La perversa vacilada de la autoconspiración


"Cuando existen dos o más explicaciones para un mismo fenómeno, debemos elegir la que involucre menos suposiciones."
Guillermo de Occam (monje franciscano inglés del siglo XIV)

"Lo que el hombre cree sobre la base de pruebas insuficientes es un índice de sus deseos."
Bertrand Russell

"Tendemos a asociar los grandes eventos -la muerte de un presidente o una princesa- con grandes causas. Si pensamos que grandes eventos como el asesinato de un presidente pueden suceder a manos de un individuo menor, eso apunta a la impredicibilidad y aleatoriedad de la vida y nos incomoda."
Patrick Leman (catedrático de Psicología de la Royal Holloway University de Londres)

"El mundo es complejo; está lleno de cosas que jamás entenderemos. Ver conspiraciones es una forma de obtener cierta sensación de poder. Sientes como si comprendieras lo que está pasando, mientras que los demás no pueden. Concebir una explicación, por disparatada o terrible que sea, tranquiliza más que no tener ninguna."
David. M.Reiss (psiquiatra de San Diego, Cal.)

"El complot nos consuela, porque nos libera de la culpa."
Umberto Eco

Son incapaces de tapar bien un bache.

Prefiero vivir en la incertidumbre.

(V.pág.48 del suplemento Ocio del periódico Público del 13 de mayo de 2011).


Cuando iba saliendo de la empresa, oí al guardia que iba a haber un mitin en Lomas Taurinas con un señor Colosio. Abordé el transporte de la empresa al centro de la ciudad y me pasé a comer una torta.

No sabía lo que era un mitin, jamás había estado en uno. Vi un camión azul con una franja blanca que decía en el parabrisas Lomas Taurinas con pintura blanca y lo abordé. El camión se paró en un lugar donde había muchos carros y ahí nos bajó. A lo lejos se veía una multitud muy grande de gente reunida. Por el camino pude ver a varios hombres armados. Seguí caminando hasta una casa de dos pisos, por el lado donde estaban unos arbolitos.

El licenciado Colosio dijo unas cuantas palabras, y se bajó. Pensé quedarme parado en el mismo lugar pero la gente empezó a empujar, a darse pisotones y manotazos por las condiciones del camino.

Entonces me di la vuelta para irme. Traté de salirme a mi derecha pero la gente me impidió el paso. Me empujaron de nuevo y casi me tiran la pistola. La saqué para meterla a la bolsa de mi chamarra derecha. Me calaba mucho la bola de la pistola donde van las balas. El pantalón que traía me quedaba muy apretado. Por eso la saqué, para que no se me cayera y no me siguiera calando.

Me hago a mi costado izquierdo tapando la pistola con mi cuerpo para poder meter la pistola a la bolsa derecha de la chamarra. Alcanzo a mirar que el licenciado Colosio con la mano izquierda desplaza a una señora de lentes que parecía traía unos papeles en la mano.

Tropiezo. Logro mantener el equilibrio abriendo un poco mis pies, el derecho adelante y el izquierdo atrás. Alcanzo a girar así hacia mi izquierda. En eso siento un puntapié en mi pantorrilla derecha. Alzo la mano derecha para apoyarme en alguna persona, sin acordarme que traía la pistola en la mano. Es cuando se activa el arma debido al puntapié en la pantorrilla que recibí de alguien.

Entonces se oye un disparo tan fuerte que quedo aturdido. Siento un movimiento muy fuerte en mi mano derecha al oírse el disparo, y no veo nada, no pudiéndome dar cuenta de lo que había pasado. Yo iba cayendo debido a que perdí el equilibrio por el golpe en la pantorrilla, y en eso siento que alguien me arrebata el arma y caigo sentado, y alguien cae sobre mi.

Mario Aburto Martínez
(Alegatos suscritos el 15 de agosto de 1994).


La conspiratitis lo invade todo. ¿Quién puede poner en entredicho que Mario Ruiz Massieu (por cierto: se cumplen ya cinco años de su asesinato) fue víctima de una conspiración?

Abundan elementos para saber que el desaparecido ex diputado Manuel Muñoz Rocha, junto con los hermanos Jorge y Fernando Rodríguez González, así como el matón Daniel Aguilar Treviño, entre otros, perpetraron el atentado que se consumó la mañana del 28 de septiembre, en la acera occidental de la calle Lafragua.

La perversión del ex fiscal Pablo Chapa Bezanilla y su soborno de medio millón de dólares a uno de los complotistas magnificó esta maquinación y fue implicado Raúl Salinas de Gortari como dizque el "verdadero autor intelectual" del crimen.

A principios del mismo año (23 de marzo de 1994), el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia, Luis Donaldo Colosio, fue muerto por Mario Aburto Martínez; pero en este caso, pese a las chapianas insidias y el "clamor popular" por la localización de otro "autor intelectual" (de preferencia el ex presidente Carlos Salinas de Gortari), jueces y magistrados concluyeron que sólo existe un asesino solitario.

Quienes persisten en la terca idea del "complot" contra Colosio deben admitir que para hacerlo posible debieron formar parte de él tanto el homicida material como los militares, policías, militantes que rodeaban al político; agentes judiciales federales y locales (de Baja California), agentes del Ministerio Público, peritos, procuradores generales de la República, subprocuradores especiales, titulares de juzgado y cuando menos tres presidentes de la República (porque habría que contar hoy al presidente Vicente Fox Quesada), además del clan Salinas.

La propensión a la complotitis afecta a quienes requieren una especie de "contrapeso" o "antídoto" a la realidad, frecuentemente atroz, que padece la mayoría de la población en todo el mundo.

La desventura que azota a muchos conglomerados humanos, únicamente de manera imaginariamente cómoda exime de responsabilidad a quienes propician cierto tipo de desgracias, como sucedió con el deslave de montaña que reventó el entubado Canal de La Compañía, en Chalco (estado de México), convirtiendo en un lago de excrescencias una colonia originalmente "irregular" (técnicamente ilegal), construida bajo el nivel del ducto.

¿Alguien recuerda la descerebrada "hipótesis" de que Amado Carrillo, El Señor de los cielos, "en realidad no murió", sino que se volvió agente "protegido" de la DEA?

En su oportunidad, las autoridades estadunidenses dieron a conocer las huellas dactilares del difunto, idénticas a las de su carnet que le permitía cruzar la frontera. Semanas después, la Procuraduría General de la República informó que los estudios genéticos corroboraban que se trataba del célebre narcotraficante.

Para que Carrillo estuviera vivo, la invención de su deceso debió ser acordada por los gobiernos de México y Estados Unidos.

En el escenario internacional, son memorables las mentiras que se han querido imponer para sorprender incautos, y que van de la "sobrevivencia" de la princesa Anastasia (la hija de los zares de Rusia), a que Hitler "no murió"; que Fidel Castro "se deshizo" de Camilo Cienfuegos; que Armstrong nunca estuvo en la Luna sino en un set cinematográfico y que existen los "platillos voladores".

En los últimos días, los retorcimientos de la imaginación complotista han generado la mayor de las fantasías: que fueron las propias autoridades estadunidenses quienes cometieron las espectaculares carnicerías en Washington, Pensilvania y Nueva York.

Las versiones hablan de que el presidente George W. Bush, por culpa de los genes de su padre (que hizo la Guerra del Golfo contra Irak), "ideó" su propia megaguerra mediante los ataques a los símbolos de su poderío económico (las Torres Gemelas) y militar (el Pentágono).

Otra consiste en que algunos empresarios, "preocupados" por la desaceleración económica, quisieron "reactivar" la cosa y armaron el complot para inculpar a Osama Bin Laden.

Una más: que los responsables de los atentados fueron agentes "resentidos" de la CIA.

Para propalar (hasta por internet) estos delirios, los enfermizos "estrategas" de la complotitis pasan por alto no solamente las "sospechosas" informaciones de las autoridades estadunidenses, sino las investigaciones y detenciones que se realizan en distintos países de América y Europa, y que fortalecen la aseveración de que los crímenes descomunales fueron cometidos por fanáticos islámicos, independientemente de si los patrocina o no Bin Laden.

Se ignora que una guerra como la inminente no reactiva la economía, porque no se avizoran grandes batallas ni se obliga al gobierno de Estados Unidos a realizar enormes esfuerzos de inversión, ni se ve obligado a pagar alimentación, ropa, medicinas de sus ejércitos ni suministros de subsistencia para millones de civiles.

La guerra de Vietnam, en cambio, implicó la movilización de medio millón de efectivos militares, y el traslado hacia ese país de medicinas, hospitales y comida durante más de 15 años.

Igual que con las drogas, conviene decir "no" a las estupideces.

En abono a la tesis de los enfermitos que propalan la perversa especie del "autocomplot", lo único "sólido" pero inverificable sería la vacilada de que hubo una conspiración de Bin Laden y empresarios gringos, a quienes habría comprado... los Jets de Nueva York.

Carlos Marín
(v. periódico Público del 28 de septiembre de 2001).


La conspiración, el complot o "las fuerzas del mal", parecen ser los argumentos más populares en México para interpretar todo aquello de lo que no se encuentra fácilmente una explicación. Los hechos insólitos, la muerte de figuras públicas relevantes, algunas decisiones políticas de trascendencia, son campo fértil para la especulación.

Al menos así lo demuestra un estudio de opinión reciente efectuado por la empresa Consulta Mitofsky, llevada a cabo por encargo de la revista especializada Encuesta, que da cuenta de la percepción que tiene la población sobre determinados sucesos.

La encuesta nacional, aplicada por la vía telefónica, preguntó sobre temas específicos con el fin de captar la creencia o no en conspiraciones de algunos hechos y adicionalmente sobre la credibilidad en algunas instituciones del país.

En nuestro país, según el estudio de opinión, dos de cada tres ciudadanos creen que existen sociedades secretas que buscan conquistar o mantener el poder por medio de conspiraciones y a pesar de que no pueden citar un acto específico al respecto, éstas, dicen los entrevistados, han cometido asesinatos, fraudes o actos de terrorismo o bien son manipuladores de la gente y participan en prácticas de corrupción.

En relación con personajes del espectáculo, fueron incluidas las muertes de dos actores: Pedro Infante y María Félix. En el primer caso, es conocido que una de las versiones más difundidas es que Infante no murió en el accidente aéreo ocurrido en 1957. 85% de los entrevistados dijo haber escuchado antes esta versión; sin embargo, a 46 años de distancia sólo 10% cree que esta interpretación es cierta, de manera que a aquella frase que dice "Pedro Infante vive", es obligado añadir "pero en los corazones" de la mayoría de los mexicanos, pues hoy muy pocos dudan que la muerte fue verídica.

Algo similar ocurre con la muerte de la diva del cine nacional María Félix, de quien muy pocos sospechan que su fallecimiento haya tenido algo que ver con otra cosa distinta a la muerte natural; apenas 10% duda de esto.

Pero donde las cosas son muy diferentes es en el plano político. La muerte del ex candidato a la Presidencia de la República Luis Donaldo Colosio es considerada como producto de un complot. De los entrevistados, 91% había escuchado esta versión y 90% así lo cree.

En el mismo sentido, las muertes del ex candidato panista a la Presidencia de la República Manuel J. Clouthier en 1989 y del cardenal Posadas Ocampo en 1993, mantiene la duda sobre las verdaderas causas de ambos fallecimientos. En el primero de éstos, el de Clouthier, 55% de los entrevistados había escuchado antes sobre el posible asesinato del panista, y 52% considera que efectivamente así fue. 65% de los encuestados dijo que hubo un complot para asesinar al cardenal Posadas.

Otra de las versiones oficiales menos favorecidas con la credibilidad de la gente es la de la defensora de los derechos humanos Digna Ochoa. 73% ha escuchado la controversia entre la versión oficial del suicidio y la del posible asesinato. Sólo 10% de quienes respondieron al cuestionario dijo creer la explicación del suicidio.

Un caso más lo constituye el correspondiente a la actitud del ex candidato panista a la presidencia de la república Diego Fernández de Cevallos. 4 de 10 ciudadanos habían escuchado la versión de que en 1994 pactó con el gobierno para dejar ganar a Ernesto Zedillo, del PRI.

Según Consulta Mitofsky, el estudio no tiene la pretensión de entrar en detalles sobre la veracidad o no de los actos que se evalúan, pero muestra que los mexicanos "tenemos inclinación a creer en la veracidad de las versiones no oficiales", en otras palabras, en atribuir a las "fuerzas del mal" algunos de los sucesos del México contemporáneo.

Eduardo Mar de la Paz
(v.pág.17 del periódico Público del 30 de septiembre de 2003).


El sistema político nacional funciona de manera tan perfecta que es capaz de darle a cada quien su correspondiente muerto, su víctima propiciatoria. Por ejemplo, para satisfacer a los detractores de Salinas, ahí tenemos a Colosio, que vendría siendo el mártir sacrificado por el abominado ex presidente en el altar de quién sabe qué oscurísimos intereses (yo, la verdad, no entiendo de cosas que carecen de una lógica intrínseca y, por lo tanto, siempre he creído que la muerte del candidato priista, si no fue el acto de un desequilibrado como todo parece indicar, sería entonces una maniobra contra Salinas, no de Salinas); ahí está también el cardenal Posadas, necesariamente eliminado por el "régimen", para consumo de la jerarquía católica y, por último -para alimentar los delirios de persecución de la izquierda-, Digna Ochoa, que no se pudo suicidar, no señor, sino que fue torpemente ejecutada por un comando de inútiles al servicio del Estado. Y así, todos -cada quien en su pequeño nicho- pueden estar jubilosa y satisfechamente enojados. Buen provecho, señores.

Román Revueltas Retes
(v.periódico Milenio del 15 de febrero de 2004).


Los mexicanos casi nos jactamos de nuestra malicia. Es más, hemos elevado la desconfianza a rango de virtud nacional. No somos los únicos, desde luego, porque inclusive seis de cada diez británicos piensan que la muerte de Diana Spencer no fue accidental sino consecuencia de un atentado. Este rasgo de la personalidad (tal vez universal, después de todo) se debe muy probablemente a que la confianza, en mayor o menor medida, es un acto de entrega, una especie de abandono, una cesión de poder y -ya lo sabemos- los seres humanos somos criaturas profundamente territoriales. Preferimos entonces resguardarnos en la tenebrosa seguridad que nos da creer en las conspiraciones, en toda clase de complots y, así las cosas, no hay entonces manera de convencernos de que el candidato, el cardenal y la activista social murieron como las autoridades nos dicen que murieron, tan sencillo como eso.

Por cierto, alguna gente no se cree ni lo de que los yanquis pisaron la Luna. Fue un montaje, afirman, como si parecida superchería fuera realizable. Eso ya no es candidez disfrazada de astucia. Eso es pura imbecilidad.

Román Revueltas Retes
(v.pág.39 del periódico Público del 17 de febrero de 2004).


Nunca se ha querido aceptar que en la campaña de Colosio, por distintas vías tienen que haber llegado recursos y personajes ligados al crimen organizado. No se lo quiso aceptar porque se pensó que con eso se enlodaba la memoria de Colosio, aunque nadie pudiera decir que ello había sido su personal responsabilidad o hubiera sido avalado por Luis Donaldo. Y por eso en la investigación respectiva se analizó todo, desde la participación de Carlos Salinas de Gortari y el Estado Mayor Presidencial hasta la de Manuel Camacho, pero nunca se investigó a fondo la vertiente del narcotráfico y el crimen organizado. Tampoco lo han abordado hasta el día de hoy sus amigos porque creen que de esa forma ellos mismos podrían terminar siendo sospechosos, aunque no tuvieran nada que ver con el tema. Entonces la vertiente del dinero sucio y el crimen organizado quedó olvidada. Era más redituable y más útil, la del "clima político".

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.27 del periódico Público del 5 de marzo de 2004).


Para el presidente Carlos Salinas de Gortari, los asesinos de Luis Donaldo Colosio fueron Joaquín Hernández Galicia, La Quina; Luis Echeverría Alvarez, Fernando Gutiérrez Barrios y otros integrantes de lo que denominó la "nomenklatura", pero ni antes ni ahora pudo probarlo, señaló el escritor Héctor Aguilar Camín, en la presentación de su libro La tragedia de Colosio.

El también historiador refirió que cuando el fiscal Luis Raúl González Pérez le preguntó a Salinas de Gortari si tenía alguna prueba específica que corroborara su aseveración, éste aceptó no contar con ninguna prueba, por lo que ya no se pudo avanzar en la investigación en ese sentido.

Más adelante, Aguilar Camín expresó que "como 80 por ciento de los mexicanos, a mí me resulta muy increíble la idea del asesino solitario", pero el problema, añadiría, estriba en que no existe ningún indicio que conduzca a la hipótesis de la conspiración.

(V.pág.30 del periódico Público del 19 de marzo de 2004).


De los 5 atentados perpetrados en México contra figuras públicas entre 1993 y marzo de 2004, dos fueron hechos por cofradías; otros dos por asesinos solitarios y uno tuvo su origen en la confusión generada en un encuentro armado entre bandas de narcotraficantes rivales.

La investigación se torna muy difícil cuando el atentado lo comete una sola persona, como en los casos contra Luis Donaldo Colosio o Patricio Martínez, pues no obstante que se capture al autor, la investigación principia y termina en el asesino solitario. Al asesino solitario se le suele confundir con el magnicida por recompensa, pero entre ambos hay diferencia evidente. Este actúa a larga distancia y huye, porque si no lo hace no hay cobro de recompensa. El asesino solitario actúa a corta distancia y no intenta huir porque su recompensa es la muerte del "magno". Generalmente se trata de personas apocadas con dificultad para desarrollar relaciones sociales que piensan que con su acción le hacen un bien a la humanidad. Por último está el caso del cardenal Posadas, que no se corresponde con los patrones de conducta de ninguno de los tres tipos de atentado que se conocen. La razón es que no lo fue, no iban por él, por eso en el aeropuerto de Guadalajara no murió una persona, sino siete entre ráfagas disparadas en todas direcciones. Posadas no era el objetivo. Fue una víctima más.

Editorial
(v.pág.6/A del periódico El Occidental del 22 de marzo de 2004).


Algún "colosólogo" escribió: "La teoría del asesino solitario repugna a la sensibilidad mayoritaria".

La siguiente pregunta tendría que ser ésta: ¿Cuál debe ser, en un caso así, la responsabilidad social de los medios: buscar y difundir la verdad, o aderezar concienzudamente, para proponerla en su lugar, una patraña al gusto de esa "sensibilidad mayoritaria"?

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 24 de marzo de 2004).


Hay un errado concepto que muchos líderes sociales tienen sobre lo que significa "probar, comprobar, evidenciar y demostrar".

Por ejemplo, las pobres evidencias que utilizó el Arzobispo Juan Sandoval Iñiguez para demostrar que hubo un complot en contra del Cardenal Posadas. Las dudosas pruebas que han aportado algunos agoreros para "demostrar" que a Colosio le armaron su complot y las curiosas evidencias contradictorias del supuesto atentado o autoatentado del Gobernador José Murat. ¿Cómo piensan demostrar que Nazar Haro torturó y desapareció a Jesús Piedra Ibarra? ¿Sabrán nuestros líderes sociales lo que es probar y comprobar?

Según López Obrador, él ya demostró que fue víctima de un complot para desprestigiarlo, pero no ha demostrado nada, ni siquiera una relación de Gobernación o de Diego Fernández con la causa de la corrupción en sus meras narices. "Las pruebas del complot" son meras suposiciones apoyadas en datos anecdóticos. El Peje nos debe dos tipos de pruebas; a) las que demuestren la culpabilidad de esos completita en los actos de corrupción, y b) las que demuestren que es un excelente administrador de nuestros bienes públicos y que no hay cochineros.

¿No será que nuestro destino es no saber probar ni comprobar nada y dedicarnos a cultivar a la pobreza para que nunca nos falte?

Enrique Canales
(v.pág.4A del periódico Mural del 25 de marzo de 2004).


El mito del tráfico de órganos afecta de forma muy negativa la tasa de donación. Desafortunadamente, ha sido fomentado por los medios de comunicación en México. "Cada vez que sale una noticia acerca del tráfico de órganos, la disponibilidad a donar cae en picada. Pero ni nosotros ni la Secretaría de Salud, ni la Secretaría de Seguridad Pública, ni la Procuraduría General de la República, ni la Interpol, han hallado un solo caso que sea cierto en 20 años de escuchar esos rumores", asevera vehemente el doctor Arturo Dib Kuri, director general del CENATRA.

Maribel López-Cáceres Rosales
(v.pág.50 de la revista Selecciones de junio de 2005).


Fueron sospechosos. Detenidos. Acusados. Procesados. Pero los hechos permitieron a la justicia zafarlos de supuesta culpa. Por eso prefiero no mencionar sus nombres. Sería restregar sobre herida viva. Etiquetados públicamente culpables más por ocurrencia que de origen fundada sospecha. Simplemente cuando examinaron las fotos los policías dijeron "...estaban muy cerca de Colosio". Y eso bastó. Recuerdo al maestro Diego Valadés. Era el procurador general de la República. Cuando le enteraron sobre "fulano y perengano andaban en Lomas Taurinas. Hay que detenerlos". Sabio al fin, el fiscal estuvo muy lejos de la precipitación. "No", fue su respuesta. Y aconsejó mejor seguirlos. Vigilarlos. Ver con quien se reunían y a donde iban. Saber si tenía cómplices. Legalista sostuvo: Con pruebas es mejor.

Pero en eso se vino la aparición del licenciado Miguel Montes. El presidente Carlos Salinas de Gortari lo nombró fiscal especial. Una decisión que no fue propia sino para complacer cierta petición. Eso significó retirar al maestro Diego Valadés. Allí empezó este desbarajuste del Caso Colosio y todavía no termina. El nuevo funcionario llegó a Tijuana. Se puso o lo pusieron al tanto. Decidió irse a despachar en el Hotel Lucerna y no al edificio de la Procuraduría General de la República. Zoquete. Según eso porque allí estaban todos los amigos del licenciado Valadés y no lo dejaban trabajar. Hasta de espías les acusó. Entonces una de sus primeras órdenes fue citar a varias personas. Las llamó a su habitación. Tramposo. Fue un pretexto para ser esposadas. Las mismas que el procurador recomendó vigilar, seguir y ver con quiénes se reunían. Pero no. Montes se fue por el camino fácil. Inmediatamente los envió a la Ciudad de México. A refundirlos en Almoloya. Claro. Se adornó con la captura. Los periódicos, telediarios y radio ocuparon sus principales espacios para referirlo. Allí estaba don Miguel. Orondo. Según él entregándole buenas cuentas al señor presidente y al país.

Igual pasó con el perverso Juan Pablo Chapa Bezanilla. Detuvo a otro joven. También lo mandó a México. Derechito a la prisión de alta seguridad. Nada más por verlo en fotografía conduciendo la camioneta donde viajaba Colosio. Precisamente en visitas anteriores a Tijuana. Se le hizo raro. Hasta manejó cuando trasladaron el cuerpo inanimado de Luis Donaldo desde el hospital hasta el aeropuerto. Pero a Chapa nunca le pasó cerca de su bien cuidada y teñida cabellera: Aquello era un acto de lealtad. Cero truculencia. Fue infame. Aparte de tal impericia lo encerró en cierta casa decomisada a un narcotraficante. Allí fue martirizado "para decir la verdad".

Este par de fiscales lerdos cosecharon su siembra: Todos los hombres enviados a prisión por sus pistolas sencillamente resultaron inocentes. De todos modos perdieron parte de su vida. Vivieron lo inolvidable. Desde cuando supe sobre su detención, antes de ejecutarla Montes y Chapa Bezanilla me quedó claro. A los señores les interesaba más quedar bien con el presidente. Pararse el cuello. Aparecer en los diarios y televisión. Nunca realizaron una legítima investigación. Todo fue al aventón. Gastaron millones para "capturarlos". Y resultó contrario. Los acusados fueron defendidos por abogados modestos. Uno inclusive de oficio. Con escasos recursos. Pero suficiente capacidad para demostrar la inocencia. Aparte y pasado el tiempo supe: Las acusaciones de los fiscales no tenían ni punto de apoyo y menos de dónde colgarse. A Montes y Chapa les pusieron ministerios públicos expertos y agentes de primera para investigar. Mas donde manda capitán... no sirvieron. Sólo ganaron mucho dinero y tiraron más en tanto viaje Tijuana-México-Tijuana.

J.Jesús Blancornelas
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de octubre de 2005).


Vivimos en el país de la malicia y de la sospecha. Aquí, es motivo de orgullo nacional poder inventar una teoría tenebrosa para explicar cualquier acontecimiento. Nada es lo que es. Nada es lo que parece. Nada es sencillo. Nada es claro. Nada es transparente. Todo tiene doble sentido Todo ha sido adulterado en alguna parte. Todo es misterioso. Todo está corrompido. Todo se debe a una muy posible y creíble conspiración. El que cree en los testimonios es un inocente o un ingenuo, por no utilizar adjetivos más fuertes.

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del suplemento "La Afición" del periódico Público del 23 de diciembre de 2005).


Los señores diputados supieron: En ZETA realizaron una investigación al parejo que la policía. Contrataron peritos para estudiar la topografía de Lomas Taurinas. A otro experto en balística. Sus reporteros estuvieron muy cerca del asesinato. Interrogaron a testigos. Elaboraron planos. También un juego de micas para proyectar explicando detalladamente el caso. Lo exhibieron primero en la Escuela de Humanidades de Mazatlán. Luego al presidente Salinas de Gortari, el fiscal especial y algunos militares del Estado Mayor en Los Pinos.

Por eso uno de los diputados pidió a cierto amigo: "¿Nos podrían exhibir todo eso en privado?". Y en lugar de ir a Tijuana, me pidieron que fuera a Mexicali para mostrarlo. Proyecté las imágenes y planos. Fotos. Trazos de rutas seguidas por la comitiva política y ambulancias. Desde cuando llegaron hasta irse. Fotocopia del reporte sobre autopsia. Análisis sobre escritura de Aburto. Les pedí que no dejar al final las preguntas. "Siéntanse en libertad de hacerlas sobre la marcha. Así resulta más práctico". Fui avanzando. Pero sus interrupciones "¿por qué esto?" o "¿por qué aquello?", me dejaron ver muy claro: No conocían el caso a fondo. Muchas de sus supuestas dudas tenían respuesta publicada en los diarios. Terminé con lo hasta hoy oficialmente reconocido: Un asesino solitario. Nadie replicó ni dijo nada. Nada más reconocimiento por la exposición. El diputado sonorense Alfonso Molina Rubial me acompañó a la salida. En el camino dio las gracias. Elogió la exposición "No tiene vuelta de hoja. Pero que a nosotros nos gusta más la teoría del complot". Naturalmente lo que pensé no se lo dije. Me imagino cómo a todos les zumbaron los oídos.

J.Jesús Blancornelas
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 3 de enero de 2006).


El problema, discurre Julio Patán en su libro Conspiraciones (Paidós), es que la vida resulta ser un caos y el objetivo pareciera ser darle sentido a ese caos. Y es intranquilizador. Por ello, mejor pretextar el mal absoluto, que después de todo es una suerte de orden. Y por ello atribuir esa omnipotencia a colectivos misteriosos, de borrosos límites, haciendo pasar a uno o dos detalles como pruebas irrebatibles de que hay algo más allá, una intención oculta y aviesa. Poco importa si se incurre en el absurdo, poco importa si el poder referido es en ocasiones fortísimo y en otras de una debilidad envidiosa. Porque el enemigo puede ser a la vez monárquico y republicano, derechista e izquierdista, liberal y conservador.

Quizá el mejor ejemplo de cómo este tipo de pensamiento afecta a grandes audiencias sea la historia de Los protocolos de los sabios de Sión, panfleto absurdo escrito por orden de la policía zarista y que ha inspirado todos los apócrifos conspiratorios posteriores. Esgrimido tanto por nazis como por muchos modernos globalifóbicos que lo citan en la Internet (moderno hogar de todas las teorías habidas y por haber), el libro ha sido un best seller a lo largo de los decenios pese a que no resista el menor análisis de autenticidad. Así son las teorías de la conspiración: placebos de pensamiento para personas aterradas por la vida.

Antonio Ortuño
(v.pág 4 del suplemento "Visor" del periódico Público del 26 de febrero de 2006).


"Se va a chingar Salinas, lo tenemos agarrado", le dijo en octubre del 95 a Ciro Gómez Leyva el entonces senador Guillermo Hopkins, quien aseguraba poseer "todas las pruebas" de que el ex presidente había mandado matar a Luis Donaldo Colosio.

Quizás esa y muchas otras de las perversidades que manipuló a su antojo Pablo Chapa Bezanilla fueron tomadas en serio por Andrés Mauel López Obrador y Roberto Madrazo, quienes por lo visto siguen ignorando que ni Hopkins ni nadie ha presentado una sola prueba que incrimine al Innombrable o a alguien más que al único, indiscutible autor material e intelectual del magnicidio: Mario Aburto Martínez.

¿Por qué balandronear con que ellos no permitirán "impunidad" y que harán "justicia" en un crimen que ya está incontrastable, jurídica y lógicamente aclarado?

Para ganar votos no necesitan hacerle el juego a la runfla de insidiosos resentidos que viene clamando por linchamientos políticos.

Carlos Marín
(v.primera plana del periódico Público del 24 de marzo de 2006).


Un taxista me soltó, el otro día, que así como durante la enterior campaña presidencial se apareció el Chupacabras, el gobierno inventó a la Mataviejitas en la actual contienda. Ella en realidad no existe o, por lo menos, no es verdaderamente ella sino, al parecer, se trata de una fabricación para distraer a los electores. No logré bien a bien que me revelara quiénes pueden ser los beneficiarios directos de esas ficciones pero supongo que no tiene mayor importancia como tampoco resulta relevante encontrar el motivo que pudo realmente haber tenido Salinas para deshacerse de Colosio. Y mira que no le fue bien con el bateador emergente: le encarcelaron al hermano y perdió cualquier resto de prestigio personal.

De la misma manera, hubo un segundo pistolero en Lomas Taurinas y todos los testigos de cualquier posible indicio que pruebe la conspiración han sido meticulosamente eliminados. Aburto tampoco es Aburto sino algún tipo con una increíble vocación para el sacrificio personal y en cuanto a Camacho, que fue parte de todo ello pero que no sabe nada, no se dedicó a joder a Colosio por afición y de manera espontánea -ni para que le cedieran finalmente la encomienda- sino que fue por órdenes directísimas de su jefe, o sea, que no tenía voluntad propia en aquel entonces. Hoy día, en el equipo de I'm Lo, vuelve a ser él, es decir, un hombre libre con una capacidad para la autenticidad, para tomar posiciones, para expresar sus ideas, para mostrar abiertamente sus lealtades y sus verdaderas aversiones.

La tragedia, a más de diez años de distancia, sigue dando muy buenos dividendos. Se puede reciclar, por ejemplo, como compromiso de campaña: Roberto pide reabrir la investigación y, según cuenta el periódico El Universal, no cree en la tesis del asesino solitario. Bueno, y entonces ¿sabe algo que no sepamos los demás? Y, suponiendo que tenga tales informaciones ¿por qué no acudió en su momento a declarar para que dicha investigación no se "cerrara", ya que, según reclama ahora, hay que "reabrirla"? Pero, además, ¿no nos han dicho, sus adversarios, que detrás de él se encuentra el Innombrable, ni más ni menos que el actor intelectual del atentado? ¿No debería de acomodarse, más allá de que no crea en la eficacia de la justicia mexicana, a la tesis que más conviene a su presunto valedor? Son cosas que uno no entiende.

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 26 de marzo de 2006).


En nuestros días no hay rumor que no encuentre clientela. Lo desmesurado e improbable, resulta más creíble que lo evidente.

Flavio Romero de Velasco, licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 29 de julio de 2006).


Cuando, en 1994, la gran mayoría de los periodistas mexicanos e incluso el gobierno se apresuraron a declarar que el asesinato del candidato a la presidencia Luis Donaldo Colosio había sido una conspiración, [Jesús] Blancornelas y su equipo investigaron, interrogaron, verificaron los hechos y probaron que el criminal había actuado solo. "Ellos fueron los únicos periodistas en México que dieron bien la noticia", recuerda David G.Smith.

Robert Kiener
(v.pág.109 de la revista Selecciones de diciembre de 2006).


Desde que comenzó la transición política en nuestro país sólo ha habido de dos sopas: o hemos visto puras cortinas de humo para desviar la mirada de los acontecimientos verdaderamente delicados de nuestra vida nacional o nos han hecho creer que lo que estamos viendo no es cierto, que es un montaje.

Tan grave es una estrategia como la otra porque ambas constituyen una barrera entre la sociedad y la realidad, un ambiente de guerra perpetua donde, por un lado está la clase política con sus muy particulares intereses y, por el otro, el pueblo abandonado, descuidado, atrasado, distraído, solo.

¿Y? Que un pueblo abandonado, descuidado, atrasado, distraído y solo es un polvorín de rencores, inconformidades e insatisfacciones que tarde o temprano estallarán en una gama de posibilidades que van desde la piratería, las marchas y el no respetar las leyes al narcotráfico, el crimen y el terrorismo.

En los últimos días usted y yo hemos sido bombardeados con una serie de estímulos fuertísimos, noticias que en otros países hubieran provocado la caída de decenas de cabezas.

Primero el caso del famoso chino diciendo que la fortuna histórica en dólares que le fue encontrada en la capital del país era para la campaña electoral de nuestro hoy presidente Felipe Calderón.

Luego, estallidos en instalaciones de Pemex atribuidas a un Ejército Popular Revolucionario que, entre las frases que utiliza para justificar sus acciones, cuela expresiones de Andrés Manuel López Obrador, el peor rival político de Calderón.

De repente unos dijeron que lo del chino era para desestabilizar al presidente y que ese señor era un tipo superconflictivo que había puesto en jaque hasta al gobierno de Beijing.

Más tarde, otros afirmaron que lo de Pemex fue un autoatentado del gobierno para desviar la atención de la opinión pública de lo del caso del chino y que colar el recuerdo de López Obrador había sido a propósito para acabar de perjudicarlo.

Al rato se filtró la información de que Estados Unidos se iba a quedar con la fortuna que se le encontró al chino, que el dinero ya se había depositado en un banco del extranjero y que todo era una infamia para quemar al Partido Acción Nacional.

Más se tardaron estos datos en salir al aire que los señores del Partido de la Revolución Democrática en exigir una investigación a fondo, que los enemigos de Calderón en encontrar suspicacias en las exigencias del EPR y que otras personas más en hablar de consecuencias terribles, manipulación y distracción.

En resumen, el viejo truco de que todo es una mentira diseñada por una macabra mente maestra para perjudicar a un inocente y manso corderito no permite que nunca se sepa nada ni que nunca se resuelva nada.

Ah, pero eso sí, qué entretenido es discutir en los medios, los hogares, las oficinas, las universidades y en donde se pueda lo que todo el mundo cree saber del chino, del EPR, de Pemex, de López Obrador y de Felipe Calderón.

¿Pero y lo demás? Tiene que haber algo más que diversión en nuestra existencia.

¿Dónde están las soluciones a los problemas de nuestra sociedad? ¿Dónde están las obras? ¿Dónde están los resultados? ¿Dónde están la paz, el progreso y la competitividad?

Para mí, este juego de las distracciones es lo peor que nos puede estar pasando, es una barrera entre la sociedad y la realidad, un ambiente de guerra perpetua, una asquerosa estrategia que nos condena a perder el tiempo haciéndonos creer que está pasando mucho cuando en realidad no está pasando nada.

Alvaro Cueva
(v.pág.15 del periódico Público del 15 de julio de 2007).


En países librados al autoritarismo, la impunidad y la negación de la realidad, el rumor ha sido la médula del lenguaje público, la fuente de la credulidad sin sustento y, por eso mismo, el sustento de la credibilidad.

Carlos Monsiváis
(v.pág.16 del periódico Público del 15 de julio de 2007).


Cualquier habladuría, por más fantasiosa que parezca, habrá de ser debidamente explotada por una oposición dispuesta a servirse de los infundios más disparatados para desacreditar al régimen del "espurio". El "cuento chino" del señor Ye Gon, nunca mejor utilizada la expresión, no ha sido la delirante fabricación de un delincuente certificado sino una denuncia que debe cimbrar los cimientos del "sistema" y desacreditar fatalmente al partido gobernante.

He aquí la historia: andaban volando por ahí unos 200 millones dólares de dudosa proveniencia que, por alguna muy extraña razón, debían de terminar en las arcas del Partido Acción Nacional. Pero, lo que son las cosas, uno de los responsables panistas de la campaña presidencial de 2006 no tuvo mejor idea que plantarse frente a un ciudadano mexicano nacido en China -personaje involucrado en oscuros negocios- y exigirle, bajo amenaza de muerte, que los guardara en su casa. Y, tras meses enteros de que hubiera concluido la contienda electoral, el dinero seguía todavía allí, en la ostentosa mansión del tal chino. No era un capital de trabajo, vamos, sino un pequeño sobrante, un remanente no reclamado por los sedientos estrategas blanquiazules que, mira tú, hicieron cuentas y decidieron que las boyantes finanzas del partido de los "ricos y los poderosos" no requerían de tan magras aportaciones. De tal manera, esa plata, en vez de ser gastada o guardada en lugar seguro, fue confiada a un individuo venido de fuera que ni siquiera es militante del PAN (y pensar que los bancos se disputan ferozmente a los clientes).

Pues bien, ese episodio tan comprometedor no podía seguir ocupando los espacios informativos que, mal que bien, conforman la opinión pública. No. Era necesario que el supremo gobierno de Estados Unidos (Mexicanos) lanzara una maniobra de distracción. Y así, las eminencias grises de Los Pinos idearon un tejemaneje que habría de desviar forzosamente la atención de los ciudadanos de a pie: atentados contra las tuberías de Pemex que surten de gas natural a las pujantes empresas del centro del país. No importaban los costos: el régimen de esos "ricos y los poderosos" estaba perfectamente dispuesto a sacrificar los intereses de la "oligarquía" para salvar la cara: que se queden sin gas, que cierren las fábricas, que se paralice la producción industrial y que baje la Bolsa. Pero que no se hable del "chino". Una lógica deslumbrante, señoras y señores.

Román Revueltas Retes
(v.pág.2 del periódico Público del 16 de julio de 2007).


Explosiones en Pemex, para distraer a la opinión pública, considera 40%.

Los encuestados relacionan el caso del chino Zhenli Ye Gon con estallidos en Pemex. 60% no cree que el EPR haya provocado las explosiones.

Encuesta por María de las Heras
(v.pág.24 del periódico Público del 16 de julio de 2007).


La virtud única de los rumores es que hacen raíces precisamente en las sociedades pobremente informadas; de otra manera no se explica que un evidentemente delincuente que guarda debajo del colchón de su casa millones de dólares en efectivo pueda ser sujeto de crédito moral y judicial.

Félix Cortés Camarillo
(v.pág.31 del periódico Público del 20 de julio de 2007).


El emisario del escándalo resulta nuestra figura de autoridad. Pontífice de la denuncia, no tiene por qué aportar prueba para que sus palabras sean escuchadas como verdad irrebatible. La acusación más inverosímil es recibida como una confirmación de la podredumbre. La verosimilitud de las acusaciones no parece ser particularmente relevante. Lo que importa es que la acusación apunte alto y salpique lodo. Un ladrón podría convertirse súbitamente en faro de la nación si confiesa negocios vergonzosos con un miembro destacado de la clase gobernante. No han sido pocos los farsantes a los que hemos encumbrado velozmente como guías de la conciencia nacional. El arrojo de alguna confidencia es pasaporte directo a la veneración. Los ojos y los oídos de la prensa siguen el caso como el faro que nos conducirá a la verdad, a la fea verdad.

Las biografías no son obstáculo para la aparición de estas autoridades repentinas. Los políticos más emblemáticos de lo aberrante pueden lavar de inmediato sus pecados a cambio de un escándalo jugoso. El destape de una buena infidencia imprime de inmediato un crédito ilimitado a las palabras del más obsceno. La aureola de la creencia las envuelve rápidamente. Si se denuncia alguna pillería, será verdad; si se delata alguna complicidad, será verdad. Si los hechos descritos no son verdaderos, la revelación en sí misma sí lo es. Notable mecánica autoritaria: aunque las piezas de una narración sean falsas, su descripción profunda no lo es. Figura de autoridad funda una verdad irrebatible.

Estas autoridades fugaces son los héroes del reino conspiratista. La fe en una prodigiosa conjura, convierte al promotor del escándalo en algo así como un profeta. El anunciante de la verdad. El escándalo es la tenue luz (negra) que confirma la gran conspiración. El soplo, como revelación, es ingrediente constitutivo de la política de la fe. Esa revelación puede tomar varias formas. Puede ser el anuncio de un camino, el recuerdo de un pasado glorioso, la reivindicación de una causa noble. Puede ser también el destape de un vertedero. En todo caso, es reiteración, reanimación de una creencia. Para el creyente, todo escándalo es una ratificación de su persuasión. ¡Claro! Se sabía que algo olía mal. Ahora ya sabemos dónde se escondía el gato muerto. Insisto: bajo el dominio intelectual del conspiratismo, no tiene sentido someter un escándalo a prueba de verificación. Lo decía así un opinador en referencia al escándalo más reciente. La veracidad de la denuncia es lo de menos. Lo importante es que lo (inverificado) confirma en lo que yo creo. Aunque el hecho sea falso, la denuncia en sí misma es fidedigna.

La autoridad del escándalo es constatación de varias flaquezas: la pereza de nuestra cultura periodística, el calado de las desconfianzas y una clase política que se entretiene desgastando su propio asiento. La credulidad de la opinión pública, la negligencia de los informadores y la miopía de una clase política beatifican estafadores cotidianamente.

Jesús Silva-Herzog Márquez
(v.pág.16 del periódico Público del 23 de julio de 2007).


Avidez con que el país entero se traga el más fantasioso e ilógico disparate, según el cual el PAN, el partido de los ricos y multimillonarios (nos dicen), no tuvo caja fuerte ni bóveda de seguridad ni banco ni cuenta extranjera ni más ocurrencia para esconder un dinerillo sobrante, ¡y en efectivo!, que la casa de un narco.

Y para que luego el mismo gobierno, del PAN, enviara la procuraduría, del PAN, a decomisar un dinero, del PAN, que les hubiera bastado con pedir. Y con el decomiso, enseñar en TV las pacas de dólares, superando el récord de René Bejarano. De carcajada en otro país que no estuviera habitado por la estrafalaria raza cómica. Ni siquiera Gustavo Ponce, el secretario de Finanzas del Gobierno del DF, videograbado mientras jugaba en Las Vegas cada tres semanas, hubiera escondido dinero lavado para la campaña obradorista en la casa de quien no fuera un militante de todas sus confianzas, por ejemplo, ése que le dio asilo en Tepoztlán cuando huyó al ser puesto sobre aviso por su patrón, y donde fue localizado y detenido por la PGR.

Luis González de Alba
(v.pág.17 del periódico Público del 23 de julio de 2007).


La credulidad de una legión vale más que un millón de exámenes científicos. "Tengo pruebas", decimos, y eso debe bastar, pues a estas alturas tener pruebas no significa más que estar o lucir convencido. Tengo pruebas que sólo yo puedo ver, y eso debe bastar. ¿O es que alguien no me cree? ¡Sólo eso me faltaba!

Tradicionalmente, la indignación es la primera de las pruebas chatarra. No gana, así, quien logra demostrar la verdad, sino quien supo contagiar la indignación a tiempo. Que es otra de las técnicas aprendidas durante los años niños, cuando uno descubre que la primera versión del desaguisado -convenientemente aderezada con el puchero histriónico que contagia de indignación a los mayores- suele prevalecer sobre las otras; puesto que a los adultos les resulta de nuevo muy incómodo ir a contracorriente de una pasión contraída. Y ese es otro factor que juega en el equipo del cinismo: en la era del confort a ultranza, ser escéptico es francamente incómodo.

Uno puede probar cualquier cosa desde el momento en que se aplica un blindaje moral que automáticamente transfigura las sospechas ajenas en canalladas. ¿Existe acaso pícaro más peligroso que aquél oficialmente libre de toda sospecha? ¿Cómo se hace para adquirir tan beatífico estatus sin perder piso y darse por entero al abuso? Uno goza a Moliére con El Tartufo porque allí, y sólo allí, al cínico santón se le cae el teatrito. Todavía confiado de su liderazgo moral -término sospechoso como un fraile metido a pedagogo-, el farsante Tartufo alcanza a suplicar que se le libre "de la gritería", en referencia última al dolor de sus víctimas. Es sintomático que sean justamente los líderes morales, maestros de la pública indignación y fiscales del mundo por propia investidura, quienes menos precisen de evidencias para probar sus dichos, o hasta sus gritos. Mírenme, vocifera su silencio extorsionista, la evidencia soy yo.

No hay farsante que no sepa indignarse, pues ya en la práctica nada hay como la dignidad supuestamente a flor de piel para legitimar, sin más prueba que un cúmulo de barbaridades, toda muestra gratuita de barbarie de cualquier ofendido barbaján.

Xavier Velasco
(v.pág.44 del periódico Público del 30 de julio de 2007).


La detención del homicida del cardenal Posadas, 14 años después de los hechos, y la reacción descreída de la alta jerarquía católica nos regresa a una zona triste de la conciencia de la nación: la zona de una incredulidad crónica que a fuerza de no creer en nada termina inventando todo. Queriendo la verdad a rajatabla se abre paso a la mentira al gusto de cada quien.

Nuestra opinión pública es en muchos sentidos un bosque de fantasmas: una mezcla de ánimo crítico, sospecha sistemática, dudas legítimas y certidumbres previas imposibles de conmover.

Mencionaré sólo la parte del bosque que se refiere a las tumbas sin sosiego:

¿Cuántos murieron en la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de1968? ¿Quién mató al cardenal Posadas? ¿Quién mató a Colosio? ¿Quién mató a José Francisco Ruiz Massieu? ¿Qué sucedió exactamente en la matanza de Acteal? ¿Quién mató a Digna Ochoa? ¿De qué murió la anciana indígena de Zongolica, cuyo deceso se atribuyó a violación de soldados? ¿Quién mató al periodista americano Brad Will durante las refriegas callejeras de Oaxaca?

De estas muertes, como de ningún asunto fundamental de nuestra vida pública, hay en la conciencia mexicana una versión clara, sólida y compartida.

Ahora, de nuevo, se aparece el fantasma del cardenal Posadas.

Las autoridades han presentado al asesino del cardenal, Alfredo Araujo, El Popeye, sicario del barrio Logan de Los Angeles, quien confirma haber matado al cardenal porque lo confundió con quien en realidad buscaba: el capo rival del narco Joaquín El Chapo Guzmán.

El vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, ha respondido típicamente: "Los obispos (y) quienes estamos en la Iglesia, no creemos que se haya tratado de una confusión. Tampoco que esta persona detenida sea el asesino" (Reforma 28/1/08).

El argumento implícito es que la autoridad miente y ellos no se dejan engañar. Tampoco pueden aportar la verdad. Ejercen su derecho de propiedad en el bosque de fantasmas.

Mucha responsabilidad tenemos en los fantasmas que gobiernan nuestra incredulidad los medios, los periodistas, los escritores y los historiadores: no reflejamos con rigor la realidad, no despejamos mitologías ni documentamos los hechos.

Los medios callaron demasiado cuando estaban de acuerdo con el gobierno, y gritan demasiado ahora, cuando están en desacuerdo con todo. Ni entonces ni ahora hicieron el trabajo de investigar, probar, esclarecer: ser el espejo efectivo de los acontecimientos de su sociedad, más que de sus temores, enconos o fantasías.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Público del 4 de febrero de 2008).


La conclusión del asesino solitario se dio tras agotar todas las líneas de investigación, aunque la gente, por los desatinos de Chapa, seguirá convencida de la teoría del complot.

Juan Velázquez, quien fuera el abogado de Diana Laura Riojas, viuda de Colosio
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 24 de marzo de 2008).


Al llegar el año 1928, Alvaro Obregón pensó en ser otro Porfirio Díaz en aquello de las reelecciones: en los primeros días de julio, fue reelecto presidente y León Toral pensó que hacía un bien a la Iglesia liquidando al nuevo presidente. Pidió una pistola prestada, se fue a un cerrito a practicar el tiro, porque era muy diferente dibujar que disparar. En aquellos antieres no se usaba que el presidente electo, o en funciones, trajera un ejército de guaruras a su alrededor ni se usaba revisar a quien se le acercara. León Toral se ingenió para acercarse a Obregón, cuando los diputados de Guanajuato le daban un banquete para festejar su reelección. Llegó ante el sonorense y, mientras le enseñaba un dibujo, sacó la pistola, la pegó a la sien del señor presidente, para no fallar, y disparó. Mucho se ha hablado de que el cadáver del político mostraba múltiples disparos de armas diferentes. A decir verdad, nunca he leído un testimonio creíble. Más bien creo que es uno de los múltiples mitos de nuestra historia. El hecho fue que la muerte del caudillo influyó decisivamente en la historia política de nuestro país y que Calles, acusado con toda falsedad de haber sido el autor intelectual del asesinato, resultó el gran ganador: se convertiría en "el jefe máximo de la Revolución" y fundaría el Partido Nacional Revolucionario.

Jesús Gómez Fregoso, historiador y catedrático de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.22 del periódico Público del 18 de julio de 2008).


Fui al DF a una plática sobre los 40 años del 68 y una joven veinteañera me explicó que a mis 24 años fui torturado psicológicamente en el Campo Militar No.1. Fui a Aguascalientes a presentar mi libro Otros días, otros años, y un señor me explicó que soy parte de una conspiración que tiende a negar los hechos del 68, como los miles de cadáveres que fueron a tirar al mar en decenas de camiones del Ejército, los gritos de los heridos que asaron vivos en los hornos crematorios del Campo Militar, los cadáveres despedazados por los tanques y recogidos con pala tras el desalojo del Zócalo la noche del 27 de agosto, los muertos mientras detenían la puerta de la Prepa 1 cuando el bazukazo que incendió el 68 (¿y qué le detenían?), todo lo cual vio y relata el entonces profesor Fausto Trejo.

Qué casualidad, hiló con lógica aristotélica el personaje, que Aguilar Camín, 'ese becario del salinismo', niega también los hechos de Acteal, donde, como todos sabemos, los malos llegaron a matar a los buenos mientras éstos rezaban el santo rosario. Y los mataron porque los malos suelen matar a los buenos. Y la tal Mastretta de seguro obtendrá el Oscar por su peli, predijo con certeza. Y también se niegan los hechos de Atenco, Oaxaca, etc.

En fin: un compló que ni el Loco López, en adelante LoLo para abreviar, había desentrañado y debí contemplar con azoro, al lado del ultraderechista Román Revueltas, mi presentador.

Luis González de Alba
(v.pág.30 del periódico Público del 5 de octubre de 2008).


No he encontrado hasta ahora ningún indicio que me permita suponer que la caída del avión de la Secretaría de Gobernación en que fallecieron, entre otros, Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos haya sido un atentado. La mayoría de los mexicanos, sin embargo, parecen convencidos del complot. Somos una sociedad desconfiada y enamorada de las teorías de conspiración. Quizá es culpa de la censura que hemos sufrido durante tanto tiempo.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango del 6 de noviembre de 2008).


Nunca se ha reconocido que fueron provocados (quizá porque no lo fueron) accidentes de aviación en que murieron miembros de la clase política. El más antiguo en nuestra memoria es el de Gabriel Ramos Millán, álter ego del presidente Miguel Alemán desde sus días de estudiantes y de fraccionadores en Cuernavaca y la Ciudad de México.

Murió el 26 de septiembre de 1949, al estrellarse cerca del Popo el avión de pasajeros en que también viajaba Blanca Estela Pavón.

Respecto al accidente en que al llegar a Monterrey murieron, el 4 de junio de 1969, Carlos Madrazo y su esposa, muy tardía y vagamente su hijo Roberto lo ha definido como atentado. Lo hizo después de su derrota en 2006, sin que se animara a denunciarlo legalmente o a demandar una investigación de que se encargara una comisión independiente.

Miguel Angel Granados Chapa
(v.pág.7 del periódico Mural del 6 de noviembre de 2008).


Primera llamada: "¿Oíste? Explotó el avión de Mouriño. Ya están yendo por ellos. La guerra contra el narco se salió de madre". Segunda llamada: "Lo primero que me salta es qué tiene que estar haciendo una avioneta sobrevolando Las Lomas". Tercera llamada: "Dicen en TV Azteca que era un avión de la PGR. Parece que iba en ella el procurador". Cuarta llamada: "Acaba de aclarar Loret que el que iba con Mouriño era el ex subprocurador José Luis Santiago Vasconcelos. El era el cerebro de la guerra contra el narco. O sea que estamos pasando de las granadas en Morelia a los atentados contra funcionarios del gobierno". Quinta llamada: "No quiero especular, pero se me hace raro que un avión, y no cualquier avión: el del secretario de Gobernación, se haya caído a 2 kilómetros de Los Pinos. Hoy en la mañana leí en algún portal que Felipe Calderón había recibido varias amenazas de muerte, ahora pasa esto. Qué casualidad". Sexta llamada: "Me llama la atención que Calderón no haya descartado en su mensaje la posibilidad de un atentado". Octava llamada: "Ya salió Luis Téllez a decir que no puede ser un atentado porque el fuselaje del jet está completo. Como siempre, van a comenzar a tapar la verdad". Novena llamada: "Algo parecido pasó con Ramón Martín Huerta. Días antes hubo rumores de que se habían robado unas bazukas de las bodegas del Ejército". Décima llamada: "¿El avión explotó y sólo murieron los que iban adentro? ¿No había nada de gente en la calle, o qué? Lo que sea, que lo digan. Pero que no piensen que nos chupamos el dedo".

Antes de que comience el noticiero de López-Dóriga, estoy convencido de que algo raro está pasando: vivimos en un país de ministerios públicos instantáneos. Aunque no recuerdo dónde (¿Itinerario, Octavio Paz?), me ronda por la cabeza una frase leída hace mucho tiempo: México es un pueblo corroído por la sospecha. Aquí, la suspicacia y la desconfianza son enfermedades colectivas.

Héctor de Mauleón
(v.pág.10 del suplemento "Visor" del periódico Público del 9 de noviembre de 2008).


Es deporte nacional suscribir imaginarias conspiraciones; los grandes acontecimientos, los accidentes y los magnicidios a ello se prestan. La jerarquía e importancia del funcionario y del ex subprocurador Vasconcelos, la propician. Las palabras de las autoridades han sido precisas y convincentes: todo conduce a que se trató de un lamentable accidente, como suele suceder con frecuencia en esos casos, un error humano de por medio.

Federico Berrueto
(v.pág.2 del periódico Público del 9 de noviembre de 2008).


El respetable público ya dio su veredicto: fue un atentado. Tan apresurada y terminante conclusión es ineluctable porque en este país nada es lo que parece. O, por lo menos, no estamos dispuestos a creer en la simple realidad de las cosas sino que necesitamos aderezarla de cuentos tremebundos y fantasías delirantes. Mientras más inverosímil sea la historia más avispados pareceremos. Es casi una cuestión de orgullo personal descartar las explicaciones lógicas y, sobre todo, las versiones oficiales de los hechos. Desconfiar por principio es exhibir nuestra intrínseca sagacidad. Piensa mal y acertarás, reza el refrán, y esta consigna la hemos elevado a la categoría de un auténtico mandamiento nacional.

Naturalmente, nunca han faltado episodios trágicos para alimentar las más desatadas teorías conspiratorias: desde que Carlos Madrazo perdiera la vida al estrellarse un avión de Mexicana en Monterrey, no hemos dejado de imaginar conjuras y complots. Y así, nadie se cree que Colosio fue matado por un asesino solitario. El asunto de Ruiz Massieu, tan tenebroso como la desaparición del diputado Muñoz Rocha, es un verdadero enigma. Las fuerzas políticas, encima, llevan agua a su molino cada vez que algún suceso les pueda servir para atacar al gobierno de turno: la izquierda se apresura a certificar la violación tumultuaria de una anciana sin preguntarse siquiera si la soldadesca tiene tan absurdas inclinaciones sexuales y da por hecho que la muerte de Digna Ochoa fue un crimen de estado siendo, con perdón, que en México abundan -y sobran- los opositores y los activistas incómodos, gente que, hasta nuevo aviso, arremete contra el gobierno un día sí, y el otro también, sin ser mínimamente importunada; en cuanto a la derecha, no hay manera de que digiera las conclusiones de por lo menos 4 procuradores generales de la República -de diversas proveniencias políticas- que, luego de exhaustivas investigaciones, establecen que el cardenal Posadas Ocampo murió porque se le tomó por otra persona. De ahí, de la acusación de que el gobierno encubre a los asesinos -o, inclusive, de que pudo organizar el atentado- se derivan las subsecuentes embestidas de los conservadores fanáticos contra el estado laico y las instituciones de la república. Los cadáveres, faltaría más, son muy rentables para todos los bandos.

El gobierno, un paso por delante de una sociedad maliciosa, ha desplegado una categórica estrategia de trasparencia para desvelar, uno a uno, cada pormenor de la tragedia.

La opinión pública ya ha sacado sus propias conclusiones y eso, después de todo, es lo que importa. En política, desafortunadamente, las percepciones son más significativas que los hechos. De tal manera, esta batalla mediática el gobierno la ha perdido por anticipado.

Roman Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 9 de noviembre de 2008).


El avión en el que viajaban Juan Carlos Mouriño, José Luis Santiago Vasconcelos y 7 personas más entró en la hora de mayor atasco de la ruta de San Mateo. La posibilidad de que el Learjet haya entrado en un vórtice de estela provocado por las turbulencias de otros aviones y la sospecha de que pudo haberse sumado un mínimo descuido de los protagonistas en la operación es muy alta, y condensa la hipótesis del accidente.

Este vórtice de estela no es otra cosa que el vacío que vuelve incontrolable al avión y es consecuencia del intenso tráfico aéreo que, en las condiciones de ruta como las del Learjet, resulta fatal. ¿Así de simple? Sí, pero altamente realista e igualmente funesto.

Por eso no creo que haya sido un atentado. Sé de la creencia mayoritaria de éste por el clima propiciatorio de la lucha contra el narco y la desconfianza dominantes, más aun cuando sus promotores entreveran sus intereses políticos y mediáticos.

Pero no, el desacuerdo con el gobierno no me implica desearle lo peor. Sí tengo la convicción, sin embargo, de que el accidente, además de que nos revela la calamidad nacional del individualismo indolente y corrupto, en el que cada quien vela por su santo sin importar que al país se lo lleve el diablo, nos demuestra que han aumentado las probabilidades de nuevos accidentes en las aproximaciones o despegues del aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México.

Jorge Medina Viedas
(v.pág.17 del periódico Público del 9 de noviembre de 2008).


Desafortunadamente, los mexicanos crecimos y vivimos en una cultura del "sospechosismo". Asesinatos, atentados, magnicidios y tragedias que nunca fueron esclarecidas. Nuestra historia nacional está llena de interrogantes y de lagunas que jamás fueron resueltas. Por ello, la caída del avión ha generado tanta incertidumbre y tantas preguntas sobre qué fue lo que pasó. La desconfianza ciudadana en las instituciones es tal, que muy probablemente si dentro de 11 meses, como dice la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, las investigaciones concluyen que el avionazo fue un trágico accidente, muy pocos se lo creerán.

Genaro Lozano
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 12 de noviembre de 2008).


Hay quien especula sólo para pasar el rato. Quien poseído de un cierto espíritu deportivo o lúdico, quiere ponerle un poco de pimienta a la plática. No le interesa demasiado el tema, sino tener un juguete para distraerse. Hay quien es una máquina de conjeturas porque las entiende como fórmulas para aparecer como más inteligente que el resto. Aquellos que "creen" las versiones oficiales suelen ser, a sus ojos, bobos, crédulos. Por el contrario, él es capaz de trascender esas versiones y construir otras donde siempre aparecen las "auténticas causas" de las cosas. Es una receta que no se puede erradicar porque a muchos les resulta redituable, pero también porque a otros más les es atractiva, hipnótica, sugerente.

Los especuladores tienen algo de bufones que le sirven a la corte de la opinión pública (lo que ésta sea) como distractores, ordenadores de juicios y prejuicios, animadores de los humores del respetable.

Hay otra característica del especulador: su impunidad. Dado que las formas que adoptan sus dichos son casi siempre sibilinas, resulta prácticamente imposible demostrarle que no tiene (o tenía) razón. Antecede sus dichos con: "se dice", "trascendió", "mi fuente es impecable, pero no puedo hacerla pública". Relaciona nombres, lugares y fechas en un código personalísimo e inescrutable (salvo por él mismo). Explota de manera magistral los prejuicios ya instalados. Apantalla con supuesta información de primera mano que sólo él tiene.

Para el mundo de las conjeturas lo mismo vale la información dura y pura que la invención más descabellada.

José Woldenberg
(v.pág.9 del periódico Mural del 13 de noviembre de 2008).


Ha irrumpido una oleada de especialistas en aeronáutica, antes ocultos, con las más diversas y disparatadas leyendas urbanas que tienen como común denominador la conspiración, el atentado.

Manejan sus versiones como verdad única, y su sustento es lo que su imaginación les da.

Y así han afirmado que el avión fue abatido por un cohete tierra-aire que le dispararon -aquí manejan varias líneas muy sólidas- desde Los Pinos, desde las instalaciones del Estado Mayor Presidencial (?), desde la Secretaría de la Defensa Nacional y desde los helicópteros, que le tendieron una trampa. Su mecánica se centra, necesariamente, en aceptar la que plantean como única verdad.

Han asegurado, también, que fue una bomba, que hay quienes juran haber visto estallar al Lear Jet en pleno vuelo y cómo caía envuelto en llamas; que el sabotaje se originó en el aeropuerto de San Luis Potosí, donde contaminaron el combustible, aun cuando hay quienes sostienen que le agujeraron el tanque para que se quedara sin turbosina, pero también quienes afirman que no le llenaron el tanque; insistido en que especialistas en cibernética, desde algún lugar, que ubican en la sede de la Fuerza Aérea (enfrente de la Sedena), manipularon con sus computadoras las del avión, y que la señal fue el aviso al piloto del cambio de frecuencia de radio para pasar a la torre del aeropuerto de la Ciudad de México; que la familia del piloto estaba secuestrada y que para salvarla desplomó la nave, y que el copiloto estaba amenazado de muerte, por lo que la tiró en picada; que no, que no fue la tripulación, fue el noveno pasajero, otro piloto que se subió para coordinar el atentado.

¡Ah!, que envenenaron a los pilotos con la comida que les dieron a bordo.

Otra, más perversa, sostiene que Mouriño descubrió que José Luis Santiago Vasconcelos era el jefe de la mafia del narcotráfico, aunque hay promotores de lo contrario: que el capo era el primero y lo descubrió el segundo. En cualquier caso, uno mató al otro, a la tripulación y a los acompañantes. A todos.

Pero, ¡no! ¡no! ¡no! El plan era una versión de septiembre/11: iban a estrellarse contra Los Pinos, ¡pero no atinaron!

En fin, que como estas leyendas urbanas circulan muchas, y que a pesar de que en su momento se conozca la verdad, como se ha comprometido todos los involucrados en la investigación, habrá quienes la rechazarán porque contradice la conspiración, su conspiración, como en el caso Colosio.

Joaquín López-Dóriga V.
(v.pág.2 del periódico Público del 14 de noviembre de 2008).


Todos los dictámenes sobre la tragedia de la calle Pelvoux en las Lomas de Chapultepec coinciden en la causa, aunque millones de mexicanos dudan por la simple razón de que no les cree a los políticos. Para el caso es lo mismo, porque en los últimos 20 años se han registrado 8 accidentes aéreos en el Valle de México, cifra que aumentará por la saturación creciente de las operaciones en el actual y único aeropuerto de la ciudad.

Jacobo Zabludovsky
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de noviembre de 2008).


El verdadero sabotaje derás del avionazo: la diaria negligencia mexicana, gracias a la cual incluso los pilotos de Gobernación son unos babosos.

Heriberto Yépez
(v.pág.12 del suplemento "Visor" del periódico Público del 28 de diciembre de 2008).


En su famoso discurso del 6 de marzo de 1994, [Colosio] enfatizó nuevas convicciones. Un punto de inflexión en su línea de actuación como candidato, ante una realidad que le disminuía sus alcances como candidato. No fue, como se sugirió entonces, una ruptura con Carlos Salinas, sino una toma de posición ante las creencias dogmáticas del presidente que, envuelto en las pasiones contradictorias del fin de su sexenio, buscaba perpetuarse en el poder siendo un abanderado exitoso del neoliberalismo, del que Colosio tomó distancia.

Colosio, con aquel discurso del 6 de marzo, quiso dejar de ser la mosca del coche del salinismo. No voy a decir lo que se espera porque estoy convencido de que no fue eso lo que segó su vida. A Colosio lo mató un mequetrefe que quería, como Louvel, el asesino del duque de Berry, "acabar con la estirpe de un solo golpe".

Jorge Medina Viedas
(v.pág.13 del periódico Público del 22 de marzo de 2009).


Laura Elena Colosio Murrieta, hermana del candidato presidencial asesinado hace 15 años, insistió ayer en demandar la exhumación del expediente ministerial.

Dijo que en su familia saben "que los autores intelectuales todavía no han sido responsabilizados ni castigados...", pero admitió ignorar "quiénes" planearon el crimen y expresó su confianza en que "la justicia les va a llegar".

Por comprensible que sea, es legalmente imposible satisfacer el reclamo de los deudos y de quienes, con apetitos deleznables, dicen ver complotistas con tranchetes, ya que el asesino material, Mario Aburto Martínez, quien purga su condena en una cárcel de máxima seguridad, es también el autor intelectual, y ningún otro.

No les es fácil admitirlo porque desconocen una de las más exhaustivas y mejores averiguaciones que se han hecho en México, encabezadas por los irreprochables fiscales Miguel Montes y Olga Islas de González Mariscal.

Quienes claman por otro "autor intelectual" (¿qué tal Carlos Salinas?) lo que anhelan es que se fabriquen "culpables".

Carlos Marín
(v.primera plana del periódico Público del 24 de marzo de 2009).


Resalta en la encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica esa incredulidad que se resiste a claudicar: la gente, mayor y menor de 30 años, no quiere aceptar que Colosio fue ejecutado por un asesino solitario, Mario Aburto, detenido el mismo día del crimen, recluido de inmediato en Almoloya y sentenciado a 50 años de prisión.

6 de cada 10 entrevistados prefirieron contestar que no saben quién lo mató. Los que dijeron sí saber siguen apuntando a Carlos Salinas de Gortari en primer lugar, al PRI en segundo y al crimen organizado en tercero. Pero sólo una ínfima minoría (0.7%) compra década y media después la verdad jurídica de que no hubo más asesino que Mario Aburto.

Asombroso.

Ciro Gómez Leyva
(v.pág.2 del periódico Público del 24 de marzo de 2009).


El 88% de los mexicanos creía en el año 2003 que el asesinato del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio, cometido 10 años antes, había sido fruto de una conspiración.

Fue la fe común desde el primer momento del crimen. La incredulidad en el gobierno dio lugar al credo ingobernable de que aquella muerte era un ajuste de cuentas en las alturas del poder. Los crímenes de palacio se fraguan en palacio.

Los deudos de Colosio creyeron que el hecho era consecuencia y culminación del forcejeo librado hasta entonces por el candidato en campaña con el presidente en funciones, Carlos Salinas de Gortari, a quien hacían responsable del desastre, no necesariamente por haber orquestado el crimen, sino por haber desprotegido a Colosio, haciéndolo vulnerable al crear la impresión pública de que pensaba reemplazarlo como candidato.

El Presidente creyó también que todo era una conspiración, pero orquestada en su contra por la "nomenclatura" priista, para interrumpir los cambios que había impulsado durante su gobierno y de los que Colosio sería un sucesor cuidadosamente preparado.

A partir del rechazo que produjo la idea de un asesino solitario, el credo de la conspiración se impuso desde el principio; revelar sus caminos fue el mandamiento tácito para los cuatro fiscales que tuvo el caso entre 1994 y 2000.

Dos de los fiscales, Miguel Montes y Pablo Chapa Bezanilla, creyeron descubrir la conspiración que les pedían.

En los pobres videos de la secuencia del crimen, Montes creyó ver un ballet criminal que cazaba a la víctima, un ballet cuya existencia él mismo desmintió poco después, antes de dejar el caso.

Chapa Bezanilla enderezó sus pruebas contra el cuerpo de seguridad de Colosio y tuvo en prisión a un chofer de la comitiva del candidato, exonerado después por falta de méritos.

Los otros 2 fiscales del caso, Olga Islas y Luis Raúl González Pérez, se ciñeron a los hechos e investigaron las hipótesis conspirativas sembradas por diversos testigos.

No descubrieron conspiración alguna. Sólo el perfil opaco y delirante del increíble matador de Colosio, Mario Aburto Martínez, detenido en el lugar del crimen, sometido a todos los interrogatorios del repertorio judicial, incluida la tortura, sin que saliera del serpentín de su cabeza el más mínimo indicio de un cómplice.

Nadie iba a creer eso, ni lo creería jamás, y es ésa la razón por la que no hay todavía el veredicto oficial de que Colosio fue muerto por un asesino solitario, pese a las evidencias abrumadoras en ese sentido, tan políticamente incorrectas que no admiten el cierre del caso.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Público del 24 de marzo de 2009).


Quien lea las pruebas del último fiscal del caso Colosio, Luis Raúl González Pérez, no podrá dudar de que el magnicida es Mario Aburto Martínez, el mismo individuo que purga hoy una condena de cincuenta años en una cárcel de alta seguridad.

Fue Mario Aburto quien le disparó a Colosio, con su propia mano, con la pistola que él mismo compró, por las increíbles y confusas razones que dijo a sus captores en las primeras horas de su captura, después del crimen.

No hay duda sobre su identidad como autor material del crimen. La certeza pública sobre el hecho, sin embargo, es que hay también un autor intelectual, una mano inteligente y compleja tras la mano torpe y fulminante de Aburto.

Pensé alguna vez escribir una novela sobre el asesinato de Colosio. Lejos de ser el único. Todos los que hicieron o intentaron ese relato, para libro o televisión, querían seguir el tema del complot.

Pensé mucho tiempo cómo hallar un equilibrio entre la historia de un loco suelto y la de un complot orquestado.

No quería inventar el complot más o menos tópico a que invita la historia del crimen de Colosio, pero sí quería darle al asesino cierta calidad colectiva, el toque de un perturbado que recoge la voluntad o el deseo de otros.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Público del 27 de marzo de 2009).


Al tiempo que ataca la peor epidemia de influenza con un nuevo virus, golpea una campaña para distraer diciendo que no hay tal, que todo es un complot, de Calderón, claro.

Me gustaría saber qué dice Manuel Camacho cuando escucha a la senadora Yeidckol Polevnsky afirmar que esta epidemia es un complot creado por Obama-Calderón-G7-G20-OMS-ONU-laboratorios trasnacionales. Y él a punto de morir por ese virus que el pejismo niega. ¡Carajo!, le hubieran dicho antes que era mentira.

Joaquín López-Dóriga V.
(v.pág.2 del periódico Público del 1o.de mayo de 2009).


El virus de la fiebre porcina no existe: es una mentira para que no recordemos la crisis. Si existiera, sería un complot del G-7 para reactivar la economía. O lo crearon las farmacéuticas porque tienen 4 años con pérdidas. O todo este asunto de la influenza se activó para poner en shock a los habitantes de la Tierra para, de esta manera, hacerlos más dóciles y que acaten con facilidad las órdenes de los gobernantes. Todo eso "es verdad y está comprobado por distintos científicos de renombre mundial". Al menos eso es lo que señalan la infinidad de correos electrónicos que están inundando las bandejas de entrada de los internautas.

"Influenza, la mentira del año". "¿Será?". "Piénsalo". "Influencia o...". "De la influenza y otras curiosidades". "Opiniones influenziadas" (sic), "The Shock Doctrine... Tienes ke leerlo" (sic). Todas las oraciones anteriores (y muchas más) son los títulos con que llegan este tipo de correos y, sin excepción, ponen en duda la existencia real de la influenza porcina, o ponen en entredicho a las acciones de los gobiernos e, incluso, afirman saber, mediante comunicados científicos o teorías, el origen del padecimiento.

Uno de los correos más reenviados es el que comienza así: "Es un mail que me llegó, estás en tu derecho de sacar tus propias conclusiones", en el que prácticamente todo se reduce a un complot del G-7, en el que urgen a reactivar la economía. Señala que, una semana después, "el presidente estadunidense Barack Obama visitó al presidente Felipe Calderón", sin más datos, como señalando el complot. Más abajo se acusa directamente a las farmacéuticas: "Si no creas guerras, crea enfermedades (la economía mundial debería ponerse en marcha)". Señala que el virus inició en México porque "es un trampolín para turistas de todo el mundo". Comenta que, a causa de esto, la población mundial dejó de pensar en la crisis: "Esto de antemano es un alivio para el Banco Mundial y las bolsas del mundo". El mensaje termina así: "Distribuye este correo a todos tus contactos, no se vale que nos quieran ver la cara como lo han hecho en el pasado (chupacabras, ovnis, leche contaminada, etc.)".

En otro correo se lee: "Obama hizo una visita a México el 16 de abril, ¿de qué se habló? Algunos dicen que de seguridad nacional, lo cierto es que Obama venía a cerrar un trato (el Comando Norte) con el que se acepta que militares estadunidenses entren a México y poco a poco se apoderen del territorio, de los pozos petroleros y de las reservas de los mantos acuíferos". Agrega que para evitar tomas de carreteras, marchas, movilizaciones civiles y hasta "levantamientos armados por parte del narco", se está utilizando un sistema denominado Shock Doctrine, doctrina que explica un video en YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=_nNJM0kKrDQ; allí plantean que el ser humano tiene una regresión a la infancia cuando sufre un shock: es más dócil y acepta con facilidad lo dictado por "un líder". A propósito, el corto es del cineasta mexicano Alfonso Cuarón.

(V.pág.14 del periódico Público del 1o.de mayo de 2009).


Situaciones como las que ahora vivimos los mexicanos, nos llevan a ver la ironía común y la manera en que la conseja popular es capaz de tomar con humor la desventura, relativizar los problemas, lo mismo recobrar una multiplicidad de informaciones que llega por internet y con esta desenvolver las confabulaciones más diversas y formas de complots con las que se ha organizado este conflicto. Sin embargo hay algo que nos pone a reflexionar, retomar algunos componentes que constituyen, sobre el fondo de lo que significan, algunas de las circunstancias y escenarios que se infieren en esta difícil situación.

Una duda en este caso, deviene de la observación que se produce cuando hasta ahora no hay información clara por parte de las autoridades federales sobre quiénes son los fallecidos, donde viven y cuál es su condición económica -no obstante varios reporteros lo han preguntado. Uno se cuestiona si es que los tiempos electorales no les permiten indicarlo porque deja a la vista la condición de pobreza en que viven y subsiste la mayoría de la población del país. Por eso quizás el apresuramiento de buscar al niño que según se dice se curó por allá en Las Glorias, Veracruz, poner la atención en el ejemplo, a pesar de que la madre del pequeño ha declarado que se alivio con medicinas que no son los antivirales que se suponen se suministran para la enfermedad que provoca el virus A/H1N1. Todo porque además el niño que murió en Estados Unidos, de lo que se ha informado con claridad allá, había viajado de México. Ya se olvidó lo de la señora en Oaxaca que se suponía, fue la que inicio todo.

Daniel González Romero
(v.pág.21 del periódico Público del 1o.de mayo de 2009).


Ahí estarán igualmente, para consumo de los paranoicos, las infaltables teorías de la conspiración, historias tan esperpénticas como ésa de que Obama vino a negociar con Calderón la implantación del virus en el territorio nacional para favorecer a las grandes corporaciones farmacéuticas; y habrá también presunciones desaforadamente imbéciles como la de que el propio gobierno habría comenzado la epidemia para distraer a la población de la angustia económica (curioso remedio, mil veces peor que la enfermedad).

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 3 de mayo de 2009).


En muchos foros se ha discutido que cómo es posible que los mexicanos dudemos de la existencia del virus de la influenza humana o que creamos que es un complot.

¡Caray, qué mala memoria! La burra no era arisca, los palos la hicieron, y a los mexicanos nos han dado tantos palos durante tantos sexenios que lo raro, en el caso de esta epidemia, hubiera sido no dudar.

Alvaro Cueva
(v.pág.13 del periódico Público del 3 de mayo de 2009).


El rumor conspirativo de la pandemia no es casual. Se ha construido por gracia de la estupidez política y constituye una reacción frente a los absolutistas que quieren imponer reglas, visiones y comportamientos que no tienen sedimento en la conciencia de la comunidad.

¿Por qué creerle al presidente Calderón o a su sereno y hasta alegre comunicador, el doctor Córdova, cuyas convincentes explicaciones médicas se desmoronan en las confusas y todos los días depuradas cifras y con el mal uso de los verbos.

Muchos mexicanos son incrédulos ante la información contradictoria del gobierno. Así como son manipulables, son reacios a creer. El virus, crea el antivirus, ¿no es así?

Si el brote y la expansión de una enfermedad tan tremenda ya resulta difícil de explicar por sí misma, es más peliagudo negar que nuestra historia reciente condiciona que cualquier desinformación o incompetencia provoque desconfianza, genere un sin número de versiones y, como lo hemos visto en la red, que la gente piense que se trata de una estrategia distractiva del gobierno de Calderón y de un complot con el que se pretende salvar al gobierno panista de los desastres políticos, económicos y sociales que no ha sido capaz de resolver.

No hay datos suficientes para opinar con certeza al respecto. Es algo fantasioso pensar que en una agencia externa se diseñó y diseminó el virus en nuestro país, atendiendo las condiciones de inestabilidad (el "estado fallido") que vivimos, con lo que se buscaría ablandarnos y cambiar la mentalidad de los mexicanos, considerando la teoría del shock de Naomi Klein.

Asimismo, sostener que la influenza ha servido para una invención mediática del gobierno justamente con aquellos propósitos, y que por igual cuenta con el apoyo de Estados Unidos, inmerso también en una crisis con lo cual se vuelve el cómplice ideal y beneficiario (y quizá promotor) de la estrategia del miedo distractor sobre sus respectivas sociedades, son pamplinas, dicen, eso sí, los calderonistas. Todas estas teorías conspirativas, aunque poco verosímiles, circulan por todas partes.

También es cierto que los expertos confirman que el virus tiene otros orígenes y otras causas, ésas personas científica y moralmente autorizadas, no dicen nada respecto de la posible estrategia. La causa y la atención efectiva de la enfermedad no tiene que ver con la secuela de manipulación; ese no es su problema. El tema es que el gobierno estaría haciendo lo suyo: gestionar la crisis de la pandemia y sacarle provecho político.

Por ello, quienes defienden acríticamente al gobierno y aplauden todo lo que hace, no ven las deficiencias que dieron lugar a la expansión del problema ni la generación de miedo y confusión que provocaron en la sociedad; tampoco ven sus improvisaciones médicas y organizativas ni que sus secretarios ante la prensa dan respuestas patéticas a los reporteros, en las que revelan que en el gobierno no hay conocimiento pleno ni planeación ni capacidad intuitiva para enfrentar con eficacia la situación excepcional que estamos viviendo.

Y muchos lo que quieren es que no les digan cosas trilladas. Quieren, como sostenía Karl Popper, no solamente la verdad; exigen verdades nuevas, respuestas a sus problemas. Por ejemplo, ¿cuál fue el día, parafraseando a Miguel Angel Asturias, con el que inició esta larga, ya casi eterna noche mexicana? Y ésta fundamental y las otras, no las tiene el gobierno actual ni nos las impondrán de fuera.

Jorge Medina Viedas
(v.pág.15 del periódico Público del 3 de mayo de 2009).


El secretario de Salud, José Angel Córdova, consideró "absurdas las teorías de que el pueblo de México fue víctima de un montaje sanitario sobre un virus invisible que, a decir de algunos críticos mexicanos, no ha merecido mayor preocupación del gobierno de Estados Unidos... esto (el virus) lo ha reconocido la Organización Mundial de la Salud, o sea, no es un invento".

Insistió: "todas las opiniones son respetables, pero hay suficientes evidencias de que esto es una realidad y que afortunadamente su comportamiento no está siendo tan agresivo como podía haber sido el virus de la influenza aviar".

Sobre las medidas sanitarias de Estados Unidos, Córdova Villalobos explicó que "allá mismo les están reclamando en los sitios y de hecho ya empezaron a cerrar escuelas en las ciudades, o por lo menos en las colonias, o en las áreas donde se están presentando los casos".

(V.pág.18 del periódico Público del 3 de mayo de 2009).


Los días que vivimos han sido propicios para que se desaten todos los virus a consecuencia de las históricas medidas que están tomando las autoridades y que nos tienen entre el temor, la incertidumbre, la desconfianza, la incredulidad, el enojo, la cooperación, entre otras actitudes y respuestas.
  1. El virus de la incredulidad. Hay un sector de la sociedad que se está inclinando a negar la epidemia. A su juicio, es una más de las artimañas gubernamentales y de los actores fácticos para sacar provecho a río revuelto. Este virus es el resultado de años de mentiras gubernamentales, desconfianza natural ante una cultura de la manipulación informativa. La internet está acumulando una cantidad considerable de incrédulos y sus mensajes son como virus que se están propagando rápida y eficazmente. Desde mi punto de vista, en esta ocasión, esta tesis negacionista resumida en "no hay epidemia, es un invento" no tiene sustento. Son muchos y tan heterogéneos los actores nacionales e internacionales como para sostener todos homogéneamente una mentira de estas dimensiones. Hay testimonios muy puntuales de enfermos, entre ellos el del ex regente de la Ciudad de México Manuel Camacho Solís y actual miembro del movimiento de López Obrador, que muestran que la epidemia es real y que en todo caso son otras las variables que habría que analizar.
  2. El virus de la conspiración. No hay suceso como los magnicidios, el 11-S, las epidemias y catástrofes mayúsculas que estén acompañadas de la tesis de que fueron provocadas deliberadamente con propósitos esencialmente o políticos o de lucro. El virus de la conspiración ata cabos, establece relación de acontecimientos, hila fechas, vincula personas y hechos y señala culpables. También este virus se está propagando rápidamente y encuentra acogida entre quienes ven a las farmacéuticas atrás de todo esto. Esta tesis se ubica en el siguiente resumen: "la epidemia existe pero fue provocada por quienes más tarde venderán las vacunas". Esta tesis, como todas las tesis conspiracionistas nunca se podrán demostrar. Pero sí es posible señalar que las farmacéuticas y los gobiernos han sido y son capaces de hacer esto y otras cosas similares. Esta tesis sólo admite dos tipos de seguidores: los que creen en la conspiración y los que no la creen. Punto. No hay más. Aquí estamos sólo en el reino de las creencias. Particularmente me inclino a pensar que esta epidemia que vivimos no fue deliberadamente creada, pero tampoco descarto que sea una posibilidad.
  3. El virus del lucro. Ya la crisis económica mundial demostró que la avaricia de banqueros y empresarios no tiene límites y que terminamos pagando todos sus ansias de lucro. Algunos análisis están poniendo el acento como origen de la epidemia en el lucro de las industrias porcícola y aviaria. Esta tesis señala que las industrias globalizadas y trasnacionales tanto porcícolas como aviarias, en su delirio por aumentar la rentabilidad producen "el hacinamiento, la alimentación industrializada e inyecciones masivas de antibióticos y suplementos hormonales (para el rápido crecimiento)", promotores excelentes de una evolución que conduce a cepas patógenas virulentas. Estas cepas patógenas explicarían "la aparición de una red filogenética de influenzas que afectan al ser humano precisamente cuando se globaliza el modelo industrial de producción avícola". Esta manera de operar de las trasnacionales obviamente se produce con la anuencia de los políticos de todos los niveles y colores partidarios, seguramente financiados en sus campañas por aquéllas. En este momento, cada vez más ojos voltean a ver a la trasnacional Granjas Carrol en Perote, Veracruz, donde presumiblemente pudo haber iniciado esta epidemia. Obviamente tendría que hacerse una investigación seria para deslindar responsabilidades, pero personalmente creo más esta tesis toda vez que responde al modus vivendi mexicano, a saber: pobladores que denunciaron a la trasnacional fueron reprimidos por las autoridades, trasnacional operando en México con todos los privilegios y la protección gubernamental, ensuciando el medio ambiente y tirando sus desechos en la comunidad. Esta combinación de políticos corruptos y represores, campesinos organizados reprimidos, trasnacional con ganancias hechas en México y sin una visión mínima de desarrollo sustentable es lo que ha pasado en este país desde que el neoliberalismo se hizo fe. Creo más en esta tesis que en las otras.
  4. El virus de la cooperación y la solidaridad. Las autoridades mexicanas han hecho, con sus más y con sus menos, lo que los protocolos internacionales señalan ante una epidemia que puede convertirse en pandemia. Llama la atención que un gobierno panista (el federal), perredista (la capital) y priísta (el Estado de Mëxico) estén actuando, insisto, con sus más y con sus menos, en una sola dirección. Pero el virus de la cooperación y la solidaridad una vez más lo están propagando los ciudadanos. La respuesta a las medidas del cerco sanitario han sido ejemplares. Los ciudadanos generalizadamente estamos cooperando y claramente no se aprecia pánico ni histeria colectiva. Creo que el estado mexicano, es decir, los gobiernos, sus instituciones y sus ciudadanos, están haciendo lo que tienen que hacer ante una epidemia histórica e inédita. Creo que todos debemos seguir contribuyendo para que el virus de la influenza porcina no se salga de control. Pasada la emergencia sanitaria habrá que pedir investigaciones y respuestas sólidas ante las preguntas que se agolpan día a día. Por ahora toca propagar el virus de la cooperación y la solidaridad sin descuidar el análisis crítico e informado.
Juan Luis Hernández
(recibido por e-mail el 7 de mayo de 2009).

¿Cuántas conspiraciones se han desparramado sobre la epidemia? Hay muchas. Cuento 3: El gobierno nos quiere distraer para que votemos por ellos en julio. Las grandes empresas farmacéuticas en quiebra por la crisis inventan la enfermedad (o diseminan el virus ellas mismas) para vender y así levantar sus finanzas. Alguna secta (existen para todos los gustos) está probando cómo se controla el mundo por Internet.

Otros ponen su gato a retozar. Sólo la virgen de Guadalupe nos salvará de la plaga. Las granjas de miles de puercos tienen la culpa: ¡Que se vayan! Por aprobar el aborto nos castiga un dios inventado para la ocasión.

Miguel Bazdresch Parada
(v.pág.14 del periódico Público del 10 de mayo de 2009).


El rector de la Universidad de Guadalajara refirió que de acuerdo con una encuesta que elaboró la UdeG, 30% de los consultados creía que el tema de la influenza humana era "una conspiración", lo que calificó como grave, pues explicó que el virus es una realidad que afecta a los ciudadanos, aunque por otro lado lo atribuyó al manejo inadecuado del tema.

(V.pág.2-A del periódico El Informador del 13 de mayo de 2009).


Todos los caminos llevan a Salinas. El villano favorito de México no logra desaparecer de la vida pública: siempre está detrás de la conspiración de turno, tiene personeros por todos lados, tira de los hilos del poder, quita y pone, decide, maquina, ordena... Nunca ha habido hombre más poderoso en la historia moderna de México y nunca ha existido figura más tenebrosa.

No parece tener importancia alguna el hecho de que sus poderes reales se vieron disminuidos desde el momento mismo en que su candidato presidencial, escogido a dedo como dictaba la más pulida tradición del antiguo régimen, fue asesinado. En este sentido, la especie de que él mismo hubiera ordenado la ejecución -creída a pies juntillas por una gran cantidad de mexicanos- carece de todo sentido: el advenimiento de Zedillo significó, para Salinas, una devastadora desgracia personal. No creo que su suerte hubiera sido lejanamente comparable si su delfín fuera quien ocupara la presidencia de la república. En lo que se refiere a los dominios que se le atribuyen, la imagen de ese personaje ataviado de una chamarrita preparándose para escenificar una huelga de hambre en un cuartucho de Monterrey no es precisamente la de un gran potentado.

Y así, basta con que un pillo certificado, un empresario extorsionador dedicado a montar jugosos negocios al abrigo de poder político, lance la misma denuncia de siempre de que Salinas está detrás de la gran maquinación de la década -la madre de todas las conspiraciones, o sea, la trillada cantilena de que le cerró el paso a López Obrador en las elecciones de 2006- basta, repito, con que un tipo de muy dudosa moralidad escriba un libro en el que, de paso, embarra prácticamente a la totalidad de la clase política (incluida su antigua novia del señor, vaya mal gusto y vaya vileza del personaje) para que la teoría del "complot" quede asentada por los siglos de los siglos.

Y es justamente en ese momento, cuando el "derecho de réplica" se trasmuta en una epidemia de jeremiadas sobre la malignidad de los conspiradores -acusaciones alegremente recicladas por todos los interesados, desde luego, excepto aquellas que implican a un gobierno de López Obrador integrado por colaboradores tan tenebrosos y tan corruptos como todos los demás- cuando, por una extraña casualidad, se escucha la voz de un ex presidente que se une al coro de acusadores. La entrevista de don Miguel de la Madrid había ocurrido días atrás, es cierto, pero se difunde en el momento oportuno.

Hasta aquí, las oscuras intervenciones de un gran maquinador, Salinas, que no logra siquiera controlar lo que dice un antecesor suyo y cuyos emisarios no ocupan, hasta nuevo aviso, una posición verdaderamente determinante en el actual entramado del poder. Porque, supongamos que Salinas "maneja", digamos, a Madrazo o a Manlio Fabio o a quién sabe más. Pero, señoras y señores, ¿acaso no es el PAN, el partido de Calderón y de Fox y de Germán Martínez, el que gobierna este país? ¿El inmenso poder del ex presidente no se ha siquiera traducido en un triunfo de su partido? Naturalmente, podríamos pensar que, vistas las cosas, los panistas son los actuales peones de Salinas. Sin embargo, los beneficios no me quedan muy claros e inclusive si la conspiración contada por Carlos Ahumada estuviera, en parte, destinada a que Fox, jefe del ejecutivo, metiera las manos para obtener la liberación de Raúl Salinas de Gortari, el hecho mismo de que nunca se le pudiera comprobar legalmente la autoría de un asesinato le aseguraba de todas maneras que no cumpliera una desmesurada condena de cárcel. Si todo fuera tan tétrico y si la justicia fuera un asunto de tan descaradas intervenciones entre los diferentes poderes del estado, el propio Ahumada seguiría encerrado, hoy mismo, en el Reclusorio Norte.

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 17 de mayo de 2009).


Hoy hace 40 años que murió Carlos A.Madrazo, en un accidente aéreo que no pocas personas han tenido como un atentado.

[Su hijo Roberto Madrazo Pintado] sólo un año después de su apabullante derrota en la elección de 2006, en su libro La traición, consideró que se trató de un crimen de estado, pero evitó responsabilizar a nadie de haberlo cometido y ni siquiera esbozó el intento de demandar una averiguación penal o de emprender una investigación por cuenta propia. Además de la suspicacia que en general rodea la muerte violenta de un dirigente político (como la de Manuel J.Clouthier, de quien el propio Vicente Fox dijo que lo habían matado, no obstante que su familia admitió como cierto el hecho de que pereció en un accidente de carretera), alimentó en el círculo de los allegados a Madrazo Becerra la hipótesis del atentado su conocimiento de la circunstancia política en que actuaba el dirigente tabasqueño.

No hubo nunca pruebas de que así hubiera [sido], sino, como dijo Roberto su cuarto hijo, sólo indicios. Cómo podíamos tener pruebas, preguntó, si en ese sistema político tan cerrado no pasaba ni el aire. De haberse intentado entonces una indagación ministerial, habría tenido nulos resultados, pues en octubre siguiente fue ungido candidato presidencial Luis Echeverría, cuya enemistad con Madrazo era ampliamente conocida (y temida) por los madracistas.

Miguel Angel Granados Chapa
(v.periódico El Siglo de Durango del 4 de junio de 2009).


Según los datos del Atlas de la seguridad y la defensa de México, del año 2009, publicado por el Colectivo de Análisis de Seguridad con Democracia, Casede A.C. (disponible para su descarga en www.seguridadcondemocracia.org), resulta que el narcotraficante más protegido por el gobierno federal, Joaquín El Chapo Guzmán, es también el más golpeado.

Entre el año 2006 y el año 2009 fueron detenidas 14,627 personas vinculadas al cártel de Sinaloa, una cuarta parte (24%) de todos los delincuentes detenidos por narcotráfico en esos años.

A ningún otro cártel se le capturaron más miembros. Del cártel del Golfo, fundado por Osiel Cárdenas, incubador de los temibles Zetas, fueron detenidos en esos años 10,566 miembros (17% ), 4,000 menos que los detenidos de El Chapo.

De la banda de los Carrillo Fuentes, que opera en Chihuahua, fueron detenidos 9,950 (16% del total de los detenidos). Y del cártel de Tijuana, 6.651 (11%).

Hubo otros 19,100 encarcelados que no pertenecen a ninguno de esos cárteles (29%).

Tenemos, pues, si sumo bien, un gran total de 60,884 detenidos por narcotráfico, de los cuales la mayor parte de los identificados con algún cártel pertenecen al de El Chapo Guzmán.

Se impone sin embargo la creencia, alentada por las declaraciones de un panista de linaje, el diputado Manuel Clouthier, de que El Chapo y su cártel son los protegidos del gobierno.

Las cifras no dan para sustentar esta creencia. La credulidad, sí.

Algo hemos hecho mal los medios en todo este tiempo, en algo hemos colaborado (junto con la revista Forbes) para dar a luz esta opinión pública tan hospitalaria al rumor y tan refractaria a los hechos.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Público del 26 de febrero de 2010).


En el suceso de Paulette, sería mucho menos creíble la presunción de que fue asesinada. Imaginen ustedes, para empezar, el dificultoso trasiego del cuerpo: llevárselo primeramente de su cama y volverlo a poner allí, quién sabe cómo, desafiando las vigilancias y los controles cual prodigioso mago escapista. Faltaría luego imaginar un motivo entendible para matar a una nena indefensa y, desde luego, contradecir, una a una, las conclusiones de una meticulosa investigación en la que han participado expertos de todas las proveniencias.

Pero la ingenuidad del respetable público, empujado irremediablemente por la tosca sentencia de piensa mal y acertarás, no tiene fronteras: la gente se cree cualquier cosa por poco que sea materia de sospecha. Es decir, un hecho será más plausible cuanto más extraño, inverosímil, improbable, remoto, irracional y desatadamente esperpéntico parezca. Y, así, no hay nada que pueda ser simplemente lo que es. Todo se debe a causas oscuras y obligados complots.

Este lamentable episodio, justamente, sirve de pretexto a las más delirantes interpretaciones. Y, desde luego, ya también se presta a la cosecha de jugosos dividendos políticos. Sin embargo, la teoría del homicidio, lo repito, es todavía mucho más increíble que esa conclusión -desdeñada abusivamente por una prensa que la califica de "carpetazo" como si una investigación criminal no pudiera llegar a buen término, así nada más- de que se trató de un accidente.

Lo insólito existe y por eso ocurren extrañísimas coincidencias, acontecimientos misteriosos y accidentes inexplicables. Pero la realidad de lo asombroso no implica la obligada intervención de lo criminal ni entraña tampoco una participación alevosa y arbitraria del "poder". Y si en algún momento han tenido lugar, en efecto, truculentas conspiraciones, esto no significa que todo lo que pasa es resultado de una tenebrosa maquinación.

Lo criticable del proceso no son sus conclusiones ni el hecho de que parezca tan dudoso a las personas suspicaces. Después de todo, no se hace justicia para la galería. El problema, justamente, es que cuando se organiza una puesta en escena con siquiatras inquisidores, filmaciones incriminatorias y sospechas inducidas, entonces ya no se puede asegurar el desenlace normal del asunto. Es decir, la precipitada construcción de una atmósfera de linchamiento no puede terminar en el anticlimático refrendo de un simple accidente: el público -previamente enardecido por la actuación de unas autoridades que trabajan para resolver un "homicidio" fabricando, de paso, la odiosa figura de una madre asesina- no se resigna tan fácilmente a que todo el montaje resulte en una mera combinación, fortuita, de circunstancias anormales.

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 23 de mayo de 2010).


Todo depende de lo que se quiera. Si el interés es por saber qué le pasó a Paulette, la respuesta ya la tenemos y es indiscutible: murió accidentalmente en su cama horas antes de que sus padres denunciaran su desaparición. Los peritajes de cuatro instituciones, la Procuraduría General de la República, la Procuraduría del Estado de México, la del Distrito Federal y el FBI coinciden plenamente: Paulette murió en el hueco que había al pie de su cama y donde fue encontrada nueve días después, entre cinco y seis horas después de haber ingerido sus últimos alimentos en Valle de Bravo, en su cuerpo no había rastros de que se le hubiera suministrado algún medicamento y su cuerpo no mostró ningún signo de haber sido tocado o manipulado.

Es inaudito, pero así fue. No existe ninguna razón para pensar que estas cuatro instituciones se confabularon para engañarnos. Todo lo contrario, las mexicanas dependen de gobiernos emanados de partidos distintos que están además en medio de una fuerte tensión preelectoral. Eso sí, el resultado puede no gustarle a muchos peritos e investigadores espontáneos o amateurs que llevan dos meses haciendo conjeturas y especulaciones, como tampoco gustó en la Procuraduría donde tenían la convicción de que algo más había ocurrido.

Si lo que se quiere es sacar lecciones del caso, están a la vista. Una, los investigadores no pueden dejarse amedrentar por el nivel socioeconómico de los denunciantes y deben proceder según el librito, considerando todas las posibilidades, aunque incomode a quienes son vistos en primera instancia como las víctimas. Dos, el procurador y su equipo no pueden compartir con la opinión pública sus sospechas. Menos aún puede un procurador declarar que está inequívocamente frente a un homicidio sin tener las pruebas en la mano y la consignación lista.

Ahora bien, si lo que se busca es golpear a Peña Nieto, entonces estamos en otra cancha. Así hay que entender cuando César Nava se indigna y dice que no se tragan esa historia, o cuando Jesús Ortega pide juicio político para el gobernador.

Y más allá de los errores, que fueron muchos y graves, en este caso nadie inventó a un culpable para salvar el pellejo, o trató de encubrir sus propias pifias. No se puede decir lo mismo en otros casos.

Denise Maerker
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 26 de mayo de 2010).


Mientras descanso el cuerpo en un hotel sobre Paseo de la Reforma y enciendo la caja de cabezas parlantes, que es la tele, me encuentro con una cara de lentecillos, indignada.

La cabeza parlante indigna por sus méritos de tener un trabajo como botarga en el Maravilloso Mundo de Disney. Brama, altanera y furibunda, porque el cuento de una niña que murió fuera de su cuarto pero que luego resulta que estaba debajo de la cama, le resulta increíble, falso e inaceptable. Le parece una burla a la república.

¿Cuál república? ¿La de la Guardería ABC, palacio de alegría y seguridad infantil?, ¿la de los sueldos y prestaciones desmedidas para los políticos en tiempos de crisis?, ¿la de la encantadora osamenta del encanto y la cándida Paca y el procurador desalmado? ¿La de las muertas de Juárez? Ellas que todas juntas y hechas coro, sumadas a los niños quemados, no pueden levantar la indignación de este personajillo de lentes, que hoy cree contar con la solvencia moral para indignarse por la sospechosa muerte de una niña.

Y no sería mala la indignación del personaje si no fuera porque resulta burdo, obvio y transparente que su retahíla de epítetos maquillados de república, tiene simples miras de campaña sucia contra otro personaje que hoy por hoy se perfila como el gallo para seguirnos destruyendo la patria el próximo sexenio.

Jorge Zul de la Cueva
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 26 de mayo de 2010).


La necropsia sólo explica una parte de la muerte. Los peritos ubicaron el fallecimiento entre 5 y 9 días antes de haber encontrado el cadáver, por el color verde que tenía el cuerpo cuando lo encontraron. Ese color lo genera una mancha verde de ácido sulfhídrico que muestra putrefacción, y salvo que el cuerpo se hubiera movido de donde se encontraba en las primeras 12 horas de la muerte, máximo tiempo para que se fijen las manchas verdes, se puede afirmar que murió donde la encontraron. Según la necropsia, la "lividez cadavérica", que es cuando por el efecto de la gravedad la sangre se desplaza hacia la parte más baja, estaba en la parte derecha del cuerpo, que concuerda con la posición en la que hallaron a Paulette.

La necropsia no se refirió a los olores de un cuerpo putrefacto, que tanta polémica ha generado porque nadie notó nada extraño durante las dos primeras reconstrucciones. De acuerdo con un perito que vio el cuerpo, Paulette casi no despedía olor, derivado a un buen cuidado, sin bacterias ni grasa. Los perros tampoco la detectaron porque los que llevaron a la habitación estaban buscando a una persona desaparecida, viva, no muerta.

Si uno se atiene a la afirmación del subprocurador y de la nana, se puede concluir con toda certidumbre que el cuerpo fue plantado en ese lugar y que la niña no murió ahí, por lo que la hipótesis de homicidio cobraría fuerza. Pero Bazbaz no resolvió esta inconsistencia y la pasó de largo. Esta es la parte inconclusa de su investigación. Si el dictamen final es accidente, hay personas que mintieron. Pero al mentir en declaraciones ministeriales, cometieron un delito grave por el cual tienen que ir a la cárcel. Es decir, tendría que haber puesto bajo arresto a Érika Casimiro por falsificar declaraciones. Igualmente, el subprocurador Castillo, tendría que explicar las razones en las cuales fundamentó su dicho que la sábana de "cajón" fue extraída por la parte superior de la cama, puesto que al omitir esa aclaración también está mintiendo y cabría la posibilidad jurídica de que se le finquen responsabilidades por encubrimiento.

Raymundo Riva Palacio
(v.periódico Vanguardia del 26 de mayo de 2010).


Apropósito del caso Paulette, se ha cumplido en la molienda de los medios la operación típica de nuestra incredulidad pública.

Primero la aparición de un hecho terrible o enigmático que se instala en los medios con fuerza incontrastable.

Luego la exigencia de una respuesta o una aclaración contundente del caso, exigencia normalmente dirigida a la autoridad.

Luego, ante el retraso de la autoridad, la veloz construcción de respuestas hipotéticas, el turno de la imaginación colectiva que construye a partir de indicios pobres hipótesis y certezas que después serán irremovibles. (La polis no tolera el vacío de información. Lo llena con las ocurrencias de su cabeza).

Luego, las respuestas de la autoridad bajo presión, respuestas por lo general inconcluyentes, cuando no simplemente erradas, hijas malnacidas de la misma exigencia pública de respuesta.

Luego, la conversión de todo retraso o error en las respuestas en potentes palancas de sospecha sobre la incompetencia o la complicidad de las autoridades con los verdaderos responsables del hecho.

El siguiente paso fatal hacia la incredulidad es que la autoridad reconozca en público que su primera explicación de los hechos fue en realidad una explicación apresurada, y falsa.

Le pasó al fiscal Montes con el caso Colosio y le pasó al procurador del Estado de México con el caso Paulette. A partir de este desbarro, la pendiente de la incredulidad se vuelve irremontable.

Han de renunciar los fiscales luego de emitir un veredicto final en el que ya nadie cree: el asesino solitario en el caso de Montes, la insólita permanencia de Paulette muerta, invisible por varios días, en un recodo no escudriñado de su cama.

No pretendo comparar la importancia de ambos casos, sino rastrear en ellos un mecanismo común: primero escándalo, luego exigencia de aclaración, luego explicaciones apresuradas, luego sospecha sobre las explicaciones, luego insatisfacción por el veredicto final del hecho, luego incredulidad por el veredicto, luego negación el veredicto, luego el reino de la duda universal donde cada quien escoge la explicación que le gusta en el reino de las brumas adonde ha sido conducido.

La verdadera huella que deja el caso Paulette es el de nuestra bien construida, en cierto modo invencible, incredulidad.

Quizá no se trata, al fin de cuentas, sino de una radical desconfianza en la autoridad, combinada con una confianza desmesurada en nuestra fantasía.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Público del 28 de mayo de 2010).


Todo es posible; esto es, todo aquello que sea malo, extraño e insólito: ahí está, como botón de muestra, el argumento de que los padres de Paulette son personas "importantes" en el Estado de México; tan importantes, de hecho, como para que un gobernador se trasforme automáticamente en un torpe encubridor; tan "influyentes" como para que un procurador sacrifique su carrera política; tan todopoderosos como para que el principalísimo candidato a las elecciones presidenciales de 2012 arriesgue su prestigio. Pues, vaya jerarquía la de esta gente. Tan sencillo, por otro lado, que hubiera sido inculpar a la madre y complacer así al respetable público. La mujer le caía mal a los telespectadores de cualquier forma. Pero no. Se hizo justicia a pesar de todo, es decir, se llegó a una conclusión a partir de las determinaciones de los expertos. El problema, nuevamente, es que nadie se lo cree. Nadie se traga la versión del accidente. Las mismas personas que se imaginan las más tremendas conspiraciones son incapaces de reconocer el trabajo de los médicos forenses y los criminólogos. Naturalmente, estos especialistas trabajan en instituciones que "siembran" cadáveres. Hemos llegado así al peor de los mundos: no podemos creer en nada.

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 30 de mayo de 2010).


El descrédito de las instituciones, ganado sin duda a pulso y a fuerza de traicionar la confianza de los ciudadanos, ha generado también una desinstitucionalización de la información que hace que cualquier twit sea igual o más creíble que un parte policiaco.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de julio de 2010).


En Jalisco no le creemos a las autoridades, y mucho menos si no nos dan pruebas. Al menos eso es lo que demuestra un sondeo realizado en publico.com.mx sobre la caída de Nacho Coronel. Nos preguntamos sobre alguna imagen que demuestre que está muerto... ¿Y la foto, apá?

Para los conspiracionistas: ¿usted cree que en verdad mataron a Nacho Coronel?

Sí, tal como dicen las autoridades: 170
Sí; su ex socio el Chapo lo mandó matar porque quería separarse del cártel: 195
No; el muerto es otra persona y Nacho Coronel se hizo cirugía plástica: 165
No lo mataron; ni siquiera existe un cadáver; Nacho Coronel sigue disfrutando las mieles del dinero y las drogas, además de que sigue siendo vecino de Colinas de San Javier: 473

Total 1,003

La tremenda corte
(v.pág.3 del periódico Público del 13 de agosto de 2010).


Ejemplos de mentiras que se han convertido en "verdades", gracias a los medios, hay muchos: el inexistente segundo tirador en el caso Colosio, el supuesto complot para matar al cardenal Posadas Ocampo, la pretendida violación de una anciana en la sierra de Zongolica, y ahora se quiere sumar a la lista la supuesta liberación del Jefe Diego, que prácticamente se desmoronó a horas de su publicación.

Néstor Ojeda
(v.pág.2 del periódico Público del 28 de noviembre de 2010).


Un fenómeno trastorna hoy las relaciones diplomáticas internacionales: Wikileaks. ¿Wikileaks está cambiando los paradigmas?

Lo único cierto es que Julian Assange basa su labor en convicciones que expuso hacia diciembre de 2006 en un ensayo titulado "La conspiración como gobierno".

Para Assange el mal gobierno lo ejemplifican "los estados de la era moderna de la comunicación, con su magnitud, homogeneidad, y sus excesos, abruman a la población con un diluvio sin precedentes de injusticias observadas, pero aparentemente incontestables".

Según el creador de Wikileaks la conspiración es la forma de gobierno de esos regímenes y lo que les permite conservar el poder autoritario pues son artefactos cognitivos que "extraen información del mundo en que operan, pasan por los conspiradores y luego actúan sobre las consecuencias".

A Julian Assange le interesa entorpecer el proceso conspiracional de esos regímenes de ahí que analice variantes de cómo lograrlo señalando entre otras modos la distorsión de la información que reciben o por medio de ataques aislados a sus vínculos.

Assange identifica a los partidos Republicano y Demócrata de Estados Unidos como "dos grupos de poder muy equilibrados entre sí y ampliamente conspiracionales".

Finaliza el ensayo de un modo profético: "Veremos cómo las nuevas tecnologías pueden proporcionarnos métodos prácticos para evitar o reducir comunicaciones importantes entre los conspiradores autoritarios, fomentar una resistencia fuerte a los planes autoritarios y crear poderosos incentivos para formas de gobierno más humanas".

Maestro Orestes E.Díaz Rodríguez, Universidad de Guadalajara
(v.pág.15-A del periódico El Informador del 4 de diciembre de 2010).


Pregunta el expresidente Carlos Salinas de Gortari: ¿Usted está satisfecho con la versión del asesinato de Luis Donaldo Colosio?

-Varios fiscales tuvieron responsabilidad de hacer la investigación, algunos de gran calidad, muy escrupulosos, otros muy lamentables, fabricantes de culpables y de hipótesis fantasiosas, lo que lamentablemente contribuyó a confundir a la opinión pública, pero hoy por hoy la conclusión a la que llegó sobre todo el fiscal Luis Raúl González Pérez es que el responsable de su muerte es quien está hoy purgando en el penal de máxima seguridad de Almaloya.

(V.pág.20 del periódico Público del 10 de diciembre de 2010).


La liberación del Jefe Diego, detona hipótesis encontradas frente a las cuales nos sentimos impotentes para conocer la verdad. Si su secuestro fue resultado de un canje por Nacho Coronel, quien todavía vive supuestamente gracias a un espectacular montaje de su asesinato; o si fue producto de ambiciones millonarias del crimen organizado, o si fue secuestrado por una guerrilla con proyecto transformador global, son hipótesis que no se descartan sino que acrecentan la capacidad investigadora de la prensa la exigencia de información veraz y comprobable.

Jaime Preciado Coronado
(v.pág.17 del periódico Público del 24 de diciembre de 2010).


Hay ocasiones en que las acusaciones recaen en unas misteriosas "fuerzas oscuras" con "aviesas intenciones" y "macabros intereses". El presidente Echeverría acostumbraba acusar de "conjuras" cuando surgían protestas en el país y López Obrador usaba la palabra "compló".

Cuando los problemas son en la economía, se culpa siempre a los acontecimientos del exterior, "como si no hubiera instrumentos y políticas públicas que pudieran compensar los vaivenes de las coyunturas internacionales", dice el economista Víctor Godínez. Cuando se trata del medio ambiente los funcionarios simple y sencillamente nunca reconocen que haya problemas y afirman que quienes los encuentran son "acarreados que se benefician de la industria de la reclamación". Si se trata de instituciones que no funcionan adecuadamente se dice que es "propaganda partidista malintencionada".

Sara Sefchovich
(v.pág.88 de "País de mentiras", Ed.Océano, México 2008).


Hay casos anticlimáticos; asuntos mediáticos, en que las conclusiones resultan decepcionantes para quienes preferirían que todos los crímenes escandalosos tuvieran desenlace de novela. Si casos como los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo se resolvieran "al gusto del cliente" -de la chusma, se diría-, es poco probable que Mario Aburto estuviera en Almoloya, sentenciado a una larga condena, y es obvio que no pasaría como "verdad oficial" la hipótesis de la confusión en el crimen del que fuera arzobispo de Guadalajara.

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 5 de septiembre de 2011).


El Presidente tiene 2 problemas. Primero, saber qué paso, cosa que con un poco de tiempo y una buena investigación no será difícil; en menos de una semana tendrá un informe preciso de por qué se cayó el helicóptero donde viajaba Blake Mora. Otra cosa es cómo lo den a conocer y de qué nos vamos a enterar los mexicanos, pero él, lo va a saber. El segundo y más grave es que le crean. Cómo puede el Presidente de la República convencer, sea cual se el resultado de las investigaciones, a unos ciudadanos dispuestos siempre a creer lo más escandaloso. 2 de cada 3 mexicanos tienen la certeza de que el avión donde viajaba el secretario Mouriño fue derribado por el narco, a pesar de que no hay evidencia alguna de que así haya sido. Lo que circuló entre la gente cercana a la Presidencia fue que el accidente de Mouriño fue en realidad un problema de falta de pericia del piloto... Mouriño.

La credibilidad es el elemento más volátil de la política. Es tan sencillo y tan complicado como preguntar a quién se le cree y a quién no, pero tan complejo como que hay mentiras creíbles y realidades absolutamente increíbles. Por algo dicen los novelistas que la ventaja que tiene la realidad sobre la literatura es que lo que pasa en la vida no tiene que perecer real, mientras que la ficción tiene que hacer un gran esfuerzo de verosimilitud. En la política sucede algo parecido; no importa que sea real o no, como es producto de un discurso, lo que se acaba imponiendo es la creencia.

Tres funcionarios de alto nivel vinculados al tema de seguridad muertos en accidentes aéreos en 6 años (Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública, septiembre de 2005; Juan Camilo Mouriño, noviembre de 2008, y Francisco Blake Mora, ayer) es algo difícil de explicar. Y es difícil de explicar porque no tiene explicación. Son eventos distintos, en circunstancias distintas pero la tendencia será siempre a relacionarlos porque tienen características comunes: los 3 eran secretarios y los 3 murieron en incidentes aéreos. Lo que los une no los explica, pero los relaciona. Lo cierto es que 8 de cada 10 mexicanos no va a creer que sean eventos independientes y la opinión pública se encargará de hacer las hipótesis más descabelladas y las más convincentes serán, como siempre, las más exageradas. Así somos; así procesamos estos temas.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 12 de noviembre de 2011).


La desconfianza en las autoridades, fruto del cultivo de la impunidad en México, ha hecho crecer todo tipo de versiones de la causa que provocó la caída del helicóptero militar del Estado Mayor Presidencial.

Luis Ernesto Salomón, doctor en Derecho
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 13 de noviembre de 2011).


En México, la teoría del complot es un credo nacional, por eso un accidente -como todo indica que fue- que cobra la vida de un funcionario del primer nivel y cercanísimo al presidente, como lo fue Francisco Blake Mora, poco ayuda al ánimo y al clima de tensión que vive el país en la antesala del proceso electoral de 2012, en que está en juego la Presidencia.

Mal sin duda que el sospechosismo (Santiago Creel dixit) común a los mexicanos encuentre caldo de cultivo en una tragedia como la del viernes. Sobrarán los que puedan ver en el fallecimiento de Blake y 7 personas más un atentado que podría tener múltiples responsables, y más si se suma que la caída del helicóptero del secretario de Gobernación ocurrió apenas unos días después del tercer aniversario del accidente en que murió su predecesor, Juan Camilo Mouriño.

Pero estar contra el complotismo, con el que medran políticos y no pocos comunicadores, no significa desconocer las razones por las que se generó y expandió como práctica casi generalizada, aceptada y hasta pretendidamente prestigiada.

Los usos y costumbres del presidencialismo absoluto pre y posrevolucionario: el control de medios, excesos y delitos (amiguismo, venta de favores, corrupción, abuso de poder, represión y hasta homicidios) cometidos, promovidos y ordenados históricamente desde las altas esferas del poder justifican la inclinación hacia la teoría del complot en México.

Tras la persecución de opositores del priismo, como los movimientos de los ferrocarrileros y médicos, así como el estudiantil de 1968 y la guerra sucia de los 70, se comenzó a avanzar en un proceso de democratización que atemperó los impulsos de los promotores del complot como explicación de todo.

Sin embargo, con los asesinatos del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio y de su hombre fuerte José Francisco Ruiz Massieu, la sospecha, la duda y la mentira se instalaron como virus en la vida nacional y no hay investigaciones o argumentos que valgan para detener su poder corrosivo.

Y si a eso sumamos la guerra contra el narco y la ola de violencia, cualquiera apuesta más por la respuesta fácil de imaginar complots que por preocuparse por conocer y asumir la explicación de los sucesos con base en evidencias, pruebas y datos. Mucho tendrán que hacer las instituciones para recuperar la credibilidad perdida. Lástima por México.

Néstor Ojeda
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 13 de noviembre de 2011).


"¿Cómo es posible que el día del accidente usaran el mismo helicóptero que ya presentaba fallas? Mi hermano me lo dijo el miércoles. Ese helicóptero no está bien; y venía fallando de regreso de Colima". (El miércoles el teniente Pedro Ramón Escobar Becerra, fungió como copiloto de la aeronave, que se siniestró fatalmente el viernes).

A decir de Hiriam Fernando, y por comentarios que escuchó de su hermano en una conversación telefónica que tuvieron el miércoles; el Superpuma, Fuerza Aérea Mexicana, Matrícula TPH-06 permaneció solo un día para su reparación en el hangar presidencial antes de volar de nuevo hacia Cuernavaca el viernes 11 de noviembre.

"¿Por qué si había esos otros 5 helicópteros tuvieron que elegir para viajar hacia Cuernavaca justo el que no estaba bien?", dijo a su vez, la señora Rosalba, madre del teniente Escobar al bajar del avión en el hangar presidencial en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. "¿Por qué tenían que irse justo en ese helicóptero?".

(V.periódico El Universal en línea del 13 de noviembre de 2011).


En la práctica, fue inevitable la evocación del percance similar en que perdió la vida, 3 años atrás, otro secretario de Gobernación: Juan Camilo Mouriño. Así, un poco por asociación de ideas, otro poco por el "sospechosismo" -parte indisoluble del alma nacional-, y un poco más porque la conseja de las abuelas ("piensa mal y acertarás") permea hasta el presente.

Lo confirmaron las encuestas: la del Gabinete de Comunicación Estratégica de Michoacán, por ejemplo, señalaba que 43% de los encuestados creía que la desgracia se había debido a un accidente; 36%, en cambio, prefería creer en un atentado; el restante 21% optaba por la fórmula que patentó Santo Tomás: "Ver para creer".

Se apela a la historia para justificar, más que el escepticismo como método, la incredulidad sistemática del mexicano. Un par de episodios valen como botones de muestra: uno, el asesinato del que fuera candidato presidencial priista, Luis Donaldo Colosio, porque -el (presunto autor material, Mario) Aburto que mostraron en Almoloya, no se parece al Aburto que aparece en las fotos tomadas en ‘Lomas Taurinas’-; otro, el caso del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, porque la versión oficial de su asesinato -la confusión, en un encuentro entre narcotraficantes- tuvo como el más vehemente y contumaz objetor... nada menos que a su sucesor, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez.

Los políticos -en todo el mundo, pero muy particularmente en México- mienten por sistema: prometen, como candidatos, cosas que casi nunca cumplen como gobernantes; simulan honradez; son lobos con piel de ovejas. Los ciudadanos, por elemental mecanismo de defensa, siguen el ejemplo al pie de la letra...

Así, si no hay en el medio la cultura de respeto a los hechos, como son, ¿qué tiene de extraño que el ciudadano de a pie recele por sistema de las versiones oficiales, si quienes la proclaman son cualquier cosa, excepto adalides de la veracidad...?

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.8-B del periódico El Informador del 14 de noviembre de 2011).


Esta semana tuve la oportunidad de ver en una exhibición privada la película Colosio: el asesinato, que sin duda podría impactar el proceso electoral. Y sí, la película es fuerte, triste, enfurece y sobre todo, nos recuerda que nunca se ha esclarecido convincentemente el asesinato del político sonorense y candidato a la Presidencia, Luis Donaldo Colosio. También es necesario señalar que a estas alturas del proceso electoral no hay casualidades y su estreno en este momento tiene claros tintes políticos. La gran pregunta es: ¿Y si tiene intenciones esta película de debilitar al candidato priista Enrique Pena Nieto, es políticamente válido y sobre todo, es legal?

Algunos de mis compañeros periodistas y analistas ya la han calificado como "una película" de Estado, por el momento político de su estreno y por el hecho de haber recibido financiamiento del gobierno federal. Hablemos primero sobre el financiamiento. La productora Mónica Lozano comentó que de los 62 millones de pesos que costó la película, solamente 8% provino de fondos federales, el resto lo proporcionaron inversionistas de otras fuentes, de otros países. ¿Esta cantidad será suficiente para constituir la difusión comercial de esta película como un acto de campaña? ¿Deberá intervenir el IFE? Muchos argumentan que gracias al apoyo del gobierno federal se pudo grabar, producir, editar y aseguran, estuviera lista 3 semanas antes del 1 de julio.

Aunque todo esto fuera cierto, la película presenta un dilema para el candidato del PRI, porque de pedir Enrique Peña Nieto que intervenga el IFE y se prohíba su exhibición durante el proceso electoral, podría tener efectos negativos para él. El crimen del Padre Amaro o Presunto culpable fueron películas enfrentadas a la censura religiosa o legal. Esos esfuerzos de atacar y sacarlas de las salas comerciales se tradujeron en un extraordinario interés por parte del público. El morbo vende. Y en el caso de Colosio: el asesinato cualquier intento del PRI y su candidato de sugerir que no se difunda, probablemente tendrá un efecto boomerang.

La película está basada en documentos y videos que integraron parte de la investigación oficial donde se concluyó que Mario Aburto fue un asesino solitario. Pero no se vayan a creer que esta película resuelve quiénes fueron los autores intelectuales del asesinato de Colosio. Yo diría, al contrario, crea una maraña de intriga, corrupción y colusión donde parecería que fueron narcos, "el Estado" y el empresariado, todos juntos, quienes planearon este magnicidio. En lugar de resolver el crimen, al contrario, crea más confusión porque uno no sabe qué momento de la película se basa en datos o hechos reales, y en cual parte de la cinta se usó licencia literaria para "entretener", "crear opinión" o "confundir" al público.

El problema fundamental es que desde el inicio la película aclara: es "ficción basada en hechos reales", no es un documental. Aunque cineastas como Oliver Stone hacen uso de este género de cine (ficción histórica) para dirigir películas como JFK, o Nixon, películas donde se entreteje la historia y ficción para producir un extraordinario cine, pero no lejos de controversias. Entonces no se le puede criticar al director Carlos Bolado el usar ficción/historia para producir una película de misterio, o un thriller. El dilema es si es justo usar la ficción para influenciar un proceso electoral que se está complicando, por lo menos para el candidato del PRI.

La productora nos aseguró que hasta este momento no había conversado con el hijo del líder asesinado, Luis Donaldo Colosio Riojas, ni habían tenido conversaciones con políticos que juegan un papel fundamental en la trama que es "ficción basada en hechos" como el ex presidente Carlos Salinas de Gortari o José María Córdoba Montoya. Pero también hay que decirlo, otros políticos de la época a los cuales muchos críticos aseguraban podrían haber sido fundamentales en este complot. Otros juegan un papel secundario como Manuel Camacho Solís. También hubo ausentes en este docu-drama como el ex gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones.

El impacto real de la película en la campaña de Enrique Pena Nieto dependerá de cómo reaccionará el PRI y los que se sienten aludidos por Colosio: el asesinato.

Pero lo más irónico de todo este drama electoral es que si la estrategia de la Presidencia fue promover una película que golpeara al PRI para favorecer a la candidata del PAN, lo que parecería es que el favorecido es AMLO porque él, al igual que muchos que lo rodean fueron priistas en su momento.

Ana María Salazar
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 2 de junio de 2012).


No entendería por qué tanta tirria contra Televisa. Digo, si no pueden hacer campeón al América, ¿cómo esperan que construyan un gran imperio totalitario en el folclórico territorio nacional?

Digo, si las redes sociales y los movimientos del #YoSoy132 orillaron a la televisora de San Ángel a meter freno a sus políticas editoriales, no puedo imaginar cómo convertirían en zombis a los mexicanos todos para que permee en sus almas la lógica filosofía de Por ella soy Eva y Pequeños gigantes.

Jairo Calixto Albarrán
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 8 de junio de 2012).


El asesinato de Luis Donaldo Colosio destruyó la construcción más sofisticada de un candidato presidencial. Colosio no era sólo el delfín del entonces presidente Carlos Salinas, sino la persona a la que, desde sus albores como político, había tallado, pulido y pintado de luces para que fuera su sucesor. Una bala en la cabeza en una colonia marginada en Lomas Taurinas acabó con un reinado tecnócrata cuya influencia calculaban sus promotores, abarcaría toda una generación.

El 6 de marzo de 1994, Luis Donaldo Colosio, parado frente al Monumento a la Revolución, dibujó al México que soñaba. Era el aniversario del PRI donde el candidato a la Presidencia trazó su horizonte. Fue un discurso donde muchos interpretaron que había roto con el entonces presidente Carlos Salinas, preámbulo ominoso de su violenta muerte 17 días después, que le regaló un salvoconducto para la Historia nacional en calidad de mártir, y una carta de identidad a la teoría del complot.

Pero aquél discurso donde muchos vieron ruptura con Salinas, deslinde con el viejo régimen y amenaza para el anquilosado PRI, fue un momento mucho menos importante del que la leyenda popular le ha acreditado. Tenía que ser importante, de retórica sonora, y con gran contenido para un día tan especial. Pero también debía de tener ritmo y destino. La decisión estaba en el cuarto de guerra de Colosio, en una casa en la colonia Del Valle en la Ciudad de México, donde se reunían sus cercanos.

En la mesa estaban quienes siempre discutían lo relevante. José Luis Soberanes, su estratega en jefe; Samuel Palma, su intelectual; Guillermo Hopkins, su amigo de la infancia. Estaba Marco Bernal, quien junto con el secretario de Gobernación real y en las sombras del salinismo, Patricio Chirinos, habían sido los responsables de la construcción de su candidatura, y quien hacía las minutas de cada una de esas reuniones, Javier Treviño, el encargado de los discursos. Hablaron de varios textos memorables, pero ninguno para lo que buscaban, en el contexto del levantamiento zapatista del 1 de enero, cuyo impacto se había devorado a la campaña presidencial de Colosio, que el de Martin Luther King inmortalizado como "he tenido un sueño".

Aquél discurso, joya de la retórica de ese pastor que repetía "I have a dream" para trazar el horizonte soñado, era lo que querían para Colosio. Con el mismo tono, la idea fuerza era "Yo veo un México", de indígenas, y campesinos, de trabajadores, jóvenes, mujeres y empresarios, un México de cambio, y de igualdad y mejores oportunidades, más justo y más libre. Enrique Krauze, el historiador, revisó el texto y le incorporó un párrafo sobre democratización política. Terminado en la víspera de pronunciarlo, lo envió a Los Pinos donde Salinas, de puño y letra, le añadió detalles sin quitarle palabras.

Colosio no hacía nada sin el aval de Salinas. No podía hacerlo. Era su hechura, su candidato, su apuesta por la vida política transexenal. Salinas lo tomó para formarlo desde que tras cursar la maestría en la Universidad de Pennsylvania y trabajar en Austria, su ex compañero del Tecnológico de Monterrey y muy cercano al entonces secretario de Programación, Rogelio Montemayor, los presentó. Salinas tuvo inmediata empatía con él y lo promovió para diputado, para presidir la Comisión de Presupuesto. De ahí, lo hizo senador y presidente del PRI, cuando fue candidato presidencial, aunque la estrategia de campaña realmente la llevaban Manuel Camacho, desde la secretaría general del partido, o Chirinos, Bernal y a quien designaría Salinas como tutor de Colosio, Carlos Rojas.

Salinas utilizó a Colosio como instrumento que consolidara la concertacesión -un término acuñado por el columnista Francisco Cárdenas Cruz-, con lo que definió el apoyo del PAN a las reformas salinistas a cambio de poder político. La primera prueba fue en Baja California, donde una cercana a Colosio, Margarita Ortega, perdió ante Ernesto Ruffo. Salinas, por vía de Chirinos y Bernal, le dijo que la victoria se le iba a reconocer al panista y que tenía que disciplinarse. Colosio no quería, pero los arietes de Salinas lo ignoraron y concretaron el primer triunfo a un partido de oposición en una gubernatura. Eso, le alegaron a Colosio, lo pintaría como un demócrata si reconocía la derrota. Y así lo hizo.

La derrota en Baja California fue una victoria de él como demócrata, como le habían dicho, y Salinas comenzó a encaminarlo hacia la candidatura presidencial. Lo envió a la recién creada Secretaría de Desarrollo Social -le construyó un lugar en el gabinete-, le ideó un proyecto -Solidaridad, inspirado en un modelo boliviano que conoció en Harvard-, y le colocó operadores: Rojas y el actual secretario de Administración de la UNAM, Enrique del Val. Solidaridad modificó el clientelismo priista y reorientó los recursos que antes daban los gobernadores, a ser manejados por los delegados de Sedesol, en el principio del fin del clientelismo tradicional. Colosio se convirtió en el realizador de sueños, como los suyos del 6 de marzo.

Para Salinas no había Plan B en la sucesión presidencial. El gran respeto lo tenía para Pedro Aspe, su secretario de Hacienda, y su amistad era con Camacho, quien olvidó la máxima monárquica que no se le hereda al hermano, sino al hijo. Colosio no era autónomo, como el resto de los miembros del gabinete, y mucho menos el más brillante, en un equipo donde abundaba esa especie. Pero era el más carismático y, casi como si fuera silogismo, quien mejor podría manejar.

Colosio era en donde se reinventaría Salinas. El hombre a quien construyó como político y candidato, su heredero natural. Su asesinato dejó en la orfandad a un grupo de personas que aún hoy le siguen llorando por todo lo que perdieron en una sola noche. A Salinas y su familia los colocó en un túnel del cual no pueden terminar de salir. A los mexicanos les quitó la ingenuidad. Nadie sabe cómo habría sido Colosio como presidente, y entre quienes lo conocen, tienen opiniones encontradas de la gestión de ese hombre. Lo que se tiene de él es un nicho, construido sobre su tragedia, no sobre sus méritos. Pero los mitos no necesitan de verdades, sino de verosimilitudes. Colosio, después de muerto, se apropió de ellas.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 10 de junio de 2012).


[Con la explosión del edificio B-2 de Pemex en el DF] por supuesto se desataron las teorías de la conspiración. Una más alucinante que otra; más absurda que la otra. Todas ellas excluyendo la estupidez, la abulia, el desdén que suelen acompañar las más terribles desgracias. Nunca hay que descartar esos elementos. Nada más para abrir boca, cabe señalar que Pemex, con tamañas instalaciones, no tenía las herramientas para enfrentar tamaña crisis.

Jairo Calixto Albarrán
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 1o.de febrero de 2013).


Versiones como aquella en que se sugiere que sí habría sido un atentado, al extremo de que la Cámara de Diputados y el Senado de la República, desde el jueves mismo, se pusieron en guardia y han aguzado con rigor sus controles de seguridad. O aquella otra en que, susurrante, se dice que pudo haber sido un sabotaje orquestado para beneficiar al régimen, en la batalla que comienza por la privatización definitiva de Pemex, y en el que se les habría pasado la mano... O aquella otra, en que algunos sugieren que habría sido la mano del crimen organizado con ayuda de criminales de otras latitudes, lo que sería de espanto, sin duda alguna, por los efectos terribles que sobrevendrían para la atribulada república.

Y por allí no pudo evitar el diputado del PAN Luis Alberto Villarreal dejar ir un comentario: "Yo creo que lo que vimos ayer nos habla de una faltas de mantenimiento de un edificio; sí, muy importante, pero también un edificio viejo".

Silvano Aureoles, coordinador del PRD, atajó a Villarreal, diciendo: "El gobierno debe ser muy estricto en el informe y que nos diga la verdad, porque si no empiezan las especulaciones". Y remachaba: "No sería bueno que se torciera la información y que se usara de pretexto que estos hechos suceden porque Pemex no tiene dinero o se encuentra en quiebra al grado de no poder pagar el mantenimiento".

Y sentenciaba el perredista: "Más vale que el gobierno ahora sí se tome en serio la revisión y evite caer en la oscuridad en que metió a los estallidos de Puebla y San Juanico".

Vicente Bello
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 2 de febrero de 2013).


En el caso de la explosión de la semana pasada, cualquiera que no haya nacido ayer puede anticipar la conclusión: fue accidente liso y llano... La hipótesis del atentado, dada la realidad actual, parece imposible; la del sabotaje, improbable: ¿a quién beneficia provocar un estropicio que deja a decenas de inocentes muertos o heridos?; la de admitir que la construcción arrastraba vicios de origen o acumulaba fallas por deficiente mantenimiento, igualmente improbable.

Empero, ¿cómo creer en la promesa de que la opinión pública recibirá el resultado de una investigación seria, con el antecedente de las explosiones de hace 21 años en el Sector Reforma de Guadalajara y el anticlimático desenlace de aquella película...? (Por si ya se ha olvidado: no hubo delito; no hubo culpables; no hubo malos; sólo hubo un bueno: Pemex, que por puro altruismo repartió dinero a manos llenas para reconstruir la zona e indemnizar a las víctimas).

Moraleja de la historia: El sospechosismo parte de la convicción de que, en México, vía de regla, media un abismo entre la verdad oficial y la verdad a secas.

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 4 de febrero de 2013).


Ha circulado con mucha intensidad en redes sociales la versión, recuperada este fin de semana por el semanario Proceso, de que la explosión de Pemex del jueves pasado pudo haber sido provocada por Los Zetas como una forma de enfrentar, desafiar o amedrentar al nuevo Gobierno federal. Puede ser, como no existe aún al momento de escribir estas líneas ninguna versión oficial, todo rumor resulta en ese sentido verosímil, pero lo cierto es que no resulta lógico que sea así, salvo que Los Zetas estén en una etapa de dec adencia como grupo criminal mucho más avanzada de lo que se cree o que haya caída en una lógica violenta (que sería parte de su decadencia) donde ya ni siquiera estuvieran atendiendo la propia lógica de lo que se supone es su negocio prioritario.

Una provocación sería una muestra de debilidad o desesperación, algo que llevaría inevitablemente al gobierno a emprender una lucha sin concesiones en su contra. ¿Lo pudieron haber realizado sus enemigos del Pacífico para responsabilizar a Los Zetas? Una vez más es posible, pero no le veo la utilidad. Si se lanza una ofensiva generalizada contra esos grupos, si la palabra guerra se vuelve a escribir con letras mayúsculas, como hemos visto, es imposible delimitar el campo de acción y de ataque a cada uno de los grupos y todos son golpeados por igual. Y en el cártel del Pacífico, que tiene una idea del negocio más de largo plazo, más estratégica que sus diferentes rivales, me imagino que lo saben. Es exactamente lo contrario de lo que ellos preferirían.

No sabemos si lo de Pemex fue un atentado, pero si lo fue, creo más en la provocación lisa y llana, en un ataque destinado a desestabilizar y poner a prueba a la nueva administración, con objetivos políticos claros, ante un ámbito en el que se ha trató de mostrar especialmente indulgente, quizás buscando de que muestre su rostro "represivo" o ver si puede ser amedrentada. Si es así, me parece que sería un intento fallido: no veo asustada, aunque sí un poco confundida, a la nueva administración y ha actuado con suma prudencia para evitar cualquier caza de brujas.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 5 de febrero de 2013).


El viernes por la noche, las fuerzas armadas buscaban instalaciones de gas (del que se emplea para el aire acondicionado) que se consideraban inicialmente sospechosas de haber explotado y matado a casi 40 personas.

Los detectores de explosivos del Ejército, la Marina y la Policía Federal no marcaron nada. El gel explosivo fue descartado porque deja un olor muy característico que no se percibió en el lugar y no se pensó en una bomba porque no recogieron cristales rotos más allá de un radio de 50 metros (una bomba, señalan, deja vidrios quebrados hasta a 4 cuadras de distancia).

La PGR reveló que no había rastros de quemaduras ni huellas de humo en las víctimas, los restos (papeles, etc.) ni en la infraestructura dañada.

A la mañana siguiente la narrativa de la investigación tuvo un giro: los 3 cadáveres hallados entre sábado y domingo (twiteados por el presidente Peña Nieto como las muertes números 34, 35 y 36) marcaron algo distinto: presentaban fuertes quemaduras.

Tardaron en encontrarlos porque estaban hasta debajo de los escombros.

Eso llevó a los peritos mexicanos -apoyados por especialistas de Suiza, Estados Unidos, España e Inglaterra- a concluir que hubo una explosión en la zona de pilotes debajo del sótano a consecuencia de una fuga de gas, que reventó el piso del sótano y derrumbó las 2 plantas superiores. Así se explican que ninguno de los cadáveres de quienes estaban en el sótano, planta baja y primer piso presentara quemaduras: murieron por el derrumbe, no por la explosión.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 5 de febrero de 2013).


Recuerdo perfectamente cómo presentó el hoy fallecido Jorge Carpizo, el dictamen pericial sobre el asesinato del cardenal Posadas Ocampo ocurrido en Guadalajara en mayo de 1993. Hubo maqueta, carros que se desplazaban sobre ella y una información que era lógica aunque dependía de tantas contingencias, de la suerte, de estar en el momento y el lugar equivocados, que resultaba poco verosímil. La tesis de la equivocación (a quien intentaban asesinar era a "El Chapo" Guzmán, no al cardenal) en todo caso se fue fortaleciendo poco a poco con el paso de los meses, con nuevos testimonios y pruebas, al mismo tiempo que se creaba toda una historia de asesinatos de estado y conspiraciones impulsada por el cardenal Sandoval Íñiguez que nunca tuvo prueba alguna sólida para sustentarla. Pero en el terreno de la opinión pública ganó la batalla: muy pocos creyeron, creen aún, que la muerte del cardenal había sido causada por una confusión.

Recuerdo muy bien como poco antes, el antecesor de Carpizo, el procurador Ignacio Morales Lechuga, uno de los más rectos y eficientes que ha habido en esa responsabilidad en las últimas décadas, me explicaba cómo se había dado la explosión en el sector Reforma de la misma Guadalajara, causada por pérdidas de gasolina de los ductos que se acumularon en el drenaje y que al estallar volaron varias cuadras de esa zona residencial. Era verdad: efectivamente así fue como se dio el estallido en Guadalajara en ese entonces, la explicación era además verosímil, pero la mayoría de la gente pensó en un atentado o algo similar. Incluso medidas políticas derivadas del hecho, como el despido del gobernador Cossío Vidaurri, fueron insuficientes para cambiar la percepción del público. En ese entonces mantuve un largo debate periodístico sobre el tema con el fallecido y muy respetable Miguel Ángel Granados Chapa, convencido de que la explosión en el Sector Reforma había sido un atentado, como ahora se dice, relacionado con el intento de "privatizar" Pemex.

No hablemos del caso Colosio o del Ruiz Massieu. Fueron tan manoseados, se cometieron tantos errores, se habló de conspiraciones, de atentados, de crímenes de estado, se detuvo gente inocente, otros desparecieron, se cambiaron identidades, se sembraron, desde la propia investigación (particularmente en la época de Chapa Bezanilla), todo tipo de conjuras y todo terminó en manos de un bruja encontrando cadáveres mismos que en realidad ella, junto con el propio fiscal, habían sembrado. Un desastre. Desde entonces casi ninguna investigación oficial sobre grandes eventos relacionados con la seguridad ha tenido la credibilidad suficiente en el ámbito público y las autoridades siempre han fallado en su explicación aunque hayan sido muy puntuales al respecto.

Ejemplos recientes también los hay: desde la presentación de los restos de Amado Carrillo (en su momento tuve la oportunidad de ver películas y videos de su autopsia que habían más que convincente la versión oficial de que murió por una sobredosis de calmantes que le aplicaron los mismos médicos que él había contratado y que lo asistieron en la operación) que según la imaginería popular (alimentada por muchos medios) había cambiado su identidad para vivir fuera de los reflectores mediáticos (en la película Traffic hasta le envía como novia a Salma Hayek), hasta los accidentes de aviación en los que fallecieron Ramón Martín Huerta en el gobierno de Fox y Juan Camilo Mouriño junto con José Luis Santiago Vasconcelos, y más tarde Francisco Blake Mora con su equipo, son una clara demostración de ello. En todos los casos se creyó más en un atentado que en la posibilidad de un accidente.

El gran desafío de Peña en este caso fue, es, decir la verdad, sabiendo que la credibilidad será relativa. Si se oculta información, si se la tergiversa, si hay versiones encontradas, tratando de buscar una explicación más verosímil, el resultado será fatal para su credibilidad en el resto de la administración: se tiene que decir, como aparentemente se hizo, la verdad asumiendo que en muchos ámbitos no se creerá en ella. Es un costo que hay que pagar por haber mentido demasiado a lo largo de nuestra historia y haber alimentado todo tipo de teorías de la conspiración.

No será diferente en el caso Pemex, porque incluso habiendo sido un accidente, el mismo tiene un componente desestabilizador que tratará de ser utilizado desde distintos ámbitos para golpear a la administración Peña.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.3-A del periódico El Informador del 6 de febrero de 2013).


No entiendo por qué muchos comentadores han dudado de la declaración según la cual la explosión en la Torre de Pemex se debió a una acumulación de gases.

Peritos internacionales, junto con expertos de instituciones tan serias como el Politécnico y la UNAM, llegaron a esa conclusión, motivo por el cual no me explico el recelo de algunos, ni su resistencia a aceptar esa versión.

Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico Milenio Tamaulipas del 7 de febrero de 2013).


Los peritos de la empresa suiza SGS determinaron que fue una "explosión limpia" de metano la ocurrida en el edificio B2 del Centro Administrativo de Petróleos Mexicanos.

En conferencia de prensa, Brian Dunagan, vicepresidente de la compañía, aseguró que en el inmueble se presentó una acumulación accidental de 5 a 10% de gas metano, por lo que la explosión pudo haberse detonado incluso por estática eléctrica, ya que no se necesita grandes cantidades de calor para provocar un incidente como el ocurrido la semana pasada.

Insistieron en que un volumen mayor a 10% de gas en los sótanos habría podido ser detectado por los trabajadores, ya que incluso "se habrían sentido mal".

"La razón por la cual no se ve ningún sedimento es porque fue una explosión limpia que normalmente no deja ningún tipo de residuo. Es por lo que estamos convencidos de que fue una explosión a gas metano y no a otro tipo de gas, porque fue una explosión muy limpia y no dejó residuos", manifestó.

Acompañado de Mauricio Chequer, director industrial de SGS en México, Dunagan mencionó que trabajan para determinar la causa definitiva que provocó la filtración del gas al sótano.

Insistió en que éste pudo ser generado desde el subsuelo, por la red hidrosanitaria, es decir, aguas negras, o los ductos que corren desde el edificio Búfalo, que es donde encuentran las subestaciones eléctricas y las calderas.

Precisó que buscan replicar la intrusión del metano y analizar mediante modelos matemáticos las concentraciones del gas para determinar si la acumulación se generó a través de los años o de otra causa.

Sobre por qué no lograron encontrar indicios de fuego, el perito explicó que esto se deriva de una concentración baja de metano, por lo que se apagó rápidamente.

(V.pág.21 del periódico Milenio Jalisco del 8 de febrero de 2013).


Independientemente de las causas que provocaron la lamentable muerte y lesiones de varias personas, es terrible que la empresa más rica del país no tenga, como se dio a conocer a la opinión pública, adecuados sistemas de seguridad que venía desde mediados del sexenio pasado, mendigando a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Una explosión que suena ciertamente a todas luces extraña, provocada por una acumulación de gases inexplicable en un edificio administrativo que solo contenía documentos coincidentemente de la gestión de la administración saliente, hace que algunos duden de las versiones oficiales de la causa del accidente, a pesar de que peritos de nuestro Ejército así como de la Universidad Nacional Autónoma de México, coincidieron en sus peritajes, sin embargo nuestra mentalidad nos lleva a las más extrañas conjeturas, ya que, en automático nunca aceptamos la verdad oficial y esto aunado a la frustración y rencor electoral que todavía tienen a flor de piel muchos que siguen pensando en la derrota de sus candidatos en la elección pasada, fue un excelente caldo de cultivo para voltearse contra el presidente en turno.

Andrés Manuel insistiendo con la cantaleta de que Pemex no se privatizará, sus pejezombies felices, criticando que el presidente estuviera de puente en Puerto Vallarta, e insistiendo que era un "auto atentado", provocado por el gobierno para justificar la privatización de la paraestatal.

Cuando el presidente Peña Nieto apareció durante 2 días seguidos coordinando la búsqueda de personas en lo escombros, en la mal llamada "zona cero" ya no pudieron criticar su supuesto "puente", entonces se volcaron en difundir la única teoría que va bien con su movimiento, -la explosión fue un complot-, señalan, y no tardarán mucho en decir que, fue una bomba mandada por ese ser mitológico de la izquierda mexicana llamado "la mafia del poder".

Curioso, los peritajes de la UNAM ahora ya no sirven por un sencillo motivo, coinciden con los del gobierno y entonces se vuelven los Pejezombies expertos, según ellos, en química, uso de explosivos, olores, daños en las cosas, etc., para explicar que fue un autoatentado.

Pero lo peor para la teoría del complot, ejecutado por "la mafia del poder" y los oscuros intereses de los "imperialistas gringos", Peña Nieto anunció que no se privatizara Pemex, entonces ¿para que el auto atentado? Lo único claro, es que a Pemex ya se le ordeñó más de lo que se podía, y que requiere una reforma energética de fondo, contemplada ya en el Pacto por México, sin privatizarla, pero invitando a la iniciativa privada a asociarse, es imprescindible, además, no puede Pemex seguir cubriendo más de 40% del presupuesto federal.

Héctor A.Romero Fierro, auditor, contador público, abogado y corredor público
(v.pág.30 del periódico Milenio Jalisco del 8 de febrero de 2013).


Al escepticismo natural y lógico se unieron a declaraciones de funcionarios como Alfonso Navarrete Prida, secretario del Trabajo, quien dijo: "En ese lugar no había habido inspecciones por lo menos en los últimos 2 años". El dictamen preliminar, pero oficial que atribuyó la tragedia a una fuga de gas, deja muchas preguntas sin respuesta, con el consiguiente aumento de los rumores, al grado de que una voz con credibilidad, la del doctor José Narro, rector de la UNAM, tuvo que salir al quite: "Los expertos de la universidad han tenido acceso a toda la información, a las instalaciones, a los estudios y resultados... y han participado en todo momento cerca del procurador y de los peritos... Y no tienen ninguna discrepancia con el informe de la PGR".

Jacobo Zabludovsky
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 18 de febrero de 2013).


En octubre de 2001, 5 personas resultaron heridas por una explosión en una escuela secundaria en la delegación Gustavo A.Madero del Distrito Federal. La investigación de la autoridad concluyó que la causa fue la acumulación de gas metano en el subsuelo. No hubo "sospechosismo" alentado desde ningún sitio. Claro, el procurador a cargo de la indagatoria era Bernardo Bátiz y el jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 20 de febrero de 2013).


Falta un mes para que se cumplan 20 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio y el tema, como ocurre con todo crimen político que no ha sido bien resuelto, vuelve a generar todo tipo de suspicacias y a revivir teorías de la conspiración que fueron el huevo de la serpiente que derivó en esa tragedia mayor que fue la "investigación" de Pablo Chapa Bezanilla sobre el asesinato.

Pero en todo ese marco de escepticismo y conspiración pocas cosas han terminado siendo más descabelladas que la versión de los 2, 3 o 4 Aburto que se ha manejado a lo largo de 20 años. Resulta incomprensible que ahora se quiera volver a presentar esa teoría. Ningún periodista ha entrevistado a Aburto sobre su crimen. El único que lo ha visto y platicado con él fue nuestro muy querido Jesús Blancornelas, ya fallecido. Pero ahí está el testimonio de Aburto ante el único fiscal que llevó una investigación seria sobre el caso Colosio, Luis Raúl González Pérez.

Éste es el relato escrito de Aburto sobre cómo fue el crimen, con su propia ortografía y sintaxis.

Cuando iva saliendo de la empresa de mi trabajo, ohi al guardia que leía un períodico que iva aver un mitin en la col. Lomas Taurinas con un Sr. Colocio el 23 de marzo. Avordé el transporte de la empresa sin darle importancia a lo que habia alcansado a escuchar del guardia de seguridad. El transporte llego al centro de la ciudad y ahi me pasé para comer en una torteria .Y comi una torta, por una calle que creo se llama constitucion.

Pense ir a otra parte y me acorde de lo que avia leido el guardia. Pero no me acordaba del nombre de la colonia. Pense ir por que no sabia lo que era un mitin. Porque jamas habia estado en un mitin. Vi un camion azul con una franja blanca que desia en el parabrisas. L. Taurinas. Entonces me acorde que esa era la colonia y le ise la parada...

A lo lejos se veia una multitud muy grande de jente reunida, segui caminando, y por el camino pude ver a barios hombres armados y que tenian a la vista las armas,

Segui caminando asta ponerme frente a una como casa de dos pisos, por el lado donde estaban unos arbolitos y me acerque asta la jente ultima. Fue cuando el Lic. Colocio dijo unas cuantas palabras, y se bajo del lugar donde estaba, y empesaron a aplaudir y a caminar la jente. Pense quedarme parado en el mismo lugar pero la jente empeso a empujar, entonces me di la buelta para irme por que pense que ya habia terminado el mitin. La jente empeso a empujar, a darse pisotones, manotasos, codasos y tropesones por las condiciones del camino. Traté de salirme a mi derecha pero la jente estaba muy concentrada, y me impidio el paso. En eso me empugan de nuevo y me pegan en la pistola.

La traia del lado derecho de la sintura y casi me tiran la pistola. Entonces la saco para meterla a la bolsa de mi chamarra derecha. La saqué con la mano derecha. Me calaba mucho la bola de la pistola donde van las balas porque el pantalon que traia me quedaba muy apretado de la sintura. Desde que sali de mi trabajo ahi traia el arma por eso. La saqué para que no se me callera y no me siguiera calando.

Entonces trato de taparme con la jente para poder guardarla. Volteo a mi isquierda y despues a la derecha para ver si aora sí puedo salirme. Pero devido al espacio que habia no podia porque se miraria mas la pistola. Entonces pienso ponerla en la sintura por enfrente del pantalon, pero no quise por que despues me calaria mas y talvez no me dejaria caminar.

Me ago asia mi costado isquierdo tapando la pistola con mi cuerpo para cuando me tapara con la jente de la isquierda poder meter la pistola a la bolsa derecha de la chamarra.Aalcanzo a mirar que el Lic. Colocio con la mano isquierda desplasa a una señora de lentes en la cabesa y que parecia traia unos papeles en la mano.

Tropieso lebemente logrando mantener el equilibrio, abriendo un poco mis pies, el derecho adelante y el isquierdo atras y alcanso a jirar asia mi isquierda. En eso siento un puntapie en mi pantorrilla derecha y also la mano derecha para apollarme de alguna persona, sin acordarme que traia la pistola en la mano. Y es cuando se activa el arma devido al puntapie en la pantorrilla y a que se contraen mis musculos y nervios devido al dolor del golpe. Se olle un disparo tan fuerte que quedo aturdido y siento un mobimiento muy fuerte en mi mano derecha al oirse el disparo. Y no veo nada, no pudiendome dar cuenta asta esos momentos que era lo que avia pasado. Yo iva callendo devido a que perdi el equilibrio por el golpe en la pantorrilla, y en eso siento que alguien me arrebata el arma y caigo sentado, y alguien cae sobre mi.

El relato es inverosímil sobre todo comparado con el video que muestra los hechos. Pero ahí está el testimonio de Aburto, el hombre que mató a Colosio. Sería absurdo, si no fuera trágico, querer reinventar ahora la teoría de los varios Aburto sólo para lograr la liberación de un criminal.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 24 de febrero de 2013).


La primera y general cuestión planteada por la población es: ¿detuvieron realmente al "Chapo" Guzmán o se trata de una impostura? Aunque el procurador general Jesús Murillo Karam y las autoridades estadounidenses confirman que se trata del legendario narco fugado del penal de Puente Grande hace 13 años, son multitudes quienes consideran que es falso.

Jorge Octavio Navarro
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de febrero de 2013).


La premura de las autoridades estadounidenses por solicitar a las de México la extradición de Joaquín Guzmán Loera para juzgarlo en la Unión Americana, tiene la misma lógica que la versión -digna de un guión de los Hermanos Almada- de que el supuesto "Chapo" en realidad no es él, y de que, como en el caso de Mario Aburto, se trata de un "doble". El común denominador, en ambos casos, es el desprestigio y el mínimo -por no decir "inexistente"- crédito a la palabra de las autoridades mexicanas: "Si tú, Gobierno, dices que es blanco, probablemente es negro... pero seguramente no es blanco".

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 25 de febrero de 2014).


Pero qué quiere usted, somos un país "sospechosista" y resulta difícil que en conjunto todo mundo crea la versión tal y como se proporcionó la versión oficial, en 1er. lugar porque la noticia llego primero por los medios internacionales, por alguna razón que bien pudo haber sido que nuestras autoridades se tardaron como 5 horas para confirmarlo, algunos dicen que esta tardanza sucedió porque nuestras amadas autoridades se estaban poniendo de acuerdo de quién sería el que lo anunciara o de cómo deberían estar ubicados ante la prensa; con las redes actuales es muy difícil contener una noticia de manera que los gringos -también ansiosos por dar noticias- dijeran que ellos fueron quienes lo localizaron gracias a uno de sus avioncitos no tripulados, o sea que les debíamos el favor a ellos.

Cualquiera que sea la versión correcta lo cierto es que ya detenido surgió un gran número de dudosos de que el detenido fuera el auténtico chapo y los argumentos fueron de lo más variopinto, unos decían que no era porque no traía la chamarrita y la cachucha de una foto que le habían tomado antes de que escapara, que el nuevo estaba más chaparro que el que se había escapado, que los rasgos faciales no eran los mismos y muchas otras causas. Por lo que nuestras eficaces autoridades tuvieron la brillante idea de hacerle diez y siete pruebas, si escuchó usted bien, diez y siete pruebas de gran rigor científico para identificarlo, yo creo que si esta nota llegó a los medios internacionales se van a quedar asombrados ya que en cualquier otro sitio hubieran bastado una o dos pruebas, claro que en esos países hay el precedente que el pueblo les cree a sus autoridades y aquí basta que las autoridades afirmen algo para que un gran sector del público lo dude y es que la burra no era arisca, la hicieron con base en que por acá declaran muertos que después resucitan, hijos que resultan no serlo y demás lindezas.

Carlos Enrigue
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 2 de marzo de 2014).


8 días antes de su muerte Luis Donaldo Colosio estuvo en Guadalajara. Habían pasado unos días desde el famoso discurso del 6 de marzo, pero en aquellas fechas el discurso no sólo no era famoso, había sido apenas una nota más en medio del maremagno político provocado por la guerrilla zapatista en Chiapas. El equipo de campaña del PRI citó a directivos de medios de comunicación para una reunión en el Camino Real. Había que llegar a las 5:30 de la tarde para comenzar a las 6, y "platicar en corto" una hora con el candidato.

Colosio apareció alrededor de las 7:15. Venía de mal humor, vestido de pantalón de gabardina azul, camisa blanca, sin saco ni corbata, y una cantidad de polvo en el pelo, los zapatos y los pantalones, suficiente para dejar huella en la alfombra mientras caminaba. Una pequeña herida asomaba en el labio. La reunión fue corta, insulsa y marcada por el mal humor del candidato. Ni las infaltables frases salameras de algunos directivos de medios le arrancaron una sonrisa.

Todo tenía una explicación: el retraso, el polvo, la herida. Esa misma tarde, cuando caminaba por una colonia popular en Guadalajara, una mujer lo golpeó con un paraguas. Al llegar al hotel, mientras le curaban la pequeña abierta en el labio, se presentó el general del Estado Mayor, Domiro García Reyes, para informarle que aumentarían el nivel de seguridad de su campaña y que no aprobaría más eventos en los que tuviera ese nivel de exposición con la gente. Colosio montó en cólera: la campaña apenas levantaba y no iba a permitir que lo alejaran de la raza. La discusión fue larga y acalorada.

Domiro sostenía que aquella herida podía haber sido un intento de asesinato, que con algo tan simple como un paraguazo podían envenenarlo. Luis Donaldo, que a esas alturas empezaba a ver amenazas a su candidatura por todos lados, lo acusó de querer sabotear la campaña. La discusión terminó mal. Colosio impuso su estilo de campaña, como debía ser, y Domiro García fue incapaz de proteger al candidato: fue justamente en un "baño de pueblo" una semana después que dispararon contra el candidato.

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de marzo de 2014).


El domingo se cumplen 20 años del asesinato de Luis Donaldo Colosio y el tema, como ocurre con todo crimen político que no ha sido bien resuelto, vuelve a generar todo tipo de suspicacias y a revivir teorías de la conspiración que fueron el huevo de la serpiente que derivó en esa tragedia mayor que fue la "investigación" de Pablo Chapa Bezanilla sobre el asesinato, una investigación tan desastrosa que impidió esclarecer, para siempre, lo realmente sucedido.

Pero en todo ese marco de escepticismo y teoría de la conspiración pocas cosas han terminado siendo más descabelladas que la versión de los 2, 3 o 4 Aburto que lanzó Chapa y se ha manejado a lo largo de 20 años. Resulta incomprensible que ahora se quiera volver a presentar esa teoría. Ningún periodista ha entrevistado a Aburto sobre su crimen. El único que lo ha visto y platicado con él, fue nuestro muy querido Jesús Blancornelas, ya fallecido. Pero ahí está el testimonio de Aburto ante el único fiscal que llevó una investigación seria sobre el caso Colosio, Luis Raúl González Pérez.

El relato es inverosímil sobre todo comparado con el video que muestra los hechos. Para ahí está el testimonio de Aburto, el hombre que mató a Colosio. Sería absurdo, si no fuera trágico, querer reinventar ahora la teoría de los varios Aburto sólo para lograr la liberación de un criminal.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 21 de marzo de 2014).


Ese final de día en Lomas Taurinas causaba angustia y temores a algunos de quienes acompañaban a Colosio, pero sin esperar nada como, en unos cuantos segundos, sucedió. En el remolino de gente alrededor de Colosio, que caminaba hacia su camioneta Blazer al terminar el mitin, un joven bipolar, Mario Aburto, no encontró problemas para acercársele y dispararle a la cabeza. En la confusión y el forcejeo, disparó una vez más, que entró y salió por el abdomen. Ese día, Colosio llevaba puesta una chamarra blindada que le dio el general del Estado Mayor Presidencial Domiro García Reyes, responsable de su seguridad, que no sirvió para nada. Los tiros fueron a la cabeza y en el estómago, donde penetró porque la llevaba abierta. La escolta tampoco porque Colosio nunca quiso que obstruyeran su acercamiento con la gente.

Al caer Colosio, varios miembros del Estado Mayor Presidencial recogieron el cuerpo y corrieron con él a su camioneta. José Ureña, uno de los decanos en el columnismo político en México, estaba en ese momento en Lomas Taurinas y recuerda el desprecio causado por la desesperación de los militares: "No lo cargaban, lo arrastraban. Su cabeza hacía surcos en la tierra. Cuando lo metieron a la camioneta su cabeza chocaba con la puerta".

Colosio estaba clínicamente muerto desde que entró el 1er. disparo en la cabeza. Pero cuando su jefe de prensa, Liébano Sáenz la anunció oficialmente en el Hospital General de Tijuana, inició una leyenda que lo inmortalizó. El 23 de marzo se conectó para siempre con el 6 de marzo, cuando en el Monumento a la Revolución pronunció un discurso sobre la desigualdad y la marginación, sobre la injusticia y las cuentas pendientes de un Estado con quienes menos tienen. Es un discurso interpretado como el de la ruptura con su mentor, el presidente Carlos Salinas, el que le dio cuerpo como demócrata y la esperanza, dicen hoy, de millones de mexicanos.

Ese discurso se comenzó a trabajar en la oficina alterna que tenía Colosio en la campaña, en la colonia Del Valle, unos 50 días antes de pronunciarse. Estaban José Luis Soberanes, quien aplastó a Ernesto Zedillo como coordinador de la campaña -ausente en esa reunión-; Samuel Palma, que era una especie de oráculo político; Luis F.Aguilar, el sólido intelectual que aportaba su sapiencia al candidato; Carlos Rojas, quien había construido el Programa Solidaridad, su plataforma política; Marco Bernal (hoy diputado), que fue uno de los operadores para su candidatura; Luis Mendoza Cruz, que trabajaba con él y sigue en el equipo estratégico de Bernal y Manlio Fabio Beltrones; y Javier Treviño (también diputado), quien hacía las minutas. Colosio les dijo que "debía ser un gran discurso", que fuera "el relanzamiento de su campaña". Salinas estaba de acuerdo.

Ciertamente fue grande. Treviño recordó hace algún tiempo que se revisaron varios de los discursos históricos para encontrar la voz y el tono para el mensaje. Concluyeron en los memorables de 17 minutos de "I Have A Dream", de Martin Luther King en agosto de 1963 en Washington, sobre las aspiraciones igualitarias de los afroamericanos. Aquél era más una letanía que un discurso, pero de su ritmo y énfasis salió el del 6 de marzo. La idea fuerza era "Yo veo un México", de indígenas y campesinos, de trabajadores, jóvenes, mujeres y empresarios, de cambio, igualdad y mejores oportunidades, más justo y libre. Una vez terminado, de la pluma múltiple de sus asesores, y escritores y académicos a quienes también les pidieron sugerencias, lo envió a Los Pinos en la víspera de pronunciarlo, donde Salinas, de puño y letra, le hizo observaciones sin quitarle una sola palabra.

Esos días de marzo fueron los que marcaron la leyenda de Colosio. Un hombre esencialmente bueno -aunque muy duro y grosero con sus colaboradores-, que fue construido por Salinas desde la Secretaría de Programación y Presupuesto, en el congreso, en el PRI, en el gabinete, y en la candidatura presidencial. Norteño mal hablado, que trabajaba intensamente en largas jornadas, al final de las cuales, en ocasiones, tenía momentos lúdicos y de bohemia.

Colosio ha servido para todo en estos años. Para un complot, donde Salinas es el autor intelectual del crimen. Para propaganda política en una campaña presidencial, con la película Colosio, el asesinato, financiada subrepticiamente por el Gobierno de Felipe Calderón para proyectar a todos los priistas como asesinos. Como la justificación de políticos incompetentes quienes sin Colosio fueron nada, o de oportunistas que han sobrevivido engañando con sus falsas cercanías. Pero sobre todo, ha servido para ver cada día lo hondo de la ruptura en las normas de convivencia política y social.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 23 de marzo de 2014).


Con su documental recién estrenado en Estados Unidos "¿Es el Chapo?", el cineasta Charlie Minn pone en duda la captura del capo mexicano del narcotráfico Joaquín "El Chapo" Guzmán, detenido el pasado febrero en México.

En declaraciones, Minn aseguró que, tras rodar esa cinta, llegó a la conclusión de que el hombre presentado por las autoridades mexicanas, tras la detención, ante los medios de comunicación "no es 'El Chapo'".

"Mucha gente en Estados Unidos y en México dice que no es él", señaló el director, quien ha filmado en territorio mexicano 4 documentales sobre la llamada "guerra contra las drogas" durante los últimos 3 años.

El documentalista aseguró que las autoridades mexicanas bien pudieron haber presentado a un actor como el líder del cártel de Sinaloa.

Para el cineasta nacido en Nueva York y de origen coreano, los hechos oficiales sobre la captura de Joaquín Guzmán Loera resultan poco probables, debido a las medidas de seguridad que se sabía tomaba el "hombre más buscado" por los gobiernos de México y Estados Unidos.

Entre los entrevistados para elaborar el documental, muchos consideraron imposible haber detenido con tanta facilidad a un hombre que contaba nada menos que con unos 300 guardias personales.

"Hablé con mucha gente de Sinaloa acerca de su captura, con muchos residentes, muchos periodistas. Dicen que sí es él y otros dicen que no es. Eso depende."

(V.pág.14-A del periódico El Informador del 1o.de octubre de 2014).

La PGR ofreció este 27 de enero su versión de los hechos. Sin muchas sorpresas ratificó la hipótesis que ya había venido manejando según la cual los normalistas de Ayotzinapa fueron secuestrados en Iguala y entregados en Cocula a un grupo de narcotraficantes que los ejecutaron y quemaron. El relato fue presentado por el procurador Jesús Murillo Karam como la "verdad histórica de los hechos, basada en las pruebas aportadas por la ciencia".

También sin sorpresas, los líderes del movimiento de Ayotzinapa rechazaron la versión de la PGR. "Repudiamos la forma en que el procurador quiere cerrar el caso" dijo el mismo martes Felipe de la Cruz, uno de los voceros. El abogado Vidulfo Rosales afirmó que "el expediente no se puede cerrar porque no hay certeza científica de que los compañeros hayan sido asesinados en Cocula". Rosales afirmó que la tesis de la PGR depende de las declaraciones de 4 criminales y que hay indicaciones de que éstas se obtuvieron con tortura.

La PGR afirma que su versión se basa en 487 peritajes, 156 inspecciones ministeriales, 386 declaraciones ministeriales y 39 confesiones de implicados. Los voceros del movimiento de Ayotzinapa responden que son testimonios de criminales inducidos por tortura, que no se ha podido identificar por ADN más que a uno de los normalistas y que la PGR no investigó más a fondo el posible involucramiento del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, o del Ejército.

Para mí el tema no es cuestión de dogma. La poca transparencia de los procesos judiciales en México no nos permite a la mayoría tener acceso a los expedientes. Podemos suponer que los peritajes, inspecciones, declaraciones y confesiones son sólidos, pero no tenemos forma de revisarlos. Me inquieta en particular la opinión de académicos, como Jorge Montemayor del Instituto de Física de la UNAM, de que el calor que se podría haber logrado con el fuego descrito por los testigos no podría haber calcinado los cuerpos de los estudiantes. La PGR afirma que otros científicos dicen lo contrario, pero no sabemos quiénes son ni qué criterios utilizaron para su evaluación.

Del otro lado, el movimiento de Ayotzinapa siempre ha parecido más interesado en montar una rebelión política contra el "gobierno neoliberal" que en averiguar realmente qué pasó con los normalistas. Ha mantenido siempre la consigna "fue el Estado" sin importar la información disponible.

Para la resolución de este caso, la PGR debe enfrentar una exigencia superior a la normal. No se trata nada más de contar con pruebas suficientes para convencer a un juez. Quizá esto ya se ha logrado. El cúmulo de testimonios y periciales parece suficiente para demostrar jurídicamente la responsabilidad de la mayoría de los involucrados, a menos que se compruebe que hubo tortura. Pero ahora no sólo hay que convencer a un juez sino también a una nación acostumbrada a cuestionar toda investigación oficial.

El caso de los normalistas de Ayotzinapa enfrentará los mismos problemas de la investigación sobre el homicidio de Luis Donaldo Colosio. Poco importaron las investigaciones y las pruebas acumuladas en 69,000 fojas que llevaron a confirmar una y otra vez la tesis del asesino solitario. La tesis de la conspiración demostró siempre ser más poderosa. Hasta la fecha casi no hay nota periodística sobre el homicidio que no declare que el crimen nunca se resolvió.

Lo mismo pasará, me parece, con el caso de Ayotzinapa. Al final el procurador podrá tener la verdad jurídica y lograr la condena de muchos en el centenar de personas detenidas por su participación en la matanza. Pero la verdad histórica bien puede ser la misma del caso Colosio.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Torreón del 29 de enero de 2015).

Nos encanta tanto la teoría de la conspiración que nos olvidamos de los hechos. Se quiere tejer tanto con base en especulaciones que se deja de lado lo que sí se sabe, que es la base para cualquier investigación cierta. Se tiene tanta predilección por cortar cabezas que se olvida cambiar, más allá de los nombres, las estructuras, métodos y conceptos. En la fuga del "Chapo" Guzmán, por supuesto que debe haber habido una conspiración y debe haber responsables, pero en ese camino, para tener claros los límites de los mismos debemos partir de los hechos.

Ya sabemos cómo se fugó el Chapo. Caer en especulaciones sobre si fue de otra manera o si hubo un oscuro acuerdo para dejarlo ir, es absurdo. Como decíamos ayer si se hubiera ido por la puerta principal, como lo hizo en Puente Grande, no sería tan lastimoso para las autoridades como no haber descubierto un túnel de 1,500 metros a 10 de profundidad, construido en un mínimo de 6 meses, donde se generaron casi 400 camiones de tierra, donde se llegó exactamente a las regaderas, contando, por ende, con planos que les permitieran sortear los obstáculos que cualquier construcción de esas características tiene para vulnerar un penal de máxima seguridad. Es obvio que hay complicidades, pero también un ablandamiento de las medidas de seguridad que fueron de la mano con una estrategia que también siguió el "Chapo" en la fuga de Puente Grande, cuando reclamaba por sus derechos humanos, logrando algunos privilegios, para disfrazar el plan que estaba gestando.

Pero eso no garantiza nada: "El Chapo" se fugó en el 2001 utilizando, en el fondo, los mismos métodos que ahora, 14 años después. Hemos avanzando en muchos puntos pero el sistema termina siendo igual de vulnerable ante la corrupción. Ese es el centro: han pasado 3 sexenios pero no se ha podido blindar la seguridad ante la corrupción, ni se ha construido una base en la seguridad pública que lo permita.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 14 de julio de 2015).

Lo más trágico para el gobierno priista de Peña Nieto es que incluso si fuera cierta la versión de que "El Chapo" se fugó por ese túnel, la gran mayoría de los mexicanos no cree en esa versión.

Rubén Martín
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 15 de julio de 2015).

Las teorías de la conspiración resultan tan eficaces porque dan la apariencia de ser infalibles. ¿Cómo demuestra usted que el gobierno federal no capturó al Chapo con la única intención de tapar su ineptitud en las investigaciones sobre Ayotzinapa? ¿Qué argumento podría desmentir la idea de que Enrique Peña Nieto necesitaba urgentemente a Guzmán Loera ante un dólar que se encarece más cada día? El encanto de estas narrativas está íntimamente relacionado a su infalibilidad; son ideas absurdas, pero que son imposibles de desmentir -tampoco de probar-.

Las teorías de la conspiración parten de una idea que parece simple, pero que esconde toda una concepción sobre la realidad: el convencimiento de que el mundo que vemos, que analizamos y que discutimos, es un mundo creado por intereses que no podemos comprender. Intereses invisibles que se mueven en la sombra y que son inalcanzables para la corta mente de los ingenuos. Todo es un gran teatro de operaciones, la política es la más acabada de las puestas en escena. Los poderosos del mundo, sean estos capos del narcotráfico o presidentes de naciones periféricas, se confabulan para vendernos una cortina de humo que esconde de la lente pública lo inconfesable de sus intereses. No importa la ideología de unos y de otros, el poder siempre actúa cohesionado y con el único impulso de conservarlo y ampliarlo. Los conspirólogos entienden que la realidad no depende de la actuación de usted o de la mía, sino que todo es un cálculo racional del "poder", que mueve al mundo de la política, de la economía y de la sociedad, tal cual se desplazan a las fichas en un tablero de ajedrez. Los conspirólogos son al final el pesimismo llevado al extremo. La realidad es ficción pura, la gran pantalla que esconde el atraco que se mueve en lo subterráneo.

Lo que resulta llamativo es la contradicción sustancial en la que caen los elucubradores de estas versiones. Por un lado, en las redes sociales no se cansan de repetirnos que tenemos a un Presidente que raya en la ineptitud, incapaz de construir un discurso medianamente sólido y desprovisto de virtudes para manejar este país. Sin embargo, cuando emiten sus profundas reflexiones sobre las verdaderas motivaciones de los acontecimientos, parecería que el gobierno federal es omnipotente, que cuenta con tanta habilidad como para imponernos a todos una versión de los hechos cuando se siente acorralado por el precio del petróleo o por la escalada del dólar. Son ineptos para gobernar, de acuerdo a los conspirólogos, pero innegablemente hábiles para engañar a la opinión pública y controlar nuestras mentes. Peña Nieto podrá tener todos los problemas del mundo, pero es capaz de moldear la realidad, mover las piezas del ajedrez político y social, y entretejer una conspiración con el Gobierno de Estados Unidos, la CIA y hasta la DEA, para que los mexicanos no hablemos de la devaluación del peso. A esos extremos llegan los conspirólogos, a pensar que el Presidente es capaz de alterar la realidad y manipular los hechos, cuando le conviene.

Asimismo, las grandes teorías sobre las cortinas de humo dependen de que sus defensores partan de la existencia una sociedad hueca, ingenua y dispuesta a tragarse todo lo que ve en la televisión. Y es que detrás de la captura del Chapo o de la historia de amistad y colusión entre Kate del Castillo y Joaquín Guzmán Loera, o hasta de un partido de futbol, siempre habrá para los conspirólogos una sociedad dispuesta a enajenarse. Una sociedad tan absurdamente acrítica que compra cualquier versión, por infantil o incompleta que sea. Quienes nos alertan a entender que detrás de la captura del Chapo está la intención presidencial de que olvidemos la devaluación del peso o que el petróleo está tocando mínimos en la última década, asume que la ciudadanía es tan maleable e influenciable, que pica cualquier anzuelo que lanza el gobierno.

Me resulta increíble que sean tan ignorantes sobre la auténtica idiosincrasia de la sociedad mexicana. Los estudios comparativos sobre confianza institucional, dejan en claro que la opinión pública mexicana se encuentra muy lejos de ser influenciable por la versión que las autoridades dan sobre hechos polémicos. De acuerdo a la encuestadora Buendía y Laredo, 58% de los mexicanos cree que Mario Aburto "siguió órdenes" para asesinar a Luis Donaldo Colosio. Sólo 12% da por buena la versión oficial. O en el caso de Ayotzinapa, 64% no cree en la famosa "verdad histórica" del gobierno federal. Así, podríamos ir una a una de las versiones oficiales sobre acontecimientos históricos y nos daremos cuenta que son muy poquitos los que terminan creyendo en la narrativa oficial.

Los conspirólogos, los amantes de las "cortinas de humo" son también acérrimos críticos del principio filosófico llamado "la Navaja de Ockham". Dicho principio se resume así: "en igualdad de condiciones, con las mismas consecuencias sobre la realidad, la teoría más simple tiene más posibilidad de ser la real". Es decir, cuando nos situamos en la realidad, y para analizar precisamente la motivación detrás de la re-recaptura del Chapo, nos deberíamos de preguntar de acuerdo a este principio: ¿Es la captura del Chapo una cortina de humo eficaz para que los mexicanos olvidemos súbitamente las condiciones económicas del país o la corrupción que acecha al gobierno federal? ¿No será que la explicación más simple es que Peña Nieto lo capturó para, sino corregir, al menos atenuar el ridículo mundial de su fuga? Entre la conspiración para frenar el debate sobre el tipo de cambio y la apuesta de un gobierno por un limpiar un error histórico, la verdad es que me quedo con la 2a.

No habrá un solo suceso mundial que no impulse a algún talentoso activista de las redes sociales a opinar que todo es simplemente "una cortina de humo".

Enrique Toussaint
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 17 de enero de 2016).

Ahora aparece un nuevo jugador, las redes sociales, y en las últimas protestas con el tema del aumento del precio de la gasolina circularon campañas pagadas en Facebook y Twitter utilizando más de 500 perfiles falsos invitando a saquear tiendas de conocida cadena comercial en la ciudad de México, situación que lograron en varios casos, incluso en Guadalajara y Monterrey. En este tipo de situaciones exigimos a las autoridades mano dura y a los jueces sentencias ejemplares. Que no vuelva a suceder.

A los mexicanos nos encantan las teorías de complots y en el caso no es la excepción, algunos con una grave miopía se dedicaron a señalar en redes sociales que infiltrados del gobierno era los causantes del saqueo, utilizando el pánico como estrategia para después establecer el orden social y justificar la represión, situación completamente ridícula ya que el Estado no necesita justificar la represión contra vándalos que se dediquen a violentar el orden público y mucho menos al robo descarado. Yo no he visto ninguna represión contra aquellos que se han manifestado en forma pacífica y respetuosa. ¿Pero adivine de quién son muchos de esos perfiles falsos que tratan de manipular a las masas? Sigue algunas y verás a quién apoyan.

Héctor A.Romero Fierro, auditor, contador público, abogado y corredor público
(v.pág.13 del periódico Milenio Jalisco del 6 de enero de 2017).

En México tenemos una propensión natural a imaginar que todo ocurre por una conspiración. "Nada es casual en la política", reza el adagio.

Y, no es gratuito. Por décadas, los procesos sociales y políticos eran articulados por la autoridad federal. Por el presidente, para decirlo rápido. Había un gran centro de comando que tomaba todas las decisiones. No había causalidades.

Si la detención de Javier Duarte fuera a favorecer inequívocamente al PRI, tal vez podría construirse la hipótesis de que se trató de una maniobra electoral.

Ya las encuestas dirán, pero por lo que se percibe en la opinión pública, no me parece que necesariamente el PRI sea el beneficiario del hecho. Bien podría ser el más perjudicado.

Si observamos lo que hay atrás de tres casos notorios: Yarrington, Lozoya y Duarte, podremos entender.

Que en un caso haya sido la autoridad norteamericana y su larga mano que llegó hasta Italia; que, en otro, el motor sea la confesión de los ejecutivos de Odebrecht ante la autoridad norteamericana; y que, en el otro, sea esencialmente la acción de la autoridad mexicana, así haya ocurrido la detención en Guatemala, no obsta para hacer creer que todo es parte de un solo plan. Nos imaginamos una especie de mano invisible.

Contra lo que muchos creen, la vida y la política son complejas y frecuentemente azarosas. Los tres casos citados no tienen una causa única. Obedecen a procesos diferentes. Lo único que tienen como fondo común es un movimiento internacional de combate a la corrupción.

Este tema está muy lejos de ser un asunto vinculado sólo a los comicios del próximo junio.

Después de las elecciones estatales, el tema seguirá como uno de los grandes asuntos del país, implicando a personajes de todos los colores y banderas.

O ¿acaso alguien cree que se podrá tapar el sol con un dedo? O ¿habrá algún grupo político que se sienta tan puro como para tirar la primera piedra?

Si ya lo imaginó, ni me diga.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 19 de abril de 2017).

Otra conspiración más.


"El 26 de enero [de 2000] y en Tlaquepaque, en punto de las 5 de la tarde, [el Cardenal] Sandoval cumplió esa latosa diligencia y respondiera(sic) 28 preguntas ante el Ministerio Público Federal, a fin de sustentar algunas afirmaciones hechas por él, con la esperanza de que [el Cardenal] Posadas sea promovido para su beatificación."

"En la diligencia estuvieron presentes el arzobispo de Chihuahua, José Fernández Arteaga, y los licenciados José Antonio Ortega Sánchez y Jesús Becerra Pedrote, representantes legales del gobierno del estado de Jalisco."

"Aunque Sandoval Iñiguez dijo que "por el momento" no deseaba hacer uso de ese derecho, tan pronto se le hizo la segunda pregunta, los representante del gobierno panista de Jalisco fueron contratados de manera súbita:"

"-Que diga el declarante si sabe quién es el responsable de la muerte del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo."

"Respuesta.- No sé ni quienes son los autores materiales ni en concreto sé quienes son los autores intelectuales."

"-Que diga entonces por qué ha manifestado en los medios de comunicación que en la Procuraduría General de la República se encubre a los responsables del homicidio quienes, a decir del declarante, son "peces gordos"."

"En uso de la palabra, el licenciado José Antonio Ortega Sánchez (representante del gobierno de Jalisco) manifiesta que en este momento desea ser acreditado por el declarante como su abogado en los términos del artículo 127-BIS del Código Federal de Procedimientos Penales, lo mismo que el señor Jesús Becerra Pedrote, a lo que el suscrito Agente del Ministerio Público requiere al declarante para que exprese de viva voz la designación de los profesionales arriba mencionados, en virtud de que es deseo del licenciado Ortega Sánchez refutar la calificación de "legales" [a] las preguntas formuladas por esta Representación Social de la Federación [...]."

Carlos Marín
(v.pág.20 del periódico Público del 5 de junio de 2001).


"A diez años de las reformas constitucionales al 130, que regularon las relaciones Iglesia-Estado (las 'únicas', ha dicho quien fue su impulsor, el ex presidente Salinas de Gortari, de las que se arrepiente haber sacado adelante en su sexenio)... El peso político que ha adquirido la Iglesia a últimas fechas, y las derivaciones evidentes que devendrán de la visita papal y la canonización de Juan Diego, están lanzando a la Iglesia a buscar una vuelta de tuerca a las reformas del 130 constitucional."

"La canonización de Juan Diego y la visita papal (y qué mejor momento que ése para impulsar la beatificación del cardenal Posadas), deben ser, desde esta perspectiva, la puerta de entrada para esas dos iniciativas que la Iglesia considera clave para su futuro: avanzar con la legalización y completa liberalización de la educación religiosa en las escuelas (incluyendo las públicas) y la autorización de ser propietaria y operar medios electrónicos de comunicación. Iniciativas que han sido respaldadas por el PAN en el pasado y que se inscriben en la lógica, incluso, de la administración republicana de George Bush (sólo faltaría un punto para el trípode ideológico republicano... y es el derecho de poseer y portar armas libremente)."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.22 del periódico Público del 9 de abril de 2002).


"La conclusión oficial fue que el cardenal Posadas Ocampo fue muerto en un fuego cruzado, bien por confusión, bien por accidente."

"Los representantes de la Conferencia del Episcopado, los obispos Luis Reynoso Cervantes, de Cuernavaca, y José Fernández Arteaga, de Chihuahua, aceptaron sin reservas el informe."

"Hace ocho años, las investigaciones de la PGR, jefaturada entonces por Jorge Carpizo, habían concluido exactamente lo mismo: el hecho de que Posadas Ocampo llegara al aeropuerto en un automóvil Ford Grand Marquis, de la misma marca y modelo que usaba El Chapo Guzmán, debió incidir en la decisión del pistolero que le zorrajó catorce balas."

"La versión de la confusión fue corroborada tres años después, en 1996, por un agente del cártel de los Arellano Félix, Alejandro Hodoyán, ante el desaparecido Instituto Nacional de Combate a las Drogas, y después por pandilleros del barrio Logan, de San Diego, que fueron contratados para asesinar a El Chapo Guzmán."

"Pese al informe conclusivo en el último año del gobierno zedillista y su aceptación por parte de los obispos que representaron al Episcopado, el cardenal de Guadalajara se fue de lengua: expresó su rechazo a las conclusiones y aseguró que el de su predecesor fue, ni más ni menos, un 'crimen de Estado'."

"Para intentar sostener su aseveración, Sandoval Iñiguez tejió una historia descabellada: según él, un 'agente del gobierno' (Jorge Carrillo Olea) logró coordinar el enfrentamiento entre las bandas de los Arellano Félix y Joaquín El Chapo Guzmán, en el aeropuerto de Guadalajara; en el preciso momento de la balacera, un 'tercer grupo' intervino para dirigirse de manera específica hacia el automóvil de Posadas Ocampo y un sicario acribilló al arzobispo."

"La actitud del cardenal Sandoval (quien está empeñado en que a Posadas Ocampo se le canonice, lo cual es improbable si murió por accidente y no como mártir, víctima de una conspiración), motivó una carta de los dos obispos que llevaron la representación del Episcopado, extractos de la cual vale la pena leer"

Excelentísimo Señor Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Monseñor Luis Reynoso Cervantes y monseñor José Fernández Arteaga, nombrados por el Excelentísimo señor Presidente de la CEM para tomar parte del Grupo interinstitucional para la revisión conjunta del resultado de las investigaciones del homicidio del Señor Cardenal Don Juan Jesús Posadas Ocampo, creemos deber de conciencia comunicar lo que sigue, sobre todo después de conocer la carta del Señor cardenal Juan Sandoval, dirigida a todos los obispos de México (...). :

No comprendemos cómo el Señor Cardenal justifique su legítima inconformidad con algunas de las conclusiones del dictamen presentado por el Grupo Interinstitucional (...).

El informe que rinde el Señor Cardenal al episcopado mexicano, en el penúltimo párrafo de su comunicado (dice que) '... se va llegando a la certeza jurídica, como fruto del trabajo que se ha realizado por la comisión interinstitucional en estos diez meses, que demuestra la evidencia del complot' (lo cual es sólo una opinión personal de él, que en conciencia la consideramos sin fundamento legal (...).

Repetimos que creemos deber de conciencia comunicar lo anterior, porque de quedarnos callados faltaríamos a nuestro deber al permitir que se formen falsas expectativas de algo que se nos ha encomendado a nombre de Ustedes.

De nuestra parte, estamos convencidos que, sin descartar todavía ninguna de las hipótesis que se han manifestado en el comunicado, el fruto de las investigaciones hasta el presente, refuerzan más la hipótesis de que la muerte del Señor Cardenal Posadas fue circunstancial, derivada del caos y confusión generada por un enfrentamiento entre bandas de narcotraficantes. Sin todavía hasta el momento poder afirmar que es una certeza jurídica...

"¿Cómo puede entonces comprenderse que ahora el cardenal Rivera Carrera diga que 'nunca hemos mantenido ni aceptado la tesis del fuego cruzado. Siempre hemos dicho que ese homicidio fue intencional, por lo que la demanda a las autoridades será la misma de siempre, que realmente se investiguen los móviles y determine quiénes fueron los asesinos'?"

"Tal vez el arzobispo primado de México no recuerde la carta que le fue enviada, como a todos los demás integrantes del Episcopado Mexicano, por los dos obispos que representaron a la agrupación."

"Su relectura hoy (es de desearse) debe alejarlo de algo más grave aún que el homicidio casual de cualquier persona: la fabricación de culpables."

Carlos Marín
(v.pág.20 del periódico Público del 9 de abril de 2002).


"Llaman la atención dos cosas en este capítulo de esa denuncia [la presentada por el grupo parlamentario del PAN en el estado de Jalisco referente al asesinato del cardenal Posadas]: primero, porqué se habla de la primera visita de los Arellano a la nunciatura, en diciembre del 93 y no de la segunda, cuando Ramón y Benjamín Arellano visitan nuevamente a Prigione. Segundo, se confirma la participación del padre Gerardo Montaño como organizador, no sólo de esas dos visitas sino también quien sirvió de intermediario para enviar una carta de los Arellano Félix al papa Juan Pablo II, pero omite el papel que el padre Montaño desempeñó como encubridor de los propios cabecillas de ese cártel el mismo día del asesinato del cardenal, falsificando un acta de bautizo para tratar de darle una coartada a éstos al momento del asesinato."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.24 del periódico Público del 12 de abril de 2002).


"Alentado por la ultraderecha jaliscience y con celo evangélico digno de mejores causas, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez anda también cosechando tempestades. Muchas acusaciones ha vertido para dar causa a su hipótesis de que el asesinato de su antecesor el cardenal Posadas fue un crimen de Estado. No ha presentado sin embargo ninguna evidencia nueva y contundente. Ya hay quien sostiene que lo único que falta por abrir en el caso Posadas es una línea de investigación a propósito de las relaciones entre el narcotráfico y la alta jerarquía eclesiástica. Así las cosas el anuncio de la reapertura de la investigación que hará hoy, si a pesar de todo sigue por aquí, la subprocuradora Lima Malvido -con quien por cierto hay que cuidarse de chocar su automóvil- puede salirle como un tiro por la culata al rijoso cardenal tapatío y de refilón a toda la jerarquía. No muy lejos está el asunto de las 'narcolimosnas', tampoco el de 'las relaciones peligrosas' entre algunos clérigos de la diócesis de Tijuana y el cártel de los Arellano Félix, quienes por cierto recibieron y nada menos que en la sede diplomática la bendición del nuncio papal Girolamo Prigione. Conste que el Vaticano no ha sido nunca muy escrupuloso con sus relaciones."

Epigmenio Ibarra.
(v.pág.21 del periódico Público del 24 de mayo de 2002).


"Nadie investiga [en relación al asesinato del cardenal Posadas] el hecho de que Prigione y Posadas inaugurarían, y para eso habían sido invitados, una mueblería de la familia González Quirarte cuyos vínculos con Amado Carrillo Fuentes son los que posibilitaron la incriminación final del general Jesús Gutiérrez Rebollo según consta en expedientes. Y de esta cita pueden desprenderse infinidad de líneas para situar a cada cual en su justo medio... sobre todo porque el clan citado tenía muy bien cubiertos los flancos."

"Los González Quirarte le apostaron a la segura y supieron coptar a tiempo, nada menos, a la familia Velasco, ligada entrañablemente al expresidente Ernesto Zedillo. El suegro de éste, Fernando, y sus cuñados, Pancho y Héctor, fueron retratados en infinidad de ocasiones en compañía de los citados delincuentes cuya cercanía con "El Señor de los Cielos" y su resistencia se ha vuelto casi legandaria."

Rafael Loret de Mola
(v.pág.13A de Ocho Columnas del 26 de mayo de 2002).


"Según el arzobispo de Guadalajara, esa patología [locura de remate] se manifiesta en el señalamiento que aquél [Jorge Carpizo] hizo el sábado, en el sentido de que Sandoval y sus acólitos han sobornado inclusive a narcotraficantes para intentar fortalecer la mentira de que fue un 'crimen de Estado' el que privó de la vida a su predecesor, Juan Jesús Posadas Ocampo."

"Lo que el cardenal mañosamente calla, es que tales afirmaciones constan en las averiguaciones de la Procuraduría General de la República."

"Por ejemplo, en la declaración ministerial que se levantó a Luis Alfonso Ferráez Ruz en la cárcel de Almoloya, donde dice que a los abogados de Su Ilustrísima tuvo que reclamarles el 'dinerito' que habían 'convenido', y en una grabación del mismo sujeto hablando con su esposa, en que afirma que los achichincles le prometieron 400 mil dólares."

"También existe la declaración ministerial de Roberto Hernández Díaz (quien se ostenta como ex informante de la DEA), a quien le regalaron celular, localizador y estancia en un hotel."

"Oculta el cardenal que sus representantes se han entrevistado en la cárcel con El Profe, un individuo ligado al cartel del Golfo; con Benjamín y Francisco Rafael Arellano Félix, para que declaren a modo y apuntalen la tesis del 'complot'."

Pero los dichos domingueros de Sandoval fueron demasiado lejos: dijo que Carpizo 'tuvo parte en el asesinato del cardenal Posadas' y, lo que es peor, que 'quiere impedir que se aclaren las cosas, porque él organizó el operativo que le dio muerte'."

"Así que este príncipe jalisciense de la Iglesia ya dio con el orquestador del homicidio de hace diez años."

"Alivia saber que está dispuesto a levantar una denuncia penal contra Carpizo, pero al final decepciona."

"¿Cuál es el delito por el que pretende que la policía federal persiga al supuesto 'organizador' de un 'operativo' para asesinar a Juan Jesús Posadas Ocampo?"

"Por... ¡difamación!"

"¿Dónde queda entonces su certeza de que Carpizo es asesino? ¿La tiene o no? Y si no la tiene, ¿para qué abre la boca?"

Carlos Marín
(v.pág.24 del periódico Público del 20 de mayo de 2003).


"Sólo en la mente de un escritor de ciencia ficción, puede desarrollarse la fantasía de conjuntar tres grupos de delincuentes enemigos, 'organizarlos' para aparentar un enfrentamiento, para que el supuesto y no probado tercer grupo homicida ejecute el crimen y de paso también mate a dos de los elementos de la banda de 'El Chapo'."

"Si hubiera algún responsable de un hipotético complot cuya pretensión fuera provocar un enfrentamiento justo al arribo del Cardenal Posadas ¿Cómo pudo adivinar que el 'Chapo' Guzmán tomaría unos minutos para descender de su vehículo después de dar una vuelta de seguridad al estacionamiento y que este hecho coincidiera con la llegada del prelado?"

Luis Reynoso(+), fallecido obispo de Cuernavaca
(v.pág.4A del periódico Mural del 22 de mayo de 2003).


"Francisco Reynoso Galván, sobrino del fallecido Obispo Luis Reynoso, acusó al Cardenal Juan Sandoval Iñiguez de tratar de ensuciar la memoria del ex titular de la Diócesis de Cuernavaca, debido a que se opuso a la tesis del complot en el asesinato del Cardenal Posadas Ocampo."

"'Mi tío tenía una pena y era que los obispos no estudian. Todos ellos se alinean al Cardenal Sandoval porque él pesa en los ascensos... La necedad puede traerle un costo a la Iglesia católica'."

"'Para que Sandoval llegue a cubrir sus intereses, debe desmoronar un trabajo serio. El está empecinado en ensuciar la memoria de Monseñor Luis Reynoso y no es justo que lo ataquen después de muerto'."

"Hizo un reconocimiento a Miguel Angel Alba Díaz, Obispo de La Paz, Baja California, quien en días recientes afirmó públicamente que no comparte la teoría del complot que sostienen el Grupo Jalisco y el Cardenal de Guadalajara, porque se sustenta 'en declaraciones de fe y certezas morales'."

"Reynoso Galván sostuvo que el titular de la Arquidiócesis de Guadalajara ha cometido faltas a la verdad cuando refiere que el Obispo de Cuernavaca tuvo presiones para que se subordinara a la hipótesis de la confusión que ha sostenido la PGR sobre el magnicidio."

"Desmintió las supuestas presiones y también descalificó otra declaración del Cardenal, quien insiste en que el Obispo Reynoso había resuelto a priori su postura en el Caso Posadas desde antes de participar en el Grupo Interinstitucional que llevaba el seguimiento de la indagatoria."

"'Otra falta a la verdad que comete Sandoval es que él dice que el Obispo Luis Reynoso no fue nombrado por la Conferencia del Episcopado Mexicano para participar en el caso', indica Reynoso Galván."

"Aseguró que su tío siempre dejó las puertas abiertas ante las nuevas pruebas que pudieran surgir y que cambiaran la hipótesis de la confusión en el asesinato, pero que mientras no las hubiera, 'no iba a permitir que se engañara a la Iglesia y a la sociedad'."

(V.pág.4A del periódico Mural del 22 de mayo de 2003).


"Hasta ahora la información a la que he tenido acceso sugiere fuertemente que las hipótesis del fuego cruzado o de la confusión son las más probables. Entiendo que es mucho más atractivo desde el punto de vista periodístico defender la tesis de la conspiración y me doy cuenta también de que dentro de las reglas de la Iglesia el Cardenal Posadas sólo puede llegar a la canonización que tantos desean para él si se le considera un mártir."

"Pero hasta el momento la hipótesis del complot se basa solamente en la idea de que un hombre bueno e importante como el Cardenal Posadas no pudo haber muerto por una simple confusión, en algunas especulaciones sobre lo que pudo haber ocurrido y en declaraciones de supuestos testigos que no han dado la cara ante las autoridades por temor a represalias."

"La hipótesis del fuego cruzado o la confusión se basa, en cambio, en las declaraciones de testigos y participantes en la balacera del 24 de mayo de 1993, en la versión del ex nuncio apostólico Girolamo Prigione sobre lo que le dijeron en confidencia los hermanos Arellano Félix en una reunión en la nunciatura y en las pruebas periciales."

"La conclusión de que la muerte del Cardenal fue producto de un error no la ha mantenido solamente Jorge Carpizo cuando era Procurador de la República. Todos los Procuradores posteriores, y todos los investigadores que ha tenido este caso, han llegado a la misma conclusión."

"Incluso el subprocurador Pablo Chapa Bezanilla, que de 1994 a 1996 llevó la investigación en los tiempos de Antonio Lozano como Procurador general, determinó que no había pruebas para pensar en una conspiración. Esta particular conclusión es importante, ya que Chapa Bezanilla trabajó bajo la hipótesis de que el ex Presidente Carlos Salinas de Gortari estaba de alguna manera detrás del asesinato de Luis Donaldo Colosio y procesó a Raúl Salinas de Gortari por el homicidio de José Francisco Ruiz Massieu. Nada le hubiera sentado mejor que demostrar, como hoy lo sostiene el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, que Salinas de Gortari o algún otro personaje poderoso estaba detrás del asesinato del Cardenal Posadas Ocampo."

"La hipótesis que defienden el Cardenal Sandoval Iñiguez y el diputado panista Fernando Guzmán es alucinante. Supuestamente alguien en el gobierno de Salinas de Gortari logró que las bandas del Chapo Guzmán y los Arellano Félix, que se habían venido matando entre sí durante meses, se enfrentaran a balazos nuevamente, pero ahora en el aeropuerto de Guadalajara. El propósito real era permitir que un tercer grupo se metiera entre los balazos para acribillar al Cardenal e impedirle dar a conocer una información confidencial sobre el entonces Presidente. Lo que no se entiende es por qué los conspiradores no mataron simplemente al Cardenal a la salida de su casa en Tlaquepaque sin problemas ni escándalos."

"El gobierno del Presidente Vicente Fox no ha querido quitar el dedo del renglón y le ha dado a la subprocuradora María de la Luz Lima Malvido, de quien se dice simpatiza con la hipótesis de la conspiración, la responsabilidad de realizar una nueva investigación sobre el caso. Sin embargo, hasta el momento de escribir este artículo la subprocuradora no ha dado a conocer ninguna información que haga cambiar la conclusión fundamental sobre la muerte del Cardenal."

Sergio Sarmiento
(v.pág.6A del periódico Mural del 22 de mayo de 2003).


"Las declaraciones del arzobispo de Chihuahua, José Fernández Arteaga, hechas esta semana a MILENIO y Televisa, en las que descalifica la versión de su homólogo de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, acerca del 'complot' contra Juan Jesús Posadas Ocampo, causaron 'ámpula' en el Episcopado mexicano."

"La conferencia de obispos, oficialmente, dice que 'hay unidad' en torno de Sandoval."

Trascendió...
(v.pág.3 del periódico Público del 23 de mayo de 2003).


"No se crea que respaldo íntegramente la versión de Jorge Carpizo, que sí fue respaldada por todos los procuradores que le siguieron, incluyendo al panista Antonio Lozano Gracia. Desde mi punto de vista, es muy probable que el cardenal Posadas haya sido asesinado, quizás no como parte de una confusión sino como un ajuste de cuentas de bandas del narcotráfico. No digo que necesaria ni probablemente el cardenal Posadas estuviera relacionado con esas organizaciones, pero esa vertiente nunca ha querido ser investigada ni por los sucesivos gobiernos ni por la gente de Sandoval Iñiguez y fue desconocida desde un inicio. Sin embargo, si realmente se quiere saber si Posadas Ocampo murió por una confusión o el suyo fue un asesinato deliberado se debe ahondar en ese tema."

"El cardenal antes de estar en Guadalajara fue obispo de Tijuana, donde conoció y vivió el auge del narcotráfico, controlado por la familia más 'creyente' de ese mundo: los Arellano Félix. Estos financiaron, según muchos testimonios, en buena medida la construcción del lujoso seminario del Río, en la ciudad fronteriza. Un destacado sacerdote, muy cercano a Posadas Ocampo, el padre Gerardo Montaño, fue el director de ese seminario y fue, también, quien falseó documentos y fe de bautizos para otorgarle una coartada a los hermanos Arellano Félix en torno al día del asesinato (aseguró que los hermanos estaban en un bautizo en Tijuana a la hora del enfrentamiento en Guadalajara cuando estaba plenamente comprobada su estancia en la capital tapatía, luego se comprobó que la fe de bautizo había sido falsificada). Meses después, el mismo padre Montaño fue quien llevó, en dos oportunidades, a los Arellano Félix a reunirse con el nuncio apostólico Girolamo Prigione. El padre Montaño nunca ha sido molestado por esas acciones que constituyen, lisa y llanamente, varios delitos: fue enviado unos meses a California y ahora está nuevamente en Baja California a cargo de una de las iglesias más importantes del estado. ¿Por qué si Sandoval y Guzmán Pérez están tan preocupados por lo sucedido con el cardenal Posadas no ahondan en la que es quizás la hebra más clara de una relación, del tipo que sea, de hombres de alto nivel de la Iglesia con bandas del narcotráfico y, particularmente, con una de las que participó en el propio asesinato del cardenal? ¿Por qué no investigan al padre Montaño en lugar de protegerlo y promoverlo?"

"Por supuesto que no lo han hecho ni lo harán, porque el objetivo es demostrar que el cardenal Posadas no murió por una confusión y mucho menos por algún tipo de involucramiento de gente de la Iglesia con narcotraficantes, sino por un complot destinado a provocar, como dice Sandoval, sin mostrar una sola prueba de ello, una regresión en las relaciones entre la Iglesia y el Estado, para volver a confinarla 'nuevamente a las cuatro paredes de una sacristía'. Porque el objetivo es avanzar en la canonización del cardenal Posadas, con todo lo que ello implica para la considerada capital del catolicismo mexicano."

"Pensemos sólo un segundo en esa posibilidad, en el asesinato para hacer retroceder a la Iglesia a 'las cuatro paredes de una sacristía', sobre todo porque el cardenal Sandoval insiste en que el asesinato fue parte de un complot de Estado. ¿Qué sentido tendría para el gobierno de Salinas hacerlo? Como parte del proyecto del salinismo, un capítulo fundamental fue la reforma de las relaciones Iglesia-Estado, las que le costaron muchas de las animadversiones políticas que estallaron meses después de la muerte de Posadas, pero que él consideró parte de una serie de acuerdos estratégicos para su futuro político. El propio cardenal asesinado fue una pieza clave en esas negociaciones y era uno de los principales candidatos para reemplazar al ahora cardenal emérito Ernesto Corripio Ahumada en la ciudad de México, con todo el apoyo del nuncio Prigione. Casualmente, Sandoval llegó a cardenal de Guadalajara impulsado por el propio Corripio, tan enfrentado desde siempre con el nuncio Prigione. Existen muchos testimonios que documentan la buena relación que se había establecido entre Posadas y el propio Salinas. Se ha dicho que Posadas tenía información importante sobre el narcotráfico y que por eso fue asesinado: es probable porque le tocó vivir y ser obispo, y luego cardenal, en dos de las plazas neurálgicas del narcotráfico, pero si tenía información sería sobre todo de los Arellano Félix (cuyos sicarios, por cierto, fueron los que lo asesinaron: eso está plenamente comprobado) y la banda de Tijuana era, es, en el mundo del narcotráfico, la que mayores enfrentamientos tenía con los otros grupos desde mucho tiempo atrás y la que aparentemente menos lazos tenía con el salinismo. ¿Sería que Posadas tenía información sobre los Arellano que llevó a éstos a ordenar su ejecución? Puede ser, pero, entonces, ¿cómo explicar la actitud de su amigo y discípulo, el padre Montaño, en todo esto, cuando cobijó y trató de construir una coartada para eximir a los Arellano Félix de ese asesinato?"

"Juan Sandoval Iñiguez, a pesar de cómo se muestra, no es ningún oscuro personaje de sacristía. Nunca fue párroco, jamás cura de pueblo: estudió en el seminario diocesiano de Guadalajara y en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde se ordenó como sacerdote en 1957. De regreso en México es incorporado en la diócesis de Guadalajara donde es director espiritual y prefecto de disciplina del seminario local (el más grande del mundo, por la cantidad de seminaristas, de donde salen sacerdotes para todos los continentes, donde han surgido 25 obispos y 15 mártires del catolicismo), luego fue vicerrector y en 1980 fue designado rector, cargo que ocupó hasta 1988 cuando fue enviado como obispo coadjutor de la diócesis de Ciudad Juárez (casualidad: otra diócesis enclavada en el territorio más penetrado por el narcotráfico). En abril del 94, en lugar de ser promovido, como se esperaba, como obispo de Juárez, fue designado, con el apoyo de Corripio Ahumada, en la diócesis de Guadalajara, lo que lo convirtió automáticamente en cardenal y en uno de los cuatro hombres más importantes de la Iglesia en México. Cuando asumió esa responsabilidad declaró que pediría 'tratar el caso Posadas con serenidad para no renunciar al derecho de la justicia, pero dejando atrás tristezas y rencores'."

"¡Qué diferencia con el hombre que, nueve años después, acaba de asegurar no sólo que existió un complot de Estado para asesinar a Posadas sino que ese operativo fue dirigido... por Carpizo! El mismo cardenal que hablaba de tomar el caso con serenidad y que cuando fue operado de una trombosis intestinal dejó correr la versión de que había sufrido un atentado; él mismo que cuando tuvo algún malestar gástrico luego de una comida con numerosos personajes de la política, dejó entrever que se lo intentó envenenar porque un tequila le supo extraño. Ahora, este hombre, utilizando el caso Posadas como punta de lanza, ha logrado colocarse en la lista de los posibles papables, un lugar que antes, en México, sólo tenía su adversario, el también cardenal Norberto Rivera. Allí está la diferencia."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.29 del periódico Público del 23 de mayo de 2003).


"Sigue firme la teoría 'de la confusión'. Por diez años seguidos la PGR sostiene que el proditorio asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo se debió a 'una confusión' de los sicarios de dos grupos de narcotraficantes rivales, que se balearon en el aeropuerto internacional de Guadalajara, uno, buscando la eliminación del capo enemigo, 'El Chapo' Guzmán, y el otro respondiendo a una agresión... Los gangsters de los Arellano Félix llevaban quince días en Guadalajara, en espera de que Guzmán hiciera su aparición, cosa sucedida a primeras horas de la tarde del 24 de mayo de de 1983. Los sicarios de los Arellanos supieron con antelación que el 'Chapo' volaría a Puerto Vallarta, a una hora precisa de esa tarde y se apostaron en el puerto aéreo en espera de su enemigo."

"Por otra parte, monseñor Girolamo Prignone, nuncio apostólico en nuestro país, se comunicó con el cardenal arzobispo de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, poco antes de las doce de ese día para avisarle que cambiaba su vuelo México-Guadalajara, para salir en otro de alrededor de las tres de la tarde, arribando aproximadamente a las cuatro, en vez de a las doce del día, como hubiese sucedido de tomar el vuelo inicialmente pactado."

"Casi al mismo tiempo, la camioneta conduciendo al 'Chapo' Guzmán y el auto 'Grand Marquis' color hueso, trasportando a su eminencia Juan Jesús Posadas, vienen de distintos rumbos, a confluir en el aeropuerto Miguel Hidalgo de Guadalajara; Guzmán para abordar uno [vuelo] y Posadas Ocampo para recibir a un ilustre pasajero. Guzmán baja de su camioneta frente al corredor de una de las puertas de cristal de la sala general del aeropuerto, camina hasta ella y al intentar abrirla... El auto de Posadas Ocampo, que ha entrado al estacionamiento, recorre sus callejuelas en busca de un cajón, transcurriendo por la callejuela paralela a la fachada del edificio. Es detenido por otros vehículos, quedando a más o menos treinta metros de donde Guzmán empuja con un brazo la puerta de la sala general. En ese preciso momento se escucha un grito: '¡Ahí está!' y desde la parte superior de las escaleras (la de en medio, eléctrica), al menos un gatillero dispara su fusil automático contra la puerta que intentaba abrir el 'Chapo', haciendo pedazos los cristales..."

"Guzmán, al advertir a hombres armados en la escalera, se tira al suelo y arrastrándose, seguido de un lugarteniente, alcanza un taxi estacionado en la acera. Amagando con una pistola al chofer lo obliga a partir a la carrera... Los gatilleros de dentro del edificio gritan a otros, aparentemente, afuera: '¡Allá va! ¡Allá va!'. Los de afuera, rastreando al 'Chapo' a quien no han advertido, descubren los autos detenidos en el aparcamiento y ven un Grand Marquis, creyendo que es el que les han dicho, usa el Chapo o la esposa del Chapo; lo flanquean, disparando a los dos ocupantes que viajan en el asiento delantero... Simultáneamente, los gatilleros que acompañan al Chapo descubren a los de los Arellano y comienzan a dispararse unos a otros, para cubrir sus mutuas retiradas, dejando al menos una señora muerta en la sala general del aeropuerto y otros en las callejuelas del estacionamiento."

"Dentro de ese lapso de no más de tres minutos, en una camioneta que pasa sin detenerse por la calle frente al edificio del aeropuerto, viaja 'La Rana', verdugo de los Arellano, en misión, según confiesa un mozalbete que dijo ser su cuñado, de supervisar la operación. Para esto, el taxi secuestrado por el 'Chapo', sale del estacionamiento a la calzada que va a la carretera a Chapala."

"Este resumen fue el que circuló antes de que, por lo menos un mes después, se le adjudicaran otros episodios y personajes sospechosos; y la opinión sobre los hechos escuetos, politizada en dos bandos, sirviera como detonador político, muy efectivo por cierto, para fabricar el cambio de partido en el poder, en Jalisco y con esto, el presidencial del año dos mil, por eso, no mataron el suceso, como hubiese sucedido de aceptarse la teoría de 'la confusión', sino intentaron, ciertos jerarcas de la Iglesia católica y los políticos panistas, la 'teoría del complot' mediante la cual el gobierno, en concreto Salinas, había diseñado el martirologio de Posadas Ocampo."

"No estamos diciendo que Salinas o José María Córdova Montoya o los judiciales en helicópteros no fueran capaces de hacer un complot y ejecutarlo; no afirmamos que la teoría de Carpizo de 'la confusión' sea inapelable; no calificamos de estéril la 'teoría del complot' de Salazar Iñiguez; no condenamos que los panistas hayan usado, entre otras cosas, la muerte del cardenal Posadas para debilitar al PRI y acceder al poder. Y no lo hacemos porque, aparte de pretensión inútil, esto de aclarar la muerte del cardenal se ha convertido en 'Juan Pirulero, donde cada quien atiende a su juego'. Sólo informamos que, por décima ocasión, fiscales especiales yendo y viniendo, la PGR vuelve a enfatizar que la 'teoría del complot' no ha podido formalizarse por falta de elementos probatorios y concadenantes que permitan darle 'interés jurídico' suficiente."

"Si la 'teoría del complot', que permitiría hacer 'santo fast track' a Posadas Ocampo, no resulta favorecida por la conclusión final e inapelable del asunto, de todos modos ya el cardenal Sandoval Iñiguez tiene abierta la cripta donde reposan los restos de su antecesor, recibiendo la veneración de los fieles. Tal vez le convenga mejor porque, si lo sigue haciendo mártir de la burocracia judicial, tendrá más arrastre para culminar esa básilica que los otros diecisiete santos no han podido sacar adelante. ¿La verdad jurídica? ¡Bah! ¿La verdad histórica? ¡Recontra bah!"

Francisco Rea González
(v.pág.7/A del periódico El Occidental del 25 de mayo de 2003).


"Procuradores van y vienen y persiste la conclusión de que el homicidio de Posadas Ocampo no fue producto de un complot, como ha venido insistiendo el llamado Grupo Jalisco, que encabeza el cardenal de Guadalajara Juan Sandoval Iñiguez."

"Marisela Morales Ibáñez, coordinadora general de investigaciones de la PGR negó también que existan presiones de terceros en torno a esta investigación, aunque la subprocuradora María de la Luz Lima Malvido haya revelado en una carta que había intereses para obstruir el trabajo de la PGR respecto a este homicidio. En este sentido, no hay que olvidar que la subprocuradora forma parte de aquellos que insisten en que el asesinato del cardenal fue un complot y desde su posición dentro de la procuraduría ha atrabajado activamente para sacar adelante esta hipótesis, aunque ello en el pasado reciente le hubiera costado la presentación de un video en el que se revelan detalles de su vida personal -ahora que está de moda- y sus nexos con la ultraderecha."

Aurora Berdejo en la sección "Vanguardia Política"
(v.pág.7/B del periódico El Occidental del 25 de mayo de 2003).


"Ignacio Flores Ruiz, amigo del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, denunció que fue 'engañado' e inducido para rendir su declaración ministerial y se retractó ante la PGR de su testimonio, en el cual dijo que el purpurado fue amenazado por José Córdoba Montoya días antes de ser asesinado."

"Su desistimiento, al igual que el la testigo Martha Irma Padilla Torres, la vecina de Posadas que había dicho que el Cardenal era seguido incluso por un helicóptero, ponen en entredicho dos de las líneas de investigación sobre la tesis del 'complot' y advierte la siembra de testigos."

"La PGR informó en un comunicado que incluso Victoriano Navarro Casillas confirmó que el 14 de diciembre del 2001 Flores Ruiz fue invitado a un restaurante del DF por Fernando Guzmán, líder panista del Congreso de Jalisco, y José Antonio Ortega Sánchez, abogado del Cardenal Juan Sandoval, para luego ser llevado a declarar."

"La dependencia informó que no existe ninguna razón legal para que Ortega y Guzmán participen en las diligencias del caso Posadas, ya que ellos sólo son coadyuvantes de la investigación como representantes de un solo testigo, que es Angelina Ramírez Tafolla."

"'El Agente del Ministerio Público (MP) ha continuado con el desahogo de los medios de prueba. Sin embargo, de acuerdo a la legislación, no está obligado a avisar a la coadyuvante de cuándo y cómo se han de llevar a cabo las diligencias correspondientes, mucho menos a Fernando Guzmán y José Antonio Ortega.'"

"'Transparencia, objetividad, imparcialidad, legalidad y respeto a los derechos humanos no significan que la actuación del MP quede supeditada a la aprobación o visto bueno de la coadyuvante Angelina Ramírez y menos aún de aquellos a quienes designó sus representantes legales', dice la PGR."

"La dependencia recordó que Ignacio Flores Ruiz, amigo de Posadas, declaró el 25 de febrero de 1995 y el 14 de diciembre del 2001. En la primera, nunca refirió las supuestas amenazas al cardenal de parte de Córdoba Montoya, coordinador de la Oficina de Presidencia del ex Mandatario Carlos Salinas."

"En la segunda ocasión sí lo expresó, pero en esa diligencia comparecieron como testigos de asistencia Guzmán y Ortega, 'quienes le citaron en un restaurante y luego lo llevaron al lugar en que tenía que declarar'."

"Flores indicó esa vez que, según Posadas, el 6 de mayo de 1993 citaron al Cardenal en Los Pinos y que le propusieron que 'no se metiera en el corredor Tijuana-Guadalajara de prostitución' y que a cambio le daban todo lo que quisiera. No aceptó y Córdoba lo quería abofetear."

"El 21 de mayo de 2003 volvió a declarar pero sin la presencia de Guzmán y Ortega ni de Victoriano Navarro Casillas, 'personas a quienes les reclama haberlo engañado e inducido, puesto que dice haber declarado en base a lo que Victoriano Navarro le indicó'."

"Según la PGR, 'libremente y sin presión alguna', Flores señaló que Posadas nunca le manifestó en qué consistían esas proposiciones ni quién se las hizo y que incluso desconocía quién es Córdoba Montoya."

"Por su parte, Martha Irma Padilla declaró el 7 de diciembre de 2001 que Posadas era seguido por un extraño e incluso por un helicóptero, pero el pasado viernes declaró que ese sujeto 'nunca lo relacionó con alguna conducta en contra de alguien y que respecto al helicóptero solamente lo vio en una ocasión'."

(V.pág.9A del periódico Mural del 12 de junio de 2003)


"El Arzobispado de Guadalajara, presidido por el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, afirma la inocencia [de las acusaciones de 'Lavado de Dinero'] del Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Iñiguez. La clerecía cierra filas en su defensa: un obispo afirma que los ataques contra el cardenal son ataques contra el Evangelio. El Príncipe de la Iglesia cubre de injurias a sus adversarios. Los tilda de malvivientes, los llama 'desquiciados', llega a al extremo de nombrarlos asesinos. Mete a la danza al Presidente Fox y al Secretario de Gobernación, y los acusa de promover mañosamente, con oscuros fines, una investigación sin bases. Insinúa la posibilidad de que la Procuraduría General de la República 'siembre' pruebas para perjudicarlo, torciendo así el recto ejercicio de su función. También hace el señor Arzobispo declaraciones pugnaces en las que mezcla por igual a personajes políticos de toda laya. La actitud arrogante y prepotente del dignatario despierta suspicacias. El que nada debe nada teme, declara la sabiduría popular. Habría que esperar una conducta más prudente y serena de su parte, nacida del reconocimiento de que el orden jurídico debe aplicarse por igual a todos. Ante la ley no hay personas sagradas. Si existe una denuncia en contra del señor Sandoval Iñiguez la autoridad está obligada a hacer las investigaciones correspondientes. Clamar en la forma en que lo hace el Arzobispo, incurrir en la notoria desmesura de acusar al Presidente de desviar recursos para provocar un levantamiento tendiente a lesionarlo, propiciar que los feligreses hagan manifestaciones en su favor, todo eso da la impresión de que el prelado quiere tender cortinas de humo y estorbar la acción de quienes investigan su conducta. Si nada turbio ha hecho el Cardenal deje que actúen sus pesquisidores, en la seguridad de que nada hallarán que lo incrimine. De otra manera sus manipuleos políticos, sus desplantes de altanería y soberbia, los denuestos e injurias que profiere, las acusaciones que hace con tanta ligereza, serán base para que muchos piensen que si el río suena es que agua lleva. Por nuestra parte, mientras la belicosa Iglesia y el aturdido Estado mexicanos se trenzan en una más de sus pedestres zacapelas (la enésima desde que Carlos Salinas de Gortari correspondió al apoyo de la jerarquía católica reformándole a su gusto la Constitución), nos atrevemos a expresar el imposible anhelo de que este caso se atienda y resuelva en términos de ley. Que el asunto no acabe -como otros semejantes- en oscuros acuerdos bajo mesa que hacen de nuestro país un territorio donde suceden muchas cosas para que a fin de cuentas no suceda nada..."

Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.pág.7A del periódico Mural del 18 de septiembre de 2003)


"Ayer el ex procurador General de la República [doctor Jorge Carpizo] tuvo cuidado -al menos en el escrito que leyó- de no entrometerse en las convicciones ideológicas del denominado Grupo Jalisco, sino que se centró en el aspecto jurídico del debate."

"La filtración del asunto, piensa, 'consiguió ampliamente crear escándalo, politizar esa investigación ministerial así como otras, para detenerlas en seco, o cuando menos, obstaculizarlas, buscar solidaridad, simpatía y apoyos hacia el señor Sandoval Iñiguez y otros miembros del llamado Grupo Jalisco: Fernando Guzmán Pérez-Peláez, José Antonio Ortega Sánchez y María de la Luz Lima Malvido, más José María Guardia, el empresario y amigo de Sandoval Iñiguez, además de relacionar una investigación completamente ajena como lo es ésta, con el caso Posadas', dijo, y reconoció que 'quien haya realizado la filtración, logró una carambola de tres bandas'."

"Acusado en mayo de manera verbal -¿por qué no ante el Ministerio Público?- por Sandoval de haber organizado el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, y vuelto a calumniar esta semana con el epíteto 'asesino', Carpizo considera que el cuarteto jalisciense, 'en su búsqueda total de impunidad, todo intenta relacionarlo con el caso Posadas, del cual han obtenido ganancias a costa de la justicia y de la fe' (...) porque constituye un 'escudo de impunidad y de más impunidad. Por ejemplo: el hijo de Ortega Sánchez estaba siendo investigado por el supuesto intento de secuestro o extorsión en agravio de dos muchachas menores de edad. Cuando Ortega Sánchez fue citado a declarar porque el vehículo involucrado en esos hechos es de su propiedad, armó un escándalo y recurrió, junto con Sandoval Iñiguez y Fernando Guzmán, a instancias internacionales, alegando persecución por su intervención en el caso Posadas, aunque el propio Ortega Sánchez posteriormente mencionó que la persecución se debía sus[¿a?] denuncias de supuestos secuestros. La señora Lima Malvido, en varias ocasiones, se refirió a supuestos atentados a sus hijos por su participación en el caso Posadas; las investigaciones concluyeron que se debía a accidentes automovilísticos, cuya responsabilidad recaía a sus propios hijos'."

Carlos Marín
(v.pág.26 del periódico Público del 19 de septiembre de 2003).


"La noticia de que la PGR auditaba al Cardenal -derecho que tiene la PGR sobre todos los mexicanos- no atenta a sus derechos individuales hasta en tanto no se le derive una cusación en concreto y no impactó a la opinión pública de Jalisco sino la despostillada que este hecho ha dado a la imagen poderosa del Cardenal a quien sus seguidores consideran con enormes posibilidades de suceder a Juan Pablo II 'porque está luchando como nuevo Wojtyla, (por el asunto de Posadas Ocampo) contra un régimen que lo ataca (que es el que la Iglesia ayudó a imponer en las urnas)'. La agresión no viene de un gobierno enemigo sino del 'gobierno amigo' que no debe estarle muy agradecido."

"La manifiesta debilidad física del Papa, en su reciente gira por Eslovaquia, anuncia la posibilidad de su muerte y con ella, de comenzar la lucha cardenalicia por sucederlo. El año que viene, en Guadalajara habrá una Cumbre Mundial de Cardenales y Obispos. Es, sin duda, un escaparate magnífico para el lucimiento de su eminencia Sandoval. El cumplimiento de una promoción ante la PGR, que implica cierta revisión de archivos contables bancarios, es un golpe al prestigio 'político' del Cardenal pero no en México sino allá, en Roma. Y eso duele..."

Francisco Rea González
(v.pág.6/A del periódico El Occidental del 21 de septiembre de 2003).


"Por razones comprensibles, los delincuentes de toda ralea suelen ser muy religiosos y encuentran en el secreto de confesión la única expiación de las penas a la que están dispuestos a someterse, a cambio de generosos donativos o limosnas. En el telón de fondo... los vínculos -aunque fueran sólo espirituales- de la Iglesia católica con el narcotráfico organizado, que nadie quiere que se aclaren, mucho menos Sandoval."

(Pregunta del webmaster: ¿Creeán los delincuentes que pueden sobornar a las autoridades del otro mundo como lo hacen con las de éste?)

Félix Cortés Camarillo
(v.pág.17 del periódico Público del 23 de septiembre de 2003).


"El cardenal Sandoval Iñiguez está indignado. No concibe cómo el gobierno del cambio, ese en el cual depositaron él y muchos de sus colegas tantas esperanzas, lo está tratando de esta manera. No está acostumbrado a ser el indiciado, sino a ser el que señala y acusa a los demás. No es culpa suya; es parte de su profesión predicar la palabra divina y hacer la moral a los demás. Además, en un país que apenas hace menos de dos siglos eliminó el fuero eclesiástico y que después en la práctica por muchas décadas siguió vigente, no es fácil adaptarse a una nueva situación. El cardenal no está habituado a que le anden investigando sus cuentas y las de sus familiares más cercanos. Ni mucho menos a declarar ante un juez o en un tribunal civil. Más bien, está familiarizado con que funcionarios y dirigentes políticos se inclinen ante él y le besen su anillo, en señal de respeto. Como lo prueba la visita hace apenas unos días de seis legisladores priistas, quienes le manifestaron su apoyo y solidaridad (sin saber o sin importarles si el arzobispo es inocente o culpable). Y como lo prueba el hecho que finalmente el Presidente lo haya recibido en su rancho para darle seguramente explicaciones y no sabemos si disculpas. Sandoval Iñiguez no recibe órdenes de nadie, más que del Papa o eventualmente de la Curia romana. Así que su actitud, mezcla de ira y reto, es en dicha lógica (la suya), comprensible."

"Durante años afirmó que tenía pruebas que darían al traste con la versión oficial del crimen a Posadas. Cuando finalmente las entregó, resultó que no había nada realmente serio que permitiera darle un giro a las investigaciones. Y pese a que los más diversos procuradores generales, priistas y panistas, mantuvieron la tesis de Carpizo, a que la mayoría de los propios obispos aceptaron la versión y que en el propio Vaticano se desentendieron del asunto, el cardenal insistió en sus acusaciones. Como si ésa fuera la mejor manera de generar legitimidad y apoyo en el territorio bajo su jurisdicción. Hasta que alguien se cansó y lo enfrentó a las leyes del país, cambiando su papel de acusador en acusado."

"Sandoval Iñiguez dice que le exigirá disculpas al procurador. Francamente, no veo de qué se tenga que disculpar el general Macedo de la Concha; ¿de cumplir con lo que dice la ley?, ¿de tratarlo como a un ciudadano igual que el resto de los mexicanos? Al cardenal se le olvidó que es inocente, hasta que no se demuestre lo contrario y precisamente su investidura religiosa lo protege de las posibles arbitrariedades que pudieran darse. ¿De qué se preocupa tanto? ¿Por qué la sobrerreacción?"

"La denuncia presentada contra el cardenal también lo relaciona con posible lavado de dinero. La investigación de la PGR tendrá que aclarar este punto. Pero independientemente de ello, es del dominio público que muchos de los narcotraficantes, como buenos católicos, contribuyen con dinero en sus localidades a la construcción de templos y otras obras de caridad o de beneficio social administradas por la Iglesia. Si eso es lavado de dinero, no lo sé. Sin embargo, me parecería que es éticamente cuestionable recibir dinero a sabiendas que su origen no es lícito y que incluso proviene de actividades criminales. El problema trasciende a una determinada arquidiócesis. Afecta a más de una circunscripción eclesiástica y plantea el problema de la difícil relación de la Iglesia con el dinero y con su origen."

"Uno puede pensar que el cardenal es inocente o culpable, que es simpático o detestable. Pero las opiniones personales no deben contar. Lo que debe valer en una República es lo que las personas hacen. Y en ese sentido, la indignación del cardenal me parece injustificada, fuera de lugar y de toda proporción. Su actitud, incluyendo su reunión con el Presidente y su manera de presionar al aparato público, desde mi punto de vista no hace más que alimentar la sospecha de que el cardenal tiene cola que le pisen. Y eso a lo mejor es injusto, pero cada quien (sea el Presidente o sea el cardenal) debe asumir las consecuencias de sus actos."

Roberto Blancarte
(v.pág.18 del periódico Público del 23 de septiembre de 2003).


"El cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, se queja hoy de un oscuro complot en su contra al ser investigado por narcolavado de dinero junto a su muy guadalupano y devoto asesor financiero, José María Guardia (barbaján que hace dos años quiso sobornar a Felipe de Jesús Cantú, alcalde de Monterrey, ofreciéndole dinero a cambio del permiso para poner una más de sus casas de apuestas y, al serle negado, mostró muy ofendido una carta avalando su probidad moral firmada por, nada menos, el cardenal tapatío)."

"Supongo que relacionarse consuetudinariamente con reconocidos narcos como Aguilar o Muñoz Talavera, aceptando sus jugosos donativos cuando fue obispo en Ciudad Juárez, o bendecir sus changarros de calidad y excelencia -como en la célebre foto donde sale en Guadalajara festejando con los Lupercio Serratos la apertura de una carnicería, habiendo también acompañado en otras ocasiones a cristianísimos caballeros como Caro Quintero y Félix Gallardo- es también parte del falso e indigno complot."

"Y todo, dice él, todo por pedir el esclarecimiento del asesinato de otro cardenal, Posadas, su antecesor en la sede tapatía -cuya muerte le ha resultado tan útil-, quien, por cierto, construyó un enorme y muy bien puesto seminario cuando fue obispo de Tijuana con donativos, coincidencia de coincidencias, también del narco, y quien fue muerto en el fuego cruzado entre los sicarios del Chapo Guzmán y sus antes benefactores tijuanenses, los Arellano Félix, al ir a recibir al aeropuerto, válgame Dios, al mismísimo Prigione."

"Como buen león, dice Sandoval Iñiguez que Macedo de la Concha, el procurador, es capaz de sembrarle evidencias, pero que él se amparará en su reputación intachable y su tranquilísima conciencia. De ser así, no se entiende la marcha que convocó vía su propio fanzín para este domingo que, si no se escondiera tras los bordados de su casulla, no llamaría demostración de apoyo sino alarde de músculo o, llanamente, intimidación."

Roberta Garza
(v.pág.19 del periódico Público del 23 de septiembre de 2003).


"La Procuraduría General de la República investiga 17 propiedades en Ciudad Juárez que pueden estar relacionadas con transferencias de grupos de narcotraficantes a la diócesis fronteriza. Todo esto está contenido en el informe que es atribuido a un organismo de inteligencia y que forma parte de las investigaciones que se realizan en contra del cardenal Juan Sandoval y de su socio [?] José María Guardia."

"Todos estos predios, según el informe de 25 páginas, Juan Sandoval Iñiguez (La traición), están relacionados con grupos de narcotraficantes, entre ellos los Aguilar Guajardo y los Muñoz Talavera."

"El documento también hace un recuento de la vida de Sandoval y del entorno en que ascendió al poder que califican de asombroso."

"En el texto se señala que el hermano de Juan Sandoval falleció en 1982 'en condiciones sospechosas y relacionada con un ajuste de cuentas entre bandas locales de narcotraficantes'."

"El documento señala que Juan Sandoval 'siendo vicerrector (nombrado por el cardenal Salazar) amplió sus relaciones con quienes podían financiar el Seminario y poco le importó el origen de los apoyos recibidos'."

"Para 1997 tenía registrados más de 10 mil donadores. Ese dinero muchas veces 'no tenía origen lícito'."

"Incrementó el patrimonio del Seminario 'comprando ranchos y estableciendo criaderos de vacas o recibiendo donaciones de granjas y animales como toros, caballos, cerdos, aves de corral, etc. En el municipio de Nextipac, Totatiche y Tapalpa, tiene granjas y ranchos así como grandes extensiones para el cultivo de maíz. Algunos lugareños dicen que a menudo bajaban avionetas en esas propiedades'."

"Esto explica que la solicitud de información bancaria que hizo la PGR se refiera a esos años y sobre todo desde 1997 cuando empezaron los esquemas de financiamientos más efectivos pero también dudosos."

(V.pág.21 del periódico Público del 23 de septiembre de 2003).


"Dar curso legal a una acusación contra un jerarca de la Iglesia no atenta contra la fe católica, pues ésta descansa en el Jesús del evangelio y en quienes han intentado seguirlo con sinceridad, llámense Pablo o Juan, María o Magdalena, Cura de Ars, Francisco de Asís, Teresa de Avila, Monseñor Romero, uno que otro obispo mexicano, y muchos pecadores estándar, que caen y se levantan. Que un purpurado dejara de ser edificante, no dañaría la fe -ya los ha habido mal portados, recordemos a los Borgia-, pero lastimaría la credibilidad de una institución que tiene el reto de ser coherente con los valores evangélicos y ponerlos en diálogo con el mundo actual, como lo hicieron Juan XXIII y Paulo VI al dar curso al Concilio Vaticano II."

"Don Juan Sandoval tiene ante sí una excelente oportunidad para dar un alto testimonio de ética pública. No debería usar el poder de su investidura ni la ofensa para responder a lo que él llama un infundio. Su respuesta a la averiguación que apenas lo señala como sujeto de investigación, debe darse desde el acatamiento al espíritu de la ley para que la verdad resplandezca, y desde la colaboración con las instituciones democráticas para que cumplan aquello a lo que están obligadas. Como sociedad, nos interesa una indagatoria pulcra."

"Nos apena que el Arzobispo tapatío haya estado mal asesorado al presentarse hace meses en rueda de prensa en un lugar de apuestas en Ciudad Juárez. Y que el Secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano haya 'recomendado' al dueño de tal negocio, una persona de cuestionada reputación, para que la Secretaría de la Defensa Nacional le facilitara portar armas. Cristo quitó la espada a sus seguidores y evitó un zafarrancho en el huerto de Los Olivos."

"Es meritorio que don Juan insista en indagar la verdad de la muerte de su antecesor, pero no debería centrarse en la hipótesis del martirio como única clave aceptable; cada 24 de mayo esta idea suena como un estribillo políticamente explotable por quienes lo han usado como tarjeta de presentación para hacer carrera. Los ciudadanos y la grey católica aún no vemos esclarecida esa indagatoria cuya polarización a pocos convence. Es peligroso fabricar mártires, y más caldear ánimos, en tierras ex cristeras, para defender ahora un fuero que no existe. A favor de don Juan está el derecho a la presunción de inocencia en tanto no se demuestre lo contrario. Servir a la legalidad no lo disminuye: hasta José y María acudieron a empadronarse para cumplir un edicto que no les era cómodo. Los pobres y sencillos supieron de qué se trataba y cantaron la buena nueva."

María Guadalupe Morfín Otero
(v.pág.5A del periódico Mural del 24 de septiembre de 2003).


"El Vaticano está muy preocupado porque el Cardenal Sandoval es miembro de la Comisión de Finanzas del Vaticano, en la que sólo hay cuatro Cardenales del mundo y uno de ellos está bajo el manto de la sospecha, está indiciado; Roma está muy preocupada, de hecho, el Nuncio Bertello está en Roma en este momento, salió inmediatamente cuando se puso agudo el problema."

"Por eso, al Cardenal lo que le interesa es que se llegue lo más rápido posible a las conclusiones de las investigaciones, cosa que es muy difícil porque sabemos que estos procesos duran meses y hasta años."

"El embrollo en el que se está metiendo con esta investigación es fuerte. Si en este momento se hiciera un cónclave y si alguna vez tuvo aspiraciones de tipo pontifical, estaría totalmente fuera de la jugada, no tendría ninguna oportunidad de ser Papa ni de tener ningún papel protagónico a nivel de la Iglesia universal por estas sospechas."

Bernardo Barranco, sociólogo de las religiones
(v.pág.6A del periódico Mural del 24 de septiembre de 2003).


"Hay que diferenciar lo que es una Iglesia que todos respetamos y lo que es una persona. Nadie puede decir 'yo soy la Iglesia', es como si alguien dijera 'yo soy el Estado'. Hay que establecer esa diferencia muy clara, la Iglesia no tiene ningún elemento de duda, todos la respetamos."

Diego Valadés, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas
(v.pág.6A del periódico Mural del 24 de septiembre de 2003).


"Las 'espontáneas' muestras de solidaridad de diputados priistas y de notables panistas responden más al cálculo electoral que a la probable inocencia del cardenal tapatío, el cual no sólo no se aviene a ser un indiciado de la PGR, sino que, a la manera de Luis XIV, el Rey Sol, parece decir: 'la Iglesia soy yo' y cualquier sospecha que se difunda sobre mi persona es un ataque a la casa de Cristo. ¡Órale!"

Juan José Doñán
(v.pág.45 del periódico Público del 26 de septiembre de 2003).


"El Dios de los cristianos se las gasta sin pausa y sin tregua. Nos arrojó del jardín del Edén y lo cerró para siempre ante los feroces ojos de los querubines con la espada de fuego, le pidió a Abraham, como prueba de fidelidad, el sacrificio no consumado de su único hijo y castigó el adulterio de David matándole al fruto de esa unión. Armó a Moisés con las terribles plagas que asolaron Egipto y luego le indicó arrasar todos los reinos que se interpusieran entre su pueblo y la tierra prometida: bajo su espada pasó copiosa la sangre de los amalecitas, amorreitas, cananitas, jetitas, ferecitas, jeveitas y jebusitas."

"Fiel seguidora del Dios de los ejércitos parece ser nuestra jerarquía nacional. En la marcha de intimidación -que no de apoyo- convocada el domingo pasado a pedido de Sandoval Iñiguez no faltaron los aguerridos gritos de: '¡Viva Cristo Rey!' y '¡Vivan los mártires cristeros!'. Haciendo el uno-dos escuchamos el discurso del cardenal, quien le achacó todos los males de la patria a 'las fuerzas del mal': apelativo perfecto para desatar entre la grey una paranoia difusa pero efectiva. Por alguna razón, esto no me resultó ni la mitad de cómico que aquel 'los malosos' que utilizara Zedillo."

"Quizá porque los alcances del músculo eclesiástico son más sutiles pero mucho más letales que los de cualquier otra organización política porque, precisamente, se basan en una doble función, en un muy maquiavélico juego de ambivalencias que logra escudar y proteger a sus miembros entre sus bifurcaciones de sagrado laberinto: cuando se acusa, con o sin fundamento, a Juan Sandoval Iñiguez, ¿se acusa al ciudadano mexicano o al sacerdote? Y, cuando éste responde mostrando la envergadura de su propio ejército -porque los miles de devotos que salieron a la calle el domingo pasado eso son: un ejército dispuesto, convencido y fiel, armado con la certeza del dogma impenetrable y pagado con la promesa del martirio y la vida eterna-, ¿se responsabiliza el pastor que defiende con dignidad sus cristianísimos valores, o el acusado convertido en vil agitador social, sin diferencia alguna con nuestros arcaicos líderes sindicales, mezquinos y de pacotilla? Cuando el Vaticano, a través de su comisión para América Latina, manda una carta de apoyo al cardenal, ¿está interfiriendo una potencia extranjera -el Estado Vaticano- con asuntos exclusivamente nacionales, o lo que se recibe es sólo el noble exordio de una santa y milenaria institución? Cuando el presidente invita al cardenal a la piñata de su mamá, ¿está invitando al buen sacerdote, o al indiciado?"

"El problema es que, en ese juego de caretas, la claridad jurídica no puede más que perderse entre enredos históricos y entendidos extraoficiales: en un país tan atávico como el nuestro, al enfrentarnos a la armadura de una sotana nunca sabemos bien a bien con cuál de las dos caras de Jano estamos lidiando, si con la humana o la divina. Y no lo sabremos jamás mientras permitamos que existan mecanismos e instituciones que generen personas que, por encima de cualquier consideración cívica o incluso legal, estén dispuestas a volcarse a las calles sin saber bien a bien a qué amo le están sirviendo ni para qué."

Roberta Garza
(v.pág.19 del periódico Público del 30 de septiembre de 2003).


"Sí, 15, 20 mil personas salieron a manifestarse el domingo en Guadalajara en apoyo al cardenal Sandoval Iñiguez, pero ese mismo día se firmó, probablemente, su derrota, parcial es verdad, pero en estos días contundente, dentro de la lucha interna de la jerarquía eclesiástica mexicana. Ese domingo, la influyente revista italiana Panorama, dijo que había, finalmente, cuatro firmes candidatos a suceder a Juan Pablo II y que uno de ellos era mexicano: el arzobispo de la Ciudad de México, Norberto Rivera. Y para hacer una jornada completa, ese mismo día el Vaticano anunció el nombramiento de 31 nuevos cardenales, uno de ellos también mexicano y cercanísimo a Norberto Rivera: el responsable de la pastoral de salud de la Santa Sede, Javier Lozano Barragán. No fueron buenas noticias para Sandoval."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.23 del periódico Público del 30 de septiembre de 2003).


"Los diputados Julián Angulo y Fernando Guzmán Pérez Peláez fueron designados por la bancada del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados para darle seguimiento a la investigación que realiza la Procuraduría General de la República en torno a la presunta participación del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez en actividades relacionadas con el lavado de dinero."

"Actualmente, la Procuraduría está terminando de hacer un rastreo de las cuentas bancarias del Cardenal de Guadalajara y de algunos de sus familiares más cercanos, así como también los de José Antonio Ortega Sánchez, quien funge como abogado del prelado en al caso Posadas."

"Otros nombres que se han ventilado son los del empresario José María Guardia López; el ex Cardenal de Guadalajara, José Salazar López, muerto en 1991, e incluso del propio Guzmán Pérez, quien no obstante será el encargado de proponer a la bancada panista las conclusiones sobre el tema."

(V.pág.24 del periódico Público del 30 de septiembre de 2003).


"Para explicar el por qué de las investigaciones de la Procuraduría General de la República contra el cardenal Juan Sandoval por presunto lavado de dinero, se han planteado diversas hipótesis."

"La primera de ellas obedece a las propias declaraciones oficiales, tanto del procurador como del secretario de Gobernación y del Presidente Fox, en el sentido de que 'nadie está por encima de la ley' y que el cardenal, independientemente de su alta investidura eclesiástica, ha sido acusado por un presunto delito que el Gobierno tiene la obligación de investigar."

"Sin embargo, a juzgar por las reacciones que reciben y difunden los medios de comunicación social, son pocos los ciudadanos que admiten tal versión; por lo general dividen sus opiniones en otras tres hipótesis."

"Una de ellas, apoyada por conocedores de la realidad política nacional, es que el Presidente Vicente Fox, por muy errático que haya sido su Gobierno, no hubiera tomado una decisión de esta naturaleza, la de investigar al cardenal Sandoval, si no hubiese recibido una fuerte presión del exterior, como por ejemplo, del Gobierno de los Estados Unidos a través de la DEA, es decir, de la oficina estadounidense encargada del combate al narcotráfico."

"Tal hipótesis tiene, sin embargo, una debilidad: el Gobierno de Estados Unidos conoce más de la historia e idiosincrasia de los mexicanos, que muchos políticos de este país, sobre todo en cuestiones religiosas, de suerte que difícilmente la Casa Blanca trataría de enfrentar al Gobierno de Fox contra la Iglesia, sabiendo que esto podría constituir una amenaza para su propia seguridad."

"Otra hipótesis proviene de quienes creen que el ex Presidente Carlos Salinas y algunos de sus amigos, entre ellos Carpizo, pudiera estar detrás de esta embestida contra el cardenal Sandoval, para que ya no exija justicia por el asesinato del cardenal Posadas. Por lo que toca a Carpizo, esto es posible, pero no en el caso de Salinas, principal perjudicado por dicho crimen. Alguien dijo en su momento algo muy lógico: las balas que mataron a Colosio y a Posadas no iban contra ellos, sino contra Salinas."

"Una última explicación, apoyada por algunos políticos e intelectuales, es que los ataques al cardenal Sandoval podrían provenir directamente de la residencia oficial de Los Pinos, como resultado de una inconformidad contra la Iglesia, debido a ciertas necesidades particulares que el Vaticano se negó a satisfacer."

Javier Medina Loera
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 1o. de octubre de 2003).


"Si en el fondo del asunto está el asesinato, insuficientemente aclarado, del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, lo sensato hubiera sido elevar, desde el principio, el nivel de la discusión; en homenaje a la verdad -en primerísimo lugar-, a la inteligencia de los mexicanos y al decoro de la sociedad, hubiera sido que un jurista prestigioso (Carpizo), y un hermano en el episcopado de la víctima (Sandoval), hubieran tendido puentes de diálogo para aproximarse, como reza el proverbio, por medio de la discusión, a la luz."

"(La Real Academia, por cierto, define 'discusión' como 'contender y alegar razones -no epítetos ni descalificaciones gratuitas y apriorísticas como la de 'las fuerzas del mal'- contra el parecer de otro')."

"Carpizo, las autoridades judiciales y aquella 'comisión interinstitucional' -varios obispos incluidos-, concluyeron que el asesinato de Posadas fue una desgraciada casualidad. Descartaron la intencionalidad. El cardenal Sandoval, desde el momento mismo en que se leía el texto de las conclusiones, expresaba, con gestos elocuentes, su desacuerdo. Desde entonces ha insistido en su hipótesis: 'crimen de estado'..."

"Carpizo, o los procuradores subsecuentes, pudieron haber dicho: 'Muy bien: ¿quién pudo haber fraguado ese crimen?... ¿El entonces presidente, Carlos Salinas, a pesar de que la cordial relación entre ambos -coautores, con el ex nuncio Prigione, de las reformas al Artículo 130 de la Constitución, y promotores, 'al alimón', del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Mexico y la Santa Sede- era pública y notoria?... ¿Qué motivos podía haber tenido?... ¿Que Posadas, como se ha dicho, tenía pruebas de la vinculación de los hermanos Salinas (Carlos y Raúl) con el narcotráfico?... ¿Qué se suponía que podía hacer Posadas con dichas pruebas?: ¿difundirlas?; ¿promover una indagatoria, como la actual de la PGR contra el cardenal Sandoval?; ¿hacerlas llegar al Papa?... Y en este caso, ¿qué se suponía que podría hacer Su Santidad con aquellos documentos?... Además, si la propia ama de llaves de Posadas declaró que el portafolio que supuestamente llevaba el señor arzobispo el día del crimen no sólo no fue robado sino que 'nunca salió de la casa', ¿dónde se supone que quedaron esos papeles tras el asesinato de Su Eminencia?... ¿Por qué sus remitentes no enviaron copias, después del crimen, a otros prelados y al propio cardenal Sandoval, tan urgido -supondría cualquiera- de pruebas de su teoría?... Y, en fin, ¿cómo pudo montarse la compleja escenografía del crimen, si Posadas decidió ir al aeropuerto a recibir a Prigione unos minutos antes de los hechos?...'"

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 1o. de octubre de 2003).


"Tan fácil que sería dejar que la averiguación de la PGR avanzara y la inocencia del prelado tapatío resplandeciera, dejando al descubierto las tenebrosas infamias de sus acusadores. ¿O es que Sandoval Iñiguez oculta algo? Si no es así, ¿para qué desacreditar a las instituciones de procuración de justicia y la vida institucional del país? ¿Para qué salir con la superchería de 'las fuerzas del mal' que impiden el avance de la patria?"

Juan José Doñán
(v.pág.49 del periódico Público del 3 de octubre de 2003).


"La lucha por el esclarecimiento del crimen contra Posadas Ocampo ayudó al cardenal Sandoval Iñiguez a posicionarse en la mentalidad italiana."

"El esfuerzo parecía tener éxito al grado de conceder a Sandoval Iñiguez un importante congreso mundial eucarístico, para 2004, además de chambas en dos importantes agencias mundiales del Vaticano. De este modo, Sandoval alcanzó más popularidad e influencia que el primado de México Rivera Carrera. ¡El cardenal de Guadalajara defendía el honor de un mártir! Muchos, en Jalisco y en el país, llegaron a pensar que Sandoval 'tenía boleto' para la sucesión papal tanto o más que Rivera Carrera."

"Entonces, los acontecimientos se enmarañan con singular veletudineidad..."

Francisco Rea González
(v.pág.7/A del periódico El Occidental del 5 de octubre de 2003).


"En un estudio realizado por la PGR se da cuenta de los elementos que sustentan la investigación sobre presunto lavado de dinero que habría sido cometido por Juan Sandoval y que está centrada en un documento sin firma que pudo ser elaborado por algún área de inteligencia del gobierno mexicano."

"Para las autoridades ministeriales 'la sola noticia de un hecho delictuoso' es motivo suficiente para iniciar una indagatoria ya que 'la denuncia y la querella no son necesarias tratándose de delitos que se persiguen de oficio'."

"Todos los delitos de los que se hace mención en la denuncia presentada por Jorge Carpizo 'son perseguibles de oficio, lo que permite establecer que el Ministerio Público una vez que tiene conocimiento de la probable comisión de los delitos cuenta con la aptitud legal para investigarlos, pues aceptar lo contrario sería condicionar la facultad investigadora del Ministerio Público a la voluntad del denunciante para ratificar o no su denuncia, lo que daría efectos a la misma de requisitos de probabilidad, lo cual dejaría en manos de particulares la posibilidad de que se de cumplimiento al mandato constitucional'."

"En el estudio que realizó la PGR para sustentar la investigación que ahora se encuentra en curso, se señala que la Tesis VII.P. J/21, página 620, del Tribunal Colegiado en Materia Penal, Séptimo Circuito, señala que 'denuncia en materia penal debe entenderse por la noticia que tiene el Ministerio Público de la existencia de un hecho delictuoso'."

(V.pág.28 del periódico Público del 14 de octubre de 2003).


"Dar pie a una investigación consistente es lo menos que debería permitir el cardenal Sandoval antes de manipular la información y antes de dirigirse al Presidente, como si la justicia se depositara en un hombre y no en las instituciones."

Jesús Ortega Martínez, coordinador de los senadores del PRD
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de octubre de 2003).


"La semana antepasada la Procuraduría General de la República desechó tres líneas de investigación de las ocho sobre las que vienen otra vez trabajando para esclarecer el 'Caso Posadas' que fue abierto por la entonces ex subrpocuradora María de la Luz Lima Malvido. Y esas tres líneas eran sobre las que Guzmán Pérez y demás seguidores de la hipótesis del complot fincaban su postura mantenida durante varios años, sin ofrecer pruebas que las soportaran. Estas tres hipótesis desechadas son:
  1. Que personal de la PGR había viajado a Jalisco para investigar el asesinato, antes de que el crimen se registrara. La Procuraduría informó que luego de 48 declaración ministeriales que se tomaron, no se logró confirmar ni acreditar este testimonio que se basaba en bitácoras de vuelos no certificadas, tal y como en su momento lo advirtió el ex procurador Jorge Carpizo McGregor.
  2. La presunta participación en la investigación del asesinato, de elementos del CISEN en Jalisco, pues nunca se aportaron ni entregaron pruebas que así lo confirmaran y el propio organismo negó haber participado en ellas.
  3. El que los verdaderos autores materiales de la muerte del cardenal Posadas Ocampo eran los ahora extintos agentes de la Policía Judicial Federal, Gurtz Tijerina y José Luis Caballero. La PGR concluyó que nunca se corroboró esta versión y que, además, 'El Negro' Mariscal -hoy encarcelado- confesó haber sido quien disparó en contra del Cardenal por confusión.
"Toda esta información fue dada a conocer a los medios de comunicación el día jueves seis de este mes y publicada un día después. En esta ocasión, ninguno de los promotores de la hipótesis del complot hizo declaración alguna ni tampoco ningún reportero fue en busca de ellos para conocer su opinión. Curiosa y extrañamente, Guzmán Pérez ahora guardó silencio."

Julio César Hernández Gutiérrez
(v.pág.10A de Ocho Columnas del 17 de noviembre de 2003).


Que en la reunión de la Conferencia del Episcopado Mexicano de la segunda semana de noviembre, uno de los grandes perdedores fue Juan Sandoval.

Los obispos de las regiones trabajaron sus ternas de manera que Sandoval Iñiguez y Norberto Rivera, los dos cardenales protagonistas de la Iglesia en los medios, quedaran fuera de toda comisión.

Que el primer reclamo salió del arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval, después de explicar todas sus ocupaciones por los encargos vaticanos: reclamó el que no lo hubiesen incluido en ninguna terna.

La respuesta vino del obispo de La Paz, Miguel Angel de Alba Díaz, quien dijo que, mientras no se aclarara el asunto con la PGR, era mejor que el cardenal no figurara.

Que quien quiso defender a Sandoval fue Emilio Berlié, actual obispo de Mérida y antes de Tijuana, aduciendo que había que apoyar a Juan Sandoval en este trance tan difícil y que una buena señal sería un cargo de la CEM.

La contestación fue a la yugular: le dijeron a Berlié que mientras no se aclare el asunto del bautizo inventado de los Arellano y el caso del padre Montaño, la palabra del cardenal estaba en entredicho.

Trascendió...
(v.pág.3 del periódico Público del 25 de noviembre de 2003).


"Una noticia que fue colocada en espacios discretos, pero que tiene una gran importancia y que puede ser determinante para definir el curso del 'Caso Posadas': la declaración de José Alberto Márquez Esqueda, alias 'El Bat', y Miguel Angel Quiñones Sánchez, alias 'El Pato'."

"Ambos sicarios de los hermanos Arellano Félix confirmaron lo que, pese a las evidencias, hay quienes se niegan a creer: la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue consecuencia de una confusión."

"Esta noticia apareció apenas 24 horas después de que el procurador general de la República, Rafael Macedo de la Concha, compareció ante los diputados federales, miembros de las comisiones de Seguridad Pública y Justicia y Derechos Humanos, y en donde fue increpado por el legislador panista jalisciense, Fernando Guzmán Pérez, quien insiste a sus compañeros que se integre una nueva comisión legislativa para investigar el crimen ocurrido el 24 de mayo de 1993, pese a que él participó muy activamente en la denominada Comisión Interinstitucional para el 'Caso Posadas', y la que no llegó a ningún acuerdo ante la postura del llamado 'Grupo Jalisco' de insistir en el complot, pese a no presentar pruebas sólidas para sostener esta hipótesis."

"Apenas un día después de estos hechos en San Lázaro, se da a conocer lo que estos últimos contaron ante las autoridades judiciales sobre los hechos ocurridos en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara aquella trágica tarde."

"Ambos detenidos refirieron que, efectivamente, aquella ocasión hubo un enfrentamiento en la terminal aérea entre las bandas de los hermanos Arellano Félix y de Joaquín 'El Chapo' Guzmán Loera, en la que además participaron 'narcojuniors' e integrantes del barrio Logan de San Diego, California."

"José Alberto Márquez Esqueda 'El Bat', según el subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, declaró que 'El Chapo' y no el cardenal Posadas Ocampo era el objetivo de los hermanos Arellano Félix aquella tarde del 24 de mayo en el aeropuerto, en venganza por los hechos ocurridos en noviembre de 1992 en una discoteca de Puerto Vallarta."

"La misma declaración la hizo Miguel Angel Quiñones Sánchez 'El Pato', en su declaración por separado. Estas versiones se suman al descarte de hipótesis que días atrás hizo la PGR, y que eran en las que los promotores de la hipótesis del complot sostenían su postura, como eran los presuntos vuelos de elementos de la Policía Judicial momentos antes de ocurrir el crimen y la presunta autoría material del asesinato de dos elementos de esta corporación."

"La Procuraduría General de la República no encontró elementos que sostuvieran estas líneas de investigación, por lo que fueron desechadas."

"Estas declaraciones que confirman la tesis de la confusión, sostenida por quienes han presidido la PGR, incluido el panista Antonio Lozano Gracia y en cuya gestión fueron detenidos los autores materiales del crimen del Cardenal, según lo confesaron ellos mismos, también surgen poco después de que la Conferencia del Episcopado Mexicano diera a conocer un documento en el que piden el esclarecimiento de este asesinato e, inclusive, la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación."

"Sin duda alguna que la información dada a conocer por el subprocurador Santiago Vasconcelos no es fortuita respecto al documento de los obispos y a la comparecencia del titular de la PGR, Macedo de la Concha. De hecho, quienes sostienen la hipótesis del complot, guardaban esperanzas de que los dos detenidos pudieran aportar elementos que les diera la razón, pero hasta la fecha todos sus intentos han sido infructuosos."

"Así las cosas, conforme avanzan las nuevas investigaciones desde que la ex subprocuradora María de la Luz Lima Malvido abrió por decisión propia el 'Caso Posadas', las evidencias encontradas confirman la tesis de Jorge Carpizo y de sus sucesores: la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo fue producto de la confusión y no de un complot."

"De esta manera, consideramos que la Cámara de Diputados no caerá en la trampa de integrar una nueva comisión especial del 'Caso Posadas' y que posiblemente la Suprema Corte decida no intervenir en esta asunto."

Julio César Hernández Gutiérrez
(v.pág.10A de Ocho Columnas del 1o. de diciembre de 2003).


"La información, aparentemente no agrega nada nuevo a lo que ya se sabía; es decir, que el arzobispo de Chihuahua, José Fernández Arteaga y el obispo de Cuernavaca, Luis Reynoso, estaban de acuerdo en términos generales con las conclusiones de la Procuraduría General de la República y que prácticamente el único miembro del episcopado que cuestionaba los resultados era el cardenal Sandoval Iñiguez. Sin embargo, ahora se conoce la información proveniente de uno de los más distinguidos miembros de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), en la que el obispo de Cuernavaca se preguntaba abiertamente (sin entender) el 'porqué el cardenal Sandoval y el gobierno de Jalisco reiteradamente han restado validez a las evidencias que involucran a los hermanos Arellano'. La pregunta lógica es: ¿qué podría ganar el gobierno de Jalisco y el cardenal en negar la participación de la banda de los Arellano Felix? ¿Insistir en la hipótesis de que la muerte del cardenal Posadas no fue por confusión, en medio de una batalla entre bandas antagónicas de narcotraficantes, sino por una especie de complot para asesinarlo (de Estado, se ha mencionado, ambiguamente), sería una manera de distraer la atención sobre posibles relaciones peligrosas? No nos apresuremos. La hipótesis parecería un poco absurda, porque, por otro lado, la insistencia del cardenal Sandoval Iñiguez también ha atraído reflectores, que en estos casos son siempre incómodos."

"Cabe señalar que, por lo menos en los primeros años posteriores al asesinato del arzobispo de Guadalajara, la mayoría de los obispos del país habían aceptado la tesis oficial acerca del trágico suceso. El cardenal Juan Sandoval Iñiguez logró con el paso del tiempo, a través de una terca insistencia y de supuestas pruebas que tenía en su poder, poner en duda las conclusiones oficiales. Poco a poco, algunos obispos comenzaron a creer en el peso de estos cuestionamientos y fue cuando se formó el 'grupo interinstitucional' para la investigación del caso Posadas, bajo una dudosa figura jurídica en la que la propia PGR aceptaba involucrar a la CEM en el caso."

"El propio obispo Reynoso señala que es importante reconocer la diferencia entre lo que uno cree y lo que uno prueba. El cardenal Juan Sandoval Iñiguez ha estado repitiendo durante años que su antecesor fue asesinado intencionalmente y que no hubo confusión. Sin embargo, hasta ahora sus famosas pruebas fueron un fiasco y no ha ofrecido elementos dignos de tomarse en cuenta como pruebas de una mejor hipótesis. Entonces, o el cardenal no sabe nada y por alguna razón oscura sigue insistiendo en el martirologio de Posadas Ocampo; o sabe algo y no puede decirlo ni probarlo (aunque en realidad se la ha pasado diciendo cosas que no puede probar), o cree saber algo que sólo existe en su imaginación. Muchos pensarán que decir esto es una falta de respeto. Pero entonces, si el cardenal no está loco (y francamente no lo creo), entonces podemos regresar a la pregunta original: ¿qué pretende lograr, cuestionando la versión oficial que señala como responsables del crimen involuntario a las bandas de los Arellano Félix y del Chapo Guzmán?"

"MILENIO Diario aporta también elementos adicionales sobre el propio manejo de la información en relación a la Santa Sede. En particular, se señala que el presidente del Episcopado, Luis Morales, le habría pedido a Reynoso aplazar una entrevista con Jean-Louis Tauran, entonces secretario para los Asuntos con los Estados, del Vaticano, en la que pretendían informarle del curso de las investigaciones. ¿Prudencia excesiva o presiones del Grupo Jalisco frente a las que el presidente de la CEM tuvo que ceder? Difícil saberlo. Lo cierto es que la principal crítica que se le hizo a Luis Morales durante su segundo periodo al frente del Episcopado fue precisamente la de una excesiva prudencia o exagerada inclinación a los compromisos, que lo llevó a una actuación más bien gris. Y mientras tanto, los seguidores de Sandoval y el llamado Grupo Jalisco siguieron aumentando su poder. Sandoval ha llegado a sugerir que pretendieron envenenarlo (de hecho, tuvo que ser operado por una complicación intestinal), pero lo cierto es que el único que murió, luego de un accidente en una obra de construcción, fue el obispo Luis Reynoso."

"Que a nadie le quepa duda: 'el Vaticano' sabe y supo de las distintas versiones sobre el asesinato del cardenal Posadas. La Santa Sede tiene muchos oídos y muchos ojos en México. Y eso significa muchas fuentes de información posibles. No siempre las puede procesar todas correctamente, ni tiene el tiempo o los medios para hacerlo. La Secretaría de Estado cuenta con pocos hombres para cubrir todo el mundo. Pero cuando se quiere informar lo hace y tiene muchos medios para hacerlo. Sabe por ejemplo cuando un sacerdote o un obispo está siendo atacado justa o injustamente (eso se investiga). Y sabe igualmente (me consta) cuándo un arzobispo o un cardenal anda con malas compañías."

Roberto Blancarte
(v.pág.18 del periódico Público del 2 de diciembre de 2003).


Una de las 5 líneas de investigación sobre las que trabaja actualmente la PGR para esclarecer la muerte del cardenal que involucra a Córdoba Montoya surgió a partir del testimonio que rindió Ignacio Flores Ruiz, el 14 de diciembre de 2001 en la PGR, quien aseguró que el cardenal le relató el incidente con Córdoba Montoya.

El amigo de la infancia de Posadas Ocampo afirmó que presuntamente el 6 de mayo de 1993 en una reunión en Los Pinos al cardenal "le hicieron proposiciones indecorosas, que no se metiera en el corredor de prostitución Tijuana-Guadalajara, y a cambio le darían todo lo que quisiera para su ministerio".

Sin embargo, el 23 de mayo de 2003 el mismo testigo rindió una nueva declaración ministerial, en la que se retractó de su testimonio.

De hecho, la encargada de la investigación, Marisela Morales Ibáñez, afirmó el 24 de mayo pasado que esta línea de investigación no había podido ser acreditada con ningún elemento de prueba.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 3 de diciembre de 2003).


Es una lástima que los nuevos representantes de la Conferencia Episcopal se monten en la perversa guerra, precisamente contra las instituciones, que se traen algunos de sus correligionarios en la jerarquía, comandados por el arzobispo de Guadalajara, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez.

Rigurosamente, los obispos que se presten a insistir en la especie de que el de Juan Jesús Posadas Ocampo fue un "crimen de Estado" pueden decir misa pero, hasta ahora, la tesis de la confusión es la única que cuenta con elementos de prueba.

Para "agotar existencias", la PGR exprimirá la investigación de los supuestos viajes de aviones de su propiedad a Guadalajara "horas antes del crimen", como afirmaron algunos testigos sobornados por el cardenal Sandoval, pese a que bitácoras de vuelo no existen y los documentos que se presentaron como "prueba" carecen de sellos oficiales y de folios. La realidad es que esos acusadores desistieron ante el Ministerio Público y señalaron que fueron "presionados y engañados" por los abogados del arzobispo.

¿Qué quiere la CEM? ¿Que la Suprema Corte pierda el tiempo revisando las 17 absurdas y contradictorias tesis del fantasioso "complot"? ¿Pretende que alguna de estas vaciladas echen por tierra las conclusiones de varios procuradores generales de la República, uno de ellos el panista Antonio Lozano Gracia y otro, Rafael Macedo de la Concha, que trabaja para un gobierno federal panista? ¿Supone que hay una conspiración de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Vicente Fox para esconder matones "del Estado"?

La idea de que el crimen de Posadas Ocampo "sigue impune" la desmiente el hecho de que hay casi 30 pistoleros de las bandas de los hermanos Arellano Félix y Joaquín El Chapo Guzmán purgando cárcel por ese asesinato y el de otras seis personas de las que los obispos ya se olvidaron.

Durante la gestión de Lozano Gracia fue aprehendido el autor material, Ignacio El Negro Mariscal Rábago, quien confesó haberse confundido de objetivo y zorrajado los 14 disparos que quitaron la vida al predecesor de Sandoval.

¿Qué más quieren?

Por lo visto no "la verdad" sino una sola cosa: satisfacer los apetitos del cardenal de Guadalajara, sin que les importe contribuir a lo contrario de lo que predican, porque de esta manera se dinamitan, no se fortalecen, a las instituciones.

Carlos Marín
(v.pág.26 del periódico Público del 5 de diciembre de 2003).


La Procuraduría General de la República inició una investigación ministerial debido a que al menos 10 testigos que han comparecido en el caso del homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas se han retractado de sus declaraciones y existe la sospecha de que fueron inducidos.

(V.pág.9-A del periódico El Informador del 6 de diciembre de 2003).


Hoy, los compañeros de viaje de Fox que gozan de una beca en la Cámara de Diputados tienen en la mira a uno de los pocos funcionarios federales que ha dado muestras de eficiencia y de lealtad, el procurador general de la República, Rafael Macedo de la Concha.

El artífice de la conspiración es un legislador que ha venido medrando, desde 1993, con el cadáver del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo: Fernando Guzmán Pérez Peláez.

Inmune por el cargo de "representante popular" -y en consecuencia impune de sus arteras difamaciones-, este prototipo de la ultraderecha jalisciense consiguió engatuzar a sus compañeros de bancada para que suscribieran una carta dirigida a Fox, en la que le exigen que se dé a conocer "la verdad" del caso Posadas.

La misiva podría significar un papelito más de los muchos tan ridículos -pero tan lesivos para la institucionalidad- que ha protagonizado Guzmán Pérez Peláez, de no ser por el hecho de que cayeron en su embuste 141 diputados de los 151 en total que tiene Acción Nacional en San Lázaro.

El documento, fechado el día 28 y entregado poco antes de las once y media de la mañana del 31 de diciembre en Los Pinos, tiene aroma de incienso, pues toma la exoneración del cardenal Juan Sandoval Íñiguez como eje para sostener que las indagaciones de la PGR sobre el probable delito de lavado de dinero se basaron en "un documento anónimo y sin firma alguna, que por lo tanto no merecía haber sido objeto de trámite".

Por mentirosa tal aseveración, la mayoría de la diputación panista se revela compuesta por una runfla de mentirosos o de ignorantes en materia de Derecho (¡y legislan!), toda vez que la averiguación previa tuvo como sustento una denuncia formal del ex procurador general Jorge Carpizo, misma que fue acompañada por un reporte de 43 cuartillas, anónimo ciertamente pero prolijo en datos, semejante a los que se elaboran en los servicios de inteligencia del gobierno federal.

En la carta a Fox, los conversos a la complotitis dejan asomar los faldones de sus trajecitos de acólitos:

"Es tiempo, señor Presidente, de que las investigaciones del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y seis personas más, lleguen a término y se dé a conocer la verdad en ese crimen que ha ofendido y agraviado a la nación, como lo han exigido el cardenal Juan Sandoval Íñiguez y nuestro compañero diputado Fernando A. Guzmán Pérez Peláez, con quienes nos sumamos plenamente en esta exigencia de justicia. Esperamos por el bien de México que se llegue a la verdad y agradeceremos de antemano la atención que sea brindada a esta exigencia, que lo es también del pueblo de México".

No es casual que al final de la lista de los abajofirmantes aparezca la peluda mano que meció la cuna, con la firma de Guzmán Pérez Peláez.

Como tampoco es fortuita la reactivación del quinteto que compone el peligroso "Grupo Jalisco" -representado por Guzmán, el cardenal Sandoval, el casinero José María Guardia, la ex subprocuradora María de la Luz Lima Malvido y el abogado de secuestradores José Antonio Ortega Sánchez-, después del indulto anticipado que otorgó Vicente Fox al arzobispo de Guadalajara en el rancho San Cristóbal.

El 28 de noviembre -un mes antes de redactar la carta-, Guzmán Pérez Peláez acusó a Macedo de la Concha de ser el "custodio de las atrocidades del viejo régimen".

Estremece, pues, que casi todos los diputados panistas, cuando más debieran apoyar a su correligionario de Los Pinos, respalden una "exigencia" que desacredita la impartición de justicia en el sexenio "del cambio" y que, por extensión, inculpen de manera implícita al propio Vicente Fox en el ocultamiento de un "crimen de Estado" que la banda de ultraderechosos insiste en imponer como "verdad".

Carlos Marín
(v.pág.21 del periódico Público del 6 de enero de 2004).


La Arquidiócesis de Guadalajara, por medio de su periódico semanal, expresa que la muerte del obispo Luis Reynoso Cervantes bien pudo ser un asesinato más: "Para la Iglesia católica mexicana resultó sorprendente la muerte del obispo de Cuernavaca, Luis Reynoso, principal defensor de la tesis oficial de la confusión y quien durante sus últimos días de vida cambió su apreciación sobre el asesinato del cardenal Posadas, cuestión que pudo ocasionar que se le dejara morir tras practicarle una cirugía que no era de gravedad, a fin de evitar con ello, que desmintiera públicamente la versión del Gobierno".

(V.pág.2-B del periódico El Informador del 10 de enero de 2004).


"Ante la crisis indudable que vive el gobierno federal y el fracaso de sus iniciativas de reformas estructurales, la administración Fox apostaría a tres cosas: reconstruir su relación con el PAN y establecer las líneas partidarias y de sucesión de cara al 2006; reconstruir su dañada relación con la iglesia católica y, en forma central, relanzar la relación con el presidente Bush."

"Respecto a la reconstrucción de la relación con la iglesia, lo realizado ha sido casi obvio: la exoneración del cardenal Sandoval Iñiguez y sus amigos, ha ido de la mano incluso con medidas políticamente tan desaseadas como el regreso, mediante un amparo provisional pero amparo al fin, de las concesiones en Juárez a ese personaje tan turbio, en lo personal, lo político y empresarial, como José María Guardia."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.21 del periódico Público del 13 de enero de 2004).


Las fuentes de información de los promotores [de la teoría] del complot en el asesinato de Posadas Ocampo fueron: "Estas personas, entre otras más, fueron las 'fuentes' que confirmaron al denominado 'Grupo Jalisco', de aquel grupo interinstitucional que se integró para investigar el 'Caso Posadas' -en tiempos de Ernesto Zedillo como presidente y Jorge Madrazo, como procurador general de la República-, el complot para asesinar al entonces arzobispo de Guadalajara."

"¿Cómo construir un 'complot' sin contar con pruebas sólidas que sostengan esta hipótesis?"

Julio César Hernández Gutiérrez
(v.pág.2A de Ocho Columnas del 14 de marzo de 2004).


"La comisión especial de legisladores conformada en la Cámara de Diputados para dar seguimiento al crimen del cardenal, Jesús Posadas Ocampo, se integra por la terquedad de quienes quieren mantener el asunto, pero el gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, considera que no tendrá ningún efecto."

"Además, dijo que es 'lamentable' la iniciativa del diputado panista, Fernando Guzmán Pérez Peláez."

"El funcionario comentó que la Procuraduría General de la República viene trabajando en la investigación del caso Posadas, y descartó que el Gobierno de Jalisco solicite un avance del asunto ante la proximidad del aniversario luctuoso del prelado."

(V.pág.3-B del periódico El Informador del 5 de mayo de 2004).


"Los contrincantes más notorios son, por supuesto, el ex Procurador de la República, Jorge Carpizo, y el Cardenal Sandoval, sucesor de Posadas, aunque últimamente también entró al juego el ahora diputado Fernando Guzmán, apoyando el bando cardenalicio."

"Chismes, dimes y diretes, especulaciones, revelaciones que resultan ser petardazos y declaraciones que no llevan a ningún lado, ha sido el saldo general de la guerra. Y la conclusión es obvia, pero no menos dramática: cómo estará la justicia en este país que ni siquiera los funcionarios creen en ella."

"Ni los de gobierno, pues Carpizo un día apela a su efectivo trabajo de investigación como descalifica el del resto de los simples mortales; ni los de la iglesia, pues Sandoval y Guzmán desechan toda conclusión que no avale a la que llegaron desde un principio: el complot asesino. La justicia no es tan justa, claman éstos, y puede ser torcida de acuerdo con poderosos intereses."

"Pero no siempre es así: hace unos meses se le realizó una investigación al Cardenal por supuesto lavado de dinero y otras lindezas -una denuncia, claro, enviada con dedicatoria política-, y en cuanto ésta concluyó que él no había cometido delito alguno, don Juan y sus allegados se apresuraron a celebrarla. Ajúa."

"O sea que, a veces sí, la justicia en México funciona y es meritoria: cuando está del lado de uno."

Paco Navarrete
(v.pág.3B del periódico Mural del 6 de mayo de 2004).


"Pues resulta que en medio de la extraordinaria pirotecnia política y los cocolazos, querido lector, el pasado viernes 30 de abril se aprobó en la Cámara de Diputados la creación de una Comisión Especial que dé seguimiento exhaustivo (¿you understand?) a las investigaciones realizadas por las autoridades competentes en el caso del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Y curiosamente ayer un juez en Jalisco sentenció a la pena máxima a los asesinos del prelado y otras seis personas más. ¿Ya tengo su atención?"

"El divertido documento del que le hablo subraya lo siguiente: '...para el cumplimiento de su objetivo, dicha Comisión Especial podrá allegarse la información que considere pertinente, así como reunirse cuando lo considere necesario con las autoridades federales, estatales y municipales responsables, organizaciones civiles y desempeñar cualquier acción para el cumplimiento de su objetivo en el ámbito de sus competencias...' O sea, podemos meter las narices y hacer todo tipo de preguntitas incómodas al trabajo realizado por la PGR."

"Esta pícara comisión estará vigente hasta el 30 de noviembre de este año, fecha en la que deberá rendir de manera obligatoria un informe ante el pleno de la Cámara de Diputados respecto de los resultados de sus labores. En otras palabras, habrá sorpresas y hermosos regalos por doquier."

"Cheque nomás el lindo dato. La firman: por el PRI, Emilio Chuayffet Chemor (a quien pronto le van a dar un sustito), Francisco Barrio Terrazas por el PAN, Pablo Gómez Álvarez por las lacritas amarillas, Jorge Kahwagi Macari por el PVEM (aunque la firma parece la de Ramón, su chimpancé), Alejandro González Yáñez por el Partido del Trabajo y Jesús Martínez Álvarez por Convergencia. Usted me puede decir ¡¿y?!"

"Antes de que se levante precipitadamente de su lugar, saque su calendario y marque la fecha del 23 de mayo. ¿Ring a bell? Día en que se cumplen 11 años del homicidio del prelado y con la posibilidad de que en octubre regrese Juan Pablo II a nuestro país. ¿Seguimos?"

"Con el entretenido detalle, my friend, que el presidente de dicha comisión es nada menos que Fernando Antonio Guzmán Pérez Peláez, uno de los hombres de confianza del cardenal Juan Sandoval Íñiguez. A quien por cierto, le recuerdo, el procurador Rafael Macedo de la Concha anduvo acusando de ser lavadora de lanita con base en divertidos e infantiles documentos, provenientes de la pandilla de.. you know who, que son ajonjolí de todos los moles (incluyendo el cubano)."

"Lectura hay una muy importante, mi estimado, y es que Vicente Fox ha decidido que con los hombres de negro no quiere otro pleito más, y ha decidido mandar una amable señal de disposición a cumplir aquella promesa que les hizo en 2000, para tratar de esclarecer el cobarde asesinato de Posadas."

"El chidísimo meollo del asunto es que en el Vaticano se tiene la percepción de que se trató de un crimen de Estado donde estuvieron involucrados altos funcionarios de la administración de Carlos Salinas de Gortari."

"Si le agrega que este peligroso asuntito se desliza en medio de los últimos acontecimientos en la arena política, no cabe duda que los hombres de las sotanas con su sentido del timing y su bendita grilla no se van a ir tan fácilmente con la finta de ayer, de que el asunto ya quedó resuelto con el encarcelamiento de los presuntos responsables."

"Y van a meter presión en una olla que está a punto de reventar. Y alguien va a tener que pagar esta factura... ¿Any ideas?"

Marcela Gómez Zalce
(v.pág.20 del periódico Público del 7 de mayo de 2004).


"Calumnia:"

"...las declaraciones del cardenal Juan Sandoval Iñiguez, a raíz de la sentencia, el jueves pasado, a 40 años de cárcel, contra ocho de los 13 procesados por los hechos ocurridos la tarde del 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara."

"Al margen de la hipótesis que el cardenal Sandoval defiende (pero, evidentemente, no sustenta, porque los indicios, testimonios y demás que él y quienes piensan como él han aportado, no han conseguido reconocimiento como elementos probatorios), la juez Felícitas Velázquez Serrano resolvió, al cabo del estudio del voluminoso expediente, que los ahora sentenciados tenían la intención deliberada de asesinar a Joaquín 'El Chapo' Guzmán, quien llegaría esa tarde al aeropuerto, vestido de negro, en un Gran Marquís blanco..."

"Si a esa conclusión la llevó el estudio de las averiguaciones incorporadas al expediente a lo largo de 11 años, ¿no es -más allá de lo estridente- una expresión de fundamentalismo (el empecinamiento en que la verdad es patrimonio exclusivo nuestro, y en que 'quien no está conmigo está contra mí') y de rencor (es decir, de incapacidad para perdonar la parte del agravio que nos afecta a nosotros, y no a Dios), la aseveración de que a la juez 'la tienen comprada'?"

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 12 de mayo de 2004).


"'Estoy convencido que el Caso Posadas debió haberse concluido hace años, cuando fue obvio que las supuestas pruebas del mal llamado Grupo Jalisco eran fabricadas, inducidas, puras especulaciones o simples chismes', se lee en la página 3 de 'El Expediente Posadas a Través de la Lupa Jurídica. Averno de Impunidades', de Jorge Carpizo, publicado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM."

"'Conozco que el Caso Posadas continuará. El mal llamado Grupo Jalisco no puede retroceder y aceptar que está equivocado porque, entonces, estaría admitiendo todos los probables delitos que con ese pretexto ha cometido, que ha engañado y mentido a la sociedad sin pudor alguno', afirma el ex procurador en la página 297."

"Para Carpizo, si el caso concluyera los miembros del Grupo Jalisco, como personas, se harían polvo. 'Sus carreras, ya sean de carácter religioso, político, en organizaciones profesionales o sociales, concluirían; pero lo más grave para ellos consistiría en que sus cualidades morales quedarían al desnudo', asevera."

"'Así, nuevos episodios y sorpresas vendrán y acontecerán', continúa, '¿alguno o algunos de ellos serán tan espectaculares como aquéllos de los cuales hemos dejado testimonio en dos libros?'."

"Carpizo fue quien bautizó como 'Grupo Jalisco' al frente integrado por el cardenal Juan Sandoval, al panista Fernando Guzmán, al abogado José Antonio Ortega y a la ex subprocuradora María de la Luz Lima Malvido."

"También se refería hacia ellos como "cuarteta infernal", pero en este último libro rectifica y los cita como "mal llamado Grupo Jalisco", pues reconoce que no era su intención agraviar con el mote a todos los jaliscienses."

"'Por muchos años Sandoval y su grupo han cometido, reitero, probables delitos, y han gozado de impunidad total', se lee en la página 230, 'ya se acostumbraron, y no permitirán, con facilidad, que sus "fueros" se modifiquen. Hasta donde han llegado, era impensable hace sólo unos cuantos años. Se les acostumbró a la impunidad'."

"Sobre Fernando Guzmán, en la pág.198: 'Solicitó a la PGR un vehículo blindado porque -manifestó- sentía miedo por sus acuciosas investigaciones policiacas. Esa institución le facilitó un Grand Marquis blanco blindado, utilizado por la oficina del procurador. En 2000, la PGR tuvo necesidad de ese coche para un miembro importante del equipo de transición del próximo presidente de la República, y le solicitó a Guzmán que devolviera ese vehículo. Este se negó, y dijo que no lo haría "hasta que el Caso Posadas esté aclarado"'."

"Sobre el Grupo Jalisco en la pág.149: 'En la averiguación previa del Caso Posadas existen pruebas y constancias de que el mal llamado Grupo Jalisco ha otorgado a sus testigos "dinerito" -de acuerdo con sus propias expresiones-, bienes y beneficios'."

(V.pág.4B del periódico Mural del 20 de mayo de 2004).


"El título del libro era (corrijo: es) muy prometedor: 'Tras la Pista de los Asesinos'. Se trata de una batalla más de la 'guerra verbal' en que se han enfrascado, por una parte, el ex procurador general de la República, Jorge Carpizo Mc Gregor, y por la otra el cardenal Juan Sandoval Iñiguez -o su representante legal, el licenciado José Antonio Ortega Sánchez- y usted, diputado Guzmán, a raíz del asesinato -que jamás terminaremos de lamentar- del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, anterior arzobispo de Guadalajara."

"'Tras la Pista de los Asesinos', si no leí mal, es una diatriba continuada, de casi 160 páginas, contra el ex procurador Carpizo y contra el o los anónimos autores de 'La Traición'. Este último es el libelo en que Carpizo quiso fundamentar la 'denuncia de hechos' que desató a su vez, a mediados del año pasado, una pesquisa judicial contra el cardenal Sandoval Iñiguez, sus familiares e incluso otros prelados, por sus posibles vinculaciones con la delincuencia organizada.

"'Tras la pista...' transcribe, íntegro (páginas 15 a 43), el panfleto anónimo en cuestión. Prosigue (páginas 45 a 148) con el análisis del texto anterior: prodiga locuciones descalificativas ('bodrio', 'libelo', 'mendaz', 'bobos', 'imbéciles'...) o de supuestas ironías ('con el cerebro a punto de incinerarse por tanta imaginación creativa'...) contra el texto y sus autores. Incorpora referencias bibliográficas sobre el narcotráfico en Colombia y México, con la intención -plausible, por lo demás- de desvirtuar y exhibir como falaces los argumentos de 'La Traición'..."

"Leo en el epílogo, al que dedican ustedes las tres páginas finales: 'Queremos saber quiénes son los redactores de "La Traición"...'. Amenazan: 'Deben saberlo los asesinos: seguimos su rastro, estamos cada vez más cerca de ustedes y no nos detendremos hasta llevarlos ante la justicia...'. Etc."

"Pero de la prometida pista, ni media palabra..."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 9 de junio de 2004).


"Sigo convencido de que hay más necedad, vanidad y afán de lucrar con aquella desgracia, que genuino afán de justicia en la obcecada -y fallida- exigencia de que se busque a los autores del supuesto complot que deliberadamente buscó su muerte. Además, supongo que Cristo en persona, si pudiera hacerlo, vomitaría la disparatada aseveración -digna, si acaso, de Gestas, el mal ladrón- de que 'tenemos derecho a saber a quién debemos perdonar'."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 3 de noviembre de 2004).


"Dip. Fernando Guzmán Pérez Peláez:"

"Sostiene usted que el 'Caso Posadas' sigue vivo. Sin embargo, de los 'avances' que supuestamente se han hecho en las investigaciones, a partir de la convicción -su convicción personal, al menos- de que en el asesinato del que fuera cardenal arzobispo de Guadalajara, la tarde del 23 de mayo de 1993 -hace más de once años y medio- la tragedia no fue producto de la confusión, como ha planteado desde el principio la hipótesis oficial sino del propósito deliberado de quitarle la vida, se desprenden, aún, más incógnitas que certezas."

"Decía usted, la semana pasada que hubo ocasión de entrevistarlo a raíz de la determinación que se tomó en la Cámara de Diputados, de mantener viva la comisión -creada a instancias suyas y presidida por usted- para el seguimiento del lamentabilísimo caso, que han surgido 'nuevas luces'..."

"La 'pequeña gran diferencia' entre la versión oficial de la confusión, y el 'complot' al que se aferran usted y algunas personas más, estriba en el móvil. Con él, no cabe la tesis de la confusión. Sin él, no hay 'complot' que se sustente."

"La pieza maestra en el episodio sería un supuesto 'sobre amarillo' que monseñor Posadas tenía en su poder, que 'alguien' -no se sabe quién- le había hecho llegar, que supuestamente contendría información que el señor arzobispo tenía 'urgencia' de hacer llegar al nuncio apostólico Girolamo Prigione -a quien Posadas acudió a esperar al aeropuerto cuando ocurrió la supuesta 'balacera entre bandas de narcos' que le quitó la vida, junto a seis personas más-, y que algún supuesto 'agente de la policía judicial' sustrajo del automóvil del prelado en los minutos de confusión siguientes a la balacera."

"Si se ignora quién envió la supuesta carta a monseñor Posadas; si éste no dio ningún 'anticipo' al nuncio ni a nadie más; si se desconoce quién la recogió o qué hizo con ella, ¿de dónde sale la aseveración de que la misiva contenía 'información que involucraba a personas del más alto nivel, entre las cuales Raúl Salinas de Gortari -hermano de Carlos, a la sazón presidente de la república- con el narcotráfico'?"

"Si Posadas y Prigione habían mantenido una estrecha relación con el presidente Salinas, porque entre los tres 'cocinaron' las reformas promovidas por Salinas al Artículo 130 de la Constitución (el que devolvió a las iglesias su personalidad jurídica, a los ministros de culto la calidad de ciudadanos de pleno derecho, y allanó el camino para el restablecimiento de relaciones entre México y el Vaticano), ¿qué se supone que harían los dos prelados con la miteriosa carta?..."

"¿Hablarían del asunto con el presidente?... ¿Lo pondrían en sus manos?... ¿Le habrían dado curso ante la Procuraduría General de la República?... ¿Lo habrían hecho del conocimiento público, por medio de las homilías dominicales en todas las iglesias del país, por ejemplo?... ¿Habrían hecho llegar la carta al Papa?... En este último caso, ¿para qué?..."

"Otra cosa, diputado: ¿quién más estaba al tanto del contenido de la famosa carta, para haber advertido a los involucrados en la misma y movilizado a los sicarios que perpetraron el magnicidio, para quitársela -junto con la vida- a su destinatario?..."

"Y una más: si los efectos que se pretendía lograr con aquella carta se frustraron por el hecho mismo del asesinato de monseñor Posadas, ¿por qué el misterioso remitente no envió copias, por ejemplo, a medios de prensa nacionales o internacionales, con lo que hubiera conseguido, primero, denunciar públicamente los hechos de que tenía conocimiento, y segundo, dar las luces que desde el principio han faltado acerca del proditorio asesinato -caso insólito- de un cardenal?..."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 20 de diciembre de 2004).


"Con monseñor Posadas hay un margen muy razonable para la hipótesis de la confusión, principalmente porque los defensores de la teoría del complot no la fortalecen aclarando, por ejemplo, a quién perjudicaba con su acción pastoral el entonces arzobispo de Guadalajara y quién se beneficiaba, en consecuencia, con su muerte."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 29 de marzo de 2005).


"Si hubo, desde el principio, testimonios de que decidió recibir personalmente al nuncio Girolamo Prigione a última hora; es decir, si hasta dos horas antes de hacerlo no pensaba ir al aeropuerto, ¿cómo podía simularse un enfrentamiento entre narcotraficantes, a partir de que comunicó su decisión, a lo sumo, a 2 o 3 personas (su ama de llaves, su médico, su chofer) de su entera confianza?... ¿Cómo podían los autores intelectuales del supuesto complot traer desde Tijuana -o de Zapotlanejo que hubiera sido- a los gatilleros que participaron en la zacapela, varios de los cuales -10, al menos- han sido sentenciados, entre otras cosas, por su participación probada y confesa en esos hechos, aunque se les haya detenido a raíz de otros crímenes?..."

"Por lo demás, los defensores a ultranza de la hipótesis del complot han sido incapaces, hasta ahora, de robustecer su novelesca versión."

"La aseveración de que el ex presidente Carlos Salinas o su jefe de asesores, José María Córdoba Montoya, tramaron su asesinato, sólo tiene un fundamento: la animadversión pública -gratuita, salvo prueba en contrario- hacia esos personajes."

"Salinas pudo haber tenido, como presidente y como hombre, todos los defectos que se le señalan, y algunos más. Sin embargo, aunque aún se discute si fue realmente un acierto histórico, sería necio regatearle méritos como el padre que fue de la reconciliación del Estado con la Iglesia. Siglo y medio -en números redondos- después de las Leyes de Reforma, él fue el principal promotor de la idea de sepultar los reconcomios del pasado, de dar a las entidades religiosas la personalidad jurídica que se les había quitado, de devolver a los ministros de culto la calidad de ciudadanos y de restablecer las relaciones diplomáticas entre uno de bastiones de la Iglesia Católica en el mundo, y la sede temporal de dicha iglesia. Y en las negociaciones orientadas a ese objetivo, una de las claves tuvo que ser la relación necesariamente tersa."

"Para que haya un complot orientado a asesinar a alguien -y especialmente a un personaje tan prominente en su calidad de cardenal arzobispo de Guadalajara-, tiene que haber un móvil y tiene que haber un beneficiario de su muerte. Es decir, un autor intelectual y una razón para el crimen."

"¿Para qué tratarían de matarlo?... ¿Quién se supone que lucró con su muerte?..."

"Sin respuestas razonables para esas dos preguntas, ni hay soporte jurídico, ni hay -lo más importante- fundamento lógico para insistir en que alguien, deliberadamente, procuró su muerte."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 24 de mayo de 2005).


"El caso del homicidio del cardenal Jesús Posadas Ocampo debe cerrarse ya porque los argumentos para reabrirlo una y otra vez están basados en necedades y en pruebas sin sustento, como ha quedado demostrado una y otra vez, afirmaron juristas de la UNAM durante la presentación del libro El Derecho Penal y el caso Posadas Ocampo. Personajes como la ex ministra Olga Islas y los investigadores Héctor Fix Zamudio y Enrique Díaz Aranda, así como el ex subprocurador de la PGR Ricardo Franco Guzmán, coincidieron en señalar que el caso Posadas está agotado, que el llamado Grupo Jalisco persigue fines inexplicables en su lucha por reabrir una y otra vez la investigación, y sobre todo que el alud de pruebas lleva a sostener que jamás hubo complot o confabulación para asesinar al prelado. 'Lo que sí hubo y de lo que existen innumerables pruebas fue un encuentro a tiros entre sicarios de dos cárteles de las drogas en el aeropuerto de Guadalajara el 24 de mayo de 1993; lo que sí hubo fue una confusión y la muerte lamentable del cardenal', aseguro Olga Islas. Ricardo Franco Guzmán añadió que en esta investigación como en otros crímenes que han llamado la atención de la opinión pública 'siempre habrá alguien que se oponga y quiera decir la última palabra, pero en el caso Posadas todo indica de manera contundente que no hubo confabulación para asesinarlo'."

(Resumen informativo de Notisistema del 22 de junio de 2005).


"El Instituto Federal de Acceso a la Información Pública decidió ventilar a medias el dictamen del NO ejercicio de la acción penal de las investigaciones realizadas al cardenal de Guadalajara Juan Sandoval Iñiguez por el delito de lavado de dinero. La versión que promete entregar el IFAI no incluirá datos personales de Sandoval Iñiguez, ni de terceras personas involucradas en las investigaciones. Sólo se entregará una versión pública resumida, pero no el expediente completo, precisa el Instituto. A una solicitud de información, la PGR reservó por 12 años el expediente de las investigaciones en contra del cardenal de Guadalajara."

(Resumen informativo de Notisistema del 22 de marzo de 2006).


"Dado que en México no avanza su causa, hoy llevarán el caso del cardenal Juan Jesús Posadas a Washington."

"Los promotores de la teoría del complot participarán en una audiencia pública del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso americano."

"Ahí estarán, one more time, el diputado panista y ex presidente de la comisión especial de seguimiento del caso, Fernando Guzmán, y el abogado José Antonio Ortega [junto con el cardenal Theodore McCarrick, arzobispo de Washington]."

"Y aunque carecen de autoridad alguna, se dice que solicitarían sea repatriado Jesús Alberto Bayardo Robles, alias 'El Gory', sobre quien se construyó la teoría del 'fuego cruzado' que mató al prelado."

S.Cabañas
(v.pág.10 del periódico Mural del 6 de abril de 2006).


"Desde que terminó su mandato, en diciembre de 1994, Carlos Salinas de Gortari se reunió 6 veces con Juan Pablo II."

"Se dice que logró establecer una relación tan especial con la jerarquía vaticana que goza del privilegio de visitar la Capilla Sixtina de modo privado."

"Por eso le parece ridículo que ahora se diga que buscó al cardenal Juan Sandoval Iñiguez para que le ayudara a conseguir una cita con Benedicto XVI, con el fin de explicarle el caso del asesinato, hace 14 años, del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo."

Trascendió
(v.pág.4 del periódico Público del 25 de mayo de 2007).


"El abogado asesor del poder ejecutivo, en el caso Posadas Ocampo, José Antonio Ortega Sánchez sí entrega informes al Gobierno de Jalisco, sin embargo éstos no se hacen públicos, porque podrían entorpecer las investigaciones y los avances del caso, afirmó el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien aclaró que el caso del asesinato del prelado el 24 de mayo de 1993, en el aeropuerto de Guadalajara, sigue abierto."

(V.pág.6-B del periódico El Informador del 18 de julio de 2007).


"El arzobispo de Guadalajara, cardenal Juan Sandoval Iñiguez, dio a conocer que ya 'sabemos quién y por qué' fue el autor intelectual del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, pero evitó dar algún nombre."

"'Tenemos muchas confesiones e investigaciones privadas', dijo el purpurado mexicano, al comentar los trabajos que ha venido realizando para dar con los autores intelectuales de este sangriento hecho ocurrido en 1993."

"'Hay dos abogados trabajando conmigo desde la muerte del cardenal hace 13 años. Sabemos muchas cosas, pero dado que son gente poderosa en la política, no salen a la luz para permitirle saber a la gente quién cometió este terrible acto', explicó el cardenal Sandoval."

(V.pág.2-A del periódico El Informador del 11 de agosto de 2007).


"La Procuraduría General de la República es la instancia que deberá determinar a los responsables y el móvil del crimen del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, dijo el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez."

"MURAL publicó el sábado que según el cardenal Juan Sandoval Iñiguez el asesinato de su antecesor fue ordenado por políticos vinculados al narcotráfico. El purpurado dijo conocer los nombres de los responsables y las razones que motivaron el crimen."

"'Habrá que esperar, no hacer especulaciones, yo creo que quien tiene la responsabilidad en ese asunto es precisamente la Procuraduría de la República', mencionó el funcionario."

"'Sería muy penoso, muy triste, muy lamentable que el asunto quedara en una investigación trunca, en una investigación que no llegue a término y que fuera, como de alguna manera (ha sido) hasta el día de hoy, un monumento a la impunidad'."

Guzmán Pérez Peláez, quien como diputado local y federal así como funcionario del poder ejecutivo en Jalisco, ha impulsado el esclarecimiento del homicidio de Posadas, dijo que a lo largo de 13 años de investigaciones se han acumulado elementos que refuerzan la hipótesis del crimen dirigido."

"Reveló que hay testimoniales bajo resguardo internacional por si hubiera represión."

"'Hay grabaciones que se han hecho de distintos temas y alcances en la investigación que están bajo resguardo en distintas instancias internacionales en forma preventiva de un acto de represión o violencia en contra de quienes hemos consignado la exigencia de justicia'."

"'Hay un avance importante en la línea de investigación que apunta precisamente hacía las razones del crimen organizado, protegido desde las cúpulas del poder, como la causa y el móvil del crimen', señaló."

"'La investigación no podemos asegurar si llegará a fin y que pueda darse a conocer por la propia autoridad investigadora que tiene el monopolio de la acción penal en el país, que es el Ministerio Público, la PGR, no lo sabemos'."

"El secretario general de Gobierno dijo que aunque en la pasada administración [panista] no hubo voluntad política para esclarecer el crimen de quien fuera arzobispo de Guadalajara, estarán atentos al trabajo que realicen las actuales autoridades federales. Hasta el momento, dijo, ha habido cooperación por parte de esa instancia."

"'Hay diligencias pendientes en los Estados Unidos que son muy importantes y hemos recibido el respaldo de la Procuraduría para la solicitud de la práctica de estas diligencias', señaló,'están formalmente solicitadas por la PGR'."

(V.pág.2 de la sección "Comunidad" del periódicio Mural del 16 de agosto de 2007).


"La captura de Alfredo Araujo Avila El Popeye, ejecutor del cártel de los Arellano Félix, líder de los sicarios del Barrio Logan en San Diego y autor material del asesinato del cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, debe ser recibida con satisfacción por la sociedad jalisciense y la Iglesia Católica."

"Desgraciadamente, seguro será el punto de partida para el renacimiento de la campaña que sobre la muerte del prelado construyeron para su beneficio su sucesor, Juan Sandoval Íñiguez, y 2 conspicuos ultraderechistas: Fernando Guzmán Pérez Peláez, hoy secretario de Gobierno de Jalisco, y José Antonio Ortega Sánchez, presidente del llamado Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal."

"Apenas en junio de 2007, Sandoval, Guzmán y Ortega, con el aval del gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, se reunieron con Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, para solicitar que la Iglesia de Roma apoyara su petición de "seguir investigando" la muerte de Posadas Ocampo con la firme intención de continuar medrando con el cadáver del cardenal, como lo han hecho durante casi 15 años."

"Amparados en la lamentable inclinación de algunos sectores de la opinión pública a dar por ciertas las más disparatadas teorías del complot, este trío de facinerosos de la ultraderecha tapatía han logrado mantener durante lustros la especie de que hubo una conspiración desde el poder político para ejecutar al arzobispo Posadas, y para ello no han reparado en mentir, difamar, inventar y comprar testigos, falsear pruebas y presionar a cuatro administraciones federales, cuya falsedad ha sido demostrada sin lugar a dudas por el ex procurador Jorge Carpizo y el periodista Julián Andrade."

"Por fortuna, también las 3 investigaciones de la PGR han confirmado las conclusiones originales que establecen que Posadas fue ejecutado al ser confundido -por su complexión y su vehículo- con Joaquín El Chapo Guzmán, a quien pretendían matar los sicarios del cártel de Tijuana."

"Ahora sólo falta que el gobierno de Felipe Calderón le dé un no rotundo a esta pandilla que por su mero interés ha envenenado con la mentira durante 3 lustros a la ya de por sí temerosa y desconfiada sociedad mexicana."

Néstor Ojeda
(v.pág.2 del periódico Público del 27 de enero de 2008).


"Vamos a ver: que las balas que segaron la vida del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, aquel aciago 24 de mayo de 1993, fueran 'directísimas' -Mario Rivas Souza dixit-, no necesariamente significa que quien las disparó haya tenido la intención, expresa y deliberada, de asesinar al prelado. Informaciones que surgieron posteriormente, así lo sugieren. Una de ellas, la expresión, matizada por la sorpresa, de los mismos protagonistas de la balacera, al enterarse, mientras volaban a Tijuana, de que no habían asesinado a Joaquín 'El Chapo' Guzmán -como habían planeado y suponían que había ocurrido-, sino a 'un cura'. Otra, la visita de Ramón Arellano Félix al entonces nuncio apostólico, Girolamo Prigione, para manifestarle sus disculpas porque -católicos a ultranza como suelen ser los narcotraficantes- jamás pretendieron matar al entonces arzobispo de Guadalajara."

"La detención, el viernes, de Alfredo Araujo Avila, alias 'El Popeye', presunto sicario de los Arellano Félix y participante en la balacera en que murieron el cardenal Posadas y 7 personas más -ningún narcotraficante entre ellas, por cierto-, podría aportar nuevos elementos que permitieran una mayor aproximación a la verdad, en la medida en que sus declaraciones robustezcan cualquiera de las 2 teorías, divergentes entre sí: la confusión y el complot."

"Las aproximaciones a la verdad se han frustrado, principalmente por la escasa calidad jurídica de los argumentos de quienes las sustentan. En una esquina, el ex procurador Jorge Carpizo McGregor. En la otra, el actual secretario general de Gobierno [de Jalisco], Fernando Guzmán Pérez Peláez, y el cardenal Juan Sandoval Iñiguez. Ni uno ni otros, lamentablemente, han abonado gran cosa a favor de sus posiciones."

"Ahora mismo, en lo que Guzmán Pérez Peláez, muy ecuánime, se dice abierto a ponderar las revelaciones que pueda hacer 'El Popeye', Sandoval Iñiguez las descalifica a priori: 'Se pretende orientar la declaración de este señor, al que pueden comprar (...), para que declare (...) que él mató al cardenal porque lo confundió con 'El Chapo' Guzmán, cosa totalmente absurda'."

"Es una pena que en el terreno jurídico -como en el científico- no haya cabida para convicciones morales ni para dogmas de fe, y sólo tenga validez lo que puede probarse..."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 29 de enero de 2008).


"A 15 años del homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Leopoldo González González, dijo que la Iglesia está más unida que nunca para que se conozca la verdad, pues 'no estamos de acuerdo con la hipótesis de la confusión'."

"Al participar en la presentación del libro 'La verdad os hará libres' 'No Tengan Miedo' '¿Y el homicidio del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo?', González González expresó la insatisfacción de la Iglesia Católica sobre las investigaciones en torno al caso."

"A su vez, Antonio Reynoso, hermano del extinto obispo de Cuernavaca, Luis Reynoso, desmintió el contenido del libro, ya que su pariente siempre sostuvo la tesis de la confusión y no como se plantea en el libro de que según él había sido directo e intencional el ataque contra Posadas Ocampo."

"Durante la presentación de la obra de José Antonio Ortega Sánchez y Fernando Guzmán Pérez Pelaez, se transmitió un mensaje del cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, en el que expresa que la Iglesia desea saber la verdad de lo ocurrido el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de esta ciudad tapatía para saber a quién perdonar."

(V.Notimex del 22 de mayo de 2008).


"Si José Leopoldo González es obispo auxiliar en Guadalajara, lo que diga sólo puede incidir en esa 'jurisdicción espiritual'."

"Pero si este monseñor es el vocero de la Conferencia del Episcopado Mexicano, lo que dice y hace representa el criterio de los 154 ministros (cardenales, arzobispos, obispos auxiliares y eméritos) que la integran."

"Bien, pues González metió a todos ellos en un problema bochornoso y muy grave: avaló en su nombre la delirante versión de que el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas fue un 'crimen de estado'."

"Esa burda mentira, negada (con evidencias periciales) por irreprochables ministros-juristas de la CEM, fue engendrada por el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, cabeza del Grupo Jalisco (al que financia con dinero del erario el góber piadoso, Emilio González Márquez)."

"Con su inaudita bendición, el vocero dio por ciertas las calumnias de un libelo que, para colmo, traiciona estas palabras atribuidas a Cristo: La verdad os hará libres..."

Carlos Marín
(v.primera plana del periódico Público del 23 de mayo de 2008).


"No cabe duda que el poder y la impunidad del arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, parecen ser infinitos. Cobijado por el Vaticano, gracias a que forma en su seminario la mayor reserva de sacerdotes del mundo y a que envía a Roma millones de dolares en la más grande remesa de limosnas para la Iglesia, el personaje se exhibe impúdico como dueño de Jalisco, del Episcopado y de la verdad."

"Y si alguien lo duda sólo basta revisar la forma en que sometió a la Conferencia del Episcopado Mexicano, que durante 15 años se resistió a avalar la teoría del crimen de estado en el caso de la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, y que ahora la hace suya tras la presentación de libro La verdad os hará libres, de la autoría de Fernando Guzmán Pérez Peláez y José Antonio Ortega Sánchez, el primero secretario de Gobierno de Jalisco y el segundo presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, ambos encumbrados operadores de Sandoval Iñiguez y encargados de falsear testimonios, inventar pruebas y comprar testigos para obtener, junto con su patrón, los mayores beneficios del cadáver del prelado."

"Algo anda mal sin duda cuando la Iglesia católica da la espalda a las conclusiones de la investigación del desaparecido obispo-jurista Luis Reynoso Cervantes, quien, al igual que otras tres de la PGR, establece que el cardenal Posadas fue víctima de una confusión durante un enfrentamiento entre las bandas de los hermanos Arellano Félix y de El Chapo Guzmán."

"Pero eso no es todo. Como cabeza del Grupo Jalisco y amo y señor del estado, no duda en meter la mano al erario para sacarle 30 millones al góber piadoso a fin de construir el Santuario de los Mártires, nombre con el que bautizó su monumento a los rebeldes cristeros que se alzaron contra el gobierno surgido de la Revolución Mexicana."

"Esto sólo es posible gracias a la complicidad o displicencia del gobierno de Felipe Calderón y del PAN, lo que los degrada y enloda. Lo que es cierto es que este siniestro cardenal cuenta con un manto de protección cuasi sobrenatural, porque con todas sus pillerías es un milagro que él y sus cómplices no estén presos."

Néstor Ojeda
(v.pág.2 del periódico Público del 25 de mayo de 2008).


"El último fin de semana, con motivo del XV aniversario de aquel lamentabilísimo episodio, se aderezó y se sirvió -con ecos sociales cada vez más apagados, hasta donde se sabe- el tradicional 'recalentado' anual del 'Caso Posadas'. La relativa novedad, esta vez, fue la presentación de un nuevo libro sobre el tema, cuyo título hace una ensalada rusa con una sentencia evangélica ('La verdad os hará libres'), la consigna de los católicos polacos de la pre y la postguerra ('No tengáis miedo'), y la que sería la pregunta de los 64,000 pesos ('¿Y el homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo?'), si en realidad removiera, sugiriera o planteara algo inteligente... o, al menos, interesante."

"Sobre el tema, anteriormente, se habían publicado 2 o 3 libelos bastante deleznables; todos ellos, escritos con el hígado... y, además, mal. O sea que no cumplen con ninguno de los requisitos dialécticos y estéticos de una obra literaria propiamente dicha: 'Pensamiento claro y expresión correcta'. Lo poco rescatable, en esa materia, salvo prueba o argumento de autoridad en contrario, sigue siendo 'El caso Posadas: verdad, derecho y religión' (Editorial Porrúa), del ex obispo de Cuernavaca, Luis Reynoso Cervantes. (Monseñor Reynoso, por cierto, formó parte de la 'Comisión Interdisciplinaria' que descalificó, por mayoría de votos, por inconsistente, la novelesca hipótesis del complot. El voto en contra, casualmente, fue del cardenal Juan Sandoval Iñiguez)."

"Puesto que 'No hay entusiasmo tapatío que dure más de 72 horas', una vez que la deplorable efeméride tuvo su evocación anual, no se requieren dotes de profeta para anticipar qué destino aguarda a las promociones para que se reabra el expediente y las estridentes 'exigencias' de que se llame a declarar -¿para qué, por cierto?- al ex presidente Salinas. Del tema, por tanto, volverá a hablarse en vísperas de los siguientes aniversarios del asesinato de Su Eminencia... siempre y cuando el cardenal Sandoval continúe en el cargo al que debió renunciar al cumplir 75 años, o que lo sustituya alguien como él, más interesado en seguir echando leña a la hoguera de los rencores que en orar, a la manera cristiana, por la reconciliación entre los vivos y la paz eterna para los muertos."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 27 de mayo de 2008).


"A 16 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, su sucesor Juan Sandoval Iñiguez dijo que por demandar justicia se ha enfrentado a la persecución de quienes participaron en el crimen, y denunció que al gobierno no le interesa esclarecer el homicidio."

"En un mensaje difundido por la Arquidiócesis de Guadalajara, el cardenal Sandoval Iñiguez consideró que su labor como sucesor no ha sido fácil, sobre todo porque no siente el apoyo de la sociedad tapatía."

"Al referirse a la situación jurídica del caso Posadas Ocampo, el cardenal afirmó que se continúa trabajando: 'Se sigue buscando acá y allá, exigiendo que se esclarezca, porque al gobierno no le interesa resolverlo, no sé si porque no quieren meterse en dificultades, si tienen compromisos políticos, o qué se yo'."

(V.pág.21 del periódico Público del 24 de mayo de 2009).


"La Suprema Corte de Justicia de la Nación podría reactivar la investigación por el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo."

"Guillermo Ortiz Mayagoitia, presidente de la SCJN, ordenó ayer turnar a otro ministro la solicitud del Gobierno de Jalisco para designar una comisión que investigue la grave violación de garantías individuales por el homicidio del arzobispo de Guadalajara y otras 6 personas en mayo de 1993."

"El ministro presidente determinó que el escrito enviado por el gobernador Emilio González Márquez debe ser turnado a Juan Silva Meza para que éste presente al Pleno de la Corte un proyecto de sentencia, en el que proponga el trámite que se dará a esta petición."

"González Márquez presentó su solicitud el 2 de abril, por considerar que en el Caso Posadas ha existido denegación de justicia por parte de la Procuraduría General de la República, que por años sostuvo que el cardenal fue asesinado por una confusión de sicarios del narcotráfico."

"El artículo 97 de la Constitución faculta a los gobernadores para presentar este tipo de peticiones a la Corte, por lo que Ortiz Mayagoitia no podía desecharla de inmediato."

"Empero, el expediente quedó registrado por el momento como una 'consulta a trámite', no como una 'facultad de investigación del artículo 97', por lo que el proyecto que Silva Meza presentará en su momento al Pleno de la Corte no necesariamente contendrá una propuesta sobre si procede designar la comisión investigadora solicitada."

"Los dictámenes que la Corte emite luego de la indagatoria sólo son declaratorios y no tienen valor jurídico."

(V.pág.1 de la sección "Comunidad" del periódico Mural del 8 de abril de 2010).


"Se conoció la petición que hizo el gobernador a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que reabra las investigaciones del Caso Posadas, aquel magnicidio que, cosa curiosa, ocurrió también hace casi 17 años."

"El asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y 6 personas más, ocurrido el 24 de mayo de 1993, cuando supuestos gatilleros de los Arellano Félix confundieron al purpurado con el Chapo Guzmán a su llegada al aeropuerto, es uno de los casos que más sacudió al estado y al país en la historia reciente. Es por ello deseable que, como cualquier otro asesinato, no quede impune. El caso es que como el principal impulsor de esta petición fue el secretario de Gobierno, Fernando Guzmán -él fue quien lo cabildeo en el PAN estatal-, muchos de sus compañeros de gabinete consideran que vuelve a tomar el tema como bandera política, con miras a su propósito de lograr la candidatura panista al Gobierno del Estado. "Es Fernando y sus cruzadas fundamentalistas", concluyen."

Jaime Barrera Rodríguez
(v.pág.3 del periódico Público del 9 de abril de 2010).


"El senador Alberto Cárdenas Jiménez consideró como una medida positiva el que el Gobierno de Jalisco haya solicitado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la reapertura del caso de la muerte del cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo, ocurrida en mayo de 1993."

"Afirmó el ex gobernador que 'ante la falta de resultados convincentes que se han tenido por parte de la Procuraduría General de la República', ahora cabe esperar una actuación diferente del poder judicial de la federación. Argumentó que a pesar de que ya van más de 16 años del suceso de la muerte del arzobispo tapatío, 'por fin pudiera lograrse que este caso se saque al margen de la actuación de la PGR'."

"El legislador federal hizo memoria de que en su gobierno se hicieron una serie de trabajos encaminados a gestionar la procuración de justicia y el esclarecimiento de la muerte del pastor católico, en los que inclusive participó el actual cardenal, Juan Sandoval Íñiguez."

"A la vez, reconoció que en las mismas administraciones de gobiernos federales panistas, como en el de Vicente Fox y el actual de Felipe Calderón, no se han tenido los resultados deseados en las investigaciones de la PGR."

[Resultados deseados ¿por quién?, se pregunta el webmaster. ¿Serán los deseados por el cardenal, a quien ya le urge un mártir para incrementar las limosnas, ya que en este sentido los cristeros le salieron chafas?]

(V.pág.2-B del periódico El Informador del 10 de abril de 2010).


"La pregunta es sencilla: ¿A quién le beneficia la solicitud del Gobierno de Jalisco para que la Suprema Corte intervenga y revise el caso del asesinato del Cardenal Posadas? A los jaliscienses no."

"No porque no sea importante conocer la verdad de lo que pasó en el aeropuerto de Guadalajara aquel 24 de mayo de 1993, sino porque aunque la Corte tuviera la mejor de las voluntades, a estas alturas lo que pueden salir son más hipótesis pero difícilmente más certezas (y menos aún, certezas jurídicas) porque no hay manera de obtener nuevas pruebas."

"Al gobernador tampoco, porque meterse en el tobogán mediático por un tema que sólo polariza, no ayuda a la gobernabilidad del estado. El único beneficiario de este circo es el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, que logrará un placeo en los medios con el único tema que lo ha hecho famoso a nivel nacional y al que vuelve cada vez que quiere una candidatura."

"No deja de ser paradójico que quien debiera estar preocupado por la generación de acuerdos en el estado sea el encargado de meter los temas que generan polarización y desencuentro. Guzmán está pensando en su futuro. Él quiere ser candidato del PAN, y tiene todo el derecho de querer, a lo que no tiene derecho es a usar la estructura del gobierno para calentar un tema que no nos lleva a ningún lado."

"A Guzmán se le han dado todo tipo de oportunidades para que encabece la demanda de revisión del caso. El Gobierno de Jalisco ha gastado mucho dinero en patrocinar esta causa, en principio justa, para colaborar en la investigación, con resultados prácticamente nulos. Está claro que la versión oficial de la Procuraduría está llena de huecos, pero lo que ha aportado el llamado Grupo Jalisco son pruebas insustanciales o caminos cerrados."

"Ni siquiera la Iglesia Católica, que en principio debería ser la beneficiada de estas acciones, ha obtenido algo positivo. La última vez que se tocó el tema, lo que se logró fue una gran división entre los obispos y una andanada de golpes bastante severos. Cada vez que se toca el caso Posadas, sale a la luz la falsificación de un acta de bautizo para encubrir a los Arellano; la intervención de un Nuncio que pretendió mediar entre los narcos y las autoridades; la desaparición misteriosa del padre Montaño, artífice del acta falsa y mediador en la reunión con el Nuncio e, irremediablemente, el tema de las narcolimosnas."

"La cabra tira al monte, porque no sabe otro camino; Guzmán tira al caso Posadas, quizá por las mismas razones. Pero, si ya nos metió en ésta, como estado lo que nos toca es exigir que los resultados sean algo más que ruedas de prensa y algunos puntitos, para él, en las encuestas."

Diego Petersen Farah
(v.pág.1-B del periódico El Informador del 12 de abril de 2010).


"Buenas noticias para el alma del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, que en gloria esté. Malas noticias para las almas en pena que, aquí en la Tierra, a falta de mejores argumentos para sus (probablemente turbios) afanes de promoción personal, se emperran en convertirse en abanderados del por demás lamentable 'caso' del asesinato del que fuera prelado de un bastión del catolicismo a nivel mundial..."

"Consiste la noticia -hasta donde puede serlo el enésimo 'recalentado' de un asunto que el mes próximo cumplirá 17 años- en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se negó a hacerles el caldo gordo a quienes demandaron que se evaluara la actuación de los funcionarios del poder judicial por cuyas manos ha pasado el farragoso proceso, y eventualmente para que se ejerciera la 'facultad de atracción' del caso. La Corte rechazó, por unanimidad, la petición del gobernador de Jalisco, quien dio la cara, para los efectos legales de la promoción, en nombre de quienes desempeñan, desde las sombras, según el correspondiente secreto a voces, los roles de los Fouché y Richelieu: es decir, 'el poder tras el trono' y la 'eminencia gris' que nunca faltan en estos asuntos."

"La pretendida analogía del 'Caso Posadas' con el de la Guardería ABC de Hermosillo, en que la Corte decidió intervenir, es una falacia. En el primero se trata de un homicidio, cuyo manejo corresponde a los tribunales del ámbito penal. En el segundo se planteaba una posible violación de garantías individuales... En consecuencia, como la función de la Corte no consiste en convertirse en ajonjolí de todos los moles con tal de complacer a quienes quisieran que las sentencias judiciales se fundaran (en su beneficio, obvia decirlo) más en especulaciones fantasiosas -las teorías del complot y el crimen de estado, en el asunto en cuestión- que en elementos probatorios consistentes, ni es instancia investigadora ni agencia del Ministerio Público, la demanda corrió la suerte que habían previsto los juristas serios: se desechó porque 'no ha lugar' a ella. Punto."

"La buena noticia para el alma del cardenal arzobispo asesinado hace 17 años en el Aeropuerto de Guadalajara, consiste en que ahora es más posible que suba al cielo, libre de contaminaciones necias y mezquinas..."

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 21 de abril de 2010).


"El Arzobispado de Guadalajara lamentó la muerte de Jorge Carpizo, pero no se guardó las críticas por el papel que tuvo en la investigación del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo."

"El vocero de la arquidiócesis, Antonio Gutiérrez Montaño, precisó que si bien durante las investigaciones 2 obispos mexicanos (José Fernández Arteaga, de Chihuahua, y Luis Reynoso Cervantes, de Cuernavaca) coincidieron en parte con la tesis de Jorge Carpizo (de que Posadas Ocampo fue confundido con el capo Joaquín 'El Chapo' Guzmán Loera), para la opinión pública esto no fue verosímil."

(V.pág.5-A del periódico El Informador del 31 de marzo de 2012).


"Hoy se cumplen 20 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, y a diferencia de la férrea defensa de la teoría del homicidio intencional que sostuvieron en su momento el arzobispo emérito, Juan Sandoval Íñiguez, y el abogado y ex candidato al gobierno de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez Peláez, hoy decidieron no hacer comentario alguno al respecto y dejaron pasar la oportunidad de reiterar su postura a dos décadas de distancia. Lo que es un hecho, es que hasta el FBI ha confirmado la teoría de la confusión que sostuvo la PGR, entonces encabezada por el finado Jorge Carpizo McGregor."

La tremenda corte
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 24 de mayo de 2013).


"Lo cierto es que las voces que desde el primer momento se alzaron, más en demanda de un concepto bastante mundano y ruin de justicia, que de un clamor de perdón, más cristiano, no parecían estar sintonizadas con el talante, bonachón y pastoral, que caracterizó en vida a Su Eminencia. Aquellas voces, estridentes, sugerían que el crimen tenía que haberse cometido, necesariamente, por odio a la fe, o -como planteaba una de las tesis novelescas que al respecto se bordaron- para evitar que Posadas diera curso a una supuesta carta en que se denunciaban los vínculos de un familiar de un muy alto funcionario público con la delincuencia organizada. En la hipótesis de que la carta hubiera existido, primero, ¿quién garantizaba la veracidad de su contenido?; y, segundo, ¿qué se supone que habría hecho con ella el arzobispo?: ¿disponer que se difundiera en las homilías dominicales?; ¿publicarla en la hojita parroquial?; ¿entregársela al funcionario público emparentado con el acusado...?"

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 27 de mayo de 2013).


"Joaquín 'El Chapo' Guzmán Loera contó que mandó asesinar a Ramón Arellano pero no al cardenal Posadas, sobre cuyo caso respalda la versión oficial de que todo fue una confusión: 'Yo pensé que los Arellano venían en el Grand Marquis, eso me dijeron mis escoltas'."

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 25 de febrero de 2014).


"El sábado se cumplieron 21 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, ocurrido en el aeropuerto de Guadalajara, por la confusión, según la versión oficial, generada en un enfrentamiento entre los hermanos Arellano Félix y los custodias de Joaquín el 'Chapo' Guzmán, que era el objetivo de los primeros. Siempre se tejen innumerables historias, y cada vez más mitos, en torno a la muerte del cardenal, y ha habido personajes, como su sucesor, el ahora retirado cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez, que han querido convertir su muerte en un gran complot político en el que nadie puede explicar quién sería el real beneficiario."

"El ahora cardenal retirado, y eso volvieron a decirlo algunos de sus allegados este sábado, acusaron a todos los procuradores de los últimos 21 años de haber ocultado la verdadera razón de la muerte del cardenal Posadas. Pregúntese usted: ¿qué pueden tener en común Jorge Carpizo, Diego Valadez, Antonio Lozano Gracia, Jorge Madrazo, Rafael Macedo de la Concha, Daniel Cabeza de Vaca, Eduardo Medina Mora, Arturo Chávez Chávez, Marisela Morales o Jesús Murillo Karam? Pues, según el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, todos o casi todos ellos conspiraron para ocultar la verdad del asesinato del cardenal Posadas Ocampo, para ocultar un crimen político que según el prelado se orquestó desde el poder, más precisamente desde la presidencia de Carlos Salinas de Gortari."

"Ese grupo, encabezado por el cardenal Sandoval, ha repetido una y otra vez esa versión, ha acusado de complicidad a todos los procuradores pero jamás han mostrado, ni al público ni a las autoridades, una sola prueba que respalde sus dichos. Incluso cuando fue detenido en el 2008 en Tijuana, Alfredo Araujo Ávila, apodado el 'Popeye', uno de los principales sicarios del cártel de los Arellano Félix, acusado de ser autor material del crimen del cardenal y del atentado que sufrió en 1997 el periodista Jesús Blancornelas, el cardenal Sandoval, en lugar de congratularse por el hecho, dijo que el sicario había sido “comprado” para que confirmara la versión original del crimen."

"Para comprender, más allá de las declaraciones, lo que está en el fondo de esa insistencia de 2 décadas, hay que hacer historia. Sandoval Íñiguez fue obispo coadjutor y luego obispo en Ciudad Juárez en los años de crecimiento del cártel de Amado Carrillo. El cardenal Sandoval Íñiguez llegó a Guadalajara desde Ciudad Juárez con un bajo perfil político y poca relación con Girolamo Prigione, el entonces poderoso nuncio apostólico que negoció con el gobierno de Salinas (y con un cardenal Posadas que fue una pieza clave en esa negociación) la reanudación de las relaciones Iglesia-Estado. Pero su designación coincidió con la salida de Prigione y la llegada del nuncio Justo Mullor, que planteaba una posición mucho más 'militante' de la Iglesia. Mullor venía de ser nuncio en Lituania, Estonia y Letonia e identificaba al régimen priista con el soviético."

"Todo ese grupo, incluyendo al nuncio Mullor, le dio un fuerte apoyo a la candidatura de Vicente Fox pero, una vez en el poder, Fox chocó con ellos porque pretendían una suerte de purga en contra del priismo y terminaron enfrentándose, incluso, con el cardenal Norberto Rivera y una amplia corriente de la Iglesia Católica mexicana. Dentro del propio Gobierno fueron calificados como fundamentalistas y Mullor debió dejar, finalmente, la Nunciatura."

"En ese contexto y con ese patrocinio creció la figura del cardenal Sandoval y fue entonces cuando ese grupo comenzó a revivir la tesis del asesinato de Estado contra el cardenal Posadas. Y, por eso mismo, esas posiciones, desde entonces hasta ahora, han sido percibidas como la de un sector específico de la Iglesia Católica y de los sectores políticos más conservadores, enfrentados con otros grupos de la propia Iglesia y del panismo."

"Ahora, con gobiernos priistas a escala federal y local en Jalisco, con Jorge Aristóteles Sandoval (que terminó desplazando, precisamente, a la corriente del PAN que con más firmeza sostenía la tesis del complot político para matar al cardenal), algunos parecen estar tentando al destino y resucitar el caso. No tiene, no tendría que tener, sentido alguno hacerlo. Han pasado 21 años y el asesinato del cardenal ha sido investigado por 10 procuradores generales de la República: de origen priista, panista, militar, independientes, y todos han llegado a las mismas conclusiones: no hubo un complot para matar al cardenal. Es hora de que dejen al buen Posadas Ocampo descansar en paz."

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 26 de mayo de 2014).

El cardenal Juan Sandoval Íñiguez, ahora arzobispo emérito, en las sesiones en que se abordaba el tema del asesinato de su predecesor, Juan Jesús Posadas Ocampo... se declaró disidente de la Comisión Interinstitucional, y ni siquiera dio su brazo a torcer cuando monseñor Luis Reynoso Cervantes -su "hermano en el episcopado", docto en temas jurídicos, además-, le hizo, "en nombre de la caridad y la justicia", un llamado a convalidar las conclusiones de la citada comisión: él se mantuvo aferrado a "su" verdad: el asesinato del cardenal Posadas había sido "un crimen de Estado", y sanseacabó).

Jaime García Elías, columnista y conductor radiofónico
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 30 de septiembre de 2014).

A un día de que se cumplan los 23 años del asesinato de Juan Jesús Posadas Ocampo, el cardenal Juan Sandoval Íñiguez aseguró que la muerte del sacerdote fue, presuntamente un crimen de estado, orquestado por el entonces procurador Jorge Carpizo y ejecutado por el jefe de la Policía Judicial, Rodolfo León Aragón.

En un video subido en su cuenta de Facebook, Sandoval Íñiguez dijo que el motivo del asesinato fue porque Posadas, en ese entonces arzobispo de Guadalajara, acusó ante el presidente Salinas que varios políticos estaban inmiscuidos con el narcotráfico y redes de prostitución, lo cual no cayó bien en las altas esferas del poder.

"El cardenal, un mes antes del asesinato, fue a Los Pinos, se encontraba el presidente (Carlos Salinas), (José) Córdova Montoya (jefe de la oficina de la Presidencia), Camacho Solís y algunos otros obispos y políticos. Y con mucha hombría reclamó que altos políticos estuvieran implicados con los carteles de la droga y prostitución de mujeres. Lo amenazaron, lo echaron y al mes murió", afirmó Sandoval.

Sandoval, quien fue el sustituto de Posadas en la arquidiócesis de Guadalajara, tampoco descartó que el móvil del asesinato fuera porque el sacerdote finado fue uno de los grandes impulsores para la reforma de 1992 que le da personalidad jurídica a la iglesia, lo cual no fue bien visto por muchos.

(V.24 Horas del 23 de mayo de 2016).

Y sigue la mata dando.


"La truculenta vacilada del 'homicidio' de Digna Ochoa hermanó, en menos de 24 horas, al presidente Vicente Fox con el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador."

"Antier, en Puerto Vallarta, el primer mandatario se sumó al reclamo de fraudulentos organismos no gubernamentales que siguen chillando en demanda de la fabricación de un 'crimen de Estado' y ofreció un despropósito bárbaro:"

"'¡Cuenten ustedes con la verdad y la información que quieran!'"

"¿Así que el Presidente cree en 'la verdad' y ésta (en realidad siempre relativa) puede ser difundida como las canciones de Los tigres del norte, según la lógica de un programa de complacencias musicales?"

"'Todos, todos queremos saber la verdad. Aprovecho para pedir a las autoridades del Distrito Federal que se dé a conocer la verdad', dijo también, revelándose como alguien que ignora uno de los asuntos más resonantes dentro y fuera del país que gobierna, de aquéllos que cualquiera supondría que está obligado a conocer."

"Sin tener vela en el entierro de la abogada que, como dicen las notas rojas, 'escapó por la puerta falsa', Fox echóse a chapalear en las sinagosas y rolleras exigencias con un: '¡También, también, también! Estoy listo y presto para recibir todas sus informaciones y observaciones'."

"¿Así que el Presidente -ni siquiera la Procuraduría General de la República (que tal vez pudo, o aún pudiera, atraer el caso)- se erige Ministerio Público para investigar un asunto del fuero común, del que la autoridad responsable se llama Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal?

"Y siguió sin frenos:"

"'... por supuesto que también. Todas estas acciones parten de la convicción de que la defensa de los derechos humanos nos pertenece a todas y a todos, a todos los sectores del Gobierno y a todos los sectores de la sociedad. A todos corresponde cerciorarnos de su cumplimiento...'."

"¿Qué tal?"

"Igual que ocurrió en el cine con la segunda parte de El Padrino (que no demeritó a la primera), en el capítulo siguiente de la reinvención de Digna Ochoa, Andrés Manuel López Obrador superó las pifias de Fox:"

"'¿Podría hacerse nuevamente el informe de la conclusión del caso Digna Ochoa, dado que ayer hizo un llamado el Presidente?', se le preguntó."

"Diligente (como si fuera un subordinado de Fox), improvisando una lección de sentido común (no iba a esperar una solicitud formal como la que tuvo que presentar ante la Suprema Corte de Justicia para lo del Paraje San Juan), el tabasqueño respondió:"

"'¡Cómo no, estoy informado! El Presidente pidió que informáramos. Hoy mismo voy a darle instrucciones al procurador para que haga un informe detallado de todo el caso de Digna Ochoa y también subrayar la decisión que tenemos de revisar este asunto. No tenemos la menor intención de ocultar nada, mucho menos de participar en un acto de impunidad. Queremos que quede totalmente esclarecido este asesinato (sic), este asunto. Queremos que se pueda convencer a los familiares y a la gente en general sobre este caso'."

"Otra pregunta:"

"'¿Por qué, si ya la procuraduría (del DF) había asumido como válidos los resultados de la fiscal (Margarita) Guerra; (acaso) no habían informado ya a la Presidencia...?'"

"La interrogante implicaba el hecho de que, a los ojos de la instancia constitucional encargada de investigar el caso, según las conclusiones que hizo públicas de manera oficial en julio reciente, la señora Ochoa no murió asesinada, sino que se suicidó."

"'Vamos a ver si se informó o no -dijo López Obrador-; tengo entendido que hay una relación estrecha con Relaciones Exteriores (...). No sé si hubo un informe detallado a la Presidencia de la República. De todas maneras, hoy mismo voy a pedirle al procurador Bernardo Bátiz que dé un informe detallado de todo el caso de Digna Ochoa'."

"Y al igual que Fox, se fue tendido:"

"'Estamos en la mejor disposición de revisar las veces que sea necesario, buscando convencer; no tratando de imponer ningún criterio, sino buscando convencer a familiares y a los habitantes del Distrito Federal y del país que les interesa mucho el esclarecimiento de este asunto...'."

"¿Sabrá López Obrador que se propuso un imposible, pues cuando menos su propia Procuraduría y el personal que intervino en las indagaciones no requieren ser convencidos, puesto que las diligencias ministeriales los llevaron a sostener que la mitómana y depresiva abogada montó un teatrazo para dejar sembrada la sospecha de una fantasiosa persecución?"

"Por quedar bien con su audiencia, Fox cayó en una cínica provocación y perdió la oportunidad de reforzar la institucionalidad de la República que gobierna."

"López Obrador, también para quedar bien con todos, reveló que desconfía en su procurador de Justicia y por lo tanto (¿se habrá dado cuenta?) en la procuración de justicia de su propia administración."

Carlos Marín
(en el periódico Público del 14 de noviembre de 2003).


"La supresión de los rasgos de personalidad de Ochoa fue una concesión de la Procuraduría del gobierno perredista del Distrito Federal, temeroso de actuar de manera políticamente incorrecta."

"Sin embargo, su cuadro paranoide y su extraordinaria propensión a mentir se sustentan en invenciones tales como la de su 'secuestro' en Veracruz (en los años 80), dizque por su 'militancia política' en la corriente democrática (cardenista) del PRI; su reclusión en una casa de monjas en Mérida (en donde afirmó estar 'casada' y que su 'marido' la 'golpeaba'). Pueden añadirse otras mitomaniacas y paranoides anécdotas, pero éstas son suficientes para ilustrar su personalidad."

"Por lo que respecta a sus derrumbes depresivos, la señora Noriega puede constatar en el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro que a Ochoa se le animó a irse a Estados Unidos para ver si así lograba mitigar ese problema."

"Testarudez en mitificar a Digna Ochoa, convertirla en mártir, promover la idea de que se trató de un 'crimen de Estado' y cerrarse ante las evidencias periciales de que nadie más, sino ella misma, tuvo la oportunidad de dispararse. El solo hecho de que los disparos provinieran de una pistola de su propiedad elimina la posibilidad de que algún 'matón' pretendiera matarla sin llevar la 'herramienta' necesaria. Una institución ajena a la Procuraduría del DF, la Universidad Nacional Autónoma de México (probidad y neutralidad irreprochables), que tomó en cuenta la distancia y ángulo del tiro mortal, determinó que en la pequeña oficina no hubo espacio para nadie más que la suicida."

"Si lo que se quiere decir es que Ochoa pudo haber recibido a alguien que conocía y que fue quien la mató, los estudios periciales demuestran que nadie, absolutamente nadie excepto Ochoa, estuvo en esa oficina. Pero si lo que se sugiere es que pudo ser cualquiera de los clientes del despacho que Ochoa no conocía bien, esta probabilidad se anula por la evidencia de que siempre estuvo sola."

"Quienes insisten en que se trató de un asesinato son quienes deben 'sustentar más sus argumentos', porque los elementos para fundamentar que fue suicidio son apabullantes."

Carlos Marín
(en el periódico Público del 23 de julio de 2004).


Una nueva


"La epidemia de conspiratitis que brotó del accidente donde murieron Ramón Martín Huerta y otras ocho personas puede conducir lo mismo a la butaca de un cine que al diván del cocólogo. El doctor o los espectadores conocerían tantas historias como cada complotófilo sea capaz de imaginar."

"En una de las más divertidas, el entrenador del Cruz Azul, Rubén Omar Romano, aparecería siendo secuestrado por efectivos de la Agencia Federal de Investigación sin uniforme que, previsores, lo mantendrían durante más de dos meses en cautiverio para utilizarlo como antídoto a la información o espectáculo de distracción para cuando se perpetrara el supuesto (y largamente planeado) asesinato del secretario federal de Seguridad Pública."

"La especulación incluiría el dato de que el asistente de Martín Huerta que salvó la vida (por ceder su lugar en el helicóptero) era en realidad un testaferro del narcotraficante Osiel Cárdenas, con órdenes precisas de apartar un mortífero asiento para el (debidamente amenazado; correcta y civilizadamente prevenido) tercer visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos."

"¿Y el móvil?"

"El más obvio habría sido matar dos pájaros de un tiro (el secretario y el visitador), pero una corteza cerebral medianamente sana puede dar para mucho más."

"¿Qué tal si el propósito hubiese sido que Martín Huerta sirviera de coartada a lo que sea que se quiera poner en 'fuerzas oscuras' para lo mismo que algunos suponen que fue usado Romano, es decir, para que el público deje de fijarse en algo y preste su atención a otra cosa?"

"A ver a ver... ¡Ya!:"

"La conspiración se montó porque el todopoderoso y maquiavélico gobierno de Vicente Fox -aliado por supuesto con el ex presidente Carlos Salinas- necesitó fabricar un acontecimiento brutal para que ya nadie siga escarbando en los dimes y diretes a propósito de la reunión de la que habló Elba Esther Gordillo, aquélla contra el país en que se fraguó la iniciativa del IVA en alimentos y medicinas."

"Mejor un desenlace sopresivo, con la toma final en el interior del helicóptero y la ventaja de poder manejar algunas variables:"

"a) El piloto estaba muy enojado porque la SSP no le pagaba lo que El Peje a Nico, y el coraje (no la niebla) lo encegueció."

"b) Martín Huerta y el visitador de la CNDH discutieron y forcejearon (cayendo encima del piloto) porque el primero quería castigos extralegales para los presos de La Palma y el otro que se les permitiera ir a conocer las oficinas del doctor José Luis Soberanes, con una humanística escala en La Feria de Chapultepec."

"Este fenómeno de 'la invisibilidad de lo demasiado visible', el de que algo que vemos lo pasamos por alto, es el tema de La Carta de Alan Poe: hay un documento importantísimo que tiene que hallar la policía y no lo encuentra, pese a que había revuelto el departamento, levantado las duelas, forzado los roperos y buscado sin éxito en lugares secretos de los muebles."

"Los investigadores terminan por recurrir al detective Dupin quien, al llegar al departamento, lo primero que hace es ver que sobre la repisa de la chimenea (o sobre una mesa) está la carta que nadie había visto porque, de estar tan visible, ¿a quién se le iba a ocurrir aceptar lo evidente?"

"Eso mismo sucede con el indiscutible y trágico accidente de antier."

Carlos Marín
(en el periódico Público del 23 de septiembre de 2005).


"¿Acaso no es más sencillo imaginar que las diferencias entre la imagen de Aburto en Lomas Taurinas y en la foto de Almoloya se debía a que lo bañaron, vistieron y afeitaron? Pues no, la versión de la sustitución de Aburto se generalizó y el último fiscal especial para el caso Colosio, Luis Raúl González Pérez, le dedicó 41 páginas de su informe final para desmentir esa versión. Los subtítulos de esa investigación son sugerentes: La sospecha del 'cuello del toro'; El corte de cabello y bigote de Mario Aburto a su ingreso al penal de Almoloya; Las diversas estaturas de Mario Aburto; Confusión de Mario Aburto por la presencia de un lunar; Sospecha sobre la supuesta correa del reloj; y muchas más. Aun así muchas personas siguen pensando que el que está en Almoloya no es el que le disparó a Colosio."

"Lo cierto es que entre más complejas y rebuscadas son algunas explicaciones suscitan mayor interés y adhesión. Ahí está el libro de Antonio Velasco Piña, Regina, que ha vendido en nuestro país millones de ejemplares. En ese libro lo ocurrido el 2 de octubre del 68 en Tlatelolco no fue un asunto entre estudiantes, militares y francotiradores sino el rito de sacrificio de unos cuantos para despertar al Popocatépetl. ¡Y mucha gente prefiere esa explicación!"

"Que la liberación el mismo día de Rubén Omar Romano no es una casualidad, sino un montaje. Se le atribuye al gobierno una sofisticadísima capacidad de reacción y de estrategia frente a la opinión que, sabemos, no tiene."

"Que no se cuidó la escena del accidente. Debe ser cierto. Nunca se cuidan bien. Es un problema que conocen los abogados y los especialistas."

"Que no estaban dos de los cuerpos en los féretros el día de la ceremonia. Una gran estupidez, ¡qué prisa había!"

"En fin, hay muchas deficiencias en el manejo de esta crisis. Las habituales en este gobierno. Pero sigo sin ver un solo elemento que nos lleve a la conclusión de que se nos oculta algo muy grave."

"Y sin embargo hay quienes no necesitaron siquiera que se encontraran los restos del helicóptero para hablar de atentados, guerrilla y narcotráfico. ¡Felicidades, ya sembraron la duda! Por parecer más vivos, más inteligentes, más informados, por complacer al morbo y a su ego. Ahora esperaremos unos años para pagarle miles de pesos a un fiscal o investigador para que escriba cientos de páginas explicándonos: El misterio de la flama; El destino de los cuerpos desaparecidos; La hipótesis del misil de fabricación israelí; y otros capítulos más."

Denise Maerker
(v.pág.24 del periódico Público del 25 de septiembre de 2005).


"Osiel Cárdenas Guillén, de los llamados 'grandes' y poderosos es el único intocable para traslado. Blofea. Le juega al botarete. Perdonavidas. Por eso acostumbra 'cantársela' a quien se le antoja. Cuando se supo sobre la posibilidad de extradición maldijo al secretario de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez. También al secretario de la Defensa Nacional, general de División DEM José Clemente Vega. Al Lic. José Luis Santiago Vasconcelos y dos que tres periodistas. Igual cómo se la sentenció a José Luis Bernal visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos: 'Todo en esta vida se paga'. Con tal frase lo mismo puede entenderse 'así vas a estar como yo'. O cual dice la canción 'ya lo pagarás con Dios'. Pero también 'saliendo de aquí nos vamos a poner a mano'. Por eso en la amenaza que hizo pública la CNDH no hay la palabra 'muerte'."

"Pero con esto de Ramón Martín Huerta, Osiel debe estar apachurrado. La creencia popular le achaca la caída del helicóptero. Aunque los mejores peritos decidan 'fue accidente', muchos no lo creerán. La periodista Sandra Licona de 'La Crónica de hoy' me preguntó y le dije: 'Esto es cómo si hoy un gran capo muriera del corazón en "La Palma". Nadie lo creerá. Dirán que lo mandó asesinar otro mafioso. O el mismo gobierno'. Es cómo el asesinato de Colosio: Todos dicen que fue Carlos Salinas de Gortari pero nadie lo demuestra. O el accidente aéreo donde murió don Carlos A. Madrazo. Desde aquel 4 de junio del 69 sigue la versión: El avión de Mexicana cayó porque así lo ordenó Díaz Ordaz, entonces presidente. Nadie lo ha probado. Ni su hijo que ahora desgraciadamente capitaliza el accidente en vez de aclararlo. También eso de 'El Señor de los Cielos' Amado Carrillo. Hasta en las películas gringas nos lo pintan tan vivo como enamorado. Pero su parentela le llora."

"No creo que Osiel ordenó [ordenara] sabotaje o derrumbe de la nave. Sabe a quién le conviene matar. Es bravero con los funcionarios, mafiosos, jueces o periodistas importantes pero no tarugo. Que le dispararon a la nave es puro cuento. Nadie sabía que iba a pasar volando por allí. Menos cuando hasta el rumbo cambió. Y tampoco podían los tiradores saber en cual de los dos helicópteros iba quién. En esto resaltan dos hechos: No hay prueba técnica. Ni testigo del derrumbe intencional de la nave. Dos, nunca fue tan torpe el vocero foxista para tratar tan espinoso caso. Este es un asunto especial. Por un lado Fox empeñado en demostrar que no fue el narco. Tal suposición es desagradable para su gobierno. Por eso se empeñan en desmentirla. Suponiendo sin conceder que es cierta. Imagínese: El narco llegando anticipadamente a donde si no lo paran seguramente lo veremos. Y por el otro Osiel. Es el más interesado que el gobierno lo zafe de culpa. Eso sí. Me imagino. Debe temer al presidente Fox. Imagino que no le cobrará con la misma moneda la muerte de su amigo. Pero sí extraditándolo. A él y varios más. Es la diferencia entre la amenaza del narco imposible de probar, y la posible revancha del funcionario. Todo está por verse."

J.Jesús Blancornelas
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 27 de septiembre de 2005).


"Las informaciones coincidieron en que las condiciones climáticas eran muy malas, pero el accidente se debió, principalmente, a error del piloto. Por razones que no necesitan decirse, pero pueden entenderse, en forma inmediata se hicieron declaraciones asegurando que no se trataba de un atentado. Lógicamente, esto despertó la idea de que lo hubo."

"El secretario y demás personas iban al centro penitenciario de La Palma para dar posesión a nuevo personal de custodia y el error del piloto frustró todo. De esa clase de tragedias no se hace reportaje gráfico, el personal de rescate simplemente dijo que los cuerpos estaban destrozados y calcinados. Levantaron los restos y los trasladaron a la Ciudad de México."

"A la oficiosa incógnita de negación del atentado se agrega ahora la de cómo y por quién los cuerpos despedazados y calcinados fueron identificados. Sin que hubiera motivo, los funerales tuvieron lugar en campo militar con honores castrenses, confesándose luego que dos de los ataúdes se encontraban vacíos. Fue un acto inexcusablemente estúpido, llevar el blanco manto de lo trágico a los atascaderos de lo ridículo."

Alberto Orozco Romero, licenciado en Derecho y exgobernador de Jalisco
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de octubre de 2005).


Las muertas de Juárez


"La Procuraduría General de la República concluyó que Ciudad Juárez, Chihuahua, nunca fue la entidad con el mayor número de muertes y desapariciones de mujeres en el país, y que incluso la serie de homicidios nunca estuvieron relacionados con asesinos seriales, sino con fenómenos sociales, intrafamiliares y sexuales."

"Lo anterior se detalla en el informe final de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con los Homicidios de Mujeres en el Municipio de Ciudad Juárez, Chihuahua, en el que se específica que en 13 años sólo hubo 379 homicidios y 47 desapariciones."

"De hecho, la PGR aclara en su informe que aquellos mitos, rumores, cifras e historias de Ciudad Juárez se iniciaron debido a la falta de rigor metodológico con que actuó la Fiscalía Especial de Homicidios de Mujeres de la procuraduría de Chihuahua, 'quienes sumaron de manera indiscriminada toda clase de homicidios en contra de mujeres, lo que distorsionó la dimensión exacta del problema'."

"Incluso, se aclara que la cifra de 4,456 mujeres desaparecidas en los últimos 13 años es falsa, ya que la PGR y las autoridades locales lograron documentar sólo 47, de las cuales resolvieron 10 y hasta la fecha hay 34 mujeres desaparecidas."

"El informe especifica que del universo analizado,criminológicamente hablando, se concluyó que, 125 homicidios fueron cometidos al interior de los domicilios de las víctimas."

"Asimismo, 'la gran mayoría del total de los homicidios fueron perpetrados por personas cercanas a su círculo familiar o afectivo'."

"De igual forma, se aprecia que gran parte de las víctimas menores de edad, pertenecían a familias desintegradas, habitantes de zonas marginadas, e incluso convivían en un ambiente altamente criminógenos y violentos, donde alguno de sus ascendientes o ambos, las parejas sentimentales de las madres, o bien amigos o vecinos eran adictos a las drogas."
"'En 119 casos, los homicidios de mujeres están vinculados con situaciones de violencia social, relacionados con problemas de farmacodependencia, tráfico de drogas, prostitución, conflictos entre pandillas, riñas, manipulación de armas de fuego, delitos culposos, robos y venganzas personales'."

"En este mismo informe final, se detalla que otro de los datos con los cuales se descartan las versiones de las muertas de Juárez, es el hecho de que quedó corroborado que en 105 casos de los 379 homicidios, se utilizaron armas de fuego; 'circunstancia que, a más de inscribirse en el entorno de la violencia social, descarta muchas de la formas de violencia que supuestamente se encontraban detrás de tales homicidios'."

"En conferencia de prensa, el subprocurador especial de Derechos Humanos de la PGR, Mario Álvarez Ledesma, mencionó que lo que generó la problemática de los homicidios de mujeres 'fue una brutal inactividad del Ministerio Público del Fuero Común, fue gravísima la negligencia cometida por los y las fiscales encargadas de investigar, fue la incapacidad de perseguir a los criminales que habían cometido homicidio en contra de mujeres, lo que ha generado una gravísima problemática'."

"Al ser cuestionado respecto a la responsabilidad que tuvieron los diversos gobernadores de Chihuahua en el caso de las muertas de Juárez, Álvarez Ledesma aceptó que todos los funcionarios tienen un grado de culpabilidad y por ende, tienen una responsabilidad política, sin embargo, ésta no puede ser juzgada porque prescribe a los dos años de que abandonan sus cargos, aseguró."

"El reporte final de las investigaciones de la fiscalía especial de la PGR entorno al homicidio de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, destaca que por lo que hace a los casos en que judicialmente se acreditó una pluralidad de homicidios atribuibles a un grupo específico de autores, éstos fueron perpetrados por dos pandillas conocidas como Los Rebeldes y Los Toltecas."

"En estos casos, los asesinatos se debieron a que los delincuentes buscaban ganancias materiales o en su defecto un móvil sexual."

"Con lo anterior la fiscalía concluyó: 'Lo anterior impide considerar que todos los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez hayan sido cometidos por asesinos seriales'."

"En el informe, además resalta que la capital mexiquense es en realidad el primer lugar en homicidios perpetrados contra mujeres, y aclara, basado en cifras del Consejo Nacional de Población, 'que no hay ninguna otra ciudad de la república que se le aproxime'. De hecho, la ciudad más cercana es Tecate, Baja California, seguida por Acapulco, Guerrero, y en cuarto lugar Ciudad Juárez."

(V.pág.25 del periódico Público del 17 de febrero de 2006).


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