¿Cómo protegerse de la medicina profesional?


Antes que nada, evite acudir a un hospital privado sin su propio médico. Estaría indefenso ante una institución diseñada para ordeñarle la billetera, una Disneylandia para los hipocondriacos.

El webamster


  1. Reserve todas las decisiones médicas para usted mismo. El pensamiento de su médico puede ser diferente al suyo, pero de ninguna manera es superior.
  2. Haga preguntas y no confíe pasivamente en las respuestas. Investigue.
  3. Antes de someterse a una prueba de diagnóstico o de tomar alguna droga prescrita, lea sobre el asunto.
  4. No se apresure a someterse al tratamiento médico; casi siempre hay tiempo de valorar las cosas con detenimiento.
  5. Antes de cualquier cirugía, pida una segunda opinión. Puede haber alternativas menos peligrosas y menos costosas.
  6. Trate de mantenerse alejado de los hospitales hasta donde sea posible.
  7. Siempre que el doctor le pida que haga algo pregunte la razón. No acepte las órdenes pasivamente, sólo por confiar en él.
  8. Busque médicos que hablen con la verdad, que hablen con su propio lenguaje y sin rebuscamientos.
Robert Mendelsohn, doctor
Publicado en la pág. 10A del periódico Ocho Columnas el 5 de enero de 2003.

Amputaciones, S.A.

Las instituciones de salud pública han impuesto una lógica medieval a la atención hospitalaria: amputar es más barato que curar. La política no escrita, pero vigente, se salta las máximas hipocráticas ya muy en desuso y van directamente al implacable cercenamiento de miembros. Antes que dedicarse a largas y complejas intervenciones, lentos y farragosos procesos de rehabilitación, primero se amputa y luego se averigua. El chiste es ahorrarse dinero en curaciones y terapias, aunque se produzca una generación de compatriotas serruchados y tullidos a la salud del capitalismo salvaje (y caníbal). Esto lo sé porque mi querida tía Evelia experimentó apenas una pesadilla como extraída de la Dimensión desconocida. En un pequeño descuido en su disciplina de víctima de diabetes, tuvo una infección en uno de sus pies. Así, fue llevada de emergencia al hospital del ISSSTE de la ciudad de Puebla, donde en un rápido diagnóstico le dieron la fatal noticia: para salvarle la vida tendrían que cortarle desde arriba de la rodilla. Mi tía se resignó, como ella misma lo dijo, a echar por la borda su futuro como futbolista con tal de seguir viviendo. Después de un conciliábulo feroz, mi madre y otras de mis tías decidieron que no iba a perder la pierna sin dar la batalla y buscaron una segunda opinión. Así, en un arranque desesperado, buscaron al angiólogo que había atendido el caso hacía tiempo en el Hospital de la Beneficiencia Española, el doctor Francisco Vázquez Pacheco. El hombre acudió al llamado, auscultó a mi tía y afirmó que no era necesaria la radical amputación. En un acto heroico, contraviniendo todas las disposiciones oficiales, intervino para despojar a Evelia únicamente de dos dedos, que ya eran insalvables.

A mí lo que más me sorprende no es la deshumanización de los administradores de la salud (de hecho, ahora mismo muchos trabajadores del IMSS laboran bajo protesta por no tener los elementos mínimos para atender a los pacientes), sino la torpe idea de que las amputaciones representan un ahorro. No tengo la menor duda de que el derechohabiente mutilado, por más decidido que esté en recuperarse, representa un mayor gasto para las instituciones en materia de apoyo psicológico, terapias físicas para dominar la prótesis, medicamentos y demás. La filosofía del Butcher no sólo es de mal gusto sino poco funcional.

Hoy, mi tía Evelia convalece con ánimos y un oscurísimo sentido del humor porque ya se veía como el pirata cojo con pata de palo, parche en el ojo y cara de malo. Se había salvado del tristemente célebre doctor apodado El Tiburón, del hospital del ISSSTE poblano, que amputa a destajo.

Jairo Calixto Albarrán
Publicado en la pág.2 del periódico Público el 25 de febrero de 2003.


Publicado en El Occidental el 20 de abril de 2003

Murieron 2 médicos el mismo día, y llegaron juntos a las puertas del Cielo. San Pedro le pregunta al primero: "¿Qué hacías en la otra vida". "Soy médico -responde el facultativo-. Fui director de un hospital privado". "Pasa -le indica el portero celestial-. Estarás aquí una eternidad". Se vuelve hacia el segundo y le pregunta: "Y tú ¿qué hacías allá abajo?". "También soy médico -responde el interrogado-. Fui director de un hospital del Seguro Social". "Pasa también -le dice San Pedro-. Pero sólo podrás estar aquí dos días"...

Armando Fuentes Aguirre "Catón"
Publicado en la pág.7A del periódico Mural el 24 de julio de 2003.


Atracadores de bisturí.

El Redding Medical Center, en California, fue el hospital de los horrores hasta que llegaron los agentes federales.

Por pura avaricia corporativa, la unidad de cardiología ha realizado en la última década decenas de miles de intervenciones innecesarias que han costado la vida o la salud a varios pacientes y decenas de millones de dólares a la sanidad pública.

La empresa matriz, Tenet Healthcare, ha accedido de momento a devolver 54 millones de dólares al gobierno, pero la investigación criminal continúa.

El fraude funcionaba así: el equipo de cardiología ordenaba operaciones o pruebas coronarias a pacientes sanos mayores de 65 años, que están cubiertos por la seguridad social de pensionistas (Medicare), a la que luego pasaban las facturas millonarias.

A medida que las ganancias del hospital se multiplicaban exponencialmente (y así Tenet Healthcare enjugaba pérdidas en otros centros y elevaba los dividendos de sus accionistas), el consejo de administración exigía a los gestores de Redding que aumentaran el ritmo.

En el proceso de enriquecimiento hubo múltiples denuncias del personal sanitario, desoídas por la dirección, así como del mayor hospital de Redding, que no podía explicarse cómo, en una ciudad de 90,000 habitantes, un centro mediano hiciera, por ejemplo, más cateterismos (35,000) que en uno situado en una gran ciudad.

Hasta que empezaron a sumarse los muertos y los discapacitados por intervenciones innecesarias y las autoridades federales requisaron los historiales, el pasado otoño.

En 2002 el Redding Medical Center ganó 94 millones de dólares, mientras que el mayor hospital de la ciudad, Mercy Hospital, sólo 5 millones.

Shirley Wooten, de 78 años, fue a tratarse de dolores de espalda pero Char Hyun Moon, jefe de cardiología, le dijo que tenían que ponerle urgentemente un bypass.

La operó Fidel Realy Vásquez, cirujano principal, y quedó semiparalizada.

Publicado en la pág.7A del periódico Ocho Columnas el 18 de agosto de 2003.


Cuando el paciente acuda inclusive a las instituciones de salud (IMSS, ISSSTE, SSA), en las cuales desde que entra el paciente al consultorio es agredido preguntándole qué tiene, y si el paciente le dice que está mal de la garganta, ya el médico está haciendo la receta de inyecciones de penicilina, es por ello que el paciente debe decirle al médico todas sus molestias, esto servirá para educar al doctor de que haga un buen diagnóstico, sin temor por parte del paciente, ya que con el descuento que le hacen él está pagando este servicio. Recuerde, no importa como lo exprese, pero dígaselo a su médico.

Dr. Salvador López Dorantes
Publicado en la pág.3H del periódico Ocho Columnas el 5 de enero de 2004.


63% de los pacientes creen que deben preguntar al médico el costo del tratamiento; sólo 15% lo hacen. 90% de los médicos dicen que deben hablar del asunto con los pacientes; sólo 35% lo hacen.

"Noticias de la Medicina" en Selecciones Reader's Digest de enero de 2004.


Es totalmente aceptable preguntarle al médico por qué nos recomienda algo, siempre y cuando no usemos un tono hostil, afirma la doctora Rebecca Patchin, vocera de la Asociación Estadounidense de Médicos. Después de todo, es nuestra salud la que está en riesgo.

Si nos ineresa buscar otra opinión, por cortesía hay que decírselo al médico, señala Michael Fleming, presidente de la Academia Estadounidense de Médicos Familiares. Quizá él mismo pueda recomendarnos a otro especialista. Además, dice Patchin, buscar otra opinión es una práctica común, y los médicos aprecian la intervención de un colega.

'Prefiero un paciente informado a otro que no se procupa por su salud', dice Fleming. Sin embargo, no se crea todo lo que lee; limítese a páginas de internet fidedignas, como las de dependencias oficiales, universidades o asociaciones médicas de prestigio.

Haga una lista previa de dudas o inquietudes, lleve las recetas de la medicina que toma y, si está nervioso, vaya con un amigo. 'Así sabré lo que le recetaron otros médicos, y por la dosis y fecha, si sigue tomándolo', agrega Fleming.

El médico querrá saber si estamos recurriendo a una terapia alternativa: quizá pueda ayudar. Además, algunas terapias interfieren con los medicamentos, advierte Patchin.

"Saber vivr" en Selecciones Reader's Digest de marzo de 2004.


Hay médicos enfrentados a una situación [en que] no pueden recomendar a sus pacientes lo que consideran adecuado a su caso cuando se aparta de las normas establecidas, porque si algo sale mal podrían ser legalmente perseguidos y hasta expulsados de su gremio. En cambio, si recetan lo prescrito quedan legalmente protegidos aunque el paciente se les muera.

Gustavo Esteva
v.pág.5A del periódico Mural del 25 de marzo de 2004.


Los médicos acostumbran prescribir fármacos nuevos, los cuales son más costosos que los que ya llevan tiempo en el mercado.

Pregunte a su doctor si puede recetarle uno que sea barato, pero igualmente eficaz.

"Saber vivr" en Selecciones Reader's Digest de abril de 2004.


Un artículo de Bankrate.com citó las palabras de una auditora, quien dijo que 'más del 90% de las facturas hospitalarias que he auditado tienen grandes sobrecargos'. Otros expertos declaran que los sobrecargos representan aproximadamente el 5% de la facturación de los hospítales. La misma auditora reportó que 'he visto cargar US$ 90.00 por una intravenosa de US$ 0.70. ¿Qué les parecen US$ 129.00 por un sistema de recuperación de mucosas? Este es una caja de Kleenex.

A continuación algunos de los errores más comunes encontrados en facturas hospitalarias:

¿Qué puede usted hacer? Solicite una factura desglosada -de otra forma jamás podrá usted saber exactamente qué le están cargando por diferentes conceptos. Solicite también traducciones en "español simple" de la jerigonza médica. Protéjase a sí mismo llevando un registro de todos sus tratamientos durante la estancia en el hospital. Si no puede, solicítele a un amigo o familiar que lo haga. Más tarde podrá comparar el registro con la factura.

The Motley Fool, 10 de mayo de 2004.


Publicado en El Informador el 23 de agosto de 2004

-¡Mi hijo es un médico maravilloso!- le dice con gran entusiasmo una mujer a una amiga. -Es absolutamente necesario que vayas a verlo.

-Pero yo no tengo nada- responde ésta. -¿Para qué tendría que ir?

-Es tan buen médico- explica la primera -que aunque no tengas nada, algo te va a encontrar.

Selecciones Reader's Digest de septiembre de 2004.


Abrevie la hospitalización

Para restablecerse y volver a casa lo antes posible, siga estos consejos: Cynthia Dermody
v.pág.192 de Selecciones del Reader's Digest de noviembre de 2004.

A pesar de que saben que no hacerlo es un gran riesgo, apenas 17 de cada 100 mujeres en Jalisco se practica regularmente un papanicolau, aseguran Merced Ayala Castellanos y Sergio Andrade García, adscritos a los servicios de colposcopía y displasias de los Hospitales Civiles de Guadalajara.

Lo anterior, es una verdadera causa de cáncer cérvico-uterino y no la mala información y el "negocio" que en torno al Virus del Papiloma Humano (VPH) hacen muchos médicos quienes, con prácticas "poco éticas" someten a tratamientos y operaciones a mujeres que no lo requieren.

De acuerdo con estudios realizados entre la población universitaria, de 50 a 70% de las personas jóvenes con vida sexual activa tienen presencia del virus, lo que sin embargo no significa que vayan a desarrollar complicaciones en su salud. De hecho, se considera que apenas 5% de ellos llegarían a presentar lesiones genitales y un número similar desarrollaría algún tipo de cáncer, pero sólo si no tienen tratamiento.

Además, 70% de las infecciones causadas por el VPH pueden desaparecer espontáneamente, pero aún así muchos médicos "pecan" de sobretratamiento.

Los médicos aseguran que cuando se detectan lesiones por VPH, que hayan causado displasias, existen tratamientos conservadores para eliminarlas, como la láserterapia y crioterapia, pero para ello no hay que dejar de practicarse el papanicolau.

V.pág.5-B del periódico El Informador del 12 de enero de 2005.


No alcanzo a ver quiénes nos expongan un análisis concienzudo de los beneficios de la autoaceptación que, entre paréntesis, es uno de los primeros pasos que se da para el crecimiento personal, ése que nos lleva a ser mejores personas con nosotros mismos y con los demás. ¡No!, primero, y casi exclusivamente, se nos muestran los beneficios de lo externo. Vemos cómo se nos ofertan los injertos de cabello, o las liposucciones o cualquier cirugía plástica, o, incluso, otras cirugías, como la reducción del tamaño del estómago, como mágicas para perder peso y, además, como vías rápidas para mejorar la imagen y no nos permite estar con nosotros, y sí mucho nos alejan de nuestro proceso de crecimiento. No me opongo a ello, pero, cuando se corta un proceso, digamos de envejecimiento, no solamente se bloquea la aceptación propia y a la misma naturaleza, igualmente se fomenta el narcisismo y la evasión de uno mismo.

Veo, con cierta tristeza, cómo se promocionan un sinfín de medicamentos, para una serie de enfermedades. Por ejemplo, se promocionan medicamentos antiácidos o anti-colitis y no se promociona, al menos con el mismo énfasis, el cómo se podría evitar eso. Hay un sinfín de productos, que están vigentes en la naturaleza, a los que se desdeña con un simple comercial. ¿No será mejor, me pregunto, una dieta a base de avena, fibra y salvado para prevenir y controlar la colitis y el estreñimiento?

Vemos, pues, a través de la prensa escrita, radio y televisión, cómo nos ruegan con miles de productos para una gran serie de padecimientos o enfermedades y, al hacerle caso al "canto de las sirenas", caro, muy caro lo pagamos después. Recuerde tan sólo el caso de cómo, en TV, principalmente, se promocionan una gran cantidad de productos para bajar de peso, para perder grasa y no se nos dan las claves de una rutina dietética bien orientada y bien balanceada.

Lucio Vázquez, médico
v.pág.4-A del periódico El Informador del 23 de febrero de 2005.


La medicina moderna -más interesada, quizá, en lucrar con el dolor que en luchar contra él- le ha quitado dignidad a la muerte.

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico, citando al Dr. José Dorazco Valdez
v.pág.5-A del periódico El Informador del 23 de febrero de 2005.


Miseria moral de los mercachifles de la medicina -abundantes en nuestro medio, por cierto-, que mantienen vivos a sus pacientes... pero no para devolverles la salud sino para lucrar cínicamente con la esperanza y el dolor de sus familiares.

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
v.pág.5-A del periódico El Informador del 23 de marzo de 2005.


Es inveterada costumbre esperar los paros cardíacos y respiratorio y que el médico certifique la defunción. Con los medios modernos eso puede durar un momento, o 10 años. En terapia intensiva se puede subsistir indefinidamente; generalmente hasta que se extinguen los patrimonios, del enfermo, y de los familiares.

Es inexacto que una persona tenga vida por el empleo de aparatos y substancias que suplan las elementales funciones biológicas, pero es más fácil, y para unos lucrativo, optar por la subsistencia artificial. La decisión contraria es amarga y difícil, pero es la de la caridad y la que impone a los deudos la aceptación del sufrimiento propio.

Habiendo transcurrido siete años de disputas y agotados todos los recursos legales y políticos se autorizó la desconexión del cuerpo de Terri Schiavo, pero siguió la espantosa espera para que por falta de agua y alimento muriera. Era preferible que un alma caritativa le aplicara una dosis callejera de morfina para aliviar y abreviar el instante final. Sin embargo, eso no se puede hacer, los vericuetos legales únicamente autorizan desconectarla y dejarla morir; inducirla, en cualquier forma, para abreviar el desenlace es homicidio.

Alberto Orozco Romero, licenciado en Derecho y exgobernador de Jalisco
v.pág.4-A del periódico El Informador del 4 de abril de 2005.


Un tribunal federal determinó que los hospitales -privados y públicos-, pueden ser demandados por la vía civil en casos de negligencia médica, aun si el personal responsable desobedeció órdenes superiores en su actuación.

"Es claro que el hospital debe responder solidariamente por los daños causados por sus operarios", afirmó el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil en Guadalajara, "pues su responsabilidad tiene como fundamento la presunción de culpa en la elección de sus encargados o empleados que causen el daño".

El precedente fue resultado de un amparo negado al hospital Santa María Chapalita. El tribunal lo difundió en mayo pasado -aunque no publicó la sentencia completa-, y se suma a la jurisprudencia vigente desde 2002, según la cual las instituciones médicas pueden ser demandadas por daño moral en casos de negligencia.

Las demandas civiles por daño moral pueden ser presentadas sin necesidad de acudir previamente a instancias arbitrales como la Conamed o las comisiones similares en los estados.

Sin embargo, los litigios pueden tomar varios años, y los criterios judiciales no siempre son previsibles, pues han existido controversias jurídicas sobre la valoración de las pruebas periciales médicas en estos casos.

Como las demandas son presentadas lo mismo ante juzgados federales, que ante los poderes judiciales estatales, no existen estadísticas nacionales sobre el volumen de este tipo de litigios, ya que los tribunales se limitan a registrarlos como 'juicios civiles' sin aclarar de qué materia se trata.

V.pág.4A del periódico Mural del 21 de julio de 2005.


Si voy con el médico para que me haga unos exámenes para un diagnóstico, ¿tengo derecho a mi expediente médico completo o tan sólo tengo derecho a una receta? ¿De quién es el expediente que contiene todas las radiografías, los resultados de los análisis de sangre, esfuerzo y las demás documentaciones? ¿El expediente médico es del doctor que me atendió o el que yo mismo contraté? ¿El expediente es del hospital o de la clínica? ¿No será que el expediente es mío?

En general, yo siempre he considerado que el expediente médico es de mi propiedad, pero considerando que le tengo confianza a los doctores que consulto, no he tenido inconveniente que ellos lo guarden para la siguiente consulta. Sin embargo, en una ocasión, tuve la comezón de buscar una segunda opinión y pedí mi expediente; afortunadamente el doctor me lo entregó con radiografías y todo sin problemas. Pero vamos a suponer que no me hubiera querido entregármelo, ¿qué hubiera hecho?

Pues, de seguro, se lo hubiera pedido por segunda vez con mucha cortesía. Vamos a suponer que el doctor se hubiera negado o me hubiera dado excusas del tipo médico o de supuestos reglamentos de la clínica, ¿qué hubiera hecho? Pues probablemente me hubiera exaltado y exigiría lo que es mío. ¿Hasta dónde llegaría para hacerme de mi expediente? No lo sé, pero espero que no me hagan la prueba. Como dirían los franceses, sucede que a mí, la mostaza me llega muy rápido a la nariz.

Debido a que nosotros los mexicanos somos informales y sumisos, no estamos acostumbrados a exigir en cuestiones profesionales, lo que es nuestro en toda su extensión. Pero todo servicio profesional incluye los supuestos y los métodos de cálculo y decisión.

Si hay necesidad de reconfirmar algún diagnóstico médico, todos los expedientes deben exhibirse.

Un trabajo profesional es formal, responsable y auditable, en cambio, un trabajo semiprofesional es poco formal, poco responsable y nada auditable. El expediente médico es el respaldo formal que garantiza el profesionalismo del diagnóstico y de los tratamientos médicos correspondientes. Un expediente incompleto demuestra una lamentable falla profesional.

El año pasado, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico atendió 5,700 casos relacionados con supuestas malas prácticas médicas. De esos sólo 455 concluyeron en una sanción. La informalidad fomenta la irresponsabilidad causante de los errores médicos.

En países como Estados Unidos, el paciente es dueño de su expediente, lo cual no me extraña, pues el respeto a la propiedad personal frente a las instituciones o frente al estado es lo que hace exigentes a los habitantes de EU y finalmente más poderosos. Allá el estado soberano está fundamentado en la soberanía de las personas. Acá, el estado soberano y sus instituciones tienden a ningunear a las personas.

Antonio Marín, secretario adjunto de la Academia Nacional de Medicina, expresó que los expedientes son "totalmente confidenciales porque quizá no convengan al propio paciente conocer". ¿Que qué? ¿Cómo que quizá no convengan al propio paciente conocer? Si el cuerpo es de uno mismo y todo lo concerniente al propio cuerpo es de uno mismo. ¿A poco nuestro cuerpo es propiedad de las clínicas o de los doctores?

El mexicano no es un esclavo a quien se le puede tratar como un estúpido para tratar de ocultarle cosas de él mismo.

Sin embargo, estoy de acuerdo con el criterio seguido en Suiza en donde el paciente tiene derecho a una copia de su expediente completo, y el doctor o la clínica guardan confidencialmente los originales. Esto también lo sugiere Carlos Tena Tamayo de la Comisión de Arbitraje Médico.

Enrique Canales
v.pág.6A del periódico Mural del 21 de julio de 2005.


Comentarios del webmaster

¿Por qué "complicaciones" tales como neumonías e infecciones adquiridas en instalaciones médicas no son consideradas como errores y mala praxis? Finalmente es lo que son: simple atención deficiente y descuidada del paciente. El paciente no sólo no debería pagar por la atención a esas "complicaciones", sino ser indemnizado por las mismas. Ya veríamos, entonces, cómo los hospitales y su personal se preocupaban por no dejar a pacientes, prácticamente desnudos (con la ridícula bata que han hecho obligatorio utilizar), en heladas planchas debajo de las salidas del aire acondicionado mientras "su eminencia" el cirujano tiene oportunidad de atenderlo y/o en instalaciones contaminadas, cuando no asquerosas (como las de la medicina institucional).
Los artículos 157 a 161 del Código Penal de Jalisco y sus correspondientes del Distrito Federal y demás estados del país, establecen dos años de prisión y suspensión por cinco años del ejercicio profesional, al médico que reincida en practicar una intervención quirúrgica innecesaria. El delito no es nuevo, y existen malos médicos que, para enriquecerse, indican a sus confiados pacientes que deben ser operados, a sabiendas de que la operación no es necesaria, y a sabiendas de que después de ella, el enfermo quedará en peores condiciones. Esos malos médicos generalmente se cubren entre sí, forman mafias de "cirujanos especialistas" y cínicamente envían a sus víctimasa otro mal médico con quien están delictuosamente asociados, en "peloteo" constante y recíproco. Se atreven hasta a partirle el cráneo a un paciente confiado, tal y como hicieron conmigo, en la capital del país.

¡Qué lejanos aquellos tiempos en que la carrera médica era sacerdotal, cuando los médicos decían la verdad, curaban sin perjudicar, con los medicamentos más simples, sin ilícitos propósitos de lucro!

Ing.Pedro Vázquez Guerra
v.pág.6-A "Buzón de nuestros lectores" del periódico El Informador del 15 de noviembre de 2005.


Más de 50% de los laboratorios de análisis clínicos privados que existen en el país, caen en una mala práctica conocida como dicotomía, es decir, la entrega de una participación económica o en especie, al médico o a prestadores de salud u otros profesionistas afines como compensación o premio por haberles enviado un paciente a realizarse estudios con ellos.

"Hemos visto que en los últimos años sentimos que se ha ido agravando con el tiempo, es un problema de ética fundamental", indicó el doctor Rafael Guerrero García, durante su ponencia titulada "Aspectos éticos en la prestación de servicios de laboratorios clínicos en México" en el XX Seminario de actualización en el Laboratorio Clínico Privado, convocado por la Unidad de Patología Clínica en la ciudad de Guadalajara.

Comentó que con el ejercicio, esta práctica se ha convertido en algo común; por ejemplo, dijo, un médico envía a determinado laboratorio tal número de pacientes y a cambio de eso el laboratorio -de acuerdo a los estudios que realiza- le da una compensación.

De estas malas prácticas, se han enterado mediante denuncias hechas por médicos a quienes dichos laboratorios han tratado de sobornarlos, ofreciéndoles un pago. O bien, pacientes que comentan la coerción que ejercen sus médicos a acudir a determinado laboratorio.

Al respecto, fueron enviadas ya dos iniciativas de reforma a la Ley General de Salud ante el Congreso de la Unión, una en junio y otra en noviembre, donde se solicita que sea tipificado como un delito y que se sancionen estas prácticas antiéticas.

Han incluso comprobado que los laboratorios o gabinetes de diagnóstico en general, elevan los costos de los estudios clínicos desde 15 a 60%, en casos extremos.

Otra de las situaciones que conlleva dicha dicotomía, es la mala calidad en los estudios. Enlistó también el uso de reactivos de mala calidad, importación de productos fuera de la legislación sanitaria y a precios económicos.

Por último, dijo, han detectado la simulación de exámenes, es decir, que el médico y laboratorios están coludidos y no importa mucho el resultado. "Se dan el lujo de inventar los resultados".

V.pág.10-B del periódico El Informador del 5 de diciembre de 2005.


Se estima que 15 de cada 100 pacientes que ingresan al área de terapia intensiva de un hospital, son invadidos por bacterias propias que se propagan en los hospitales, es decir, ocurren las infecciones nosocomiales. Los más vulnerables a adquirirlas son los pacientes de alto riesgo, internos en terapia intensiva, ya que "son multiinvadidos pues se les tiene que colocar catéteres para medirles la presión venosa y arterial así como la administración de medicamentos o es necesaria la alimentación parenteral".

Lo anterior mencionó el doctor Alberto Villaseñor Sierra, pediatra infectólogo, investigador de tiempo completo y asociado al Laboratorio de Microbiología Molecular de la Unidad de Investigación Médica del Hospital de Pediatría Centro Médico Nacional de Occidente.

Dos de las principales infecciones nosocomiales son las que se asocian con la sangre, bacteremia; y también las infecciones que se adquieren al ser intubados por periodos largos de tiempo como lo es la neumonía de adquisición nosocomial.

Para explicar qué tanto impactan las infecciones de este tipo y derivan en fallecimientos, agregó que aproximadamente tres pacientes fallecen a consecuencia de una infección de este tipo, de los 15 de cada 100 que ingresan a terapia intensiva y adquieren una infección. O bien como una complicación asociada a su problema de base. "No necesariamente estos tres que se infectan y fallecen es por infecciones hospitalarias, sino de manera conjunta se complica su estado de salud pues gana peso su propia enfermedad".

"Nosotros hicimos el diagnóstico de que la tasa de infecciones nosocomiales es cercana a la tasa, o un poco más elevada, que en otros países", indicó Villaseñor Sierra y agregó que en el Hospital de Pediatría han iniciado una "labor intensa" de prevención para recordarle al médico, enfermeras y familiares que visitan a los pacientes para que se laven las manos antes y después de estar con el enfermo.

"Se instauró en Pediatría el uso de gel alcohol, que es un lavado sin agua... el gel alcohol permite la certeza de eliminar gérmenes de la mano para evitar el riesgo de transmitir bacterias entre los pacientes". Además mencionó que vigilan el uso apropiado y racional de antibióticos pues "con base en los estudios realizados desde 1994, se ha monitoreado la resistencia de esas bacterias en el hospital, lo que nos ha permitido utilizar el medicamento idóneo para cada uno de nuestros pacientes".

Espera que con estas medidas implementadas "se impacte en la reducción posible de la resistencia bacteriana de estos gérmenes".

(Hágale caso al webmaster: huya de los hospitales, tanto privados como públicos, como de la peste).

V.pág.6-B del periódico El Informador del 11 de marzo de 2006.


En el mundo hay una epidemia de cesáreas, una situación que no es privativa de México, indicó Arnoldo Guzmán Sánchez, jefe del Servicio de Gineobstetricia del Hospital Civil "Fray Antonio Alcalde", quien desde hace varios años se dedica a impartir cursos con el objetivo de reducir esta práctica en nuestro país.

Jalisco no está dentro de las normas aceptadas, sobre todo en los hospitales particulares mientras que en los hospitales públicos como los Civiles, la situación es la siguiente: En el Hospital Civil "Fray Antonio Alcalde" los índices son 22.3% de nacimientos por vía cesárea. Guzmán Sánchez explica: "Es una área de contingencia porque no tenemos un unidad de gineobstetricia".

Por otra parte, está el Hospital Civil "Juan I.Menchaca" donde "es muy difícil de cumplirse pues somos un hospital de concentración. Hemos llegado a tener entre 28 y 30% o hasta un 35 y 36% debido a que atendemos partos de alto riesgo o múltiples (de dos o más bebés de una sola madre)", explicó Adriano Arias Merino, jefe del Servicio de Obstetricia del nosocomio mencionado.

Al momento de hacer una cesárea anticipada "enfrentamos el riesgo de que tengamos variaciones en la evaluación de la edad gestacional, y que se estén haciendo cesáreas antes de tiempo y que tengamos niños prematuros", explicó Miguel Ángel Abad Gastelum, del área de Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud Jalisco, quien indicó la necesidad de aplicar la Norma Oficial Mexicana (NOM) 007 para la atención del Embarazo, Parto y Puerperio.

La realidad es que nadie cumple la norma. "Una cosa es no cumplir la norma y tratar de adaptarse a la norma señalada y otra cosa es estar escandalosamente por arriba de esos números", refutó Arnoldo Guzmán Sánchez. "Hay hospitales privados donde del total de sus nacimientos, 80% se hacen por cesárea".

"En la atención privada es excepcional que haya un parto por vía vaginal. De hecho, en algunos casos si la mujer decide tener un parto y si en el hospital sólo hacen cesáreas, le dicen ‘yo no puedo pues no hay un cuarto para ustedes, todas las que vienen a atenderse es porque viene programadas para una cesárea".

El Instituto Nacional de Perinotología en América Latina es de lo mejor en atención pero ese instituto tiene una de las cifras más altas, 52% de sus partos terminan por cesáreas y curiosamente ese instituto firmó la norma en que aceptaba que se redujera el número de cesáreas.

"No existe una justificación razonada desde el punto de vista científico", indicó el especialista, al tiempo que indicó que es el Instituto Nacional de Perinatología donde más partos son atendidos por vía abdominal. "Y es en donde se forma el mayor numero de especialistas".

Otra de las situaciones es el "privilegio" abismal que existe entre personas con mayores recursos económicos y las que menos poseen, ya que en las clínicas privadas los costos por una cesárea van desde los 5,000 hasta los 20,000 pesos.

Al parecer, lo que está pasando, es que "lo que uno hace durante muchos años se transforma en un reflejo condicionado. Nos enseñaron a pensar que el parto en la enorme mayoría de las veces era nocivo, lesivo y lastimaba a los bebés y eso cambió desde los 80", continuó el Jefe del Servicio de Gineobstetricia del Antiguo Hospital Civil.

Del total de las mujeres que se embarazan, sólo 15% de las mujeres tienen un embarazo anormal "entonces nos fuimos a los extremos, seguimos actuando con base a eso. Tratamos de evitar que las mujeres tuvieran partos vía vaginal. En las facultades eso enseñaron que era adecuado en los años 70 pero ahora la información dice todo lo contrario".

Explicó que se trata de una moda en la vida diaria donde "las mujeres han absorbido esta creencia de que el parto era dañino y ahora sabemos que la cesárea es dañina... Que una mujer que se atiende por cesárea, tiene de cuatro a 10 veces más la posibilidad de morir y tiene cuando menos 10 a 15 veces más la posibilidad de complicarse su salud cuando se atiende por cesárea".

Porque se trata de una intervención quirúrgica mayor, depende de factores que hay que controlar, explicó. Entre éstos el cuidado de aparatos, contaminación de sustancias, afectación a otros órganos; además de que aumenta la probabilidad de lastimar al bebé. "Sin embargo la tendencia es bárbara de aumentar las cesáreas".

El especialista apuntó otra de las "acciones puntuales para la reducción de cesáreas" : La instrucción rápida para el parto y/o el acompañante de parto por una instructora. Se trata de un programa denominado doula donde las mujeres en el trabajo de parto sean acompañadas por una mujer con el nombre de "doula", que significa acompañante en griego. "Es una mujer que acompaña a las mujeres en el alumbramiento pero que haya tenido una experiencia agradable del parto. Es una mujer que sabe cómo pasar los vericuetos con una reducción no farmacológica de las dolencias".

V.pág.10-B del periódico El Informador del 10 de abril de 2006.
Publicado en El Informador el 27 de junio de 2006

Armando Pimentel, director de Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud Jalisco, sugiere no perder de vista si el consultorio está dado de alta ante la Secretaría, al teléfono 3030-5000, extensiones 5375 o 5373, para preguntar si el consultorio ubicado en tal domicilio ha sido verificado por ellos.

Contra los médicos que engañen a los pacientes, es necesario poner una queja ante la Comisión Estatal de Arbitraje Médico y la Secretaría de Salud, para hacer una revisión del consultorio y conocer cómo trabaja.

Si el consultorio continúa trabajando de forma anormal, se le multa con 500 a 10,000 salarios mínimos, hasta la clausura.

V.pág.5 de La Gaceta de la Universidad de Guadalajara del 28 de julio de 2006.


En un estudio sobre errores en los tratamientos prescritos, el Instituto de Medicina de Estados Unidos descubrió datos alarmantes: Para reducir los riesgos lleva un registro de los fármacos que te recetan e informa a tu médico si notas algún problema cuando comiences un nuevo tratamiento.

V.pág.39 de Selecciones del Reader's Digest de noviembre de 2006.


Mientras dos cirujanos y sus auxiliares operan a un paciente, otro médico irrumpe en el quirófano y grita:

-¡Detengan el trasplante ahora mismo! ¡Ha habido un rechazo!

-¿Un rechazo? -pregunta una enfermera-. ¿Del riñón, doctor?

-¡No! ¡Del cheque de este tipo! ¡No tiene fondos!

V.pág.56 de Selecciones del Reader's Digest de noviembre de 2006.


Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estimaron el mes pasado que las infecciones contraídas en los hospitales fueron responsables de la muerte de más de 90.000 personas anualmente y exhortaron a los hospitales a hacer más por prevenirlas.

Focalizando la atención en el problema, el American Journal of Medical Quality publicó tres estudios sobre infecciones adquiridas en el hospital. Dos culparon más a los procedimientos hospitalarios que a las enfermedades que tenían los pacientes al ser ingresados.

El tercer estudio puso fin al mito de que los hospitales en realidad ganan más dinero cuando los pacientes contraen esas infecciones, diciendo que los centros médicos pierden miles de dólares por cada uno de esos casos.

"El mensaje principal es que una infección adquirida en el hospital no debe ser considerada una suerte de producto derivado de una persona extremadamente enferma que va a un hospital en Estados Unidos," dijo el editor de la publicación, el doctor David Nash, de la Thomas Jefferson University en Filadelfia.

Los investigadores examinaron datos respecto a infecciones por heridas quirúrgicas en Pensilvania para estimar si la severidad de la enfermedad de los pacientes a su ingreso o los eventos que se produjeron en el hospital eran los culpables.

Los expertos descubrieron que ambos factores tenían un efecto, pero la mayor parte del riesgo dependía de lo que pasaba dentro del centro hospitalario.

El investigador Christopher Hollenbeak dijo que los pacientes que fumaban, tenían diabetes o eran obesos tenían un mayor riesgo de infecciones por heridas quirúrgicas.

Pero señaló que prácticas hospitalarias como las técnicas de remoción de cabello, personas entrando y saliendo de la sala de operaciones y la duración de la cirugía eran factores que aumentaban el riesgo de infección.

La semana pasada Pensilvania se convirtió en el primer estado de Estados Unidos en difundir datos individuales sobre infecciones en hospitales. Más de 19.000 pacientes contrayeron una infección el año pasado en los 168 hospitales del estado, y 2.478 de esos pacientes murieron.

V.Reuters del 21 de noviembre de 2006.


Acudir a un centro de salud del Instituto Mexicano del Seguro Social sin ser derechohabiente es una aventura arriesgada para su bolsillo. Las tarifas por los servicios médicos que ofrece el instituto a personas que no son afiliadas son similares a las que cobra cualquier hospital privado; incluso, podrían ser más altas.

Las consultas externas a gente sin protección social ascendieron a más de 55 millones, además de que casi 700,000 intervenciones quirúrgicas, de las 3 millones que se realizaron en este periodo, fueron realizadas a personas no aseguradas.

Si bien es cierto que las tarifas de los servicios médicos son un tanto difíciles de tasar, debido a que en el cobro de honorarios cada médico es libre, sí es posible identificar algunos que podrían homologarse para entender la similitud de precios entre centros privados y los que podrían llegar a cobrar en nosocomios públicos.

Hace unos meses, el Diario Oficial de la Federación publicó la lista de precios vigentes para 2006 cuando se opta por el IMSS y no se cuenta con seguro. El documento clasificó los costos según el rango de la unidad que preste la atención.

Por ejemplo, una consulta de especialidades en una unidad de segundo nivel del IMSS cuesta 714 pesos, y 1,143 cuando se trata de tercer nivel -que son las más caras por su infraestructura.

La atención de urgencias asciende a 478, 960 y 1,449 pesos respectivamente en cada uno de los tres niveles, y el costo por día de hospitalización es de casi 4,150 pesos.

En cambio, el día de terapia intensiva rebasa los 24,400 pesos.

Un sondeo reveló que, por ejemplo, en el Hospital Angeles Mocel el costo estipulado no comprende materiales y otros gastos; sin embargo, facilitó los siguientes precios: el costo por habitación normal de hospitalización asciende a 2,050 pesos, y a 1,420 en el caso de terapia intensiva [será la pura cama, sin aparatos ni ningún servicio adicional - el webmaster].

Respecto al traslado en ambulancia, este servicio no lo presta el hospital de forma directa. El IMSS fija en 1,449 pesos el viaje en ambulancia, sin mostrar variaciones en traslados ordinarios o urgentes.

Por otra parte, el Hospital Torre Médica tiene precios de 1,500 y 1,200 en el costo por habitación en terapia intensiva e intermedia, respectivamente; sin tomar en cuenta el uso de equipos que se lleguen a necesitar. En tanto, la hospitalización varía según las características del cuarto que ocupa el enfermo: 1,320 pesos por una master suite, 1,087 pesos por suite especial, 935 por estándar, 660 una sencilla y 490 pesos la de corta estancia.

Otro caso, también interesante, es el de la Cruz Roja Mexicana. Los servicios de emergencia tienen prioridad en la atención. Sin embargo, no se descarta la opción a programar consultas, pero ello se definirá en el mediano plazo.

Debido a su carácter de organismo no lucrativo, a todo paciente se le realiza un estudio socioeconómico, con el que se establecen los montos a cubrir de acuerdo con la capacidad económica de cada persona. También se cuenta con una lista de precios oficiales, una vez que se supera la emergencia.

Dentro de los costos de imagenología, los estudios radiográficos están en 140 pesos, y las tomografías de cráneo, abdomen y pelvis ascienden a 2,000 pesos.

Respecto de la lista de precios de la Cruz Roja Mexicana para los análisis de laboratorio, éstos van de 45 pesos, por glucosa, orina o moco nasal, hasta 300 pesos por enzimas cardiacas.

Y como la Cruz Roja se especializa en tratamientos de traumatología -lesiones del sistema musculoesquelético- y cirugía plástica, también ofrece estos tratamientos, bajo el esquema denominado de operación programada. Los precios son muy variados. Entre los más altos están la disectomía lumbar por hernia y ampliación de canal lumbar con liberación de tejido neural, que tienen un costo superior a 15,000 pesos, cada una.

Respecto de las cirugías generales, están la hepatectomía derecha, en casi 24,000 pesos, y resección de intestino delgado, en 13,000 pesos.

V.pág.10-A del periódico El Informador del 2 de diciembre de 2006.


El paciente más inteligente siempre es el más informado y el que hace más preguntas.

Doctores Roizen y Oz
v.pág.39 de Selecciones del Reader's Digest de diciembre de 2006.


Un enfermo moribundo le susurra a su médico:

-Doctor, dígame la verdad. ¿Cuánto tiempo me queda de vida?

-No más de una hora.

-Gracias por la franqueza. Ahora, hágame un último favor: llame a mi abogado y dígale que me urge verlo aquí.

-¿Quiere haces su testamento?

-No, lo que pasa es que siempre quise morir como Jesucristo: ¡entre dos ladrones!

La risa, remedio infalible
v.pág.59 de Selecciones del Reader's Digest de diciembre de 2006.


En una conferencia de prensa del pasado martes, para presentar la Iniciativa Nacional de Prescripciones Electrónicas para la Seguridad del Paciente, sus defensores citaron un reporte de 2006 del Institute of Medicina que encontró que en los Estados Unidos más de 7,000 pacientes murieron y al menos 1.5 millones fueron dañados por errores prevenibles de medicación ocasionados frecuentemente por escritura ilegible de los médicos.

V.Reuters del 17 de enero de 2007.


El hematólogo de Harvard Jerome Groopman explica: "La gente habla acerca de errores técnicos en medicina, pero nadie habla acerca de errores de razonamiento. Me he dado cuenta de que no existe un marco para entender este tipo de problemas".

Durante tres años examinó intensivamente el pensamiento de los médicos y cómo son desviados de la verdad. El resultado es How Doctors Think, un libro atractivamente escrito que debería ser leído por cada médico que se interese por sus pacientes y por cada paciente que desee el mejor tratamiento. Groopman asegura que los pacientes pueden pedir un razonamiento más amplio, agudo y con menos prejuicios haciendo preguntas abiertas y aprendiendo a identificar algunos de los errores comunes de razonamiento:

Error 1: Reconozco tu clase
Los doctores, como la mayoría de nosotros, son frecuentemente desviados por estereotipos que se basan en la apariencia, el estado emocional y las circusntancias de alguien. Entonces, la desorientación de un vagabundo puede ser atribuida rápidamente al alcoholismo cuando la culpable real sea la diabetes. La pérdida de peso de una nerviosa joven aun cuando siga una dieta de altas calorías, puede atribuirse a que miente sobre su alimentación y ser sospechosa de anorexia o bulimia, siendo el problema la enfermedad celiaca.
Error 2: Acabo de ver un caso como éste
Todos tendemos a ser influenciados por la última experiencia que tuvimos o por algo que nos impresionó profundamente. Un doctor que acaba de tratar a 14 pacientes con influenza es probable que atribuya a ésta la fiebre y dolor muscular de un paciente, pero pudiera ser meningitis o una reacción a una vacuna contra el tétanos que no se le mencionó.
La mejor defensa -además de darle la información más completa posible- es estar alerta y preparado para preguntar cada vez que un doctor diga: "Hay mucho de esto alrededor".
Error 3: Tengo que hacer algo
Es típico de los médicos el preferir actuar aunque duden acerca de la naturaleza del problema. Esto puede llevar a toda clase de nuevos problemas si el tratamiento resulta ser incorrecto.
"No hagas nada. Detente", le recomendó a Groopman uno de sus maestros hace años cuando estaba inseguro de un diagnóstico. Esto le da al doctor tiempo para pensar, el cual es especialmente importante cuando trata de asegurarse de no haber pasado algo por alto.
Error 4: Odio (o amo) a este paciente
Las emociones son más importantes de lo que a la mayoría de los médicos les gusta admitir. Se sabe que doctores con un cariño particular hacia un paciente han fallado en diagnosticar un cáncer mortal debido a que desean que no sea verdad. Las emociones negativas pueden igualmente ofuscar, haciendo que un médico no realice un esfuerzo adicional. "Si usted siente que su doctor está enojado con usted, o que usted no le agrada, es tiempo de cambiar de doctor". Estudios muestran que los pacientes son bastante acertados al describir los sentimientos de su doctor hacia ellos.
A pesar de toda la tecnología, gran parte de la medicina se reduce a uno o dos doctores armando un rompecabezas que pudiera estar erróneo. La experiencia, suposiciones comunes y la naturaleza humana pueden ser una guía o una desviación. Haciendo algunas preguntas -especialmente si le parece que su doctor no está haciendo las suficientes- puede incrementar las posibilidades de que su médico no se aleje de la verdad.

Christine Gorman
v.pág.43 de la edición internacional de la revista TIME del 26 de marzo de 2007.


Publicado en El Informador el 3 de abril de 2007

Errores médicos: 20 consejos para ayudar a prevenirlos

Los errores médicos son una de las principales causas de muerte y lesiones de la nación estadounidense. Un informe del Institute of Medicine estima el número de personas que mueren en los hospitales de los E.U.A. cada año a consecuencia de errores médicos entre 44.000 y 98.000.

Con el objeto de hacer que el sistema de salud de los E.U.A. sea más seguro están trabajando en conjunto agencias gubernamentales, compradores de cuidados de atención médica para grupos, médicos y otros proveedores de cuidados médicos.

¿Cómo puedo ayudar a protegerme contra errores médicos?

  1. La forma más importante como usted puede ayudar a prevenir errores médicos es ser un miembro activo de su equipo de cuidados de salud. Eso significa tomar parte en cada decisión acerca de su cuidado de salud. Los estudios muestran que los pacientes que están más involucrados en su cuidado tienden a obtener mejores resultados.
  2. Asegúrese de que todos sus médicos saben todo lo que usted está tomando. Esto incluye medicamentos que se obtienen con prescripción y aquellos que no necesitan prescripción y suplementos dietéticos tales como vitaminas y hierbas. Por lo menos una vez al año traiga todos sus medicamentos y suplementos consigo cuando visite a su médico.
  3. Asegúrese de que su médico sabe acerca de cualquier alergia y reacciones farmacológicas adversas que usted haya tenido. Esto le puede ayudar a evitar el recibir un medicamento que le pueda hacer daño.
  4. Cuando su médico le escriba una prescripción asegúrese de que usted pueda leerla. Si usted no puede leer la letra de su médico es posible que su farmacéutico tampoco pueda hacerlo.
  5. Pida información acerca de sus medicamentos en términos que usted pueda comprender tanto cuando le prescriban los medicamentos como cuando se los entregan. Vea la lista de abajo con preguntas que usted debería hacer acerca de su prescripción.
  6. Cuando usted recoge su medicamento en la farmacia pregunte si ese es el medicamento que su médico le prescribió. Un estudio realizado por el Massachusetts College of Pharmacy and Allied Health Sciences encontró que el 88% de los errores relacionados con medicamentos eran recibir el medicamento errado o la dosis errada.
  7. Si usted tiene cualquier pregunta acerca de las instrucciones en los rótulos de los medicamentos pregunte. Los rótulos de los medicamentos pueden ser difíciles de comprender. Por ejemplo pregunte si "cuatro dosis diarias" significa tomar una dosis cada 6 horas durante 24 horas o solo durante las horas del día en que usted está despierto.
  8. Pregúntele a su farmacéutico cual es el mejor dispositivo para medir sus medicamentos líquidos. También haga preguntas si usted no está seguro de cómo usarlo. Los estudios muestran que muchas personas no comprenden la forma apropiada de tomar los medicamentos líquidos. Por ejemplo, muchos usan cucharitas caseras las cuales con frecuencia no pueden contener una verdadera cucharadita de líquido.
  9. Pida información escrita acerca de los efectos secundarios que su medicamento puede causar. Si usted sabe lo que podría pasar usted va a estar mejor preparado si esto ocurre, o si en cambio ocurre algo inesperado. De esa manera usted puede reportar el problema enseguida y obtener ayuda antes de que se ponga peor.
  10. Si usted tiene opción escoja un hospital en el cual muchos pacientes se someten al procedimiento o cirugía que usted necesita. Los estudios muestran que los pacientes tienden a tener mejores resultados cuando son tratados en hospitales que tienen mucha experiencia tratando la condición médica que ellos tienen.
  11. Si usted está en un hospital considere preguntarle a los profesionales del cuidado de la salud que tienen contacto directo con usted si se han lavado las manos. Lavarse las manos es una forma importante de prevenir la propagación de infecciones en hospitales.
  12. Cuando a usted le dan de alta del hospital pídale a su médico que le explique el plan de tratamiento que usted va a usar en casa. Esto incluye aprender acerca de sus medicamentos y determinar cuándo puede volver a continuar con sus actividades regulares. Los estudios muestran que en el momento de darle de alta los médicos piensan que sus pacientes comprenden más de lo que realmente saben acerca de lo que deberían o no hacer cuando regresen a su casa.
  13. Si usted va a ser sometido a una cirugía asegúrese de que usted, su médico y su cirujano están de acuerdo y tienen claro exactamente lo que se va a hacer. Hacer una cirugía en el lugar equivocado, por ejemplo en la rodilla izquierda en vez de la rodilla derecha es raro. Pero que esto ocurra aun cuando sea una vez es demasiado. Las buenas nuevas son que la cirugía en el lugar inadecuado se puede prevenir 100%. La American Academy of Orthopaedic Surgeons recomienda que los cirujanos firmen sus iniciales en el lugar a ser operado antes de la cirugía.
  14. Hable si tiene preguntas o inquietudes. Usted tiene derecho a cuestionar a cualquiera que esté involucrado en su cuidado.
  15. Asegúrese de que alguien tal como su médico de cabecera esté a cargo de su cuidado. Esto es especialmente importante si usted tiene muchos problemas de salud o si está en un hospital.
  16. Asegúrese de que todo el personal de atención médica que está involucrado con su cuidado tiene la información médica importante relacionada con usted. No asuma que todo mundo sabe lo que necesita saber.
  17. Pídale a un miembro de su familia o amigo que esté con usted y que abogue por usted; alguien que pueda ayudar a que las cosas se hagan y que pueda hablar por usted en caso de que usted no pueda. Aun cuando usted piense que no necesita ayuda ahora, la puede necesitar más tarde.
  18. Sepa que "más" no siempre significa "mejor". Es una buena idea determinar por qué una prueba o tratamiento se necesita y cómo puede ayudarlo. Es posible que usted pudiera estar mejor sin ellos.
  19. Si a usted le hacen una prueba no asuma que si no le dan noticias eso significa que todo está bien. Pregunte por los resultados.
  20. Aprenda acerca de su condición y tratamientos preguntándole a su médico y enfermera y usando otras fuentes de información seguras. Por ejemplo las recomendaciones de tratamiento con base en los últimos datos científicos disponibles del National Guidelines Clearinghouse. Pregúntele a su médico si su tratamiento está basado en los últimos datos.
familydoctor.org
Después de una intervención quirúrgica, un médico dejó unas pinzas de Kelly en el abdomen de María Guadalupe Guardado Aceves, quien ahora que está recuperada busca que el responsable pague por el daño.

"Me operaron en el 2002 porque tenía unos miomas en la matriz, me la tuvieron que quitar y por eso acudí con el doctor Jorge Vaca Madrigal", explicó.

"Después de la operación que me hicieron en el hospital Jardines de Guadalupe, yo le seguí diciendo al doctor que no me sentía bien, pero él me decía que era normal".

El dolor se agudizó. La medicina que el doctor le prescribía no le funcionaba.

En mayo del 2006, al mover unos muebles le dio un dolor muy fuerte y la tuvieron que llevar al hospital.

Le hicieron radiografías y vieron las pinzas, que se rompieron con el movimiento y la parte con filo se le clavó en el apéndice. La operaron de emergencia.

En el Juzgado Décimo Sexto de lo Penal ya se giró una orden de aprehensión en contra del médico.

V.primera plana del periódico Mural del 26 de abril de 2007.


Lo que debes preguntarle al médico cuando no hay un segundo que perder

En mi experiencia como cirujana he comprobado que ciertas pregubntas clave sobre determinados padecimientos pueden ser decisivas para el éxito del tratamiento, e incluso llegar a salvarle la vida.

A continuación describimos 10 trastornos comunes y las preguntas que debes hacer en cada caso.

Dolor de espalda y de articulaciones.
Además de la artritis o una lesión ¿a qué puede deberse el dolor?
Estas son las posibilidades:
  • Cáncer de próstata y otros padecimientos abdominales.
  • Osteoporosis.
  • Lupus eritematoso sistémico.
  • Articulaciones hinchadas.
  • Cáncer de hueso.
  • Enfermedad de Lyme.
    Dolor de cabeza intenso.
    Es la peor jaqueca de mi vida. ¿Será un aneurisma?
    Gripe.
    Sigo sintiéndome muy mal. A juzgar por mi historia clínica, ¿qué otra cosa puedo tener?
    Estas son las posibilidades:
  • Neumonía.
  • Cáncer de pulmón incipiente.
  • Infección por estreptococo o estafilococo.
  • Mononucleosis.
  • Otras afecciones bacterianas.
    Cáncer mamario.
    Aunque la mamografía resute negativa, preguntar: ¿Aun así pueden hacerme un ultrasonido?
    Dolor de pecho.
    ¿Es un infarto? ¿Por qué no ganamos tiempo con un análisis de sangre (para ver la concentración de enzimas en el torrente circulatorio)?
    Apoplejía.
    Tras el inicio de un ataque tienes 3 horas para salvar la vida y minimizar los daños con el uso de fármacos que disuelven los coágulos (trombolíticos). En la sala de urgencias pregunta: ¿Es una apoplejía? ¿No hay que administrar cuanto antes un trombolítico?
    Dolor abdominal.
    Antes de permitir que te sometan a cualquier operación, cerciórate de que el médico haya utilizado todos los recursos que tiene a su alcance para obtener un diagnóstico certero. ¿No debe hacerme una tomografía de abdomen u otro estudio antes de operarme?
    Parto complicado.
    Nadie prevé las urgencias obstétricas, pero ocurren a diario. Los partos pueden complicarse y poner en peligro la vida de la madre y del hijo. Si estás embarazada y quieres decidir dónde dar a luz, pregunta a tu obstetra: ¿Qué especialistas están siempre en el hospital para atender un parto complicado? Cerciórate de que haya un anestesiólogo en el hospital. Conviene que haya un pediatra o un neonatólogo residente. Lo idóneo es que el hospital cuente con unidad de terapia intensiva neonatal.
    Traumatismo craneoencefálico en un niño.
    Las alteraciones de la conducta pueden indicar un traumatismo craneoncefálico. Si tu hijo actúa de manera extraña y está inusualmente soñoliento, distraído o agitado, llévalo al médico y pregunta: ¿Pueden deberse sus síntomas a un golpe en la cabeza?
    Degeneración macular.
    Si te diagnosticaron degeneración macular, acude a un oftalmólogo y pregúntale: ¿Pueden beneficiarme los nuevos medicamentos para la degeneración macular: ranibizumab y Avastim?
  • Christine Gorman
    v.pág.77 de Selecciones del Reader's Digest de mayo de 2007.

    La principal queja de los pacientes respecto a sus médicos: demasiado tiempo en la sala de espera.

    [Al igual que las líneas aéreas, sobrevenden las citas para garantizarse sus ingresos aun cuando algunos falten o cancelen a última hora. - El webmaster]

    Consumer Reports
    v.pág.168 de Selecciones del Reader's Digest de mayo de 2007.


    Publicado en El Informador el 19 de mayo de 2007

    Demasiados doctores están llevando a cabo operaciones cardiacas que representan un golpe de suerte para los hospitales. Nota: no se gana tanto dinero en la prevención como en el tratamiento.

    Dr.Arthur Agatston, autor del libro "The South Beach Heart Program"
    (v.pág.47 de la edición internacional de la revista TIME del 21 de mayo de 2007.


    Una vez que María Guadalupe Guardado Aceves recibió dinero como reparación del daño que tuvo como consecuencia de una negligencia médica, le otorgó el perdón al causante.

    Extraoficialmente se mencionó que la mujer, quien tuvo unas pinzas de Kelly en su abdomen durante cuatro años que le dejó el cirujano Jorge Vaca Madrigal tras una operación, recibió alrededor de 700,000 pesos, pero el monto no pudo ser confirmado en el juzgado ni con la agraviada.

    La mujer dijo que no podía confirmar la información debido a que había llegado a un acuerdo con el doctor para no hablar más del asunto ni decir la cantidad que recibió.

    A pesar de que Guardado Aceves le otorgó el perdón al cirujano, el juicio en contra de Vaca Madrigal continuará debido a que el delito de responsabilidad médica se persigue de oficio.

    V.pág.1 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 7 de junio de 2007.


    Un hombre acaba de salir muy cabizbajo de un hospital cuando se le acerca un asaltante.

    -¡Dame tu dinero o te mueres!- le dice, apuntándole con una pistola.

    -¿Qué?- exclama el hombre medio distraído. -¿Eres médico?


    Y los pacientes tampoco son la gran cosa...

    Otros comentarios que los médicos mexicanos se habían reservado hasta ahora: Nantzine Saldaña
    v.pág.124 de Selecciones del Reader's Digest de junio de 2007.

    Alfredo Ramos Ramos, titular de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico del Estado de Jalisco, ratificó que la odontología se ubica por encima del resto de las especialidades, pues se lleva 16.7% de las quejas, seguida por la ortopedia y traumatología y en tercer sitio la ginecobstetricia; la oftalmología y la cirugía plástica ocupan el cuarto y quinto sitio, respectivamente.

    "De 44 procedimientos de Ortodoncia documentados como queja, 24 procedimientos los desarrollaron odontólogos generales y un caso lo realizó un odontólogo máxilo-facial".

    El año pasado, la CAMEJAL recibió 180 nuevas quejas, más 136 heredadas de 2005, por lo que en total atendieron 316 expedientes. Alfredo Ramos Ramos, destacó que de cada 10 señalamientos, por lo menos 6 corresponden al servicio de medicina privada, 3 de instituciones federales y sólo una a instituciones de asistencia social.

    V.pág.6-B del periódico El Informador del 23 de junio de 2007.


    Al menos 12,000 estadounidenses mueren cada año por cirugías innecesarias, según un reporte del Journal of the American Medical Association. Y decenas de miles más sufren complicaciones.

    El hecho es que no importa lo talentoso que sea el cirujano. Al cuerpo no le importan mucho las credenciales del doctor. La cirugía es un trauma, y el cuerpo responde como tal -con pérdida mayor de sangre e inflamación, además de toda clase de señales nerviosas y de dolor que pueden durar meses.

    Esas son algunas de las razones para tratar de minimizar la cirugías. Y he encontrado más después de hablar con más de 25 expertos relacionados con diversos aspectos de la cirugía y del cuidado quirúrgico, y después de revisar media docena de reportes de investigaciones gubernamentales y médicas sobre la cirugía en los Estados Unidos. A continuación lo que usted necesita saber acerca de 5 cirugías que han sido sobreutilizadas y soluciones alternativas a las que vale la pena darles un vistazo.

    Histerectomía:

    Existe una preocupación desde hace tiempo, el menos entre muchas mujeres, acerca de las altas tasas de histerectiomías (un procedimiento para remover el útero) en los Estados Unidos. La cirugía es comunmente utilizada para tratar sangrados vaginales persistentes y para remover fibroides benignos y tejidos que producen dolorosa endometriosis. Si tanto el útero como los ovarios son removidos, se eliminan las fuentes de estrógeno y testosterona. Sin esas hormonas, el riesgo de enfermedad cardiaca y osteoporosis se eleva marcadamente. Existen efecto potenciales colaterales: problemas pélvicos y disminución en el deseo y placer sexuales. Las histerectomías sufrieron de más prensa negativa a partir de un famoso estudio de 2005 de la UCLA que reveló que, a menos que una mujer tenga un riesgo muy alto de cáncer en los ovarios, removérselos durante la histerectomía en realidad aumenta los riesgos para su salud.

    Entonces, ¿por qué tantos doctores sigue llevando a cabo la doble cirugía? "Nuestra profesión está atrincherada en lo que se refiere a realizar histerectomías", comenta el doctor Ernst Bartsich, cirujano ginecológico en el Weill-Cornell Medical Center, en Nueva York. "No me siento orgulloso de ello. Puede ser un procedimiento aceptado, pero en demasiados casos es innecesario". De hecho, agrega, de las 617,000 histerectomías practicadas anualmente, "del 76 al 85%" pudieran ser innecesarias.

    Aunque la histerectomía debería ser considerada para el cáncer uterino, un 90% de éstas en los E.U.son realizadas por motivos diferentes al tratamiento del cáncer, según el doctor William H.Parker, profesor de ginecología en la UCLA y autor del estudio de 2005. Lo básico es, dice él: Si se le recomienda una histerectomía, obtenga una segunda opinión y considere las alternativas.

    ¿Qué hacer en vez de?

    Adelante sin cuchillo. La ablación endometrial, un procedimiento no quirúrgico que se enfoca en el revestimiento del útero, es otro remedio para el sangrado vaginal persistente.

    Enfoque en los fibroides. Los fibroides son un problema para entre 20 y 25% de las mujeres, pero existen varias rutas específicas de alivio que no son una drástica histerectomía. Por ejemplo, la miomectomía, que remueve únicamente los fibroides y no el útero, es cada vez más popular. Y hay otros tratamientos menos invasivos.

    En Francia a principios de los 1990s, un doctor que estaba preparando a una mujer para cirugía de fibroides -bloqueando o embolizando arterias que llevaban sangre a los fibroides en el útero- notó que algunos de estos tumores benignos se encogían o desaparecían, y, ¡voila!, el doctor Jacques Ravina había descubierto la embolización de fibroides.

    Otro nuevo tratamiento para los fibroides es el ultrasonido enfocado de alta intensidad. Es todavía menos invasivo. Esto es lo que se denomina cirugía sin escalpelo que combina una imagen de resonancia magnética seguida por una poderosa ola sonora que "rasura" el tejido tumoral.

    Episiotomía:

    Puede parecer tan simple y eficiente cuando un ginecoobstetra expone todas las razones por las que lleva a cabo una episiotomía previa al nacimiento. Después de todo, es lógico que cortando o extendiendo la apertura vaginal a lo largo del perineo se reduzca el riesgo de desgarre del tejido de la pelvis y se falcilite el dar a luz. Pero estudios muestran que cortar músculos dentro y alrededor de la pared vaginal baja (es más que sólo la piel) ocasiona muchos más problemas que los que previene. Dolor, irritación, problemas musculares e incontinencia son efectos comunes posteriores a una episiotomía.

    El año pasado, el American College of Obstetricians and Gynecologists dio a conocer nuevas guías que decían que la episiotomía ya no debería seguír llevándose a cabo rutinariamente. Su número ha disminuido, pero sigue siendo alto según los expertos, y algunos se preocupan porque esto sucede debido a que las mujeres no saben que pueden declinar la cirugía.

    A alrededor de 3 de cada 4 mujeres dando a luz no se les preguntó acerca de la cirugía que se les efectuaría. "A las mujeres se les dijo: 'puedo sacar al bebé más rápido', cuando se les debería haber preguntado, '¿le gustaría que le practicara una episiotomía?'"

    ¿Qué hacer en vez de?

    Comuníquese. El momento para impedir una episiotomía innecesaria es muy anterior al parto, según los expertos. Cuando escoja un tipo de ginecoobstetricia, pregunte por sus tasas de episiostomías. Y cuando se embarace, exprese por escrito su preferencia por evitar la cirugía en su expediente.

    Prepárese con Kegels. Trabajar con una enfermera o matrona puede disminuir la necesidad de dicha cirugía, dicen los expertos; ellas pueden enseñarle los ejercicios de Kegel para hacer más fuertes los músculos vaginales, o llevar a cabo un masaje perineal o de la base de la pelvis antes y durante el parto.

    Angioplastia:

    Cada año, en los E.U., los cirujanos efectúan 1.2 millones de angioplastias, durante las cuales un cardiólogo utiliza pequeños globos e implantan jaulas de alambre para destapar arterias atascadas. Este enfoque es menos invasivo y tiene menor tiempo de recuperación que un bypass, que es una cirugía de corazón abierto.

    El problema: un definitivo estudio de más de 2,000 pacientes cardiacos indicó que un método completamente no quirúrgico -medicación para el corazón- era tan benéfico como la angioplastia y las jaulas para mantener abiertas las arterias de muchos pacientes.

    Lo básico: la angioplastia no parece prevenir ataques cardiacos o salvar vidas entre los sujetos cardiacos del estudio que no presentaban una emergencia.

    ¿Qué hacer en vez de?

    Tome los medicamentos adecuados. Si el estudio está correcto, las medicinas pueden ser tan fuertes como el acero. "Si tiene dolor de pecho y está estable, puede tomar medicamentos que hagan el trabajo de la angioplastia", explica el doctor William Boden, de la University of Buffalo School of Medicine, uno de los autores del estudio. Las medicinas utilizadas en el estudio incluyen la aspirina y drogas para la presión y colesterol sanguíneos -y fueron tomadas junto con ejercicio y cambios de dieta.

    "Si lo anterior no funciona, puede recurrirse a la angioplastia", agrega Boden.

    Por cierto, lo que sea adecuado para usted depende de la severidad de sus síntomas de atherosclerosis (presión sanguínea, colesterol, triglicéridos) junto con algún dolor relacionado con el corazón. El paciente debe tomar las recomendaciones de cambios en su estilo de vida -dieta y guías de ejercicios- tan en serio como si fueran medicamentos prescritos.

    Cirugía de acidez:

    60 millones de estadounidenses experimentan acidez al menos una vez al mes; 16 millones la sufren diariamente. No es de extrañarse que después de sufrir síntomas tan molestos (intenso reflujo de acidos estomacales o ardor casi instantáneo en la garganta y el pecho después de unos pocos bocados), los pacientes crean que la cirugía puede proporcionarles un rápido alivio. Y, para algunos, lo hace.

    Un procedimiento puede ayudar a controlar el reflujo ácido y sus dolorosos síntomas restaurando la función de la válvula del esófago. Pero el doctor José Remes-Troche, del Instituto de Ciencia, Medicina, y Nutrición en México, reportó en The American Journal of Surgery que los síntomas no siempre desaparecen después del popular procedimiento.

    "Puede deberse a que la cirugía no afecta directamente a la capacidad de sanar o a las elecciones de dieta o estilo de vida, que pueden llevar a la recurrencia en poco tiempo", comenta.

    La cirugía puede revertirse, y los efectos colaterales pueden incluir inflamación y dificultades para tragar. Remes-Troche cree que la cirugía es lo mejor para casos muy serios y prolongados de esta enfermedad, que pudiera ser precursora del cáncer esofágico.

    ¿Qué hacer en vez de?

    Cambie de estilo de vida. Una combinación de dieta, ejercicio y medicamentos para reducir la acidez puede ayudar a derrotarla sin pasar por el cuchillo. Pero es un tratamiento que requiere perseverancia.

    "Me tomó cuatro años de citas, dietas, medicinas, durmiendo en camas inclinadas -e incluso yoga- el mantener mi acidez manejable", comenta Debbie Bunten, de 44 años. "Pero lo hice y me alegro de ello".

    Pose para una foto. Otro desarrollo tecnológico puede hacer un diagnóstico de acidez fácil de tragar -una pequeña cámara-píldora que envía fotos del esófago (14 fotos por segundo) a través del cuello a un receptor o computadora en la oficina del doctor; sale sin hacer daño del sistema digestivo entre 4 y 6 horas más tarde. El aparato puede usarse en lugar de la endoscopía habitual para revisar a quienes sufren de acidez por diferentes complicaciones esofágicas. No se requiere sedar al paciente y dura menos de 20 minutos.

    Cirugía de la parte baja de la espalda:

    Desde los 1980s, las operaciones de la parte baja de la espalda y de la ciática se han incrementado aproximadamente un 50%, hasta más de 300,000 cirugías anuales en los E.U. Este aumento se debe en gran parte a avances minimamente invasivos que incluyen herramientas de endoscopía a través del hoyo de una llave junto con salidas de video amplificadas.

    Esta cirugía alivia el dolor en la baja espalda en un 85 a 90% de los casos, dicen los doctores. "Pero el alivio muchas veces es temporal", explica el doctor Christopher Centeno, de la Centeno-Schultz Pain Clinic cercana a Denver. Hay decenas de miles de pacientes frustrados que encontraron que las promesas de la cirugía fueron exageradas o duraron muy poco.

    ¿Qué hacer en vez de?

    Pruebe analgésicos y ejercicio. A pesar de la naturaleza persistente del dolor en la baja espalda, la causa más común es un problema relativamente menor -tensión muscular- no irritación discal ni ruptura discal, ni siquiera un problema óseo, dicen los expertos. A pesar de su severidad, este tipo de dolor en la espina dura a lo máximo un mes o dos. Por ello cualquier cirugía u otro tratamiento o prueba más allá del ejercicio ligero o los analgésicos, raramente se justifica durante el primer mes del padecimiento. Incluso el dolor ocasionado por un disco abombado o herniado "se resuelve sólo dentro de un año en el 60% de los casos", explican los ortopedistas.

    "70 a 80% del tiempo podemos tener un diagnóstico concreto, encontrar una forma de manejar el dolor, y quitarle las drogas a los pacientes sin cirugía", comenta Centeno. "O, más apropiadamente, nunca iniciar con las drogas".

    "Solíamos prescribir 30 días en cama para los pacientes con discos herniados, pero eso era hace 15 o 20 años", explica el doctor Venu Akuthota, director médico del Spine Center at University of Colorado Hospital y profesor asociado de la University of Colorado School of Medicine. "En realidad, el movimiento ayuda mucho en el tratamiento de condiciones de espalda. Hoy en día prescribimos ejercicios moderados, de bajo impacto, como caminar o trabajar en un ejercitador elíptico".

    He visto el futuro de la cirugía de espalda en persona: un trasplante de células madre adultas que ayudan a renovar huesos y articulaciones. Utilizando las propias células madre del paciente, el equipo de cirujanos evita el debate ético sobre el uso de tejido de embriones para propósitos de investigación.

    Curt Pesmen
    v.Body News de AOL del 6 de julio de 2007.


    De acuerdo con la doctora Ibone Olza, coautora del libro "Nacer por cesárea", esta cirugía mayor abdominal tiene un riesgo de mortalidad 6 veces superior al parto vaginal.

    Arnoldo Guzmán Sánchez, jefe del Servicio de Obstetricia del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara, afirma: "En un parto normal hay una posibilidad de que muera una mujer de cada 40,000, pero cuando se practica una cesárea, una de cada 4,000 fallece en todo el mundo. Las cesáreas son inecesarias, los ginecoobstetras estamos haciendo todo lo contrario, poniendo en mayor riesgo a las mujeres".

    Carmen Díaz Gallardo, jefa del Departamento de Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud Jalisco, recomendó: "Antes de confirmar una cesárea, es importante tener dos opiniones distintas de médicos".

    V.pág.5-B del periódico El Informador del 14 de agosto de 2007.


    Ultimamente recurrí a médicos particulares por la urgencia de mi mal. ¿Qué decir de éstos? Ignoro si en su facultad se imparte una materia que tenga que ver con el trato amable al paciente, a mí me parece que no. Y exceptuando a algunos galenos, la mayoría parece frotarse las manos pensando: "He ahí mi negocio". Escuchan al enfermo. Escriben y escriben recetas caras, dan a las teclas de su computadora.

    El paciente se halla en babia, lo único que piensa es: "¿Cuánto me costará? La ruina. ¿Es mejor estar enfermo y con centavos que sano de limosnero?".

    Muchos médicos particulares, a medida que la sesión transcurre, parece que van cambiando su fisonomía: hienas, cuervos, zopilotes, halcones y otros pajarracos de rapiña.

    Tiende al cliente un número exagerado de recetas: para el desayuno; para antes de la comida; para después de la comida; para media tarde; para antes de cenar; para después, y esta especial para que duerma bien... Vuelva la semana próxima, por si hemos de hacerle ciertos análisis y estudios especiales.

    El estómago del enfermo será una botica que le traerá otros males.

    El paciente anonadado apenas tiene fuerzas para musitar: "Gracias, doctor".

    Y a la salida se encuentra con la secretaria que claramente dice:

    -Mil pesos.

    El enfermo se desmaya. Está en el suelo. Acude el galeno, la vuelve en sí y la secretaria rectifica: "Ahora son 1,500 por esta cura".

    Díganme a mí qué ha de hacer un enfermo. En el Seguro Social le dan la cita para tres o cuatro días después de que la solicita. El médico particular lo manipula y vacía.

    Por esta experiencia, le aconsejo, estimado lector y amigo, que cuide su salud como el bien más preciado que le ha dado Dios: Cuidado con las comidas, nada de licor ni tabaco, vida moderada, su esposa, sus hijos, su trabajo y los domingos de paseo o al cine si hay una película digna de ser vista.

    Tal vez piense usted que este modo de vivir resulta aburrido, pero ¿sabe usted lo divertido que es hallarse en la cama de un hospital? Yo sí.

    Le deseo salud y una vida tranquila. ¡He dicho!

    Gabriel Paz, escritora
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de agosto de 2007.


    Publicado en El Informador el 29 de septiembre de 2007

    La Comisión de Arbitraje Médico de Jalisco (Camejal) ha recibido en sus 5 años de vida 90 casos contra procedimientos de cirugía plástica: 19% de éstos no fueron desarrollados por médicos acreditados con esta especialidad, sino por médicos generales, dermatólogos, ortopedistas, otorrinolaringólogos y hasta por un ginecobstetra.

    En 10 de estos casos, el organismo arbitral emitió su opinión técnica a solicitud del Ministerio Público, y resolvió que en 8 de ellos "sí hubo elementos de mala práctica médica", indicó el doctor Alfredo Ramos Ramos, titular de la Camejal.

    El comisionado reconoció que la usurpación de funciones es un fenómeno que sí se da entre médicos. "En el ámbito de las especialidades hay médicos que ofrecen servicios de especialidad diferente a la preparación que tienen" en este caso de la cirugía plástica, que es el tema de actualidad, yo le diré que tenemos 90 casos trabajados desde el principio de la comisión, de los cuales 81% sí eran cirujanos plásticos, y el otro 19% no".

    El comisionado atribuyó la invasión de otra especialidad por parte de médicos a diferentes factores, entre ellos el económico, pero dijo que hay casos donde la frontera es muy cercana y se aprovecha que el paciente ya está en quirófano para arreglar algo estético. Y ejemplificó que entre los especialistas que invaden el campo de la cirugía plástica hay unos cuya doble función es discutible: los otorrinolaringólogos que tienen una subespecialidad en cirugía de cabeza y cuello.

    "Inicialmente se proponen resolver un problema de funciones, como la desviación de un tabique y aprovechan para hacerle otros procedimientos, por ejemplo, arreglo de la misma nariz con fines estéticos", lo que en opinión de algunos es justificable pues tienen el entrenamiento en cirugía de cabeza y cuello, dijo. "Lo que uno no se explica es cómo otros especialistas muy ajenos a este campo, desarrollen procedimientos de cirugía estética".

    Se le inquirió si la invasión del campo de los cirujanos plásticos y estéticos obedece a la presunta facilidad de ciertas técnicas, lo cual rechazó tajante. "Un procedimiento de liposucción puede considerarse fácil, pero es una agresión muy fuerte al cuerpo que implica riesgos, entre ellos, la anestesia", ejemplificó y recordó los dos casos que derivaron en la defunción de las pacientes. En ambos "el conflicto se dio incluso antes de iniciar el procedimiento de la cirugía, precisamente por la anestesia", y en ambos el médico que iba a practicar la liposucción no era un cirujano plástico.

    La invasión de especialidades no sólo se da en el campo de la cirugía estética -aunque es mayoritario- sino también hay médicos que realizan procedimientos y hasta cirugías de ortopedia, gastroenterología, dermatología y otras, sin haber realizado la acreditación correspondiente. "La mayoría es médicos generales", dijo.

    El entrevistado explicó que los casos de cirugía plástica ocupan el cuarto lugar entre las denuncias que se presentan ante esta comisión (sitio que se disputan con los oftalmólogos) y en 80% de ellas tienen que ver con las expectativas no cumplidas del paciente, y "son contados los casos de la intervención de cirugía plástica que terminan con un resultado fatal". Se promete demasiado, o el paciente espera cambiar o mejorar su imagen demasiado.

    V.pág.8 del periódico Público del 16 de noviembre de 2007.


    La Secretaría de Salud Jalisco invitó a la población a que "tenga cuidado con los tratamientos estéticos" y a verificar que siempre sea un profesional quien sea el responsable. Si usted quiere hacer una denuncia o preguntar antecedentes de algún médico, puede llamar al Centro de Información de la SSJ, al teléfono 3030-5000 con extensión a Regulación Sanitaria.

    V.pág.14 del periódico Público del 26 de noviembre de 2007.


    El Hospital Rhode Island fue multado con US$ 50,000 y amonestado por el Departamento de Salud estatal, después de que por tercera ocasión este año un doctor realizó una cirugía cerebral en el lado equivocado de la cabeza de un paciente.

    Además de la multa, el estado ordenó al hospital desarrollar un lista de verificación para neurocirugía que incluya información acerca de la localización de la cirugía y la historia médica del paciente, y que establezca un plan para capacitar al personal sobre la nueva lista de verificación.

    Associated Press, 27 de noviembre de 2007.


    El presente va ser el año de más casos de negligencia médica denunciados en la historia de la Comisión de Arbitraje Médico de Jalisco. Según estadísticas del organismo, al cierre de octubre, las quejas en la entidad ya superan en casi 10% el total de denuncias recibidas en 2006.

    Entre enero y octubre pasados, la comisión arbitral recibió 422 casos de ciudadanos que se consideran afectados por algún acto en el área de la salud, mientras que al 31 de diciembre de 2006 el número ascendió a 388.

    El comisionado señaló que este 2007, el primer lugar de quejas lo mantienen los ginecobstetras, lo que atribuyó al alto número de atenciones que prestan dichos especialistas; les siguen los ortopedistas; en tercer sitio están los odontólogos, y el cuarto y quinto lugar "se los disputan la cirugía plástica y la oftalmología".

    En cuanto a las instituciones señaladas, también prevaleció el orden de años anteriores: de cada 10 quejas, 6 involucran a prestadores de servicios médicos en el área privada; 3 van contra la seguridad social (IMSS o ISSSTE) y sólo una es para la asistencia pública. Ramos Ramos indicó que esto no guarda relación con el número de procedimientos de atención prestados (donde la seguridad social rebasa por mucho a los hospitales estatales o privados), sino que "es el perfil educativo y socioeconómico de los usuarios lo que determina las frecuencias".

    V.pág.8 del periódico Público del 6 de diciembre de 2007.


    10 preguntas para su médico

    1. ¿Realmente necesito este examen?
      "Los doctores frecuentemente siguen una filosofía de que 'más vale asegurar que arrepentirse', ordenando exámenes sólo para protegerse a sí mismos en el caso de una demanda', explica el doctor David Sandmire, coautor de Medical Tests That Can Save Your Life.
      Un 16% de las pruebas de cáncer de próstata, por ejemplo, son innecesarios, comentan investigadores de Harvard. Dado que el 80% de los resultados del antígeno prostático dan "falsos positivos", miles de hombres se someten sin necesidad a biopsias cada año. Otro procedimiento del que se abusa: las tomografías computarizadas. La radiación de esas pruebas ocasiona un estimado de 5,695 cánceres anuales, según investigadores británicos.
    2. ¿A dónde mandaría a su esposa o hijos?
      La medicina se supone que trata a todos con equidad, pero es obvio que algunas personas reciben mejor tratamiento que otras. "Los médicos generales que trabajan dentro de un sistema particular rutinariamente transfieren pacientes a especialistas dentro de ese mismo sistema de cuidado de salud", expone el doctor Kevin Soden, coautor de Special Treatment: How to Get the Same High-Quality Health Care Your Doctor Gets. "Pero frecuentemente el mejor cirujano se encuentra en una institución diferente y puede usted apostar a que su doctor le enviaría a su familia".
    3. ¿Cuántas cirugías realiza usted cada año?
      En ningún lado el dicho "la práctica hace al maestro" es más aplicable que en la sala de operaciones. Urólogos que efectúan más de 40 prostatatomías anuales, por ejemplo, tienen 50% menos complicaciones que los que realizan menos. Lo mismo sucede con hospitales que realizan más de 200 intervenciones de bypass coronario al año, según un reporte de la revista Circulation. ¿Qué significa? Que su salud depende de la experiancia de su cirujano.
    4. ¿Puede programar mi cirugía para la mañana?
      Llegando temprano obtendrá una atención concentrada de un equipo médico alerta. Un estudio reciente de 90,000 cirugías por investigadores de la Universidad de Duke encontró que pacientes que eran operados por la mañana tenían 4 veces menos posibilidades de complicaciones por la anestesia -náusea, dolor postoperatorio, presión de sangre fluctuante- que aquéllos operados durante la tarde.
    5. ¿Si me enfermo, irá a verme al hospital?
      En los últimos 10 años, el número de "hospitalistas" -una nueva clase de médicos que se especializan en el cuidado de pacientes- ha aumentado. "Si usted requiere hospitalización, lo más probable es que su médico principal no estará al lado de su cama", comenta el doctor Evan Scott Levine, autor de What Your Doctor Won't (or Can't Tell You). "Usted estará tratando con un nuevo doctor que desconocerá su historial médico". Asegúrese de que su médico general haga visitas hospitalarias.
    6. ¿Gana usted bonos en base a su eficiencia?
      Antes de que le programen una cirugía, cheque el sistema de recompensas del hospital. Las compañías de seguros pagan a los hospitales con base en el tipo de tratamiento proporcionado, no por la duración de la estancia del paciente. Como resultado, "muchos hospitales le pagan bonos a sus médicos con base en la rapidez con que echen fuera a los pacientes", explica el doctor Levine. "La calidad del cuidado es sacrificada por el interés de aumentar la rotación de pacientes".
    7. ¿Cuándo se graduó usted de la escuela de medicina?
      En un análisis de 62 estudios, investigadores de la Harvard Medical School descubrieron que doctores que han estado fuera de la escuela de medicina por más de 20 años era 48% más probable que estuvieran desactualizados en el avance de sus especialidades. Era igualmente probable que no estuvieran conscientes de las actuales guías de tratamiento, tales como prescribir aspirina para la angina de pecho.
    8. ¿Qué diablos dice aquí?
      Ningún doctor prescribiría Zoloft para bajar el colesterol, pero con eso es con lo que podría usted terminar si el farmacéutico no puede entender Zocor en los garabatos que su doctor escribió. La mala letra no es sólo un viejo estereotipo; es responsable por hasta el 61% de los errores de medicación y de daños a más de 1.5 millones de pacientes cada año, según un reporte reciente del National Academies of Sciences' Institute of Medicine. "Si usted no puede entender una receta, es probable que el farmacéutico tampoco pueda", dice el doctor Soden. "Pídale al doctor que imprima el nombre de la medicina".
    9. ¿Podría quitarse el anillo?
      Cuando científicos del Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago, analizaron las manos de 66 enfermeras, descubrieron que aquellas que usaban anillos de boda tenían 10 veces más bacterias que las que no lo hacían. "Las infecciones bacteriales son la principal causa de muerte en los hospitales estadounidenses; alrededor de 98,000 personas mueren por ellas cada año", explica el doctor Soden. "Eso significa que usted puede contraer una infección secundaria en el hospital".
    10. ¿Qué otra cosa puedo hacer para tratar mi enfermedad?
      Estudios recientes sugieren que la dieta y el ejercicio son esenciales para tratar y prevenir todo, desde ataques al corazón hasta cáncer de próstata; aun así, sólo 1 de cada 6 doctores comenta sobre cómo utilizar la nutrición para prevenir enfermedades, según un estudio en el American Journal of Clinical Nutrition. Investigadores en Colorado, mientras tanto, descubrieron que sólo 28% de los doctores mencionan el ejercicio a sus pacientes. Muchos médicos generales trabajan con dietistas y entrenadores que pueden ayudar a tratar pacientes con problemas de salud influenciados por el estilo de vida, como la diabetes tipo 2. Entonces si su doctor no tiene respuestas relacionadas con la nutrición y el ejercicio, es probable que conozca a alguien que sí las tenga.
    Trevor Thieme
    v.MSN Health & Fitness.

    A diferencia de otras áreas de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en donde hay miles de averiguaciones previas rezagadas, la agencia especializada en Responsabilidades Médicas no tiene tantas investigaciones pendientes. Sin embargo, el personal que trabaja en esta oficina enfrenta otros problemas.

    Hasta el 21 de diciembre de este año llevaban 79 casos, 8 de los cuales son contra Agustín Marcos Huerta Navarro, seudocirujano acusado de realizar cirugías estéticas sin tener la especialidad para hacerlas.

    "Se ve sencillo en número, pero todo lo que tenemos que hacer para sacar la información, es una lucha constante con los médicos", dijo Jorge Avila Valdez, agente del Ministerio Público especializado en Responsabilidades Médicas.

    La primer traba a la que se enfrentan son los térmicos médicos, en la mayoría de las ocasiones desconocidos para el personal. Para salvar ese bache, compran libros de medicina y consultan diccionarios en línea.

    El verdadero problema empieza cuando se piden los expedientes médicos de los denunciantes, pues en la mayoría de los casos los hospitales no entregan los expedientes o los dan incompletos.

    Si el nosocomio se niega a entregar el historial clínico, el fiscal se apoya con la Secretaría de Salud Jalisco para conseguir su objetivo.

    Luego hay que descifrar la letra de los doctores y hacer que el médico acuda a declarar, lo cual nunca sucede en el primer citatorio.

    Por eso, se tiene que pedir apoyo a los agentes investigadores del área de Delitos Varios para que localicen y presenten a los galenos.

    Después de declarar a todas las personas y haber logrado identificar quién pudo ser el responsable de la negligencia, el fiscal especial tiene que solicitar un peritaje.

    Sin embargo, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses muchas veces no puede realizar estos exámenes. Otra opción que tienen las víctimas y el Ministerio Público es acudir a la Comisión de Arbitraje Médico de Jalisco, pero el organismo entrega los peritajes hasta 3 años después de que se solicitaron.

    Cuando el peritaje no puede ser hecho por el IJCF, ni se solicita apoya a la Camejal, se le sugiere a la víctima que contrate un médico privado para que haga el examen, si no lo puede pagar, entonces la averiguación previa queda estancada.

    V.pág.4 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 27 de diciembre de 2007.


    Al doctor Julius Pham se le revolvió el estómago cuando vio a un paciente muy enfermo recibir un antibiótico en lugar del medicamento para la presión arterial, un tipo de confusión que se está volviendo cada vez más común en Estados Unidos, según reveló un nuevo informe.

    Pham, entonces médico de la Johns Hopkins University en Baltimore, señaló a periodistas que sintió que el estómago se le retorcía al ver al paciente consumir el fármaco incorrecto. "Desafortunadamente, el paciente no se recuperó", manifestó el experto. Una enfermera había confundido Levophed, medicamento para aumentar la presión, con el antibiótico Levaquin.

    La tasa de confusiones con los nombres de los fármacos ha aumentado más de 2 veces desde el 2004, indicó un informe de Pharmacopeia. El grupo, que regula los nombres genéricos de los medicamentos y aconseja a las compañías farmacéuticas, revisó más de 26,000 registros e identificó 1,470 fármacos involucrados en errores debido a la similitud entre sus marcas o denominaciones genéricas.

    "De acuerdo con los resultados de este informe, el 1.4% de los errores provocó daño a los pacientes, incluidos siete que habrían causado o contribuido con la muerte de los enfermos", señaló la organización estadounidense en un comunicado.

    Los 10 medicamentos más vendidos en Estados Unidos en el 2006 integran la lista de fármacos que generan confusiones, entre ellos la medicación para el colesterol Lipitor, Toprol y Norvasc para el corazón, el antidepresivo Lexapro, la píldora para la acidez Nexium y el fármaco contra el asma Singulair.

    Algunos errores podrían evitarse fácilmente si las farmacias separaran o diferenciaran de alguna manera sencilla los medicamentos que suelen confundirse, señaló la especialista en seguridad farmacológica Diane Cousins. Además, las recetas deberían incluir palabras o frases simples, como "para el corazón" o "para la hipertensión", por ejemplo.

    El sondeo reveló que un niño recibió el medicamento para la esquizofrenia Zyprexa en lugar del fármaco contra la alergia Zyrtec después de una consulta a la sala de emergencias. El paciente volvió a la sala de emergencia luego de desmayarse, momento en el que se descubrió el error farmacológico", indicó el reporte.

    En tanto, a un paciente se le administró incorrectamente la medicación para el desorden bipolar Lamictal, en vez del medicamento para la presión Labetalol. Días después, fue hospitalizado con hipertensión, náuseas y vómitos.

    V.Reuters del 30 de enero de 2008.


    Expertos dicen que el 67% de las histerectomías que se practican en los E.U. pueden haber sido innecesarias. En ese país se llevan a cabo unas 600,000 histerectomías cada año. El 33% de las mujeres a las que se les practica este procedimiento tienen menos de 60 años.

    V.pág.16 de la edición internacional de la revista Time del 17 de marzo de 2008.


    En los Estados Unidos, las infecciones adquiridas dentro de los hospitales afectan a 1 de cada 10 pacienrtes, matando a 90,000 de ellos y costando tanto como US$ 11,000 millones anuales. El doctor Peter Pronovost empezó a investigar esta alarmante tendencia en el hospital Johns Hopkins en 2001 y llegó a la conclusión de que armando a los médicos con una gráfica que les recordara cada paso de los procedimientos de rutina se recortaban los errores médicos que ocasionaban tales infecciones. Después de publicar sus resultados en varias revistas, la comunidad médica comenzó a escucharlo. Los hospitales de Michigan empezaron a usar las listas de chequeo de Prevost en las unidades de cuidado intensivo en 2003. En el plazo de 3 meses, las infecciones intrahospitalarias adquiridas en UCIs típicas estatales bajaron de 2.7 por 1,000 pacientes a 0. Se salvaron más de 1,500 vidas en los primeros 18 meses.

    Números como éstos se notan. California y España están al frente de una larga lista de lugares que esperan replicar pronto los resultados de Michigan. Pronovost explica que el protocolo de las listas de chequeo podría extenderse a todo el país en menos de 2 años y por menos de US$ 3 millones. Con los costos de la atención médica aumentando, es bueno saber que una solución requiere, simplemente, regresar a lo básico.

    Kathleen Kingsbury
    v.pág.62 de la edición internacional de la revista Time del 12 de mayo de 2008.


    Aprovecho para ponerlo negro sobre blanco, y que esta página valga como documento notarial, llegado el caso. Si cuando me toque decir hasta luego Lucas no consigo organizarlo a mi aire, si el mar no colabora espontáneamente en el asunto, o el Alzheimer no permite que me acuerde de dónde está el gatillo de la pistola, y por mi mala estrella termino en un hospital, con las limpiadoras afiliadas a Comisiones Obreras pisándome el tubo del oxígeno, háganme un favor. No es lo mismo acortar la vida que acortar la agonía, así que no me fastidien. Tampoco vengan a darme la murga con gorigoris, velitas encendidas y pazguatos arrodillados en la acera con los brazos en cruz bajo pancartas proclamando que mi vida es sagrada. Mi vida -lo dice el propietario titular- no es más sagrada que la de mi perro labrador o la de los millones de seres humanos que, como el resto de los animales y las plantas, han pasado por este mundo cochambroso a lo largo de los siglos y la Historia, y seguirán pasando. A ver quién puñetas se han creído que somos. Por eso, el médico que, con mi consentimiento o el de los míos, decida aliviarme el trayecto ahorrándome sufrimiento inútil, nunca será un asesino, sino un amigo. Mi último amigo. Que otros hagan lo que quieran con sus vidas, pero a mí permítanme no perder la compostura. Déjenme morir tranquilo.

    Arturo Pérez-Reverte
    v.pág.38 del periódico Público del 1o.de junio de 2008.


    Preguntas a hacer acerca de una cirugía: Preguntas acerca del momento: Dr.Ranit Mishori
    V.PARADE Magazine.
    Publicado en El Informador el 7 de junio de 2008

    La policía italiana arrestó a 14 sospechosos en una investigación por fraude y homicidio en una clínica de Milán en la que los fiscales dicen que se llevaron a cabo cirugías innecesarias para cobrar más dinero de las aseguradoras.

    Casi todos los sospechosos son médicos vinculados a una clínica privada.

    V.pág.9-A del periódico El Informador del 10 de junio de 2008.


    La "clínica del horror", donde un grupo de médicos italianos extirpaba senos por un simple nódulo y arrancaba medio pulmón por una pleuritis para multiplicar sus ganancias con cirujías, sacudió este martes a Italia.

    Los jueces de Milán comenzaron a interrogar a los protagonistas del escándalo de la clínica Santa Rita de la ciudad, considerada una verdadera "carnicería" por las atrocidades cometidas en ella por los galenos.

    Los médicos milaneses deberán sentarse en el banquillo de los acusados por homicidio voluntario con el agravante de "crueldad", según la policía que abrió la investigación en 2007 tras una denuncia anónima.

    Unas 86 personas fueron operadas injustificadamente con el sólo objetivo de ganar dinero a través de los reembolsos de la seguridad social, que son más elevados cuando se pasa por la mesa del cirujano.

    Unos 2.5 millones de dólares fueron desfalcados entre 2005 y 2006, según la policía.

    La prensa italiana publicaba el martes párrafos del acta de acusación, en la que se reproducen las cínicas conversaciones telefónicas de los médicos de esa clínica, que con asombrosa frialdad decidieron instalar a una enferma de más de 90 años una prótesis que no estaba estilirilizada "porque tenía una expectativa de vida breve".

    Los médicos operaban "sin ninguna consideración por el sufrimiento, agravándolo en varias ocasiones con intervenciones inútiles con el lema de más se opera, más se gana", sostiene el documento.

    A una mujer de 42 años le extirparon un seno por la presencia de 2 nódulos; a una joven de 18 años le mutilaron un seno por un adenoma benigno y a un señor de 38 años que tenía pulmonía le quitaron parte del pulmón en vez de tratarlo con antobióticos.

    Una mujer de 88 años fue operada 3 veces en el mismo año, lo que le produjo a la clínica ganancias por 12,000 euros.

    "Unas 5 personas murieron por razones que podían haber sido evitadas", sostienen los investigadores, que denunciaron el desorden en las historias clínicas de los pacientes, cuyos datos no corresponden con los diagnósticos ni con los tratamientos.

    "Era una fábrica con una cadena de obreros del bisturí que no paraba", afirma el martes el diario La Stampa.

    Todos los galenos de esa clínica fueron suspendidos del colegio de médicos, mientras la organización de médicos católicos denunció la falta de ética que reina en el sector y pidió más y severos controles en un comunicado.

    Agence France-Presse del 1o.de julio de 2008.


    Publicado en El Informador el 1o.de julio de 2008

    Una joven mujer perdió la vida cuando le practicaban una liposucción en la "Clínica Médica Estética", ubicada en la Colonia Chapultepec, en Morelia.

    Mónica Esther Flores Piza, de 30 años, residente del DF, murió de un paro cardiorrespiratorio, causado posiblemente por un mal uso de la anestesia por parte del médico general Cuitláhuac Vargas Sánchez, que se ostentaba como cirujano plástico, y quien fue detenido.

    V.pág.10 del periódico Mural del 3 de julio de 2008.


    Hace 8 años le retiraron la licencia de médico, la medicina fue una profesión que ejerció durante 27 años, se trata de la canadiense Ghislaine Lanctot (1941-), quien es autora del polémico best seller mundial: "La Mafia Médica" (Edit.Vesica Picisis).

    Algunas de las conclusiones del libro son que: La medicina significa negocio y "corta, quema y envenena" para curar, olvidándose de las terapias más suaves, según dice, la autora. Ella rememora que en su Escuela de Medicina le enseñaron la enfermedad no la salud.

    Lanctot refiere que los comités científicos organizadores de todos los congresos de medicina son quienes determinan las ponencias que se presentan, y los eventos son financiados generalmente por: la industria farmacéutica. La práctica médica para los pacientes está controlada por los seguros médicos privados u oficiales y un paciente pierde el control sobre la medicina a la que accede, ya no puede elegir, los seguros determinan el precio de cada tratamiento y detrás de las compañías de seguros y de la seguridad social, encontramos lo mismo: el poder económico.

    Quienes manejan este negocio, dice la autora, les interesa ganar más dinero logrando que la gente esté enferma, porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste en tener enfermos crónicos que se atienden con productos paliativos, nunca el fármaco que pueda resolver esa dolencia. Y además asegura que se trata de una medicina que solamente reconoce lo que ve, toca, mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud físico y cuando se le inoportuna con problemas de otro tipo se le etiqueta de "enfermedad psicosomática" al paciente y se le envía a casa con pastillas para los nervios.

    A su juicio dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves, no agresivas, que tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar, pero tampoco curan, porque el verdadero médico es uno mismo, dice la doctora Lanctot: La autosanación es la única medicina que cura, afirma y agrega que el sistema trabaja que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y seamos seres sumisos y dependientes.

    Pero ¿quiénes integran la Mafia Médica? Su respuesta es que con diferentes escalas y distintas implicaciones: la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las agencias del medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud, esta última es una organización completamente controlada por el dinero, la que establece "en nombre de la salud" la política de enfermedad en todos los países. Así es como ha impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.

    La entrevista a la doctora Ghislaine Lanctot, que desmenuza a conciencia los temas ,se publicó en la revista "Discovery Salud" que pueden encontrar en internet. Es una buena oportunidad de asomarse a los entretelones de la práctica médica.

    Martha González Escobar, divulgadora científica de la Universidad de Guadalajara
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 30 de julio de 2008.


    Finalmente se le conmina a la doctora Lanctot a recomendar cómo librarse de la mafia médica y ella responde con sencillez que hay que informar a la gente y el público sabrá qué hacer con la información, a lo mejor indagará más o tal vez la rechazará, pero siendo el paciente el explotado por excelencia tiene derecho a elegir sus posibilidades, basado en el conocimiento.

    Martha González Escobar, divulgadora científica de la Universidad de Guadalajara
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 2 de agosto de 2008.


    En palabras del doctor Mario Rivas Souza, la mejor forma de abandonar la vida es "en una cama, en casa propia para no dar guerra. Soy enemigo de que a las personas las lleven a terapia intensiva y las hacen hasta vender las casas para pagar el tratamiento".

    V.pág.27 del suplemento "Tapatío" del periódico El Informador del 23 de agosto de 2008.


    Comentarios del webmaster

    OJO: Al webmaster le han llegado rumores de que en algunos hospitales mantienen a pacientes ya muertos varios días en terapia intensiva, para incrementar sus utilidades.

    SUGERENCIA: Es de lo más recomendable, además de nunca llegar sin médico propio, no hacerlo sin un seguro de gastos médicos (algo alcanzan a defenderse las aseguradoras y con ello defender al paciente) a solicitar servicio en un hospital. El médico propio es el responsable del paciente y el hospital no deberá tomar decisiones sin su autorización. Las aseguradoras evitan que los hospitales abusen de los precios, tratamientos y pruebas de laboratorios. Si les cae sin alguna de estas defensas, lo más probable es que lo ordeñen hasta dejarlo seco.


    En los últimos 20 años han surgido "superbacterias" muy resistentes y virulentas, muchas de las cuales proliferan en los hospitales.

    Según un cálculo de la Organización Mundial de la Salud, en todo momento 1.4 millones de personas luchan contra infecciones contraídas en clínicas y centros de salud. De ellas "20% o más son causadas por bacterias resistentes", dice el doctor Richard Wenzel, presidente de la Sociedad Internacional contra las Enfermedades Infecciosas (ISID, por sus siglas en inglés). Tan solo en Estados Unidos, cada año alrededor de 2 millones de personas contraen infecciones bacterianas en hospitales -70% de las cuales son resistentes al menos a un antibiótico- y 90,000 pacientes mueren.

    Todos los hospitales deben mejorar sus medidas básicas de control de infecciones (lavado frecuente de manos y uso de guantes y batas al atender a pacientes de alto riesgo). Un método que ha funcionado en países con incidencia baja de Estafilococo Dorado Resistente a la Meticilina (EDRM) es el de "búsqueda y destrucción" en hospitales, que consiste en hacer pruebas de infección a todos los pacientes. Suecia, por ejemplo, mantiene su tasa de EDRM en 1%, en comparación con 60% en Estados Unidos y 65% en un hospital de Perú.

    El desarrollo de resistencia es un efecto secundario inevitable del uso de antibióticos. Cuando exponemos a las bacterias a un fármaco, "seleccionamos" las que pueden sobrevivir en presencia del medicamento. Y la manera en que usamos los antibióticos agrava el problema.

    Las personas dejan de tomar los antibióticos en cuanto empiezan a sentirse mejor, en lugar de completar el tratamiento; aunque su enfermedad sea causada por virus, los pacientes presionan a los médicos para que les receten antibióticos; cuando los doctores no están seguros de la causa del problema, prescriben varios antibióticos con la esperanza de que alguno funcione, y en muchos países en vías de desarrollo la gente los compra sin tener receta o sin haber consultado a un médico.

    Pero lo exposición a los antibióticos no sólo es un asunto de abuso por parte del médico o el paciente. En los criaderos de animales de todo el mundo, el alimento de cerdos, pollos y reses incluye antibióticos para prevenir enfermedades y acelerar el crecimiento. Esta práctica sigue siendo legal incluso en países desarrollados como Estados Unidos y Canadá.

    "La mitad del consumo de antibióticos en el mundo se produce en el sector agropecuario", dice la doctora Kathleen Holloway, funcionaria de la OMS que estudia el empleo racional de los fármacos. ¿Cuál es el riesgo? Podríamos contraer enfermedades a través de los alimentos, como las causadas por Escherichia coli y las bacterias del género Salmonella, que, al volverse resistentes a los antibióticos en el cuerpo del animal, son más difíciles de combatir.

    Al parecer, algunas bacterias están desarrollando resistencia a un ritmo cada vez mayor. Esta aceleración se debe tanto al uso excesivo de antibióticos como a la resistencia que las bacterias ya han desarrollado. "Cada vez tenemos menos opciones terapéuticas", señala Matthew Falagas, director del Instituto Alfa de Ciencias Biomédicas. "Contamos con tan pocos antibióticos, que abusamos de ellos y eso acelera el desarrollo de la resistencia".

    Derek Burnett
    v.pág.68 de Selecciones del Reader's Digest de septiembre de 2008.


    Los 7 riesgos hospitalarios más temibles

    1. Errores quirúrgicos: desde escalpelos dejados dentro de los pacientes y amputación de extremidades erróneas hasta sangrado excesivo y falla cardiaca. Por eso el equipo médico debería discutir su plan antes del procedimiento.
    2. Confusión de medicamentos: los pacientes hospitalizados tienen una posibilidad entre 5 de recibir un medicamento equivocado, lo que ocasiona tantas muertes como los accidentes automovilísticos o los infartos.
    3. Incisiones infectadas: son particularmente peligrosas dado que los gérmenes hospitalarios cada vez se vuelven más resistentes a los antibióticos. Se pueden prevenir proporcionando antibióticos antes de la cirugía. Otra medida preventiva es el lavado de las manos. Un estudio mostró que los médicos se lavan las manos 44% del tiempo si nadie los observa, y 61% si saben que están siendo observados, lo que de todas formas es muy poco.
    4. Sangrado excesivo: es un gran riesgo durante y después de la cirugía, debido a los medicamentos para adelgazar la sangre. Proporcionarlos en las dosis adecuadas es crítico.
    5. Enfermarse más: los pacientes tienen una buena percepción de cómo se sienten cuando están en casa, pero su percepción se vuelve confusa en el hospital, lo que lleva a complicaciones.
    6. Neumonía: los pacientes con respiradores ya están muy enfermos, pero un respirador infectado puede empeorar las cosas. Los respiradores son campo de cultivo para los gérmenes si hay agua en los tubos; las bacterias pueden moverse del estómago a los pulmones a través de la máquina. Es necesario darles un buen mantenimiento a esos equipos. Otras medidas para combatir los gérmenes incluyen inclinar la cama del paciente, desinfectar su boca y usar medicamentos para prevenir úlceras que pudieran ocasionar que bacterias estomacales infiltraran los pulmones.
    7. Sobrepoblación: los doctores y enfermeras pasan muy poco tiempo con cada paciente. Muchos doctores ven 30 o 40 pacientes diarios. Con menos recursos que pacientes, los hospitales terminan poniendo a la gente en departamentos equivocados, con enfermeras y ayudantes que no están capacitados para tratar sus enfermedades. Mover pacientes de un lado a otro también provoca la adquisición de infecciones a través del aire. Además se permite a los cirujanos programar operaciones sin tomar en cuenta cuántos quirófanos están en uso simultáneamente, lo que provoca "embotellamientos".
    Los pacientes no tiene control sobre la programación de las operaciones. Evan Falchuk, presidente de Best Doctors, en Boston, quien trabaja con aseguradoras y patrones para ayudar a los muy enfermos a navegar en los sistemas de cuidado de salud, recomienda ser su propio abogado. "La gente quiere que alguien mueva una varita y arregle el problema. Si usted está enfermo, la mejor manera de evitar enfermarse más es hacerse cargo de su propio cuidado".

    V.Forbes del 25 de agosto de 2008.


    El trato de los médicos, antes que nada, debe ser profesional y respetuoso hacia el paciente, el cual debe aprender a sacar el máximo provecho de la consulta.

    Expertos en salud afirman que una buena comunicación entre el médico y el paciente es un factor para disminuir los niveles de azúcar sanguínea en los diabéticos, mejorar la presión sanguínea y resolver los dolores de cabeza crónicos, así como otros problemas.

    Para obtener el máximo provecho de una cita médica tenga en cuenta:

    1. Cuando se programe la cita pregunte cuánto dura la consulta. Por lo general van de 15 a 20 minutos, tal vez 30 en caso de revisión.
      Si necesita más tiempo, solicítelo, así no tendrá que pedir una cita posterior.
    2. Escriba su historial médico o lleve documentación sobre cualquier cambio en el mismo desde su última consulta; por ejemplo: medicamentos, internamientos hospitalarios o viajes a la sala de emergencias, lesiones, nuevas reacciones alérgicas, un nuevo diagnóstico importante o un fallecimiento reciente en la familia.
    3. Prepare sus preguntas y haga una lista de los medicamentos que toma actualmente. Si la consulta es con un nuevo doctor, solicite que el anterior envíe un resumen de su salud antes de la cita.
    V.pág.14-D del periódico El Informador del 22 de septiembre de 2008.
    Entre 25 y 40% de los pacientes hospitalizados adquieren infecciones debido al descuido de algunos médicos y enfermeras de no lavarse las manos, consideró el secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos.

    V.Notimex del 1o.de octubre de 2008.


    Todo mundo comete errores. Ciertamente los hospitales cometen muchos. En una revisión reciente, 8 de cada 10 facturas de hospital tenían errores, y esos errores les costaron a los pacientes ¡un 25% extra en promedio! Asegúrese de obtener una factura detallada del hospital para poder checar cada cargo línea por línea. Busque errores comunes tales como cargos duplicados, errores de codificación que hacen que se le cargue a usted una cosa por otra, exámenes que no se le hicieron y deducibles del seguro mal aplicados. Además, cheque su fecha de admisión y alta para asegurarse de que sean correctas.

    V.WalletPop del 15 de octubre de 2008.


    Los errores médicos son ahora la octava causa de muerte en los Estados Unidos.

    Michael Grunwald
    v.pág.57 de le edición iternacional de la revista Time del 17 de noviembre de 2008.


    Publicado en El Informador el 22 de noviembre de 2008

    Publicado en El Informador el 23 de diciembre de 2008

    No es nada sencillo reportar reacciones adversas a fármacos.

    Las acciones de farmacovigilancia serían más efectivas si las empresas establecidas en el país, agrupadas en la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica, incluyeran en las cajas de sus medicinas el número telefónico de Cofepris.

    V.pág.2 de la sección "Negocios" del periódico Mural del 12 de febrero de 2009.


    Los procedimientos cosméticos están creciendo, pero un experto advierte que antes de hacerse una lipoaspiración abdominal, un lifting facial o corregir las arrugas hay que hacer los deberes.

    "Hay muchas personas realizando procedimientos cosméticos; algunas son muy habilidosas y otras, no. Los consumidores son los que deben estar atentos", dijo el doctor Jeffrey Dover, presidente electo de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Dermatológica.

    A comienzo de este mes, una noticia dio cuenta de que Tameka Foster, la esposa del cantante de R&B, Usher, sufrió un infarto durante la anestesia previa a una liposucción.

    Y en noviembre del 2007, Donda West, la madre de la estrella del rap Kanye West, murió después de una reducción mamaria, una lipoaspiración abdominal y la liposucción.

    La clave es consultar a un profesional con reputación, mucha experiencia "y recomendado por el médico clínico, una sociedad científica estatal o nacional, o alguien de confianza", dijo Dover.

    "Creo que se debería consultarse a un especialista que sea un dermatólogo o un cirujano plástico certificado", añadió.

    Antes de hacerse el procedimiento, Dover recomienda que los pacientes le hagan al profesional elegido ciertas preguntas, como ¿cuánto tiempo hace que se dedica a realizar este procedimiento?, ¿dónde se entrenó?, ¿qué sociedad lo certificó? y ¿cuántos de estos procedimientos realizó?

    Por ejemplo, dijo Dover: "Si una persona se va a hacer un procedimiento de relleno, tiene que preguntar: ¿cuántos rellenos realizó hasta ahora? ¿Cuántos con ese mismo relleno? ¿Le molestaría si hablo antes con alguno de esos pacientes?"

    "Si el profesional no responde alguna de esas preguntas o no da una buena explicación y se le pierde confianza, es momento de levantarse y salir del consultorio", agregó Dover.

    Al final, indicó, lo mejor es "ser cauteloso y prudente, hacer preguntas, verificar, dudar y asegurarse de que la confianza en el profesional sea total".

    "Un aviso en el diario o una revista no significa que el profesional sea bueno. Muchos pacientes no distinguen un artículo periodístico de un aviso publicitario", expresó Dover.

    El experto recomienda no tomar una decisión a partir del precio, ya que un procedimiento médico no es ir de compras. "Se tiene una cara y hay que tratarla con respeto. No negociaría el precio, sino la calidad", finalizó Dover.

    Megan Rauscher
    v.Reuters del 26 de febrero de 2009.


    Una vieja definición de "medicina" decía -en solfa, obviamente- que era "el arte de acompañar a la tumba con palabras griegas".

    Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2009.


    94% de los médicos acepta obsequios de las compañías farmacéuticas, a pesar de que los estudios demuestran que esos regalos inclinan sus decisiones clínicas a favor de esas empresas.

    Internista de Rochester, Minnesota

    Evita someterte a cirugía en viernes por la tarde. Las complicaciones suelen ocurrir un días después de la operación, y si ese día es sábado vas a tener problemas porque el fin de semana los hospitales cuentan con poco personal y las salas de urgencia se saturan debido a que los consultorios privados están cerrados.

    Cardiocirujano de la ciudad de Nueva York
    v.pág.60 de la revista Selecciones del mes de marzo de 2009.


    En septiembre 30 de 2003 Lisa Strong estaba en su trabajo en un centro comercial y apenas podía caminar. Se fue a su casa, y horas más tarde el dolor había aumentado. La fiebre le llegó a 41 grados. Decidió ir a emergencias.

    "Le dije a la enfermera que tenía un cálculo en el riñón. Tengo un historial de cálculos renales", comentó Lisa, que hoy tiene 45 años.

    Pero el cálculo no se le trató, iniciando una espiral que disparó una infección que puso en riesgo su vida y un choque séptico que privó a sus extremidades de sangre. La carne se le puso negra y la gangrena la ascendió por brazos y piernas. No se detuvo en un mes.

    "Me imaginé que si me ejercitaba, si me movía alrededor, podía restaurar la circulación", explicó. "Mis dedos se pusieron negros. Las plantas de los pies también. Mis dedos empezaron a doblarse. Pareciera que los hubiera metido al fuego, como se estuvieran achicharrados".

    Un mes después de ingresar al hospital, los doctores amputaron sus piernas por abajo de sus rodillas. Tres días más tarde, sus brazos por abajo de sus codos.

    La doctora Laurentina Kocik, veterana de 30 años de medicina de emergencias, insiste que le informó al doctor Jason Strong (sin parentezco con Lisa) telefónicamente que Lisa probablemente tuviera un cálculo renal. El doctor Strong trbaja para una firma contratada por la aseguradora de Lisa Strong para tomar decisiones médicas si el médico familiar del asegurado no está disponible o no desea intervenir.

    Pero Kocik no escribió "cálculo renal" en su hoja de diagnóstico.

    El doctor Strong recuerda haber hablado con Kocik y no hubo mensión de cálculos. Tampoco se le informó que hubiera un choque séptico, así que diagnosticó un problema agudo de la vesícula biliar sin relación con los riñones.

    El doctor Strong manejó todo por teléfono, lo que es común en tales casos.

    "No me presenté en este caso en particular porque sentí que el paciente estaba razonablemente estable. No se me dijo que estaba en choque séptico o en peligro de muerte", declaró.

    Kocik insiste en que ella dejó clara la condición peligrosa. Esperaba que el Dr.Strong diera algunas instrucciones sobre el tratamiento y se presentara de inmediato en el hospital. Tampoco le turnó el caso a se reemplazo durante el cambio de turno en la sala de emergencias, porque el Dr.Strong era quien tenía el control.

    "Necesitaba que él la examinara y tomara sus propias decisiones", dijo Kocik. "Yo quería que él viniera. Necesitaba que viniera".

    Pero él nunca lo hizo. Lisa Strong esperó horas para someterse a una cirugía innecesaria, que la debilitó aún más. Finalmente, unas 16 horas después de haber llegado a la sala de emergencias, una prueba reveló el cálculo renal que le había causado la infección que amenazaba su vida. El cálculo fue removido.

    Cuatro meses más tarde, Lisa Strong salió del hospital... con una amputación cuádruple.

    El Dr. Anthony Smith, jefe de urología de la escuela de medicina de la Universidad de Nuevo México, asegura que es crítico que las personas sean tratadas rápidamente de los cálculos renales.

    "Se puede adquirir una infección masiva", explicó. "Cuando los pacientes mueren, casi siempre se debe a que no acudieron rápidamente al hospital".

    Pero Lisa Strong no se tardó en acudir al hospital. Ahora tiene dolor constante y debe US$ 850,000 por gastos médicos.

    Los 2 médicos -la doctora Laurentina Kocik de la sala de emergencias y el doctor Jason Strong que estaba a cargo- han apelado la sentencia del juez. El juicio podría llevarse a cabo dentro de un año.

    Associated Press, 29 de mayo de 2009.


    La presión social y mediática para mantener una apariencia juvenil puede costarle la vida y ya ha perjudicado la salud a millones de mujeres en el mundo. Particularmente en Latinoamérica cientos de cosmetólogos y médicos esteticistas, y en algunos casos malos cirujanos plásticos, hallaron una mina de oro en la obsesión por mantener la falsa juventud a bajo precio. No cualquiera puede acudir a una o un médico especialista que cobra sumas elevadas por llevar a cabo una cirugía segura o por inyectar productos aprobados por las autoridades de sanidad para uso humano.

    Lo que llaman bioimplantes, implantes tisulares o de "células expandibles" no son otra cosa que microesferas de metacrilato en una suspensión de dimetilpolisiloxan, es decir derivados de silicona, la misma que en los años 70 causó innumerables muertes por cáncer a mujeres con implantes. Pues ahora los seudoespecialistas en México cometen el delito de inyectar estos productos ilegales sin que las autoridades sanitarias intervengan. Quienes se inyectan estos productos lo hacen por su bajo costo y falsas promesas. El resultado real son deformaciones, infecciones e incluso tumoraciones que pueden, como en el caso de la cantante, infiltrarse a la columna vertebral o causar daños irreparables en el sistema nervioso.

    Cada año se llevan a cabo 11.7 millones de intervenciones estéticas en Estados Unidos, el país que ha generado esta cultura de la obsesión con la apariencia y la juventud a cualquier costo. La herencia de esa cultura llegó a América Latina para quedarse, de allí que cada vez más farsantes, tengan o no cédula profesional médica, medran con esta obsesión. No son sólo mujeres; durante el 2008 aumentó 30% la demanda de hombres para hacerse todas las formas de intervención estética (desde inyección de botox, hasta implantes de cabello y cirugía de ojos y cuello).

    Está claro que cada quién elige lo que hace con su cuerpo y que toda intervención médica tiene implicaciones a la salud y riesgos implícitos. Pero también es evidente que hay un vacío legal que favorece la proliferación de charlatanes, con el riesgo que eso implica para sus posibles víctimas. Las inyecciones ilegales de biopolímeros ya se han convertido en un problema de salud publica.

    Por todo el país encontramos "clínicas especializadas" que inyectan botox y similares ya caducos y que anuncian fórmulas mágicas de rejuvenecimiento. La recomendación de las y los médicos es muy sencilla; si suena demasiado fácil y barato para ser cierto, es una farsa. Exija información y reflexione.

    Lydia Cacho
    (v.pág.4-A del periódico El Informador del 12 de octubre de 2009.


    Alejandra Guzmán aseguró que el tratamiento de belleza que la tuvo al borde de la muerte la obligó a desembolsar 500,000 dólares de gastos médicos y hospitalización para recuperarse.

    V.pág.8-E del periódico El Informador del 28 de octubre de 2009.


    En México, la privacidad de tus datos personales, incluida en los expedientes clínicos, está en manos del doctor o la institución que te atiende, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM) 168-SSA1-1998. Para proteger la información generada en la relación médico-paciente, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, con el apoyo de varias instituciones, diseñó la Carta de los Derechos Generales de los Pacientes. Como paciente tienes derecho a que toda la información que le reveles a tu doctor se maneje con estricta confidencialidad y solamente divulgue con tu autorización expresa, incluso la que derive de un estudio de investigación en el que hayas participado de manera voluntaria. Sólo en el caso de una apidemia las instituciones de salud pública pueden utilizar tus datos para efectos estadísticos.

    La CONAMED recomienda:

    1. Como paciente debes exigir a los prestadores de servicios médicos la privaciada de tus datos personales.
    2. Aunque en la mayoría de los contratos hay cláusulas de privacidad, no está de más que te firmen una carta de confidencialidad que destaque que tu información no se dará a conocer sin autorización.
    3. Si detectas anomalías en el uso del contenido de tu expediente clínico, comunícate con la CONAMED (los datos aparecen al final de esta página).
    V.pág.83 de Selecciones del Reader's Digest de noviembre de 2009.
    Le dice un médico a otro: -A este señor hay que operarlo enseguida.
    -¿Qué tiene?
    -Lana.

    El médico le dice a su paciente, en tono muy enérgico: -En los próximos meses nada de fumar, nada de beber, nada de mujeres, nada de comer en restaurantes caros, y nada de viajes o vacaciones.
    -¿Hasta que me recupere, doctor?
    -No, ¡hasta que me pague lo que me debe!

    Recibidos por e-mail el 14 de abril de 2010.


    Se calcula que cerca de 20,000 estadounidenses que se hicieron tomografías computarizadas (TC) en 2007 podrían contraer algún tipo de cáncer. Hoy día los médicos ordenan tomografías 3 veces más que en 1993, pero nuevos datos indican que esos exámenes suelen exponer a los pacientes a mucha más radiación de la necesaria. Según un estudio reciente del Instituto Nacional del Cáncer, unos 15,000 estadounidenses podrían morir por cánceres causados por tomografías.

    Y aunque se cree que los beneficios de las TC superan los peligros, no siempre es así. "Las tomografías pueden salvar vidas, pero muchas son innecesaras", dice la doctora Rita F.Redberg, editora de Archives of Internal Medicine, donde se publicó el estudio. La sospecha de cálculos renales, traumatismo cerebral leve y dolor abdominal suele conducir a tomografías injustificadas.

    Para obtener todas les ventajas de la tecnología sin absorver radiación innecesaria, sigue estas reglas:

    V.pág.21 de Selecciones del Reader's Digest de mayo de 2010.
    El "síndrome de la bata blanca", es decir, el aumento de tensión al entrar en una consulta médica, puede distorsionar las mediciones de la presión arterial, según estudio de un equipo de investigadores australianos en el British Medical Journal.

    V.pág.31 del periódico Público del 9 de mayo de 2010.


    10 cosas que su hospital no le dirá.

    1. En años recientes, los errores en los tratamientos se han convertido en un serio problema para los hospitales, van desde operaciones en la parte del cuerpo equivocada hasta mezclas de medicamentos.
      Una razón para que esos errores persistan es que sólo el 15% de los hospitales están totalmente computarizados con una base de datos central para rastrear alergias y diagnósticos, explica Robert Wachter, jefe de servicio médico del Centro Médico de la Universidad de California en San Francisco.
    2. Un reciente estudio muestra que las infecciones sépticas y neumonía, adquiridas en los hospitales, pueden matar 48,000 personas anualmente. El estudio muestra que el tratamiento de esas infecciones cuesta US$ 8,100 millones y es la causa de 2.3 millones de días de hospitalización.
    3. Conseguir la atención de la persona adecuada puede ser difícil. Las enfermeras no le reportan a los doctores sino a una supervisora. Su doctor personal tiene poca influencia sobre radiología o sobre los laboratorios que están efectuando sus pruebas, que son administrados por el hospital.
      Los pacientes deben conocer a la jerarquía del hospital y tener los teléfonos de los médicos que los atienden, así como saber cómo encontrar al equipo de respuesta rápida. Si todo falla, exigir una supervisora de enfermeras, que probablemente sea la persona de más alto rango disponible rápidamente.
    4. Las facturas médicas son una de las mayores causas de bancarrotas en los EU. Si usted no tiene seguro de gastos médicos -lo que puede hacer que pague hasta más del triple por los procedimientos- no hace daño pedir una rebaja. Algunos hospitales otorgan hasta el 35 o 40% de descuento a pacientes no asegurados. Muchos hospitales ofrecen planes de pago o descuentos. Pero para obtenerlos hay que tocar las puertas adecuadas. Busque la oficina de cuentas de pacientes o la de asistencia financiera.
      Cheque los precios de otros hospitales en la zona y úselos como herramienta de negociación. Cuando llegue a un acuerdo, que se ponga por escrito y se firme.
    5. No todos los doctores relacionados con una cirugía están en la red del seguro médico. Es frecuente que los anestesiólogos, patólogos y radiólogos no lo estén.
      Contacte a su aseguradora para que le informen de médicos, hospitales y laboratorios en su red. Si quienes llevaran a cabo el procedimiento no lo están, negocie previamente con ellos el costo y la forma de pago.
    6. Cheque las facturas y se encontrará con sorpresas, como cargos por servicios que nunca se recibieron o articulos comunes como guantes y batas que no deberían ser facturados por separado. Errores de oficinistas son muchas veces la causa. Un cambio de número en un código puede resultar en el cargo de un catéter para una arteria en vez de para una vena -lo que puede resultar en una diferencia de miles de dólares.
    7. No todos los hospitales son iguales. La diferencia la hacen las enfermeras. No todos son buenos para todo. Infórmese.
    8. Las áreas de emergencia están sobrecargadas, escasas de fondos y mal preparadas para desastres. Si puede, evítelas entre las 3:00 PM y la 1:00 AM, el turno más ocupado. La mejor opción es entre las 4:00 AM y las 9:00 AM.
    9. Si puede, aléjese de los hospitales en el verano, especialmente en julio, cuando los estudiantes de medicina inician su internado, los internos se vuelven residentes, los residentes socios y médicos de tiempo completo. En otras palabras, una buena parte del personal en cualquier hospital con enseñanza, es nueva en el puesto.
    10. Muchas entidades están envueltas en el cuidado médico, por lo que pueden tener acceso completamente legítimo a su expediente.
    V.Smart Money del 19 de mayo de 2010.
    El doctor Jaime Michel De la Peña se queja de que hayan retirado la materia de deontología de la carrera de medicina para sustituirla por la bioética, ya que la primera inculcaba en los alumnos la compasión por los seres humanos, y la ética en el ejercicio médico, del cual carecen muchos profesionales de la salud que ven en los pacientes el signo de peso, antes que la recuperación de la salud. Lo cual se traduce en que realicen procedimientos innecesarios por cobrar honorarios elevados.

    V.contraportada del periódico Público del 11 de julio de 2010.


    Don Avaricio estaba preocupado, pues lo iban a operar. El médico lo tranquiliza: "No se preocupe usted, señor. La operación que voy a practicarle es muy sencilla; no presenta ninguna dificultad; es cosa de rutina, y dura sólo unos minutos". "Gracias por decírmelo, doctor -responde con temblorosa voz don Avaricio-. Por favor recuerde todo eso a la hora de hacer su recibo".

    Armando Fuentes Aguirre "Catón"
    v.periódico El Siglo de Durango del 22 de julio de 2010.


    Muchas personas no saben que la biopsia es la clave para combatir a tiempo el cáncer. Por desgracia los errores de interpretación afectan hasta 15% de las biopsias.

    Para lograr una interpretación más precisa de la biopsia, los expertos sugieren tomar algunas medidas:

    V.pág.42 de Selecciones del Reader's Digest de octubre de 2010.
    10 cosas que su hospital no le dirá

    1. ¡Ups, riñón equivocado!
      Errores de tratamiento se han vuelto un problema serio para los hospitales, desde operaciones en partes equivocadas del cuerpo hasta mezcla de medicamentos.
      Al menos 1.5 millones de pacientes son dañados anualmente por errores de medicación, según el Institute of Medicine of the National Academy of Sciences. Una razón para que esos errores sucedan es que sólo el 15% de los hospitales están totalmente computarizados, con una base de datos central para dar seguimiento a alergias y diagnósticos.
    2. Salir del hospital no significa haberla librado.
      Infecciones sépticas y neumonías adquiridas en el hospital pueden matar hasta 48,000 personas al año.
      El reciente incremento de microbios resistentes a los antibióticos y el cada vez más alto costo de los cuidados médicos han mobilizado a la comunidad médica para implementar procesos diseñados para disminuir las infecciones. Estos incluyen utilizar tijeras en vez de un rastrillo para rasurar donde se va a practicar una cirugía y administrar antibióticos antes de la misma pero suspendiéndolos poco después para prevenir resistencia a ellos.
      La mejor manera de minimizar el riesgo de infecciones es de baja tecnología: asegúrese de que todo el que lo toque se haya lavado las manos. Tubos y catéteres son también fuente de microbios, y los pacientes deberían preguntar diariamente si son necesarios.
    3. Buena suerte encontrando a la persona a cargo.
      En un mar de intendentes azules, obtener la atención de la persona indicada puede ser difícil. ¿Quién está a cargo? Las enfermeras no le reportan a doctores sino a supervisoras de enfermeras. El doctor personal tiene poca voz en radiología y en los laboratorios que llevan a cabo los exámenes de su paciente, los que son administrados por el hospital.
    4. Todo es negociable, hasta la cuenta del hospital.
      Los gastos médicos son una de las mayores razones de bancarrotas en los EEUU.
      Si usted no tiene seguro de gastos médicos, podrían cobrarle hasta el triple por los procedimientos. No hace daño solicitar un descuento. Algunos hospitales prevén descuentos del 25 al 45% para pacientes sin seguro.
      Investigue cuál es el costo típico de su operación en su zona.
    5. Sí aceptamos su seguro, pero no sabemos si el anestesiólogo lo haga.
      Esté alerta, solicite a alguien dentro de su red. Pida a su compañía de seguros una lista actualizada de médicos, hospitales y laboratorios incluidos en su red. Pídale a su médico familiar que le recomiende especialistas y hospitales de esa lista... y verifíquelos con su aseguradora.
    6. A veces duplicamos los cargos.
      La revisión de los códigos de las facturas puede mostrar cargos por servicios que nunca se recibieron o por artículos comunes, como batas y guantes, que no deberían facturarse por separado. Frecuentemente son errores de oficinistas. Un número cambiado en el código de facturación puede dar como resultado que se cargue por poner un catéter en una arteria en lugar de en una vena -lo que puede representar una diferencia de miles de dólares.
      ¿Cómo darse cuenta de que la facturación tiene registros incorrectos o cargos duplicados? Exija un comprobante con todos los cargos claramente definidos. Sólo así podrá darse cuenta de si le están cargando 3 días cuando sólo pasó la noche en el hospital, o una circuncisión para una recién nacida, o medicamentos que nunca se recibieron.
    7. No todos los hospitales son iguales.
      ¿Cómo distinguir un un buen hospital de uno malo? Por una cosa: las enfermeras. Para sus propias familias, los trabajadores médicos prefieren las instituciones atractivas para las enfermeras.
      Además hay que encontrar el que tenga el registro más largo, la mejor tasa de supervivencia y el más alto volumen de procedimientos como el que se le va a practicar.
    8. La mayoría de las áreas de emergencia requieren de algunos cuidados ellas mismas.
      Los departamentos de emergencias de los hospitales están sobrecargados, con bajo presupuesto y mal preparados para manejar desastres, mientras que las personas acudiendo a servicios de emergencia para cuidados primarios siguen aumentando.
      Casi 3/4 de los directores de servicios de emergencia reportaron una atención inadecuada de los especialistas a las llamadas telefónicas.
      Si puede evite acudir a emergencias entre las 3:00 pm y la 1:00 am -el turno más cargado. Para la atención más rápida acuda temprano -entre las 4:00 y las 9:00 am es la mejor opción.
    9. Evite a los hospitales en julio como a una plaga.
      Ese es el mes en que los estudiantes de medicina se convierten en internos, los internos en residentes, y los residentes en asociados y en doctores de tiempo completo. En otras palabras, una buena porción del personal en cualquier hospital con enseñanza será nueva en el trabajo.
    10. Algunas veces no sabemos mantener nuestras bocas cerradas.
      Contrario a lo que se pudiera pensar, compartir información de los pacientes es frecuentemente legal. Los hospitales pueden entregarle la información a otros médicos, y están listos a compartir la información con compañías de seguros para propósitos de pago.
    V.MSN Money del 18 de marzo de 2011.
    Cuando consultes al médico, lleva todas las pastillas que estés tomando. Guarda en una bolsa cada medicamento, vitamina, hierba, complemento o pastilla (incluso aspirinas) que tomas en un día normal. Asegúrate de que el doctor los vea con atención y compruebe que no sean excesivos o se contrapongan unos con otros.

    Hazle las siguientes preguntas al médico:

    V.pág.114 de Selecciones del Reader's Digest de junio de 2011.
    Un reciente estudio médico publicado en la revista especializada American Journal of Infection Control reveló un dato que pocos profesionales de la salud tienen en cuenta: más del 60% de los uniformes que utilizan a diario médicos y enfermeras en distintos hospitales y clínicas mostraron que albergaban bacterias potencialmente peligrosas, capaces de causar una infección en los pacientes.

    El trabajo hizo que muchos profesionales comenzaron a preguntarse si no deberían tomarse precauciones especiales con la ropa que utilizan a diario sus trabajos.

    El estudio lo hizo un equipo de médicos israelíes que trabaja en el Shaare Zedek Medical Center, en Israel. Y la concretaron de la siguiente manera: al finalizar el turno de trabajo cotidiano le pidieron a 75 enfermeras y 60 médicos diferentes partes del uniforme que fueron analizados en detalle buscando la presencia de diversos patógenos.

    Básicamente se controlaron las telas de la zona abdominal, las mangas y los bolsillos de los uniformes.

    En el trabajo se comprobó que en más de la mitad de las muestras analizadas había bacterias patógenas. Y, lo que es peor, muchos de esos cultivos correspondían a sepas que actualmente son resistentes a múltiples antibióticos incluyendo algunos muy peligrosos como el Staphylococcus Aureus.

    Es posible que la presencia de estas cepas bacterianas en los uniformes no represente un riesgo directo de contagio a los pacientes; sin embargo los resultados generan preocupación por la presencia tan cercana a pacientes hospitalizados -y que podrían, por ejemplo, tener su sistema inmune deprimido- de colonias de bacterias resistentes a los antibióticos.

    V.Neomundo del 31 de agosto de 2011.


    Para mantener más sanos a los pacientes, evitar tratamientos innecesarios (y sus efectos adversos) y ahorrar dinero en la atención médica un grupo de expertos estadounidenses está exhortando a evitar el uso de algunos métodos diagnósticos y terapéuticos comunes. He aquí 4 de esos procedimientos, y las medidas más conservadoras que es preferible tomar.

    Dolor lumbar. No deben hacerse pruebas de imagenología en el curso de las primeras 6 semanas, salvo en casos especiales. "La gran mayoría de los dolores de espalda se curan solos", dice Shannon Brownlee, autora del libro Overtreated: Why Too Much Medicine is Making Us Sicker and Poorer. "Una imagen de la esplada no hará que te alivies con más rapidez, pero puede hacer que tu médico piense erróneamente que algo está mal, lo que puede llevar a una operación innecesaria y costosa". Desde luego, a veces las pruebas y los tratamientos resultan inevitables (por ejemplo, si además tienes problemas de vejiga), así que descríbele al médico todos tus síntomas.

    Prueba diagnóstica de densidad ósea. No debe hacerse una densitometría ósea de rutina a mujeres menores de 65 años, ni a hombres menores de 70.

    Electrocardiograma. No debe hacerse esta prueba una vez al año si el riesgo es bajo. "Si no presentas síntomas y tu riesgo de enfermedad cardiaca es bajo, es muy probable que el resultado del ECG sea erróneo si indica que tienes un problema", dice Brownlee. Sin embargo, tu médico casi seguramente se sentirá obligado a hacerte otras pruebas invasivas como seguimiento, lo cual conlleva el riesgo de provocarte daños y, en el peor de los casos, la muerte.

    Sinusitis. No se deben administrar antibióticos en la mayoría de los casos de sinusitis leve o moderada. "Los antibióticos no son fármacos para combatir toda clase de microorganismos", dice Brownlee. "No funcionan contra los virus, y la mayoría de las infecciones de los senos paranasales tienen causa viral". Además, recetar dosis excesivas de antibióticos puede producir nuevas cepas de bacterias resistentes que estos fármacos no pueden combatir, lo cual puede causar problemas más graves que la sinusitis. No le pidas a tu médico que te prescriba antibióticos a menos que la infección sea grave, que los síntomas hayan durado más de una semana, o que disminuyan y luego reaparezcan.

    47% es la cantidad de fármacos usados en Estados Unidos por adultos mayores que podrían dejar de tomar sin ningún perjuicio para su salud (fuente: Archives of Internal Medicine).

    Regina Nuzzo
    v.pág.18 de Selecciones del Reader's Digest de octubre de 2011.


    En Estados Unidos, los errores que cometen los médicos durante el proceso de prevención, diagnóstico y tratamiento de sus pacientes, cobran la vida de 500,000 personas al año, dicen Joe y Teresa Graedon, autores de la serie de libros People's Pharmacy y del sitio web homónimo. Estas son algunas reglas de seguridad que aconsejan seguir:

    En el hospital confía pero verifica: "Los hospitales son lugares muy complicados, así que es probable que algo salga mal", dice Teresa Graedon. Los estudios indican que se comete al menos un error por paciente cada día que pasa en el hospital, ya sea menor (un postre equivocado, por ejemplo) o peligroso para la vida. Si estás hospitalizado o visitas a un familiar y sospechas que se ha cometido algún error, haz que llamen al médico y díselo.

    En el consultorio habla claramente, y luego repítelo. Pueden ocurrir omisiones de información si el médico se distrae o te interrumpe. Por lo común, cuentas con apenas 20 segundos para describir tus síntomas antes de que el doctor empiece a hacerte preguntas. Así que llega con una lista de dudas ordenadas por prioridad y utiliza el método de "repetición", recomienda Joe Graedon. Podrías decir: "Quiero estar seguro de que no omití nada. ¿Me podría repetir los síntomas que le parecen importantes?". Y una vez que el médico te haya señalado el plan de tratamiento, dile: "Entonces, lo que me está pidiendo es que...". De esa forma te cerciorarás de que se entendieron bien.

    Después del diagnóstico sigue el ejemplo del doctor House. Determinar con exactitud qué padece un paciente puede resultar muy difícil, y los médicos no siempre aciertan, dice Teresa Graedon. Esa es una de las razones por las cuales los diagnósticos equivocados causan al menos 40,000 muertes todos los años en hospitales de Estados Unidos. Graedon aconseja adoptar el escepticismo del doctor House. Luego de recibir el diagnóstico, dile al médico: "Gracias. ¿Qué otra cosa podría ser? ¿Y cuáles de mis síntomas no encajan en este diagnóstico?"

    Cuando te den la receta revisa 2 veces las posibles interacciones entre fármacos. Para evitar una mezcla peligrosa, lleva al doctor una lista de todos los medicamentos que estés tomando, incluidos los remedios herbales y los complementos dietéticos (guarda en una bolsa todos los frascos y llévala contigo a la consulta). Si el médico te receta un fármaco nuevo, pídele que te explique si puede tener interacciones graves o no; o bien, que te recomiende algún sitio confiable de Internet en el que puedas verificar esa información.

    Regina Nuzzo
    v.pág.24 de Selecciones del Reader's Digest de octubre de 2011.


    Algunos médicos presionan a sus pacientes con cataratas a someterse a una operación de inmediato, pero si éste es tu caso y una cirugía te plantea problemas económicos, por lo general puedes aplazar la decisión. Las cataratas rara vez son dañinas; sólo dificultan la visión.

    Si tienes más de 60 años de edad y estás considerando hacerte una operación LASIK, mejor espera a que te salga una catarata. Entonces podremos corregirte la visión como parte de la cirugía, y es más probable que lo pague tu seguro médico.

    Robert Noecker

    Si padeces resequedad de ojos y el oculista quiere insertarte tapones lagrimales para reducir el drenaje de lágrimas, piénsalo 2 veces. Son muy costosos, y no están indicados para todas las personas. Primero usa lágrimas artificiales, o toma un complemento de ácidos Omega 3.

    Paul Harris

    LASIK: es muy útil, pero no apta para todos.

    Hay muchos colegas y clínicas que operan a muchos pacientes aunque no sean candidatos ideales para tener buenos resultados. Es como querer ponerle anteojos a medio mundo, sin determinar si vale la pena usarlos.

    Si opero a un paciente, no le puedo garantizar que verá bien toda la vida. Todas las técnicas actuales corrigen temporalmente los defectos visuales. La duración de la mejoría es muy variable, desde meses hasta 10 años, porque el ojo es un órgano vivo que cambia con el paso del tiempo.

    Jorge Salcedo Alvarez
    v.pág.83 de Selecciones del Reader's Digest de noviembre de 2011.


    Al ver la cuenta del hospital supe por qué los doctores se tapan la cara.

    Ricardo Elías, arquitecto y empresario
    v.pág.8 del periódico Mural del 15 de diciembre de 2011.


    Secretos de las enfermeras.

    Nunca le hables a una enfermera mientras prepara tus medicamentos. Cuanta más conversación, mayor riesgo de error.

    Los médicos creen que los pacientes lo saben todo. Por ejemplo, la forma de tomar un medicamento. Si la receta dice: "Aplicar 2 gotas cada 4 horas" y no especifica que es en los ojos, el paciente quizá las diluya en agua y las beba.

    Un error común de los médicos es que no se lavan las manos entre paciente y paciente. La próxima vez que consultes a tu médico, pregúntale: "¿Se lavó las manos?".

    He visto algunos médicos someter a pacientes a procedimientos dolorosos sin darles sedantes o analgésicos, y eso hace que sufran mucho dolor. Y cuando llegan a recetar analgésicos, les preocupa tanto excederse en la dosis, que suelen prescribir una cantidad insuficiente.

    Las puertas y manijas de los hospitales son los principales focos de infección para los usuarios.

    Si te sacaron una muestra de sangre, pregunta quién te llamará para decirte los resultados, y cuándo. La gente da por sentado que si nadie le llama es porque todo está bien. Conozco historias de terror, como la de una biopsia positiva que estuvo oculta bajo una pila de papeles durante 3 semanas.

    La mayoría de las compañías farmacéuticas tienen logotipos parecidos. Las enfermeras no debemos guiarnos por los colores de las pastillas ni por las formas de los frascos. Si no leo el expediente y las indicaciones para usar un fármaco, puedo llegar a cometer un error tremendo.

    Un sencillo "gracias" de tu parte puede alegrarme el día.

    Michelle Crouch y Karla Hernández
    v.pág.52 de Selecciones del Reader's Digest de enero de 2012.


    Peter Singer, el filósofo de la Universidad de Princeton citando un estudio de la Royal Society of Canada que ofrece un sólido argumento para permitir a los médicos que ayuden a sus pacientes a morir, afirma: "La base ética del argumento... no es tanto evitar el sufrimiento innecesario de los pacientes terminales, sino más bien el valor central de la autonomía individual o la autodeterminación. La manera en que morimos", concluye, "refleja lo que creemos que es importante tanto como las otras decisiones fundamentales de nuestras vidas". En un Estado que protege los derechos individuales, por lo tanto, decidir cómo morir debería reconocerse como un derecho de ese tipo.

    En diversas partes del mundo la asistencia por parte de los médicos para poner fin a la vida funciona lícitamente, como en Suiza, así como en los estados norteamericanos de Oregon, Washington y Montana, la ley hoy permite a los médicos, cuando el paciente lo solicita por escrito, ofrecerle a un paciente terminal una receta para un medicamento que provocará una muerte en paz. Más aun en Holanda, Bélgica y Luxemburgo, los médicos pueden incluso responder a este pedido con un inyección letal.

    Poner fin a la vida de un paciente sin que medie una declaración expresa de su voluntad es frecuente en la práctica hospitalaria. En México, en la capital, está vigente una ley que permite expresar la voluntad ante fedatario para pedir que no se intenten mecanismos de rescate en caso de una crisis fatal. Un paso inicial en un camino para que los legisladores tomen el asunto; pero existe el enorme temor de que se pueda extender una especie de matanza a manos de los médicos, pero en realidad la resistencia mayor viene de los grupos religiosos que se oponen sistemáticamente y presionan a los gobiernos. Los estudios de opinión dan cuenta de que la mayoría de las personas están de acuerdo con algún mecanismo de muerte asistida, pero que son los partidos y los gobiernos que temen un debate impostergable sobre la forma más adecuada de brindar soluciones de muerte digna a enfermos terminales.

    Luis Ernesto Salomón, doctor en Derecho
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 12 de febrero de 2012.


    Antigua guía para médicos: ordene esa prueba, recete ese medicamento. Nueva guía para médicos: primero pregúntese a sí mismo si el paciente realmente lo necesita.

    9 sociedades médicas, incluyendo a la American Society of Clinical Oncology y el American College of Cardiology, representando a casi 375,000 médicos, están poniendo en duda la ampliamente sostenida percepción de que entre más cuidados médicos mejor, publicando una lista de pruebas y tratamientos que sus miembros no deberían ordenar automáticamente.

    Los 45 procedimientos y pruebas que se considera que están sobreusados incluyen:

    La meta es reducir los gastos inútiles sin dañar a los pacientes, algunos de los cuales se beneficiarán al evitar los riesgos reconocidos asociados a los exámenes médicos, como la exposición a la radiación.

    V.msnbc.com del 4 de abril de 2012.


    Las pruebas de detección cumplen un importante papel en el diagnóstico de cardiopatías en personas que presentan ciertos síntomas o factores de riesgo de padecer males cardiacos. Sin embargo. algunos exámenes que a menudo se prescriben quizá no ayuden a las personas que corren poco riesgo y que no presentan síntomas, como dolor de pecho y falta de aliento; más aún, pueden arrojar resultados positivos falsos, lo que puede llevar a que se hagan más pruebas invasivas. La Fuerza de Tarea de Servicios Preventivos de EUA. una dependencia del gobierno, no recomienda los exámenes de rutina para detectar cardiopatías a las personas que tienen un riesgo bajo (entre los factores de riesgo figuran el historial familiar, la edad avanzada, la hipertensión, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo). He aquí 4 pruebas que las personas sanas tal vez no necesiten hacerse:

    1. Electrocardiograma (ECG). Ningún estudio clínico ha demostrado que los ECG permitan detectar el riesgo de enfermedad en quienes no tienen síntomas.
    2. Ecocardiograma. Ayuda a identificar la insuficiencia cardiaca, la fibrilación auricular y los soplos cardiacos que suelen ser causados por una disfunción valvular. Puede servir a las personas hipertensas.
    3. Prueba de esfuerzo. Podría no detectar las fases iniciales de una enfermedad (arroja un resultado anormal sólo si una arteria está obstruida más del 50%).
    4. Tomografía. No se han realizado suficientes estudios clínicos que demuestren que las tomografías y los tratamientos consecuentes reduzcan el número de muertes por cardiopatías. Además, la utilización de un medio de contraste puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer (debido a la radiación) y provocar la aparición de trastornos renales y tiroideos.

    Lauren Gelman
    v.pág.16 de la revista Selecciones del mes de julio de 2012.


    Mi tío Juvencio se encontraba bien de salud, hasta que su mujer, mi tía Matilde, a instancias de su hija, mi prima Nacha, le dijo: -Juvencio, vas a cumplir 70 años, es hora de que te hagas una revisión médica.

    -¿Y para qué?, si me siento muy bien.

    -Porque la prevención debe hacerse ahora, cuando todavía te sientes joven-, contestó mi tía.

    Por eso mi tío Juvencio fue a consultar al médico.

    El médico, con buen criterio, le mandó a hacer exámenes y análisis de todo lo que pudiera hacerse y que el Seguro Social pagase.

    A los 15 días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Entonces le recetó Atorvastatina Grageas para el colesterol, Losartán para el corazón y la hipertensión, Metformina para prevenir la diabetes, Polivitamínico, para aumentar las defensas. Norvastatina para la presión, Desloratadina para la alergia. Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeprazol y diurético para los edemas.

    Mi tío Juvencio fue a la farmacia y gastó una parte importante de su mensualidad por varias cajas de medicinas de variados colores.

    Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia, las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón, iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico.

    Éste, luego de hacerle un reordenamiento de tomas y dosis, lo notó un poco tenso y algo estresado, por lo que le agregó Alprazolam y Sucedal para dormir.

    Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las recetas, el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila para que él pasara por el medio, mientras ellos lo aplaudían.

    Mi tío, en lugar de estar mejor, estaba cada día peor.

    Tenía todos los remedios en el especiero de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla.

    A la semana, el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos que él usaba lo nombró "cliente protector" y le regaló un termómetro, un frasco estéril para análisis de orina y un lápiz con el logo de la farmacia.

    Tan mala suerte tuvo mi tío Juvencio, que a los pocos días se resfrió y mi tía Matilde lo hizo acostar como siempre, pero esta vez, además del té con miel, llamó al médico. Este le dijo que no era nada, pero le recetó Tapsín día y noche y Sanigrip con efedrina. Como le dio taquicardia le agregó Atenolol y un antibiótico, Amoxicilina de 1 gr. cada 12 por 10 días.Le salieron hongos y herpes y le indicacon Fluconol con Zovirax.

    Para colmo, mi tío Juvencio se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se enteró de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones médicas. Lo que leía eran cosas terribles. No sólo se podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del estado mental y otro montón de cosas espantosas.

    Asustadísimo llamó al médico, quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas porque los laboratorios las ponían por llenar un requisito.

    -Tranquilo, don Juvencio, no se excite- le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta con Rivotril con un antidepresivo Sertralina de 100 mg.Y como le dolían las articulaciones le dieron Diclofenaco.

    En ese tiempo, cada vez que mi tío cobraba la jubilación, iba a la farmacia donde ya lo habían nombrado cliente VIP.

    Esto lo hacía poner muy mal, razón por la cual el médico le recetaba nuevos y eficaces medicamentos.

    Llegó un momento en que al pobre de mi tío Juvencio las horas del día no le alcanzaban para tomar todas las pastillas, por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado. Tan mal se había puesto que un día, haciéndole caso a las indicaciones de las medicinas, se murió.

    Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.

    Aún hoy, mi tia Matilde afirma que menos mal que lo mandó al médico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.

    Este artículo está dedicado a todas mis amistades, ya sean médicos o pacientes.

    ¡Ah!, si Juvencio no hubiera tomado nada y hubiese seguido con su régimen sanito: pollo sin piel, pavo, lentejas, frijoles, aceite de oliva, frutas y verduras de todos colores, poca sal y nada de azúcar (Stevia o Sucralosa, no Aspartame) y con su copita de vino tinto cabernet sauvignon y caminando 6,000 pasos diarios estaría vivito y contento.

    CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA


    Los estudios indican que si a 100 personas se les toma una imagen de resonancia magnética, se detectará una anomalía en 90 de ellas, aunque no presenten ningún dolor.

    Los estudios revelaron que el uso prolongado de analgésicos puede intensificar el dolor de espalda y el de cuello.

    Cerca de 90% del dolor lumbar cede en un lapso de 12 semanas sin necesidad de intervención médica.

    Si padeces dolor crónico, considera hacer cambios en tu dieta. Elimina los lácteos durante algunas semanas; luego vuelve a consumirlos y ve cómo te sientes. Haz lo mismo con el trigo, la carne roja, los mariscos, los cítricos, los cacahuates, la cafeína y el alcohol, uno a la vez. Si tu dolor empeora al reincorporar un alimento, quizá esté contribuyendo a tu problema.

    Si un médico se especializa en recetar fármacos, aplicar inyecciones o hacer operaciones, eso recomendará. Pero hay otras opciones eficaces: masajes, fisioterapia, quiropráctica, acupuntura, estimulación medular y terapia conductual.

    Piénsalo 2 veces antes de optar por la cirugía, sobre todo de espalda o de columna vertebral. Tres colegas y yo hemos atendido a más de mil pacientes que se sometieron a una cirugía de espalda y luego se arrepintieron. En una encuesta realizada en Estados Unidos, sólo 60% de quienes se sometieron a una operación de espalda quedaron muy o totalmente satisfechos con los resultados.

    El dolor también es mental, así que tal vez quieras probar con psicoterapia, terapia cognitiva conductual e incluso autohipnosis.

    Si tu doctor sólo acepta pagos en efectivo y te da una receta luego de 5 minutos, quizá no sea el indicado para ti.

    Tu dolor mejorará si haces el tipo adecuado de ejercicio, y probablemente empeore si no duermes bien por la noche.

    Michelle Crouch
    v.pág.14 de la revista Selecciones del mes de marzo de 2013.


    Entrevista realizada a Juan Gérvas, doctor en Medicina por Inma Sancis, publicada en La Vanguardia, en la que nos advierte de los peligros de la medicina preventiva.

    Juan Gervás de 64 años, vive en Madrid, casado con la doctora Mercedes Pérez , tienen 4 hijos y 8 nietos. Se ha jubilado, ha sido profesor de las universidades de Valladolid, Autónoma de Madrid y Johns Hopkins de EEUU, han firmado conjuntamente un libro titulado Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias).

    ¿Es verdad que la actividad del sistema sanitario es la 3a. causa de muerte?

    Sí, en EE.UU. causa 225,000 muertes anuales. En España los medicamentos tienen unos 19 millones anuales de efectos adversos y provocan la muerte a 6,500 pacientes. También se ha demostrado que cuando los médicos hacen huelga las muertes disminuyen un 45%. Y mis afirmaciones se basan en estudios científicos fiables.

    ¿No siempre es mejor prevenir?

    Los daños de la prevención se perciben a largo plazo. Hoy sabemos que por ejemplo la terapia hormonal sustitutiva para eliminar los síntomas de la menopausia, utilizada por millones de mujeres, provoca infartos, embolias y cáncer de mama (55,000 nuevos casos en el Reino Unido).

    Ahora se lleva el diagnóstico precoz.

    Hoy se diagnostica antes y más, pero la mortalidad es la misma. El diagnóstico precoz no mejora el diagnóstico de muerte.

    ¿Entonces?

    Produce algo terrible: hordas de supervivientes, por ejemplo de cáncer, que viven más tiempo con el diagnóstico pero no viven más.

    Qué duro.

    La autoexploración de mama no disminuye la mortalidad, pero duplica las biopsias. El cáncer de cuello de útero no disminuye por hacer citologías, pero se siguen haciendo 10 millones de citologías al año en España. Si quiere disminuir el cáncer de cuello de útero, céntrese en la población marginada.

    ¿Y el cáncer de próstata?

    Si quiere reducirlo, no haga el cribado de cáncer de próstata en personas que no tengan síntomas. Hay muchísimos cánceres inofensivos, histológicos, que se diagnostican y se tratan en nombre de la prevención.

    ¿Desaparecen solos?

    Sí, o se quedan tranquilos. Y no son tumores pequeños, el de próstata puede representar el 60%, y el de mama el 47%, pero se quita el pecho, se hace radioterapia, quimioterapia, y la vida de esa mujer girará alrededor de un cáncer que nunca la habría matado.

    Entonces, ¿qué hacemos?

    Disminuirían muchos cánceres haciendo menos radiología y controlando los tóxicos industriales. Pero en este complejo mundo de intereses, deseos y expectativas cuajan propuestas de prevención imposible, de intervenciones sin justificación que dañan a la población con pruebas diagnósticas y los tratamientos consecuentes.

    ¿Por qué remiten solos?

    Normalmente, los que remiten solos no dan síntomas ni molestias, somos nosotros los que los descubrimos. En el diagnóstico precoz no se parte de población con síntomas.

    ¿Qué me dice de las vacunas?

    Hay vacunas necesarias, pero otras como las de la gripe, el virus del papiloma humano, el neumococo, el rotavirus o la varicela son puro negocio.

    ¿La vacuna de la gripe no es efectiva?

    Durante la pandemia de la gripe A vacunaron a la población sueca (el beneficio teórico era 50 muertos menos) y produjeron 200 casos de narcolepsia en adolescentes.

    Enfermos crónicos.

    Lavarse las manos disminuye mucho la transmisión de la gripe, y el 40% de los médicos y enfermeras no lo hace. Pero la vacuna de la gripe no disminuye el contagio ni las muertes, no es eficaz en personas sanas ni en personas mayores de 65 años, lo ha publicado la revista The Lancet. A la gente mayor la atiborran de pastillas, como si ser viejo fuera una enfermedad, y eso le resta calidad de vida y a menudo la mata.

    ¿Y la epidemia de colesterol?

    Su nivel de colesterol no tiene nada que ver con su pronóstico respecto a las probabilidades de tener infarto de miocardio, y la mayoría de dichos infartos se dan en personas con colesterol normal o bajo. Además, los tratamientos para bajar el colesterol sólo son eficaces en las personas que ya tienen problemas coronarios, en todos los demás casos el tratamiento es inútil y perjudicial. No se mida el colesterol, sea feliz, porque ser feliz y optimista añade 8 años de vida. Y practique la dieta mediterránea, que no consiste en tomar aceite de oliva a cucharadas, sino en poner un mantel, cubiertos y tener compañía: no coma delante del televisor. Y si está embarazada, disfrute.

    ¿Demasiadas ecografías?

    Sí, y no están justificadas, ni los suplementos rutinarios de hierro y yodo. Estados Unidos, que es el país más intervencionista y el que más dinero gasta en la atención al parto, ha triplicando su mortalidad.

    ¿Es verdad que se muere por exceso de atención?

    Sí, los pobres mueren por carencia de atención y los ricos por exceso. Un tac son 750 radiografías en un adulto y el doble en un niño. La radiación que recibió la población en Japón en la Segunda Guerra Mundial equivale a 5 tacs. ¡Ojo con los chequeos!

    ¿Y las vitaminas?

    En los países ricos, los complementos vitamínicos son como mínimo inútiles y en muchos casos perjudiciales.

    Recibido por e-mail el 23 de julio de 2013.


    Si invertí 200,000 dólares en un aparato de láser, lo más probable es que prescriba láser, aunque otro tratamiento resulte más barato. No olvides preguntar si hay otra opción, como la exfoliación química, que puede dar igual o mejor resultado.

    Lauren Gelman
    v.pág.24 de la revista Selecciones del mes de noviembre de 2013.


    El gran negocio de los hospitales es prolongar la vida de muchos pacientes desahuciados, con tal de seguir cobrando toda su infraestructura a precios exhorbitantes.

    Guillermo Dellamary
    v.pág.5-B del periódico El Informador del 23 de febrero de 2014.


    En tiempos de Hipócrates muchos charlatanes convencían a la gente enferma de someterse a tratamientos peligrosos, innecesarios y costosos. “Hipócrates, en cambio, creía que si no había pruebas claras de la eficacia de un tratamiento, era preferible no utilizarlo”, dice el Dr.David Newman, director de investigación clínica del Departamento de Medicina de Urgencias de la Escuela Superior de Medicina Monte Sinaí.

    Interpretación actual: En esta época de medicina avanzada es más difícil que nunca para los médicos evitar prescribir exámenes y tratamientos aunque sean innecesarios. “Yo suelo decir a mi pacientes que nuestra mejor herramienta diagnóstica es el tiempo”, señala el Dr.David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad Yale. “Si no sabemos qué hacer, no es forzoso actuar. Los médicos tienen la reacción automática de prescribir exámenes y tratamientos aunque puedan hacer daño”; por ejemplo, el dolor de espalda suele ceder en unos 3 meses con medidas sencillas como aplicación de hielo y calor, analgésicos de venta libre y ejercicio leve.

    “Algunos pacientes exigen alivio para sus molestias, lo que impone mucha presión a los médicos”, dice el doctor Richard J. Baron, presidente de ABIM, fundación sin fines de lucro creada para promover la profesionalidad de los médicos. La consecuencia: medidas inútiles como recetar un antibiótico para un resfriado. “Sin duda no sirve, y puede producir una reacción alérgica, una infección por levaduras, diarrea o resistencia al antibiótico”, añade Baron. De ahí la necesidad de que médicos y pacientes colaboren para evitar pruebas y tratamientos innecesarios. Si tu médico quiere recetarte a la primera señal de colesterol alto o hipertensión, pregúntale si puedes evitarlo cambiando de alimentación y haciendo ejercicio, aconseja el cardiólogo Joel K. Kahn.

    La fundación ABIM inició una campaña en la que decenas de grupos de especialistas enumeraron 5 exámenes o procedimientos que médicos y pacientes deberían poner en duda. Consulta las listas (en inglés) en el sitio choosingwisely.org/doctor-patient-lists.

    Nancy Kalish
    v.pág.30 de la revista Selecciones del mes de mayo de 2014.

    Hay 2 fenómenos que están acabando con la medicina y poniendo en riesgo a los médicos: la burocratización de la medicina pública y la mercantilización de la medicina privada. En la medicina pública los pacientes se han convertido, en el mejor de los casos, en un expediente. En la medicina privada los pacientes son clientes, pero en realidad se les trata como consumidores potenciales; importa más que gasten mucho a que se alivien pronto.

    Diego Petersen Farah
    v.pág.4-A del periódico El Informador del 24 de junio de 2014.

    La memoria atrae el recuerdo de contrariedad del reconocido doctor Miguel Quezada Ochoa, quien narraba su vivencia el haber escuchado, de manera anónima, el diálogo entre 2 médicos jóvenes: "… hazle como quieras, pero a tu paciente me lo mandas a cirugía porque mi automóvil requiere cambio de llantas". En otra rama de la medicina, un oftalmólogo ordena, para determinar la graduación de lentes del paciente, una radiografía de tórax debiendo practicarse ésta en determinado laboratorio.

    Carlos Cortés Vázquez
    v.pág.4-B del periódico El Informador del 29 de junio de 2014.

    Cómo mueren los médicos

    Hace años Charlie, un ortopedista eminente, mentor mío, se descubrió un bulto en el vientre. El diagnóstico: cáncer de páncreas. Acudió a un excelente cirujano, inventor de una operación para ese tipo de cáncer, que triplicaba las probabilidades de supervivencia -de 5 a 15%- en el lapso de 5 años, aunque con una mala calidad de vida.

    A Charlie no le interesó. Prefería convivir con su familia. Rechazó la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía. Murió en casa pocos meses después.

    Los médicos mueren, desde luego, pero no como todo el mundo. Lo insólito no es que reciban más tratamientos que la mayoría, sino menos. Han visto cómo es el final, y en general tienen acceso a toda la atención médica que pudieran querer, pero prefieren irse pacíficamente.

    Saben lo suficiente de la muerte para comprender el mayor temor del resto de la gente: una agonía dolorosa y solitaria. Han hablado de ello con su familia. Se aseguran de que, llegado el momento, no se tomarán medidas desesperadas. Conocen los límites de la medicina actual. Casi todos ellos han aplicado tratamientos inútiles: el bombardeo de un enfermo terminal con los últimos avances técnicos. Lo abren, le insertan catéteres, le conectan aparatos y lo atiborran de medicinas.

    Todo esto ocurre en la unidad de terapia intensiva, puede costar una fortuna al día y causa un sufrimiento que no infligiríamos ni a un terrorista. Incontables veces otros médicos me han dicho casi literalmente: "Prométeme que, si me ves así, me matarás". Algunos profesionales de la salud llevan colgadas al cuello placas que dicen "No reanimar", para que no se les dé reanimación cardiopulmonar (RCP).

    ¿Cómo hemos llegado a este punto, a que los médicos administren tratamientos que no aceptarían para sí mismos? La respuesta, no tan sencilla, reside en los pacientes, los propios médicos y el sistema.

    Supón que alguien entra en coma en un hospital. Cuando los médicos les preguntan a los familiares si desean que se haga "todo" para salvar al paciente, ellos contestan que sí, pero a menudo se refieren a "todo lo razonable". Quizá no sepan en qué consiste lo razonable y, en su dolor y confusión, tampoco lo preguntan ni escuchan lo que los doctores les dicen. Y los médicos a quienes se pide que hagan "todo", en efecto lo hacen, sea razonable o no.

    Ocurre también que se tienen expectativas poco realistas del poder de la medicina. Muchos creen que la RCP es un eficaz salvavidas, cuando en realidad suele dar resultados deficientes. He visto a cientos de personas en la sala de urgencias después de recibirla. Sólo una, un hombre sano, salió por su pie del hospital. Aunque apenas un puñado de personas sanas reacciona favorablemente a la RCP, la aplicamos siempre para dar a todos la oportunidad de sobrevivir. Sin embargo, en los pacientes de edad avanzada o que padecen enfermedades muy graves o incurables, la probabilidad de éxito de la RCP es mínima, y la de hacerlos sufrir es enorme.

    Los médicos contribuyen a esta situación. Incluso los que detestan aplicar tratamientos inútiles deben acceder a los deseos de los pacientes y sus familias. Imagina una sala de urgencias llena de familiares afligidos, quizá histéricos, cuya confianza no es fácil de ganar. Si el médico desaconseja seguir tratando a su ser querido, podrían pensar que quiere ahorrar tiempo, dinero o esfuerzo, y no aliviar su sufrimiento.

    Yo tuve un paciente de 78 años llamado Jack; llevaba años enfermo y le habían hecho unas 15 operaciones mayores. Me dijo que no quería que lo intubaran jamás. Un sábado sufrió una apoplejía masiva y llegó inconsciente a la sala de urgencias. Los médicos lo reanimaron y lo intubaron: su peor pesadilla. Cuando llegué a ocuparme de su atención, hablé con su esposa y con personal del hospital y les mostré documentos en los que constaban sus deseos. Luego apagué el respirador y me senté a su lado. Murió 2 horas después.

    Pese a que sus deseos estaban documentados, Jack no murió como quería; el sistema intervino. Luego supe que una enfermera me había acusado de homicidio por haberlo desconectado. La denuncia no prosperó. Jack había expresado sus deseos y dejado constancia de ellos; pero la posibilidad de afrontar una investigación policial asusta a cualquiera. Me hubiera sido mucho más fácil dejarlo intubado, contra sus deseos, y prolongar su agonía. Incluso habría ganado yo más dinero.

    Los médicos no aceptan tratamientos excesivos, prefieren morir en paz en su casa. Hoy se puede controlar el dolor mejor que nunca. Los cuidados paliativos (aliviar el sufrimiento del enfermo terminal y garantizarle condiciones dignas) ofrecen a casi toda la gente una mejor calidad de vida en sus últimos días. Los estudios indican que quienes reciben cuidados paliativos viven más que quienes padecen la misma enfermedad pero buscan tratamientos más activos.

    Lo último en cuidados paliativos es ofrecer una muerte digna. En cuanto a mí, mi médico sabe mis deseos. No aceptaré medidas desesperadas; espero irme en paz a ese sueño.

    Lo que hacen los médicos:

    Expresan sus deseos.
    Un estudio de la Universidad Johns Hopkins revela que 64% de los médicos redactan documentos con validez legal en los que expresan sus preferencias de atención terminal.
    Conocen los hechos...
    Mientras que la TV representa la RCP como un recurso eficaz en 75% de los casos, la realidad es muy distinta. En un estudio realizado en Japón, sólo 8% de 95,000 pacientes estudiados sobrevivieron más de un mes tras la reanimación. De ellos, sólo cerca del 3% pudieron llevar una vida casi normal.
    ...por eso rechazan la RCP.
    Alrededor de 90% de los médicos del estudio mencionado dijeron que no aceptarían la RCP en caso de coma crónico, comparado con 25% de la población en general.

    Dr. Ken Murray, profesor adjunto jubilado de Medicina Clínica Familiar de la Universidad del Sur de California
    (v.pág.18 de la revista Selecciones Reader's Digest del mes de julio de 2014).


    Busca un médico que te agrade. Un estudio realizado en 2014 por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard reveló que cuando un médico está formado en los valores "de cabecera" tradicionales, como la comunicación y la empatía, sus pacientes suelen obtener una mejoría considerable en presión arterial, control de peso y alivio del dolor. Si no te satisface el trato de tu médico, pide a tus amigos o colegas que te recomienden otro, o bien, dile al tuyo sin rodeos lo que no te gusta. Quizá el acceda a utilizar un lenguaje más sencillo o a dedicarte un poco más de tiempo en la consulta.

    Médicos del programa "The Doctors"
    (v.pág.15 de la revista Selecciones Reader's Digest del mes de febrero de 2015).


    Hay un pasaje del libro Adiós a los padres en el que Aguilar Camín narra la estancia de un mes de terapia intensiva de su tía Luisa Camín. "No puede comer ni respirar sola, pero está consciente, llena de tubos y respiradores. Recuerdo su mirada de hartazgo y horror preguntando en ahogado silencio: '¿Qué es esto? ¿Qué me están haciendo?'. La traduzco en mi cabeza: 'Sácame de aquí'. Caemos en la trampa hospitalaria: no te pueden curar, pero no te dejan morir".

    En otra parte de la obra, ahora se trata de doña Emma, su madre, quien ingresa de emergencia al hospital a raíz de un serio problema pulmonar. "La 1a. explicación del médico me deja claro que la emergencia ya pasó, que he llegado solo al desenlace. 'Vamos a intentarlo todo', dice el médico con genuino denuedo y buena fe. Pero yo solo escucho: 'Vamos a alargar su muerte'".

    También Rafael Pérez Gay, en El cerebro de mi hermano, aborda el tema al narrar la última época de José María, su hermano. "Nunca entendí que no preparara su muerte o tomara alguna decisión para los días más penosos: cuando deje de hablar, ayúdenme a morir; o bien, cuando me veas perdido, retira los medicamentos, o algo así como esto: cuando no sea nadie no me dejen tirado en un sillón, en fin, no sé".

    Total, nos aferramos tanto a la vida, nos consideramos tan inmortales como quien más, que no pensamos con claridad en que la muerte sobrevendrá algún día sin que sepamos cómo va a venir vestida. Por eso, parafraseando al 2o. de los colaboradores de MILENIO ya citados, no sabemos morirnos bien, a tiempo y protegidos por la ley. Esperamos milagros, aunque nunca hayamos sido creyentes. O esperamos el triunfo de la ciencia, aunque creamos que la raza humana inició con Adán y Eva en el paraíso.

    Por eso, no está de más insistir en el privilegio de poder expresar libremente nuestro deseo de no ser sujetos a tratamientos que prolonguen innecesariamente nuestro sufrimiento y el de nuestra familia en caso de que la muerte se presente vía una enfermedad terminal. Pero tras 7 años de estar vigente, poco menos de 4,000 capitalinos hemos expresado nuestra voluntad anticipada ante notario para no ser sujetos a tratamientos que mantengan la vida artificialmente. El consecuente costo emocional y financiero para las familias, y fiscal para el erario, no es menor.

    ¿Quiénes son esos 4 miles? Dos terceras partes son mujeres, sobre todo solteras. Pero entre los hombres son notoriamente los casados quienes se apuntan. Acaso hay algo bueno que puede decirse acerca del matrimonio: hace a algunos pocos hombres tan precavidos como las mujeres.

    Marco Provencio
    (v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 6 de marzo de 2015).


    Las instituciones de salud privadas son las que más quejas presentan ante la Comisión de Arbitraje Médico de Jalisco, con 1,525 reclamaciones en los últimos 13 años. La principal causa es por la insatisfacción de los pacientes por el servicio recibido, informa el comisionado Salvador Chávez Ramírez, quien ejemplifica que una de las áreas más señaladas es la de traumatología: "Los médicos dicen a sus pacientes que van a quedar como nuevos y que el dolor desaparecerá, pero no les explican que tras colocarles la prótesis, por ejemplo, tendrán que tomar terapias, cuidados especiales y, por eso, presentan la inconformidad ya que sienten que les mintieron".

    Chávez Ramírez explica que el organismo sólo atiende quejas de pacientes atendidos en hospitales privados y en instituciones públicas estatales; es decir, que las denuncias contra hospitales públicos de origen federal (IMSS, ISSSTE o Sedena) son recibidas, pero se remiten a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico.

    También subraya una falta de denuncia: "Creo, honestamente, que ni siquiera llegamos a la mitad de los afectados cuando hablo de las instituciones públicas, la gente no denuncia en la mayoría de las veces. Es más consciente la persona que paga de manera directa por el servicio y tiene una expectativa de lo que está buscando". Así explica el por qué hay más quejas en el ámbito privado.

    (V.primera plana del periódico El Informador del 23 de mayo de 2015).

    Por orden federal, las cirugías plásticas y estéticas sólo se podrán realizar en hospitales con médicos certificados, y no en consultorios médicos o clínicas de belleza, que en los últimos años han aparecido cada vez más en todo el país.

    La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco anunció en rueda de prensa que, de no acreditar que los cirujanos cuentan con la cédula de especialidad en cirugía plástica, los hospitales serán corresponsables y serán sancionados en caso de que exista un problema médico legal.

    (V.pág.7-A del periódico El Informador del 16 de julio de 2015).

    Entiendo (o trato) los reparos contra la llamada medicina industrial. Las farmacéuticas y su nulo sentido social. Sí. La poca ética de algunos médicos. Correcto. El lucro desmedido de los hospitales privados y la decidida apuesta por exterminar la seguridad social. Por supuesto. Pero no entiendo que la reacción ante esos problemas indiscutibles sea inferir que uno debe ser su propio curador o, ya de plano, preferir a los brujos.

    He sabido de personas, cercanas incluso, que se ponen en manos de tipos que para tratarles algo tan terrorífico como el cáncer recurren a métodos como el baile en cuadrillas, la repetición de ciertas silabas "de poder", la escritura de "decretos" de salud, las friegas con aceites aromáticos y la deglución de licuados de plantas endémicas o de cápsulas con polvitos de sustancias ignoradas por la tabla periódica. Ninguno ha rendido el menor resultado. En el mejor de los casos, han servido como meros placebos mientras sucedía lo inevitable. En otros, los peores, distrajeron tiempo y recursos que hubieran podido cambiar el curso de la enfermedad.

    Antonio Ortuño
    (v.pág.5-B del periódico El Informador del 14 de febrero de 2016).
    Why I Refuse Unnecessary Health Care

    When I was in a car crash, I was taken quickly in an ambulance to the hospital. I was suffering from severe back pain after the accident, but I soon realized it was most likely muscle strain, which I had experienced before.

    I knew there would be little the doctors could do to make me feel better, but they wanted me to stay and suggested I get an MRI on my back (I had had 2 MRIs previously).

    Since I could still move with relative ease, I thought there was little chance I had injured my spine, and my doctors agreed. When I asked what the point was of having an MRI, they said I might have a broken rib, which the MRI would reveal. But when I asked what they would do for me if I had a broken rib, they said they wouldn’t do anything and it would most likely heal on its own.

    I refused the procedure and shortly recovered. I’m glad I didn’t get the MRI, and to be honest I was a bit annoyed it was offered to me at all. The doctors all but admitted that it would have been pointless, so why did they even suggest it?

    Unnecessary care

    Some health care services are unnecessary, and they can be costly and even dangerous.

    My unnecessary MRI probably wouldn’t have done any damage, and the entire bill was covered by the car insurance company. But my experienced proved that we need a better way to weed out the delivery of unnecessary health care.

    Physicians themselves acknowledge this fact, as a study from the ABIM Foundation discovered. Almost 3/4 of the doctors responding to the survey agreed that unnecessary tests and procedures are a serious problem for the health care industry.

    A study from the Journal of the American Medical Association, for example, concluded that 22.5% of pacemaker insertions may have been unwarranted. Since any surgery poses risks of complications and infection, not to mention the pain and extraordinary costs involved, undergoing this kind of procedure for no reason is deeply regrettable.

    Why do doctors perform useless procedures?

    Under certain circumstances, necessary care may continue because of financial incentives. A recent paper from the National Bureau of Economic Research examined the effect of a study that showed that a particular knee surgery was ineffective at treating osteoarthritis. News of this research reduced the amount the unnecessary surgery was performed, but physicians-owned surgical centers were more likely to continue carrying out the procedure.

    When physicians own the surgical center, they both make the decisions about which procedures are necessary and profit off any procedures performed. The authors concluded that the doctors’ financial incentives to carry out the surgery made them less responsive to the evidence showing it was worthless.

    Other times, the motivations for providing unnecessary care may be more innocuous. Doctors may simply be uninformed about recent research showing the inefficacy of old techniques. Or a doctor might offer a patient additional services as a way of demonstrating diligence and care.

    This is probably what the doctors were trying to do when they offered me an MRI. But even if the patient remains unharmed, there may be wider repercussions to delivering unnecessary care. I have, for example, been offered antibiotics even when it turned out I didn’t have a bacterial infection – a practice with potentially disastrous social consequences.

    A new approach

    Of course, we can’t expect everyone to evaluate the evidence behind every health care service they consider. And I certainly don’t advocate that people casually disregard their doctors' advice or refuse treatments. But we should treat our interactions with doctors more like conversation with a give and take. We should expect doctors to explain the reasoning behind the choices they make, and, when possible, engage with them about other potential options.

    We'll be much better off if we understand the reasons our doctors have for suggesting treatment options, and if we feel empowered to choose those that make most sense. And if we end up refusing some unnecessary procedures entirely, we might end up saving some money too.

    Cody Fenwick
    (v.Care2 Causes del 14 de mayo de 2016).

    No te hagas pruebas de las carótidas sin razón. Si tu médico encuentra placa, acepta el tratamiento conservador (estatinas, ejercicio, reducción de peso y control de la presión arterial) que te prescriba, dice James Meschia, neurólogo de la Clínica Mayo. Si te propone una operación, pide opinión a otros 2 especialistas. Un estudio reveló que a los neurólogos no les entusiasma tanto la intervención como a los cardiólogos y a los cirujanos.

    Laura Beil
    (v.pág.17 de la revista Selecciones Reader's Digest del mes de junio de 2016).


    El paciente tiene... mucho dinero.

    De acuerdo con aseguradoras y agentes promotores, las pólizas de gastos médicos se encarecen cada año entre 10% y 12%. Y seguirán en esa tendencia en el futuro inmediato.

    La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, por su parte, estima que el incremento promedio anual en el segmento de gastos médicos mayores es de 9% a 14%.

    "Este año el costo de los medicamentos e insumos médicos se ha disparado hasta 45%, pero seguirán teniendo un incremento gradual porque los insumos están en dólares; por otra parte, la inflación médica no está ligada a la inflación que menciona el Banco de México", comenta Carlos David Wolstein, del despacho de seguros Wolstein y Asociados.

    Rafael González explica que hace 2 décadas pagaba 15,000 pesos anuales por la póliza familiar de gastos médicos, pero hoy desembolsa 135,000 por su esposa y 3 hijos. El verdadero problema es que no hay topes en los cobros que hacen los médicos y hospitales, "hace 2 años, cambiar una válvula de corazón te costaba 200,000 pesos; ahora sale en 450,000 pesos porque la mayoría de los insumos que manejan los doctores y hospitales proviene de Estados Unidos".

    También suben los honorarios médicos y el precio de las consultas, "todo eso va impactando el costo anual de las pólizas…"

    (V.pág.2-A del periódico El Informador del 16 de agosto de 2016).


    Según un estudio publicado en Jama, casi un tercio de los antibióticos orales se recetan indebidamente. Si la infección es en oídos, senos paranasales o vías respiratorias, es mejor esperar a ver cómo evoluciona el paciente. El médico debe justificar claramente el uso de todo fármaco, dice Norman Tomaka, vocero de la Asociación Estadounidense de Farmacéuticos y asesor clínico en Melbourne, Florida.

    Marissa Laliberte
    (v.pág.16 de la revista Selecciones Reader's Digest del mes de octubre de 2016).


    La función social de un médico, conjuntamente con la de un hospital y todos los demás elementos humanos y administrativos que intervienen en la atención de un enfermo puede ser considerada y calificada como vital en todo tipo de comunidad, pues la salud es el mayor bien que posee un ser humano. Sin embargo, eso no les convierte en personas, ni empresas exentas del cumplimiento de las leyes, por muy banales que éstas pudieran parecerles.

    Hoy en día, los cobros por una consulta básica y análisis van más allá de 3, 4 y hasta más veces el salario diario de una persona, y no se diga si la consulta es de un especialista. Y si de intervenciones quirúrgicas y tratamientos hablamos, las sumas van mucho más allá, pues entonces se trata de cantidades millonarias, mismas que pueden dejar en la ruina a toda una familia, la cual preocupada por la salud de uno de sus miembros, hace hasta lo indecible por que éste sea atendido, sin importar que los costos impliquen 2, 3 o más meses de sueldo, por una operación de una hora.

    Por supuesto que no se trata de minimizar el talento, habilidad y conocimientos del galeno en turno (quien se lleva 20,000 pesos por hora de cirugía, en promedio), pero en la misma medida debiéramos de esperar que éste cumpliera con todas las normas de salud que regulan su actuar, así como las que implican su relación con el Estado, esto es, el pago de sus impuestos, pues son muchos los casos conocidos de doctores y hospitales que suelen preguntar si requerirán factura y/o recibo de honorarios, pues por cada peso que dejen de reportar, ambos, médico y la empresa, dejan de pagar impuestos.

    Luego entonces, el pago de impuestos es un ordenamiento que debieran de cubrir a cabalidad, tanto los médicos, como los hospitales. Pero entre que no nos gusta pagar impuestos -con independencia de la profesión o trabajo al que nos dediquemos- y las marrullerías que suelen utilizar (hasta convierten sus empresas en asociaciones civiles, dizque no lucrativas), lo que implica la deducción de impuestos, y aun así, implementan toda una serie de trámites burocráticos con la intención de no expedir los comprobantes de ley.

    Resulta inexplicable como empresas y profesionistas con tantos ingresos escamotean la parte correspondiente con la cual el Estado habrá de continuar los esfuerzos por dotar de infraestructura y las condiciones necesarias para que todos podamos disfrutar de mejores niveles y calidad de vida.

    Cuauhtémoc Cisneros Madrid
    (v.pág.10-A del periódico El Informador del 20 de febrero de 2017).


    Bombardeados de información "relevante y superficial", presionados por los tiempos de consulta y el número de enfermos que hay que atender, limitados por la cobertura de los seguros médicos, atrapados entre las estructuras burocráticas y mercantiles, disminuidas sus retribuciones en las instituciones públicas y tentados por el principio del lucro mayor que caracteriza a la llamada industria de la salud, los médicos de hoy tienden a olvidar con frecuencia que la verdadera fortaleza de su profesión radica en la posibilidad de poner el acento en los valores que dimanan de la naturaleza misma de la persona: su igualdad fundamental, su individualidad, su dignidad, sus márgenes de libertad. El punto fino es que la imagen que los médicos tengan de las personas define la clase de medicina que practican.

    Si en verdad se tiene un compromiso, no nada más con la salud como derecho social enunciativo, sino sobre todo con quienes la han perdido y tratan afanosamente de recuperarla, entonces nada debe anteponerse a las necesidades primarias de los enfermos. Ahí está la diferencia entre recuperar la salud o dejar que ésta se deteriore, lo cual ocurre con mayor frecuencia entre los enfermos pobres, que son la mayoría en nuestro país.

    Un aspecto controvertido y sensible de la relación que guardan la medicina y la sociedad en nuestro tiempo tiene que ver con la ética médica. Como es natural, el trabajo del médico se ajusta a la evolución de la sociedad, y la sociedad misma demanda, cada vez más, una ética sustentada en el derecho inalienable de los individuos a la libertad. El centro de la discusión está en el principio de la autonomía, el cual, a su vez, está ligado al de la autodeterminación. En el análisis final debe ser el paciente, debidamente informado y en pleno uso de sus facultades, quien decida lo que es mejor para sí mismo.

    El asunto se complica al advertir que otro signo del tiempo actual es la creciente diversificación de los valores. En una sociedad plural y democrática, es tan probable que los valores de los pacientes y de los médicos coincidan como que discrepen. Entre los propios médicos hay criterios distintos acerca de asuntos sensibles como la eutanasia, el aborto, la prolongación de la vida, la sedación terminal, etc. No se trata de ver cuáles son las preferencias personales del médico. Este podrá siempre dar su punto de vista. Habrá incluso pacientes que prefieran dejar estas decisiones en sus manos, para no tener que asumirlas ellos mismos.

    Hay que asumir que estos asuntos son polémicos y en no pocos casos también motivo de conflicto. Ahora bien, un punto central en estos temas es que si los polos de un conflicto potencial se simplifican entre lo que es "bueno" y lo que es "malo", se puede crear una crisis moral insoluble. Sin juzgarlos, es mejor abordarlos desde una perspectiva estrictamente laica.

    En pocos ámbitos de la vida social, hay una oportunidad más tangible para reivindicar al laicismo como la mejor forma de encontrar alternativas y soluciones ante problemas potenciales entre médicos y pacientes: desde la fertilización in vitro, el uso de células madre, la interrupción del embarazo, los cuidados paliativos a las personas que están próximas a morir, hasta los nuevos alcances de la inteligencia artificial.

    Que nadie pretenda imponer a otros sus creencias. Si unas y otras posiciones se respetan, la posibilidad del conflicto disminuye. No hay que confundir derechos con preferencias, ni delitos con pecados, ni ciudadanos con feligreses.

    Un buen ejemplo en nuestro país que apunta en la dirección correcta, son las denominadas leyes de la Voluntad Anticipada.

    Pienso que el médico debe conservar, ante todo, su compromiso de actuar de acuerdo con la voluntad del enfermo, en tanto que no implique afectar los derechos de otros. Cuando el médico defiende los derechos de sus enfermos, está defendiendo sus propios derechos. Una interpretación moderna del viejo código hipocrático sería justamente ésa: comprometerse a defender siempre los derechos de los paciente.

    Juan Ramón de la Fuente
    (v.periódico El Universal en línea del 20 de noviembre de 2017).



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