y que siguiendo trayectorias milenarias año tras año arriba a las costas mexicanas, particularmente a las de los estados de Jalisco y Oaxaca, donde les gusta desovar, porque con angustia vemos que cada vez es menor el número de ejemplares que llegan a la playa de Mismaloya.
¿Qué fue lo que motivó esa merma o alejamiento en el número de ejemplares poniéndolas también al borde de la extinción? Veamos las razones: Con el pretexto de proteger a la industria de la curtiduría, hace 40 años se decretó por parte de las autoridades una exención de impuestos a la exportación de pieles y con ello, sin respetar las normas mínimas de la ecología, la tortuga de mar (Carey, Blanca, Verde, Caguama, Golfina) fue brutalmente atacada, se inició la más feroz de las depredaciones sólo para arrancarle la piel y exportarla, inundando así los mercados de Estados Unidos, Japón y Europa, donde se utilizó en zapatos, cintos y bolsos de mujer.
Para que tenga una idea siquiera aproximada de lo que fue ese feroz ataque masivo a la tortuga, le doy a conocer los siguientes datos: En 1940 en México se capturaron 4,371 tortugas de mar, pero en el año 1966, o sea 26 años después del injusto decreto, ya fueron 93,974 pieles las exportadas, y como la demanda crecía, en 1967 oficialmente fueron 752,000 las tortugas capturadas y sacrificadas, pero se decía que en la realidad por el contrabando que imperaba fueron dos millones de tortugas sacrificadas en un solo año ¡como si la especie fuera inagotable! ¿O sería la maldición de ser tantas? Y no obstante esa actitud vandálica y falta de conciencia del grupo permisionario, se siguió con esa actitud ilegal, agravándose con la participación de los recolectores y expendedores de huevos de tortuga por la errónea noticia de sus cualidades afrodisiacas.
Afortunadamente en el hoy la Secofi y Sepesca, ante esa matanza despiadada, ya tienen bajo control la exportación de animales como la tortuga, los flamencos, los venados entre otros, esperemos que se respete la medida y la tortuga se recupere.

Adolfo Martínez López. (V.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de diciembre de 2007).

Tortuguita

El campamento [La Gloria] es también el que se encuentra en el más alto nivel de riesgo, no sólo por la falta de apoyos, sino por la venta de las tierras que en otro tiempo fueron ejidales, y que ahora poco a poco y por unos cuantos pesos, pasan a ser propiedad privada, de manera que cada vez es más difícil vigilar las áreas a las que llegan las tortugas a anidar. Hace años se instaló rústicamente este campamento; ahora tiene una cabaña con los servicios primordiales y cuenta con el apoyo de una familia que trabaja para la UdeG, y que ayuda al biólogo Antonio Trejo, encargado oficial del campamento, a realizar labores desde patrullaje, recolección de nidos y liberación de crías, hasta las propias del mantenimiento de las instalaciones y la atención a los grupos de visitantes.
La Gloria recibe cada temporada 400 voluntarios nacionales y extranjeros. Con su apoyo se consiguió durante 2006, la recolección de 250,000 huevos, cantidad superada durante lo que va de 2007, ya que a la fecha llevan 350,000 huevos recuperados, de un total de 3,500 nidos que se han cuidado sólo en este campamento. En La Gloria pretenden llegar, al término del año, a los 400,000 huevos recuperados. Sin embargo, y aunque estos números nos hagan pensar que la tortuga se ha salvado de la extinción, no es así. Explica el maestro Antonio Trejo que difícilmente podremos decir que con estas cifras se puede explotar a esta especie. No. La depredación es aún muy fuerte, el humano sigue destazando tortugas y extrayendo huevos de sus nidos para su consumo. A unos cuantos kilómetros del campamento, aún es posible encontrar nidos saqueados y caparazones de tortugas recién sacrificadas.
El segundo gran depredador de la tortuga marina es la propia naturaleza, las aves que suelen alimentarse de las tortuguitas que, al nacer, luchan sobre la playa para llegar al mar, y cuando por fin ingresan al agua, son consumidas por la misma fauna marina. Pero es tan grave la depredación, que de cada 1,000 tortugas que entran al mar, sólo 2 o máximo 5 de ellas logran llegar a la edad adulta.
La UdeG cuenta con tres campamentos tortugueros, que vigilan 24 horas al día alrededor de 67 kilómetros de playa. Reciben apoyos de las secretarías de la Defensa, de Marina y de Medio Ambiente, así como de la Profepa y de las cooperativas pesqueras. Aun así, en La Gloria hay varias necesidades, la más apremiante, la donación de 2 cuatrimotos para patrullar los 20 kilómetros que le corresponden de playa, pues sólo tiene 2, y una de éstas de plano ya no enciende.

Martha Isabel Parra. (V.pág.14 de La Gaceta de la Universidad de Guadalajara del 5 de noviembre de 2007).

Elementos de la Secretaría de Marina liberaron hacia el mar a 160,000 tortugas golfinas en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
En la liberación, efectuada en la plaza Ixtapilla, de la entidad michoacana, participaron autoridades de los 3 niveles de gobierno, así como estudiantes de algunas escuelas.
Para garantizar la llegada de las pequeñas tortugas hacia el mar, infantes de marina aplicaron un operativo de seguridad en el área con el fin de impedir accidentes.
La Secretaría de Marina informó que para cuidar la integridad del mayor número de tortugas posible, la dependencia mantiene operativos de vigilancia en diversos puntos del territorio nacional.
Tan sólo en la actual temporada, han sido detenidas 11 personas que traficaban con huevos de quelonio, las cuales fueron consignadas ante las autoridades correspondientes, señaló la dependencia.

(V.Notimex del 14 de octubre de 2007).

El agente del Ministerio Público de la Federación informó hoy que ejercitó acción penal en contra de Felipe Del Río Rodríguez, por su probable responsabilidad en el almacenamiento de 1,250 huevos de tortuga marina en peligro de extinción.
La delegación de la Procuraduría General de la República en Jalisco, agregó que elementos de la Policía Municipal detuvieron al presunto traficante en la calle 5 de Mayo en la población de José María Morelos, municipio de Tomatlán, tras un recorrido de vigilancia.
Del Río Rodríguez se puso nervioso al ver la unidad de la policía, por lo que trató de introducir de inmediato en la finca marcada con el número 55, 3 costales con los huevos de tortuga marina, especie protegida por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El representante social de la federación, ejercitó acción penal en contra del inculpado, quien quedó a disposición del Juez de Primera Instancia con sede en Puerto Vallarta, e interno en el Centro Integral de Justicia Regional.
Los huevos de quelonio fueron puestos a disposición de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, instancia que les dará el destino correspondiente.
Resaltó que, de ser responsable, podría alcanzar una pena de 9 años de prisión, de acuerdo con el artículo 420 fracción IV, del Código Penal Federal.

(V.pág.6-B del periódico El Informador del 9 de octubre de 2007).

Un cocodrilo arrancó un brazo a un ladrón de huevos de tortuga, cuando éste se metió a un pantano para huir de los vigilantes que lo sorprendieron saqueando los nidos en Puerto Vallarta.
La dirección de Seguridad Pública de Puerto Vallarta explicó en un comunicado que el lesionado, identificado como Oscar Javier Plascensia, alias "El Jícamo", fue sorprendido este viernes por guardias de un hotel en las márgenes del Río Ameca en los límites de los estados de Jalisco y Nayarit.
Plascensia, de 28 años, se escondió en el pantano para evitar ser detenido después de que sus dos cómplices lograron huir.
La dependencia dijo que poco después de escapar, el frustrado ladrón empezó a gritar y cuando salió del pantano traía amputado el brazo izquierdo por arriba del codo, por lo que de inmediato avisaron a la policía, para ser conducido a un hospital donde hoy sábado fue reportado como estable y fuera de peligro.

(V.Agencia Efe del 29 de septiembre de 2007).

Las arribazones con 70,000 hembras en Mismaloya, registradas en 1970, son una marca insuperable ante la depredación, que en Jalisco tiene a las poblaciones de este reptil muy por abajo del nivel histórico.
A partir de 1970 comenzó el declive inevitable de las tortugas de mar en las costas de Jalisco, sometidas a una feroz depredación por parte de las cooperativas pesqueras que se integraron bajo el impulso del gobierno echeverrista para expoliar una riqueza que se antojaba inagotable. No es extraño que por ese mismo tiempo, la administración federal patrocinara la deforestación de más de 30,000 hectáreas de selvas secas y subhúmedas de esta misma región, impulsando un proyecto de agricultura de irrigación que en poco tiempo devino en abandono y en una precaria ganaderización.
En 1985, cuando la Universidad de Guadalajara abrió su campamento de La Gloria, y los cuatro tipos de quelonios marinos ya estaban reconocidos "en peligro de extinción", apenas rescataron unos 100 nidos allí, al sur del playón.
En 21 años de protección, ese centro acumula 18,834 nidos recuperados, lo cual parece una gran suma y sin duda es un gran logro en la lucha por mantener viable esta forma de vida, pero equivale apenas... a 12 horas de una arribazón de aquéllas, como las de 1970.
Al comienzo de esa década arrancó la destrucción del patrimonio natural de Tomatlán, que hoy está desprovisto de selvas en su llanura costera y con sus grandes animales refugiados en la accidentada y parcialmente inaccesible sierra. Todavía llegan a sus playas entre junio y noviembre unas 3,000 o 4,000 golfinas, algunas decenas de tortugas prietas y carey; y ya en los meses fríos, apenas 3 o 4 laúdes, las gigantes entre estos reptiles apacibles y longevos.

Tortuga laúd

El ritual masivo de su reproducción sólo sobrevive en las memorias más antiguas, que recuerdan un hecho cotidiano del pasado como una epifanía asombrosa que ya dejó sus vidas, tal vez para siempre.
Si los años setenta fueron el exceso, los ochenta fue el comienzo del lento rescate de las cuatro especies que aún desovan en Jalisco.
En Oaxaca, la recuperación sí fue muy importante; estamos hablando de 700,000 a 1'000,000 de tortugas en una temporada, pero esto no ocurre en toda la costa del Pacífico mexicano, y obviamente en Mismaloya no está recuperada ni de cerquita.
El saqueo de huevo sigue: "60% se saquea y 40% se protege, aproximadamente".
¿Y la matanza de tortugas, que era más bien tradición de La Cruz de Loreto?
"Continúa, aunque cada vez es menor; este año se ha tenido una mayor participación por parte de los elementos de la Secretaría de Marina y también de la Profepa, y eso ha ayudado a ahuyentar a estas personas de las playas".

(V.pág.6 del periódico Público del 17 de septiembre de 2007).

La playa de Teopa es un área que en 1986 el gobierno federal decretó como zona protegida para que las tortugas marinas no sean molestadas en la época de reproducción, y para ello se dejó en claro que no se permitirá la navegación en un radio de 4 millas náuticas.
Pero esto no le importó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales que se brincó el ordenamiento legal al autorizar la construcción de Marina Careyes a 2 millas náuticas de Teopa, donde se prevé un tráfico de hasta 161 yates.
Marina Careyes, proyecto turístico de lujo sobre 256 hectáreas, traerá otras afectaciones como es el desmonte de 277,352 metros cuadrados de selva.
Además la destrucción de 2 hectáreas de mangle, protegido por la Ley de Vida Silvestre, y la destrucción de un humedal de acuerdo con Alvaro Miranda, coordinador científico de la Fundación Cuixmala, que vela por la preservación de la reserva del mismo nombre, ubicada en la zona de los proyectos turísticos.

(V.pág.3 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 26 de abril de 2007).

Más de 11,000 huevos de tortuga fueron asegurados por elementos militares en un filtro de revisión del municipio de Aquila, Mich., donde detuvieron a 3 personas.
La delegación de la Procuraduría General de la República en el estado, informó que elementos del 88 Batallón de Infantería arrestaron a Armando Martínez Flores, Ramón Sánchez y Rodolfo Alcalá, todos originarios de Colima, cuando intentaron evadir el filtro de vigilancia e ingresaron por un camino de terracería, pero fueron alcanzados.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 27 de marzo de 2007).

Tortuga golfina

Más de mil nidos de tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) esta temporada de arribazón en el Campamento La Gloria, en Tomatlán, quedó en manos de redes de saqueadores que comercializaron los huevos y carne, o bien, optaron en mínimas cantidades por el autoconsumo.
Unicamente un 65% pudo ser protegido por el trabajo de voluntarios e investigadores del Centro Universitario de la Costa Sur, que representa la cifra récord de los últimos 25 años: el Campamento La Gloria, administrado por la Universidad de Guadalajara, recolectó 317,049 huevos, al haber protegido 3,375 nidos.
Si bien esta cantidad pareciera un indicador convincente de que la depredación de la tortuga ha disminuido, en realidad no es así: 35% de los nidos que pudieron ser rescatados, se perdieron por los llamados "hueveros" que se dedican al negocio ilícito del tráfico de tortugas, originarios en su mayoría de comunidades aledañas a las playas de anidación, confirmó José Antonio Trejo Robles, coordinador del Programa de Conservación de la Tortuga Marina del Centro Universitario de la Costa Sur.
"Como cada año se ve el fenómeno de la depredación humana. Este año no fue la excepción. Se colectó aproximadamente 65% de los nidos depositados en la zona de anidación, perdiéndose el 35%, esta cifra es sumamente buena si consideramos la gran cantidad de depredadores que se presentan en la región, así como la falta de vigilancia que prevaleció este año".
"Se observa una gran cantidad de menores de edad (entre 15 y 18 años) robando nidos en las playas". Sin embargo -refiere el investigador- un gran número de "hueveros" que se tenían identificados se retiraron de esta actividad.
Al parecer, dijo, "los más de ocho años de educación ambiental hacia los niños principalmente, han funcionado ya que más de un padre de familia ha comentado que dejará de comer carne y huevo de tortuga porque su hija se lo pidió".
El campamento tortuguero de La Gloria, lleva laborando en el Santuario Playón de Mismaloya por más de 20 años. Empero, el deterioro y precarias instalaciones pone en riesgo la visita de voluntarios que se integran cada año a la protección de estos quelonios en peligro de extinción.

(V.pág.3-B del periódico El Informador del 17 de febrero de 2007).

Aunque la protección de tortuga marina debe ser una prioridad para preservar las especies en peligro de extinción, el gobierno federal no destina recursos económicos sustanciosos para su resguardo.
En el campamento tortuguero establecido en el Playón de Mismaloya por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que actualmente es administrado por la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, se canalizan únicamente 80,000 pesos para cubrir la temporada de arribazón de quelonios.
Este dinero se invierte para mantener abierto el campamento durante seis meses, tiempo en que con la ayuda de voluntarios de comunidades aledañas y personal de la dependencia, recolectan nidos para luego liberar las crías.
Lo lamentable, según Francisco Javier Jiménez Márquez, responsable del campamento de la Semarnat, es que ante la falta de presupuesto la rústica instalación deja de operar a finales de diciembre, último mes del año en que por las condiciones climatológicas comienzan a llegar las tortugas Laúd, especies prácticamente extintas y que llegan escasamente a las costas de Jalisco.
Aseguró que dichas especies quedan libres para su depredación. Los llamados "hueveros" no sólo aprovechan los nidos, sino también la carne y piel para comercializar sin ningún problema, porque no hay vigilancia ni personal que se dedique a su cuidado.
"El financiamiento es similar a otros años. El presupuesto de este año fue de 80,000 pesos para toda la temporada, que dura seis meses. De hecho, estamos viendo la posibilidad de abrir el campamento todo el año porque la (especie) Laúd tarda 60 días en su periodo de incubación".
"Si estás hablando de que son dos meses más los que necesitamos para agarrar los últimos nidos, vienen saliendo hasta mayo. Así no se pierden. Sabemos que a pesar de que todas están en peligro, esta especie es la de mayor peligro; casi ya no se ve".
La Laúd es la especie más grande que ha logrado sobrevivir hasta nuestros días y por la cual se detonó la veda indefinida. El promedio de longitud de estos organismos es de dos metros, pero algunos alcanzan hasta 2.4 metros.
Jiménez Márquez, quien se dedica a la protección de quelonios desde hace 13 años, dijo que en comparación con otros estados, es la Secretaría de Marina quien de manera permanente protege los sitios de mayor anidación, situación que no ocurre en el estado.
"Por ejemplo, en Michoacán, la problemática es grave, por eso es que todo el año hay personal de la Marina, además de que los 'hueveros' están armados. Aquí todavía podemos negociar con los saqueadores, si tenemos suerte nos dan algunos huevos que se roban, pero de todos modos es necesario que exista vigilancia todo el año".
Subrayó que durante el tiempo que trabajan, la mayor recolecta de huevos pertenece a la tortuga de la especie Golfina, misma que registra de 98 al 99% de anidación en las zonas costeras jaliscienses.
A pesar de que es una responsabilidad de la Federación resguardar los quelonios, la Universidad de Guadalajara mantiene operando el campamento La Gloria, en Tomatlán, durante todo el año.
Antonio Trejo, responsable del Programa de Protección de Tortuga Marina de la máxima casa de estudios, señaló que al igual que otros campamentos, el de La Gloria tampoco recibe un buen presupuesto.
Al año, la UdeG desembolsa 35,000 pesos, cuando para un mejor funcionamiento -sostuvo el experto- se requieren alrededor de 120,000 pesos.

(V.periódico El Informador del 10 de noviembre de 2006).

En peligro de extinción

Crece el saqueo de huevos de tortuga marina en paralelo a la depredación de estas especies en peligro de extinción. El patrullaje nocturno por las playas de anidación en Jalisco, es ineficiente y escaso, confirma Antonio Trejo Robles, investigador del Centro Universitario de la Costa Sur.
Las personas que se dedican a esta actividad ilícita son conocidos como "hueveros", quienes tienen toda libertad para operar impunemente. Expertos dedicados a la protección de tortugas de la Universidad de Guadalajara y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, coinciden en que el saqueo de nidos este año representa 50% en playas jaliscienses, mientras que en 2005 fue 40%. Sin embargo, la situación actual es peor, comparada con registros de hace dos años, cuando las extracciones apenas alcanzaron 25%.
Pese a que es una situación ilegal permanente, no hay mayor presupuesto ni elementos que resguarden durante toda la temporada de arribazón de esta especie, por parte de autoridades locales y federales.
La falta de vigilancia de la Secretaría de Marina y de la Procuraduría de Protección al Ambiente agravan la depredación en la costa, donde diariamente se registran muertes de quelonios en manos de "hueveros", que habitan en comunidades aledañas al mar.
La comercialización de huevos es el sustento "ilegal" de familias que viven en localidades cercanas, quienes ante la falta de empleos y jornadas mal pagadas, hacen de esta actividad su oficio. Incluso, hay quienes por "costumbre" familiar continúan la caza para el consumo de carne de tortugas. Mientras, nadie hace nada.
El ejemplo está en el municipio de Tomatlán. Centros botaneros y mercados son los principales clientes de este comercio ilegal, sitios donde la carne de tortuga se vende en 14 pesos el kilo, aproximadamente.
"Hueveros" entrevistados revelan que laborar en el robo de nidos "es tarea fácil", ante la ineficiencia de autoridades. El pago de una "polla" (tortuga), es suficiente para que vigilantes los protejan.
Antonio Trejo Robles asegura que los saqueos no han logrado ser controlados, mucho menos el sacrificio de las hembras que arriban cada año. Esta situación obliga a voluntarios a negociar con saqueadores y cuidar con cautela las áreas aledañas a campamentos tortugueros, que trabajan con mínimos recursos más de la mitad del año -en la costa operan 13 distintos campamentos-.
"Aunque la cantidad de nidos ha aumentado esta temporada, no podemos decir que las poblaciones de tortuga se han recuperado. Calculamos que de los nidos que logramos recolectar, es la misma cantidad que se roban".
El encargado del Programa de Conservación de Tortuga Marina de la máxima casa de estudios, subraya que cada año es la misma historia: "Los saqueos se elevan o bajan, pero nada consistente. Hay presencia de saqueadores todo el año, por eso no queda de otra que negociar con ellos para recuperar algunos huevos", las acciones de protección son limitadas.

Zonas conflictivas

Focos rojos: A lo largo de 45 kilómetros de playa, operan alrededor de 50 saqueadores. Casi un kilómetro para cada uno. Los "hueveros" son identificados de cuatro comunidades costeras:
. La Cruz de Loreto
. La Gloria
. Lomas Coloradas
. Pino Suárez.
Protección:
A las costas jaliscienses arriban cuatro de las siete especies de tortuga marina reconocidas a nivel nacional en peligro de extinción:
. Carey
. Golfina
. Laúd
. Prieta

(V.primera plana del periódico El Informador del 9 de noviembre de 2006).

La noche es perfecta. Nadie vigila. Basta seguir el rastro que dejan los cascos de caballos y esas huellas que la marea aún no borra, para encontrar los restos, la evidencia: Caparazones que dan cuenta de una masacre impune de tortugas.
Es la obra de filosos cuchillos que manejan con destreza los llamados "hueveros", que deambulan bajo la penumbra. Tres o cuatro horas, son suficientes para saquear más de media docena de nidos, si el sueño no los alcanza.
La depredación no para: 50% de los nidos se pierden en manos de saqueadores, mientras que de cada 100 crías que logran ser liberadas, sólo 2 llegan a edad madura para reproducirse, luego de sortear inclemencias naturales en las profundidades del mar.
El sol comienza a ocultarse y Ricardo -como dice llamarse- estaciona a la orilla de la playa su bicicleta, en la que montó una caja. Sentado a la sombra de una pequeña palapa, esconde su rostro bajo una cachucha. Asegura que dos días a la semana, los dedica al robo de nidos para vendérselos a su patrón conocido como "El Lobina", quien le paga un peso por cada huevo que desentierra.
No le alcanzan los 150 pesos por jornada de ocho horas en el corte de ajonjolí -se justifica-.
"Mi patrón me los paga para luego llevarlos y venderlos en las rancherías. Yo no los vendo, él se dedica a eso", se disculpa, mientras espera el arribo de algún quelonio, a menos de un kilómetro del campamento tortuguero La Gloria, en el municipio de Tomatlán, administrado por la Universidad de Guadalajara.
Para llevar un "buen cargamento" -advierte- es importante llegar temprano. Salió de su pueblo, Nahuapan, a las 17:00 horas y pedaleó durante 60 minutos. Son apenas las 18:15 y sin temor alguno, aclara que no se irá hasta llevarse tres nidos.
"Con los huevos que lleve me ando ganando unos 270 pesos, si es que no se me rompen algunos con los brincos que pego en la bicicleta cuando regreso".
Hace cuatro meses se metió al negocio ilegal de atraco de huevos de tortuga (especie en peligro de extinción). Desde entonces, no lo han atrapado, suerte con la que no corrieron algunos de sus amigos a quienes por sorpresa "los agarraron a medianoche, dormidos, y se los llevaron. Pero luego los dejaron libres".
Aunque sabe de los riesgos, dice que no le da miedo y que mientras le siga dejando "dinerito", continuará haciéndolo. “Mis amigos tienen rato en esto, pero apenas me metí porque necesito lana. Ellos fueron los que me dijeron cómo entrarle".
Jugando con la arena entre sus manos, cuenta: "A mi mamá no le gusta que venga. Pero ni modo… no tengo de otra y el dinero nos hace falta".
Y es que para entrar al oficio -asegura- no hay requisito alguno, sólo "ser valiente y que salgan las tortugas. De ahí en más, pues no se ocupa nada. No hay problema".
-¿Y si llega la policía?
-No llega. Con darles una "polla" (una tortuga) se van y no me hacen nada. Hay muchas, no se están acabando como dicen. Si no hubieran, no saldrían.

El "estofado".

"Pa' qué le digo que no. Eso no se lo puedo negar, la carne de tortuga sabe muy buena", admite Mauricio -otro "huevero"-, mientras a caballo, busca un nido en la solitaria madrugada.
Acompañado de su amigo Javier, que también monta un caballo blanco, asegura que desde niño come el "estofado" de tortuga: "Antes, mis papás acostumbraban a comérselas; ahora ya no mucho, pero de todos modos se sigue dando".
-¿Las matan por negocio?
-Yo no estoy de acuerdo en que maten a las tortugas. La verdad es que si mato alguna es para comérmela, pero no para hacer negocio. A los animales no hay que sacrificarlos para el comercio.
La frase fue interrumpida por su temeroso compañero. Es Javier, quien molesto, defiende que "los carniceros son los de la Cruz de Loreto, nosotros no las andamos matando como ellos. La gente lo sabe. Nosotros nos conocemos".
Entre los propios grupos de "hueveros" que operan en la costa de Jalisco hay conflicto. Mientras los saqueadores de la localidad de La Gloria afirman que únicamente roban los nidos, los de la Cruz de Loreto son identificados como principales responsables de la muerte de quelonios.
La venta de huevos de tortuga se "hace por necesidad", insiste Javier, "mientras no haya trabajo no queda de otra; pero si el gobierno nos diera para ganar mejor, no lo haríamos".
La mayoría de la gente en la costa se dedica a la agricultura y cortes de papaya, sandía y ajonjolí. Labores donde la mayor paga no rebasa 200 pesos al día.
El kilo de carne de tortuga es comercializado en los mercados a precio ínfimo, que no salda el costo ambiental: 14 pesos. De cada animal logran extraer alrededor de ocho kilogramos, es decir, 25% del peso total del ejemplar."
"Sabemos que la carne no es negocio, pero ya con la venta de huevos te repones un poco", relata Mauricio, al tiempo que vuelve a su montura para seguir el recorrido por la playa, donde cada año, son menos las tortugas que regresan.

El modus operandi.

- Los "hueveros" operan a pie, caballo, motocicleta y automóvil.
- Una vez que es identificada la tortuga, es atada del cuello por una soga y arrastrada hasta matorrales.
- Mientras es arrastrado, el quelonio comienza a golpear la cabeza en la arena.
- Cuando el "huevero" la lleva a un lugar seguro, la golpea con un palo en la cabeza para degollarla.
- Luego de matarla, con un cuchillo comienza a destazarla hasta quitarle la piel, carne y huevos.

Los presuntos saqueadores:

- "El Caballo"
- "El Caballito"
- "La Putona"
- "El Yaqui"
- "El Guti"
- "Lobito"
- "Pacha"
- "El Güero Polainas"
- "Camilillo"
- "Güerillo" Segura
- "El Lobina"
- Noel Quintero Ruiz
- Homero Flores
- Ulises Quintero
- Hugo Jiménez Espinosa
- Antonio Segura Lara
- Martín Contreras
- "El Balaceado" Vidal Contreras
- "Lolis" Contreras
- "Chicho" Contreras
- "Cheque" Contreras
- "Midio" Contreras.

(V.pág.1-B del periódico El Informador del 9 de noviembre de 2006).

En seis años, en el operativo de preservación de tortuga marina en Sinaloa se recolectaron e incubaron 435,064 huevos del quelonio, informó el director de la Policía Estatal Preventiva, Conrado Valdovinos Salazar.
El funcionario mencionó que las acciones se realizaron en los campamentos ubicados en Mazatlán y Ceuta, municipio de Elota, sitios que cada años son escogidos por las tortugas para desovar.
Señaló que este año recolectaron, protegieron e incubaron 66,648 huevos en el campamento Estrella del Mar, ubicado en la Isla de Piedra, Mazatlán.
Explicó que la vigilancia se realiza preferentemente en horario nocturno, y en ese lugar permanecen 10 elementos en dos patrullas y cinco cuatrimotos.
Añadió que igualmente se trata de evitar que depredadores naturales o isleños maten, consuman o comercialicen esta especie en peligro de extinción.

(V.pág.17-A del periódico El Informador del 23 de octubre de 2006).

Una noche del otoño de 1989 llegaron a mis manos varias fotografías en las que se documentaba la matanza de tortugas golfinas en un rastro infame, en las costas de Oaxaca. Por entonces, tanto los tortugueros locales como los inspectores oficiales y los marinos que debían proteger las playas estaban involucrados en un sistema de cuotas anuales que permitía el sacrificio y la comercialización de la carne, la piel, los huevos y los carapachos de las siete especies que vienen a desovar a México, entre ellas la laúd o baula, (Dermochelys coriacea), la tortuga marina más grande existente en el mundo, en peligro de extinción. Sin embargo, la obstinación de los depredadores no desapareció del todo cuando el gobierno declaró la veda total a la matanza de tortuga marina, en mayo de 1990. Los tortugueros, los desarrolladores turísticos y los pescadores de tiburón y de camarón siguen poniendo en peligro su supervivencia, y cada año tenemos saqueos de nidos y matanzas clandestinas, perpetradas por aquellos que insisten en matar a las hembras por su carne y su piel, y por los llamados "hueveros", que depredan sus nidos.

Homero Aridjis y Juan Carlos Cantú. (V.pág.66 de National Geographic en español de octubre de 2006).

Al fuego fueron a parar 1,010 huevos de tortuga decomisados a un traficante en el municipio de Cabo Corrientes, de acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
El delegado, Trinidad Muñoz Pérez, informó que quien traía esos huevos, persona de la cual no quiso proporcionar el nombre, los trasladaba en un camión de pasajeros al que se subió en la población de Aquiles Serdán.
Los huevos, que iban en una hielera, aparentemente iban a ser comercializados en Puerto Vallarta, a no ser porque la Policía Municipal de Cabo Corrientes realizó la detención del sujeto, mismo que fue trasladado a las oficinas del Ministerio Público de Vallarta.
Por su manejo, los huevos ya no eran fértiles y no fue posible reintegrarlos a la playa para que hicieran eclosión por lo que se procedió a su destrucción para evitar que fueran comercializados.
Al llegar las lluvias da inicio la temporada de desove de tortugas marinas en la costa del Pacífico. Los traficantes se dan gusto robando huevos en las playas, escasamente vigiladas a pesar de que varias de ellas están consideradas como zonas de protección de este animal en peligro de extinción.
Las playas que en Jalisco tienen decreto de protección son Cuitzmala con 5.9 kilómetros, el Playón de Mismaloya con 69 kilómetros, Playa el Tecuán con 6 kilómetros, y Playa Teopa, también con 6 kilómetros.
Ninguna de estas playas tiene elaborado un programa de manejo, y no existe tampoco la presencia de vigilantes ni de autoridades estatales o federales de tiempo completo, por lo que la depredación a la tortuga no ha podido ser detenida.
El delegado de Profepa en Jalisco informó que hace 22 días ya se había detenido a otro traficante en los alrededores del Mercado de Abastos, en Guadalajara, quien vendía los huevos en un puesto callejero. En esa ocasión se decomisaron 83 huevos.
La madrugada de ayer miércoles también fueron detenidos otros traficantes de productos de tortuga en la zona conocida como el Playón de Mismaloya, cerca de la comunidad Cruz de Loreto, conocida por el tráfico de productos de productos de tortuga que hacen algunos de sus habitantes.
En Guerrero también cayeron varios traficantes de tortuga marina, particularmente en la Playa Palmita Sola, Municipio de San Marcos. Fueron cinco adultos y dos menores de edad los que traían 1,430 huevos de tortuga golfina, y 84 de tortuga carey.

(V.pág.6 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 14 de septiembre de 2006).

$120,000 requiere la Universidad de Guadalajara para proteger tortugas durante un año.
50% de los nidos de tortugas marinas fueron saqueados en 2005.
43 personas saquean tortugas en el Playón de Mismaloya.
4 especies de tortuga arriban a Jalisco: laúd, carey, prieta y golfina.

(V.pág.1 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 8 de junio de 2006).

Elementos de la Procuraduría General de la República realizaron un operativo en puestos de mariscos ubicados en la avenida Enrique Díaz de León [en Guadalajara], donde capturaron a Javier Girasava Pinceno, quien tenía en su poder 70 huevos de caguama, por lo que quedó a disposición de un agente del Ministerio Público Federal.

(V.pág.10-B del periódico El Informador del 4 de marzo de 2006).

Liberación nocturna de tortuguitas

El campamento de La Gloria, parte del Santuario del Playón de Mismaloya, se encuentra bajo el cuidado del Centro Universitario del Sur de la UdeG; su responsable es el maestro e investigador José Antonio Trejo, quien comparó y explicó las cifras del año 2004 con las del 2005. Subraya la disminución de presupuesto para recursos del campamento, pues el año pasado contaron con 120,000 pesos y este año sólo se obtuvieron 92,500 pesos.
Estimó que en la temporada 2004 el saqueo de nidos alcanzó el 27% de la anidación total en el campamento La Gloria. En 2005 prevé aumente el saqueo a 40% pues la vigilancia que el año pasado realizaron autoridades de la Secretaría de Marina y Profepa en los 20 kilómetros de la playa, se redujo considerablemente por razones desconocidas. Actualmente, estos sitios son patrullados por cuatro personas y los saqueadores superan en número a los vigilantes. En el campamento realizan patrullajes en dos cuatrimotos. Colectan los huevos de tortuga, se incuban en un área protegida, se liberan crías y realizan investigaciones de reproducción.
El año pasado, durante la temporada de incubación tuvieron 2,150 nidos protegidos, 204,250 huevos incubados y 124.690 crías liberadas; este año, hasta ahora el campamento ha protegido 1,744 nidos, incubado 167,429 huevos y liberado 54,328 crías. Se estima que la edad promedio de una tortuga es de 100 años, iniciando su reproducción aproximadamente a los 15 años de edad, dependiendo su especie. Sólo cuatro de cada mil llegan a sobrevivir hasta la edad adulta.

(V.pág.7-B del periódico El Informador del 21 de noviembre de 2005).

Cuando introducía a su negocio de comida una caja con 97 huevos de tortuga golfina, Javier García de Haro fue detenido por personal de la Procuraduría General de la República en Jalisco. En coordinación con inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el operativo tuvo lugar en el restaurante "Desconchadero JR", localizado en el centro de distribución de pescados y mariscos "Mercado del Mar", ubicado en la calle 34 del Sector Libertad.

(V.pág.9-B del periódico El Informador del 2 de noviembre de 2005).

Huevos escondidos

Elementos de la Policía Federal Preventiva destacamentados en los límites de Oaxaca y Guerrero decomisaron más de cinco mil huevos de tortuga que dos traficantes llevaban escondidos bajo los asientos de su auto. El producto era trasladado para su posterior venta en Cuernavaca, Morelos.
En un reporte de la PFP dio a conocer la detención de Salomón González Moriche e Hilario García Ortiz, de 30 y 24 años de edad, ambos originarios de la población de Río Grande, en Oaxaca.

(V.pág.20-A del periódico El Informador del 31 de octubre de 2005).

Más de 200,000 crías de tortuga marina fueron liberadas en costas michoacanas, en lo que fue la primera liberación del quelonio en la temporada 2005, informó la directora general de la Comisión estatal de Pesca.
Las acciones de vigilancia y protección para evitar la depredación tanto de carne y huevo se reforzarán, para ello de manera activa hay recorridos permanentes por toda la región costera tanto de la Armada como de Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Catalina Rosas Monge hizo notar que otro factor importante para evitar el saqueo y comercialización de huevo será la aportación que hagan los propios ciudadanos a través de las denuncias anónimas.

(V.pág.16-A del periódico El Informador del 12 de septiembre de 2005).

La tortuga golfina ha entrado en una etapa de recuperación en su santuario de la Playa La Escobilla, en Oaxaca.
En 1968 en esta misma zona se llegó al nivel histórico de más de 300,000 tortugas sacrificadas por los pescadores con permiso oficial, al punto que en los años 80, antes de la veda, las arribazones ya no rebasaban 50,000 ejemplares.
Ahora, la anidación de septiembre tuvo una presencia de más de 280,000 hembras, de las cuales anidaron más de 190,000 que depositaron 19 millones de huevos.

(V.pág.8A del periódico Mural del 8 de septiembre de 2005).

La verdad es que la gente mata [tortugas] en todos lados, en La Gloria, en Campo Acosta, en Morelos, en Barra de Navidad [...] a los de Barra nadie los molesta, y se supone que es la zona más vigilada. No sé nombres, pero sé que ellos llevan pieles a León, Guanajuato, y nadie los toca. ¿Es raro, no?

José de Jesús Rodríguez (a) "El Peladillo". (V.pág.12 del periódico Público del 12 de agosto de 2005).

Campo tortuguero en Jalisco

Aprovechando la visita del delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Jalisco, José de Jesús Álvarez Carrillo, al campamento de Playón de Mismaloya, en el municipio de Tomatlán, un policía de la región, mostró su inconformidad por seguir permitiendo que los traficantes de tortuga, conocidos como el "Peladillo" y "La Ballena", sigan actuando en la zona.
Señaló que uno de ellos "La Ballena" forma parte de la nómina de la delegación de La Cruz de Loreto, cobijado por su presidente, Salvador Ruiz Gutiérrez.
Ante esta denuncia, Ruiz Gutiérrez dijo que hasta que se le presentaran "pruebas", tomaría cartas en el asunto, para destituirlo de su cargo. Mientras el delegado de la Semarnat, se limitó a decir que se tomaría nota de su denuncia.

(V.pág.3-B del periódico El Informador del 30 de julio de 2005).

Tortugas liberadas en Venezuela

Santa María del Orinoco, Venezuela - 20,000 tortugas "Arrau" fueron liberadas por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales de Venezuela. Esta especie "Arrau" o del Orinoco, la más grande de Latinoamérica, se encuentra en vía de extinción. Cerca de dos millones de tortugas hembras existían en el año 1800; en los 90 había sólo 200 ejemplares. Este proyecto que cumple 12 años, ha liberado hasta la fecha un total de 140,000 ejemplares.

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 4 de mayo de 2005).

Alrededor de 288,000 anidaciones de tortuga golfina se han registrado en la playa La Escobilla, en el estado mexicano de Oaxaca. Esta playa es "la principal del país donde desova la golfina, y una de las tres principales del mundo", de acuerdo con Cuauhtémoc Peñaflores, director del Centro Mexicano de la Tortuga, ubicado en esta entidad.
"El promedio en temporadas anteriores había sido de seis arribazones, mientras que este año se han registrado hasta diez arribazones", comenta Peñaflores.
En la primera llegada, del 9 al 11 de julio, el Centro Mexicano de la Tortuga registró la presencia de 20,000 ajemplares, en tanto que en la segunda arribazón que inició el 7 de agosto, contabilizó alrededor de 50,000 ejemplares.
El desove promedio en la playa La Escobilla es de 100 huevos por ejemplar y el porcentaje de sobrevivencia oscila entre 30% y 80% de acuerdo con la lucha que enfrenta por la depredación natural, fertilidad y depredación humana.
Esta última, sin embargo, puede controlarse mediante la inspección constane que en esta ocasión está a cargo de diversas instituciones gubernamentales, como la Procuraduría General de la República, corporación que este año actúa a través de su unidad de investigación de delitos ambientales.

(V.sección "Geográfica" de National Geographic en español de diciembre de 2004).

El rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Trinidad Padilla López, mostró su preocupación por las agresiones y amenazas que reciben los alumnos de esta casa de estudios al colaborar en los campamentos tortugueros en las playas de Jalisco.
"Hay una preocupación creciente por parte de nosotros los universitarios, de cuestiones que tienen que ver con la seguridad física de nuestros muchachos que participan tradicionalmente en los campamentos tortugueros que buscan proteger de los delincuentes que buscan los huevos de las tortugas que van a desovar en los litorales de Bahía de Banderas".
Precisó que los traficantes de la tortuga marina se han manifestado cada vez más agresivos, "ya ha sido públicamente conocido que se han recibido amenazas por parte de estos grupos y ha habido incluso casos documentados de agresiones a personas que se han dedicado a proteger este importante recurso".
A su vez, Tonatiuh Bravo Padilla, vicerrector ejecutivo de la UdeG, aseguró que para no arriesgar la vida de los universitarios que colaboran en la vigilancia de las tortugas, se avisa a las autoridades municipales de la llegada de los estudiantes, así como a la policía municipal.

(V.pág.7-B del periódico El Informador del 8 de diciembre de 2004).

José Antonio Trejo, encargado del campamento de protección "La Gloria", explica que hace muchos años llegaban a estas playas en tres días miles de tortugas, hoy sólo son 200 a 300 de ellas y hay días y semanas en que no se ve llegar a ninguna.
Debido a que existe la creencia de que el consumo de huevo de tortuga produce efectos afrodisiacos, las poblaciones de tortuga marina se han ido perdiendo debido al constante saqueo de ellas, lo que impide la repoblación de la especie. La realidad es que comerlo puede resultar sumamente dañino para la salud, pues la cantidad de colesterol de un huevo de tortuga equivale a 20 de gallina.
Los "hueveros" no conformes con saquear los nidos, asesina decenas de estos animalitos que llegan a depositar sus huevos a las playas de Jalisco, tan solo este año se han contado 76 de ellas encontradas muertas por los marinos, pero la cifra puede llegar a 150, pues muchos de estos criminales esconden el cuerpo de los quelonios en el monte para ocultar su crimen. En los centros botaneros y en algunos restaurantes cercanos a la costa, la carne y huevo de tortuga la regalan como botana, provocando complicidad entre quienes lo consumen y lo ofrecen a contribuir a la desaparición de la especie.
Este año y gracias a los buenos oficios, tanto de la Marina, Profepa, el voluntariado y gente del CUCSUR, sólo se ha depredado el 27% de los nidos. La cifra sigue alta, pero en años anteriores era de hasta un 40%. Se han llegado a detener 20 de estos criminales, pero lamentablemente las sanciones son demasiado blandas y 3 meses después ya están nuevamente en la calle.

(V.pág.2B del periódico Ocho Columnas del 5 de diciembre de 2004).

PLAYÓN DE MISMALOYA.- Restos de cráneos destrozados a palazos, pedazos de aleta y zopilotes rondando, es el panorama que se observa en éste que es refugio oficial para la tortuga marina golfina, y paraíso de los traficantes de esta especie en extinción.
"A ésta la mataron a palazos, se puede saber por el hoyo en la cabeza, y a éstas otras las mataron hace menos del mes", señala Juan Antonio Romero Quintero, uno de los defensores de las tortugas, quien trabaja en el campamento La Gloria de la Universidad de Guadalajara, ubicado en las playas de Tomatlán.
Aprovechando que las tortugas salen por las noches a desovar y que en kilómetros a la redonda no existe iluminación artificial, los traficantes las amarran con un lazo arrastrándolas a unos 100 metros de la playa, donde se les fractura el cráneo a palazos o son apuñaladas, incluso algunas son destazadas vivas para sacarles los huevos y cortar su carne.
En menos de cinco kilómetros de playa es fácil dar con ocho de estos destazaderos. En algunos de ellos los restos de tortuga como huesos y caparazones, son quemados por los depredadores para dejar menos evidencias.
Hacia el sur es territorio de los traficantes de La Gloria, quienes regularmente sólo roban los huevos, mientras que los de La Cruz de Loreto, ubicada al norte en la costa de Jalisco, además de saquear nidos, matan a tortugas para aprovechar carne y piel.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente tiene detectada la otra vía de distribución, que sale de Tomatlán hacia Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán, Guadalajara y León, a través de dos traficantes: Emilio González Valdez, alias "El Varela", y de José de Jesús Rodríguez, alias "El Peladillo".
En un operativo entre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Policía, el viernes 5 de noviembre "El Varela" fue detenido en Puerto Vallarta con cuatro kilos de carne de tortuga y 858 huevos. El traficante está libre bajo fianza.
Jorge Iván Rodríguez Rangel, quien trabaja en un campamento tortuguero de La Cruz de Loreto, asegura que después de la detención de "El Varela" bajó hasta un 80% la presencia de traficantes de tortuga.
El otro traficante, identificado como "El Peladillo", se pasea con tranquilidad por su pueblo, La Cruz de Loreto.
Aunque no hay cifras oficiales, al año en México son miles de tortugas las aniquiladas y se calcula que, por lo menos, unas 2,000 fueron afectadas en el 2003.

(V.primera plana del periódico Mural del 21 de noviembre de 2004).

90 tortugas golfinas y un delfín murieron en los últimos días en las costas de Chiapas, por el descuido e irresponsabilidad de embarcaciones foráneas que arriban durante estas fechas para capturar camarón. Los quelonios, de más de 25 años de edad, fueron encontrados muertos en la zona de Puerto Arista, municipio de Tonalá.

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 20 de marzo de 2004).

Eduardo Azano Becerra, quien es presidente de los comerciantes del Mercado del Mar ubicado al Oriente de Guadalajara, aseguró que los comerciantes establecidos ahí no se dedican al comercio de huevo de tortuga.
Culpó a posibles "coyotes" que se ubican en los pasillos del mercado de que puedan estar fomentando esta situación, razón por la cual se dio a la tarea de elaborar una circular a todos los locatarios, con carácter de urgente, para que denuncien a los traficantes de huevos.
De la persona a quien llaman "Don Javier", y quien sería el traficante de huevos de tortuga en ese mercado, comentó, sin culparlo, que él no es comerciante establecido sino un intermediario.
El 14 de enero, en un ejercicio realizado por MURAL, se compraron con facilidad 10 huevos de tortuga en el mercado ubicado en la Calle 34 y Josefa Ortiz de Domínguez, en el antiguo Sector Libertad.
Al día siguiente se entregó el producto a la Profepa y se hizo la denuncia correspondiente, pero a casi un mes de que se hizo el reporte no ha habido un operativo para detener a los presuntos traficantes.

(V.pág.1B del periódico Mural del 12 de febrero de 2004).

Hay escasez... pero de gente que haga su trabajo en la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Abundan ahí, eso sí, los ineptos.
Díganme si no: la compañera va y compra los "destos" para documentar el ilícito. Levanta la denuncia ante la Profepa. Y ya. Pasa un mes... y no pasa nada.
Lo peor es que ni siquiera fingen ignorancia. Ahí está Martha Ruth del Toro -delegada de la dependencia en Jalisco y paisana zapotlense del mero mero, el ex "Góber" Beto Cárdenas-; ella dice que ya estaba enterada del asunto, pero que no han hecho nada porque la PGR no tiene una "denuncia formal". Bueno, pues, entonces ¿para qué están la delegada y sus chalanes, si no es para levantar una denuncia formal? ¿Para suplir a Joan? ¿O a algún otro diputado en el Congreso local? Porque hay que recordar que la funcionaria Del Toro está en la banca como diputada plurinominal en el Congreso local, y mientras espera su turno al bat, algo puede hacer en su chamba.
De hecho, ahí está ya la "denuncia formal" de nuestra compañera desde hace un mes... ¡a chambear! Y si ya se les traspapeló, que manden a un chalán a hacer el mismo recorrido: que vaya y pregunte, compre, y se lleve los huevos a la dependencia.

Paco Navarrete. (V.pág.3B del periódico Mural del 12 de febrero de 2004).

En la delegación de la Procuraduría General de la República en Jalisco informaron que Alberto Bracamontes Ignacio, de 22 años, quedó en libertad bajo caución al depositar una fianza de 15,000 pesos, luego de que fue acusado de traficar con huevos de tortuga marina, especie que está en peligro de extinción.
Aunque Bracamontes Ignacio está libre no significa que haya sido exonerado de la acusación, puesto que estará sujeto a investigación y quedará a disposición de un juez federal.
El Artículo 420 del Código Penal Federal establece que se impondrá una pena de uno a nueve años de cárcel y el equivalente a 3,000 días de salario como multa a quien ilícitamente capture, dañe o prive de la vida a algún ejemplar de tortuga o mamífero marino, o recolecte o almacene de cualquier forma sus productos o subproductos.

(V.pág.3B del periódico Mural del 12 de febrero de 2004).

Un individuo que transportaba casi cien huevos de tortuga marina fue arrestado por agentes de la Policía de Zapopan.
El detenido dijo llamarse Alberto Bracamontes Ignacio, de 22 años, con domicilio en la calle Héctor Berlioz, en la colonia La Estancia.
Cerca de las 21:30 horas de este domingo, agentes del escuadrón Motorizado Jaguar observaron cuando el ahora detenido circulaba a exceso de velocidad por el cruce de las calles Hidalgo y 16 de Septiembre en una camioneta Dodge Caravan roja, modelo 1985, con las placas de circulación DXX 4626 del estado de Chihuahua.
Al revisar el vehículo los uniformados encontraron una hielera de unicel con 91 huevos de tortuga, por lo que fue puesto ante un agente del Ministerio Público de la Federación.

(V.pág.15 del periódicoPúblico del 10 de febrero de 2004).

Tibia e ilusa resultó la intervención de la Semarnat a través de un comunicado de su titular, Alberto Cárdenas, en el que considera que con ofrecer que se castigará a los depredadores de tortugas marinas con "todo el peso de la ley", además de apelar al buen juicio de los comedores de carne y los comercializadores de huevos, aceite y piel de este milenario quelonio, será suficiente para que ese añejo e indignante mal termine milagrosamente.
¿Se imagina usted, amigo lector, la respuesta a este llamado por parte de los fervientes creyentes en las propiedades "afrodisiacas, nutritivas y ornamentales" de los derivados de la tortuga marina? Es lamentable de qué manera se ha venido posponiendo la acción con mano firme en contra de los depredadores de varias especies de quelonios, de esos que cada vez en menor cantidad vienen a reproducirse cada año a lo largo de los litorales de Sinaloa, Nayarit, [Jalisco,] Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas Quintana Roo y Campeche.
Y de muy poco ha servido el esfuerzo de universidades como la de Guadalajara y la UNAM, que hace ya varios años patrullan y preservan algunos puntos de la costa donde se sabe acuden los intrusos ladrones y asesinos de estos seres en vías de extinción, pues el presupuesto destinado a ello es muy escaso y el apoyo de las autoridades muchas veces nulo; aunque peor estaríamos sin ese esfuerzo realmente singular de maestros, alumnos y voluntarios lugareños que en algo compensen la pérdida cada vez mayor de las especies en mención.
Después de la reciente matanza a mansalva de más de 500 tortugas en las playas de San Valentín, en Guerrero, donde con lujo de saña se masacró a estos animales y todavía peor, cuyos autores materiales del hecho, integrantes de un grupo plenamente identificado que goza de total impunidad gracias a sus influencias con el Gobierno guerrerense- situación ampliamente investigada y ventilada por el Grupo Reforma-, nada o casi nada se ha hecho.
¿Dónde estuvo la presencia de alguien que pusiera un alto a este doloroso hecho? ¿Dónde alguna persona que de verdad interviniera a fondo tras la desaparición de una pareja de estudiantes ,que en plan de estudio y preservación se apostaron en la zona mencionada, y uno de ellos apareció ahogado con claras señales de golpes en su cuerpo, y de la joven hasta ahora, nada se supo? ¿Quién será ese poderoso o poderosos políticos, que solapan a esta clase de individuos y encima les toleran todo lo que sigue a la depredación? Los mismos que dejaron libres a los Atencos, a los Moshes, a los sindicalistas montoneros e irresponsables cuyos ejemplo sigue cundiendo, y no contentos con ello, todavía le hacen el caldo gordo a cuantos "manifestantes" deciden tomar con violencia y total desacato las calles de cada vez mayor número de poblaciones dentro del territorio nacional; ahí esta Tlalnepantla Morelos, como prueba más reciente.
¡Es una lástima que no se empiece por la parte visible del problema de las tortugas, los expendedores de carne y huevo a través de multas, sanciones y pena hasta de cárcel para los reincidentes, y que no se ceje hasta llegar a los grupos organizados de criminales impunes, quienes no contentos con corromper a la juventud a través del oferta de droga, ahora arremeten con las tortugas arteramente, haciendo de ello un gran negocio!
Es hora de empezar a poner orden, pues no basta con un simple boletín de la Semarnat, ni con muestras de buena voluntad de las autoridades municipales de los lugares mayormente depredados, se necesita toda la fuerza del Estado, con mayúsculas, de la Secretaría de Gobernación y la Sedena, para poder erradicar esta terrible irresponsabilidad, si no, cada vez se abrirán más flancos de debilidad que seguirán poniendo de manifiesto la profunda falta de autoridad que vivimos y que puede desmoronar en un santiamén lo obtenido a través de tanto tiempo, esfuerzo y privaciones de los mexicanos ¿Qué esperan? ¿Que de plano se extingan las tortugas para entonces actuar? Ojalá que la indignación que sentimos ante hechos como éste, nos obligue a buscar la manera de cambiar las cosas.

Cristina Morfín, asesora en relaciones públicas y comunicación. (V.pág.4A del periódico Mural del 22 de enero de 2004).

La piel de las tortugas masacradas en las costas de Guerrero termina como botas en las calles de León.
En la llamada "Zona Piel", el centro de venta de calzado más grande de Guanajuato, se pueden conseguir artículos de piel, de procedencia ilegal, sin la intervención de las autoridades.
Aunque no están en exhibición, las botas de caguama se cotizan entre 850 y 1,200 pesos dependiendo su acabado, mientras que las de oso hormiguero cuestan hasta 5,000 pesos.
En la zapatería Boots Santana, ubicada en el tianguis Al-Rey, local dos, se muestran las botas de piel prohibida a petición del cliente.
"En la mayor parte de los negocios establecidos de León, principalmente donde se venden botas, existen productos elaborados con pieles prohibidas, casi todos le entran al negocio que es más productivo por ser ilegal", reveló Agustín López Ayala, comerciante en Zona Piel.
De acuerdo con Marcos, un vendedor de la empresa David King Boots, la piel de tortuga que llega a León proviene de Guerrero, Oaxaca, Campeche, Yucatán y Tamaulipas.
"Lo que nos venden de la tortuga son sus patas (aletas), las delanteras son más baratas que las traseras. La patas delanteras se cotizan entre 250 y 270 pesos, las traseras, de donde se obtiene más piel, entre 300 y 330 pesos", explicó Marcos.
En los últimos tres meses más de 500 tortugas han sido masacradas en el municipio de Petatlán, Guerrero. Grupos ecologistas responsabilizan a un comando armado denominado "Los Nejos".
La mayor parte de la producción de botas con pieles prohibidas se exporta al sur de Estados Unidos y también se comercializa en estados del norte del País como Nuevo León, Sonora, Baja California, Chihuahua y Tamaulipas.
MURAL entregó las botas a la Profepa, donde se buscó al delegado estatal, Refugio Camarillo Salas, quien estaba ausente. El producto quedó bajo resguardo de esa dependencia.

(V.primera plana del periódico Mural del 15 de enero de 2004).

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tiene identificadas las rutas por las que son comercializados los productos como huevos, pieles y carne de tortuga.
Los huevos son recolectados principalmente en el sureste del país y se venden en el centro; la carne se comercializa únicamente bajo pedido en estados como Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur, y la piel es enviada de Tabasco, Campeche, Oaxaca y Guerrero a algunos productores clandestinos de calzado y productos de piel en Guanajuato y Ciudad Juárez, Chihuahua.
Luis Fuello MacDonald, director general de Inspección y Vigilancia de los Recursos Pesqueros y Marinos de la Profepa, explicó que si bien la captura de quelonios para obtener su carne o su piel ha disminuido, la recolección de huevos va en aumento.
Detalló que esto se debe a que es más difícil detectar a los recolectores de huevos, pues no dejan rastro, como los que matan a las tortugas y las desollan para obtener su carne o su piel.
Señaló que actualmente Oaxaca, Guerrero, Colima, Michoacán y Jalisco son los centros más importantes de recolección de huevos, siendo las costas oaxaqueñas las más importantes en cuanto a cantidad de huevos que se pueden obtener.
Recordó que el año pasado, en la playa de Escobilla, en Oaxaca, anidaron 900,000 tortugas que tuvieron en promedio 100 huevos, lo que dio como resultado una disponibilidad de alrededor de 90 millones de huevos para los comerciantes ilegales de estos productos.
Dijo que los principales centros de abastecimiento para los mercados del centro del país están ubicados en el Distrito Federal, Puebla, Querétaro y Toluca, en el Estado de México, son Michoacán, Guerrero y Oaxaca.
"El huevo michoacano casi queda en el consumo local, pero Guerrero es el que abastece las demandas del DF, que se distribuye en los mercados de la Viga, Sonora, Tepito y Meave", explicó.
Con el fin de no ser capturados tan fácilmente, indicó, los vendedores de huevos de tortugas han cambiado las modalidades de operación, y ya no ofrecen los huevos más que en cocteles o platillos preparados.
"El consumo de carne de tortuga va fundamentalmente con sus pedidos expresos para gente de Sinaloa, Sonora o Baja California, sobre todo Baja California Sur, para eventos familiares relevantes como un cumpleaños, 15 años, una boda o algún festejo relevante. Le piden a pescadores locales que les consigan carne de tortuga. El fenómeno de venta abierta de carne en restaurantes se ha abatido mucho", expresó.
En el caso de las pieles, aseveró que pocos zapateros las siguen utilizando para la elaboración de calzado, pero admitió que aún se han encontrado centros de abastecimiento importantes en Tabasco, Oaxaca, Campeche y Guerrero.
"Se han venido reduciendo el volumen que nosotros interceptamos, de miles a cientos, según lo que hemos podido detectar. Sentimos más presión por la gente que se dedica a la parte del huevo que por la gente que se dedica exclusivamente a la parte de pieles de tortuga.
"Es más fácil identificar un producto que está en el mercado fabricado por piel de tortuga porque hemos hecho fuertes decomisos de botas y de cinturones y los destruimos, y esto ha generado un desaliento de quienes reciben la piel para fabricar el producto", dijo.

(V.pág.11A del periódico Mural del 15 de enero de 2004).

En la compra de cerveza, centros botaneros o restaurantes de la Costalegre, sobre todo en el municipio de Tomatlán, regalan a sus clientes huevos o carne de tortuga, en particular durante la segunda mitad del año, que es cuando los quelonios arriban a las playas a depositar sus huevos. A granel, el producto puede conseguirse en la zona en aproximadamente uno o dos pesos por huevo, o bien, a quince pesos el kilo de carne.
A pesar de los esfuerzos que se hacen por preservar la especie y la veda total que existe no sólo a nivel nacional sino mundial desde 1990, la depredación y falta de conciencia de los consumidores sigue siendo el principal enemigo de las tortugas marinas. Antonio Trejo Robles, encargado del programa de Tortuga Marina que el CUCSur de la UdeG tiene en La Gloria, reconoce que el esfuerzo es insuficiente en las playas, mientras en alta mar continúe un saqueo que calcula puede ser tres veces mayor.
"Afecta bastante, no podemos saber exactamente cuánto, se hacen decomisos, hemos sabido que en cada cargamento van de 200 a 300 tortugas, miles de huevos y cientos de pieles de tortuga marina. Yo pienso que lo que sacan en el mar es como dos o tres veces más de lo que los hueveros se llevan, ellos ponen trasmallos y todas las tortugas que van a pasar a la playa se atoran y se ahogan y al día siguiente van y recogen el producto", dice el investigador.

(V.pág.16/A del periódico El Occidental del 23 de noviembre de 2003).

La semana pasada, un grupo de inspectores acompañado de elementos de la armada mexicana realizaron un recorrido por las playas de la costa de Jalisco. El mayor hallazgo fue un chinchorro caguamero (redes o trasmallos) de 300 metros de longitud y seis tortugas, de las cuales, cinco ya habían sido sacrificadas. Esto fue en la zona de Punta Peñitas, municipio de Cabo Corrientes. El recorrido por mar y tierra los llevó incluso al playón de Mismaloya, donde no lograron encontrar a los "hueveros" y destazadores en flagrancia.

(V.pág.13 del periódicoPúblico del 5 de septiembre de 2003).

Autoridades detuvieron a dos personas que transportaban 1,048 huevos de tortuga marina provenientes de Oaxaca. Se calcula que eso representa la destrucción de entre 320 y 480 nidos de esta especie.

(V.pág.5C del periódico Ocho Columnas del 25 de agosto de 2003).

Tortuga destazada en un restaurante. Foto: Jeffery L. Brown

35 mil tortugas verdes y caguamas, cada año, son cazadas ilegalmente en el noroeste de México.
En julio pasado, un grupo conservacionista de California llamado Wildcoast, pidió ayuda a una autoridad superior: el Vaticano. "En Baja California suelen comer tortugas marinas durante la cuaresma, debido al precepto que prohíbe comer carne roja -señala Wallace J. Nichols, codirector de Wildcoast-. Muchos las consideran pescados".
Nichols y sus colegas tenían la esperanza de que el Papa dictaminara que la carne de tortuga debe considerarse roja, pero sólo recibieron un acuse de recibo por su carta. Sin embargo, mientras aguardan por una declaración más sustancial, trabajan con los sacerdotes de la península para correr la voz entre los pescadores locales.
Desde hace mucho tiempo, a lo largo de México se han cazado tortugas marinas para su venta en el mercado negro y para consumo personal y la mortalidad aumenta e cuaresma. Aunque en 1990 el gobierno prohibió terminantemente su captura, medida que ha limitado la caza furtiva, los reptiles nadan a lo largo de miles de kilómetros de la costa de Baja California, lo que dificulta su protección. "Pocas veces aplican todo el rigor de la ley", asegura Nichols y por ello, a pesar de sus esfuerzos en el nivel más básico, las tortugas enfrentarán este año otra temporada de sufrimiento.

(V.sección "Geográfica" de National Geographic en español de abril de 2003).

Restos de tortugas en una playa Baja California. Foto:Wallace J. Nichols

México es calificado un "paraíso" para la tortuga marina, ya que de las siete especies que existen en el mundo, el país cuenta con cinco: prieta, golfina, amarilla, carey y laúd, todas en peligro de extinción, por lo que desde 1990 el gobierno prohibió su venta y consumo.
No obstante, los esfuerzos del gobierno y de grupos ambientalistas para protegerla no han sido suficientes, debido al constante consumo de su carne.
"México es la capital mundial de la tortuga marina. Desafortunadamente también es la capital mundial de la mortandad de la tortuga" dijo Serge Dedina, director de la organización ambientalista mundial Wildcoast.
Estimaciones de Wildcoast señalan que tan solo en el Pacífico norte mueren al año unas 35,000 tortugas marinas, cuya carne es sumamente cotizada en el noroeste del país y algunas ciudades del suroeste de Estados Unidos, como Los Angeles y San Diego.
Las ganancias para los traficantes son millonarias, ya que el kilogramo es cotizado hasta en unos 30 dólares, y el peso de las tortugas puede varias desde 20 hasta más de 100 kilos.
Francisco Fischer no es sólo un pescador mexicano más, sino también uno de los responsables de que México sea considerado uno de los países donde muere el mayor número de tortugas marinas... hasta el año pasado, antes de ser detenido y llevado a prisión. Fischer comentó que durante 20 años se dedicó a vender tortugas, en particular la "prieta". "Llegué a vender hasta 2,000 tortugas al año", dijo. "No hay otro pirata que haya matado tantas tortugas en el país", aseguró Dedina.
Ahora, sin embargo, Fischer determinó retirarse del tráfico de tortugas, después de que tuvo que purgar una pena de seis meses en prisión en 2002. "Como ya está más dura la presión de las autoridades, decidí dejarlo".
"Fischer es un modelo muy poderoso, porque muestra que sí puede cambiar la gente", añadió Dedina.

(V.pág.5C del periódico Ocho Columnas del 7 de abril de 2003).

"Las personas que son detenidas por esta caza ilegal a los tres días ya están en libertad, por eso debe haber mayor vigilancia, para evitar que sea tan abierto, pero no es sólo culpa de quien vende sino también del que compra los huevos de tortuga".
"La población es la que no debe comprar estos productos, hay que también educar al consumidor, hace falta una cultura de preservación de la tortuga marina".

Sonia Quijano Scheggia, bióloga chilena
(V.pág. 4E de Ocho Columnas del 8 de agosto de 2002).

La fundación ecologista Selva Negra, fundada por el grupo mexicano de rock Maná, informó que en los próximos seis meses espera rescatar 280,000 tortugas marinas de las costas del Pacífico de los estados de Jalisco y Nayarit.
Selva Negra, en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, tiene tres "campamentos tortugueros" para proteger los huevos de cuatro diferentes especies de tortugas marinas. "Durante esta temporada, Selva Negra espera darle protección a 3,500 nidos, aproximadamente con 100 huevos cada uno, de los cuales saldrán al mar, protegidas por personal de la fundación, 280,000 pequeñas tortugas", explicó la organización en un boletín de prensa.

(V.pág.3E del periódico Ocho Columnas del 27 de junio de 2002).

Las poblaciones mexicanas de tortuga laúd -el quelonio más grande del mundo- se han desplomado en los últimos años y están próximas a desaparecer del orbe, aseguró la organización ecologista Greenpeace-México.
Urgió al Gobierno de Vicente Fox a tomar medidas inmediatas para evitar la extinción de esa especie.

(V. pág.14-A del periódico El Informador del 27 de febrero de 2002).

Hay una historia que se repite cada noche: la de los hueveros que arrastran hasta los matorrales a las tortugas que están por depositar sus huevos en las playas, les abren la panza a cuchilladas para sacarles los huevos más rápido y al día siguiente los venden a dos pesos cada uno.
Los fines de semana y las fiestas patronales de las zonas aledañas incrementan estos asesinatos nocturnos, y estimulan el apetito por estos huevos que tienen un alto contenido en grasas saturadas y nulos poderes afrodisíacos, este último, un mito que la gente se ha empeñado en propalar. Además, por estas fechas "los hueveros necesitan más dinero para apostar a los gallos".
La explotación indiscriminada de la tortuga, incluidos sus huevos, piel y carne en el estado, se remonta al periodo presidencial de Luis Echeverría... fue en los setenta cuando se repartieron ejidos de la costa de Jalisco a gente de estados como Michoacán. Personas que no sabían cómo aprovechar los recursos de la zona.
No tardaron en descubrirlo. El negocio de la venta de huevos es igual a poco trabajo y buenas ganancias. Binomio que enseguida sedujo a los recién llegados. ¿Y cómo no acostumbrarse a ganar de 400 a dos mil pesos por pasar una noche en la playa, saqueando de dos a diez nidos en los que las tortugas depositan unos cien huevos?
En lo que es un negocio familiar, las mujeres también cumplen con su parte. Su trabajo es ocultar los huevos en sus mochilas o pañaleras, y luego ofrecerlos de puerta en puerta desde a 50 centavos.
En Guadalajara se consiguen en cantinas y en el Baratillo hasta en diez pesos...
El cambio de administración en marzo pasado en la UdeG también trajo cambio de prioridades... desde octubre no hay goce de sueldo, ni alimentos ni combustibles para ellos [los responsables de los campamentos del Programa Quelonius en La Gloria, Majahuas y Boca de Tomates]. Mientras tanto los huevos que aún se salvan son gracias a la voluntad y a los voluntarios que pagan sus propios gastos.

(V.pág.15 del periódico Público del 11 de diciembre de 2001).


Mi hombre no necesita huevos de tortuga.
Contenido permanentemente en construcción El contenido de esta página está (permanentemente) en construcción.

Fecha de última actualización: 14 de mayo de 2014.

Regreso a mi página base Regreso a mi página base
El Tesoro de la Jumentud > La Página de las cosas que debemos saber > Protejamos a los animales > La tortuga marina, ecocidio mexicano