"Desde niños nos enseñan a sufrir con dignidad las derrotas, concepción que no carece de grandeza. Y si no todos somos estoicos e impasibles al menos procuramos ser resignados, pacientes y sufridos. La resignación es una de nuestras virtudes populares. Más que el brillo de la victoria nos conmueve la entereza ante la adversidad."

"Simular es inventar, o mejor, aparentar y así eludir nuestra condición, la disimulación exige mayor sutileza: el que disimula no representa, sino que quiere ser invisible, pasar desapercibido -sin renunciar a su ser-. El mexicano excede en el disimulo de sus pasiones y de sí mismo. Temeroso de la mirada ajena, se contrae, se reduce, se vuelve sombra y fantasma, eco... No camina, se desliza, no propone, insinúa, no replica, rezonga, no se queja, sonríe, hasta cuando canta -si no estalla y se abre el pecho- lo hace entre dientes y a media voz, disimulando su cantar".

"Todo ocurre en un mundo encantado: el tiempo es 'otro tiempo' (situado en un pasado mítico o en una actualidad pura); el espacio en que se verifica cambia de aspecto, se desliga del resto de la tierra, se engalana y convierte en un sitio de fiesta... Y todo pasa como si no fuera cierto, como en los sueños. Ocurra lo que ocurra, nuestras acciones poseen mayor ligereza, una gravedad distinta: asumen significaciones diversas y contraemos con ellas responsabilidades singulares. Nos aligeramos de nuestra carga de tiempo y razón."

Octavio Paz, "El Laberinto de la Soledad"


México (visto por los extranjeros)


Bandera mexicana
Me gusta este lugar. No sé en qué forma, pero este país oscuro me da fuerzas.

David H. Lawrence, en carta a su suegra fechada en Guadalajara en 1923.

Lectura recomendada de este autor: "La serpiente emplumada".

Bajo el volcán.

He aquí el surrealismo; éste sí existe y ésta es la mejor prueba.

André Bretón, en ocasión de su visita a México.


Un país que se equivocó de Dios y se aferró a una concepción sufriente, limosnera y dadivosa de la divinidad, postergó la felicidad para la otra vida y se resignó a una existencia de docilidad, mansedumbre, aguante, refunfuño y Dios dirá y Dios mediante y Dios quiera y cuando Dios amanezca.

Arturo Pérez-Reverte


México tiene todo para despegar, pero está condenado a la mediocridad por la mezquindad de su clase política.

Andrés Oppenheimer


Un país sin ley y lleno de gente estúpida.

Graham Greene


Un país de gente con vicios, pocos hábitos de trabajo, escasa moralidad y costumbres perniciosas.

Opiniones expresadas por argentinos y recabadas por Pablo Yankelevich


Sí los Estados Unidos no controlamos a México y protegemos a las empresas norteamericanas, nuestra nación perderá el control del país pobre más rico, no sólo de este continente, sino del mundo.

Albert B.Fall, secretario del Interior de los Estados Unidos en enero de 1923


México es un país que requiere una regencia hábil. Bajo sus actuales amos revolucionarios se está degenerando. Alemania podrá ser grande y rica con los tesoros de ese subsuelo. Con unos cuantos cientos de millones se podría conseguir todo eso.

Adolfo Hitler en la Convención del Partido Nacional Socialista en Múnich el 22 de septiembre de 1928



El México viejo sigue viviendo entre extremos brutales de riqueza y miseria, corrupción desenfrenada e intimidación política. Y pese a que las tasas de natalidad a la baja redujeron la presión demográfica, México todavía no tiene la capacidad de alimentar, educar o dar vivienda a su población de manera adecuada. Existe incluso una nueva plaga, las poderosas bandas de narcotraficantes con el dinero y las armas necesarias para hacer lo que les viene en gana.

México también es ya un país más libre, con una prensa más independiente, con el respeto incipiente a los derechos humanos, con elecciones más limpias y una mayor apertura al mundo. Su economía también se ha transformado radicalmente, no sólo al privatizar cientos de empresas que eran propiedad del estado, sino también a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que virtualmente anexó México a la economía de los Estados Unidos.

Por supuesto que los mexicanos están contentos con el resultado y sienten alivio de que las cosas hayan salido bien, en paz, pero también transmiten el agotamiento de un ejército que ha perdido muchas batallas antes de triunfar en la guerra. No fue con un único acto de heroísmo colectivo que vencieron al PRI, sino a través de una larga y agotadora lucha en contra del fraude electoral. Inclusive ahora, la victoria no garantiza el éxito. Casi dos de cada tres mexicanos votaron en contra del PRI, pero el nuevo gobierno aún no disfruta de una mayoría en el congreso... se trata de un momento decisivo, pero no de una revolución.

Y tardó mucho tiempo en llegar. En el transcurso de los últimos quince años, el mundo cambió tanto que ya nadie lo reconocía. Se desmoronaron regímenes autoritarios por toda América Latina; el Partido del Congreso de la India, similar al PRI, perdió su monopolio político; se enterró el apartheid en Sudáfrica; hasta el comunismo había hecho implosión en el bloque soviético -y pese a todo, el PRI siguió manteniéndose en el poder.

Aún así, las clases medias jóvenes, educadas y urbanas que votaron abrumadoramente en contra de Francisco Labastida Ochoa, del PRI, en julio del 2000, no necesariamente rechazan la visión tecnócrata de un México diferente. Ellas también favorecen el crecimiento económico impulsado por la iniciativa privada más que por la intervención del estado, aceptan la inevitabilidad de la fusión gradual de México a la economía de Estados Unidos; y quieren compartir los beneficios y las cargas de la anticipación en la economía global. Tampoco les preocupa demasiado el 30 por ciento de los 100 millones de mexicanos que vive en la pobreza extrema...

Alan Riding, en el libro "¿Cambiará México ahora?". Editorial Joaquín Mortiz, México, 2000.
(V.pág.21 del suplemento "Hablapalabra" de El Informador del 28 de octubre de 2000).


Para los mexicanos, la familia es una red de protección que logra lo impensable para las mentes sajonas.

Alan Riding


México no es pobre. Pobres son Guatemala, Panamá y algunas partes de Colombia; allá sí viven en la extrema pobreza. ¿De qué vive México? De los microempresarios, del petróleo, de sus hermosas playas, pero no lo queremos ver. En México cuatro de cinco personas se levantan sin ganas de ir a trabajar.

¿No será porque los salarios son bajos?

En ese caso búsquese otro trabajo, especialícese, métase de lavacoches: el lavacoches de este edificio nos cobra 30 pesos por auto. Abra su changarro. En México 60 por ciento vive en la pobreza extrema, pero por voluntad propia. Tenemos que incrementar nuestro nivel intelectual.

Entrevista a Alex Dey, millonario autor de cursos de motivación
(v.pág.9 de la sección "Arte y Gente" del periódico Público del 6 de julio de 2001).


La Unión Europea considera en un reporte, dedicado a México, que las "incertidumbres sustanciales", en materia política, social y medioambiental persisten. Cita en concreto el narcotráfico, el continuo alto nivel de inseguridad "en la capital, en otras grandes ciudades y en especial a lo largo de las fronteras con Estados Unidos", el fracaso para llevar ante la justicia a los criminales -lo cual se debe al defectuoso sistema legal-, y finalmente el problema de Chiapas y la integración de las comunidades indígenas.

"Esos potenciales factores de inestabilidad" obligan a México [a] asumir el costo de afrontar la falta de seguridad para las compañías y una imagen en el extranjero deformada, especialmente en Europa.

"Se debe también notar que las disparidades entre las regiones y entre la población tienen tendencia a incrementarse, que el éxodo rural continúa creando ciudades sobrepobladas, y que la mayoría de los mexicanos viven todavía en la pobreza".

Desde el comienzo del mandato de Fox, la oposición a las reformas se ha dado a nivel de los estados y del Congreso, en donde "los partidos políticos parecen más interesados en pelear tácticamente que en completar las esenciales reformas".

Una de las mayores críticas que hace a México se inscribe en el terreno de los derechos humanos, "cuya situación permanece ambivalente e incierta". Los problemas en este campo se derivan en principio "del malfuncionamiento de las fuerzas policiacas y del sistema judicial como un todo". Explican que el sistema fracasa en garantizar el acceso a la justicia, o actúa como obstáculo. Por un lado "las leyes son obsoletas, el personal está malentrenado y es insuficiente; los procesos legales son lentos, la cobertura geográfica es insuficiente, y la tasa de impunidad es muy alta"; por otro lado, "hay corrupción, decisiones arbitarias, y el Procurador General de la República es nombrado por el Ejecutivo", lo cual le resta independencia. La participación de militares en responsabilidades de autoridades civiles "ha provocado abusos y violaciones a los derechos humanos, que generalmente quedan impunes".

"En ese contexto los abusos de la autoridad contra la población son todavía una realidad en México, a pesar del combate que contra ellos está ahora empezando a emprenderse a altos niveles del Estado".

Para consolidar el Estado de Derecho, la Unión Europea recomienda a los mexicanos avanzar hacia un nuevo equilibrio de poder sin un presidente tan fuerte, una progresiva descentralización, y una reforma "del hoy ineficaz" servicio civil.

En el apartado de salud, alerta a las autoridades que el cuadro nacional epidemiológico "está cambiando". Las enfermedades crónicas se están convirtiendo en la principal causa de muerte e incapacidad, y que el país enfrenta problemas emergentes como el sida y los provocados por la contaminación.

Mientras una parte de la población goza de servicios médicos con altos estándares internacionales, la mayoría "cae en un muy ineficiente sistema de seguridad social".

Y pasa lo mismo en el sistema educativo. Durante 2001 el gasto en educación alcanzó el 6.2 por ciento del Producto Interno Bruto. No obstante, aclaran que aunque lo anterior parece un porcentaje alto, "es muy limitado si consideramos el gasto por estudiante, dado que el grueso del presupuesto es usado para pagar personal", y enfatiza que "los pobres reciben solamente uno por ciento del gasto educativo".

El balance ambiental es escalofriante. De los 258 acuíferos del país más de 100 presentan problemas. Avisan que la mayor crisis acuífera está por llegar a varios estados, especialmente los más productivos del norte. Además que "apenas 10 por ciento del aguan nacional está tratada adecuadamente".

"Solamente el 35 por ciento de la basura es depositada de forma salubre. La contaminación atmosférica regularmente excede en muchas ciudades los niveles de seguridad. Más de 300 mil hectáreas de bosques mexicanos desparecen cada año".

La biodiversidad nacional está perdiéndose; la agricultura y el turismo amenazan los ecosistemas marino e insular. Calcula que el costo anual de la degradación medioambiental en México equivale a perder el 10 por ciento del PIB.

Marco Appel, corresponsal en Bruselas.
(V.pág.26 del periódico Público del 5 de agosto de 2002).


En méxico, disfrute tomándose su tiempo para cerrar un trato.

El español es la lengua oficial de México, pero existen más de 100 lenguajes nativos que también son hablados, reflejando la mezcla cultural mexicana. El inglés es ampliamente comprendido, particularmente en los centros de negocios y turísticos, pero sus contrapartes mexicanas pueden preferir negociar en español. Como en España, la actitud "mañana" es común en México, así que esté preparado para ajustarse a un paso más relajado. El día laboral se extiende normalmente de las 9:00 AM a las 8 ó 9:00 PM e incluye un "break" para la comida a la mitad del día, usualmente entre las 2:00 PM y las 5:00 PM. Los desayunos y comidas de negocios son populares, aunque las comidas tienden a ser eventos sociales y pueden durar varias horas. De ser posible, programe las reuniones de negocios en la mañana.

Los mexicanos son gente orgullosa y el honor personal es muy importante. En la mayoría de los lugares de trabajo existen jerarquías rígidas, así que asegúrese de estar tratando con alguien con autoridad para tomar decisiones. A pesar de una progresista cultura de negocios, siguen existiendo algunos elementos de machismo tradicional, con muchas posiciones superiores mantenidas por hombres.

Se da un gran significado a los títulos profesionales y usted deberá dirigirse a un asociado por su título y su primer apellido, a menos que sea invitado a hacerlo por su nombre. Espere ver impresos tres nombres en las tarjetas de presentación de sus asociados de negocios -un primer nombre seguido por dos apellidos. Es el uso hispano, que toma tanto el apellido del padre como el de la madre. Utilice siempre el apellido del padre (escrito después del nombre) precedido por el título Señor o Señora.

Trate de emplear intermediarios locales para que le den acceso a sus contactos de negocios, ya que una presentación personal tiene mucho peso en México. Al llegar o partir de una reunión salude y despídase individualmente de los asistentes. Vaya bien abastecido de tarjetas de presentación impresas tanto en español como en inglés y emplee algunos minutos platicando con su contraparte antes de empezar a tratar de negocios.

Corteses y amistosos, los mexicanos siempre tienen problemas para decir "no", prefiriendo dar una respuesta indirecta. Trate de clarificar lo que quieren decir exactamente para evitar confusiones. Esto puede llevar algún tiempo pero como casi todos los aspectos de la vida en México, el tiempo no es una consideración prioritaria.

Tomado de la publicidad del HSBC Bank (traducción del webmaster).


El Premio Pulitzer por "Reportaje Internacional" en 2003 fue otorgado a Kevin Sullivan y Mary Jordan, del Washington Post, por su exposición de las horribles condiciones del sistema mexicano de justicia criminal y su efecto en la vida diaria de las personas.

A continuación extractos de los artículos de estos autores ganadores del premio (traducción del webmaster), que, por cierto, no fueron difundidos en el país.

Convictos son condenados a un paraíso en México. Las Islas Marías son una prisión experimental del gobierno mexicano en el Océano Pacífico, a 150 km al sur de Mazatlán. Fue inaugurada a principios del siglo XX como una versión mexicana de Alcatraz, donde los peores criminales eran condenados a una vida de trabajo duro, pero se ha ido transformando en un relativo paraíso para los internos que han mostrado intenciones de reformarse.

La rehabilitación es una base fundamental del sistema judicial mexicano, tanto que la ley no permite la pena de muerte ni la cadena perpetua. Las Islas Marías son un extensión lógica de esta idea: si los prisioneros deben regresar a una vida normal en una comunidad, ¿por qué no situarlos en una prisión que simule una comunidad normal?

Allí no existen celdas ni barrotes. Los internos son llamados "colonos". No usan uniformes y viven en casas ordinarias en una calle igual a la de cualquier pueblo mexicano. Mientras que en el perímetro de la isla marinos portan ametralladoras, los guardias de la prisión no llevan armas. Unos 600 hijos de los prisioneros viven con sus padres y asisten a escuelas públicas en bellas calles bordeadas por palmeras.

El alcaide Raúl Soto Calderón declara: "Si ustedes no supieran que esto es una prisión, no lo adivinarían. No hay nada como esto en el mundo".

Por una razón: sería costoso duplicarlo.

Con un presupuesto anual de cuatro millones de dólares para los 1600 internos, el gobierno gasta tres veces más por un prisionero aquí que por uno en cualquier otra cárcel. Los costos de transporte de abastecimientos y personas son altos.

El secretario de Seguridad Pública, Alejandro Gertz Manero, cuya secretaría maneja la prisión, cuestiona la conveniencia de que un gobierno carente de recursos mantenga lo que él llama "un paraíso". El desearía que las prisiones mexicanas se enfocaran a hacer que los criminales indemnizaran a las víctimas de sus delitos.

Algunos también cuestionan la conveniencia de que algunos niños crezcan en prisiones. En algunas otras cárceles mexicanas los niños viven con sus padres, normalmente con su madre. Aunque esta práctica es alabada por mantener a las familias intactas, también es criticada porque significa que los niños se desarrollan en una comunidad de criminales, donde todo, desde la libertad hasta los alimentos, está limitado.

No obstante, para muchos niños, vivir aquí es más seguro que en los duros vecindarios que han dejado atrás, y también es mejor el hospedaje en las blancas casas proporcionadas por el gobierno.

Un elemento clave del experimento de las Islas Marías es quitarle poder a los carceleros, quienes frecuentemente han convertido las prisiones mexicanas en cloacas de sobornos y castigos ilegales. Aquí hay sólo 36 carceleros.

Todos los internos tienen la opción de traer consigo a sus familias, pero muchas esposas y niños no quieren dejar sus trabajos y rutinas en tierra firme. Además, las Islas Marías no han podido liberarse completamente de su reputación de tratar con dureza a los presos, por lo que no tienen mucha demanda entre la población de las principales cárceles mexicanas.

Antes de su traslado aquí, López pasó varios años en una cárcel en Guadalajara, donde él dice que "te obligan a ser agresivo para seguir vivo".

"Yo sería una persona diferente si hubiera permanecido en Guadalajara", agrega. Allí él aprendió que "robas o eres robado, te tienes que defender o eres golpeado. Aquí es tan seguro que puedes dejar tu bicilceta afuera tres días y nadie la tomará".

Ahora López es el conductor del programa de radio de las islas, "Ventana al mar". El afirma que la gente aquí "está temerosa de cometer errores porque serán obligados a abandonar la isla".

El alcaide Soto Calderón dijo que en sus primeron nueve meses aquí envió a 93 internos problemáticos a prisiones en tierra firme. Algunas personas han sido castigadas por tratar de fermentar maíz o arroz para hacer alcohol o por fumar mariguana. El castigo es la reclusión en un campo en la parte más alejada de la isla donde no hay música, televisión ni vida familiar. Antiguamente solía ser picar rocas bajo el sol ardiente.

En el interior de México, la vida más allá de la ley. México tiene más de 148,000 comunidades de menos de 100 habitantes, muchas de ellas aisladas en medio de bastas extensiones montañosas o desérticas que forman gran parte del país. En comparacióm, los Estados Unidos, que son cinco veces más extensos, tienen menos de 2000 poblaciones con menos de 100 habitantes.

Más de 25 millones de mexicanos -un cuarto de la población del país- vive en comunidades de 2500 gentes o menos. Funcionarios del gobierno dicen que es demasiado costoso dotar de carreteras y energía eléctrica a muchos de ellos, cuanto más proveerlos de policías, ministerios públicos y jueces. Como resultado, millones de mexicanos viven en lugares que se encuentran más allá del alcance de la ley.

"El mandato de la ley está ausente de esos pueblos. El nivel de impunidad es extremadamente alto", dice Adolfo Aguilar Zínser, el nuevo embajador de México ante las Naciones Unidas, quien sirvió hasta fecha reciente como consejero de seguridad nacional.

Afirmó que la administración del presidente Vicente Fox está tratando de equipar a la policía rural con sistemas de comunicación vía satélite y de contar con una vigilancia policiaca más uniforme en todo el país. Pero muchos funcionarios de los gobiernos estatales y locales se oponen a la idea dado que todavía operan con prácticas que prevalecieron durante las siete décadas de gobierno del Partido Revolucionario Institucional. Por años el PRI promovió que los poderosos caciques políticos locales manejaran la justicia a su conveniencia.

En lugares como Dos Ríos, en Guerrero, debido a la ausencia de policía, disputas por la tierra, asuntos familiares, ganado y otros asuntos de poca monta terminan frecuentemente con derramamiento de sangre. Pocos de los asesinos son detenidos, y cuando lo son, casi siempre se las arreglan para sobornar a la policía o a los perseguidores para que les permitan huir.

"Por eso la gente toma la justicia en sus propias manos", dice Francisco Estrada Rojas, profesor de la escuela elemental del lugar. "Esto sucede porque la comunidad ha sido golpeada por muchos crímenes que no han sido castigados".

En México la justicia tiene precio. La presunción de inocencia y el derecho a contar con un abogado han estado escritos desde hace tiempo en las leyes mexicanas. Pero en la práctica esas protecciones están disponibles sólo para quienes pueden adquirirlas.

El presidente Vicente Fox, quien asumió el cargo hace casi 16 meses prometiendo poner a la disposición de todo mundo protecciones democráticas, ha buscado acabar con el abuso a los individuos por parte del gobierno, especialmente acabar con la tradición de prácticas policiacas arbitrarias, descuidadas y corruptas.

Pero la injusticia tiene profundas raíces en el sistema judicial mexicano. Existen dos sistemas legales en el país: uno para aquellos que cuentan con dinero y contactos, y otro para los pobres.

En La Mesa (Tijuana), como en muchas prisiones mexicanas, los internos deben pagar por sus comodidades. Lo bien que duerman, coman o vivan depende del dinero con que cuenten. La separación entre ricos y pobres tan presente en Latinoamérica se agranda dentro de esa jaula gigantesca... Incluso los derechos de visita y el papel sanitario cuestan.

La sección central de la prisión está ocupada por más de 400 casitas de madera, muchas con ventanas, balcones y estéreos. Los internos más ricos viven allí.

El alcaide, Carlos Lugo Félix, comentó que hasta donde sabía el precio más alto por una de las casitas era de US$ 1,500. Pero los internos y defensores de los derechos humanos, incluido César Barros Leal, un profesor de leyes brasileño que visitó La Mesa en diciembre, aseguran que el precio de mercado negro puede llegar a US$ 30,000 por las mejores casas. Los presos de clase media duermen en celdas más o menos espaciosas, compartiéndolas quizá con otros seis. Y los más pobres duermen en el suelo, dijo Barros.

Los oficiales de la prisión, tratando de compactar 5,500 internos en un espacio construido con poco presupuesto para 2,800, permitieron a los presos construir sus propias casitas hace años. También permitieron a los internos abrir locales, donde venden cocteles de camarón, hamburguesas, tacos y burritos, y hasta rentan vídeos. Los internos sin dinero prescinden de lo anterior.

También la familia es un tipo de riqueza aquí. Por una vieja costumbre en México, las prisiones no proveen todos los alimentos y suministros de los internos. Se espera que la familia del interno lo visite frecuentemente y le lleve leche, carne, champoo, pantalones, camisas y medicamentos -o el dinero para que los compre.

Durante cinco días cada semana más de 2,000 visitantes entran en La Mesa, llevando bolsas de compras. Algunos presos comen tan bien como si estuvieran en su casa, enchiladas un día y pollo frito el siguiente. Los que no tienen familia sobreviven principalmente en base a la sopa que es llevada por toda la prisión en tinas.

Muchas familias pasan la noche juntos: más de 500 esposas y algunos cientos de niños pasan al menos algunas noches de cada semana dentro de la prisión. Por las noches son arrojados objetos por arriba de las paredes en lo que se conoce como la "lluvia de cosas".

Con los guardias sobornados para que miren hacia otra parte, familiares y amigos arrojan paquetes sobre las paredes de la prisión, en horas y lugares frecuentemente acordados mediante teléfonos celulares metidos de contrabando. Incluso cocaína y heroína dentro de pelotas de futbol es lanzada por sobre la pared.

Los internos han dividido el territorio en lo que se asemeja a un sistema de casetas de peaje. Para usar un teléfono de paga hay que darle al portero alrededor de US$ 0.05. Pasar al área de visitas para hablar con algún abogado, cuesta más de US$ 0.20.

Cada noche, cuando los prisioneros se alínean para ser contados, hay que pasarle al guardia US$ 0.50 para ser anotado como presente en la lista de asistencia. Los días que los internos están encarcelados sólo cuentan cuando son anotados como presentes; no estar incluido en el conteo significa más tiempo de cárcel. Los guardias han convertido esto en una gran fábrica de dinero. Con más de 1500 interno en La Mesa, la extorsión puede sobrepasar los US$ 2,500 diarios.

"Algunos prisioneros me dijeron: 'Bienvenido a México. Así es como es la justicia'."

Defensores de los derechos humanos y oficiales de policía explicaron que ha habido muchos casos en los que una persona equivocada ha sido encarcelada y pagado delitos ajenos. El registro es llevado en forma tan ineficiente que los funcionarios de las prisiones ni siquiera conocen las identidades de los internos, ni cuántos hay. La mayoría de las prisiones carecen de bases de datos computarizadas de huellas digitales de los criminales o fotos de los ladrones.

Algunos internos que no pueden costearse un abogado han sido mantenidos en prisión más tiempo del que recibieron por sentencia. Fugitivos buscados por crímenes importantes han sido descubiertos encarcelados por delitos menores bajo nombres falsos.

La tortura. Un fantasma en el clóset mexicano. Alfonso Martin del Campo Dodd, un ciudadano estadounidense nacido en Chicago, se encuentra prisionero en Pachuca, Hgo., ciudad a 65 kilómetros al norte de la Ciudad de México. Sus apelaciones están agotadas. Cuatro diferente jueces sentenciaron que sus alegatos de tortura eran irrelevantes. Las confesiones obtenidas con tortura no son necesariamente falsas, sentenciaron, repitiendo la conclusión a la que frecuentemente llegan los jueces mexicanos.

El principio de que un acusado por un crimen es inocente hasta que se le demuestre su culpabilidad no existe en México. Hasta 1984, la legislación federal explícitamente decía que un acusado era culpable hasta que demostrara su inocencia. Aunque la presunción de culpabilidad fue removida posteriormente, ésta se mantiene en la práctica -los acusados deben probar su inocencia.

Martin del Campo es un fantasma en el clóset mexicano, asustando en este país que trata de moverse más allá de una historia de abusos autoritarios. El récord de México en relación a la tortura es uno de los peores en el mundo, de acuerdo a las Naciones Unidas, Amnistía Internacional y otros grupos.

Este es un legado construido durante generaciones. Durante gran parte del siglo XX, México fue gobernado por el PRI. Bajo su rígido sistema, desde la oficina dorada del presidente hasta miles de pueblos rurales eran gobernados con mano dura por jefes políticos, el poder oficial era ejercido como una torpe y muchas veces brutal herramienta de control.

En un Estado de Derecho, la ley tiene pevalencia sobre las acciones arbitrarias de cualquier individuo, ya sea éste un oficial de policía o el presidente. No obstante a través de la historia mexicana reciente, esto ha sido al contrario: los jefes del partido estaban por arriba de la ley. Los departamentos de policiía, en especial fuera de las grandes ciudades, fueron desarrollados principalmente como fuerzas de seguridad política para apoyar a los jefes locales, y no como unidades investigadoras para aplicar la ley resolviendo crímenes.

Los puños, las patadas y las bolsas de plástico han sido desde hace mucho la práctica estándar para resolver los casos. Tanto inocentes como culpables han confesado simplemente para detener el dolor. Los ministerios públicos han sido descuidados. Ha habido poca necesidad de profesionalizarlos porque su principal función ha sido presentar confesiones ante los jueces. "Ellos sólo buscan una solución rápida y fácil a los crímenes, en lugar de la verdad", dijo Emma Maza de la organización de derechos humanos Miguel Agustín Pro Juárez en la Ciudad de México.

Los jueces mexicanos también han formado parte de un sistema que gobernaba por encima de la ley. El objetivo ha sido mantener a los jefes políticos satisfechos, resolviendo casos por cualquier medio que se requiriera. "Para conservar sus empleos, tienen que hacer lo que se les diga", comentó la abogada de derechos humanos Pilar Noriega. Los abogados defensores han tenido poca oportunidad para atacar al sistema. Los defensores de oficio han sido todavía peor capacitados y es más difícil que sirvan bien a su clientela.

La era del PRI terminó en diciembre de 2000, con la toma de protesta del presidente Vicente Fox, quien fue electo por votantes hartos de los abusos y la corrupción del sistema priista. Fox ha prometido limpiar el récord mexicano en derechos humanos, pero Amnistía Internacional e incluso la consejera de derechos humanos de Fox, Mariclaire Acosta, reconocen que la tortura continúa. Acosta ha dicho que el gobierno de Fox está tratando de pasar nuevas leyes anti-tortura, de capacitar a la policía y a los militares para que no obtengan a golpes confesiones de los sospechosos, y de implementar reformas que eviten que los jueces acepten confesiones inducidas mediante tortura. Pero ella agrega: "Esas son todavía prácticas comunes. Esto es abominable."

En teoría la tortura es ilegal en México. La Constitución prohibe toda incomunicación del detenido, su intimidación y tortura, y establece que una confesión hecha ante alguien diferente al ministerio público o un juez es inadmisible en un juzgado. En 1986, México comenzó a proclamar leyes para castigar la tortura e invalidar las confesiones obtenidas mediante ésta. Además, en 1987, México ratificó la convención de las Naciones Unidas contra la tortura. Fox ha invitado a funcionarios de derechos humanos de la ONU para que abran una oficina en México.

Pero México es lento para cambiar, y la tortura es todavía una herramienta común para las autoridades. El mes pasado, en el estado de Nuevo León, un hombre sospechoso del robo de una cajero automático murió asfixiado mientras estaba detenido por la policía. El procurador de justicia del estado dijo creer que la muerte se había debido a la tortura, y el caso está investigándose. El miércoles, la Comisión de Derechos Humanos de Durango concluyó que cinco policías estatales habían torturado a tres sospechosos de asesinato en marzo. Hace dos semana, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos llegó a la conclusión de que un sospechoso de secuestro que murió en marzo cuando estaba bajo custodia de la policía federal, había sido golpeado hasta morir.

El reto que enfrenta México hoy no es sólo hacer cumplir la prohibición de torturar sino cambiar la forma de pensar de una generación de policías, fiscales y jueces, cuyas prácticas y creencias pertenecen a una época pasada. Mariclaire Acosta ha declarado que el gobierno enfrenta enormes obstáculos, incluyendo décadas de indiferencia oficial hacia la tortura y otros abusos. Igualmente importante que prevenir la tortura en el futuro, agregó, es la corrección de los males del pasado -incluyendo las víctimas de torturas que se encuentran encarceladas.

El caso contra Martin del Campo, quien no tenía antecedentes criminales, fue armado en su mayor parte por Sotero Galván Gutiérrez, de acuerdo al expediente del juzgado. Según la versión de Galván, descrita en su reporte de la investigación, Martin del Campo estaba ebrio y asesinó a su hermana y al esposo de ésta porque estaba furioso con su cuñado a causa de una factura de US$ 70 por la reparación de un automóvil.

Pero cientos de páginas de documentación del juzgado no contienen evidencias que apoyen la versión de Galván. Tampoco prueban la inocencia de Martin del Campo. Pero los registros muestran que las pruebas sanguíneas indicaron que no estaba ebrio. Las pruebas de laboratorio mostraron que los cabellos encontrados en el puño cerrado de su hermana, presumiblemente de su asesino, no eran de Martin del Campo. No hubo testigos, ni ropa manchada de sangre. No hay un motivo para que él asesinara a su hermana.

Galván ofreció como evidencia una reconstrucción de los hechos, basada en su teoría. Oficiales trasladaron a Martin del Campo al departamento, a pesar de sus objeciones, y tomaron 85 fotos mientras lo obligaban a buscar cuchillos en la cocina, y lo forzaban a simular que acuchillaba a las víctimas, representadas por dos policías posando sobre la cama ensangrentada.

Las reconstrucciones son una técnica común en las investigaciones criminales mexicanas y con frecuencia son aceptadas como evidencia en los juicios, aunque no estén basadas sino en la versión de los eventos de la fiscalía. El juez original y los que revisaron las apelaciones de Martin del Campo, citaron la reconstrucción como evidencia de su culpabilidad, uno de los jueces de las apelaciones la calificó como evidencia "convincente", de acuerdo a documentación del juzgado.

Durante el juicio, Martin del Campo tuvo la oportunidad de interrogar a Galván directamente. Le preguntó si él y otros policías lo habían desnudado, golpeado y sofocado con una bolsa de plástico. El juzgado registró que, bajo juramento, Galván reconoció haberlo hecho.

Pero el juez aceptó la confesión de todas formas, notando, como los jueces de las apelacionas también lo hicieron, que en México, las confesiones obtenidas mediante tortura son todavía consideradas evidencia, a pesar de las leyes que señalan como inadmisible este tipo de confesiones.

En abril de 1993, Galván mató de un tiro a un hombre desarmado mientras estaba en servicio. Fue convicto por asesinato, expulsado de la policía y sentenciado a 10 años en prisión. Después de cinco años fue liberado por "razones de salud".

En octubre de 1994, actuando como resultado de la admisión de Galván en el juicio, el Procurador de Justicia de la Ciudad de México castigó a Galván por violar los derechos humanos de Martin del Campo. Aunque ya había sido despedido, su castigo fue la separación durante tres años de la fuerza policiaca. La notificación le fue entregada en prisión.

Sin más apelaciones legales posibles, Martin del Campo ha puesto su destino en manos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, una rama de la Organización de Estados Americanos, la cual está revisando su caso para determinar si el sistema judicial mexicano violó sus derechos. El reporte de la comisión estará listo para finales de año. Si éste recomienda su liberación, ha dicho Mariclaire Acosta, Fox encontrará alguna manera para hacerlo.

Martin del Campo ha solicitado ayuda al gobierno de los Estados Unidos, pero a la fecha le han dado vitaminas y copias de Sports Illustrated solamente, entregadas cada tres meses por un oficial de la embajada que se encarga de checar a todos los ciudadanos estadounidenses en prisiones mexicanas.

En México, un Crimen sin Castigo. Antonia tiene 13 años de edad e Isabel 16. Quizá si fueran mayores, hubiera sido más fácil mantener en secreto sus embarazos, que es la manera como se actúa en México en los casos de violaciones y maltratos a mujeres. Pero en esta pequeña población de menos de 500 habitantes, donde las campanas de la iglesia llaman cada tarde a las cinco al rezo del rosario, la realidad es difícil de ocultar. Las delgadas figuras de las niñas se hacen más voluminosas cada día. Sus espaldas y piernas están inflamadas debido a que sus cuerpos les están avisando que pronto serán madres.

"Este es un crimen y debería haber una investigación", dijo Juana María Diego Víctor, dirigente de la comunidad en este pueblo a 135 km al noreste de la ciudad de Puebla. "Alguien debería de proteger a estas niñas".

México está luchando para modernizar su sistema de justicia, pero cuando se trata de castigar la violencia sexual contra mujeres, poco es lo que ha cambiado en un siglo. En muchos lugares de México el castigo por robarse una vaca es mayor que el castigo por una violación.

Aunque la ley marca penas más severas para los violadores -hasta 20 años en prisión- sólo por excepción se realiza una investigación aunque exista la más bárbara violencia sexual. Grupos femeninos estiman que si acaso un 1% de las violaciones son castigadas alguna vez. Aunque los expedientes médicos de ambas niñas mencionan que sus embarazos fuero el "producto de una violación", ninguna autoridad policiaca ha investigado el caso.

En décadas recientes México ha hecho avances para mejorar los derechos y oportunidades de las mujeres. Entre las mujeres mexicanas existe una mayor proporción de analfabetismo que entre los hombres, pero esto está camnbiando lentamente ya que las niñas están asistiendo a la escuela durante más tiempo. Durante los años 1990s las leyes que perjudicaban los derechos femeninos fueron abolidas, como aquella que señalaba que las mujeres casadas requerían del permiso de sus esposos para tener un empleo fuera de su hogar.

Pero en el país que hizo famosa la palabra "machismo", donde a las mujeres se les dio el derecho a votar hasta 1953, los defensores de los derechos femeninos declaran que la violación y otros tipos de violencia contra las mujeres no son tratados como crímenes importantes. Y aseguran que la policía, los fiscales y los jueces muestran hostilidad hacia las mujeres que denuncian violaciones -tal como en el caso de Yessica Yadira Díaz Cázares.

Yessica denunció que tres policías la habían violado en 1997, cuando tenía 16 años de edad, mientras se dirigía de la escuela a su casa en la norteña ciudad de Durango. Ella entonces trató de hacer algo poco usual. Trató de que se castigara a sus atacantes.

Cuando ella fue a la estación de policía acompañada de su madre, se burlaron de ella y la dejaron encarcelada toda la noche. La forzaron, como es obligatorio en México, a permitir un examen vaginal hecho por un médico designado por las autoridades. La hicieron que se sometiera a ocho exámenes de sangre, diciéndole, falsamente, que estos exámenes determinarían si había sido violada. Pero nunca le informaron de los resultados de los exámenes.

Como la adolescente no desistió, aun después de que su familia recibió amenazas de muerte, un agente del Ministerio Público le pidió que identificara a los policías que la habían atacado, poniendo su mano sobre ellos. No era suficiente que los señalara, debía tocarlos, se le instruyó. Cuando tocó a uno de los policías, éste se burló de ella y le dijo que estaba loca.

Finalmente se rindió. Le dijo a su hermana que estaba cansada de buscar justicia. Tres meses más tarde, esta joven de grandes ojos cafés y largo y ondulado cabello se suicidó con una sobredosis de medicamentos. Después de su entierro, la Comisión Nacional de Derechos Humanos tomó el caso y ayudó a condenar a dos policías por violación.

"Ellos hacen que las pocas mujeres que se atreven a denunciar una violación desistan", dijo la mamá de Yessica, María Eugenia Cázarez, quien agregó que la violación y muerte de su hija destrozó la vida de su familia. Poco después del suicidio de su hija, ella se fue con su familia a Canadá donde, asegura, hay mejores leyes para proteger a las mujeres.

"En el 90 por ciento de los casos de violación, la policía mexicana echa la culpa a las mujeres", dijo en una entrevista. "En los pocos casos donde se reconoce la culpabilidad del hombre, dejan que éste lo 'arregle' con dinero".

Agregó que ella cree que una "cultura machista", aprendida en el hogar, la escuela y la iglesia, ha llevado a muchos hombres a "creer que son superiores y dominantes, y que las mujeres son un objeto". Dijo que esta forma de pensar ha contribuido a que muchos hombres -incluyendo policías, agentes del Ministerio Público, jueces y otros en posiciones de autoridad- crean que la violencia sexual contra las mujeres no es algo importante.

"La idea es que 'ella lo merecía por ser mujer', o 'él es un hombre, así es que ¿qué esperaban?'" concluyó María Eugenia Cázares.

La violación en México es perseguida a nivel estatal, y las leyes de los estados varían. Una revisión a los códigos penales de los 31 estados mexicanos mostró que muchos estados requieren que cuando una niña de 12 años desee acusar a un hombre adulto del delito de violación, ella debe probar primero que es "casta y pura". Diecinueve estados establecen que los cargos por violación son desechados si el violador acepta casarse con la víctima.

"¿Cuál es el mesaje de esto? Que no es un crimen serio", dice Elena Azaola, autora de "El crimen de ser mujer", un libro acerca de la discriminación contra las mujeres por la justicia mexicana.

Para que una mujer denuncie penalmente una violación, debe someterse a un examen médico por un doctor designado por el Ministerio Público. Patricia Duarte, presidenta de la Asociación Mexicana Contra la Violencia Hacia las Mujeres, explicó que estos exámenes, normalmente efectuados en las oficinas del Ministerio Público, son realizados con poca sensiblidad o privacidad. Los exámenes, afirmó, son un obstáculo para la denuncia de violaciones y contribuyen a la "impunidad de los violadores" en México.

Cualquier problema que las mujeres enfrenten en las ciudades, es más complicado en los pueblos pequeños donde las antiguas costumbres son la única ley verdadera. Diez millones de mexicanos son indígenas, como lo es la mayoría de los habitantes en las regiones montañosas de la Sierra Madre. En el camino de México hacia la modernidad existe una gran tensión entre la protección a las mujeres contra la violencia y el respeto a las costumbres indígenas.

En muchas de las miles de comunidades indígenas, por costumbres ancestrales, las mujeres son básicamente sirvientas de sus padres, hermanos y esposos. En muchos pueblos las mujeres tienen prohibido salir a la calle después del anochecer sin su marido o sin el permiso de éste. Después de las siete de la tarde, las calles de los poblados se encuentran ocupadas solamente por hombres, muchos de ellos ebrios. El alcoholismo es otro problema que contribuye a la violencia contra las mujeres.

Los ancianos que actúan como jueces en asuntos criminales locales son, invariablemente, hombres. En un pueblo del estado de Guerrero, se preguntó recientemente a los ancianos cómo castigaban la violación. Los seis hombres se mostraron confundidos, como si no conocieran el significado del término. Cuando se les explicó, todos ellos se rieron y dijeron que parecía más parte de un ritual de cortejo que un crimen.

Cuando dejaron de reírse, dijeron que un violador probablemente sería encarcelado por algunas horas, o debería pagar a la familia de la víctima una multa de 100 ó 200 pesos, pero que todo se olvidaría si él y la víctima se casaban.

En el caso del robo de una res, dijeron, el ladrón sería encarcelado. Y a diferencia del violador, el ladrón sería llevado ante los ancianos para ser instruido acerca de la gravedad de su crimen.

En el sureño estado de Oaxaca, el verano pasado, el Instituto Oaxaqueño de la Mujer, fundado por el gobierno un año antes, persuadió a la legislatura para que aprobara penas mayores contra la práctica conocida como "rapto". Las leyes en la mayoría de los estados mexicanos definen rapto como el caso en que un hombre secuestra a una mujer sin buscar un rescate, sino con la finalidad de casarse con ella o satisfacer su "deseo sexual erótico". La nueva ley promovida por el grupo de mujeres estableció castigos de un mínimo de 10 años de prisión.

Pero en marzo, la legislatura dio reversa y otra vez estableció esta práctica como un delito menor. Un legislador clave -un hombre- promovió la reducción, definiendo a esta costumbre como inocua y "romántica".

Los grupos defensores de los derechos humanos no están de acuerdo. Dicen que no tiene ningún encanto el que un hombre fije su atención en una mujer que ve sentada en un parque, la secuestre y se la lleve lejos para tener relaciones sexuales con ella. Aún el día de hoy, así es la manera como muchas mujeres se han unido a sus esposos. La oficina del procurador general señaló que han habido 137 demandas criminales por rapto en el estado de Puebla desde enero de 2000.

Es imposible encontrar estadísticas confiables, dado que la mayoría de los casos se arreglan entre las dos familias involucradas y nunca son reportados. Debido a que el rapto implica que la muchacha es secuestrada por motivos sexuales, los padres evaden la vergüenza asociada con una denuncia pública ante la policía.

En algunos casos, las muchachas se fugan por voluntad propia con el hombre como una forma de ahorrarse los gastos de una boda. Pero Gabriela Gutiérrez Kleman, una abogada del Instituto Oaxaqueño de la Mujer, dice que en muchos casos la mujer es secuestrada contra su voluntad.

Gabriela Gutiérrez aclaró que es difícil pedir a las muchachas que spongan una queja por rapto, para atacar un sistema que poco ha cambiado desde los tiempso de sus tatarabuelas. Si lo hacen, agregó, la familia o la comunidad frecuentemente "las tratará como parias".

El hospital de maternidad regional de Zacapoaxtla atiende a mujeres y niños de muchos pueblos de la región montañosa del noreste del estado de Puebla. Doctores y enfermeras con batas blancas se mueven entre niños llorosos, entre paredes brillantemente decoradas con información básica sobre nutrición, alimentación de pecho y sanidad.

Unos 220 bebés nacen allí mensualmente, muchos de ellos de madres que ellas mismas son niñas. Funcionarios del hospital dicen que frecuentemente los bebés nacen de niñas de 12 años de edad, muchas de las cuales no comprenden que las relaciones sexuales fueron causa de su embarazo.

El embarazo de una niña de esa edad implica un crimen: en Puebla, es ilegal tener relaciones sexuales con una persona menor de 18 años. Pero sólo por excepción se denuncia violación en esos casos.

En la mayoría de los estados el matrimonio es un remedio legal para la violación. Grupos de mujeres expresan que si las penalidades fueran más duras, los casos de violación no serían tan comunes. Como están las cosas, un hombre puede aceptar casarse para evitar ir a prisión, y abandonar posteriormente a la mujer. Trabajadores sociales explican que muchos matrimonios infelices y con hombres abusivos empezaron con una violación.

La justicia desigual encarcela a los mexicanos pobres. CIUDAD DE MEXICO - Giovanni Hurtado Avilés, de 20 años, iba de prisa hacia sus clases de ingeniería cuando se dio cuenta de que no traía 2 pesos para el "metro". Cuando trató de utilizar un pase ajeno para ingresar, fue detenido y encarcelado. "Cometí un error. Lo siento mucho", le dijo al guardia que lo detuvo esa mañana de enero.

Pero el sistema mexicano de justicia, muchas veces incapaz de castigar a los criminales serios, persigue celosamente a la mayoría de los delincuentes menores. Por lo tanto al estudiante universitario sin antecedentes criminales se le negó la libertad bajo fianza y fue obligado a fregar pisos doce horas diarias durante dos meses mientras esperaba su juicio.

"Nuestro sistema de justicia es injusto", dijo el reverendo José Luis Téllez, sacerdote católico y abogado que trata de liberar a esa clase de prisioneros. "Los verdaderos criminales se encuentran en sus hogares mientras que esta gente está encarcelada".

Los juzgados y cárceles mexicanas están llenos de gente como Hurtado, por robar una bicicleta, un pan, un shampoo, la tarifa del "metro". Más de la mitad de los 22,000 prisioneros en la cárceles de la Ciudad de México se encuentran allí por delitos tan leves que los defensores de los derechos humanos -y los funcionarios de la ciudad cada vez más- dicen que, en primer lugar, no deberían haber sido encarcelados.

De acuerdo a recientes testimonios ante el Congreso mexicano de altos funcionarios de seguridad, mucho más del 90 por ciento de los crímenes serios permanencen impunes. En un país con una de las tasas más altas de secuestros en el mundo, gran cantidad de crímenes sangrientos relacionados con el tráfico de drogas y un nivel atemorizante de violencia en las calles de la capital, las prisiones están llenas de gente que robó para comer. Téllez dijo que un hombre que se había robado un "Gansito" fue liberado en noviembre, después de pasar tres años en prisión. Otro hombre que robó 40 pesos de pan fue sentenciado a seis años.

Las encuestas de opinión pública muestran que los mexicanos están hartos de su sistema judicial. Una de las quejas más frecuentes es que es exageradamente duro con los pequeños criminales. En cada ciclo, el sistema se satura con los crímenes más pequeños. Los mal entrenados policías se enfocan a los crímenes más fáciles de resolver; oficiales corruptos sor sobornados frecuentemente para que miren hacia otro lado cuando hay un crimen más serio, pero no tienen este incentivo para dejar pasar los delitos menores. Los legisladores bajo presión política para combatir los crecientes índices de criminalidad han aumentado las penas mínimas para los robos más pequeños.

El resultado es que en muchos casos, como en el de Giovanni Hurtado, los jueces están obligados por la ley a emitir sentencias que ellos creen injustas. Los jueces en México prácticamente carecen de autoridad discrecional. El sistema legal mexicano, basado en el Código Napoleónico del siglo 19, limita deliberadamente la función de los jueces. La teoría es que los legisladores deben diseñar los castigos y los jueces, simplemente, imponerlos.

El juez en el caso de Giovanni Hurtado quizo ser indulgente, pero explicó que la ley no se lo permitía. Hurtado fue condenado por "uso de documentos falsos" -al mostrar el pase de un trabajador del metro que dijo haber encontrado tirado en el suelo. Eso es equivalente a una felonía, un crimen demasiado grave para alcanzar libertad bajo fianza, y castigable con un mínimo de cuatro años en prisión. El se atrasó en la escuela y perdió los ingresos de un trabajo que tenía después de las clases.

Detrás de las altas paredes de ladrillo de un desarrollo habitacional en la Ciudad de México, entre jardines de bugambilias y camionetas estacionadas en fila sobre pisos de piedra, Oscar Espinosa Villarreal vive su vida acusado malversación de fondos.

Espinosa Villarreal fue Regente de la Ciudad de México entre 1994 y 1997, está acusado de haber desviado el equivalente a 45 millones de dólares que nunca fueron debidamente comprobados durante su gestión. Cuando un juez giró una orden de arresto en su contra en agosto de 2000, el hizo lo que muchos mexicanos ricos han hecho en la misma situación: compro un boleto de avión y abandonó el país. Su principal ayudante todavía se encuentra fugitivo.

Espinosa huyó a Canadá y de allí a Nicaragua, donde fue detenido. El afirma no haber hecho nada ilegal y se dice víctima de una campaña vengativa por parte de sus enemigos políticos. El luchó contra su extradición diciéndose perseguido político, pero los nicaragüenses lo regresaron a casa.

Espinosa forma parte de la bien-conectada vieja guardia del Partido Revolucionario Institucional, o PRI, que gobernó México desde 1929 hasta 2000. Sirvió como administrador de fondos de campaña para su viejo amigo, Ernesto Zedillo, quien llegó a la presidencia y lo recompensó con el trabajo de regente, una posición que era designada por el presidente hasta 1977. Cuando el periodo de Espinosa terminó, Zedillo lo designó para servir como Secretario de Turismo de 1997 a 2000.

Cuando Espinosa llegó a México desde Nicaragua en un jet de la policía federal, su riqueza y conexiones empezaron a trabajar. Contrató a uno de los más influyentes abogados quien persuadió a un juez federal de emitir un amparo contra su arresto, permitiéndole continuar en libertad en espera del juicio. Se le fijó una fianza del equivalente a US$ 400,000. De la misma pagó en efectivo US$ 12,000, garantizó el resto con su casa y se retiró a la misma.

Con base en la larga historia mexicana de elites triunfando sobre cargos criminales, pocos creen que Espinosa sea condenado algún día. Es una historia bien conocida por los mexicanos: acusado del robo de US$ 45 millones, Espinosa duerme todas las noches en su cama, mientras Giovanni Hurtado, quien trató de evadir el pago de dos pesos de pasaje en el metro, fue obligado a pasar varios meses durmiendo en prisión en espera del juicio.

Francisco Garduño, ex directivo de prisiones de la Ciudad de México, ha dado pláticas a internos citando a Espinosa Villarreal como un ejemplo de que los acusados de crímenes mayores son mejor tratados que los pequeños delincuentes, que invariablemente son pobres. "El camino a la justicia es amplio para ellos", dice Garduño, "pero para los pobres es muy estrecho".

Lejos del refugio de Espinosa, en un vecindario en malas condiciones al sureste de la ciudad, el sacerdote católico Téllez maneja un programa de la iglesia para sacar de la cárcel a pequeños delincuentes.

Frustrado con el trato del gobierno a los criminales en pequeño, la iglesia ha iniciado su propio esfuerzo para ayudarlos. La iglesia paga multas y fianzas para miles de pequeños criminales no violentos, la mayoría de ellos delincuentes primerizos. A los condenados por un crimen muchas veces se les da a escoger entre pasar tiempo encarcelados o pagar una multa. Tellez dice que ha manejado muchos casos en los que se podría haber evitado la prisión o pasado menos tiempo en ella pagando una multa tan pequeña como US$ 25.

"Es totalmente injusto que el dinero determine la libertad", ha expresado.

Abogados de la iglesia revisaron 11,000 expedientes de prisioneros en las cárceles de la Ciudad de México, la mitad de los internos en ellas. Concluyeron que al menos 4,000 eran delincuentes menores detenidos tras las rejas porque no podían pagar multas o fianzas. En total, la iglesia a conseguido la liberación de 4,100 personas.

Una fundación privada, apoyada por Teléfonos de México, la mayor compañía telefónica del país, ha pagado por la liberación de 20,000 delincuentes menores en los últimos cinco años.

El vocero de la fundación, Mario Cobo Trujillo, dice que entre los casos estuvo el de un hombre acusado de lesionar a otro en una pelea, el cual pasó ocho meses en la cárcel esperando un jucio hasta que la fundación pagó su fianza de 250 pesos. Otro pasó más de 18 meses en espera de juicio por carecer de 1,000 pesos para la fianza.

La cultura mexicana de falta de información oficial ha mantenido oculto el tamaño del problema. Hasta fecha reciente todos los registros de las prisiones eran considerados confidenciales y todavía son difíciles de conseguir. Esto ha hecho problemático documentar cómo el sistema ha estado enfocado principalmente en los crímenes menos significativos.

Pero ahora que abogados pagados por la iglesia y trabajadores de derechos humanos están teniendo acceso, el público está teniendo las primeras imágenes de la conformación de la población de las prisiones. Lo que han descubierto ha iniciado un movimiento para sustituir el tiempo en prisión por la restitución y servicio comunitario para los delincuentes menores.

El caso de Hurtado fue manejado por el juez Eduardo Mata, un ex agente del ministerio público. "Desde que me llegó este caso pensé que era una vergüenza", comentó en una entrevista en su oficina en el juzgado. "El sólo había hecho una tontería. Pero yo no podía hacer nada".

Mata, quien ha sido juez durante nueve años, aclaró que el caso fue un frustrante recordatorio de los estrictos límites de su autoridad y de cómo pequeños delincuentes terminan tras las rejas.

"Pienso que requerimos reformas que den a los jueces mayor libertad", dijo. "No tenemos la flexibilidad que requerimos".

La principal tarea de un juez mexicano consiste en leer expedientes y emitir sentencias que caigan entre la penalidad mínima y máxima establecida por el código penal. En México no existe el juicio de jurados. En muchos casos el juez ni siquiera ve al acusado, basando su decisión en los registros escritos. La limitación de la autoridad de los jueces tiene la finalidad de limitar los sobornos y la corrupción.

"Nuestras manos están atadas por la ley", dijo Mata. "No podemos hacer nada aunque pensemos que la sentencia mínima es injusta".

Mata recordó el caso de un joven que robó una bolsa de pan a una mujer en un mercado. La policía lo atrapó de inmediato, y junto con el ladrón descubrieron que la mujer había también metido en la bolsa 40,000 pesos que había retirado de un banco.

Mata quizo sentenciar al hombre basándose en su intención de robarse una hogaza de pan. Pero debido a que había cometido un robo mayor, aunque fuera involuntariamente, la ley exigía que se le condenara a varios años de prisión.

En el caso de Hurtado, dijo Mata, lo mejor que podía hacer era condenarlo a la sentencia mínima por su crimen: cuatro años en prisión y una multa de alrededor de US$ 950. El utilizó entonces el único medio que la ley le dejó, permitiendo a Hurtado sustituir por una multa adicional de aproximadamente US$ 560 el tiempo que debía pasar en la cárcel.

"El no había dañado a la sociedad en ninguna forma", aclaró Mata. "No le gustó la sentencia que tuve que darle. Nuestras leyes no son muy justas".

Decaído y derrotado, Hurtado abandonó la cárcel el 13 de marzo, después de 63 días tras las rejas.

Un antiguo patrón le prestó más de US$ 1,500 para que pagara sus multas, permitiéndole librarse de una sentencia de cárcel que lo hubiera mantenido encerrado hasta 2006. Eso lo hace más afortunado que la mayoría. Pero le tomará cada peso que gane -y que gane su madre- por más de un año el saldar su adeudo.

Garduño, el antiguo director de de prisiones, que ahora dirige el departamento de transporte de la ciudad, está furioso por la forma como el sistema trató a Hurtado y por cómo se castiga a la gente equivocada. Por lo mismo le consiguió un trabajo en el gobierno de la ciudad para ayudarlo a pagar sus deudas.

"Estoy tratando de reparar el daño hecho por nuestroa sociedad", dijo Garduño. "Estoy tratando de rectificar algo que le ha sucedido a miles de personas en México".

El secuestro es una industria en crecimiento en México. Gerardo decía que él se consideraba valiente, un hombre de negocios con alma de acero, duro como sus antepasados libaneses que inmigraron a México a principios del siglo pasado. Pero lloró por su sobrina de 19 años, secuestrada a punta de ametralladora cuando caminaba hacia la escuela, es más de lo que pudo soportar. Y las palabras -"¿Cuándo quieres que nos detengamos?"- lo persiguieron.

"Ellos atrapan a uno de tus niños y estás acabado", dijo.

Al menos una vez al día en México alguien es secuestrado para exigir rescate, arruinando vidas y exprimiendo un prohibitivo costo económico de las víctimas y de sus empresas. Esto se ha vuelto tan común aquí que ser secuestrado a punta de pistola y retenido por semanas o meses se ha convertido en parte del tejido de la vida, un riesgo aceptado, un simple costo de hacer negocios.

Los empresarios mexicanos son las víctimas principales, en gran parte porque en México se ha desarrollado una cultura en la que el rescate se paga rápidamente y la policía es informada raramente. De acuerdo con registros de los juzgados y entrevistas con víctimas y con especialistas en seguridad, los policías están frecuentemente relacionados con los secuestros, y un sistema judicial débil y corrupto suele significar que no serán detenidos.

México sigue siendo una nación carente del imperio de la ley. El presidente Vicente Fox tomó el poder hace casi dos años prometiendo acabar con el legado de corrupción desarrollado durante siete décadas de gobierno autoritario de un solo partido. Pero mientras lucha contra fuerzas profundamente enquistadas, México sigue siendo un lugar donde los criminales llevan a cabo las acciones más crueles a sabiendas que están más allá del alcance de la ley.

"Los criminales hacen un análisis de riesgos", explica Jorge Septién, un especialista en seguridad privada. "Ellos saben que menos del 1 por ciento de los criminales terminan en la cárcel debido a tanta corrupción e impunidad. El gobierno está enviando el mensaje a los criminales de que el crimen es un buen negocio".

Hace 15 años, los secuestros apenas existían aquí. Pero el crimen comenzó a incrementarse en los 80s y una caída económica en 1994-95 parece haber generado cambios fundamentales en México, convirtiendo al secuestro -y al crimen en general- en una floreciene industria. Los secuestros disminuyeron un poco a finales de los 90s, pero analistas han dicho que nuevamente están aumentando enn una sociedad donde la gente siente que las autoridades no la protegen.

El año pasado, el empresario Eduardo Gallo condujo su propia investigación acerca del secuestro y asesinato de su hija de 25 años, Paola. Furioso por la inacción policiaca, Gallo inició una investigación privada que eventualmente atrapó a los asesinos. El publicó un libre recientemente sobre este caso titulado "Paola: Denuncia de un Secuestro y de una Sociedad Corrupta".

Directivos de la Coparmex, la más grande e influyente asociación patronal del país, dijeron saber de al menos 360 secuestros el años pasado [2001]; también tenían noticia de 331 en los primeros ocho meses de 2002. No existen stadísticas completas y confiables, pero empresas de seguridad afirman que los números reales son mucho mayores a los registrados por la Coparmex, poniendo a México y Colombia en un mismo nivel de secuestros en Latinoamérica.

El secuestro se ha convertido en una industria tan grande en México que nadie está a salvo: sirvientas son retenidas por rescates de US$ 500; en Tijuana una niña de 12 años fue secuestrada por estudiantes de secundaria que trataban de conseguir dinero para la escuela; algunos fingen sus propios secuestros para obtener dinero de sus familias o empresas.

Los ejecutivos continúan siendo el objetivo más lucrativo, incluyendo a los extranjeros. La hija del principal directivo de una fábrica japonesa de llantas fue secuestrada en 2000, y la compañía pagó más de un millón de dólares de rescate. El jefe de la sucursal mexicana de una fábrica alemana de automóviles dejó el país hace unos 18 meses, después de que su esposa fue secuestrada y se pagó por ella un rescate de un millón de dólares. Un banquero español se fue este año después de ser secuestrado y liberado.

"No es raro que las personas dejen el país junto con toda su familia", declaró Jorge Espina Reyes, presidente de la Coparmex. "Una vez que alguien sufre un secuestro en su familia, queda afectado para toda la vida. Está dispuesto a todo, abandonar el país y su empresa, con tal de no volver a pasar nuevamente por esa experiencia".

Como patriarca de una extensa familia, y como el objetivo evidente de las demandas de los secuestradores, fue responsabilidad de Gerardo negociar. El dijo que tuvo que pagar cientos de miles de dólares de rescate, pero no está dispuesto a declarar la cantidad exacta.

Tuvo a su sobrina de regreso en marzo, pero sus problemas no terminaron. Los secuestradores siguieron llamándolo, amenazándolo con matar a sus hijos si les ocasionaba algún problema. En una ocasión, comenta, lo llamaron para hacerle saber que estaban sentados afuera de la casa de su madre. Le describieron el lugar y lo que su madre estaba haciendo en ese momento. Y lo amenazaron con matarla.

"Están locos", les contestó. Y fue a comprarse una pistola.

Hace pocas semanas vendió su Mercedes, puso en venta su casa y se cambió junto con su familia a Boca Raton, Florida, al no poder aguantar la inseguridad que continuamente percibía en su país natal. Su sobrina ahora estudia arquitectura en Florida y sus hijos van a la escuela ahí mismo.

Comentó que las empresas que había construido a lo largo de una vida, fabricación y venta de autopartes y venta de bienes raíces, seguramente quebrarán y sus 35 empleados perderán el trabajo. Dijo que tratará de administrar sus negocios desde Florida, con viajes discretos cada pocos meses. Pero se requiere de una administración más cercana que esto, así que los secuestradores lo están forzando a arruinarse.

Gastó US$ 150,000 en contratar a dos investigadores privados para que vieran su caso, y ellos le dijeron que su sobrina había sido secuestrada por una banda bien organizada dirigida por policías locales y estatales. Ellos estaban muy bien conectados y organizados para luchar, concluyó. "Con el dinero que sacan pueden comprar a cualquiera", dijo.

Gerardo agregó que estaba furioso, que le gustaría matar a alguno. Pero reconoció que las fuerzas en su contra eran muy poderosas como para combatirlas, así que su única opción era huir. Nunca reportó el caso a la policía.

Las empresas en México gastan mucho para protegerse a sí mismas, dado que el gobierno no las protege. Analistas han dicho que las grandes corporaciones gastan entre un 5 y un 15 por ciento de sus presupuestos en seguridad -algunas veces 2 o más millones de dólares anuales.

En un país donde más de 54 millones de habitantes -más de la mitad de su población- vive con menos de US$ 4.50 al día, los líderes empresariales declaran que los altos gastos en seguridad representan pérdidas de empleos y de oportunidades.

"En lugar de invertir en seguridad podrían invertir en nuevas fábricas o nuevos productos", ha dicho Javier Prieto de la Fuente, presidente de la Confederación Mexicana de Cámaras Industriales (Concamin). "Cuando se está tratando con mercados globales, un 1 por ciento es importante. Estamos perdiendo competitividad debido a este asunto".

Mientras que muchas regiones de México permanecen relativamente alejadas de la epidemia de secuestros, los problemas son severos en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y en la frontera con los Estados Unidos, donde muchas de las empresas manufactureras del país se localizan. Muchos ejecutivos japoneses de fábricas cercanas a la frontera tienen prohibido por sus empresas transportarse en automóviles privados. Autobuses con guardias armados mueven a los ejecutivos japoneses entre sus hogares en los suburbios de San Diego y sus fábricas en los alrededores de Tijuana.

La empresas extranjeras pagan premios -equivalentes a pago por riesgos- para atraer altos ejecutivos a México. Firmas mexicanas y extranjeras frecuentemente pagan seguros contra secuestros para sus altos directivos. El problema es tan grave que una empresa ha empezado a ofrecer la implantación quirúrgica de dispositivos que ayuden a localizar personas mediante el uso de tecnología satelital, aunque hasta hace poco no han tenido clientes.

Muy pocas compañías han salido del país solamente por sus problemas de seguridad, simplemente México es un mercado demasiado grande y atractivo como para abandonarlo. La inversión extranjera directa continúa aumentando, pero muchos dicen que los secuestros y otros crímenes son una razón clave por la que la economía mexicana no ha crecido con mayor rapidez.

Los secuestros se han vuelto tan comunes que Fox los mencinó especificamente en su informe anual a la nación este mes [septiembre de 2002]. Analistas del crimen dicen que la nueva unidad de élite antisecuestros del gobierno es un paso importante. Pero incluso Fox aceptó que la eliminación del "azote" de la inseguridad era todavía "una deuda importante con nuestros ciudadanos".

Pedro Fletes Renteria, director de una escuela privada en la Ciudad de México, fue secuestrado al llegar a su trabajo a las 6 AM del primero de marzo de 2001. Hombres enmascarados con pistolas lo obligaron a subir a un automóvil y lo pusieron de cara al piso con un arma contra su cuello. Estuvo secuestrado 59 días.

Fletes explicó que nunca quizo que la policía se involucrara en su caso.

"No confiamos en la policía y queremos proteger a nuestras familias", dijo. "Se de otros dos casos de secuestro actuales, y ninguno ha sido reportado".

Agregó que al momento de ser secuestrado, uno de los secuestradores hizo disparos -quizá como advertencia. Ello ocasionó tanta conmoción que la policía acudió y se inició una investigación.

La Policía Federal Preventiva fue la agencia que llevó la investigación. Pero el hermano de Fletes negoció directamente con los secuestradores, sin ninguna intervención de la policía, y finalmente pagó el rescate él mismo.

Una vez que Fletes fue liberado, la búsqueda de los secuestradores quedó a cargo de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, la cual cuenta con una unidad especial dedicada a la investigación de secuestros.

"Puedo decir que son muy amables, pero no muy efectivos", ha dicho Fletes. "Pienso que su enfoque es que una vez que la víctima ha sido liberada, el caso está resuelto".

Sus propios investigadores privados encontraron evidencia de que altos oficiales de la policía de la Ciudad de México habían estado involucrados en el caso. El abogado de Fletes, José Antonio Ortega, prominente jurista que encabeza el comité de seguridad de la Coparmex, declaró que los registros telefónicos muestran que el teléfono celular utilizado por los secuestradores fue también utilizado para hacer llamadas a la casa de un alto oficial de la unidad antisecuestros.

Jesús Jiménez Granados, director de la unidad antisecuestros de la Procuraduría de Justicia, dijo que investigó estas denuncias y que no encontró evidencia de que la policía hubiera estado involucrada. De cualquier forma los oficiales sospechosos han sido transferidos a otra unidad. Aclaró que en un asunto tan delicado como lo son las investigaciones de secuestros, la policía y los investigadores deben estar totalmente libres de sospechas.

"La gente debe confiar en nosotros", agregó Jiménez. "Pensamos que estamos dando resultados a la ciudadanía y ganándonos su confianza".

Explicó que su oficina recibió 149 denuncias de secuestro el pasado año [2001] y resolvió el 70 por ciento de ellas. También dijo que la policía tenía detenido a un sospechos que pudiera haber participado en el secuestro de Fletes. "Esto está por resolverse completamente", aseguró.

Pero Fletes ha permanecido escéptico y temeroso. Sentado en su oficina, a unos cuantos metros de la calle donde fue secuestrado, Fletes comentó que los policías que él sospecha que estuvieron involucrados en su secuestro pudieran "regresar en cualquier momento".

Fletes dijo que la elección de Fox hace dos años fue un signo positivo, y que algunas cosas están comenzando a cambiar. Pero también dijo que México sigue siendo un país más frecuentemente gobernado por la fuerza y la intimidación que por las leyes. Comentó que su sobrino habúa sufrido un "secuestro express" ese mes por delincuentes que lo retuvieron unas pocas horas y lo obligaron a retirar dinero de un cajero automático con su tarjeta -un crimen común en la Ciudad de México que rara vez es resuelto.

"Hemos tenido una transición política", dijo Fletes. "Pero México todavía requiere de una transición de la justicia".

Los jóvenes mexicanos sufren en "carcelitas". Según jóvenes que han pasado tiempo detenidos, así como sus padres, funcionarios gubernamentales y muchos expertos, los muchachos sufren frecuentemente maltratos, abusos y olvido en las "carcelitas" mexicanas. Muchos de estos lugares no son más que frías prisiones donde la enseñanza es rara.

Existen 4,200 muchachos viviendo en docenas de centros de detención en todo México. Las condiciones varían, y algunos centros están bien manejados. Pero muchos funcionan de la misma forma que hace un siglo: fuera de la vista pública y con poca o ninguna regulación interna o supervisión externa. A los padres muchas veces se les impide la entrada, aunque se les anima a pasarle dinero a los guardias para evitar un trato más rudo para sus hijos.

El gobierno mexicano, agobiado por el crimen, ha mostrado poca preocupación o tolerancia para los jóvenes que violan la ley. Esa indiferencia así como el secreto que envuelve a los centros de detención, ha perpetuado prácticas poco efectivas y muchas veces crueles, de acuerdo con quienes tienen experiencia de primera mano acerca del problemático sistema.

"Estas instituciones son horribles", asegura Elena Azaola, una especialista en justicia criminal que ha realizado estudios acerca de los centros juveniles. "Los muchachos viven en la miseria".

México se apoya en un sistema informal y en gran parte desregulado de justicia juvenil que ha existido por décadas. Los jóvenes que violan la ley con frecuencia no tienen acceso a un abogado. Los jueces administrativos que manejan los casos juveniles dictan sentencias, pero es común que no exista seguimiento judicial una vez que los muchachos son enviados a casas de detención.

El poder real es detentado por los directores de los centros. Ellos son quienes efectivamente deciden por cuánto tiempo y en qué condiciones será retenido un muchacho. Los directores son nombrados por gobernadores u otros altos funcionarios de cada uno de los 31 estados mexicanos.

"Para los jóvenes no existe sistema de justicia. Son víctimas de las decisiones arbitrarias de quienes están a cargo", declaró Guillermo Alonso Angulo, consultor de la UNICEF para el estado de Yucatán.

Un sistema que abusa de los jóvenes y no castiga a los abusadores es el legado del gobierno de un solo partido que dominó a México por casi todo el siglo 20. Desde 1929 hasta 2000, los presidentes mexicanos y la mayoría de gobernadores, alcaldes , policías y funcionarios locales -incluyendo aquellos a cargo de los programas juveniles- pertenecieron al Partido Revolucionario Institucional.

El presidente Vicente Fox, quien asumió el cargo en 2000, ha prometido crear un nuevo día para la justicia en México. Ha prometido solemnemente que la ley regirá y no los caprichos personales o políticos de los funcionarios.

Ahora, los jóvenes encerrados en centros de detención están tratando de acercarlo a su mundo.

Casi cada semana en fechas recientes, los jóvenes han escalado hasta los techos de sus casas de detención, encendido fuegos e iniciado pequeños motines para llamar la atención hacia sus condiciones de vida. Cuando llegan los reporteros, los muchachos gritan por sobre las paredes que han sido golpeados con escobas y cinturones.

En octubre 2, en el occidental estado de Nayarit, 37 muchachos se apoderaron de un centro de detención, arrojando piedras y gritando que estaban "cansados de las golpizas". El día anterior, en el norteño estado de Sonora, 40 muchachos pelearon contra sus carceleros, quejándose de brutalidad. Levantamientos parecidos han ocurrido en otros seis estados y en la Ciudad de México este año [2002], cuando jóvenes furiosos exigen un mejor trato en sus pequeñas cárceles.

México está luchando para transformarse a sí mismo en una nación donde la gente se sienta protegida -no amenazada- por la ley. Pero viejas costumbres continúan, como las atestiguadas en los horrores del centro de detención de Yucatán.

La directora, María del Rocío Martel López, es una doctora que tenía magníficos contactos con los políticos locales. Al gunos de los que la conocieron recuerdan que era alta, delgada, rubia y vestía impecablemente.

Docenas de muchachos a su cuidado han manifestado ahora que los trató brutalmente. De acuerdo a lo descubierto por una investigación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que emitió un reporte en abril de 2002, Martel presidió por cuatro años una institución que "trató en forma cruel y degradante" a los jóvenes, con "castigos denigrantes, humillaciones, golpes y maltrato".

Denuncias de crueldad contra Martel fueron hachas a la oficina del gobernador desde 1999. Pero el poderoso gobernador que la nominó, Víctor Cervera Pacheco, no hizo nada. Muchos atribuyen su inacción a la posición social y política de Martel: ella es la viuda del que fuera un poderoso jefe del partido en el estado.

Una estación de radio de Mérida emitió un reporte acerca de las denuncias contra Martel en 1999, pero el reportero, José Luis Preciado, dijo haber sido presionado por funcionarios estatales para que abandonara el tema.

"Algunas veces ella les decía a los muchachos que se bajaran los pantalones y los pateaba en sus partes privadas hasta que lloraban", declaró uno de los muchachos, haciendo eco de los testimonios dados a los investigadores de derechos humanos por gente que trabajó en el centro.

Sicólogos y maestros, en entrevistas y en sus declaraciones a los investigadores y a la policía, dijeron que Martel golpeaba a los muchachos hasta hacerlos sangrar. Algunos recordaron como obligó a un joven homosexual a vestirse como mujer.

Muchos de los acusadores de Martel citaron el caso de una huérfana adolescente, Catalina Gijón Granados. Ella estuvo detenida en el centro por cuatro años, muchas veces aislada sin ventanas, a pesar de que no había cometido ningún crimen.

Dulce María Alavez Soberanes, maestra de artesanías en el centro de detención, calificó el tratamiento dado por Martel a Catalina como "imperdonable". Dijo que Catalina era bonita, dulce y relativamente bien adaptada hasta que le cayó mal a Martel. Después de meses de malos tratos, continuó Alavez, Catalina parecía perdida y desorientada y se orinaba en la cama, una muchacha flaca y con ojos amarillos y huecos.

"Ella permaneció encerrada por casi dos meses en un cuarto sin ventanas, recibiendo sólo una comida al día", declaró Alavez. "Cuando la dejaron salir, parecía como si estuviera drogada".

Durante dos años, abogados de derechos humanos se quejaron infructuosamente con el gobernador y con otros funcionarios. Llamaron entonces a la comisión de derechos humanos en la Ciudad de México. En un día de agosto de 2001 llegaron al centro a investigar. Ese mismo día Martel renunció al trabajo y salió caminando por la puerta.

Más tarde se inició una investigación criminal, pero no se le han hecho cargos.

La respuesta de Martel a los alegatos en su contra es desconocida. Los esfuerzos para localizarla no han tenido éxito. Hace algunos meses, sus vecinos dicen haberla visto salir de su casa en una van, y no haberla visto nuevamente desde entonces. Funcionarios en la procuraduría general de justicia del estado dijeron ignorar dónde encontrarla, y haberla estado buscando para interrogarla.

Trabajadores de derechos humanos en Mérida dijeron que el gobierno le había permitido huir para evitar el embarazo de un juicio escandaloso con sucias implicaciones políticas. México tiene una larga historia de voltear la cara hacia otra parte ante la mala conducta de los funcionarios públicos.

"Preferirían sepultar este asunto", explicó Angulo, el consultor de la UNICEF. "Pienso que debería haber un juicio penal. Pero no creo que lo haya nunca".

Lucio Jesús Velázquez, velador retirado, dijo que la gente pobre en México estaba acostumbrada a la impotencia. Dijo haberle pagado a los encargados del centro para poder visitar a su hija Isis y haber intentado comprar un mejor trato para ella. Agregó que los mexicanos saben que deben pagar sobornos para obtener servicios del gobierno, y que no ganan nada quejándose sino mayores abusos.

"Yo no conozco las leyes", dijo Velázquez. "No estoy educado en ellas". Aclaró que hasta que un abogado de derechos humanos le dijo que el estado no tenía derecho de tratar a su hija como lo hacía, él no se daba cuenta de que lo que le sucedía a ella podría ser ilegal.

Isis declaró haber visto que otros muchachos eran golpeados con tubos de goma y palos de madera. También dijo que algunos eran atados a árboles, mojados con agua fría usando una manguera y dejados para que durmieran parados.

Esas acusaciones han sido respaldadas por otros que han hecho denuncias con la policía y con funcionarios de derechos humanos, incluida Sylvia Zenteno Ruano, una doctora contratada por el gobierno para realizar visitas semanales al centro. Ella dijo estar todavía espantada por lo que descubrió un día: cuatro muchachos atados a árboles, con sogas desde el cuello hasta las rodillas.

"Tenían orina y excrementos en la ropa, así que deberían llevar un tiempo allí", declaró. Zenteno puso una denuncia con la policía y esperó. Ellos no la llamaron en nueve meses.

Una de las fallas más tristes de los centros de detención juvenil en México es que algunos de los muchachos prisioneros no han cometido ningún crimen. Son retenidos por no tener un hogar y porque el gobierno no es capaz de encontrarles otro refugio.

El gobierno maneja algunos albergues para niños de la calle, cediendo la mayoría de la responsabilidad a iglesias y a otros grupos privados. Miles de niños viven en refugios privados sin ninguna supervisión gubernamental.

Los riesgos de este sistema sin regulación fueron puestos en evidencia recientemente en Puerto Vallarta, según defensores de los niños, quienes dijeron que un estadounidense, Thomas White, había iniciado la construcción de un refugio para niños de la calle en 2000. Se le permitió hacerlo casi sin ningún escrutinio o investigación de sus antecedentes o capacidad.

"Es más fácil abrir un albergue para niños que un restaurante", declaró Angulo.

La policía está buscando a White, quien ha sido acusado de ofrecer dinero y alimento a niños de la calle a cambio de que posaran para fotos pornográficas. El huyó antes de que un juez estatal emitiera una orden de arresto el año pasado [2001] y se desconoce dónde localizarlo.

Juan Díaz González, un legislador de la Ciudad de México, dijo que esos abusos son comunes. Declaró que algunos operadores de albergues en la capital han obligado a los niños a entrar a redes de prostitución o de adopciones ilegales. Muchos de los albergues son tan pobremente administrados y tan carentes de fondos que él los denomina "depósitos de basura donde los niños son arrojados. El gobierno no está invirtiendo nada en esos niños", agregó. "Están desperdiciando miles de vidas".

Hay nuevos esfuerzos para limpiar el sistema. Desde que Fox llegó al poder, altos funcionarios han sido remplazados, pero muchos funcionarios de bajo o mediano nivel continúan, particularmente entre los ministerios públicos y la policía. El gobierno tiene poco dinero para pagar buenos salarios por trabajos difíciles, como lo es el tratar con delincuentes.

Bajo un nuevo gobernador perteneciente al Partido Acción Nacional, el mismo de Fox, funcionarios del estado de Yucatán planean la construcción de un centro de detención de US$ 1 millón. Aseguran que sólo jóvenes que hayan cometido crímenes serán enviados allí.

También prometieron un mejor control de registros para asegurar que los muchachos cumplan sus sentencias y nada más. Prometieron que abogados y observadores de derechos humanos tendrán acceso. Pero Yucatán, como la mayoría de los estados mexicanos, tiene planes y promesas más grandes que sus bolsillos. A la fecha, los funcionarios han tenido poco éxito en el reclutamiento de personas que deseen trabajos tan difíciles a cambio de sólo US$ 50 a la semana.

Pájaros en jaulas mexicanas intentan fugarse y no son castigados. El sistema legal mexicano reconoce que todas las personas tienen un deseo fundamental de ser libres. Y no castiga a quienes persiguen la libertad, como lo hicieron algunos presos que recientemente se disfrazaron como mujeres visitantes y huyeron por un túnel que habían hecho utilizando como pala una lata de sardinas.

Críticos de las leyes consideran a ésta una más de las debilidades en un sistema judicial que está frenando los esfuerzos de México por modernizarse. Pero aquellos que la apoyan la describen como una medida humanitaria que respeta la dignidad humana.

"La persona que trata de escapar está buscando su libertad, y ello es profundamente respetado en la ley", explicó en una entrevista Juventino Víctor Castro y Castro, juez de la Suprema Corte. "El deseo básico de libertad está implicito en cada hombre, por lo que tratar de escapar no puede ser considerado un crimen".

La misma filosofía respeta el derecho de huir de la policía para evitar ser detenido, ha dicho José Elías Romero Apis, abogado y legislador federal. Igualmente, dijo, en México no se considera perjurio el que la gente mienta acerca de su culpabilidad en el estrado de los testigos.

"Esto es parte de una filosofía; al acusado se le permite luchar por su libertad utilizando cualquier medio", agregó Romero, presidente del Comité de Justicia y Derechos Humanos de la Cámara de Diputados. "La libertad tiene prioridad sobre otros valores, incluso sobre la seguridad en las prisiones".

De cualquier forma, existen algunas cláusulas de excepción. Aunque escapar es legal, es posible hacer cargos a los prisioneros si violan leyes en el proceso. Por ejemplo: si hieren a alguien en su huida, si conspiran con otros prisioneros para escapar, si sobornan a alguien o dañan propiedad ajena. Pero si simplemente encuentra la manera de saltar sobre una pared o escurrirse por una puerta, no cometen ningún crimen.

"Esta es una ley extraordinaria, una ley caritativa y espiritual", expresó la hermana Antonia, una monja católica estadounidense que ha vivido y trabajado en una prisión de Tijuana por 25 años. "Cada persona en su corazón ansía ser libre".

Algunos han dicho que la ley de sal-de-la-cárcel-gratis da a los prisioneros una oportunidad de ponerse a mano con un sistema judicial injusto. Las prisiones mexicanas están atiborradas con criminales en pequeño, mientras que banqueros y políticos acusados de robar millones siguen libres. Muchos han expresado que la ley de escape da al hombre común una última oportunidad de derrotar al sistema.

"Hay mucha gente en la cárcel que no debería estar allí", dijo Javier Reyes, de 38 años, empleado de obras públicas. Agregó que el sistema de justicia es especialmente duro con los pobres y que no tiene objeción a que escapen. "Esto es un resultado de lo injusto del sistema".

Pero otros han dicho que la ley, que data de la década de 1930, manda el mensaje equivocado, especialmente en este tiempo en que las encuestas de opinión señalan que el crimen es la preocupación número 1 de los mexicanos. "Es absurdo", dijo Marcelo Ebrard, jefe de policía de la Ciudad de México. "El preso es un peligro para la sociedad si sale de la prisión. No puede darse más valor al derecho de un individuo que al derecho de todos los demás".

Alejandro Gertz Manero, secretario de Seguridad Pública en el gobierno del presidente Vicente Fox, calificó a la ley de fugas como una "insensatez", y dijo que le gustaría verla modificada. Agregó que funcionarios están trabajando en varias propuestas de cambios al código penal federal. Pero el congreso tendrá que aprobarlas, y Fox ha tenido un éxito muy limitado en conseguir que la legislatura, dominada por la oposición, apruebe sus iniciativas.

Desde su elección en 2000, Fox a gastado tiempo y dinero tratando de poner bajo control a las caóticas prisiones mexicanas. Cuando tomó la presidencia, no era raro que los presos ricos compararan "pases de fin de semana" para ir a fiestas en sus casas. Algunos construyeron jacuzzis y bares en sus celdas. Pero recientemente muchas de esas celdas fueron desmanteladas, cientos de vigilantes corruptos fueron despedidos y se instaló equipo nuevo de supervisión.

Pero eso no ha detenido a los presos de cavar y escalar para salir de las prisiones -o simplemente salir caminando por la puerta del frente. No existen estadísticas confiables sobre fugas, pero docenas de ellas son reportadas en la prensa cada año.

El líder sindical es el único hombre al que es necesario ver. Nanchital, México - Los peregrinos empiezan a llegar antes de que amanezca, con esperanza en sus corazones y papeles en sus manos. Buscan empleos, pensiones, favores, préstamos. Permanecen en fila durante horas, icluso bajo la lluvia, en espera afuera de una extravagante casa de piedra para suplicar por sus casos al hombre con el poder: Ramón Hernández Toledo.

"Tío Ramón", como lo conocen todos aquí, es el líder local del sindicato de Pemex, el monopolio nacional y uno de los mayores productores de petróleo crudo en el mundo. Con ventas anuales cercanas a los cincuenta mil millones de dólares, Pemex representa casi la tercera parte de los ingresos del gobierno en México. Esto convierte a su sindicato de 117,000 miembros en el más poderoso del país. Y como líder de su mayor sección, la palabra de Hernández es la ley en esta población construida sobre petróleo.

"Si él no lo dice, no se hace", explica Alfredo Canepa Martínez, trabajador petrolero retirado de 63 años. "Si él dice que el viento no debe soplar, el viento no sopla".

En Nanchital, a 650 kilómetros al este de la Ciudad de México, cerca del Golfo, Hernández controla directamente las vidas de más de 13,000 trabajadores sindicalizados, desde químicos hasta choferes de camiones. Ellos no pueden conservar su empleo, obtener una promoción, salir de vacaciones o conseguir el beneficio de la jubilación sin su bendición.

Su influencia se siente en todas partes. Los niños en esta población de 28,000 habitantes crecen estudiando en escuelas y jugando en parques pagados por el sindicato, y hacen oración en un templo construido por el sindicato. Se alimentan con productos comprados en una tienda de abarrotes del sindicato, la medicina que toman la compran en la farmacia del sindicato, y, muy probablemente, llegarán a ser miembros del sindicato. Cuando la gente necesita un préstamo, no acude a un banco sino al sindicato. Cuando fallecen, la funeraria del sindicato los encamina al más allá.

Pero los pocos que aquí se atreven a criticar a Hernández dicen que su poder es corrupto, y lo describen como una especie de emperador oculto. Furiosos trabajadores petroleros alegan que se ha robado millones de dólares, exprimiendo las arcas del sindicato para volverse rico y financiar campañas políticas. Agregan que se beneficia del débil sistema mexicano de justicia, bajo el cual aquellos con los adecuados contactos políticos no rinden cuentas de nada.

Los críticos aseguran que Hernández es el verdadero poder en el palacio de gobierno municipal, construido por el sindicato. Muchos entrevistados dijeron que el alcalde, miembro del sindicato, no hubiera sido electo sin el permiso de Hernández y no poría gobernar sin su venia. Cuando el alcalde necesita una nueva calle, escuela o camión recolector de basura, lo normal es que le solicite a Hernández el dinero o el terreno.

Alberto Olvera, profesor de la Universidad de Veracruz que ha estudiado al sindicato, dijo que la influencia de Hernández se extiende hasta el sistema judicial. Trabajadores petroleros molestos explican que no se molestan en levantar denuncias ante los ministerios públicos y los juzgados, dado que los funcionarios judiciales trabajan en un edificio propiedad del sindicato y no van a resolver en contra de su casero.

"Tiene el poder para influenciar las decisiones de los jueces, por lo que el poder judicial es incapaz de ser autónomo", dijo Olvera. "Aquí está observando un lugar donde el pasado sigue vivo".

Existen cientos de caciques locales como Hernández por todo México, de acuerdo a grupos de derechos humanos y académicos. Algunos son líderes sindicales, otros poseen grandes superficies de tierra, otros son simplemente gángsters con buenos contactos. Lo que tienen en común es que ellos son el gobierno y la ley de facto para decenas de miles de personas. Ellos favorecen a sus amigos y castigan a sus enemigos, protegidos por un sistema que se desarrolló durante siete décadas de gobierno autoritario de un solo partido en México.

"Esto es como una corte real medieval donde el rey está sentado y la gente hace cola para verlo, y él toma todas las decisiones", explica el historiador Lorenzo Meyer de El Colegio de México, el la capital del país.

El Presidente Vicente Fox, electo hace dos años después de hacer campaña contra la corrupción, está tratando de establecer un sistema de justicia basado en leyes, no en las decisiones arbitrarias de individuos poderosos. Pero los mandamases locales son un obstáculo poderoso a sus esfuerzos.

Mientras que las autoridades federales tratan de echar abajo los viejos castillos de la corrupción, el escándalo más explosivo es conocido como Pemexgate. El gobierno asegura que US$ 170 millones en dinero de Pemex fueron ilegalmente desviados con propósitos políticos. Están investigando a Pemex y a los líderes sindicales, incluyendo a Hernández, porque presuntamente entregaron dinero al Partido Revolucionario Institucional para su fracasada campaña presidencial del año 2000.

Durante los 71 años de gobierno del PRI en México, que terminaron con la elección de Fox, se utilizó abiertamente a Pemex como caja chica, explicó Meyer. Agregó que el gobierno esquilmó grandes cantidades de dinero petrolero para campañas y favores, y el saquear a Pemex se convirtió en parte de la cultura política. Muchos dicen que esa es la razón por la que un país con grandes recursos petroleros es incapaz de alimentar y educar adecuadamente a sus habitantes, de los que más de la mitad viven en la pobreza.

Trabajadores petroleros también han denunciado ante tribunales federales que Hernández ha extraído dinero de un negocio sindical de autobuses de transporte. Reclaman que él ha comprado casas y automóviles y se ha enriquecido con fondos que deberían haberse aplicado en casas, préstamos y pensiones para los trabajadores.

Hernández declinó repetidas solicitudes de una entrevista para este artículo. Un vocero local del sindicato dijo que Hernández había ordenado al sindicato "no ayudar" a los reporteros. Un vocero nacional del sindicato declaró que Hernández y los otros líderes acusados en el Pemexgate no habían hecho nada ilegal, y acusó a Fox de conducir una "cacería de brujas política". Funcionarios de Pemex, la empresa más grande de México, declinaron hacer comentarios.

En las calles de Nanchital, muchas personas entrevistadas dijeron que sólo conocían vagamente las acusaciones contra Hernández, las cuales no habían aparecido en la prensa local.

"El compra reporteros", afirmó Jorge Cáceres, quien cubre al sindicato para un periódico local. Cáceres agregó que el sindicato ayuda a pagar las cuentas por llamadas telefónicas de larga distancia de los reporteros hacia una sala de prensa del sindicato, y que ha entregado cheques de hasta US$ 600 a reporteros que ganan tan poco como US$ 2 por artículo. Aclaró que él nunca ha recibido dinero de Hernández pero conoce a muchos reporteros que sí lo han hecho. "No tienes libertad de expresión", dijo, "si no puedes criticar a la persona que te está dando dinero".

Trabajadores locales que han creado un ala disidente del sindicato para protestar por lo que perciben como abusos dicen que Hernández se ríe de los esfuerzos para hacerlo rendir cuentas, mientras que sigue saqueando al sindicato para sí mismo y para el PRI.

"El hace lo que se le antoja con el dinero y nadie puede tocarlo", explicó Canepa, el trabajador retirado. "La gente lo tolera y no exige sus derechos porque tiene miedo. Si lo hicieran, ya no tendrían préstamos, ni aumentos, ni empleo. Estamos en un círculo vicioso del que no podemos salir".

La sección sindical local recibe millones de dólares por cuotas anuales, así como derechos pagados por Pemex y utilidades de los negocios propiedad del sindicato. Hernández no tiene obligación legal de explicar a los miembros cómo lo gasta. Por tradición, los poderosos líderes sindicales no han tenido límite alguno a su autoridad para gastarse los fondos sindicales como han querido.

"Usted simplemente no se puede imaginar cuánto dinero tiene", dijo Elda Luz Palma Martinez, quien laboró con Hernández en el liderazgo del sindicato durante cindo años, en los 90s. Conversando en su pequeña casa, con piso de concreto y pocos muebles, Palma agregó que Hernández la obligó a renunciar por haber cuestionado sus manejos financieros.

Palma dijo haber visto a Hernández pasarle dinero del sindicato a candiadtos del PRI regularmente. Otro dinero simplemente desaparecía. "El vive totalmente por encima de la ley", concluyó.

Las autoridades federales que investigan a Hernández no han hecho ningún cargo en su contra. Funcionarios del PRI están discutiendo abiertamente planes para llevarlo al Congreso el próximo año (2003), donde gozaría de inmunidad contra cualquier acusación.

Aquí se dice que Hernández es uno de los muchos "intocables" mexicanos. Martín Aguilar, investigador de la Universidad de Veracruz, dijo que la mayoría de los trabajadores temen criticarlo. Otros, agregó, están tan acostumbrados a su poder que no ven nada malo en ello. "La corrupción es tolerada mientras que el sindicato los provea de empleos, escuelas, cuidados de salud y otros beneficios", concluyó.

Este equilibrio ha existido aquí desde hace mucho. El predecesor de Hernández, Francisco "Chico" Balderas, gastó millones de dólares en el pueblo. La gente dice que también era corrupto, pero que además era muy querido por su generosidad.

Los líderes sindicales solían ser todavía más poderosos, explicó Arturo Alcalde, un abogado laboral en la Ciudad de México. Después de que grandes depósitos de petróleo fueron descubiertos en México en los años 1970s, los líderes sindicales se volvieron tan fuertes que controlaban hasta los aspectos más íntimos de la vida diaria: arreglaban matrimonios, le ponían nombre a los recién nacidos y dictaban castigos para los esposos infieles.

Los líderes de la vieja época silenciaban a la disidencia aplastando cabezas, comentó Alcalde. Hoy, agregó, son igual de nefastos, pero más sutiles: mantienen la lealtad de la gente poveyéndola de empleos y beneficios, sonriéndoles en su cara mientras que los roban a sus espaldas. "Son iguales a la Mafia", explicó, "ofrecen protección y están corrompidos".

Cuando Balderas murió en 1991, Hernández ganó en una lucha por el poder y fue electo para dirigir el sindicato. Analistas dicen que ha estado bajo su control desde entonces, a pesar de que ha ocupado otras posiciones, incluso en el Congreso, mientras que alguno de sus incondicionales servía nominalmente como cabeza del sindicato.

Julio Cesar Rodriguez, un líder de los disidentes quienes aseguran contar con 500 afiliados localmente y 9,000 en todo el país, dijo que los trabajadores están siendo perjudicados. Declaró que la corrupción dentro del sindicato les ha robado dinero que debería haberse utilizado en préstamos para casas o para enviar a sus hijos a la universidad. También debería haberse empleado en mejoras en la población donde viven.

Rodríguez comentó que Nanchital fue una vez una "ciudad modelo", pero que desde que Hernández se adueñó de ella, se ha ido deteriorando poco a poco. La plaza del pueblo de una belleza de tarjeta postal está llena de adolescentes comiendo tacos en una tienda o utilizando computadores en el café "American Internet". Pero a unas pocas cuadras , las calles están mal pavimentadas, y muchas casas se están deteriorando. Los trabajadores se quejan de que sus salarios no han mantenido el paso con la inflación, y de que Hernández es tacaño con los préstamos para casa que alguna vez fueron abundantes. Rodríguez agregó que muchos trabajadores no tienen la capacidad para comprar las casas que el sindicato contruyó para ellos.

El alcalde Ricardo Castelo Castillo, continuó Hernández, ha gastado menos en el pueblo que su antecesor, debido a que el sindicato tiene ahora menos dinero. Pero incluso Castelo, uno de los más cercanos aliados de Hernández, dudó cuando se le preguntó si Hernández se había robado el dinero de los trabajadores. "No quiero decir si él se roba o no se roba el dinero", dijo. "No sé nada de eso".

Rodríguez dijo que los petroleros ven lo obvio cuando observan su decadente pueblo.

"Si los beneficios que Pemex da al sindicato para los trabajadores realmente llegaran a éstos, vivirían mejor", explicó. "Pero los beneficios no llegan. El único que se beneficia es Hernández. Si el dinero se utilizara honestamente, las calles de Nanchital estarían pavimentadas con oro".

El sistema de caciques locales fue introducido por los conquistadores españoles hace 500 años como una forma en la que un pequeño grupo de españoles pudieran controlar a muchos mexicanos. Cuando el PRI fue creado después de la Revolución Mexicana, a principios del siglo 20, sus líderes se dieron cuenta de que los caciques de cada lugar les podían ser tan útiles como lo habían sido para los españoles, explica el historiador Meyer.

Esta gente ayudó a convertir al PRI en la maquinaria política de más largo funcionamiento en el siglo 20. El PRI les dio a los caciques dinero del gobierno, y éstos entregaron leche para los bebés, semillas para las siembras de maíz, dinero para lápices en las escuelas. A cambio, se contaba con que los beneficiarios votarían automáticamente por el PRI. Los desleales eran dejados sin beneficios ni empleos, y, en muchos casos, castigados violentamente.

Aunque el partido fue derrotado por Fox, el sistema priista sobrevive en muchas áreas. El PRI todavía controla la mitad de las gubernaturas y alcaldías del país y el liderazgo de muchos sindicatos.

Las viejas conexiones entre el partido ex gobernante, el monopolio petrolero y el sindicato se mantienen. Hernández es el presidente del PRI en Coatzacoalcos, la cercana ciudad petrolera donde habita. También tiene un lugar en el consejo de administración de Pemex, un grupo que incluye a 4 miembros del gabinete de Fox.

A pesar de las investigaciones, Hernández sigue moviéndose como siempre. Se traslada en su Chevrolet Suburban, con chofer, del popular restaurante que posee su familia a las oficinas del PRI y de allí a la sede del sindicato.

Y cada mañana, multitudes en busca de favores hacen fila en su casa en una lujososa colonia.

En una mañana reciente, Adela Hernández estuvo esperando como una estatua triste bajo su paraguas, con su vestido azul y sus zapatos empapados. Su esposo, un trabajador petrolero, había muerto hacía 5 años, y los pagos de su pensión se habían detenido repentinamente. Con el dinero terminándosele, ella dijo que estaba desesperada.

Por ello la viuda de 62 años, quien no es familiar del líder sindical, ha venido dos veces por semana durante dos años, haciendo fila con los demás para suplicar por su asunto cuando Hernández sale de su casa por las mañanas.

"Yo sé que me va a ayudar", dijo. De todas formas, si Hernández no restaurara su única fuente de ingresos, ella explicó que no tenía a nadie más a quien recurrir -nadie más tiene la capacidad de ayudarla.

Cerca de las ocho de la mañana, un guardia les dijo a ella y a otra docena de personas que esperaban bajo la lluvia que el jefe no tardaría en salir. Una joven, que se negó a dar su nombre, explicó que su padre estaba por retirarse de Pemex y que ella quería heredar su empleo sindicalizado y trabajar en Pemex como contadora. Bajo las reglas del sindicato, los empleos pueden traspasarse a los familiares... pero sólo si Hernández lo aprueba.

"Es muy difícil verlo en las oficinas del sindicato", aclaró, mientras el sol se elevaba sobre la casa de Hernández, adornada con luces navideñas y cámaras de vigilancia. "El está muy ocupado con todo lo que tiene a su cargo. Es más fácil venir aquí. Ahora sólo tenemos que esperar a que se levante".

Al preguntarle si estaba molesta por las acusaciones contra Hernández, se mostró sorprendida. "No", respondió. "El señor nos ayuda mucho. Si necesitamos algo, él nos lo da".

El chofer de Hernández pasó corriendo atravesando los charcos entre los trabajadores que esperaban, llevando un paquete de tortillas recién hechas para el desayuno de su jefe. Eso fue una buena señal, pensaron todos, porque Hernández generalmente sale después de desayunar. Ellos conocen todos sus movimientos, como estudiosos bien informados de la monarquía local.

No obstante, una hora más tarde, la esposa de Hernández apareció con un guardaespaldas sosteniéndole un paraguas. Mientras subía a su automóvil, le dijo a la multitud que su esposo no daría ninguna audiencia esa mañana.


Hay dos paradojas que me intrigan de este país: el hecho de que sea una de las naciones con mayor número de millonarios y que, a la vez, tenga niños que mueren de desnutrición; y, por otro lado, que siendo un país supuestamente católico tenga una actitud de tanto desdén hacia la gente más pobre.

Hunter "Patch" Adams, médico estadounidense.
(V.pág.6D del periódico Mural del 4 de septiembre de 2003).


Una pareja de europeos que decidió conocer nuestro país escogió el automóvil para transportarse por varios estados de la República y tras casi tres semanas de recorrer kilómetros y kilómetros pudieron constatar la realidad mexicana. Hoteles que se ostentan de cinco y cuatro estrellas con servicios y atención de tres y dos; carreteras, si buenas, llenas de topes y si malas, ya nos podemos imaginar. En hoteles, restaurantes y la mayoría de los lugares donde requirieron de algún servicio, eso sí, se encontraron con poca gente de mal talante pues nos seguimos caracterizando por ser amables y atentos con los extranjeros, algo de lo que se jactaron los amigos en cuestión, pero llegada la hora de cargar combustible para su vehículo se encontraron con gasolineras no del todo limpias, cuyos servicios sanitarios dejaban mucho qué desear pues no contaban con lo indispensable para el uso personal y los suelos y enseres eran verdaderamente no utilizables.

De remate, pasaron cerca de tres horas en medio de una cola de varios kilómetros, entre tráileres, camiones de carga y otros vehículos, varios de ellos con familias de muchas criaturas o con cargas de artículos perecederos, bajo un calor insoportable, más todos los agravantes que un atorón de esta naturaleza conlleva, y ésto gracias a que un puñado de hombres y mujeres cerró el tránsito con rocas, troncos y llantas, armados del ya consabido machete, y todo por problemas de tenencia de la tierra; un puñado de gente que hizo recular a tres camiones del Ejército, única presencia oficial fuera de la patrulla de Caminos cuyos ocupantes sólo se concretaban en mirar y esperar.

Cristina Morfín
(V.pág.6A del periódico Mural del 13 de noviembre de 2003).


En Miami, el ex peruano [Mario] Vargas Llosa calificó a México como el país más corrupto de la tierra.

José Luis Cárabes
(V.pág.4/A del periódico El Occidental del 16 de noviembre de 2003).


Fue en 1825 cuando Estados Unidos nombró a su primer enviado diplomático a México, pero en los 178 años transcurridos desde entonces apenas si un puñado de los 54 enviados norteamericanos han dejado testimonios personales de sus andanzas diplomáticas, y lo mismo se puede decir de los representantes de México en Washington. Justo en el inicio, Joel Poinsett escribió Notas sobre México (1822) (México: Jus, 1950). Ahí afirmó: "En ninguna parte del mundo la naturaleza se ha mostrado más pródiga, y en parte alguna de él goza el pueblo de tan pocas comodidades"; era necesaria una revolución liberal para acabar con gobiernos corruptos, autoritarios y conservadores. En el Siglo 20, el tristemente célebre Henry Lane Wilson publicó Diplomatic Episodes in Mexico, Belgium and Chile (Londres: A.M. Philpot, 1927). Wilson fue muy positivo en torno al México porfirista pero severísimo con la Revolución de 1910 que, a su juicio, hizo aflorar lo violento, salvaje, libertino e incivilizado del pueblo. Un país con dos terceras partes de su población indígena, requería de un gobierno fuerte que lo educara e instalara principios políticos de responsabilidad y patriotismo, y no de una "república altruista" y permisiva. Quien fuera el embajador entre 1927 y 1930 y estableciera los términos básicos de la relación entre el régimen surgido de la Revolución Mexicana y Estados Unidos, el banquero Dwight Morrow, no escribió nada, pero Harold Nicolson elaboró por encargo su biografía -Dwight Morrow (Nueva York: Harcourt, 1935)- y ofreció información sobre esa "revolución copernicana" que Morrow llevó a cabo para hacer que Washington pasara de la confrontación y la amenaza sistemáticas a la aceptación y cooptación del régimen mexicano. Unos años más tarde apareció la obra del embajador Josephus Daniels, Shirt-sleeve diplomat (University of North Carolina Press, 1947), un demócrata antiimperialista, que presentó un cuadro sorprendentemente positivo de la Revolución Mexicana en general y del cardenismo en particular. Debieron pasar 56 años antes de que otro embajador norteamericano, Davidow, publicara su visión en torno a su experiencia entre nosotros.

El análisis de Davidow tiene por objeto informar, educar y contribuir en ambos lados de la frontera a disolver los obstáculos de comprensión sobre la naturaleza de la de por sí muy difícil relación México-Estados Unidos. El autor trata menos de justificar y más de explicar y comprender a partir de la perspectiva de su país -el más poderoso del mundo- pero consciente de que "ninguna nación en el mundo tiene tanto impacto en las vidas cotidianas de los ciudadanos norteamericanos promedio como México". El impacto al que se refiere el autor es, desde luego, producto de la geografía y no de la decisión de las partes.

Estas memorias diplomáticas bastante francas -lo que se agradece- abarcan de 1998 al 2002, es decir, el momento del cambio de régimen en México. Su propuesta y punto de partida están contenidos en el propio título: El oso y el puercoespín. En el mundo de la fauna, el oso es una criatura enorme, fuerte y que puede ser extraordinariamente agresiva. El puercoespín simplemente no es rival, no es competidor, por tanto no se enfrasca en ningún juego de suma cero con el oso. El pequeño puercoespín -vegetariano que contrasta con el oso omnívoro- está diseñado sólo en función de la defensa. Desde luego que, forzadas las dos criaturas a convivir en una relación tan asimétrica como estrecha, el oso puede, por voluntad o inadvertencia, herir e incluso acabar con el puercoespín, pero éste siempre tiene la posibilidad de hacer pagar al plantígrado un precio: el dejarle clavadas algunas de sus púas córneas. La conclusión de tan metafórica tesis es que la mejor manera de servir tanto al interés del puercoespín como del oso, es llevar la fiesta en paz.

La migración indocumentada de mexicanos a su país es, desde la perspectiva del embajador, el área donde se ve de manera más clara la dificultad de construir la relación México y Estados Unidos como una asociación efectiva. Se trata de un tema particularmente difícil por la cantidad de intereses materiales e ideológicos que intervienen, que involucra a 5 millones de mexicanos indocumentados (cifras del embajador), que hacen ingresar a México de 12 a 14 mil millones de dólares anuales y que va a continuar mientras persista la asimetría económica entre los dos países pero que no puede institucionalizarse de manera aceptable para las partes involucradas.

En el pasado inmediato, el centro de la discusión bilateral México-Estados Unidos lo ocupaba otro problema también irresoluble: el de narcotráfico, pero siempre planteado y abordado desde la óptica de Washington. Al embajador le parece que no fue una buena decisión la del gobierno de Vicente Fox de presionar para sustituir al narcotráfico por la migración indocumentada como la prueba del ácido de la relación bilateral como asociación, justamente porque asunto tan peliagudo no podía, en el corto plazo demandado por la efectividad política, servir de cimiento fuerte a una mejor relación entre Washington y el nuevo régimen mexicano.

Al embajador Davidow le irrita el nacionalismo defensivo mexicano de fin del siglo pasado por ser producto de la necesidad del PRI de manipular a la opinión pública, culpar a Estados Unidos de sus propias fallas e impedir el surgimiento de un nacionalismo constructivo, capaz de comprometerse con los puntos de coincidencia de cara al futuro. Y hay que reconocer que el argumento tiene peso, pero lo tendría más si el autor hubiera incluido una consideración sobre el nacionalismo agresivo que hoy domina en Washington y sus posibles consecuencias en la relación con el vecino del sur.

Lorenzo Meyer
(V.pág.9A del periódico Mural del 27 de noviembre de 2003).


George Grayson, investigador de uno de los think thank más conservadores de Estados Unidos (The College of William and Mary), al argumentar que México busca un acuerdo migratorio como si ello fuera la lámpara de Aladino que resolverá sus problemas señala: "México no es para nada Bangladesh, al contrario, es un país sumamente rico: petróleo, gas natural, plata, oro, playas, museos, zonas arqueológicas, en fin, gente que trabaja como castores y si el coloso del sur no avanza es porque hay una falta de voluntad por parte de los políticos".

"Es decir, en vez de esperar el polvo mágico de los Estados Unidos, o verlo como una válvula de escape, se deben encontrar oportunidades aquí y se debe generar mayor presión sobre la clase política: PRI, PAN, PRD, Congreso, Los Pinos para utilizar los recursos" a favor de la sociedad.

Entre risas, Grayson reconoce que no es políticamente correcto e, indignado, enfatiza: "es una vergüenza que tantos mexicanos y mexicanas deban de irse de un país tan rico para buscar oportunidades, porque con ello México está perdiendo un recurso muy valioso buscando programas de braceros, o la regularización de la gente ilegal en Estados Unidos".

Estima que la gran piedra con la que se topa México es el bloqueo y la falta de consensos para sacar adelante sus reformas estructurales; asimismo, opina que la clase política debería de ser más flexible con la idea de permitir la inversión extranjera en los sectores estratégicos del país como lo son el petróleo, el gas natural o la electricidad.

Se le pregunta a qué cree que se deba la renuencia de gran parte de la sociedad y de la clase política para recibir inversiones del exterior y, sin cortapisas, responde:

"El PRI tiene miedo de López Obrador y no quiere dar una apertura para que éste luego critique a Madrazo en la elección de 2006, diciendo que es un vende patrias... y seguramente hay gente en el PRD que cree en la defensa de esos sectores, pero hay gente como la familia Cárdenas que es sumamente rica, tiene propiedades, inversiones, pero que está en contra de los inversores".

"Cuando enfoca su análisis hacia el presidente mexicano, conviene que se trata de "un experto en ganar votos: es un candidato extraordinario, pero a él no le gusta ni la política ni los políticos, probablemente por su estancia en Coca Cola y las actividades propias de familia (el rancho). Sin embargo, ganó la elección y en vez de construir una gran coalición ha preferido volar por todas partes del mundo".

Refiere que en México se siente "un mar de recursos pero son mal manejados y hay una falta de liderazgo por parte de Fox", y luego están los partidos políticos: "especialmente el PRI está dispuesto a poner sus propios intereses electorales sobre los intereses del país, a causa de su temor a López Obrador y su temor de perder otra vez Los Pinos".

Lo cierto -concluye el investigador- es que la solución a la mayoría de los problemas en México está aquí, en México, no está con el polvo mágico de la Casa Blanca.

(V.pág.20 del periódico Público del 13 de enero de 2004).


La política mexicana está cautiva. Si México no obtiene un liderazgo real, probablemente tendrá una crisis real. Es difícil seguir siendo competitivo cuando se recauda el porcentaje más bajo de impuestos de las economías occidentales principales, o cuando se es un país rico en petróleo pero se importa energía de Estados Unidos porque su Constitución impide las inversiones extranjeras en el sector energético. Si México estuviese donde está Australia, esto no me preocuparía. Pero no solamente está al lado de Estados Unidos, sino que la gran burbuja de baby boomers mexicanos nacidos en los setentas está entrando ahora en sus mejores años laborales. Si México no puede desarrollar una economía que los pueda mantener en casa, tendrán que emigrar hacia el país vecino.

Sin reforma, México nunca avanzará a la siguiente etapa, y sin el desarrollo mexicano, ningún plan de inmigración de Estados Unidos detendrá el flujo de inmigrantes. La única estrategia de inmigración efectiva es una que reduzca la diferencia de salarios entre ambos países. Esto también es un buen negocio porque, a diferencia de China, México compra a Estados Unidos 0.80 centavos de cada dólar de sus importaciones.

Thomas L. Friefman en el "Internationel Herald Tribune"
(v.pág.15 del periódico Público del 9 de abril de 2004).


Cuando recibí mi Carta de Naturalización mis amigos y conocidos reaccionaron de formas diferentes. Hubo de todo. Les platicaré algunos extremos: "Miguel: ¿es cierto que ya eres mexicano?, pues me da mucha alegría, ¿cuándo nos ponemos una guarapeta pa' celebrarlo?". Por ahí alguien dijo, utilizando argumentos etílico-jurídicos, que hasta la tercera cruda la mencionada Carta no entraba en vigor. La reacción de otros fue diferente, aunque también me sacó de onda: "¿Te naturalizaste Miguel? ¿Qué te pasa? ¿Te has vuelto loco?: este país es un desastre, aquí no funciona nada: el Presidente no tiene pantalones, los políticos son una bola de corruptos, el 'tri' pierde hasta en los entrenamientos" y la pregunta guinda del pastel: "¿no habrás hecho la babosada de perder tu nacionalidad española?". Les voy a contar lo que pienso de México y porqué me hice mexicano. Yo no me nacionalicé por el potencial económico que tiene este país ni por su increíble crecimiento, tampoco lo hice por la influencia que México posee sobre las decisiones de la ONU, ni siquiera por su nivel cultural -el promedio de lectura aquí, como ustedes bien saben, es de medio libro por ciudadano al año-, o por la medalla de plata que, a duras penas, Ana Guevara nos trajo de Atenas. Para mí eso no es importante. Lo hice por otros motivos.

Dice un escritor con apellido de ex futbolista del Real Madrid, Cuninnghan, que los amigos son aquellos extraños seres que cuando a uno le preguntan cómo estás se quedan a escuchar la contestación. Ese es el motivo por el que me siento mexicano: por Male, por Mari, por Abraham, por Gabriel, por Rocío, por Ivabelle, por Vero, por Dixie, por Toño, por Ligia, por Pepe, por los Pichardo, por Mario... por todos estos y muchos otros, a los cuales no menciono porque no cabrían en ésta ni en 10 columnas más, como cientos de alumnos y de compañeros de trabajo, cada uno de los cuales, de diverso modo y en diferentes situaciones, han ido bordando fibra a fibra con sus vidas el injerto de mexicano que traigo en el corazón.

La patria, una de mis patrias, una de las muchas que pueden caber en el espíritu de un hombre, mi México, es eso, no una abstracción metafísica repleta de símbolos y de héroes de bronce -quién sabe si todos con orígenes y con historias verdaderas- sino mis amigos, los que me quieren y quiero. La patria de las pequeñas cosas, formada por pequeños relatos y grandes amistades. En eso reside la grandeza de este maravilloso país.

Cuando se publique este artículo ya habrá transcurrido la noche del "grito". Esta vez, con nuevas razones, me tomaré más folclóricamente que otros años el famoso: "mueran los gachupines", que siempre alguien me grita en la oreja como si estuviera tapado. Luego, cuando tenga un poco de tiempo y me pasee por Chapalita paladeando la cálida noche mexicana, seguiré pensando en las cosas increíbles que aquí tenemos y que desgraciadamente a veces nos tienen que venir a recordar los extranjeros.

Miguel Rumayor, doctor en Educación
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 16 de septiembre de 2004).


Cada vez que en México alguien escucha mi acento me regala una sonrisa, ya que, al igual que en toda Ibero América, como dijo Neruda, y contradiciendo la injusta propaganda oficial, se lleva a España en el corazón.

Miguel Rumayor, doctor en Educación
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 14 de octubre de 2004).


En una de tantas investigaciones que se hacen para entender la percepción que se tiene sobre los distintos mercados turísticos del mundo, recientemente México ocupó dos primeros lugares muy significativos en las diferentes categorías evaluadas: fue considerado el país más amistoso y el más basuriento.

Norberto Alvarez Romo
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 18 de diciembre de 2004).


El presidente George W.Bush dejó en claro que la única solución a largo plazo al problema de la migración mexicana a Estados Unidos es que México sea capaz de desarrollar una clase media.

(V.pág.30 del periódico Público del 15 de abril de 2005).


Lo más increíble del caso de López Obrador es que si leemos los editoriales de las últimas semanas del "New York Times", del "Financial Times" y de otros de los prestigiosos diarios extranjeros, ninguno dice que el ex jefe del gobierno capitalino es inocente, pero sí justifican las violaciones al derecho por parte de Mr.Peje al compararlo con "peores criminales políticos" que hay en México y que están impunes, al no haber sido procesados.

Ana María Salazar, catedrática del ITAM
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 16 de abril de 2005).


México es el único país que no permite la participación extranjera en la industria petrolera. La energía eléctrica, a más de 6 centavos por kilovatio hora, cuesta casi el doble que en Estados Unidos, Canadá y Europa. En el sector de telecomunicaciones hay monopolios de facto que han utilizado su habilidad política y legal para mantener su posición dominante. Esta realidad impone lastres a prácticamente cualquier sector en materia de costos y de ganancias en eficiencia.

Algo particularmente preocupante es que la élite de abogados y hombres de negocios del país está gastando la mayor parte de su energía y talento en la detección y explotación de resquicios legales que existen en el arcaico sistema legal de gobierno en lugar de estar dedicados a la creación de nuevas empresas.

México está "atrapado en el medio", con escalas insuficientes para competir con China o India, sin poder convertir la proximidad con Estados Unidos en una ventaja competitiva por tener una logística anticuada y costosa. La mayoría de las exportaciones todavía son transportadas por carreteras mal mantenidas y caras, lo cual es agravado por los elevados precios del combustible y los procedimientos burocráticos. México no debería estar compitiendo en los mismos mercados y por los mismos consumidores que están interesados en China.

En el contexto del nuevo modelo de competitividad, los gobiernos y el sector privado se concentran agresivamente en la creación de riqueza. En el contexto del antiguo modelo la mayor parte del discurso político apunta a la redistribución de la riqueza ya existenete. En México es difícil no mencionar el tema de redistribución de riqueza teniendo en cuenta las inmensas disparidades sociales existentes en el país. Con un Coeficiente de Gini de 0.55 México evidencia una concentración de riqueza que lo deja a la zaga de sus vecinos centroamericanos en materia de equidad social. Regiones como Chiapas, Oaxaca y Guerrero son tan pobres -inclusive cuando se las comparara con sus vecinas mexicanas más al norte- que si la redistribución no viene acompañada de una agenda de crecimiento, algunos se preguntan si se mantendrán por mucho más tiempo dentro de los límites manejables.

El discurso de crecimiento versus redistribución presenta una falsa dicotomía. Como lo dijo Felipe González, ex presidente de gobierno español, uno necesita crear riqueza antes de tener qué redistribuir. Si las reformas de México toman el crecimiento como centro de mira, disolverán monopolios que infligen costos indeseables en los consumidores locales y extranjeros. Estimularían de esa manera las industrias de maquila para que crearan vínculos productivos con el resto del país. Les suministrarían a los ciudadanos educación y habilidades para construir productos y servicios innovadores que se podrían vender a consumidores refinados a un precio que incluyera un premio.

Doctora Marcela Escobari, asesora en competitividad del grupo OTF de Boston, Mass.
(v.pág.39 de la revista "Poder y Negocios" de abril de 2005).


Hace apenas unos días, Sofía acompañó a dos parejas francesas al centro histórico [de la Ciudad de México]. Cuando llegó a su casa me telefoneó. Estaba tristísima. Esto fue lo que me dijo: Ya no vuelvo a ir al centro histórico con turistas extranjeros y menos franceses. Cuando les mostré la bandera y les dije: "verde, blanco y colorado, la bandera del soldado. Vean su escudo, es exactamente como encontraron los nahuas el lugar donde fundaron Tenochtitlan", mi amigo el chistoso dijo: "sí, el islote estaba lleno de lodo. Se ve...". No supe qué decirle. Me hice la disimulada y les comenté: "Pero vean el tamaño de la bandera, vean qué imponente es, observen su majestuosidad". Ellos, nada más se veían entre sí, y sonreían. No había manera de que respondieran a mi entusiasmo. Fue en esos momentos que me acordé de la enorme bandera francesa que siempre está bajo el Arco del Triunfo. Siempre se ve impecable, como recién estrenada. Hasta parece de alta costura...". Confieso que me molestó su comentario tan malinchista.

Pero ahora caigo en la cuenta de que, desgraciadamente, Sofía estaba en lo cierto: nuestra bandera en el zócalo necesita, o renovarse, o cambirse, o lavarse. ¿Qué no se darán cuenta que ese estado tan lamentable en que se encuentra la bandera no hace más que evidenciar el estado en que se encuentra nuestro país?

Guadalupe Loaeza
(V.pág.11A del periódico Mural del 2 de junio de 2005).


Los medios de comunicación nacionales y extranjeros denuncian [la inseguridad en México], promoviendo la atención pública y aprecio por parte de las autoridades, pero ésta responde con estadísticas que ya nadie cree porque la realidad afirma lo contrario. En el exterior, Brasil en concreto, ya se usa el vocablo "mexicanización" como símbolo de corrupción y complicidad en la aplicación de las leyes. Como ejemplo usan las imágenes del señor Bejarano embolsándose millares de billetes y sin embargo, está libre a cambio de una fianza por algo más de 30,000 pesos, cantidad insignificante para el delito por el cual fue acusado. En el mismo país sudamericano el ministro Silvio Pereira hubo de renunciar tras reconocer su culpa, con bochorno, al haber cedido a la tentación de recibir dádivas a cambio de otorgar beneficios a terceros. Pero eso está lejos del escenario político mexicano.

Carlos Cortés Vázquez, consultor en comunicación
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 26 de julio de 2005).


Cabe la posibilidad de que sean actitudes que sólo los extranjeros notan, pero si el río suena es que agua lleva...

Mariana Roca
(v.pág.4 de la revista Tentación del periódico El Informador del 10 de septiembre de 2005).


A pesar de que en México hay un alto sentido filantrópico, si éste se compara con países como Brasil, el nivel es bajo.

La gente prefiere dar dinero en la calle a algún indigente en vez de canalizarlo a una institución que trabaje con ese tipo de población, justamente porque no tiene la certeza de que el manejo sea el adecuado. Porque no se hace con transparencia.

Jeffrey Davidow, presidente del Instituto de las Américas
(v.pág.42 del periódico Público del 7 de octubre de 2005).


El tema del narcotráfico es un problema más complejo, porque aquí ya entramos en que México es un país dejado de la mano de Dios y de la mano de los hombres durante muchísimo tiempo. Cuando trabajaba en La Reina del Sur, un amigo mío del norte me dijo: "prefiero vivir 5 años como un rey que 50 como un buey". En ese sentido, objetivamente hablando, tenía razón. Estamos hablando de un tema delicado y muy complejo, pero lo que es evidente es que México ha estado durante muchísimo tiempo en manos de quienes son los culpables de que eso ocurra. ¿Qué habría sido de México si todo ese valor, porque sin duda lo tiene, todo ese coraje, toda esa inteligencia, toda esa astucia, toda esa picaresca que existe alrededor del narcotráfico hubiera sido puesta al servicio de cosas positivas y le hubieran dado a esa gente la ocasión de canalizar toda esa fuerza que ahora es sórdida y está al servicio del mal, para ponerla al servicio de cosas buenas? Qué diferente sería México si le hubieran dado a esa gente la ocasión de buscarse la vida de una manera decente. Es muy triste, pero sin embargo, eso los gobiernos jamás lo plantean.

Ser mexicano es una tragedia evidente. Yo puedo hablar de ello porque uno puede hablar duramente de aquello que ama y a México, como saben mis amigos de aquí, lo amo muchísimo. Todos los esfuerzos generosos y grandes que se han hecho en este país para salir adelante, siempre han sido frustrados por los mismos y, por eso, México es prisionero de los propios mexicanos. No quiero entrar en denuncias fáciles ni en lugares comunes, pero México tiene muy mala suerte. Cuando uno habla con los mexicanos se da cuenta de esa mezcla de crueldad y ternura que hay aquí, de esa buena gente mezclada con el resentimiento de quien está fastidiado y cabreado, de esa gente que es buena y es mala, porque la obligan a ser mala de pura pobreza y de pura injusticia. Como decía aquel poeta, el juglar del Siglo XI hablando de El Cid, "qué buen vasallo que fuera si tuviese buen señor". México nunca tuvo buenos señores y creo que sigue sin tenerlos. Y mi miedo es el siguiente: la gente es buena hasta que deja de serlo y hay un momento en el cual, cuando la presión es demasiada, cuando la asfixia es demasiada y cuando es demasiada la injusticia, la gente, por muy buena que sea, se enfada, se vuelve mala y entonces viene el rencor y el odio. Mi miedo es que la prolongada injusticia, la falta de esperanza, las ilusiones perdidas -y hablo de políticos recientes y pasados-, hagan que el mexicano pierda su mayor virtud, que es esa tierna dignidad que tiene y se vuelva malo de verdad. Mi miedo es ése: que el día que México sólo sea cruel, México será insoportable. Mi miedo es que los políticos terminen matando la parte buena de México. Ése es mi miedo, como alguien que conoce este país.

A medida que me hago mayor me hago más pesimista, pero no sólo con México, sino con España y con el mundo en general. Creo que estamos haciendo que este lugar sea muy hostil y desagradable entre todos. Me alegro mucho de que no me queden más de 20 ó 30 años de vida, en el mejor de los casos, porque no me gusta el mundo que viene. En cuanto a México, cuando miro no me parece que vaya a cambiar gran cosa; aunque veo en la tele que se habla mucho de cambio, no me parece que vaya a cambiar la cosa. Hay realidades concretas y terribles que no pueden ser cambiadas con palabras.

Arturo Pérez-Reverte
(v.primera plana y pág.13-B del periódico El Informador del 29 de noviembre de 2005).


Bien dicen los extranjeros que nos visitan, que aquí en México los señalamientos de tránsito y las mismas leyes, no son órdenes, sino que son... meras sugerencias.

Pedro Fernández Somellera
(v.pág.21-B del periódico El Informador del 27 de marzo de 2006).


El nuevo gobierno mexicano, independientemente de quien lo encabece, deberá cuidar la percepción que de él se genere en los mercados internacionales, afirmó Alan Knight, ex director del centro de estudios latinoamericanos de la Universidad de Oxford.

En entrevista con MURAL, el historiador británico, especialista en México, enfatizó que cuidar la estabilidad económica del país pasa por mantener la confianza de Wall Street y de los bancos.

"Si fuera miembro del nuevo gobierno mexicano, para mí el temor sería alarmar a los mercados y arriesgarse a su reacción. Eso es más importante o más difícil que los problemas que puedan surgir (con EU) en cuestión de seguridad", señaló.

"Las cuestiones económicas son más importantes. Estoy pensando no sólo en el gobierno de EU, sino en los intereses capitalistas, Wall Street, los bancos, etc. Hay que mantener cierta confianza para evitar presiones al peso", destacó.

Optimista por el desarrollo democrático del País, el catedrático confía en que con el tiempo los políticos mexicanos irán madurando y adaptándose a la nueva realidad democrática.

Adaptarse a este cambio, dijo Knight, ha sido especialmente difícil para el PRI.

"El PRI tiene problemas para quitarse sus antiguas costumbres de hacer política y de adoptar las nuevas. Veo muy difícil para el partido ajustarse de un partido hegemónico, del partido de estado, -y no digo que todo fuera malo en el PRI- al nuevo sistema de alternancia, de competencia. Me parece difícil, y las encuestas lo confirman", aseguró.

"Hay muchas corrientes de ideas, pero hay grupos en el PRI que fueron educados en el sistema de antaño que ya no existe. Es difícil para el ser humano reajustarse cuando la situación cambia", enfatizó Knight.

-¿Cómo alterará la historia de México el fenómeno migratorio?

El impacto de la migración en México es más difícil de medir (que en EU). Es en cierto sentido una ausencia.

Es decir, México va perdiendo gente, a veces muy productiva, jóvenes. Por otro lado el flujo de remesas ha sido muy importante.

Un argumento que tiene cierto sentido pero que es muy difícil de medir, es que la migración ha sido una importante válvula de escape.

Con el crecimiento de la población, y con las crisis de los años 80, el tener la oportunidad de ir a EU o de conseguir remesas fue importante para suavizar la crisis.

Hay otro debate acerca del impacto económico de las remesas, es decir, si se utilizan nada más para el consumo, o si se invierten de manera productiva.

Mi impresión es que han sido más productivas que las rentas que vienen del petróleo.

La historia sugiere que el petróleo es un beneficio muy difícil de regular, mientras que el flujo de divisas por la migración es un poco más democrático, en el sentido que va a muchas partes del país, especialmente a las zonas más pobres.

(V.pág.16 el periódico Mural del 6 de abril de 2006).


[La miniserie] Sleeper cell demuestra la pésima concepción que millones de estadunidenses tienen de nosotros. Para ellos somos poco menos que unos cochinos que prostituimos a nuestros niños, que hacemos lo peor de lo peor y que estamos al servicio de los terroristas.

Alvaro Cueva
(v.pág.2 del suplemento "¡hey!" del periódico Público del 21 de abril de 2006).


Mientras el éxito de chinos, judíos y mormones radica en su fácil adaptación al entorno, son diestros y poseen una fuerte cohesión familiar, a los mexicanos sólo les falta elevar su nivel educativo, aseguró el catedrático Robert F.Bruner. Considerado como un gurú en la preparación de ejecutivos en la Escuela de Negocios Daren de la Universidad de Virginia, afirmó que los mexicanos tienen las cualidades para triunfar como una sociedad próspera y sin necesidad de emigrar.

Dijo que las sociedades china y judía, y los seguidores de la religión mormona, se han expandido con éxito por el mundo debido a que han demostrado tener una fácil adaptación al lugar donde lleguen, pues tienen elevados valores morales y fuerte cohesión familiar. Sin duda, apuntó, los mexicanos también tienen esas características, pero la única diferencia es que se tiene un bajo nivel educativo, factor en el que trabajan los hindúes y su gran éxito es que 2006 lo cerrarán con ocho millones de nuevas familias de clase media. "La educación atrae a la prosperidad", recalcó.

Como profesor, dijo sentirse orgulloso de sus estudiantes mexicanos, porque son altamente competitivos, toda vez que a diferencia de chinos y estadounidenses, su simpatía y calor humano les da la ventaja de poder ser extraordinarios hombres de negocios. "El mexicano en general tiene como virtud la capacidad de tomar grandes riesgos, por el simple hecho de cruzar la frontera para afrontar un ambiente de incertidumbre, altos costos, fuerte competitividad y sin garantía de éxito. Estas cualidades me gustaría verlas en los líderes de negocios".

(V.pág.9-A del periódico El Informador del 31 de octubre de 2006).


Criminal minds se acaba de aventar un capitulazo donde hizo garras al sistema judicial mexicano para que luego no anden diciendo por ahí que los programas de ficción valen menos que los periodísticos o que sólo las producciones nacionales tienen derecho a criticar las instituciones de nuestro país.

¿En qué consistió este capítulo 'mexicano'? En una anécdota por demás sintomática: en un pueblo típico de nuestra nación están tan desesperados por la presencia de un asesino serial, que a las autoridades no les queda más remedio que pedirle ayuda a los policías de Estados Unidos. ¿De qué clase de asesino serial estamos hablando? Por increíble que parezca, de una combinación de 'La Mata Viejitas' con el de las muertas de Juárez.

Le voy a decir lo que se mencionó de México en esos 60 minutos.

Que aquí la policía forma parte de un círculo vicioso donde la gente no denuncia porque no cree en las autoridades, y donde las autoridades no pueden atrapar a los delincuentes porque los mexicanos no estamos dispuestos a testificar cuando nos lo piden.

¿Por qué no estamos dispuestos a testificar? Porque en este bendito país todos le tenemos miedo al 'qué dirán' y porque tenemos tan metido y tan revuelto el rollo de los valores, que preferimos callar cualquier aberración que denunciar a un familiar, al amigo de un familiar o al amigo de un amigo.

Por si esto fuera poco, en ese capítulo se profundiza en el daño que el machismo le ha hecho a nuestro país, en lo solas que están nuestras mujeres y en el horror en que viven los homosexuales.

¡El colmo! Hasta los policías mexicanos de Criminal minds prefieren encerrar a un chavo inocente antes de que sus familiares sepan y digan que es homosexual.

Ni le cuento la serie de conclusiones que los expertos de esta emisión hacen de los asesinos que matan viejitas o de los que violan a las trabajadoras de las maquiladoras, porque se nos caería la cara de vergüenza. Son de una obviedad súper penosa, especialmente si consideramos todo lo que ha pasado y sigue pasando con nuestras paisanas de Ciudad Juárez, el Distrito Federal y Chiapas.

Son ideas que hablan de la sexualidad, de la familia como una institución mal entendida, de la impunidad, de no creer en las instituciones, de dolor y fracaso. Y cuando usted llegue al desenlace de ese episodio se va a sentir todavía peor porque, lejos de que usted y yo, como mexicanos, terminemos bien librados, nos va peor.

Es asqueroso porque se supone que es un final positivo, pero no lo es.

Qué triste que tenga que venir una producción dramatizada de Estados Unidos a contarnos una historia como ésa, que es nuestra. Qué lamentable.

Alvaro Cueva
(v.pág.2 del suplemento "¡hey!" del periódico Público del 17 de noviembre de 2006).


Marx y Engels, en su revista Deutsch-Brussel Zeitung, mostraron su beneplácito por la invasión norteamericana de 1846 y 1847 a México. Decían que los mexicanos "eran perezosos y que se tenía la confianza de que los EUA se adueñaran totalmente de ese país pues seguramente serán más capaces de utilizar los recursos mejor que los propios mexicanos".

Juan Alberto Vázquez
(v.pág.42 del periódico Público del 28 de enero de 2007).


"Yo me siento mucho más socialista aquí donde las desigualdades son mucho más flagrantes. Aquí se puede votar por un cambio, pero no tengo el derecho de emitir mi voto", explica Yann, maestro del colegio Franco-Mexicano. Vincent toca el acordeón y gana dinero dando cursos de francés. "El hecho de vivir fuera de nuestras fronteras hace relativizar muchas cosas y tomar lejanía. Finalmente me di cuenta de que en Francia nos quejamos mucho. Desde que me fui, constato más el paternalismo de mis compatriotas. Aquí vivimos día a día, y mucha gente se preocupa más del dinero que falta para terminar el mes, que de ahorrar por las próximas vacaciones", opina Vincent. Xavier Rousseau, padre de familia, reconoce: "Somos parte de la elite aquí, pero estoy consciente de que, aquí, cuando una familia no tiene nada, ¡no tiene absolutamente nada! Es una realidad distinta a Francia, donde existen muchas ayudas financieras. Aquí la asistencia es casi nula. En México, cuando alguien pierde su trabajo tiene que encontrar un (sic) nuevo lo más pronto posible, no hay que esperar ningún (sic) ayuda de fuera".

Los dueños del Café Chez Pañol se instalaron hace un año en México, después de vivir dos años en Chipre. Aquí, dicen encontrar más semejanzas con su cultura pero también sentir fronteras sociales muy macadas. "Me choca de ver guetos de extrema pobreza y otros de lujo, donde se concentra una población rica. ¿Quieren protegerse detrás de las paredes? No entiendo esta mentalidad", testimonia Adrien.

(V.pág.30 del periódico Público del 22 de abril de 2007).


El Banco Mundial alertó ayer que las élites económicas y algunos sindicatos mexicanos tienen una influencia "excesiva" en el diseño de las políticas públicas del país, lo que explica el atraso en la lucha contra la pobreza y la dificultad de aprobar reformas legales de mayor envergadura.

El estudio Gobernabilidad democrática en México: Más allá de la captura del estado y la polarización social, del BM, descarta que la división política en el congreso o la imposibilidad de reelegir funcionarios en el país expliquen las "distorsiones políticas" que aún persisten.

La investigación indica que el poder de algunos sindicatos de trabajadores del sector público y de las élites económicas en México es tan grande que "median y a veces capturan la relación entre el liderazgo político y los ciudadanos en general".

El investigador y especialista en el sector público del BM, Yasuhiko Matsuda, quién lideró el análisis, indicó que grupos de interés en México han logrado posponer por años las reformas legislativas en Petróleos Mexicanos, el sistema laboral y de pensiones, y en los sectores energéticos y de telecomunicaciones, entre otros, destacó Matsuda. Ello explica, por ejemplo, que los mexicanos paguen una de las tarifas de telefonía más altas de América Latina, apuntó.

El investigador del Banco Mundial subrayó que la falta de competencia en algunos sectores y el alto nivel de concentración de la riqueza en México "funcionan conjuntamente para hacer que el terreno de juego en la política mexicana esté lejos de ser nivelado".

(V.pág.12-A del periódico El Informador del 15 de mayo de 2007).


La España de los treinta y cuarenta mantiene una deuda impagable con México gracias al presidente Cárdenas y su apertura. Bien lo saben los niños de Morelia, hoy venerables ancianos que comparten su corazón entre México y España. Fuimos a México con una mano delante y otra detrás. Ahí estuvo sin embargo, el gobierno de Cárdenas que apoyó a todos sin distingos. Por ello me produce tristeza y cierto rechazo, que hoy, al cabo de setenta años se les exija a los mexicanos que viajan a España requisitos que rayan en lo absurdo. Sé, porque lo he visto, que a veces el trato en el aeropuerto de Madrid-Barajas no es el más adecuado. Mis conciudadanos de corazón -los mexicanos- vienen a España para conocer la mitificada Madre Patria además para dejar sus dineros que con tanto esfuerzo han podido ahorrar. Lo menos que podíamos hacer es darles la bienvenida con calor y no, al calor de la aduana, tratarles con métodos expeditos.

Es una mezcla de enojo y rubor. Resulta indignante que en las aduanas españolas vean a los mexicanos como ciudadanos de tercera. No me resigno y por eso lo denuncio. Es preferible menos reconocimientos y más praxis para que no les hagan la vida de cuadritos en las aduanas uniendo altivez y arrogancia. Nadie se lo merece, los mexicanos menos. Y lo dice alguien -los que me conocen lo saben bien- ama profundamente a España y México. Por eso mi coraje es doble.

Alberto Peláez
(v.pág.25 del periódico Público del 17 de junio de 2007).


La gente más fea del mundo está en México, pero no lo digas, porque lo pueden oír los mexicanos; porque la gente que está linda, está en la televisión, pero no en la calle.

Jorge Lafauci, periodista de espectáculos argentino
(v.pág.1 de la sección "gente!" del periódico Mural del 22 de noviembre de 2007).


La realidad de las cosas... yo me siento como en mi casa en México; me encanta la gente. Es un país muy, muy rico. Y su sistema (jurídico) es muy bueno técnicamente, es muy moderno. Tuve ocasión de estudiar su Constitución, la separación de poderes, el funcionamiento de los órganos jurídicos.

Hay muchos niveles de autoridad y te digo, técnicamente las cosas están muy bien, pero no sé... parece que son tan profundos los organismos y hay tantas reglas, que la gente no tiene oportunidad de contactar con sus autoridades.

En Inglaterra, si la autoridad no te escucha, puedes ir con organizaciones como Amnistía Internacional, y aún si ahí no te escuchan, quedan autoridades locales y también está la prensa, que es muy fuerte. Si hay casos de ciudadanos que están sin derechos, lo publican y las autoridades se espantan y entonces sí actúan. Eso puede pasar sin que haya amenazas para tu vida y las personas.

Aquí parece que siempre chocan con la misma pared... quienes necesitan ayuda de sus autoridades siempre chocan con las mismas personas que controlan las cosas y no se puede encontrar otra manera de encontrar apoyo.

Sophie Pollard, estudiante de la Universidad de Edimburgo, que cursó estudios de Derecho Constitucional Mexicano entre agosto y noviembre del año pasado en la Universidad de Guadalajara
(v.pág.9-B del periódico El Informador del 14 de enero de 2008).


"Actualmente, en México, el saqueo neoliberal de los recursos naturales y humanos para el mantenimiento del poder y la riqueza de las oligarquías dominantes, se realiza bajo distintas expresiones de represión e impunidad (...) El territorio se vende al mejor postor y el neoliberalismo necesita el territorio para esquilmarlo y así mantenerse. Y lo necesita limpio. No necesita hombres y mujeres, ni lo que les une a la tierra. Necesita tan sólo tierra para desangrarla (...) Y cuando la represión de la ley no es ya suficiente, la violencia de estado, el estado mismo se militariza y se hace ley, herramienta contra toda forma organizada de lucha popular: El mantenimiento del poder por la fuerza, estados de sitio no declarados, paramilitares, militares, cuerpos de élite represivos, policías varias. Es la legitimación de la violación de todos los derechos humanos" (...) Madrid, febrero de 2008.

Un volante con el anterior texto, más largo, claro, fue entregado en manos mexicanas por unos españoles, en una feria de turismo celebrada en Europa hace 4 días.

Es la visión que tienen de nuestro país. ¿Qué razones tendrán?

Martha González Escobar, divulgadora científica de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 9 de febrero de 2008).


En una de tantas investigaciones que se hacen para entender la percepción que se tiene sobre los distintos mercados turísticos del mundo, recientemente México ocupó dos primeros lugares muy significativos en las diferentes categorías evaluadas: fue considerado el país más amistoso y el más basuriento, sucio.

Norberto Alvarez Romo, presidente de Ecometrópolis,A.C.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 11 de marzo de 2008).


In an Absolut world.

La empresa sueca Vin&Sprit, fabricante del vodka Absolut, retiró un anuncio de este licor en México en el que aparecía un mapa que extendía los dominios de este país en Estados Unidos hasta los límites anteriores a la guerra entre ambos países (1846-1848), se informó hoy.

El mapa utilizado, vigente en el año 1830, sitúa bajo control mexicano los actuales estados de Texas, California, Arizona, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming, territorios que México perdió en beneficio de Estados Unidos con la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo que puso fin a este conflicto bélico.

La utilización de este mapa levantó polémica en Estados Unidos e irritó y ofendió a muchos estadounidenses que sugirieron un boicot a través de Internet contra la marca de vodka Absolut, situación de la que se hizo eco el diario mexicano El Universal en su edición de este lunes.

La vicepresidenta de Comunicación de V&S, Paula Eriksson, a través del blog de la compañía, pidió anoche disculpas por el anuncio.

Aseguró que la intención de su empresa no fue ofender a nadie, ni abogar por la modificación de las fronteras entre Estados Unidos y México, ni alentar el sentimiento antiestadounidense, ni intervenir en el debate migratorio entre ambos territorios.

"Para asegurarnos de que se evitarán errores similares en el futuro, estamos ajustando el proceso interno de aprobación para anuncios destinados a mercados locales", sentenció Eriksson.

Dos días antes, en el mismo blog de Absolut, la dirigente de V&S intentó justificar el anuncio de su empresa y dijo que fue ideado al pensar en la sensibilidad mexicana.

"Evoca a un tiempo en el que el pueblo de México quizás siente que fue más ideal", sostuvo.

Eriksson reconoció que las personas interpretan de manera distinta sus anuncios según el lugar donde se encuentren y añadió que "obviamente" este está diseñado para el mercado mexicano y no para el estadounidense, "que hubiera sido muy distinto".

Estas declaraciones desataron durante todo el fin de semana un sinfín de reacciones y se contabilizaron unos 1.500 comentarios en la página web de Absolut por parte de ciudadanos de Estados Unidos.

Además de las peticiones de boicot, entre las airadas reacciones de los internautas estadounidenses destacan sendos montajes en los que aparece un muro metálico sobre la actual frontera entre Estados Unidos y México, y otro que sobrepone una cruz gamada sobre Suecia, Alemania y Francia.

El anuncio de la discordia se enmarca en la campaña "In an Absolut World" (en un mundo Absolut), en la que la compañía invita a los consumidores de cada país a distintas visiones de un mundo supuestamente ideal.

(V.pág.7-A del periódico El Informador del 8 de abril de 2008).


No lo entiendo, dijo Bill Gates al rector del Sistema Tecnológico de Monterrey, Rafael Rangel Sostmann; tienen ingenieros muy capaces, como los que llegan a trabajar en Microsoft, tienen instalaciones de investigación y desarrollo, tienen acuerdos comerciales amplios, ¿y entonces?

Al relatar parte de su encuentro con Gates, Rangel Sostmann tuvo que imitar el gesto con el que dice haberle respondido: subir los hombros y extender las manos y brazos hacia arriba.

(V.pág.9-A del periódico El Informador del 15 de abril de 2008).


El suceso de la semana pasada en el que Rafael Quintero Curiel, ex funcionaro federal, se embolsó 7 celulares en Nueva Orleans para devolverlos porque sus dueños los habían olvidado, nos hizo recordar a otras personas honorables que ponen en alto el nombre de los mexicanos y nos llenan el pecho de orgullo. Aquí otros como él que nos representaron con grandeza en eventos internacionales.
Borracho mión en París:
La llama eterna que se encuentra bajo el arco del triunfo en París, que conmemora a los soldados sin nombre de la Primera Guerra Mundial y que había estado encendida desde 1921 fue extinguida por un mexicano en plena peda. El compatriota, que viajó a París para apoyar a la selección en el Mundial del 98, decidió echar las aguas sobre ella pa’ ver qué pasaba. Menos mal que no se le ocurrió aquello de que un mexicano nunca mea solo.
Borracho travieso en tren bala:
Otro borrachales imprudente hizo de las suyas en el Mundial de Corea-Japón 2002. El alcoholizado mexicano accionó la palanca de emergencia del tren bala y movilizó a los cuerpos de seguridad que más temprano que tarde lo apresaron por bandolero.
El gabinetazo malcriado:
Durante una gira diplomática por China, el gabinete de Fox (amantes de la cultura y el buen gusto) se atrevieron a jugar escondidillas entre los guerreros de terracota de Xi’an; incluso El Güero Castañeda, Sari Bermúdez, Francisco Ortiz y otros colados como Adela Micha y Emilio Azcárraga se retrataron abrazando a los monigotes que han durado de pie 2,200 años. ¡Síganle, síganle, traviesos!
Llegó a la meta de a madrazo:
En el maratón de Berlín del año pasado, Roberto Madrazo tomó un pequeño atajo para mejorar sus tiempos en la justa. El bigotón atleta hizo alarde de su mexicanismo y mejor decidió tomar un taxi para llegar antes a la meta. Luego se dirigió a la comunidad deportiva mexicana para afirmar que lo que hizo es una "práctica habitual", pero en el priismo, olvidó decir. ¡Pero qué pena!
¿Y dónde quedó el piloto?:
Un ejemplo más para nuestra inmaculada sociedad es el de Eduardo Antonio Sables Ortiz, el mexicanito ebrio que durante un vuelo en India se peleó con su compañero de asiento y causó pánico cuando amenazó que traía una bomba y no dudaría en usarla, por lo que la aeronave tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en Calcuta, donde lo sentenciaron por chistosito, prepotente, briago patético y mexican terrorista. Muramos de vergüenza.
Ya le urge salir:
La conductora de TV Azteca (pa' variar) Inés Gómez (ma) Mont aprovechó una conferencia de prensa de los Patriotas de Nueva Inglaterra para proponerle (con vestido y todo) matrimonio al tacle Tom Brady. El jugador le dio el avión y la conductora quedó en ridículo ante la prensa internacional que de resbalosa no la bajaron. Con todo esto luego nos preguntamos ¿por qué nos discriminan a los mexicanos en todo el mundo? Ya mejor ni decir nada.
Oscar Ocampo Vilchis
(v.pág.42 del periódico Público del 2 de mayo de 2008).


El argentino Andrés Oppenheimer, columnista del Herald de Miami, cuenta la historia de un hombre de negocios de Indiana el cual, durante una visita a la Gran Muralla China, se quejaba de que sus clientes mexicanos "no reinvertían en sus empresas ni mejoraban la calidad de sus materiales, como los chinos". El veneno para Latinoamérica, según Oppenheimer, es la "ceguera periférica": medirse a sí mismos contra los competidores del pasado en lugar de hacerlo contra los contemporáneos, mientras descuidan factores críticos para la inversión como el crimen (los negocios en Latinoamérica gastan más del doble en seguridad que en Asia) y la educación (Latinoamérica prepara "demasiados psicólogos, y no suficientes ingenieros").

Tim Padgett
(v.pág.53 de la edición internacional de la revista Time del 2 de junio de 2008).


En Marruecos invité a unos compañeros de viaje a que visitaran México, y de inmediato señalaron "no gracias, sabemos que el país es muy bonito, pero también sabemos que está peor que Colombia y tan inseguro que a los turistas en el mismo aeropuerto, cuando llegan, los despojan de sus pertenencias, y si se resisten los matan".

Adolfo Martínez López
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 11 de junio de 2008).


Empecé a hojear la revista francesa Paris Match (julio 30). Nunca lo hubiera hecho, sólo me bastó leer el encabezado de la página 50 y ver las fotografías para comprender de inmediato de qué se trataba. "¿Kabul? ¿Beirut? No, es un barrio de Tijuana, nombrado 'El pequeño Bagdad', donde el Ejército intenta remediar el fracaso de la policía". Las fotos a todo color a lo largo de 8 planas mostraban una violencia que nada más se podría imaginar en la guerra de Medio Oriente, pero que sucede en todo México. "En 6 meses, han muerto 550 personas en Ciudad Juárez, donde los cárteles de la droga libran en una terrible guerra bajo los ojos de una policía corrupta". Las fotografías de Alejandra Vega son verdaderamente aterradoras. En la primera aparece una cabeza decapitada tirada sobre la banqueta de una de las calles de Tijuana: "Todo lo ke suve, cae sobre su propio peso. Podrías estar así, te saluda la familia", se lee escrito con muchas faltas de ortografía en el letrero que yace sobre esa cabeza que tiene los ojos bien abiertos y en cuyos labios se dibuja una ligera sonrisa. En las siguientes vemos algunos familiares de las víctimas llorando sobre varios féretros. "Desde diciembre del 2006 ha habido, en todo el país, 4,200 muertos". Todos naturalmente tienen una expresión triste y de absoluta confusión. Dice Michel Peyrard, autor de la larga crónica la cual logra poner los pelos de punta, que ser policía en Ciudad Juárez es mucho peor que ser soldado en Irak. "¿Cuál es la razón de esta hecatombe? Una guerra sin merced que libran los cárteles de la droga con el fin de controlar una de las principales rutas de exportación a través de una frontera de 3,200 kilómetros que lleva al lucro del mercado americano". El enviado especial de la publicación termina diciendo: "No será, los 500 millones de dólares acordados recientemente por la administración de Bush para colaborar en el programa antidroga de México, lo que cambiará las cosas. Se estima que 500 millones de dólares, es más o menos lo que gana, cada mes, el Cártel de Juárez, gracias a los 6 millones de norteamericanos que consumen cocaína...".

No, no quise compartir con mi hija el reportaje de la revista, opté por pasar, simulando indiferencia, las hojas. De haberlo leído con ella me hubiera dado demasiada vergüenza. No fue sino hasta que regresé a la Ciudad de México que lo leí con cuidado. ¡Qué tristeza sentí al imaginar que ningún francés que lo hubiera leído querría hacer turismo en un país donde existe tanta violencia! ¡Qué tristeza resulta corroborar que también la prensa extranjera, cuando habla de mi país, se refiere a puras malas noticias!

Guadalupe Loaeza
(v.pág.8 del periódico Mural del 7 de agosto de 2008).


Joseph Biden ha afirmado en repetidas ocasiones que México es uno de los países más ricos del hemisferio y sus habitantes tienen esencialmente una distribución de la oportunidad disfuncional de ese país.

Manuel López de la Parra
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 6 de septiembre de 2008).


Este año conocí a Martín; un taxista de 48 años con oficio y voluntad. Lo tomé en la calle, fortuitamente. En pocos días nació una amistad que se convirtió en pétrea. A Martín -rechoncho, bigotón y buen tío- le encantaba que le contara experiencias antiguas de guerras pasadas en momentos difíciles. Pero también hablábamos mucho de México, de sus posibilidades pero también de sus rémoras. Y en aquellos inacabables trayectos de Insurgentes Sur a Santa Fe, de Satélite a Tlalpan, le dábamos la vuelta al mundo varias veces, arreglábamos los problemas que hacíamos nuestros porque eran un poco de todos. Porque a Martín le conté, una y mil veces, mi amor por México; ese amor que se lleva dentro muy adentro; ese que a nadie se lo pueden arrebatar porque es exclusivo, porque ama lo amado y lo ama porque lo ha mamado desde niño. Como Constanza y Joaquín, que siendo aún pequeños, ya se sienten profundamente mexicanos.

Ese es mi mayor logro. Representan el orgullo de amor a mis 2 países, a España y a México, tal y como nos lo inculcó nuestro padre. Y ellos, mis hijos, hablan mucho de sus viajes por la república. Les encantó Chiapas y Michoacán y Sinaloa y Cancún y Coatzacoalcos y Veracruz. Y por supuesto, el Distrito Federal, ahí donde viven sus abuelos y sus tíos y sus primos, cerca del Angel, muy cerca del símbolo de la ciudad; y también de la Zona Rosa y de Reforma que, por cierto la han dejado muy bonita.

Este año he visto a México con más encanto. Por eso ahora que veo cómo el cielo empieza a azulear y lo veo a lo lejos, en una claridad anaranjada, sigo extrañando México cuando todavía no llego a irme o no del todo. Observo a mis hijos y a mi mujer con los ojos cerrados, soñando con México y con su diversidad y su cultura y el peso de su historia que es la que hace a la república, un gran país.

Por eso me entristece todo lo que ocurre; porque no es de recibo que nuestra sociedad, la sociedad mexicana, tenga que vivir atemorizada por el secuestrador o el narcotraficante o el extorsionador o el homicida. Le hacen flaco favor, entre otras muchas causas porque ahuyenta a tantos miles de turistas que quieren viajar y se retraen ante la realidad. Por eso la labor de los que amamos a México ha de ser clara. Debemos seguir animando a todos aquellos que quieran visitar México. Eso sin ocultar la evidencia pero también ensalzando la riqueza y la bonanza que da el país y cada uno de sus estados.

Disfruto al retrotraerme en México. Ese gran país al que todos le debemos un infinito fervor. Voy a dormir pensando en volver y cuando lo hagamos lo haremos como siempre, con los brazos abiertos y el agradecimiento por delante. Porque se lo merece.

Alberto Peláez
(v.pág.23 del periódico Público del 7 de septiembre de 2008).


La Ciudad de México es "apocalípticamente disfuncional" con su contaminación, sus inundaciones y sus barrios de concreto tambaleante asentados en un antiguo lago. Pero ahora el miedo por la creciente inseguridad de la mano de la corrupción policiaca se ha convertido en furia ciudadana, reflejada en multitudinarias marchas y, apenas a media semana, en el estadio Azteca lleno de aficionados que portaban playera blanca.

En un texto titulado Asesinato en México. Cuando los policías no son mejores que los criminales , el diario británico The Times cita un estudio según el cual el país tiene una tasa de secuestros peor que en Irak, con 3 o 4 víctimas por día, señala el diario británico.

"En medio del caos político, sin embargo, no se ve claro de dónde vendrá el cambio. El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, sigue sin reconocer la autoridad del presidente Felipe Calderón tras la disputa electoral de hace 2 años. Y el uso militar contra los cárteles de la droga ha empeorado la situación, causando pobreza extrema y más crímenes en áreas rurales que dependen de los ingresos por el tráfico de enervantes", señala el diario británico.

En tanto, The Economist opina que la creciente crisis de seguridad en México no sólo tiene un grave impacto social y económico, sino también político, y de no haber mejoras en el combate al hampa le costará la elección federal intermedia al presidente Felipe Calderón y a su partido, Acción Nacional.

En un editorial titulado El creciente costo del crimen, el semanario británico dice que la ofensiva militar que ordenó Calderón, con la movilización sin precedente de 45,000 soldados y policías federales, fue aplaudida por la ciudadanía, pero la situación no mejora.

"Es el resultado de años de falta de compromiso gubernamental con un agenda sobre el estado de derecho, sobre la ley y el orden, y de la irrupción militar contra los cárteles de la droga, que, en tanto, han desatado una lucha entre grupos rivales y represalias contra las fuerzas de seguridad".

(V.pág.20 del periódico Público del 14 de septiembre de 2008).


Antes, cuando iba a dar alguna conferencia al extranjero, siempre me iba como en feria porque me tocaba hablar de telenovelas y, aunque aquí se diga lo contrario, somos la vergüenza del mundo en esta materia porque lo único que sabemos hacer son refritos.

Ahora me va peor porque nomás llegó a cualquier otro país y lo primero que me dicen es que México es un horror, que si el narcotráfico, que si los secuestros, que si la corrupción, que si nuestros gobernantes.

En este momento estoy en Panamá y no sólo me han recibido con frases que dicen que estamos peor que Colombia en los años ochenta, sino que abro los periódicos y lo primero que veo son artículos que dicen que México representa un peligro para toda América Latina.

Se siente gacho porque, no sé usted, pero al menos a mí sí me educaron con ese cuento de que México es un país bien bonito.

¡Cuál! Nuestra imagen ha cambiado mucho en los últimos años y ahora me ha tocado, como nunca, que hasta los taxistas me pregunten, por ejemplo, si soy mexicano para, en caso contrario, divertirme contándome cosas espantosas sobre México.

Alvaro Cueva
(v.pág.2 del suplemento "¡hey!" del periódico Público del 26 de septiembre de 2008).


Al estar recorriendo el Cañón del Colorado en Estados Unidos, los compañeros de viaje, principalmente españolas e inglesas, cuando les hice la invitación tajantemente me manifestaron: ¿Ir a México en este momento? ¡Ni regalado! Sorprendido les pregunté las razones y ésta fue la respuesta: "En nuestro país nos advirtieron en una circular, enviada a las agencias de viajes, que no se debería visitar México por la inseguridad que vivía, sobre todo por la gran cantidad de homicidios de mujeres, independientemente de los robos, secuestros, decapitados y los asaltos que se estaban realizando, por eso cancelamos la excursión que ya teníamos planeada".

Adolfo Martínez López
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 29 de septiembre de 2008).


En una de tantas investigaciones que se hacen para entender la percepción que se tiene sobre los distintos mercados turísticos del mundo, recientemente México ocupó 2 primeros lugares muy significativos en las diferentes categorías evaluadas: 1) fue considerado el país más amistoso y 2) el más basuriento, sucio.

Norberto Alvarez Romo, presidente de Ecometrópolis, A.C.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 13 de enero de 2009).


Hace casi un año, durante una conversación con un reconocido economista estadounidense, él me preguntó si yo pensaba que México estaba en vías de convertirse en un Estado fallido. Me sorprendió su pregunta, porque aunque México en ese momento enfrentaba serios retos en el ámbito de seguridad pública, mis consideraciones como analista era que había suficientes instituciones funcionando (con la excepción de las instituciones que administran justicia) que garantizaban que continuaría México en su camino de transición y que había pocas razones de pensar que la democracia mexicana corría peligro.

En esta conversación, este economista me señalaba que una de las características de un estado fallido es la inhabilidad del estado de proveer un crecimiento económico generalizado que garantizara empleo y una manutención para satisfacer las necesidades básicas de la población, pero al mismo tiempo este desarrollo se ejercería buscando igualdad de condición en la población, reduciendo la inequidad. Batista me señalaba que si México no llevaba a cabo importantes reformas estructurales en el ámbito laboral y económico, buscando crear incentivos que facilitaran la creación de empleo además de buscar más competitividad en nuevas industrias, el "status quo" podía llevar a México a ser inevitablemente un estado fallido en algunos años.

Otra característica de un estado en vías de ser fallido, me recordó el economista, es el éxodo masivo de la clase media y grupos profesionales y "cerebros" por falta de oportunidades, algo que México en este año empezará a agudizar ante la crisis económica.

El año pasado vimos no sólo narcoejecución de más de 5,000 personas, sino también hubo el atentado directo a la sociedad en la plaza de Morelia, donde alguien lanzó dos granadas a una plaza repleta de familias celebrando el Grito. Antes de terminar el año, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó un reporte donde identifica a grupos de crimen organizado de todo el mundo, y los que representan la amenaza más importante para la seguridad de los Estados Unidos son los grupos que provienen de México. Otra característica de un estado fallido.

Esta semana hubo reacciones de rechazo del Gobierno de México y de analistas ante un reporte militar o por el Comando de Fuerzas Conjunto, donde señala que hay factores que podrían llevar a Pakistán y México a convertirse en una amenaza que requeriría intervención militar, si es uno de estos países, no sólo llegarán a catalogarse como estado fallido, sino que surgiría en una forma repentina, un "rapid collapse". Claramente en este momento México no es un estado fallido, pero hay factores que señalan que podía estar en un proceso de convertirse en "failing state" -país en proceso de ser un país fallido. Más allá de la impresión que se tenga en México, en Estados Unidos ya se está cocinando la idea de que México está en un proceso de degradación. Tal vez México no es un país fallido en este momento, ¿pero qué tendencias podemos señalar que podía asegurar que México no se convertirá en un estado fallido?

Ana María Salazar
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de enero de 2009).


Respecto a nuestro país, de una forma indeseable se encaramó a la agenda de prioridades del presidente Obama, con la narcoviolencia que se cuela desde la frontera con México. La descripción de la agencia AP: "Secuestros indiscriminados. Decapitaciones casi diarias. Bandas que corrompen y asesinan a agentes del gobierno. Esto no es Iraq o Pakistán. Es México, país del cual el gobierno de Estados Unidos y un creciente número de expertos dicen que se está convirtiendo en uno de los mayores riesgos de seguridad del mundo". Mientras el presidente Calderón está perdiendo un tiempo irrecuperable para conjuntar de verdad a las fuerzas vivas del país y lograr el cambio que todos esperábamos.

Martha González Escobar, divulgadora científica de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de enero de 2009).


El técnico de la selección nacional de futbol, el sueco Sven-Goran Eriksson, dijo no entender la idiosincrasia de los mexicanos, al defender al jugador naturalizado Lucas Ayala de los cuestionamientos sobre su estancia en el Tricolor.

"No entiendo lo que está pasando, yo sólo me dirijo conforme a las leyes y ahí dice que Lucas Ayala es mexicano. Además, no entiendo la razón de que esto haya desatado tanta polémica, allá en Europa es algo muy normal que haya jugadores de diversas nacionalidades y jueguen con pasaporte comunitario", aseguró.

Eriksson aclaró que el llamado de Lucas Ayala, nacido en Argentina, se debía a que el jugador tiene la calidad suficiente para ser convocado, sobre todo si se toma en cuenta que existen varios lesionados y otros suspendidos.

"Si la próxima ocasión dejo fuera de la lista a Matías Vuoso y Sinha (Antonio Naelson), ustedes (prensa) me lo van a reclamar, es algo que todavía no entiendo. Me gusta la forma de jugar de Lucas Ayala, pero además, por el momento hay muchos jugadores lesionados y suspendidos que no podrán estar contra Suecia y Estados Unidos, de ahí el llamado a lo mejor que tenemos", indicó Sven-Goran.

Comentó que para poder juzgar bien al jugador se deben conocer bien sus cualidades. "Hay que probarlo, tiene buen futbol y la categoría para estar en la selección, además, repito, no estamos faltando a ningún reglamento, en su pasaporte dice que es mexicano".

Advirtió que en esto de los futbolistas naturalizados no existe ningún límite, ya que la ley permite hacer esta clase de movimientos.

"Si Vuoso tiene la oportunidad de ser llamado, también Lucas Ayala y cualquier otro que tenga sus papeles en regla. Estoy respetando el reglamento y repito, en Europa no pasa nada parecido".

[A Eriksson le falta entender que en este país todo mundo trata de sacar provecho para sí mismo, no de hacer lo mejor para todos. Los jugadores mediocres que producimos saben que es fácil conseguir extranjeros superiores a ellos, así que ante su inferioridad técnica, tratan de crear un coto de poder basados en su lugar de nacimiento. - El webmaster.]

(V.Notimex del 21 de enero de 2009).


El escritor portugués José Saramago comentó que "México es un país que no logro entender: un país con una cultura extraordinaria, de potencia material y espiritual" y advirtió que "hay un poder dentro del país, dentro de la sociedad, incluso dentro del propio estado mexicano, que es el narcotráfico".

El Nobel de Literatura lamentó mucho la situación que vive México. Agregó que México no es el único país en que todo está contaminado por la corrupción, "incluida la policía, las autoridades, los directores en sus deberes".

(V.pág.3-A del periódico El Informador del 31 de enero de 2009 y 4-A del mismo periódico del 3 de febrero de 2009).


Soy ciudadano francés, naturalizado mexicano hace 32 años. Tengo 37 años viviendo en este país y he sufrido de ver lo mal amado que es, he pensado que un gobierno fuerte, nacionalista, desprendido de sus intereses partidistas, no corrupto, justo cobrador de impuestos y buen administrador de los mismos haría una gran diferencia y que este país podría fácilmente salir de los baches en los cuales se encuentra. Desgraciadamente esto no se ha dado.

Gérard Faure Casanova
(v.pág.19 "correo" del periódico Público del 13 de marzo de 2009).


Desde hace ya varias semanas, las televisoras estadounidenses presentan imágenes de nuestro país que asustan. Desde el alarmismo amarillista de Fox News, cuyo corresponsal en México recientemente hizo un reporte sobre la violencia en la frontera, usando ropa militar y declarando que el país está en guerra, pasando por las secciones y suplementos especiales de periódicos europeos que reportan las más de 10,000 muertes violentas registradas en México por el combate al narcotráfico.

Cómo darle la vuelta a esta mala imagen es lo que ocupa la mente de varios funcionarios mexicanos en estos momentos. Por ahora, todo indica a que lo que el gobierno mexicano ha hecho es reaccionar a la defensiva.

Desafortunadamente, para limpiar la imagen del país no basta con decir que "estamos barriendo la casa".

Genaro Lozano
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 21 de marzo de 2009).


No hay día en que no se hable de nosotros como la desgracia de desgracias. Si no es en CNN Internacional es en Fox News; si no es en los noticiarios locales es en las páginas de internet. Vamos mal, muy mal.

El jueves pasado, por ejemplo, mientras Hillary se solidarizaba con nuestra cultura visitando a la virgencita morena, el periodista Anderson Cooper le decía a Estados Unidos, a través de su programa de televisión, que México era poco menos que la capital mundial del narcotráfico.

Bajo el título de "The war next door", entrevistó a un supuesto miembro de uno de "nuestros" cárteles, posó con un saco de droga, "demostró" que en nuestros camiones transportistas hay mariguana escondida entre los jitomates e hizo lo que ningún periodista mexicano jamás haría por ética: adjetivos, sensacionalismo, show.

Para que luego nuestras autoridades digan que los medios mexicanos exageran y que son los que ponen en mal la imagen de México ante el mundo.

¡Cuál! Esto está espantoso y es el reflejo no sólo de una pésima relación entre México y Estados Unidos, es el reflejo de un estado donde pasan cosas raras.

Hillary Clinton podrá decir que no está de acuerdo con que se diga que México es un estado fallido, pero, ¿de qué sirve que lo diga si los periodistas estadunidenses luchan por demostrarle lo contrario a sus audiencias?

Alvaro Cueva
(v.pág.12 del periódico Público del 29 de marzo de 2009).


En 4 ocasiones fue mencionado nuestro país ante un aula en Harvard.

La primera mención fue cuando se habló de Educación. México fue el mal ejemplo recurrente en Harvard: un sindicato poderoso que no se preocupa por la calidad de la enseñanza, una niñez que va a la escuela pero no aprende mayor cosa y un presidente que no se animó a reformar el sistema por sus vínculos políticos con la dirigente de los maestros.

En contraste, el "Seguro Popular" mexicano es ejemplo internacional y despierta gran interés entre estudiantes y profesores. Sin ir más lejos, el director de la Facultad de Salud Pública de Harvard es el ex secretario Julio Frenk.

Progresa-Oportunidades, el programa mexicano de combate a la pobreza, resulta ampliamente promocionado por los expertos en el tema, aunque con la arista de que ha sido utilizado políticamente para beneficiar a los partidos en el poder.

La cuarta referencia, quizá la más relevante, no viene de los maestros, sino del alumnado que se sentó ahí a tomar apuntes y de lo que se dice en los medios de comunicación estadounidenses. Y ahí, México cuando figura es por una razón: la violencia.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 14 de abril de 2009).


No puede ser que los aviones de México vengan acobardados. No. Me resisto. Me resisto a que, los que esperan miren a los pasajeros como apestados. Pareciera que todos traen la gripe porcina, la peste negra, el ébola o todo junto. Comprendo la importancia del tema y, sin minimizarlo tampoco se puede magnificar.

Porque la histeria es como la gripe, que se extiende sin querer. Es cierto que en España ya hay varios casos -aún sin determinar- pero tampoco llego a entender porque la policía municipal utiliza en el centro de Madrid, todo tipo de profilaxis. Pero no sólo ellos. Muchos españoles portan mascarillas o sencillamente van con la cara tapada con pañuelos por si acaso. Cuando la alerta no es alarma parece que estuviéramos ya estado de sitio.

Sin querer, México ha saltado a todos los periódicos del mundo. Primero con el narcoterrorismo y sus terribles consecuencias y ahora con la influenza y su expansión. El Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar a México. Los touroperadores están cancelando los viajes. Muchos pasajeros también lo han hecho con las respectivas compañías aéreas. Al final el que lo resiente y, de una manera determinante es el turismo que en México es la tercera fuente de divisas. Y eso, no podemos ni olvidarlo ni consentirlo. No podemos quedarnos cruzados de brazos ante la histeria colectiva.

Claro que dramatizar no conduce a nada bueno. El turismo puede coadyuvar a la crisis financiera mexicana. Nos toca a nosotros, los medios de comunicación y sobre todo, a aquellos que amamos a México dar la información más veraz y ecléctica. Porque aquí, a España, llegan imágenes catastrofistas de un país diezmado por una pandemia de consecuencias fatales y eso, en la actualidad no es ni cierto ni lógico.

Tanto ha influido las imágenes, que como escribía arriba, en España, el cubrebocas comienza a hacerse familiar. Hombre, es verdad que la gripe viaja en avión pero no a velocidad supersónica. Además las autoridades de todos los países donde ha aparecido la influenza han activado todos los protocolos de seguridad; la inmensa mayoría con un éxito notable.

Estamos ante algo muy serio, delicado; pero no podemos dejarnos llevar por el pánico y sobre todo, no echar mas leña al fuego de los problemas que ya tenemos en México.

Vuelvo a resistirme. No minimicemos pero no escenifiquemos la gran tragedia. Amedrentar al personal equivale a que no quieran visitar México. Creo que les da menos miedo a narcoterrorismo y los asaltos -algo al final tristemente tangible- que la gripe un fantasma intangible que además se contagia por el aire con la lábil barrera de un cubrebocas. Tengo la sensación, es más, estoy seguro que existe más pánico en Europa que en el propio México. No puede ser que haya mas miedo fuera de casa que en la casa donde se aparecen los fantasmas.

Alberto Peláez
(v.pág.23 del periódico Público del 3 de mayo de 2009).


Hace algunas semanas, éramos un país violento. Ahora, somos un país sucio. Tan sucio que los extraños ya no quieren siquiera atracar sus barcos en los paradisíacos puertos del Caribe mexicano. Esta trasmutación de gente bronca pero divertida en raza irremediablemente apestada ocurrió a pesar de que el supremo Gobierno realizó denodados esfuerzos para "salvar a la humanidad", o algo así. Pero miren ustedes lo malagradecida que es la tal humanidad: no corresponde, no reconoce, no responde. Bueno, sí responde y manda cerrar sus fronteras para que los viajeros aztecas no se infiltren en los arrabales de Buenos Aires e infecten a los robustos porteños. Vamos, el asunto ha ido tan lejos que la Federación Mexicana de Patabola, reaccionando bravamente luego de los agravios que nos propinó la cofradía futbolística suramericana, acaba de prescribir el rompimiento total y absoluto de cualquier relación carnal con esa Conmebol que, en un gesto de irreflexiva largueza, nos había invitado a participar en sus muy exclusivos torneos: no profanaremos nunca más con nuestra planta el suelo de las canchas donde juegan River, Boca, Palmeiras y otros equipos de mucho menor lustre a los que había que apartar del camino por puro trámite. Muchas gracias, y que con su pan se lo coman. Jugaremos, de ahora en adelante, con nuestros amigos de la Major League Soccer. Después de todo, siempre ha sido muy buen negocio viajar a los USA para disputar encuentros de futbol avalados por una efusiva hinchada de paisanos. Se confirma así, de paso, nuestra pertenencia a un bloque norteamericano de naciones que, más allá de las abismales diferencias culturales, se cohesiona en torno a intereses bien concretos y beneficios muy palpables: los emigrantes mexicanos que pagan buenos dólares para ver a su Selección en los estados de California y Ohio exhiben en toda su dimensión la entretejida, y fatal, correspondencia entre 2 países que comparten frontera, mercados y poblaciones.

¡Vaya efectos secundarios de la emergencia sanitaria! Por cuenta de un virus, descubrimos extrañas malquerencias e incomprensibles desafectos: ese régimen dinástico cubano al que tanto cortejábamos nos atiza, de pronto, la interdicción pura y simple de volar a la Isla (bien merecido que nos lo tenemos, por andar buscando -sin taparnos la nariz por el tema de los derechos humanos y ponernos máscaras para no contagiarnos de antidemocracia- los favores de tiranos impresentables, pero, en fin, ése es otro asunto).

Román Revueltas Retes
(v.pág.4 del periódico Público del 10 de mayo de 2009).


Por simple sentido común, una persona o una nación pueden ser objeto de escarnio cuando se incurre en frecuentes ineptitudes, ridiculeces o fracasos en la vida. Y la verdad es que México, parte de su conglomerado, suma a los rencores racistas o no y a la competencia por los mercados que puede haber en estas campañas antimexicanas, sus propios eventos.

Los mexicanos tenemos varias décadas sumidos en una crisis. Una crisis que recorre todos los órganos pero que parte del sistema nervioso central donde se concentran y regulan las funciones de todo el cuerpo social.

La estructura económica, el sistema político, los ámbitos más heterogéneos de la vida pública, desde la política, pasando por la educación, la cultura, la religión, la moral hasta el deporte, han decaído o se han estancado a causa de diletantes, truhanes o inexpertos.

En el crepúsculo priista ocurrió de todo: un levantamiento armado que nos desenganchó del tren del primer mundo; asesinatos de un jerarca católico, de un candidato presidencial y de un importante político priista, como si estuviéramos en la décadas de los 20 y los 30 del siglo pasado mexicano.

Hace tiempo, tal vez desde la catástrofe de Luís Echeverría, el país empezó un camino de regresión y de demolición moral.

México se inauguró en la globalidad como issue exótico de los corresponsales y medios extranjeros, que siempre contaron con temas interesantes y paisanos bien dispuestos a dar explicaciones ideologizadas de la realidad, las cuales aquellos convirtieron y difundieron por el mundo como estereotipos entre los que destacan, a saber: todos los políticos mexicanos son corruptos, el PRI es el culpable de todos los males de México y la mexicana es una sociedad violenta y primitiva.

Sin el PRI en la Presidencia, lo siguiente sirvió para confirmar (y mejorar) aquellos estereotipos: un presidente bufón e ignorante, los hermanos de un ex presidente peleando por recuperar millones de dólares en bancos de Suiza, políticos de izquierda en videos recibiendo maletines llenos de dólares. Y para qué seguir.

Quién dice que en otras naciones no hay crisis, desempleo, matanzas, salvajismo, crueldades, gobiernos y políticos como los nuestros; quién dice que en otros países no existen patanes, maleducados, descerebrados que te patean los respaldos en los cines, te quitan el lugar del estacionamiento, te echan el carro encima, te agreden, te esquilman con protección legal, te redondean tus saldos a su conveniencia; quién dice que en otras naciones el lenguaje común no se ha degradado; quién dice que no hay en otras naciones gente inteligente y no, que por alguna razón se comporta estúpidamente, no lee y es insolidaria.

Si hay alguien que lo diga, falta a la verdad. Pero una cosa es cierto: aquí en México todo eso se da a granel. En lugar de reducirse, los índices de violencia crecen, el número de pobres aumentan y el pesimismo también.

Y es que sólo en México tenemos un Slim, un Fox, unos bancos, una policía, una televisión, un SNTE, un Juanito, una corrupción, unos decapitados, un pozolero así, una familia así, que nos vuelve, pese a toda nuestra rabia e impotencia, un país del que se burlan y hacen escarnio estúpidos de otros.

Jorge Medina Viedas
(v.pág.13 del periódico Público del 2 de agosto de 2009).


En España y en Europa todavía asusta venir a México. No sé si se creen los españoles que el virus H1N1 mutó en el ébola. Resulta absurdo. Mucho más cuando en España el virus de la influenza esta creciendo a pasos agigantados. En tan solo una semana se han detectado más de 12,000 casos. Además ya han muerto 9 personas. Claro, lo que pasa es que es muy difícil explicarlo tras haber victimizado a México cuando arrancó el dichoso virus. Pero en países como Argentina, Gran Bretaña y la propia España se registran mas casos, comparativamente hablando, que en México. Sin embargo los medios de comunicación europeos fueron a degüello contra México. Parecía que toda la República se iba a morir. Ahora se producen muchos más casos en Europa.

Pero el daño ya está hecho. La imagen que dieron de México era catastrofista, apocalíptica; digna casi de los exegetas sin fundamento. Gracias a ellos se cargaron el turismo para todo el verano. Por eso hay que decir a los turistas españoles, que vuelvan, que no pasa nada, que sólo van a encontrar calidez en la hospitalidad mexicana, que la influenza se contagia como en cualquier parte del mundo, ni más ni menos.

También muchos españoles piensan que en México estamos a balazo limpio. Es falso, radicalmente falso. Pero todo ello hay que explicarlo sin dejar detalle.

Alberto Peláez
(v.pág.25 del periódico Público del 16 de agosto de 2009).


No hay nadie que ponga en duda, la cercanía de México con España. Si algo ha demostrado el país del Dios del Sol y la Lluvia; de los aztecas y los mayas; de las playas y la vegetación; del mariachi y de Moncayo; de la marimba y el guitarrón; es que su amor por España es incuestionable. Desde hace muchos años nos lo dejan ver de un modo silente y elegante. No hay más que recordar cómo abrió los brazos el general Cárdenas o los famosos niños de Morelia. Porque lo hacen con todo el cariño y, cuando es así, no cuesta, ni se nota.

Alberto Peláez
(v.pág.24 del periódico Público del 6 de septiembre de 2009).


Lamentablemente no sabemos mucho de México, sólo tenemos acceso a las noticias de allá, casi siempre a través de la cadena CNN y lo único que ellos presentan sobre México es violencia, la mayoría de lo que nos enteramos es por medio de los medios y normalmente es negativo el mensaje.

Roberto Vivar, jefe de redacción del periódico "El mercurio" en Ecuador
(v.pág.16-A del periódico El Informador del 2 de noviembre de 2009).


Definitivamente, México ha resaltado por la violencia. Siempre las noticias malas tienden a llegar antes que las buenas, pero también creo que es un miedo compartido por muchos países. No es el único que presenta violencia. Uno ve en México un anticipo de lo que podría pasar en su país cuando los cárteles llegan a tomar el control.

Miguel Arregui, del diario uruguayo "El Observador"
(v.pág.16-A del periódico El Informador del 2 de noviembre de 2009).


Oscar Schmidt, director para Latinoamérica de Metlife, es particularmente crítico de la regulación al sector asegurador y de afore en nuestro país. ¿Sus frases? "Estamos preocupados por el marco regulatorio de las afore en México"; "No cuadra la falta de estabilidad regulatoria"; "Estos virajes son lo peor que puedes hacer"; y "Cualquiera los mira con tremenda preocupación". Ojo: es la compañía de seguros de vida más grande en México.

Carlos Mota
(v.pág.2 del periódico Público del 6 de noviembre de 2009).


México vive una situación similar a la que vivió Colombia durante la época en que el narcotraficante Pablo Escobar declaró la guerra a su gobierno, consideró el cronista norteamericano Jon Lee Anderson.

Al dar a conocer ayer su nuevo libro El Dictador, los Demonios y Otras Crónicas, Anderson dijo que aunque no se sentía muy capacitado para emitir juicios sobre un país tan complejo como México, debido a que lo desconoce, a lo lejos percibe que el principal problema es el de la legitimidad.

"Desde su Revolución nunca ha logrado resolver la legitimidad palpable o creíble a toda su ciudadanía y, por eso, siempre ha habido por un lado, revueltas, guerrilleros medio bandoleros, medio insurgentes, es decir, hay todo un abanico entre los zapatistas y otros grupos que hay hoy en día como La Familia, que si no tienen pretensiones de cambiar a la sociedad, buscan simplemente defender sus intereses, sin duda representan una especie de contrainsurgencia porque están en guerra con el estado", señaló Anderson.

"Lo que llamaríamos el estado está comprometido con las mafias y eso es el problema, por eso mismo, como en su momento el zapatismos tuvo resonancia por una noción propia del mexicano de que no se ha logrado. Hay regiones en el país donde prácticamente siempre ha habido gente alzada".

"Esto es como muy anecdótico, muy a mi modo de ver las cosas, nada de experto, ni gran conocedor de los detalles, pero a mi juicio estamos viendo una especie de masa crítica de esas vetas o vertientes de esos problemas dentro del organismo mexicano llegando a una especia carbúnculo", añadió Anderson.

(V.pág.3 de la sección "La Fil" del periódico Mural del 3 de diciembre de 2009).


"México parece haber perdido el atractivo para la inversión extranjera, como lo demuestran las cifras de los últimos 3 años, y no nos equivoquemos, no ha sido solamente la crisis." Las palabras del agregado comercial español en México, Luis Zapico Landrove, son un balde de agua fría. La Inversión Extranjera Directa cayó 58%, de 27,000 a 11,000 millones de dólares. La inseguridad jurídica y el riesgo políticos parecen ser los factores fundamentales en esta caída.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango del 18 de marzo de 2010).


El 67% de los estadounidenses evita visitar México por el clima de violencia en el país, de acuerdo con una encuesta de la Secretaría de Turismo.

En Canadá el rechazo es más fuerte, ya que el 81% de los encuestados prefiere no visitar México por causa de la violencia.

Casi el 80% de los turistas internacionales que recibe el país latinoamericano proceden de estas 2 naciones.

El turismo es la tercera fuente de ingresos de México, tras el petróleo y las remesas, y la llegada de estadounidenses y canadienses se concentra sobre todo en los destinos de playa, especialmente el Caribe mexicano.

(V.Agencia Efe del 6 de abril de 2010).


México está condenado a crecer, a pesar de ustedes.

Banquero extranjero
(v.pág.2 del periódico Público del 7 de mayo de 2010).


Desde que el presidente Felipe Calderón tomó posesión de su cargo a finales de 2006, los secuestros se han disparado. En los primeros 3 años se reportaron casi 2,450, cifra cercana a lo que reportó la administración de su predecesor en el cargo. Los expertos creen que la mayoría de los secuestros nunca son reportados.

Los narcotraficantes han imitado a los grupos guerrilleros en el secuestro de empresarios acaudalados por un rescate. Otras víctimas, menos adineradas, caen presas de los llamados secuestros exprés donde la gente es plagiada y obligada a retirar dinero de cajeros automáticos. En 2008, Félix Batista, experto en secuestros quien en una compañía privada había negociado docenas de casos de rescates en México, fue secuestrado. Hasta el momento se desconoce su paradero.

Los expertos han estado de acuerdo en que los rescates lucrativos, junto con una voluntad de los mexicanos adinerados para pagarlos, son en gran parte el problema. Incluso, el PAN ha enviado al Congreso una propuesta de ley que exige que los secuestros sean reportados a la policía y declara ilegales los pagos a los criminales. La iniciativa está estancada. Sin embargo, parece que la desaparición de Fernández de Cevallos ha hecho que el gobierno dé marcha atrás en la que parecía una postura severa. A diferencia de la mayoría de las víctimas de secuestro, Fernández de Cevallos es un ícono en el partido gobernante, un abogado adinerado y uno de los hombres mejor conectados de México.

"La reacción de las autoridades no me sorprende", dice Edgardo Buscaglia, profesor de leyes en el Instituto Tecnológico Autónomo de México. "México posee un estado muy débil".

La PGR no ha respondido a preguntas por escrito para comentar al respecto.

Pocos dudan de la influencia en México del conocido "Jefe Diego", quien terminó segundo en la elección de 1994 y desde entonces ha mantenido un alto perfil.

En el caso del político, una investigación podría "empeorar las cosas para Diego Fernández y su familia", dice Buscaglia.

La reciente propuesta para declarar ilegales los rescates, un obvio disuasivo contra los secuestradores, también podría presentar problemas imprevistos.

"Las víctimas entonces esencialmente se convertirían dos veces en víctimas", dice K.McCown, de Altegrity Risk International, compañía de seguridad privada con sede en Nueva York que ha negociado unos 70 casos de secuestro en México desde mediados de los años 90.

"Haz perdido a tu ser querido y potencialmente podrías ser procesado por pagar un rescate", dijo McCown, cuya firma monitorea el caso de Fernández.

McCown señala que Estados Unidos alguna vez enfrentó problemas similares a los de México en el negocio de los secuestros por un rescate. Sin embargo, a principios de los años 80, el FBI intensificó sus capacidades de inteligencia y ahora puede interceptar conversaciones telefónicas y correos electrónicos con más frecuencia por medio de la intervención de teléfonos, lo que hace más difícil que grupos grandes organicen un secuestro.

"En comparación, México no tiene esa infraestructura", dice. "Nosotros tenemos un sistema de justicia criminal que te pondrá en la cárcel durante muchos años".

En México, en contraste, solamente existe una oportunidad del 2 al 3% de que un crimen violento resulte en una sentencia en la cárcel para el delincuente, según estadísticas del gobierno.

Eduardo Miranda, presidente de la Unión de Juristas de México, grupo con tendencia de izquierda que representa a jueces y abogados, está de acuerdo en que el enfoque de México sobre el plagio es un proyecto en ciernes, pero dice que duda que la respuesta sea renunciar y ceder las investigaciones a entidades privadas contratadas por las familias, como Altegrity de McCown. Se pagan los rescates, y los criminales continúan con sus secuestros.

"Si el estado no investiga, ¿entonces quién?", dijo. "Lo que estamos viendo es una privatización de las investigaciones y del sistema de justicia. No todos en México pueden darse el lujo de hacer esto".

Nicholas Casey, Wall Street Journal
(v.pág.3 del periódico Mural del 17 de junio de 2010).


La violencia en el país amenaza a la democracia. Así lo ven también los medios en el extranjero. "Los narcotraficantes refuerzan su dominio sobre la política mexicana", es la cabeza de un artículo en Le Monde (17-06-2010).

Carlos Tello Díaz
(v.pág.26 del periódico Público del 25 de junio de 2010).


El clima de inseguridad en México afecta el interés de empresas holandesas de invertir en el país, pese a que han encontrado áreas atractivas para ellos, reveló Wouter J.Lok, ministro consejero de le embajada de Holanda.

"El problema es que en Europa se ve que en México, por los problemas del narcotráfico y las actividades de las organizaciones criminales, hay una imagen un poco negativa, de hecho, el crimen organizado frena las posibles inversiones de las empresas holandesas en México", explicó.

(V.pág.30 del periódico Público del 9 de julio de 2010).


Para los lectores españoles la violencia que se registra en México resulta inversosímil.

Juan Cruz, reportero adjunto a la dirección de El País
(v.pág.18 del periódico Público del 8 de agosto de 2010).


Caricatura en msnbc.com.


Viajé el martes por la mañana a Miami y ayer, miércoles, volví por la tarde. A lo largo del vuelo recordaba constantemente la pregunta que me había hecho María Elena Salinas, de uno de los programas más vistos de Univisión, Aquí y ahora. "¿Y por qué no hacen nada en México?", inquirió la conductora de la "revista de noticias" más controversiales y vistas en el mercado hispano en Estados Unidos. La pregunta me tomó de sorpresa. Con los ojos cerrados, le pregunté a qué se refería. "Después de los 72 muertos en el estado de Tamaulipas, en otro país, la gente ya hubiera salido a la calle para protestar. Yo también soy mexicana, toda mi familia vive allá. Créeme que me duele lo que está sucediendo en México en estos momentos, pero, ¿por qué nadie hace nada?", volvió a preguntarme. Confieso que no sabía qué decirle. Sentí vergüenza. Lo único que quería era ocultarme detrás de las sombras oscuras que me estaba poniendo el maquillista. "A raíz de la masacre aquí hicimos un reportaje muy largo acerca de los inmigrantes centroamericanos que pasan las fronteras de México. ¿Qué les pasa al llegar, cómo los tratan, porque se van de sus países? Fue el programa que más raiting ha tenido Univisión en los últimos años. Hasta llamó el director para felicitarnos", comentaba la joven que me había recibido al llegar a las espléndidas instalaciones de la televisora. Frente a su apabullante información respecto a la gravísima situación que vive actualmente México, no había nada que agregar. "Es cierto, el país nunca había estado tan mal...", fue lo único que se me ocurrió decirles.

Regresé al hotel. Al llegar a la habitación, prendí la televisión y lo primero que me encuentro en la pantalla fue la emisión de Fox News con Greta Van Susteren, hablando pestes de México en relación con lo sucedido en PEMEX.

Al otro día, por fin, escuché la primera y única buena noticia sobre el país, el maletero que me ayudó con mi equipaje me dijo con una gran sonrisa: "Felicidades por su Miss Universo. Es de verdad ¡¡¡guapísima!!!".

Guadalupe Loaeza
(v.pág.5 del periódico Mural del 9 de septiembre de 2010).


Ahora que miro la oscuridad de la noche, cuando las luces se han atenuado y los viajeros se duermen, me pongo a pensar y escribir. Lo hago con dolor y melancolía. Dolor porque es la primera vez de las muchas a las que he ido a México, que he percibido una situación de inseguridad degradada. El país se descompone en el cáncer de la inseguridad que no es más que carne de cañón para la prensa europea. Ya se ocupa de animar a que los turistas no vengan. Veo con tristeza como el hampa y el narcotráfico permean en parte de las instituciones mientras la clase política se da de codazos para ver quien consigue los mejores puestos de cara a la carrera presidencial, al congreso, al Senado. No hay más que salir del D.F. para vivir en la certeza de la inseguridad. También en la misma capital donde la Barbie y tantas otras barbies se movían y se mueven con total impunidad.

El país se desangra en el olvido de alguno de sus dirigentes.

Alberto Peláez
(v.pág.27 del periódico Público del 12 septiembre de 2010).


"Mexico killed in drug deal" fue el título de la sátira publicada por The Onion sobre la violencia que se vive en el país producto de la delincuencia organizada.

El medio, conocido por su estilo irreverente, planteó que todo inició por 20 kilos de mariguana que se peleaban el cártel de Sinaloa y Los Zetas.

"En el más reciente incidente relacionado con la violencia del narco, los 111 millones de habitantes de México fueron asesinados 'este lunes' durante una balacera entre cárteles rivales", inicia la nota del periódico, que no se recomienda a menores de 18 años.

La nota imaginaria cita a la DEA, según la cual "la violencia se diseminó por un fallido negocio que involucró unos 20 kilos de mariguana, una disputa que llevó a integrantes de bajo nivel del cártel de Sinaloa a abrir fuego contra distribuidores de Culiacán.

En cuestión de segundos, el fuego se dispersó a Chihuahua, Michoacán, Yucatán y, minutos más tarde, a los otros 27 estados, dejando muerta a cada persona en el país".

Según The Onion, a esa disputa se unieron los cárteles de El Golfo y de Tijuana, quienes "respondieron antes de ser emboscados por La Familia Michoacana y Los Negros.

En ese momento, los testigos dijeron haber escuchado alrededor de 357 millones de disparos, durante los cuales la población mexicana quedó atrapada en el fuego cruzado y murió".

La parodia establece que la DEA acordonó la escena del crimen, aproximadamente una extensión de 1'606,000 kilómetros cuadrados, llena de cadáveres acribillados, fusiles de asalto, con sangre.

"La investigación de la DEA ha determinado que 20 millones de las víctimas fueron asesinadas en el tiroteo mientras manejaban, andaban en bicicleta o caminaban a sus casas, y que las balas perdidas mataron a otros 8 millones de personas que veían la violencia desde sus ventanas o balcones.

Un millón de hijos que se propuso vengar la muerte de sus padres fueron aniquilados en los últimos minutos al intentar ajustar cuentas", mencionó.

Sólo algunos turistas que se resguardaron del tiroteo en las ruinas del Templo Mayor pudieron sobrevivir para apreciar a 8 millones de cadáveres baleados en las calles, sostuvo.

"En respuesta a la violencia, el presidente mexicano Felipe Calderón declaró el estado de emergencia antes de ser baleado en el podio por unos traficantes que pasaban por el lugar", indicó el sitio al finalizar su parodia.

(V.periódico El Universal en línea del 23 de septiembre de 2010).


Quien viaje por el extranjero -en los últimos días lo he hecho yo-, se dará cuenta de la mala imagen que tiene ahora nuestro país en el exterior. No hay ninguna otra nación en el mundo que sufra tan grave desprestigio como México, por causa de la violencia e inseguridad que se han abatido sobre nosotros. De eso derivan daños gravisimos para la nación: el turismo se ausenta; las inversiones provenientes del exterior cesan casi por completo. Con eso se agrava más el problema de falta de empleo que ya de por sí sufre el país. Lo malo es que no parece haber salida pronta para esta situación.

Armando Fuentes Aguirre "Catón"
(v.periódico El Siglo de Durango del 7 de octubre de 2010).


El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, criticó la cobertura que recibe su país en la prensa internacional. En su opinión, la prensa internacional no logra ofrecer "el contexto o una visión amplificada" de México cuando aborda la violencia generada por el narcotráfico en el norte del país.

"Uno puede inferir (de la cobertura) que el país arde desde el Río Grande a la frontera con Guatemala", observó Sarukhán, para el que los medios dejan de lado informaciones menos "sexy" sobre su país.

(V.pág.8-A del periódico El Informador del 11 de noviembre de 2010).


Condenado y purgando una sentencia que pasa ya de los 10 años de mediocridad, México sí podría tener una segunda oportunidad sobre la Tierra.

Por lo menos así lo sugiere Adrian Wooldridge, el editor director de "The Economist" en uno de los reportes publicados esta temporada sobre las perspectivas del mundo en el año y el decenio que arrancan.

Tras ser relegado por 3 lustros al grupo de economías ignoradas, después de haber sido una estrella de los mercados emergentes hasta 1994, el estudio de Wooldridge propone rescatar a México de la irrelevancia global en que empezó a caer a partir del colapso financiero de 1995, precipitado con el error de diciembre de 1994 y prolongado por el manejo político de la crisis, que clausuró el ciclo mexicano de reformas estructurales que se había iniciado en los 80 y profundizado en la primera mitad de los 90.

Wooldridge parte de que el mundo rico seguirá con su crecimiento anémico y que será el mundo emergente un eje de dinamismo y creatividad en la escena internacional en la década que empieza, con más de 50% del crecimiento global, con 700 millones de personas ingresando a las clases medias y con una participación importante en la innovación de los negocios.

Pero Wooldridge introduce aquí un matiz: las chicas hasta el año pasado más populares en el baile de graduación de los mercados emergentes, Brasil, Rusia, India y China, sufren ya la ley de los rendimientos decrecientes. Y aunque en este ensayo la nueva estrella será Indonesia -con sus empresas innovadoras, su creciente clase media y su relativa estabilidad política- en América Latina, sostiene este experto, habrá que echarle otra mirada a México por el éxito de sus negocios y su floreciente clase media.

El directivo de The Economist ofrece una lista de razones por las cuales algunos países como el nuestro han sido subestimados por la economía global, razones por las que no será nada fácil su ascenso al primer grupo de mercados emergentes. Y para el caso de México aduce que ha sido arruinado por la guerra del narco.

Pero quizás a Wooldridge le falta echarle un vistazo a la acumulación de rezagos estructurales, legales e institucionales que aportan dificultades adicionales a la opción mexicana a una segunda oportunidad de volver al grupo que encabeza las economías emergentes. Y sobre todo debería echarle un vistazo a sus clases dirigentes y a sus líderes políticos para advertir no sólo sus incapacidades para construir los acuerdos indispensables que permitan reabrir el ciclo de reformas estructurales, sino sus limitaciones, su falta de visión y su derroche de los recursos y las energías de la nación en una descarnada y cada vez más descontrolada lucha por el poder.

José Carreño Carleón
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 5 de enero de 2011).


Según un nuevo cable de WikiLeaks que fue dado a conocer por el periódico español "El País", el gobierno estadounidense considera que la extensión de su frontera sur con México y el escaso control ejercido por la policía mexicana sobre el intenso cruce de personas y mercancías lo convierte en un país adecuado para los grupos terroristas dispuestos a lanzar un ataque contra su territorio.

"Un caos rampante, la generalizada corrupción y la incapacidad del gobierno para combatir esos fenómenos han sido percibidos como unas preocupantes amenazas por quienes buscan en nuestra frontera sur signos de potencial infiltración terrorista", comunicó la representación en el país al subdirector del FBI.

(V.periódico El Universal en línea del 24 de enero de 2011).


Todos nos reímos de otros, normalmente del extranjero con el que más convivimos: los mexicanos de los gallegos y de los gringos, y viceversa; los franceses de los suizos y los belgas; los alemanes de los franceses; los argentinos de los uruguayos; los ingleses de todos.

El escándalo de la embajada mexicana en Londres por la burla en el programa especializado en industria automotriz Top Gear sobre el auto deportivo mexicano, y después de lo mexicano en general (la comida, el embajador, los clichés sobre lo flojo de los mexicanos), está absolutamente sobredimensionado. Me queda claro que la sobre reacción se da porque se burlaron directamente del embajador "no creo que recibamos quejas de parte de la embajada mexicana; el embajador debe estar sentado con el control remoto durmiendo así", dijo Jeremy Clarkson). Después dicen que la comida mexicana es vomitada frita con queso y se sorprenden que un coche mexicano "tenga dirección". Nada que no digamos todos los días los mexicanos de nosotros mismos y del resto de las naciones. Fue memorable, por ejemplo, cómo Chucho Salinas y Héctor Lechuga se burlaron de la reina de Inglaterra, Isabel II (la misma que tiene un alzheimer tan perro que ya se le olvidó morirse) cuando vino de visita oficial a México en los años 70. No recuerdo ninguna nota diplomática al respecto.

Lo primero que uno aprende en análisis del discurso es que el contexto sí importa. Estas palabras dichas en una ceremonia oficial son un ofensa; en una programa de autos donde lo que prevalece es el tono satírico y el humor, es carrilla y nada más; ellos se ríen de nosotros y nosotros de ellos. Pero la diplomacia mexicana prefiere entretenerse en estas tonterías y hacer escándalos en lugar de atender los verdaderos problemas: el tráfico de personas y armas en nuestras fronteras. Al involucrar al Senado de la República en esta puesta en escena de la indignación hizo de un tema sin importancia un asunto de Estado. Pero lo peor es la reacción del Imer amenazando con sacar de la programación todos los programas de la BBC. El castigo no es para la BBC, que no le va a pasar nada si las radiodifusoras del Estado mexicano dejan de retransmitir sus programas, el castigo es para la audiencia que no tendrá acceso a programas de altísima calidad.

Da la impresión que todos, embajador, cancillería, Senado, Imer jugaron para la tribuna. Hicieron de una tontería un gran caso, porque era políticamente correcto y popular hacerlo. Nada nos gusta tanto como defendernos de los ataques extranjeros, pero nada hacemos para defendernos de nosotros. Lo que realmente hay que defender es el derecho al humor (y por cierto el deportivo mexicano Mastretta MXT se defiende solo).

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 5 de febrero de 2011).


-¿De dónde eres?- preguntaron a este reportero en incontables retenes de Libia y Egipto.

-De México.

Lo que seguía era la cara de desconcierto en el interlocutor o peor aún, la simpatía de hacer un ademán de castañuelas que obligaba a la corrección: "No, eso es España, yo soy de México". A pesar de ostentar una fuerza laboral y una riqueza natural envidiadas en el planeta, nuestro país ya no es nadie en el panorama internacional.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 1o.de marzo de 2011).


El canadiense John Williams ha coincidido, precisamente, en una parada donde suelen verse a estudiosos del Derecho Parlamentario mexicano criticando la hechura de las leyes para favorecer a quienes tienen el poder y no a la población, cuando dijo: "Pero, desafortunadamente, sabemos que hay demasiadas personas que cuando ya tienen el poder son los que escriben las reglas. Y para seguir en el poder, y la rendición de cuentas desaparece, entonces pueden entrar en lo que es la caja fuerte y sacar el dinero".

Dos callos pisó Williams al sistema político mexicano: la falta de rendición de cuentas y leyes al servicio del mejor postor.

Eduardo Bohórquez, miembro de la asociación Transparencia Internacional, dijo: "Empiezo por dejar muy claro que la pobreza en muchos casos es consecuencia de un sistema corrupto". Y evocaba un dato: "En México los hogares que ganan menos de un salario mínimo invierten en términos de la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto en los Hogares, hasta 25% de su ingreso, en pagar para que el camión recolecte la basura, en pagar para que se corrija un tema de desazolve en la calle, para obtener una licencia de conducir, etc.".

El dato de 25% lo había dado José Antonio Ardavín, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. "La corrupción", dijo Ardavín, "conduce a una menor inversión privada y por lo tanto a menos empleos, que son también la salida a la pobreza".

Y añadía: "La corrupción en la prestación de servicios básicos, como la venta de acceso a los servicios públicos, que deberían ser gratuitos, afecta desproporcionalmente a los pobres y por lo tanto agrava la pobreza".

Fue el enviado de la OCDE quien dijo que México, con sus niveles de corrupción, apenas está por debajo de Angola y Afganistán.

Muy pocos legisladores mexicanos, por cierto, se veían allí -exceptuando a Ricardo García Cervantes, senador panista- tomando nota.

Vicente Bello
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 13 de marzo de 2011).


Hace algunos meses tuve la oportunidad de vivir en el extranjero, durante este periodo me pareció sumamente interesante escuchar las opiniones que extranjeros vertían sobre nuestra cultura y nuestra gente; sin embargo debo admitir que al final del día quedé desilusionado al darme cuenta que actualmente somos vistos como un destino peligroso, una tierra que en palabras de una europea "resulta sumamente atrayente y hermosa pero demasiado peligrosa para visitarse". Es extremadamente decepcionante que la imagen del mexicano como un anfitrión alegre y amigable haya sido reemplazada por la de un ser tramposo y dispuesto a cualquier artimaña para obtener un beneficio personal.

Ubléster Damián Brugada
(v.pág.14 "correo" del periódico Público del 29 de abril de 2011).


Joaquín Sabina comentó que se encuentra un poco desconcertado por la situación de violencia y exceso de muertes en México a causa de la lucha contra el narcotráfico. "Lo sigo a través de los periódicos y de las noticias que pasan en la televisión, y es muy preocupante, me parece que el nivel de violencia al que se está llegando es tremendo".

"Ya van años de la guerra contra el narco y no parece que se esté ganando; yo creo que hay una descomposición social muy preocupante, pero luego va uno a México y ve que sigue siendo un país lleno de vitalidad, de potencial, de arte por todos lados y ya no sabe uno qué pensar. Yo hablo de México como quien habla de un hermano o un vecino muy querido".

Hace un año, Sabina se reunió con su, según dice, "casi amigo", el presidente Felipe Calderón para comer e intercambiar opiniones sobre cómo se ha abordado la lucha contra el crimen organizado; ahora asegura que son los números de muertos los que han hablado. "Dije que me parecía ingenuo el modo de enfrentar esa lucha desigual y muy peligrosa contra el narco; lo sostuve comiendo con él y hablando muy civilizadamente y muy como amigos que 'casi' somos".

"Hoy, un año después, vistos los resultados de tanta muerte y tanta descomposición social, pues sigo opinando lo mismo".

Sostiene que es complicado el trabajo en el que se ha visto inmerso el gobierno. "Creo que esa lucha se planteó de un modo apresurado, sin pensar en las consecuencias y con una policía muy corrupta".

(V.pág.12-D del periódico El Informador del 8 de mayo de 2011).


¿Por qué todo lo que escuchamos en las noticias es de cómo las drogas son traficadas de México a Estados Unidos y no escuchamos de las armas automáticas que están siendo traficadas hacia México desde los Estados Unidos? 9,000 vendedores de armas registrados del otro lado de la frontera, 9,000. La mayoría de los asesinatos cometidos aquí son de armas vendidas en Estados Unidos.

Bono, de U2
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 17 de mayo de 2011).


México está entre los 9 países emergentes que generarán 75% de la riqueza mundial en los próximos años, dijo hoy el ex presidente español Felipe González, y agregó que su identidad le permitiría abrirse a nuevos escenarios

Al impartir la conferencia 'Problemas de gobernanza' en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, aseguró que la inclusión de México dentro de esos países emergentes está probada en diversos análisis sobre el futuro de Europa.

'Hay razones objetivas para ser optimistas sobre el crecimiento futuro de México pero los mexicanos no lo son', dijo dentro del encuentro 'América Latina: temas para una agenda alternativa' que dirige el ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente.

'Hay diversos factores que alteran eso, pero hay uno fundamental, hay una absoluta desconfianza de los mexicanos sobre la política en términos de democracia representativa', abundó.

Puso como ejemplo que Brasil siempre ha sido optimista respecto a su futuro, y ahora por primera vez en la historia este país ha unido el presente y el futuro y cree que su presente es mucho mejor que el pasado, y que el futuro va a ser mucho mejor.

Para el ex presidente español socialista, México vive en forma traumática su identidad latinoamericana y sus intereses norteamericanos, como si fuera una contradicción insuperable.

Anotó que los intereses de México siempre han estado muy ligados a los del norte, porque es un país del norte y porque su economía está muy integrada con Estados Unidos y Canadá.

'Pero su identidad es latinoamericana, se sienten latinoamericanos, en el sentido amplio, con la especificidad mexicana', acotó.

Esa situación, prosiguió, se ha vivido siempre, en los últimos 30, 35 o 40 años de manera traumática, como una contradicción que le resta posibilidades a México cuando es exactamente lo contrario.

'Habría que darle la vuelta a eso. Es exactamente lo contrario, México es un país con capacidad, por su identidad, de abrirse mucho más a los dos escenarios que le daría mucha más libertad de norte y de sur, más al este y al oeste', resaltó.

Expuso que la identidad de México es un factor positivo más que un factor traumático por tener intereses, 'pero se vive así' y hay que cambiarlo.

En una conferencia en la que abordó la problemática de Europa y de América Latina, también se refirió a las comparaciones sobre el tema narcotráfico entre México y Colombia.

'Cuando se compara a México con Colombia en materia de narcotráfico me produce irritación', dijo y añadió que esas comparaciones sólo responden a análisis equivocados de Estados Unidos.

'El ingrediente ideológico del narcotráfico en México no ha estado jamás, en cambio no se puede entender a la guerrilla del narcotráfico en Colombia sin ese ingrediente ideológico', subrayó.

El ex mandatario hizo hincapié en que Colombia tiene que hacer mucha más política regional para enfrentar el problema y no depender solo de la colaboración con Estados Unidos y añadió que para estar de acuerdo con sus vecinos es mejor que se ponga de acuerdo con Brasil y con México, que con Estados Unidos.

(V.Notimex del 13 de julio de 2011).


Junto con las paradisíacas playas y los imponentes sitios arqueológicos visitados por millones de turistas en México cada año, sórdidos callejones urbanos y paseos repletos de adrenalina también han comenzado a atraer a los viajeros con un mayor gusto por la aventura.

México se encuentra en el listado junto con Afganistán, Nepal, los territorios palestinos, Uganda, Kenia y al menos otros 30 países que la agencia internacional Global Exchange ofrece como "reality tours", para experimentar y conocer los problemas sociales de primera mano.

(V.pág.12-E del periódico El Informador del 17 de julio de 2011).


Me gustaría que leyeran a Humboldt porque tuvo la sensibilidad para describir a un México en donde las diferencias sociales eran abismales, nos llamó el país de las grandes injusticias. Sin embargo, también tuvo el acierto de percibir la enorme riqueza de la diversidad mexicana y la capacidad de los mexicanos. Cuando cruzó por Chilpancingo, dijo que era de los sitios más ricos en flora y fauna que había encontrado en todo su recorrido. ¿Qué hemos hecho de nuestro país? ¿Un país que pierde 300,000 hectáreas de selvas y bosques cada año? Me gustaría que leyeran el asombro que un europeo tuvo cuando se encontró con este entorno que no sabemos cuidar.

Federico Reyes Heroles
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 6 de agosto de 2011).


En China maltrataron al esposo de la actriz Martha Cristiana. Usted seguramente también se enteró. Fue un asunto bastante desagradable.

Resulta que la señora estaba en el aeropuerto de Pekín con su marido y sus 2 niños cuando un empleado de una aerolínea les empezó a reclamar algo en chino, les impidió abordar el avión que estaban esperando y, acto seguido, agarró a golpes al esposo de Martha.

Imagínese usted la escena, el impacto en los hijos de este hombre y la impotencia.

¿Qué haces si un tipo te comienza a pegar en un aeropuerto? ¿Se la devuelves? ¿Te dejas?

El caso es que misteriosamente desaparecieron los videos de seguridad que le hubieran podido servir a nuestros compatriotas para defenderse y que los testigos volaron.

¿A usted no se le hace espantoso? A mí, sí, y más porque cada vez me entero de más historias por el estilo, independientemente de lo que he vivido en los últimos meses.

De un tiempo a la fecha he tenido que viajar por diferentes rincones del mundo por cuestiones de trabajo y aeropuerto adonde llego, aeropuerto donde me pasa algo malo.

¿Por qué? Por ser mexicano.

Yo no sé si la comunidad internacional piensa que los mexicanos somos una amenaza bacteriológica, terroristas encubiertos, narcotraficantes haciendo contactos o vaya usted a saber qué, pero llega un momento en que uno se harta.

Aterrizo en un avión con chilenos, colombianos, venezolanos, argentinos y uruguayos. ¿Y a quién agarran de su puerquito? Al mexicano.

Los demás pasan como si nada. ¿Y yo? Tengo que ser sometido a un interrogatorio especial, tengo que hacer una descripción precisa de lugares y personas a las que voy a ver y me tengo que dejar manosear varias veces.

Los agentes toman mi pasaporte y nomás leen la palabra México, me comienzan a bombardear con preguntas estúpidas.

La otra vez hasta me preguntaron qué había sido lo último que había comido. ¡Por qué! Yo no veo que le pregunten lo mismo a los demás. ¿Por qué a mí sí? ¿Por qué a mí siempre?

La semana pasada mi maleta apareció sin candado en otro país y los encargados, en lugar de atenderme e investigar, me mandaron hacer una revisión especial.

Como yo llevaba muestras de periódicos y revistas, me obligaron a abrir paquete por paquete, no fuera a ser que entre el MILENIO y el Hola fuera a tener escondidas varias toneladas de droga.

Ni hablemos del polvo misterioso con el que llenaron mi maleta, de cómo agarraron mi ropa ni de los malos modos de policías, encargados de migración y aduanales.

Si yo viera que tratan igual a los demás, no me molestaría tanto, pero nomás es conmigo, con el mexicano.

No, y ni le cuento de las veces que me han metido a la máquina de rayos equis, de los líquidos que me han puesto en las manos para ver cuántas armas he disparado en las últimas horas ni de las perpetuas humillaciones en cada uno de los puntos de revisión.

Estoy consciente de que hay una paranoia internacional y que cuando muchas personas de otros países vienen a México también son tratadas de mala manera, pero más allá de eso, hay otro asunto que tiene que ver con ser mexicano en el extranjero.

Ya no nos respetan, ya no confían en nosotros, y estoy seguro de que si pudieran, ni nos recibirían.

¿Qué está pasando con nuestra imagen? ¿Por qué no se está haciendo nada al respecto? ¿Por qué estas noticias casi nadie las comenta?

¿Esto por qué está pasando? ¿Por la influenza? ¿Por la guerra? ¿Por lo que sale en los medios? ¿Por lo que no sale?

¿Pero sabe qué es lo más triste de esta historia? Que estamos solos.

Yo no he visto que nuestras autoridades muevan un solo dedo para defender con éxito a cualquiera de nuestros paisanos que, como Martha Cristiana o como yo, han sido víctimas de discriminación en otros rincones del mundo. No he visto que castiguen a nadie.

Los agentes de Estados Unidos pueden asesinar a un mexicano en pleno Río Bravo y lo máximo que pasa es un intercambio de extrañamientos.

Por eso nos maltratan, por eso nos gritan, por eso nos pegan, porque nuestro gobierno se ha preocupado por todo, menos por defendernos.

Álvaro Cueva
(v.periódico Milenio Jalisco del 21 de agosto de 2011).


Hay quienes culpan a factores exógenos como son la baja generalizada en el turismo a causa del miedo al terrorismo y las restricciones que se han puesto para viajar (principalmente en Estados Unidos que es para nosotros el surtidor más fuerte de turistas) así como a factores nacionales como la inseguridad y la delincuencia, la falta de organización y los malos servicios (reservaciones no respetadas, tarifas cambiadas, descuido en los sitios e instalaciones turísticas y la eterna e infaltable corrupción). Todo ello ha redundado, según un estudio de la Universidad Ryerson de Canadá, en una muy baja tasa de retorno, una de las más bajas del mundo. Los turistas vienen una vez a México y no vuelven jamás.

Sara Sefchovich
(v.pág.229 de "País de mentiras". Ed.Océano. México 2008).


Durante una mesa redonda desde la Casa Blanca con portales en internet para hispanos, Obama fue cuestionado sobre el compromiso de EU con la economía mexicana para disminuir las presiones de inmigrantes sobre la frontera y fue entonces que mencionó la relevancia de un cambio educativo.

"Al final, la economía mexicana va a depender de cambiar algunas de las estructuras internas para incrementar la productividad, para entrenar a la fuerza de trabajo ahí, y entonces, la educación en México va a ser muy importante", dijo Obama.

"Parte de lo que ha sucedido en México es que mucha gente ha sido desplazada de las áreas de agricultura y se han mudado a las ciudades, ellas no tienen las habilidades necesarias para los empleos de alta calificación que existen en las áreas urbanas. Entonces, una agenda por la educación en México es también tan importante como lo es aquí en Estados Unidos", dijo Obama.

(V.pág.2 del periódico Mural del 29 de septiembre de 2011).


No me gusta el gobierno mexicano, ni las instituciones, ni quienes las llevan, me parecen lo peor de México. Me encanta la ciudadanía mexicana. (...) Las noticias que se escuchan no sólo deben ser de la guerra civil y el narco, sino de lo que hacen los artistas. El mensaje tiene que ser que hay una sociedad, que a pesar de esa guerra cruenta y civil, es un pueblo que crea, que es muy fuerte y que sobrevive, eso es lo que se tiene que contar de México.

Alicia Luna, guionista española
(v.pág.6-D del periódico El Informador del 9 de octubre de 2011).


Antes, hace apenas unos años, los turistas europeos que solían visitar mi país nos veían con una gran simpatía; entonces, México era visto con curiosidad, pero sobre todo, con una enorme admiración. De nuestra idiosincrasia se sentían atraídos por una variedad de aspectos, de los cuales carecen, especialmente, los franceses; me refiero a nuestra espontaneidad y hospitalidad a toda prueba. Pero lo que más apreciaban una vez que habían convivido entre los mexicanos era nuestro amor a la vida, es decir, nuestro don por vivir el presente, el ahora. Durante muchos años atendí personalmente a grupos de franceses. Nada les gustaba más a los galos que recorrer la ruta de las pirámides, las playas, los mercados de artesanías, los centros históricos, las iglesias coloniales, los viejos cascos de haciendas, los restaurantes de comida mexicana, los museos, los conventos, sin olvidar naturalmente la maravillosa plaza Garibaldi. Muchos de ellos eran tan amantes de la música ranchera que no faltaba aquel que junto con los mariachis cantara a todo pulmón y pronunciando mucho la 'r', Cucurrucucú Paloma.

Con ese mismo entusiasmo y admiración, nos veían, seguramente, no nada más los franceses, sino muchos europeos. Bastaba con preguntarles a muchos de ellos, los que habían radicado en el país, cuál había sido su experiencia después de vivir en México para que contestaran, que había sido la mejor época de su vida, la más divertida y la más intensa. Algunos llegaron a decirme: "Mis hijos fueron muy felices en México, extrañan las quesadillas, las nanas mexicanas, las piñatas; extrañan la época de las posadas navideñas; extrañan sus paseos a caballo por los cerros de Tepoztlán y los programas de televisión de Chespirito...". Para los europeos, México era como un verdadero paraíso terrenal, en el cual, aunque no funcionaban bien a bien las leyes ni las instituciones y muchos menos las autoridades, era un país con mucho futuro; un país joven y un país, con enoooooooooormes posibilidades de crecimiento en todos los órdenes. Para ellos, nuestra larga frontera con Estados Unidos, más que una desventaja, representaba una espléndida oportunidad con la que no contaban los demás países latinoamericanos.

Así nos veían antes. Sí, antes de que el mal se soltara a todo lo largo y ancho del país. Porque no hay duda que en mi país el mal anda suelto. Se diría que ya nadie lo puede detener, peor aún, se diría que viene todavía con más fuerza. No me quiero imaginar lo que piensan, hoy por hoy, aquellos turistas franceses que solía pasear hace menos de una década. ¿Qué dirán en relación a las noticias que leen sobre México? Deben lamentarlo, deben pensar que no lo merecemos. Deben preguntarse, sin embargo, ¿por qué los mexicanos somos tan malos con nuestros compatriotas, por qué los matamos, decapitamos, secuestramos y terminamos siempre por corromperlos? Deben pensar que México no está siendo gobernado por nadie, que todo el mundo hace lo que se le da la gana, y que está sumamente enfermo de un cáncer mortal. Seguramente muchos de ellos ya no querrán regresar a México, por temor de morir.

Guadalupe Loaeza
(v.pág.7 del periódico Mural del 27 de octubre de 2011).


El turismo hacia México ha sido seriamente afectado por la guerra emprendida contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Nadie, por obvias razones, hace un viaje de placer a un lugar del que sólo se oyen noticias de balaceras y se muestran imágenes de descuartizados en las calles.

El turista común no sabe, ni se va a poner a investigar, si lo que ocurre en una localidad es extensivo a todo el país, si se trata de un caso aislado o si los ataques son dirigidos contra el turismo y la población en general.

¿Es realmente riesgoso visitar México? Los que vivimos aquí sabemos que no. Pero a pesar que la razón nos dice que las probabilidades de que un turista muera en medio de una balacera en una playa mexicana o en alguna de las principales ciudades turísticas del país son menores a las de morir en un accidente automovilístico o ser asaltado en cualquier ciudad del mundo, la percepción que se tiene de México es mucho peor a su realidad.

¿Por qué el turismo internacional que hoy cuestiona viajar a México no tiene el mismo miedo de viajar a Estados Unidos, cuando ese país tiene amenazas permanentes de bombas y ataques a la población civil', ¿por qué no se tiene el mismo miedo de viajar a Israel, donde suicidas extremistas se han hecho explotar en medio de camiones y centros comerciales, o a España, donde han explotado trenes y bombas en las calles?

Una máxima de la publicidad dice que "percepción es realidad". Y la percepción que se tiene de México, a diferencia de otros países, es la de un país inseguro y corrupto; un país en el que no se puede confiar en su policía ni en su gobierno.

Y ante esa percepción, la realidad es que los mexicanos salimos a la calle con miedo, y muchos extranjeros prefieren simplemente no correr el riesgo.

Recordemos que "nadie realmente necesita irse de vacaciones" y menos a un lugar aparentemente peligroso. Mientras los viajeros de negocios tienen que viajar forzosamente a lugares que preferirían evitar, los viajes de placer pueden modificarse en cualquier momento, incluso al grado de decidir tomar vacaciones en casa (casaciones).

Sólo se requiere de un incidente negativo para destruir el sentido de seguridad que el turismo requiere.

Cada vez más escuchamos en una misma oración la palabra "México" al lado de las palabras "violencia, narcotráfico o corrupción". Las palabras "turismo" e "Irak" por ejemplo, hace tiempo que no se oyen dentro de una misma frase.

Y si bien las características objetivas de un destino o de una ciudad son importantes, de nada sirven si el mundo no es capaz de percibir sus atributos y lo que estos lugares pueden aportar a su disfrute y calidad de vida.

La realidad es que México como marca turística se ha devaluado considerablemente, debido, en mi opinión, a un mal manejo de sus relaciones públicas en sus momentos de crisis. Apenas después de varios años de violencia y 40 mil muertos es que han comenzado a tomar cartas en el asunto.

Ejemplo de ello es la campaña denominada "Mexico Taxi Project" que se ha empezado a mostrar en HBO dentro del reality show de esa cadena conocido como "Taxicab Confessions". En este programa se muestran vacacionistas que recién visitaron Mexico, platicando cándidamente (con cámaras escondidas) sus experiencias en distintos destinos del país (www.mexicotaxiproject.com).

Sus testimonios son contundentes: prácticamente todos planean regresar, y cuando se les pregunta acerca de la seguridad y el crimen en Mexico, las respuestas en general son: "no crean todo lo que leen"; "todo esta exagerado y sacado de proporción".

Todos hablan de la hospitalidad mexicana, de la comida, del servicio, de la gente, y de lo que hicieron en sus vacaciones.

Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.8 del periódico Mural del 10 de noviembre de 2011).


Entre el 21 y el 23 de noviembre hubo en los barrios pobres de Guadalajara lo que los mexicanos llaman levantones, es decir, secuestros. Las víctimas eran, casi todas, jóvenes de humildes oficios -repartidores, electricistas, mecánicos, vendedores de chatarra, panaderos- y algunos de ellos estaban fichados por la policía por delitos menores como atracos callejeros y robo de autos. Un día después, el 24, todos ellos aparecieron -eran 26- muertos, con las manos y pies atados, huellas de balas en la cabeza y algunos con señales de tortura. Los asesinos embutieron los 26 cadáveres en tres camionetas robadas que dejaron cerca de los Arcos del Milenio.

¿Significa esto que México seguirá hundiéndose en la barbarie de manera irreversible?

Nada de eso. Yo llegué a la ciudad de Guadalajara 2 días después de aquella matanza, permanecí 4 días en la ciudad y no vi ni un solo muerto ni una sola escena de violencia. Más bien, mañana, tarde y noche estuve rodeado de libros y de gentes cultas, apasionadas por el arte, las ideas, la música, la poesía, las novelas, hombres y mujeres que acudían en masa a escuchar presentaciones de novedades literarias, diálogos y debates de escritores, filósofos, politólogos, críticos y masas de personas que salían de los interminables pabellones de la Feria con enormes bolsas llenas de los libros que acaban de comprar. Tuve un diálogo público con Herta Muller sobre la vocación literaria y creo que ninguno de los dos vio jamás un público tan atento y numeroso, unos 1,800 espectadores. Cualquiera que hubiera vivido solo esa experiencia hubiera concluido que México está muy lejos de la barbarie y es uno de los países más civilizados, libres y cultos del planeta.

En verdad, México, como el resto de América Latina y buena parte del mundo, es ahora las 2 cosas a la vez.

Esos millares de muchachos y muchachas circulando por todos los rincones de la FIL, haciendo largas colas para asistir a los actos programados, hojeando los libros de las estanterías o leyendo tumbados por los suelos o apretujados en los cafés y salas de descanso, parecían inmunizados contra los peligros que erizan las calles de México, fuera del alcance de esos pistoleros semianalfabetos, armados de las armas más modernas de la industria bélica, que levantan a los indefensos transeúntes y los matan solo para que sus competidores sepan lo feroces y mortíferos que son.

Se trata de un espectáculo hermoso y gratificante, sin duda. Y, también, de un homenaje a esos 26 pobres diablos sacrificados de manera inmisericorde por las guerras cainitas del narcotráfico. Porque no hay nada más lejano de la muerte, la crueldad y la brutalidad que el amor por los libros.

Mario Vargas Llosa
(v.pág.9-B del periódico El Informador del 6 de diciembre de 2011).


"Las terribles desigualdades sociales son el problema de fondo", me dice Luis María Ansón.

Director durante varios años de la agencia informativa EFE a la que llevó a un primer lugar internacional; director del periódico "ABC" que encontró abajo cuando lo tomó como director y lo dejó arriba; fundador del periódico "La Razón", que sigue circulando en toda España y ahora fundador y director del periódico electrónico "El Imparcial" y colaborador de "El Mundo", Ansón es no sólo un gran conocedor de la política, la historia y las tradiciones de España, sino también de México.

"La justa distribución de la riqueza, es una cuestión primero de justicia después de inteligencia. O México hace una evolución inteligente hacia esa distribución más justa de la riqueza nacional, o México verá incrementado su riesgo revolucionario. Es el juicio que hago yo desde fuera".

Pues es para encender algunas señales de alerta, digo.

México es una nación tan grande, tan importante con unas minorías dirigentes tanto las políticas como las económicas, las empresariales y también las intelectuales tan sólidas que hablar sobre México sin disponer de una información muy precisa es una temeridad, por lo tanto me vas a permitir que no me equivoque demasiado, yo creo que al margen de las cuestiones de política inmediata y de resolución inmediata se está ya en vísperas de unas elecciones y efectivamente hay ya una agitación política de primera magnitud en los medios de comunicación mexicanos, yo creo que México tiene un problema de fondo que es el que yo advertí desde la primera vez que visité México, cuando presidía la agencia EFE y que es necesario hacer un planteamiento muy serio sobre el qué son las terribles desigualdades sociales, es decir México tiene una clase empresarial de primera magnitud educada en Estados Unidos, se han construido en México algunas de las empresas más dinámicas, más modernas, más de vanguardia del mundo. Se han desarrollado fortunas extraordinarias, incluso la primera fortuna del mundo está en México. Después de la actividad universitaria, intelectuales de primera magnitud, pero los pobres ocupan una franja demasiado extensa en la sociedad mexicana y son pobres paupérrimos mientras que los ricos son ricos riquísimos y eso no es bueno para la estabilidad de una nación.

En cualquier caso una de las cosas estupendas que tiene México, es, primero, el buen sentido del pueblo mexicano. A mí me parece que es un ejemplo de moderación, de entendimiento real de las cosas, de espíritu constructivo. Yo creo que es uno de los pueblos más imaginativos del mundo y después que las minorías intelectuales por un lado y por otro lado también las minorías políticas, porque hay algunos políticos que este problema lo ven con toda claridad. Algunos países iberoamericanos pues han tenido que padecer unas revoluciones que les han descoyuntado. Yo creo que México será capaz de superar la situación actual con la moderación y con el equilibrio que en estos momentos se exige para la buena marcha de un país. También yo creo que influye mucho y hay una parte de presunción profesional la clase periodística mexicana, es decir una nación que tiene periodistas capaces no sólo estar al servicio de la información, que ése es un derecho que nosotros administramos los periodistas, pero que no es nuestro, es el derecho de los ciudadanos. Pero junto a esa función de informar, los periodistas tenemos la función del contrapoder que es elogiar al poder cuando el poder acierta, criticar al poder cuando el poder se equivoca y denunciar al poder cuando el poder abusa, aunque la denuncia por ejemplo al poder de la droga, trae consecuencias terribles. Creo que los profesionales del periodismo, la clase periodística tiene en México y en su futuro un papel que a mí me parece de primer orden.

México tiene un riesgo revolucionario especialmente en algunos estados, no hace falta que los enumeremos, es una cosa evidente.

Jacobo Zabludovsky
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 19 de diciembre de 2011).


¿Qué quiso decir exactamente Emma Daly -directora de comunicación de Human Rigths Watch- cuando afirmó que 'la violencia ha aumentado horrorosamente en México en los últimos años'?... ¿Que las cifras que dan cuenta de ese fenómeno, para escarnio del país y oprobio de sus habitantes, se han incrementado de manera alarmante?... ¿Que se han refinado los métodos que emplean quienes han hecho de la violencia una forma de vida?...

Quizá fue lo primero porque, al aludir específicamente a la impunidad de que gozan los militares que incurren en abusos contra la población civil, al participar en la llamada 'guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada', el mismo 'informe mundial', presentado ayer en El Cairo, subraya que 'las fuerzas armadas no están bien entrenadas para realizar acciones policiales'. Y lo más desolador: que 'gozan de impunidad', puesto que sus abusos casi nunca se sancionan.

Pero también lo otro... Porque, si de horrores (es decir, de atrocidades, monstruosidades o barbaridades) se trata, es obvio que las 'ejecuciones' extrajudiciales colectivas o las decapitaciones, que en México se han vuelto cotidianas, sistemáticas, reiterativas, pintan de cuerpo entero, como sanguinarios, a quienes deciden vivir fuera de la ley.

El "México Bárbaro" que retratara John Kenneth Turner, se recicla, en la vida real, 100 años después.

Jaime García Elías
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 23 de enero de 2012).


Cada vez que veo una película del nuevo cine mexicano, o una extranjera en la que sale un personaje mexicano, salgo pensando lo mismo: ¿por qué la imagen de los mexicanos que siempre se muestra es de gente sucia, grotesca, corrupta, borracha, ignorante, etcétera, o de personas en estado de abandono y desesperación?

Entiendo que buena parte de México vive en condiciones de pobreza extrema y que lucha por sobrevivir, (baste ver a los habitantes de la sierra tarahumara); entiendo también que muchas de las historias que se cuentan son reales, pero no todo México es así, y aun en medio de la pobreza hay valores que destacar.

Los estereotipos actuales del mexicano que se difunden al mundo a través del cine son de narco-criminales, de asesinos y pandilleros, de borrachos-panzones y mujeriegos, de campesinos e indigentes, de inmigrantes ilegales, de mujeres calientes o prostitutas, de judiciales y políticos corruptos, etc., y a pesar de ciertas realidades, todos ellos son injustas y dañinas generalizaciones.

La generalidad de los mexicanos y nuestras familias, de cualquier nivel socioeconómico, no somos como nos muestran, como tampoco la generalidad de los norteamericanos y sus familias son el ejemplo de bienestar y desarrollo que muestran en sus películas, casi siempre en una casa bonita de Boston con un árbol en la entrada.

En todos lados y en todos los niveles hay gente buena y mala, educados y maleducados, honestos y corruptos, morales e inmorales.

¿Por qué los mexicanos en nuestras propias producciones cinematográficas, que luego se convierten en referentes de nuestra sociedad y nuestra cultura, tenemos que mostrar siempre nuestra peor cara? ¿Por qué no mostrar historias de éxito y el lado bueno, amable y fuerte de México que sí tenemos?

¿Por qué cuando de mostrar a los mexicanos se trata, lo que casi siempre vemos son seres humanos sucios, mal educados, ignorantes, y en el mejor de los casos, irrisorios o sumisos?

Una familia humilde no es por definición un nido de tragedias y cuna de delincuentes, como tampoco una familia pudiente es necesariamente una guarida de seres inmorales y abusivos.

Hacer cine que muestre nuestra mejor cara no significa fingir ni olvidarse de los menos tienen, no significa trivializar o esconder los problemas. Significa que podemos superarlos y que hay esperanza de una vida mejor.

Está bien que ciertas películas denuncien nuestra realidad y muestren historias de las terribles condiciones en las que millones de mexicanos viven. Pero no todas, y no sólo de temas y escenas deprimentes, que para acongojarnos todos los días suficientes son los periódicos y noticieros de televisión.

Lo que quiero decir, especialmente en las circunstancias actuales, es que necesitamos un cine mexicano que hable de esperanzas y fortalezas, no sólo de incertidumbres, crímenes y desolación; un cine que en lugar de depreciarnos o deprimirnos genere confianza en nosotros mismos y en nuestro futuro.

Hay muchísimas historias de éxito que contar, cualidades y conductas mexicanas ejemplares, éticas y morales que podemos mostrarle al mundo. Historias que, de contarse, y de contarse bien, pondrían a México y a los mexicanos a la par de otras sociedades que se muestran con una cara mejor de lo que en realidad son.

Ricardo Elías, arquitecto y empresario
(v.pág.6 del periódico Mural del 26 de enero de 2012).


El reportaje de Mike McIntire que apareció como nota principal de The New York Times informó que Obama rechazó donativos de la familia de un mexicano acusado por asuntos de drogas y fraude en Estados Unidos, y ligado en México a violencia, homicidio y corrupción en sus negocios de casinos. El problema es que ese mexicano, Juan José Rojas Cardona, hizo también donaciones ilegales a campañas en México, agrega el reportero de investigación.

La prensa de Nuevo León bajó de lo global a lo local esta información e identificó como destinatarios de esos donativos en México a ex alcaldes panistas de Monterrey y San Nicolás, con base en documentos del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks. Mientras, el semanario Proceso, citado en The New York Times, vinculó en septiembre al mismo Rojas Cardona con las campañas presidenciales de México 2006, con apoyos en favor de Madrazo, del PRI, pero también de López Obrador, del PRD, ¡y de Calderón, del PAN!

La estrategia de desprestigio de sus contendientes puesta en marcha por Calderón es ya como la serpiente que se muerde la cola, el símbolo milenario del animal que se devora a sí mismo describiendo un círculo, que a su vez significa la lucha sin fin o el esfuerzo inútil o incluso contraproducente. Porque tratando de devorar al PRI, y antes al PRD, el gobierno y el PAN se han encontrado con su propia cola. Y están terminando por devorarlo todo, incluso a sí mismos. Han generado una dinámica en la que ningún partido, ni el suyo, se salva de ser identificado con alguna forma de organización criminal. Y tampoco se salva el país, que es visto desde fuera y cada vez más se ve a sí mismo, también, como una organización criminal.

José Carreño Carlón
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 8 de febrero de 2012).


El diario USA Today, el más leído en Estados Unidos, recomendó a los estadounidenses viajar a México, contrario a lo que sugiere el gobierno de su país.

El diario destaca las "abundantes maravillas" turísticas de México y recomendó una lista de sitios turísticos alejados de zonas focalizadas en donde pudiera existir algún peligro.

Con el titular "Más allá de la zonas peligrosas, el país es abundante en maravillas", USA Today cita a un experto en seguridad internacional en viajes que advierte sobre las zonas fronterizas, pero dijo que en la mayoría del país hay una tasa de crimen muy baja.

En su sección de viajes, el rotativo dedica casi una página a los principales destinos turísticos mexicanos, ubicándolos gráficamente y con una breve descripción de sus principal es atractivos.

En la costa del Pacífico destaca Loreto, Los Cabos, la Riviera Nayarita, Oaxaca y San Cristóbal de las Casas; en el centro del país a San Miguel de Allende y Valle de Bravo, mientras que en la península yucateca dedica espacio a Mérida, Cancún y la Rivera Maya.

Asimismo, el diario que se describe como el de mayor volumen de venta con 450,000 copias diarias, apuntó sobre las mariposas monarca en Michoacán: "Véala por millones en invierno en el centro de México".

La semana pasada el Departamento de Estado estadounidense recomendó a sus ciudadanos no viajar a 14 de los 31 estados mexicanos debido a la violencia.

Ninguno de los 9 puntos que USA Today incluye en su reportaje está incluído en la alerta de los Estados Unidos.

(V.pág.3-A del periódico El Informador del 18 de febrero de 2012).


Muchos extranjeros ven al país a través de las notas de violencia que la prensa extranjera consigna: un país hundido, derrotado, moralmente quebrado.

Leonardo Curzio
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 16 de abril de 2012).


Todos tienen menos de 40 años de edad y forman parte del grupo de los Jóvenes Líderes Globales del Foro Económico Mundial, cuya reunión se lleva a cabo desde el lunes en Puerto Vallarta, Jalisco.

-Perdón que te lo pregunte- se muestra apenado uno de ellos -pero, ¿es seguro estar aquí?

-Cuando le dije a mi familia que venía a México todos se asustaron muchísimo- se incorporó otro a la conversación.

-Si es tan seguro, ¿por qué tanta seguridad?- preguntó, asfixiado y asustado por el despliegue, uno de los invitados.

Un extranjero se apresuró a contestar que el país no se podía dar el lujo de un incidente en una reunión de tal tamaño.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.2-A del periódico El Informador del 18 de abril de 2012).


Vicente Fox criticó nuevamente la lucha contra el crimen organizado implementada por su sucesor Felipe Calderón, al decir que ha provocado que la imagen del país "esté hecha pedazos y sea pésima" en el extranjero.

El panista dijo que cuando ofrece conferencias en Europa le preguntan qué está pasando en México y a qué se debe la cantidad de muertos.

(V.pág.3-A del periódico El Informador del 24 de abril de 2012).


El gobierno necesita ser más proactivo para hacerle frente al irremediable deterioro de la imagen de México por el escándalo de Walmart, que sugiere a los inversionistas que en el país la "mordida" es un costo inherente a las operaciones de las empresas.

[¿Y a poco no? - pregunta el webmaster.]

(V.pág.2 de la sección "Negocios" del periódico Mural del 26 de abril de 2012).


La defeña Adela Urban estaba de paso por Madrid. En realidad, viajaba a Italia para realizar un curso de Historia del Arte. Pero el arte se convirtió en las pinturas oníricas y tenebristas de Goya, cuando Adela llegó a territorio español.

Un joven policía la esperaba en la aduana. Le pidió su pasaporte y entonces le espetó la frase mágica.

-¿Dónde está su carta de invitación?

-¿Qué es eso?- le respondió Adela.

En ese instante la condujeron a una sala del Aeropuerto de Barajas. La dichosa carta la piden aleatoriamente, según esté el humor del policía.

Se trata de una carta farragosa y complicada. El residente español invita a un mexicano, si este último no va a quedarse en un hotel. Dicha carta se expide en cualquier comisaría con peticiones que resultan desde obvias a ignominiosas. Hay que presentar las escrituras de la casa, algún recibo o probar la amistad del que invita o el invitado a través de una fotografía. ¿Una fotografía? Pues sí, algo tan absurdo y surrealista como una fotografía. ¿Se imaginan tener que enseñar una foto de mi suegro y mi familia cada vez que nos visita? Sería una auténtica vejación para el doctor Arredondo y para mí mismo.

Adela cuenta una historia de terror. Narra cómo le despojaron de sus pertenencias, de su móvil o de su computadora y con la amenaza de retacharla. Luego, en la noche cuando todos -porque había decenas de rechazados en esa sala- estaban cenando, Adela explica cómo varios policías golpearon a un rumano. Dice que había un niño y que todo lo vio, porque lo hicieron sin vergüenza.

Lo cierto es que, solo el pasado año, más de 300 mexicanos no pudieron entrar en España por dicha carta. Y no hay derecho. Es una injusticia a la que hay que meter mano. Si algo tiene el mexicano que llega a España como turista, es que deja sus buenos emolumentos, sus suculentas propinas en un país que camina hacia una bancarrota. No es de recibo que una nación como México, que durante años ha sido un ejemplo con España, tenga ahora que sufrir estos agravios.

No hay más que recordar al general Cárdenas y a los niños de Morelia y a los miles de españoles que llegaron con una mano adelante y otra atrás. No nos acordamos cómo hace pocas semanas, México sacó pecho en su defensa a España cuando Argentina tomó la decisión de nacionalizar la petrolera YPF. En fin, mientras tanto España lo agradece con unos requisitos para ingresar en el país que carecen de sentido. Y carecen de sentido porque nadie en su sano juicio viene hoy a España a trabajar, más bien al contrario. Son los españoles los que emigran como en los años 60, a buscarse las habichuelas porque aquí, ya no hay nada que rascar.

¿Cuándo se acabará esto? El día que retachen a un español en el Aeropuerto Benito Juárez. Ese día se acabará la tontería española.

Alberto Peláez
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 27 mayo de 2012).


No existe un país en el mundo que tenga menos razones para maltratar a los ciudadanos mexicanos que España, y sí muchas para recibirlos como en su propia casa. Pero los españoles de hoy tienen una memoria flaca y selectiva.

Apenas se llega al área de migración en el aeropuerto de Barajas uno advierte una extraña y absurda discriminación. Los ciudadanos de la Unión Europea, desde luego, tienen el trato que les corresponde, pero en iguales condiciones lo tienen también los ciudadanos norteamericanos. Los demás son extranjeros simples y llanos y han de formarse en largas colas para pasar migración, entre ellos, desde luego, los ciudadanos de América Latina, quienes ahora deben presentar una "carta de invitación" para ingresar a la otrora Madre Patria, o demostrar que son colosalmente ricos para justificar su ingreso como turistas, previa exhibición del boleto de regreso y las reservaciones confirmadas de hoteles en España.

Se entiende que los españoles profesen una especial y muy atenta gratitud a los norteamericanos, puesto que fue precisamente su política lo que los liberó de la pesada carga que representaba conservar a Cuba y a las islas Filipinas bajo el dominio de la corona española. Siguen agradeciendo a los Estados Unidos el apoyo diplomático que este benéfico país dio a los virreinatos americanos para que igualmente alcanzaran su independencia en las primeras décadas del siglo XIX, y la forma en que desde sus antepasados ingleses contribuyeron a crear y difundir la "leyenda negra" española.

Que por 300 años el oro y la plata de México y del Perú hayan hinchado sus arcas, financiado sus guerras, construido sus palacios, y pagado sus excentricidades es más asunto de olvido que de reconocimiento. Que México y varios países latinoamericanos hayan recibido sin "carta de invitación" a miles y miles de exiliados españoles, antes y después de su violenta guerra civil, tampoco cuenta, porque los tiempos cambian y como se canta en la Verbena de la Paloma "lo pasao, pasao".

Por supuesto que España tiene una grave crisis económica, no estaba preparada para "administrar la abundancia" que supuso su ingreso a la Unión Europea; de pronto el estado de bienestar deslumbró a todo mundo, hasta que les bajaron el interruptor y solamente les quedó el alto costo de los beneficios adquiridos, la evidencia de una baja productividad, el fantasma ominoso del desempleo, y el hecho igualmente perceptible de la abundante mano de obra latinoamericana que primero buscaron y favorecieron por ser barata y de uso doméstico y ahora miran como competencia desleal.

Por supuesto también que varios vividores mexicanos se han convertido en ganado caballar, prontos a introducir enervantes en aquel país, en principio desprevenido ante las nuevas audacias que el tráfico mundial de drogas produce, igualmente se ha dado el tráfico de personas, pero eso no es razón suficiente para criminalizar a cuanto mexicano de apariencia mexicana o similar visite España. Es lamentable la miopía de no pocos gobernantes de aquel país que en el pasado no supieron imaginar otra forma de comunidad iberoamericana que no fuera la por todos conocida, ni sepan en el presente construirla aprovechando las enormes posibilidades históricas que tenemos en común.

Armando González Escoto
(v.pág.9-B del periódico El Informador del 17 de junio de 2012).


Cuatro mexicanólogos que residen en Estados Unidos opinan sobre la contienda presidencial, dando su pronóstico del ganador, los posibles riesgos para el país, las acciones iniciales que se requieren y los ajustes que debe haber en la lucha contra el crimen organizado.

PAMELA STARR, directora de la Red México-EU en la Universidad del Sur de California y profesora asociada en Diplomacia Pública y la Escuela de Relaciones Internacionales

1. ¿Quién cree que ganará las elecciones? ¿Por qué?

Enrique Peña Nieto, porque a pesar de todos sus defectos y los de su partido, la mayoría de los mexicanos busca un "cambio seguro" para llevar al país al futuro.
Para la mayoría de los electores, Andrés Manuel López Obrador parece demasiado arriesgado y representa un regreso al pasado.
Josefina Vázquez parece ser "más de lo mismo", otra política del PAN sin la capacidad de dirigir a la nación de manera efectiva (por lo visto, ni siquiera puede dirigir bien una campaña presidencial).

2. ¿Qué riesgos enfrentará México si este candidato resulta el ganador?

Tres riesgos vienen a la mente:
1. Las personas influyentes detrás de la candidatura de Peña inevitablemente exigirán un rédito sobre su inversión, lo cual sugiere que las reformas que urgen en energía, educación y política de la competencia probablemente quedarán truncas, en el mejor de los casos, y pospuestas de manera indefinida, en el peor.
2. Es poco probable que un partido que carece de procedimientos operativos democráticos internos promueva reformas políticas que mejoren la debilitada calidad de la democracia mexicana.
3. Un partido cuya membresía y cuya bancada entrante en el congreso incluye a políticos abiertamente sospechosos de corrupción y, en algunos casos, de vínculos con el crimen organizado, corre el riesgo de socavar la confianza entre funcionarios gubernamentales estadounidenses y sus homólogos mexicanos, la cual es esencial para la cooperación en seguridad bilateral.

3. ¿Qué acciones específicas debe tomar el nuevo presidente en los primeros 100 días?

Peña necesita seguir el ejemplo de Carlos Salinas para cambiar las expectativas acerca de su presidencia.
Debería arrestar a un puñado de políticos del PRI claramente vinculados con acciones corruptas o con el crimen organizado para enviar un mensaje a la nación y al mundo de que realmente será una clase de gobierno priista diferente.
También debe anunciar reformas de amplio alcance en educación y energía que respondan a las necesidades económicas del país en lugar de los intereses estrechos de un puñado de gente políticamente influyente y sus aliados.
Y, por último, debe despolitizar de inmediato la lucha contra el crimen organizado.

4. ¿Debe el nuevo presidente cambiar la estrategia de combate al crimen organizado? ¿Cómo?

El nuevo presidente debe despolitizar la lucha contra el crimen organizado al cambiar la retórica para enfatizar que es una lucha nacional más que una personal o partidaria, al cooperar activamente con gobernadores y alcaldes de la oposición en la reforma policiaca, y al tenderles la mano con sinceridad a los oponentes del enfoque actual.
Debe redoblar los esfuerzos para mejorar la calidad de la policía, de los fiscales y de los sistemas legal y penal (hasta que el gobierno mexicano tenga la capacidad de combatir al crimen organizado, poco progreso podrá lograrse) y debe invertir fuertemente en reconstruir comunidades y proporcionar oportunidades para la juventud en riesgo.
Además, debe dirigir los limitados recursos de impartición de justicia del país a un puñado de comunidades de alto perfil donde reducir el crimen y la violencia es viable.
Esto podría producir más éxitos como Tijuana que le den a la nación la esperanza de que se está logrando verdadero progreso, aunque sea a un paso pequeño y frecuentemente tenue a la vez.

CHRISTOPHER WILSON, asociado en el Instituto México del Centro Internacional Woodrow Wilson. Autor de "Trabajando Juntos Amarres Económicos entre México y EU" y editorialista invitado de los diarios Wall Street Journal y Dallas Morning News.

1. ¿Quién cree que ganará las elecciones? ¿Por qué?

Enrique Peña Nieto todavía tiene un buen margen de ventaja en la mayoría de las encuestas.
Resultará difícil de superar para cualquier otro candidato con el poco tiempo que queda, pero las sorpresas son parte de las elecciones democráticas.
Un escándalo estrepitoso o un error garrafal de uno de los candidatos podría modificar la dinámica de la contienda.

2. ¿Qué riesgos enfrentará México si este candidato resulta el ganador?

De forma interesante, estas elecciones parecen enfocarse más en el buen gobierno y en la capacidad de lograr cosas, que en la ideología.
Ningún candidato tiene una plataforma de reformas radicales, por lo que veo pocos riesgos graves.
Tal vez el principal riesgo sea simplemente el estancamiento político. Las disputas partidistas y un congreso dividido han frenado los avances en áreas importantes desde la transición democrática.
No obstante, tras haber sobrevivido a la crisis económica global del 2008-2009, México se encuentra en buena posición para gozar de crecimiento económico y reducir la pobreza en los años venideros.
El País ha alcanzado la estabilidad a nivel macroeconómico. La producción manufacturera ha registrado una sólida recuperación desde la recesión.
Si los partidos se muestran capaces de unirse con el fin de implementar las reformas cuya necesidad es reconocida por casi todos -en materia de trabajo, impuestos, educación, estado de derecho-, México tendrá un potencial tremendo en el próximo sexenio.

3. ¿Qué acciones específicas debe tomar el nuevo presidente en los primeros 100 días?

El nuevo presidente mexicano debe enfocarse en los temas más importantes para el pueblo mexicano: la economía y la seguridad.
Junto con Estados Unidos y Canadá, debe lanzar una agenda para incrementar la competitividad. Las economías de Norteamérica están estrechamente vinculadas con cadenas de producción transfronterizas. Sólo trabajando juntos podemos competir en los mercados globales.
Esta agenda incluiría reformas domésticas y regionales. Del lado doméstico, México necesita las reformas laboral, educativa, energética y fiscal. El presidente debe empezar con ellas desde los primeros días del sexenio.
El asunto regional principal es minimizar las barreras al comercio. Para aumentar las exportaciones mexicanas es necesario reducir los tiempos de espera para camiones y personas en la frontera y empezar a armonizar regulaciones y eficientar los sistemas aduaneros.
Después de las elecciones presidenciales aquí en Estados Unidos en noviembre, el presidente mexicano debe reunirse con el ganador tan pronto como sea posible para lanzar esta nueva agenda.

4. ¿Debe el nuevo presidente cambiar la estrategia de combate al crimen organizado? ¿Cómo?

El presidente tiene que bajar los niveles de violencia y el poder del crimen organizado, acabando con los crímenes más violentos y que más afectan las vidas de los mexicanos que no están involucrados con los criminales.
Cada fuerza de seguridad, cada fuerza policial tiene capacidades limitadas. Eso significa que no se puede ir contra todos los criminales y todos los crímenes en todos lados todo el tiempo.
Es necesario priorizar. Si las policías y las procuradurías enfocan sus esfuerzas en investigar y castigan a los criminales mas violentos, crean un incentivo para que otros criminales no se vuelvan tan violentos.
Debe mandar a los grupos del crimen organizado la señal de que cosas como los asesinatos masivos, las decapitaciones y el asesinato de policías y periodistas son inaceptables.
Junto con eso es necesario seguir e incrementar esfuerzos para profesionalizar y optimizar a las policías, las procuradurías y los jueces

GEORGE W. GRAYSON, profesor de la Universidad de William and Mary. Coautor (con Samuel Logan) de "Los Hombres del Verdugo: los Zetas, Soldados Descarriados, Emprendedores Criminales, y el Estado en la Sombra que Crearon".

1. ¿Quién cree que ganará las elecciones? ¿Por qué?

Diez factores presagian el triunfo de Enrique Peña Nieto:
1. Ha gastado cientos de millones de dólares en proyectar una imagen favorable.
2. Es guapo como estrella de cine, tiene una esposa atractiva y parece ser de Teflón.
3. En contraste con el 2006, el PRI está unido detrás de su abanderado.
4. Es el partido mejor organizado, y sus 20 gobernadores movilizarán a sus electores.
5. El electorado está listo para un cambio por el alza en la violencia, tibio crecimiento económico y la pobre distribución de ingresos.
6. Aunque es una política atractiva, a Josefina Vázquez Mota le perjudican las profundas divisiones en el PAN y una campaña mal administrada y amateur.
7. Ciertos empresarios deploran la falta de liderazgo de Calderón.
8. El "presidente legítimo" Andrés Manuel López Obrador, de orientación mesiánica, ha alejado a electores con su conducta excéntrica.
9. La izquierda es más una colección de tribus que una fuerza política coherente.
10. Tantos electores nuevos y más jóvenes ignoran, o han olvidado, las debacles financieras del PRI en 1976, 1982, 1988 y el 2004

2. ¿Qué riesgos enfrentará México si este candidato resulta el ganador?

Hasta ahora, los cárteles del narcotráfico fuera del norte del país han dependido principalmente de actividades criminales a menudo espantosas. Es altamente improbable, pero si por alguna razón pervertida, una o más de estas organizaciones fueran a pasar de la criminalidad brutal a los atentados con bombas en centros comerciales, cines, Walmarts y otras hazañas terroristas en ciudades importantes, la economía caería en picada.
Impactados ante el colapso de la ley y el orden, muchos empresarios ya han emigrado a Texas; algunos incluso operan sus negocios desde el lado norte del Río Bravo, y otros han contratado a miniejércitos para proteger a sus empleados, familias y centros de producción.
La crisis económica del 2008-2009 tuvo graves efectos en México, pero el país ha mejorado la competitividad de sus exportaciones con grandes ganancias en sectores clave como el automotriz. Una inflación modesta, 150 mil millones de dólares en reservas de divisas extranjeras y una prudente administración monetaria han contribuido a una cascada de inversión directa.
El flujo de fondos se detendría en un santiamén si un narcotraficante descarriado hiciera volar un avión en pleno despegue de Cancún.

3. ¿Qué acciones específicas debe tomar el nuevo presidente en los primeros 100 días?

Peña Nieto debería comenzar con un gesto audaz del tipo que Carlos Salinas hizo en 1989 con el arresto de "La Quina". En contraste con este estilo de mano dura, el próximo presidente debería emplear métodos legales para llevar ante la justicia a Elba Esther Gordillo. Es muy conocido que el sindicato es un obstáculo a la educación, ingrediente necesario para el desarrollo del país.
Por difícil que sea, el próximo presidente debe trabajar con el congreso para frenar el gasto de los gobernadores, quienes acumulan déficits descomunales y disfrutan de una impunidad virtual como los "nuevos virreyes".
Debe nombrar a hombres y mujeres experimentados y competentes al gabinete. Por ejemplo, ¿qué mejor que Manlio Fabio Beltrones para Gobernación, Luis Videgaray para Hacienda, Santiago Levy para Economía, Claudio X.González Guajardo para Educación, César Camacho para la PGR o un alto puesto de seguridad, y hombres como Juan José Bremer o Jorge Montaño para la SRE?
Ha llegado el momento de que México despegue. Si Singapur pudiera arrendar el país durante 20 años, estaríamos hablando del "Coloso del Sur".
México tiene todo salvo un robusto liderazgo político y la voluntad de sacar a los necesitados de la pobreza.

4. ¿Debe el nuevo presidente cambiar la estrategia de combate al crimen organizado? ¿Cómo?

La estrategia actual ha tenido un éxito razonable. El problema es que la captura o la muerte de un pez gordo enciende una batalla entre los lugartenientes, que ha generado mayor violencia.
Entre las acciones a tomar están:
1. Depender menos del Ejército y más de la Armada/Marina, así como de agencias civiles especializadas.
2. Depender menos de efectivos en las calles y más de informantes, intercepciones telefónicas, aviones no tripulados, cámaras de vigilancia, el análisis computacional de comunicaciones, y la recopilación y examinación más rigurosas de la inteligencia.
3. Reavivar los esfuerzos para formar una fuerza policiaca civil.
4. Tomar medidas enérgicas contra el lavado y gobernadores vinculados con mafiosos, o que se hacen de la vista gorda.
5. Coordinar de manera estrecha políticas sociales y anticrimen con Centroamérica.
6. Profundizar los contactos con las agencias militares y de seguridad estadounidenses y con Canadá, Colombia, Francia y otros países para recibir capacitación y equipo.
La experiencia colombiana dice que el progreso ocurre sólo cuando la élite económica, social y política se compromete con combatir el crimen organizado.

TODD EISENSTADT, profesor y jefe de departamento de la Escuela de Administración Pública de American University. Coeditor de libros y ensayos diversos sobre México.

1. ¿Quién cree que ganará las elecciones? ¿Por qué?

Creo que ganará Enrique Peña Nieto, pues aunque está perdiendo apoyo, sigue con ventaja en la mayoría de las encuestas.
Si el interés de los jóvenes, despertado por el movimiento "132", continúa en aumento, Andrés Manuel López Obrador podría tener una posibilidad.

2. ¿Qué riesgos enfrentará México si este candidato resulta el ganador?

Si gana Peña Nieto, el riesgo inmediato será que AMLO podría lanzar otra protesta post-electoral, lo que podría paralizar una vez más a la Ciudad de México durante semanas.
Las reformas electorales desde el 2006 deberían garantizar una mayor transparencia en el proceso electoral y no deberían permitir la confusión procesal que se dio en el 2006.
En el mediano plazo, el riesgo de otra administración priista es "pan con lo mismo", con una reversión a los días pasados de corrupción e impunidad.
Los lazos de Peña Nieto con el Grupo Atlacomulco no son alentadores, pero, por otra parte, parece tener algunos asesores muy modernos.

3. ¿Qué acciones específicas debe tomar el nuevo presidente en los primeros 100 días?

Si el PRI gana el congreso y la Presidencia, esto representará una oportunidad para que el mandatario emprenda reformas, como en las áreas de energía y reforma fiscal.
El presidente debe implementar esta agenda inmediatamente y mostrar que él/ella habla en serio sobre combatir la corrupción y promover la justicia social.

4. ¿Debe el nuevo presidente cambiar la estrategia de combate al crimen organizado? ¿Cómo?

El estimado de que más de 120,000 personas fueron víctimas de secuestro, extorsión y asesinato durante este sexenio transmite la desesperación que se deja sentir en la lucha contra el crimen organizado.
El nuevo presidente necesitará reatrincherar, quizá al encontrar una nueva estrategia para oponer a los diferentes cárteles de las drogas entre sí, y/o negociar ceses al fuego y soluciones alternativas.
Nacionalizar y armonizar aún más a la policía y al Ejército podría ayudar, como también podría ayudar el fortalecer al sistema judicial y presionar a Estados Unidos para que aplique de manera más rigurosa las leyes para el control de armas, a fin de prevenir que un mayor número de éstas entren a México procedentes del norte.
El nuevo presidente enfrentará el reto más grande hasta la fecha al caminar en la delgada línea entre promover una estricta imposición de la ley y preservar los derechos humanos.

(V.pág.7 del periódico Mural del 21 de junio de 2012).


El semanario The Economist publica una suerte de diagnóstico del quehacer político en México en el que se caracteriza al candidato priista Enrique Peña Nieto como "un hombre telegénico, fresco, rodeado de un grupo de tecnócratas salidos de las mejores universidades del mundo; heredero de la más retrógrada maquinaria política del PRI", pero que aún así es el "menos peor".

También atribuye el regreso del PRI a Los Pinos que anticipan todas las encuestas a la decepción de 12 años de gobiernos panistas. El PAN en el poder enfrentó un panorama económico hostil, como la despiadada competencia china y la misma recesión estadounidense, pero también demostró un día sí y el otro también un pobrísimo nivel de desempeño político y menor aún en cuanto a la capacidad de administrar el poder.

The Economist advierte que durante los sexenios del guanajuatense Fox y del michoacano Calderón, "el legado del PRI se mantuvo intacto, los monopolios públicos y privados asfixian la economía y el sistema educativo". Y, sólo para rematar, asegura que si los votantes se deciden por el PRI en las urnas será porque las alternativas son débiles: "La campaña de la panista, Vázquez Mota, es un caos; y Andrés Manuel López Obrador se quedó empantanado en su discurso contra las instituciones democráticas; este año le debió tocar turno a la izquierda... si Marcelo Ebrard hubiera sido el candidato, un moderno socialdemócrata y alcalde de la Ciudad de México, hubiera tenido el voto".

Alejandro Irigoyen Ponce
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 23 de junio de 2012).


The Washington Post titulaba ayer: "Para los votantes mexicanos, asolados por el miedo, hay pocas opciones que valgan la pena". En el cuerpo del texto, fechado en Tampico, se leía: "En el México de hoy coexisten la estabilidad y la falta de estado de derecho. Aunque algunas ciudades son seguras, como las zonas turísticas de Cancún y Los Cabos -muy resguardadas por la policía-, los pueblos del norte fronterizo y algunas zonas típicas de narcotráfico siguen calificando entre los lugares más mortíferos del mundo".

El Financial Times decía: "La paradoja que define a México en la elección presidencial de este fin de semana es la combinación de violencia extrema con una economía en bonanza". El diario ofrece frases interesantes: "...las estructuras institucionales que dan soporte a la ciudadanía y transparentan el poder se quedaron a medio camino. El resultado fue que la economía doméstica permaneció dominada por los magnates y sus oligopolios. Los grandes empresarios mexicanos, como Carlos Slim -el hombre más rico del mundo-, son en realidad caciques corporativos o jefes tribales del viejo estilo".

El diario The Independent resumía así: "Después de 6 años, 10,000 desapariciones, 50,000 muertos y 1'600,000 desplazados... ¿Está listo México para ganar la guerra contra las drogas? Una nación exhausta está por elegir a su líder para que luche contra los cárteles... y Estados Unidos no está contento".

El Miami Herald titulaba ayer con mucho tino su nota: "La clase media será la clave en las elecciones de México". Y añadía: "En México, como en cualquier parte del mundo, la clase media es un concepto mental. México es una nación de 112 millones de personas que lo mismo incluye al hombre más rico del mundo que a decenas de millones que luchan para conseguir lo suficiente para comer".

Y The Wall Street Journal: "Conforme se aproximan las elecciones en México se abandonó un controvertido tema que quedó fuera de toda atención: qué hacer con la guerra contra las drogas que originó más de 50,000 muertos en los últimos 6 años".

Carlos Mota
(v.pág.2 del periódico Milenio Jalisco del 29 de junio de 2012).


Robert Pastor, viejo conocido de México, en particular como colaborador del ex presidente Jimmy Carter y como observador externo de las elecciones mexicanas desde 1986, ha escrito un artículo para CNN: Ocho cosas que el sistema electoral estadunidense puede aprender de México.

Son las siguientes:

  1. Administración no partidaria de la elección. En el IFE los partidos tienen acceso y representación, pero no control, a diferencia de Estados Unidos, donde hay 13,000 condados y municipalidades encargadas del proceso, todos bajo alguna forma de control partidario.
  2. Identificación y registro de los votantes. El IFE registra a 95% de los votantes potenciales con una credencial biométrica con foto. En Estados Unidos está registrado solo 55% de los votantes potenciales, con reglas diferentes en cada estado, y con muchas duplicaciones y errores acumulados en las listas.
  3. Funcionarios de casilla. México recluta a los funcionarios de casilla por sorteo en una amplia base de ciudadanos de cada distrito. Estados Unidos pone a administrar la casilla al que se presta a ello, normalmente ciudadanos de edad mayor, mal entrenados para la tarea.
  4. Financiamiento de las campañas. En México los partidos políticos reciben financiamiento público para sus campañas y sólo un 10% del total autorizado de fondos privados. En Estados Unidos se recogen 6,000 millones de dólares de donadores privados, que terminan teniendo más fácil acceso e influencia sobre el ganador.
  5. Acceso equitativo a medios. El IFE asegura y vigila la equidad en los medios y contiene la propaganda negativa. En las últimas elecciones de EU, 70% de las elecciones recientes fue de propaganda negativa.
  6. Neutralidad del que gobierna. En Estados Unidos, por la reelección, el presidente en funciones es parte activa, cuando no candidato de la campaña. En México se neutraliza y castiga la intervención del presidente y del gobierno en ella.
  7. Tribunal electoral. México tiene un tribunal especial para dirimir conflictos electorales. Estados Unidos tiene pocas leyes y ninguna corte experta en conflictos de ese tipo.
  8. Observadores. México invita innumerables observadores extranjeros a su elección. Solo 2 estados de la Unión Americana los permiten.
Los estadunidenses, termina Pastor, deberían dejar de preguntarse si el triunfo del PRI "es un regreso al pasado" y empezar a preguntarse por qué nuestro sistema electoral no puede ser tan bueno como el de México. (http://globalpublicsquare.blogs.cnn.com)

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 6 de julio de 2012).


La izquierda mexicana debería replantearse el liderazgo de su candidato presidencial derrotado, Andrés Manuel López Obrador, destacó ayer el diario español El País.

Indicó que para los correligionarios de López Obrador parece llegar el momento de preguntarse si les conviene como líder un hombre 2 veces derrotado en las urnas.

En su editorial dominical titulada "Obrador es un lastre", el periódico europeo recordó que la izquierda mexicana viene fracasando desde 1988 en su intento por ganar la Presidencia de México.

Aseguró que en el Partido de la Revolución Democrática, "hay dirigentes como el jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard o su sucesor, Miguel Ángel Mancera, pragmáticos y dialogantes, que no suscitan el rechazo de los electores y están en mayor sintonía con la realidad de México".

Las protestas expresan, sin duda, el descontento de muchos mexicanos con el regreso del tricolor, pero "ese inquietante retorno de un partido íntimamente asociado a la corrupción -aunque con una mayoría insuficiente que le obligará a pactar con otras formaciones para sacar adelante sus proyectos- no puede ocultar el hecho de que el populista Obrador ha sido siempre un mal perdedor", sostuvo El País.

(V.pág.5-A del periódico El Informador del 16 de julio de 2012).


En los últimos 3 años, el gobierno de Felipe Calderón ha gastado cerca de 900 millones de pesos en tratar de cambiar la percepción que el mundo tiene de México, sobre todo a partir de la llamada guerra contra el narcotráfico.

Ese dinero lo ha utilizado para contratar a diversas agencias de publicidad y relaciones públicas internacionales, empresas de comunicación y expertos extranjeros para que realicen, entre otras cosas, campañas que mejoren la imagen del país.

Pese a estos contratos, la imagen que el mundo tiene de México no es la mejor. Eso es lo que muestra los resultados del estudio realizado por la agencia FutureBrand, en el que se pregunta a viajeros frecuentes de negocios y de placer cuál es su impresión de un país sobre oportunidades de inversión, turismo, calidad de vida y otros aspectos.

México ocupa el lugar 47 en una lista de 113 naciones del ranking y es superado por Brasil, en el sitio 31; Costa Rica, el 24; Argentina, el 32; Sudáfrica, el 35, y la India, el 29.

(V.pág.7-A del periódico El Informador del 19 de agosto de 2012).


La llegada de recursos del exterior al mercado de deuda, que ha sido uno de los soportes del crecimiento espectacular de las reservas internacionales, que llegaron a 161,000 millones de dólares, refuerza la estabilidad y alimenta así la llegada de más recursos.

Nuestro problema es que del lado de la inversión productiva no tenemos los círculos virtuosos que sí se presentan en la inversión financiera.

Aunque hay sectores que han sido muy exitosos en atraer capitales, como la industria del automóvil o la aeronáutica, no es el caso general. Se requerirían varios ingredientes adicionales para que más y más empresas extranjeras se asentaran en México. Sólo le enlisto 2 que cambiarían las cosas radicalmente y que no tienen que ver con las "reformas estructurales" que siempre se mencionan.

El 1o. es una mejoría en la seguridad pública. Ese solo hecho, le aseguro, jalaría un buen volumen adicional de inversiones. El 2o. es la existencia de seguridad jurídica. Cuando los inversionistas no le teman al laberinto de burocracia y corrupción que existe en el sistema de impartición de justicia en el país, en ese momento muchas otras inversiones fluirían a México.

Enrique Quintana
(v.pág.2 de la sección "Negocios" del periódico Mural del 30 de agosto de 2012).


Lo que ha logrado México tras la crisis económica mundial no es poca cosa. The Economist y prestigiados medios de comunicación en Europa y Estados Unidos han hablado de la "paradoja mexicana": un país sumido en la inseguridad, pero que camina; una nación con territorios inhóspitos para la autoridad, pero estable en sus finanzas públicas. Las arcas del Banco de México aseguran una moneda estable para los siguientes años; la inflación está en los niveles más bajos de la historia y la inversión pública ha roto máximos históricos. Sin embargo, la inseguridad es la única narrativa admisible, Calderón colocó ese tema en las primeras planas desde 2007, y ahora es víctima de su pesado juicio.

Enrique Toussaint
(v.pág.3-A del periódico El Informador del 4 de septiembre de 2012).


Mi bisabuela, que murió virgen, decía: "Una mujer decente no sólo tiene que serlo, tiene que parecerlo; la percepción es muy importante".

El día que fui a a pedir mi primera chamba, mi padre, que no era virgen, me dijo: "¡Como te ven te tratan!, así es que te pones traje y corbata y te me cortas esa melena". Obviamente no le hice caso. Obviamente no conseguí la chamba. ¿Quién contrata a un fachoso?

Bueno, pues eso mismo nos pasa a los mexicanos cuando vamos a EU. ¿Parecemos decentes? ¿Nos han visto en la cola de cualquier frontera? Semejamos a una bola de fachosos entrando a una convención de raperos. Y no es por falta de dinero, es por falta de autoestima. Lo mismo cuestan unos shortsotes de cholo y unos tenis desabrochados que unos pantalones decentes y unos zapatitos de piel bien boleados.

No quiero parecer cursi o conservador, ni estoy en contra de la moda de los chavos, pero existe un código de aspecto físico universal. Un "cholito" no es aceptado como empleado de buen nivel en ninguna empresa, ni un tatuado, ni un mugroso.

Además nosotros estamos yendo de visita al país más poderoso de la Tierra. "Como te ven te tratan". Con ese aspecto, ¿que percepción creen que tienen los norteamericanos de nosotros?

Para ellos un inmigrante mexicano es un "ignorante" porque no habla inglés. Les es más útil un nigeriano, indio o pakistaní, o cualquiera de los ciudadanos de los 55 países que tienen el inglés como segunda lengua oficial.

Para ellos un mexicano, o es un intruso fachoso que allana su propiedad ilegalmente o peor, es un asesino despiadado con cuerno de chivo, tejana y botas de cocodrilo amarillas. Por eso nos tratan así, porque así nos ven.

Pero ¿quién es el responsable de esa pésima percepción? ¿Los americanos arrogantes, que nos odian?

No, mis queridos, para su consuelo, los gringos no nos odian... ni siquiera nos pelan. Para ellos México no representa ni oportunidad, ni amenaza, ni competencia. ¿Por qué? Porque si necesitaran algo nuestro, lo comprarían. Siempre ha sido más fácil comprarnos que invadirnos.

Y los responsables de esa percepción somos nosotros, que nos fascina imitar lo naco; andar vestidos como los pandilleros de los barrios bajos de Los Angeles o Chicago. Y hablar "espanglish".

Cualquiera que llegue a EU se da cuenta que hay clases sociales muy marcadas, ¿por qué los mexicanos no imitan al americano de clase media, decente, universitario o ejecutivo?, ¿por qué, ya que están hasta allá, no aprovechan y aprenden el idioma bien pronunciado, sin acento de cowboy?, ¿por qué no se ponen las pilas y después de la chamba estudian algo? Podrían regresar siendo mejores que cuando se fueron.

Para cambiar esa imagen hay que traer turistas, hacer intercambios estudiantiles, adoptar el inglés como segunda lengua oficial, hacer campañas de imagen mundiales. Pero todo esto no sirve de nada mientras nuestros cineastas y televisoras sigan haciendo películas y telenovelas de tepiteños, de corruptos y de narcos. Esa es la muestra de México que se ve en todo el mundo. El mismo guión puede desarrollarse en locaciones miserables o imponentes, las historias pueden representarse entre narcos o entre mexicanos preparados. La trama no cambiaría, pero la percepción si.

Los americanos no exponen en sus series a sus cholos ni a sus narcos; nos muestran honestos policías forenses con la tecnología más avanzada e historias filmadas en elegantes suburbios y campos magníficos.

Por eso nos tratan como nos tratan, porque nos ven como queremos que nos vean.

Alberto Martínez Vara
(v.pág.8 del periódico Mural del 13 de septiembre de 2012).


La terminal de almacenamiento de Petróleos Mexicanos en La Coruña, España, empezará a construirse a la brevedad, en cuanto termine el estudio ambiental y hayan concluido los trámites. Pemex invierte en España y Rajoy lo celebra. Por fin una inversión que le permita un poco de aliento en la desolación provocada por la Unión Europea; una inversión que generará a corto, mediano y largo plazo muchos de los empleos que ese país requiere en la región. Dinero de los mexicanos que sirve, una vez más, como salvavidas a España. Pero la reciprocidad no llega. El gobierno español ha impuesto arbitrarias medidas para el ingreso a España de esos mismos mexicanos que hoy le ayudan.

Medidas de migración impuestas en los aeropuertos españoles, sin aviso, por las que ya han deportado, sin conocer las razones, a muchos connacionales. Trato de indeseables a mexicanos por parte del gobierno español, ese mismo que hoy festeja recibir los recursos del erario mexicano. Lastimaduras al pueblo mexicano a cambio de fuertes inversiones... o, si se quiere, agravios a los mexicanos como pago de las enormes ganancias de los dos bancos españoles que en México hacen su agosto, pues de aquí abrevan fondos para evitar la crisis de sus bancos en España, de este país, de los recursos de los mexicanos toman las ganancias que los hacen hoy por hoy de las pocas instituciones bancarias con finanzas sanas en España.

Y entonces lo dicho por los directivos de estos bancos cuando piden que no se politice el hecho de que sus bancos operan en México, no se entiende, porque de eso se tratan las medidas puestas precisamente por la política española de migración contra los mexicanos.

Porque parece que al gobierno español se le olvida la solidaridad mexicana hoy. Porque pareciera que España padece amnesia y se olvida del asilo dado a los cientos de miles de españoles que sin dinero alguno llegaron a México y fueron recibidos por el pueblo y el gobierno de este país dándoles casa, comida y sustento.

Porque tal vez se les haya olvidado que cuando le preguntaron al general Cárdenas cuántos asilados podía recibir México, respondió: todos. Una memoria hoy perdida, abandonada en manos de la ingratitud y el dinero. Amnesia selectiva que hoy cancela la indispensable reciprocidad que las naciones deben tener en este azaroso mundo financiero y, sí, político.

Y el tema se hace más grave por cuanto la propia Secretaría de Relaciones Exteriores ha hecho sólo tibios reclamos sin obtener, ni respuesta, ni cambio a estas vejaciones. Porque el mensaje de España respecto de estos tratos parece decir con claridad: sus pesitos mexicanos sí, los mexicanos no. Y las autoridades de este país, tibias en su usual comportamiento, hacen poco, de menos lo que Brasil realizó en respuesta a estos mismos agravios y que fue aplicar las mismas medias a los españoles que entran a su territorio. La argumentación de las autoridades mexicanas ha sido: no queremos frenar el turismo... Sin recordar que los hoteles a los que los españoles vienen son españoles y que la dignidad lastimada es la mexicana.

Lourdes Bueno, investigadora de la Universidad de Guadalajara
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 6 de octubre de 2012).


Luego del sorpresivo cese de Nicole Reich en Scotiabank, su relevo el canadiense Troy Wright llegó con la espada desenvainada. Hace unos días en su primera junta con los directores generales adjuntos no se anduvo con ambages y dijo que para Canadá todos los mexicanos son corruptos y que a partir de ello se ejecutarían las políticas de su gestión. Vaya a saber lo que habrían descubierto en ese banco en pesquisas que se sabe se realizaron directamente desde Canadá.

Alberto Aguilar
(v.pág.31 del periódico Milenio Jalisco del 16 de noviembre de 2012).


México es una fuente de problemas para Estados Unidos, según el 59% de los encuestados por Vianovo y el National Journal. Sólo 14% ve a nuestro país como un buen socio y vecino para la Unión Americana.

Más de la mitad de los estadounidenses tiene una opinión desfavorable de México, 72% cree que es inseguro para viajar y sólo 17% nos ve como una economía moderna.

¿Y cuál es la principal razón de esta visión negativa? Una pista: las drogas. O bueno, la lucha violenta contra los cárteles del narcotráfico, al menos eso respondió el 72%.

National Journal dice que el problema en la imagen de México es "claramente una función de malas noticias -casi más de la mitad dijo que habían escuchado, leído o visto algo sobre México en el último mes, y 81% dijo que eso estaba relacionado con los problemas de drogas y cárteles".

La buena noticia "sorprendentemente positiva" es que, a pesar de la lucha contra las drogas, el país está prosperando económicamente, según el diario.

National Journal destaca que en México la clase media está creciendo, también el Producto Interno Bruto y de igual manera los índices de educación. El diario también destaca que nuestro país "tiene un vibrante set de compañías multinacionales que emplean a más de 50,000 trabajadores aquí en los Estados Unidos".

Y aunque la violencia y las muertes relacionadas con las drogas son "horribles y constantes", están confinadas a ciertos espacios geográficos. Los resultados de la encuesta revelan que los estadounidenses, al parecer, entienden esto, porque nombraron a lugares como Los Cabos, Cancún y Puerto Vallarta como seguros para viajar. National Journal publica que esto podría ser resultado de una campaña agresiva de la Secretaría de Turismo durante los últimos 2 años.

(V.Animal Político del 20 de noviembre de 2012).


Leo en la prensa española un buen recibimiento al nuevo presidente Enrique Peña Nieto y muchos halagos a su antecesor, Felipe Calderón. Pero leo también -de una manera recurrente- que Peña Nieto tendrá que acabar con el problema -problemón diría yo- de la inseguridad. Lo leo con la misma preocupación con la que escriben los periodistas españoles sus notas sobre México. Mi preocupación estriba en que la noticia da una mala imagen al país y asusta el inversionista. Los periodistas que escriben no conocen realmente las tripas mexicanas. Pareciera que todo el país está en guerra.

Incluso, déjeme decirle que no son pocos los amigos y los conocidos -intelectualmente preparados y con cargos relevantes en el mercado laboral español- que me dicen que no quieren ir a México porque resulta muy peligroso. Poco menos que se abren las compuertas del avión y se aterriza en una balacera interminable. Lamentablemente esa es la mala imagen que tenemos. Es un estigma indeleble pero que hay que trabajar arduamente para cambiarlo.

En España, por mi relación personal y profesional con México y, porque me siento mexicano, tanto amigos como periodistas y políticos saben de mi relación con esa gran tierra. Claro, a todos les expongo los mismos racionamientos. Que en México hay zonas violentas es evidente; que el crimen organizado es crimen y está muy bien organizado, también. Pero no olvidemos que, por ejemplo de Chetumal a Tijuana, es decir de punta a punta, hay siete horas en avión. Es casi como decir que se trata de un viaje desde Madrid a Nueva York.

México es un país tan enorme que decir que todo el país es muy peligroso, me resulta un despropósito. Es lo mismo que si un mexicano me dijera que no quiere visitar Madrid porque en Siria hay una guerra civil. Claro, salvando las distancias. Pero España está más cerca de Siria que Chetumal de Tijuana y no por eso dejan de venir los turistas a España.

He viajado por todo el país. Creo conocerlo y conocerlo bien. El pasado verano estuve presentado mi novela El olvido de la memoria en Veracruz, Sinaloa, Tamaulipas entre otros estados. Jamás y recalco, jamás me sentí incómodo. Muy al contrario. Paseé por todos lados y la gente fue, como siempre, muy cálida conmigo.

Creo que en España, en Europa en general, hay que empezar a desmitificar ciertas ideas.

Alberto Peláez
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 9 de diciembre de 2012).


A estas alturas creo que nadie puede contradecir la tesis sobre la deteriorada imagen de México. Puede haber discrepancias sobre los motivos (negligencia de regímenes antepasados, guerra del régimen pasado o mala suerte) pero no sobre el hecho; también se pueden discutir las consecuencias -menos turismo, inversión extranjera directa, exportaciones y remesas- o considerar que todos estos efectos no tienen esa causa.

Jorge G.Castañeda
(13 de diciembre de 2012).


En 55 países, exceptuando Estados Unidos, existen 2,000 mexicanos presos, y casi 70% de ellos enfrentan juicio o han sido sentenciados por delitos contra la salud, por actividades asociadas al narcotráfico, revela un informe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que ha logrado documentar la presencia de estos connacionales en cárceles extranjeras.

El reporte de Personas Mexicanas en Prisión en el Exterior, actualizado por la Cancillería hasta el 30 de noviembre pasado, detalla que esta cifra sólo se refiere a aquéllos detenidos que solicitaron la protección consular, o casos en los que las autoridades del país donde fueron aprehendidos notificaron al gobierno mexicano sobre su presencia en su sistema penitenciario. Aunque no es obligatorio para ninguna nación informar sobre la existencia de un extranjero en sus prisiones.

Se detalla que de los 2,000 mexicanos recluidos en el extranjero, 1,390 fueron encarcelados por delitos contra la salud, siendo el delito de mayor incidencia del que se acusa a los connacionales en el exterior.

Existen 164 casos que se registran como "otros delitos", mientras que el robo con 128 detenidos, es el 3er. ilícito con más prevalencia por el que se capturó a los connacionales.

También enfrentan cargos por agresión 44 personas, 40 por violencia doméstica, y 40 más por delitos menores y administrativos; seguido de 34 procesos por fraude; en 28 registros se indica que "se desconoce" el delito por el que están en prisión; y 27 más son acusados de ilícitos de tipo sexual.

En la relación hay 20 mexicanos en cárceles extranjeras por homicidio; 16 por portación indebida de armas, 15 más implicados en accidentes automovilísticos, y otros 15 están en la cárcel por tráfico de indocumentados; 12 son acusados por alteración del orden públicos; 8 por violaciones a leyes migratorias; 8 están acusados de robo de identidad; 6 son señalados de participar en secuestros y 5 por violencia doméstica.

Destaca en este padrón realizado por la SRE, que España es el país donde existen más mexicanos recluidos, con 420 personas (21% del total); mientras que 190 están en prisiones de Panamá, 125 en Perú y 124 más en Colombia.

Aunque también existen otros países donde la cantidad de reos mexicanos es considerable: hay 100 en Canadá, 98 en Inglaterra, 73 en Guatemala, 72 en Francia y 69 en Japón.

En la relación también aparecen 65 connacionales presos en Alemania; 55 en cárceles de Venezuela; 54 en Ecuador, 50 recluidos en Argentina; 43 en Países Bajos, 41 en Belice, 40 en Cuba, 39 en Nicaragua, 33 en Bolivia, 30 en Costa Rica y 27 en China.

(V.pág.11-A del periódico El Informador del 17 de diciembre de 2012).


No existen en Francia dudas sobre Florence Cassez, las páginas editoriales la describen como una "víctima" de un sistema judicial ineficiente de un país corrupto.

Enrique Toussaint
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 29 de enero de 2013).


Cristian de Rivera, profesor de música y comunicador chileno, sigue sin entender la paciencia del mexicano en general cuando se trata de defender sus derechos y no reclama por ellos inmediatamente. Le cuesta mucho molestarse e ir hasta una confrontación que en otras partes del mundo sí se ve de forma inmediata.

Un ejemplo que le viene a la mente es cuando los choferes del transporte público dan mal servicio. Platican con sus cuates, "se baja a comprar cigarros y deja la micro parada ahí, con la gente arriba del camión, como si fueran costales de papa".

A Orlando del Águila, venezolano ingeniero de software, sus familiares le dijeron que no viniera a México porque era muy peligroso pero él se aventuró. "Cuando uno imagina México desde el extranjero piensa que todo es Ciudad Juárez".

Cuando Héctor Claudio Farina, periodista y profesor universitario de origen paraguayo llegó a México, gran parte de su imaginario mexicano se desmitificó. En Asunción -en donde trabajaba como reportero de la sección de Economía del diario La Nación-, escuchaba la voz de los mexicanos e imaginaba un tono golpeado, autoritario, machista, proveniente del típico personaje que tiene un sombrero grande y un bigote espeso; pero en realidad no era así.

(V.pág.6-B del periódico El Informador del 10 de febrero de 2013).


Me duele las informaciones que llegan de México a España. Y me duelen porque no se corresponden con la realidad. Llevo años viendo en páginas de periódicos o cadenas de televisión, imágenes de México que más parecen Bagdad que un país emergente, boyante, joven y extraordinariamente cálido como México.

No se puede negar la evidencia. Es más, no se debe y mucho menos nosotros, aquellos que como comunicadores tenemos una gran responsabilidad con la sociedad.

Es verdad que en México existen zonas potencialmente peligrosas. Pero es sencillamente un despropósito generalizarlo y hacer del país un estigma de violencia. Contra ello, me rebelo. Lo digo en público, en privado o como se quiera.

Mis conciudadanos españoles tienen esa idea de país peligroso, en parte por las noticias del crimen organizado, en parte por la acertada lucha del ex presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico en la que, la cifra de muertos llegó a ser escandalosa. Las violaciones sexuales contra las turistas españolas han puesto la guinda a una fotografía distorsionada de nuestro México.

Siempre recuerdo a mis conciudadanos españoles que no se puede estigmatizar a México sin conocerlo. Son 110 millones de habitantes, en una superficie 7 veces la española. De hecho, les pongo siempre el mismo ejemplo. De punta a punta del país, es decir de Chetumal a Tijuana se hacen 7 horas en avión. El que un español no quisiera visitar México por el "supuesto" peligro sería lo mismo que si un mexicano me dijera que no quiere venir a España, porque ETA, antes, en el norte del país, colocaba bombas.

Alberto Peláez
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 10 de febrero de 2013).


Hace más de veinte años que conozco a Marta. Es una amiga de los proemios de mi juventud. Está casada con Juanito Cruz, mi hermano; una de las personas que más quiero y uno de los más conspicuos economistas de este país.

Martita, además de ser una mujer muy hermosa y elegante, es muy sólida desde el punto de vista intelectual. Lo que le otorga un punto mayor de seriedad.

-Yo no voy a México- me decía el otro día Martita. -Mira lo que ha pasado. Han violado a unas españolas y han matado a un belga.

Marta es categórica y lo que me preocupa es que hay muchas Martas más. Pueden ser abogados, periodistas, ingenieros, arquitectos. Da igual. Da igual, la clase social o los estudios porque hay una imagen generalizada y muy distorsionada de lo que realmente ocurre en México.

Entonces, comencé mi propio trabajo de persuasión, algo por otra parte, muy fácil. Hablar o defender a México no sólo es fácil sino que sale de dentro. Ya no porque es mi país o así lo siento, sino porque hay que contar todo. Es verdad que hay cosas negativas. Sin embargo hay muchas más positivas.

Le dije a Marta que si fuera peligroso, jamás hubiera permitido que fueran mi mujer o mis hijos. Tan sencillo como eso. No hay más. No hay menos. Y además, hacerlo siempre con naturalidad.

Le contaba a Marta que toda la familia ha paseado por Veracruz y Ciudad Victoria en Tamaulipas y Guaymas y Hermosillo en Sonora y también en Morelia y también en Pátzcuaro y en Huatulco y en Cancún y Solidaridad y en mi querido Campeche y, muchas veces, en Acapulco.

-No. Acapulco no- me dice Marta.

-Sí, ¡Acapulco sí!- le replico. -Vamos a Acapulquito. No sabes qué marisco y qué sol y qué noches tan divertidas. No sabes de las playas y de los clavadistas. Es, sencillamente, un espectáculo.

Porque con eso es con lo que me quedo. Con eso es con lo que se quedan los Peláez.

No puedo verlo de otra manera. No quiero verlo de otro modo. Como Acapulco, el resto de la república. Así es como debemos ver México. Es un despropósito generalizar y sobre todo, demonizar sin conocer.

Alberto Peláez
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 3 de marzo de 2013).


Pocas veces sucede algo en México, que se convierta en noticia a nivel internacional. Y, por desgracia, cuando eso sucede, no siempre es para mayor gloria del país y para el correspondiente prestigio de sus habitantes. Al contrario...

De un buen tiempo a esta parte, México ha llamado la atención por hechos de violencia. Variantes, se diría, del "México Bárbaro" de los movimientos sociales (la lucha independentista, los años de Las Intervenciones, la Revolución Mexicana, la Guerra Cristera...) que degeneraban en hecatombes. Los episodios actuales, ya se sabe, se relacionan con fenómenos tan lamentables como el narcotráfico y la delincuencia organizada: balaceras, decapitaciones, "ajusticiamientos" en masa; indicios de que en este país sigue siendo cierto que "la vida no vale nada". Adicionalmente, la impunidad, hija o de la incompetencia de las autoridades policiacas para hacer efectivos los anuncios cotidianos de supuestos "golpes mortales" a los modernos delincuentes, o del contubernio con ellos... o de las 2 cosas.

Así, sucesos un tanto anecdóticos, como el cese, la semana pasada, del procurador Federal del Consumidor, Humberto Benítez Treviño, por los alcances que alcanzó en la prensa y en las redes sociales la rabieta de su hija porque en un restaurante no le asignaron la mesa que quería, han generado comentarios acerca de la imagen del país y de sus habitantes. The New York Times, por ejemplo, señala que "los privilegios de los políticos en México, han sido siempre denunciados por los ciudadanos", y "el asunto de la prepotente actuación de la hija del funcionario priísta (Benítez), obligó al gobierno a destituirlo". Los Angeles Times asienta que, en el mismo caso, "la discusión se centró en el abuso de las élites poderosas que han surgido del PRI". (Se soslaya, si acaso, que el paso del PAN por los más altos estamentos gubernamentales no se significó precisamente por su congruencia con el discurso de moralizar el servicio público). The Washington Post, en fin, consigna que "la gente que trata de usar la riqueza, el poder o conexiones políticas para recibir un tratamiento especial -el clásico 'influyentismo'- es una queja de muchos años en México".

Son los bocetos de un retrato en que así como alude a las bellezas naturales, los vestigios de las culturas prehispánicas y la hospitalidad de su gente, también pone el acento, cuando viene al caso, en las lacras morales de la raza.

Jaime García Elías
(v.pág.5-B del periódico El Informador del 20 de mayo de 2013).


El México de Felipe Calderón logró 2 años seguidos de crecimiento por encima del promedio en los últimos 30 años, sin embargo 2010 y 2011 fueron registrados por la prensa internacional como "el país al borde de la tragedia humanitaria por motivos de inseguridad" parafraseando a Foreign Policy. Hasta la democracia estaba en riesgo según la articulista norteamericana Shannon O´Neill. Alguna vez dijo Jorge Castañeda, ex canciller de México, que una cosa eran las estadísticas y otra muy distinta era la realidad. México es la reafirmación de esta hipótesis.

El sexenio comenzó con una nueva narrativa. El discurso monotemático de la lucha contra el crimen organizado del calderonismo dejó al país con un deterioro alarmante de su imagen. No es extraño que durante los años del panista, el Eurobarómetro, instrumento que mide la percepción de los ciudadanos europeos sobre distintos tópicos globales, reflejará una pobre opinión sobre México y su futuro. En el plazo de unos meses, y sin un acontecimiento localizable más que el cambio del partido en el poder, las portadas y artículos de los principales medios de comunicación internacional comenzaron a mostrar a un país en pleno renacimiento. Atrás quedaron los descabezados y la nota roja, ahora la economía era el tema a discutir. En el periodo de agosto de 2012 a enero de 2013, el semanario liberal inglés The Economist, le dedicó a México una decena de artículos que van desde "el momento de México" (Mexico´s moment) hasta portadas donde sombreros típicos representan en forma de platillos voladores el ascenso económico y político del "Tigre Azteca". México dejó de ser la promesa incumplida para convertirse en ese animal callado y calculador que a través de una política de ortodoxia y estabilidad económica aparecía con pies firmes en un entorno internacional asechado por la crisis. The Economist, el Wall Street Journal o el Financial Times utilizaban con arrogancia el ejemplo de México: "ya ven siguiendo el Consenso de Washington, se puede crecer, generar empleos y tener baja inflación". Ante el ascenso del "Tigre Azteca", Brasil quedaba con un país financieramente atrasado, Argentina como una nación media con problemas estructurales graves y Chile como un país atorado en tasas de crecimiento medio.

Tres razones explican el atractivo de México en esta precisa coyuntura. Una razón económica, otra política y una más pragmática. El eje económico es sin lugar a duda la estabilidad macroeconómica nacional en un entorno de deuda y desaceleración de la economía mundial. Mientras Estados Unidos sigue presentando indicadores lentos de salida a la crisis, Europa parece sumida en una depresión que puede durar décadas y los países del BRIC (Brasil, Rusia, China e India) experimentan desbalances económicos e inflación alta, México parece el "niño bien portado". Ningún país del segundo mundo, es decir del espacio de las naciones en vías de desarrollo, ha seguido la ortodoxia económica dictada por los mercados de forma tan obediente como México. Un país creciendo cerca de 4% anual con una inflación menor, luce como un paraíso en un mundo de riesgos. Y con el exceso de liquidez inyectada por los bancos centrales (americano y japonés, primordialmente), México se muestra como una opción confiable y segura para invertir.

La razón política tiene que ver con reformas y aspiraciones. Tras una década y media de parálisis legislativa (sobre todo en las llamadas "reformas estructurales"), el Pacto por México y la "eficacia" prometida por Enrique Peña Nieto significó un mensaje de movimiento y ambición reformista. En poco tiempo se cocinaron la reforma educativa y las transformaciones en el mercado de telecomunicaciones, lo que también constituyó un aliciente más para ver a México como un país donde se combina la Perestroika (reformas económicas como la laboral y el objetivo de la energética) con el Glasnot (reformas democratizadoras, la educativa o la política). El crecimiento económico se aparejaba con reformas políticas, un fenómeno poco común (el caso de China es el contraejemplo). Y la 3a. razón, es interés mutuo. Por un lado, la prensa internacional afín al pensamiento de apertura comercial y económica, ven en Enrique Peña Nieto a un aliado en la consecución de cambios en el mercado energético, en las telecomunicaciones y en distintos sectores monopolizados por el Estado o concentrados por empresas dominantes. Y por el otro lado, ante el déficit de credibilidad en el retorno del PRI, el equipo de comunicación de Peña Nieto ha logrado una buena gestión con la prensa internacional: México se mueve y atrás quedó el país de la parálisis. Ambos se necesitan y los intereses se alinearon.

Sin embargo, "la realidad muerde" como tituló The Economist el artículo sobre México en su edición de la semana pasada. Un México estable, sin inflación y con poca deuda alabado por una parte de la prensa internacional, contrasta con un México pobre, desigual, con poca generación de empleos y con crecimiento mediocre criticado al interior del país.

Si las modas son pasajeras, el "momento de México" comienza su declive sin ni siquiera haber arrojado resultados reales. En esta semana, el antes porrista y optimista del futuro de México, el semanario The Economist, titulaba su nota sobre México: "La desaceleración económica de México" (Mexico´s economic downturn). Y se preguntaba en su centro de debate si México era un Tigre o más bien un gatito. Cuando las percepciones están cimentadas en pocos indicadores empíricos, una ligera brisa derrumba el castillo de naipes. México tuvo en este 2013 su peor trimestre en materia de crecimiento económico desde 2010: una tasa anualizada de 0.8%; la inflación en productos básicos presenta repunte y la generación de empleos está debajo de lo estimado.

Encontrar el equilibrio es una odisea en este panorama esquizofrénico. Ni México fue el "Tigre" todo poderoso, sólido y boyante que pintó la prensa internacional durante las primeras semanas de este sexenio, ni tampoco es el "gatito" sin garras y atrapado en un espiral profundo de reformas inconclusas y debilidad económica. Por supuesto que al día de hoy no es "la próxima potencia mundial" que describió Thomas Friedman en su editorial donde llamaba a la opinión internacional a ver a México como el siguiente gigante económico. México es un país que necesita reformas en materia económica: la reforma financiera, una profunda reforma energética y una urgente reforma fiscal. El México de hoy es un potente armazón de futuro sin los cimientos sólidos para asegurar un crecimiento económico sostenido durante las siguientes décadas.

Enrique Toussaint
(v.pág.3-B del periódico El Informador del 2 de junio de 2013).


La ignorancia de los españoles respecto de América Latina es proverbial.

En los años 80, esto se explicaba como una de las expresiones del aislamiento provocado por el franquismo, que estableció en la mentalidad endogámica de buena parte de la sociedad española el rechazo a lo extranjero, desde donde provendrían las amenazas y los enemigos de la España que tenía en un puño el Generalísimo.

Sin embargo, las cosas no parecen haber cambiado mucho en estos años; el rechazo a lo extranjero se ha particularizado de manera ofensiva y racista contra los sudacas, (los latinoamericanos); la actitud policiaca ha derivado en malos tratos y deportaciones de muchos mexicanos en el aeropuerto de Barajas de Madrid y en el Prats de Barcelona.

Un artículo del escritor mexicano-catalán Jordi Soler, "México no está en Sudamérica", (El País, 29/06/13), tiene la intención no solo de remarcar esa ignorancia y el despecho de muchos españoles hacia nuestro país y América Latina, sino la de hacer notar el papel que ha asumido España ante los más de 375 millones de latinoamericanos "que empiezan a ser más prósperos que ella".

No sé qué tan importante sea conseguir que en España México regrese a Norteamérica. Tampoco del simbolismo de enterrar la Conquista y la mirada imperial, como escribe Soler.

Lo que sí sé es que debemos enterrar nuestros males del presente, los de acá y los del otro lado del mar; hagamos lo que nos falta por hacer, tal vez complementándonos o cada quien con su ruta de navegación. El lenguaje, la sangre y la historia, nos unirán siempre.

Jorge Medina Viedas
(v.periódico Milenio Jalisco en línea del 30 de junio de 2013).


"Debe ser muy difícil vivir en un país como el tuyo, en un país en guerra". La observación no me sorprende. Cuando respondo que México no es un país en guerra, que no hay que correr entre las balas al salir de casa, el nuevo amigo me comenta: "Bueno, todo lo que vemos aquí de tu país es violencia".

No es fácil en estos tiempos ser un mexicano en el extranjero. México parece haberse convertido en la capital internacional de la violencia. "Vi el otro día que matan a 2 mujeres cada día en México". La información quizá sea correcta. En México se registraron 27,199 homicidios en 2011 según el INEGI. Que 730, o sea, 2.7%, hayan sido de mujeres, no sorprendería. Al contrario, parecerían pocos.

La imagen de México se ve afectada por una cobertura informativa que se ha concentrado en los problemas de seguridad. Desde hace años las únicas noticias que surgen de México tienen que ver con asesinatos y secuestros.

Sergio Sarmiento
(v.periódico El Siglo de Durango en línea del 4 de julio de 2013).


El diario español El País consideró en una editorial que México ha puesto en marcha una de las iniciativas más ambiciosas de su historia reciente. También menciona que Pemex "es un gigante obsoleto afectado por la corrupción" y que la producción petrolera se ha reducido en una cuarta parte en una década.

Con o sin aprobación, Pemex es "irreparable". Para el semanario británico Financial Times, los errores de cálculo e investigación, fugas millonarias por falta de refinerías y desvíos constantes de sus ingresos, subordinación al gobierno federal, son algunos de los yerros que enfrenta Pemex. La publicación también critica los prvilegios del líder petrolero, Carlos Romero Deschamps.

(V.pág.5-A del periódico El Informador del 17 de agosto de 2013).


Vi en noticieros televisivos españoles escenas de la conmemoración de la llamada "matanza del 2 de octubre" del ya lejano 68, y no pude pensar en más de lo que se ha convertido la efeméride en un país convulsionado...

Convulsionado por un increíblemente tolerado vandalismo que azota a los ciudadanos con padecimiento cotidiano de violencia, que dan la imagen harto vergonzosa, tanto al interior mexicano como al extranjero, de una nación inmersa en un clima de violencia casi habitual y, gravemente fundamental, en un tenor de impunidad que ya, a criterio de periodistas de la televisión ibérica, es reflejo también del alto, muy alto, altísimo grado de corrupción que priva en la tierra mexicana.

Todo sirvió para atacar a los policías, desde piedras y barras de acero pasando por resorteras, llegando hasta bombas molotov, arrojando un saldo considerable de heridos, 32, todos del cuerpo policiaco, y 50 detenidos a declaración del secretario de Gobierno defeño Hugo Serrano, ante ya una permanente cuestionante -la de diario- sobre quiénes son los responsables del violento evento.

Detenido un grupúsculo de agresores, no dude que aparecerán las voces defensoras y presionantes que siempre aparecen, escudándose en el tan resobadamente llevado y traído como gastado concepto de abuso de los "derechos humanos", argumentándose REPRESIÓN por parte de la autoridad y, lo peor es que, como las experiencias demuestran, los detenidos serán liberados en manifestación de la más rampante impunidad...

Francisco Baruqui
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 7 de octubre de 2013).


Vinicius Covas es un estudiante brasileño de periodismo que vivió durante 2013 en el país y cada detalle de los mexicanos lo fue anotando, al final, hizo una lista con las 100 impresiones que se lleva de México y sus habitantes.

Sus impresiones sobre el país van desde la riqueza cultural, pasando por la gastronomía, la sociedad, el transporte público e incluso la política, la manera de hablar, el futbol y el narcotráfico.

Aquí la lista de sus impresiones:

1. México es mayor de lo que yo pensé que fuera, y mucho mayor de que lo que el propio México piensa que es.
2. México no es solo sombrero, chile y mariachi.
3. México es calor, frío, mucho calor y mucho frío. Generalmente todo eso en el mismo día.
4. México tiene 2 capitales. Una arriba de la tierra y otra abajo, con su increíble Metro.
5. La capital de abajo de la tierra tiene menos tráfico que la de arriba.
6. Yo no sé lo que es peor en México: el narcotráfico o el tráfico.
7. México tiene uno de los Metros más baratos del mundo. Pero, si incrementan 2 pesos los chilangos se saltan la ruleta.
8. El Metro de México es un shopping en rieles. Y casi siempre un antro con DJs ambulantes. 9. El transporte por ferrocarril y el BRT mexicano funciona muy bien. Se puede viajar por toda la capital usando Metro. No sé porque hay tanto coche en las vías.
10. México es el país con el más alto nivel de contaminación del continente americano.
11. "Ahorita" es el diminutivo de "ahora", pero es casi siempre usado como "dentro de un rato".
12. En la verdad, se usa "ahorita" para cualquier cosa.
13. "Wey" (o "güey") es un saludo obligatorio. Pero con reglas: una mujer puede llamar una mujer de "wey". Un hombre puede llamar a un hombre de "wey". Mujer puede llamar un hombre de "wey". Pero, un hombre no puede llamar una mujer de "wey". Está en la Constitución mexicana.
14. "Qué onda, wey?" es el "Whats up, dude?" mexicano.
15. "Muy padre" no es que existen muchos padres de la iglesia. "Muy Padre" es algo como "cool". Poca madre también es algo muy "cool". En suma: padre es mucho y madre es poco. ¿Machismo?
16. En México todo es "¡muy padre!".
17. ¡Híjole! Nunca intenté entender el slang mexicano, wey. ¡Aguas! con el slang en doble sentido: ¡Ándale! no es para salir andando. Ni ¡Órale! para comenzar a orar.
18. Si tú eres mexicano, pero no naciste en la Ciudad del México, tú eres de provincia. Es como si fuera una categoría abajo de "gringo".
19. Si tú vives en la Ciudad de México tú eres chilango y uno de los 20 millones de habitantes de la ciudad.
20. El mexicano defiende con uñas y dientes la ciudad que lleva su acento.
21. En México deben existir 365 tipos de comida. Una para cada día del año. Cada día que pasa tú descubres una nueva comida.
22. En México la comida tiene nombre, apellido, sello postal y una historia.
23. En México se le pone limón a casi todo.
24. En México casi todo se come con maíz.
25. En México casi todo se come con chile.
26. En México se come casi todo.
27. En México casi todos los restaurantes, tienen en sus mesas, unos recipientes con chile.
28. Nunca preguntes a un mexicano si un chile es fuerte. Aunque diga que no sea, lo es.
29. En México los tacos tienen apellido. Tacos al pastor, tacos dorados, tacos de barbacoa, de flauta, de parrilla...
30. En México decir que los burritos son como una comida típica es casi un crimen. Aunque sea, de hecho, una comida con orígenes mexicanos. "Es Tex-Mex", ellos dicen...
31. En México el agua tiene sabor. Hay agua de chocolate, de cebada, de piña, de raíz, de melón, de caña, naranja, fresa, de arroz... y hasta de agua.
32. En México el desayuno es sagrado. En realidad, es la primera comida del día. Masa de maíz rellenada, atole, quesadillas, pozole, chilaquiles, molletes, hot cakes...
33. Para el mexicano es Dios en cielo y tacos en la tierra.
34. En México tú puedes engordar inhalando la grasa de los tacos, gorditas y quesadillas. (-.-)
35. En México, tacos se comen con las manos. También se hacen con las manos. Pero, quien hace, no toma el dinero.
36. De todas formas es mejor no saber cómo son hechos los tacos en la calle. Ojos que no ven, corazón que no siente.
37. En México si tú haces una cita con alguien a las 12pm, significa que es a la 1pm. O después.
38. No es por nada que la principal emisora de televisión tiene 3 canales: uno que exhibe la programación actual, otro que exhibe la programación una hora retrasada y otro con la programación 2 horas atrasadas.
39. En México para todo se paga propina. En el baño, mientras limpias tus manos, alguien te ofrece papel para secar. No es amabilidad, es una manera innovadora de pedir propina.
40. En México tú tienes que salir a la calle con unas monedas en el bolsillo. Alguien irá a pedirte. (En Brasil también).
41. En México tú nunca pagas lo que el lector del súper enseña. Siempre se redondea.
42. Y si el cajero no te ofrece una recarga en el teléfono, ganas una recarga gratis.
43. En México los supermercados tienen una gran pelea declarada en la publicidad. O tú vas al super o a "la comer". En el "super", "cuesta menos".
44. En México el precio del camión es de acuerdo con su destino. Hasta 5KM es un precio, más cuesta otro precio.
45. En México es común ver la riqueza de un lado y la pobreza del otro. Cuando están del mismo lado, el pobre es empleado del rico.
46. Los mexicanos creen poco en México. Pero tienen un gran orgullo por ser mexicanos. Además de todo.
47. El mexicano tiene orgullo de su historia y hace de todo para que no se olviden de los héroes del pasado.
48. El extranjero gusta mucho de México.
49. San Miguel de Allende fue electa la mejor ciudad del mundo, y por ironía, la ciudad tiene más extranjeros que mexicanos.
50. No todos los mexicanos se van a los Estados Unidos, cruzando por la frontera, en busca de oportunidades. En el México también existen oportunidades y medios legales de viajar al país vecino.
51. La 2a. ciudad con el mayor número de mexicanos, no es una ciudad mexicana. Es Los Ángeles.
52. En realidad, grandes ciudades americanas [estadounidenses] pertenecían antiguamente a México. Qué ironía.
53. En el México el voto no es obligatorio, pero 500 pesos hacen ser.
54. El actual presidente del México fue electo sin que nadie lo eligiera. Es lo que parece...
55. En el México existe un sindicato que se llama CNTE. Prefiero no comentar acerca de eso... (No sé si es CNTE o SNTE. Perdón si ofendí alguien.)
56. Los maestros del México no gustan de ser evaluados. Cuando eso ocurre, ellos salen de las escuelas y van para la calle evaluar el gobierno. (En la verdad, no entiendo mucho bien acerca de eso. Pido un perdón a los maestros, si estoy equivocado. Perdón.)
57. México tiene uno de los hombres más ricos del mundo y 45.5% de la población del país es pobre.
58. Carlos Slim gana 27 millones de dólares por día. El salario mínimo mexicano es de 64 pesos/día. Un mexicano (Carlos Slim) recibe el salario de 4'756,000 mexicanos.
59. Sin embargo, Carlos Slim ha construido el Museo Soumaya, que tiene el nombre de su mujer. Todo original.
60. México es uno de los países más ricos en recursos naturales del mundo. Metales preciosos, petróleo, oro, cobre, plata, gas natural... No sé porque es considerado pobre.
61. México no olvida los héroes de su historia.
62. México es el país de todas las civilizaciones. Totonaca, maya, tolteca, olmeca, azteca...
63. La impresión de la camisa que tú comprarás en Cancún, estará en inglés.
64. En Cancún, el mexicano trabaja y el extranjero se divierte.
65. Playa del Carmen es mejor que Cancún.
66. En el Caribe Mexicano hay sol todos los días del año.
67. México nunca morirá por falta de turismo.
68. En Cancún las cosas tienen 2 precios: uno para turistas y otro para mexicanos.
69. En México los hombres se saludan con un apretón de manos, después un abrazo y después otro apretón de manos.
70. En México las novelas son puro drama.
71. El mexicano es amigable.
72. En México la misma palabra puede ser escrita de 2 maneras: en la manera formal original o con acento. En la verdad son los diminutivos, pero casi todo lleva acento.
73. La Navidad mexicana sin piñata no es navidad en México.
74. Si la Selección Mexicana gana, ella es la mejor del mundo. Si pierde, es la vergüenza del país.
75. Las portadas de algunos periódicos mexicanos son así: de un lado una mujer desnuda y del otro lado una persona muerta.
76. Algunos políticos mexicanos gastan más con publicidad en la campaña que con las inversiones destinadas al gobierno del pueblo.
77. En México ni las abuelas quieren el Nieto (presidente mexicano).
78. Antes de agarrar un taxi en México, vea si el taxista ha puesto su identificación en el vidrio de la ventana.
79. Día de muertos mexicano es una de las tradiciones más fuertes que yo he visto en mi vida. Se hace una comida que al muerto le gustaba y se come con "él" en su tumba. Se toca música y se "celebra" su muerte. Los panteones se ponen bonitos. Es emocionante.
80. En realidad, en México nadie muere.
81. El mexicano vive enamorado del tequila, pero es amante del mezcal.
82. En México 3 cosas son sagradas: La mamá, la bandera mexicana y la Virgen de Guadalupe.
83. En México existen 2 tipos de personas: buena onda y mala onda.
84. La lucha libre es una gran mentira, pero es la mentira más chistosa que me han dicho. ¡Muy padre!
85. La otra lucha es la de los mexicanos, que casi siempre no es muy libre, y es para combatir la mentira (de los gobiernos).
86. Hablando de mentiras, 28 de diciembre mexicano es un día complicado. Mentira, no es no. Mentira, es sí.
87. México tiene fama de ser peligroso. ¡Es una pena! Existen tantas cosas buenas en el país que podrían tener más fama.
88. De hecho, el México tiene su lado peligroso. Ese lado está en las primeras portadas de algunos periódicos da la prensa amarillista.
89. En México la música tiene un gran papel extremadamente importante. Aunque se esté perdiendo entre los jóvenes, existe un movimiento para mantener la tradición mexicana.
90. La Ciudad de México es una de las ciudades mexicanas menos "...de México". Vale la pena viajar para otros lugares del país para conocer mejor la cultura mexicana.
91. El Bosque Chapultepec, con sus 747 hectáreas de área verde, respira por toda Ciudad de México gris. Por lo mientras...
92. México tiene un problema con la contaminación de agua y aire. El país necesita de la ayuda del Capitán Planeta.
93. En México es prohibido tomar bebida alcohólica en vías públicas. Fuera de las vías púbicas no es prohibido tomar nada, ni cerveza, tequilla, café, sal, limón y chile. Ellos gustan.
94. La Selección Mexicana de futbol es el equipo del América de uniforme verde. Incluso el técnico. Creo que el equipo de uniforme amarillo ganaría al equipo de uniforme verde.
95. En todos los lugares de México. encontrarás un Sanborns.
96. México es siempre retratado en las películas de Hollywood como el país de las drogas y de los cárteles. No sé cómo el gobierno mexicano aún permite eso. Hable bien, hable mal, pero hable de mí.
97. En México es muy fácil viajar en el tiempo. En algunas ciudades tú vives en siglos pasados y en otras tú vives en el futuro.
98. En la verdad, la noción del tiempo en el México también cambia mucho. No tengo ninguna duda que en los pueblitos del país el día tiene más de 24 horas.
99. México es el país de aquellos que aún tienen sueños.
100. Una impresión acerca de Vinicius Covas: él está encantado con México.

(V.periódico Milenio digital del 18 de enero de 2014).


Muy discretamente estuvo en México hace unos días el hombre que dirigió hasta hace cosa de un año la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.

El general David Petraeus participa en un centro de investigación, donde aprovecha sus conocimientos y sobre todo, los contactos muy sólidos que mantiene dentro del gobierno de Estados Unidos.

Petraeus es reconocido como el jefe militar cuya estrategia logró reducir dramáticamente la violencia en Iraq y Afganistán, abriendo a Estados Unidos una puerta para salir de 2 conflictos que ahogaron su política exterior. Un escándalo íntimo lo orilló a renunciar a la CIA en noviembre de 2012.

Según me confiaron asistentes, en una de sus reuniones privadas en México, Petraeus expresó su admiración por el manejo económico del país y por la aprobación de las reformas estructurales que otras administraciones largamente anhelaron.

Sin embargo, puso un "pero": la seguridad.

Dijo que en Estados Unidos nadie entendía lo que estaba pasando en México -autodefensas que se crean, secuestros que aumentan- y que no existía desde el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ninguna comunicación eficaz para explicar las cosas.

Aprovechó para quejarse de que el nuevo gobierno cerró las puertas hacia Estados Unidos que mantuvo abiertas de par en par Felipe Calderón durante su sexenio, particularmente cuando se trataban temas de seguridad.

Presentes en esa reunión, 2 personajes: Alejandro Poiré, secretario de Gobernación en la recta final del gobierno anterior, y Emilio Lozoya, actual director general de Pemex. Ninguno reviró ni hizo mayor comentario.

"¡¿Qué pasa con la seguridad?!", fue la frase emblemática del feneral Petraeus, relatan algunos de los presentes.

Por esos días, el diario más influyente en el mundo financiero internacional, The Wall Street Journal, publicó una pieza de su corresponsalía en nuestro país donde relata el secuestro en Michoacán de un ejecutivo de una poderosa minera multinacional, Arcelor-Mittal, y la torpe respuesta de las autoridades de todos los niveles de gobierno. El reportaje exhibe a México como un país donde reina la impunidad.

La pregunta del influyente militar norteamericano y el largo artículo del WSJ convergen en la misma dirección: las buenas noticias económicas para inversionistas y mercados pueden empañarse por la violencia, de poco van a servir las reformas impulsadas por el presidente Peña si el Estado mexicano no es capaz de garantizar la seguridad de quienes traten de hacer negocio con las nuevas reglas en sectores tan atractivos como energía, telecomunicaciones y financiero.

Muchos estudiosos piensan que, si hay crecimiento económico, en consecuencia baja la inseguridad. Es casi un lugar común. Ojalá la realidad mexicana no desafíe ese postulado, porque desde fuera parecen ver que, si no hay seguridad, no alcanzará el país su potencial de crecimiento económico.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 22 de enero de 2014).


Un turista oriundo de Dinamarca vino con entusiasmo a ver el folclor mexicano, y no se esperaba encontrar más que con la imagen difundida en su país de pueblos indígenas y zonas rurales perdidas entre montañas, valles y hermosas playas.

Su objetivo era conocer el famoso lago de Chapala, que tanto le habían comentado algunos amigos canadienses, que ya habían vivido en Ajijic. Desde luego que aterrizó en el aeropuerto de Guadalajara proveniente de Houston, Texas. Y con una enorme curiosidad decidió darse una vuelta por el Centro de Guadalajara.

Quedó impresionado al ver tanta belleza y más aún cuando visitó las zonas elegantes de la gran metrópoli, particularmente la de Plaza del Sol, Andares y todo su entorno.

Su visión cambió de inmediato. Su cabeza le daba vueltas. ¿Cómo era posible tanta riqueza? Se quedó estupefacto al ver tantas agencias de autos de lujo y mansiones por todos lados. No podía ser, no era el México que se imaginaba y tenía en mente. Ciertamente hay muchos pobres y la suciedad y la marginación estaban allí, pero no acababa por asimilar tantas bondades, incluso mejores que las de su propio país.

Los claroscuros de la economía mexicana llevaban a una desigualdad muy notoria.

Finalmente se fue a Ajijic, lugar que le fascinó y quedó encantado y con ganas de establecerse por algún tiempo.

Comentó a sus parientes que México no es un país pobre, es inmensamente rico, pero muy mal distribuidas sus riquezas.

Hay mucha gente que viene del extranjero y vive este mismo impacto.

Nosotros ya nos hemos acostumbrado a vivir así. Lo vemos normal y no nos afecta.

Pero creo que tienen toda la razón. Algo estamos haciendo muy mal. Dejamos que las diferencias sociales sigan incrementado dos mundos que cohabitan. El de los ricos y el de los pobres.

Finalmente sugirió que hagamos algo por detener el que los ricos se sigan haciendo más y los pobres carguen con las consecuencias.

Guillermo Dellamary
(v.pág.6-B del periódico El Informador del 9 de febrero de 2014).


En el análisis de la prensa internacional sobresale un México a distintas velocidades. Emerge ese México que se atreve a discutir sus tabúes, pero que sigue atado a problemas estructurales que chocan directamente con la agenda reformista. Hace no mucho, el "New York Times" alertó de las resistencias a las que se enfrenta Peña Nieto en su agenda reformista y las preocupaciones de un Michoacán con graves problemas de ingobernabilidad. La mirada de la prensa internacional, particularmente de estos grandes conglomerados, es de juzgar a un país que, a diferencia de Brasil, China, Turquía o la India, ha seguido la receta al pie de la letra que se acordó en el famoso Consenso de Washington. Sólo basta leer a Thomas Friedman en su columna "cómo México regresó al Juego (How Mexico got back in the game?)" para entender que hay más porras que realidades, más entusiasmo que análisis cuidadoso.

Existe, a nivel internacional, una percepción de que en México están ocurriendo cosas, que se debaten muchos aspectos torales de nuestra economía y del sistema político, en un muy breve periodo de tiempo. Educación, sistema político, petróleo, electricidad, reforma de competencia, finanzas y mercado de préstamos, telecomunicaciones, todos estos sectores han sido tocados y reformados en el último año.

Por lo menos hasta 2010 haciendo una revisión de las principales notas sobre México, se veía al México de Calderón como un país secuestrado por las bandas del crimen organizado, con una economía cerca del desastre, sobre todo en la crisis de 2009, y sin un proyecto claro de política exterior. Hasta su aparente "antiamericanismo" era explotado en su contra.

En 2010 y 2011, las opiniones sobre México comenzaban a cambiar. Tras la debacle de 6 puntos porcentuales en 2009, la economía mexicana logró un rebote de alto crecimiento en 2010. Comenzaron las hipótesis del México boyante, el "tigre" y hasta la llamada "Mexican Paradox" (la paradoja mexicana). Esa idea del Wall Street Journal de un México que a pesar de ser inseguro y con problemas de ingobernabilidad, crecía y generaba empleos. Es decir, esa paradoja que tan bien encarnaba Nuevo León. ¿Cómo podía ser que Nuevo León creciera a tasas de 8 ó 9% en 2010 y que al mismo tiempo viera un casino incendiarse con la mano del crimen organizado?

A la prensa internacional hay que analizarla con sus objetivos, limitaciones y aspiraciones. No hay tal cosa como una prensa neutral, sin ideología y completamente imparcial. Lo que premian hasta el día de hoy los medios internacionales son las aspiraciones y la "idea de país" que Peña Nieto ha sabido "vender" en el extranjero, y no los resultados ni la concreción de las reformas.

Enrique Toussaint
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 16 de febrero de 2014).


La East-West Communications Co. es una empresa especializada en el manejo de las marcas (brands) de los países. La empresa publica un índice que me parece particularmente útil porque está basado en datos duros que se prestan para el análisis objetivo.

El indicador descansa en un método sencillo, pero poderoso. Una computadora revisa los contenidos de miles de publicaciones periódicas de todo el mundo. Cada vez que detecta el nombre de un país, un programa de reconocimiento de textos evalúa el contenido del artículo para calificar si el tono del artículo es positivo o negativo.

Salimos muy mal en el citado índice. Sólo 8 países salen peor calificados que México y todos ellos enfrentan problemas extraordinariamente serios: Siria ocupa el lugar 200; Afganistán, el 199; Somalia, el 196, y Yemen, el 197. Corea del Norte, a pesar de que enfrenta una gran crisis humanitaria, está en el lugar 174; la República Bolivariana aparece en el lugar 114.

Estoy perfectamente consciente de que ningún indicador del tipo arriba citado puede capturar toda la complejidad de un entorno social y político como el que actualmente confronta México. También sé que las condiciones objetivas del país son mucho mejores que las de cualquiera de los países citados en el párrafo anterior, pero mal de muchos es consuelo de tontos. Sería irresponsable ignorar lo que dicen los datos que aporta East-West Communications; también sería necio fingir que la situación no es grave. No nos conviene que se hable mal de México en medios.

Tener mala reputación cuesta mucho al país. Mucho de lo que se está haciendo para remover obstáculos al crecimiento de la economía se quedará corto si no se mejora la imagen del país. Para colmo, las consecuencias no son sólo económicas. Para recuperar la influencia política que México tenía en el exterior, y sobre todo en América Latina, es indispensable mejorar su imagen. Como están las cosas actualmente, interlocutores que antes nos tomaban en serio y respetaban, hoy nos juzgan con una mezcla de asombro y pena.

Recuperar la reputación internacional de México no es una vanidad nacionalista. Tampoco es algo que se pueda resolver gastando millones de dólares en programas de relaciones públicas. La reputación de México mejorará cuando el mundo perciba que camina con rumbo y que su Gobierno está comprometido con la instrumentación de un conjunto creíble de políticas para modernizarlo.

Roberto Newell, economista y vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad, AC
(v.pág.2 de la sección "Negocios" del periódico Mural del 22 de mayo de 2014).


El usuario MADEDITOR05 ha hecho en Reddit una sencilla pregunta: "A quienes hayan visitado México, ¿Qué es lo más raro sobre México, y que los mexicanos encuentran normal?".

Las respuestas no se hicieron esperar, aquí están las 35 mejores:

1.- Ninguna tienda tiene cambio, NUNCA.
2.- Existe una relación amor-odio con los Estados Unidos.
3.- Aman las muestras públicas de amor y los abrazos íntimos muy, muy largos.
4.- Tienen una higiene personal MUY buena.
5.- No se moderan en el uso del gel, parece que el mínimo aceptable es medio frasco diario.
6.- Es realmente perturbador que un anciano pretenda ser un niño y se aparezca en un programa familiar cada domingo.
7.- Me sorprendió la falta de papel de baño y jabón en los lugares públicos, especialmente escuelas.
8.- Son sumamente educados, se saludan y se despiden para todo y me hacen sentir como si no tuviera educación.
9.- Las referencias a la homosexualidad abundan en su lenguaje "joto, marica, putito, etc.".
10.- Las cantinas te traen comida gratis mientras estás tomando, ¡gratis! No tienen idea lo afortunados que son, comida mexicana y cerveza mexicana es una combinación campeona.
11.- No hay café decente. Chiapas y Veracruz producen café de clase mundial y parece que todo mundo bebe Nescafé y café del Oxxo.
12.- Las botanas, las botanas son deliciosas.
13.- Me sorprendió la falta de puntualidad de todos. Si te citan a las 4 espera que la gente llegue a las 4:30 por muy temprano.
14.- Eso que te ponen en los restaurantes NO es catsup. No sé que sea pero no es catsup.
15.- Cuando fui a un baño público me pidieron dinero para entrar, cuando pagué me dieron papel de baño. No entendí lo que pasaba...
16.- La educación universitaria es muy informal, hay mucha comunicación entre alumnos y maestros.
17.- Hay dispensadores de salsa para las palomitas en los cines.
18.- Walmart tiene pasillo de licores.
19.- Todos venden algo; sea en las esquinas, afuera de sus casas o hasta en los camiones.
20.- Hay asiáticos en las tiendas y restaurantes asiáticos, pero en ningún otro lugar.
21.- Tampoco vi ningún niño no-mexicano...
22.- Todo es una excusa para hacer fiestas, y las fiestas mexicanas involucran a toda la familia.
23.- No hagan caso a lo que la televisión estadounidense dice de México. No es NADA como lo pintan.
24.- Si eres negro, acostúmbrate a ser el centro de atención en México.
25.- Le ponen limón a todo.
26.- A los mexicanos no les importan los monopolios.
27.- No parecen importarles los incendios forestales, mientras no amenacen algún pueblo.
28.- Parecen creer que una gotita de chile será suficiente para destruir a cualquier extranjero. Entonces la costumbre es advertir cada que uno se acerque a la botella de salsa con "pero pica, ¿eh?".
29.- El narco es central en todo lo que se hace en México, pero es tabú hablar de eso en público.
30.- Si no entiendes los múltiples significados de "chingar" y "pedo", buena suerte siguiendo cualquier conversación.
31.- Los mexicanos ven como inferiores a cualquier centro y sudamericano. Tampoco aguantan a los argentinos.
32.- Beben cantidades impresionantes de refresco.
33.- El racismo no es tanto problema en México. Lo que sí es un problema es el clasismo.
34.- Entre todos apoyan la economía de la gente. ¿Walmart? Jamás, vamos al tianguis.
35.- ¿Queso filadelfia en los makis? ¡¿Por qué?!

(V.diario Provincia del 12 de julio de 2014).


Para Toshifumi Murata no hay duda, la economía de México crecerá inevitablemente en el corto plazo debido principalmente a su abundancia de jóvenes, pero ni eso ni las reformas, lo liberan de lastres que entorpecerán su camino.

La banca, cuyo crédito tiene aquí una participación relativamente menor respecto a otras naciones, enfrenta 3 obstáculos localmente, advierte el director en Latinoamérica del Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ, que presume de ser el más grande de Japón.

Uno es la concentración bancaria, destacó. El 2o., la informalidad de pequeñas y medianas empresas y la dificultad para ejecutar los colaterales, aunque la reciente reforma financiera, apunta Murata, aceitará los procesos de cobro a clientes incumplidos.

Enlistó algunos factores que entorpecen el crecimiento de la economía mexicana, entre ellos, la seguridad pública, la falta de capacidad gerencial en empresas mexicanas, el costo de la energía, la escasez de proveeduría nacional, la existencia de sectores monopolizados y la falta de una clase media grande.

"En 10 años contados desde ahora, éste país crecerá y ésa es la razón por la que estamos aquí", explica mientras señala con insistencia una gráfica que detalla el bono demográfico de México.

(V.periódico El Financiero en línea del 28 de julio de 2014).


La prensa internacional dedicó espacios destacados a la información... "El País", de Madrid, por ejemplo, en su edición de ayer consigna que el viernes 25 de septiembre, los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa (que "forman desde hace décadas un colectivo muy ideologizado", apunta), habían acudido a Iguala a recaudar fondos para la marcha que pensaban realizar a la ciudad de México, a fin de conmemorar la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco. Señala que "al anochecer se dirigieron a la central de autobuses y se apoderaron de 3 vehículos: una práctica habitual y consentida por las empresas de transporte para evitar males mayores". Añade que "a la salida de la estación, en sucesivos encontronazos, fueron atacados a balazos por la policía municipal y grupos de sicarios". Subraya que "los estudiantes iban desarmados". Describe que "sobre el asfalto quedaron 6 muertos y 17 heridos". Y concluye: "La impunidad con la que actuaron los agentes, ametrallando sin contemplaciones autobuses cargados de alumnos, y la enloquecida crueldad con que se desolló y vació los ojos a una de las víctimas, destaparon el infierno que se vive en algunos estados como Guerrero, donde la autoridad presidencial es lejana y gran parte de los centros de poder locales están sometidos a los dictados de organizaciones criminales".

Jaime García Elías
(v.pág.9-A del periódico El Informador del 8 de octubre de 2014).

Ayer, en el periódico francés Le Monde, en su sección internacional, se leía en grandes letras: "En México, el caso de los 43 estudiantes desaparecidos provoca una crisis nacional". Si nos vamos a la misma sección del mismo diario del día anterior, leemos: "Veintiocho cadáveres calcinados entre los cuales aparecían algunos desmembrados en el interior de las 6 fosas cercanas a Iguala, en el estado de Guerrero". Los reportajes firmados por el corresponsal en México, Frédéric Saliba, son largos y bien documentados. "(Lo que sucedió en Iguala)... Es un crimen de Estado ejecutado en un país donde la tortura, las desapariciones y las muertes violentas se convierten en hechos cotidianos", denuncia Adolfo Gilly al periodista. El politólogo acusa que el poder federal y la clase política por "omisión" han puesto "la represión gubernamental al servicio de la violencia del crimen organizado". El 6 de octubre Le Monde ya había consignado la confesión de 2 miembros de una pandilla criminal de haber asesinado a 17 estudiantes de los 43. Tres días antes, el mismo periódico publicaba la noticia de la desaparición de 43 estudiantes. Es decir, que durante 4 días seguidos muchos franceses seguramente desayunaron con estos horrores. Con la misma frecuencia, estas mismas noticias han de haber indignado a miles de lectores de El País y de muchos diarios de otras partes del mundo. Con estas noticias, ¿quién querrá invertir en México? ¿Quién querrá venir de vacaciones? Y, ¿quién creerá en las palabras del presidente mexicano, quien cada vez que sale al extranjero describe a un país que no existe?

Guadalupe Loaeza
(v.pág.7 del periódico Mural del 9 de octubre de 2014).

Hay tanta preocupación en el gobierno federal por el caso Ayotzinapa que todos los días sesiona por la noche un "cuarto de guerra", tanto para medir el daño que está generando a escala local como en el extranjero, sobre todo por el impacto que tendrá en inversiones.

Como botón de muestra, al canciller José Antonio Meade, durante su comparecencia en el Senado, le mostraron ayer una tras otra las portadas de The Guardian, Le Monde, The New York Times, El País, O Globo y otros medios, con la noticia de la desaparición de los normalistas y las fosas de Iguala en primera plana.

Trascendió
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 10 de octubre de 2014).

Del Mexico Moment al Mexico Murder. Así podría resumirse el cambio en la percepción internacional sobre nuestro país en el corto lapso transcurrido entre la aprobación de las reformas y el estallido de violencia criminal en Iguala: del "momento de México" al "asesinato mexicano".

En la opinión pública internacional es México el lugar en donde ocurren crímenes salvajes a cargo de autoridades convertidas en criminales y que suelen operar con impunidad. Y de eso la cara visible responsable es el presidente Peña Nieto.

México tiene un problema profundo de seguridad y de podredumbre política y nadie puede ocultarlo.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 15 de octubre de 2014).


Casos como el de Iguala o de Tlatlaya, con sus desaparecidos y muertos, han adquirido ya un relieve internacional como signos de una nueva erupción de violencia relacionada con el crimen organizado y/o con su combate.

Un artículo del pasado 18 de octubre en el diario español El País lo dice de la siguiente manera: "En la telaraña de Iguala se entrecruzan todos los males que México pretendía conjurar: la violencia, la impunidad, la corrupción, la infiltración del narco en la política".

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 21 de octubre de 2014).


  1. Hay inversionistas -muchos de hecho- preocupados por la violencia e inseguridad, así como por las capacidades del Estado mexicano (concepto que incluye al poder federal y a los poderes locales), para garantizar el cumplimiento de la ley. El peor de los casos es el que tiene que ver con la violencia, pero hay muchos otros en los que se hace manifiesta la ausencia del Estado de derecho. Sin embargo, muchas empresas operan en países diversos entre los que hay diversos grados de desarrollo y niveles de cumplimiento de la ley. Esa preocupación no implica necesariamente la cesación de las inversiones o de los planes de realizarlas.
  2. Hay otros que se encuentran mucho más preocupados por temas como la corrupción y la distorsión que ella genera en los mecanismos económicos, pues por la actividad que desarrollan o la localización que tienen, son más susceptibles de ser afectadas por la corrupción que por la violencia.
  3. Unos más asumen que no vienen a ningún lecho de rosas, asumen otros problemas, y están más preocupadas por conseguir personal calificado que por construir sistemas de seguridad (pues a veces ya los tienen por su escala de operación). De hecho, hay quien considera que más que la violencia o la corrupción, a la vuelta del tiempo, lo que puede frenar las inversiones es precisamente la falta de personal con las habilidades necesarias.
  4. Una opinión más que se puede escuchar, sobre todo entre quienes visualizan el largo plazo, es que uno de los principales cuellos de botella de México puede ser la infraestructura. Perciben que el potencial de crecimiento a la vuelta de un lustro a una década es tan alto que no hay suficientes proyectos para que la infraestructura de transporte, almacenamiento, provisión de energía, capacidad de gestión, alcance para asimilar esos niveles de inversión.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 30 de octubre de 2014).


El mero, mero de la compañía Virgin, Richard Branson, dice que si no se afianza la seguridad en México nadie va a arriesgar su dinero para que se lo quede el crimen organizado y sus aliados incrustados en los distintos niveles de desgobierno.

Jairo Calixto Albarrán
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 31 de octubre de 2014).


Una de las alusiones -a mi parecer- más inteligentes, es la que escribió Moisés Naím el pasado 15 de noviembre en El País, y que tituló: "México bueno, México malo".

En pocas palabras, Naím refiere que hace poco más de 20 años el presidente Carlos Salinas de Gortari había emprendido un ambicioso proyecto de reformas que culminó con la firma del Tratado de Libre Comercio cuyo saldo, al paso de los años, resulta espectacular.

Agrega Naím:

"Sin embargo, quizá lo que más afectó a México hace 2 décadas, y que hoy está volviendo a pasar, es que las reformas que el país necesita desesperadamente se ven diluidas o descarriladas por el México malo. Este es el México asesino y criminal, corrupto y abusador, injusto y bárbaro, donde reina la impunidad y el imperio de la ley sólo existe para quienes pueden pagarlo".

Y sigue más abajo Naím:

"En cualquier otro país la gente estaría aplaudiendo a un presidente que intente hacer todo esto (las reformas). No en México. Los mexicanos no creen que su presidente esté haciendo esto por el bien del país. De nuevo piensan que las reformas sólo beneficiarán a los políticos y a los ricos".

Concluye el académico y analista:

"¿Volverán la corrupción y la criminalidad a hacer naufragar las reformas que México necesita? ¿Podrá el México bueno crear los anticuerpos que neutralicen al México malo? Estos son los momentos en que un presidente puede transformarse en un líder histórico. Hay un México bueno, que es mayoría, y que exige que el México malo sea enfrentado en forma implacable, y derrotado. Pulverizado. Está buscando quien lo haga".

No podemos dejar de aprender lecciones como las que refiere Naím.

La irrupción del EZLN y todas las secuelas que trajo en el ambiente, tenía el propósito explícito y declarado de echar para atrás el proyecto de modernización.

Los hechos violentos que se han sucedido en las últimas semanas, ya no tienen que ver con la exigencia de justicia para los normalistas de Ayotzinapa.

Ya hay una carga política explícita que busca echar por tierra el proyecto reformador. Y, como también ya se hizo explícito, también sacudir a la economía.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 19 de noviembre de 2014).


Le pregunté a Arturo Pérez Reverte sobre cómo veía el momento mexicano, él que hace 12 años publicó La Reina del Sur.

Aquí algunas de sus respuestas:

"Lo que más me entristece es que esto se veía venir. Cualquiera de nosotros, cualquier lúcido que miraba, que salía a la calle, y que veía gente que estaba con un peso, mientras en el restaurante de lujo salía a 2,000 pesos la comida, cualquiera se daría cuenta que esto no podía sostenerse. Lo triste es que todo esto se podía haber ido previendo".

Cuando le pregunto de seguridad, él me habla de desigualdad.

"No es sostenible un mundo en el que un hombre está ahí para ganarse un peso limpiando la llanta del coche y gracias patrón, mientras te mira y te dice patrón te mira con un... 'si un día tengo un 30-30 vas a ver quién es el patrón'. En México son ya generaciones que no tienen esperanza alguna. Es que aunque trabaje, estudie, mis papás se sacrifiquen, vaya a las 4 de la mañana en autobús para estudiar jamás saldré de la miseria".

"La desigualdad, ese es el punto, no se hace nada por tender un puente, por crear un intermedio en el cual haya esa movilidad, esa esperanza. Aunque sea la esperanza. No entiendo por qué no intenta el sistema tender puentes, es suicida, creo que están muy mal acostumbrados, es un siglo de mala costumbre. Esto no se para con policías ni barreras. Esto se para con sentido común, con lucidez y con pasión y con solidaridad. Palabras que estamos perdiendo no en México, sino en todo el mundo".

Y termina con una advertencia de la necesidad de seguir apostando a la educación y a la lectura.

"Porque cuando la gente estalla en la calle, lo cual es normal que estalle, cuando no hay una ideología, cuando no hay unos móviles morales o éticos que encuadren ese estallido se vuelve una revolución de rencor y revancha, no para construir, sino para destruir aquello que se odia".

Carlos Puig
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 5 de diciembre de 2014).


La preocupación por la seguridad en México ha rebasado el ámbito de las personas bien informadas, que revisan el WSJ o The Economist, y ha empezado a desbordarse al tipo de personajes que se informan sólo a través de la televisión y que no siguen al detalle las noticias.

El asunto ha dejado de ser una burbuja que tarde o temprano se va a desinflar y se ha convertido en algo más duro, más persistente.

Es poco probable que esa sea la razón principal de la depreciación del peso, pero no descarte usted que algún ingrediente ya esté influyendo.

Los propietarios extranjeros de títulos financieros en México tenían, antes de que empezara la tormenta, el equivalente a 172,000 millones de dólares aproximadamente. Esa cifra ya quedó en 160,000 millones.

Es decir, ya perdió valor su tenencia por el efecto de la depreciación de nuestra moneda.

Ese comportamiento, que en su mayor parte se deriva de hechos ajenos a la dinámica interna del país, hace voltear los ojos hacia adentro de México pues a nadie le gusta perder, como les ha pasado a los inversionistas foráneos.

Como es poco probable que en el corto plazo la situación financiera mejore dramáticamente, entonces más le valdría al gobierno tener respuestas con efecto de inmediato.

Se requieren acciones que le digan a los inversionistas que ahora ya están preguntando, que el Estado mexicano tiene capacidad para garantizar la seguridad jurídica y física de los que viven o tienen presencia en México.

No es que la tribuna pida sangre, lo que se requiere son acciones concretas que cambien las expectativas de extranjeros y mexicanos.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 11 de diciembre de 2014).


El prof.Luigi Ziliani, en 1928, hizo un viaje a México desde Italia para ver cómo él veía las cosas en esta tierra. Dentro de sus relatos del viaje que cuenta, en un libro publicado en 1929 por la editorial de Bergamo con el título Tres meses en el México mártir, desde que vio a los primeros típicos mexicanos le impresionó mucho verlos con su gran sombrero, su atuendo blanco y un cinturón para guardar una enorme pistola. Pero eso sí, de un culto por la gran hospitalidad, que no se le compara a ningún otro lugar. Con un idioma suave, cantado y con muchas palabras en diminutivo. En general, sintió a la gente muy respetuosa, desde el bolero, el que cocina, el personal doméstico y, en fin, a todas las personas que prestan un servicio. A Luigi, también le impresionó que a los sacerdotes les hablaran con mucho respeto y de una manera especial como: "Venerable ministro de Dios, que yo tengo como padre".

Pronto descubrió que en nuestra historia hay algo especial: "En 50 años ha habido 72 golpes de estado con 36 constituciones. En 100 años han tenido 50 presidentes y no han durado en el mandato porque, o los han derrocado con violencia o han terminado por ser fusilados. Algunos han tenido que renunciar para salvar su piel. México se asemeja un poco a los Balcanes, tristemente reconocidos por hacer insurrecciones en serie. Son famosos por practicar el deporte de las revueltas. Actúan acorde a su tierra volcánica".

Y agrega Ziliani: "Como se ve en la historia del reciente siglo en México, ha existido siempre un tiempo ciclónico, el barómetro no ha marcado casi nunca un tiempo sereno, estable y constante".

Hoy en día, seguimos siendo vistos como un país de contrastes, bellas playas, grandes ciudades, pero mucha pobreza y violencia.

Guillermo Dellamary
(v.pág.9-A del periódico El Informador del 18 de diciembre de 2014).

El estudio de Sandra Ley, investigadora adscrita a las universidades de Duke y Notredame en Estados Unidos, "Violencia y participación ciudadana en México: de las urnas a las calles", difundido recientemente en México por el Centro Woodrow Wilson con sede en Washington, señala que a partir del año 2000 en México se incrementó la protesta, la participación social en las calles, pero ha perdido fuerza la participación electoral. "Mientras que la violencia criminal y la victimización deprimen la participación en los procesos electorales, también estimula la participación en protestas. Por tanto, aún cuando la violencia puede reducir las oportunidades de rendición de cuentas a través de la vía electoral, los mecanismos para la rendición de cuentas en la sociedad permanecen viables y disponibles para colocar nuevos temas en la agenda pública".

Diego Petersen Farah
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 19 de enero de 2015).

Me indigna cómo a la gente le gusta hablar sin saber. Ojo, que no critico la libertad de expresión ni muchísimo menos, pero no puedo entender cuándo al listo de turno se le llena la boca de mentiras debidas a su ignorancia y encima se cree que tiene razón. A ver, tío, que si no sabes de algo, no lo demuestres delante de alguien que sí. Y últimamente me he encontrado a muchos dispuestos a opinar de México sin haber puesto un pie en el país. Pues aquí estoy yo para desmontar todos los prejuicios y miedos que os impiden descubrir por vosotros mismos el país que más cosas me ha enseñado en la vida, por delante de todos los años de colegio, carrera y trabajo. Esta es mi lista de falsos prejuicios que se desmontan cuando vienes a México:

  1. Es un país peligroso. Mucha casualidad me parece vivir casi 2 años en él y no haber visto ni de lejos ningún tipo de suceso peligroso. O tengo mucha suerte o a la gente solo le gusta exagerar. A ver, tiene muchos problemas, de hecho la mayoría de ellos internos, como el conflicto con los narcotraficantes, una guerra que se ha cobrado demasiadas muertes. Pero no es como que vayas a viajar por México y te lo vayas a encontrar, o como que no puedas volver sola a casa. El miedo es libre, y hay que ser precavido, que no soy una loca, pero dejar que ideas impuestas por otros dominen tu vida considero que es una soberana estupidez. Si ni siquiera tenemos libertad para decidir por nosotros mismos si una cosa es así o asá, ¿qué nos queda?
  2. Es pobre. Visita las grandes ciudades de México y luego dime, porque igual es París la que te parece pobre. Lo que hay en México es desigualdad, y mucha, pero no te sientas Robin Hood por invitar a alguien a unas cervezas, porque aunque tu poder adquisitivo sea mayor no quiere decir que la gente sea pobre. Además, que te encontrarás con que los mexicanos son anfitriones de lujo y seguramente te hagan sentir vergüenza por la cantidad de cosas que hagan por ti y que tú nunca harías por ellos. Así que de pobres, nada. Y menos de espíritu.
  3. Se comen burritos. Bueno, al menos en el norte esto es cierto. Ah, y además no son burritos como tú los imaginas. De hecho, ese tipo de comida (Tex-Mex) es la que se come en EEUU como mexicana, pero ni existe en México. Ya digo yo que nos gusta mucho hablar sin saber...
  4. Los mexicanos son solo pequeños y morenos. A ver, que los hay, sí. Que yo, que mido 1,52 metros escasos, me siento normal en México, también. Pero que hay gente alta por supuesto, claro que depende un poco de sus orígenes y ancestros. Los mayas (y sus descendientes actuales) son bastante chiquitillos, pero hay de todo. Igual como lo de los rubios. A ver, no es que sean mayoritarios, pero de que hay, hay.
  5. Hablan como tú los imitas (creyendo que los imitas bien). Ehh... será que somos mucho de imitar. Que nos venimos arriba en seguida y nos creemos Carlos Latre en un momento. Pero de verdad que, o eres semi-profesional, o cualquier mexicano se sentirá bastante ofendido con la imitación y con razón. Aunque no lo creas, exageramos mucho el acento, y lo hacemos parecido al norteño (bueno, lo que más se le parece es eso), pero nos quedamos muy lejos de abarcar a todas las variantes del país.
  6. México no es un país extenso. No sé si solo es cosa de españoles, el caso es que llegamos a México y nos pensamos que esto debe de ser más o menos, de norte a sur, como de Irún a Tarifa. Unos 1000 Km, 1000 y algo a lo sumo. Jajaja y más jajaja. México tiene una extensión aproximada de norte a sur de 5000 km. Así que ríete tú de ir a ver el equivalente a Santander si aterrizas en Alicante. Porque ni aterrizando en Madrid. Vamos, que para conocer el país entero, yo creo que mínimo hay que venir 2 meses y pegarte unas palizas de viajes que pa qué.
  7. Los mexicanos van en burro, tienen sombrero y se duermen al lado de un cáctus. Creo que esta idea es más gringa que otra cosa, pero por si a alguien se le había ocurrido, le recomiendo visitar DF. Venga de donde venga, creo que no se atreverá nunca más a soltar semejantes estupideces por la boca.
  8. Conocer Cancún es conocer México. No lo puedes oír, pero no es que me ría, es que no paro de reír (y bueno, ya los que dicen que Cancún es peligroso... igual es que tenemos un concepto diferente de lo que es peligro y conocer algo). Igual que ir a Sevilla no es conocer España, o ir a París conocer Francia, pero encima elevado a la enésima potencia, teniendo en cuenta que cualquier ciudad, pueblo o región mexicana no solo no tiene nada que ver con Cancún, sino que en muchas ocasiones será muy diferente en función del estado en el que se localicen.
  9. En México solo hay mariachis. Al igual que en España no nos pasamos el día bailando sevillanas (de hecho vete al norte, a ver si ves algo similar), es una parte del folklore de una parte del país. Pero relacionar un país entero a una parte tan pequeña de todo lo que engloba su cultura es más que pobre. Igual que si no eres de Sevilla o alrededores no te gusta que te venga un extranjero pidiendo que te pongas el vestido de folclórica, no vayas tú haciendo lo mismo.

Puede que no sea México un país que te atraiga, o puede que tus prejuicios sean sobre otros lugares. En todos los casos, los prejuicios muestran 2 cosas: miedo e ignorancia. A mi juicio, 2 de las peores lacras del ser humano, que provocan otras peores, como racismo, intolerancia, fanatismo, discriminación, etc. Y cuidado, si empiezas con aquello de "y yo no soy racista/intolerante/etc." porque entonces seguramente lo seas, y no quieras.

"No es mi culpa" pensarás. Cierto. No es tu culpa que hayas nacido sin tener que preocuparte qué llevarte a la boca mañana. Pero no pienses que no es tu responsabilidad, porque tu iPhone o tu iPad están hechos de materiales que se extraen de países (digamos "pobres"), donde no existe una legislación en cuanto a la seguridad en una mina, o donde se trafica con esos materiales (incluso niños soldado) o donde se explota laboralmente a niños y adultos. Mismamente tu ropa se fabrica en esos países. Así que como parte final de la cadena, es un problema que te pertenece, por mucho que la sociedad de consumo te haga mirar para otro lado.

Cada día vivimos más cómodos en nuestro sofá, escuchando miles de noticias horribles que no logran sacudir nuestra conciencia más que por unos minutos. "Pobres niñas nigerianas" y cambiamos de canal, no sea que nos vayamos a perder tal o cual concurso. No digo que dejes tu vida plantada en el salón y te vayas a hacer misiones, pero por lo menos, ya que vida no hay más que una, aprovéchala y no dejes que los miedos decidan por ti. No dejes que los miedos te impidan ver que, fuera de Europa, EEUU, Canadá y Australia, la mayor parte de la población mundial vive unas realidades muy diferentes. Que tú has sido -según la sociedad- un privilegiado por nacer en países del llamado 1er. mundo, y el éxito en la vida lo alcanzarás si consigues un trabajo estable, una casa, un coche y cuanta tontería se te antoje. No te confundas. En realidad estás siendo parte de un sistema de opresores y oprimidos, de países ricos y países pobres, de países donde ponen vallas con cuchillas, no sea que otros quieran un pedazo del pastel, que es sólo para unos pocos, y países donde sólo ven salida en superarlas. No cierres tus ojos al mundo creyendo todo lo que te cuentan porque afuera de tus comodidades, lejos de tu salón y de tu tele plana de no sé cuántas pulgadas, hay muchas realidades, y quizás algún día te des cuenta de que no eres feliz coleccionando cosas, y que todos esos miedos que te impidieron ver el mundo real te impedirán ser feliz siempre.

Karen Gonzalez
(v.Mochileros.com.mx del 9 de febrero de 2015).

Lo único que faltaba: que el Papa tenga que disculparse con los mexicanos... y que, si no es mucho pedir, a manera de reparación del daño, se sirva -en alguna alocución pública, de preferencia-, "reconocer los esfuerzos" que su gobierno ha realizado para hacer frente al narcotráfico y a todas sus derivaciones.

Como es público y notorio, la cancillería mexicana puso el grito en el cielo (puestos a ser objetivos, fue lo único que le faltó hacer) porque el Papa, en un correo electrónico que remitió a un amigo suyo (Gustavo Vera), legislador en Buenos Aires, le recomendó tomar medidas para "evitar la mexicanización" de Argentina. El pontífice aludía a la criminalidad vinculada con el narcotráfico, que tiende a crecer en Argentina... y, sin decirlo, a episodios, como la matanza de normalistas de Ayotzinapa, también emparentada con ese fenómeno, que ha puesto a México -para mal- bajo la mirada de todo el mundo.

Ni el nuncio Christophe Pierre ni los obispos mexicanos que se han entrevistado con el Papa Francisco en los 2 años que llega como jefe de la Iglesia, le advirtieron, por lo visto, la justa fama de los mexicanos, de ser "como los jarritos de Tonalá": bonitos (consignémoslo así a beneficio de inventario) y sentidos. Que el mexicano entrega fácilmente el corazón y proclama a voz en cuello consignas como "Juan Pablo, hermano, ya eres mexicano", si se le demuestra efecto, respeto y admiración. ¡Ah, pero si no...!

El complejo de "Masiosare" (por aquello de "Más si osare un extraño enemigo...", etc.) afloró en cuanto se supo que Su Santidad osó tocar, así fuera con el pétalo de una rosa, la quintaesencia de la mexicanidad. Así, lejos de interpretar el incidente como síntoma de que la imagen que México proyecta al mundo no concuerda con la del país ordenado, pujante y civilizado que se trata de vender, ni como una sentida y afectuosa llamada de atención, se reaccionó, según el texto de la cancillería, "con tristeza y preocupación".

Por lo demás, no es la 1a. vez que las autoridades, en México, demuestran más malestar por la imagen que, a partir de hechos nada honrosos, se tiene del país, que afán por corregirla.

Jaime García Elías
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 25 de febrero de 2015).

Jamás creí que llegara este día: México se ha convertido en un referente internacional del estado disfuncional, violento, incapaz de imponer la ley, sin respuestas institucionales. Las expresiones del Papa Francisco son las más graves de la serie, pero no las únicas, desafortunadamente. El presidente de Uruguay, José Mujica, ya nos había calificado de estado fallido: "Los poderes públicos en México están carcomidos", fue la expresión que utilizó. Después enmendó la plana, ante el reclamo que le hicieron nuestras autoridades. A Evo Morales, el presidente de Bolivia, ya se le hizo costumbre usarnos de ejemplo para ilustrar un gobierno que no funciona. El empresario inmobiliario Donald Trump pidió abiertamente a los empresarios internacionales que no hagan negocios en México porque nuestras cortes lo están estafando. Le pareció excesivo que González Iñárritu subiera tantas veces al estrado a recoger los Oscar de la Academia por tratarse de un mexicano. Lo juzga por su nacionalidad, no por su calidad cinematográfica. Bajo esa visión, lo que está diciendo es que si es mexicano, su trabajo tiene que ser necesariamente malo, ni modo que un país así pueda generar talentos como el creador de "Birdman". Esta es la lógica: el que hizo la película es el malo de la película.

Sin embargo, las expresiones del Papa se cuecen aparte, deben meditarse de manera especial. No sólo porque sus mensajes son más escuchados que los de Mujica o los de Trump, sino por el contexto que les dio origen. Francisco reveló lo que realmente piensa en una carta privada a un amigo en su natal Buenos Aires, advirtiéndole que todavía están a tiempo de que Argentina no "se mexicanice". En términos bíblicos eso debe equivaler a que Argentina se vaya al Infierno. En la misiva le revela a su colega argentino que los obispos y cardenales mexicanos le han contado lo que ocurre en México y es simplemente un escenario de terror. Normalmente, por su contacto con los fieles, los curas son gente bien enterada.

Más allá de enviar notas de protesta a El Vaticano, lamentando los comentarios del Papa, debemos tomar conciencia de que en el mundo se está perfilando la tendencia de vernos como un fracaso, como un país peligroso y sin orden institucional. Esto es muy delicado para la psicología colectiva, para el orgullo nacional, para la imagen del país, para la aceptación de nuestros productos, para atraer inversiones y turistas. De manera parecida a como los capitalinos o los tapatíos vemos a Tamaulipas o a Guerrero, los extranjeros miran a México en su conjunto. Pocos mexicanos se animan a invertir en Michoacán, lo mismo que pocos extranjeros se animan a jugársela en México.

Siempre existe la opción retórica de preguntar: ¿estamos mal comparados con quién? ¿Con Somalia, con Honduras o con Afganistán? En todo caso, me parecería mejor opción que estuviésemos un poquito peor que Austria o Canadá y no mucho mejor que Sudán o que Haití. Esta no es la respuesta.

Colocarnos en una postura defensiva, instruyendo a los voceros gubernamentales a exigir disculpas cada vez que haya expresiones negativas hacia México no va a cambiar nuestra imagen y mucho menos nuestra realidad. Algo muy serio está pasando en nuestro país para que el mundo cada vez nos vea más bajo esta mirada negativa. Esta es la señal que recibimos. A nosotros nos corresponde acusar recibo o seguir creyendo que son campañas de gente perversa que solamente quiere perjudicar nuestra reputación.

Enrique Berruga Filloy
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 26 de febrero de 2015).

México está en crisis. México no está en crisis. Ambas expresiones son correctas.

A pesar del colapso en el precio del crudo, la economía es estable y crece, acaso con lentitud. El presidente Enrique Peña Nieto, quien visitó esta semana Reino Unido, ha impulsado reformas relevantes que deberían detonar el crecimiento.

Sin embargo, México también está pasmado. La corrupción y la ausencia de estado de derecho han reventado la paciencia del país. La presunta muerte de 43 estudiantes a manos de una banda ligada a policías locales, así como diversos escándalos, como una casa propiedad de la primera dama que fue construida por un contratista favorecido por el gobierno, le han echado sal a la herida. Estos incidentes son síntomas de un malestar que antecede a la actual administración, no la causa. Sin embargo, se han manejado pobremente.

Pero no se trata de soslayar los logros de Peña Nieto. Su gobierno ha impulsado reformas revolucionarias que podrían conseguir que México se separe del grupo de países similares. Los oligopolios de las telecomunicaciones se han reventado y se cerraron huecos en imposiciones corporativas. El monopolio estatal en energía permite la inversión privada por primera vez en casi 80 años. Este cambio histórico, eventualmente, impulsará la decadente producción actual y rebajará el costo energético para los negocios y los hogares. Con eso, más su compromiso con el libre comercio, así como su economía diversificada -más integrada a las cadenas de abastecimiento global-, México luce mejor ubicado estratégicamente para el siglo 21.

Sin embargo, las reformas económicas son apenas la mitad de lo que México necesita. Si ha de prosperar, es más urgente reconstruir el estado de derecho. Cada negocio mexicano, y muchos extranjeros, a menudo sufren por "la mordida". La corrupción y la extorsión que tiñen la vida diaria son el problema real de México, no tanto el crimen organizado, sino el crimen desorganizado que se ceba en las podridas instituciones.

Como dijo Luis Videgaray, el secretario de Hacienda: resolver esos problemas equivale a "10 reformas energéticas". Pero, ¿cómo? Y, ¿es el Presidente, cuyo Partido Revolucionario Institucional fue una vez sinónimo de corrupción, un encargado creíble?

Peña Nieto ha lanzado varias iniciativas que aumentan los poderes auditores del Estado y creó un zar antisobornos. El tiempo dirá qué tan efectivos son. Mientras tanto, la mayor tarea es enorme. Reentrenar los cuerpos policiales para que sean agentes del Estado en que los ciudadanos puedan confiar, más que temer es una labor que tomará generaciones. Pero dicho trabajo debe comenzar ahora si se quieren éxitos en las otras reformas. La alternativa sería un país azotado por la violencia, por los grupos políticos facciosos y por el capitalismo amafiado. Eso es relevante para México y para el resto del mundo, en especial Estados Unidos.

México tiene el potencial de acceder a un futuro brillante, pero la tendrá difícil mientras sus reformas económicas no se completen. Sin estado de derecho y un gobierno limpio poco cambiará.

Sindicado por Financial Times
(v.pág.27 del periódico Milenio Jalisco del 6 de marzo de 2015).


Ignora todas las cosas que te han dicho de México. Obviamente, Australia es más seguro que México, pero no es realmente como lo pintan. Así que les diría que ignoren todo lo que les han dicho y sólo salgan a la calle y disfruten todo lo que puedan encontrar, porque es increíble.

Amber Perry, estudiante australiana de intercambio
(v.pág.2 del suplemento "OCIO" del periódico Milenio Jalisco del 3 de abril de 2015).


Hace poco alguien contaba una anécdota sobre la corrupción. Esta persona ha representado a México en cargos diplomáticos. Harta como estaba de que señalaran a nuestro país como un lugar de corrupción, en una plática reprochó a su interlocutor, un europeo, la doble moral de países desarrollados, donde hay empresas que, como es sabido, incluso apartan una partida para untar la mano de gobiernos o gestores extranjeros.

"Me dejaron callada", comentaba esa diplomática. "Sí, hay empresas donde existe lo que dices; nadie está orgulloso al respecto", reconoció el europeo, quien agregó: "pero cuando se descubre un caso que involucra eso u otra falta de corrupción, se castiga severamente".

Salvador Camarena
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 11 de mayo de 2015).


El legislador republicano Jason Chaffetz, presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dijo en una colaboración especial para el diario Herald de Utah que México es el lugar "más violento, brutal y sin ley que existe en este momento en el mundo".

Chaffetz indica que esta brutalidad y violencia no está a medio mundo de distancia, en referencia al Medio Oriente, sino justo al lado de Estados Unidos. Su texto lo tituló: "No nos equivoquemos: México está en crisis".

"Desde que la guerra del narcotráfico en México comenzó a escalar en 2006, más de 100,000 residentes mexicanos han sido asesinados o han desaparecido según el Consejo Asesor de Seguridad de Ultramar del Departamento de Estado. El secuestro, la trata de personas, el desmembramiento brutal y la visualización de las víctimas de asesinato es demasiado común. Estos incidentes están ocurriendo literalmente al otro lado del río de las principales ciudades de Estados Unidos", escribió el legislador.

El legislador de Utah asegura que el gobierno y la prensa estadounidense han sido capaces, en gran medida, de ignorar la difícil situación de "nuestro amigo, aliado, y el 3er. mayor socio comercial, mientras que la barbarie se ha limitado principalmente a la gente de México", y "esto no debe ser tolerado", dice.

Chaffetz describe el contenido de la carta que le envío al secretario de Estado, John Kerry, a principios de este mes, en el que junto a su colega demócrata de Texas, Filemón Vela, le piden respuestas directas a sus preguntas sobre si la actual administración de Barack Obama es capaz de proteger a su personal diplomático en México.

En la misiva, los legisladores también le preguntan a Kerry si es correcta su decisión de mantener abiertos los consulados estadounidenses en México, y si la administración de Obama ha considerado eliminar el pago de "peligro" para los diplomáticos destinados en la región.

"Un México estable y económicamente vibrante es en el mejor interés de Estados Unidos. Queremos que nuestros vecinos puedan criar y mantener a sus familias en México de manera segura. Queremos que nuestro socio comercial sea productivo y próspero. Y queremos ver paralizados a los carteles de la droga que asolan México", dice Chaffetz en su columna de opinión.

El legislador republicano dice también que el actual gobierno de Estados Unidos "ha hecho muy poco para hacer frente a una amenaza que ahora se derrama a través de nuestras fronteras".

"Por desgracia, han estado más interesados en restar importancia a la amenaza, mientras venden a los estadounidenses una posible amnistía, que en tomar medidas enérgicas contra una amenaza clara y presente para nuestra seguridad nacional. Sin consecuencias para la violencia, los delincuentes se han vuelto aún más descarados y esto crea condiciones excepcionalmente peligrosas para nuestro personal que viven o trabajan en la región".

Chaffetz también recuerda que la semana pasada un helicóptero de la Oficina de Aduanas y Patrulla Fronteriza fue obligado a aterrizar luego de que le hubieran disparado desde el lado mexicano de la frontera, cerca de Laredo, Texas.

El legislador indica que ha visitado el sitio y habló con el personal de Aduanas y Patrulla Fronteriza "que valientemente se enfrentan a la creciente violencia día tras día, con hechos que son alarmantes".

"En ciertas partes de México, los carteles intimidan a los medios de comunicación de forma rutinaria, a los funcionarios electos y a la aplicación de la ley, así como a los testigos de sus crímenes atroces. Las advertencias de viaje del Departamento de Estado para la región son alarmantes. Los secuestros aumentaron en un 20% en un año, además de los robos de vehículos, homicidios y tiroteos. El Departamento de Estado advierte que no hay rutas de carretera a través del estado fronterizo de Tamaulipas que se consideren seguras. Y justo al otro lado de la frontera de Laredo, la ciudad de Nuevo Laredo ya ni siquiera tiene una fuerza policial desde que el jefe de la policía y sus hermanos fueron asesinados en 2013", dice Chaffetz.

El legislador republicano de Utah se pregunta cómo el gobierno de Obama ha respondido al ataque directo de la semana pasada (en referencia a los disparos contra el helicóptero estadounidense).

"Lo tomaron con calma. Tiraron sin nuevos recursos en la zona. Era como si estuvieran más preocupados por la óptica de la política que por la seguridad nacional. ¿Qué deberían haber hecho? Deberían haber cerrado ese corredor después del ataque y reasignado otros 100 agentes para detener incursiones en ese sector. Podrían hacerlo, si tuvieran la voluntad. Podrían cerrar consulados en Nuevo Laredo, Matamoros, y Guadalajara, donde nuestro personal no puede navegar con seguridad fuera de un radio pequeño. No hicieron nada de eso".

Chaffetz pide que cuando se le dispare a un estadounidense tiene que haber consecuencias y que Estados Unidos tiene la obligación de apoyar el esfuerzo mexicano, "nuestros aliados" dice, para contener la violencia justo en la frontera.

"He tomado una posición de rechazo muy duro a una amnistía. Quiero bloquear la frontera y eliminar las recompensas e incentivos que atraen a la inmigración ilegal. Pero cuando se trata de la lucha contra el crimen organizado que está impulsado por nuestro propio mercado de la droga, que se ejecuta a través de nuestras propias ciudades, y pone en peligro nuestra propia seguridad, estamos obligados a actuar", dice el legislador en su columna de opinión.

"Hago un llamado a la administración de Obama a tomar en serio esta amenaza. Dile al pueblo estadounidense la verdad. Y vamos a trabajar juntos para ayudar a México de que se ayude a sí mismo".

La respuesta desde Texas fue dura.

"Por deferencia a la soberanía de México, hemos dado tiempo al gobierno mexicano a controlar eficazmente la violencia en [la ciudad de] Matamoros y [en el estado de] Tamaulipas. Esos esfuerzos han fracasado en gran medida", dijo el congresista demócrata Filemón Vela.

Los demócratas son usualmente suaves en sus palabras con México. Pero esta vez no fue así. Filemón Vela no es un congresista más: es texano, y además miembro del Comité de Seguridad Nacional.

(V.Sin Embargo del 23 de junio de 2015).


Donald Trump es un asno. No hay que engordarles el caldo a los ignorantes escribiendo columnas sobre ellos. Está buscando los reflectores y no hay que dárselos. Eso me han dicho varios amigos, ante mi furia por los comentarios de Trump respecto a México y los migrantes mexicanos. A pesar de que entiendo el punto, considero que es importante explicar el contexto en el cual el señor Trump grita a los 4 vientos que los mexicanos son unos rateros y violadores.

Lamentablemente, a pesar de que la opinión que expresa Trump no es generalizada, sus ideas tienen eco en la ultraderecha de EU, la cual considera que el país se encuentra en una grave crisis y que la culpa la tiene gente como el presidente Barack Obama, un negro, y los mexicanos que llegan al país "con sus drogas y sus problemas". Absurdo sí, pero peligroso también.

Trump no es un candidato independiente, sino un candidato del Partido Republicano. Seguramente muchos en el partido se pusieron a temblar ante los comentarios de Trump dada la importancia del voto latino, pero tampoco lo condenaron públicamente. Trump tiene cero posibilidades de ganar la nominación republicana; se le considera demasiado radical y se encuentra muy abajo en las encuestas al interior de su partido. Sin embargo, el discurso de intolerancia no es ajeno a su partido.

El tema migratorio será clave en la elección presidencial de 2016 y el voto latino será determinante. En la pasada elección, Barack Obama recibió 71% del voto hispano. Hablar mal de los mexicanos es la receta perfecta para darle un balazo en el pie al Partido Republicano. Adelante, señor Trump.

Amy Glover, directora de McLarty Associates
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de junio de 2015).


2a. fuga de Joaquín "El Chapo" Guzmán de otra de las cárceles dizque "de máxima seguridad" que se han construido en el país para librar a la sociedad de las fechorías de los delincuentes más connotados...

El oprobio fue evidente. La prensa internacional se ensañó con "el sistema" político, judicial y penitenciario de un país en que la cizaña del narcotráfico ha crecido brutalmente y se ha ramificado de manera exponencial de unos años a esta parte. Dicho sistema fue burlado nuevamente, en buena medida por la escandalosa ineficacia de sus mecanismos y la incompetencia de los encargados de manejarlos (la noticia fue pretexto para que los medios recordaran que la impunidad alcanza niveles de "al menos 98%" de los delitos que se cometen en el país), pero principalmente, en el caso, por la complicidad y los sofisticados, probados, impecablemente aceitados mecanismos de corrupción que necesariamente se activaron y que funcionaron como maquinaria de relojería para que la fuga se produjera.

A nivel nacional, las reacciones que la noticia generó pasaron rápidamente de la incredulidad inicial a la sorpresa y de ahí a la burla, sin pasar por la indignación: los mexicanos ya han visto esa película demasiadas veces.

Jaime García Elías
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 14 de julio de 2015).

El peje y quienes comparten su nacionalismo en materia de la cacareada privatización de la explotación energética pensaban que los extranjeros se echarían sobre esos bienes, lo que yo nunca he creído a pesar de que los consorcios extranjeros son lo que sigue debajo de hijos del 7 de espadas, ponga usted los calificativos que le gusten pero, si bien son ambiciosos y ruines no son tontos y para asociarse con nosotros se necesita algo más que valor.

La credibilidad del país, hablando en serio, está del perrazo no hay ningún país o entidad mundial que tenga fe en lo que el gobierno pacte, a pesar de que el gobierno es el máximo usuario de los comerciales, nadie se anuncia como él, aunque nadie le crea, o usted si fuera extranjero metería su dinero para asociarse con PEMEX (considerada como una de las empresas más corruptas del mundo) y quedar en las impolutas manos del inefable sindicato petrolero en sus múltiples tentáculos, yo la verdad no lo creo.

Carlos Enrigue
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 19 de julio de 2015).

Don Trump desde hace semanas llena periódicos, noticieros televisivos y todas las redes sociales, no sólo por su avance hacia la candidatura presidencial republicana o por sus declaraciones sobre todo tipo de asuntos, sino particularmente por su postura frente a los mexicanos en general y los migrantes en particular.

Cuantos se han sentido ofendidos por sus afirmaciones han reaccionado de diversas formas acudiendo a tales o cuales medidas de "castigo". Y todo por decir lo que piensa y lo que seguramente piensan muchos, lo mismo en Estados Unidos que hasta en el mismo México, acerca de los propios compatriotas y de los migrantes. Claro que don Donald no solamente habla, también propone, gesticula, manotea, salpica, irrita y amenaza, y sí, como que la trae con los paisanos; oyéndolo pareciera que este señor vio películas mexicanas como "La ley de Herodes", "Todo el poder", "El infierno" o "La dictadura perfecta", y que además él sí se las tomó en serio, tan en serio que decidió generalizarlas llegando a la rápida conclusión de que en este país todo mundo es tal y como aparece en las mencionadas películas.

También es muy posible que don Donald haya seguido de cerca lo que los medios informaron sobre tales o cuales casas de funcionarios de muy alto nivel, haya igualmente advertido con mayor agudeza lo que significó la decisión de la Suprema Corte en torno al caso de la señora Florence, la exoneración del hermano incómodo de don Carlos, y la asombrosa facilidad con la que los capos de ayer y de ahora pueden escapar de los penales de alta seguridad. En una de esas hasta tiene información reservada del modo en que México trata a los migrantes que intentan entrar a nuestro país por la frontera Sur, sea para permitirles montarse a "la bestia", sea para ignorar las vejaciones que sufren. En pocas palabras, todo indica que buena parte del material que el precandidato güero tiene acerca de México y sus habitantes, aquí mismo se produce en películas, documentales, periódicos y conductas, es como si en el fondo coincidiéramos.

Armando González Escoto
(v.pág.4-B del periódico El Informador del 20 de septiembre de 2015).

México es el tema principal de la portada de The Economist esta semana. El título "The Two Mexicos and the lessons for development", refiere claramente a la desigualdad que tenemos en el país, exitoso y atrasado al mismo tiempo.

The Economist usa el ejemplo mexicano para señalar que la buena política macroeconómica y las reformas no son suficientes para terminar con el contraste entre el éxito económico y el atraso.

Y, sobre esa base plantea 3 lecciones.

La 1a. es la centralidad de la urbanización. Mientras un porcentaje significativo de la gente viva en el campo, será muy difícil ofrecer educación, empleo productivo y tecnología a la gente. Claro, las ciudades producen problemas también, pero se requiere la vida urbana para articular el desarrollo.

La 2a. lección es la necesidad de la infraestructura. Sin modernas redes de comunicación, transporte, logística, las posibilidades de desarrollo y de eliminación de la desigualdad, se limitan.

La 3a. lección es la necesidad de formalizar. The Economist ubica a la informalidad como el eje que articula la ausencia de confianza en la ley y las instituciones. Reducirla no es otra cosa que establecer el Estado de Derecho, con todas sus implicaciones.

La conclusión que el editorial de la revista ofrece me parece revelador. Dice:

"Aun los más audaces reformadores no podrían resolver rápidamente todos estos problemas. Este es el menos alentador mensaje de 'los dos Méxicos': para la mayoría de los países, el camino a la prosperidad es duro y prolongado".

"Pero los éxitos de México también demuestran que existe. Aun si los avances deben ser medidos en décadas, la perseverancia eventualmente ofrecerá recompensas".

En otras palabras, es una ilusión pensar en la posibilidad de obtener resultados rápidos aun de las políticas correctas.

Los procesos que cambian a profundidad a las sociedades y a la economía toman tiempo, por lo que es necesario tener la paciencia y persistencia para perseverar en ellos. La revista arranca el artículo citando irónicamente al exprimer ministro inglés, Gordon Brown: "En el establecimiento del Estado de Derecho, los primeros 5 siglos son los más difíciles". Tal vez no sean siglos, pero los resultados que cuentan, tardan en madurar.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 21 de septiembre de 2015).

¿Qué tan difícil es para un japonés convivir con personas que nunca llegan a tiempo a una cita, que no dignifican el trabajo, que toman lo que no es suyo o sobornan? Adaptarse a la idiosincrasia mexicana representa una sacudida cultural para un nipón que por azares del destino llega a vivir a este país. Aunque también hay virtudes que los orientales aprecian de los mexicanos, como su amabilidad, su optimismo y su fuerte arraigo a la familia.

Todos estos aspectos forman parte del estudio "¿Inadaptación? Las voces de los japoneses en Guadalajara", que realizó Takako Nakasone, profesora del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la UdeG, oriunda de Okinawa, Japón, pero que vive en México desde hace más de una década.

Nakasone entrevistó a 35 japoneses que radican en Guadalajara, 24 mujeres y 11 hombres, para conocer cuáles son las manifestaciones de adaptación transcultural de estos residentes, utilizando el modelo de aculturación de Berry.

"En México nadie llega puntual a una cita", le dijo una de las entrevistadas a la doctora Nakazone. Eso significó un choque cultural tremendo, pero con el tiempo no le quedó más que entender que así era en estas tierras. En contraste, cuando hace cita con otros japoneses que viven aquí, sigue mostrando el respeto que merece a llegar a la hora acordada.

Otro de los choques culturales que los entrevistados relataron a la doctora Nakasone, surge cuando las madres japonesas se enteran de cómo sus hijos terminan el ciclo escolar con un solo lápiz de color en la caja, porque en la escuela sus compañeritos mexicanos los "toman prestados" para jamás regresarlos. Eso nunca ocurriría en Japón. Otro ejemplo es el abuso que el mexicano hace del insulto y el sarcasmo a la menor provocación, lo cual para los orientales jamás podrá ser asimilado como una simple broma.

Otro elemento que los japoneses no pueden comprender es que el mexicano jamás se disculpa. Es más, ni siquiera acepta sus fallas: "Si a un japonés se le cayó un vaso y se rompe, dice perdón, reconociendo su error, pero los mexicanos sólo dicen se me cayó. Porque piensan que fue un accidente que no tiene nada que ver con ellos. Me suena a que ellos le están echando la culpa al vaso", contó Nakazone al citar a una de sus entrevistadas, lo cual causó carcajadas de los presentes en la plática.

La investigadora afirma que los mexicanos no expresan en forma directa sus opiniones, sino que usan expresiones como "si tú quieres", como si desconocieran su capacidad de decisión. Por lo regular entre discreciones y vacilaciones.

Lo más negativo, consideraron los entrevistados, es la arraigada corrupción en el nivel público que existe en México. Se sorprendieron de que los agentes de tránsito les exigieran sobornos para no quitarles el coche, en lugar de ponerles una infracción. No se diga ver que quienes representan a la autoridad tratan a los demás como inferiores.

No obstante, lo que impresionó para bien a los entrevistados, fue conocer ese lado alegre y optimista del mexicano: "Aunque tengan un asunto grave, piensan que saldrán con bien de algún modo u otro. Tal vez si fuera el caso de los japoneses, ellos tomarían muy en serio y se vendrían abajo, se preocuparían y verían el lado negativo", mencionó una mujer nipona que se casó con un tapatío.

El perfil jovial y franco de los jaliscienses también gusta a los japoneses, pues en estas tierras todos entablan conversaciones de forma natural y espontánea, lo cual es difícil de hacer para el oriental.

"Los japoneses muestran una actitud de asimilación hacia aspectos considerados positivos en México, como el fuerte vínculo familiar, expresarse francamente, vivir el momento, ser optimistas y no preocuparse por lo que piensen los demás", refirió Nakasone.

En cuanto al tratamiento que dan a los aspectos negativos, es posible categorizar su respuesta en cuatro posturas: quien acepta la forma en que los mexicanos viven y conviven; los que sólo lo admiten en ciertos ámbitos; quienes simplemente se resignan; aquellos que de plano no lo asimilan.

Nakasone llegó a la conclusión de que 2 terceras partes de los japoneses no están totalmente convencidas con muchas conductas de los mexicanos y bastantes optan por volver definitivamente a Japón.

Julio Ríos
(v.pág.6 de La gaceta de la Universidad de Guadalajara del 28 de septiembre de 2015).

La imagen simplificada de México en Qatar es la de un país como Cuba en materia de libertad.

Ivabelle Arroyo
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 25 de noviembre de 2015).

La prensa española sacó una frase formidable que resume lo que está sucediendo con el affaire "Chapo"-justicia-Kate-Penn. Dice El País que "el universo del surrealismo en México está en expansión". Lo suscribo. ¡Tienen toda la razón! Una captura de novela gracias a un auto robado que desemboca, no en la historia de la llegada del narcotraficante más famoso del mundo a prisión, sino en la kafkiana narración de un actor estadounidense que no nos revela al criminal, sino a la reina. ¡Qué manera de hacernos voltear a ver a Kate del Castillo!

Ivabelle Arroyo
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 13 de enero de 2016).

Como se ha visto a través de reportajes y editoriales en la prensa de Estados Unidos y española, hay una insatisfacción creciente por la ausencia de un verdadero Estado de Derecho y por la impunidad.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.13-A del periódico El Informador del 18 de enero de 2016).

Graham Greene visitó México en 1938; le pareció horrendo (tristes trópicos devastados por el cacique Garrido Canabal) y le dio pie para escribir una de las mejores novelas de la historia.

María Palomar
(v.pág.2-B del periódico El Informador del 3 de abril de 2016).
Lo que los mexicanos hacemos mejor.

Paco Calderón
(8 de mayo de 2016).


El desacreditado secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, afirmó que había reconocimiento en el mundo a los esfuerzos mexicanos contra la corrupción. Eso, lo sabe el secretario y lo sabe el gobierno: no es cierto. La percepción en el mundo es lo contrario, al ir creciendo la idea de que la corrupción está incubada en el gobierno peñista, que hace poco para remediarlo, mientras se fortalece la impunidad.

La presencia de Andrade en eventos presidenciales es cada vez menor porque, le dicen, daña la imagen presidencial.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.14-A del periódico El Informador del 16 de mayo de 2016).

Unas semanas atrás, viejos amigos que vivían en Washington D.C., pasaron por Ciudad de México. Conversabamos entre comidas y mezcales. Un argentino, un estadounidense y un brasileño, coincidieron en que nosotros los mexicanos, éramos expertos en dispararnos al pie.

El argentino, que conoce perfectamente el país, dijo que éramos como una telenovela en vivo: el engaño era visible e igual lo creíamos; nos mentían y nos gustaba. Añadió que cuando venía a México escuchaba contar la historia de la desgracia de ser castigados por gobiernos corruptos. Recordaba, la historia repetida una y otra vez en la prensa, de que López Portillo ganaba un dólar por cada barril de petróleo que exportábamos. Esa fama se extendió y perdura por todo el mundo. Hoy sabemos, prosiguió, que eso es falso. Sin embargo esa historia quedó en la memoria y no fue desmentida.

El norteamericano, dijo que él no tenía interés en la historia sino en el presente. Contó que, en noviembre de 2015, visitando el país había leído: "34 meses del sexenio de Peña: 25,972 ejecuciones. De los países que recorro constantemente, éste es el único en el que llevan un conteo mensual, de cuantos ejecutados hay y que son responsabilidad presidencial". Yo mismo sé y tú también, prosiguió, que en Nueva Orleans, St Louis, Detroit o Baltimore, hay más asesinatos en proporción a la población que en Tijuana, Ciudad Victoria o Culiacán, pero no hay periódicos que lleven un conteo mensual de muertos y menos que lo achaquen a Obama. "Los republicanos lo acusan de muchas cosas, pero no de los asesinatos en el país". Y qué decir sobre las violaciones a los derechos humanos perpetrados por la policia en Baltimore y Ferguson por ejemplo. O de los muertos causados por el huracán Katrina en Nueva Orleans. La guardia nacional se tardó 3 días en entrar. Ni los ciudadanos ni los medios, culpan al presidente. Esto sólo sucede en México.

El brasileño dijo que él no veía que, con todos sus problemas, en Brasil se dijera que se matara a tanta gente "durante Dilma" . Sin la menor duda, dijo, Brasil como país y ciudades como Fortaleza, João Pessoa o Natal, tienen muchos más asesinatos que las citadas por la prensa mexicana. Es más, de acuerdo al índice sobre crímenes 2016 en el continente americano (http://www.numbeo.com/crime/rankings_by_country.jsp), México ocupa el lugar 17 seguido por los Estados Unidos en el 18. Brasil ocupa el lugar número 5. De esto no habla la prensa mexicana.

Y aquí es donde remató el norteamericano; "no culpen a Trump por sus opiniones" dijo: lo único que tiene que hacer para convencer a sus seguidores, es leer en voz alta los periódicos mexicanos.

Jacques Rogozinski
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 23 de mayo de 2016).

Ha pasado una serie de acontecimientos alentadores para la lucha contra la corrupción en México en los últimos días que vale la pena reconocer. Se aprobó el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, producto de una larga lucha ciudadana que finalmente logró incidir en la toma de decisiones políticas. La Procuraduría General demandó a 3 gobiernos estatales cuyas administraciones intentaron usar la reforma para protegerse contra posibles cargos de corrupción.

Algunas de estas medidas han sido recibidas con cierta desconfianza y cuestionamientos, y no sin razón. La legislación en sí no va a transformar la lucha contra la corrupción. No hay evidencia aún de investigaciones serias en cuanto al mal uso de fondos en gobiernos estatales, ni consecuencias por corruptelas del pasado.

En las democracias no se puede garantizar que los representantes populares sean virtuosos, pero sí deben sentirse responsables de escuchar la voluntad popular, de rendirle cuentas a los ciudadanos, de sentir que tienen que ganar simpatías a los votantes.

Dudo mucho que toda la clase política de pronto descubriera que la lucha contra la corrupción es su misión personal. Más bien la presión ciudadana está teniendo un efecto saludable en el ejercicio político y está cambiando el terreno de batalla en el tema. Y quizás haya algunos dentro del sistema político que sí entienden la importancia del tema y han aprovechado el momento para empujar cambios saludables.

Ahora habrá que ver si esta inercia sigue hacia adelante y si hay resultados concretos del nuevo sistema para monitorear y fiscalizar a los corruptos.

Andrew Selee, vicepresidente ejecutivo del Centro Woodrow Wilson
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 23 de julio de 2016).

Vinieron un presidente Fox que dilapidó la buena imagen de la alternancia democrática y un presidente Calderón que concentró su retórica en EU en la prédica del riesgo del regreso del PRI al poder.

En estas 2 décadas ocurrieron además al otro lado traumas como el de las Torres Gemelas, en 2001, enfrentado con una estrategia xenofóbica que convenció a la sociedad estadounidense de estar a merced del "imperio del mal" y de sus migrantes a Norteamérica. A ello se agregó el crack financiero de 2008, cuyos efectos catastróficos en la economía de los sectores medios fueron atribuidos a las migraciones del sur. Para completar el cuadro, la guerra de Calderón añadió de este lado pinceladas de un México en llamas, que exporta trabajadores, importa inversiones productivas y amenaza con desbordar la frontera con sus criminales.

De ese paisaje se nutrió el discurso antimexicano de Trump.

José Carreño Carlón, director general del Fondo de Cultura Económica
(v.periódico El Universal en línea del 3 de agosto de 2016).


¿Pero es que nadie se dio cuenta de quiénes firmaron la nota de The Guardian sobre el depa en Miami de La Gaviota?: José Luis Montenegro y Julio C.Roa (Miami). ¿No saben quién es José Luis Montenegro? Google sí:

Un activista de 24 años que cobra como periodista y que entrevistó a la falsa hija de El Chapo, entre otras 'gracias'. Y que ahora es vidente y adivina quiénes serán los futuros contratistas del gobierno federal.

La decadencia del nuevo milenio en prensa escrita ha alcanzado a muchas grandes instituciones otrora muy prestigiadas.

Los corresponsales en México de The Guardian, El País, Newsweek, Forbes, y un largo etcétera que incluye al mismo The New Yorker, parece que los reclutaron de las universidades patito de López Obrador.

René González
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 12 de agosto de 2016).


La encuesta publicada ayer por CNN la daba 2 puntos de ventaja al candidato republicano sobre Clinton.

Algunos piensan que este hecho está vinculado esencialmente a la visita del candidato republicano a Los Pinos. No lo sé, pero sobre la base de la experiencia, la verdad es que aunque lo quisiéramos, creo que México no es tan importante en la visión de los votantes norteamericanos.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 7 de septiembre de 2016).

A simple vista, uno pensaría que el gobierno de México debiera apostar por el triunfo de Hillary Clinton y la continuidad del Partido Demócrata en la Casa Blanca.

¿Y si no es así?

Los gobiernos norteamericanos siempre han sido malos, déspotas con los gobernantes mexicanos, como en intento de imponer barreras que los alejen de la mala fama y la corrupción que acecha al sistema político nacional. Aun así, los republicanos siempre han tenido una inclinación de auxilio a los gobiernos priistas. Algunos dirán que Clinton fue el presidente norteamericano que más ha ayudado a México y tienen razón con un matiz: si no lo hacía, la economía norteamericana se iba al despeñadero y, con ella, sus posibilidades de reelección en el 96.

Tal vez, ante ese escenario y la forma en la cual se dio la negociación final del Tratado de Libre Comercio, Hillary no quiere al PRI en los Pinos. Recordemos la anécdota donde, en una cena de Estado al lado de Sarkosy y su esposa Carla Bruni, La Sra. Clinton dijo que el Revolucionario Institucional regresaría a Los Pinos "sobre su cadáver". Eran los días antes de la elección de 2012 y Peña era, ya, el seguro candidato que había creado la percepción de locomotora imparable hacia la silla presidencial.

Obama y su ex secretaria de Estado no han sido los mejores aliados del PRI. Las deportaciones han crecido, los controles sobre la Iniciativa Mérida no son lo cómodos que quisieran en Los Pinos y la relación es tan tirante que no se oculta en las fotografías donde el desdén de uno es insoportable al otro pese a lo borroso de la placa.

En una de esas la jugada es otra y la apuesta va al xenófobo empresario que, feliz, se fue con un muro bajo el brazo y una foto donde se ve tan presidencial que podría pensar por un momento que si ganaba la elección de noviembre próximo no gobernaría un país, sino 2.

En una de esas, tiene razón.

Gonzalo Oliveros
(v.pág.14 del periódico Milenio Jalisco del 9 de septiembre de 2016).

Una encuesta de Newsweek de 2011 preguntó a mil ciudadanos de Estados Unidos quién era el vicepresidente: 3 de cada 10 no sabía (Joe Biden). Peor todavía, el 73% no podía explicar por qué Estados Unidos estuvo en una Guerra Fría. Un 6%, dice Newsweek, no pudo identificar el Día de la Independencia en el calendario.

La gente no lee y no se informa. Ahora, supongan que quien no sabe, no es un ciudadano común, sino una persona que está en posición de poder. Llamemos a esa persona Donald Trump.

Si Trump se informara de lo que pasa en México a través de la prensa mexicana, estaríamos en muy serios problemas. Si él es todo lo que dicen, una persona casi analfabeta que apenas lee los encabezados, tendríamos que darles la razón a algunas de sus conclusiones.

Un ejemplo: Hace poco el periódico Excélsior publicó que México es el 3er. país más violento de América, detrás de Colombia y Venezuela. Si eso es cierto, Trump solo tiene que repetir textualmente esa y otras primeras planas, para convertir en verdad su discurso sobre la calidad de la sociedad mexicana.

Ese es el problema de sesgar la información en la prensa a públicos que no se informan. Existen otras estadísticas, como por ejemplo la de Numbeo, que muestra a México en el lugar 41 entre 118 países con más violencia; y en el lugar 18 de 21 países de América. Entonces no somos los 3os. más peligrosos según esto, pero pocos se enteran de ello.

Otro ejemplo es el periódico inglés The Telegraph que muestra los 10 primeros países con mayor criminalidad en el mundo, 7 de los cuales son del Continente Americano y México no aparece. También el Intentional Homicides, Index Mundi, en el que México aparece en el lugar 17 en América.

¿Sabían ustedes que de acuerdo al World Atlas de las 50 ciudades más peligrosas del mundo Brasil tiene 21, México 5 y USA 4? ¿O de acuerdo al Business Insider Brasil tiene 21 entre las 50 ciudades más peligrosas y México 6 y USA 4?

Si en este ejemplo que pongo sobre la violencia, un periódico quisiera dar a un lector la oportunidad de confrontar realidades, debiera informar que, de acuerdo al Índice de Paz Global, México está en 3er. lugar en materia de violencia en América, pero también que hay otras muchas estadísticas que difieren de esta, y dejar al lector decidir sobre a quién creer. Informar más es mejor; informar menos es sesgar, ocultar.

Jacques Rogozinski
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 17 de octubre de 2016).

Pobreza y crecimiento. Corrupción y progreso. Libertad y crimen. Así de paradójica es la imagen de México en el mundo. De acuerdo con una investigación publicada con el apoyo del gobierno mexicano y la Universidad Iberoamericana, el país presenta 3 visiones distintas en el extranjero: una dependiente y marginal, una de promesa emergente y otra de exótica y rara. César Villanueva, doctor en ciencia política y coordinador del estudio, señaló durante la presentación del libro que México tiene mucho que trabajar en percepción, pero es más importante atender primero los problemas de fondo, "nada se puede hacer para cambiar la imagen si no cambiamos antes la realidad".

El reporte La imagen de México en el mundo 2006-2015 recopila más de un millón de piezas informativas que van desde notas periodísticas y opiniones de expertos, hasta tuits y búsquedas de Google. El 31% de la información recabada muestra a un país en vías de desarrollo, con una desigualdad rampante y un Estado de Derecho fallido que se compara solo con naciones como China e Irán. En contraste, otro 27% refleja a las promesas del Mexican Moment, a un país que es líder entre las economías emergentes y que tiene grandes promesas para el futuro. Villanueva señala que la gran sorpresa de la investigación fue que, tras una década de guerra contra el narcotráfico, la percepción de México como un lugar bárbaro y lleno de violencia todavía no cuenta con una presencia importante, pero ya empieza a tomar fuerza.

El tema económico es quizá el que mejor representa la paradoja mexicana. Entre los países latinoamericanos y emergentes, México disfruta de un lugar privilegiado debido a su estabilidad macroeconómica, apertura comercial (es el país con más tratados de libre comercio del mundo) y reformas estructurales que fomentan la competencia. No obstante, es uno de los lugares con más desigualdad en donde el 1% de la población más rica recibe el 21% de todos los ingresos.

Aunque la violencia extrema y las nociones de Estado fallido se han convertido de manera paulatina en un problema para el país, todavía no se han convertido en una imagen preponderante. Sin embargo, el Caso de Ayotzinapa se ha convertido en un antes y después para la relaciones públicas de México. La desaparición de los 43 estudiantes desencadenó una ola de noticias negativas en los medios de comunicación (nacionales e internacionales) y duras críticas de organismos como la ONU y el Parlamento Europeo. Ayotzinapa no sólo se ha convertido en un símbolo de inseguridad, sino también de la crisis por la que pasa la presidencia de Enrique Peña Nieto.

El "tercer México" del estudio, aquel que domina en el 14% de las informaciones recopiladas, es el exótico, el que expone al folklore como rareza cultural. A pesar de la relativa inocencia de los estereotipos, estos terminan perjudicando al país. Destaca que la mayoría de los personajes culturales más buscados en Google en los últimos 10 años están asociados con estereotipos como El Chavo del Ocho, Vicente Fernández y Luis Miguel. Estas tendencias no permiten que se conozca la otra cara cultural y moderna del país.

De acuerdo con el panel encargado de presentar el libro, la discrepancia de opiniones se debe a que la imagen mexicana está en un periodo de transición. La balanza todavía no se decide si inclinarse por el México marginado, el de desarrollo o el violento.

Alejandro Dabdoub
(v.periódico El País del 25 de octubre de 2016).

Hay quien piensa que no hay que preocuparse por las calificadoras. La realidad es que un deterioro en la nota del país implica un aumento del riesgo y esto usualmente se traduce en que las instituciones financieras y los mercados cobren más por el crédito que dan a México, en general y no sólo a su gobierno.

Recibir un castigo así en un contexto en el que de por sí las tasas van a subir en Estados Unidos y en el que habrá un crecimiento mediocre, es condenar a un mayor freno a la economía.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 28 de octubre de 2016).

Que nos caiga bien o mal Trump es lo de menos. El problema es más profundo. Lo que dijo sobre México, más allá del tono antipático del hombre naranja, quedó en muchos de los electores estadounidenses y México no puede, ni debe olvidar. No podemos hacer como que no pasó. Hay un gran trabajo diplomático y de imagen por hacer, pero sobre todo decisiones que tomar.

México tiene que pensar qué quiere en su relación con Estados Unidos. Hace seis años en el libro "Un Futuro para México", Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín planteaban la necesidad de que, como país, nos definiéramos si queríamos ser parte de América del Norte o de América del Sur, si nuestra apuesta sería con el bloque del TLC o con América Latina. En esos momentos estábamos viviendo la ambigüedad de la política exterior del gobierno de Felipe Calderón y las fricciones estaban a la orden del día.

El gobierno de Peña mantuvo más o menos la misma ambigüedad diplomática, hasta que la campaña republicana nos revolcó. Si algo quedó claro es que para muchos estadounidenses México no es un socio estratégico. No nos ven como el país que salvó su industria automotriz, sino como el que le arrebató los empleos. No nos ven como el socio que le dio viabilidad a la industria de la confección y la electrónica, sino como el país que los abastece de drogas. No nos ven como la gran expansión de su mercado sino como la expansión de sus problemas de seguridad.

No hay manera, decía un editorial del periódico The New York Times, que los políticos, de cualquier lado de la frontera, puedan detener el gigantesco intercambio económico que hay entre los 2 países. Lo mismo podemos decir de la composición demográfica: todo México tiene un pariente o conocido del otro lado de la frontera. En todo caso la pregunta es por qué la política no refleja lo que pasa en la realidad económica y social, por qué nos seguimos viendo como enemigos y no como socios. Por supuesto mucho tiene que ver con una historia llena de momentos de tensión, invasiones y pérdida de territorio, pero sobre todo con una falta de claridad de qué queremos en la relación. No somos, ni hemos sido nunca, un país que comparta la visión internacional del gobierno de Estados Unidos. Cuando México tuvo voto en el Consejo de Seguridad votó en contra de la invasión a Irak.

Diego Petersen Farah
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 9 de noviembre de 2016).

El gran riesgo es que al ganar Trump, de alguna forma se está legitimizando (sic), en uno de los países con mayor diversidad étnica y cultural, el ser intolerante, xenófobo y racista. A partir de Trump será políticamente correcto pensar como el presidente, no cabe duda.

En un país que ha quedado dividido y polarizado por la intensidad de los discursos electorales, empezaremos a ver más y más actos de intolerancia.

No nos extrañe ver incluso a norteamericanos que denuncien a sus propios vecinos por estar en condición de ilegales, e incluso agresiones en grupo en contra de nuestros paisanos. Aquello será un infierno promovido por el propio presidente. La van a pasar mal nuestro paisanos.

E incluso veremos el florecimiento de grupos extremistas como los tristemente célebres "Minute Men" que de plano salieron a cazar ilegales escopeta en mano muy cerca de la frontera con México.

Pablo Latapí
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de noviembre de 2016).

¿Qué hay de bueno acerca de México? ¿Qué es lo bueno de ir para allá?, le preguntó Jim Cramer, el conductor del programa Mad Money de CNBC al presidente de Carrier, Greg Hayes.

La respuesta empezó con un elogio: "Tenemos una fuerza laboral muy talentosa en México. Los sueldos son mucho menores, alrededor de 80% más bajos, pero el ausentismo es apenas de 1% y la rotación de personal es 2%. Es una mano de obra muy, muy dedicada".

¿Qué pasa con el futuro? La agresividad de Donald Trump nos está haciendo (involuntariamente) el favor de ayudarnos a entender cómo nos ven. Somos el lugar donde el trabajo es 80% más barato y tiene menor ausentismo y rotación que en Estados Unidos.

En el contexto del TLC, los sueldos en México no han mejorado respecto a los de Estados Unidos. La brecha ha crecido, incluso en las actividades hechas en México para exportar al mercado de América del Norte.

¿Queremos seguir así? Los países desarrollados están pensando en los trabajos del futuro y tienen estrategias para mantener los mejores empleos en sus territorios. Algo parecido hacen las grandes empresas. La batalla es quién hace el diseño, la investigación y el desarrollo. Las palabras del CEO de Carrier son un elogio con espinas. La fuerza laboral de México tiene calidad y talento pero compite por "barata y disciplinada".

Luis Miguel González
(v.pág.10-A del periódico El Informador del 10 de diciembre de 2016).

6 funcionarios mexicanos fueron sentenciados en Italia, en ausencia, como culpables de la tortura y el homicidio a un ciudadano de aquel país, ocurrido en 2007 en Playa del Carmen, Quintana Roo.

Los acusados, incluidos una juez y los directivos de una cárcel, recibieron condenas de entre 21 y 25 años de prisión por homicidio involuntario y por violación a la Convención contra la Tortura de la ONU, en un caso que mereció larga atención pública no sólo por la lucha de la familia de la víctima, sino también por sus dificultades en términos de justicia internacional.

El sitio web Lecce Prima, de la ciudad de Lecce, donde nació la víctima, llama a la decisión anunciada en diciembre "una sentencia histórica, en un proceso largo y complejo por su perfil jurídico". El diario Il Fatto Quotidiano destaca que, para los deudos, el caso ha implicado enfrentarse "a todo un Estado". En Il Giornale, la madre de la víctima asegura que la sentencia "demuestra la plena responsabilidad del Estado mexicano".

El caso es del de Simone Renda, un ejecutivo bancario de 34 años de edad que en 2007 visitó México como turista. Según versiones de la prensa mexicana, el 1 de marzo de ese año Renda despertó en su hotel demasiado tarde para abordar un vuelo y salió semidesnudo, gritando al personal del sitio, drogado y ebrio.

Según se sabe 10 años después, al parecer estaba deshidratado y quizá sufría un preinfarto; sin embargo, fue arrestado por alteración del orden. 2 días después fue hallado sin vida dentro de su celda.

La autopsia hecha en Italia detectó que Renda murió por infarto de miocardio y excluyó uso de drogas o de alcohol, y una investigación de la Procuraduría General de la República exhibió omisiones y negligencias de los funcionarios involucrados, como no garantizarle atención médica pese a síntomas de presión alta, ignorar las advertencias de un médico que lo visitó mientras estuvo arrestado, y dejarlo detenido más tiempo del previsto por la ley; 10 personas fueron arrestadas.

En 2010 un juzgado de Lecce abrió un proceso contra 8 involucrados: la jueza Hermila Valero Gonzalez; los policías Francisco Javier Frías y José Alfredo Martínez; el encargado de recepción de la cárcel de Playa del Carmen, Cruz Gómez; los vicedirectores de la cárcel, Pedro May Balam y Arsenio Parra Cano, y los guardias Luis Alberto Arcos y Enrique Nájera Sánchez.

Pero los funcionarios habían sido ya investigados en México y, por lo tanto, las autoridades de Quintana Roo lo consideraban "cosa juzgada": un juez mexicano procesó a 4 de ellos y condenó a 3 -la jueza Valero y los policías Gómez y Nájera-; como los acusaron por delitos no graves, cumplieron condena fuera de una cárcel.

Sin embargo, las gestiones de la familia en Italia permitieron que las autoridades de ese país abrieran el proceso de 2010 en virtud de varios acuerdos internacionales, principalmente la Convención contra la Tortura, de 1984, y la Convención de Nueva York, que ampara un juicio en un país diferente.

La sentencia anunciada hoy en Italia, a 10 años de la muerte de Simone Renda, afecta a 6 de los acusados. La jueza Valero y los jefes carcelarios Pedro May y Arsenio Parra fueron condenados a 25 años de cárcel; los guardias Landeros y Nájera, y Cruz Gómez a 21 años; también se les reclaman reparaciones de daños por hasta 150,000 euros a los deudos de Simone Renda. Los policías Frías y Martínez fueron absueltos.

En una entrevista para La Repubblica, en su edición de Bari, la madre de Simone Renda, Cecilia Greco, asegura que se siente agradecida por la decisión, pero que no descansará hasta lograr la extradición de los culpables. "Mi mayor deseo sería mirar a los ojos a estos hombres sabiendo que fueron condenados".

(V.periódico El Informador en línea del 2 de enero de 2017).

En las primeras décadas del pasado siglo encontramos un momento parecido al presente cuando las democracias desaprovecharon su victoria sobre Alemania. Luego, llegaron los hijos del crash del 29. Por un lado, Adolf Hitler y, por el otro, Franklin D. Roosevelt que, junto a Stalin y Churchill, reconfiguraron el mundo con otra guerra total y más de 50 millones de muertos. Pero antes de la invasión nazi de Polonia, España fue el ensayo general de aquella brutal y salvaje contienda en la que salió a pasear lo peor de cada casa.

Ahora, en este siglo XXI, si queremos entender en una comparativa histórica lo que Donald Trump pretende hacer con el mundo, hay que darse cuenta de que México se ha convertido en su España, un territorio en el que se decidirá un juego en el que los chinos están presentes y los rusos ausentes y en el que, además, el magnate neoyorquino amenaza con acabar con los tratados de libre comercio, incluso antes de llegar al poder. Quedan 11 días para que jure su cargo como presidente de Estados Unidos y, sin embargo, los daños y la política de tierra quemada en su relación con México son innegables.

No sé por cuánto tiempo el establishment estadounidense seguirá permitiendo a su futuro presidente -elegido democráticamente- que ponga todo en peligro. No sé por cuánto tiempo dejará que el napalm que sale de su cerebro y vuela a lomos del pájaro azul de Twitter siga perjudicando los resultados de Lockheed Martin, una de las empresas de armamento más importantes del mundo, algo que resulta tan grave como perjudicar las cuentas del Pentágono y de los militares que han servido y seguirán sirviendo a Estados Unidos, durante y después de Trump.

Tampoco sé por cuánto tiempo Xi Jinping, el líder chino, podrá aguantar los desafíos que ponen a prueba el verdadero poder y la madurez de China, un país que tiene en sus manos la estabilidad financiera del imperio del norte. Pero lo que sí sé es que Trump está haciendo un flaco favor al presidente de México, Enrique Peña Nieto, al experimentar en el territorio vecino los límites de su política e impulsar los peores y más bajos instintos de la América blanca que le votó, algo que nadie había tenido el valor de hacer hasta ahora.

Justo cuando todavía estaba caliente la decisión de Ford -obligada por Trump- de suspender la instalación de su nueva planta en San Luis Potosí, terminando con la posibilidad de crear 3,000 empleos directos y 10,000 indirectos, Peña Nieto cogió su bolígrafo y designó a su hombre de mayor confianza -a su otro yo- como secretario de Relaciones Exteriores. Y no es que Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray cabalguen juntos, sino que son un binomio que, en un momento de máxima tensión colectiva y de sentimiento de ofensa y humillación social, aceptan el desafío de poner orden desde la cancillería a los experimentos de Trump en México.

Sin duda, será apasionante observar lo que ambos harán a partir de ahora. No sabemos si negociarán con un Trump que no negocia ni con su propia gente ni con su partido o si, por el contrario, entenderán que el nuevo presidente de EE UU ha declarado la guerra a México y no importa si el Estado mexicano no la quiere porque esa guerra ya ha empezado. Si es así, será necesario buscar alianzas que puedan compensar, por una parte, el espíritu de "América para los americanos" que Trump está sacando a pasear, y, por otra, el principio que China defiende con "Asia para los asiáticos" y, en medio, un jugador que espera hacer jaque mate con todo esto y que, sin duda alguna, fue el hombre del año 2016: Vladímir Putin.

Antonio Navalón
(v.periódico El País del 9 de enero de 2017).

El prestigio internacional de México está ensangrentado desde el sexenio pasado, cuando el presidente Felipe Calderón declaró la guerra al crimen organizado. Llegó el presidente Enrique Peña Nieto y la sensación de que en sus primeros meses la violencia había disminuido, terminó siendo falsa.

En 10 años, los 6 de Calderón y los 4 de Peña, la estrategia policiaco-militar para enfrentar el problema no ha tenido grandes variaciones. Acaso en el actual sexenio hubo ajustes en la manera de comunicar a la sociedad los asuntos del crimen, acaso -y con altibajos- una mejor coordinación entre los altos funcionarios.

Los muertos, las balaceras, los secuestros han teñido de sangre la imagen que proyecta México al exterior. Las noticias más importantes que se leen sobre nuestro país en los medios de comunicación del mundo tienen que ver con la violencia. Y marcadamente, cuando ocurre en las ciudades mexicanas que son más conocidas en el mundo.

Acapulco fue la 1a. víctima. Guerrero se volvió de los sitios más violentos del mundo. Y Acapulco una ciudad extremadamente roja. El turismo extranjero disminuyó tanto que hasta cancelaron el spring break. Hubo momentos de enorme sequía y el turismo nacional, con miedo, entró al quite.

Esta semana ha sido devastadora para Quintana Roo con su Riviera Maya, que se imaginaba como un reducto en México exento de la violencia del crimen organizado.

Los centros turísticos viven de la imagen que proyectan, de la confianza que generan en el visitante de que van a estar tranquilos y pasar unas ricas vacaciones. Ayer cancunenses, en redes sociales y cadenas de mensajes por celular, se sugerían ya mejor no hablar de las balaceras, ya no decir nada de la violencia, tapar la sangre para que en el mundo no se enteraran y no les estropearan el modo de vida.

Imposible e inconveniente. Porque los avances tecnológicos divulgan las noticias más rápido que nunca y porque la verdad termina por imponerse.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 18 de enero de 2017).


En mayo de 1984, cuando Miguel de la Madrid llegó a Washington para entrevistarse con el presidente Ronald Reagan, el columnista Jack Anderson publicó en The Washington Post un informe del gobierno que afirmaba que el presidente mexicano había recibido 250 millones de dólares por un soborno.

El contexto era la creciente molestia en Washington contra su gobierno, por haberse metido en medio de la guerra que iniciaba la Casa Blanca contra el gobierno sandinista y estar evitando una invasión a Nicaragua. Por las mismas razones geoestratégicas, en vísperas de la elección presidencial de Nicaragua en 1990, The New York Times publicó reportes de las agencias de inteligencia, que el gobierno de Carlos Salinas estaba enviando dinero a los sandinistas, lo cual, aunque no era correcto -les había enviado el PRI 200,000 volantes-, buscaba inhibir a los mexicanos. La forma como presionaban los gobiernos estadounidenses era sutil, y siempre buscaban en Washington salidas plausibles: ellos no eran los responsables de esas filtraciones que, sin embargo, habían puesto contra la pared a los mexicanos.

Trump rompe con el molde que había manejado la Casa Blanca desde Franklin D. Roosevelt, el primero en utilizar de manera eficaz la comunicación política. Trump es directo, intempestivo, altanero y agresivo. Es, además, totalmente impredecible. Es una bala suelta que no se sabe por dónde va a golpear.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 26 de enero de 2017).

Si uno atiende a los medios de comunicación de Estados Unidos, Peña Nieto es un firme estadista quien, a pesar de su baja popularidad, tiene contra las cuerdas a un errático Donald Trump. Para el grueso de los periódicos y televisoras de mayor prestigio y popularidad en nuestro vecino del norte, México va ganando en la negociación. La opinión pública mexicana tiene justo la visión opuesta.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 31 de enero de 2017).

El debate público en México sobre la política de migración del presidente Donald Trump y su intención por construir un muro en la frontera de Texas, no deja de ser bastante parroquial y limitado. La defensa colectiva se centra en la protección legal de los mexicanos indocumentados, donde el único plano analizado es la migración per se. Esa discusión es reduccionista y equivocada. Desde la campaña presidencial, el tema de la migración ha sido encajonado por Trump en la seguridad y el temor, arrastrado desde la Administración Obama, que células de Al Qaeda y el Estado Islámico entren por México para realizar ataques terroristas.

La paranoia no es exclusiva de Trump, y el temor que sean utilizadas las redes de contrabando humano por los grupos terroristas musulmanes ha sido una preocupación constante. Desde hace 20 años ha habido intentos de financieros árabes de financiar mezquitas en México, y desde 2015 las autoridades estadounidenses registraron transferencias de dinero de ese país a Tapachula, Chiapas, para pago de "coyotes". Un informe de la procuraduría de Arizona, encontró que Tapachula, frontera con Guatemala, es número uno en recepción de fondos procedentes del Medio Oriente, y Nogales, Sonora -hay un Nogales en Arizona-, la segunda [ciudad] a donde más envíos de fondos procedentes del Medio Oriente llegan.

La investigación en Arizona surgió de las detenciones en noviembre y diciembre de 2014 de un "árabe" en Amado, un pueblo de 300 personas cerca de la frontera con México, y 5 paquistaníes y un afgano en Patagonia, un pueblo ranchero a 35 kilómetros de los límites internacionales, que habían entrado sin documentos a Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses no encontraron vínculos terroristas. Las capturas provocaron un seguimiento más meticuloso sobre posible actividad terrorista en la frontera con México, que coincidió con la publicación meses después en un sitio en internet asociado con el Estado Islámico de un escenario para desatar el terror en la Unión Americana.

Ese escenario, describió un reportaje publicado por The Christian Science Monitor hace 2 semanas, era la compra por parte de terroristas de un dispositivo nuclear en Pakistán, y enviado a través de las rutas de narcotráfico de África Occidental a América del Sur, y enviada a Estados Unidos a través de la frontera con México. "De ahí -decía la información en ese portal-, una rápida carga a través de un túnel de contrabando y, listo, ya estaba mezclado con 12 millones de ilegales en Estados Unidos, con una bomba nuclear en la cajuela de sus autos".

Uno de quienes más interesado estuvo fue el general retirado Michael Flynn, quien era el director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, nombrado por Trump como director del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, y uno de los miembros de alto nivel del nuevo gobierno que han estado en pláticas con la delegación mexicana en Washington para la renegociación de la agenda bilateral.

Flynn ha expresado su creencia que las rutas de contrabando humano desde México, algunas de ellas manejadas por los cárteles de la droga, ofrecen un método establecido y seguro para una eventual entrada de terroristas. En una entrevista en agosto del año pasado, Flynn aseguró que había grupos terroristas que estaban negociando con los cárteles mexicanos el acceso a sus rutas de contrabando, citando en particular a Hizbulá, una organización con base en Líbano y vinculada a Irán.

Las preocupaciones en Washington, sin embargo, tienen sustento. Entre noviembre de 2013 y julio de 2014, 143 personas incluidas en la lista de terroristas del Departamento de Estado, intentaron entrar sin documentos a través de la frontera de Texas con México, según publicó el diario Houston Chronicle. Como resultado, hace 12 días el gobierno texano elevó su alerta contra el terrorismo, por el temor de la concreción de un acuerdo entre el Estado Islámico y los cárteles mexicanos. Paralelamente, su Embajada en México apresuró la contratación de empresas de seguridad para proteger a su personal en esa misión y otros 9 consulados, ante el temor de acciones terroristas.

El temor a un ataque terrorista domina la conversación sobre la política migratoria en Estados Unidos. Los mexicanos no deben confundir la naturaleza del problema que tienen enfrente y caer bajo el peso de los ladrillos con los que amenaza Trump. El problema es mucho más profundo y, paradójicamente, benéfico para México en una negociación integral con el nuevo presidente.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 2 de febrero de 2017).

En el fondo de todos los problemas que tiene el presidente Enrique Peña Nieto y su gobierno, y México y los mexicanos con el presidente Donald Trump, es que cree que este país es un Estado fallido, donde la autoridad no manda ni impone, sino que la ley es manipulada por los criminales. Sus ideas, expresadas desde 2014 en las redes sociales en las que habló de lo corrupto del poder judicial mexicano después de haber perdido un juicio por un fraude inmobiliario en Baja California, se ampliaron y profundizaron con la asesoría electoral de Stephen Bannon, quien llegó con él a la Casa Blanca como el cerebro del nuevo destino de Estados Unidos, que tiene la convicción que el gobierno peñista está rebasado por los criminales y, a la vez, ligado a ellos.

Dentro de este andamiaje conceptual, este domingo Trump volvió por sus fueros durante una entrevista con Fox News, en la que afirmó que el gobierno de Peña Nieto no era capaz de contener los problemas ni tampoco a los narcotraficantes. Sus palabras son un eco de lo que sucedió recientemente en la Casa Blanca, cuando el canciller Luis Videgaray y una reducida comitiva de funcionarios mexicanos que iban a la 1a. plática sobre los temas prioritarios de la agenda bilateral, se enfrentaron con la fuerza y la furia de Bannon.

No había nada más importante que el tema que Bannon colocó en la mesa de negociación para abrir boca: México es un Estado fallido. Videgaray buscó contextualizar con las realidades de la relación bilateral, pero es inútil. En este espacio se ha referido el señalamiento en Brietbart News, un día después de las elecciones presidenciales de 2012: los mexicanos eligieron a un presidente vinculado a los cárteles de la droga. En las 2 últimas semanas se ha dado un reciclaje a las acusaciones de Brietbart News contra Peña Nieto, como que el cártel de Juárez inyectó dinero a su campaña presidencial.

Peña Nieto y su gobierno no son confiables en la lucha contra los criminales. Peor aún, como insiste Bannon a través de Brietbart News, operan juntos.

Trump no ve a México como socio o aliado; es su enemigo y actúa en consecuencia. Qué quieran en México, qué piensen o qué le diga Videgaray al presidente, lo tiene sin cuidado.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 7 de febrero de 2017).

Consejo a los inmigrantes mexicanos

Mis estimados paisanos: ¿Saben ustedes por qué en EEUU, a los ilegales europeos e inclusive a los asiáticos, no los agarra la migra?

Porque no se les nota que son diferentes...

El mayor problema que tienen ustedes, es que se les nota de volada que son chicanos. No por ser morenos, sino por ser fachosos.

Durante muchos años me dediqué a trabajar con los condados de la Bahía de San Francisco haciendo campañas en TV y radio con el fin de "Educar a los migrantes mexicanos" para que mantuvieran limpias las calles de sus barrios, para que no contaminaran los mantos freaticos echando el aceite de sus autos a la alcantarilla, para que no graffitearan, para que no consumieran cerveza en las banquetas y para muchas otras cosas que solo hacen las etnias con menos educación cívica y que les causan muchos problemas a los residentes de esos sitios. La idea que tienen los gringos de nosotros es de personas con muy poco aseo en su persona y en su hábitat. De gente mal vestida y con pésimos modales. De gente que no habla su idioma o lo habla en el "slang" de los barrios bajos. De gente ignorante y que solo les provoca problemas.

Y sinceramente se los digo, esa imagen nos la hemos ganado con creces.

Yo les aseguro que si ustedes cuidan su aspecto, su aseo personal, su comportamiento y hablan un inglés más fluido y de mayor nivel intelectual y cultural; no hay forma de que se den cuenta que ustedes no son ciudadanos americanos.

¿Qué les paso? Ustedes son los mexicanos audaces, los aventados, los inconformes, los que tomaron el gran riesgo de irse para salir de la pobreza y la miseria de un país que no les daba oportunidades. ¿Por qué al llegar se contagiaron de los mexicanos pusilánimes que llegaron antes y se aislaron en sus barrios conservando las malas costumbres conformistas de sus ancestros?

Hoy todo sería diferente si ustedes hubieran aprovechado las oportunidades de trabajo y educación que se dan en la primera potencia mundial, si hubieran estudiado, aprendido a hablar un buen inglés y hubieran logrado una carrera universitaria (que las hay de manera gratuita), si tuvieran otro "look", otros modales y otro nivel de lenguaje, si hubieran utilizado su inteligencia para progresar y conseguir empleos de 1er. nivel y no estancarse en el 1er. trabajo que pudieron conseguir pizcando tomates, lavando platos o cortando el pasto de los jardines.

Por favor paisanos, hoy, ya por motivos de seguridad cambien su aspecto. No anden por ahí dando lástima con una camiseta vieja, con pantalones cantinflescos que solo llegan a media pierna y con unos tenis desabrochados. Cuiden su aseo, háganse un corte de pelo de gente decente, sin letreros, colitas de caballo, ni mechones güeros. Cómprense ropa a la moda de los americanos finos, no de los gringos cholos. Caminen erguidos, no jorobados y por lo que más quieran, sáquense las manos de las bolsas. Dejen la mochilita y pongan sus cosas en las bolsas de un saco bien cortado. Y muy importante, vayan a la escuela, aprendan modales y prepárense intelectualmente.

La migra no va a ir a buscarlos a las universidades ni a las empresas, van a ir a sus barrios, a sus cantinas y a los campos de cultivo.

Lo que les sugiero no es fácil, pero vean el ejemplo de todos los migrantes que llegaron de Europa, no se volvieron cholos, ni se vistieron como pobres. Se consiguieron un trabajo de lavaplatos mientras estudiaban. Y de ahí saltaron a mejores posiciones hasta llegar a ser directivos y luego a fundar sus propias empresas. Eso es tener miras altas y ganas de progresar.

Más les vale ponerse a pensar que tienen que hacer algo drástico. Porque si los deportan; aquí en México, el futuro no se ve nada bien.

Estamos peor que ustedes: aquí los cholos son nuestros gobernantes... que ni siquiera saben hablar inglés de barrio bajo.

Alberto Martínez Vara
(26 de febrero de 2017).

Julieta Ford, nos hizo llegar sus observaciones, que con gusto transcribimos:

"Viví 17 años en MacAllen, Tx. hasta 2014, por ser un pueblo muy tranquilo, limpio y donde pude enseñar gratis inglés, español, etc. como directora del Centro Cultural Mexicano."

"En tiempos de la revolución muchos mexicanos huyeron a EU, y es cuando les empezaron a llamar chicanos."

"Ellos, sus hijos y sus nietos fueron objeto de horrible discriminación, al grado de que en Texas había letreros en los restaurantes: NO SE ADMITEN PERROS NI MEXICANOS. Tenían que ir por la puerta de atrás. Para los negros estaba peor, los letreros decían: NEGRO, NO DEJES QUE LA NOCHE TE COJA EN TEXAS (los linchaban). Para que no votaran se cobraba el voto a $3."

"En la actualidad, los políticos han acostumbrado a la gente a 'las limosnas' del Gobierno, así que la gente ya no lucha o estudia para mejorar, si tienen la suerte de nacer con un ojo torcido u otro defecto físico 'ya la hicieron', el Gobierno los mantendrá (por eso votaron los blancos por Trump), porque en eso tienen razón, por cada niño que tienen les dan como $180 más alimentos, así que pronto se apresuran a tener de menos 4, y ya no se preocupan por buscar un empleo, se ven (sic) a los hombres jóvenes tomando cerveza a las 10 de la mañana. Las escuelas están de lujo, pero no se aprovechan, los jóvenes chicanos no tienen identidad propia, no hablan ni entienden bien el inglés ni el español."

"¡No tienen aspiraciones! A pesar de las oportunidades que se les dan. COMPLETAMENTE DEPRIMIDOS. Claro, tiene mucho que ver la poca visión de sus padres y maestros. Las chicas se embarazan de menos a los dieciséis años. Los muchachos se unen a pandillas, la drogadicción es rapante. Bueno: PARA LLORAR POR ELLOS".

Así nos describe Julieta Ford lo que ha vivido en esa ciudad fronteriza, es cierto que puede ser el lado oscuro, pero también la realidad de la cultura chicana.

Uno de los problemas de fondo, es la discriminación racial, que no se ha logrado abatir. Y eso dificulta que se asimilen e incorporen al estilo de vida americano, y como también han dejado atrás la cultura mexicana, corren el riesgo de quedar flotando sin una ni otra. Y ese vacío, ocasiona también una miseria cultural y una falta de aliciente por prosperar. Simplemente, ya no hay rumbo ni metas que perseguir.

El claroscuro de la migración al norte, tiene su arte, su música, su literatura, cine y desde luego sus atuendos y costumbres, un florido lenguaje que transita entre uno y otro idioma (code-switching), y un gusto especial por una alimentación que combina la cocina mexicana, con los sabores de la cocina americana (el famoso chili-con carne, por ejemplo).

Guillermo Dellamary
(v.pág.11-A del periódico El Informador del 2 de marzo de 2017).

Los chicanos no voltean para el pasado, y prefieren mirar su futuro como norteamericanos. Incluso, llegan a molestarse cuando los turistas mexicanos los quieren ubicar aún como compatriotas.

Muchos de los que llegaron como inmigrantes, en tiempos de la Revolución o la llamada "guerra cristera", ya se han quedado a vivir desde entonces y han dejado por la paz su pasado. Han progresado y prosperado de tal manera, que mucho de sus herederos han llegado a ser importantes empresarios y destacados profesionistas.

De cierta manera los chicanos, nos dice Julieta Ford, se auto denominan así para identificarse con los demás latinos de Centro y Sudamérica.

Ella nos hace ver que se han clasificado a los inmigrantes en algunas categorías: la primera es la de los descendientes de los españoles, que muchos fueron judíos sefarditas y se identifican todavía con los españoles, más que con los mexicanos.

Los mexicanos que llegaron con la Revolución y ya se sienten tan americanos, que se enojan si se les quiere identificar con mexicanos. Son estrictos y exigentes con los mismos mexicanos que cruzan la frontera y por eso han sido reclutados como oficiales de migración o aduana. Se sienten tan orgullosos y seguros de su identidad norteamericana, aunque su apariencia no los deja negar su origen.

La categoría de los que han llegado de 5 a 15 años atrás, nos dice la Sra. Ford, son los que toman cualquier empleo que encuentran, se les paga poco y se les explota mucho, por eso se "cuelgan" de los beneficios que ofrece el gobierno sobre todo en alimentación y salud.

Pero que muchas veces no se quieren quedar a vivir allá y van y vienen con visa de turistas y toman sólo trabajos temporales.

Yo creo que es admirable la capacidad, que muchos han tenido, para superarse y prosperar, son un verdadero ejemplo de empeño y motivación. Aunque claro, también ha habido quien toma el camino de la delincuencia y se han convertido en una lacra para la sociedad, que son los que le han dado mala fama a la comunidad hispana. Y que son exactamente los que quiere sacar del país, el actual presidente, y llamarlos "bad hombres".

Tal vez no sea la mejor palabra, ni la más elegante, al llamarlos chicanos; pero finalmente hay que identificar la cultura que ha surgido del "sincretismo" e integración, a un territorio en el que han logrado adaptarse y salir adelante, la mayoría, en forma positiva.

Un problema muy importante es el de los inmigrantes irresponsables, que han abandonado a sus familias en México y no son estables con sus relaciones en USA, y fácilmente cometen todo tipo de irregularidades, como manejar sin licencia, ni seguro de auto, beben y son adictos. No son malas personas, pero no respetan las leyes y son incumplidos y ventajosos. A diferencia de los que si se portan a la altura de los mejores ciudadanos.

Guillermo Dellamary
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 9 de marzo de 2017).

No he leído explicación más penetrante de la obsesión del Muro de Trump que la dada por Claudio Lomnitz en su artículo de esta semana: "Seguridad societal versus sociedad abierta" (http://bit.ly/2nevzsA).

Lomnitz recuerda que la preocupación por la pérdida de la "identidad" estadunidense ocupó hace unos años la corriente central del pensamiento académico conservador de ese país en la figura de Samuel Huntington, quien dedicó un libro (Who are we? The Challenges of America's National Identity) a magnificar los riesgos de la identidad nacional estadunidense por el avance de una población -la latina; en particular: la mexicana- insoluble a los valores de la América Profunda.

El Muro de Trump quiere erigirse en escudo y símbolo de la defensa de unos Estados Unidos amenazados en el corazón de sus valores por la impureza cultural latina.

Quiere ser una especie de Estatua de Libertad al revés: no para dar la bienvenida a los hambrientos y desplazados del mundo, sino para impedir su llegada, para mantener el territorio físico y cultural de la Gran América a salvo de quienes no pueden absorberse y fusionarse en ella por una especie de impedimenta cultural genética.

"Para Huntington", escribe Lomnitz, "la inmigración latina presenta un riesgo a la 'seguridad societal' estadunidense, porque el volumen y la naturaleza continua del flujo migratorio, aunados a las características de los migrantes (católicos, poco orientados a la educación, interesados en la defensa de su propia lengua y cultura), ponen en riesgo la reproducción de la matriz angloprotestante que está en el ADN cultural de Estados Unidos".

Se trata, dice Lomnitz, de escoger cuántos y cuáles extranjeros pueden entrar al país: una especie de vacunación racial y cultural en gran escala.

A la manera de la Muralla China, el Muro de Trump quiere ser una frontera de la civilización con la barbarie.

Héctor Aguilar Camín
(v.pág.3 del periódico Milenio Jalisco del 24 de marzo de 2017).

El 16 de marzo, el semanario británico The Economist publicó lo que desde hace semanas los inversionistas en Estados Unidos hablan y temen, que Andrés Manuel López Obrador gane la Presidencia en 2018. "Es una posibilidad que regocija a algunos y aterroriza a otros", apuntó. "Una figura nacional de relevancia durante 20 años, ha tronado contra los privilegios, la corrupción y la clase política. Barriéndolos, les dice a los pobres, sus vidas mejorarán. Muchos otros oyen en ese mensaje la amenaza de un carismático populista que castigará al sector privado, debilitará las instituciones y revertirá las reformas. Las mayores preocupaciones es que lo ven como una versión mexicana del finado Hugo Chávez, un autócrata que destruyó la economía de Venezuela y lastimó su democracia".

En las últimas semanas, inversionistas en Nueva York han invitado a expertos mexicanos para que les platiquen sobre las posibilidades reales que tiene López Obrador.

Esas percepciones y los temores de los inversionistas llegaron el miércoles al Comité de Seguridad Interna y Asuntos Gubernamentales del Senado estadounidense, donde el republicano de Arizona, John McCain, le dijo en una audiencia al general John Kelly, secretario de Seguridad Interna de la administración Trump: "Tenemos un problema con México. Hay mucho sentimiento anti estadounidense en México. Si la elección en México fuera mañana, probablemente habría un anti estadounidense de ala izquierda como presidente. Eso no puede ser bueno para Estados Unidos". Kelly respondió: "No sería bueno para Estados Unidos ni para México".

McCain, que fue candidato a la presidencia en 2008, es probablemente el republicano más cercano a México y más reconocido por sus gobiernos, así como una de las principales voces en el Capitolio que siempre defienden a México. Su pregunta era la expresión de los grupos de interés en su país. Las principales contribuciones electorales de McCain en los 6 últimos años, suman 11 millones de dólares, y han salido, en orden de importancia, de los grupos de interés en seguros e inversiones, bienes raíces, despachos de abogados, el lobby de Israel, empresariales, cabilderos, financieros, aseguradoras, empresas eléctricas y de salud, varios de esos sectores con negocios en México. Entre las principales empresas que aportan dinero a sus campañas se encuentran algunas que hacen negocios en México, o están en sectores que podrían participar aprovechando reformas, como la energética.

Los comentarios de McCain le permitieron a Kelly airear lo que dentro del propio gobierno del presidente Donald Trump debe ser un tema del que se habla cuando analizan las perspectivas de México. En un artículo publicado en la conservadora revista National Review a finales de enero pasado, José Cárdenas, que trabajó en el Consejo Nacional de Seguridad y el Departamento de Estado durante el gobierno de George W. Bush, había anticipado el sentir: "Un aspirante a imitador de Hugo Chávez está compitiendo por la presidencia montado sobre una ola anti Trump al sur de la frontera. Un gobierno que no sea amigo en nuestra frontera sur podría complicar varios temas de manera significativa, desde seguridad fronteriza, contraterrorismo hasta la cooperación contra el narcotráfico y las deportaciones y restricciones para la migración centroamericana".

"Para los empresarios mexicanos y la clase política", reportó en enero el diario inglés Financial Times, "López Obrador, que dice que Fidel Castro fue un gigante de la estatura de Mandela, es un prospecto aterrador debido a su oposición a las reformas estructurales que Peña Nieto ha implementado, especialmente a la apertura del sector energético a la inversión privada". Rex Tillerson, el secretario de Estado que como presidente del Consejo de Administración de Exxon negoció ser parte de un grupo que ganó una de las rondas en diciembre pasado para explorar, extraer y comercializar petróleo en aguas profundas, es una de las voces que han expresado esos temores internamente, que se han ido extendiendo aceleradamente.

López Obrador puede no interpretar este creciente sentimiento en su contra como un problema, sino como un activo político, lo que puede ser un error de lectura a menos que no sólo le sea indiferente tener una relación hostil con el gobierno y los sectores empresariales de Estados Unidos, sino que tenga alternativas para compensar un eventual enfriamiento financiero, económico, comercial, político y de seguridad, con esa nación.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.10-A del periódico El Informador del 7 de abril de 2017).

Más allá de los agravios racistas y de las declaraciones destinadas a la propaganda interna contra los migrantes, México no está en el centro de las preocupaciones de la Casa Blanca, por lo menos no como un rival estratégico. Por el contrario, Estados Unidos necesita cada vez más a México en el ámbito de la seguridad regional y también en el económico y comercial. Hay y habrá retórica antiinmigrante, pero el TLC no desaparecerá, se adecuará, porque para mantener su competitividad global Estados Unidos necesita a México y Canadá; y el famoso muro cada vez más parece ser una simple mejora arquitectónica de la valla que ya existe en un tercio de la frontera. Tenía toda la razón Paul Krugman: es mucho más probable que Estados Unidos se lance a un conflicto militar con Corea del Norte a que rompa el Tratado de Libre Comercio. Y los misiles sobre Siria, con todas sus repercusiones parecen confirmarlo.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 10 de abril de 2017).

La política migratoria de la administración Trump puede ser definida en palabras del fiscal Sessions cuando declaró que ahora mismo hay una ola del mal que inunda desde México a los Estados Unidos. Habló de la amenaza que representan los criminales, coyotes y falsificadores de documentos y llamó a tomar posiciones frente a una situación equiparable a una guerra.

Luis Ernesto Salomón, doctor en Derecho
(v.pág.8-A del periódico El Informador del 16 de abril de 2017).

Como bien dice un artículo reciente de la revista The Atlantic, México y Estados Unidos son complementarios, es más, dice que la relación es como un matrimonio de 2 personas mayores que solían pelearse mucho, pero que encontraron que se necesitaban uno al otro y decidieron llevarse mejor y cooperar en todo. Hoy, destruir esa relación sería "feo y doloroso" y para Estados Unidos representaría "un error estratégico de 1er. orden, un regalo para los enemigos de los estadounidenses, una vulnerabilidad para la patria que Trump dice defender, y un divorcio muy desordenado".

Margarita Zavala
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 1o.de mayo de 2017).

No es México el país más peligroso y violento del mundo, fuera de Siria. No hay en México un conflicto armado no bélico, como dice el Instituto de Estudios Estratégicos de Londres, no está peor México que Irak o Afganistán, ni que Nigeria, incluso tampoco es peor nuestra situación que la de algunas naciones de Centroamérica. Pero el propio Trump ya le dio retuit a esa información. Ya le servirá para algo.

Jorge Fernández Menéndez
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 11 de mayo de 2017).

El 1er. impulso de muchos mexicanos ante la declaración del presidente venezolano Nicolás Maduro, la semana pasada, de que México es "un Estado fallido", debió ser una respuesta prosaica... o una culta. La 1a., tomada del refranero popular: "El burro hablando de orejas". Y la 2a., tomada de la Biblia: "Ves la paja en el ojo ajeno y no ves la viga en el propio".

El centro de estudios estadounidense Found for Peace (Fondo para la Paz) emite, desde hace 12 años, un reporte anual que incluye a 20 países a los que califica de "Estados Fallidos", a partir de determinados parámetros: un Estado que tiene sólo un control nominal sobre su territorio; que tiene grupos armados que desafían directamente a la autoridad del Estado; que no puede hacer cumplir las leyes debido a las altas tasas de criminalidad, a la corrupción extrema, a una burocracia impenetrable, a la ineficacia judicial, al extenso mercado informal o a la interferencia militar en la política.

Somalia, Sudán, Irak, Afganistán, Nigeria y Kenia, entre otros, siempre han estado en esa lista. De América Latina, Haití ha sido el único que ha tenido esa distinción.

En el caso de México, el calificativo ha sido cantaleta de los partidos de oposición desde los tiempos de la "dictadura perfecta" del PRI. Y en cuanto a Maduro, una cosa es que no sea precisamente el mejor ejemplo de autoridad moral para descalificar a México... y otra muy diferente que esté escandalosamente errado en su diagnóstico.

Jaime García Elías
(v.pág.6-A del periódico El Informador del 22 de mayo de 2017).

Nosotros no podemos ver lo que sucede en Venezuela sin dejar de pensar en lo que pudiera esperarle a nuestro país; muchos en aquel otro ven lo que sucede en el nuestro y justifican su cotidianidad y más. Juego de espejos y de realidades relativas.

Marco Provencio
(v.pág.4 del periódico Milenio Jalisco del 16 de junio de 2017).

El prestigiado periódico estadounidense The New York Times está claramente realizando, a través de un serial de publicaciones, un retrato sobre la administración Peña Nieto que dista mucho del reflejo que quiere promover el gobierno federal.

Lo que revela el NYT, a veces de manera explícita, a veces entre líneas, es que la "marca México" es una lujosa fachada detrás de la que se esconde una enorme impunidad en un país donde, fundamentalmente, todo mundo puede hacer lo que le dé la gana.

En un momento crítico para las relaciones México-Estados Unidos, cuando las visiones sobre nuestro país se polarizan, The New York Times retrata que nuestro país...

1.- No es una democracia vibrante como piensan en muchos sectores de la Unión Americana.
2.- No es este glamuroso, moderno, cosmopolita país de América Latina.

En cambio, que es un sitio donde la libertad de expresión tiene restricciones, donde se espía a los críticos del régimen, donde los periodistas mueren y nadie investiga, donde se mal usan los recursos que deben enfocarse en perseguir criminales. Que, como sucedió con el caso del Alianza para el Gobierno Abierto, terminó también espiando a las ONG a las que había tendido la mano por ayuda para mejorar sus prácticas de transparencia.

Y que en cambio, cada vez que pasa algo grave, la reacción del Presidente, casi como instinto inevitable, es juntar a todos los gobernadores, abrir una oficina especial para atender el tema, nombrar a un burócrata inútil y gastar millones de pesos para decir que se está resolviendo... mientras no se resuelve.

Un México que quiere mostrarse ante Estados Unidos como un socio confiable y a la altura, como Canadá, pero en el fondo su gobierno tiene prácticas que navegan en las aguas de realidades autoritarias como Turquía y China. En uno de sus reportajes menciona a estos 2 países, en un contexto de comparación: que todavía no estamos ahí, pero que para allá vamos.

¿El problema es el retrato? No. ¿El problema es el mensajero, The New York Times? Tampoco. El problema es que esas cosas suceden aquí en México, en un país cuyo gobierno sólo quiere hablar de su apertura comercial, sus edificios modernos, su cine exitoso, sus restaurantes de talla mundial y su manejo macroeconómico responsable.

El problema es que en el resto del mundo, aunque el gobierno no quiera, las malas noticias también son noticia. Sobre todo si las genera el propio gobierno. Y son alimento para las visiones antimexicanas que tienen un inmejorable caldo de cultivo en el ambiente político estadounidense de la era Donald Trump.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 22 de junio de 2017).

Los discursos oficiales [...] defienden principios y valores que la mayoría de los gobiernos ignoran en la práctica.

Alan Riding
("Vecinos Distantes. Un retrato de los mexicanos." 1985).

Nos guste o no, hablar de lo mexicano en otros países es junto a nuestra cultura, sinónimo de nuestro cada vez más patético sistema de corrupción político-policial-gubernamental que aleja a los de afuera y nos ahoga y mata a los de dentro.

Jaime Barrera Rodríguez
(v.pág.6 del periódico milenio Jalisco del 25 de agosto de 2017).

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, es muy pesimista sobre la situación en México, cree que está al borde del colapso y con una crisis parecida a la de Venezuela, según informó hoy The New York Times.

El periódico indicó que esos comentarios fueron hechos en una cena de trabajo en la Casa Blanca, el pasado miércoles, en la que participaban el presidente de EU, Donald Trump, miembros de su gabinete y políticos demócratas.

Kelly insistió en la necesidad de reforzar la frontera y, de acuerdo con el periódico, que no recoge citas textuales en esa parte, ofreció una visión marcadamente pesimista sobre la seguridad y la situación política en México.

Las fuentes dijeron al periódico que Kelly comparó a México con la Venezuela bajo la presidencia del ya fallecido Hugo Chávez, y sugirió que estaba al borde de un colapso que podría tener repercusiones en Estados Unidos.

(V.periódico Excélsior en línea del 15 de septiembre de 2017).

De forma innecesaria, irresponsable, torpe e ignorante, Trump revivió el histórico sentimiento antiestadounidense en México, demostrando estridente y elocuentemente que el gobierno de Estados Unidos no es un socio confiable, responsable o leal; sino un vecino voluble. Cuando le conviene somos grandes amigos, el buen vecino, tenemos una relación especial, somos aliados, su relación bilateral más importante, o socio estratégico de 1er. nivel. Pero cuando le resulta oportuno somos su patio trasero, un peligro para la seguridad nacional, violadores o criminales, vecinos indeseables que hay que alejar con un muro, etc.

Walter Astié-Burgos
(v.periódico El Universal en línea del 16 de septiembre de 2017).

El mensaje de Kelly es el más devastador que ha dicho un funcionario en el gobierno de Trump desde que inició la administración. Kelly, de todo el gabinete, es quien mejor conoce a México y más relaciones tiene con las estructuras de seguridad. Los señalamientos de Kelly forman parte de una línea de pensamiento en el Pentágono. En noviembre de 2008, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas dio a conocer un informe sobre los riesgos que enfrentaba Estados Unidos, en donde compararon a México con Pakistán, donde el 1o. podría colapsar por la fuerza de los cárteles de la droga, y el 2o. por su guerra civil.

"Cómo se desarrolla el conflicto interno en México durante los próximos años, tendrá un impacto mayor sobre la estabilidad del Estado mexicano", señaló el documento, del cual partió la noción de que México era un estado fallido. "Cualquier caída de México al caos demandará una respuesta estadounidense basada en las implicaciones para la seguridad interna, porque podría representar un problema de inmensas proporciones para Estados Unidos". Las palabras de Kelly revelan que los síntomas se convirtieron en diagnóstico.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.7-A del periódico El Informador del 18 de septiembre de 2017).

"En el fondo nos gustaría hacer el muro... pero en la frontera México-Guatemala", soltó medio en broma, pero 100% en serio, un altísimo funcionario del gabinete de Donald Trump, uno de sus hombres de mayor confianza, cuando vino a México. Lo escuchaban varios funcionarios estadounidenses y mexicanos. Todos rieron con el comentario: reflejaba la extraordinaria evaluación que hace Estados Unidos de la cooperación con México en materia de seguridad y migración; también hablaba del hecho de que el saldo neto de personas que se van y personas que regresan lleva varios años ubicando a México como un país receptor de migrantes más que expulsor. Al más alto nivel México ha mandado el mensaje de que si se rompe el acuerdo comercial se quiebra también esa cooperación que es estratégica para Estados Unidos.

Carlos Loret de Mola A.
(v.pág.4-A del periódico El Informador del 11 de octubre de 2017).

Parece que Donald Trump está aferrado a transformar a su vecino del sur en enemigo y a que la frontera de casi 3,600 km con México se vuelva un dolor de cabeza para la seguridad.

Peter Schechter
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 17 de octubre de 2017).

"México está teniendo un momento difícil ahora mismo en cuanto al crimen", dijo Trump este lunes. "Más que nunca, necesitamos el muro".

Trump sostuvo una reunión con su gabinete en la Casa Blanca donde ratificó la idea presentada desde junio de 2015, cuando lanzó su candidatura presidencial, de que México es un país sin leyes por lo que se requiere incrementar la seguridad fronteriza. "Tenemos muy buena relación con México, pero hay allá muchos problemas", agregó Trump, quien insistió en que pese a las fuertes relaciones bilaterales, necesitan aislar a Estados Unidos del narcotráfico y la violencia criminal. Las palabras de Trump reforzaron la declaración de John Kelly, jefe de gabinete de la Casa Blanca y ex secretario de Seguridad Territorial, quien afirmó la semana pasada que definitivamente se requiere una barrera física entre los 2 países.

Raymundo Riva Palacio
(v.pág.5-A del periódico El Informador del 18 de octubre de 2017).

El exsecretario del Tesoro de EU y expresidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers dijo: "Hay un riesgo de que México elija a una figura parecida a Hugo Chávez. El mejor modo de lograr que eso suceda podría ser abrogar el TLCAN de tal manera que se pruebe que los resentidos en México con Estados Unidos están en lo correcto. Esto podría ser catastrófico para nuestros intereses en materia de seguridad".

Summers es un personaje polémico pero influyente y es significativo que tenga esa imagen.

Enrique Quintana
(v.periódico El Financiero en línea del 22 de noviembre de 2017).


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Fecha de última actualización: 22 de noviembre de 2017.

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