Página feminista


  1. ¿Por qué los hombres chiflan mejor que las mujeres?
    Porque tienen un cerebro de pájaro.
  2. ¿Cuál es la similitud entre un hombre y una tormenta de nieve?
    Nunca se sabe cuántos centímetros va a tener ni cuánto tiempo va a durar.
  3. ¿Cuál es la diferencia entre un hombre y el cáncer?
    El cáncer evoluciona.
  4. ¿Qué tienen en común los ovnis y los hombres inteligentes?
    Que todo mundo habla de ellos, pero nadie ha visto uno en realidad.
  5. ¿Cómo se llama a un hombre que ha perdido su inteligencia?
    Viudo.
  6. ¿Cuál es la diferencia entre un hombre y una prisión?
    En la prisión hay células grises.
  7. Dios hizo a las mujeres bellas y estúpidas. Bellas para que los hombres puedan amarlas y estúpidas para que ellas puedan amar a los hombres.
  8. ¿Cómo se le llama a un hombre que tiene la mitad del cerebro?
    Superdotado.
  9. ¿Por qué los hombres llevan una flecha alrededor del cuello a la que llaman corbata?
    Para indicar el terreno de juego.
  10. ¿Por qué los hombres prefieren casarse con mujeres vírgenes?
    Porque tienen miedo a la crítica.
  11. ¿Por qué las baterías son mejores que los hombres?
    Porque al menos tienen un lado positivo.
  12. ¿Por qué los hombres se sientan con las piernas abiertas?
    Para no aplastarse el cerebro.
  13. Dios creó al hombre y dijo: "Realmente puedo hacerlo mejor". Entonces creó a la mujer.
  14. ¿Qué hace una neurona en el cerebro de un hombre?
    Ecooooooo...
  15. ¿En qué se parecen los hombres a los caracoles?
    En que son rastreros, babosos y creen que la casa es suya.
  16. ¿Cómo vuelves loco a un hombre en la cama?
    Escondiéndole el control remoto de la TV.
  17. ¿En qué se parecen los hombres a las botellas de cerveza?
    Del cuello para arriba están vacíos.

"La única profundidad que los hombres admiran en una mujer es la de su escote".

Zsa Zsa Gabor
(Basado en el publicado en Ocio del diario Público el 26 de noviembre de 1999).
La Sociedad Feminista se ha quejado del "machismo" de la lengua castellana, y para ejemplo expone definiciones extraídas de un diccionario.

Ventajas de ser mujer

  1. Si no quieres trabajar, te mantiene tu marido.
  2. Tus órganos sexuales no te controlan.
  3. Los hijos que tengas siempre van a ser tuyos.
  4. Si no tienes auto sigues siendo persona.
  5. Puedes ponerte ropa de hombre.
  6. No tienes que preguntarte si tu pareja tuvo o no orgasmo.
  7. Si estás en el Titanic, te salvas.
  8. No te tienes que hacer tratamientos por impotencia.
  9. Una mujer linda, es una diosa; un hombre lindo es un p....

(Basado en el publicado en Ocio del diario Público el 11 de agosto de 2000).

Clasificación de los hombres
TipoDescripción
CaféLos mejores. Son ricos, calientes, con cuerpo y te mantienen despierta toda la noche.
CementoDespués de esparcidos tardan un buen rato en ponerse duros.
ChocolateDulces, suaves y generalmente se van directo a tus caderas.
BatidoraCrees necesitar uno, pero no saber realmente para qué.
HieleraLlénalos de cerveza y podrás llevártelos a donde tú quieras.
FotocopiadoraSólo sirven para reproducir.
Rulero del peloSiempre están calientes y enredados en tu cabello.
Zapato de tacónUna vez que les has tomado la medida son fáciles de pisar.
HoróscopoSiempre te dicen qué debes hacer y generalmente están equivocados.
RimelCorren a la primera lágrima.
MinifaldaSi no tienes cuidado... se te suben por las piernas.
Lugares para estacionarseLos buenos ya están ocupados y los que quedan son minusválidos o demasiado pequeños.
Tormenta de nieveNunca sabes cuándo se viene, cuántos centímetros tendrá y cuánto puede durar.
InternetDe difícil acceso
ServidorEstá siempre ocupado cuando usted quiere usarlo
WindowsTodas saben que no sirve, pero nadie vive sin él.
PowerpointNadie tiene la paciencia para aguantarlo más de media hora
ExcelDicen que hace muchas cosas, pero usted sólo lo utiliza para las cuatro operaciones básicas.
WordSiempre le tiene una sorpresa reservada y no existe nadie que lo comprenda totalmente.
DOSTodas lo usaron algún día, pero nadie lo quiere ahora
BackupUsted siempre cree que tiene lo suficiente, pero a la hora de "vamos a ver" siempre le falta algo.
VirusTambién conocido como "esposo". Cuando usted menos espera, él llega, se instala y va apoderándose de todos sus recursos. Si usted intenta desinstalarlo perderá alguna cosa; si no lo intenta, perderá todo.
ScandiskSabe que él es bueno y que sólo quiere ayudar, pero en el fondo no sabe qué es lo que hace en realidad.
SalvapantallasNo sirve para nada, pero divierte.
PaintbrushSólo sirve para sus hijos.
RAMOlvida lo que hace apenas se desconecta.
Disco duroSe acuerda de todo siempre.
MouseSólo funciona cuando es arrastrado y presionado.
JoystickLa deja usted con la mano sudada y con calambres en el brazo.
PasswordUsted se cree que es la única que lo conoce, pero lo conoce medio mundo.
MP3Todas quieren bajárselo.
UsuarioNo hace nada bien y pide más de lo que necesita.
CPUPor fuera parece que tiene de todo, pero por dentro está casi vacío.
MonitorTe hace ver la vida con los más lindos colores.
e-mailDe cada 10 cosas que dice, 8 son tonterías
DVDEs aquel que se Desnuda, se Voltea y se Duerme.
DVD-R PlusEs aquel que se Desnuda, se Voltea, se Duerme y Ronca.
CDEs aquel que Come y Duerme.
IPODEs el Inútil Para Otras Diversiones
MP3Es el Muy Muy Muy... Pendejo.
VHSEs el bueno para Varias Horas de Sexo.


(Basado en los publicados en Ocio del diario Público el 23 de febrero y el 8 de junio de 2001).
Fácil: dícese de la mujer que tiene la moral sexual de un hombre.

Los problemas con los hombres:

Los buenas gentes son feos.
Los lindos no son buenas gentes.
Los lindos y buenas gentes son gays.
Los lindos, buenas gentes y heterosexuales... son casados.
Los no tan lindos, pero buenas gentes, no tienen dinero.
Los no tan lindos, pero buenas gentes y con dinero, creen que sólo estamos tras su dinero.
Los lindos y sin dinero están tras nuestro dinero.
Los lindos, no tan buenas gentes y razonablemente heterosexuales... no creen que somos lo sufcientemente bonitas.
Los que creen que somos bonitas, que son razonablemente buenas gentes y tienen dinero... son unos cobardes.
Los que son razonablemente lindos, razonablemente buena gente y tienen algo de dinero, son tímidos y nunca toman la iniciativa.
Los que nunca toman la iniciativa, pierden automáticamente el interés cuando nosotras tomamos la iniciativa.

(Basado en los publicados en Ocio del diario Público el 10 de agosto de 2001).

Corrección al libro del Génesis:

Cierto día, en el paraíso, Eva llamó a Dios:
-Señor, tengo un problema...
-¿Cuál es tu problema, Eva?
-Sé que me has creado, que me has dado este hermoso jardín, todos estos maravillosos animales y esa serpiente con la que me muero de risa... pero... no soy del todo feliz...
-¿Cómo es eso, Eva?- preguntó Dios.
-Me encuentro sóla, y además estoy harta de comer manzanas... quiero satisfacer mis necesidades de otra manera... más divertida...
-Bueno, Eva, en tal caso tengo una solución... crearé un hombre para ti.
-¡¿Qué es un hombre?!
-Un hombre es una criatura imperfecta, maniática, mentirosa, tramposa, engreída... en fin, que te va a dar problemas... Pero será más fuerte y más rápido que tú. Le gustará cazar y maltratar a los animales que ahora te rodean, y sólo por diversión. Tendrá un aspecto simple y vulgar, con poco cerebro, sin complicaciones; no dará explicaciones y algunas veces será grosero, estará preparado para el trabajo duro, con algunas caracterísiticas infantiles como: golpear a otros, dar patadas a un balón, correr detrás de los demás... Pero como te estás quejando de tu soledad y de tu aburrimiento, le crearé una virtud que satisfaga tus... ehrrrrr... necesidades. ¡Pero eso sí! Tendrás que halagarlo, reírte de sus "gracias", valorar sus actitudes, hacerlo creer que es el mejor, que satisface tus necesidades maravillosamente... Podrás ser hipócrita con él, porque, como ya te he dicho, será muy simple y se creerá todo lo que tú le digas. Necesitará siempre de tu consejo para actuar correctamente y tendrás que estar muy pendiente de él para que no se despiste.
-Parece que será difícil, pero bien- dijo Eva mientras levantaba la ceja irónicamente. -¿Cuándo voy a tener un hombre en mi paraíso?
-Pues... te lo voy a crear... pero con una condición...
-¿Cuál?
-Como será picante, arrogante, narcisista, egocéntrico, machista, egoísta... tendrás que hacerle creer que lo hice a él primero.


"Sólo exijo tres cosas de un hombre: que sea bonito, insensible y tonto".
Dorothy Parker
Once personas se aferraban a una misma cuerda que colgaba de un helicóptero, diez hombres y una mujer. La cuerda no era suficientemente gruesa como para soportar el peso de todos, por lo que decidieron que una persona debía soltarse. De otro modo, todos caerían.
No lograban elegir quién sería esa persona y nadie se ofrecía de voluntario; entonces la mujer, con voz firme, anunció que se ofrecía voluntariamente para soltarse de la cuerda.
-Después de todo -dijo- estaba acostumbrada a relegar sus intereses propios, ya que como madre siempre daba prioridad a los hijos; como esposa, anteponía los intereses de su marido a los propios; como hija, se doblegaba ante su padre; como profesional, permitía que sus jefes obtuvieran el crédito por sus logros. ¡Como mujer -dijo alzando la mirada hacia el infinito y poniéndose una mano sobre el corazón- su misión en la vida era sacrificarse por los demás, sin esperar nada a cambio!
Eufóricos de emoción y orgullo, los 10 hombres rompieron en aplausos...
El trabajo doméstico no remunerado en México equivale a 17 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En números redondos, la crianza de los hijos y el cuidado de la casa que realizan millones de mexicanos [mexicanas principalmente] nos reporta ganancias anuales por 400,000 millones de pesos. De acuerdo con un estudio realizado en agosto pasado por el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, esta cifra es equivalente a lo que producen juntos los sectores de transportes, comunicaciones, electricidad, construcción y minero.
El 17 por ciento [del PIB] sólo es superado por el sector manufacturero (21% del PIB) y el de comercio, hoteles y restaurantes (20%). "A la hora de medir la producción nacional se olvida el rubro del trabajo doméstico. Hay que aclarar que la producción se logra gracias a que hay alguien que está cocinando, cuidando a los niños o lavando sin recibir paga", indicó la presidenta del Instituto Nacional de la Mujeres, Patricia Espinosa Torres.
El estudio de la UNAM, realizado por Mercedes Pedrero Nieto, deja en claro que "el presupuesto nacional de México está subestimado al no considerar la contribución económica del trabajo doméstico, realizado en gran escala por las mujeres. Esto significa un ahorro monetario, porque para poder obtener el mismo grado de bienestar en el hogar sin efectuar dicho trabajo se tendrían que erogar cantidades importantes de dinero".
Al sumar las horas que hombres y mujeres le dedican tanto al trabajo económico como al doméstico, resulta que éstas trabajan 10 horas más que aquéllos a la semana.


(Publicado en el diario Público el 20 de diciembre de 2002).
"Entre un hombre y una mujer no puede haber amistad posible, porque siempre estará de por medio la tensión del sexo".
Harry Burns a Sally Albright en "When Harry Meets Sally", de Rob Reiner
"Muchas mujeres se quejan de que sus amigos no son realmente sus amigos, sino que sólo están acechando el momento propicio para quitarles los calzones".
Rafael Tonatiuh
"El problema con algunas mujeres es que se entusiasman con nada y hasta se casan con él".
Cristina Saralegui
"Desde que el mundo es mundo, en la intimidad del tálamo nupcial los personajes más poderosos han sido auxiliados, incluso inducidos, en la toma de decisiones por sus domadoras".
Jairo Calixto Albarrán
El misógino

Misógino: Se aplica al hombre que siente aversión hacia las mujeres o rehúye su trato.


Guadalupe Loaeza
(v.pág.7A del periódico Mural del 15 de mayo de 2003).
La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su Revista del Consumidor, destaca que el trabajo de las amas de casa es uno de los menos reconocidos, a pesar de que realiza hasta 20 actividades diferentes en el hogar, por las cuales no recibe ningún pago.
La PROFECO hace un cálculo de lo que una madre de familia tendría que cobrar por cada una de las labores domésticas -en caso de que cada servicio fuera contratado por separado- en una casa en la que habitan cuatro integrantes.

Labor domésticaValor mensual a cobrar
Aseo general de la casa$ 1,600
Preparar los alimentos$ 3,500
Hacer las camas$ 3,000
Fungir como mesera$ 1,500
Lavar 40 docenas de prendas$ 1,000
Planchar 25 docenas de prendas$ 625
Cuidar a los niños$ 4,000
Ayudar a los niños con la tarea escolar 40 horas al mes$ 3,200
Chofer$ 5,000
Bolero$ 150
Jardinero$ 300
Peluquero$ 100
Cargar compras del súper a la casa$ 100
Psicóloga (dos sesiones al mes)$ 800
Enfermera (cuatro atenciones en el mes)$ 1,520
Reparaciones de ropa (cuatro ocasiones al mes)$ 480


(V.pág.6-F del periódico El Informador del 21 de mayo de 2003).
Cuando mi hija tenía cinco años traté de explicarle lo afortunada que debía sentirse por ser mujer, pues nosotras tenemos una capacidad muy especial.
-¿Sabes lo que nosotras podemos hacer y los hombres no?- le pregunté.
Se quedó pensando y respondió:
-¿Limpiar?

Dawn Silver
(Publicado en la revista Selecciones del Reader's Digest de agosto de 2003).
Quizás es tiempo de que las mujeres crean en las mujeres y voten por ellas, que las mujeres eduquen a sus hijos para respetar a sus hijas y que les piden apoyar en el trabajo de la casa tanto como a ellas. Es importante resaltar que el machismo es favorecido tanto por el hombre como por la mujer.

Michaël Boudey
(Publicado en la pág.4 "Correo" del diario Público el 30 de septiembre de 2003).
El apoyo electoral de cientos de miles de mujeres a los diversos partidos [políticos] les ha servido para comprobar:
a) sus niveles de eficacia;
b) la gran distancia entre sus niveles de eficacia, notorios, y su sitio en las organizaciones, invariable;
c) la manera en que se ha modificado su percepción de la política, en un giro que equivaldría al salto de la visión sagrada a la visión profana;
d) el desinterés real (no verbal) de las organizaciones en asuntos de la condición de la mujer;
e) el criterio de sorteo y decoración que guía a las organizaciones al elegir a sus representantes femeninas;
f) el modo en que la capacidad de las mujeres potencia las dificultades en el ejercicio de los cargos, de representante de casilla a gobernadora.

Carlos Monsiváis
(Publicado en la pág.37 del diario Público el 28 de octubre de 2003).
El más patético de todos los espectaculares femeninos que aparece en las calles de Guadalajara, es uno, el cual, un conocido "table dance", presenta una bonita cara femenina, que se supone es de una de las mozas que allí bailan encueradas, con una leyenda abajo que dice: "donde Kiko encontró a Sharon". Esta estrategia comercial, inteligente y sexista al mismo tiempo, presenta a Kiko como el cliente ideal de tal lugar, y simboliza a ese tipo de varón débil que en el fondo de su ser sabe, como sabemos todos, que es imposible dividir a las mujeres entre ángeles y golfas, y por eso, se acaba enamorando de una de esas bailarinas con la que luego termina por gastarse hasta lo que no tiene, mientras tanto, otro tipo menos tonto y más malo se forra de lana...

Miguel Rumayor, doctor en Ciencias de la Educación
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 29 de octubre de 2003).
Una chica de 20 años, tiene bien definido a dónde va su proyecto de vida y el chico, aún vive en el limbo, entre antros y diversión, no quiere responsabilizarse, ni encamina su vida con un objetivo.
Por naturaleza, a las mujeres nos gusta sentirnos apoyadas y protegidas y cuando eso no sucede, tomamos el poder sobre nuestras vidas y las dirigimos hacia donde queremos. Al hombre le disgusta y le asusta esta independencia. Hay una inseguridad ancestral en esta actitud.
Es cierto, que las mujeres hemos perdido siglos, sintiéndonos víctimas, pero en esta época, conocemos nuestro potencial y ejercemos nuestros derechos.

Trinidad Terrazas de Plascencia, empresaria
(V.pág.9A del periódico Ocho Columnas del 3 de noviembre de 2003).
90.1% de las mujeres realiza quehaceres del hogar, adicionalmente a sus actividades de trabajo extradoméstico, contra un 47.2% de los hombres.

Josefina Vázquez Mota, secretaria de Desarrollo Social
(V.pág.5/B del periódico El Occidental del 8 de marzo de 2004).
Día internacional de la mujer.

(V.pág.16 del periódico Público del 9 de marzo de 2004).
Mientras que las mujeres trabajadoras tengan también que hacer el trabajo de crianza de los niños y el cuidado de la familia en el hogar, ellas tendrán dos trabajos en lugar de uno. Algo quizá más importante: los niños crecerán creyendo que sólo las mujeres pueden ser amorosas y criadoras mientras que los hombres no. Lograr una sociedad en que los hombres ayuden a criar a los niños tanto como las mujeres es crucial.

Gloria Steinem, líder del movimiento por los derechos femeninos en los 70s
(V.pág.4 de la edición internacional de Time del 5 de abril de 2004).
Hace unos meses, cuando recogía a los niños del colegio, otra madre a la cual conocía bastante bien, se me acercó. Estaba histérica y muy indignada. "¿Sabes lo que tú y yo somos?" me preguntó. La verdad, no sabía cuál era la respuesta. Parece que ella recién venía de renovar su licencia de conducir en la oficina de tránsito. Cuando la oficial que tomaba los datos, le preguntó cuál era su ocupación, ella no supo que responder. Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos le dijo: "A lo que me refiero es a si trabaja usted o es simplemente una..." "Claro que tengo un trabajo", le contestó, "soy una mamá". "No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle ama de casa", fue la respuesta enfática de la oficial.
Había olvidado por completo esta historia hasta que un día a mí me pasó exactamente lo mismo, sólo que esta vez, en la oficina de la municipalidad. La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura y tenía un título muy despampanante que decía "Interrogadora Oficial".
"¿Cuál es su ocupación?", me preguntó ella. ¿Qué me hizo contestarle lo siguiente?, no lo sé, pero las palabras simplemente salieron de mi boca: "Soy una Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas". La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire y me miró como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, poniendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada cómo mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.
"Me permite preguntarle", dijo la funcionaria con un aire de interés, "¿qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?".
Con una voz muy calmada y pausada me escuché contestarle: "Tengo un programa contínuo de investigación (qué madre no lo tiene) en el laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos aprobados (todas mis hijas). Por supuesto que el trabajo es uno de los pilares en el campo de las humanidades (¿alguna madre está en desacuerdo?) y usualmente trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como... 24). Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo y las remuneraciones, más que solamente económicas, están ligadas al área de la satisfacción personal". Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria mientras completaba el formulario. Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.
Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas al laboratorio, de 13, 7 y 3 años de edad. Arriba podía escuchar a nuestro nuevo modelo experimental en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de patrón en vocalización. ¡Me sentí triunfante! ¡Le había ganado a la burocracia! Había entrado en los registros oficiales como una persona más distinguida e indispensable para la humanidad que sólo "una madre más".
La maternidad..., que carrera más gloriosa, especialmente, cuando tiene un título en la puerta.

Hipócritas

No todos los hombres pueden tener amigas.
Muchos de ellos nacen, viven y mueren atrapados por una sola voluntad inevitable: llevar a la cama a cuanta mujer se les aparezca delante. ¿Estará este ímpetu originado en el deseo frustrado de aquella primera mujer que nadie pudo tener, excepto Edipo, y tan caro le costó?
Aunque no se anime a proponerlo porque sabe que va a ser rechazado, o por timidez, la fantasía de acostarse con esa amiga o compañera lo mantiene agazapado en un perfil bajo, que no significa renuncia o resignación. Y ella -cuando le informamos que ese al que ella llama su "amigo del alma" no sufre de glaucoma sino que los espermatozoides le salen del lagrimal cuando ella aparece- se enoja con nosotros y nos dice que tenemos la cabeza podrida.
Un hombre en general, y el novio de una chica en particular, huele a un kilómetro a ese tipo que lo único que busca es curtirse a su chica envestido en el disfraz de amigo. Su tono de voz, su sonrisa, sus posiciones corporales, todo lo delata, pero ella no lo quiere ver. Ni siquiera cuando la invita a salir a ella sola decenas de veces.
Los denuncio, pues, tratando de iluminar algunos casos comunes:


Luis Buero
(Toda Mujer abril de 2004).
En México, las amas de casa son el activo laboral más barato de que dispone el país.
Se estima que alrededor del 47% de las mujeres en edad de trabajar tienen a las labores del hogar como única ocupación, pero sin recibir a cambio ninguna remuneración.
Datos del INEGI y de la Universidad Obrera permiten estimar que la economía nacional se ahorra unos 9,654 millones de pesos por concepto de salarios a las amas de casa, sin contar con prestaciones legales, como seguridad social, aguinaldo, vacaciones o ahorro para el retiro.

(V.primera plana de El Financiero del 11 de mayo de 2004).
Es un hecho. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas. En México faltan padres. Lo demuestra el porcentaje de madres solteras que existe en esta sociedad. Más de 50%, según afirman los estudios más optimistas.
En México sobran los paternalistas. Un paternalista es un señor que, sin nadie habérselo pedido y sin ser su papel, se erige en figura paterna.
A veces esto ocurre en las relaciones matrimoniales, cuando un tipo le dice a su esposa, que no le permite hacer tal o cual cosa porque se preocupa por su bien. Lo que ella quiere, supuestamente, le podría llegar hacer daño. Lo hacen como si la mujer fuera una escuincla o estuviera tarada. Olvidan que esa criatura a la que ahora mangonean se casó libremente con ellos, de lo contrario ese contrato no hubiera existido nunca.

Miguel Rumayor, doctor en Ciencias de la Educación
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 30 de junio de 2004).
La revaloración de la esfera doméstica debe incluir la concientización de los hombres de que el cuidado de los hijos y del hogar es una tarea compartida, en la cual, ciertas responsabilidades familiares ya no son exclusivas de ellas (la preparación de los alimentos, por ejemplo, la educación de los hijos), ni de ellos (proveer el sustento). Si no se da este cambio cultural, seguirá existiendo el problema de la doble o triple jornada que enfrentan las mujeres que son madres y trabajadoras remuneradas.

María O.Reyes Córdoba, directora general de Equidad y Género de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 31 de agosto de 2004).
La valoración del trabajo doméstico es una cuestión retomada una vez más por ciertos grupos, como el colectivo, "Salario al Trabajo Doméstico, Educación y Crianza de los Hijos", fundado hace años por una académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; es la primera organización que surge para reivindicar la labor doméstica con el fin de dignificarla en sus aspectos más sustantivos, y además, tomando en cuenta que es la mujer la que hace posible el funcionamiento del hogar, lucha porque a las amas de casa se les retribuya por el trabajo realizado, ya que el trabajo doméstico sí es trabajo, porque es necesario para reproducir la fuerza de trabajo, pues crea las condiciones para que el varón y la mujer, los hijos puedan ir a laborar o asistir a la escuela.

Manuel López de la Parra
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 18 de noviembre de 2004).
La ausencia de reparto de las responsabilidades familiares resulta ser el pilar más resistente del machismo incluso en las parejas en que padre y madre trabajan y aportan equitativamente a la economía familiar.
Ante la posibilidad de que el padre realice labores propias del hogar y de la familia es preferible para ellos buscar la manera de remunerar a un empleado o empleada para que lo realice, aunque nunca consideraron aumentar el "gasto" a su esposa considerando que parte de él fuera para que ella pudiera disponer de un cierto ingreso para sí y que éste no fuera considerado como "gasto" para la familia.
Si una responsabilidad familiar es vergonzosa que la realice un hombre, debe serlo también para una mujer; pues ambos poseen la misma dignidad humana. Si es verdad que las responsabilidades familiares que hoy la realizan las mujeres son denigrantes para los hombres, cuanto más es necesario evitar que las mujeres las realicen; pero la razón nos dice que nunca un trabajo realizado en bien de la familia es una actividad denigrante, por lo que si es un trabajo digno, necesario e importante, también ha de serlo para los hombres. La sobrecarga de trabajo para las mujeres no puede ser un asunto que sólo las mujeres deban de solucionar ya que las dobles y triples jornadas de trabajo repercuten en la vida familiar y social. No son jornadas que la mujer dedique para sí misma.
La mayor participación del hombre en el cuidado de los hijos y las tareas del hogar está resultando ser un proceso lento y conflictivo, son las generaciones más jóvenes y con mejores niveles educativos quienes están comprendiendo mejor la misión y visión de familia en donde hombre y mujer son igualmente responsables. Para otros que aún se resisten al cambio, el conflicto tiene un costo muy caro: el divorcio, la disolución de la vida familiar.

María O.Reyes Córdoba, directora general de Equidad y Género de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de diciembre de 2004).
El trabajo doméstico sin paga es una de las actividades más productivas del país, por encima de la industria manufacturera o turística. Tiene un valor equivalente a precios actuales del 22.6% del Producto Interno Bruto nacional, y si hubiera que pagarlo costaría 337,000 millones de pesos anuales o 26,975 pesos para cada mujer.
La encuesta del INEGI denominada Uso del Tiempo y Aportaciones en los Hogares Mexicanos 2002, revela que 40% del tiempo de las mujeres se destina al trabajo doméstico y al cuidado de las y los niños, contra 6% del tiempo que los hombres dedican a tales actividades.
El cuidado de enfermos -considerado por muchos una obligación del estado-, así como el cuidado infantil y de la tercera edad suman los valores más altos de esta estimación; combinados con la limpieza del hogar y la preparación de los alimentos. La estimación incluye: el pago de servicios, trámites bancarios y otras compras; el lavado de trastes, de ropa, planchado, acarreo de agua o leña; además el cuidado de animales o de la parcela. Esta última es la única actividad a la que los varones dedican más horas que las mujeres.
Desde niñas -de ocho a 14 años de edad-, las mujeres invierten en el trabajo doméstico una mayor parte de su tiempo en relación con los varones de la misma edad, 10.1% contra 3.4%.
Estos porcentajes se incrementan en el grupo de jóvenes de 15 a 29 años, donde las mujeres invierten el 25% de su tiempo en el trabajo en el hogar, mientras que los hombres sólo 3.6%.

(V.pág.19 del periódico Público del 26 de diciembre de 2004).

Mitos de la violencia intrafamiliar

  1. "Es un fenómeno raro...", no, resulta ser más común de lo que se piensa, pues la violencia se presenta en una de cada cinco mujeres... porcentaje mucho más alto del que las estadísticas hablan.
  2. "La violencia no va más allá de algunos golpes...", falso, la violencia intrafamiliar, una vez que empieza puede llegar hasta la muerte.
  3. "Se da en familias de bajos niveles sociales y/o educativos...", falso, se da en todos los niveles, sólo que en estratos sociales de ingresos o educación más alta, se disimula mejor...
  4. "La violencia se da aislada...", falso, la violencia, una vez que se da, se repite en menos de un año en 70% de los casos.
  5. "La violencia es un problema menor...", falso, porque tiene impactos que van desde el individuo, la mujer, la familia, y genera altos costos sociales, además, la violencia intrafamiliar es una educación difícil de romper... generalmente los hijos de golpeadores, son golpeadores... un círculo viciosos que cuesta frenar.
  6. "A las mujeres les gusta...", falso, las mujeres agredidas no saben el por qué de esa violencia... no entienden y en su amor hacia la pareja tardan un tiempo largo en saber la magnitud del problema... además, lo callan por pena, ante la familia y ante las autoridades, pues cuando recurren a una instancia judicial para su denuncia, el trato que se les da opera como represor en lugar de otorgar la considerada protección legal que debieran...
  7. "Los hombres golpeadores cambian...", esto es difícil, si bien, bajo tratamiento es posible frenar esta conducta, el proceso es largo y complejo, en general si este problema no se atiende, no es posible un cambio en esa dañina conducta.

Lourdes Bueno
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 12 de enero de 2005).

17 señales de advertencia de un mal novio

Una carta recientemente publicada en la columna sindicada de consejos "Dear Abby" listó 17 señales de que su pareja NO es aquella con la que debiera usted casarse.
Una mujer casada que dijo que su esposo ahora quería divorciarse pasó los tips para las no-casadas-todavía. Si usted observa estas banderas rojas, recomienda ella, bote al tipo.
  1. Si sus padres o hermanos tienen dudas acerca de él, présteles atención. Escuche y verifique.
  2. Si su prospecto no tiene nada bueno que decir acerca de su exesposa, cuidado. Esto es un patrón. El divorcio raramente es falla de una sola persona.
  3. Si sus hijos no quieren tener nada que ver con él, no le crea cuando diga que su ex les lavó el cerebro contra él. Mis hijastros me dijeron que era porque lo odiaban, y tenían buenas razones para ello.
  4. Revise cuidadosamente su historia crediticia y laboral. Son predicciones seguras de cómo será su vida con él.
  5. Si él tiene más de 30 años y no tiene dinero, no lo deje cambiarse a vivir con usted, y no se case con él hasta que sea solvente financieramente. Si él tiene algún respeto por usted (y por él mismo), insistirá en que así sea.
  6. Asegúrese a fondo de que puede vivr con él TAL COMO ES. Usted no puede cambiar a otra persona.
  7. Este es importante: Cuidado si no tiene amigos. No es cierto que todos ellos hayan escogido ponerse del lado de su ex.
  8. Si a las amistades de usted les digusta él, ponga atención. Esto también se aplica si él las odia.
  9. Si ha tenido problemas más de una vez por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y lo sigue haciendo, ¡huya!
  10. Si tiene una personalidad en el trabajo o con las demás personas y otra con usted, corra.
  11. Si él no quiere tener ninguna relación con sus propios parientes, investigue la razón. No crea en lo que diga.
  12. Si él es un experto en todo y un fanfarrón, entienda que humillará a muchas personas y, eventualmente, quizá también a usted.
  13. Si tiene problemas sexuales, acompáñelo con el médico antes de casarse con él. Créame, el problema de él se convertirá en suyo.
  14. Si es emocional o verbalmente abusivo, empeorará. Los gritos, insultos y miradas duras son señales clásicas de un abusivo.
  15. Si él nunca se equivoca ni pide perdón, todo será "culpa de usted" siempre. Y después de años de escucharlo, usted puede llegar hasta a aceptar la culpa.
  16. Si hace algo malo y dice: "Esto no hubiera pasado si tú no hubieras ()", también es señal de un abusivo.
  17. Y si es desconsiderado con los niños, las mascotas o los animales, reconozca que está enfermo, y la próxima víctima podría ser usted.

El más importante error que cometemos los hombres frente a nuestras parejas es el egoísmo. Es un "yoyismo" constante, aunado a exigir que las mujeres se debieran subyugar a cumplir las necesidades y expectativas que tenemos los hombres.
Son sujetos que no ven lo importante y trascendente que es poner la debida atención y cuidado a las necesidades de su esposa y de sus hijos, y creen que con dedicarse a su trabajo y convertirse en proveedores es más que suficiente. Su vida laboral, social y deportiva es lo más importante que tienen que hacer e incluso hay quienes consideran atender a sus padres y hermanos por encima de su propia esposa e hijos.
Hasta ahora no conozco mujer alguna que le agrade sentirse menos importante que otros. Aunque ciertamente son capaces de tolerarlo durante cierto tiempo, pero siempre acaban por llegar a un punto en que la ruptura es ya inevitable y una vez que se acaba la paciencia entonces se acaba todo.
Los hombres egoístas son incapaces de aceptarlo y de tomar conciencia de que lo son, siempre tienen argumentos para justificar que lo que hacen es lo correcto, es más, ellos mismos acusan a sus esposas de que las egoístas son ellas. Por supuesto que entre los mismos amigos se unen para reafirmar que su egoísmo es el camino adecuado para seguir su vida sin escuchar el justo reclamo de su esposa e hijos que requieren más de su amor y presencia que de cualquier otra cosa.
El error masculino es pensar que los demás le deben de servir sin aceptar que se trata de guardar un equilibrio entre dar y recibir. Y que atender con cariño y dedicación a su mujer es la más importante tarea de su vida, incluso por encima de su trabajo, amigos y de sus padres. Desgraciadamente muchos hombre seguirán sosteniéndolo como prioritario incluso aunque su pareja se harte y acabe por separarse y buscar el divorcio.
Es comprensible el dolor de vivir al lado de una persona que sólo piensa en sí y que cree que el dinero sustituye su actitud y comportamiento como suficiente para mantener vivo el matrimonio. Y peor cuando ni siquiera lo tienen y causan más problemas como el alcoholismo, la infidelidad y la incapacidad de pagar lo que se necesita.

Guillermo Dellamary, filósofo y psicólogo
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de enero de 2005).

Los hombres las prefieren débiles

Las mujeres poderosas están en desventaja en el mercado matrimonial; ellos se inclinan por parejas dispuestas a atenderlos y cuidarlos, exclusivamente.
Hace unos años, en una cena de periodistas acreditados en la Casa Blanca, conocí a una actriz bellísima. Intercambiamos algunas palabras y, de pronto, me dijo: "No puedo creerlo. Tengo 46 años y soy soltera. Los hombres sólo quieren casarse con su secretaria privada o con una experta en relaciones públicas". Yo venía notando esa tendencia. Los hombres célebres y poderosos se vinculaban con las jóvenes encargadas de atenderlos y, en cierto modo, cuidar de ellos: sus secretarias, asistentes, niñeras, proveedoras de banquetes, azafatas, investigadoras y tal vez verificadoras de información.
Estas mujeres son las nuevas sirenas porque, como dijo un conocido mío, "para ellas, su jefe es el sol, la luna y las estrellas". Todo es cuestión de servir a su dios solar, hacerle zalamerías y revolotear alrededor de él.
En aquellas grandes cintas que Spencer Tracy y Katharine Hepburn protagonizaron hace más de medio siglo, lo excitante eran las réplicas, el chisporroteo de un romance entre iguales. Los cineastas de hoy parecen interesarse mucho más por el aura sedante de los romances de parejas desiguales.
En Spanglish , de James Brooks, Adam Sandler es un chef de Los Ángeles que se enamora de su ardiente mucama mexicana. Ella va limpiando lo que él ensucia y no sabe hablar inglés. La presentan como la mujer ideal. La esposa (Téa Leoni) es repelente: parlanchina, infiel, superficial, hiperactiva y exitosa. Un monstruo que acaba de perder su empleo en una agencia de diseño comercial. Imaginen a Faye Dunaway en Poder que mata (Network), si hubiese tenido que quedarse en casa, o a Glenn Close en Atracción fatal , sin su encanto.
La misma atracción basada en la desigualdad inspiró el film Realmente amor, de Richard Curtis, que fue un éxito de taquilla en 2003. Hugh Grant encarna a un primer ministro británico, sofisticado y ocurrente, que se enamora de la muchacha regordeta que le trae el té con galletas. Un hombre de negocios casado con Emma Thompson, una mujer fuerte y responsable, se derrite por su secretaria sensual. Un escritor queda prendado de su criada, que sólo habla portugués.
Al convertir a las mujeres que buscan la igualdad en narcisistas egoístas, que inspiran más rechazo que afecto, el arte está imitando a la vida. Como escribió recientemente John Schwartz en The New York Times: "Los hombres prefieren casarse con su secretaria, más que con su jefa. Quizá, la culpa la tiene la evolución".
Nuevas tesis
Un estudio sicológico, efectuado por investigadores de la Universidad de Michigan en un grupo de estudiantes de universidad, indica que los hombres que gustan mantener relaciones prolongadas prefieren casarse con mujeres que ocupen cargos subordinados, antes que con alguna supervisora.
La doctora Stephanie Brown, directora del estudio, lo resume así: "Las mujeres poderosas están en desventaja en el mercado matrimonial porque, tal vez, los hombres prefieren casarse con mujeres menos logradas". Ellos consideran más probable que los engañe una ejecutiva que su subordinada.
"Establecimos la hipótesis de que ciertas presiones evolutivas impelen a los varones a tomar medidas para minimizar el riesgo de criar hijos ajenos", explica Brown. En cambio, no observaron una diferencia notable en la atracción de las mujeres por hombres jerárquicamente superiores o inferiores a ellas. Tampoco en las preferencias de los hombres cuando se trataba de compartir una sola noche.
Otro estudio, aún más reciente, esta vez de investigadores de cuatro universidades británicas, indica que los hombres talentosos, cuyos trabajos son muy demandantes, preferirían una esposa a la antigua, parecida a su madre, antes que un matrimonio entre iguales.
Un coeficiente intelectual alto es una ventaja para el varón y una desventaja para la mujer. Por cada 16 puntos, las perspectivas matrimoniales de él aumentan 35% y las de ella caen 40%.
Pero, entonces, ¿el movimiento feminista fue una especie de engaño cruel? ¿Las mujeres son tanto menos deseables cuantos más logros alcanzan? Ellas quieren relacionarse con quienes puedan dialogar en serio. Por desgracia, muchos de estos hombres quieren relacionarse con mujeres a quienes no tengan que dirigir la palabra.
De la vida real
Consulté a la actriz y escritora Carrie Fisher. Me confirmó que las mujeres que desafían a los hombres tienen problemas. "Hace añales que no tengo una cita" dijo con aspereza.
"Desistí de salir con hombres poderosos porque querían mujeres que ejercieran profesiones de servicio. Decidí hacer lo mismo, pero descubrí que los reyes quieren ser tratados como reyes y los príncipes consortes... también quieren ser reyes".

(V.Soloellas del 5 de febrero de 2005).

Clubes de Toby

Un modelo de masculinidad tradicional basado en el llamado "mito del héroe" ha creado un estereotipo falso y pernicioso del hombre.
Conforme a lo anterior, las características que definen a un "verdadero" hombre son innumerables. Para empezar, los hombres no lloran. Un hombre debe ser fuerte, competitivo, autosuficiente, agresivo, exitoso con las mujeres, valiente, arriesgado, borracho, parrandero, jugador, polígamo, infiel, impune, potente sexual, viril, peludo, feo, fuerte y formal.
Al hombre se le atribuye además cierta jerarquía superior, que le merece obediencia, que su palabra sea la ley y que siga siendo el rey.
Si el hombre, en cambio, es amable, suave, cauteloso, abstemio, conservador, fiel, honesto, guapo, respetuoso, sensible, llora y la reina es su mujer, para los machos es una "vieja" (y para las mujeres, un mítico príncipe azul).
Culturalmente hablando los hombres son los trascendentes, los dueños del ejército, de la religión y de Dios. Bueno, ¡hasta Dios es hombre! (si fuera mujer el cielo sería rosa).
México es la patria, no la matria. Hay patrones, no matronas. Matriarcas las hay sólo en ausencia de patriarcas. Nuestros ahorros son el patrimonio y no el matrimonio. Curiosamente el matrimonio se refiere al casamiento, a las nupcias y no a los bienes materiales. ¿Será porque los talibanes del pasado abusivamente asignaban siempre la chamba de la familia y de la casa a la mujer, y las riquezas materiales al hombre?
El machismo de los talibanes mexicanos se refleja no sólo en la vida social, sino también en la vida política y llega inclusive a frenar el avance de la democracia, la cual implica debate, crítica y rendición de cuentas. Y un macho no rinde cuentas, no da explicaciones ni acepta críticas.
Si se las piden (las cuentas) reacciona con violencia física o verbal y con descalificaciones automáticas a las mujeres que se meten en "cosas de hombres".
Frases como "las mujeres no saben de estas cosas" o "las mujeres no son capaces de", son proferidas como si nada.
Si bien el objetivo no es dañar a la mujer, de lo que se trata es de dominar, someter y doblegar. No obstante, el daño se causa.
Es contradictorio que un macho al que supuestamente le gustan las mujeres, considere afeminado al hombre que le gusta estar entre mujeres, y viril al hombre que gusta de estar sólo entre hombres. ¿Debiera ser al revés, no?

Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.10A del periódico Mural del 3 de marzo de 2005).
Pienso que las feministas equivocan su lucha cuando la centran en las tonterías que hacen los hombres y reclaman su derecho a hacerlas.
El box es un ejemplo.
Reclamar mi derecho a pelear y golpear al prójimo, como los hombres, no me parece brillante.

Nemesio Maisterra
(v.pág.10A del periódico Mural del 7 de abril de 2005).
Me habría gustado conocer a esta señora cuyo nombre ignoro.
Su esposo escribió una novela que a ella le gustó cuando la leyó en el original. Pero el hombre no confiaba demasiado en sus habilidades de escritor, ni creía que la novela era tan buena. Estaba seguro de que ningún editor la aceptaría, y que aun en el caso de que se editara, el libro no tendría ningún éxito.
Fue entonces al incinerador de basura, en el sótano del edificio donde vivían, para arrojar el original al fuego. La señora alcanzó a su marido en las escaleras, le arrebató el manuscrito y lo convenció de que lo llevara a una casa editorial.
El resto es historia. La historia de "Lolita", la famosa novela de Vladimir Nabokov.
Me habría gustado conocer a esta señora cuyo nombre ignoro. Por desgracia -más bien, por injusticia- el éxito de muchos hombres se debe a mujeres cuyo nombre se ignora.
¡Hasta mañana!...

Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.pág.11A del periódico Mural del 7 de abril de 2005).
La Comisión de Justicia de España aprobó que los hombres compartan las tareas dpmésticas y el cuidado de los hijos, así como el de los mayores dependientes a cargo del matrimonio. Así lo establecerá en breve el Código Civil. La aprobación de esta enmienda persigue acabar con la dobre jornada femenina que está suponiendo un gran esfuerzo, sobre todo mental, en las mujeres.
Bastan unas cifras: 40% de las trabajadores realizan solas las tareas del hogar; las féminas dedican cinco veces más tiempo que los hombres a limpiar, cocinar, planchar, comprar y cuidar a los hijos (3.6 horas diarias contra 44 minutos de los hombres), según datos facilitados por el Instituto de la Mujer.

(V.pág.43 del periódico Público del 8 de abril de 2005).
El nuevo Papa tiene el reto de dar una respuesta efectiva y llena de esperanza a las mujeres católicas sobre su papel ante el patriarcado de la Iglesia y de la familia. Ya no quieren cargar con ninguna cruz, ni someterse a los caprichos y abusos de sus maridos para mantener el vínculo. La doctrina tradicional es insuficiente para guiar a las nuevas parejas. Se encuentran respuestas más fáciles en las ciencias sociales, en la psicología, en las escuelas de padres, pero no en la Iglesia.

Guillermo Dellamary, filósofo y psicólogo
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 19 de abril de 2005).
[Entre los católicos] muchas -¡y muchos!- deploran el sistema patriarcal, herencia directa del imperativo "mulieres in ecclesia tacent" -que las mujeres callen en la iglesia- y expresiones similares de San Pablo.

Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 19 de abril de 2005).
Las mujeres son capaces de hacer todo lo que los hombres hacemos; la única diferencia entre ellas y nosotros es que ellas son más amables".

Voltaire
En México prevalece la cultura machista, a pesar de que 100% de los hombres opina que es injustificable pegarle a una mujer, y a primera vista el mexicano no da un trato discriminatorio a este sector.
En conferencia de prensa, el subsecretario de Prospectiva, Planeación y Evaluación de la Secretaría de Desarrollo Social, Miguel Székely Pardo, afirmó que 21.7% de los varones considera que a las mujeres se les debe prohibir más cosas que a los hombres.
En tanto que casi 15% considera que no se debe gastar tanto en la educación de las hijas porque luego se casan.
Al presentar los avances de la Primera Encuesta Nacional sobre Discriminación en México, dijo que el estudio revela que 40% de los hombres dicen que las mujeres deben trabajar en tareas propias de su sexo.
Asimismo, 30% de los encuestados creen que es normal que ellos ganen más que las mujeres; 21.5% señala que las féminas tienen menos capacidad para ejercer cargos importantes, y 23.1% está de acuerdo en que son violadas por provocar a los hombres.
De acuerdo con el sondeo, el trabajo y la familia son los lugares donde se marca más la discriminación hacia la mujer. En el primer caso, 24.1% de las entrevistadas consideran que existe marginación hacia las embarazadas o con hijos, y 23.9% dice que faltan empleos que permitan satisfacer sus expectativas profesionales.
En cuanto a la discriminación en la familia, 48.5% de las mujeres señalan que esto ocurre al darle a las mujeres menos libertad que a los varones; asignarles roles distintos en los quehaceres domésticos, 44%; darle preferencia o prioridad a sus hermanos, 40.5%, y no permitírseles estudiar, 22%.

(V.pág.6-A del periódico El Informador del 14 de mayo de 2005).
Si yo fuera mujer, tendría que empezar
por abrir del todo el telón de fondo
del mito virginal y del hombre macho.

Si yo fuera mujer, podría publicar
miles de razones del secreto de Don Juan
las carcajadas nos harían llorar.

Si yo fuera mujer, a mi no me tocaban
un tonto con coche, música de fondo y pose de John Wey,
me daría el gusto, de violarle a él.

Y así, nada de igualdad
muerte al violador, premio a la infidelidad
les haría probar eso que ellos llaman nuestra libertad.

Si yo fuera mujer, si fuera mujer
yo me tendría que querer.

Si yo fuera mujer no me casaría
nada de sostén, nada de pastillas, que las tome él
y ahora que lo sabes, ahora tómame.


Canción de "La 5a. Estación"
A veces me pregunto ¿por qué los hombres conductores chocan con tanta frecuencia? Algunos dicen que es por el efecto del alcohol, otros por arrogancia. La mayoría de las mujeres que conozco afirman que los hombres corren más riesgos porque creen ilusamente que nunca les va a pasar nada malo. Como ellos son el sexo favorecido en este planeta, su percepción del verdadero funcionamiento del mundo natural suele quedar desvirtuada. Estoy convencida de que muchas mujeres comparten mi temor a salir despedidas por alguna ventana del vehículo en marcha. Pero esto no pasa por la cabeza de los hombres. Y si les dices tus temores, les parece que los denigras...
Ellos reservan su paranoia únicamente para el estado de su coche. Un amigo mío dice que su vehículo forma parte de su anatomía. Y yo creo que eso piensan muchísimos varones. Si lo dudas, sal con un hombre cuando estrene automóvil: lo va a estacionar él mismo y se hará cargo de cada milímetro que avance o retroceda su flamante vehículo, horrorizado ante la idea de que alguien le dé un golpe. Hasta el más mínimo rayón será objeto de minuciosa revisión; tardará horas tratando de adivinar en dónde y quién pudo cometer semejante fechoría.
Seamos optimistas y pongámonos la meta de terminar el día con una conducción perfecta, nada de golpes, malas palabras, gestos obscenos, recordatorios ingratos...
Comencemos nosotras a establecer consensos y tal vez logremos el contagio masivo. Los modales al volante no cambian mucho, al fin y al cabo están creados para hacernos más sencilla la convivencia. El sentido común y una buena dosis de paciencia pueden contribuir a mejorar el panorama.

Rebecca Aguado
(Toda Mujer junio de 2004).
Representamos el 51.2% de la población nacional y el 62.5% de las mujeres somos económicamente activas. No obstante nuestra alta participación económica, el 64.4% de las mexicanas, bajo nuestra propia percepción, consideramos que no ganamos un salario justo. Así, el reclamo es sobre la incongruencia vital que compartimos.

En el momento en el que nuestro presidente Vicente Fox incertó la precisión "chiquillos y chiquillas", varios miles de mujeres quedamos estupefactas y no sabíamos si celebrar o llorar. Luego, toda vez que su esposa Marta Sahagún también adoptara términos muy inclusivos, lo mismo que conceptos tan feministas como "empoderamiento", las cosas resultaron todavía más complicadas.
Sabemos que somos el nicho de mercado más amplio y generoso para las ganancias de productos, mercancías y servicios. Sabemos también que somos más de la mitad de la población del país y que nuestra fuerza debería ser arrolladora en procesos políticos y económicos, pero hasta ahora somos potencia; todavía estamos en vías de ser actores sociales que aprovechen para sí sus capacidades y poder intrínsecos. Todo nuestro capital humano, político y social, está sujeto a una larga lista de desventajas y a ellas se ha sumado otra más: la de ser preciados objetos de moda en los discursos políticos; la de ser vistas ahora con lamentable condescendencia y la de estar en todas las conversaciones de igualdad y equidad, sin tener la experiencia de ninguno de estos ideales y prácticas. Como sucede en todos los terrenos, cuando la institucionalidad retoma discursos alternativos como el feminista, logra desgastarlos y neutralizarlos en muchos sentidos, sobre todo si lo que se dice no corresponde con la realidad.


Eleonora Rodríguez Lara
(V.pág.4 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 16 de julio de 2005).
En los casos de la pareja controladora por celos, los hombres califican más en los estudios de salud mental porque son quienes tienen mayor control y poder en las relaciones amorosas. Según los expertos, son ellos quienes "matan por celos a la mujer" o la envían al hospital por el mismo motivo. Según la psicóloga Clara Bracamontes, cuando al principio de la relación amorosa un hombre te dice: "Te quiero tanto que seguiré tus pasos siempre, y serás mía", hay que huir al grito de "piernas para qué os quiero".
Lo que durante el noviazgo para algunas personas es una demostración de amor desenfrenado, en una relación estable se convierte en una pesadilla. La mayoría de especialistas coinciden en una cosa: de todas las patologías del amor, los celos son los únicos que se notan desde el principio. El problema, en realidad, es que la cultura popular amorosa enaltezca los celos. Ya lo dice la canción: "te pondré la sangre de mis venas en tu frente para que sepan que eres mi propiedad privada, para que nadie más respire tu aliento". ¿Y después qué, la amarran?

Lydia Cacho
(V.pág.35 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 16 de julio de 2005).
Me pareció que el empresario joven estaba auténticamente consternado, pero no ha logrado entender que la mujer tiene derecho de sentir que está sacrificando una carrera exitosa a cambio de la maternidad, al menos por unos años. Sabe que llegará a los cuarenta y cuando quiera retomar su trabajo, las jóvenes llegarán a desplazarla.
Si él es capaz de aceptar con ella que esta realidad es injusta y dolorosa, y negocia una paternidad más presente, tal vez ella asuma ese sacrificio laboral con más certeza. Porque no se trata de que él sea malo y ella buena, sino de ser empático con la persona amada, y aprender a comprender las contradicciones culturales a las que nos enfrenta la vida.

Lydia Cacho, periodista y escritora
(V.pág.39 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 23 de julio de 2005).
Todo o que pensaste que ya sabías acerca de las feministas pero que finalmente sigue siendo una pregunta (o varias)...

  1. ¿Todas las feministas odian a los hombres?
    Justo como las no-feministas, las feministas tienen apreciaciones variadas sobre los hombres. Lo que parece suceder es que las posiciones críticas de los distintos feminismos acerca y en contra del sistema de jerarquías patriarcales que desequilibran las relaciones entre los géneros son tomadas demasiado personalmente por los beneficiarios de ese sistema. Estas críticas van dirigidas a un sistema de jerarquías en el cual participan tanto hombres como mujeres y las críticas, que sí existen, se remiten a todos aquellos que, de manera consciente o inconsciente, se vuelven cómplices de tal situación.
    El discurso dominante es anti-feminista, ergo, lo de acá es ser feminista..
  2. ¿Todas las feministas se quedan para vestir santos?
    Aunque supongo que el índice de mujeres que optan por arreglos familiares no tradicionales es mayor entre las feministas que entre la no-feministas, hay muchísimos casos de feministas felizmente (o infelizmente, asegún le toque a cada quien) matrimoniadas. Las feministas pueden tener maridos y pueden tener hijos. Y también pueden ser cariñosas y comprensivas.
    Ser feminista es chido.
  3. ¿Hay hombres feministas?
    Sí, y no todos son gay. Los distintos procesos económicos y sociales que ha provocado la entrada masiva de las mujeres al mercado laboral, y los cambios en los arreglos domésticos tradicionales a que este proceso dio lugar, han puesto de manifiesto que también la masculinidad es un sitio de airado debate. Ni todos los hombres son hombres de la misma manera ni todos están contentos con el papel que les ha tocado desempeñar. Así, las críticas feministas en contra de las jerarquías patriarcales con frecuencia encuentran eco entre hombres no tradicionales u hombres contestatarios u hombres con deseos de explorar las multifacéticas caras de su condición.
    Ser feminista es riské.
  4. ¿Todas las feministas son feas?
    Aunque los conceptos de belleza son tan diversos como las sociedades y los tiempos que los producen, y aunque en gustos se rompen géneros, a las pruebas me remito. Les sugiero ver fotografías de Gloria Steinman, Judth Butler, Susan Sontag, Simone de Beauvoir, Susan Sarandon. Y, más cerca de casa, Gloria Prado, Blanca Anzoleaga, Sandra Lorenzano, Marta Lamas, Ana Rosa Domenella, Francesca Gargallo. Esto, por supuesto, entre muchas otras.
    Ser feminista es chic.
  5. ¿Todas las feministas son lesbianas?
    No todas las feministas son lesbianas. De hecho, en tanto lugar crítico, los distintos feminismos apuestan por o tienen una sospechosa proclividad para trascender barreras genéricas establecidas por el poder. Así, dentro de este amplio espectro que se denomina como feminismo, conviven heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, omnisexuales, asexuales.
    El discurso oficial es anti-feminista, ergo, lo de a pie es ser feminista.
  6. ¿Puedo ser feminista y ser "normal"?
    Depende, claro, de lo que quieras decir por "normal". Pero si crees que, independientemente de las diferencias biológicas, hombres y mujeres tienen igual derecho a la educación, trabajo, salud y, por supuesto, al disfrute de sus cuerpos, estonces puedes considerarte, y con orgullo, como feminista. Si el epíteto te resulta todavía demasiado agresivo, o temes que tus amigos te estigmaticen, te declaren la ley del hielo o no te publiquen, te sugiero que le agregues el calificativo de cordial. ¿Quién en su sano juicio podría violentar a una feminista cordial?

Cristina Rivera Garza
(V.pág.69 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 23 de julio de 2005).
De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Nacional de las Mujeres, en México en 21 estados, robarse una vaca tiene penas más graves que violar a una mujer; en 25 entidades se exculpa la violación si el hombre acepta casarse con la víctima; en 8 estados es necesario el consentimiento del marido para que la mujer trabaje; en 11 no se considera la violencia intrafamiliar como causal de divorcio; en 5 ésta ni siquiera se contempla como delito, y en 19 no se castiga la violación entre cónyuges.

(Publicado en la primera plana del diario Público el 24 de julio de 2005).
En los últimos años el número de mujeres que ingresan a universidades se ha incrementado más que el de hombres y en promedio obtienen mejores calificaciones. En la actualidad en México ingresan a universidades casi la misma cantidad de mujeres que hombres y en pocos años las mujeres superarán a los hombres.
En el aspecto laboral la mujer también ha avanzado significativamente. Las mujeres representan 40% de la fuerza laboral de México. Sin embargo, a igualdad de puestos y perfiles, los salarios para las mujeres son inferiores que para los hombres. Los despidos relacionados con embarazo o por la atención a los hijos son frecuentes para las mujeres. La mayor responsabilidad en el cuidado de los hijos, no sólo en la lactancia, le sigue correspondiendo a la mujer. En el ambiente laboral las mujeres pierden oportunidades por tener que atender a la familia. Es común que se considere que desatienden responsabilidades laborales cuando tienen que ir por los niños a la escuela, cuidarles cuando están enfermos y llevarlos al trabajo cuando no hay escuela o ya salieron de clases. La situación se agrava por la gran cantidad de días sin escuela y por las pocas horas que dura la jornada escolar (en educación primaria cuatro horas y media). A pesar de todos los discursos de igualdad, las guarderías oficiales no aceptan niños mayores de cuatro años. ¿Qué pueden hacer las madres trabajadoras si los papás no cuidan a sus hijos?
Pocas mujeres llegan a los puestos más altos en empresas, gobiernos, partidos y sindicatos. Incluso en las universidades escasas mujeres llegan a ser rectoras. Algo que siempre me ha llamado la atención es la poca presencia de mujeres en la política estudiantil, por lo regular sólo les dejan ocupar espacios relacionados con su género. Se esperaría que entre los jóvenes la discriminación contra la mujer fuera menor, sin embargo, en política estudiantil esto no sucede. Tal vez esto se deba a que todavía se asocia la política estudiantil con pleitos y porrismo; por suerte, las mujeres en esto, no tratan de igualar a los hombres.

Víctor Manuel González Romero, profesor, investigador y ex rector general de la Universidad de Guadalajara
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de agosto de 2005).

Casada con un niño

¿Qué debemos hacer las mujeres cuando nuestros maridos dejan tirada la toalla mojada después de bañarse, porque están seguros de que nosotras habremos de recogerla y volver a poner todo en orden? ¿Cómo hacerles comprender a los hombres que 'ayudarnos' con algunas tareas del hogar es muy diferente a 'realizarlas'? ¿Por qué se quejan de que ya no estamos tan arregladas para ellos como antes de tener a los niños, cuando es obvio que no es lo mismo estar de novios que tener una triple jornada de trabajo?
  1. Procure no justificar a su 'niño'. Una práctica frecuente de las mujeres que viven con hombres 'inmaduros' es destinar una enorme cantidad de tiempo a pensar, analizar y buscar explicaciones de su proceder, y terminan obviamente hallando 'razones' en su pasado que podrían justificar esta conducta.
    Otra práctica corriente es atribuir a la conducta del hombre un sentido que ésta no posee. Por ejemplo decirse: 'Sé que él me sigue queriendo, lo que pasa es que le molesta tener que expresar sus emociones'. O atribuir un sentido positivo al comportamiento de su marido, asegurándoles a sus hijos, a quienes él siempre termina regañando: 'No es que papá quiera criticar todo lo que ustedes hacen. En realidad está orgulloso de ustedes, pero no sabe cómo manifestarlo'.
  2. No sienta lástima por él. Es frecuente que aunque el que perpetre la conducta inapropiada sea el hombre y la víctima sea la mujer, ella sienta lástima por él. Lo ve como un ser desafortunado que tuvo una niñez difícil y ahora 'no puede consigo mismo'.
  3. Sea fiel consigo misma. Las mujeres que se esfuerzan por sobrevivir en una relación con un hombre inmaduro atestiguan que les es difícil mantener el contacto con la realidad. Es difícil recordar quiénes son y ser fieles a sí mismas. Es difícil confiar en sus propias ideas y opiniones cuando se les machaca que no saben lo que dicen o son ridiculizadas, o se les repite sin cesar que están locas. Es difícil continuar creyendo en sí mismas cuando constantemente se critica lo que son, lo que dicen, su manera de hablar, su aspecto y todo lo que hacen. Las palabras son fundamentales pero la comunicación no verbal (la expresión facial, el tono de voz, el grado de contacto visual, la postura y los movimientos del cuerpo, los suspiros, los bostezos, el silencio, etc.) es tan eficaz como las palabras. Es más, cuando los indicadores verbales y no verbales son incongruentes entre sí, a menudo los que contienen mayor dosis de verdad son los no verbales.
  4. Reconozca que la otra cara de la 'mujer maternal' es el 'hombre individualista'. El 'hombre individualista' debe demostrar su individualismo resistiéndose, negándose a cooperar y, en general, frustrando toda tentativa de su pareja por establecer con él una relación adulta. Dado que la dinámica madre-hijo funciona en favor del hombre y en detrimento de la mujer, no hay por qué extrañarse de que los intentos de las mujeres por cambiar esa dinámica encuentren tan a menudo una feroz resistencia.
Las mujeres tienen que darse cuenta de que la sociedad las adiestra especialmente para el rol de madres, y que, por tanto, deberán tener una enorme fuerza de voluntad para pensar en ellas mismas como seres adultos y no como madres. Estos son algunos consejos para abandonar la piel de madre:
Betty McLellan
Socorro. Estoy viviendo con un (hombre) niño (Ediciones Longseller)

Lo que tienes que aprender

Excusas


Greg Behrendt y Liz Tuccillo
¿De verdad está tan loco por ti? (Vergara, Ediciones B, Barcelona 2005)
Las mujeres siempre somos bellas, cosa que no sucede con los hombres; a veces te los encuentras guapos, pero son unos patanes. Una mujer es la quintaesencia de lo máximo.

Lauren Bacall
De la población económicamente activa de México, el 90.1% de las mujeres realizan quehaceres del hogar, además de sus actividades de trabajo extradoméstico, contra un 47.2% de los hombres. Esto se agudiza en las zonas indígenas.

(V.pág.20 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 1o.de octubre de 2005).
Hay buena evidencia de que el mundo islámico en desacuerdo con occidente no lo está tanto por el sistema democrático como por ser contrarios a la situación de la mujer. La disputa tiene mucho más que ver con las relaciones entre los sexos de lo aceptado.

Michael Crichton, escritor estadounidense
"Al momento en que nacemos, las mujeres no tenemos más habilidades que los hombres para planchar; la educación que recibimos es justamente como nos van preparando para hacer ciertas actividades lo que va a determinar el estereotipo", comenta Rocío García Gaytan, presidenta del Instituto Jalisciense de las Mujeres.
Por ejemplo, a las mujeres se les prepara para servir, por eso durante mucho tiempo ha habido secretarias, cocineras, enfermeras, trabajadoras sociales, es decir, todo lo relacionado con el servicio, por eso, cuando las mujeres comenzaron a trabajar tenían que hacerlo en ese tipo de actividades.
"Desde pequeñas, los regalos que se nos dan son planchitas, son cocinitas; nos van educando y culturalizando sobre todas esas cosas de servicio. A los niños los carritos, las herramientas, el trenecito. Si se le da a un niño una muñeca, por conducta bien vista, la tiene que rechazar aunque a lo mejor le gustaría jugar con ella".
"Cuando los hombres adoptan actividades que culturalmente se puedan designar a las mujeres por tener ciertas características de servicio, por lo general se les cambia de nombre para subirlas de categoría: mientras una mujer es cultora de belleza, el hombre es estilista; ella es cocinera y él es chef; ella secretaria y él asistente. Le cambian el nombre para elevarlo de categoría", apunta García Gaytan.
"Las sociedades difícilmente cambiamos por convicción, las sociedades cambiamos por necesidad" señala.
Los divorcios y los abandonos han hecho que no se piense que hay que educarnos para saber atender bien el hogar, porque nadie garantiza que ese hogar va a durar.
El montón de mujeres que hacen frente a la atención de sus familias son las que no tienen corresponsabilidad por parte del padre de sus hijos.
"Obviamente que los padres de familia deben dar las mimas oportunidades a sus hijos para estudiar y desarrollarse; ya no aplica que a los hombres,como son los que van a mantener un hogar, se les dé preferencia para preparase, y no aplica porque nos lo están diciendo las estadísticas. Si hay poco dinero, afortunadamente ya hay muchas becas para que todo el mundo pueda estudiar, pero si se debe decidir quién debe estudiar, pues se le debe dar preferencia a quien demuestre mejores resultados porque ya no aplica el que se le dé preferencia al varón", concluye.

(V.pág.11-B del periódico El Informador del 3 de octubre de 2005).
Hablando en plata pura, la razón principal por las que muchos, especialmente las mujeres, le tienen 'miedo' a las divorciadas y prefieren no convivir con ellas, es porque las consideran un peligro para sus 'incontenibles' maridos, lo cual es propio de otros tiempos, de aquellos en los que toda mujer soltera se suponía virgen, y por lo tanto las posibilidades que los hombres tenían para tener relaciones sexuales antes o fuera del matrimonio se reducían a prostitutas o a aquellas mujeres que se sabía o suponía habían perdido su virginidad, entre las cuales obviamente se encontraban las divorciadas.
Sin embargo, el peligro de la infidelidad no está en las personas divorciadas, sino en las mentes de aquellos que consciente y deliberadamente deciden ser infieles.
Quien piense que en el mundo de hoy las tentaciones sexuales se pueden eliminar boicoteando la vida social de los divorciados con decretos morales está en otro planeta.
Arruinar la vida social de personas, particularmente de mujeres, que por motivos que a nadie nos incumben decidieron hacer su vida de otra manera, me parece insensible e inhumano, y no puede haber razón moral válida para ello.

Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.10A del periódico Mural del 17 de noviembre de 2005).
A pesar de todas las conjeturas sicológicas que pudieran de cierta forma explicar el comportamiento violento de los hombres, la sociedad debe clamar: "¡tolerancia cero para los hombres violentos!"
Hombres que tienen que golpear para sentirse más fuertes. Hombres que no toleran que sus mujeres crezcan. Hombres débiles y cobardes que ignoran quiénes son. Y hombres poco hombres.
No están solas. Allí está el apoyo del Instituto Nacional de las Mujeres, promotor de la campaña "El que golpea a una nos golpea a todas". Basta con que consulten su página www.inmujeres.gob.mx para que se informen acerca de sus derechos. Les repito, no están solas, allí está, gracias a la ministra Olga Sánchez Cordero, la modificación a la ley que convierte en violación a las relaciones sexuales forzadas dentro del matrimonio. Actualmente el Código Penal Federal establece las penalidades con que se castiga la violencia durante la cópula. Artículo 265. "Prisión de 8 a 14 años al que por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo".

Guadalupe Loaeza
(v.pág.12 del periódico Mural del 24 de noviembre de 2005).
[Estoy en contra del divorcio porque] ¿Para qué abandonar a un pendejo que ya conoces por otro que apenas vas a conocer?

Loretta Lynn, cantante
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social y la Organización Internacional del Trabajo coincidieron ayer en la necesidad de legislar en favor de la igualdad de responsabilidades de hombres y mujeres en el ámbito familiar.

Reponsable de...EsposaAmbos espososEsposoMamá o abuelaHijaToda la familiaLos hijosOtros
Actividades domésticas70.8%22.7%4.5%1%0.7%0.1%
Educación de los hijos29.3%64.9%4.9%0.9%
Comprar los alimentos62.9%30.6%4.5%2.1%


(V.primera plana y pág.10-A del periódico El Informador del 10 de diciembre de 2005).
Me preguntaba hace poco un periodista: ¿Por qué a pesar de todo lo logrado, las mujeres hacen sentir que no han conquistado la igualdad? ¿Qué falta? Falta justamente la igualdad, le respondí. ¿Por qué si un hombre tiene un romance extraconyugal es un afortunado y una mujer en la misma circunstancia es una piruja? ¿El hombre un ser generoso al que le da el corazón para dos fiebres y la mujer una cualquiera que no respeta a su marido? ¿Por qué no nos parece aberrante un hombre de 50 años entre las piernas de una adolescente y nos disgusta y repele la idea de una mujer de 35 con un muchacho de 26? ¿Por qué una mujer de 45 empieza a envejecer y un hombre de 45 está en la edad más interesante de su vida? ¿Por qué detrás de todo gran hombre hay una gran mujer y detrás de una gran mujer casi siempre hay un vacío provocado por el horror de los hombres a que los vean menos? ¿Por qué los esposos de las mujeres jefas de estado no se hacen cargo de las instituciones dedicadas al cuidado de los niños? ¿Por qué a nadie se le ocurre pedirle al esposo de una funcionaria de alto nivel que se adscriba al voluntariado social? ¿Por qué las mujeres que ni se pintan, ni usan zapatos de tacón, son consideradas por las propias mujeres como unas viejas fodongas cuando todos los hombres andan en zapatos bajos y de cara lavada sintiéndose muy guapos? ¿Por qué si un hombre puede embarazar a tres distintas mujeres por semana y una mujer sólo puede embarazarse una vez cada 10 meses, los anticonceptivos están orientados en su mayoría hacia las mujeres?

Angeles Mastreta
(V.pág.16 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 25 de febrero de 2006).
En los países de la Unión Europea, mientras los hombres destinan en promedio una hora con treinta minutos al trabajo doméstico, las mujeres deben dedicarle alrededor de cinco horas, a fin de que la casa funcione. En México no hay datos sobre esta división laboral.

Editorial
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2006).
Según el informe del Foro Económico Mundial sobre desigualdades de género, de 9 países de América Latina, Costa Rica es el mejor clasificado y México el peor. Ya contando 58 países del mundo, Costa Rica, ocupa el lugar 18, Colombia el 30, Argentina el 35, Perú el 47 y México el 52... es decir, la mujer en México se enfrenta a desigualdades no reconocidas dentro, pero ejercidas en todos los ámbitos, uno de ellos el laboral, de acuerdo con la CEPAL 2005: el salario medio de la mujer es de sólo 69.5% del salario medio del hombre... haciendo el mismo trabajo.
Así, en otro "festejo" del Día de la Mujer, la equidad sigue sin aparecer, la igualdad entre hombres y mujeres en la sociedad mexicana del siglo XXI no está presente a pesar de que la mujer es factor de desarrollo social y económico, a pesar de que son las mujeres las responsables de la educación de los hijos y, en muchos casos, de las familias completas, a pesar de que el informe anual del Fondo de Población de las Naciones Unidas afirma que: "Invertir en la educación de las niñas es una de las maneras más eficaces para reducir la pobreza en el mundo": las niñas, luego madres, serán fundamentales en la formación de las futuras generaciones, el bienestar de la mujer se multiplica en la familia y, por cada año de escuela que curse una mujer hay una reducción de 10% sólo en la tasa de mortalidad de los menores de cinco años... No se logra la equidad, a pesar de que la eficiencia terminal por sexos, a nivel nacional, hay una mayor, la eficiencia en las mujeres que en los hombres en todos los niveles educativos, con una diferencia promedio de 6.9 favorable a las mujeres... a pesar de que se reporta que las mujeres tienen más altos porcentajes en el aprendizaje de lecto-escritura... pero tal parece que este doble esfuerzo, es sólo parte de los atributos femeninos que a las mujeres les es tan común, hasta que un día pueda compartirlo en igualdad con el hombre.

Lourdes Bueno, investigadora de la Universidad de Guadalajara
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2006).
La mujer no sólo es madre de sus hijos, también de su marido; alguien lo dijo en las noticias matutinas de Radio Universidad. Y así lo hemos querido nosotras mismas. Una agarra al marido -o al exmarido- y tiene que sacarle el chivo -o la pensión- para los hijos, como si fuéramos unas malvadas sacándoles el alma del cuerpo a niños berrinchudos.
Y no podemos ser radicales, existen hombres que acompañan, que sí son hombres y que responden incluso por hijos que no son suyos. Son pocos.
El director del Instituto Jalisciense de Salud Mental, de la Secretaría de Salud estatal, dice que 60% de los pacientes en el IJSM son mujeres. ¡Un hombre afirmando tales hechos dentro de una sociedad machista y misógina!
Pero si la mujer es madre, hija, padre, lavandera (¿de dos patas?), profesionista, proveedora, cocinera, psicóloga, planchadora, maestra (...), no está loca, simplemente es dios: diez personas distintas en una mujer verdadera.

Karla Sandomingo
(Publicado en la pág.13 del diario Público el 12 de marzo de 2006).
Las amenazas de muerte que más se cumplen son aquellas proferidas por los hombres a las mujeres que han sido sus parejas y deciden terminar la relación afectiva.
La violencia está normalizada en nuestra sociedad. Los celos son vistos como demostración de amor e interés. De niñas nos dicen que debemos sentirnos honradas cuando un hombre nos cela, porque "nos quiere". A los hombres, en cambio, les dicen que una mujer celosa es insoportable. Hay mujeres y hombres patológicamente celosos y las repercusiones son serias: por cada mujer que asesina a un varón, hay siete hombres que ultiman mujeres por la misma razón.
La violencia en el noviazgo, y el feminicidio como resultado de ella, es un fenómeno creciente en México. Las mujeres, hace diez años, se casaban con hombres violentos a pesar de las alarmas durante el noviazgo: un tipo que humilla a los meseros, que se lía a golpes con otro automovilista porque lo rebasó, que la "trata como princesa" y no la deja tomar decisiones "para consentirla", que le dice cómo vestirse y qué ropa debe evitar "porque ahora es suya y no de otros". Muchas siguen casadas por miedo, porque "es su obligación", porque tienen criaturas, porque la sociedad y la iglesia les dicen que si se casan se aguantan. Esos hombres ejercen diariamente todas las formas de violencia que las jóvenes ya no están dispuestas a soportar.
Estos jóvenes no son monstruos, son hombres con una pobre educación sentimental, que deciden ultimar la vida de una mujer que los rechaza, y con la clara noción de que ser propietario de una humana y controlarla es "ser un tipo normal".

Lydia Cacho, periodista y escritora
(V.pág.31 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 8 de abril de 2006).
Si los hijos en las parejas se tuvieran en forma alternada: uno la mujer, otro el hombre, otro la mujer, y así sucesivamente, las familias con mayor número de hijos tendrían tres.

El webmaster
Casi todas las mujeres no han podido ver su vida como el trabajo del espíritu, sino simplemente como sirvientas de su casa, del marido, de los hijos, de toda laya de parientes, y de un sinfín de actividades agotadoras que van de farmacias a lavanderías, de consultorios a supermercados, de escuelas a revisoras de tareas. Cuando faltan las servidoras domésticas, -esos sufridos seres omnímodos y omnipresentes-, quedan sumidas en la desesperación y, a no querer, se ven reducidas a una verdadera condición de esclavas que deben afrontar un cúmulo de quehaceres a los que aterradoramente se agrega las labores de cocina para cubrir la obligación alimentaria de los hijos y el esposo. Toda la vida les resulta imposible suprimir el "de Fernández", el "de Rodríguez", el "de Villaseñor", de cualquiera que sea el apellido. Son de alguien. No son dueñas de sí. No son ellas mismas. En ocasiones libran una batalla feroz para superarse, para sentirse realizadas, para librarse de la eterna dependencia que la vida les ha impuesto desde hace siglos. Más fuerte que su voluntad, ha resultado la costumbre de una injusta sumisión que las ha condenado desde siempre a una silenciosa esclavitud.

Flavio Romero de Velaso, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 15 de abril de 2006).
¿Quién hizo machistas a los hombres? ¡Las madres que ordenaron a las hijas recoger la ropa que los varones dejaban tirada!

Maitena
(V.pág.46 de la revista Selecciones del Reader's Digest de abril de 2006).
Que las mujeres sufren más la precariedad laboral, perciben salarios más bajos y tienen menos expectativas que los hombres de acceder a un mejor puesto de trabajo se sabe. También que son menos propensas a la corrupción, que cuidan más su trabajo, que faltan menos (a pesar de los permisos de maternidad). ¿Por qué entonces tienen menos salario y trabajo? La respuesta tiene que ver con su lugar en nuestra sociedad y con el tipo de sociedad en que queremos vivir.
¿Es raro que accedan más a trabajos precarios o de media jornada, cuando las escuelas sacan a sus hijos de las aulas a las dos de la tarde y las empresas no prevén prestaciones que les permitan enfrentar los gastos que supone contratar a alguien que los cuide por ellas?

Myriam Vidriales
(Publicado en la pág.18 del diario Público del 21 de abril de 2006).
Pese a representar 51% de la población, sólo dos mujeres ocupan un puesto a nivel de secretaria de estado. Sólo una candidata a la Presidencia. Un magistrado de circuito protegido por la Suprema Corte de Justicia y que permanece impune por hostigar a sus asistentes. La cultura de la misoginia elevada casi a política de estado. Millones de machos acosadores en las calles. La misoginia elevada al nivel de cultura cívica. La problemática que enfrentan las mujeres en el mundo no es menor en nuestro país y poco se ha hecho para terminar con esta situación.


Genaro Lozano
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de mayo de 2006).
Si cuando el hombre se emborracha se pone grosero, violento y celoso, enciende las alarmas: tiene personalidad violenta y eventualmente, beba o no, será todo un controlador.

Lydia Cacho, periodista y escritora
(V.pág.27 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 20 de mayo de 2006).
Las mujeres conforman el 51.78% del padrón electoral, lo que técnicamente pone en sus manos la elección presidencial del 2 de julio. La cultura cívica y la conciencia de género son indispensables para apropiarse de esa oportunidad.

Marco Lara Klabr
(V.pág.14 de la revista "Tentación" del periódico El Informador del 27 de mayo de 2006).
Los jóvenes están desertando de la educación media, pero ellos han memorizado las rimas de difíciles canciones de rap, y saben como trenzarse el cabello unos a otros... Nunca antes la vida ha sido tan perfecta como para que ustedes se hagan cargo.

Bill Cosby en el discurso de graduación del Spelman College de Atlanta, al que tradicionalmente asisten mujeres negras
(V.pág.55 de la edición internacional de Time del 5 de junio de 2006).
La mujer tiene el poder de escoger a su pareja, pero también tiene el poder de deshacerse de la misma. El miedo a dejar a los niños sin padre genera más violencia. Siempre es importante la figura paterna en la familia, pero no la figura del macho. En cuestión de educación, la mujer puede hacer más y mejor que un macho frustrado de sí mismo y cuyo ejemplo es muy peligroso hasta para sus propios hijos, así lo afirman la psicología, la pedagogía, la sociología; excepto nuestras leyes que son el signo más débil de nuestra madurez social.

Rafael Gómez Farías
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 26 de julio de 2006).
Ser mujer es una putada. Lo ha sido siempre. Porque ahora, además de arrastrar el pesado lastre de ser mujer históricamente, se añade el lastre de ser mujer modernamente. Es una doble putada, porque ahora tienes que hacer el papel del hombre y, además, seguir siendo mujer.

Arturo Pérez-Reverte
(V.pág.27 del diario Público del 28 de julio de 2006).
Los muchachos es menos probable que vayan a la universidad (sólo el 45% de los estudiantes universitarios de menos de 25 años de edad son varones) al igual que es menos probable que se gradúen. Esta tendencia ha ocasionado algunas predicciones de un futuro matriarcado en el cual mujeres altamente exitosas mandarán en una nación de fulanos huevones. La frase en las camisetas para niñas "Las niñas mandan, los niños babean" está empezando a verse menos como un chiste y más como una observación empírica.

Barbara Ehrenreich, ensayista y autora de los libros "Bait and Switch" y "Nickel and Dimed"
(V.pág.60 de la edición internacional de Time del 31 de julio de 2006).
Nacer mujer es un asunto muy complicado. No es un problema exclusivo de México; en cierto sentido es una pandemia que significa desventaja, marginación, la atrofia cultural de aceptar a las mujeres integralmente, de forma amplia, en todos los ámbitos de acción pública y privada.


Carmen Aristegui, periodista
(v.pág.48 de la revista Selecciones del Reader's Digest de septiembre de 2006).
Eso de que se instituya el día internacional de la mujer, suena como una festividad falsa más, como tantas que tenemos, por ejemplo, el día de las madres, en donde el "buen hijo" se toma unas copas a la salud "de mi jefecita linda" y llega hasta su ventana a "berrear" más que cantar "qué linda está la mañana en que vengo a saludarte y dame por Dios tu bendición, oh madre mía adorada..." o alguna cosa por el estilo.
Este tipo de celebraciones hipócritas es algo que verdaderamente no necesitamos y que a la mujer le sirve para tres cosas: Para nada, para nada y para pura fregada...


Ricardo Espinosa
(v.pág.14-B del periódico El Informador del 14 de octubre de 2006).
Nunca me casé porque no tenía ninguna necesidad de hacerlo. Tengo tres animales domésticos que cumplen la misma función que un marido: un perro que gruñe por la mañana, un loro que suelta palabrotas toda la tarde y un gato que llega a casa muy tarde por la noche.


Mary Corelli
El problema es que Dios nos da a los hombres un cerebro y un pene y sólo la sangre suficiente para que funcione uno a la vez.


Robin Williams, actor
(v.pág.2 del suplemento "¡hey!" del diario Público del 24 de diciembre de 2006).
Lo más importante que aprendí de los entrenadores de animales es que debemos premiar las conductas que nos gustan y desdeñar las que no. Con regaños nunca lograremos que un león marino balancee una pelota en la punta de la nariz. Lo mismo pasa con los esposos.


Amy Sutherland
(v.pág.96 de la revista Selecciones del Reader's Digest de enero de 2007).
La mujer se ha puesto en pie, y el hombre, que no se lo esperaba, que estaba acostumbrado a siglos y siglos de dominio, sigue sin saber quién es, inmerso en una crisis de identidad terrible. No se soporta y no sabe qué hacer.


José Saramago
(v.pág.5 del suplemento "Visor" del diario Público del 21 de enero de 2007).
Pregunto a las mujeres y a los hombres de este país, que en ratos (muchos) es de machos, en ratos feminista, en ratos quiere ser democrático, equitativo e igualitario, en ratos liberal y en ratos ultraconservador, ¿qué piensan de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya emitido un criterio bajo el cual estableció que los hombres y mujeres que resulten inocentes en un caso de divorcio tienen el mismo derecho a recibir la pensión alimenticia de su cónyuge, por lo que no se pueden establecer diferencias para el cumplimiento de esta obligación dependiendo de su sexo?
En otras palabras, ahora la mujer (al igual que el hombre) debe mantener a su inocente ex marido cuando éste no tiene lana.
Las mujeres que han sufrido en carne propia, que han visto o han tenido que vivir cerca de hombres zánganos, abusivos, machos, mujeriegos o desobligados, habrán de oponerse a una disposición que las obligue a mantener a un ex marido así, de la misma manera que los hombres que han vivido con mujeres zánganas, adúlteras y desobligadas para con ellos y con sus hijos, aunque la ley ya los obligaba desde antes, hacen todo lo posible por no darles ni un quinto a ellas.
Sin embargo hay que entender que la aprobación o rechazo a una ley no depende de como a uno le "haya ido en el baile", ni puede favorecer o perjudicar a alguien por razones de género.
El tema es polémico porque hay muchos factores que considerar en cada caso, y al margen de corajes o venganzas, en la mayoría de los casos hay hijos de por medio, por lo que las pensiones alimenticias y apoyos económicos al cónyuge que no tiene medios para subsistir y/o mantener adecuadamente a los hijos, deben estar enfocados a su bienestar.
Por eso antes de adoptar posturas al respecto vale la pena examinar algunas situaciones que les harán tal vez recapacitar su primer impulso. Y esa es precisamente la razón de leer artículos de opinión, de conocer y analizar puntos de vista y opiniones distintas, y entonces confirmar, moderar o modificar las propias.
Y es que en casos familiares y de parejas hay de todo.
Hay por ejemplo, parejas que se divorcian y la mujer no tiene nada propio, y no por flojera o incapacidad, sino porque su vida la dedicó al hogar y al cuidado de los hijos.
Hay casos en los que la mujer es la que tiene o produce más dinero.
Hay mujeres casadas con holgazanes y desobligados, o con enfermos y alcohólicos, que trabajan por verdadera necesidad y que son la base del sustento familiar.
Hay hombres machos, que si bien trabajan y producen suficiente, no le dan nada a su mujer ni a sus hijos.
Por otra parte, hay mujeres que no trabajan, pudiendo hacerlo, que botan a los hijos con los abuelos y se gastan el dinero que reciben en banalidades.
Y cientos de situaciones más, en las que si un divorcio ocurre hacen que la disposición del que más tiene o más produce hacia la manutención del o la ex cónyuge e hijos sea distinta en cada caso.
Estoy seguro que habrá zánganos desobligados, que cuando se enteren de este nuevo criterio legal que en caso de divorcio obliga a las mujeres a darles una pensión alimenticia, se aprovecharán de la situación y acelerarán el divorcio que tenían frenado por comodidad o por su incapacidad para mantenerse, seguros de que al menos recibirán una mensualidad sin hacer nada.
Pero así como puede haber hombres que abusen de las protecciones que la ley ahora les brinda, también hay mujeres que por mera comodidad abusan de la ya obsoleta visión androcéntrica de la sociedad, en la que el hombre es el proveedor y concentra todo el poder.
Durante décadas las mujeres han luchado por igualdad frente a los hombres, lo cual me parece perfecto, pero creo que muchas no han caído en cuenta que la igualdad y equidad de género va más allá del respeto y reconocimiento a sus incuestionables derechos. Y al menos en lo que a pensiones alimenticias se refiere, lo que la SCJN acaba de hacerle a las mujeres, es simplemente considerarlas iguales no sólo en derechos sino también en obligaciones.


Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.8 del periódico Mural del 25 de enero de 2007).
Contra los hombres que violan. Contra los que pegan. Contra los que humillan. Contra los que hostigan. Contra los que fuerzan. Contra los que gritan. Contra los que acorralan. Contra los que explotan. Contra los crueles. Contra los que amenazan. Contra todos estos nació una ley ayer. Es la número 246 de nuestro país y sienta un precedente sin igual para la libertad de millones de mujeres y sus hijos.
Obligará, por ejemplo, a crear la figura de orden de protección, que permitirá que las víctimas y sus hijos estén a salvo de sus agresores, al imponérseles un límite físico y real. Quienes no lo respeten irán a prisión (artículo 87°). Y también lo harán los funcionarios públicos que quieran convencer o forzar a una la víctima para que desista de perseguir a su agresor.
Es una ley que acepta (artículo 13°) que hay violencia que no deja marcas y da instrucciones para que todos los niveles de autoridad se obliguen a detectarla. Establece (artículo 17°) que cuando se inicie una investigación por agresión sexual la víctima debe conocer sus opciones de anticoncepción de emergencia dentro de las doce horas siguientes al hecho y sobre su derecho a interrumpir el embarazo resultado de la violación, la forma de materializar este derecho y los procedimientos adecuados para llevarlo a cabo.
Determina (artículo 7°) que cosas tan cotidianas como dar preferencia a que los niños coman mejor que las niñas; decidir que son sólo las niñas o mujeres las que deben hacer las llamadas "labores del hogar", prohibirles ir a la escuela a las mujeres o no permitir que se relacionen sexualmente con otras mujeres son actos de violencia. Son delitos. Y pueden denunciarse.
En el terreno de la intimidad, es una ley que acepta la posibilidad de que existe la violación en el matrimonio (artículo 19°), la considera "un delito contra la libertad sexual de las mujeres y de ninguna manera el ejercicio indebido de un derecho" y abre la posibilidad de que las víctimas lleven a juicio a sus agresores. Esta ley también permitirá que la violencia familiar sea causal de divorcio y que los hombres que maltratan a sus esposas o concubinas puedan, por causa de esa violencia, perder la patria potestad de sus hijos.
En el trabajo y en la escuela esta ley permitirá denunciar el hostigamiento sexual (artículo 47°), a pesar de que se viva en un estado del país en el que no existan leyes para combatir este mal creciente. Establece, además, que se considerará un acto de violencia que un hombre gane más que una mujer por desempeñar el mismo puesto y también la ridiculización de las mujeres en los medios de comunicación masiva (artículo 7°).
Aquí se revisan apenas seis artículos. La ley tiene 87. Hay que leerla y hacerla nuestra. Ahora nos toca ser valientes, solidarias, entronas. Y sacudirnos el miedo para que la tinta no se quede en el papel.


Myriam Vidriales
(v.pág.20 del diario Público del 2 de febrero de 2007).
La violencia contra la mujer es un problema grave en nuestro país, asociado a la idiosincrasia del mexicano, que no ha podido, o no ha querido despojarse de la imagen machista que fue adquiriendo a través de los años, de la cual por desgracia aún hay muchos que se ufanan, cuando la realidad es que el maltrato a las féminas debe ser motivo de vergüenza para la sociedad.
Ante este panorama, cobra especial importancia el hecho de que a partir de ayer entró en vigor la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, a través de la cual se faculta al Ministerio Público para que otorgue órdenes de protección a las víctimas de agresiones cuando se ponga en riesgo su integridad física y emocional.
La ley considera que los tipos de violencia contra la mujer son la física, emocional, económica y sexual, pero añade una más que no estaba contemplada en ningún otro código penal y civil y que la llama violencia patrimonial. A ésta la define como cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la víctima, y se manifiesta a través de la sustracción, destrucción o retención de objetos, documentos o bienes destinados a satisfacer las necesidades personales.
Pasará mucho tiempo, tal vez, para que las mujeres dejen de ser maltratadas y golpeadas, porque en nuestro medio le cuesta mucho trabajo al hombre despojarse de la idea de que es un ser superior respecto al sexo femenino. Y no sólo en lo que corresponde a la pareja, pues el maltrato se da lo mismo hacia la esposa que a la hija, a la compañera de trabajo... El machismo que persiste en nuestra sociedad. Sin embargo, ahora el golpeador, el violador, el irresponsable, el acosador y todo aquél que ejercite violencia contra la mujer, habrá de responder y ser castigado.
Bienvenida esta ley por tanto tiempo esperada, y ojalá que las autoridades correspondientes la hagan cumplir al pie de la letra.


Editorial
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de febrero de 2007).
Lo primero que uno aprende cuando estudia a México, por ejemplo, a través del teatro, es que las madres de familia mexicanas no crían hijos, crean machos que ven a sus hermanas, primas y novias como entidades que nacieron para atenderlos.
¿A quién van a encarcelar cuando una recién casada denuncie a su marido por golpearla por no tenerle frías las cervezas? ¿A la suegra?


Alvaro Cueva
(v.pág.14 del diario Público del 4 de febrero de 2007).
La nueva Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia tendrá un nombre muy dominguero pero un contenido muy cotidiano: ni rondes por aquí compa, la mujer que golpeaste está protegida, por lo pronto te vas aunque la casa sea tuya, pagas la pensión alimenticia y cuidadito con que vendas algo que sea para tu familia.
Darle poder a la víctima, pues las agresiones no pueden ser tan fáciles: la idea es que nunca más la mujer sea débil, mientras sea capaz de denunciar y mientras cuente con ayuda para no ceder a las obvias amenazas que le llegarán, en un país donde los golpes en casa han sido más comunes que el pan de cada día. Valiente contra macho.
Se ha dicho y con razón que la nueva ley tiene algunos agujeros en cuanto a precisión jurídica y, sobre todo, en lo que se refiere a sus posibilidades de aplicación. Se suman a las dificultades comunes en un país donde no se cree en la ley ni en la autoridad, mucho menos en la policía. El auxilio eficaz e inmediato que se promete a las mujeres golpeadas suena lejos, muy lejos de nuestra realidad. Donde vivo, no está fácil que la víctima denuncie candorosamente a su agresor, si tiene la duda (o la certeza) de que a la vuelta de la esquina (o del año) éste la atacará sorpresivamente como en una película de miedo. Como en la película de miedo que viven tantas mujeres mexicanas.
Pero el paso está dado. Es un llamado a la valentía contra el machismo, un llamado a la organización contra la violencia que producirá resultados y desatará otros. Y no sólo eso, la dinámica familiar, cuna de los aprendizajes para la vida, se transformará sin duda desde el momento en que no haya un imbécil listo para soltar el golpe a quien no diga, haga o piense como él quiere. Un golpe menos en casa vale más que 100 días de escuela. Esto sí que es cambio.


Luis Petersen Farah
(v.pág.16 del diario Público del 4 de febrero de 2007).
Las mujeres que leen son peligrosas, libro del historiador alemán Stefan Bollmann y la historiadora francesa Laure Adlen presenta una serie de textos que reflexionan sobre el papel de la lectura en la vida de las mujeres. Cómo abre las puertas del placer, de la libertad, de la comunicación a través de la escritura, pero también cómo, conforme avanzó el tiempo, se convirtió en una ecuación que dio el pretexto para la persecución, la segregación y la dominación. Las ideas, ya se sabe, nunca han sido buenas para las mujeres. Lo sabía la mamá de Drew Gilpin Faust, quien a los 59 años se convirtió esta semana en la primera mujer que será presidenta de la Universidad de Harvard en los 371 años de la institución. A la doctora Faust, su madre le dijo desde que era niña: "Es un mundo de hombres, querida, y entre más pronto lo aprendas, mejor te irá".
Durante mucho tiempo, la mujer ¿fue? considerada un ser influenciable, incapaz de estudiar. Los libros fueron, por siglos, un peligro para la integridad de las mujeres. Y se seleccionaban los que eran aptos para sus mentes frágiles. Se alejaban de ellas aquellos libros que les permitían apropiarse de saberes y experiencias no aptas para su mundo doméstico. Fue el siglo XX, sus guerras, su revolución educativa y laboral, el que permitió que las mujeres accedieran libremente a la lectura y a la escritura. El que les dio la libertad para ser lectoras peligrosas. Esa es la historia que encontrarán los lectores (peligrosos o no) que se acerquen al libro de Bollman y Adlen. El volumen ha recibido amplia atención de los medios, que han banalizado bastante el tema, aprovechando su filón feministoide, o peor aún, lo endiosan y ponen a mujeres a opinar por qué la inteligencia femenina es peligrosa y revolucionará (un día) nuestro mundo.
En todo caso, y con menos aspavientos, hay que esperar que el librito en cuestión llegue a las librerías tapatías a tiempo para aprovechar esta extraña ola de sorpresa de que en la política se ignore a las mujeres.


Myriam Vidriales
(v.pág.22 del diario Público del 16 de febrero de 2007).
Una encuesta nacional sobre el uso del tiempo, realizada en el 2002 por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, entre parejas donde ambos participan en el mercado laboral arrojó que las mujeres, aunque ya forman parte del medio laboral siguen dedicando el mismo tiempo al trabajo doméstico.
Semanalmente los varones dedican a su actividad laboral 51 horas con 42 minutos mientras que las mujeres 37 horas con 18 minutos.
Pero en el trabajo doméstico, las mujeres destinan 54 horas y 24 minutos y los hombres 15 horas y 18 minutos.
Esto da como resultado que entre las dos responsabilidades, la mujer trabaja arriba de 10 horas más que los hombres.
La actividad doméstica en la que menos participan los hombres es en la limpieza de la vivienda, porque la mujer destina en promedio 15 horas a la semana y los hombres sólo 4 horas.
En el cuidado a los niños y apoyo a otros miembros del hogar, los hombres participan a la semana con 7 horas y 54 minutos, mientras que la mujer dedica 12 horas con 24 minutos.
En el aseo de ropa y calzado, la brecha entre hombres y mujeres es todavía más amplia, porque los varones sólo dedican 1 hora y 30 minutos a la semana y las mujeres 8 horas con 24 minutos.
Donde los hombres participan más son en las compras para el hogar, ellos dedican 3 horas con 48 minutos y las mujeres 4 horas.
El porcentaje es similar en lo que se refiere a reparación de bienes y pago o trámites de servicios.
Los resultados demuestran que las mujeres en estas parejas realizan el 99.3% de las actividades de la limpieza de la vivienda, el 96.8% del trabajo de cocinar o preparar los alimentos y el 96.7% de las tareas enfocadas al aseo de la ropa y calzado de los miembros del hogar.
Esto refleja que la mujer al participar en el mercado laboral aumenta la cantidad de trabajo que realiza al día, asume el papel de proveedor del hogar pero continúa con la responsabilidad del trabajo para los integrantes del hogar, en cambio el varón de este tipo de parejas prácticamente no modifica su aportación de trabajo doméstico, señala el estudio


(V.pág.4 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 8 de marzo de 2007).
La mujer mexicana.

(Publicado en el diario Público del 9 de marzo de 2007).


Sólo en las canciones rendimos homenaje a esa calidad divina de nuestras mujeres. En la vida real las agredimos de palabra y obra, las insultamos, cobramos más por hacer -a veces peor- el mismo trabajo, las golpeamos. Hay quienes las violan y/o las prostituyen.
Pero sí, tenemos una vez al año el Día Internacional de la Mujer en el que hacemos actos púbicos -escribí púbicos, que viene del pubis- y les llevamos de mi jardín una rosa para tratar de lavarnos la de todos modos sucia cara.
México se ha convertido en un país que de su machismo heredó la característica de mujeres trabajando. La Sedesol ha implementado un programa de estancias infantiles para alivianarles la carga a esas mujeres, en gran parte solteras, o casadas con quien no alcanza a cubrir el chivo.
El resto es cotidiana alegría. Las jóvenes madres no tienen para atender a sus chamacos y se parten el lomo tal vez con más dedicación que entusiasmo. Las llevamos al cine una vez al mes y a la cama cuando nos da nuestra regalada -sic- gana. Se nos olvida cotidianamente que nuestra madre es mujer y algunas de nuestras hijas lo son y que no aceptamos de manera alguna que alguien toque a nuestras mujeres con el lánguido pétalo de una rosa.
El asunto es menos sentimental: urge una legislación de igualdad de géneros. Simplemente justicia, simplemente trato igual a los que son iguales aunque la deliciosa diferencia nos haya hecho tan felices a tantos durante tanto tiempo.
Pero más que un texto, que en México suele devenir letra muerta, urge la práctica, la cultura, del respeto a las mujeres. Es importante que nuestros hijos y nuestros nietos mamen esa cultura en su casa, de la misma manera en que nosotros mamamos la mamona idea de que las mujeres deben estar como las escopetas: cargadas y en el rincón.
Pero, además, las mujeres son a toda madre.


Félix Cortés Camarillo
(v.pág.30 del diario Público del 9 de marzo de 2007).
¿Por qué tendrían que decidir los legisladores sobre la despenalización del aborto? ¿Por qué se tendría que decidir en el ámbito de la política jurídica, un problema que concierne absolutamente a las mujeres? Respecto a lo anterior, dice Juan Villoro: "... ante un asunto controvertido, objeto de juicios morales divergentes, ¿tiene el estado derecho, obligación, incluso, de imponer leyes y sanciones que correspondan a una concepción determinada?... Lo que está en litigio no es si el aborto es bueno o malo moralmente, sino si debe o no ser penalizado por el poder estatal" (revista: Debate Feminista, octubre 2006).
En su ensayo, "Algo más sobre el aborto" Rodolfo Vázquez, (profesor de teoría y filosofía del derecho en el ITAM) parafrasea a Villoro, llegando a la conclusión de que penalizar el aborto significaría una verdadera violencia contra los derechos de la mujer. ¿Por qué?
"Porque va contra el derecho de todo individuo a decidir sobre su propio cuerpo, es decir, violenta el derecho de la mujer a la privacidad.
"Porque va contra el derecho de todo individuo a decidir su propio plan de vida y realizarlo, es decir, violenta el derecho de la mujer a la autonomía.
"Porque va contra el derecho de todo individuo a la preservación de la salud, a su integridad física y mental, es decir, violenta el derecho de la mujer a la dignidad.
"Y porque va contra la igualdad de oportunidades porque la penalización del aborto, como bien lo ha mostrado el pensamiento feminista, es un factor más de discriminación, es decir, violenta el derecho de la mujer a la igualdad".
En conclusión, se debe respetar la autonomía de cada individuo para decidir sobre su propia vida.
Pero ¿qué pasa en México? En nuestro país, el aborto clandestino es la tercera causa de mortalidad materna, además, las mujeres que mueren son las que no se pueden pagar buenos abortos ilegales con su ginecólogo privado por eso es que es un problema de justicia social.
Hay que decir que al legalizar el aborto nadie será obligado a abortar si no lo desea; es como la ley del divorcio; allí está y sólo se divorcia quien se quiera divorciar. Por último, quiero recordar la propuesta que hizo Françoise Dolto, la sicoanalista más importante de niños en Francia y autora de muchísimos libros, a los integrantes de los grupos llamados Provida, que si en verdad querían salvar vidas, abrieran una cuenta en el banco donde depositaran mensualmente el costo del mantenimiento de un ser humano hasta que llegara a la mayoría de edad. De esa manera, las mujeres que se ven obligadas de abortar por razones económicas tendrían un apoyo que les permitirían no tomar esa decisión.


Guadalupe Loaeza
(v.pág.8 del periódico Mural del 22 de marzo de 2007).
Mito. Los que están contra el aborto están a favor de la vida.
Realidad. Parte importante y crucial del discurso de los que están en contra del aborto gira alrededor de la sexualidad femenina. Son personas que suelen estar también en contra del uso de anticonceptivos y creen que el sexo que no busca la reproducción es malo. Son personas que suelen estar en contra de que las mujeres ejerzan su sexualidad en forma independiente.
Mito. En México las mujeres pueden abortar cuando son violadas.
Realidad. Cuando una mujer quiere abortar en el sistema público de salud alegando violación se enfrenta a múltiples obstáculos que tienen que ver con los dilemas religiosos del personal que la atiende y no con su derecho a la salud. Como el aborto sólo se permite en nuestro país hasta los tres meses, este lapso suele pasar entre trámites burocráticos sin que las mujeres accedan a un derecho que les da la ley.
Mito. La adopción es preferible al aborto.
Realidad. Entre 2000 y 2005 se adoptó un promedio de 670 niños por año en México. En ese lapso el promedio de nacimientos por año fue de dos millones. La estadística indica que 40% de los embarazos que se registran cada año son no deseados. 17% terminan en abortos inducidos y el restante 23% se llevan a término.


Myriam Vidriales
(v.pág.20 del diario Público del 23 de marzo de 2007).
La despenalización del aborto es un asunto de hombres sólo en la medida en que hoy está en sus manos entregarlo a las mujeres. Nada más eso me disculpa de tocar el tema.
Podrá decirse lo que sea acerca de la necesaria participación de los hombres en la concepción y su consiguiente responsabilidad en una futura vida humana. Pero cuando uno logra callarse y escuchar las historias contadas por sus protagonistas (y no protagonistos) queda convencido de que la ética tradicional y masculina no ha sido capaz de tocar el suelo cuando habla del aborto.
Con matices para un lado y para otro, esta ética se presenta como algo contundente: se trata de una vida humana, interrumpirla es un asesinato, quien despenalice el aborto es responsable de permitir tal crimen. "No matarás significa hoy legislar contra el aborto", comentó un obispo esta semana.
¿Por qué no mejor escuchamos? Nada en esa argumentación abstracta roza siquiera la tragedia ni el lodo vital en que las mujeres (y nunca los hombres) están envueltas al tomar decisiones alrededor de la interrupción del embarazo. Por lo que yo alcanzo a oír, en lo último que se piensa es en las leyes y en la biología. Más bien se piensa en lo que hay que hacer para posibilitarse la vida, para sobrevivir.
Yo apoyaría el referendo que propuso la Iglesia, con dos condiciones: que sólo participen las mujeres y que cuente con el silencio absoluto de los hombres, incluyendo por supuesto diputados y curas.


Luis Petersen Farah
(v.pág.16 del diario Público del 25 de marzo de 2007).
Sin duda las mujeres hemos conquistado espacios que antes parecían inalcanzables. Hoy existen varias mujeres elegidas democráticamente al frente de un país o dirigiendo empresas multinacionales. No existe una profesión en la que las mujeres no puedan participar y destacar. Consecuentemente los roles tradicionales han cambiado dramáticamente; muchas de las prerrogativas antes reservadas a los hombres hoy son también de las mujeres. Existen mujeres que trabajan, ganan más dinero que su hombre, pagan las cuentas o mantienen su hogar. Los tiempos van cambiando.
Para muestra basta un botón. En la televisión americana hicieron un reality show titulado "Kept", en el que Jerry Hall escogía a su gigoló. Los competidores recibían diversas clases y ella iba eliminando semana a semana al que le parecía el menos adecuado para acompañarla. Los chicos pasaron varias pruebas. Tuvieron que aprender a vestirse, comer y comportarse en diferentes situaciones para poder acompañar dignamente a la dama. No es ninguna novedad. George Bernard Shaw lo escribió hace 100 años, la diferencia estriba en que ahora resulta que Pigmalión es hombre.
Nos guste o no, los roles están cambiando. Y a pesar de que probablemente mujeres con la personalidad de la Doña y Jerry Hall hay pocas, a un nivel más cotidiano es cierto que cada vez hay más mujeres que requieren de un acompañante bien presentado para acudir a ciertos eventos. Entre los hombres esto no es nada nuevo ni poco común. Ellos han tenido sus "esposas trofeo" por años, cuya única función es lucir divinas del brazo de su hombre.
Definitivamente no estamos hablando precisamente de sexo, ni de romance: no son gigolós; eso es otro tema. La idea surgió porque en el blog de MILENIO, Arturo, un lector, empezó a hablar del "hombre accesorio", quien es alguien que no necesariamente es tu amigo ni tu galán sino alguien que te acompaña a los eventos.
¿Cómo sería el perfil de un "hombre accesorio"? La importante eres tú, así que los machos egocéntricos quedan fuera. Físicamente, comentaron en el blog que además deben de tener un cierto atractivo físico y estar bien cuidados. Nada de panzas, calvas o anteojitos. No califican. El look es importante. Puede ser pandroso pero con un cierto aire chic y desde luego que lo más importante es que no les acomplejé en lo más mínimo ser considerados como accesorios.
¿Qué clase de mujer tendría un hombre accesorio? Una mujer segura y sin complejos, no necesariamente con dinero; supongo que hay "hombres accesorio" para todos los bolsillos. La edad no es importante, pero creo que seguramente tendría más de treinta. Muchas pueden ser las razones por las cuales una mujer no tiene un hombre que la acompañe y querer ser vista bien acompañada. Además, bien sabemos que en este mundo es incómodo llegar sola a muchos eventos. Así, tal vez usa al hombre accesorio como un gancho para atraer a otros hombres, para causar envidia o para evitarse preguntas incómodas de colegas y familiares. A diferencia de los hombres y sus esposas trofeos, las mujeres no se casan con sus hombres accesorios (Como tampoco se "casan" con su bolso de mano para toda la vida).


Fernanda de la Torre
(v.pág.33 del diario Público del 25 de marzo de 2007).
Respecto a la opinión que expresé acerca de la candente legislación en materia de aborto, me escribe la señora Lorenza:
"Si a la mujer que 'cachan' por haberse hecho un aborto la meten a la cárcel, yo me pregunto: ¿ese embarazo lo realizó ella sola? ¿En dónde está ese 'padre' causante del 50% del embarazo no deseado?"
"No es que esté en favor del aborto ni en contra de la vida. Estoy sugiriendo un respaldo moral, sicológico, físico y económico a tantas mujeres con ese dilema. Soy madre de 3 hijos; gracias a Dios nunca sufrí ni siquiera un aborto espontáneo, que son iguales o peores de dolorosos que los embarazos no deseados."
"Este asunto lo debemos resolver las mujeres, las afectadas, las dolidas".


Paco Navarrete
(v.pág.10 del periódico Mural del 29 de marzo de 2007).
En general, las políticas públicas y la cultura han evolucionado respecto a los derechos de las mujeres, pero se sigue considerando que el sexo femenino es menor de edad y no puede decidir por sí mismo.
A eso se suma la ambigüedad de la educación que la mayoría de las mexicanas ha recibido en su hogar, la cual tiene un gran peso en su actitud ante la vida. Esta formación repudia el derecho a las mujeres a desear y planear una relación sexual. Y gracias a ella, muchos coitos ocurren inesperadamente, sin protección y terminan en embarazos no deseados.


Teresita Morfín López, coordinadora de Psicología Cultural del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente
(v.pág.11 del diario Público del 8 de abril de 2007).
Debería concederse la palabra, y en forma privilegiada, a las mujeres y a las mujeres violadas. Hay asuntos humanos que están más allá de términos lógicos y jurídicos. "Hay asuntos del corazón, más allá de la razón". Sólo la razón y el corazón de la mujer violada podrán describir lo que significa decidir si da a luz un hijo. Es una decisión que además de que atañe a lo que más podría amar en este mundo, a un posible hijo, la afecta profundamente a ella misma en su cuerpo y en todo su ser, en sus sentimientos, en su futuro personal y social: la discusión debe profundizar en qué es la vida: ¿puede asegurarse que esa muchacha, después de dar a luz, podrá vivir algo digno de llamarse vida, vida humana, vida humana digna? ¿Puede asegurar lo mismo para su hijo? ¿Qué vida le espera al nuevo nacido?
Para nada sugiero que se apague una vida incipiente; digo que el debate debe ir mucho más allá de los términos legales y jurídicos. Se trata de un asunto que nos concierne a todos los humanos, hombres y mujeres; pero, en este caso, tengo la persuasión de que los varones no podemos razonar con los mismos argumentos que la mujer. Y al decir "argumentos" no me refiero exclusivamente a razones jurídicas o lógicas, sino a "razones" que sólo el corazón de la mujer entiende.
La pregunta sobre la penalización del aborto por violación debe debatirse en niveles que no se queden en lo jurídico. El debate debe darse en otros términos que consideren de qué vida se trata y que tomen muy en cuenta el sentir de la mujer: ¿se puede exigir que cualquier muchacha embarazada por violación tenga el ambiente socioeconómico, espiritual y psicológico que le ayuden a razonar y a decidir con plena libertad y con seguridad del futuro de ella misma y de su hijo? ¿Se puede obligar por ley a que esa muchacha sea heroicamente generosa?
Más que castigar a la muchacha violada que aborte, se requiere con inapelable urgencia crear instituciones que ayuden a esas muchachas en todos los niveles. Estoy total y radicalmente a favor y en defensa de la vida humana digna, y por lo mismo, me parece una injusticia y una aberración ponerse a castigar a la muchacha que, después de haber padecido la violación, haya sufrido el trauma desgarrador de haber apagado otra vida incipiente.


Jesús Gómez Fregoso, catedrático de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.17 del diario Público del 13 de abril de 2007).
¡Vamos a meter a los hombres a su responsabilidad! Que sean responsables de los hijos y si no quieren tenerlos que usen el condón. ¡Son ellos los que tienen que usarlos!


Patricia Mercado, excandidata a la Presidencia de la República
(v.pág.22 del diario Público del 23 de abril de 2007).
Si tu novio te indica como vestirte, critica a tus amigas, controla tus llamadas telefónicas... significa que tu relación no va por buen camino.
Habrás leído sobre algunos casos en que un marido golpeó o asesinó a su esposa. ¿Cómo habrá sido ese hombre de novio? ¿Tierno y atento, quizá? Lo dudamos. La violencia no se puede ocultar, asoma las orejas desde el noviazgo, con pequeños detalles que en ocasiones se toman como muestra de amor y, en otras, como un exceso de interés en la novia.
Habrás oído hablar de la violencia sicológica, la antesala de la física. Hay ciertos signos ante los que no debes cerrar los ojos, a riesgo de que un día te pongan la mano encima.
La terapeuta familiar Yadel Avalos, egresada de la UNAM, nos dice que si las agresiones a la novia ocurren de manera recurrente, representan un signo de alerta. La especialista describe la manera de actuar de un muchaco que empieza a ejercer violencia sicológica... y las justificaciones de las mujeres para defender repetidamente a su pareja.

Acción de novioJustificación de la noviaResultados
Te indica o comenta cómo vestirte, es decir, te recomienda que no uses ropa ajustada, faldas muy cortas o escotes pronunciados. En un principio lo sugiere, pero al pasar el tiempo lo exige.Me quiere y por eso le importa cómo me veo. Se fija en los detalles y eso a mí me hace sentir amada y tomada en cuenta.Empieza a vestirse como el novio le dice; por lo general, desprovista de atractivo.
Después de un tiempo empieza a sentir que pierde su encanto y posteriormente, esto mina la seguridad en sí misma.
No le parecen tus amigas, las critica, piensa que son mala onda, hipócritas, que si te estimaran de verdad, no les importaría que pasaras más tiempo con él que con ellas.Piensas que en realidad nunca lo habías visto así, tu novio tiene razón. Tus amigas deberían de estar contentas porque estás en compañía de tu príncipe azul.
Comienzas a preguntarte: ¿Será que ellas son envidiosas y está celosas de mi relación de pareja?
La joven empieza a alejarse de sus amigas y a pasar más tiempo con su novio. Después de algún tiempo, ella está casi totalmente aislada.
Celos excesivos, llamadas constantes, interrogatorios extensivos: ¿qué hiciste?, ¿a dónde fuiste?, ¿con quién?, ¿a qué horas?...Me adora porque está pendiente de todo lo que sucede en mi vida; me llama por teléfono más de cinco veces al día para ver cómo estoy, dónde ando y con quién me encuentro. Nadie me había brindado tanta atención.Empieza una dependencia hacia las llamadas, pérdida de libertad para ir y hacer lo que le plazca.
Esta es una manera de ir domesticando a la chica.

A lo anterior se le denomina violencia sicológica. En un principio parece que el novio comenta, controla, critica, de forma inocente o casual, y por ello lo dejamos pasar.
Si esta conducta se repite con frecuencia, vale más analizar a conciencia la situación y hablarla con él. Si el chico no se corrige, será mejor terminar la relación definitivamente y volver la mirada hacia otro prospecto.


(V.pág.10-D del periódico El Informador del 5 de mayo de 2007).
Siempre se ha dicho que las amas de casa estaban mal compensadas, pero la nueva encuesta de Salary.com, una firma de Massachusetts especializada en analizar las pagas de los trabajadores, revela hasta qué punto.
El sondeo considera que las madres amas de casa estadounidenses realizan nada menos que diez trabajos al mismo tiempo: ama de casa, cocinera, maestra, operadora de lavadoras, conductora, portera, encargada de mantenimiento, operadora informática, presidenta ejecutiva y sicóloga.
Todos estos roles supondrían, si se les pagase a precio de mercado, un salario de 134.000 dólares anuales, un incremento de un 3% con respecto a lo que habrían ganado el año pasado, según Salary.com.
Se trata, en cualquier caso, de una cantidad varias veces superior a la paga mediana nacional, que en los Estados Unidos es de cerca de 41,000 dólares al año.
La madre típica dedica unas 92 horas a la semana a todos estos trabajos, es decir, 40 horas retribuidas regularmente más 52 horas extra.
La encuesta de Salary.com, elaborada a partir de respuestas "online" de 26,000 madres amas de casa y otras 14,000 que también tienen un empleo fuera, indica que una madre que trabaja a tiempo completo fuera de casa ganaría unos 85,000 dólares adicionales por el trabajo que hace en casa.
"La gente tiene que darse cuenta de que tanto las que se quedan en casa como las que trabajan fuera tienen una gran responsabilidad y trabajan muchas horas", señaló Bill Coleman, uno de los vicepresidentes de Salary.com.
"Es una llamada de atención para mucha gente cuando ven el valor real de mercado que supone el trabajo de las madres", dijo Coleman.
La encuesta también indica que las madres que trabajan fuera sólo duermen 6,4 horas al día, frente a las 6,7 horas de las amas de casa.
Margarita Sánchez, madre y ama de casa residente en San Bruno, en California, señala que la suya es una ocupación "donde no hay pausas para el café ni para el cigarrillo, y además es turno de día y noche".
A pesar de todo, el salario de la encuesta le parece algo "desproporcionado", una opinión que, al parecer es común entre este grupo.
"Creo que las madres están infravaloradas, y a menudo se infravaloran ellas mismas", dijo Lena Bottos, directora de compensaciones de Salary.com.


(V.Agencia Efe del 8 de mayo de 2007).
Las señales aparecen muy temprano en cualquier tipo de relación, sea de amistad, amorosa o de trabajo. Sabemos que la gente no cambia y que básicamente es la misma en todas las situaciones de su vida. Si alguien es muy codo, difícilmente será generoso con su tiempo y sus sentimientos. Si sabemos que nuestro amigo Fulano es mentiroso, sabemos que alguna vez nos mentirá también. Si conocemos a alguien muy impuntual, sabremos que lo mismo llegará tarde a la junta diaria que a nuestra boda. En cuestiones de negocios es la misma historia. Si alguien es deshonesto, lo será en todos sus negocios y seguramente también será deshonesto es sus relaciones personales. Una adicción es señal suficiente de que habrá problemas en la relación. Una persona explosiva, de muy mal carácter, dará indicios desde el inicio de la relación. Pero pensamos que así es con otros; muchas veces no queremos ver que también puede llegar a pasarnos a nosotros.
Mi amiga Dolores un buen día decidió terminar con su galán, por tacaño. Su decisión nos tomó por sorpresa, no tanto porque el galán fuera codo, sino por que a ella le molestara su marrez después de años de salir. Fue así desde el principio. A pesar de ser un hombre con muy buen puesto y evidentemente lana, el tipo jamás la invitaba a un buen restaurante. Casi nunca salían a eventos que no fueran 'patrocinados' o bien por la empresa o bien a una cena, boda, bautizo que no pagara él. Cuando platicaba sobre sus viajes, nos contaba historias de cómo se había robado los jabones del hotel, o cómo había conseguido gratis tal cosa. Hasta nos contó orgulloso que se mandó hacer unas tarjetas de presentación como si fuera dueño de una agencia de viajes, para conseguir descuentos (además de codo, medio estafador). Su tacañería no era novedad para nadie; todos se la conocían. Pero Lola prefirió ignorarla hasta que un buen día la dejó con una cuenta en un restaurante. Lola estalló y lo mandó a freír espárragos. Cuando le preguntamos a Lola si no se había dado cuenta antes de este defecto, ella dijo que no, que nunca lo hubiera creído capaz de tal cosa. '¿De verdad? ¡Si se veía desde helicóptero, Lola!'.
Las señales de alarma suelen ser evidentes. Se ven, se oyen, pero muchas veces optamos por no oírlas ni verlas. Nuestros amigos y familiares por supuesto que las ven y saben que nos podemos lastimar, pero a nosotros nos ciegan o el amor que sentimos por alguien o las expectativas que tenemos en la relación; por eso nos hacemos guajes, fingiendo como que los focos rojos no nos atañen. Sobra decir que el precio a pagar por nuestra ceguera es muy alto.
Si bien es cierto que en cuestiones de negocios, cuando queremos emprender algo con alguien, tal vez seamos lo suficientemente precavidos para no hacer sociedad con alguien que robó a su socio anterior. Ah, pero en cuestiones de amor la razón se nos obnubila. Ya sabemos que la gente no cambia, y sobre todo si se lo pedimos (a veces ocurre, pero porque quieren), pero aun con esta certeza en la cabeza, conocemos a un galán en una fiesta y nos platica de cómo le puso los cuernos a la novia anterior y a todas antes que ella. En este esquema, no debería sorprendernos que si optamos por salir con él pronto necesitemos un andamio para sostener la cornamenta de vikingo. Pero sorpresivamente, en vez de comprarnos unos tenis y salir corriendo cual Ana Guevara para el otro lado, decidimos creer que el susodicho puede cambiar. Que con nosotras será diferente; igual y hasta justificamos su conducta anterior diciendo que fue culpa de las otras mujeres, que no supieron entenderlo. Total, que preferimos ignorar la gravedad del problema hasta que un día nos toca percatarnos de las astas.
Cuando decidimos ignorar los focos rojos, estamos eligiendo no ponernos a salvo, y claro que esta acción tiene consecuencias. Las razones por las que cada uno lo hacemos son diversas. Tal vez el punto no sería por qué lo hacemos, sino preguntarnos hasta cuándo seguiremos haciéndolo.


Fernanda de la Torre
(v.pág.34 del diario Público del 20 de mayo de 2007).
Hicieron falta nueve mil años de memoria documentada desde Homero, dos siglos transcurridos desde la Revolución Francesa llenos de sufrimiento y barricadas, y unos cuantos obispos llevados a la guillotina o al paredón, para que una mujer goce hoy en Europa de los mismos derechos y obligaciones que cualquier hombre.


Arturo Pérez-Reverte
(v.pág.38 del diario Público del 27 de mayo de 2007).
En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.


Margaret Thatcher
Habrá igualdad entre los sexos el día en que un hombre pueda (¡y quiera!) jugarse el riesgo de tomar el teléfono para avisar en su trabajo que no llegará porque la niña tiene gripita y no se la aceptaron en la guardería.
No es cosa de risa. Esta semana la Unión Europea puso el dedo en la llaga. Un informe de la situación laboral indica que no ha habido mejoría en los sueldos de las mujeres: en promedio, los hombres ganan 15% más que ellas, y en 10 años sólo hubo un avance de 2%. Y estamos hablando de Europa.
La razón es simple: muchas mujeres dejan de buscar los mejores puestos con tal de que se les permita cumplir con las responsabilidades domésticas. Independientemente de si trabajan tiempo completo o no, los hombres europeos dedican en promedio 7 horas a la semana al trabajo en el hogar, mientras que las mujeres aportan 35 horas si tienen jornada parcial y 24 si tiene jornada completa.
Y la maternidad se sigue castigando. El hecho de tener un hijo afecta el desarrollo profesional de las mujeres y no el de los hombres: las carreras de ellas en las empresas no siguen una línea, se ven truncadas, son más cortas y, claro, cobran menos.
Aun cuando estuviera resuelto el asunto de las oportunidades educativas (en Europa las mujeres ya representan el 60% de los egresados de licenciatura), el tema es que el crecimiento profesional queda en segundo plano ante las responsabilidades domésticas que no hemos querido compartir.


Luis Petersen Farah
(v.pág.16 del periódico Público del 22 de julio de 2007).
Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente. Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil. El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar. Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.


Arturo Pérez-Reverte
(v.pág.44 del periódico Público del 12 de agosto de 2007).
Siéntate para mear.


Durante el 2o. Encuentro Internacional de Empresas Sociales del Fondo Nacional de Apoyo a Empresas en Solidaridad 2007 (Fonaes), el presidente Felipe Calderón expuso que las mujeres trabajan más que los hombres y son el pilar de la sociedad y motor de México.
"Me pesa mucho que por costumbre, incluso los hogares donde trabaja el papá y la mamá, el promedio de horas dedicadas a la familia, adicionales a las 35 o 40 o más que ambos le dedican al trabajo; los hombres dedicamos sólo 10 horas al hogar, mientras que la mujer dedica 35 horas", comentó.
Eso, añadió, "tiene que cambiar y tiene que llegar el día en que todos nos ocupemos equitativamente de las tareas que nos son comunes, de trabajar, sí, por supuesto, pero también de la casa y del hogar".


(V.Notimex del 25 de septiembre de 2007).
Hoy, en nuestra amada Guadalajara, viven numerosas mujeres que se enfrentan solas al cuidado de su familia. Su gran reto fue desistir del juramento realizado ante el altar, para prometerse, ahora en solitario y a sí mismas, que no cesarían de buscar el ansiado vellocino de oro llamado "felicidad", aunque en la empresa llevaran gran parte de la vida.
Estas mujeres pasaron de ser reinas de su hogar (en decadencia, pero reinas) y respetadas damas -que por usar un anillo en el dedo representaban la salvaguarda de la decencia-, a peligrosas mujeres libres, vistas por todos como fáciles conquistas de cama y ventajosas víboras en busca de hombres que atrapar. Las susodichas "aventureras", se enfrentan a un mundo donde se tienen que poner los pantalones -literalmente, porque con falda tienen problemas- para salir a conseguir el pan como castigo por su desobediencia y rebelión. Ellos, después del abandono, se vieron en la tristísima situación de tener que ahogar sus penas en un vaso de brandy. Me pregunto si el pretexto sea válido, ya que la mayoría tenía esa costumbrita desde antes de que la mencionada hubiera decidido decir adiós.
Pero seamos benévolos y pensemos que sí, que el abandonado marido está sufriendo, y no es que lo dude, sino que cuestiono la razón de sus lágrimas, porque si bien perdieron a su cocinera, lavandera, niñera y amante incondicional de todas las noches, pues sí, es obvio que sufren.
Y el gobierno ¿qué puede hacer? Crear centro de apoyo -emocional claro- porque dinero no hay, y tampoco manera de obligar a los padres a cumplir -ya que las leyes no tienen contemplados los numerosos escapes- pues antes de que el abogado pueda hacer algo para asegurar el bienestar de la maltrecha familia, se declaran en quiebra, cambian de nombre las propiedades y cancelan las cuentas de banco, eso sí, no les falta para las salidas a bares donde gastan lo que serviría para surtir la despensa de sus exmujeres y sus exhijos por un mes entero.
Pero no todo está mal en la nueva situación, ahora ellas no necesitarán hacer dieta, el dolor de la ruptura y las penurias las dejan más delgadas. ¿Se han fijado cómo rejuvenecen las mujeres después de firmar en los juzgados? Pero cuidado, luego dice la gente que ya se volvieron... nada más porque la libertad les sentó de maravilla.


Eva sin Adán
(v.pág.12 del suplemento "Tapatío" del periódico El Informador del 13 de octubre de 2007).
Nombres de mujeres fueron los que más sonaron el pasado viernes en el teatro Diana, durante la XXXIV ceremonia de reconocimiento y estímulo a estudiantes sobresalientes de la Universidad de Guadalajara.
De los 10 premiados por mejor promedio a nivel superior, 10 fueron mujeres. Asimismo, las honradas de nivel medio superior representaron 57% de los 14 reconocidos y del total de 567 alumnos homenajeados, 66% pertenecía al sexo femenino.


(V.pág.16 del periódico Público del 22 de octubre de 2007).
49% de los varones japoneses orinan sentados, según encuesta que realizó entre 518 parejas de 30 a 50 años la empresa Matsushita Electric Works. La razón: las quejas de las esposas ante la falta de puntería de sus maridos.


(V.pág.42 del periódico Público del 14 de diciembre de 2007).
Santa María Quiegolani es uno de los cientos de municipios de Oaxaca en que, al amparo de los usos y costumbres, se impide la participación de las mujeres en elecciones locales. A Eufrosina Cruz Mendoza se le permitió contender como candidata porque el presidente municipal en funciones, Saúl Cruz Vázquez, estaba seguro de que, en una elección en que no se aceptaba el voto de las mujeres, la contadora no podría derrotar al sucesor que él había seleccionado personalmente. Ni siquiera a Eufrosina se le permitió participar en la asamblea. La sorpresa vino cuando el voto empezó a favorecer a la mujer. Por eso, Cruz Vázquez prefirió anular todos los sufragios a favor de ella.
Este martes entrevisté a Eufrosina para mi programa de televisión. La conversación fue dramática. Especialmente amargo fue su cuestionamiento a las instituciones oficiales y a las organizaciones no gubernamentales que supuestamente velan por los derechos de las mujeres ya que ninguna ha mostrado interés en su caso. Como los usos y costumbres -o los "abusos y costumbres" como ella los llama- son políticamente correctos, ninguna organización se atreve a tomar su caso.
No sorprende que en una sociedad machista como la nuestra se violen los derechos fundamentales de las mujeres. Lo realmente increíble es que ni una sola de las costosas instituciones gubernamentales creadas para garantizar la igualdad entre las mexicanas y los mexicanos se atreva a cumplir con su función. Lo que irrita es que las ONG que tienen el compromiso de defender los derechos de las mujeres tampoco quieran tocar el tema. Parece que en México los abusos y costumbres tienen más peso que la Constitución y las garantías fundamentales.


Sergio Sarmiento
(v.pág.6 del periódico Mural del 10 de enero de 2008).
Pues si las estúpidas no van al cielo, tampoco crean que las inteligentes tienen seguro el paraíso.
Si las estúpidas son vejadas, humilladas y explotadas repetidamente, a las inteligentes directamente les recetan unas bofetadas. Y como en el anuncio de Vitacilina, da lo mismo en el hogar que en la oficina: México es punta de lanza en materia de violencia doméstica. Y no les pegan a las mujeres por hacer todo a lo que son obligadas (mmm... esto no es cierto: sí les pegan, por el menor pretexto y a veces sin motivo alguno), pero en las oficinas no les va mucho mejor: casos de acoso se dan por todas partes, que no prosperen las denuncias ya es otro asunto.
Si violan a las estúpidas -y a las pequeñas, las indefensas o las de plano ingenuas... a las más débiles, pues-, como sucedió con las menores de edad víctimas de funcionarios en esta ciudad; las inteligentes -o las valientes, las de plano respondonas... las más fuertes- tampoco la libran: se les manda golpear, encerrar, humillar. Pregúntenle a Lidia Cacho cómo le fue con los protohumanos que mandan en Puebla.
Si las estúpidas no salen nunca del hoyo y difícilmente prosperan, a las inteligentes, a las preparadas, las bajan del tren, les dicen que no coman ansias, que ya llegará su momento... tal vez en la otra vida. Como a Eufrosina Cruz, quien fue electa como presidenta municipal en Oaxaca, pero no pudo gobernar, gracias a los "usos y costumbres" que con tanto ardor defienden mis amistades de la llamada "izquierda militante", o recalcitrante.
Total, que de todas las llamadas sólo las medianamente listas serán las elegidas. Las que medio alcancen a entender cómo funciona el poder, y estén dispuestas a hacer su parte (¡eh, eh, tubo, tubo!).
Este mundo es para los más vivos, y el cielo para los mediocres.


Paco Navarrete
(v.pág.8 del periódico Mural del 10 de enero de 2008).
¿En qué va el movimiento feminista a la vuelta del siglo? Elisabeth Badinter, discípula de De Beauvoir, profesora de filosofía en la Universidad Politécnica de París y, por supuesto, feminista, escribió en 2003 un libro útil para responder esta pregunta: Fausse Route, (publicado en español por Alianza Editorial, con el título Por mal camino). Ahí denuncia un feminismo sin fuerza moral que va a la deriva desde la década pasada, que ha caído en el victimismo y que se define ante todo por una oposición a los hombres.
"Como si los hombres fueran el enemigo a vencer", dijo en una entrevista al semanario francés L'Express a propósito de ese libro.
Badinter encuentra engaños en el discurso feminista dominante: se apoya en estadísticas mal interpretadas para justificar sus posturas, como si fuera necesario demostrar que las mujeres son constantemente víctimas de los hombres: todas víctimas, todos verdugos. "¿Es legítimo sumar lesiones y presiones psicológicas como si se tratara en todos los casos de una misma violencia?", se pregunta en la entrevista. "La lucha contra los abusos masculinos será más eficaz cuando las feministas se alejen de sus fantasmas para acercarse más a la verdad".
En las leyes contra el acoso sexual, Badinter opina que "se está pasando de sancionar un chantaje sexual realizado por un superior, es decir, un abuso de poder, a la penalización de no se sabe muy bien qué: ¡una atención sexual no deseada! Con leyes así se construyen barreras cada vez más elevadas entre los sexos".
La igualdad de los sexos debe conseguirse con la participación de los hombres y ante todo en el ámbito de la vida privada, comenta. "Se trata de hacerles ser conscientes de una situación injustificable moralmente, que exige un cambio de su parte. El proceso es largo, porque implica una evolución en la mentalidad masculina, pero es el único posible". Y la clave de la que depende todo es "el reparto de las cargas familiares y domésticas".


Luis Petersen Farah
(v.pág.14 del periódico Público del 13 de enero de 2008).
Hay quienes creen que hay dos tipos de personas: seres humanos y mujeres.


Georgia Frontiere, dueña del equipo de futbol americano Los Angeles Rams

Esquela de una viuda honesta

Fulanito:
Si creías que el día de tu muerte te escribiría una esquela piadosa e hipócrita que hablara bien de ti para que tu memoria fuera la del hombre bueno, cariñoso y honesto que nunca fuiste; si creías que seguiría fingiendo y hacerles creer a todos que fuiste un padre y esposo ejemplar, te equivocaste. Hoy dejo de fingir y de ser tu tapadera. No más mentiras. No más palabras y cartas protectoras de tu persona. Llegó el día de decir tus verdades, de llamar al pan, pan y al vino, vino.
Comienzo por decir que durante toda tu vida fuiste un reverendo hijo de la chin...
Tenias tus amoríos y creías que yo no me daba cuenta. Nos tratabas a todos a grito pelado. Te hacías tarugo con tus deudas económicas y morales. Tu palabra no valía nada.
A mí me hiciste infeliz. Pero más me duele que a nuestros hijos los hayas hecho cómplices de tus transas, corruptos y deshonestos como tú.
No tienes idea de la vergüenza que sentía con mis hijos y con los demás.
Si antes callé, si no lo grité a los cuatro vientos como muchas veces quise hacerlo, fue simplemente por miedo. Miedo a la andanada de gritos, insultos y golpes que me propinarías frente a mis hijos por desenmascararte y decirte tus verdades.
Odiaste a mis padres e intentaste alejarme de ellos, porque sabías que eran mi refugio, porque les contaba de tus agresiones y porque en más de una ocasión me aconsejaron dejarte.
Me atrevo a escribir esta esquela porque sé que los muertos no leen y porque ya no estas aquí para azorrillarme ni para impedirme a golpes decir lo que pienso, y porque ya no podrás descargar tu ira contra mis hijos.
Por último te digo que si por algún extraño motivo nos llegáramos a encontrar en otra vida, cosa que dudo, porque por todo lo que en vida hiciste, no deberías estar en el mismo lugar que yo, pero si de cualquier manera Dios te hubiera perdonado y admitido en algún paraíso y nos llegamos a cruzar, ni me saludes, ni siquiera me dirijas la palabra, ya que haré uso del derecho y del compromiso que adquirí cuando equivocadamente me casé contigo y acepté que el matrimonio sería hasta que la muerte nos separe. Y la muerte ya nos separó.
No te deseo más mal que el que la misma vida te dio, pero eso sí, nunca jamás volverás a insultarme y a golpearme. En esta vida no podrás, porque afortunadamente para mí, ya te fuiste, y si hubiera otra, espero que habrá alguien que me defienda de patanes como tú.
Mi peor error no fue haberte conocido, sino no haberte puesto un alto la primera vez que me gritaste y me abofeteaste.
Me aguanté, más que por miedo, por estúpida. Pero las estúpidas también van al cielo, y los patanes... espero que no. Porque lo patán no se quita ni tiene remedio y en cambio la estupidez se quita aprendiendo. Y yo ya aprendí.


Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.6 del periódico Mural del 31 de enero de 2008).
Si se escoge a un patán, patán será hasta el fin de sus días, sea como sea la mujer que se tope con él, que también puede ser una viborita, o una chava conciente de sus capacidades, de lo que quiere dar y recibir en una relación y dispuesta a rodearse de personas afines.


Dalísima
(v.pág.2 del suplemento "Ocio" del periódico Público del 1o.de febrero de 2008).

La generación de las mujeres fuertes

Allí están, pisando los 50 y algunas esquivando los no muy lejanos 60...
Son las que defendieron a ultranza, aun con pena de no poder asistir al próximo "asalto", el largo diminuto de sus faldas;
Minifaldas
las que se calzaron los Hot Pants con las botas bien largas y ajustadas; las que se hacían la "toca" y llevaban el pelo largo y muy lacio; esas que soñaban como Susanita con el príncipe azul, y adoraban a Mafalda y su ideario;
Susanita Mafalda
aquellas que eran en apariencia la incoherencia con forma de mujer pero que engendraron la "generación de las mujeres más fuertes que pisaran el planeta"; fueron las que soñaban con el príncipe azul y a la vez caminaron con paso firme y altivo las universidades, blandieron las banderas de la "independencia femenina" así como también defendieron apasionadamente los ideales de LIBERTAD en la político.
Y en medio de todo eso crecieron, dejaron la adolescencia, y entraron a la juventud con los miedos de las dictaduras y las traiciones de quienes representaban sus ideales.
Algunas se encontraron con su "príncipe azul". A otras se les fue "destiñiendo", pero ellas se empeñaron en conservar como sea, la imagen del azul que las había enamorado... Algunas tuvieron hijos e interrumpieron sus sueños universitarios. Otras, lucharon a costa de noches insomnes salpicadas con sus compromisos laborales y cumplieron con todos los mandatos a rajatabla, aún estando solas. Ahora luchan contra el temido paso del tiempo, y lo hacen con la majestuosidad de los grandes, dándole la bienvenida a las primeras arrugas, defendiéndolas a capa y espada porque son las "señales" de sus vivencias, en toda su magnitud.
Se volvieron "minas cancheras" y se enfundan en los mismos jeans que las adolescentes y hasta salen airosas de las comparaciones... Van al gimnasio aunque lo odien. Abandonaron las grasas y carbohidratos para seguir siendo parte de lo que fueron. Amaron, sufrieron y se cambiaron el color y largo del pelo cuantas veces la depresión, las separaciones, las angustias, las pérdidas, los sinsabores, las decepciones, se los demandaron. Criaron a sus hijos con libertad y aire "compinche". Lloraron en la puerta de los jardines de infantes, en las primeras fiestas escolares. Se aterrorizaron cuando los vástagos transitaban el final de la secundaria y empezaban a decidir sus destinos.
Y hoy están allí, cancheras, abriendo ventanas cuando los sofocones las atacan; arrasando las vidrieras de los shoppings cuando "otras" depresiones las invaden, y saliendo nuevamente sin cicatrices, porque sólo ellas saben de verdad que la vida continúa y hay que transitarla airosamente.
A veces los hijos las critican porque"no saben nada". Son descalificadas por esos "adolescentes eternos"... Pero son las mismas, con un cuerpo que cambió y una historia de vida recorrida con pasión, que se calzaron aquellos Hot Pants... Las que todavía recogen los pedacitos de sus amores y se aprestan a armarlos nuevamente, cada día... Son "la generación de las mujeres fuertes".
Agradezcamos que existen y que hicieran que este mundo sea un abanico de independencia femenina, de ideales de LIBERTAD y de Mick Jagger, Paul Mc Cartney, mezclados con Julio Iglesias y las canciones del Nano. Si, parecieron y siguen pareciendo la incoherencia con forma de mujer, pero bajo su piel hay un perfecto orden del amor, la entrega, los códigos, la amistad, la vida misma...
(Recibido por e-mail el 7 de febrero de 2008).
Todas las mujeres valen por sí mismas sin necesidad de llevar el signo oprobioso que a sus nombres se agregan como advertencia de propiedad particular, como si fueran posesión personal de un hombre. Nadie es de nadie, ni puede haber otra pertenencia que aquélla que deriva del amor.


Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de febrero de 2008).
El sistema de usos y costumbres en varias comunidades indígenas de México es discriminatorio y viola los derechos humanos y políticos de las mujeres, dijo hoy la Comisión Nacional de Derechos Humanos, al emitir un informe sobre el caso de una mujer a la que negaron intervenir en política.
Según la institución, se pudo comprobar que en comunidades las autoridades indígenas niegan el acceso a las mujeres al poder publico con el argumento de la defensa de los usos y costumbres.
"Es usual en esas comunidades que los hombres desplacen a las mujeres, condenándolas a ser elementos pasivos de la vida comunitaria y a obedecer órdenes que soslayan sus prerrogativas inalienables", señaló la CNDH.
El organismo explicó que en algunos de esos municipios el sistema de usos y costumbres también es utilizado por grupos para perpetuarse en el poder e impedir que otros miembros de la comunidad participen en la toma de decisiones.
En los hechos hay localidades en el territorio mexicano donde "es casi imposible que una mujer gobierne" y se cancelan sus derechos al voto y a intervenir en la vida pública con igualdad y sin discriminación, aseguró.
El organismo defensor de los derechos humanos recordó que aunque en las últimas décadas se han registrado avances en el proceso democrático, estos beneficios "son ajenos a la realidad de una gran cantidad de mujeres, que ejerce una ciudadanía amputada de sus derechos elementales".
La CNDH recordó que las leyes son iguales para todos y que cualquier costumbre por antigua que sea debe interpretarse de acuerdo con la Constitución, los derechos humanos y los valores de la democracia.
(V.Agencia Efe del 6 de marzo de 2008).
Mañana, Día Internacional de la Mujer. Según el INEGI, éstas realizan 56 horas semanales de trabajo doméstico desde los 14 años. Si se les pagara el salario medio de cotización y las horas extra, al cumplir 60 años habrían ganado, aproximadamente: 4.5 mdp ...sin prestaciones.
(V.pág.4 del diario Público del 7 de marzo de 2008).
Hombre: Mi amor, si me muero, ¿llorarás por mí?
Mujer: Claro mi amor, si tú sabes que yo lloro por cualquier tontería.

En la biblioteca:
-Señorita, ¿dónde está el libro Hombre, un ser perfecto?
-Allá al fondo, en la categoría de ciencia ficción.


(V.pág.160 de la revista Selecciones del Reader's Digest de marzo de 2008).
Fue el Día de la Mujer y, por muchos argumentos que la realidad presenta, la celebración resulta el recordatorio de todo lo que falta por hacer para lograr un trato más equilibrado, menos prejuiciado, porque la mujer, que participa en la vida productiva de este país en casi todas sus dimensiones, no cuenta ni con el aprecio y la atención suficientes, ni con las oportunidades de igualdad que debiera. Este es un hecho que puso de manifiesto Margarita Zavala, abogada con carrera política propia que también es esposa de Felipe Calderón, aunque se la ve poco y se la escucha menos. Sin embargo, en días pasados, apartándose de los artificios y festejos, expuso la realidad que las mujeres viven y puso el dedo en la llaga:
En 2005, la tasa de participación económica de las mujeres alcanzó 38%, sin embargo, en los consejos de administración de las grandes empresas mexicanas, sólo 1% de los cargos de dirección general y sólo 3% del nivel directivo, es ocupado por mujeres, lo que, además de ser discriminatorio, pareciera una contradicción, pues por cada 48 hombres que se matriculan en la universidad, ingresan 52 mujeres y, en términos de excelencia académica, resulta que desde primaria hasta la educación superior, en México, son las mujeres las que obtienen más altas calificaciones.
Pero las cifras reflejan más: de acuerdo con Margarita Zavala, el ingreso salarial de las mujeres profesionistas es cerca de 17% del de los hombres en los mismos cargos, y es sólo en el trabajo doméstico donde la paga es más alta para las mujeres. Datos que hablan del inequitativo trato laboral hacia las mujeres, producto de una mezcla que no ha podido erradicarse: prejuicios y discriminación.

[Para el webmaster, el gran problema a resolver es el papel que la mujer tiene en la formación de la familia, en el cuidado de los hijos, que la hace, muchas veces, que voluntariamente haga un paréntesis de varios años en su vida profesional del que ya nunca logra recuperarse. Solucionando este punto se vería incrementar la participación de mujeres en los más altos puestos... Las guarderías son una solución mediocre y para muchas mujeres, inaceptable. La familia extendida cada vez es menos extendida, por lo que muchas veces ya no existe como un apoyo... Y la mayoría de las mujeres siguen queriendo formar una familia y los hombres no quieren hacer un paréntesis en su vida profesional, sacrificándola para dedicarse a los hijos... Hay que recordar esa otra discriminación implícita en que después de los 35 años de edad es casi imposible encontrar un buen empleo y de la que muy poco se habla.]


Lourdes Bueno, investigadora de la Universidad de Guadalajara
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 11 de marzo de 2008).
Cada año 300,000 hombres mexicanos planean, avalan y ejecutan actos concretos de violencia contra las mujeres que aman (o que dicen amar) y un porcentaje significativo, y variable cada año, terminará asesinando a la mujer con tal de que no lo deje. Cada 15 segundos un hombre decide violar a una mujer, y para ello hace una estrategia que nada tiene que ver con el instinto sexual y mucho con el deseo de controlar y poseer por la fuerza a otro ser humano. En 6 de cada 10 casos de violencia de pareja el hombre utiliza a sus hijos o hijas como rehenes, para evitar que la mujer deje la relación violenta; en la mayoría de los casos él estuvo en el lugar que ahora ocupa su hijo. Casi la mitad de los agresores tienen estudios superiores o medios superiores. Las organizaciones de mujeres atienden a un porcentaje de mujeres y sus hijos e hijas, pero ¿Dónde están los modelos de hombre pacífico? No se puede seguir hablando de violencia intrafamiliar y contra mujeres sin contextualizar. Individualizar y deshistorizar estas violencias es negar su poder de reproducción cultural, su impacto social y el profundo dolor que producen.
En los años 70 pequeños grupos de hombres se rebelaron contra la guerra sumándose al movimiento feminista y nacieron los primeros grupos de hombres contra la violencia masculina. Desde entonces, en el mundo se han creado poco más de un centenar de grupos dirigidos a revisar los valores masculinos, a educar y prevenir conductas violentas. En México muy pocos esfuerzos funcionan. La mayoría han fracasado. Los agresores los utilizan para evitar ser llevados ante la justicia, o para recuperar a la mujer y seguirla maltratando. Sabemos que por cada 9 mujeres que participan en ONG´s por la paz hay un solo hombre. Los refugios para mujeres trabajan con mujeres que aprenden a educar sin violencia, y con niños, para transformar sus valores masculinos. Sin embargo el ciclo de la violencia en la familia no podrá detenerse si los hombres, como género, no asumen su responsabilidad para prevenir, evitar y erradicar la violencia masculina; no sólo porque al final se revierte contra toda la sociedad, sino porque el niño maltratado que casi todos llevan dentro necesita saber que hay otras formas, amorosas y compasivas de ser varón. No hay transformación social, sin haber antes una transformación individual, escribió Krishnamurti. Por eso se solicitan hombres buenos para cambiar a México, interesados en organizarse y darnos esperanza.


Lydia Cacho
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 31 de marzo de 2008).
Aproximadamente el 58% de los estudiantes de último año en Estados Unidos son mujeres, y la proporción de muchachas a muchachos es probable que pase de 60/40 en unos cuantos años. La diferencia es peor para los hombres de raza negra, que son superados en los campus (campi para los puristas del latín - el webmaster) en 2/1 por las mujeres de raza negra.
"Es una burda generalización decir que muchachos más flojos entran a los colegios por encima de muchachas de alto rendimiento", comenta Jennifer Delahunty, decana de admisiones del Kenyon College, "pero en cuanto a desarrollo, las muchachas traen más a la mesa que los muchachos, y esa disparidad ha crecido en los últimos años".
Claro, aceptar eso es es tabú, como se dio cuenta Delahunty hace 2 años. Ella participaba en maratónicas reuniones de comité, acumulando muchachas brillantes a la fila de espera, mientras que muchachos menos capaces se colaban, cuando recibió un correo electrónico informándole que su propia hija había sido puesta en la lista de espera. La experiencia la inspiró para escribir un editorial confesándose: "A Todas las Muchachas que he Rechazado", para el New York Times, y las respuestas incendiaron su buzón. "Enfureció a feministas y misóginos; tuve ambos extremos del espectro", me dijo. "Los misóginos decían que las mujeres ya tenían demasiadas ventajas. Y las feministas dijeron: ¿Cómo te atreves a no tratar a las mujeres como a los hombres?" Pero lo que más la pasmó fue la reacción de las jóvenes: en su mayoría ellas asumieron que así era como las cosas funcionaban. "¿Por qué no están marchando en las calles? Esa es la parte que me mata", declara Delahunty. "No es justo y las jóvenes deberían estar diciendo algo acerca de ello".
Las reglas para las admisiones son borrosas, el proceso opaco, las necesidades de la institución van primero. Estas incluyen asegurar que los de nuevo ingreso no sean 70 mujeres por cada 30 hombres, porque eso hace la escuela menos atractiva tanto para los hombres como para las mujeres.
Pero la brecha persiste en los campus, donde las mujeres tienden a ganar más honores, a unirse a más clubs, a hacer más trabajo voluntario. "Nos sentamos y discutimos acerca de por qué más hombres no están solicitando roles de liderazgo", comenta Jason Zelesky, decano asociado de estudiantes de la Clark University en Massachusetts, con proporción de mujeres de 60/40.
Los decanos de los colegios con los que he hablado están preocupados de que haya algún mensaje que los muchachos no estén recibiendo, que les falten modelos de rol que les hablen de la importancia de una educación amplia y profunda. "Después de 40 años sigo encontrando más difícil hablarles a los hombres en entrevistas", dice el decano de Haverford Greg Kannerstein, "debido a que parecen tener intereses más estrechos que las mujeres". El se pregunta si las escuelas y los padres han envuelto a los niños en algodones, enfocados en el "apoyo" y sacrificando la responsabilidad.


Nancy Gibbs
(v.pág.56 de la edición internacional de la revista Time del 14 de abril de 2008).
Me parece muy bien, muy bien que por fin se instale la igualdad de género. Ya estaba bien de la sumisión. Ya estaba bien de que el trabajo de la mujer en la casa estuviera minimizado por el del hombre, por que él es el que "traía el dinero". Porque cualquier trabajo es igual de digno y trascendente. A las mujeres que laboran en la casa deberían pagarlas y pagarlas bien. Ocurre en los países occidentales más avanzados socialmente. Pero sólo en ellos. Las mujeres tienen la responsabilidad de la crianza de los hijos. Una suprema responsabilidad porque eso repercute, no solo en la familia sino en toda la sociedad.
Ya está bien de la violencia de género. Aquí en España mueren muchas mujeres por la virulencia machista. Claro que todos los pusilánimes que lo practican ignoran, o pretenden ignorar que golpear a una mujer constituye un delito. Y es un delito muy penado, afortunadamente. Además se ha creado la conciencia de marginar a todos esos cobardes por parte de la sociedad. Mi alegría es doble. Y todo esto ha sido gracias a una labor sacrificada y silente. Al esfuerzo de los siglos, sobretodo tras la revolución industrial. Mujeres como Mariana Pineda, a la que ejecutaron en pleno siglo XIX por bordar una bandera liberal, contribuyeron con su vida a que hoy tengamos, hombres y mujeres, los mismos derechos y deberes.
Pero hay que seguir luchando. ¿Porqué una mujer tiene que percibir un salario menor que el hombre ocupando puestos análogos en el trabajo? ¿Porqué tantas reticencias en que una mujer ocupe cargos de responsabilidad? ¿A qué son debidos los temores, que a veces se convierten en toscas ironías, denostando el papel de la mujer? Y eso no es sólo en el terreno laboral. Ocurre en diferentes rubros. Por eso hay que seguir animando, apoyando a las mujeres a que ocupen su responsabilidad en la sociedad.
Rodríguez Zapatero nombró a un nuevo gabinete hace menos de dos semanas. Por primera vez en la historia de la democracia en España hay más mujeres que hombres. Además dio un golpe de efecto al colocar a una mujer joven en la responsabilidad de la defensa del país (algo que, con pensamiento machista, estaría reservado en exclusiva a un hombre). Me sorprendió ver a la Ministra Carmen Chacón en Afganistán. Me sorprendió verla pasando revista con un embarazo ya avanzado. Porque además, la Ministra de Defensa está encinta. Claro que todo aquello alimentaba el morbo pero también la admiración y el coraje. Sorprende también encontrarnos en este gabinete ministras tan jóvenes como Bibiana Aído, con tan sólo 31 años obtiene una cartera nueva. Se trata del Ministerio de Igualdad. Algo que pudiera parecer irrelevante pero, que en pleno siglo XXI resulta trascendental. El golpe de efecto de Zapatero fue nombrar incluso más ministras que ministros.
Ahora tendrán que demostrar su eficacia, claro tanto hombres como mujeres. Porque lo que no funciona es que el Presidente Zapatero haya creado un gabinete con la presunción de que "somos los más progresistas del planeta". Pero bueno, ese es otro cantar. Sólo el tiempo y la gestión del gabinete lo dirán. Ha habido ministros y repito, ministros -ellos- que han sido nefastos y nadie lo ha criticado porque su calidad de hombres sino por su gestión. Espero que las críticas al gabinete femenino vayan en esa dirección. Si la gestión de las ministras no fuese la deseable espero que luego no digan "claro, como era ministra". Eso me recuerda a las mujeres al volante. Todavía en 2008 escucho a amigos y compañeros decir que las mujeres no saben manejar. Cuando acabemos con esos tabúes podremos hablar realmente de igualdad. Mientras tanto seguimos siendo machistas.


Alberto Peláez
(v.pág.25 del periódico Público del 27 de abril de 2008).
Para una especie es muy mala inversión tener igual número de machos que de hembras, lo sabe el granjero que no compra 50 gallos para sus 50 gallinas, y lo sabe aún mejor Madre Naturaleza que elimina machos al por mayor y protege hembras con diversos mecanismos.
Tanto la naturaleza como la sociedad eliminan a los machos sobrantes, llamados técnicamente "supernumerarios". La naturaleza dota a los machos con menos reservas de energía y les impone, a la vez, mayor gasto de energía. Son perfectos para la pelea, breve y definitiva, no para la resistencia. Una hambruna trae la muerte, primero, de los machos, por sus menores reservas y mayor gasto energético. Sus muertes dejan más alimento a hembras y crías. La sociedad asigna las tareas más riesgosas, entre ellas la guerra, a hombres, porque si mueren son sustituibles; las hembras, no.
Hay especies que en tiempos de escasez hacen poblaciones enteramente femeninas que se reproducen por partenogénesis: la falta de calorías en la hembra enciende alarmas y suspende la producción de machos. Cuando vuelve la abundancia, la especie vuelve a producir machos.


Luis González de Alba
(v.pág.35 del periódico Público del 27 de abril de 2008).
Después de estar casados durante 25 años, un día miré a mi esposa y le dije:
-Querida, ¿te das cuenta de que hace 25 años yo tenía un apartamento barato, un carro barato, dormía en un sofá-cama barato, veía televisión en un televisor de 10 pulgadas en blanco y negro pero dormía todas las noches con una despampanante rubia de 25 años? Ahora tengo una hermosa casa un carro último modelo, una cama grande, un televisor enorme de pantalla de plasma, pero duermo todas las noches con una mujer de 50 años con un poquito de sobrepeso. Me parece que no estás manejando bien tu parte de la situación, pon de tu parte.
Mi esposa es una persona muy razonable. Me dijo:
-Mi amor sal y busca una despampanante rubia de 25 años super delgada para que te acuestes con ella y yo me aseguraré de que... vuelvas a vivir en un apartamento barato, tengas un carro barato y duermas en un sofá-cama barato... ¡para que no añores!
Yo me callé la boca y saqué la basura.

MORALEJA (tomen nota todos:)

Las mujeres son y serán siempre más cabronas que bonitas, y los los hombres son y serán siempre más calientes que inteligentes.

Era de él.

(Recibido por e-mail el 27 de mayo de 2008).
La cursilería que arrasa en estos días diría que es "muy padre ser padre" o que "a papá con amor, regálale un Ipod o una camisa de cocodrilito". Nadie se atreve a decir: "Al padre que está ausente emocionalmente todo el año, pero que trae dinero a casa, celébralo" o "para aquél que repartió su esperma en varios cuerpos: una suscripción anual de Hola!". O: "Para el padre a quien nadie enseñó a serlo: una suscripción a ESPN". Este domingo Emilio Gamboa seguramente le llamó a Kamel Nacif para recordarle: "¡Papá, tú mandas!". Pero ¿qué significa ser padre?

La realidad es que el país está lleno de hijos que fueron abandonados por sus padres, ya sea emocional, física o geográficamente. De padres que golpean a sus hijos porque les enseñaron que ser hombrecito es ser macho y violento. Hay miles de hijos que juraron no repetir el modelo aunque a veces lo hacen. Padres a quienes les enseñaron que para ser hombre hay que tener mucho sexo y que la mujer es la responsable de evitar el embarazo. Padres que tuvieron que dejar la universidad porque no se pusieron condón, y les forzaron a casarse y a tener una criatura no deseada.

De la maternidad se dice demasiado. De la paternidad nada. Quienes han estado en contra del derecho de las mujeres para tomar decisiones sobre su cuerpo y la maternidad han evitado a toda costa hablar del papel de los inseminadores o de la paternidad no elegida.


Lydia Cacho
(v.periódico El Universal del 16 de junio de 2008).

Cómo arruinan los romances los hombres:

Hombre arruinando un romance.


Política masculinizada.

La marginación femenina en la política adquiere mayor dramatismo en el caso de los gobiernos municipales: sólo 96 de 2,439 alcaldías son encabezadas por mujeres, y de 50,000 regidores y síndicos que hay en el país, 49,000 son hombres.

De esa forma, las mujeres representan sólo 3.9 por ciento del total de los presidentes municipales.

El mismo panorama se repite en otros niveles de gobierno: de 32 gubernaturas del país, sólo 2 son ocupadas por personas del sexo femenino -Ivonne Ortega, en Yucatán, y Amalia García, en Zacatecas-, lo que significa que 93.7% de los mandatarios estatales son varones.

A pesar de que desde 2002 el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales incluye la Ley de Cuotas, que estipula que 30% de los cargos públicos deben ser ejercidos por mujeres, prácticamente todas las esferas de gobierno están cerradas a ellas. En la Cámara de Diputados, de las 500 curules, sólo 108 están ocupadas por mujeres, cifra que representa 21.6% del total, muy inferior a lo que marca la ley.

En el Senado, donde existen 2 mujeres en la mesa directiva, integrada por 8 legisladores, la representación del género femenino también es marginal: de 128 curules, 24 son de mujeres; es decir, 18.75%, la mayoría postuladas por el blanquiazul.

¿Y cuántos de esos huesos están ocupados por mujeres simplementoe porque son esposas de altos jerarcas partidistas? Pregunta el webmaster.


(V.pág.18 del periódico Público del 29 de junio de 2008).
Las mujeres que buscan ser iguales a los hombres carecen de ambición.


Timothy Leary, psicólogo estadounidense
La castración química debe considerarse más como una medida de seguridad que como un castigo, sostuvo el académico Pablo Sergio Rebollo Munguía, de la Facultad de Derecho de la UNAM.

En un comunicado, indicó que este método ha probado su eficacia en países europeos, y México puede adoptarlo para inhibir ciertos delitos, en especial sexuales, en los que la violencia tiene un fuerte componente hormonal.

El experto mencionó que, según cifras de las procuradurías generales de la República y de Justicia del Distrito Federal, cada hora se comete una violación, por ello la propuesta es reducir esa conducta al disminuir la cantidad de testosterona en la sangre con fármacos conocidos genéricamente como antiandrógenos.

Indicó que existen dos propuestas para establecer la castración química en México, una en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y la otra en Chihuahua.


(V.Notimex del 18 de julio 2008).
Mujeres maltratadas casi todas, vistos los niveles salariales, la doble jornada de trabajo en la casa y fuera de ella, las tradiciones machistas, el acoso en las calles, etc.


Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 20 de julio de 2008).
Aunque algunas encuestas revelan que el oficio de ama de casa consume entre 6 y 9 horas diarias (no muy distante a las 8 que marca la ley para cualquier jornada laboral), es prácticamente imposible cuantificar con precisión el tiempo que una mujer dedica a las incontables tareas de administración y ejecución que demanda el funcionamiento de una casa, sin contar la ausencia de días libres o las faenas a deshoras.

Una ama de casa, como opina Brenda Jiménez, secretaria de un consultorio y madre de un niño de 5 años, "no tiene hora de entrar o salir, ni dispone de tiempo para el descanso al igual que el resto de la familia. Es el empleo más ingrato que puede existir porque ahí no hay domingos, puentes, días de fiesta ni remuneraciones por lo que haces".

A Roxana N, su marido no la "deja" trabajar, porque dice que no es "de hombres" permitir que sus mujeres lo hagan, pero no se incomoda con los dineros que ésta se procura haciendo pasteles, distribuyendo una línea de cosméticos, vendiendo paletas heladas que los chiquillos acuden a comprar a su casa y mercadeando cuanto le es posible entre sus amistades que admiran su temple luchón y la prudencia con que soporta las reconvenciones de su marido, cuando juzga que algo en casa no está en su lugar porque "la señora anda jugando a trabajar". Amalia, su hermana, es quien relata con indignación los malos hábitos de su cuñado: "Yo misma he llegado a sostener altercados con él, por el poco respeto que le tiene a mi hermana y el desprecio con que se expresa sobre lo que la pobre hace para completar el gasto. Nunca le ha reconocido mayor mérito y no se cansa de burlarse en público de lo que califica como sus 'negocitos piteros'. El quiere una sirvienta de tiempo completo y mi hermana le concede el gusto porque, además, dice sentirse muy feliz como ama de casa. El problema es que sus 2 hijos adolescentes la ven igual y le exigen que los atienda, los lleve, los traiga y les sirva de cenar frente a la televisión. Ya mejor no me meto, porque salgo desplumada por andar, según él, de liberada y sin un marido capaz de meterme en cintura".

Según lo considera la sexagenaria Ramona Valenzuela, hoy viuda y recién jubilada, "la mujer trabaja en casa sin sueldo ni prestaciones, pero lo peor es que, aunque se haga cargo de atender las necesidades domésticas de toda la familia, muchas veces no tiene independencia económica ni derecho a disponer para lo que se le antoje. Cuando es sólo el hombre quien provee en lo económico, es también quien toma las decisiones y, aunque no se puede generalizar, abundan los casos en que el ama de casa no tiene ni voz ni voto, y pasa a ser parte del menaje de una casa".


Patricia del Castillo
(V.pág.8-B del periódico El Informador del 21 de julio de 2008).
Contra los estereotipos de maestros y padres, de que a los varones les va mejor en matemáticas, nuestros datos muestran que las niñas han igualado a los varones en su desempeño en matemáticas.


Janet Hyde, profesora de Psicología de la Universidad de Wisconsin
(v.pág.42 del periódico Público del 25 de julio de 2008).
Vi en varias librerías expuesto el libro de Josefina Vázquez Mota, titulado "Dios mío, hazme viuda por favor". Esto me hizo gracia y supuse que sería una obra para reír.

Hoy tengo dicho libro en mis manos y me digo: "Es serio". Va dirigido a las mujeres sobre todo, y la viudez a la que se refiere es la de que ellas se quiten esos estorbos que las impiden ser ellas mismas y vivir... vivir a gusto.

Afortunadamente con el tiempo las mujeres, algunas, han alcanzado el nivel que merecen y han llegado, como la misma autora, a los puestos de importancia que su calidad y cultura humanas merecen, pero aun hay muchas, y Josefina Vázquez Mota lo recalca, que viven en segundo plano, como si fueran objetos, cosillas sin valor y son golpeadas.

Cuando se habla de la mujer hay que incluir a las indígenas, pobrecillas, y la autora no las olvida. Vean a una de estas mujeres mexicanas cargadas de hijos, de trabajo y de vejaciones del marido, un macho con sombrero ancho.

Pero también las mujeres de las ciudades sufren golpes y humillaciones, muchas. Yo me pregunto cómo fueron sus noviazgos. ¡Una mentira!

Al cabo de un tiempo las desprecian porque guisan mal, no son elegantes, están gordas . Si la esposa culturalmente no llega al nivel del marido, la veja, pero si ella tiene inteligencia, estudios y una profesión que sobrepasa a la del hombre, éste no puede soportarla. ¿Cómo es posible si hasta hace poco las faltas de ortografía y la letra como garabatos de la esposa eran gracias que valoraba el marido? Y éste utilizará muchas veces en público frases dirigidas a ella con el ánimo de achicarla, duele esta humillación tanto como los golpes que reciben otras. Y es de este caso, las cultas mujeres humilladas por el esposo inferior de lo que habla muy poco Josefina, siendo tan importante.

Pero por suerte, los tiempos se van modificando. Hoy en las universidades estudian como camaradas ellas y ellos, y ya he oído decir a los muchachos que hoy no desean una compañera ignorante, sino igual que ellos y admiran a la colega que los supera como admiran al compañero que obtiene 10 en sus exámenes.

Claro que hemos de admitir que cada dama realmente es un caso distinto y no puede generalizarse en total la situación de la mujer, en algo coinciden muchas, pero está el entorno de cada una y los hijos que unen o ¿atan?

Deshecha está la mujer sola con 3 hijos, aunque sea ejecutiva del mejor negocio del mundo y gane una fortuna, trabajo, hijos, hogar... podrá tener quienes la sirvan, pero ella ha de obtener el dinero para todo con un esfuerzo, sonrisas y fingido buen humor.

Buen libro. Buen título.


Gabriel Paz, escritora
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 30 de julio de 2008).
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, afirmó que espera ver un día a una mujer de Arabia Saudí participar en unos Juegos Olímpicos.

"Espero con impaciencia el día en que una atleta femenina saudí tome parte en la ceremonia", indicó Rice, en referencia al tradicional desfile de los deportistas de cada país en el ceremonia de apertura.

"Pienso que cuando las mujeres puedan votar, también estarán en los Juegos Olímpicos", estimó Rice.

La funcionaria añadió que muchos países de mayoría musulmana, como Afganistán o Iraq, autorizan ahora a las mujeres a participar en competiciones deportivas, pero no es el caso de Arabia Saudí.

En este último país, los deportes para las niñas están prohibidos en las escuelas públicas y las mujeres, que deben cubrirse la de la cabeza a los pies en público, y además no tienen derecho a conducir.


(V.pág.15-A del periódico El Informador del 18 de agosto de 2008).
Allison, una amiga mía, adoptó un gato callejero y lo llevó al veterinario para que lo castrara.

-Estoy casi seguro de que ya lo operaron- dijo el médico.

-¿Cómo puedo estar completamente segura?- preguntó Allison.

-Observe si el gato hace cosas "de macho".

-Ya se la pasa echado en el sillón todo el día- dijo mi amiga. -Si empieza a acaparar el control remoto se lo traeré.


(V.pág.135 de la revista Selecciones del Reader's Digest de octubre de 2008).
La incorporación de la mujer a los ámbitos que hace unas décadas eran exclusivos de los hombres provocó una crisis de identidad en la masculinidad, afirmó la doctora Humbelina Loyden Sosa, académica del área de investigación Mujer, Identidad y Poder de la Universidad Autónoma Metropolitana.

La especialista explicó que a partir de que cada vez hay más mujeres con mayores niveles de escolaridad, que ya no aceptan el dominio conyugal, que defienden su libertad y ocupan puestos de poder, hay un gran desconcierto por parte de un sector masculino.

"Muchos hombres han perdido los tradicionales espacios de poder que ocuparon durante bastante tiempo", resaltó la académica. Comentó que en los estudios de género se maneja como hipótesis que la crisis de identidad de la masculinidad ha contribuido a que la violencia hacia las mujeres esté en aumento, sobre todo a partir de la última década.

La autora del libro Los hombres y su fantasma de lo femenino resaltó que lejos de que la violencia hacia las mujeres esté en retroceso, como consecuencia de la existencia de una mayor cultura sobre la equidad de género, "lo que vemos es que eso no sucede en la realidad".

Destacó que en México siguen siendo una minoría los hombres que participan en el cuidado de los hijos y en las labores del hogar, así como los que apoyan el desarrollo profesional y personal de las mujeres.

Para la especialista la crisis de identidad de la masculinidad se debe a que muchos individuos "se quedaron atrapados en un esquema tradicional de lo que era ser hombre y eso, ahora, no les funciona".

Mencionó que la mercadotecnia y los medios de comunicación dificultan la construcción de una nueva identidad masculina, porque sigue reproduciendo estereotipos basados en la cultura falocéntrica.


(V.pág.12-D del periódico El Informador del 29 de octubre de 2008).
A nadie asombra que México esté en el lugar 97 en igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, según el reporte del Foro Económico Mundial publicado esta semana. A nadie le asombra lo lejos que están las mujeres mexicanas de los puestos de gobierno o del congreso, lo lejos que están de ganar lo mismo que los hombres en trabajos iguales o simplemente lo lejos que están del trabajo. Es una vergüenza, pero así es.


Luis Petersen Farah
(V.pág.14 del periódico Público del 16 de noviembre de 2008).
El Instituto Nacional de las Mujeres llamó a los congresos del país a modificar algunas disposiciones del derecho penal porque ponen en riesgo la vida y la seguridad de la población femenina, y son una licencia para matar.

La presidenta de Inmujeres, Rocío García Gaytán, explicó en un comunicado que una de las figuras que se debe derogar cuanto antes es la del homicidio por infidelidad conyugal o por razones de honor, previsto aún en 14 códigos penales del país.

"Especialmente nos preocupan los casos de Campeche, Tamaulipas y Michoacán, en donde la pena mínima para el que prive de la vida a su cónyuge o concubina es de apenas 3 días de prisión. Esto es una licencia para matar mujeres", destacó.

La titular de Inmujeres señaló que debe revisarse con detenimiento el delito de rapto, vigente en 20 entidades federativas.

Se debe proteger a la mujer que es sustraída por un hombre, por violencia física o moral, para realizar un acto erótico sexual o casarse, cuya responsabilidad penal se extingue si el delincuente se casa con la mujer a la que secuestró y abusó sexualmente.

García Gaytán señaló que "las mujeres estamos aprendiendo cada vez más nuevas formas de ejercer el poder en el reconocimiento" y la participación de la población femenina ha sido una constante dentro del desarrollo local.

En muchos municipios, las mujeres son consideradas únicamente como amas de casa, madres de familia, educadoras y sujetas del clientelismo político, sobre todo en época electoral y no vistas como agentes activos, sujetas de derechos y toma de decisiones, acusó.


(V.Notimex del 19 de noviembre 2008).
La existencia de ciertos verdugos -no todos, pero sí algunos- sería imposible sin la complicidad activa o pasiva de ciertas víctimas. Sobre eso de las complicidades conozco, casualmente, otra interesante historia doméstica, que concluyó cuando él se despertó a media noche, se la encontró sentada en el borde de la cama, mirándolo, y ella dijo: "La próxima vez que me pongas la mano encima, borracho o sobrio, te corto la garganta mientras duermes". Y no volvió a tocarla, oigan. El tío machote.

La ignorancia, el miedo, el amor desaforado, ya no son excusas para ciertos comportamientos y tolerancias.

Cualquier mujer, hasta la más ignorante o estúpida, sabe ahora cosas que antes no sabía. O puede saberlas, a poco que mire. Por eso es tan irritante observar en los hombres, adultos o niños, comportamientos que a menudo son las mismas mujeres, madres, hermanas, esposas, las que los transmiten, alientan y justifican. Es como lo del pañuelo o el velo islámico. Cada vez que veo por la calle, en Europa, a una mujer velada con niños pequeños me pregunto hasta qué punto no será culpable, en el futuro, del velo de esa hija y del comportamiento de ese hijo. Poca diferencia encuentro entre la pava que disculpa al hombre que le sacude estopa y la musulmana que afirma llevar el velo como ejercicio público de libertad personal.


Arturo Pérez-Reverte
(v.pág.40 del periódico Público del 30 de noviembre de 2008).

Fuentes: INEGI y Colegio Nacional
(v.pág.10 del periódico Público del 22 de febrero de 2009).
94 convictos de delitos sexuales fueron castrados en la República Checa durante la década pasada, a pesar de las protestas de grupos de derechos humanos.


(V.pág.8 de la edición internacional de la revista Time del 23 de febrero de 2009).
Las mujeres que participan en labores domésticas de su propio hogar representan 96.1%, mientras que los hombres lo hacen en 58.4%, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Los datos del segundo trimestre de 2008 indican que en el país 78 de cada 100 hombres y 42 de cada 100 mujeres realizan actividades económicas.

Sin embargo, en promedio, las mujeres trabajan casi 25 horas más a la semana que los hombres al sumar a las actividades laborales el tiempo dedicado a los quehaceres domésticos.

Cifras a 2002 revelan que al mercado laboral los varones dedican 51 horas con 42 minutos y las mujeres 37 horas con 18 minutos, en promedio a la semana, aunque a labores domésticas éstas dedican 54 horas y 24 minutos, contra 15 horas y 18 minutos de los primeros. Así, las mujeres ocupan casi 92 horas y los hombres 67 a ambas actividades.


(V.pág.11-A del periódico El Informador del 7 de marzo de 2009).
¡Enhorabuena! El aborto pasó de ser un tema de salud pública a un tema religioso, en un país que ¿tiene? a la laicidad como eje de su Constitución. ¡Se logró! No importa que miles de mujeres mueran por abortos clandestinos. No importa que en lugar de solucionar un problema, se le haya tapado. Un triunfo para quienes se encargan de regir la vida de los demás desde una protectora tribuna; un triunfo para quienes se quieren ganar el cielo con el purgatorio de los otros; un triunfo para quienes sin vivir los problemas a los que una mujer se enfrenta, se encargaron de decretar qué deben hacer las mujeres. Y claro que tendrán el cielo por recompensa; porque sin duda todos los que pugnaron por esta ley, ya han comprometido sus vidas para cuidar las vidas de quienes habrán de llegar y estarán trabajando arduamente por ofrecerles a las madres en circunstancias difíciles: casa, cobijo y sustento, además de una adecuada capacitación para tener empleo... Y junto a esto, un programa de cuidado médico y psicológico para su adecuada integración en la vida comunitaria sin el estigma social que la violación, antes de esta ley, tenía.

Es por ello que el cielo debe esperar a quienes en uso de su conciencia han votado, porque su voto no fue sólo una opinión religiosa, sino que significa acompañar a la mujer violada en ese trayecto que, antes, transitaba sola... Ahora será diferente, porque todos los votantes se han hecho responsables de la vida de quienes llegarán; ya nada de miseria, mucho menos de dejarlos en las esquinas aspirando thinner... ahora todo será educación y vida digna. Por ello, es el cielo lo que pueden esperar.

Y para confirmar esto, desde la votación, en las legislaturas ya no hay despilfarros ni parrandas, todos los recursos se abocan a paliar las necesidades de las mujeres violadas, de las mujeres que en peligro de muerte deben pagar costosos tratamientos; ahora ellas ya no tienen de qué preocuparse, la legislatura actual operó un maravilloso cambio de actitud, el que, a pesar de respetar el laicismo, les ganará el buscado cielo.

Y no hay malos entendidos que temer, el cielo está al alcance de su mano porque los legisladores no han expresado su juicio, ni realizado su votación cuidando una fecha electoral, mucho menos haciendo negociaciones en lo oscurito.

Porque los legisladores desde ese día se han encargado de proteger a las mujeres, de hacer que su vida, antes amenazada con todo tipo de peligros, esté ahora cubierta por el respeto: en la calle, en el transporte público, en sus trabajos.

Entonces los legisladores pueden dormir el sueño de los justos sabiendo que no hay peligro, ni de que el cielo se cierre, mucho menos de que los electores ejerzan un voto de castigo... Sus bondades vueltas laureles en sus cabezas, será lo que la mujer tendrá en mente cuando, en peligro de su vida, recurra a la clandestinidad: muerte que los legisladores llevarán atada al cuello en ése, su trayecto al cielo.


Lourdes Bueno, investigadora de la Universidad de Guadalajara
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 31 de marzo de 2009).
Pasando revista a las incomodidades naturales que acompañan la vida de la mujer, no es extraño comprender que en los pasados siglos la consideraran de segunda categoría, es decir, inferior al hombre que pasa a la totalidad de tal cuando empiezan a brotarle la barba y otros pelillos.

Así es que suponían que la inteligencia de la mujer era chiquita, que no podía pensar ni idear como el hombre y durante largo tiempo fue dedicada a labores "propias de su sexo", es decir del "hogar", y en los colegios terminaban sus estudios con la primaria. Si ya sabían leer y escribir ¿para qué más? Y hubo varias damas que no se conformaron y si no podían avanzar en el estudio por ser mujer y llevar faldas, se las quitaron, como Sor Juana Inés de la Cruz, Concepción Arenal y, más exagerada, Aurora Dupin o Jorge Sand y tuvieron la tentación de usar pantalones, traje de hombre, demostrando ser tan inteligentes como ellos en la ciencia y el arte, ahí están madame Curie y madame Elizabeth le Brun, la pintora de María Antonieta y otras más.

¿Que son pocas comparadas con los éxitos de los hombres? Bueno, las trabas que se les ponían en sus caminos las hicieron desistir a muchas de la dura lucha y encerrarse en la cocina y, por las tardes, bordar y remendar calcetines. Hay una mujer, nacida en Galicia, la condesa Emilia Pardo Bazán que, por ser rica, pudo hacer fácilmente lo que quiso. Le gustaba escribir y como vivió de 1851 a l921, ya no eran tan duras las zancadillas que colocaron a su paso. Y escribió. Su principal novela se titula "Los âzos de Ulloa", siendo "âzos" en Galicia lo que aquí llamamos hacienda.

Esta mujer, Emilia Pardo Bazán, figuró mucho en la vida intelectual de su tiempo por mujer lista que, además de sus libros que la hicieron el más importante personaje de la novela en España, para ella se creó la cátedra de Literaturas Románicas y fue directora de la Biblioteca de la Mujer. Lista, pues, y reconocida. Tiene un monumento en Madrid, calle De la Princesa.

Muchas mujeres listas no lo parecieron por la época que les tocó vivir. Hoy esto ha cambiado. La mujer puede estudiar la profesión que desee y ya vemos que hasta presidentas de varias repúblicas hay.

¡Quién se lo hubiera dicho a mi abuela, que leía los libros de la condesa Pardo Bazán!


Gabriel Paz, escritora
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de abril de 2009).
El grado de civilización de un pueblo puede juzgarse por la posición social de la mujer.


Domingo F. Sarmiento, político y pedagogo argentino.
La portada del actual número de la revista Expansión no podría ser más provocadora sobre nuestros problemas de género. Una mujer, Grace D.Lieblein, presidenta de General Motors de México, aparece en una imagen de poder, al lado de llamativos titulares sobre las mujeres de negocios más poderosas del país -de acuerdo con los editores de esa publicación.

Uno de los temas que más llama la atención es que el listado de las 50 poderosas está plagado de segundas posiciones. Aparecen en él la directora asociada de investigación de mercados de P&G; la vicepresidenta de recursos humanos de Whirpool; la directora general jurídica de Banorte; la directora de asuntos corporativos de HP. Y así. Todas con gran mérito. Todas ganadoras. No obstante, no hay un número nutrido de mujeres encabezando las grandes corporaciones de capital mexicano.

¿Directoras generales y presidentas de consejos? Muy pocas, y las que hay, varias lo son de empresas subsidiarias de otra empresa más grande... que encabeza un varón. El ranking también muestra que las que llegan a la máxima posición lo hacen en empresas cuyos dueños no son mexicanos: Siemens, Scotiabank, Shell, GMAC, Sabre. ¿Será que los extranjeros valoran más nuestro talento femenino que los propios mexicanos?

Recientemente una amiga europea me preguntó por qué algunas grandes corporaciones de capital mexicano estaban encabezadas por los yernos de los fundadores y no por las hijas herederas (¡ellas eran las herederas!). No tuve una respuesta convincente. Me encantaría preguntarles a ellas.


Carlos Mota
(v.pág.2 del periódico Público del 8 de mayo de 2009).
El 8 de mayo el Congreso de Guanajuato aprobó una reforma a su Constitución en la cual se establece que "persona es todo ser humano desde su concepción hasta su muerte natural; y el estado le garantizará el pleno goce y ejercicio de todos sus derechos". Antes habían aprobado reformas similares Baja California, Campeche, Colima, Durango, Jalisco, Morelos, Nayarit, Puebla, Quintana Roo y Sonora. E iniciativas parecidas se encuentran para su dictamen en comisiones en Aguascalientes, México, Michoacán, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz. Un alud de respuestas a la despenalización del aborto aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y confirmada como constitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Se trata de consagrar fórmulas aparentemente solidarias y pertinentes ya que buscan proteger la vida desde el momento de la concepción-fecundación. En Oaxaca, si prospera la iniciativa presentada, ahora el óvulo fecundado será considerado textualmente "un menor de edad", y en Sonora, "desde el momento de la fecundación de un individuo, entra bajo la protección de la ley y se le reputa como nacido para todos los efectos legales...". De lógica luego hablamos.

Digo que aparentemente, porque en todos esos congresos la mayoría hizo a un lado los argumentos científicos, los razonamientos de la Corte, los dilemas morales, los derechos de las mujeres y pretenden "resolver" un problema de salud por la vía penal. De tal suerte que la beatería que no pueden esconder esas reformas causará más daños y perjuicios que la despenalización de un recurso al que las mujeres recurren desde tiempos inmemoriales.

La ciencia.- Equiparar un óvulo fecundado a un menor de edad, un cigoto a una persona, no tiene ninguna base científica (ni lógica). Cito al doctor Ricardo Tapia: "no hay nada no biológico, sobrenatural o espiritual en el genoma humano y por lo tanto no hay razones científicas para considerar que un cigoto, un blastocisto, o aun un embrión de 12, 14 o 20 semanas, tiene dignidad humana y es una persona, aunque posea el genoma humano completo". ("La formación del ser humano, el cerebro y el aborto", en Nexos, abril de 2008).

La Corte.- No sólo la resolución de la Corte y la mayoría de las intervenciones de los ministros establecieron con claridad que la despenalización del aborto es constitucional, sino que además para ejercer derechos se requiere que el "sujeto esté determinado" (que sea una persona nacida) (Valls Hernández), que "el embarazo forzado es una forma de esclavitud" (Góngora Pimentel), que en todo caso "los derechos deben ponderarse (Franco González), y no suprimir el de las mujeres", y "que imponerle a la mujer que su embarazo llegue a término (contra su voluntad) afectará definitiva y permanentemente sus derechos, pues se alterarán su vida familiar, laboral, educativa, profesional y social... la vida en su integridad" (Sánchez Cordero) (GIRE).

La moral.- Sabemos que en toda interrupción de un embarazo existe un dilema moral. Pero incumbe sólo a las mujeres resolverlo. Ni las iglesias ni las leyes ni el Estado ni la familia deberían condenar y perseguir a la mujer que decidiera abortar durante las primeras semanas de su embarazo. Cuando se despenaliza ese difícil expediente ninguna mujer está obligada a interrumpir su embarazo (puede o no hacerlo), mientras que cuando se penaliza a todas se les cancela una opción. Quienes militan contra la despenalización suelen no comprender los dilemas morales (propios e intransferibles), y quieren "zanjar" el tema con normas generales y ciegas.

Los derechos de las mujeres.- No se le debe imponer a ninguna mujer un embarazo no deseado. Un derecho elemental y fundamental es el de decidir tener o no un hijo. Si algo distingue a los hombres de los animales es precisamente esa capacidad de trascender el "imperio de la naturaleza" y dotarse de mecanismos que amplían sus posibilidades de opción. La interrupción legal del embarazo es uno de esos derechos de corte liberal que construye diques a la intervención del estado.

La penalización.- Los abortos seguirán dándose. Se trata de un problema cuya dimensión fundamental es la de la salud de las mujeres, que al verse privadas de la atención profesional necesaria y eficiente acudirán a fórmulas antihigiénicas, clandestinas y altamente peligrosas. De tal suerte que el frenesí de los legisladores antiaborto derivará en más muertes de mujeres inocentes.

Hay que repetirlo: el aborto no es una medida anticonceptiva, sino una última y difícil opción. Como país requerimos que los jóvenes reciban información suficiente y clara sobre los métodos anticonceptivos y que los mismos se encuentren a su alcance. Ésa es la mejor vía para prevenir embarazos no queridos. Pero ante la eventualidad (no deseada) de un aborto, el estado debe respetar la decisión de la mujer y prestarle la atención médica necesaria. Eso ya sucede en el Distrito Federal con muy aceptables resultados.


José Woldenberg
(v.periódico Mural en línea del 14 de mayo de 2009).

Cuando una mujer gana el Melate.

Una mujer llega a casa apresuradamente. Rechina las llantas de su auto en la entrada. Corre dentro de la casa tirando las puertas y grita a todo pulmón a su marido: -¡Apúrate! ¡Empaca tus maletas! ¡Me gané el melaaaaateee!

El marido responde entusiasmado: -¡Dios mío!... ¿Qué debo empacar? ¿Ropa de playa o de montaña?

Ella responde... ¡No importa pendejo! ¡Sólo empaca y LARGATE A CHINGAR A TU MADRE!


(Recibido por e-mail el 26 de mayo de 2009).

Pinches hombres... ¿Quién los entiende?

Si son guaposse sienten muy cabrones.
Si son feosse creen muy chistosos.
Si son ricosse creen influyentes.
Si son pobreste quieren dar lástima.
Con coche¡Uf! Ya son grandes.
Si quieres unas tortas o tacoseres naca.
Que "McDonnalds", o sea ¿no?eres fresita agringadita; además ya ni está de moda.
Si prefieres "La Mansión"qué interesada.
Si les das piconeseres una coqueta.
Si los buscaseres una rogona.
Si tú les hablaseres una arrastrada.
Si no les hablas¡Qué payasa! Ni que estuviera tan buena.
Si les das un beso¡Qué fácil!
Si no se los das¡Huy morra apretada! Se hace del rogar.
Si tienes voz dulce¡Pinche sumisa babosa!
Si hablas fuerteeres una histérica.
Si estás de acuerdo con elloseres una mensa.
Si no estás de acuerdoeres una cerrada.
Si eres seriaeres una mamona.
Si no lo eres¡Pinche vieja hablamucho!
Si te quieres casarte huyen.
Si no te quieres casarfrívola y, además, marimacha.
Si eres linda y tiernalos empalagas.
Si eres seca y fríaeres frígida.


(Recibido por e-mail el 27 de mayo de 2009).
Cuando una mujer te roba tu marido no hay mejor revancha que dejar que se quede con él.

Una mujer puso un aviso clasificado que decía: "Busco marido." Al día siguiente recibió cientos de cartas que decían: "Te puedes quedar con el mío".


(Recibido por e-mail el 12 de junio de 2009).
La religión margina a la mujer frente al hombre, la aparta del desarrollo cognitivo.

¡Muchos hallazgos científicos atribuidos a hombres los hicieron en verdad sus hermanas, esposas e hijas! No se admitía la inteligencia femenina, y la dejaban en la sombra. Hoy, felizmente, hay más mujeres que hombres en la investigación científica: ¡las herederas de Hipatia!


Rita Levi-Montalcini, neuróloga, Premio Nobel de Medicina 2005.
"Mejor crucen las piernitas o usen el DIU!". "Antes de andar de calientes piensen en las consecuencias y se compran unos preservativos...". "Para una mujer que va y busca abortar, bueno, ¿qué valor tiene su vida...?". "Porque a una vieja loca (la madre) se le ocurre que no quiere tener hijos ¿Lo va a privar de vivir?". "Si la mujer se descuidó, que se las banque...". "Lo quieren legalizar para no tener que cuidarse".

Putas, calenturientas, irresponsables, locas, descuidadas. Los adjetivos que sintetizan estas frases, son de personas reales, recogidos en Facebook, relacionados con el aborto. Putas, calenturientas, irresponsables, locas, descuidadas. Eso piensa la gente al escuchar que las mujeres deben ser libres para decidir si tienen o no un hijo.

Putas, calenturientas, irresponsables, locas, descuidadas. ¿De dónde sacan mujeres y hombres esta idea? ¿En dónde aprendieron que quienes pelean el derecho decidir sobre su cuerpo son ninfómanas de piernas abiertas a la busca de un hombre que las embarace para luego sacarse el feto? ¿Quién les contó este cuento? Putas, calenturientas, irresponsables, locas, descuidadas. Son antónimos de lo que dice la moral religiosa que debe ser una mujer: casta, asexuada, responsable, cuerda, cuidadosa. Igualitas a la Virgen María.

Basta asomarse a la calle, escuchar, ver cómo hombres, y muchísimas mujeres, se dicen "ya párale, pareces vieja", para ver de dónde viene el asunto. Es una antigua conocida, la misoginia. Esa que no permite entender que el cuerpo de las mujeres es de ellas, y de nadie más. Esa que cuando se habla de aborto se niega a aceptar que detrás del derecho de una mujer a decidir si sigue o no con un embarazo, está en juego qué se entiende por familia, qué papel tienen las mujeres en ella, cómo el Estado interviene en nuestras vidas.

Putas, calenturientas, irresponsables, locas, descuidadas. Adjetivos que no nos merecemos. Que no son ciertos. Pero que religiosos y políticos repiten como letanía, para reforzar la opresión sobre nuestras vidas. Son los mismos que se oponían a que las niñas fueran a la escuela. Son los mismos que se oponían a que las mujeres votaran. Son los mismos que dicen que cuando las mujeres salieron de sus casas a ganarse el pan comenzó la desintegración familiar. Son los mismos que dicen: si te pega, aguántate. Son los mismos que blindaron a Jalisco contra el aborto legal y que ahora buscan blindarlo contra el aborto en casos de violación o cuando la vida de la madre corre peligro.


Myriam Vidriales
(v.pág.18 del diario Público del 17 de julio de 2009).
Las cosas caen por su peso, el tiempo no pasa en vano, hasta las más tontas ven la tele, y la milonga, poquito a poco, empezó a irse a tomar por saco. Y ahí están ellas, en tierra de nadie, conscientes, las más despiertas, de que su cambio social ha ido más rápido que su cambio biológico y su propia mentalidad. Y así, esa generación de mujeres que aún fueron educadas para ser santas madres y ejemplares amas de casa, se ve forzada a pelear ahora en un mundo de hombres, a hacer vida laboral de tú a tú, pero sin poder renunciar todavía, porque no las dejan o porque no quieren, al tradicional rol -o maldición, según se mire- de mujeres responsables de que el nido esté reluciente y los polluelos limpios, sanos y cebaditos. La vieja y eterna trampa. A ver por qué, si no, las únicas mujeres trabajadoras que no están desquiciadas, o no van por la vida con un cuchillo entre los dientes buscando a quién capar, son las que no tienen hijos, las que se libraron al fin de ellos, o las que cuentan con una madre o una suegra que se haga cargo. Es imposible estar en misa y repicando; y mucho menos con maridos que creen compartir tareas domésticas porque quitan la mesa, lavan los platos por la noche y compran el pan sábados y domingos, o sea, modernos y enrollados que te rilas. A eso hay que añadir, también, impulsos más físicos y atávicos, resignaciones y gustos que aún colean del tiempo de la cueva, la caza y la guerra.

Así que no me extraña que las erizas anden erizadas. En el mundo actual sólo hay algo peor que la cabronada de ser mujer: ser mujer lúcida, consciente de la cabronada que supone ser mujer.


Arturo Pérez-Reverte
(v.pág.31 del diario Público del 19 de julio de 2009).
La pregunta de a qué debe tener derecho la mitad de la humanidad no es nueva. Las mujeres han tenido acceso tardío a todo: a la libertad social, a la libertad política, a la libertad del conocimiento. Nuestra historia es la de un colectivo que suma más de la mitad de la humanidad, pero que ha vivido bajo el yugo de la ideología religiosa. Y en todas las religiones, la mujer ha sido siempre despreciada y oprimida. Desde la visión católica en donde Eva es la fuente de todo pecado, hasta las visiones islámicas radicales, en donde las mujeres no tienen ningún derecho, ni siquiera el de ser vistas, las religiones han intentado controlar el cuerpo de las mujeres.

¿Por qué? Porque las mujeres son quienes tienen el poder de perpetuar la especie. Y es en ese terreno difuso, lleno de grises, de mitos y de creencias, en donde cae el aborto. Es desde ahí que el tandem diabólico del clero y los políticos receta leyes para acotar a las brujas, a esas mujeres que creen que pueden decidir solas. Es desde ahí desde donde el estado decide no dejarlas elegir, sino obligarlas a usar su cuerpo para lo que ellos creen que debe ser. En el caso de Jalisco, tierra de machos y panistas, para tener hijos.

A muchos de los que están contra el aborto y gustan de presumir de tolerantes, se les llena la boca con el argumento de que no se puede legalizar una medida que, al final, es un drama para todas las mujeres que lo ejercen, como proabortistas y antiabortistas coinciden. Pero olvidan que la libertad es también poder hacer elecciones dolorosas. Decidir sin que se haya impuesto el punto de vista de otro. En el caso del aborto, como en el de la violencia, como en el de la pobreza, el silencio es la muerte. La muerte de cinco mujeres cada día.

Por eso las mujeres tienen que hablar. Por eso es urgente aprovechar cualquier resquicio que la ley provea para debilitar la teocracia, alejarla de nuestra vida pública, en la que nos merecemos ser libres y soberanas de nuestros cuerpos.


Myriam Vidriales
(v.pág.16 del diario Público del 24 de julio de 2009).
La paridad política ha generado debates absurdos, como el de si las mujeres merecen, o no, 25% de los puestos de elección popular. La trampa en esta discusión consiste en creer que las mujeres deben justificar su presencia en el poder, mientras los hombres simplemente están, y ya.


Lydia Cacho
(V.pág.4-A del periódico El Informador del 7 de septiembre de 2009).
Me cuesta trabajo darme cuenta de que en pleno siglo 21, en mi país, todavía las mujeres no podamos decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida. Pero todavía me cuesta más trabajo pensar que sean los legisladores varones los que decidan por nosotras, y orillen a muchas mujeres a poner en riesgo sus vidas.

En el foro "El derecho a decidir de las mujeres en México", organizado por el Instituto de las Mujeres del Distrito Federal y que se celebró el pasado 28 de septiembre, la espléndida abogada mexicana Leticia Bonifaz fue más clara que el agua: "que en su afán de prohibir este derecho, varias entidades han caído en graves incoherencias, hasta llegar a lo absurdo en la redacción de las reformas a sus constituciones". ¿Cuáles son estas entidades? Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Querétaro, Oaxaca y, sorprendentemente, Yucatán, gobernado por una mujer. ¿No crees que esto significa no dar un paso atrás sino varios, respecto a un derecho que tenemos las mujeres desde que nacemos, es decir, optar o no optar por ser madres por circunstancias personales que nada más a nosotras incumbe?

¿Qué dice tu conciencia respecto al más de millón y medio de mujeres que, según las organizaciones sociales, abortan clandestinamente? ¿Y de las 1,500 que han muerto en lo que va este año por practicarse el aborto? Y, ¿qué me dices de que en muchos de los 16 estados procesan y encarcelan a las mujeres por abortar, con penas de 25 a 40 años?

Aquí en la ciudad donde tú vives se han cumplido 2 años de las reformas que reconocieron en la Asamblea Legislativa el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad y su cuerpo. Creo que ya has de saber también que, gracias a esta reforma, se han salvado más de 29,000 mujeres que afortunadamente no se vieron en la necesidad de recurrir al aborto clandestino. Y lo que para mí es más importante, y que seguramente estarás enterada de ello, es que el 73% aprueba el aborto y que más del 80% dice que extender esta reforma por todo el país sería positivo.

No entiendo cómo, a estas alturas, estemos en México todavía discutiendo sobre este tema, cuando en otros países ya es un asunto agotado, porque está decidido desde hace muchos años. ¿Por qué no nos dejan decidir a nosotras solitas? ¿Por qué tienen los hombres que tomar la última palabra sobre nuestro cuerpo? No entiendo. Por la noche en mi casa, cuando estoy viendo en la tele algún documental de países en donde todavía obligan a las mujeres a llevar la "burka", como es el caso de Afganistán, en lo primero que pienso es en la injusticia de una sociedad que quedó atrapada en el pasado y en la suerte que tengo de no vivir en un país como ése. Ahora imaginemos a una mujer de otro país, uno mucho más desarrollado que el nuestro, enterándose por la tele que en la mitad del territorio mexicano las mujeres no tienen derecho a decidir, y que las que se atreven son encarceladas hasta por 40 años. ¿Qué le dirías tú a esta mujer si te preguntara?: "¿Por qué en México castigan tan severamente a las mujeres que, por circunstancias que nada más les conciernen a ellas, deciden interrumpir su embarazo?".


Guadalupe Loaeza
(V.pág.7 del periódico Mural del 8 de octubre de 2009).
Un alud de reformas constitucionales para proteger la vida desde el momento de la concepción parece ser la respuesta del conservadurismo más insensible a la despenalización del aborto que se aprobó en el Distrito Federal. Luego de que la Corte estableciera que la interrupción del embarazo durante las primeras 12 semanas era constitucional, los diputados locales del PRI y el PAN (y en algunos estados con la complicidad de los del PRD), con una celeridad digna de mejores causas, han modificado 15 constituciones locales para consagrar la protección de la vida desde la fecundación del óvulo.

En algunos casos, como Baja California, Durango, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Querétaro y Sonora, han colocado en el texto constitucional un auténtico disparate: que a la fecundación se le entiende ("se le reputa") como si se tratara de un niño nacido "para todos los efectos legales correspondientes". No importa la flagrante violación de la lógica o el desconocimiento de los avances científicos, se trata de colocar un dique para impedir que las mujeres puedan interrumpir su embarazo durante las primeras semanas del mismo. Una auténtica pulsión persecutoria.

La despenalización, hay que repetirlo, a nadie obliga a abortar. Se trata de un expediente extremo al que las mujeres recurren por muy diversas razones y nadie (ni el estado ni la Iglesia ni los vecinos) debería inmiscuirse en esa decisión. Por el contrario, la despenalización de una práctica más que extendida ayuda a que las mujeres que así lo deseen cuenten con asistencia médica y no arriesguen ni su salud ni su vida.

Pero además, todo parece indicar que en la sociedad existe una comprensión creciente de que el aborto durante las primeras semanas de la gestación no es un asunto de policías, ministerios públicos y tribunales, sino en todo caso de conciencia, y que cada mujer debe tener el pleno derecho a decidir. Y para no hablar de oídas, las organizaciones que componen la Alianza Nacional por el Derecho a Decidir realizaron entre los capitalinos una encuesta (la tercera, ya que en 2007 y 2008 hicieron ejercicios similares), cuyos resultados son ilustrativos y elocuentes.

El 85% de los encuestados sabe de la existencia de una nueva disposición en el Distrito Federal que permite la interrupción legal del embarazo. El 81% se enteró por la televisión y el 6 por la radio. El 73% dijo estar de acuerdo con la nueva ley. La cifra resulta espectacular porque en 2007 sólo el 38% estaba de acuerdo, y en el año 2008 la aceptación ascendía al 63.

Franjas muy grandes de la sociedad parecen compartir la idea de que lo óptimo es desplegar amplios programas de información y educación para que las personas puedan decidir sobre el ejercicio de su sexualidad y sus capacidades reproductivas. Ello debe ir acompañado de políticas que pongan al alcance de quienes lo deseen los muy diferentes métodos anticonceptivos. Pero si por alguna razón los mismos fallan o no fueron utilizados, la decisión de interrumpir el embarazo debe ser de la mujer (o en todo caso debe ser compartida con su pareja). Y si ello es así, el estado más que convertirse en una entidad atosigante y punitiva, debe ofrecer las facilidades para que las mujeres eviten tener hijos no deseados, durante las primeras semanas de la gestación, en las mejores condiciones de atención a su salud.


José Woldenberg
(V.periódico Mural en línea del 8 de octubre de 2009).
Dos tercios de todo el trabajo en el mundo lo realizan las mujeres, pero disponen de menos del 1% de los recursos. Existe una forma de esclavitud que es el trabajo forzado, y siempre son mujeres las que lo hacen. Desde las niñitas que tejen alfombras hasta las que cultivan los campos en Nepal. Ellas necesitan más ayuda. Por cada 20 dólares que se destinan a proyectos de beneficencia para hombres, se destina 1 dólar a proyectos para mujeres...


Isabel Allende, escritora
(V.pág.89 de la revista Selecciones del Reader's Digest de octubre de 2009).
De los mexicanos que cursan o cursaron la universidad, 87% está en "desacuerdo" con la frase "cuando el empleo escasea, los hombres tienen más derecho a trabajar que las mujeres", mientras que sólo 50% de la población con estudios primarios la rechaza.


Encuesta Mundial de Valores 2005
(V.pág.7-A del periódico El Informador del 13 de octubre de 2009).
Un nuevo estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en 18 países de Latinoamérica reveló que las mujeres ganan 17% menos que los hombres que están en sus mismas condiciones en Latinoamérica.

Según el análisis, en el que se compararon grupos de 18 países con los mismos niveles de educación y edades, la desigualdad de género persiste aún cuando las mujeres son más educadas que los hombres.

El país con mayor brecha salarial por género es Brasil, sostiene el informe, mientras que en Bolivia y Guatemala las diferencias son pocas.

Respecto a los factores que aumentan la brecha salarial entre hombres y mujeres figuran la maternidad, ya que las personas de sexo femenino tienen que cuidar a sus hijos y "abstenerse del mercado laboral cuando dan a luz".

También, el informe señala que la discriminación hacia el género podría ser otro factor.

12.1% menos de salario perciben las mujeres en México con relación a los hombres, a nivel nacional.

7% es la diferencia tan solo en la región norte del país.

11.2% menos reciben las trabajadoras en el centro de México.

18.3% es la desventaja en sus ingresos en la zona sur del país.


(V.pág.11-A del periódico El Informador del 13 de octubre de 2009).
Aunque el papel de la mujer en la economía del sector rural es fundamental, este sector es discriminado por los intermediarios comerciales, denunció Emma María Zapata Martelo, investigadora del Colegio de Postgraduados, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales.

Son las mujeres, dijo, las encargadas de la parcela, labranza, recolección y venta del producto, además de las tareas del hogar y crianza de los hijos, pues los hombres [emigran] principalmente a Estados Unidos y Canadá, como resultado de la depresión del sector rural y la falta de empleo.

Sin embargo, las mujeres rurales son discriminadas en la relación con los intermediarios comerciales durante la venta de sus productos, pues éstos últimos toman ventaja de ellas, indicó en un comunicado la también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.


(V.Notimex del 15 de octubre 2008).
El domingo, en la tradicional conferencia de prensa, la Arquidiócesis Primada, a través de su vocero, Hugo Valdemar Romero, colocó la cruz sobre la lápida de Alvarez Icaza hijo, que previamente había publicado el semanario "Desde la Fe", al lamentar "la aniquilación de más de 30,000 vidas humanas, con el apoyo médico, técnico, jurídico y económico del gobierno (...) y de un supuesto defensor de los derechos humanos".

El aludido, en su turno, puso los puntos sobre las íes: el marco jurídico de un estado debe "respetar todas las creencias..., incluidas las de aquellos que no tienen creencias". Insistió en algo que a sus acusadores, evidentemente, les cuesta demasiado entender: que nadie está a favor del aborto, pero que es lícito respetar el derecho de la mujer a decidir en los casos en que la ley mexicana -como casi todas las del mundo civilizado- le permite interrumpir el embarazo si éste pone en riesgo su vida, si fue producto de una violación o si las perspectivas para el ser concebido son -desde la perspectiva médica- claramente desfavorables.


Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de octubre de 2009).
La brecha de inequidad entre hombres y mujeres dentro de la política es tremenda. Tan es así que sólo tenemos 2 secretarias de estado y 2 gobernadoras. Peor aún es que, de 2,439 municipios en todo el país, solamente hay un 4% de presidentas municipales. Ese es el punto de inequidad, cuando el padrón electoral está formado por más del 51% de mujeres. En un país en donde nosotras decidimos quién nos gobierna, no tenemos mujeres con la actitud para ocupar los cargos de elección popular. No es la falta de candidatas, sino que no hay suficientes mujeres empoderadas para gobernar. Allí están las "Juanitas" de San Lázaro. Pero no basta con ganar, habría que asumir todos los compromisos, deberes y obligaciones que conlleva la victoria electoral, es decir, dedicarse 100% a la política.


Guadalupe Loaeza
(v.pág.5 del periódico Mural del 22 de octubre de 2009).
Por ahí dicen que mujer precavida vale por dos. Y si se trata de dejar de ser vulnerables a robos, asaltos o incluso a agresiones sexuales, esto adquiere mayor peso. Con esa intención, la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco retomó el programa de autoprotección Mujer Segura, que desarrolla en las mujeres habilidades, destrezas y conocimientos que les permitan reacción ante situaciones de riesgo, así como sensibilizarlas sobre la importancia de saber detectar la violencia en todas sus modalidades.

Los talleres están abiertos todas las mujeres de Jalisco y son impartidos por instructoras especialistas en trabajo social, derecho y psicología, quienes recibieron formación policial y en prevención de la violencia y victimización de las mujeres. Claudia López Pérez, una de las instructoras y quien se entrenó por más de un año, explicó que el curso está divido en tres sesiones de dos horas cada uno. En ellos se abordan temas teóricos como qué es la violencia, los derechos de la mujer y la legítima defensa, mientras que en la parte práctica se enseñarán distintas técnicas de autoprotección.

Durante el primer taller ofrecido a mujeres de los medios de comunicación, el secretario de Seguridad Pública, Luis Carlos Nájera, explicó que la violencia de género es uno de los delitos que no se han podido erradicar: "Es un llamado a las mujeres que quieran tener herramientas de autoprotección, porque creemos que en los tiempos que estamos viviendo es importante que las personas sepan actuar ante una situación de delito". Explicó que las mujeres son mucho más vulnerables a ser víctimas de un robo y de un asalto y que, de cada mujer que denuncia una violación, entre 2 y 5 no lo hacen.

La interesadas en tomar este curso deben formar un grupo de mínimo 15 mujeres, mayores de 15 años, y solicitarlo en la Dirección General de Prevención del Delito, al teléfono 3668-7970. Los requisitos son no estar embarazada y no tener lesiones físicas o padecer enfermedades cardiovasculares.


(v.pág.25 del diario Público del 25 de octubre de 2009).
Una mujer es más que un cuerpo condenado por su biología. Una mujer puede reparar el error de un embarazo no deseado, producto de la fragilidad, de un descuido o del error de la violencia... Lamentablemente la problemática nacional vinculada al tema del aborto y la violación de los derechos humanos de las mujeres mexicanas está más vigente que nunca y día a día lacera más a las mujeres mexicanas, con la complicidad del PRI y del PAN en todo el territorio nacional.


Leticia Quezada Contreras, diputada perredista
(v.pág.14 del diario Público del 1o.de noviembre de 2009).
Los hombres cometían muchos más asesinatos, robaban más bancos, se perjudicaban mucho más a sí mismos, y traicionaban mucho más a sus amigos y personas queridas. Como funcionarios públicos eran mucho más corruptos; como creyentes en Dios, mucho más crueles; como amantes, mucho más egoístas; y en todos aquellos campos en los que ejercían poder se comportaban de un modo mucho más despiadado. Era mucho más probable que fueran los hombres los que destruyeran el mundo con la guerra, porque temían a la muerte mucho más que las mujeres.

[...]

El hombre pasa por la vida utilizando sólo la mitad de su cerebro por culpa de su polla.


Mario Puzo
(La Cuarta K).
A iniciativa de un diputado priista, el congreso local veracruzano reformó la Constitución del Estado para incluir en ella la protección a la vida desde el momento de la concepción. Veracruz se convirtió de ese modo en la entidad número 17 en adicionar su máxima ley local con una cláusula tan semejante en todos los casos que parece redactada por una sola persona, y que constituye un peligroso fenómeno contra los derechos de las mujeres y contra el estado laico.

Con el voto conjunto y por ello decisivo de las bancadas del PAN y el PRI en todos los casos, han reformado en tal sentido sus constituciones las legislaturas de Aguascalientes, Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora y ahora Veracruz. En casi todas esas entidades la iniciativa partió de legisladores panistas, sometidos al influjo de militantes obispos católicos.


Miguel Angel Granados Chapa
(v.periódico El Siglo de Durango del 19 de noviembre de 2009).
Ana Teresa Aranda es una de las mujeres de Acción Nacional que mejor representa la política del machismo ultraconservador del siglo XX. Ella pertenece a la generación que recibió los frutos de la liberación de las mujeres en México, y como resultado tiene voz pública.

Voz que paradójicamente ha utilizado para promover la represión estudiantil y para castigar a las mujeres por anhelar su propia libertad para decidir. Aliada a la Iglesia Católica, trabajó para evitar la educación sexual, el uso de anticonceptivos y condones y ha fustigado a las mujeres que quedan embarazadas y se ven obligadas a abortar, cuando ella y sus aliados son quienes han arrebatado la posibilidad de evitar esos embarazos.

Sin el movimiento de las mujeres, Aranda jamás hubiera tenido el privilegio de estudiar una carrera, de convertirse en militante política e incluso de intentar ser gobernadora de Puebla. Estaría preparando mole, lavando los calzones de su marido y los políticos le dirían (como dijeron antes) que las mujeres no tienen cabeza para asuntos públicos.

Ana Teresa, como buena fundamentalista de las elites del poder, está convencida de que su destino era convertirse en líder social para implantar su dogma en la vida de otras mujeres. En 2005 encabezó una reunión con líderes eclesiásticos, el grupo Provida y panistas extremistas.

Planearon (y quedó grabado en video) que, durante el mandato de su candidato Felipe Calderón, lograrían erradicar los derechos sexuales y reproductivos en los 32 estados de la república e hicieron un plan estratégico.

Las leyes que permiten el aborto por violación y peligro para la madre en casi todo México se aprobaron en la década de 1940; se basan en la noción de que el aborto no es un capricho ni es un método de planificación familiar o de control demográfico, sino un recurso extremo. Nadie busca premeditadamente embarazarse para abortar. Las mujeres abortan cuando no encuentran otra solución al embarazo no deseado. Desde entonces cotidianamente los burócratas conservadores entorpecen los trámites de las víctimas de violación para que pasados los tres meses reglamentarios no puedan abortar, y muchos médicos anteponen su dogma a los derechos de las víctimas.

Aunque estuviera penalizado, en realidad no se encarcelaba a las mujeres; hasta ahora.

El mes pasado en Quintana Roo encarcelaron a una mujer indígena por sufrir un aborto espontáneo. Hoy, en pleno siglo XXI, el PAN y el PRI, encabezados por la Iglesia Católica, van por más.

Quién hubiera dicho que Beatriz Paredes, presidenta del PRI que llegó al poder con el movimiento de mujeres, sería la mejor aliada de Aranda y del PAN. Y que el PRI abriría la puerta a la destrucción del Estado laico y a la persecución de las mujeres, a quienes arrebatan las herramientas para protegerse y luego las castigan. Los gobernadores han olvidado el poder del voto femenino, pero las mexicanas no.


Lydia Cacho
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 23 de noviembre de 2009).
  1. Una “mujer segura” tiene seguridad en sí misma: no le importan los estereotipos físicos o emocionales del género, se respeta como es, asume sus cualidades y reconoce sus defectos, pero jamás se siente inferior.
  2. Una “mujer segura” se responsabiliza de su salud: invierte en la prevención de enfermedades, no gasta en la cura de ellas y no se deja llevar por tendencias de la moda que afectan su salud.
  3. Una “mujer segura” busca educarse: estudia y sabe que mientras más lo haga, podrá competir en el ámbito laboral.
  4. Una “mujer segura” es autónoma y busca independizarse: aprecia su capacidad para no depender de sus padres, hermanos, amigos o de la propia pareja, no sólo en la parte económica.
  5. Una “mujer segura” se responsabiliza por sus finanzas: aun estando en una relación de pareja, una mujer segura reconoce que la única garantía de su bienestar económico de ella y de sus hijos, depende en gran parte de su capacidad para poder mantener a su familia.
  6. Una “mujer segura” busca relaciones libres de violencia: nunca permitirá que su pareja le levante la mano o la minimice.
  7. Una “mujer segura” se responsabiliza por su propia seguridad y la de su familia. Entiende que es ella la que, en principio, debe cuidarse a sí misma.
  8. Una “mujer segura” cría a sus hijos en ambientes libres de violencia y les enseña el respeto a los demás: Establece relaciones de confianza y diálogo con sus hijos para llegar siempre al entendimiento y no al castigo físico.
  9. Una “mujer segura” promueve la igualdad de condiciones y de oportunidades: habla con todos los miembros de su familia acerca de la igualdad de condiciones, rompe con los tabúes machistas, no permite que exista sexismo o se minimice a la mujer al interior de su hogar y su lugar de trabajo.
  10. Una “mujer segura” es una ciudadana responsable: participa en la mejora de su comunidad, conoce a sus vecinos así como los peligros y las posibles soluciones del lugar en donde vive. Participa y hace que su voz se escuche.

Ana María Salazar
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 28 de noviembre de 2009).
De acuerdo con el observatorio del Instituto Nacional de las Mujeres, de los 500 diputados de la 61 Legislatura, 140 son del sexo femenino, pero a esta cantidad habría que restar 9 licencias de diputadas Juanitas, con lo que se pone en peligro la cuota de género obligatoria, que aspiraba a superar 23%.

Las legisladoras Ana María Rojas y Yulma Rocha, del PRI; Carolina García, Laura E.Ledesma, Kattia Garza y Mariana Ezeta, del PVEM; Olga Luz Espinosa, del PRD, Karla Villarreal, de Nueva Alianza y Anel Nava, del PT, cedieron sus lugares a varones.


Trascendió
(v.pág.2 del periódico Público del 27 de diciembre de 2009).
El acoso a las mujeres de México por un insepulto dogmatismo reaccionario, ha obligado a 18 congresos estatales a criminalizar el aborto, aun en caso de incesto o violación, o riesgos de salud para la madre. Esta regresión es producto de una embestida contra el estado laico, y del oportunismo político de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional, y sus pactos ocultos con la jerarquía eclesiástica. A la colusión perversa de líderes políticos, se agrega también el silencio cómplice de los medios de comunicación, y el de gobernadores presuntamente liberales. Es increíble que las tribunas laicas de nuestro país, paulatinamente se vayan convirtiendo en púlpitos donde se tartajean remedos de sermón en defensa de una moral intolerante y oscurantista.

En Veracruz, estado que desde siempre ha sido un bastión liberal, al aprobar su congreso la ley antiaborto, el coordinador de la Asociación Ministerial Evangelista declaró: "La decisión de los diputados locales estuvo inspirada por Dios, quien tomó el control del congreso para votar contra el aborto". Es deprimente corroborar que el PRI, ante una convenenciera expectativa electoral, haya abdicado de su liberalismo para aliarse con la reacción para hacer posible -más aún- la derechización de México. Triste e inconcebible maniobra. Las mujeres, con su libre albedrío, tienen derechos indoblegables para tomar decisiones propias sobre su cuerpo, sin la imposición de un esposo, un padre, una madre, un hermano o un sacerdote.


Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de enero de 2010).
En México sólo Patricia Mercado ha superado el millón de votos en una contienda presidencial. ¿Qué detiene a una mujer ser presidenta en México? ¿Ya nació la primera presidenta de México? ¿Está México listo? Hoy hay un grupo de mujeres listas para tomar el poder. Ante la decepción que han resultado ser los hombres al frente del Poder Ejecutivo mexicano, tal vez sea el momento de probar cómo lo haría una mujer presidenta, si es que acaso habría diferencia.


Genaro Lozano
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de febrero de 2010).
Iba la hermosa princesa por el bosque, y a sus pies oyó una tenue voz que la llamaba: "¡Princesa! ¡Princesa!". Se inclinó, y vio que quien así le hablaba era una rana. La tomó en sus manos, y escuchó lo que el bicho le decía: "No soy una rana: soy un príncipe encantado. Si me das un beso volveré a ser lo que antes fui: un apuesto príncipe. Me casaré contigo. Tendremos ocho hijos. Tú cocinarás para nosotros; nos lavarás y plancharás la ropa; mantendrás en orden nuestra casa; nos cuidarás de día y de noche; llevarás a los niños al colegio y a las clases de ballet y tae kwon do, lo mismo que a los juegos de futbol y basquetbol; prepararás botanas para los amigos que invitaré a jugar al dominó; atenderás a mi mamá cuando venga a pasar 6 meses al año con nosotros; me serás siempre fiel; tolerarás mis desvíos de varón, y -sobre todo- estarás siempre dispuesta a atender sin excusa ni pretexto mis demandas de actividad sexual, no importa que ande borracho o que tú no tengas ganas. ¡Anda, linda princesita; dame ese beso que te pido!". Aquella noche la princesa cenó ancas de rana...


Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico El Siglo de Durango del 11 de febrero de 2010).
El hostigamiento a las mujeres en el transporte público es sorprendentemente alto. El que la mitad de la mujeres encuestadas señalen haber sido víctimas al menos 2 veces en el último año, de algún tipo de violencia sexual, es alarmante. No es que antes no pasara, es que antes nadie se había preocupado por preguntarle a las mujeres cómo les iba en el traslado de un punto a otro. No había denuncias porque en la cultura machista el hostigamiento no solo no se castiga: se festeja, normalmente con un chiste o comentario que deje claro que el aparato de justicia es tan macho como la sociedad misma. El dato más espeluznante de la encuesta es que 1.58% de las entrevistadas hayan sufrido una violación originada en el transporte público y 13% hayan sido perseguidas con intenciones de ataque sexual. El resto de los temas: manoseos, exhibicionismo, ofensas verbales, no son sino el caldo de cultivo para los ataques.

Separar en el transporte público a hombres de mujeres, no es ni de lejos la solución al problema. Puede ser un paliativo inmediato para proteger a las mujeres (las que tengan la suerte de encontrar lugar en los asientos reservados) de posibles molestias o ataques. Pero el problema de fondo es la cultura machista que solapa y protege a los agresores sexuales. Un manoseo u hostigamiento dentro del transporte público es visto u oído sin duda por más de un pasajero, pero lo toleramos casi como parte del paisaje urbano.

La solución de fondo es que podamos estar en el mismo lugar con absoluto respeto al otro.

Un transporte digno y con vigilancia donde sea necesario, es indispensable para reducir estos niveles de violencia contra las mujeres. Una sociedad educada en la convivencia y el respeto, donde se premie más el uso de las neuronas que el de la testosterona, es lo único que resuelve de fondo esta vergonzosa realidad.


Diego Petersen Farah
(v.pág.1-B del periódico El Informador del 3 de marzo de 2010).
Decenas de mujeres de diversas partes del país, encabezadas por Rosario Robles, Ruth Zavaleta y Patricia Olamendi, conformaron el grupo Las Insurgentes para incidir en las políticas públicas y no descartan, incluso, crear un partido político.

La primera intención es buscar adherentes a la organización, por lo que cada mujer que pretenda integrarse, deberá buscar a otras 10 mujeres y hombres y conseguir un millón de firmas.

De esta manera, pretenden aglutinar, sobre todo a mujeres, en un movimiento que surja desde las bases sociales. "Primero vamos a generar la fuerza para que después le presentemos a esos políticos esas firmas y esas propuestas de políticas públicas", dijo Rosario Robles, e incluso, advirtió que cabildearán con los representantes de "todos los colores, todos gobiernan en el Congreso".

En entrevista posterior a la presentación del grupo, Ruth Zavaleta, ex presidenta de la Cámara de Diputados, aseguró que con Las Insurgentes llegarán "hasta donde nos dé. Si nos da para un partido político, para una candidatura presidencial, en los estados, si la gente nos apoya, hasta ahí vamos a llegar".

"Nosotras nunca hemos sido adelitas, nosotras somos insurgentes, mujeres que hemos estado en la lucha al frente de las grandes decisiones de este país y queremos seguir en eso", dijo la ex perredista.

La estrategia del grupo feminista consiste en invitar a mujeres de todo el país, aunque a hombres también a "sumarse a este movimiento, porque por un lado está la clase política que toma decisiones, y por otro, les tenemos que ayudar para presionarlos y que tomen las buenas decisiones".

Rosario Robles advirtió, sin embargo, que no buscan posiciones políticas, porque no estamos viendo hacia arriba. "Estamos queriendo ir allá abajo a organizar a esos miles de mujeres que hoy requieren hablar, ser escuchadas, empoderarse y organizarse".


(V.pág.18 del periódico Público del 7 de marzo de 2010).
Continuamos siendo minoría en política, y cuando se logra alcanzar un cargo legislativo, ocurre lo de las Juanitas. Eso nos dice que algo está mal, pues fueron utilizadas sólo como cuota política. Aún estamos muy atrás en salarios y falta que los hombres en verdad se comprometan en el hogar.


Xóchitl Gálvez, ingeniera y ex comisionada nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas


Quisiera darle su lugar a los hombres, pero la verdad es que se han pasado de lanzas.


Julieta Egurrola, actriz
Persiste la idea generalizada de que el trabajo que hacen las mujeres dentro del hogar es un trabajo "natural" y de amor. Se considera como una actividad femenina el cuidado de los seres vulnerables y no existen mecanismos institucionales de conciliación del trabajo asalariado y el trabajo familiar. Esto hace que la mayoría de las mujeres que trabajan tengan esa famosa "doble jornada", lo que obstaculiza muchas posibilidades de activismo político o desarrollo profesional. Sin duda, las mujeres se encuentran en una mejor situación que hace 40 años, cuando apenas el feminismo de la segunda ola se iniciaba en el país. Pero indudablemente les falta todavía un trecho que caminar. Y parte sustantiva de la situación que padecen es una subordinación doméstica al compañero con el que muchas viven.


Marta Lamas, antropóloga
(v.pág.39 del periódico Público del 7 de marzo de 2010).
Esa fecha fue elegida para recordar la muerte masiva de trabajadoras de la maquila hace 100 años en Nueva York. Pero en realidad sirve para recordar un movimiento social que a pesar de llevar tres siglos de historia, sigue oculto ante la mirada de las mayorías.

Por eso nuestras hijas e hijos no saben que la historia ha ocultado que el feminismo sufragista practicó y reinventó formas revolucionarias de manifestación social, la interrupción de oradores, la huelga de hambre, el auto-encadenamiento, los panfletos reivindicativos. Las mujeres que exigían el voto innovaron formas de agitación y replantearon la lucha pacífica, ejemplo que imitaron movimientos políticos posteriores como el sindicalismo y el de los Derechos Civiles. Hace 100 años se decidió reivindicar lo que se venía diciendo hacía 200 años: que el desarrollo social no existe sin la paz y la equidad entre hombres y mujeres. Que el feminismo es filosofía y no guerra de sexos ni pecado, que hizo suya la protesta simbólica, le dio la vuelta a la revolución sexual, desarrolló la teoría del género y acuñó un nuevo significado para el patriarcado y evidenció el daño de la violencia doméstica y sexual.

Por eso había que demostrar cuántas mujeres y niñas eran esclavas, cuántas vivían violencia, cuántas morían por hablar, cuántas eran utilizadas como carne de cañón en guerras y como prostitutas forzadas para tropas enemigas. Había que demostrar al mundo del poder (un mundo eminentemente masculino) que resulta absurdo e injusto que las mujeres sean consideradas inferiores, que se les negara el derecho al voto, a su salud sexual y reproductiva, a la política, a la tenencia de tierras. Si una mujer se queja ante el juez por los malos tratos de su marido, el juez le pregunta ¿y que hizo usted para provocarle? A pesar de la evidencia, el mundo se resiste a la igualdad real.

Algo ha cambiado en 3 siglos, pero no lo suficiente. Millones de mujeres siguen buscando argumentos que les permitan demostrar cabalmente que son ciudadanas en situación de igualdad.


Lydia Cacho
(V.pág.2-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2010).
Estudios de diferentes organismos revelan que las mujeres, a iguales responsabilidades, pueden recibir un salario hasta 30% menor que los hombres, lo que daña su autonomía financiera. "Además, hay poco reconocimiento en su rol de ama de casa y madre; situación que las convierten en un sector vulnerable de la población", comenta Víctor Feldmann, director ejecutivo de Líneas Personales de Seguros Monterrey New York Life.

"Muchas veces es la mujer la verdadera cabeza del hogar: la que sale a trabajar, la que lleva dinero a la casa y la que es ordenada con los gastos. No obstante, seguimos pensando que es el hombre quien lleva las riendas de casa, sin preocuparnos de las necesidades de ellas ni de darles las herramientas necesarias para que puedan surgir en la vida".


(V.pág.14-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2010).
Un sondeo comparativo preguntó a los directivos de las 100 empresas mexicanas más grandes, si ofrecían programas para interrupción de labores por cuestiones como embarazo, contacto con ellas durante el proceso y facilidades de reinserción posterior, y todas coincidieron en no tenerlo.

Idéntica respuesta se obtuvo al consultar si en la compañía había facilidades para empatar el desarrollo profesional con el familiar. Todos definieron que sólo se otorgan a los empleados varones.

El Foro Económico Mundial realizó un estudio comparativo sobre equidad en el trato a las mujeres en el mundo del trabajo, en el que México resultó uno de los peores, al ubicarlo en el lugar 98 de 134 naciones, mejor que países como Japón o India, pero muy por debajo de España o Estados Unidos y, por supuesto, de las naciones del Norte de Europa -Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia- que son las que ofrecen condiciones más adecuadas para que las mujeres combinen su vida personal con el trabajo.


(V.primera plana del periódico El Informador del 9 de marzo de 2010).
A pesar de que el Código Federal de Procedimientos Electorales establece que 30% de los candidatos deben ser mujeres, la realidad ha demostrado que los partidos políticos han encontrado formas de darle la vuelta a esta normativa. Uno de los casos más sonados es el de "las Juanitas".

Las legisladoras que pidieron su renuncia para dejar el paso a representantes masculinos en la Cámara de Diputados fueron: 4 del PVEM; 2 PRI; una del PRD y una del PT.

Elvia Carrillo Puerto, en 1923 fue la primera mexicana electa diputada al congreso local por el V Distrito en el Estado de Yucatán y en 1952 llega Aurora Jiménez al cargo de diputada federal.

A casi 100 años de la Revolución Mexicana sólo ha habido 6 gobernadoras: Griselda Álvarez Ponce de León, (Colima); Beatriz Paredes Rangel (Tlaxcala); Rosario Robles Berlanga (Distrito Federal); Dulce María Sauri e Ivonne Ortega Pacheco (Yucatán); y Amalia García Medina (Zacatecas). Mientras que en la historia de México no se lee a ninguna mujer que haya ocupado la presidencia del país y sólo 3 mujeres han sido postuladas al cargo: Rosario Ibarra (1988), Cecilia Soto (1994) y Patricia Mercado (2006).


(V.primera pág.5-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2010).
Los progresos tecnológicos han permitido, por ejemplo, saber rápidamente el sexo de un bebé antes de su nacimiento, contribuyendo a agravar el fenómeno de los abortos decididos cuando el feto es de sexo femenino.

"No es sólo del infanticidio de niñas, sino también de las niñas no nacidas a raíz del aborto selectivo en función del sexo, lo que causa la escasez de mujeres".

El informe de la ONU divulgado este lunes señala que Asia tiene la más alta tasa de nacimientos de varones, con 119 niños nacidos por cada 100 niñas, a comparar con la tasa mundial de esa relación que es de 107 niños por cada 100 niñas.

China e India totalizan entre ambos 85 millones de las mujeres "faltantes" de Asia.

Asia, y en particular el sur del continente, tiene casi las peores condiciones en el mundo -a menudo más bajas que en África subsahariana- en lo que respecta a la protección de las mujeres contra la violencia, al acceso a la salud, a la educación y al empleo y a la participación política de las mujeres.

El informante recalca la necesidad de promover los derechos de la mujer en 3 sectores claves: el poder político, la participación política y la protección legal.


(V.primera pág.9-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2010).
La población masculina dedica en promedio 9.5 horas semanales al trabajo doméstico y las mujeres 42.5, informó el Instituto Nacional de las Mujeres.

El organismo detalló que la inserción de las mujeres al mercado de trabajo en el país "se ha incrementado constantemente en las últimas décadas", a pesar de que no se ha generado un cambio similar en la redistribución de la carga de tareas domésticas.

A través de un comunicado, la dependencia explicó que de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, las tasas de participación son más altas para las mujeres jóvenes, en plena etapa reproductiva y una mayor carga de cuidado infantil, llegando a 55% para aquellas que tienen entre 25 y 34 años.

Detalló que "las mujeres son siempre las encargadas del trabajo doméstico, sean amas de casa o trabajen remuneradamente. Las mujeres mexicanas que realizan trabajo extradoméstico tienen una carga semanal de trabajo doméstico de casi 34 horas".


(V.pág.6-A del periódico El Informador del 30 de marzo de 2010).
La iniciativa de reforma, que recién presentó el PAN en la Cámara de Diputados omite la responsabilidad del estado de brindar servicios públicos de cuidado infantil, de personas de la tercera edad y de quienes padecen alguna discapacidad, lo cual permitiría a las mujeres cumplir jornadas de tiempo completo, y en consecuencia acceder a mejores condiciones de trabajo.

En lugar de priorizar este aspecto, el PAN "le apuesta a que las mujeres participen en trabajos precarios para que se alleguen un ingreso que les impida morir de hambre", indicó Rosario Ortiz Magallón, integrante de la Red de Mujeres Sindicalistas.

Las modalidades de contratación por horas, a prueba y temporales que plantea esta iniciativa, "profundizan" el deterioro laboral en el que actualmente trabaja la mayoría de las mujeres del país.

Al respecto, Manuel Fuentes Muñiz, abogado laboralista, advirtió que esta modalidad panista generaría "mayor inestabilidad en el empleo", debido a la reducción de la seguridad social y prestaciones.

Las mujeres serían las más afectadas, las personas contratadas por horas pierden la posibilidad de "hacer antigüedad" y "difícilmente" podrían reclamar una indemnización al momento de ser despedidas, agregó el especialista.


Guadalupe Cruz Jaimes
(V.pág.20 del periódico Público del 4 de abril de 2010).
Me preocupa mucho el concepto tan desfasado que la Iglesia tiene de la mujer como reproductora de la especie, como ocasión de pecado, como tentadora, como inferior: la mujer al servicio del varón.

En el siglo XIX, la Iglesia Católica perdió a la clase trabajadora, en el siglo XX perdió a los intelectuales y a los jóvenes, y en el siglo XXI, como siga en ese camino tan patriarcal, androcéntrico y machista, va a perder a las mujeres.


Juan José Tamayo, teólogo seglar español
(V.pág.2-A del periódico El Informador del 26 de abril de 2010).
La actriz libanesa, residente en Francia, Darina al Joundi, da con la clave: "Si quieres liberar a las mujeres, dales educación, música, literatura... y luego veremos si tienen ganas de ocultarse tras un velo".

Serán las mujeres musulmanas las que harán la revolución para arrebatarle a los extremistas el Corán. Sólo ellas. Los ejemplos, silenciosos, gota a gota, empiezan a desvelarse: desde Teherán (hartas de la falocracia confundida con la teocracia), Ankara, Estambul, Yakarta o Sarajevo.

Ahí y no en las armas, ataques e invasiones de Washington, Bruselas o Israel que sólo conducen al eterno laberinto sin salida de la ley del talión.


Horacio Besson
(V.pág.37 del periódico Público del 30 de abril de 2010).
Académicos de la Universidad Pedagógica Nacional y de la Universidad de Guadalajara que participaron en el foro "Por una Educación No Sexista y Antidiscriminatoria", mencionaron que el primer Informe Nacional sobre Violencia de Género en la Educación Básica, revela que la desigualdad y la discriminación hacia las mujeres es un acto de todos los días en los centro escolares.

En la encuesta, realizada por la Secretaría de Educación Pública y respaldada por la Organización de la Naciones Unidas, 8 de cada 10 alumnos creen que el hombre es quien debe ser el principal proveedor del hogar, mientras que las mujeres deben aprender a cuidar a sus hermanitos y hacer la limpieza de la casa.

82.8% de las niñas de primaria ayudan a hacer la comida en sus casas.

11.8% de los niños colaboran en la elaboración de la comida.

85.8% de las niñas lavan y planchen en casa.

14.2% de los niños llevan a cabo dicha labor.


(V.pág.4 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 24 de junio de 2010).
Los comicios del 4 de julio reflejan que la actual legislación electoral tanto federal como estatal sobre cuotas de género, aún no es suficiente para garantizar la participación política de las mujeres.

Un análisis del Instituto Nacional de las Mujeres indica que en la pasada contienda, en la que 12 estados eligieron gobernadores, 14 renovaron congresos locales y de éstos 3 integraron presidencias municipales, no todos los partidos cumplieron con las cuotas de género.


(V.pág.20 del periódico Público del 11 de julio de 2010).
Las jóvenes mexicanas ocupan gran parte de su tiempo en el cuidado del hogar y de los otros; hijas, hermanas, esposas o nueras asumen el rol de "cuidadoras", porque la sociedad las considera "mejor preparadas" que los hombres para esta tarea, afirmó Perla Vázquez, coordinadora general de Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Y aunque no es su libre elección, las jóvenes sin oportunidades se encargan de hacer un trabajo no remunerado, como alimentar, cuidar y hacer quehaceres para terceros, mientras que otros salen a buscar empleo y otras opciones; es decir, se reproduce y reafirma la construcción de una cultura machista.

La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2009, indica que las mujeres destinan 29.2 horas semanales a las actividades domésticas, mientras que los hombres sólo 7.8 horas en el mismo periodo.

Las mexicanas dedican casi 20 horas a las labores del cuidado de otros, mientras que los hombres ocupan 8.8 horas a esta tarea.

28.3% de las jóvenes sufre violencia económica: la pareja le reclama cómo gasta el dinero, no le da gasto, se gasta lo que se necesita para la casa o le prohíbe trabajar o estudiar. El 12.9% ha sido víctima en algún momento de su vida de algún tipo de violencia física.


Gladis Torres Ruiz
(V.pág.21 del periódico Público del 15 de agosto de 2010).
Más del 80% de los feminicidios los perpetra un novio, esposo, ex esposo o conocido de la víctima. Mientras que la mayoría de muertes violentas de hombres son perpetradas en las calles por otros hombres, no por razones relacionadas con el género o los afectos.

La violencia en el noviazgo aumenta en México (Informe SEP 2009). Los valores y comportamientos asumidos desde la identidad masculina tradicional, son producto de una construcción social que normaliza esos comportamientos e incluso los celebra o minimiza.


Lydia Cacho
(V.pág.2-A del periódico El Informador del 27 de septiembre de 2010).
Al cumplirse este 17 de octubre, el 57 aniversario del sufragio femenino en México, sólo 4 mujeres han aspirado a ser presidentas de la república: Rosario Ibarra, Marcela Lombardo, Cecilia Soto y Patricia Mercado, quién, en la contienda electoral de 2006 se convirtió en la mujer con mayor votación en la historia del país, con 2.7% del total de los sufragios.

Mercado dijo que existen varios obstáculos para que las mujeres ocupen un puesto político, como la evasión de la ley por parte de los partidos.

Los estatutos y reglamentos internos de los partidos, dijo, son en realidad las reglas del juego que protegen las decisiones de los dirigentes partidarios, más que mecanismos de justicia.

Otro obstáculo es la mínima participación política de las mujeres en los estados, que, entre otras cosas, se debe a que el Código Federal Electoral no opera en todo el país, sino que cada estado tiene el suyo, con lo que hay mucha desigualdad en cómo se reglamentan las cuotas de género o simplemente no existen.

Los hombres se siguen resistiendo a que las mujeres ocupen los lugares en los que ellos siempre han estado, y por último, el hecho de que las mujeres "líderes políticas" no han terminado por entender cómo armar equipos y alianzas sólidas y fuertes para poder combatir contra los equipos y lealtades que tienen los hombres.


(V.pág.19 del periódico Público del 17 de octubre de 2010).
Si las mujeres no han desarrollado las actividades deportivas en las que daría ventaja su estructura ósea y muscular, y sus mayores reservas de energía, es porque no les ha interesado: les basta con que sean los hombres los que, en tiempos de paz, mejoren las habilidades necesarias para la guerra y que luego vayan ellos al campo de batalla y se maten unos a otros: la especie ahorra comida y no pierde nada porque los machos de todas las especies cercanas a nosotros son sustituibles, las hembras no lo son: las viudas de soldados muertos tendrán hijos con los sobrevivientes. Pero una mujer muerta no es sustituible por otra. De ahí que nos horrorice particularmente la violencia contra mujeres.


Luis González de Alba
(V.pág.31 del periódico Público del 17 de octubre de 2010).
Voy a narra el cuento de un hombre que quiso ser mujer. Le parecía injusto tener que salir a trabajar mientras su esposa se quedaba en casa. ¿Cómo era posible, decía en su frustración, que él afrontara cada día las fatigas de su empleo, en tanto que ella permanecía muy quitada de la pena en el cálido abrigo del hogar, tomando cafecito, charlando con sus amigas por teléfono y disfrutando la compañía de los hijos? Así, una noche el personaje de mi cuento se puso de rodillas y le pidió a Dios que cambiara los papeles: que convirtiera a su esposa en el hombre de la casa, y a él lo transformara en la mujer. Eso de pedir milagros tiene sus peligros: se nos pueden conceder. Dios escuchó el insólito ruego del sujeto, y accedió a su petición. Lo convirtió en mujer; y a su esposa la volvió hombre. Él se dispuso, feliz, a disfrutar las delicias de la casa. Pero al despertar hecho mujer tuvo que levantarse a preparar el desayuno de su esposo, que seguía durmiendo plácidamente. Luego debió despertar a los niños, y ayudarlos a vestirse, y prepararles el lonche de la escuela. Le sirvió el desayuno a su marido, y escuchó la queja diaria: "Siempre lo mismo". Cuando el hombre se fue, tuvo que lavar los platos, tender las camas, recoger la ropa de su esposo y sus hijos, tirada por el piso en todas partes, echarla a la lavadora; y luego aspirar los pisos, lavar las ventanas y sacar la basura. Se iba a tomar un cafecito, pero pensó en todo lo que tenía que hacer, y después de bañarse, vestirse y arreglarse apresuradamente salió a la calle, no sin antes dejar ya hecha la comida. Fue al banco; a la tintorería; a pagar los recibos del agua, el teléfono y la luz. También fue al súper a surtir la despensa. Cuando se dio cuenta, había llegado la hora de recoger a los niños en la escuela. Les dio de comer, los organizó para que hicieran la tarea, y luego de comer ella, mal y de prisa, los llevó a sus clases: de karate, de inglés, de danza. Luego volvió a la casa, y se puso a planchar y a disponer la cena. Regresó su marido, malhumorado como siempre, y tuvo que oír sus quejas sobre el trabajo, el tránsito en las calles, los niños, todo. Supervisó el baño de los hijos; les dio de cenar junto al marido; luego los acostó después de obligarlos casi por fuerza a dejar de sus juegos electrónicos. Mientras tanto su esposo veía plácidamente en la tele un partido de futbol, al tiempo que se tomaba una cerveza, y otra, y otra. Eran las 10 ya de la noche cuando preparó la ropa de los niños y el marido para el día siguiente. Después, muerta de fatiga, se acostó a dormir. Pero apenas había cerrado los ojos cuando entró él en la recámara. Se desvistió, y se acercó a ella. Animado por las copiosas libaciones traía obvios deseos de erotismo. La mujer estaba muerta de cansancio, pero hubo de avenirse a la demanda del marido, e hizo el amor con él fingiendo raptos pasionales. Al día siguiente, cuando se vio sola en la casa, se puso de rodillas, y con inmensa devoción se dirigió al Señor: "¡Dios mío! ¡Estaba equivocado! Las tareas de la mujer en la casa son más fatigosas que cualquier trabajo de hombre. ¡Perdona mi error, te lo suplico! ¡Haz que vuelva yo a ser hombre, y que mi esposa vuelva a ser mujer!". "Hijo mío -le respondió el Señor-. Me alegra ver que has aprendido tu lección. Espero que en adelante aprecies más el esfuerzo y trabajo de tu esposa, su valer y sus méritos. Volveré a convertirte en hombre. Pero tendrás que esperar nueve meses. Anoche quedaste embarazado"... Sirva esta columnejilla de hoy para hacer reflexionar a algunos hombres que no saben reconocer a sus esposas, ni dan importancia a lo que la mujer hace en la casa en bien de su marido y de sus hijos...


Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico El Siglo de Durango del 20 de octubre de 2010).
Me remito al México machista de hoy, en el que en el gabinete presidencial hay sólo 3 mujeres; en la Corte sólo hay 2; una en el TEPJF, y otra en el IFE, con el riesgo de que se forme un nuevo club de Tobi. Apenas 27 mujeres de 128 senadores y 130 de 500 diputados.

No hay balance ni equidad, lo que ratifica el machismo nacional.


Joaquín López-Dóriga V.
(v.pág.2 del periódico Público del 5 de noviembre de 2010).
Sobre la ordenación de mujeres, el Papa dio el portazo: "No se trata de que no queremos: no podemos; el Señor dio esta forma a la Iglesia...".

Ya explicará Su Santidad cuándo, dónde, a quién -y por qué, si no es demasiado pedir- le transmitió "el Señor" esa disposición. En todo caso, había sido San Pablo ("Vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les está permitido hablar": Primera epístola a los Corintios, v. 34), y no "El Señor", quien dejó constancia de su misoginia.


Jaime García Elías, periodista y conductor radiofónico
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 29 de noviembre de 2010).
Lo malo de las mujeres es que no han tomado el poder. Ya ven ustedes el desorden que hemos hecho los hombres con el mundo.


Frank Capra
En la publicación "Equidad de Género y Derecho Electoral en México", editada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se explica que durante la última legislatura en Guerrero (2008-2011) hubo 18.2% de diputadas.

En tanto, el porcentaje de mujeres diputadas en los congresos de Baja California Sur fue de 23.8%; en Coahuila, 19.3%; en Hidalgo, 23.3%; en el Estado de México, 19.4%; en Michoacán, 12.5%, y en Nayarit, 6.6%.

Es decir, en promedio sólo hay 17.5% de mujeres en los congresos locales. Por ello Flor Zamora, ex asesora del Consejo General del Instituto Federal Electoral, sostiene que hay que estar muy atentos a los resultados de estos comicios. Considera además que esta vez las mujeres deben defender sus cargos y no permitir las suplencias de los varones.


Anayeli García Martínez
(v.pág.17 del periódico Público del 9 de enero de 2011).
La lucha por la igualdad de género en materia política no ha llegado todavía a las altas esferas del ejecutivo federal. A la ausencia de presidentas en la historia nacional hay que agregar la escasa presencia femenina en los últimos 4 gabinetes. De los 155 titulares de secretarías de estado o de la Procuraduría General de la República, tan solo 15 (9.6%) son mujeres.


(V.pág.8-A del periódico El Informador del 14 de febrero de 2011).
Reconozco que es difícil arreglárselas cuando no sólo la satisfacción sexual, sino las posibilidades de sentirse amada y acompañada, dependen de un mundo de hombres que te acusan de puta si lo intentas y de idiota si fracasas. Hay poco espacio ahí para los héroes, en efecto. Para las heroínas. Y resulta una soberbia injusticia pedir a todas las mujeres que se curtan para sobrevivir. Que sean hembras fatales o chicas duras. Que sean Tánger Soto, Lolita Palma o Macarena Bruner; o la Reina del Sur después de haber sido Teresita Mendoza en Culiacán. Es injusto, desde luego, sentir simpatía por Homero Simpson, o por cualquier Manolo de barriga cervecera, y despreciar a doña Maruja por no ser capaz de escupir a la cara y hacerse matar -o matarlo ella a él- por un varón miserable que no le llega ni a la altura del chichi.

Pero ojo. Tampoco admiro a Penélope. Su absurda fidelidad -20 años de abstinencia y mojama entre las piernas- me saca de quicio; y también me repatea el hígado ese palacio lleno de cortejadores gorrones y abúlicos que ni la violan, ni saquean la casa, ni hacen otra cosa que tumbarse a la bartola mientras ella deshoja la margarita. Creyendo esperar a que la presunta viuda escoja, los cretinos, cuando en realidad lo que hacen es dar tiempo a que Ulises llegue, lo reconozca su perro y tense el arco. Y ella, mientras, tejiendo y destejiendo en plan melindres calientapollas, en vez de llevarse al más guapo o al más rico al catre, o agarrar una escopeta con posta lobera, o lo que usaran en el siglo VIII antes de Cristo, y correrlos a todos a fogonazos hasta la orilla del mar color de vino. Hay muchas cosas notables que se han perdido en la historia de la Humanidad porque las mujeres que habrían podido hacerlas, crearlas, se negaron a acostarse con hombres que les daban asco. Pero también, gracias a esas mujeres que no transigieron -vaya una cosa por la otra- se han evitado muchas infamias y muchos prescindibles hijos de puta.

Sin duda soy injusto con Penélope, como lo fui con Emma Bovary. Sólo soy un hombre torpe que mira, y que escribe sobre eso. Que tantea intentando comprender, haciendo frente a su estupidez y sus remordimientos de varón con los personajes femeninos que, mejor o peor logrados, habitan el mundo que narro. Pero de algo estoy seguro. A la hora de escoger héroes para mis novelas, prefiero ser injusto a complaciente. Quiero lobas y no ovejas. En tal sentido, estoy seguro de que la mujer lúcida es el único personaje literario apasionante que nos queda, el único héroe posible en el siglo XXI: soldado perdido en un territorio enemigo, de reglas hechas por los hombres. Mujeres intentando sobrevivir, llegar al mar y volver a casa. O encontrarla, al fin. Una casa propia, una vida normal. Heroínas a su pesar, luchando por el derecho, luego, a ser vulgares. Creo que la capacidad de sorpresa que ofrece el héroe masculino está agotada tras 29 siglos de literatura. El hombre se repite a sí mismo, o lo que resta de él, mientras que la mujer entró en esta centuria haciendo frente a desafíos nuevos, todavía no escritos. Arriesgándose como los exploradores que antaño se adentraban por la tierra incógnita dibujada en los espacios en blanco de los mapas.


Arturo Pérez-Reverte
(v.periódico Público en línea del 27 de febrero de 2011).
Nunca se sabe.


(V.pág.32 del suplemento "Ocio" del periódico Público del 29 de abril de 2011).
Hace unos años la Asamblea Legislativa cambió la ley de divorcio del Distrito Federal para ordenar el reparto de los bienes del matrimonio a su disolución, aun cuando éste se hubiera concertado por separación de bienes. Hoy los legisladores se han dado cuenta de su error y han promulgado una enmienda para que sólo quien ha realizado labores en el hogar pueda recibir los bienes. La llaman la ley contra los mantenidos.


Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango en línea del 30 de junio de 2011).
La Universidad de Guadalajara dio a conocer los resultados de admisión del calendario 2011B. Con relación al género de los admitidos, tanto en el nivel superior, como en el medio superior y en el sistema virtual, se registró una mayoría en la población femenina de los futuros estudiantes. Por ejemplo, en el nivel superior, 52.44% son mujeres.


(V.pág.4-B del periódico El Informador del 26 de julio de 2011).
-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil... ¡Pero los que negocian son machos alfa!


Jean Shinoda Bolen, doctora en Medicina y analista Junguiana
(recibido por e-mail el 27 de agosto de 2011).
¡Ajúuua! Eso es, señores ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ¡que las mujeres sepan quien manda en México! Ustedes sí son bien machos.

¡Ah, qué viejas igualadas éstas! ¿Cómo está eso de que ellas quieren decidir sobre un tema tan delicado como el aborto? Por eso nuestro "máximo tribunal" sólo tiene 2 ministras y 9 ministros. No somos machos, pero somos muchos. Que entiendan que tienen que hacer lo que nosotros les ordenemos. Y ustedes, calladitas... que se ven más bonitas.

Miren, chiquillas, si nosotros decidimos que el aborto está prohibido, ustedes van a tener cuantos hijos les engendremos... y los van a a cuidar... y los van a educar... y los van a mantener. O si los machos decidimos que no los tengan, se amuelan y abortan; porque esos hijos los tienen por su culpa, por dejadotas y calenturientas. Gracias a nuestras leyes del medioevo, los hombres no tenemos ninguna culpa ni obligación si ustedes se embarazan. Las viejas nacieron pa'l metate y pa'l petate.

Esta perspectiva de los magistrados es una visión discriminativa, primitiva y acomplejada, ¿qué rayos hacemos los hombres opinando y juzgando sobre un tema preponderadamente femenino?

Entiendan que soy hombre. No sé lo que puede sentir una mujer cuando se da cuenta de que en su interior se desarrolla un nuevo ser humano. Supongo que la alegría puede ser indescriptible cuando ese hijo es deseado. Pero cuando el hijo es el fruto de un momento de pasión y no es deseado, creo que la sensación de culpa y la responsabilidad que deben de sentir ha de ser abrumadora y desesperante. Pero no lo sé. Tan sólo soy hombre.

La verdad sea dicha, si los hombres pudiéramos quedar embarazados, el aborto no sería un pecado, sería un sacramento.

En este tema del aborto los hombres no debemos opinar y mucho menos decidir si se vale o no se vale. Nosotros la tenemos bien fácil: no nos embarazamos, no parimos, no amamantamos, muchos ni siquiera pagamos el parto, y como pináculo del machismo, ni siquiera nos hacemos responsables de los alimentos y el pago de la educación de esos niños. ¿Pa' que?, si nadie nos castiga por no hacerlo.

Injustamente, la bronca la tienen las mujeres. Entonces ellas tienen el derecho a decidir. Nosotros, afortunadamente, nunca vamos a tener que tomar esa terrible decisión.

Y más nos vale pensarlo muy bien, si llegamos al extremo de meter a la cárcel a una mujer por tomar la píldora del día siguiente o ponerse un DIU, porque se nos podría voltear el chirrión por el palito, y a lo mejor las mujeres se pondrían exigentes y nos podrían meter también al bote por no mantener al chamaco.

Las mujeres deberían ignorarnos olímpicamente y llevar a cabo un referéndum por estado, en el cual, todas las mexicanas de 16 a 50 años definieran si quieren legalizar o no el aborto.

Y nosotros los hombres, los ministros, los legisladores, los políticos, el presidente y hasta el Papa, mejor nos quedamos observando... calladitos nos vemos más bonitos.


Alberto Martínez Vara
(v.pág.6 del periódico Mural del 6 de octubre de 2011).
A las mujeres se les mal llama el "sexo débil", a pesar de su consabida capacidad para "ponernos como chanclas" en todo. Ya sea a golpes de Taekwondo, o de palabras, silencios, culpas y muecas.

Leí en un artículo que el supuesto predominio mental del varón no es más que una fantasía patriarcal; si bien cada género posee una manera particular de lograr resultados, ninguna supera a la otra.

El hombre tiene lo que se llama pensamiento compartimentado. Esto es, que en cada archivo del cerebro guarda una cosa. Mientras que la mujer tiene pensamiento integral, lo que quiere decir que todo lo guarda en un mismo armario mental (ha de ser el mismo de los zapatos y los vestidos). Por ello es que la mujer puede hacer muchísimas tareas a la vez y el hombre simplemente no.

Las mujeres son menos rígidas y más dispuestas a tener en cuenta la excepción a la regla (entiéndase por regla: norma, canon, pauta, y no período menstrual); son más intuitivas e imaginativas a la hora de buscar soluciones, y prefieren hacer planes a más largo plazo.

A los hombres nos cuesta más trabajo suspender lo que estamos haciendo; nos gustan los resultados rápidos (inmediatistas), pensamos de manera más lineal y causal, y preferimos avanzar gradualmente en el logro de los objetivos (análisis por pasos).

Hay que entender que la "diferencia" de género no es lo mismo que la "desigualdad" de género. La diferencia implica que por razones particulares, los hombres tenemos cualidades esencialmente distintas, pero de esto no se deriva una superioridad de uno sobre otro. Hemos confundido la relativa supremacía física con una supuesta y equivocada supremacía intelectual, y a base de fuerza bruta pretendemos imponer una hegemonía del género masculino, sometiendo a las mujeres a injustas y en ocasiones denigrantes condiciones de inferioridad, que se ven reflejadas en sus espacios de mando y en sus remuneraciones económicas. Tan es así, que ha sido necesaria la creación de leyes que les garanticen equidad de género.

Guardando las proporciones y relatividad de las diferencias físicas, no hay diferencia alguna en las capacidades masculinas y femeninas. Sólo podría decir que cada quien tiene su manera de "matar pulgas"; que utilizamos métodos y razonamientos diferentes para lograr los mismos fines, que son complementarios entre sí y que en ciertos casos unos funcionan mejor que otros.


Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.6 del periódico Mural del 27 de octubre de 2011).
Un estudio realizado por la investigadora, Mercedes Pedrero Nieto, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, señala que en México de ser contabilizado el trabajo doméstico representaría el 21.7% del Producto Interno Bruto.

Mientras que otros sectores de la economía nacional aportan, comparativamente, un porcentaje menor, como la industria manufacturera 16.51%, minería y petróleo 8.63%, construcción 6.74%, y agricultura y ganadería 4.09%.

"Eso es lo que nos da la dimensión real de esta actividad, y si se le otorgara un valor económico, su aportación sería superior a lo que produce la industria manufacturera", sostuvo la investigadora Pedrero Nieto.

El trabajo doméstico es toda actividad que se realiza en el seno del hogar de manera no remunerada, lo que incluye no sólo las labores de limpieza y atención a los hijos, sino también el pago de servicios, trámites bancarios y ciertas compras; es decir, las labores que se puedan delegar a una tercera persona.

De acuerdo con el estudio "Valor económico del trabajo doméstico en México, aportaciones de mujeres y hombres", del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), realizado por Pedrero Nieto, a la semana, se destinan en promedio 40 horas para este trabajo.

Aunque amas de casa en las edades medias con niños pequeños tienen con frecuencia jornadas superiores a 50 horas, mientras que en el caso de las estudiantes jóvenes, son mínimas. También depende del estado civil, la edad y la condición laboral.

Este tipo de trabajo, dijo, no se le reconoce porque está invisibilizado al no formar parte del mercado, pero sin él, no podríamos vivir y, por supuesto, contribuye a la economía nacional; al no pagarse, no se le da valor, pero si lo hace una tercera persona a la que se paga o se contrata el servicio, como llevar las camisas a planchar, sí representa un valor económico.

"La estimación que hice fue de acuerdo a los tiempos registrados para cada actividad en la Encuesta de Uso del Tiempo patrocinada por el Inmujeres y operada por el INEGI. Y para cada actividad se buscó su similar en el mercado para calcular el pago por hora".

Por ejemplo, en las actividades culinarias se paga un salario al cocinero y otro al lavaplatos, es así como se determina cuánto reciben por hora los distintos oficios afines y, con eso, se asigna un valor, se suman las horas que se dedican a la semana, cada una con su precio por hora, y se obtiene un total que se compara con el PIB del país.

La académica estimó que las mujeres contribuyen con 80% de esa riqueza (alrededor de cuatro quintas partes), aunque ahora, los varones contribuyen en mayor medida a las actividades familiares, lo que implica no sólo llevar a los hijos a la escuela, sino jugar y ayudarlos con sus tareas.


(V.periódico El Universal en línea del 29 de octubre de 2011).
Me topé en un artículo que Katarin Bennhold publicó en The New York Times en noviembre del año pasado en donde hablaba sobre la problemática de mantener vivo el romance en la época del empoderamiento femenino. El artículo quizá no decía nada nuevo o que no hayamos escuchado. A los hombres, por liberales que sean, les cuesta trabajo estar con mujeres más exitosas que ellos, por eso ellas siguen recurriendo a "estrategias" para no asustar a los varones.

Cada vez que me topo con este tipo de artículos no deja de sorprenderme que hayamos evolucionado tan poco a este respecto y que los hombres no desmientan su contenido.

Vamos por partes. El tema de que a los hombres no les atraigan (o les asusten) las mujeres exitosas es algo que debería ser cosa del pasado. La participación femenina en el ámbito laboral ha aumentado a pasos agigantados en todo el mundo. Cada vez es más frecuente ver a mujeres en posiciones de poder con éxito y muy bien remuneradas. ¿Por qué asustarse de algo que cada vez es más común? Por otra parte, me llama la atención que los hombres no pongan el grito en el cielo cuando se publican estos artículos, los cuales, no hacen quedar mal a las mujeres quienes han ido tomando lugares de poder en distintos ámbitos con muy buenos resultados, sino a los varones. El que los hombres se sientan amenazados por las mujeres exitosas habla de una profunda inseguridad. Lo que están diciendo es que los hombres en vez de tener a alguien valioso a su lado, prefieren tener a alguien "del montón" para no sentirse menos. Por poner un ejemplo: el que haya una serie que se llame Los caballeros las prefieren brutas, no ofende a las mujeres, sino a los caballeros.

Mucho se ha dicho que los hombres no quieren a su lado una mujer exitosa sino que quieren una mujer que les admire. ¿Por qué la disyuntiva? ¿Por qué pensar que una mujer exitosa no es capaz de admirar a su pareja? El éxito no tiene que ver con el dinero y la importancia del puesto, sino del orgullo del esfuerzo y del trabajo bien hecho. Si alguien entiende el éxito, puede reconocerlo más fácilmente en el otro. De hecho, si bien es cierto que el reconocimiento del éxito más importante proviene de uno mismo, es innegable que la admiración y el reconocimiento son importantes para todos y sobre todo de quienes tenemos en alta estima. ¿No sería más lógico que un hombre prefiriera ser admirado por una mujer destacada que por una "del montón" Siempre he dudado que un hombre inteligente, seguro de sí mismo y sin complejos le tema a una mujer exitosa. Por el contrario, supongo que prefieren compartir su vida con una de ellas.

Es necesario hacer un esfuerzo para despegarnos de las etiquetas y los clichés. Hace un tiempo narré en esta columna como un amigo bien intencionado recomendó a sus amigas solteras que a fin de conseguir novio mintieran, o no hablaran acerca de su sueldo, logros etc. (Seguramente inspirado por la serie de Los caballeros las prefieren brutas). Empezar una relación mintiendo no es una buena idea. Y en caso de que la estrategia tuviera éxito, ¿Quién, en su sano juicio, quiere esa victoria? Imagínense a una profesionista exitosa diciendo: "Yo logré seducir a mi marido haciéndome pasar por una mujer sin preparación, ya que a él le gustan así". Es un absurdo que además, no deja en un lugar digno a ninguno de los dos.

La razón por la cual guardé el artículo fue una frase en la que Bennhold señala que la atracción sexual en el siglo XXI continúa alimentándose de estereotipos del siglo XX. ¡He ahí el meollo del asunto! A hombres y mujeres nos cuesta ver que los tiempos cambian y que estamos obligados que cambiar también. Si las mujeres seguimos manejando un doble estándar, pidiendo por una parte igualdad y por otra exigiendo que sean ellos quienes paguen las cuentas, abran puertas, lleven flores y demás no vamos a llegar a ningún lado. Los hombres, por su parte, tienen que dejar atrás esos clichés de si sus mujeres ganan más dinero que ellos, esto los hace ser inútiles o mantenidos. Además de cambiar nosotros, necesitamos películas y series de televisión que reflejen la realidad romántica del siglo XXI. Ya basta de las princesas que necesitan ser rescatadas por príncipes. Una relación romántica que funcione no puede estar basada en rescatadores y rescatadas, sino en respeto e igualdad. ¿Será que nos estamos tardando en dejar a Los caballeros las prefieren brutas y La Cenicienta en los anales de la historia?


Fernanda de la Torre
(v.diario Milenio Jalisco en línea del 6 de noviembre de 2011).
A partir de enero de 2012, según órdenes de la papisa del episcopado y la presidenta, todos los hombres deberán llevar el rostro cubierto. No podrán reunirse en lugares públicos con otros hombres, excepto para hacer las compras del hogar, aprender a cocinar o tomar cursos de buena crianza y paternidad. La eyaculación irresponsable será penada hasta con cuatro años de prisión o podrán morir por lapidación si las mujeres de su comunidad consideran que ha faltado a las reglas morales establecidas por el matriarcado.

Siguiendo el ejemplo de dichas regulaciones, México adoptará nuevas medidas para el próximo milenio, a fin de regular el comportamiento sexual y social de los varones de todos los grupos socioeconómicos. Se celebrará el castigo comunitario y exhibirá en medios de comunicación a todo hombre que, habiendo sido padre, pretenda desarrollar una carrera profesional que anteponga su éxito profesional a la santidad de la paternidad. Ningún hombre que se precie de ser digno de su género deberá exhibirse en lugares públicos bebiendo o exhibiendo su cuerpo de maneras lascivas frente a mujeres.

A fin de evitar las violaciones a hombres jóvenes, se creará un grupo social para dar placer sexual a mujeres que no deseen establecer relaciones de intimidad; que busquen ejercer poder, someter, maltratar o violar al hombre de su elección. Para ello se establecerán zonas rojas. Los hombres serán sometidos por el Estado a pruebas de sangre y genitales, podrán ser arrestados sin motivo, siempre protegiendo la identidad de su clienta. La violación a los prostitutos no será considerada un delito, dado que su estatus social es moralmente inferior.

Si un varón recurre a las instancias jurídicas para solicitar ayuda al considerar que vive maltrato, humillación, violencia sexual o física, violencia patrimonial y económica, se dudará en todo momento de su testimonio, ya que el sentimentalismo propio de su género, así como su inferioridad intelectual, argumentada históricamente por grandes filosofas y juristas, puede llevarle a mal interpretar el derecho natural que su esposa tiene sobre su cuerpo y su reproducción; ya que es bien sabido que los ciclos hormonales de los hombres les incitan a cometer ciertos actos irracionales que merecen reprimendas normales en el contexto doméstico.

Se sabe que 13% de hombres que pertenecen a las fuerzas militares como cuota de género, muestran cambios de carácter irracionales. En ese contexto se entiende que si un varón trabajando entre cientos de mujeres resulta víctima de violencia sexual, incluido el acoso, no será responsabilidad de las mujeres, sino de aquél que con su conducta impropia les provocara.

Si a usted le parece excesiva o absurda la violencia de género descrita en estas líneas, piénselo 2 veces. Esto ha sucedido y sucede hoy en día a millones de mujeres, sometidas a absurdas regulaciones morales, sociales y jurídicas que aún se sostienen y avalan culturalmente. Hace 20 años comenzó la tarea mundial para erradicar la desigualdad que avala la violencia de género, sólo 125 países tienen leyes al respecto y no todos las cumplen. Hoy hay más feminicidios que hace 20 años. Las mujeres salen de relaciones violentas y los agresores las matan por traicionarlos, a ellos y a los principios culturales que estipulan normas de restricción y control de las mujeres, sus cuerpos y sus libertades.


Lydia Cacho
(V.pág.2-A del periódico El Informador del 28 de noviembre de 2010).
Reynalda habla despacio y mira a su alrededor a cada rato. No titubea al empezar a contar la historia de cómo no pudo elegir a su esposo, ni cómo ha vivido por décadas con el miedo de ser golpeada por los hombres de su familia.

Su historia se desarrolla en Portezuelos, una comunidad de Tasquillo, Hidalgo, parte de la región de Valle del Mezquital, donde 90% de las comunidades se rigen por usos y costumbres entre las que se incluyen el no dar voz y voto a las mujeres, en muchos casos.

"Acababa de cumplir mis 18 años. Estaba yo por un camino cuando sentí alguien me agarró y me dijo que me iba a ir con él, porque iba a ser su mujer, que así iba a ser. Grité y luché, pero de nada me sirvió. Yo no lo conocía; era la primera vez que lo veía", cuenta.
Griselda Arroyo, dirigente regional de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddeser), alerta que en algunas comunidades indígenas del Valle del Mezquital aún se registra la práctica de intercambiar mujeres por bienes materiales o arreglar los matrimonios. "El intercambio de mujeres por animales, maíz o terrenos se sigue dando en las comunidades indígenas. Es una costumbre que se tiene desde los abuelos", señala, y explica que ahí las mujeres a veces no tienen derechos, no opinan y los hombres son los que toman todas las decisiones, así sea una que pueda durar toda la vida, como el caso de Reynalda.

Para el secretario general de la organización Unión Fuerza Indígena y Campesina de esa zona, Juan Ortiz Simón, los usos y costumbres se han convertido en abusos. "Un 90% de las comunidades en esta región mantienen un fuerte arraigo por sus costumbres", menciona.

La autoridad inmediata en las poblaciones es el delegado, pero en muchas comunidades del Valle del Mezquital como Cerritos Cardonal, El Durazno, El Dheca y Vite, mediante asamblea los hombres determinaron que las mujeres no pueden votar para elegir autoridades y mucho menos ser votadas.

En el Valle del Mezquital se presume que el pueblo manda, pero en "el pueblo" no figuran las mujeres.

La directora del Instituto Estatal de las Mujeres, Mirna Hernández Morales, destaca que en las zonas indígenas lo que prevalece es la violencia, por ello la importancia de enseñar a las mujeres sus derechos.


(V.pág.13-A del periódico El Informador del 5 de diciembre de 2010).
Mi información preferida en un estudio reciente sobre el género en la UNAM es la sección donde dice que el promedio de calificación de las mujeres es superior al de los hombres. O aquella parte donde se afirma que su eficiencia para terminar la licenciatura es mayor. Estudio tras estudio revela que las mujeres suelen ser mejores estudiantes que los hombres. Quizá -al leer esto- piensen que no me gustan los hombres. Eso no es cierto. Estoy casada con un hombre y sé que nuestros 2 hijos, algún día, se harán hombres. Mi padre fue hombre. Algunos de mis mejores amigos son hombres. En México hay algunos muy distinguidos. Sencillamente creo que las mujeres son superiores a los hombres.

Bueno, ya "lo escribí". Allí está. Es el negro y oscuro secreto que no he querido revelar, pero con el cual cargo. Y se supone que no debemos hablar así porque en los viejos tiempos los hombres solían repetir que las mujeres éramos "superiores". Y lo que en realidad querían decir es que éramos demasiado "maravillosas" para entrar a las universidades, ser presidentas, participar en el gobierno, decidir sobre nuestros propios cuerpos o influir en los temas importantes acerca del futuro del país. Y obviamente esto no es lo que quiero sugerir, sino todo lo contrario.

La inherente superioridad de las mujeres me viene al pensar en las universidades de México. Mujeres que antes no asistían a la universidad ahora -52%- pueblan sus aulas.


Denise Dresser, académica y periodista
(V.pág.50 del número especial de 70 aniversario de la revista Selecciones del Reader's Digest de diciembre de 2011).
Sabe qué...


(V.suplemento "Ocio" del periódico Milenio Jalisco del 27 de enero de 2012).
¿Imagina a Josefina Vázquez Mota portando sobre su cabeza una gorra militar adornada con 5 estrellas? O aún más interesante: ¿si fuera general de división, cómo se comportaría ante las órdenes de un jefe de las fuerzas armadas que fuera mujer?

Tengo para mí que en México no todos los hombres responderíamos a estas interrogantes de manera similar. Los he oído rechazar la opción de Vázquez Mota, unos por machismo, otros por misoginia y a la gran mayoría por falta de imaginación. Lo más curioso es que este talante no es exclusivo de los varones, entre las mujeres también suele correr el mal síntoma de la discriminación.

En ninguna democracia ha sido sencillo que las mujeres ganen votos suficientes como para hacerse del asiento más elevado en el Estado; de hecho se trata de una moda relativamente reciente dentro de la tradición democrática. En América Latina uno de los casos emblemáticos fue el de Michelle Bachelet, mujer que llegó a la presidencia de su país, entre otras razones, porque previamente hubiera sido ministra de defensa.

En cambio, durante el proceso electoral estadounidense ocurrido hace 4 años, uno de los argumentos que los adversarios de Hilary Clinton utilizaron infundadamente contra la precandidata demócrata fue precisamente el de su insolvencia para conducir al Ejército más poderoso del mundo. Al mismo tiempo que esto sucedía, a través de las pantallas de televisión se transmitió una serie -Commander in Chief- donde tal dilema obtuvo un rol importante.

Del otro lado del Atlántico, en 2007 la batalla entre Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal estuvo marcada por similar impertinencia.

Durante aquella campaña francesa, los conservadores se encargaron de mostrar cuánta debilidad, real o supuesta, pudieron descubrir en la figura de la señora Royal: ¿tendría la candidata socialista el carácter para hacerse obedecer por una de las cinco naciones con mayor capacidad nuclear del planeta?

Hoy sería ridículo en países como Alemania o Inglaterra sostener un debate parecido; lo mismo en la India, en Israel, en Argentina o en Nicaragua. Donde las mujeres ya gobernaron al más alto nivel resulta ocioso preguntarse si ellas cuentan con la estructura genética para imponerse sobre los varones. Acaso más relevante es que, donde ellas ya han gobernado, las instituciones terminaron probándose superiores al viejo y sobrevalorado vaivén de la testosterona; y por tanto el valor de la igualdad entre los sexos obtuvo una victoria irreversible.

Cabe aclarar que no es necesario ver como ganadora a Josefina Vázquez Mota en las próximas elecciones de julio para que esta mutación cultural pueda llegar a buen puerto en nuestro país; el sólo hecho de mirarla candidata oficial del PAN obra ya para que tal evento haya comenzado a producirse.


Ricardo Raphael
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 7 de febrero de 2012).
Tengo 3 hijos pequeños, todos niños -por fortuna para ellos, se evitan la friega de ser mujer-, he vivido en matriarcado absoluto viendo cómo todas las mujeres de mi familia malacostumbraban a sus maridos y maleducan a sus hijos, los dejan listos para que algún día otra mujer haga todo por ellos. Trabajo todo el día, tengo tiempo de que no falten garrafones de agua bebible en mi casa, de separar la basura y sacarla el día que corresponde cada una; hago sus comidas balanceadas, lavo su ropa, la doblo y la acomodo, me encargo de que todos los servicios estén pagados siempre y que nunca nos falten. No tengo tiempo de hacer nada para mi beneficio, como ir a clases de francés, a darme un masaje o a hacer ejercicio. Mis horas y días libres, todos, son para convivir con mis hijos y hacer mis quehaceres. Me gustaría saber ¿qué se siente no preocuparse de que la alacena esté llena?, ¿qué se siente levantarse tarde en domingo y no tener que correr a la lavadora?, ¿qué se siente llegar de trabajar y sentarse a la mesa sin hacer ningún esfuerzo?... Pues no lo sé. Lo que sí sé es que soy responsable de ello, y también se lo debo a la abuelita de mi marido, a su mamá, a sus hermanas, a mis tías, y a mis abuelas, y a mi mamá también. ¿Cuándo dejaremos de criticar a las mujeres que no saben cocinar y que no atienden a su marido? ¿Cuándo dejaremos de quejarnos y le daremos a cada uno la responsabilidad que le corresponde?


Lupita por Siempre
(v.pág.48 del suplemento "Ocio" del periódico Milenio Jalisco del 24 de febrero de 2012).
Cuando se mide el diferencial únicamente en el trabajo no remunerado, se observa que mientras que las mujeres trabajan en tareas no pagadas 37.5 horas a la semana, en el caso de los hombres la cifra es de 17.7 horas, es decir, casi 20 horas semanales menos.

La mayor carga para las mujeres recae en los quehaceres domésticos y el cuidado de niños, enfermos y ancianos.


(v.pág.8 del periódico Mural del 8 de marzo de 2012).
Cuando en los territorios del Congreso de la Unión el género asume su condición de ser, los partidos políticos difuminan sus colores y se esfuman ellos. Esto sucedió anteayer, cuando el pleno de San Lázaro observó cómo diputadas del PRI, PRD, PAN, PT y Convergencia se tomaron de la mano y, juntas, reclamaron las hipocresías de un sistema político y de una clase política que sólo habla de la igualdad de géneros en el discurso, mas no en la práctica.

A pesar de ser el 51% de la población mexicana, de los 500 diputados federales, 120 son mujeres, y apenas 26, de 128, en el Senado.


Vicente Bello
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 10 de marzo de 2012).
La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) elaboró el llamado Manual para el Uso no Sexista del Lenguaje, y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación redactó una serie de recomendaciones para ello.

Dichos documentos se refieren a las diferentes opciones "políticamente correctas" que se pueden utilizar para hablar o referirse a colectivos, grupos o plurales formados por hombres y mujeres, sin incurrir en un uso sexista o discriminatorio del lenguaje.

Unas de las recomendaciones es utilizar sustantivos colectivos no sexuados, como humanidad, en lugar de hombres; o recurrir a la doble forma, femenino y masculino, como la que comenzó a utilizar Vicente Fox en sus alocuciones (mexicanos y mexicanas).

Estoy de acuerdo en eliminar, como dice la feminista Teresa Meana, "los efectos que produce el silencio sobre la existencia de las mujeres, su invisibilidad, ocultamiento y exclusión (...) las expresiones de desprecio, odio, y la consideración de las mujeres como subalternas, como sujetos de segunda categoría, como subordinadas o dependientes de los hombres".

Pero creo que el uso de formas y convencionalismos lingüísticos que simplemente facilitan la comunicación verbal y la escritura, no significan -o no deben significar- ni deben traducirse en menosprecio y discriminación real hacia las mujeres.

Lo que está mal, en mi opinión, no es utilizar el masculino como genérico, sino el que su utilización se interprete como superioridad de género.

Isaías Lafuente, en su artículo "Sin peros en la lengua" (El País, 7/03/12) decía: "Es verdad que nuestra lengua diferencia entre sexo y género, y así ha acuñado sustantivos de apariencia masculina en los que están incluidas las mujeres, como otros de apariencia femenina en la que nos sentimos incluidos todos los hombres. Yo soy hombre y también persona y periodista, y no creo necesario forzar la lengua para ser persono o periodisto".

La verdad es que, como dijo el director del Diccionario de México, Luis Fernando Lara "la radicalización del uso no sexista del idioma dificulta la expresión fluida".

No es fluido decir siempre: estimados ciudadanos y ciudadanas, doctores y doctoras, socios y socias, etc. Lo impráctico de estas formas se presta a la burla. Recuerdo a Raquel Pankowsky parodiando en una obra de teatro a Martha Sahagún: en el mismo estilo de hablar de Fox, pedía que le mandaran las "patrullas y los patrullos".

Yo no creo que, cuando alguien se refiere a "los mexicanos", en general, las mujeres se sientan excluidas del grupo de referencia.

La equidad de género se practica con acciones igualitarias y no con palabras igualitarias. Ejemplo de ello es lo que el propio Fox hacía: por una parte, igualaba a las mujeres con los hombres en sus radicalizaciones lingüísticas (mexicanos y mexicanas), y por otra, se referiría a ellas como "lavadoras de 2 patas".

Lo que hay que erradicar no es el uso de genéricos, masculinos o femeninos, que facilitan el lenguaje, sino todas las acciones y costumbres machistas o intencionalmente misóginas que existen.

Lo que las mujeres deben reclamar, por lo que realmente deben molestarse, es por la minusvalía y discriminación de que son objeto cuando, por el solo hecho de ser mujeres, un empleador les paga menos; cuando se les impide entrar a ciertos lugares; cuando un padre de familia les bloquea su educación y desarrollo y hasta su herencia; cuando las jerarquías religiosas les dan una categoría espiritual diferente; cuando son vistas como meros objetos sexuales o simples receptáculos de espermas; cuando alguien considera que su único lugar es el hogar y su único rol, el de madre y ama de casa, o sea de nana-sirvienta.


Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.10 del periódico Mural del 15 de marzo de 2012).
Mujer enamorada.

El incumplimiento de la igualdad de género se demuestra en las candidaturas a las presidencias municipales de los partidos PAN y PRI. En el primer caso, de 108 aspirantes solamente 8 son mujeres, es decir, apenas 7.4% -resta por designar candidatos en 17 municipios-. En el segundo instituto las féminas solamente contenderán en 7 municipalidades, lo cual representa 5.6% del total -en algunos municipios no se reporta el nombre del candidato de la alianza con el Verde-.

El Código Electoral del Estado no exige la cuota 70-30 y en el tema de las obligaciones de los partidos sólo se señala lo siguiente: "Garantizar la equidad y procurar la paridad entre mujeres y hombres en sus órganos de dirección y en las candidaturas a cargos de elección popular". En resumen, las candidaturas quedan a discreción de los partidos políticos.

"Fue una omisión gravísima del código local. Los legisladores, que en su momento hicieron la reforma, que copiaron con papel carbón la reforma federal, omitieron ese tipo de candados precisamente para no entrar en el problema que están enfrentando los partidos a nivel nacional. Al no marcar un porcentaje, eso queda en el discurso político de la legislación, en un espíritu ambiguo", declara David Gómez Álvarez, ex titular del Instituto Electoral en Jalisco. "Sobre las cuotas de género hay un incumplimiento en todos los partidos, por eso el IFE hizo un pronunciamiento enérgico para invalidar candidaturas. Esto al final puede terminar en tribunales, que podrían obligar a los partidos, pero lo que está de fondo, más allá de la postura del IFE, es un incumplimiento con una cierta dosis de cinismo de las dirigencias partidistas, que, a pesar de que ya sabían del asunto, lo dejaron correr pensando que la autoridad pasaría por alto, o bien que serían los propios tribunales electorales los que determinarían a los partidos el método para resolver la situación. Esto habla de un cierto cinismo de los dirigentes, pero también una falta de compromiso. Los partidos deben poner orden y cumplir la equidad de género".


(V.pág.3-B del periódico El Informador del 28 de marzo de 2012).
Valen más las mujeres que los hombres.

Mi tío el ranchero, que era bien machote, contaba: "Mi pueblo tiene la misma población desde hace más de 20 años. Cada vez que nace un chamaco, sale huyendo un galán". Eso muestra la triste realidad del machismo mexicano. ¿Alguno de ustedes ha visto a un "viene-viene" haciéndose cargo de los hijos que engendró? No, pos nooo.

Pero sí vemos a jóvenes limosneras cuidando a 2 ó 3 niños. Tanto el hombre como la mujer son responsables, "mita" y "mita", de los hijos, pero como no hay quién castigue a estos cobardes, pues, qué más da.

"Esa es su bronca, yo me pelo pa'l otro lado y que se hagan bolas con el chamaco". Actitud típica del macho que nunca es responsable de nada, porque siempre fue protegido por su cabecita blanca, otra mujer abandonada:

"Pobrecito de mi hijito, esa lagartona lo quiere atrapar achacándole un hijo".


Alberto Martínez Vara
(v.pág.8 del periódico Mural del 12 de abril de 2012).
Las frases de ellos que más nos irritan:


(V.Yahoo! Mujer del 9 de septiembre de 2012).
Malepigio Charrasqueato era un típico macho mexicano. Afortunadamente esa especie ha entrado ya en vías de extinción, y el machismo está catalogado ahora como una de las muchas formas de lo naco. Aun así Charrasqueato conservaba los anacrónicos modos machistas del pasado. Continuamente le decía a su mujer que el trabajo que ella hacía en la casa no tenía ningún valor. (También, debo decirlo, hay mujeres machos que comparten ese criterio). Añadía que mientras él luchaba en la calle para ganar el pan de la familia ella se la pasaba tranquilamente en casa, tomando cafecito y viendo sus telenovelas. Harta de ese estribillo machacón la señora le propuso un día que cambiaran los papeles: ella saldría a hacer lo que él hacía -era vendedor puerta por puerta de artículos eléctricos- y él se quedaría en la casa a cargo de los hijos y haciendo las faenas domésticas. Malepigio, condescendiente, aceptó el reto. El día fijado tuvo que levantarse a las cinco y media de la madrugada a preparar el desayuno y la ropa de los niños mientras ella seguía gozando un último sueñito. Después de arreglar a los hijos y juntarles los útiles escolares, dispersos por todas las habitaciones de la casa, y tras servir el desayuno, Charrasqueato llevó a los niños a la escuela en medio del intenso tráfico de la mañana. Regresó luego a su casa a lavar los platos del desayuno. Tendió las camas; barrió y trapeó los pisos; fregó el baño; aspiró las alfombras. Mal de su grado cumplió, en fin, con los quehaceres matutinos. Después fue al súper a surtir lo necesario, e hizo largas filas en el banco, en la compañía de luz y de teléfonos, y para pagar el gas y el agua. Se percató, alarmado, de que era hora ya de hacer la comida. Preparó unos platillos suculentos. Cuando acabó de hacerlos, sin embargo, recibió una llamada telefónica: su esposa le anunciaba que no iría a comer, pues se había topado con unas amigas y comería con ellas en el restorán. Se aplicó entonces a poner en orden los cuartos de los hijos; lavó unas cortinas; juntó las hojas del jardín e hizo otras tareas necesarias. Para entonces ya tenía los lomos quebrantados. Pero era hora de ir por los chiquillos a la escuela. Otra vez a manejar en la hora pico. Les dio de comer a los niños y luego los llevó a la clase de baile, de karate, de computación. Después, a solas de la casa, se disponía a tomar un cafecito cuando recordó que había más ropa qué lavar. En seguida preparó la cena. Cuando la tuvo hecha sonó el teléfono otra vez: su mujer le comunicaba ahora que le había salido una cita de negocios, y no iría a cenar. Malepigio se inquietó: ¿sería aquella cita de negocios de su esposa como las que inventaba él para encubrir sus desvaríos maritales? Fue otra vez a recoger a los niños; los ayudó a hacer sus tareas; les preparó el baño; les dio de cenar, y finalmente consiguió acostarlos. Luego se puso a planchar las blusas y faldas de su esposa. A eso de la medianoche se acostó por fin, hecho un guiñapo. Estaba tan cansado que ni siquiera tuvo humor ya para ver la tele un rato. Apagó la luz y se dispuso a dormir. En eso lo asaltó un espantoso pensamiento. Con gemebundo acento dijo para sí: "¡Nomás me falta que la cabrona venga con copas y se le antoje follar!"... El cuentecillo, queridos cuatro lectores míos, tiene un colofón. Llegó, efectivamente, la señora en horas de la madrugada. El marido, que había logrado apenas conciliar el sueño, despertó al sentir el peso de su mujer sobre él. Experimentó además en la parte baja del cuerpo una serie de extrañas sensaciones. Encendió la luz y vio que ella se le había puesto encima. Con fuerza le aplicaba erráticamente en el estómago, los muslos, las ingles y otras diversas partes alrededor de la entrepierna un desodorante de esos de bolita. Al ver que su marido había despertado la señora le dijo con vengativo acento: "¡Pa' que veas lo que se siente, desgraciado!"... Las nuevas circunstancias pusieron a la mujer en la necesidad de trabajar fuera de su casa. En eso hay mucho mérito, pero no por eso se debe despreciar el trabajo que muchas mujeres cumplen en su hogar. En los países más avanzados algunos sociólogos dan cuenta de los nocivos efectos que causó la ruptura de un esquema, considerado hoy obsoleto, por el cual la presencia de la madre en el hogar era elemento valioso en la educación y cuidado de los hijos. En México eso de la liberación femenina resultó engañosa: la mujer trabaja fuera de la casa y vuelve a ella a cumplir las tareas del hogar, pues para eso casi nunca cuenta con la ayuda del marido. Vale la pena que los hombres pensemos en todo esto. No mucho, claro, para no sentir remordimientos...

[Por experiencia propia al webmaster le parece extremadamente exagerado lo que logró hacer en sus labores del hogar Malepigio. Es algo imposible de lograr aún para una persona experta.]


Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.pág.7 del periódico Mural del 4 de octubre de 2012).
Indirectas


(V.suplemento "Ocio" del periódico Milenio Jalisco del 5 de octubre de 2012).
Malala la brava, Malala la bella, la niña que se enfrentó a los talibanes. La bala entró por encima del ojo, le atravesó el maxilar y se enterró en su hombro: es un milagro que esté viva. Esper que no le queden secuelas: "Hay cierto daño físico en el cerebro", dijo el médico que la atiende en el hospital del Reino Unido.

¿Será posible que esos malditos monstruos hayan logrado lesionar esa mente vibrante y luminosa? Y además del daño orgánico hay que tener en cuenta el daño psíquico, el trauma, el miedo, la angustia: una profunda herida que no se ve, pero que puede quebrarle el espinazo a cualquiera. Por no hablar de otras consecuencias que ahora parecen menores comparadas con la lesión cerebral, pero que también pueden ser terribles: ¿masticará bien, quedará muy desfigurada, padecerá dolores de cabeza durante toda su vida? Qué destrozo tan malvado y tan inútil.

Qué inmensa cobardía la de los talibanes: no se atreven a enfrentarse a una niña inteligente y por eso intentan asesinarla. Sobrecoge el odio que estos energúmenos tienen a las mujeres: son enfermos sociales. Hay algo en ellos que me recuerda la historia del rey Sahriyar, el monarca de Las mil y una noches, que, tras descubrir que su mujer le engañaba, dedicó su vida a la venganza y durante 3 años desfloró (o sea, violó) cada noche a una joven virgen y la mandó degollar al amanecer. Hasta que llegó Shahrazad y le enamoró con sus palabras y con bellos cuentos que ella dejaba suspendidos en un momento de intriga a la salida del sol. Con ello, Shahrazad aspiraba no sólo a salvar su propio cuello (podría haber escapado del reino, pero se presentó voluntaria al suplicio), sino a liberar a todas las mujeres, en primer lugar, de la carnicería decretada por el rey, pero también, y metafóricamente, de la incomprensión y la brutalidad de los hombres. Ya lo dijo el conocido psiquiatra infantil Bruno Bettelheim: "Los mitos y los cuentos nos hablan en el lenguaje de los símbolos y representan el contenido del inconsciente".

Hay un delirio violento que acecha a los varones, un miedo demencial a las mujeres simbolizado en esa esposa que supuestamente engaña al rey Sahriyar, en esa Eva que ofrece una manzana a Adán y lo conduce a la perdición; y cuando Shahrazad se pasa mil noches conversando y conviviendo con el Rey, y tiene 3 hijos con él y lo enamora, también lo está salvando a él de su enfermedad, de la orgía de sangre en la que vivía, de su aterrador instinto asesino. Como dice Bettelheim con expresión moderadísima, "ha curado su depresión". Malala, como Shahrazad, aspira al poder sanador y constructor del conocimiento y la palabra, y esos bárbaros enfermos han intentado arrebatárselo sin comprender que también les salvaría a ellos. Y no se trata sólo de Malala: todas las niñas, todas las mujeres de la zona noroeste de Pakistán (por no hablar de las de Afganistán) están en peligro.

Tras el atentado contra Malala hemos podido ver en televisión las imágenes de las niñas paquistaníes manifestándose en apoyo de su compañera: serias, muy serias, a sus 12, 13, 14 años; dejándose filmar a cara descubierta en un acto de una heroicidad civil tan descomunal (están tan indefensas y tan solas) que se me pone la carne de gallina al recordarlas. Por eso hay que hacer de Malala una bandera, porque las representa y nos representa, porque es el símbolo de la libertad y la convivencia. Levantémosle estatuas en los parques, que las avenidas principales de las ciudades del mundo lleven su nombre, llamemos a las recién nacidas como ella, hagamos que todo este dolor tenga consecuencias luminosas. Malala para siempre. Muchas gracias, niña.


Rosa Montero
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 11 de noviembre de 2012).
Somos meras personas, con todas nuestras luces y nuestras sombras. Y eso es lo que debe reivindicar el verdadero feminismo, o el antisexismo: el derecho a ser humanas en toda la inacabable diversidad que ello conlleva. De hecho, creo que no gozaremos de verdadera igualdad social hasta que las mujeres podamos ser tan inútiles y mentecatas como algunos hombres sin que eso se nos reproche triplemente.

¿A qué ciego, a qué acomplejado se le ocurrió la risible, absurda idea de que las mujeres son el sexo débil? ¿Todas esas hembras que han parido con dolor y estoicismo, que han cuidado de su prole con abnegación, que han defendido a su familia con valerosa furia?

En el trágico México de los últimos años: son las mujeres las que están ocupando unos puestos públicos que nadie más quiere porque suponen una muerte casi segura: las alcaldías, las jefaturas de policía... Una legión callada de heroínas suicidas.


Rosa Montero
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 9 de diciembre de 2012).
El género femenino es tan fuerte como (o más que) el masculino. Aquí vamos... Un estudio realizado por la Universidad de Western Ontario demostró que a las mujeres les va mejor en las entrevistas de trabajo porque son mejores en el manejo de la tensión; de igual manera, sobreviven más a los accidentes de tránsito, mientras que los hombres tienen 77% de probabilidades de morir en uno de ellos, según la Universidad de Carnegie Mellon. También tienen sistemas inmunológicos más fuertes debido al estrógeno, que les da una enorme vantaja cuando el organismo lucha contra las infecciones, algo que de acuerdo con la Universidad McGill, explicaría por qué los hombres sienten que se les cae el mundo con un simple resfriado, y sufren menos problemas cardiovasculares gracias a sus hormonas femeninas, además, viven entre 5 y 10 años más que ellos. Un sondeo relizado por el New England Centenary Study arrojó que 85% de la población mundial mayor de 100 años corresponde precisamente al sexo femenino. John Gray, experto en campos de comunicación y autor del libro ¿Por qué chocan Marte y Venus?, describe que la mujer está dotada de mejor ángulo de visión, por eso es más difícil tomarla in fraganti mirando el cuerpo de un varón; puede hacer 2 o más cosas a la vez, puesto que maneja mejor tráfico de información entre los hemisferios, y madura mucho más rápido (ellas a los 17 años ya pueden fucionar como adultas). Pero eso no es todo, el profesor neocelandés James Flynn estudió 100 años de resultados de pruebas de coeficiente intelectual, y comprobó que en la actualidad estos seres son más inteligentes que el macho humano, fenómeno que explica a partir de 2 teorías: en primera, la vida moderna exige a las mujeres cumplir varias tareas a la vez, como ejercer su carrera y cuidar de su familia, y en segunda, antes las mujeres estaban bajo la presión social de los hombres, lo que las colocaba 5 puntos detrás de ellos en el índice de desarrollo intelectual. ¿Sexo débil?


(V.pág.48 del suplemento "Ocio" del periódico Milenio Jalisco del 14 de diciembre de 2012).
He dicho siempre, y siempre lo diré, que la mujer es más inteligente que el hombre, y tiene mayor perspicacia que él.

Cuando el varón acaba apenas de ordeñar la vaca, su compañera ya viene con el queso, la mantequilla, la crema y el yogurt. Esto es el resultado de millones de años de evolución natural y cultural. Los problemas de la casa son considerablemente más complejos que los problemas de la caza. La encargada de resolver los de la casa, la mujer, desarrolló entonces más el cerebro y la sensibilidad que su compañero el cazador.

Yo tengo para mí que Eva usó del fuego antes que Adán, y que fue ella quien hizo los primeros cacharros, plantó las primeras semillas y domesticó a los primeros animales, con lo cual hizo que el hombre se hiciera sedentario, y así naciera la civilización.


Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico Milenio Tamaulipas en línea del 7 de febrero de 2013).
Unos son quienes se emplean como trabajadores domésticos y ejercen esas labores en un hogar como medio de vida y otros (más bien otras) quienes de manera cotidiana realizan esas labores en su propia casa sin retribución alguna, y muchas veces de manera adicional a la responsabilidad laboral que tienen fuera del hogar. De aquí que uno de los temas de futuro será el definir si en los contratos de matrimonio debe establecerse cómo se distribuirán estas tareas entre los socios, o cuál será la retribución para el cónyuge que las realice.


Javier Hurtado
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 29 de junio de 2013).
María Félix


Existe la idea errónea de que si la madre de familia no trabaja, su tiempo no tiene valor. Esto es totalmente falso. Una persona que no tenga empleo remunerado de todas maneras realiza un trabajo que tiene significación económica en su familia y si no puede realizarlo por estar haciendo una cola inútil, absurda, ese gasto, una vez más, corre a cargo de la economía de su hogar.


Alfredo Gabriel Páramo
(v.pág.34 del periódico Milenio Jalisco del 9 de agosto de 2013).
En la sociedad moderna a la mujer le está yendo mal porque quiere hacer de todo y cosas muy difíciles: criar un hijo, producir un bebé, educarlo, es una cosa valiosísima, pero, como sociedad, no lo valoramos.

Hay mujeres que quieren estudiar, aparte trabajar y aparte ser mamás, es una cosa complicada y difícil de lograr.

Los padres deberíamos pagarles a nuestras señoras por educar a nuestros hijos; mínimo, hay que valorar esto. Como no se valora se dice: "Ponte a trabajar, vieja fodonga".


Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas y de TV Azteca
(v.pág.15-A del periódico El Informador del 22 de octubre de 2013).
GUIA DEL BUEN ESPOSO
  1. Un buen esposo no eructa frente a su damisela y menos si se acaba de retacar 3 órdenes de tacos al pastor con mucha cebolla y cilantro (iuukkk).
  2. Un buen esposo no tiene pulso de maraquero, y le atina al retrete o mínimo please, per favore, por favor y ya no tengo más idiomas para hacerles entender: ¡LIMPIEN LO QUE SALPICAN! porque le dan a todo menos a lo que deben... ¡a practicar muchachos! Y ya que andan hacendosos limpiando con papelito lo salpicado nada les cuesta darle una lavadita ¿no? digo ya que andan encarrerados hagan el favor completo.
  3. El buen esposo llega temprano a su hogar los días viernes después del trabajo, no le interesa irse con los amigos a echarse la copa porque sabe que su amada esposa cansada de los niños y el trabajo de casa le espera con su debido negligé color rojo... por ende el esposo tiene que llegar lo más pronto posible y si se puede con una bolsa de pan en mano para la cena.
  4. El buen esposo debe portar siempre su botecito de mentas, chicles, bueno hasta pueden masticarse una hoja de limón o hierbabuena porque sabe que a su amada compañera no le interesa olfatear la barra de bebidas que se acaba de empinar...
  5. Un buen esposo olvida su decoración de recámara de soltero y se pone las pilas para ordenar la de casados. NO chicos, no consideramos como parte de la decoración platos de botana encima de la ropa, latas de cerveza encima del televisor...
  6. Hay un buen punto que las casadas con más experiencia me comentaron: con el paso de los años esperamos verlos convertidos en: Kevin Costner, George Clooney ó Pierce Brosnan, ¡envejecer con decencia y recato pues! El buen esposo se cuida de no echar la panza inflada por tanta chela como si no hubieran ido al baño en 2 años... digo, ya uno no espera ver el abdomen con cuadritos, pero de menos con una ligera lonjilla... (a pero uno siempre a dieta ¿verdad canijos?).
  7. El buen esposo se ocupa por lo menos de cocinar un fin de semana, aunque sea una sopita de esas que se les agrega su aguita, o una pizza recalentada en el horno, el chiste es verlos movidos, y bueno, si pueden conseguir un mandilito se les agradecería mucho.
  8. El buen esposo no tiene ojos para otras mujeres... es más: ¿cuáles otras mujeres? Hazte a la idea de que no hay mas mujeres en tu vida que: tu madre, tus hermanas y tus hijas, es por tu bien muchacho, es por tu bien...
  9. El buen esposo no critica a su esposa por su "practicidad" para manejar, hombres cuándo entenderán, una mujer no es mala al volante, lo que pasa es que tratamos de darle uso a todo y pues yo creo que el coche nos queda pequeño para un sinfín de usos que podríamos darle.
  10. El buen esposo, de ser necesario, le cambia a su partido de fut (ese aburrido donde se tardan una hora y nadie anota un gol), con tal de ver el final de la novela donde se casa Juan Pedro Lozano Solorzano con María Catalina de la Vega y Corcuera porque ante todo están los eventos primordiales en los que su amada esposa deba derramar la lágrima a gusto.
  11. El buen Esposo ama a su suegra como a su madre misma...


Recopilación de Rodolfo González Ríos.
HOMBRES DE LOS QUE DEBES HUIR
El narcisista
Está enamorado de sí mismo, se siente superior a los demás, por lo que suele denigrarlos, incluso a su pareja. Cree que todo el mundo lo envidia y no reconoce la opinión de otros. Siempre exagera sus triunfos.
El mantenido
Nunca tiene dinero en su cartera para invitarte a salir o suele "olvidarla" cuando tienen una cita, pero siempre encuentra excusas para no pagar. Puede aprovecharse de ti si no le pones un alto.
El controlador y dominante
Este tipo de hombres busca controlar tu vida. Te dice lo que tienes que hacer, horarios en los que deben verse y hasta tus actividades profesionales o forma de vestir. Cambia de humor rápidamente y puede perder el control hasta golpearte. Siempre quiere tener la razón. Es posesivo, celoso, machista y te insultará sin motivos. Casi siempre son inseguros y tienen el autoestima bajo.
El mitómano
Miente de manera compulsiva y falsea la realidad. Lo has descubierto en varias mentiras y siempre tiene una justificación o salida. Puede meterte en problemas y hacerte sentir insegura y desconfiada.
El Don Juan
Es atractivo, seguro de sí mismo y encantador. Pero una vez que caíste en sus redes, él estará ocupado con su nueva conquista.
El complaciente
Siempre hará todo lo que le pidas y se desvivirá por cumplir tus deseos y caprichos, pero a la larga, será desgastante lidiar con alguien que se ha olvidado de sí mismo por complacer a todos los que lo rodean. Se esmera en caer bien a todos.
El celoso
Es divertido, detallista, siempre está al pendiente de ti, pero piensa que le perteneces. Te escribe y habla todo el día y hasta le dan celos de tu familia y trabajo. Está convencido de que tu vida no debe ir más allá de la relación.
El presumido
Lo acabas de conocer y ya sabes qué coche tiene, dónde vive, cuántas propiedades tiene y a qué se dedica.
Sólo viste marcas, es inseguro y su autoestima está por los suelos. Las personas allegadas a él están más interesadas en su lista de bienes que en su personalidad.
El quejumbroso
Siempre tiene problemas y crisis y tú nunca serás lo suficientemente inteligente, guapa y buena para ayudarlo a superar sus conflictos existenciales.
El dañado
No sabe estar solo y quiere verte todos los días. Viene de relaciones muy complicadas por lo que tratará de replicar sus experiencias del pasado. Es problemático, conflictivo e inmaduro. Tiene desórdenes serios de personalidad y prefiere siempre el papel de víctima.
El metrosexual
Le presta más atención y tiempo a su arreglo personal del que tú le prestas, lleva un conteo de sus calorías, pasa tres horas diarias en el gimnasio y gasta el triple que tú en ropa y productos de belleza.
El chico malo
Es encantador pero puede botarte cuando se le dé la gana. Te invita a salir de última hora o te deja plantada, esconde su celular y sale con muchas mujeres a la vez.
El paranoico
Desconfía hasta de su propia sombra y ve peligro donde no lo hay. Es muy inseguro e inestable, se siente perseguido por fuerzas incontrolables o elegido para una misión especial.
El Peter Pan
Si quieres tener un hijo en lugar de una pareja, adelante. Es inmaduro, irresponsable, inocente y necesita sentirse protegido y cuidado por una mujer mayor.
El casado
Te convence de que su matrimonio ya no tiene remedio y que su divorcio está a la puerta. Pero al tener facilidad para engañar a las mujeres, es el que más podrá lastimarte y traicionarte. Nunca dejarás de ser la "otra" o la "amante". Jamás te presentará con su familia ni amigos.
El chico de humo
Desaparece inesperadamente y se retira poco a poco cuando te ha conquistado. No sabes nada de él ni de su familia y evade siempre hablar de su pasado. Esconde temas sobre su trabajo y amistades.
El que tiene mamitis
Es lindo y servicial pero su madre influye en todas sus decisiones, incluso las que tienen que ver contigo. Si no quieres tener un hijo inmaduro, en lugar de una pareja, debes salir corriendo.


enplenitud.com
(v.pág.7-B del periódico El Informador del 13 de enero de 2014).
La desigualdad laboral entre hombres y mujeres permanece y se hace patente en el salario. Además, el sexo femenino tiene que cargar con las responsabilidades del hogar, afirma un estudio del Instituto Nacional de las Mujeres.

"Cada vez más mujeres se incorporan al mercado de trabajo, pero esto se ha dado en condiciones de desigualdad en relación con los hombres. Aunque las mujeres lleven a cabo actividades productivas, han tenido que ajustarse a las condiciones existentes en el mundo laboral sin descuidar las responsabilidades que por cuestiones culturales se les han asignado en el ámbito privado, como las tareas domésticas y el cuidado de las hijas e hijos, las personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad".

Si bien a nivel nacional la brecha salarial entre ambos sexos es de 22%, las trabajadoras industriales pueden llegar a percibir un salario hasta 30.5% menor que el de un hombre.

En contraste, en sectores como la agricultura, ganadería y pesca, así como en el sector educación y en los servicios de protección y vigilancia la brecha es menor, oscila entre 0.8% y 2.5%.

El Instituto Nacional de las Mujeres refiere además que la mujer tiene una mayor presencia laboral en el sector informal que los varones.

En Jalisco, la desigualdad salarial es manifiesta: un hombre gana casi un tercio más que una mujer.


(V.pág.19-A del periódico El Informador del 24 de febrero de 2014).


Carrie Bradshaw, protagonista de Sex and the City
(v.pág.1-B del periódico El Informador del 8 de marzo de 2014).
Lecciones de la serie "Sex and the City" para ellas:

Sex and the City

  1. Cómo ser mejor amiga. Llegará un punto en el que tendrás que decirle la cruda verdad y no sólo alabarla.
  2. Tus amigas son los amores de tu vida. Los chicos van y vienen, pero tus cómplices de vida, no.
  3. Nunca tires tus "skinny jeans". Nada levantará más tu autoestima que entrar en ellos luego de tener un bebé.
  4. Una vez que encuentras a la persona correcta, algunas cosas superficiales (como el "vello en la espalda") no importan.
  5. El sexo es lo que tú decidas que sea: bueno, malo,con amor o por placer.
  6. Vive cada momento de tu vida. Lo importante es ser dueña de tus decisiones y disfrutarlas al máximo.
  7. Mantenerse abierta a lo inesperado. Deja de lado los prejuicios y tabúes y acepta lo nuevo.
  8. No siempre saldrán al 100 por ciento todos tus planes, por ello es importante tener sentido del humor.
  9. No olvides enamorarte primero de ti misma, así que aprende a respetarte frente a los demás
  10. Las etiquetas están sobrevaloradas. Esposo, esposa... Lo importante es sentirte bien con la situación.


(V.pág.1-B del periódico El Informador del 8 de marzo de 2014).
Mamá y Papá estaban mirando la televisión cuando Mamá dijo "estoy cansada, es tarde, me voy a la cama". Fue a la cocina a preparar los lunch para el día siguiente. Puso en remojo los recipientes de las palomitas.

Sacó la carne del congelador para la cena del día siguiente, controló si quedaban bastantes cereales, llenó el azucarero, puso las cucharitas y los platos del desayuno en la mesa y dejó preparada la cafetera.

Puso la ropa húmeda en la secadora, la ropa sucia en la lavadora, planchó una camisa y cosió un botón, recogió los juguetes, puso a cargar el teléfono y guardó la guía telefónica. Regó las plantas, ató la bolsa de basura y tendió una toalla.

Bostezó, y se fué al dormitorio. Se paró un momento para escribir una nota a la maestra, contó el dinero para la excursión y tomó un libro que estaba debajo de la silla.

Firmó una felicitación para un amigo y escribió la dirección en el sobre, escribió la lista para el mercado y colocó todo junto a su bolso.

Mamá a continuación se lavó la cara, se puso crema antiarrugas, se lavó los dientes y se despintó las uñas.

Papá gritó "pensaba que te estabas yendo a la cama".

"Estoy yendo", dijo ella.

Puso un poco de agua en el bebedero del perro y sacó el gato al cerró la puerta con llave y apagó la luz de la entrada.

Dio una miradita a los niños, les apagó las luces y la televisión, recogió una camiseta, tiró los calcetines a la cesta de ropa y habló con uno de ellos que estaba todavía haciendo los deberes.

En su habitación puso el despertador, preparó la ropa para el día siguiente, ordenó mínimamente el zapatero.

Añadió tres cosas a las 6 de la lista de las cosas urgentes, dijo sus oraciones y visualizó el alcanzar sus propios objetivos.

En ese momento, Papá apagó la televisión y anunció "me voy a la cama". Y lo hizo, sin otros pensamientos.

¿Nada extraordinario? ¿Te preguntarás por qué las mujeres viven más tiempo? Porque están hechas para los largos recorridos y, no se pueden morir antes, tienen demasiadas cosas que hacer.


(Recibido por Facebook el 12 de marzo de 2014).
México es todavía un país machista en el cual existen aún discriminación, abusos e injusticias de toda suerte contra la mujer. Es necesario entonces un ámbito legal e institucional que evite esos malos tratos hasta en tanto no se instaure entre nosotros una igualdad social entre la mujer y el hombre. Esa igualdad permite que en otros países no haya necesidad de que existan días de la mujer y organismos destinados a dar a las mujeres una protección especial. Yo nací, crecí y he vivido toda mi vida en ese ambiente de dominación de la mujer por el hombre. Me reconozco culpable de acciones y omisiones derivadas de esa injusta y absurda situación. Aplaudo entonces que haya Día de la Mujer, y paridad de género en las candidaturas a puestos de representación, e Instituto de la Mujer, y todo aquello que contribuya a la supresión de ese machismo que no ha dejado de existir. No solamente lo vemos en los usos y costumbres de algunas etnias en nuestro país, costumbres y usos que algunos demagogos defienden con necia tozudez: También lo advertimos en modalidades de la vida diaria que aceptamos sin cuestionar, como el hecho de que la mujer casada deba añadir a su nombre el apellido de su esposo antecedido por un "de" que parece implicar derecho de propiedad del marido sobre ella. No sé si el movimiento feminista mexicano haya impugnado tal costumbre. Yo la rechazo porque veo en ella un anacrónico resto de machismo como el que se notaba en aquella famosa Epístola de don Melchor Ocampo que antaño se leía a quienes contraían matrimonio, y que por obsoleta fue suprimida ya.


Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico El Siglo de Durango del 13 de marzo de 2014).
El trabajo del hogar es poco valorado. A pesar de lo importante que es hay quienes piensan que no es un trabajo. Cuántas veces no hemos escuchado decir: "No. Mi mujer no trabaja, ella se queda en casa". Parecería que limpiar, planchar, cocinar y realizar las demás labores del hogar no fuese un trabajo y, hay que decirlo, pesado.


Fernanda de la Torre
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 30 de marzo de 2014).
De acuerdo al último estudio sobre trabajo no remunerado de los hogares de México (2012), realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, por cada 10 horas de trabajo de las mujeres, los hombres realizan 8.6.

El estudio del Inegi señala que las mujeres destinan 65.2% de su tiempo a realizar las actividades del hogar y sólo 3.3 de cada 10 horas al trabajo de mercado.

En cambio, los hombres se orientan al trabajo de mercado y a la producción de bienes de autoconsumo con 76.2% y 2.7%, respectivamente, de su trabajo total. De tal forma que destinan 2.1 de cada 10 horas a las labores domésticas y de cuidados.

Los nuevos roles que desempeña la mujer en la economía aumentaron su carga de trabajo, al sumarse sus labores de mercado con las no remuneradas.

Si su trabajo fuera remunerado, las mujeres que limpian, cocinan, administran y educan desde el hogar aportarían 19.7% del Producto Interno Bruto del país. Sus labores cotidianas tienen un valor económico que asciende a los 3 billones de pesos.

El 76.1% de las tareas del hogar que se realizan en México corren a cargo de las mujeres.

Las mexicanas registran 2,520 millones de horas trabajo a la semana, mientras que los hombres laboran 2,158 millones de horas, según revelan datos del Inegi.

La mayor parte del imprescindible trabajo doméstico sigue en manos de las mujeres. Ellas hacen pericias, maroma y circo para cumplir con estas obligaciones y también para aumentar los ingresos de la familia sin un real reconocimiento, considera Mariana Fernández, presidenta del Instituto Jalisciense de las Mujeres.

"El trabajo en el hogar por desgracia es el trabajo menos visibilizado, menos reconocido y sobre todo no remunerado. Las mujeres que tienen un empleo que no es en la casa, trabajan en promedio 10 horas más que un hombre por todo lo que representa el trabajo en el hogar".

Fernández señala que "lo que tenemos que lograr es que los hombres se involucren en los asuntos privados, porque así como la mujer sale y aporta dinero a la casa, el hombre también tendría que estar cooperando en la casa".


(V.pág.20-A del periódico El Informador del 14 de abril de 2014).

La izquierda de cualquier grupo no debe hacerse cómplice de esa discriminación, opresión y negación de libertad. El programa del PRD reivindica el derecho de las mujeres a disponer libremente del cuerpo propio y, por tanto, se pronuncia a favor de la despenalización del aborto voluntario antes de las 12 semanas de embarazo. Es indefendible que militantes de izquierda traten de impedir reformas legales cuyo objetivo es contrarrestar esa fijación punitiva que consiste en que la mujer que aborta debe ser castigada mediante su encarcelamiento. Al respecto, no hemos escuchado de algunas y algunos más que simples pretextos para objetar la libertad de las mujeres en aras de una moral fuera de tiempo.

Sí, hay una disputa por el cuerpo de las mujeres. Es preciso erradicar de las leyes todo aquello que lo embarga a favor del Estado y reivindicar que sólo pertenece a cada cual.


Pablo Gómez
(v.pág.18 del periódico Milenio Jalisco del 13 de junio de 2014).

Las mexicanas terminan -si terminan- la universidad con mejores calificaciones que los hombres y antes de cumplir 30 años ganarán 10% menos que ellos, según los datos de Monitor Global de Estudios de Emprendedores.


Gabriela Aguilar
(V.pág.5-A del periódico El Informador del 1o.de julio de 2014).

Me apena escribir la macha y vergonzosa frase que el ex diputado local priista de Chiapas, Alejandro García Ruiz, dijo en el programa radiofónico "La Chorcha" que conduce en Tapachula, al referirse a las lagunas en las leyes y a las deficiencias de las reformas constitucionales recientemente aprobadas: "Las leyes, como las mujeres, se hicieron para violarlas". Sí, leyó usted bien.

¿Qué se le puede decir a una persona que hace tal comentario en un programa de radio? Fernanda Familiar, en su cuenta de Twitter, simplemente lo llamó: "¡Patán, miserable, gañán!".

Comentarios de este tipo son intolerables y tienen consecuencias.

Salen de personas que tienen asimilado en su fuero interno que las mujeres son, de alguna manera, inferiores a los hombres y deben estar sometidas a sus antojos.

Debido a que la discriminación de la mujer está profundamente arraigada en la cultura y religiones del mundo, muchos ni siquiera se dan cuenta del trato denigrante y ofensivo que por costumbre le dan a "sus" mujeres.

Otros que sí se dan cuenta, no cambian ni reconocen su machismo por conveniencia, ya que perderían a las sirvientas, nanas, cocineras y "tapetes" que mejor les sirven.

Un macho quiere a las mujeres sólo como "sirvientas-putas", y un misógino ni para eso.

Tan arraigado en la cultura está el machismo, que inclusive las academias de la lengua dan al femenino de muchas palabras significados o connotaciones semánticas despectivas.

Una de las frases de mayor contenido misógino-machista la dijo el ex dictador chileno Augusto Pinochet: "a las mujeres no hay que creerles ni la verdad".

Este modo de hablar, de ofender y denigrar voluntaria o involuntariamente a las mujeres debe desaparecer.


Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.6 del periódico Mural del 25 de septiembre de 2014).

Todos los siglos de historia de la humanidad son un relato hiriente de las trabas deliberantemente creadas para impedir la igualdad de la mujer con el hombre. Desde siempre han padecido la violencia activa de la agresión física y la disimulada violencia pasiva que las ha considerado como seres moral, intelectual y físicamente inferiores al varón, burdo complejo de superioridad machista... La valía de las mujeres en el monoteísmo occidental, siempre se ha limitado a una cuestión de alcoba para disfrute o procreación... Los machos y los mochos la han arrinconado desde que se tiene memoria; siempre han sufrido un apartheid cultural que les ha negado los privilegios educativos que de muchos años el hombre chapuceramente se ha reservado para sí... Hoy, las trabas culturales, económicas y políticas creadas por 30 siglos de una cultura misógina y opresiva, siguen manteniendo a la mujer marginada social, cultural y políticamente, aunque guardando tramposamente las apariencias legales y de hecho.


Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 27 de diciembre de 2014).
Girl Guides.


(V.Ripley Cartoons del 15 de enero de 2015).

En México, las niñas tienen un menor índice de reprobación que los varones en las pruebas PISA, encontró la la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en su más reciente estudio.

El organismo internacional encontró resultados "preocupantemente" altos en los niveles de reprobación de niños y niñas mexicanos en las 3 materias centrales de las pruebas PISA: Lectura, Matemáticas y Ciencias.

De acuerdo con el análisis del informe "ABC de la equidad de género en la educación: aptitudes, comportamiento y confianza", que se presenta hoy, más de una de cada 5 niñas reprobó en estas materias al igual que los varones.

Así cerca del 28% de las niñas reprobó sus exámenes mientras que cerca del 33% de los varones lo hizo. Para la OCDE, la diferencia es de 9% de niñas reprobadas contra casi 15% de los varones.

Aunque poco, en México el reporte también encontró que las niñas pasan más tiempo que los varones haciendo sus tareas.


(V.MSN Noticias del 5 de marzo de 2015).

La Organización Internacional del Trabajo señaló que a escala mundial se estima que la brecha de remuneración entre hombres y mujeres es de 22.9% en promedio, es decir, ellas ganan 77.1% de lo que ganan ellos, pese a que desempeñan trabajos iguales. En México la brecha salarial es de entre 15 y 20% en promedio, sin embargo, ese porcentaje llega a subir hasta 40% cuando se trata de puestos de alta dirección.


(V.pág.12-A del periódico El Informador del 7 de marzo de 2015).

El Inegi dio a conocer cifras sobre la participación laboral de las mujeres mexicanas y reveló que en 2013 las labores domésticas que realizaron fueron equivalentes a 15.5% del Producto Interno Bruto.

El trabajo no remunerado del hogar continúa a cargo principalmente de las mujeres y es importante reconocer que estas actividades cotidianas implican un aporte fundamental en el bienestar de la sociedad. De las 2,148 millones horas a la semana que en 2013 la población destinó a estas labores, ellas realizaron el 78% de estas actividades.

En México, las mujeres que habitan en las áreas rurales destinan semanalmente 7.8 horas más a realizar las labores domésticas y de cuidados que las que viven en las zonas urbanas, quienes realizan 42.5 horas a la semana, equivalentes a contribuir con 49,700 pesos al año para cubrir las necesidades de su hogar.


(V.pág.21-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2015).

Yucatán es un ejemplo al sector femenino en la política, sin embargo, no es un factor uniforme en todo el país. Aunado a esto existen otras razones que podrían explicar el fortalecimiento de la participación de las mujeres en el ámbito político, una de ellas, es la cuota de género, considera la especialista en Estudios de Género por El Colegio de México, Hilda Monraz.

Aunque la cuota de género tiene como objetivo apoyar la igualdad de participación en la política, Monraz creer que este factor no siempre cumple con su objetivo de promover la participación de las mujeres en la política electoral. "Se supone que este tipo de medidas son emergentes y no deben ser permanentes (...) sin embargo, se han convertido en herramientas que permiten la utilización de algunas mujeres para el incremento de afiliaciones a partidos políticos".

Además, señala que en ocasiones los partidos políticos promueven las candidaturas femeninas en espacios que se dan por perdidos, y en pocas ocasiones se presentan a las mujeres en candidaturas fuertes.

Monraz expone que para lograr una participación equitativa sería necesario tener una base de conciencia política y ciudadana, y promover una educación cívica para dar a conocer entre las mujeres los derechos y obligaciones en la participación electoral y política.


(V.pág.16-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2015).

No es comprensible que haya quien diga que los feminismos dejaron de ser necesarios. Quien lo afirme así seguramente se encuentra en un lugar de privilegio desde el cual no alcanza a ver las realidades que vive la mayoría de las mujeres en este país.

Regina Tamés

¿Cuántas convenciones más necesitamos firmar para convencernos de que nuestro respeto hacia la mujer debe tener su origen en la dignidad de la persona y en el reconocimiento de los derechos humanos y no en la idea palurda de que "todos venimos de una"?

Natalia Calero

Todavía en nuestros hogares somos las responsables principales de conectar los afectos, de alimentar, de cuidar, de preservar, de sostener a los hijos, a nuestros padres, a nuestros suegros a menudo, a los enfermos, a las mascotas, a las plantas. Y al mismo tiempo somos parte del mundo patriarcal: del mundo laboral hecho por hombres para hombres. Preciso: hecho por hombres para hombres solteros -sin obligaciones hogareñas- o para hombres con mujeres como nosotras, que les resuelven todo. O casi todo.

Sabina Berman

Vivo en un país que necesita tener camiones y vagones de Metro y Metrobús exclusivos para mujeres.


Carlos Puig
(V.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 13 de marzo de 2015).

Sobre el fárrago retórico de miles de pronunciamientos, discursos y las encomiásticas a la mujer, están los hábitos y usanzas, los mitos, la religión y el insepulto machismo.


Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de julio de 2015).

Mientras que se le dé un sentido de superioridad y de mayor privilegio al varón, las mujeres seguirán teniendo que soportar los intentos de subyugarlas y someterlas.


Guillermo Dellamary
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 30 de julio de 2015).

El pasado viernes se llevó a cabo la Ceremonia de Reconocimiento a Estudiantes Sobresalientes de la Universidad de Guadalajara. Se reconoció a 251 estudiantes sobresalientes, de los cuales 157 fueron mujeres.


(V.pág.7 de La gaceta de la Universidad de Guadalajara del 16 de noviembre de 2015).
Conversación entre un esposo (H) y un psicólogo (P):
P: ¿Qué se hace para ganarse la vida señor Rogers?
H: Yo trabajo como contador en un banco.
P: ¿Su esposa?
H: No trabaja. Ella es un ama de casa.
P: ¿Quién hace el desayuno para su familia?
H: Mi esposa, ya que ella no trabaja.
P: ¿A qué hora por lo general se despierta su esposa?
H: Ella se despierta temprano porque tiene que organizarse antes de poder sentarse desayunar: pone la mesa, organiza el almuerzo para los niños de la escuela, se asegura de que estén bien vestidas y peinadas, si tomaron desayunaron, si se cepillaron los dientes y se llevan todos sus útiles escolares.
P: ¿Cómo van sus hijos a la escuela?
H: Mi mujer los lleva a la escuela, ya que ella no trabaja.
P: Después de llevar a sus hijos a la escuela, ¿qué hace ella?
H: Por lo general tarda en resolver algo en la calle, como el pago de facturas o hacer una parada en el supermercado. Una vez de vuelta a casa, debe tener a tiempo el almuerzo. Sirve la mesa, ordenar la cocina y luego se encargará de lavandería y limpieza de la casa. Ya sabes, como es eso.
P: Por la noche, después de regresar a casa desde la oficina, ¿qué haces?
H: Descanso, por supuesto. Pues estoy cansado después de trabajar todo el día en el banco.
P: ¿Qué hace tu esposa en la noche?
H: Ella hace la cena, nos sirve a mis hijos y a mí, lava los platos, ordena una vez más la casa. Después de ayuda a los niños a prepararse para dormir, dar leche caliente que les gusta beber, verifica que laven sus dientes...

Esta es la rutina diaria de muchas mujeres en todo el mundo, empieza por la mañana y continúa hasta altas horas de la noche... Esto se llama "no trabaja".
Ser ama de casa no tiene diplomas, pero cumplen un papel clave en la vida familiar.
Desfrute y aprecie a su esposa, madre, abuela, tía, hermana, hija... porque su sacrificio es invaluable.
Alguien le preguntó: ¿usted es una mujer que trabaja o es sólo "ama de casa"?
Ella respondió: Yo trabajo como esposa del hogar, 24 horas al día...
Soy una madre,
soy mujer,
soy la hija,
soy el despertador,
soy el cocinero,
soy la criada,
soy el maestro,
soy el camarero,
soy la niñera,
soy enfermera,
soy un trabajador manual,
soy un agente de seguridad,
soy el consejero,
soy el edredón.
No tengo vacaciones,
ni tengo la licencia por enfermedad.
No tengo día libre.
Trabajo día y noche,
estoy de guardia todo el tiempo,
no recibo sueldo y...
aún así, suelo escuchar la frase:
"Pero ¿qué haces todo el día?".

Dedicado a todas las mujeres que dan su vida por el bienestar de sus familias.

La mujer es como la sal: su presencia no se recuerda, pero su ausencia hace que todo se quede sin sabor.


(Recibido por Facebook el 9 de enero de 2016).
Hace unos días, el gobierno de México entregó la condecoración del Águila Azteca al dictador, él se dice rey, de Arabia Saudita.
En el evento estuvo presente Claudia Ruiz Massieu, secretaria de Relaciones Exteriores de México.

Hace poco, Ruiz Massieu recibió su propio reconocimiento, el de Mujer del Año. En Arabia Saudita Ruiz Massieu nunca hubiera recibido una condecoración similar.

Apenas el año pasado, por primera vez, las mujeres saudíes pudieron votar. Lo cual, por cierto, quiere decir poco, como lo explicó The Guardian, el periódico británico:

"Otro de los obstáculos a la participación política es cómo las mujeres pueden llegar físicamente a un centro de votación en un país con el transporte público limitado. El gobierno de Arabia Saudita afirma que no existe ninguna disposición legal que prohíba a las mujeres conducir. Sin embargo, como se destaca en la campaña mundial de Igualdad Ya, para acabar con todas las leyes que discriminan a las mujeres, una fetua de 1990, que se trata para efectos prácticos como ley, establece que las mujeres no pueden obtener una licencia de conducir. Bajo esta fetua, permitir que las mujeres manejen supuestamente sería una 'fuente de vicios innegables' y un medio para cometer haram (lo prohibido)."

En donde gobierna el rey condecorado, Claudia Ruiz Massieu no podría manejar un auto.

Tampoco podría salir de su casa si no es acompañada por un chaperón. Tendría que limitar su contacto con hombres que no sean de su familia, en muchos edificios tendría que entrar por una puerta para mujeres, nadar en una alberca donde hubiera hombres que no sean sus familiares...

En el "Global Gender Gap" del Foro Económico Mundial, que mide la discriminación contra las mujeres, el país del condecorado por México ocupa el lugar 134 entre 145.

Este lunes, la canciller inaugurará, en Mérida, el evento Mujeres: economía, conocimiento e innovación, que se realiza como parte de la conmemoración del centenario del Primer Congreso de Mujeres Feministas de México.

Señora canciller, mujer mexicana del año, ¿cómo se va de una cosa a otra. De la condecoración al rey del país donde usted no podría manejar un coche, a la celebración del feminismo mexicano?

Va una cita de Robert Hughes para la secretaria: "Opresión es lo que hacen en Occidente, lo que hacen en Medio Oriente es 'su cultura'".


Carlos Puig
(V.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 22 de enero de 2016).

Las mujeres y las niñas siguen siendo secuestradas, violadas, prostituidas, mutiladas sexualmente, encerradas en casa, lapidadas, vendidas como mercancía, forzadas al matrimonio, apaleadas hasta la muerte, quemadas con ácido; es que hay 60 millones de niñas sin escolarizar en el mundo y los fanáticos islámicos queman las escuelas femeninas y matan a las crías que quieren estudiar. Es que cientos de millones de mujeres viven una vida de constante abuso y tormento, y las Naciones Unidas no parecen tomarse esta atrocidad muy en serio. Que el indecible dolor de la mujer nunca sea una prioridad política internacional es una muestra del nivel de sexismo de Occidente.


Rosa Montero
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 24 de enero de 2016).

El trabajo no remunerado de las mujeres en México asciende a 3.1 billones de pesos, cifra que equivale a 18% del Producto Interno Bruto del país, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El organismo estadístico precisa que aun cuando el trabajo no remunerado destinado a las labores domésticas y de cuidados del hogar no se comercializa en la economía, su valor monetario supera al PIB que generaron sectores productivos como la industria manufacturera (equivalente a 16.7%), comercio (15.5%) y/o servicios educativos (4.1%) en 2014.

El organismo señala que las mujeres tienen la mayor carga total de trabajo que los hombres, pues por cada 10 horas que ellas laboran (trabajo remunerado y no remunerado), los hombres realizan 8.3 horas.


(V.pág.17-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2016).

Cuando se habla de manifestar ante las autoridades actos de acoso verbal, físico o sexual que cualquier mujer padezca en calles o lugares de trabajo del sector público o iniciativa privada, la realidad no es nada alentadora porque no ha existido un solo caso que motive a generar la llamada cultura de la denuncia.

Para muestra lo que ocurrió en la Ciudad de México con la periodista independiente de origen estadounidense Andrea Noel. El pasado 8 de marzo caminaba por calles de la colonia Condesa cuando un sujeto la sorprendió al paso subiéndole la falda y bajándole las pantaletas. El sujeto huyó. Ella consiguió el video de un local cercano al hecho y lo hizo público en redes sociales. Al principio la solidaridad, después burlas, agresiones y amenazas sustituyeron cualquier muestra de respeto a la humillación e impotencia de lo que pudo haber sentido. Las redes sociales de nueva cuenta fueron la protección cobarde de mensajes con el toque característico del "mexicano que se dice macho", aquí algunos ejemplos de lo que dejaron escrito en el anonimato que permite Twitter: "eso te ganas por mostrar las piernas de más", "por dónde caminas güerita para hacerte lo mismo" y las ofensas fueron más allá que algunos se quisieron sentir Donald Trump, "mejor lárgate a tu país, la próxima te violan".

En Jalisco aunque no exista un estudio que lo demuestre, en muchos lugares de trabajo se viven capítulos de mujeres acosadas. Desde el más frecuente, el del sujeto que escanea con la mirada la figura femenina, hasta el bromista que relaciona todo con el acto sexual a manera de invitación implícita.

El ambiente que rodea el fantasma del acoso sexual está perfectamente adaptado para que continúe. Mujeres que buscan trabajar como cualquier otro ser humano, hombres que manifiestan deseos prohibidos, autoridades laborales -públicas y privadas- inmóviles y al final más víctimas que deben soportar acciones lascivas justificadas en un: "es un piropo", "es una broma, no aguantas nada".

Y en la calle lo mismo, en diciembre pasado se dieron a conocer los resultados de la encuesta de prevención de violencia en el transporte público en la zona metropolitana de Guadalajara: 88% de las usuarias entre empleadas y estudiantes, afirmó sufrir incidentes de violencia de algún tipo en los camiones. La semana pasada integrantes del colectivo FemiBici manifestaron que en sus trayectos hombres se atreven a darles nalgadas o manejar el auto al ritmo de la bici en la que ellas van para lanzarles cualquier tipo de invitaciones.

Del acoso a la denuncia hay un gran paso en cualquier parte de México. Difícil de dar porque el resultado ya se sabe. Por lo pronto se llama Andrea y se apellida Noel.


Gabriela Aguilar
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 22 de marzo de 2016).

En universidades británicas, las mujeres musulmanas están demostrando cómo su impulso y motivación las llevan al éxito. Por 1a. vez han superado académicamente a los hombres musulmanes.

25% de las mujeres musulmanas de entre 21 y 24 años se han titulado, en comparación con 22% de los hombres musulmanes de la misma edad.

Estos resultados representan una tendencia importante en las mujeres con educación. Por 1a. vez, más mujeres que hombres estadounidenses se han graduado de bachillerato.


Lindsay Patton
(v.Care2 Causes del 17 de abril de 2016).

La misoginia es parte de nuestra sociedad. Las tres grandes religiones monoteístas: la católica [cristiana], la judía y la musulmana discriminan, todas de una u otra forma, a la mujer y eso se trasmina a las grandes sociedades, incluyendo por supuesto Occidente. Pero nunca habíamos observado la posibilidad de que un candidato tan explícitamente misógino como Donald Trump pudiera llegar nada menos que a la Casa Blanca.

Nunca ningún candidato contemporáneo en ese país, con todo lo que ello implica, había sido tan agraviante, insultante, con las mujeres, comenzando con su rival, la demócrata Hillary Clinton. Trump no puede debatir con Clinton de política interna o exterior, derecho, justicia social o seguridad nacional, el hombre es neófito en todos esos campos. Es por eso que ha decidido llevar la campaña contra Hillary atacándola por ser mujer y por ser la mujer de Bill Clinton. Una relación sexual consensuada entre adultos sólo debería ser del interés privado: el caso Lewinsky fue una manipulación vergonzosa que tenía como objetivo tirar a un presidente exitoso, independientemente de cualquier devaneo sentimental, y tomar una suerte de venganza por la caída de Richard Nixon.

Para Trump las cosas son sencillas: "Si Hillary no puede satisfacer a su esposo, ¿cómo pretende satisfacer a Estados Unidos?", se preguntó en un debate de campaña. Este fin de semana fue más allá todavía y la acusó de cómplice del hombre que "ha sido el peor agresor de mujeres de la historia política... Hillary ha sido cómplice, trató a esas mujeres de manera terrible", agregó. Es una barbaridad y una falsedad absurda. Es más, esas mujeres, Lewinsky y otras, fueron contactadas por los personajes más oscuros del partido republicano y exhibieron de la peor forma posible unas relaciones reales o inventadas con tal de alcanzar un objetivo político. Las mujeres no condenaron a Hillary por los devaneos de su esposo, aunque muchas pudieran esperar que se divorciara. Como ella misma ha dicho en su libro, ese era un tema personal, de pareja, que debían arreglar entre ellos y en forma privada, no un objeto de exhibición mediática destinado a derrocar un presidente.

Pero, ¿qué se puede esperar de Donald Trump, él sí el mayor agresor (por lo menos en el discurso) de mujeres que ha dado la política estadounidense contemporánea? Estas son algunas de sus célebres frases.

"Ya sabes, da igual lo que los medios escriban de ti mientras tengas junto un culo joven y bonito".

"Darle a tu mujer objetos de valor que pueda cambiar por dinero es un terrible error. Jamás le compraría a mi mujer joyas decentes u obras de arte".

"La belleza y la elegancia, ya sea en una mujer, un edificio o una obra de arte sólo es algo superficial o algo lindo que ver".

"De 6,000 acosos sexuales no reportados en las fuerzas armadas, sólo 238 han sido sancionados. ¿Qué otra cosa esperaban, si mezclaron a los hombres con las mujeres, genios?".

"Si somos políticamente correctos, podríamos decir que el 'look' no importa. Pero la apariencia obviamente es importante", aseguró en el programa Last Week Tonight y agregó dirigiéndose a la presentadora: "Como si tú no tuvieras este trabajo por ser hermosa".

"Desde el principio tienes que dejarle claro a las mujeres qué les va a quedar (en un matrimonio) si las cosas salen mal. Hay 3 tipos de mujeres. La 1a. es la que si realmente ama a su marido, se niega a firmar el acuerdo (prenupcial) por un tema de principios. La 2a. es la que tiene todo calculado y quiere sacar provecho del idiota con el que está casada. La 3a. es la que lo acepta porque prefiere dar un golpe rápido y quedarse con lo que le ofrecen".

Trump se define a sí mismo como "un hombre que tiene claro lo que quiere y hace lo que sea para obtenerlo sin ningún tipo de límites. Las mujeres encuentran que ese poder que tengo es tan excitante como mi dinero". Todos, pero sobre todo las mujeres (porque son las que más perderán), debemos impedir que este tipo se salga con la suya.


Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 10 de mayo de 2016).

Ya tenemos Cámara de Diputadas y Diputados, ¡era lo que hacía falta en el país!, pero ahí mismo, en esa cámara, se considera a la mujer-esposa como cuidadora abnegada. Fíjense: el reglamento de la estancia infantil del órgano legislativo federal dice que tienen derecho a llevar a sus hijos las trabajadoras y los papás viudos o divorciados. Los que tengan esposa no, porque... porque eso significa que tienen cuidadora. ¡Peor aún! El reglamento especifica que los viudos y divorciados pueden llevar a sus hijos "en tanto no contraigan matrimonio o entren en concubinato". ¡De verdad!

¿Creen que es un tema exclusivo de la miopía de los legisladores federales y que a quién le importa si no trabaja ahí? Pues no. Los trabajadores al servicio del Estado, todos los que tienen ISSSTE, viven la misma situación. Pero bueno, dirán ustedes, a quién le importa. Son burócratas. Pero resulta que no es un tema de burócratas. En Jalisco hay cerca de un millón y medio de trabajadores de todos los sectores afiliados al IMSS que están exactamente en la mismísima situación: el artículo 201 de la Ley del IMSS establece que la guardería es un servicio para madres trabajadoras (sin importar si están casadas o no) y para el trabajador viudo o divorciado. ¿Por qué? Pues una vez más: porque si está casado tiene cuidadora. Ser esposa y ser mamá, según el Estado mexicano y su mirada retrógrada plasmada en la ley del IMSS, es ser cuidadora, preparadora de desayunos.


Ivabelle Arroyo
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 11 de mayo de 2016).

En promedio, las mujeres ganan 16% menos que los hombres por igual trabajo, según el Informe 2016 sobre Desigualdad Salarial presentado por el Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana en Puebla.

No sólo ganan menos y trabajan más si se considera el trabajo doméstico, sino que también se les obstaculiza para ocupar los mejores puestos en sus lugares de trabajo. La brecha salarial no es la única desventaja que enfrentan las mujeres: en Jalisco 20% de las mujeres que trabajan sufre acoso laboral, en promedio, aunque la cifra aumenta hasta 70% en la industria electrónica, según ha reportado la Coalición de Extrabajadoras(es) y Trabajadoras(es) de la Industria Electrónica Nacional. Hablamos entonces no sólo de desventaja salarial, sino de una violencia estructural no sólo en los centros de trabajo, sino también en los hogares y en las calles. Es la violencia patriarcal.

Pero esta violencia sistemática se ve agravada en el contexto de guerra que vivimos en México. Los asesinatos violentos y las desapariciones de mujeres aumentan más que los de los hombres. Según un informe que la Red por los Derechos de la Infancia en México presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el pasado 7 de abril, "de 2012 a 2014, el número de niñas y mujeres adolescentes de 0 a 17 años desaparecidas incrementó 191.8% (de 404 a 1,179), mientras el incremento en las desapariciones de la población masculina del mismo grupo de edad fue de 14.7% (de 580 a 665)", lo que indica que la desaparición de mujeres creció 13 veces más que la desaparición de hombres.


Rubén Martín
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 11 de mayo de 2016).

¿Por qué suceden todas estas atrocidades contra las mujeres en el planeta? Las niñas y mujeres secuestradas, rociadas con ácido, quemadas vivas, lapidadas, mutiladas, azotadas, apuñaladas, apaleadas, torturadas, violadas y asesinadas a lo largo y ancho de este espantoso mundo... La respuesta es simple: les hacen eso porque pueden. Porque no hay leyes suficientes, y si las hay no se aplican con celo. Porque los organismos internacionales no se toman en serio este lento, silencioso genocidio. Porque los gobiernos mundiales están enseguida dispuestos a negociar con terroristas (como los talibanes, por ejemplo) aunque para ello condenen a todas las mujeres de la zona a un horrible martirio. El tema de la seguridad de las mujeres, una seguridad tan básica como el derecho a no ser quemada viva por no querer casarse, nunca está sobre la mesa de los negociadores, nunca es prioritario. Nunca hay embargos comerciales por la tortura y esclavitud de la mitad femenina de la población (sí los hubo, sin embargo, cuando se trataba de una mitad de negros, por ejemplo).

Estoy cansada, estoy espantada. En el crecimiento del Islam más retrógrado veo cómo se consolida la opresión de las mujeres, cómo aumenta la crueldad. Y en el miedo de Occidente a la radicalización terrorista preveo nuevas concesiones en materia de derechos humanos. Una vez más la libertad de las mujeres será moneda barata para pagar acuerdos. No podemos permitirlo. No podemos cerrar los ojos, como yo intenté hacer en mi desconsuelo. Hay que reaccionar, organizarse, exigir. Hacer algo.


Rosa Montero
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 26 de junio de 2016).

Aún resuenan los ecos del escándalo creado por Gustavo Cordera, ese viejo rockero argentino de 54 años proveniente de una banda alternativa llamada Bersuit Vergarabat. Cordera, que va de moderno, soltó un roñoso pensamiento arcaico en una escuela de periodismo. Dijo: "Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por no poder tener sexo libremente". Luego ha intentado justificarse diciendo que se sacaron sus palabras de contexto. Pamemas. Lo que dijo es exactamente lo que dijo, y además añadió otras perlas estupendas. Por ejemplo, preguntado por las denuncias por abusos sexuales contra otros 2 músicos, contestó: "Aldana hace mucho que coge con pendejas [menores], ¿ahora eso es abuso?". Se refiere al también cantante argentino Cristian Aldana, a quien la fiscalía acusa penalmente de 6 casos de abuso sexual agravado y corrupción de menores. Qué criaturitas tan encantadoras estos buenos rockeros.

Pero lo más terrible del asunto no es que hayamos dado por casualidad con unos descerebrados y feroces machistas, con las ovejas negras que toda sociedad tiene. No, lo peor es que no son ovejas negras, sino sucias, esto es, de un color parduzco de lo más común. Transcribo la frase atroz de Cordera sobre las violaciones y lo que me acongoja es pensar en cuántos hombres (y quizá algunas mujeres) sentirán que en el fondo no le falta razón. Y hablo de España en el siglo XXI y de los lectores de El País Semanal, no de los talibanes ni del Isis. Porque a lo que nos estamos enfrentando es a una enfermedad social. Nuestro mundo arrastra una honda, espantosa patología sexista que ningunea, tortura y sojuzga a las mujeres. Si no estuviera tan asentada en nuestro cerebelo la idea de que las mujeres no tienen voluntad propia, de que en el fondo están hechas para el placer del varón y de que el hombre es el dueño de sus cuerpos y de sus destinos, no sucederían hechos tan alucinantes como la presunta violación colectiva de los sanfermines o tantas otras agresiones sexuales semejantes. Veinteañeros aparentemente normales que, de pronto, parecen enloquecer y no sólo violan en masa a chicas jovencísimas, sino que además se sienten tan seguros y tranquilos ante lo que han hecho que incluso se graban llenos de jolgorio mientras las agreden.

Esa violencia real se asienta sobre la violencia mental y verbal de quienes opinan como Cordera. Y por desgracia estamos tan acostumbrados a escuchar semejante tipo de basuras (ya digo que esta sociedad perversa nos educa a hombres y a mujeres dentro del sexismo) que conviene darle la vuelta al argumento para apreciar bien su aberración. O sea, sería como decir que hay hombres que necesitan ser violados analmente porque el prejuicio machista les impide saber lo mucho que les gustaría ser atravesados por un varón. Puede que ese sea exactamente el caso de Cordera, miren por dónde. Puede que la violación de un gigante de 2 metros le salve de sí mismo y de su histeria. A fin de cuentas, ¿qué sabe el rockero de sus propios deseos y de su cuerpo? Quien de verdad sabe lo que él necesita es su violador. En fin, le deseo amigablemente a Cordera que lo encuentre.

En 1993, la Asamblea General de la ONU firmó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Pero 23 años después no hemos avanzado nada: una de cada 3 mujeres que hay en el mundo sigue sufriendo violencia física o sexual. 120 millones de niñas (un poco más de 1 de cada 10) han sufrido un coito forzado, y 200 millones de niñas y mujeres han sido mutiladas en 30 países, la mayoría antes de los 5 años. Y debo añadir aquí algo muy importante: este NO ES UN PROBLEMA DE MUJERES. Es un asunto que nos atañe a todos, porque sin duda los varones también querrán librarse de esa marca infamante de verdugos y de violadores. Se trata de una patología colectiva, y va siendo hora de que los muchos hombres y muchas mujeres a los que nos espanta la situación actuemos de manera radical. O cambiamos la sociedad y la educación desde su misma base, o seguiremos viviendo en la enfermedad y en el delirio.


Rosa Montero
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 28 de agosto de 2016).
No, we can't.


(En Facebook el 17 de octubre de 2016).

El machismo hizo que la mujer fuera invisible: no contábamos en la historia, en las artes, en la ciencia, en el gobierno, y todavía hoy nuestro acceso a 1a. fila no es igualitario. Pero se diría que nuestra sexualidad, es decir, nuestra vida íntima y nuestro deseo, han sido especialmente ignorados y ocultados. Desde siempre los tópicos populares han mantenido una imagen casi asexuada de la mujer, como si fuéramos medio frígidas. Ya saben, son esas señoras a las que supuestamente el sexo gusta poco y que alegan dolores de cabeza para no "cumplir" con sus maridos. Los estudios científicos, empezando por el clásico Masters and Johnson, han derrumbado muchos tópicos. Por ejemplo, hay casi tantas mujeres infieles como hombres. Como también hay un buen número de mujeres mayores que mantienen en algún momento de sus vidas una relación sexual con hombres más jóvenes (y las ha habido siempre, aunque clandestinas: incluso la puritana reina Victoria de Inglaterra tuvo un amante menor que ella, Mr. Brown). Total, que ya va siendo hora de que nos hagamos cargo abiertamente de nuestros cuerpos.


Rosa Montero
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 23 de octubre de 2016).

La politóloga e investigadora argentina Flavia Freidenberg, impartió una conferencia en Guadalajara que desde el nombre "por qué les cuesta tanto trabajo hacer política a las mujeres", dibujó el ecosistema en el que se encuentra este sector en México. Las respuestas se expusieron: ellas enfrentan obstáculos que por naturaleza no tienen ellos, tardan en creerse lo que pueden alcanzar, además deben luchar contra ideas propias, miedos y autolimitaciones basadas en creencias familiares y sociales muy arraigadas. Luego se busca la conciliación en casa, el equilibrio entre la vida familiar y laboral, para después de la autoelección ingresar -ahora sí- al terreno de la política, escenario en el que impera la estigmatización y estereotipos, como que el electorado crea que el liderazgo sólo es masculino.

Datos de la académica señalan que de 60 partidos políticos en Latinoamérica, sólo en 12% se tiene presidentas o secretarias, aun cuando el 50% de la militancia son mujeres, un dato con el cual se confirma que esa contribución funciona para ganar votos.

Cuando el ascenso comienza hay más dificultades, la más relevante es que el partido las elija con el fantasma de la cuota de género, que obliga a equilibrar la participación. Superada esa prueba llega otra, tener menos recursos para financiar las campañas.

Desde hace años, los movimientos de lucha para proteger los derechos políticos de mujeres avanzan visibilizando la democracia excluyente y a la vez, han movido la agenda con un compromiso más activo con expresiones actuales que llegan a ser polémicas como la plataforma "He for She: movimiento solidario en favor de la igualdad de género", donde algunas -a las que me sumo- cuestionan si el género importa para funcionar."

La profesora de la Universidad de Harvard, Cynthia A. Montgomery en su libro "El Estratega", expone que un líder nunca debe olvidar el propósito para el que trabaja. Si se quieren líderes más competitivas, "menos princesas y más presidentas", como lo dijo Freidenberg, habrá que dejar las selfies y el protagonismo frívolo a un lado. Al final se necesitan más políticos hombres comprometidos con la agenda de género y mujeres que eviten el autoboicot, se preparen igual que ellos, hagan coaliciones y se atrevan a romper la disciplina partidaria.


Gabriela Aguilar
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de octubre de 2016).

No, Hillary Clinton no será la 1a. mujer en ser presidenta de los Estados Unidos. No, ese país prefirió el salto a lo desconocido que significa la presidencia de Donald Trump que permitir que una mujer llegara a la Casa Blanca.

Los primeros estudios de opinión comienzan a mostrar con bastante claridad lo ocurrido: Trump ganó con el voto de los hombres, un 53% de ellos votaron por él, pero sobre todo de los hombres mayores de 45 años, que fueron también el 53% de sus electores. Los menores de 45 años no votaron por Trump sino por Hillary pero su participación fue baja. Trump tuvo el voto del 58% de los blancos, pero también del 8% de los afroamericanos y de un 29% de latinos. La preferencia por Trump fue importante entre quienes tienen ingresos superiores a los 100,000 dólares anuales y prácticamente todos los que se consideran a sí mismos conservadores (más del 81%) votaron por él.

En otras palabras, Trump ganó con el voto de los hombres blancos mayores de 45 años y logró mantener en ese grupo social a las mujeres (53%) como una reacción directa de esa población contra Hillary Clinton, son los que no querían una mujer en la presidencia; se quedó con el voto de las personas de mayores ingresos, seguramente gracias a sus promesas fiscales. Se quedó con el voto abrumador de los conservadores: la mezcla de misoginia, racismo (la mayoría dice que votó por Trump por la economía y su postura antiinmigrante), el sí a las armas y el no al aborto le dieron la presidencia.


Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 10 de noviembre de 2016).

El 8 de marzo se conmemora otra vez el Día Internacional de la Mujer y por estos días autoridades de todos los niveles preparan campañas puntuales y alusivas -mas no necesariamente francas- para poder cumplir con la efeméride. Cumplir, igual que los partidos políticos con la reforma que en 2014 aprobó -y los obligó- con la paridad de género.

Aunque cueste reconocer, sólo así las mujeres en México han accedido de una forma más sencilla a cargos de elección popular, enfundadas en vestidos o trajes confeccionados a la medida que les permitan presentarse con trayectorias que las avalen, cuando la realidad, la que se murmura, es otra: institutos políticos que deben cumplir con una ley aunque se truenen los dedos por no contar con los perfiles a modo para ocupar distintos cargos. Así han tenido que trabajar y así se preparan para las próximas contiendas electorales, posicionando personajes femeninos labrados en redes sociales y con un vocabulario que incluya las palabras "visibilizar" o "empoderar", como si después de tantos años de trabajo por parte de verdaderas defensoras de los derechos de la mujer se necesitara de algún mecanismo especial para dar poder y ver causas que han estado presentes en la lucha por una igualdad inexistente.

La actual lista nominal del Instituto Nacional Electoral contabiliza 40 millones de mujeres, cifra que contrasta con una única mujer gobernadora en México. Y lo más irónico, aunque ocupen cargos -más por obligación que por respeto y reconocimiento- las mujeres son importantes para los partidos porque el 50% de sus militantes está integrado por ellas, es decir, funcionan para ganar votos. En este sentido, la operación al interior de los partidos sigue mostrando debilidades por estereotipos de género, en donde el verdadero atractivo es aquel que está distante de una carrera política sólida, honesta, coherente y cercano a la construcción de ideas o valores discriminantes, que por un lado permiten ellas mismas y por otro, lo padecen. Hacer campañas en contra de la violencia y misoginia en voz de políticos hombres no significa que lo prediquen, pero -aquí vamos otra vez- tienen que cumplir. ¿Qué están haciendo entonces estas mujeres que supuestamente nos representan? La escritora Sara Sefchovich en el libro "¿Son mejores las mujeres?", dice que existen mujeres que consideran que por haber nacido tales, automáticamente tienen derechos y entonces eligen 2 caminos: o hacerse las víctimas o ponerse a insistir en que se les debe nombrar, elegir, escuchar, incluir o considerar en todas partes. "Más bien parece que quienes hacen esto, solamente se están aprovechando de la biología y de la moda para sus ambiciones personales", sostiene. A ponerse el saco... o vestido, aunque cueste.


Gabriela Aguilar
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 28 de febrero de 2017).

La brecha salarial entre hombres y mujeres en México es 18%. Esto es, por un mismo trabajo si a un hombre se le pagan 1,000 pesos a una mujer le pagan 820. Así de simple; así de grave. Lo peor es que esa brecha lejos de mejorar empeoró en el último año, pues en 2015 estaba en 17%, según cifras de la OCDE.

Más terrible aún que la diferencia salarial son la discriminación y el acoso. El machismo sigue siendo una práctica cotidiana en este país y en esta ciudad. Nuestra cultura está impregnada de expresiones machistas que muchas veces las soltamos sin ser siquiera conscientes de lo que implican. La condición de discriminación se agrava además con elementos de clase. Ser indígena en México es terrible, pero ser indígena y mujer es doblemente castigado. Ser mujer y además prostituta implica una de las condiciones más bajas y despreciadas de la escala social.

El acoso es aún peor porque suele justificarse e incluso minimizarse. Los principales acosadores suelen ser los familiares: el padre, el hermano, el tío, el primo. El acoso en el hogar es una práctica común. Pero saliendo de la casa sigue el acoso en el transporte público, en la universidad o en el trabajo. Una de cada 10 mujeres que trabajan ha sido víctima de acoso, pero es un delito silencioso, pues las mujeres prefieren no denunciar por miedo a perder el trabajo (de acuerdo a un estudio del Colegio Jurista, el índice de denuncia es de solo 3 de cada mil casos).

Parte sustancial del comportamiento machista es la normalización y justificación de ciertas prácticas algunas de nombre horrible, como "buitreo" que no es otra cosa que acoso disfrazado de juego. Me temo que en el caso reportado en estos últimos días en el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingeniería el acoso habría quedado en anécdota si no es porque este centro tiene, por 1a. vez, una rectora mujer.

El día de la mujer en Guadalajara en pleno siglo XXI sigue teniendo, tristemente, mucho sentido.


Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 8 de marzo de 2017).

Hace un par de semanas asistí, maravillada, a la monumental manifestación feminista de Madrid del día 8 de marzo. Como poco éramos 60,000 o 70,000 personas. Y hubo récords históricos de participación en muchos otros puntos del planeta, desde la masiva movilización de Asunción (Paraguay) a los 300,000 manifestantes de Montevideo (Uruguay), según cifras de la policía. Algo ha sido distinto este año en el Día de la Mujer. Algo parece estar tomando forma en las calles y en los corazones. Hay un rearme del activismo frente a los vientos de violencia retrógrada que soplan por la Tierra. Creo que los ciudadanos empezamos a comprender que los logros democráticos están en peligro. Las conquistas sociales que nos costaron siglos de muerte y sufrimiento pueden ser borradas de un plumazo por la nueva barbarie, y entre esas conquistas está el anhelo de una sociedad igualitaria. Sí, vamos a peor; el sexismo no sólo sigue perdurando en mayor o menor medida en todo el mundo, sino que ahora, además, hay un neomachismo que avanza pujante.

Recordemos que el machismo es una ideología en la que nos educan a todos, así que hay mujeres sexistas, de la misma manera que hay hombres feministas. Me emocionó comprobar que el 70% de los participantes eran muy jóvenes. Había un buen montón de chicos y sobre todo una multitud de muchachas maravillosas, las hijas y las nietas que no tuve, nuestras sucesoras, así como nosotras sucedimos a generaciones de mujeres que se esforzaron por romper el hielo, aunque para ello tuvieran que regarlo con sangre: las Marie Curie, las sufragistas, las parteras medievales que ardieron en la hoguera. Allí, en esa noche festiva y entusiasta, me sentí formar parte de una larguísima cadena. Viendo a las jóvenes que me rodeaban, comprendí que yo les estaba pasando el testigo. Fue conmovedor.

Y es un testigo precioso y cargado de historia, aunque haya sido siempre una historia silenciada. Ana López-Navajas es una investigadora formidable de la Universidad de Valencia que publicó un estudio en 2014 en el que demostraba la ausencia de figuras femeninas en los contenidos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). De hecho, sólo el 7.6% de los referentes culturales, humanísticos y científicos que aparecen en los libros de texto son femeninos: aprendemos una cultura y una ciencia sólo de hombres. Y no es porque no hayan existido mujeres extraordinarias a lo largo de la historia, sino porque el sistema patriarcal se ha encargado de borrar su memoria. Por eso López-Navajas lleva más de ocho años preparando una base de datos para incluir mujeres en los contenidos de la ESO, un trabajo monumental y épico por el que Ana acaba de ganar el premio Avanzadoras de Oxfam Intermón.

La importancia de esta base de datos es tal que puede dar un vuelco a nuestra concepción del mundo: "Por ejemplo, el nacimiento de la ópera va unido a Monteverdi, pero también a Francesca Caccini, conocida y famosa compositora. Ella fue la 1a. que sacó la ópera de Italia para representarla en Varsovia, y a partir de ahí empezó a difundirse. Fue Sophia Brahe la que realizó en su mayor parte -casi completamente- las tablas que después utilizó Kepler. La primera literatura de autor, más antigua que Gilgamesh y los Veda, es La exaltación a Inanna, de la sacerdotisa acadia Enheduanna, a quien también pertenecen las primeras notaciones astronómicas. Y hay un sinfín más. Tantas, que la historia tal como la conocemos se descompone", explica Ana, que espera tener la base operativa el próximo verano. Unas chicas llevaban en Gran Vía este cartel: "Somos las nietas de todas las brujas a las que no pudisteis quemar". En efecto. Y también de todas esas mujeres prodigiosas que contribuyeron al conocimiento y a la belleza del mundo y que fueron silenciadas por el patriarcado.


Rosa Montero
(v.pág.6-B del periódico El Informador del 26 de marzo de 2017).

Lo reconozco: mi 1a. reacción también fue de rechazo, incluso de cierta repugnancia. Y sigue siendo una opción por la que no siento especial simpatía. Me refiero a los llamados vientres de alquiler. La mera denominación ya resulta zafia, hasta insultante, con esa clara cosificación del cuerpo de la mujer. Hembra útero, hembra incubadora. Una mera vasija.

Pero luego me puse a pensar el asunto con detenimiento para racionalizar el porqué de mi oposición emocional, y entonces todo se hizo enormemente confuso. No he encontrado una frontera ética por la que deban prohibirse los vientres de alquiler. Si sostenemos que las mujeres son dueñas de su cuerpo (como hacemos los partidarios de la despenalización del aborto, por ejemplo), entonces también son dueñas de alquilar su capacidad reproductora. O de trabajar en la prostitución, por citar otro tema polémico con ciertos paralelismos. Colaboro con una asociación feminista, Hetaira, que lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales, y soy partidaria de la legalización de la prostitución; creo que es la medida que más protege a las mujeres y que mejor sirve para luchar contra la trata. No todas las feministas opinan así, desde luego; de la misma manera que también hay feministas y homosexuales que se oponen a los vientres de alquiler.

El punto crucial del argumento en contra, en este caso y en la prostitución, es que cobran por esos servicios. De ahí deducen inmediatamente que esas mujeres no son de verdad libres para vender lo que venden. Vamos, que todas ellas se ven forzadas a hacerlo, esclavizadas por la necesidad. Es un argumento totalmente subjetivo, que va en contra de lo que opinan muchas prostitutas y muchas madres subrogadas y que no se basa en nada externamente mensurable, sino en la propia percepción de quienes sostienen esta idea: creen que es imposible que esas mujeres elijan libremente porque a ellos cobrar por el sexo o alquilar el útero les parece horrible. Pero no todo el mundo siente lo mismo.

En realidad, casi nadie elige libremente en esta maldita sociedad, y para muchos esa falta de libertad es tan extrema que viven una vida laboral de verdadera explotación, casi de esclavos, tan embrutecedora y humillante que comprendo que haya personas para las que gestar el hijo de alguien (o ejercer la prostitución en determinadas condiciones) pueda ser una opción lo suficientemente válida de conseguir una vida mejor.

Además me parece extraordinario que nos pongamos todos tan paternalistas defendiendo a las mujeres de sí mismas en el caso de los vientres de alquiler y que no nos preocupen tanto los muchos embarazos no deseados producto del error, de la violencia o de la presión religiosa o social, por no hablar de las gestaciones insanas, sin suficiente apoyo médico, con alimentación y cuidados inadecuados. Creo que la maternidad y la paternidad están mitificadas, cuando en realidad son un maldito peligro. Para adoptar a un niño tienes que superar un millón de pruebas, lo cual está muy bien (y habría que hacer lo mismo con los vientres de alquiler), pero para tener hijos en directo basta con que dos idiotas se pongan a jugar a los médicos un rato. Pueden ser inmaduros, pueden ser violentos, pueden ser malvados, pero les permitimos un poder absoluto sobre las criaturas más indefensas. ¡Pero si hasta para conducir tienes que pasar un examen! ¿Y para ser padre no? De ahí la abundancia de maltrato infantil, de abusos y de incestos.

Total, no es que la idea me encante, pero lo que veo en los vientres de alquiler son embarazos buscados voluntariamente, gestaciones cuidadas y protegidas, padres investigados y niños intensamente deseados que les harán felices. O sea, veo mucho más bien que el mal supuesto.


Rosa Montero
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 7 de mayo de 2017).

Tengo la sensación de que las mujeres del mundo empezamos a estar hartas, terriblemente hartas del paternalismo con el que, a regañadientes, la sociedad nos va aceptando. Se habla de cuotas y de la falta de mujeres como si accediéramos a los puestos y a la vida plena casi por caridad, porque "las pobres también tienen que estar", y no porque nos lo merecemos tanto o probablemente más que muchos. El prejuicio sexista en el que nos educan a todos hace que tendamos a valorar más a los varones. Diversos estudios demuestran esa ceguera selectiva, como el que hizo la Universidad de Yale en 2013 cuando cogió los proyectos de un chico y una chica que aspiraban a un puesto de laboratorio y los envió para su calificación a 120 catedráticos, hombres y mujeres. El varón, qué casualidad, sacó en todo mejor nota; pero resulta que los dos proyectos eran exactamente iguales, salvo que uno lo firmaba John y otro Jennifer (la mitad de los catedráticos leyó el de él y la otra mitad el de ella).

De manera que no, no pedimos que nos dejen pasar porque estamos discriminadas y tienen que ayudarnos. Pedimos tan sólo que se nos juzgue exactamente igual que se juzga a los hombres, lo cual hasta ahora no ha sucedido. Y para ello primero tenemos que convencernos a nosotras mismas de que valemos tanto o más que ellos (ya digo que el machismo también intoxica a las mujeres) y luego alzar de una vez la voz y empezar a patear metafóricamente todas las puertas.


Rosa Montero
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 28 de mayo de 2017).

"Hay un rincón de estupidez hasta en el cerebro del hombre más sabio", dijo Aristóteles, probablemente tras haberlo experimentado en sus propias carnes. La necedad brilla de manera más aparatosa cuando nuestra mente colisiona contra los 2 mayores enemigos de la razón y la convivencia: los prejuicios y los dogmas. Los primeros son esos parásitos del pensamiento, anteriores al juicio y por lo tanto inconscientes, que todos padecemos (bien es verdad que unos más que otros). Por ejemplo, y ciñéndonos tan sólo al prejuicio machista, que da mucho juego, diré que el filósofo Locke, defensor de la libertad natural del hombre, pensaba que ni los animales ni las mujeres participaban de esta libertad, sino que tenían que estar subordinados al varón. Rousseau aseguraba que "una mujer sabia es un castigo para su esposo, sus hijos, para todo el mundo". Y el gran Kant, de cuya sabiduría nadie puede dudar, sostenía que "el estudio laborioso y las arduas reflexiones, incluso en el caso de que una mujer tenga éxito al respecto, destrozan los méritos propios de su sexo". En fin, ya se sabe que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio, como decía Einstein.


Rosa Montero
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 9 de julio de 2017).

Lejos estoy de llamarme feminista. Encuentro serias deficiencias a las acciones afirmativas para generar equidad e insondables agujeros negros a las cuotas de género.

Eso no significa que no vea discriminación, violencia de género o actitudes cavernarias en nuestra sociedad. Hay mucho que hacer pero el largo trecho no pasa por meter, con calzador, a todos los géneros en el gobierno. Es más, considero que es altamente contraproducente: propicia desigualdad en los niveles de competencia y crea una especie de liga menor absolutamente innecesaria para las mujeres que saben hacer política y muy conveniente para las mediocres.

Por supuesto, no creo que un gobernante sea mejor o peor por usar falda, ser gay o traer bigote, pero dicho esto y aclarado lo anterior, sí sé que los del bigote no consideran siempre a los dos primeros como iguales. Miren, por ejemplo, el escenario electoral de Jalisco. ¿No les parece extraño que no haya ninguna mujer en 1a. línea para la siguiente elección? Morena hará encuesta entre 4 hombres con pocas virtudes. El PRI no tiene candidato y ni por asomo se piensa que no tiene candidata. MC va con sus líderes y con la mala suerte de tener a Limón como representante de sus gobernantes. En la baraja del PAN no asoman más que viejos rostros, todos ellos de un él, con las mismas viejas mañas.

¿Acaso están ciegos? ¡Hay opciones por puños! Olviden a Limón (les digo que una falda no garantiza un buen gobierno), vean el enorme capital que tienen los partidos y la sociedad civil en Jalisco. Políticas guerreras, perversas, experimentadas, hábiles, técnicas, carismáticas, energéticas, necias, unas buenas para la grilla, otras buenas para el territorio, otras buenas para el control en el partido, carismáticas, con marca propia, con buenas ideas, con capital político, con redes ciudadanas, con voz en los medios.

¿Acaso están ciegos? Insisto: una falda no hace mejor a una persona, pero no ver a todas las mujeres que hay en la vida pública de Jalisco es verdaderamente torpe. ¿Quieren un empresario comprometido, con marca, con voz en la sociedad? ¿Por qué diablos voltean a ver al rey de los excesos? ¿No conocen a la Tía Trini? ¿Quieren una persona con trayectoria ejemplar en la sociedad civil? ¿No han oído hablar de Margarita Sierra? ¿Quieren una priista seria con capacidad jurídica? ¿Que no han visto a Rocío Nakamura, que ya lleva 6 curules? ¿Quieren una persona con capacidad de gobierno para suceder a Alfaro? ¿Les suena Guadalupe Morfín? ¿Quieren un cuadro perredista formado en territorio con capacidad de negociación y habilidad para formar un ejército? ¡Volteen a ver a Mónica Almeida! ¿Les gustaría ver a una pieza de ingeniería fregona para cambiar el rostro del grupo UdeG en la política? ¡La doctora Carmen Rodríguez puede grillar y brillar en la NASA!

Puedo pensar en muchos ejemplos, todos ellos con perfiles políticos interesantes y experiencia en la vida pública que no necesitan de cuotas para brillar. Al contrario, podrían jalar a los perfiles de bostezo que se ven ahorita.

Ah, pero ahí andan viendo al Club de Toby, trayendo al siglo 21 a los cartuchos quemados del siglo pasado.

De verdad, qué ceguera.

Ivabelle Arroyo
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 23 de agosto de 2017).
Hombre

"Woman is the nigger of the world" - John Lennon

Stop violence against women


Links interesantes

Día del padre (Publicado en Público el 18 de junio de 2004).
Día del padre (bis) (Publicado en Público el 17 de junio de 2005).
¡Nunca me buscaré un marido! (Publicado en Público el 31 de agosto de 2008).
Self Defense Tips, Tricks and Advice for Women
Empowering Women Financially

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Fecha de última actualización: 23 de agosto de 2017.

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